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EL VALOR DE LA INTEGRIDAD La Integridad es el reconocimiento de la mayordomía de mi vida y de todas las cosas que Dios me ha entregado, continuó el abuelo. -Por lo tanto, tendré la Integridad de actuar de acuerdo a la Dignidad que se me ha otorgado. Esto me permite analizar las fortalezas y debilidades para establecer un balance entre la etapa de desarrollo en la cual estoy y las demandas del entorno. Joselito, la palabra Integridad tiene que ver con una percepción correcta de lo que soy. Comienza con un reconocimiento de lo que yo soy para poder ser humilde; la humildad no es nada más que el reconocimiento de que lo que soy, lo soy por la imagen de Dios en mí, al igual que lo es en las otras personas. Cuando hay Integridad yo puedo tener la capacidad de auto-evaluación para armonizar la demanda de mi conducta con la Dignidad y el respeto de mí mismo y de los demás. ¿Qué quiere decir esto? Que si yo causo una ofensa, si yo causo una situación negativa, yo puedo evaluarme y ver dónde no he mostrado la Dignidad de Dios en mí, y dónde no he encontrado la Dignidad en el respeto al otro. En consecuencia puedo desarrollar la: \

Auto-evaluación. Cuando no se tiene Integridad la persona no reconoce que está mal. La persona no reconoce que ha hecho nada malo, no se da cuenta cómo es que ofende a otras personas. Tampoco se da cuenta de cuáles' son sus debilidades y por lo tanto no puede entender que lo que está haciendo no es correcto.

Negociación. Yo podré negociar territorio y diferenciar situaciones. Cuando hay Integridad yo reconozco los límites, hasta donde puedo llegar, hasta donde no puedo llegar y hasta donde debo respetar el territorio de la otra persona. En otras palabras, yo tengo la capacidad de tener una relación de acuerdo a lo que soy y reconocer lo que la otra persona es.

Análisis. Cuando yo tengo Integridad puedo trascender o negociar las demandas externas sobre mi capacidad de respuesta. Esto quiere decir que, al tener Integridad, yo sé que la actuación de alguien me 'causa malestar, pero puedo analizar mi vida y descubrir qué tengo y qué me impide poder aceptar lo que esa persona dice. Puedo conocer qué es lo que me impide reaccionar efectivamente, qué tengo yo por dentro que me impide el poder escuchar sin sentirme atacado. Centro de Fe Esperanza y Amor, Hnos. Serdán


Abuelo, interrumpió Joselito, -eso quiere decir que nadie es culpable de que yo no logre lo que quiero. Que ha sido mi falta de Integridad lo que ha impedido que desarrolle mi carácter y en consecuencia culpe a otros de lo que yo siento. ¡Muy bien, Joselito, haz entendido! Las personas son responsables de sus acciones y de sus emociones. Ahora, si aún lo quieres, continuaremos leyendo las siguientes páginas.

EL FRUTO DE LA INTEGRIDAD Amado nieto, el fruto de Integridad también dio origen a un árbol. Éste también tuvo varios frutos, algunos de los cuales son:

Honestidad y Ética. La honestidad es la capacidad de reconocer los errores propios. También se refiere al que las personas pueden confiar en nosotros. La ética consiste en practicar la conducta que nos exige el sistema de valores del grupo donde estamos. La ética establece los patrones internos para responder basados en la Integridad. Es la armonía entre lo que hemos aceptado como valor y nuestra conducta.

Veracidad y Transparencia. Cuando la persona tiene Integridad, habla la verdad y se comporta como habla, a eso le llamamos transparencia. La persona no se anda con rodeos, ni con agendas escondidas. La agenda escondida existe cuando alguien da o dice algo, pero oculta otra intención, o sea que manipula para lograr algo de los otros.

Responsabilidad y Confianza. Cuando la persona tiene Integridad es responsable de su vida, de sus emociones y de sus palabras. Se puede delegar en ella porque sabemos que cumplirá las cosas a las que se compromete. La confianza es el resultado de ser responsable y, así las personas pueden confiar en nosotros. La confianza también es la capacidad de delegar basado en la identidad de uno mismo, sabiendo que si la persona a quien se le confía que haga algo no tiene Integridad, no lo hará. De esa manera, la falta de la respuesta deseada no nos produce ira.

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Trabajo y Administración de la' Vida. La persona que tiene Integridad no actúa como el Negrito del Batey, que, en su canción dice que el trabajo es un enemigo. El trabajo honra y es el medio por el cual se ejercita la Administración de la Vida. Las hormigas trabajan en el verano para guardar para el futuro. Los conejos cavan sus cuevas debajo de las rocas y las águilas construyen sus nidos en altos riscos. Esto nos enseña que debemos trabajar previendo el futuro, que conviene que administremos nuestras vidas ya que nadie más, sino sólo nosotros, somos los responsables de nuestra propia vida. Debemos obtener el máximo y negociar nuestros talentos al ciento por ciento. Qué bien abuelito, todo eso me dice que cuando yo confío en una persona que no es Íntegra, es porque yo tengo Integridad o la capacidad de confiar. Generalmente, si esa persona me falla yo me siento mal, mientras que la persona que no tiene Integridad se siente bien. Entonces, la confianza no es en el otro sino en mi propia Integridad, de ese modo no me hago daño aunque el otro falle. Entiendo que si no quiero correr el riesgo de que la otra persona me falle, es mi responsabilidad buscar las alternativas más adecuadas. ¡Qué tremendo! Pues muchos culpan a sus padres, a la vida y a todo lo que ellos creen que les han hallado, pero lo que realmente ocurre es que no han sido íntegros con sus propias vidas, contestó el abuelo. Abuelito, creo que si yo hubiera ejercido la Integridad en los puntos de confianza y administración de mi vida, mis calificaciones en la escuela y los resultados de mi vida hubieran sido otros.

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Identidad 3