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Desafíos de la profesión legal 2012

2-3 / CAL: Tradición y modernidad, RAÚL CHANAMÉ ORBE 4-5 / Agenda Pendiente: la responsabilidad ética de los abogados, BEATRIZ BOZA 6-7 / Descubriendo el lado de los negocios en la práctica del Derecho, IVAN CAVERO DE LA PEÑA 8 / La responsabilidad moral del juez, MANUEL SÁNCHEZ-PALACIOS PAIVA


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Suplemento de análisis legal

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CAL: Tradición y modernidad por los abogados graduados en las universidades autorizadas legalmente, o graduados en el extranjero con títulos revalidados o reconocidos por las leyes peruanas, y que han aprobado el proceso de incorporación y/o colegiación conforme a sus Estatutos. El CAL se constitucionalizó con el art. 33 de la Carta Política de 1979 y el art. 20 de la Constitución vigente que establece: “Los colegios profesionales son instituciones autónomas con personalidad de derecho público. La ley señala los casos en que la colegiatura es obligatoria” (Para mayor información léase el Exp. 0456-1998-AA/TC).

Raúl CHANAMÉ ORBE Experiencia en las áreas de Competencia y Protección al Consumidor, Publicidad Comercial, Propiedad Intelectual. Socio de Lazo, De Romaña & Gagliuffi Abogados

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l Colegio de Abogados de Lima (CAL) es anterior a la República, al Estado de Derecho y a la propia Constitución Política; no obstante, sus antiguas tradiciones estamentales, se constituyó por iniciativa de sus miembros en una de las instituciones emblemáticas del orden jurídico moderno de nuestro país. El CAL se fundó en 1804 –el mismo año que Napoleón promulgaba el Código Civil–, como un ente representativo de los abogados de esta ciudad, a semejanza del Colegio de México, con abogados sobresalientes como Vicente Morales Duárez (1755-1812), quien posteriormente, sería digno presidente de las Cortez de Cadiz. El número de abogados era clausus: 60. La organización y sus fines son claros desde los primeros estatutos: vigilancia del ejercicio profesional de acuerdo con las normas éticas; enseñanza práctica a los estudiantes y a los examinados por la Real Audiencia, a cargo del director de Conferencias, “uno de los matriculados más expertos en legislación”; organización de disertaciones y la publicación de escritos sobre cuestiones jurídicas; ayuda a sus miembros y a los factores de estos en caso de necesidad, sufragando los gastos de sepelio o socorriendo a viudas y huérfanos con erogaciones de los congregados. Una junta compuesta por seis miembros del CAL examinaba los antecedentes, la documentación, probidad y los cuatro años de práctica forense para ser miembro de la orden Real lo que demostraba su carácter de suma exigencia. La República democratizó el acceso el 14 de octubre de 1831, permitiendo el ingreso en la Orden sin limitaciones. Aun,

jurídica

así, según Francisco Calderón Landa (18341905): “El número de abogados asciende en la actualidad a más de doscientos” (Diccionario de legislación Peruana, París, 1879). Durante el siglo XIX, el CAL se constituyó en un importante hito del debate jurídico y constitucional contando con el liderazgo de importantes decanos como Justo Figuerola, Manuel Lorenzo de Vidaurre, José Simón Tejeda, José Gálvez Egúsquiza, Manuel Atanasio Fuentes y Luciano Benjamín Cisneros, entre otros ilustres abogados. En el siglo XX se le reconoció legalmente y se constitucionalizó. La Ley Nº 1367 del 20 de diciembre de 1914 reconoce legislativamente al ilustre Colegio de Abogados de

Lima como institución oficial y dispuso que tenga como sede la Corte Superior de Justicia de Lima. El art. 5 de la ley citada, establece que los colegios ejercerán facultades disciplinarias respecto de sus miembros, empleando al efecto las medidas de amonestación privada o pública, apercibimiento y suspensión por seis meses en la primera vez y hasta por un año en caso de reincidencia contra los que por su conducta profesional, se hicieran merecedores de dichas penas. El Colegio de Abogados de Lima es, de conformidad con la ley, una institución autónoma con personería jurídica de derecho público interno, representativa de la profesión legal en el Distrito Judicial de Lima, integrada

DINÁMICA SOCIAL El CAL –como sus integrantes– tiene nuevo retos ante la dinámica social del siglo XXI, caracterizado por los debates jurídicos abiertos, por ejemplo, los avances de la medicina, ha prolongado el momento de la propia muerte, dando paso a la polémica sobre la eutanasia –ya regulada jurídicamente por algunos países como: Holanda, Suiza, el Estado de Oregon en EE.UU., o la ley de Voluntades Anticipadas, aprobada por las Comunidades Autónomas de Cataluña y Galicia–. Incluso en Estados Unidos se ha discutido legalmente sobre el proyecto crío genético –o el congelamiento de cuerpos humanos– con afanes futuristas; los derechos de la mujer en alza en el occidente desarrollado, empero desconocidos en otros lugares por prejuicios culturales, religiosos o políticos, así se da el caso que en algunos países musulmanes las mujeres están prohibidas de vestirse libremente, educarse, trabajar e incluso recabar licencia para conducir un auto. No obstante, la tendencia al reconocimiento de los derechos a la igualdad de la mujer es un movimiento incontenible, producto de la propia mundialización normativa; también el niño y el adolescente han reclamado derechos propios, como queriendo emanciparse de la jerarquía paterna. La prolongación de la vida, ha hecho surgir una sociedad de ancianos (que superan el promedio

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“El CAL -como sus integrantestiene nuevo retos ante la dinámica social del siglo XXI, caracterizado por los debates jurídicos abiertos.”

Empieza una nueva gestión t&MDPOTUJUVDJPOBMJTUBZDBUFESÈUJDP universitario Raúl Chanamé Orbe asumirá hoy la conducción del Colegio de Abogados de Lima (CAL), como nuevo decano de la Orden, tras haber obtenido el respaldo mayoritario en las recientes elecciones realizadas por este gremio en diciembre pasado. t$PNPQBSUFEFTVHFTUJØO institucional inmediata, prevé retomar el liderazgo de la Orden con una mayor participación en los debates públicos sobre temas jurídicos. “Debemos de ser partícipes y obligatoriamente consultados sobre cambios legislativos como el decidir el futuro de nuestra Constitución, sobre la ampliación de penas o cómo reducir la criminalidad en nuestro país”. t0USBQSJPSJEBETFSÈBUFOEFSMBT necesidades de los abogados jóvenes con las clínicas jurídicas. Esto implicará que los nuevos abogados, acompañados por un profesional de experiencia, orientarán legalmente en pueblos jóvenes, zonas de pobreza, etcétera, lo cual incluso podría ayudar a revertir la imagen negativa que la población tiene de la profesión legal. t4FFTQFSB BEFNÈT MBJNQMFNFOUBDJØO y publicación de bolsa de trabajo para abogados jóvenes e interesados, amnistía general y rebaja de cotizaciones, entre otras medidas.

de 65 años), que han alentado el surgimiento de los derechos de la tercera edad o de los gerontos; tras los derechos de la mujer, con justa razón, han surgido los derechos de los minusválidos o discapacitados (que demandan reformas políticas, educativas, de salud, arquitectónicas, de transporte, etcétera), de los pacientes y dentro de ello de los enfermos –en el caso concreto de aquellos portadores del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA)–, de las minorías políticas, étnicas, económicas, laborales, religiosas, lingüísticas y sexuales, que configuran un nuevo rostro

de la sociedad civil contemporánea. En este último caso, se expresan demandas que implican superar arraigados prejuicios y reconocer sensibilidades distintas. Por ello, en algunos países no sin encendidas discusiones se han legalizado las uniones de hecho, para parejas heterosexuales, pero este derecho en la práctica ha sido extendido por la judicatura también hacia aquellos que tienen preferencia por seres de su mismo sexo, a través de uniones estables; legalización que genera apasionadas polémicas, pero, a la vez, expresa la nueva época

normativa que nos ha tocado vivir. Es más, en ello se evidencia la necesidad de armonizar demandas individuales con requerimientos grupales. Por citar un caso, en el derecho ambiental, la tecnología industrial al haberse universalizado ha vulnerado de manera grave el medio ambiente local, poniéndose en tela de juicio nuestro modo de vida basado en la sobreexplotación de la naturaleza, hecho que ha repercutido incluso en el deterioro de la capa de ozono, con el surgimiento de nuevos males que afectan la salud pública y nuevos tratados –como el

Protocolo de Kyoto– que buscan proteger al hombre y su hábitat. Hoy los 55 mil agremiados al CAL esperan que este se ponga a la altura de estos retos normativos y responda con responsabilidad y creatividad a sus exigencias institucionales, siguiendo el ejemplo de Juan José Calle, Manuel Vicente Villarán, José Mateos Manzanilla, Manuel Augusto Olaechea, José de la Riva Agüero, José León Barandiarán, Mario Alzamora Valdez, Luis Bramont Arias y Andrés Aramburú Menchaca, paradigmas de nuestra orden profesional. ◆

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Agenda Pendiente: La responsabilidad ética de los Beatriz BOZA

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Directora ejecutiva de Ciudadanos al Día y coordinadora del curso Ética y Responsabilidad Profesional del Abogado en la PUCP.

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l derecho de accionar de una parte no tiene límites. No podría ser de otra manera en un Estado Constitucional de Derecho pues la tutela judicial efectiva supone permitir el irrestricto ejercicio del derecho de las personas de recurrir a la autoridad. ¿Significa eso que el abogado puede aconsejar y autorizar cualquier demanda y pedido, incluyendo demandas maliciosas, pedidos manifiestamente infundados o maniobras procesales que suponen una dilación innecesaria del proceso? No cabe duda que mecánica y físicamente lo puede hacer, tan es así que en nuestra realidad muchos abogados en efecto así lo hacen, total: el papel aguanta todo. ¿Pero es eso así? ¿Puede el abogado usar y abusar del proceso? ¿No tiene, acaso, una responsabilidad con la propia administración de justicia? ¿Al aconsejar a su cliente y autorizar un escrito no debe el abogado hacer un juicio de valor? ¿Es el abogado un mero tramitador de la voluntad del cliente o un profesional independiente que también se debe al Estado Constitucional del Derecho? Dependiendo cómo uno responda a estas interrogantes, concluirá que tenemos o no una agenda pendiente en cuanto a la responsabilidad ética de los abogados en el Perú. Soy de los que creen que el abogado, además de deberse a su cliente, es un servidor de la justicia y que, en tanto tal, su conducta es esencial para el adecuado funcionamiento del Estado Constitucional de Derecho y la vida en sociedad. El profesional del derecho no es un ciudadano cualquiera: por conocimientos, formación y hasta vocación tiene responsabilidades adicionales a las del ciudadano común y corriente en lo que a nuestra institucio-

nalidad se refiere. Por ejemplo, no solo se espera del abogado que respete el orden jurídico sino que no induzca a otros a que infrinjan la ley, ni aconseje actos ilegales. Nuestro ordenamiento ha depositado en la abogacía la salvaguarda del derecho de defensa y consejo legal. Así como debemos castigar severamente al médico involucrado en actos de tortura, al docente que plagia, al gerente que usa información privilegiada en beneficio propio y al administrador de fondos ajenos que roba, debemos castigar al abogado que abusa del sistema legal. El abogado coimero, el estafador, el mentiroso, el negligente, el incompetente, flojo y aprovechador no solo deshonra a su cliente sino a la profesión y con ello

Preocupaciones t-BT'BDVMUBEFTEF%FSFDIPEFMB3FE1FSVBOBEF6OJWFSTJEBEFTCVTDBONFKPSBSMPT estándares de responsabilidad profesional del abogado, al observar lo siguiente: t&MEFTQSFTUJHJPEFMBQSPGFTJØOEFMBCPHBEPEFCJEPBMBBDUVBDJØODPOUSBSJBBMPTEFCFSFTEF responsabilidad de los profesionales del Derecho. t-BBDUVBDJØOQPDPÏUJDBEFMPTBCPHBEPT MPDVBMBGFDUBQSPGVOEBNFOUFBM&TUBEP constitucional del Derecho. t-BOFDFTJEBEEFFMFWBSMPTFTUÈOEBSFTEFSFTQPOTBCJMJEBEQSPGFTJPOBMEFMPTGVUVSPT abogados, promoviendo y actuando conforme a un conjunto de buenas prácticas que constituyan estándares exigentes. t-BTGBDVMUBEFTEF%FSFDIPTJCJFOKVFHBOVOQBQFMDFOUSBMFOMBGPSNBDJØOÏUJDBEFMPT abogados, aún se observa que dicha responsabilidad no ha sido debidamente asumida en nuestro país.


abogados

“La promoción de un Estado Constitucional de Derecho exige en abogados, docentes, magistrados, empleados del sistema de justicia, funcionarios y servidores públicos ser profesionales íntegros que respeten los principios del Estado Constitucional de Derecho y desempeñen su función con los más altos estándares de responsabilidad profesional.” a nuestro sistema de administración de justicia. El abogado debe promover con su conducta la confianza de la ciudadanía en que la justicia puede alcanzarse con el cumplimiento de las reglas del Estado Constitucional de Derecho. -B BCPHBDÓB BTÓ FOUFOEJEB DPOUSJCVJ-

ría sustancialmente a la descarga judicial, agilización de los procesos, predictibilidad de las actuaciones de la autoridad y consolidación del Estado Constitucional del Derecho en nuestra sociedad. Ese tránsito no es fácil y demanda de nuestra profesión un compromiso mayor.

-B 3FE 1FSVBOB EF 6OJWFSTJEBEFT junto a la organización Ciudadanos al Día vienen impulsando entre las facultades de Derecho de todo el país la suscripción de un compromiso ético para la adopción de políticas académicas de promoción de buenas prácticas del abogado destinadas a fortalecer el Estado Constitucional de Derecho. Dicho documento, hasta el momento ha sido suscrito por la Universidad Católica de Santa María de Arequipa, Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga, Universidad Nacional de Cajamarca, Universidad San Antonio de Abad del Cusco, Universidad Nacional de la Amazonía, PUCP, Universidad de Piura y de Trujillo. -BTBVUPSJEBEFTEFFTUBTJOTUJtuciones, de esa manera, se comprometen a brindar una formación integral en responsabilidad profesional, colocándola como eje central de su oferta educativa. Igualmente, formar a sus estudiantes en las buenas prácticas de responsabilidad profesional del abogado, teniendo como referencia los contenidos y filosofía del Código de Buenas Prácticas del Abogado de la Red Peruana de Universidades, que forma parte del citado documento.

TRANSFORMACIÓN ESPERADA Algunas de las responsabilidades de los principales actores en esta transformación de nuestra profesión serían las siguientes: t"CPHBEPT Z FTUVEJPT EF BCPHBEPT Desde cómo tratamos a los practicantes hasta cómo nos vinculamos con el cliente, pasando por el uso de los medios de comunicación y la relación con la autoridad, hasta tomar en cuenta el impacto ambiental de nuestro práctica profesional, los abogados tenemos responsabilidad. Debemos interiorizar que el límite al derecho de accionar de una parte es el freno ético propio de la misión de nuestra profesión que es ser un servidor de la justicia.

t&NQSFTBT Después de una década investigando e impulsando mejores prácticas en nuestra profesión, encuentro que un actor determinante para la reforma de la práctica legal viene dado por los abogados de empresas, especialmente aquellos más vinculados con el exterior. Mis interacciones con los principales gerentes legales del medio me indican que son ellos quienes están más avanzados en lo que a una nueva concepción del ejercicio profesional se refiere y, en consecuencia, son los grandes aliados y potenciales catalizadores de transformaciones profundas en nuestra profesión. t6OJWFSTJEBEFT Una muestra reciente que abarca a 7,700 estudiantes de Derecho y 790 docentes de Derecho en ocho regiones del país, arroja que una de cada tres facultades encuestadas no ofrecen un curso obligatorio de ética profesional. 87 % de los decanos, jefes de departamento y profesores de ética de esas nueve universidades encuestadas indican que requieren más información y capacitación para lograr una profesión más ética. Claramente, desde las facultades de Derecho tenemos una responsabilidad ineludible: formar promoviendo la ética en el ejercicio profesional. En un país, que requiere hoy más que nunca garantizar el cumplimiento de la ley, hago votos porque este 2012 los abogados aportemos nuestra cuota de institucionalidad. ◆

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Compromiso

t$PMFHJPTEF"CPHBEPT Nuestro código de ética de los abogados está desfasado. Es necesario adecuarlo a nuestro ordenamiento legal (particularmente a la normativa del Indecopi y al régimen de prácticas preprofesionales, entre otros), así como a la realidad cada vez más extendida del ejercicio colectivo de la profesión en un mundo globalizado preocupado cada vez más por el medio ambiente. Sobre todo, tenemos que revisar de manera integral el procedimiento disciplinario que hoy no solo no garantiza adecuadamente el derecho de defensa del abogado sino que está pensando desde una lógica ya rebasada en materia de derecho sancionador. Nuestro gremio tiene que modernizar sus estándares y estructura de sanción para que el régimen disciplinario pueda cumplir su función.

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PERSPECTIVAS


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Descubriendo el lado de los negocios en la prĂĄctica del Derecho ConclusiĂłn

IvĂĄn CAVERO DE LA PEĂ‘A

t.VDIBTEFMBTJEFBTRVFTFIBO presentado pueden discrepar de algunas lĂ­neas de cultura interna que manejan varios despachos, los cuales, en tĂŠrminos generales, tienden a pasar por alto las amenazas que representa la competencia externa y consideran que las relaciones con sus clientes fluyen de manera natural. Abandonar las interacciones transaccionales es complicado, sobre todo porque estas no exigen mĂĄs que lo siguiente: ÂŤHagamos bien el trabajo y entreguĂŠmoslo al clienteÂť.

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Abogado especialista en Derecho de la ConstrucciĂłn y GestiĂłn del Despacho

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s aceptado, en tĂŠrminos generales, que todas las actividades productivas realizadas dentro de una sociedad tienen dos lados: uno acadĂŠmico o tĂŠcnico, en el que se incentiva la investigaciĂłn cientĂ­ďŹ ca, y otro de negocios, en el cual se promueve, principalmente, la generaciĂłn del trabajo, la venta de lo producido y la correcta distribuciĂłn de los recursos generados. Ambos lados han coexistido durante siglos y es innegable su importancia en el desarrollo de los procesos productivos. A pesar de lo seĂąalado, en el ĂĄrea de los servicios profesionales, las cosas no funcionan asĂ­ del todo. El origen de este dilema se produjo en la Edad Media, cuando la pertenencia a la aristocracia, que abrĂ­a la vĂ­a al ejercicio de las profesiones jurĂ­dicas, excluĂ­a la puesta en marcha de prĂĄcticas competitivas para generar trabajo ([1]). Esta lĂ­nea de pensamiento perdurĂł durante siglos en los sistemas de formaciĂłn universitaria y, hasta la fecha, los servicios jurĂ­dicos han sido una moneda en la que sĂłlo se ha mirado una cara, la acadĂŠmica, ignorando la otra: el lado de los negocios. Si bien el lado acadĂŠmico de la profesiĂłn constituye la base o soporte de la carrera, el de los negocios representa las prĂĄcticas de exposiciĂłn destinadas a la explotaciĂłn de las competencias acadĂŠmicas con el propĂłsito de generar trabajo profesional y proyectar un crecimiento futuro; hoy en dĂ­a, es una obligaciĂłn ver esas dos caras de la moneda, no solo por la creciente competitividad en el mercado de los servicios jurĂ­dicos, sino tambiĂŠn porque se estĂĄn generando nuevos

t-BTJOUFSBDDJPOFTSFMBDJPOBMFTFYJHFO la entrega del trabajo, naturalmente, pero tambiĂŠn todo lo expresado en este artĂ­culo. Y optar por un tipo u otro de interacciĂłn serĂĄ el gran desafĂ­o que deberĂĄn enfrentar los despachos de abogados de cara a su sostenibilidad de trabajo y econĂłmica en el futuro. t&OEFGJOJUJWB OPFTMBFYDFMFODJB tĂŠcnica lo que resulta hoy en dĂ­a predominante en la dinĂĄmica de adquisiciĂłn de los servicios legales de un EFTQBDIP-BFYDFMFODJBKVSĂ“EJDBP tĂŠcnica es una responsabilidad personal, no es algo que determine quĂŠ despachos son los mĂĄs y cuĂĄles los menos.

“Si bien el lado acadĂŠmico de la profesiĂłn constituye la base o soporte de la carrera, el de los negocios representa las prĂĄcticas de exposiciĂłn destinadas a la explotaciĂłn de las competencias acadĂŠmicas con el propĂłsito de generar trabajo profesional y proyectar un crecimiento futuro.â€?

t&OFMFOGPRVFIBDJBFMDMJFOUFZTVT ĂĄreas de actividad, los profesionales del Derecho tienen que invertir un gran esfuerzo y dedicaciĂłn, pues el lado del desarrollo de sus negocios estĂĄ y estarĂĄ esencialmente definido por el estado de las relaciones que sus despachos tengan con sus clientes y potenciales clientes.


Diferencias sustanciales Transacciones Hay oponentes

Relaciones Estamos del mismo lado

-PTCFOFGJDJPTTFDPODSFUBOBDPSUPQMB[P Se observa con sospecha -B NFUB FT FOGPDBSTF FO VOP NJTNP  QBSB decir ÂŤsoy el mejorÂť Se discuten ampliamente los precios Se enfocan en el presente Se evitan obligaciones Se desarrollan contratos muy detallados y rigurosos

-PTCFOFGJDJPTTFDPODSFUBOBMBSHPQMB[P Se observa con confianza -BNFUBFTFOUFOEFSBMBPUSBQFSTPOB

Se entrega y se es colaborador Se enfocan en el futuro Se establecen compromisos Existe comodidad tan solo con un conciso entendimiento acerca de un tema, pues hay confianza recĂ­proca -BNFUBQSJODJQBMFTJNQPOFSTF -BNFUBQSJODJQBMFTQSFTFSWBSMBSFMBDJĂ˜O Domina un estilo impersonal y distante Domina un estilo personal y comprometido Hay una continua preparaciĂłn y ensayo de Existe disponibilidad y flexibilidad a las respuestas lo que se va a decir y hacer de la otra parte Se escucha lo que se estĂĄ diciendo Se escucha lo que se estĂĄ diciendo y por quĂŠ se estĂĄ diciendo El sentimiento usual durante la interacciĂłn El usual sentimiento durante la interacciĂłn es es tenso y sin energĂ­a relajado y cĂłmodo El estilo de la interacciĂłn es defensivo y de pro- El estilo de la interacciĂłn es abierto y con curiosidad tecciĂłn por descubrir los temas de mayor preocupaciĂłn

Transacciones versus relaciones -B HFOFSBDJĂ˜O EF OFHPDJPT QPS USBOsacciones o relaciones tiene diferentes caracterĂ­sticas. El primero, atiende los beneďŹ cios que solo una de las partes puede obtener a corto plazo, mientras que el segundo se basa en una comĂşn preocupaciĂłn sobre los resultados que ambas partes puedan obtener por el negocio realizado y los beneďŹ cios a HFOFSBSTFDPOWJTJĂ˜OEFGVUVSP-BEJferencia no solo radica en el corto o

desafĂ­os en el mismo, como la globalizaciĂłn de los mercados, la apariciĂłn de nuevas tecnologĂ­as de la informaciĂłn y comunicaciĂłn (TIC) y la rĂĄpida depreciaciĂłn de los conocimientos. Partiendo de esa dualidad, en este artĂ­culo se ensayarĂĄ una respuesta a la siguiente cuestiĂłn: ÂżcuĂĄl es el lado de los negocios en la prĂĄctica del Derecho? Para muchos abogados, esta pregunta sonarĂĄ desconcertante, pues probablemente no se haya observado ese lado de la prĂĄctica del Derecho durante su formaciĂłn. Cabe precisar que la pregunta no debe tomarse como una ruptura de los cĂĄnones ĂŠticos del ejercicio de la profesiĂłn, sino como un cuestionamiento que debe

largo plazo, las implicaciones econĂłmicas que ambas prĂĄcticas generan tambiĂŠn son distintas El cuadro adjunto, basado en un trabajo de David Maister, enumera las diferencias entre transacciones y relaDJPOFTPCTFSWĂ&#x2C6;OEPMP <> FMSFTQPOTBble del despacho podrĂĄ juzgar de quĂŠ forma interactĂşa con los clientes. Y sobre todo podrĂĄ proyectar las implicancias econĂłmicas que genera una y otra.

plantearse quien se embarque en el ejercicio de la abogacĂ­a. Todo responsable de la gestiĂłn de un despacho sabe que su organizaciĂłn, al igual que muchas otras, se rige por las leyes y reglamentos del mercado; por dicha razĂłn, estĂĄ obligado a generar negocio, pues es el medio de creaciĂłn de riqueza, de construcciĂłn de una carrera profesional y de proyecciĂłn de crecimiento del propio despacho y de sus miembros. ÂżQUĂ&#x2030; ES ENTENDER LAS RELACIONES EN UN CONTEXTO DE NEGOCIOS? Construir y desarrollar relaciones no tiene nada que ver con actividades intrascendentes, como ofrecer invitaciones para que se

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Suplemento de anĂĄlisis legal

disfrute de una buena cena, enviar obsequios BMUFSNJOBSFMBĂ&#x2014;P FUDĂ?UFSB7FBNPTQPSRVĂ? Es habitual que los despachos profesionales consideren fundamental desarrollar las relaciones con sus clientes; algunos afirman, incluso, siguiendo la terminologĂ­a de la gestiĂłn empresarial, que trabajan enfocados al cliente. Saben bien que, a travĂŠs de sus clientes, se puede generar un nuevo encargo, acceder a otros posibles clientes, entrar en nuevas ĂĄreas legales. No obstante, lo sorprendente es que, cuando despliegan acciones de atenciĂłn a sus clientes, las desarrollan solo en el momento en que se vinculan por la transacciĂłn que realizan, es decir, no desarrollan una relaciĂłn propiamente dicha con los clientes y esa es una de las causas por la que estos tienden a no guardar fidelidad hacia sus asesores legales o abogados. -BJOGJEFMJEBEFOFMTFDUPSQVFEFDPNprobarse en una investigaciĂłn realizada QPS -VJT 1Ă&#x2C6;TBSB  UJUVMBEB -PT BCPHBEPT EF -JNBFOMB"ENJOJTUSBDJĂ&#x2DC;OEF+VTUJDJB Dicho trabajo reportĂł lo siguiente: el 68% de los entrevistados considerĂł que sus abogados no dedicaron suficiente tiempo a su caso, mientras que solo el 23% contestĂł que sĂ­. El motivo de esa respuesta mayoritaria fue que los encuestados consideraron que sus abogados no estaban interesados en prestar sus servicios, sino en obtener un honorario; de ahĂ­ su poca dedicaciĂłn ([2]). ÂżPOR QUĂ&#x2030; PERDEMOS CLIENTES? -BDPOWFOJFODJBEFUSBCBSSFMBDJPOFTFOWF[ de acumular transacciones ha sido confirmada en una investigaciĂłn en el campo del marketing en las organizaciones empresariales: en 1996, Frederick Reichheld y Thomas Teal publicaron The loyalty effect (El efecto de la lealtad), que quizĂĄ sea, hasta la fecha, la mejor investigaciĂłn sobre satisfacciĂłn de clientes y fidelizaciĂłn. Una de las conclusiones a la que llegaron fue que las organizaciones pierden a sus clientes, en un 68% de los casos, por la descortesĂ­a o falta de interĂŠs del prestador del servicio en el tema del cliente. A mucha distancia siguen los motivos siguientes: en un 16% de los casos se deberĂ­a a la falta de conformidad con el servicio prestado, y en un 11%, a la incursiĂłn de nuevos prestadores del servicio; FMSFTUBOUFFTUBSĂ&#x201C;BPDBTJPOBEPQPSUSBTMBdos o fallecimientos. HACIA LA CONSTRUCCIĂ&#x201C;N DE UNA RELACIĂ&#x201C;N Todo lo dicho hasta aquĂ­ puede sonar lĂłgico, de forma que podemos concluir: ÂŤDebemos

regir nuestro despacho por una interacciĂłn relacional.Âť Pero preguntĂŠmonos algo mĂĄs: Âża los clientes les interesa la interacciĂłn relacional o la transaccional? El siguiente extracto corresponde a una entrevista a Armando Zuluaga, director de asesorĂ­a jurĂ­dica de la multinacional Abengoa, publicada en la ediciĂłn del 3 de marzo de 2008 de ExpansiĂłn. Zuluaga responde lo siguiente a la pregunta de quĂŠ es lo que mĂĄs valora en la relaciĂłn con los bufetes externos: ÂŤQue no sean acadĂŠmicos o demasiado teĂłricos. Esto es fundamental y en muchas ocasiones supone la clave del ĂŠxito o fracaso de las operaciones. El abogado externo debe conocer cuĂĄles son los objetivos de la operaciĂłn y estar perfectamente alineado con la compaùía. En muchas ocasiones encontramos respuestas que no nos estĂĄn dando una soluciĂłn a nuestros problemas; concluyen demasiado abiertos, con cinco alternativas que ya se conocĂ­an. El asesoramiento tiene que ser Ăştil y prĂĄctico [...] Saber quiĂŠnes son los agentes del mercado, la tecnologĂ­a y el negocio es esencial. Es lo que distingue a los abogados excelentes del resto.Âť ([3]) El ejemplo citado refleja la importancia de la interacciĂłn relacional en el ĂĄmbito del ejercicio y desarrollo de negocios en la prĂĄctica del Derecho. Esencialmente, describen: preocuparse por los objetivos de negocio, alineĂĄndose con su cumplimiento; conocer el sector, incluyendo los aspectos no jurĂ­dicos, y mostrar disponibilidad y dedicaciĂłn en un marco de confianza, mediante un Ăşnico interlocutor, entre otros. â&#x2014;&#x2020; [1] Kotler, P., Bloom, P. y Hayes,

T.: Marketing professional services. EEUU: Prentice Hall Press.PĂĄg. 2. 2002 [2]1Ă&#x2C6;TBSB -VJT-PTBCPHBEPTEF -JNBFOMBBENJOJTUSBDJĂ&#x2DC;OEF+VTUJDJB Una aproximaciĂłn preliminar. $POTPSDJP+VTUJDJB7JWB QĂ&#x2C6;H -JNB  [3] Diario ExpansiĂłnA-PT

abogados externos no deben ser acadĂŠmicos ni demasiado teĂłricosâ&#x20AC;&#x2122;. Entrevista a Armando Zuluaga %JSFDUPSEF"TFTPSĂ&#x201C;B+VSĂ&#x201C;EJDBEFMB multinacional Abengoa. Entrevista publicada el 3 de marzo de 2008. .BESJE&TQBĂ&#x2014;B7FSTJĂ&#x2DC;OFMFDUSĂ&#x2DC;OJDB de la publicaciĂłn: http://www. expansion.com/2008/03/03/juridico/ FOUSFWJTUBTIUNM

[4] El cuadro se basa en el trabajo

presentado por David Maister en Strategy and the fat Stoker-doing what is obvious but no easy. Spangle 1SFTT QĂ&#x2C6;H5IF6OJUFE4UBUFTPG America, 2008.

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JUDICATURA

MARTES 10 DE ENERO DE 2012

La responsabilidad moral del juez Manuel SÁNCHEZ-PALACIOS PAIVA

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Presidente del Comité de Ética del Poder Judicial.

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l Derecho y la Moral son productos culturales. El Derecho encuentra su justificación en la Moral, que está formada por un complejo de valores socialmente aceptados. La ley recoge un principio moral determinado, lo decanta y evidencia. El Derecho es el sustento del Estado y el ordenamiento de la vida en sociedad, y su idea principal es la justicia y, el camino para obtenerla está señalado por la Ley, por eso, quien ajusta su conducta a la ley debe obtener justicia. La ley solo tiene existencia porque se exterioriza, en cambio la moral existe por sí sola y reside en la conciencia de cada cual. La moral rige nuestra conducta y su idea es el Bien Absoluto, valor que se compenetra y complementa con la justicia, pues ésta por antonomasia es el bien, y el Bien Absoluto es justo. No se podría entender una justicia inmoral ni una moral injusta. Por eso no se puede ser ajeno al sustento moral de la ley, y esta se debe aplicar acorde con los principios morales. De todo el sistema de los valores morales, el mayor es la justicia porque, como sostiene Aristóteles, quien la posee la ejercita para sí y para los demás, a diferencia de los otros valores, cuya práctica es personal. La administración de justicia es por tanto un menester moral. Se puede sostener en contrario que, de acuerdo con el principio de legalidad, inherente a cualquier orden legal, la ley se debe aplicar de manera objetiva, pues esta una vez promulgada desconoce a su autor y tiene vida propia. Eso es correcto, pero la ley, para su aplicación, debe ser interpretada, y todos los métodos de interpretación reconocidos por la Hermenéutica buscan encontrar la verdadera, recta y provechosa inteligencia de la ley según su letra y razón.

Esta regla del rey sabio, se enmarca en dos valores morales: la verdad y la rectitud. Así, la ley, finalmente será lo que el juez diga que es. Pero esa interpretación no puede ser arbitraria, ni parcializada, desligada de toda justificación. El pronunciamiento del juez en la aplicación y determinación de la ley, aun cuando incide en casos particulares, se proyecta a la sociedad con un mensaje legal y fundamentalmente moral. Es que Derecho, en todos los idiomas, quiere decir recto; y, recto es lo que no tiene inclinación alguna, es lo imparcial, lo equitativo, lo equidistante. La sociedad defiende sus valores morales: la vida, la familia, la libertad, el honor, la seguridad, y la Ley penaliza a quien atenta contra ellos. ¿Quién atenta e infringe esos valores debe ser castigado? Que duda cabe. La pena es por tanto disuasiva y ejemplificadora. La ley penal que determina la sanción al infractor tiene un alto contenido moral y es justa, no tanto por el castigo que enuncia, sino por la protección que significa a los valores que proclama.

“A propósito de los permisos para viajar concedidos a reos que cumplen condena”

Es en virtud de esos principios que el reo rematado debe cumplir su condena. ¿Cómo se entiende entonces que ciertos sentenciados a pena privativa de la libertad, que están cumpliendo su condena, se les haya concedido permiso para viajar al extranjero? Por decir lo menos, resulta paradógico que quienes no reconocieron los valores de la familia, la vida humana y la libertad, los invoquen para interrumpir su condena e irse de viaje al extranjero. Preguntamos, ¿han pagado algo de la reparación civil que se les impuso? ¿han resarcido en alguna forma el daño que hicieron? ¿han reconocido su error y manifestado su arrepentimiento? Las licencias concedidas desautorizan las sentencias condenatorias que se pronuncia ron. No

es excusa sostener que hay un vacío en la ley, porque no la hay, y el Congreso no debe apresurarse a promulgar una ley destinada a suplir y modificar la vigente, porque eso sería reconocer la existencia de un vacío. El ordenamiento jurídico no reconoce vacíos, porque una de sus características es la plenitud, y si acaso lo hubiera, el juez debe cubrirlos siguiendo los principios que informan el Derecho, que no son otros que los valores morales. El principio es que el castigo impuesto en administración de justicia se cumple en sus propios términos, por razones morales como se ha explicado, y jurídicas pues se ha desautorizado la sentencia. ◆

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