Page 7

EL TELEGRAMA QUE DIO LA VUELTA AL MUNDO En los prolegómenos de lo que luego se llamaría "la década prodigiosa", cuando los primeros turistas extranjeros empezaban a familiarizarse con nuestras costas, nuestra lengua y nuestras costumbres, Benidorm se convierte en la sede del llamado "Festival Español de la Canción" que durante más de veinticinco años será una particular seña de identidad de esta hermosa ciudad mediterránea. La idea original nació en una feliz tertulia, allá por el año 1958, en el conocido quiosco del Tío Quico. Esa noche el escritor y periodista Juan Carlos Villacorta, el también periodista Teodoro Delgado Pomata y el entonces alcalde de Benidorm, Pedro Zaragoza, sentaron las bases teóricas de lo que, apenas un año más tarde, sería uno de los festivales más prestigiosos de Europa, en la que España soñaba con ingresar en un recién creado Mercado Común al que no accedería hasta casi treinta años más tarde. Pero, de alguna manera, el evento fue toda una declaración de principios. Un intento de querer promocionar un país "en vías de desarrollo" que necesitaba integrarse en la dinámica de sus vecinos del norte, a los que admiraba y detestaba con idéntica intensidad en un extraño sentimiento de amor-odio. El Festival de Benidorm se inspiraba, que duda cabe, en el de San Remo, la hermosa villa italiana que comenzó su promoción turística por medio de la música ligera diez años antes que nuestra Benidorm. Pero a pesar de tomar prestado el modelo, el festival español rompió moldes y, especialmente en su primera década de existencia, se convirtió en una convocatoria de extraordinaria resonancia y éxito comercial. Las canciones ganadoras se traducían a todos los idiomas y daban la vuelta al mundo. Y esto no era pura grandilocuencia del aparato de propaganda del anterior régimen, sino una realidad contrastable y contrastable hoy, tan sólo con verificar la relación de ediciones discográficas. También se hizo famosa y popular la sirenita de Benidorm, un logotipo de la época que funcionó por Europa como el símbolo de la gran empresa turística que España empezaba a construir en los años del desarrollismo. DESTINO: TU CORAZON

En aquel emblemático año de 1959 el I Festival de la Canción de Benidorm, lanzó a las ondas de medio mundo la canción "Un telegrama", de la que se hicieron hasta setenta versiones distintas y cuyas alegres notas resonaron por la península durante varios años. El certamen tuvo lugar en Manila Park de Benidorm, escenario de la primera edición, y estuvo organizado por el Ayuntamiento de la ciudad y la Red de Emisoras del Movimiento (REM) y como siempre levantó acta el notario de Benidorm, José Monfort Romero. Presentado por el maestro de periodistas radiofónicos Bobby Deglané, la canción "Un telegrama", original de los hermanos García Segura, fue genialmente interpretada por Monna Bell y Juanito Segarra. También resultaron premiadas las canciones "Amor calladito" y "Mi Platerito" que a pesar del éxito obtenido no alcanzó ni con mucho la resonancia de aquel "telegrama" que, como años después dijera el exalcalde de Benidorm Pedro Zaragoza Orts en un artículo de "ABC": "Fue un hermoso mensaje en la voz de Monna Bell. Destino: tu corazón. Domicilio: cerca del cielo. Remitente: mis ojos son. Texto: Te quiero, te quiero. Aquel poster turístico de Benidorm

Historia del Festival de Benidorm  

Historia del Festival de Benidorm

Historia del Festival de Benidorm  

Historia del Festival de Benidorm

Advertisement