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M ABSURDO Teatro en ocho momentos

A N U E L R I V A S L Ă Z A R O


Copyright © 2012 Manuel Rivas Lázaro Todos los derechos reservados. Esta obra, o cualquier parte de esta, solo puede ser reproducida o utilizada con el permiso expreso por escrito de los editores (ver dirección electrónica abajo).

Primera y única edición póstuma Edición electrónica publicada en el Canadá ISBN 978-0-9877589-0-3 El contenido de esta publicación es copia fiel del contenido original escrito por el autor. Los editores se hacen responsables del nuevo formato y de ciertas alteraciones al texto. Copia de fotografía del autor (Manuel Rivas Lázaro) Editores ERR (Emilia y Enrique Rivas Rivas, hijos de Manuel Rivas Lázaro) Email: tucancita@gmail.com Blog: http://manuelrivaslazaro.blogspot.com


PREFACIO ¿Cuál es la relación entre la vida y el teatro? Esta es la pregunta primordial que impulsa a Manuel Rivas Lázaro en su obra de teatro. Sosteniendo una actitud de aliento al futuro ante el posible decaimiento del teatro en su época (mediados del siglo veinte), el autor intenta “hacer que la obra se desborde hacia el público”. Según él, “el teatro tiene que buscar... aumentar las perspectivas del espectador sobre el drama” ya que el ser humano “se halla con múltiples puntos de vista ... porque vive ahora en un mundo más comunicado en todos sentidos”. 1 Esta vida compleja y apremiada del ser moderno “es tan corriente y natural que termina por parecernos obvio todo cuanto a ella se refiere”. 2 Vivimos sin percatarnos de lo que pasa realmente. Dichosamente, de acuerdo a Rivas Lázaro, los espectadores pueden enriquecerse con participación directa en las obras. El teatro puede ofrecer “un espectáculo que sea presentado no como sucediendo, sino que esté sucediendo realmente”.2 A su vez, en la vida misma “se pueden encontrar posibilidades de renovación” para el teatro. La vida tiene una “íntima y poética relación... con la escena”.1 Con esta perspectiva de acercamiento entre la escena y el público, el escritor/director ejerce su magia al sumergir a los espectadores plenamente en problemas particulares de la vida diaria. De esta manera, Manuel Rivas Lázaro nos invita a activar nuestra presencia en la vida a través de sus obras. Para él, el teatro se nutre con una infusión de vida y la vida se refuerza con el despliegue teatral que exige presencia.

Las obras Las tres obras publicadas aquí muestran el dinamismo pirandelliano de las obras dramáticas de Manuel Rivas Lázaro. Con temas existenciales, las tres obras presentan situaciones que se pueden dar fácilmente en lugares comunes en cualquier parte del mundo. DEBATE SOBRE EL HOMBRE Y EL MATRIMONIO toma lugar en el recibo de una casa de familia la cual lucha por enfrentarse, con intervención de los presentes, a la ausencia inesperada del ser que logró convertirse el eje del hogar. En UNA HORA DE NUESTRA VIDA, tres actores se sienten atrapados por la tenacidad del autor que los impulsa a ensayar y exteriorizar intimidades de sus relaciones en tiempo real. Aun cuando ABSURDO no reclama participación directa de los espectadores, la tercera obra engancha al público con una joven que, mediante la gimnasia, crea una situación paradójica entre dos hombres que aspiran ser parte de su vida.

La vida del autor en el teatro Manuel Rivas Lázaro dedicó gran parte de su vida a la vida del teatro. Jóvenes y mujeres fueron guiados por sus palabras y sus gestos. Aspirantes actores recibieron su guía y apoyo para formarse y luego realizarse. Grupos de hombres y mujeres recibieron su entrenamiento profesional en el arte dramático. Grupos de teatro amateur recibieron su generosa dirección. Lectores de revistas y periódicos Venezolanos compartieron sus 1 2

Manuel Rivas Lázaro. La Vida del Teatro, El Nacional, 12 agosto 1955. Manuel Rivas Lázaro. Lo Vital y Actuante en el Teatro, El Nacional, 31 octubre 1956.

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pensamientos acerca del teatro. El público presenció obras dirigidas por él. El público también participó en sus obras y en tertulias que sus obras inevitablemente engendraron. Actividades que resaltan entre los años 30 y 70 en la vida del autor en el teatro:            

Participó en la Asociación de Cultura Femenina (Instituto San Pablo, Caracas) donde grupos de mujeres recibían entrenamiento y capacitación. Organizó conferencias y sesiones de música. Participó en la Sociedad de Amigos del Teatro (Caracas). Promovió el Centro de Formación para el Arte Dramático (Caracas). Fundó el Centro de Estudios Teatrales en el Ateneo de Caracas. El centro ofrecía ejercicios teatrales según el Método Stanislavski. Participó como profesor en el Curso de Capacitación Teatral en el Liceo Nocturno Juan Vicente González, Caracas. Inició, entre otros, a María Teresa Haiek, Fausto Cabrera, y Carlos Márquez en sus vidas en el teatro. Dirigió el Teatro Universitario de la Universidad Central de Venezuela. Escribió numerosos artículos acerca del teatro para La Esfera, El Universal, y El Nacional. Presentó DEBATE SOBRE EL HOMBRE Y EL MATRIMONIO (Caracas, Maracaibo y Bogotá) y ABSURDO (Caracas). Dirigió grupos de teatro amateur en Montreal, Canadá. Guió e inspiró a grupos de alumnos de teatro en el Liceo Fermín Toro (Caracas). Coordinó la enseñanza de teatro en liceos a través del Ministerio de Educación (Caracas).

El hombre Manuel Rivas Lázaro (1900-1970) nació en Cumaná, Estado Sucre, en la costa oriental de Venezuela. Sus padres, Francisco de Paula Rivas Maza y Emilia Lázaro Costa, eran amantes de la música y de las letras. De joven, se dedicó al violín, pero luego encontró su voz en el teatro como escritor, crítico, y director. Al igual que su padre, quien ejerció como médico y escribió a la vez, Manuel Rivas Lázaro desempeñó un cargo en una compañía petrolera en Caracas mientras ampliaba sus ideas y su labor en el teatro. En su hogar, nunca estaba muy lejos de sus libros, su máquina de escribir, sus pipas y, sobre todo, de su butaca preferida con un bloque de papel sobre las piernas. Pero a pesar de la intensidad de sus reflexiones filosóficas, siempre estaba listo para escuchar, cantar, echar cuentos, y divertir con su violín a sus hijos con su característica paciencia y calor humano. Nadie se escapaba de su sonrisa y de sus ojos de color azul claro. Queriendo contrarrestar la opresión e inseguridad de un régimen dictatorial, Manuel Rivas Lázaro valientemente trasladó a su familia a Montreal, Canadá, un acto que nació del desespero pero que enriqueció a todos a su alrededor. Allí continuó escribiendo artículos y dirigiendo grupos amateur. Al regresar a Caracas, se dedicó a la educación a través del teatro. Su esposa, Graciela Rivas Rojas, lo acompañó siempre en el escenario y luego continuó su labor pedagógica. Manuel Rivas Lázaro fue un hombre de modales antiguos (vestido siempre con paltó y corbata) que contrastaban con sus pensamientos modernos. Sus gestos eran callados y sutiles, pero sus ideas estallaban con dinamismo y pasión por la vida, sobretodo la vida en el teatro.

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ABSURDO3 PERSONAJES

LA JOVEN (María) EL NOVIO (Jaime) EL EMPLEADO (José)

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Escrita en Caracas, 18 abril de 1967


PRIMER MOMENTO Azotea de un edificio de varios pisos. Al fondo, un muro bajo, que es el remate del edificio. Al comenzar la obra, la JOVEN se encuentra haciendo gimnasia rítmica. Sobre el muro al fondo, se ve un abrigo, con el cual se cubre ella en los momentos de descanso. Hay dos taburetes o sillas de metal plegadizas. EMPLEADO (Entrando al área de la azotea) Buenos días... (Ella sigue la gimnasia sin hacerle caso.)... Señorita... buenos días... (Ella detiene la gimnasia.) Tengo que preguntarle... ¿Qué hace Ud. aquí? ¿Quién es Ud.? JOVEN (Sin desplazarse) Ud. quiere saber qué hago aquí. EMPLEADO Tengo que preguntarlo. JOVEN Ud. no quiere saber qué hago gimnasia. EMPLEADO Obviamente. JOVEN Ud. quiere saber quién soy. EMPLEADO Es mi obligación averiguarlo.

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JOVEN Quiere mi nombre. EMPLEADO No será todo. JOVEN Ud.... ¿Quién es? EMPLEADO Yo soy... (Titubea.) JOVEN ¿Qué hace aquí? ... EMPLEADO Ya lo he dicho: cumplo mi obligación, averiguo. JOVEN Vamos a analizar esta situación, ¿quiere? EMPLEADO ¿Analizar? Mi obligación es aclarar. JOVEN Vamos a aclarar... Ud.... Yo... hace unos segundos comenzamos a hablar, a dialogar... Es lo que hacemos: dialogamos. EMPLEADO Sí.

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JOVEN Ud. y yo somos... (Fuerte) ¿Por qué me hace una pregunta tan difícil? ... ¿La ha pensado? ... Ud. quiere saber quién soy yo. Y Ud.... Ud.... me obliga a que yo quiera saber quién es Ud. (Vehemente) Esta es la situación. ¿Quién es Ud. y quién soy yo? ... Esto es lo que hacemos: dialogar acerca de quiénes somos los dos. ¿Es otra cosa lo que hacemos? EMPLEADO No... eso es lo que hacemos. JOVEN Somos dos que dialogan. EMPLEADO Sí. JOVEN Y, sin embargo, eso no es lo que Ud. quiere saber, ni yo tampoco. EMPLEADO Pues... JOVEN Y si somos así, Ud. y yo, un puro enredo indescifrable, ¿por qué viene Ud. a preguntar que hago y quién soy? Si es tan difícil analizar o aclarar eso, ni aun dialogando, ¿cómo ha podido ser Ud. audaz en comenzar este asunto? EMPLEADO Esta es una trampa verbal suya. JOVEN Todo es una trampa verbal. (Regresa a la gimnasia.)

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EMPLEADO (Después de contemplarla un rato haciendo la gimnasia) ¿Por qué hace gimnasia? JOVEN Porque vi en una revista la foto de una muchacha haciendo lo que Ud. me ve hacer. EMPLEADO ¿Por eso nada más? JOVEN Hago gimnasia para pensar. EMPLEADO Cuando hace gimnasia piensa. JOVEN Sí. EMPLEADO ¿En qué piensa? JOVEN Pienso en la estabilidad, en el equilibrio, en la seguridad. EMPLEADO Ud. no puede pensar en eso, se ve que no es pobre, que son los que piensan en eso. JOVEN Soy rica... ¿Y Usted?

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EMPLEADO Pobre. JOVEN (Acercándosele) Ud. puede caerse de sus pies. EMPLEADO Lo mismo que usted, igual para todos. JOVEN Si Ud. fuera un animal no se caería de sus pies. EMPLEADO ¿Cree? JOVEN Pruebe. EMPLEADO ¿Yo? JOVEN (Con la punta del pie lo hace caer.) Así... aproveche... póngase en cuatro patas... (El EMPLEADO se pone en cuatro patas.) Trate de caminar... Camine... (Él obedece.) ¿Se siente más estable? EMPLEADO Sí. JOVEN Entonces... ¡Ud. es un animal!

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EMPLEADO Yo soy un hombre. JOVEN Todo el mundo afirma que Ud. es un animal. EMPLEADO ¿Qué animal? JOVEN Un mono. Yo creo que Ud. es un hombre. EMPLEADO Gracias. JOVEN Ud. es un hombre que necesita hacer gimnasia para conseguir estabilidad, equilibrio, seguridad, para no caerse de sus pies. EMPLEADO Ud. la gana siempre. No puedo perder mi tiempo en perderla siempre. Creo que debo irme. JOVEN (Ella se echa al suelo como otro animal.) ¿Se va? EMPLEADO Sí. JOVEN ¿Sin haber aclarado la situación?

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EMPLEADO ¿Qué situación? JOVEN Esta (poniéndose en cuatro patas). ¿Somos animales o gente? EMPLEADO Yo soy el empleado del propietario de este edificio. JOVEN Yo soy la hija del propietario de este edificio. EMPLEADO (Poniéndose bruscamente de pie) Somos gente. JOVEN (Se pone de pie fríamente.) Somos gente. EMPLEADO Ahora todo está aclarado. Ahora puedo irme. (Marca mutis.) JOVEN Ud. es un infeliz. EMPLEADO Me voy. (Ya en la puerta se devuelve.) ¿Por qué? JOVEN Porque no es capaz de sentir la situación.

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EMPLEADO ¿Otra situación? JOVEN La única situación real. EMPLEADO Yo tengo otras obligaciones. JOVEN Si no es capaz, váyase. EMPLEADO (Maliciosamente) No soy capaz de pensar que usted... JOVEN ...¿qué me he enamorado de usted? EMPLEADO (Turbado) Señorita... JOVEN ¡Ud. es irremediablemente estúpido! EMPLEADO ¿Por qué? ... ¿Por qué? JOVEN Si Ud. es capaz de pensar que yo me enamoré de Ud., ¿por qué es capaz de pensar que se va?

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EMPLEADO No sé, no lo sé. JOVEN Pero no es capaz de pensar en la verdadera situación. EMPLEADO ¿Cuál? JOVEN No mira como me agarro a Ud.... como dialogo con Ud.... como lo incluyo en mi vida hablando. EMPLEADO ¿Por qué? ... ¿Para qué? ... si no es... JOVEN Yo estoy perdida... sola. EMPLEADO ¿Ud.? ... una mujer joven, atractiva, rica... ¿perdida? JOVEN Sola. EMPLEADO ¡Qué situación! ... Pero, ¿por qué yo? ...Yo no estaba en esto. JOVEN ¡Egoísta! Ahora Ud. me quiere dejar más sola... Mira lo suyo... la situación suya, como quien ha caído en una trampa.

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EMPLEADO No, no... yo vine... yo sé que yo vine... JOVEN Y ahora se va. EMPLEADO No insisto en irme. JOVEN Tiene que pensar. EMPLEADO ¿Pensar? JOVEN Sí. Está a punto de perder el equilibrio, la estabilidad, la seguridad. Tiene que hacer la gimnasia. EMPLEADO ¿Hacer la gimnasia? JOVEN Si no, se caerá de sus pies. EMPLEADO Es cierto, así me siento, inseguro, inestable. JOVEN Frustrado, se dice. Venga pronto, ligero, quítese el saco. (Él se lo quita rápidamente.) Haga su gimnasia conmigo... Imíteme... (Se ponen los dos a hacer la gimnasia.) Así... bien, muy bien... Ahora todo se imita... Ud. estaba contagiado por mí, por mis palabras... Ud. es un perfecto

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imitador... ¡Qué bien lo hizo antes para perderse! ... ¡Qué bien lo hace ahora para salvarse! EMPLEADO Todo esto es una trampa verbal. JOVEN Excepto la gimnasia. EMPLEADO Sí, lo creo, ahora lo creo. JOVEN ... ¿Cómo se siente? EMPLEADO Mejor, mucho mejor. JOVEN Entonces, es suficiente. Descanse. EMPLEADO Gracias. (Ella se pone el abrigo, él el saco. Se sientan. Ambos apoyan su cabeza en las manos y piensan en silencio. Él se pone de pie. Da algunos pasos por la azotea y se vuelve a sentar. Al fin dice...) ¿Qué hace Ud. aquí? JOVEN (Repite distraídamente.) ¿Qué hace Ud. aquí?

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EMPLEADO ¿Quién es Ud.? JOVEN (Repite igualmente.) ¿Quién es Ud.? (Pausa) EMPLEADO Mi nombre es José. JOVEN El mío es María. EMPLEADO Todo lo que ha dicho ¿es cierto? JOVEN Rigurosamente cierto. ¿Y lo que Ud. dijo? EMPLEADO Cierto. JOVEN Pero si fuere inventado, todo sería igualmente cierto. EMPLEADO Aun cuando parezca absurdo. JOVEN O sea absurdo. (Pausa) EMPLEADO ¿Ud. hace gimnasia todos los días?

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JOVEN A esta misma hora. EMPLEADO Entonces... hasta mañana. JOVEN Hasta mañana. (Sale el EMPLEADO.) (Oscuridad.) SEGUNDO MOMENTO Vuelve la luz. Se encuentran ahora los dos, nuevamente. Ella al centro derecha del escenario. Él a la izquierda de ella, un poco detrás. Hacen gimnasia y hablan. JOVEN Mis padres son ricos. EMPLEADO Ya lo sé. JOVEN Mis abuelos son ricos. EMPLEADO Lo sé. JOVEN Y mis tíos.

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EMPLEADO También. (Pausa)

JOVEN

Yo soy hija única. EMPLEADO Cuando se mueran todos, Ud. será inmensamente rica. JOVEN Ahora soy inmensamente pobre. EMPLEADO ¿Por qué? JOVEN Porque no tengo nada mío. EMPLEADO ¿Nada? JOVEN ¡Nada! Cuando mis padres se niegan a darme dinero... EMPLEADO ¿Es eso a menudo? JOVEN Sí, demasiado a menudo. EMPLEADO Lo pide, entonces, a sus abuelos.

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JOVEN Se niegan, también. EMPLEADO A sus tíos. JOVEN También se niegan. EMPLEADO A su novio. JOVEN ¿Cómo sabe que tengo novio? EMPLEADO Por intuición. JOVEN A mi novio no le pido. EMPLEADO ¿Por qué? ¿Es muy tacaño? JOVEN No sé, nunca le he pedido. EMPLEADO Entonces... JOVEN Porque él siempre sigue lo que hacen mis padres, mis abuelos y mis tíos.

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EMPLEADO ¡Oh! JOVEN Además, no quiero que piense que cuando estoy en apuros acudo al primer rico. EMPLEADO ¿Su novio es rico también? JOVEN Sí, muy rico. EMPLEADO (Irónico) ¡Qué bueno! JOVEN Toda esta situación Ud. no puede apreciarla, por eso frivoliza. EMPLEADO ¿Qué situación? JOVEN La de ser pobre siendo rica. EMPLEADO Tiene razón: yo solo conozco la situación de ser pobre siendo pobre. JOVEN La suya es una situación normal, perfecta.

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EMPLEADO La de Ud. es un absurdo. JOVEN Sobre todo cuando tengo que pedirle prestado al chofer de mi tío, para echarle gasolina a mi carro. EMPLEADO ¿Y porque al chofer de su tío y no al de su padre o al de sus abuelos? JOVEN Porque es el único que tiene interés en el dinero. EMPLEADO No entiendo. JOVEN Me cobra intereses diarios mientras no le pague. EMPLEADO ¡Qué bueno es el chofer de su tío! La quiere mucho a Ud. JOVEN Sí, porque los otros no me prestan ni pagándoles intereses. EMPLEADO Son muy desinteresados. JOVEN Son muy serviles.

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EMPLEADO Y todos esos, sus familiares, sus choferes y su novio son los culpables de su soledad, de que se sienta Ud. como perdida. JOVEN No. EMPLEADO Entonces, ¿qué es lo que le ocurre a Ud. realmente? JOVEN Ya no tiene interés. EMPLEADO Ud. me dio a conocer espontáneamente a sus familiares... ¿Para qué? JOVEN Con ellos podremos aclarar algo de todo esto, de nuestra gimnasia, de nuestra conversación, de lo que ocurre aquí. EMPLEADO ¿Ocurre algo? JOVEN (Desolada) ¡Ah! Ud. no ve lo que ocurre. EMPLEADO Hacer gimnasia... ¿es algo? ... Ah sí, conservar el equilibrio, la estabilidad, la seguridad... ¿Qué más? ... ¿Qué más ocurre? JOVEN Esta soledad.

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EMPLEADO ¿Cuál soledad? JOVEN A Ud. no le interesa, no le inquieta saber cómo estamos aquí los dos en esta azotea de ayer para hoy, sin ninguna razón, contra toda razón, y aun a riesgo de correr tantos riesgos. EMPLEADO ¿Riesgos? JOVEN Ud. no ve los riesgos. EMPLEADO No... ¡Ah! sí, sus padres... ¡Ah! su novio... La gente, es verdad. JOVEN Ud. no trata de explicarse como estamos unidos, Ud. y yo, por nada, por nada absolutamente que al menos uno pueda ver, saber lo que es... Eso no lo mira Ud.... ¡Ah! ¡Qué soledad! EMPLEADO ¿Yo soy la causa de su soledad, aquí? JOVEN Ud. también. EMPLEADO ¿También? JOVEN Sí.

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EMPLEADO ¿Quiere decir que su novio... allá? JOVEN También. EMPLEADO ¡Ah! ¡Qué soledad tan espantosa! Sí. ¡Tan espantosa!... (Cambia.) Todo esto es pura conversación, puro pensar cosas... pura actividad intelectual... Ud. es una intelectual. JOVEN (Emotiva) Yo necesito de Ud.... Yo me agarro a Ud. sin saber por qué... Ud. no es, y sin embargo yo siento que Ud. es... EMPLEADO ¿Soy qué? JOVEN Lo mismo que mi novio, pero opuesto a él. EMPLEADO Explíquese... explíquese, por favor. No quiero estar ligado a su novio, en ninguna forma. JOVEN Mi novio lo posee todo: carros, viajes, empresas, sociedad; ha traspasado todos los límites del deseo, de la ambición, de las pasiones, de la ociosidad; no ansía lo nuevo, no me aspira. EMPLEADO ¿Y yo?

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JOVEN Ud. no tiene nada, no ha tenido nada... Ud. está seguro de que no podrá poseerlo todo: carros, viajes, sociedad... Ud. no vislumbra donde están los límites del deseo, de la ambición, de las pasiones, de la ociosidad, tampoco ansía, tampoco aspira. EMPLEADO ¿Tampoco aspiro qué? JOVEN (Dura) ¡Nada! EMPLEADO Yo tengo la culpa de todo esto, por cumplir mis obligaciones. Debo irme... irme. (Marca mutis.) JOVEN (Vehemente) ¡No se vaya! EMPLEADO (Se vuelve.) ¿No?... ¿No me voy?... ¿Por qué? JOVEN No sé (Pausa cargada de dudas) ¿Se queda? EMPLEADO Sí. JOVEN ¿Por qué?

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EMPLEADO Porque tengo que hacerle frente. JOVEN ¿Hacerle frente a qué? ... ¿a quién? EMPLEADO ¡A su novio! JOVEN (Con gran desilusión) ¡Ah!... (Reacciona.) Ud. está perdiendo de nuevo el equilibrio, la estabilidad, la seguridad... Ud. necesita urgentemente continuar su gimnasia. EMPLEADO Sí... la gimnasia, la gimnasia. JOVEN Venga... (Va a ponerse en posición y él la sigue. Comienzan la gimnasia)... Esto fue lo único que aprendí en el colegio. Se puede prescindir de la sabiduría, de la cultura, del amor, pero de la gimnasia: ¡No! EMPLEADO ¡No! (Continúan haciendo la gimnasia con mayor interés.) (Obscuridad) TERCER MOMENTO Mismo lugar, algunos días después, los dos hacen gimnasia.

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EMPLEADO Hemos estado aquí hace varios días, y fuera de hablar, conversar, dialogar, analizar, aclarar y hacer gimnasia no hemos hecho más nada. (Pausa)... Podríamos comenzar hoy de nuevo como el primer día... ¿Qué hace Ud. aquí?... ¿Quién es usted?... Y en otra forma cualquiera, con otras palabras, con otros temas, llegar a hoy, a este mismo punto donde estamos... Podría haberle dicho yo: “Yo soy Fulano de Tal” y Ud. contestarme: “Yo soy Zutana de Cual...”...Yo: “Yo vengo a cumplir mi obligación como empleado del dueño de este edificio, a saber por qué viene Ud. a hacer gimnasia en esta azotea...” Y Ud.: “... Vengo con la autorización de mi padre, el dueño de este edificio...” Entonces, yo me hubiera ido, sin más ni más. (Pausa)... Su novio le causa a Ud. desolación... Yo le inspiro desilusión... Ud. es una muchacha atractiva... No estoy enamorado de Ud., pero estoy aquí y no sé por qué, excepto eso, que Ud. es atractiva... ¿No le parecen todas estas cosas absurdas? JOVEN Todo parece absurdo... Todo es absurdo desde siempre, desde los comienzos del mundo. EMPLEADO ¿Cómo lo sabe? JOVEN Lo aprendí fuera de la escuela: Caín mató a su hermano Abel con la quijada de un burro. ¿Se acuerda? EMPLEADO Sí, creo que oí decir algo. Siempre hay crímenes raros. JOVEN Un señor Noé, de nombre, después de una gran lluvia, metió en una barca todos los animales del mundo. EMPLEADO ¡Absurdo!

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JOVEN ¿Lo sabía? EMPLEADO No lo sabía.

JOVEN

Por muchos... muchísimos años la gente creyó que el mundo, la tierra, estaba fija en el aire, y el sol, y todo lo demás, daba vuelta a su derredor. EMPLEADO Sí. JOVEN ... Y vino un sabio ¿recuerda su nombre? EMPLEADO (Pensando) ... No. JOVEN (Pensando) ... Yo tampoco... Y dijo y afirmó que la tierra se movía alrededor del sol... Y por eso lo quisieron matar. EMPLEADO No es nada extraño... Sucede, sucede siempre. JOVEN ¿Lo recuerda? EMPLEADO No.

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JOVEN Ud. no tiene memoria. EMPLEADO No tengo conocimientos. JOVEN ¡Ah! EMPLEADO ¡Todo esto es absurdo! JOVEN Sí, porque la gente... Si el sol se mueve alrededor de la tierra o la tierra alrededor del sol, siempre se siente igual: sobre el piso de la tierra, y esto es lo que interesa. EMPLEADO Es cierto. JOVEN ¿Ud. sabe que hace aquí?... ¿Quién es? EMPLEADO ¿Otra vez? JOVEN No me refiero en esta azotea, me refiero en el mundo. EMPLEADO Como voy a saberlo, si no se ni lo que hago en esta azotea.

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JOVEN Pues, si no lo sabe todavía, no lo sabrá nunca. EMPLEADO ¿Y Ud. lo sabe? JOVEN Sí. EMPLEADO ¿Qué hace en el mundo, quién es? JOVEN ¡Nada!... ¡Nadie! EMPLEADO ¡Qué infeliz es Ud.!... ¡Qué infeliz! JOVEN Sí, porque en este mundo que lleva con vanidad ser absurdo (una cosa tan vieja) una muchacha elemental y simple, por su modo de ser normal se la considera el mayor de los absurdos, y se la quiere quemar viva, como a Juana... Juana... EMPLEADO (La interrumpe.) ¡Ah! ja, ja, ja. JOVEN Gracias. EMPLEADO Ahora entiendo, ahora lo entiendo todo, todo, todo... Ahora sé lo que le pasa a Ud.... Y a mí; ahora comprendo la gimnasia, la situación, su novio,

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yo, sus padres, sus abuelos, sus tíos, sus choferes. Todo y todo lo entiendo. Y sobre todo la entiendo a Ud. ¡Qué cosa, ah!... era tan sencillo, tan sencillo, y yo no lo entendía. Ud. es una muchacha, así llanamente, y yo un individuo, sin más complicaciones... Conversamos, hablamos, dialogamos e hicimos gimnasia... Como se enreda uno por nada, o por casi nada... ¿Descansamos? JOVEN Descansamos. (Colocan las sillas una pegada de la otra y se sientan.) NOVIO (Irrumpe respirando fuerte.) ¡Uf! ¡Qué escaleras!... EMPLEADO Hay ascensor, señor. NOVIO Yo sé que hay ascensor, pero ¿para qué? Esta echado a perder. EMPLEADO Es muy raro, siempre funciona bien. ¿Me permite? (Se pone de pie y marca mutis.) NOVIO ¿Por qué se va?... ¿Que tiene Ud. que ver con el ascensor? ... ¿Es Ud. el ascensorista? EMPLEADO No. NOVIO No entiendo... Ud. estaba aquí sentado... Y ahora Ud. tiene que ver con el ascensor... ¿Quién es Ud.?

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JOVEN Es un empleado del edificio. NOVIO ¡Ah! Un empleado... ¿Y qué hace aquí? EMPLEADO ¿También quiere analizar la situación? NOVIO ¿Analizar?... Quiero aclarar, nada mas... pero ¿qué situación? ¿Hay una situación?... Hay solo una confusión causada por el ascensor... Creí que Ud. era el ascensorista, y puesto que me dice ser el empleado, le pregunto, ¿qué hace aquí que no está en su puesto, desde donde, tal vez, me hubiera evitado a mi tener que tomar las escaleras?... ¿Hay otra cosa? JOVEN (Señalando al EMPLEADO) ... Hace gimnasia. NOVIO ... Hace gimnasia. JOVEN Hacemos gimnasia. EMPLEADO Sí. NOVIO Los dos, hacen...

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JOVEN EMPLEADO (Al unísono) Gimnasia. NOVIO A esto era que venía. ¡Esas escaleras! Ahora tengo los pies puestos en el suelo. Los dos vienen aquí a hacer gimnasia. ¡Ah! Entonces, puede Ud. ir a ver lo del ascensor. ¿No está aclarado todo ya? EMPLEADO Es mi deber. NOVIO Pues, claro. Ud. va a sus obligaciones... y yo puedo así hablar solo con mi novia. EMPLEADO (Asombrado) ¿Su novio?... ¿Ud. es el novio? NOVIO Por supuesto. ¿Cree que voy a subir esas escaleras si no fuera algo de ella? EMPLEADO ¡El novio! NOVIO Sí, el novio...el novio de ella. EMPLEADO (Saliendo) Vuelvo enseguida.

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NOVIO ¿Qué hacía ese tipo aquí? JOVEN Gimnasia. NOVIO Y es bueno este sitio para hacer gimnasia. JOVEN Regular. NOVIO ¿Vive aquí gente? JOVEN Por supuesto. NOVIO ¿No te molestan? JOVEN No las he visto. NOVIO Bien. (Se pone a ver el sitio.) JOVEN ¿A eso viniste? NOVIO Supe que estabas aquí.

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JOVEN ¿En la azotea? NOVIO No. Me lo dijeron abajo, antes de coger las escaleras. ¡Qué situación! Subir unas escaleras, hallar ese tipo aquí y tú en plan de gimnasia. Date cuenta. Me siento extraño, incomodo, aquí... ¿Vienes todos los días? JOVEN Todos los días. NOVIO ¿No es demasiada gimnasia? JOVEN La necesitamos. NOVIO Por supuesto. (Pausa) JOVEN ¿No te sientas? NOVIO No, no no, no es momento para sentarme. JOVEN ¿Te vas? NOVIO Sí.

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JOVEN Dijo que volvía. NOVIO Quien dijo que volvía... ¿el empleado? ... No lo oí. JOVEN Lo dijo. NOVIO Y tú... ¿te quedas? JOVEN Apenas comenzamos... Quiero hacer hoy una sesión larga. NOVIO ¡Ah! JOVEN ¿Te vas, de todos modos? NOVIO Sí, me voy. JOVEN ¡Qué desilusión! (Firme) ¡Será mejor! NOVIO ¿Por qué será mejor? (La mira al rostro.) JOVEN No vaya a darme ganas de lanzarte por ese muro para abajo.

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NOVIO (La vuelve a mirar.) ¿Qué te pasa?... ¡Ah!... Te he dicho mil veces que me pidas lo que quieras... Yo te quiero... pero celos, nunca, nunca. Mis padres, mis abuelos y hasta mis bisabuelos se distinguieron por no sentir celos jamás. JOVEN No he nombrado la palabra: celos. NOVIO ¿Entonces, qué? JOVEN Tampoco entiendes la situación. NOVIO ¿Qué situación... qué situación?... Hablamos... hablamos... hablamos... esa es la situación. Se dicen cosas tan disparatadas, se inventa... todo cosas sin sentido, absurdas... intelectualismo. JOVEN No es nada de eso. NOVIO ¿Qué es, entonces? JOVEN Él viene todos los días. NOVIO ¿Quién... el empleado? JOVEN Sí.

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NOVIO A hacer gimnasia... ¿no me dijiste? ¿No me dijiste que viene a hacer gimnasia? JOVEN Sí. NOVIO Tú lo convenciste de la conveniencia de hacer gimnasia, es lo que haces con todo el mundo, tratar de meterle tus ideas en la cabeza... ¡Pobre sujeto! JOVEN Hablamos... conversamos. NOVIO Naturalmente... ¿Y crees que voy a darle importancia a esto? Solo le resta a sus obligaciones. JOVEN No entiendes. NOVIO No, por supuesto. No me sacaras de mis casillas. JOVEN Él viene todos los días: hablamos, dialogamos, analizamos, hacemos gimnasia, nos imitamos, nos contradecimos... Él desea entender... entiende. NOVIO ¿Quieres insinuar... amor?

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JOVEN (En seco) ¡No!... Tú eres mi novio... A pesar de todo te quiero... No me interesa, no lo quiero a él... Te quiero a ti. Y sin embargo – es inexplicable, misterioso – lo conozco de hace pocos días y podemos hacer gimnasia y entender la situación... que no es amor, es... entenderse... comunicarse. No es un absurdo, es la normal proximidad, pero él viene y si no quiere... Él si puede querer... amar... Él puede... él es capaz de comenzar a sentir amor... celos... NOVIO No se trata de él – un empleado al fin – se trata de ti. Está bien que te acompañes con alguien como él... Hacer gimnasia solo es harto fastidioso. Yo también comprendo la situación. Es normal. (Brusco) Y vamos a cortar esto. Me voy. (Marca mutis.) (En este momento lo intercepta el EMPLEADO, que regresa.) EMPLEADO No se vaya, es importante que no se vaya. NOVIO ¿Está arreglado? EMPLEADO ¿Arreglado? NOVIO El ascensor. EMPLEADO No todavía. Lo están arreglando. Mientras tanto conversaremos los tres. NOVIO ¿Ud. lo considera necesario?

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EMPLEADO ¿Para bajar sin cansarse? NOVIO Digo... la conversación. EMPLEADO Sí, entre los tres, será una oportunidad única para explicarnos la situación. NOVIO ¿Qué situación? ¡Vaya al diablo! EMPLEADO Aquí no ha sucedido nada. NOVIO Ya se lo he dicho a ella... Yo lo sé, lo sé. EMPLEADO Excepto eso del ascensor que le ha ocurrido a Ud. Todo lo demás ha sido puras palabras. NOVIO Sí. EMPLEADO Hace algunos días hacemos gimnasia y conversamos... ella y yo. Ud. vino y conversamos. Aquí no ha sucedido nada fuera de eso. NOVIO Así es... así tiene que ser.

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EMPLEADO Y sin embargo... NOVIO Y sin embargo ¿qué?... EMPLEADO Aquí hay algo... Aquí se siente la existencia de algo. Si alguna gente estuviera viéndonos y oyendo todo cuanto hemos hablado y analizado aquí en tan pocos días, estoy seguro de que se sentiría penetrado por algo, contagiado, y esta es la situación, esto es lo que tenemos que hablar entre los tres... Sería imperdonable que dejemos esto así, como en el aire, flotando. JOVEN Él entiende la situación, ya te lo he dicho. EMPLEADO Yo no entiendo nada. A veces he creído entenderlo todo, pero, después, cuando me pongo a pensarlo, a repensarlo... absurdo, pero absurdo. NOVIO En eso estamos de acuerdo, hoy se vive en medio del absurdo. EMPLEADO (Mirando a la JOVEN) Desde que el mundo es mundo. NOVIO Pero, vamos al asunto, cual es la situación que los tres tenemos que aclarar, porque si no lo hacemos breve, componen el ascensor y me tengo que ir.

ABSURDO 37


EMPLEADO No se irá... Una vez que comencemos, no se irá, estará aquí hasta el fin... a menos que sea Ud. un ser completamente incapaz, sin una gota de condición humana. NOVIO (Molesto) ¿Qué es el asunto?... Mi novia y yo nos tratamos así desde hace varios años. Ella como es, y yo como soy. Ud., yo no sé como es Ud.... Ella tampoco lo sabe... No lo conocemos. Pero Ud. es el que trae algo diferente, el que hace que la conversación tome otro curso, fuera de lo habitual. Esta situación parece ser suya, no de los tres. JOVEN Déjalo hablar... Él entiende la situación, la única situación. NOVIO (A la JOVEN) Lo que sea, es nuestro. JOVEN Sin él, no aclaramos nada de los dos, de los tres. NOVIO Bien... que hable, pero rápido. ¡Para esto vine hoy aquí! ¡A caer en esta trampa verbal! EMPLEADO Ud.... NOVIO Permítame que lo interrumpa... Ud. no sabe una cosa previa, indispensable.

ABSURDO 38


EMPLEADO ¿Qué? NOVIO Yo no soy un hombre celoso. EMPLEADO ¿En ninguna circunstancia? NOVIO Absolutamente en ninguna circunstancia... Ud. puede hablar, decir todo cuanto piense, sin preocuparse de mí. EMPLEADO Lo mismo da. La gimnasia me ha devuelto el equilibrio, la estabilidad, la seguridad. NOVIO Lo felicito. EMPLEADO Ud.... yo... y ella... somos gente. NOVIO Espero que por muchos años. EMPLEADO No somos animales. NOVIO (Revisa los tres con la vista.) No.

ABSURDO 39


EMPLEADO Cuando quiera irse, me avisa. NOVIO Prosiga, parece interesante. EMPLEADO Ud. es el novio... ella la novia... y yo... ¡NADA! NOVIO El empleado del edificio. JOVEN El compañero de gimnasia. EMPLEADO Gracias... Ud. lleva varios años de amores con ella. JOVEN Siete años, exactamente. EMPLEADO Yo apenas le hablo desde hace siete días. JOVEN Aproximadamente. EMPLEADO Ud. es un hombre instruido. NOVIO Soy doctor.

ABSURDO 40


EMPLEADO Yo no, yo soy un ignorante: 6° grado. NOVIO Muy ignorante. EMPLEADO Ud. debería hablar, explicar, analizar, comunicarse, entender... entender la situación... hacer gimnasia, venir a esta azotea. No lo hace porque Ud. ha traspasado los límites del deseo, de la ambición, de las pasiones, de la ociosidad... Ud. no ansía lo nuevo... no aspira a ella. NOVIO Porque es ya mi novia. EMPLEADO Yo soy lo opuesto a Ud., pero lo mismo. Yo no vislumbro donde están los límites del deseo, de la ambición, de las pasiones, de la ociosidad, y por eso tampoco ansío, tampoco aspiro. NOVIO Y...

EMPLEADO

Y a causa de esto, durante varios días ocurre aquí algo inexplicable. Su novia y yo hablamos, hablamos, hablamos y nada más que eso: hablamos. NOVIO Y... EMPLEADO Y como Ud. y yo somos en sentido opuesto, la misma causa de la desolación de ella, lo que significa que Ud. y yo, aun sin conocernos estábamos ya unidos, vinculados el uno al otro... Lo que a mí me ha parecido, no sé porque, repugnante. La última y nueva situación que surge de todo este conversar en apariencia inútil, es que Ud. y yo tenemos el

ABSURDO 41


deseo (Ud. seguramente más que yo) de separarnos, de desvincularse en este parecido opuesto, que contra nuestra voluntad nos ata... nos ata en ella, que es la que siente dicha coexistencia. Y esto, señor, es un hecho innegable, real. NOVIO Pero Ud. es un recién llegado, un recién conocido. EMPLEADO Eso es lo inexplicable, lo extraordinario, lo misterioso, el eje de la situación... la situación misma... una situación absurda, pero real, porque ella la sufre. NOVIO Y Ud. cree entenderle a ella mejor que yo, quizá... a pesar de la precaria relación que hay entre los dos. EMPLEADO No... no creo conocerla a ella mejor... Creo conocer su situación, nuestra situación, esto que aparece como fabricado con palabras. NOVIO Yo no siento ni entiendo nada de todo lo que Ud. trata de explicar, al parecer con tanta seguridad... pero en todo caso, creo que la solución es fácil: que al terminar estas sesiones de gimnasia, ella vaya a sus quehaceres habituales... yo a los míos y Ud. se quede aquí, atendiendo mejor el edificio. Creo que será difícil que nos volvamos a encontrar, ni siquiera a ver... al menos Ud. y yo... con lo cual quedaremos totalmente desatados y para siempre. Después de todo, hay una cosa en que Ud. y yo estamos de acuerdo. EMPLEADO ¿En qué? NOVIO En que toda esta situación, como Uds. la llaman, se ha creado solo por la posibilidad de estar Uds. juntos para hablar. Y no interviniendo en ella el

ABSURDO 42


amor, carece verdaderamente consistencia, no es un problema triangular como los del teatro y del cine... ¿Estamos? (Se produce entonces un silencio desconcertante.) EMPLEADO Señor... ¿Ud. oye? NOVIO ¿Qué? EMPLEADO El ruido de ascensor... está funcionando. NOVIO ¿El ascensor? EMPLEADO Sí. NOVIO Muy bien... gracias. Hasta luego, querida. JOVEN Hasta luego. NOVIO (Al EMPLEADO) ¡Adiós! EMPLEADO ¡Adiós! (El NOVIO sale.)

ABSURDO 43


(Pausa) JOVEN ¿Comenzamos la gimnasia? EMPLEADO Sí. (El EMPLEADO se quita el saco, se colocan en posición y comienza la gimnasia.) (Obscuridad) CUARTO MOMENTO Al volver la luz están los dos en plena gimnasia en medio de un largo silencio, que a no ser porque el público se entretiene viéndolos hacer la gimnasia, protestaría. JOVEN ... ¿Qué sucede que no habla?... EMPLEADO Ud. tampoco dice nada. JOVEN Estaba pensando que el absurdo de la época actual consiste en que las palabras se han vaciado de su significado... En otros tiempos todo era igualmente absurdo, como hoy, pero las palabras decían lo que la gente quería decir. EMPLEADO Sí... tal vez. (La gimnasia continua en silencio.)

ABSURDO 44


EMPLEADO ¿Cómo está su novio? JOVEN Bien. EMPLEADO ¿Desde cuándo no lo ve? JOVEN Anoche estuvo en casa. EMPLEADO ¿No le preguntó por mi? JOVEN No. EMPLEADO ¿No me recuerda ya? JOVEN Estoy segura de que no. EMPLEADO ¿Ha cambiado algo? JOVEN No, es el mismo. EMPLEADO No volverá más por aquí, creo.

ABSURDO 45


JOVEN No, porque se acordara del ascensor. EMPLEADO De las escaleras. (La gimnasia continua en silencio.) EMPLEADO No entiendo su amor por ese Doctor. JOVEN Yo tampoco... El amor está entre las cosas que no se pueden analizar ni entender. EMPLEADO ¿Cuándo se casan? JOVEN No sé. (Media pausa)

EMPLEADO

Siete años de amores. JOVEN Por eso dije que no sabía cuándo nos casamos. (Pausa) EMPLEADO ¿Ud. se quiere casar?

ABSURDO 46


JOVEN Sí. EMPLEADO ¿Con él? JOVEN Sí. (Silencio) JOVEN ¿Por qué se calla de nuevo? EMPLEADO Pensaba que el absurdo actual está en la conducta tanto como en las palabras. JOVEN Tal vez. (Silencio) EMPLEADO ¿Qué va a hacer cuando se case con todo lo que hemos aclarado en estas conversaciones? JOVEN Lo mismo que se hace con todo en la vida: olvidarlo. (Pausa) EMPLEADO ¿Va a ser feliz?

ABSURDO 47


JOVEN No. EMPLEADO ¿Por qué cree que no va a ser feliz? JOVEN Porque trato de ser normal. EMPLEADO ¿Y cree que su matrimonio con el Doctor es algo normal? JOVEN Después de siete años de amores, sí. EMPLEADO ¿Por qué? JOVEN Estoy habituada a él, acoplada a su psicología... He adquirido un hábito y creo que la vida es una suma de hábitos, buenos y malos hábitos, y es lo único que hace al hombre medio feliz. (Silencio) JOVEN Ud. siempre es quien pregunta. EMPLEADO Ud. es más interesante que yo, por eso. JOVEN Le voy a pagar el piropo con una pregunta.

ABSURDO 48


EMPLEADO Gracias anticipadas por su piropo. JOVEN ¿Qué piensa Ud. concretamente de todo esto? EMPLEADO ¿De qué? JOVEN De toda esta trampa verbal, como Ud. dijo. EMPLEADO Que es una trampa. JOVEN ¿Y quién armó la trampa? EMPLEADO El que arma todas las trampas de esta clase: Dios. JOVEN ¿Y quién puede desarmar la trampa? EMPLEADO Su novio... o Ud. Para desarmar no se necesita Dios, es más fácil. (Pausa) JOVEN ¿Qué haría Ud. si yo rompiera con mi novio?

ABSURDO 49


EMPLEADO Hacer más gimnasia con Ud. JOVEN ¿No se interesaría en mí? EMPLEADO No, porque su rompimiento con él no sería un acto de mi voluntad, y no me daría satisfacción. Además yo no conozco los límites de la esperanza, del ensueño, y la haría a Ud. una mujer desolada y triste. (Pausa)

JOVEN

¿Qué necesitaría Ud. para interesarse en mí? EMPLEADO Estar interesado en Ud.... y Ud. interesada en mi. (Pausa) JOVEN ¿No se casaría conmigo? EMPLEADO Sí... si tomara la iniciativa de convencer a su novio, por las buenas o por las malas y tuviera éxito... pero no he pensado tomar esa iniciativa. (Pausa) JOVEN ¿Está arrepentido de haber venido aquí a hacer gimnasia? EMPLEADO No... He aprendido algunas palabras nuevas.

ABSURDO 50


JOVEN ¿No le parece muy interesante que después de tanto hablar y solo hablar, seguimos hablando? EMPLEADO Sí, es muy interesante, pero parece que no cambia en nada la superficie de la tierra. JOVEN Mientras hagamos gimnasia seremos felices. EMPLEADO Obtendremos: equilibrio, estabilidad, seguridad. (Entra el NOVIO resoplando.) EMPLEADO ¡El ascensor! NOVIO Sí... ¡Otra vez! (Resopla) ¡Diantre! Estaba en casa y oí que el tímpano del oído me sonaba... y me dije: Aquella está hablando de mí, está diciendo que yo no me caso... Y entonces me acorde de los años de nuestros amores... y sentí algo raro... sentí ganas de casarme... y vine volando a darte la gran noticia: ¡Nos casamos!... Por el camino me puse a analizar esta resolución, y descubrí que quería casarme contigo porque por primera vez sentía celos... Y he estado en lucha conmigo: Yo no puedo sentir celos... Si me caso es porque siento celos... Y si no me caso siento los celos y me dan ganas de casarme... He aquí un tema mucho más interesante que el que Uds. me pusieron la última vez que estuve aquí... Y además no son puras palabras... son hechos. ¿Qué dicen? JOVEN EMPLEADO (Al unísono) ¡Nada!

ABSURDO 51


NOVIO ¿No te sientes feliz? JOVEN No. NOVIO (Asombrado, alzando la voz) ¿No te sientes feliz? JOVEN Yo sé que tú te sientes feliz si te digo que no. NOVIO ¿Si me dices que no te quieres casar? JOVEN Te sientes totalmente feliz. NOVIO Entonces ¿no nos casamos?... ¿No? JOVEN No. NOVIO ¿Y cómo he de hacer el día que de verdad?... JOVEN El día que de verdad... tendrás que de verdad desear casarte conmigo.

ABSURDO 52


NOVIO ¿Y cómo haré para desear casarme? JOVEN Sentir que me pierdes, que el piso se te hunde... NOVIO ¿Y entonces?... JOVEN Ponerte a hacer gimnasia con nosotros... EMPLEADO ¡Para adquirir equilibrio! JOVEN Estabilidad... NOVIO ¡Seguridad! JOVEN ¿Vamos al ejercicio?... NOVIO ¡Vamos!... (Se colocan los tres en posición y se ponen a hacer gimnasia.) (Obscuridad) QUINTO MOMENTO Misma escena. NOVIO y EMPLEADO. Sin gimnasia.

ABSURDO 53


EMPLEADO Es preciso que Ud. comprenda una cosa... una sola cosa. NOVIO ¿Qué? EMPLEADO La vida de una mujer, su existencia feliz o infeliz, no depende de ella, no depende de Ud. ni de mí separadamente... depende de este lazo que infelizmente nos une a Ud. y a mí. NOVIO ¡Hasta cuándo palabras, Señor, hasta cuándo! EMPLEADO ¡Hechos!... Ud. no puede ofrecerle un matrimonio que ella sienta deseos de aceptar... Ud. ha perdido toda la fuerza de inspiración... todo el entusiasmo originario, verdadero... Lo ha perdido totalmente, para siempre... Y yo... yo... no he aprendido jamás a anhelar, a aspirar, como no sea a mi alcance y pequeñez... Sufrimos los dos una atrofia congénita. En cierto sentido los dos somos uno para ella, el mismo, pero yo puedo tener todavía una esperanza, yo puedo llegar a ser. NOVIO Ella me quiere a mí. EMPLEADO Ella lo quiere a Ud.... Eso es cierto, certísimo. NOVIO Ella no está enamorada de Ud. EMPLEADO Ella no está enamorada de mí, eso es también rigurosamente verdadero.

ABSURDO 54


NOVIO Entonces... EMPLEADO Pero... de una u otra manera los dos estamos en ella. No nos podemos arrancar de su vida. NOVIO En tan pocos días... ¿Ud.? EMPLEADO Esto es lo inexplicable, lo misterioso... ya lo he dicho en otra ocasión. NOVIO Eso no es misterioso... es solo absurdo. EMPLEADO Para Ud.... para mi es normal. NOVIO ¿Normal? ¿Dos hombres en la vida de una mujer como dos gemelos? EMPLEADO Como dos hermanos siameses, mejor. NOVIO ¿No es un fenómeno? EMPLEADO Sí, un fenómeno normal. NOVIO Y pensar que todo se ha originado por un ocioso cruce de palabras.

ABSURDO 55


EMPLEADO Sí, de palabras, porque aquí no ha sucedido nada nuevo, fuera de lo que ya existía. Ud. es aún el novio... yo el empleado del edificio... ¡Nada más! NOVIO Entonces... si no hay situación nueva, ¿por qué nos ocupamos con esto? EMPLEADO ¡Porque a pesar de la aparente normalidad, si hay una situación! NOVIO ¿Cuál? EMPLEADO Uno de los dos tiene que desaparecer... Uno de los dos tiene que engullirse al otro, que tragarse al otro... Hay que hacer de los dos uno... para que ella pueda ser feliz y casarse con ese uno único. NOVIO ¿Adónde vamos a parar, Señor, adónde? EMPLEADO A lo normal... Tenemos que matar, que asesinar lo absurdo. NOVIO Tenemos que cometer un crimen. EMPLEADO Un crimen normal si es necesario. NOVIO ¿Y qué es lo que tenemos que hacer?

ABSURDO 56


EMPLEADO Ud. tiene mucho dinero. NOVIO Sí. EMPLEADO Yo no tengo nada. NOVIO No. EMPLEADO Ud. y yo... cualquiera de los dos podemos hacer un sacrificio. NOVIO ¡Daría todo mi dinero por ella! EMPLEADO Yo también. NOVIO ¿Qué dinero? EMPLEADO El que Ud. me diera por ella. NOVIO ¿Qué quiere decir... insinuar?

ABSURDO 57


EMPLEADO ¡Mente sucia!... Quiero decir que Ud. puede hacerme a mi rico, y una vez que lo sea y todo está resuelto, ese dinero me servirá para sacrificarlo, para sacrificarlo por ella y volver a ser pobre, volver a ser yo, para ella. NOVIO (Angustiado) ¿Qué quiere decir... qué quiere decir con todo eso que no entiendo? EMPLEADO ¿Quiere Ud. ayudarme económicamente para que yo pueda... desear... ambicionar... aspirar? NOVIO ¿Puedo hacer yo eso? EMPLEADO Sí. NOVIO (Casi gritando) No... no quiero, no quiero hacerlo. EMPLEADO Bien... entonces ¿quiere Ud. que yo le dé de lo mío para salvarla a ella? NOVIO ¿Ud.... Ud.... me va a dar? EMPLEADO Sí... primero mi pobreza... Es más fácil adquirir la pobreza que la riqueza... Es más fácil ofrecer y dar la pobreza que la riqueza... Yo se la doy. ¡Hágase pobre!

ABSURDO 58


NOVIO ¿Y que he de hacer con la pobreza? EMPLEADO ¡Nada! Yo no he hecho nada con ella. NOVIO Entonces... EMPLEADO Un día podrá Ud. venir aquí y le preguntará... JOVEN (Entrando después de oír las últimas palabras) ¿Qué hace Ud. aquí? ¿Quién es Ud.? NOVIO (En voz baja) Las mujeres siempre son inoportunas. JOVEN ¿De qué hablan? EMPLEADO Adivine... ¿No conoce el nuevo juego? JOVEN ¿En qué consiste? EMPLEADO Adivinar el principio de la conversación por sus últimas frases.

ABSURDO 59


JOVEN Muy bien... A ver... Continúen... EMPLEADO (Al NOVIO) ¿Ud. cree que lo que le propongo es algo imposible, disparatado, loco? NOVIO ¡Absurdo! EMPLEADO ¿Absurdo? NOVIO Sí. EMPLEADO Absurdo y todo tendremos que elegir entre esta solución u otra peor. NOVIO ¿Otra solución peor? EMPLEADO Otra solución inhumana, agresiva, violenta. NOVIO ¿Cuál? EMPLEADO ¡Uno de los dos tendrá que desaparecer! NOVIO ¿Desaparecer?

ABSURDO 60


EMPLEADO ¿Prefiere Ud. la muerte a la pobreza? NOVIO Sí. EMPLEADO Yo también. NOVIO ¿Prefiere Ud. la muerte a la riqueza? EMPLEADO No. NOVIO Yo tampoco. JOVEN ¿Qué juego macabro es ese? ¿Se van Uds. a matar por mí? EMPLEADO (Abrazándola) La felicito... la felicito... Acertó... (Obscuridad) SEXTO MOMENTO Misma escena. EMPLEADO y JOVEN, sin hacer gimnasia.

ABSURDO 61


JOVEN (Tono ligeramente grave) José, todo esto ha sido un juego de palabras… un juego de ideas… de retruécanos más o menos acertados y graciosos... una escena de teatro... si se quiere... algo de la vida moderna... absurda... algo para distraer o divertir a la gente que lo oyera, pero ahora... el producto de todo es una sombra espesa sobre tres personas... sobre tres vidas... EMPLEADO (Pensativo) Sí... Me siento como si los tres hubiéramos estado mintiendo... diciendo sandeces... hablando como si se tratara de un juego de palabras... de un pasatiempo... de un crucigrama descifrado a lo vivo... sobre la vida. (Pausa) JOVEN Yo siempre deseé casarme con él... pero me lo propuso en forma tan pueril, tan infantil, que no movió ninguna de las fibras de mis deseos. EMPLEADO Comprendo. JOVEN Y con esto, de pronto, todo el problema de su vida quedó claro, iluminado. O él puede tener el valor de hacerle frente... o no nos casaremos nunca. EMPLEADO No basta con que uno sepa claramente en que radica su problema personal, es necesario que uno se sienta capaz, preparado, para luchar por la solución. JOVEN ¿Y Ud. se siente capaz para enfrentarse a su problema?

ABSURDO 62


EMPLEADO El mío no es el mío, es el de los tres. Por eso creo y he propuesto que uno de los dos, él o yo, tiene que desaparecer. El uno debe hundirse, ahogarse en el otro, o eliminarse. No podemos estar siempre en una situación estática. La vida pide, exige, ser llenada con dinamismos. JOVEN (Poniéndose de pie y dando unos pasos) ¡Oh! EMPLEADO Vivir es siempre vivir o morir... Vivir para no morir o morir para vivir. JOVEN Ya ni nos vale decir: vamos a hacer la gimnasia. EMPLEADO No. JOVEN Hemos perdido totalmente el equilibrio, la estabilidad, la seguridad. EMPLEADO Sí. JOVEN Por desgracia ya nos hemos contestado hasta la saciedad y seriamente las preguntas iniciales: ¿Qué hace Ud. aquí? ¿Quién es Ud.? EMPLEADO ¡Nada!... ¡Nadie!... Ud. lo dijo. JOVEN Somos un titilante titubeo... una pululante incertidumbre.

ABSURDO 63


EMPLEADO No hay ninguna duda sobre eso: parecemos seres absurdos, dementes... locos. (Media pausa) JOVEN (Repentinamente) ¿Va Ud. a matarlo? EMPLEADO Voy a proponerle una actitud, un acto heroico... que hagamos un gesto decisivo. JOVEN ¿Qué? EMPLEADO No sé, no lo he pensado aún. Solo he pensado que esa es la solución... que de eso saldrá la solución para él, para mí, para Ud. JOVEN ¿No teme destruirlo todo? EMPLEADO Todo está paralizado... destruido. JOVEN Vivimos aún. EMPLEADO Vegetamos.

ABSURDO 64


JOVEN Si yo lo excluyera a él y me casara con Ud.... EMPLEADO Él y yo somos uno para Ud.... Esa ha sido siempre la situación. Lo que importa es que fundemos dos inutilidades, dos excrecencias y hagamos un ser válido. Yo no podría casarme con Ud. sino cuando me sintiera ese ser que es... Mientras existamos los dos como somos... Ud. está destinada a la soltería. JOVEN (Se ríe suavemente.) No me haga reír ahora, por favor. EMPLEADO Siempre es buena la ocasión para reír. JOVEN ¿Quiere hacer un poco de gimnasia? EMPLEADO No. (Obscuridad) SÉPTIMO MOMENTO Misma escena. El EMPLEADO y el NOVIO. EMPLEADO ¡Hoy, en este mismo instante, tenemos que dejar aclarado toda esta situación y para siempre! NOVIO Pero... ¿por qué aquí... por qué aquí?

ABSURDO 65


EMPLEADO Y ¿dónde?... ¿dónde? NOVIO En cualquier parte donde haya ascensores buenos. EMPLEADO Hoy funcionan nuestros ascensores. NOVIO Ya lo sé... vine en uno de ellos. EMPLEADO Y bajará en el... a menos que... NOVIO ¿A menos que qué? EMPLEADO Que se echen a perder de nuevo. NOVIO ¡Esas escaleras! EMPLEADO ¿Preferiría bajar por el muro? NOVIO No se juegue... no se juegue. EMPLEADO Ya le dije lo que podríamos hacer... Ahora lo tengo claro, preciso, concreto.

ABSURDO 66


NOVIO Diga. EMPLEADO Ud. es un hombre rico... Tiene negocios... empresas. NOVIO Sí. Tengo, principalmente, una gran fábrica de papel... Hacemos papeles de todas clases... Es la primera fábrica de América... EMPLEADO ¿La maneja Ud. personalmente? NOVIO No, por supuesto que no. Tengo al frente de ella un gerente. EMPLEADO Destituya al gerente. NOVIO ¡No! EMPLEADO Sí, destituya al gerente y deme a mí el cargo. NOVIO ¿Qué dice? EMPLEADO ¡Es una proposición concreta, es una oferta seria y decisiva para resolver esto entre Ud. y yo, para desatarnos!

ABSURDO 67


NOVIO ¿Pero está loco? EMPLEADO Tal vez. NOVIO ¿Ud. sabe algo de papelería? EMPLEADO ¡Nada! NOVIO ¿Ud. sabe algo de negocios, de bonos, de acciones, de créditos, de letras de descuentos, de asambleas? EMPLEADO Yo no sé nada de nada. NOVIO ¿Entonces?... EMPLEADO Su negocio estará en peligro, en manos del azar. NOVIO Todo irá a la bancarrota... ¿Eso es lo que Ud. desea, lo que se propone? EMPLEADO No, también puede ser que triunfe. NOVIO ¿Que triunfe?... Lo dudo.

ABSURDO 68


EMPLEADO Sí, que triunfe con la ayuda del azar. Hay que contar con las dos posibilidades: el fracaso y el triunfo. NOVIO ¿Para qué? EMPLEADO Si fracaso, yo lo perderé todo. NOVIO ¿Ud.? EMPLEADO Será que definitivamente no sabré desear, anhelar, ambicionar, aspirar, ni a una mujer como ella. NOVIO ¡Pero si soy yo quien lo habrá perdido todo! EMPLEADO Ud. no habrá perdido nada, nada. Habrá alcanzado con su ruina la aptitud para luchar, para ambicionar, para anhelarla a ella. Se casará con ella y ganará todo el inmenso capital que ella heredará. Su ganancia será total. NOVIO ¿Y su Ud. triunfa? EMPLEADO ¿Cree que puedo triunfar? NOVIO No.

ABSURDO 69


EMPLEADO Si yo triunfo – lo que para Ud. es más que improbable – Ud. ganara su negocio, su capital... pero la perderá a ella, porque Ud. seguirá siendo el mismo, el mismo hombre inepto para aspirarla, para estremecer su alma y su cuerpo, para proponerle matrimonio, y yo habré alcanzado mi propia capacidad. NOVIO Este es el absurdo más grande que he oído sobre esta azotea. EMPLEADO No se trata de analizar lo que esto es, se trata de tomar una actitud, llevar a cabo una acción heroica, un gesto decisivo. Le he dicho a ella que haríamos esto. NOVIO ¿Ud. se lo ha dicho? EMPLEADO Sí. NOVIO ¿Tenemos que hacerlo?... ¿Ud. cree que tenemos que hacerlo? EMPLEADO Sí... Le doy un minuto para pensarlo. NOVIO ¿Un minuto? (Mira el reloj.) EMPLEADO Mientras tanto, si Ud. quiere, podemos hacer gimnasia.

ABSURDO 70


NOVIO ¡No!... no se juegue, no se juegue. (Camina viendo en el reloj transcurrir el minuto. Al fin se detiene en seco.) ¡No! ¡No acepto, no acepto! EMPLEADO Bien, no acepta... Entonces... ¿Mira Ud. ese muro? NOVIO Sí. EMPLEADO Uno de los dos bajara por él. NOVIO ¿Qué dice? EMPLEADO Eso... uno de los dos caerá por él. Hay alambres cerca del edificio... Hay puertas de ventanas... Hay cornisas... Tal vez esto lo salve a uno... pero puede también caer derecho al pavimento. Es lo más probable... Yo se lo dije antes. Si no hay otra solución, uno de los dos tiene que eliminarse, que desaparecer. NOVIO ¡Pero esto será un crimen! EMPLEADO Esto es un reto, en igualdad de condiciones: Yo tratare de empujarlo a Ud. por el muro... Ud. tratara de hacer lo mismo conmigo... el que lo logre quedará vivo, habrá triunfado. ¿No quiere exponer su negocio?... Entonces exponga su vida. NOVIO ¿Y si no quiero?

ABSURDO 71


EMPLEADO Yo lo lanzaré a Ud.... Prepárese... (Los dos hombres empiezan a luchar, a empujarse, a forcejear. A veces llegan hasta el muro... se devuelven... luchan...etc.) JOVEN (Entrando angustiada) ¿Qué es esto?... José... Jaime... ¡Por Dios! (Lucha con ellos para separarlos y evitar lo que hacen. Se ve envuelta en el peligro. Al fin, los tres caen exhaustos al suelo. Ella toma, intencionalmente, la posición de cuatro patas de los animales y pregunta.) ¿Qué hacemos aquí? (Los hombres le siguen el juego y se colocan en igual posición como animales.) NOVIO EMPLEADO (Al unísono) Pelear... luchar... agredir... matar. JOVEN ¿Somos animales... o gente? NOVIO EMPLEADO (Al unísono) ¡Animales! (Obscuridad)

ABSURDO 72


OCTAVO MOMENTO Misma escena. Los tres, de rodillas, la JOVEN en el centro, los hombres a cierta distancia de ella, a derecha e izquierda. Ella está mirando al suelo, como orando. EMPLEADO ...Dios te salve... NOVIO ... María... EMPLEADO ...Bendita eres... NOVIO ...Bendita eres... EMPLEADO Si no hubieras llegado a tiempo... NOVIO Este minuto... este instante... habría estado cargado... JOVEN ¡De angustia!... NOVIO ¡De horror!... EMPLEADO ¡De crimen!... (Pausa)

ABSURDO 73


JOVEN Estaríamos aquí... EMPLEADO Dos de los tres... NOVIO ¿Cuáles? JOVEN Dos de los tres... en pena. EMPLEADO Uno allá... (Volviéndose la vista al muro) NOVIO ¿Cuál? EMPLEADO Otro aquí. NOVIO ¿Cuál? EMPLEADO ...contigo... María. JOVEN Ahora... gracias a Dios... estamos los tres. EMPLEADO Gracias a Dios.

ABSURDO 74


NOVIO Gracias a Dios. JOVEN Los dos son ahora hombres aptos para desear, anhelar, aspirar... soñar. EMPLEADO NOVIO (Al unísono) Los dos. JOVEN Han expuesto sus vidas. EMPLEADO Los dos hemos adquirido el mismo derecho. NOVIO El mismo derecho. EMPLEADO Antes estábamos unidos en la inepcia. NOVIO Ahora los estamos en la aptitud. EMPLEADO ¡María! NOVIO ¡María!

ABSURDO 75


JOVEN ¡José!... ¡Jaime!... EMPLEADO Sí, uno de los dos tenía que morir... Uno de los dos está ya muerto. NOVIO A causa de nuestra aptitud. EMPLEADO Ahora eres tú, María, la que vives, la que estas viva. NOVIO No estás sola ni desolada. EMPLEADO Estás doblemente acompañada. JOVEN Sí. EMPLEADO Puedes darte el gusto de vivir. NOVIO De nuestra savia. EMPLEADO De nuestra sangre. JOVEN No derramada.

ABSURDO 76


EMPLEADO Puedes darte la satisfacción de escoger. NOVIO Entre dos. EMPLEADO Darle al uno muerte. NOVIO Y al otro vida. JOVEN En mi vida. EMPLEADO NOVIO (Al unísono) Por toda tu vida. JOVEN Que es como si a mí me tocara lanzar a uno de los dos por encima del muro. EMPLEADO Nosotros nos arriesgamos a hacerlo. NOVIO Tú lo impediste. JOVEN Quieren que sea yo la que cometa el crimen, escogiendo entre los dos.

ABSURDO 77


EMPLEADO La que te atrevas. NOVIO ¡Para que pruebes ser apta para amar a uno firmemente, hasta el crimen! EMPLEADO Tú nos trajiste... NOVIO Involuntariamente... EMPLEADO A otra prueba... NOVIO Ciegos. EMPLEADO Sin saber si tú... tú misma... eres capaz. NOVIO Ahora puedes darnos la prueba. EMPLEADO La prueba tuya... de ti. JOVEN Sí... entiendo. EMPLEADO Tienes que decidir.

ABSURDO 78


NOVIO ¡Decide! EMPLEADO Este es el fin de todas estas largas conversaciones. NOVIO ¿Puedes? JOVEN (Medita) ... ¡No! (Los dos hombres se ponen de pie.) EMPLEADO Jaime... ¿qué altura hay de ese muro para abajo? NOVIO Aproximadamente cincuenta metros, José. EMPLEADO Y pensar que para esto uno de los dos iba a rodar cincuenta metros aproximadamente para abajo. NOVIO Para llegar hasta este duro pavimento. EMPLEADO ¡La nada! NOVIO ¡El absurdo!

ABSURDO 79


JOVEN (Poniéndose de pie y avanzando al proscenio) ¡Lo normal! (Obscuridad)

ABSURDO 80

ABSURDO  

Teatro en Ocho Momentos por Manuel Rivas Lázaro.

ABSURDO  

Teatro en Ocho Momentos por Manuel Rivas Lázaro.

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