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Dr. Max Hernández Camarero

pente es la apuesta más arriesgada que tengo en este texto, el capítulo que llamé «Conquista y potencial trágico», donde digo que si bien Europa había recuperado la tragedia griega en el siglo XVI, no pudo mirar el sometimiento de estas tierras y poblaciones con una mirada trágica. ¿Y qué quiero decir con esto? Que una mirada trágica es la que permite que el espectador pueda tener empatía con todos los personajes del drama trágico, y no solamente con uno de ellos, porque son todos actores del drama trágico. Son los que configuran la tragedia, y no solo uno o una parte de ellos. Por eso, una de nuestras tareas sería hacer un procesamiento trágico. Ustedes saben que Aristóteles decía que la tragedia curaba porque movilizaba el terror interno y la piedad. Pero la conquista más bien movilizó el horror, soberbia, sometimiento y abuso; y no esta visión trágica que podríamos tratar de propiciar hoy en Si bien Europa había recuperado día. la tragedia griega en el siglo Recordando a FranXVI, no pudo mirar el sometiklin Pease, con quien en miento de estas tierras y pobla- alguna ocasión estuvimos juntos celebrando al Inca ciones con una mirada trágica. Garcilaso, planteé que las poblaciones indígenas desarrollaron una dialéctica de resistencia y de adaptación. No solo fueron resistencia y adaptación de un juego dialéctico las que permitieron las grandes rebeliones incaicas, por un lado, y el renacimiento de las costumbres incas, abolidas de un zarpazo al liquidarse la rebelión de Túpac Amaru a sangre y fuego, por otro lado. Traté de entender qué clave fue explicada —si la independencia hubiese sido hecha en clave—. Participó la población criolla, mestiza e indígena. Hubo, asimismo, gente a favor del imperio español y a la inversa. Pero la gesta se hizo entre la clase criolla. Me pregunté por qué en cla116

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