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PERDIDO EN EL SIGLO

POR UN PUÑADO DE CABELLERAS

H

manipulación, western, conspiración, paris

ay quien critica a Tarantino por todas aquellas cosas que a nosotros nos parecen sus señas de identidad más destacables: imágenes explícitas que no dejan lugar a la imaginación, referencias constantes a la subcultura, el factor sorpresa como motor de la trama, homenajes constantes a sus referentes.... Si por algo conocemos sus películas y somos capaces de recitar de memoria algunos de los pasajes de sus guiones es gracias a la fuerza que imprime a su cine todo lo que acabamos de comentar. De todo ello surgen esas jugosas hamburguesas bañadas en ketchup que son sus películas. En el caso de Malditos Bastardos debemos añadir un nuevo factor a esas coordenadas tarantinescas: la manipulación histórica. El director norteamericano modela a su antojo el curso de los acontecimientos, sin ningún tipo de rubor e integrando ese desdoblamiento histórico de manera nada traumática en el curso de la trama. Se podría pensar que ésta es otra de las excentricidades del director de Pulp Fiction pero, a decir verdad, se trata de un giro argumental brillante. Le cedemos sin ningún temor las llaves de nuestro coche para que conduzca y nos lleve a esos oscuros tugurios en los que nunca entraríamos sin su compañía. Aunque a veces conduce de manera brusca y siempre supera el límite de velocidad, nos acomodamos sin ningún miedo en el asiento trasero y disfrutamos del paseo. Malditos Bastardos se construye en base a dos líneas argumentales que parten y desembocan en una sola figura: el Standartenführer Hans Landa (interpretado de manera magistral por Christoph Waltz), más conocido como “El Cazajudíos”. En un extremo, la joven Shosanna (Melanie Laurent), una judía que escapó de las garras del mismo Landa años atrás. En el otro, Aldo Rey (interpretado por Brad Pitt y cuyo personaje toma el nombre del actor que a mediados del siglo XX protagonizó numerosas cintas bélicas) que se encarga de dirigir a esos judíos norteamericanos dedicados a acumular cabelleras de nazis muertos. A través de las historias de Shosanna y Rey se cristalizan esos dos ejes narrativos del film: por un lado, la ucronía como motor de la acción. Shoshanna, como proyeccionista de un cine, inserta un pedazo de película casera en el metraje de “El orgullo de la nación”, film de marcado tinte heroico nazi. Esos breves segundos protagonizados por la joven judía en la pantalla de cine desencadenarán un efecto dominó en la platea que modificará el curso de la historia. Por otro parte, Aldo Rey y sus secuaces encarnan todo lo que el film tiene de western, que es mucho. Partiendo de la música que acompaña sus evoluciones y acabando por sus metodologías de ataque, propias de los comanches, los ecos de los spagehtti western resuenan cada vez que Pitt mueve el bigote en pantalla. Tarantino nos sacude constantemente. Nos lleva hasta el borde del precipicio y una vez allí, mediante alguno de sus diálogos geniales (impagable la secuencia inicial de Hans Landa en la granja de la campiña francesa), nos aboca a una caída libre hacia los infiernos de la mala consciencia. Cuando uno cree estar a punto de chocar contra el suelo, la mano del director nos rescata y nos vuelve a colocar en el punto de partida, en el que los nazis dejan de ser vulnerables y los yanquis, crueles y despiadados. De este modo, podemos entender cada fotograma del film como las piezas de un puzzle que nos recuerda que la ficción no es, ni más ni menos, que un instrumento reparador. Gracias a ella sobrevivimos, viviendo lo que no fue y lo que nunca será. MALDITOS BASTARDOS. Inglourious Basterds. Quentin Tarantino. EEUU 153' (2009)

EQUILIBRIOS EN LA ALCOBA

A

decadencia, delicadeza, saga, adulterio

la sombra de su aclamada Lolita, Vladimir Nabokov, desarrolló una elaborada bibliografía entre la que destaca Ada o el ardor. Se trata de la novela a la que más mimos y horas de trabajo dedicó este escritor ruso en lengua inglesa. Bajo ese título se esconde la historia de un adulterio involuntario contextualizado en un paisaje irreal: unos Estados Unidos inmersos en un apagón tecnológico, más propio de los amish, y bajo los dictados de la Rusia Imperial. A través de las páginas de esta delicada y compleja novela, se desborda una sexualidad explícita (que le valió numerosas reprobaciones a Nabokov) que se hace patente en una calma tensa desencadenada por ese ritmo pausado de los acontecimientos. En Ada o el ardor se percibe el exquisito temple narrativo del autor que quizá no nos conduce hacia un destino nítido pero en el que se hace visible el virtuoso manejo del lenguaje. Una novela nada fácil de leer pero que es capaz de ofrecer placer literario a raudales ADA O EL ARDOR (Ada or Ardor: a Family Chronicle) Nabokov, Vladimir. Anagrama 1999

I

Léelo mientras escuchas: Want Two. Rufus Wainwright. DreamWorks/Geffen (2004)

LA MUDANZA DE UN MOLESTO VECINO destrucción, devastación, planeta, adaptación

nteresante trabajo del periodista Alan Weisman en el que se plantea la hipótesis de una Tierra sin presencia humana. ¿De qué manera se acomodaría el planeta frente a la desaparición de su agente más destructivo y nocivo? Se trata, pues, de un ensayo que gracias a las aportaciones de un buen catálogo de expertos en diferentes disciplinas, perfila el retrato de un planeta huérfano de seres humanos y de su nociva huella de devastación. EL MUNDO SIN NOSOTROS (The World without us ) Weisman, Alan. Ed Debate 2007 Léelo mientras escuchas: Outbond. Bela Fleck and the Flecktones. Columbia/Sony (2000)

ESPECULA Y ACERTARÁS

Léelo mientras escuchas: James Blake. James Blake. Atlas, A&M, Polydor (2011) rompecabezas, iching, aturdid@, sanfrancisco

E

l hombre en el castillo, como toda buena novela, no es otra cosa que un enorme engaño, un inmenso rompecabezas cronológico en el que el lector queda atrapado. Ambientada en la primera mitad del siglo XX en la ciudad de San Francisco, su autor, Phillip K. Dick, plantea un escenario acaparado por dos superpotencias ganadoras de la II Guerra Mundial (Japón y Alemania) que gestionan el equilibrio de fuerzas con extrema sutileza. Nipones y germanos se reparten el globo y buena prueba de ello es la división de los antiguos Estados Unidos, que acogen una colonia japonesa en la costa Este y forman parte del imperio alemán en la Oeste. En medio, encontramos un pequeño oasis, una especie de Suiza norteamericana encarnada por el territorio de las Montañas Rocosas, totalmente autónomo.

En medio de esa tensa quietud surge el elemento que debe desestabilizar la situación. Se trata de “La langosta se ha posado”, un best-seller prohibido en los territorios alemanes en el que el autor, Hawthorne Abensten, traza un devenir alternativo de la historia: la II Guerra Mundial termina con la derrota del Eje e Inglaterra se erige como el faro que guía al mundo con Churchill como patrón eterno. La maestría de Phillip K Dick sale a flote ya que, como si de muñecas rusas se tratase, hace aparecer una nueva ucronía dentro de la que ya soportaba el peso de la narración. El lector cae en las garras de esa misma desorientación que caracteriza a los protagonistas de la acción. La narcótica calma y seguridad que aporta el I Ching se enfrenta a “La langosta se ha posado”, una novela que no revela ni predice el futuro sino que remueve el pasado y lo hace revolverse contra el presente. Un pasado ficticio que se asemeja más al curso real de la historia que el que se plantea en la ficción.

churchill, superviviencia, colaboracionismo, traición

ESTADOS UNIDOS BAJO EL YUGO NAZI

C

on una clara inspiración en el relato de “El hombre en el castillo” de Phillip K Dick, publicado en 1962, la compañía de videojuegos Spark Unlimited, responsable de trabajos como Call Of Duty: Finest Hour, lanzó en 2008 para PlayStation 3, Xbox 360 y PC el videojuego “Turning Point: Fall of Liberty”. El juego tiene como punto de partida la muerte del político británico conservador Winston Churchill atropellado por un coche en 1931, ocho años antes de que comenzara la Segunda Guerra Mundial. Sin este líder natural, la Alemania nazi consigue invadir el Reino Unido en 1940. Ya sin oposición, el Eje conquista el resto de Europa y, poco después, el norte de África y parte de Oriente Medio, mientras que Japón consigue dominar toda la zona del Pacífico. Por su parte, la sociedad estadounidense vive bajo un sentimiento anti-belicista por lo que decide no entrar en la contienda mientras Alemania continúa sus investigaciones en busca de nuevas tecnologías de combate. En Turning Point: Fall of Liberty el jugador asume el rol de Dan Carson, un trabajador de la construcción en Nueva York que es testigo directo, un día cualquiera de 1953, de la invasión nazi y la destrucción de la Estatua de la Libertad. Lejos de quedarse con los brazos cruzados, Carson se unirá a la Guardia Nacional para hacer frente a las tropas del Eje. A lo largo de tres grandes escenarios, el jugador descubrirá en primera persona una historia de supervivencia, engaños, traiciones y colaboracionismo nazi mientras Carson se abre paso a través de las calles de Nueva York, Washington DC y Londres eliminando enemigos. Para ello, Carson utilizará todas las armas de fuego que encuentre en su camino como pistolas, ametralladoras alemanas, rifles de francotirador o lanza-misiles.

TURNING POINT: FALL OF LIBERTY. Spark Unlimited (2008) Juega mientras escuchas: Dino: The Essential Dean Martin. Dean Martín. Capitol (2011)

Una de las novedades hasta ahora nunca vista en un juego de disparos en primera persona es la posibilidad de utilizar a los enemigos como escudos humanos. El juego incluye la posibilidad de jugar partidas online tanto de forma individual como por equipos de hasta ocho jugadores en total en el que los equipos deberán elegir entre la resistencia estadounidense y la avanzadilla alemana. Para ayudar al ambiente, el compositor de Nueva Jersey Michael Giacchino elabora una partitura con referencias sonoras a otros trabajos suyos como Medal of Honor pero sin llegar a conseguir su misma intensidad. Desgraciadamente, no incluye ningún tema musical destacable por lo que el apartado sonoro queda como mero acompañamiento de las desventuras bélicas de Carson. El equipo de Spark Unlimited hace un buen trabajo a la hora de llevar el ambiente de opresión y destrucción de las ciudades gracias al gran trabajo artístico de los escenarios con lugares emblemáticos de Estados Unidos totalmente destruidos o bajo las fuerzas del III Reich. No obstante, Turning Point: Fall of Liberty es un juego de disparos del montón. Un quiero y no puedo que desaprovecha el potencial narrativo de esta realidad alternativa influenciada por la novela ucrónica de Philip K. Dick para convertirse en un flojo y repetitivo título lleno de ensaladas de tiros sin mayor aliciente.

DEJE LOS SERVICIOS COMO LE GUSTÓ ENCONTRARLOS

T

mockumentary, esclavitud, sur, publicidad

rabajo que se enmarca dentro del género del mockumentary o falso documental, CSA, The Confederation States of América plantea un escenario resultado de la victoria de la Confederación sureña en la Guerra de Secesión norteamericana de 1861. El film traza las líneas maestras de lo que podrían haber sido los EEUU actuales si el curso histórico hubiera tomado otra dirección. En éste hipotético escenario, la esclavitud estaría legalizada. Kevin Willmot pone al servicio de esta historia los tres altavoces más potentes de los que dispone la sociedad estadounidense: publicidad, cine y televisión. Aprovechando los ricos e innumerables recursos de estos tres soportes compone un curioso paisaje ucrónico repleto de ácidos matices que invitan a la reflexión. CSA The Confederation States of América Kevin Wilmot. EEUU, 89’ (2004) http://www.youtube.com/watch?v=EViGaTSnqRw

Se nos presenta este paisaje a través de la mirada de cuatro personajes, pertenecientes a las diferentes facciones en territorio norteamericano pero en los que se denota una característica común: son seres aturdidos, inadaptados bien a su nueva condición de colonos, bien al nuevo rol secundario que juegan en esa sociedad. Entre las rendijas de esa sociedad se cuelan los vestigios de la antigua cultura norteamericana, los rígidos patrones nacionalsocialistas y la metódica presencia del I Ching o oráculo japonés que parece regir el ritmo de la vida en San Francisco. El arte parece ser el único pasatiempo de los colonizadores, pero un arte retrógrado, sin profundidad, que se asemeja a esos souvenirs que se coleccionan en cada viaje. El desprecio hacia lo que América pueda aportar recorre cada línea de la novela. Todo parece bailar al ritmo de esa contagiosa melodía programada que dicta el oráculo.

El hombre en el castillo, no es más que un salvoconducto para ese pasadizo secreto que nos conduce hacia las entrañas de una ficción que, como si de un andamio se tratara, esconde la maltrecha fachada de una realidad que quizá no podamos soportar. EL HOMBRE EN EL CASTILLO (The man in the high castle) Dick, Phillip K. Minotauro (2002)

P

retro, cover, reinterpreta, pasado

or si alguno de vosotros no se ha dado cuenta aún, lo “retro” está de moda. Buscaos ropa vintage, sentaos en el sillón y preparaos un “Old-Fashioned” mientras veis a Don Draper comerse el mundo en “Mad Men”. En la música, no hay más que echar un vistazo al último fenómeno de ventas de los últimos años. Adele, una cantante magnífica con más en común con grandes voces de los 60 como Dusty Springfield o Shirley Bassey que con Lady Gaga o Katy Perry, ha conseguido imponerse en las listas de éxitos con un estilo personal y atemporal. Pero sin duda, el fenómeno que más sorprende de los últimos años es la reinterpretación de éxitos actuales como si hubiesen sido escritos hace medio siglo. Temas de Rihanna, Beyoncé o The Killers son versionados en clave de swing o rockabilly. Una tendencia que algunos han bautizado como “retrocovers” y que, mientras para unos es sólo una curiosidad, para otros esconde una crítica a la artificialidad de mucha música actual. Resulta francamente sorprendente escuchar como Richard Cheese transforma “Chop Suey!” de los metaleros System of a Down en un tema que perfectamente podría haber cantado Sinatra o como The Lost Fingers transforman “Pump Up the Jam” en una pieza de jazz digna de Django Reinhardt.

RETORNO AL PASADO No sólo el swing o el jazz se han fijado en éxitos del pop y el rock para reinterpretarlos a su manera. En 1996 cuatro violonchelistas finlandeses sorprendían al mundo entero versionando algunas de las canciones más populares de Metallica. Bajo el nombre de Apocalyptica, recibieron el aplauso unánime de crítica y público. Inspirados en esta banda, el sello Vitamin Records formó en 1999 el Vitamin String Quartet, un grupo formado principalmente por un cuarteto de cuerda, pero cuyos miembros no son siempre los mismos. Desde entonces han grabado más de 200 álbumes en los que versionan desde Adele a Arcade Fire pasando por Muse, Pink Floyd u otros artistas que parecía imposible versionar desde la música clásica como Gorillaz o Lady Gaga. Su talento les ha llevado a colaborar en directo con artistas como 30 Seconds to Mars, que no dudaron en invitarles a participar en su MTV Unplugged. En cierto modo, se trata de re-imaginar la historia y crear una totalmente alternativa. Al final, viene a ser algo parecido a lo que nos contaba Woody Allen en “Midnight in Paris”, y es que, sea cual sea la época en la que vivamos, siempre habrá quien piense que cualquier tiempo pasado fue mejor.

D

reinterpretación, hipótesis

entro del espacio Para Todos la 2, que emite el segundo canal público todos los mediodías de lunes a viernes, encontramos una sección cuyo título no deja lugar a dudas. “¿Qué habría pasado si...?” nos brinda un sinfín de especulaciones respecto a los acontecimientos más diversos, ya sean históricos, científicos, sociales... A través de una sobria pero efectiva mesa de debate repleta de expertos, se analizan las diferentes hipótesis que el curso de la historia podría haber tomado y cómo éstas reinterpretaciones podrían haber afectado a nuestro día a día. http://www.rtve.es/television/para-todos-la-2/que-habria-pasado-si/

PUBERTAD A PRUEBA DE BOMBA

¡

invasión, héroe, resistencia, guerrafría

LOS EEUU SON ATACADOS! Antes del 11de Septiembre este titular era propiedad exclusiva de Hollywood y de sus guionistas. Desde Los Ángeles hasta Nueva York, la primera potencia mundial ha sobrevivido, en la gran pantalla, a un sinfín de amenazas exteriores: gorilas gigantes, meteoritos a la deriva, tsunamis, tornados, tormentas y, cómo no, marcianos de todo tipo y color. Pero si una amenaza estuvo presente de manera real en los EEUU no fue otra que un posible ataque del bloque comunista. Por ese motivo, y en plena Guerra Fría, John Milnius llevó a la gran pantalla esta historia, ya fuera como advertencia a sus enemigos o como posible simulacro de un hipotético futuro devastador. El comunismo llega a EEUU a través del cielo. Miles de paracaidistas aterrizan en las calles de Colorado y disparan a diestro y siniestro. King Kong o Godzilla dejan paso a los poblados bigotes de los gerifaltes cubanos. La alianza de éstos con la URRS y Nicaragua lleva el comunismo a la América profunda. Como en toda película que se precie, los malos son muy malos y cada acción que realizan viene a confirmar, sino a aumentar, esa maldad insoportable. Ellos implantan un demoníaco sistema de racionamiento generando un escenario de carencia absoluta sazonado con una represión tanto física como intelectual.

E

Pero del lado opuesto de esa arrogante tiranía surge una pandilla de chicos y chicas que logran refugiarse en las montañas. Esa cuadrilla de adolescentes sufrirá una serie de frenéticos cambios que les convertirán en los garantes de las libertades occidentales y en defensores de la esencia de los EEUU. Unos jovencísimos Patrick Swayze y Charlie Sheen maduran a golpe de metralleta. La III Guerra Mundial ha estallado y hay que hacer frente a los invasores. Uno tras otro sus objetivos se cumplirán no sin antes ver como algunos compañeros se quedan en el camino. Esta cinta se estrenó en un momento histórico (1984) repleto de tensión entre los dos polos que equilibraban el planeta por entonces. Por ese motivo, Amanecer Rojo se puede entender como una curiosa manera de comprobar cómo uno de los bandos veía a su enemigo, rodeado de esa desinformación paranoica que todo lo inundaba. Las soflamas patrióticas intercaladas con un buen número de escenas de acción bélica rubrican esa percepción amenazante del otro lado del telón de acero. AMANECER ROJO Red Dawn. John Milnius. EEUU 114' (1984)

ADOLF ELEVADO AL CUBO adolf, racismo, guerra, manga

n Adolf, de Osamu Tezuka (Planeta de Agostini), se plantea una hipótesis con la que se ha especulado a lo largo de la historia ¿Qué pasaría si Hitler fuese de ascendencia judía? Sería, sin duda, uno de los secretos más peligrosos durante la Segunda Guerra Mundial. Esta magnífica obra gira alrededor de 3 Adolf: Adolf Kamil, un niño judío-alemán residente en Japón, su amigo Adolf Kauffman, hijo de japonesa y de un alto funcionario alemán, también residente en Japón y el propio Adolf Hitler. Comienza en 1936 y termina en 1983. La historia nos guía a través de los conflictos bélicos en los que se ven envueltos los Adolf y los horrores de la guerra y del racismo. Se trata de un manga en blanco y negro cuyo dibujo, aunque sobrio, aporta suficiente ingenuidad para ayudar a asimilar la dureza de las situaciones que retrata. La preocupación por el rigor histórico es patente a lo largo de todo el tebeo y al final de cada capítulo el autor acompaña una cronología de hechos históricos que permite al lector situarse perfectamente en el contexto mundial.

Léelo mientras escuchas: Ezlekuak. Lisabö. Bidehuts (2007)

EL PODER TE DA ALAS

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conspiración, republicano, newark, patriotismo

icen que los grandes genios son reconocibles en todas y cada una de sus obras. Más allá de las inevitables referencias a sus orígenes judíos y a la habitual localización de los argumentos en su Newark natal, Phillip Roth transpira toneladas de calidad en cada línea de su obra. Aunque es probable que La Conjura contra América no sea ni su obra más célebre ni la más brillante, se hace patente ese sello de calidad inimitable en cada uno de sus párrafos. Sin lugar a dudas le echaremos de menos si cumple con sus amenazas de retirada del mundo literario. Partiendo de la ficticia derrota de Franklyn Delano Roosvelt a manos del republicano Charles Lindbergh (el primer aviador que cruzó el Atlántico con su legendario Spirit of St Louis) Roth disecciona los engranajes de una sociedad paranoica e inmovilista al borde del caos. Y lo hace integrando la historia de su propia familia en ese escenario ucrónico. Lindbergh es un populista candidato republicano a la Casa Blanca que, lejos de maquillar sus afinidades con el régimen nazi, las exhibe con absoluta normalidad. En las barriadas judías de Nueva Jersey esto genera un clima de tensión que se ve acrecentado con la debacle demócrata en las elecciones.

Todo ello derivará en la paulatina segregación de los judíos por parte de los gentiles americanos. Y es en ese pasaje de la novela donde uno se admira de la maestría de Roth ya que nos conduce de la mano de los mismos personajes, a través de unos senderos que estrangulan con descaro los acontecimientos históricos reales que todos conocemos. Para ello el ganador del Pulitzer traslada las primeras evoluciones del nazismo europeo a ese nuevo escenario norteamericano. De este modo consigue poner de relieve los maquiavélicos mecanismos de la maquinaria fascista y, al mismo tiempo, reabre el eterno debate identitario judío, en constante conflicto consigo mismo y con todo aquel que le rodea. Tras bucear por los convulsos años de esa América tan ficticia como verídica, Roth remata el esqueleto argumental de la novela con la inclusión de la conjura, esa gran genocida de verdades. Una historia aparentemente sencilla pero de una contundente solidez.

Léelo mientras escuchas: New Amerykah Part One (4th World War). Erykah Badu. Motown Universal (2008)

LA CONJURA CONTRA AMÉRICA (The Plot Against America). Roth, Phillip. DeBolsillo, 2007

UFO Magazine nº0 interior  

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