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El Culo del Mundo ______________________________ Revista de literatura alternativa Nº 3 – Noviembre 15 de 2009

Cuento – Poesía – Crónica – Epístola – Ensayo


El Culo del Mundo

SUMARIO [[El hoyo negro]] Metafísica del Culo [6] Fetiche 3: Morbo [8] Zoofilia [9] No alcanza el tiempo [10] Procesiones [11] Las metrallas de batalla [16] La ducha [19] Presencia de piedras y plantas me dan el nombre [22] Mis nalgas también merecen un poema [25] Ecuador y norte de Perú [26] S/T [30] La frase misteriosa [32] [Pesadillas para vírgenes de Onán] Good Fellas [36] [El oráculo del lector] Una voz viene de la otra orilla [39] [Culos, ergo sum] Soy totalmente kitsch [42] [Efemérides apocalípticas]

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El Culo del Mundo

Culeristas:

En portada:

[H. Consejo Editorial] Tristana Landeros Armando Pacheco Luis Valdez Ricardo Paredes [Coordinación general] Adán Reyes Román [Difusión] Luis Valdez Síntomas de soledad Gabriela Tolentino

[Contacto] cudemun@gmail.com http://cudemun.blogspot.com www.cudemun.es.tl

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El Culo del Mundo

Nota Editorial

Toda revolución significa la respuesta a una crisis que nos agobia

y

nos

impide

el

desarrollo

de

la

existencia.

Revolucionar un instante, un aquí y un ahora es la tarea que la historia nos exige como hijos de una época o como profetas

de

otra

adventicia;

revolución

que

salde

las

deudas pendientes con los presentes y nos obligue a mirar al futuro pensando en los que vendrán. Pero ‘Revolución’ no quiere

decir

palos,

metralla

ni

sangre;

antes

bien,

hablamos del movimiento incesante, de la palabra certera y sin mordaza, de las voces que se levantan con la historia en la mano y el sentido común entre los dientes, siempre buscando el momento en que los vicios del presente y del pasado no nos asfixien. Hoy,

El

Culo

del

Mundo

rinde

homenaje

a

los

revolucionarios que cayeron con la tierra en la cara, con la lágrima latente y el sudor embalsamando el deseo de un mundo mejor. Pero no sólo a los hombres de armas, sino también a aquellos que con sus palabras nos describieron el mundo desde la visión poética, aquellos que nos prestaron sus ojos de genio y que supieron ver, mientras otros sólo veíamos

la

multitud

de

gotas

en

la

cascada,

el

prisma

multicolor que permanecía en el aire. Es este un homenaje a las letras que con su violenta verdad, con su terrible simplicidad, nos quitan la venda de lo rutinario para decirnos ‘esto es lo que pasa’. Bienvenidos

sean

a

El

Culo

del

Mundo

a

la

revolucionaria manera. A leer y a disfrutar.

Adán Reyes Román

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El Culo del Mundo

El Hoyo Negro El Hoyo Negro

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El Culo del Mundo

Metafísica del Culo Germán Cortés Baizabal

Õ Escribir es escribirse, es vaciar en tinta, la sangre que quema

por

dentro;

es

hurgar

en

las

heridas

que

nos

arrastran ha una escritura que nos haga desfallecer en cada frase… y es de este modo, que la escritura se vuelve un acto kathártico mediante el cual aspiro a vislumbrar algún delirante éxtasis místico o algún sórdido orgasmo musical, en

donde

poseído

por

estas

fuerzas,

el

único

modo

de

expresarnos -a nuestro alcance- sea mediante las lágrimas. Así

la

escritura

nos

demuestra

–junto

con

las

lágrimas- ser un fascinante y desgarrador consuelo. Una forma sublime de vaciarnos.

Õ Luna, pezón ardiente, no hay grito más sonoro que tú silencio resplandeciente.

Õ La muerte es tan triste, que espero que salga del baño para entrar.

Õ La amo con la misma intensidad con que la desprecio.

Õ ¿Cómo soportar la noche cuando la ausencia de una mujer, y la necesidad de poseerla, se vuelve nuestro absoluto?

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El Culo del Mundo

Õ ¡Oh puta! Felatriz abismal, sólo a ti te pondría un altar.

Õ A la mujer que me parió… Cuando se ausente, el aliento que aún me quede no será más que para devorarme.

Õ Su rostro guarda llantos acumulados que amenazan en salir en cada carcajada, en cada guiño.

Õ Un amigo que se va es una herida que permanece. Es un hurgar en las heridas de la memoria que jamás sanarán. Como una llaga que deja su marca en la piel, en el cuerpo que habla, lo cual, después de un largo tiempo, se convertirá en nostalgia.

Õ Bailar en el desierto con niños, jugar, perdernos… Y en medio de aquella soledad solar e infantil, llorar al grado de deshidratarme, y morir por exceso de lágrimas… eso sería mí triunfo.

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Fetiche 3: Morbo. Ana Bertha Gómez

Tu beso apasionado en mi mejilla – no sexual – me conmueve.

El dulce olor de tus labios – sexual – también me conmueve.

El corazón se me ajustina y se me ajulietta interminablemente.

No se si ponerme a rezar o acecharte como pantera.

Ante las nubes rosadas del amanecer tengo miedo de soñar en tu boca.

Ante la luz de la luna, francamente me obsesiona tu clítoris.

Hoy imagino el sabor de tus pezones. Mañana me pareces inalcanzable.

Así que al pasar suelto una risotada discretamente pervertidona …y me sonrojo.

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El Culo del Mundo

Zoofilia Ana Bertha GĂłmez

Acaricio el lomo de tus palabras y siento tu saliva en mis rodillas. Juego malabares con tus puntos suspensivos.

Dos se me van por la coladera.

No te he perdido, perdĂ­ ese horrible suspenso de tu voz, esa terrible pausa de tus ojos.

Me ladran tus palabras y les calmo el hambre con las sobras de los recuerdos.

Enciendo la computadora y me doy cuenta que pronto habrĂĄ otra camada mientras les acaricio los pezones

y me muerden.

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No Alcanza el Tiempo Mara Rodríguez

Siento el viento que entra por la ventana abierta del baño; estoy desnuda en la tina, con las muñecas sangrantes fuera del agua, pues jamás me ha gustado la impulcritud. En mi recámara – la habitación contigua – se escucha el sollozante eco de Stairway to Heaven, ¡Me trae tantos recuerdos! …Recuerdo nuestras bocas juntas, recuerdo mis besos desvaneciéndose en tus labios, buscando un sendero para llegar hasta tu cuello y explotar entre el aroma suave de

tu

piel

de

seda,

recuerdo

verme

en

tus

pupilas

dilatadas, flotando entre nubes y estrellas, dibujando un arcoiris con tus piernas… tu piel sobre la mía, tu lengua lamiendo mi desasosiego… pero no alcanzó el tiempo para amarnos. Bueno, eso ya no importa, el frío, la humedad y este maldito mareo me llevan a un mejor lugar, a un jardín donde se siguen escuchando los sonidos de la realidad. Imaginé que vería una luz cegadora, pero nada sucede… ¡No aparece! …Quizás

se

deba

a

que

realmente

esta

forma

de

morir

desangrada es lenta. ¡Y a mí que no me alcanza el tiempo! …Lo

único

que

alcanzo

a

distinguir

es

una

pequeña

luz

blanca a lo lejos y el sonido de la música que todavía se escucha

es

lo

que

me

acerca;

cada

vez

siento

más

tranquilidad, cada acorde hace más grande la luz. Pienso en mi madre y mi hermana, pues tal vez sólo ellas noten mi ausencia. Qué mal que no me pude despedir, ¡pero es que nunca alcanza el tiempo! Pienso en todo mientras la luz se torna más cegadora: pienso en él, en ellas, en todos… ¡Quiero seguir pensando!

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El Culo del Mundo

…Pero yo, mejor que nadie sé que no alcanza el tiempo, ¡mierda! ni siquiera para morir…

* * *

PROCESIONES Daniel Maldonado

“Y decir que las siete vacas gordas nacen en este momento. Nacen, pero nosotros no las ordeñaremos.” Henri Michaux

No he venido a hablarles de las floraciones de la noche del amor que emerge como lava profunda desde las entrañas del beso No he venido a rendir la potestad de los renacimientos del augurio y su marea acuosa ni a hablarles del movimiento que celebra sobre las palpitaciones de lo gozoso esta noche, azul como el crespón que baila en la cabalgata esta noche de lluvia probable y alientos templados esta noche de guitarras ávidas de tempestad y justicia sonora vengo a pronunciar las posesiones que ramifican en la tarde la ignorancia.

I Hoy en los televisores

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El Culo del Mundo

en los periódicos y en las ballestas que sonrojan las frecuencias radiodifusoras encontré llamaradas vendidas encontré voces que falseaban la miseria y nos decían todo va bien en el carruaje de la realidad voluntades serviles que lamían el culo de los billetes mientras mentían una cantaleta sobre el aroma gratificante de la mierda

Hoy encontré sangre esperando su ebullición en las calles y trapos que limpiaban negativas mientras las llamas no dejaban de sonreír la pobreza en los cruceros Hoy encontré una pasarela de ojos que no veían sino lo que la mediática palabrería ahogaba vi un mundo decaído, crédulo de la necedad de los bolsillos un mundo de monedas atragantadas en la porqueriza del poder una tierra dividida por las cualidades tasadas en el valor de la ideología Pero si siempre ha sido así, me dije y dejé a media calle mi conciencia para que alguien se apiadara de ella y le diera pa un pan que no costara la balanza que se inclina hacía el abismo del futuro.

II Todo está bien cantemos, bebamos dejémonos ir en el egoísmo de las ebriedades la vida sigue, el trabajo siembra sus cadenas para que otros vestidos de elegante plaga

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El Culo del Mundo

se alimenten de nuestros sembradíos.

Todo va bien, celebremos la periferia permanece alejada la miseria nos habla a la puerta, recoge nuestros desperdicios y espera el momento en que nos uniremos a ella sin protesta Ignorémosla Celebremos, celebremos La fiesta ha venido para enmascararnos pintados de risa, maquillaje carcajada mientras los ojos sangran su morada de cristal, su fugaz calidoscopio donde las formas danzan transformando la suciedad en desnudez acicalada Festejemos los aniversarios de la irrealidad la fiesta ha venido para cegarnos de lo que pasa.

III No ordeñaremos las leches del mundo vendrán a nutrirnos las mieles de la infamia No serán de nosotros las monedas percudidas que el esmero paga seguiremos prendidos de la irrealidad seguiremos sedientos ingiriendo el agua de la ignorancia desde los grifos de los televisores las leches en polvo del entretenimiento la música sencilla y reciclada embadurnada por la ligereza del amor meloso Heredaremos la mansedumbre del ganado que frente a los monitores pasta un césped

[bruto donde las nalgas se emputecen

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El Culo del Mundo

donde los cuerpos en su perfección irreal a 8500 estímulos por día nos asaltan donde la vulgaridad pierde su picardía y sin piernas hace gracias de cucaracha Seguiremos bajo el yugo de pastores que prometen la vida justa el paraíso después de la guadaña

No ordeñaremos las leches del mundo aunque hayamos dado de beber a las vacas sangradas del poder aunque paguemos cada día el alimento con que extraen la nutrición de sus privilegios No ordeñaremos las leches del mundo y seguiremos felices creyendo que lo mejor es no beber otra cosa que no sea el aire tísico de la ignorancia.

IV Y para qué protestar para qué alzar la garganta y mostrar los puntos blancos de sus infecciones para qué seguir aquí, parado en los gritos del vacío para qué venir a despertar la aflojerada turba inválida Ahora nos sonríen en carteles y creemos en las frases de la maquinaria verbal plana ahora pasan sobre nosotros y seguimos contentos porque nada nos atañe

Y a mí qué si el mundo es una pocilga si la hermandad es un rótulo que se canjea en el mercado y a mí qué si todo se va a la mierda si basta con bajarle al baño

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El Culo del Mundo

limpiarse con el papel del egoísmo tirar a la basura las consecuencias? a mí qué? Yo no tengo tratadoras para el agua turbulenta de las circunstancias yo trabajo en los días que sonrientes me dan su beneficio tengo la caridad como servilleta para limpiarme el sudor de las culpas probables a mí qué? Que el mundo siga pudriéndose yo veo por mí no hay nadie más que yo nada, ni los bolsillos domados ni el hambre que un día me pueda alcanzar estoy saciado, me entretengo me escudo con un A mí qué mientras no me dañe la realidad.

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LAS METRALLAS DE BATALLA Daniel Maldonado

En mi corazón poco a poco los metales maduran su minería

Soy tan indistinto como la bala que cercena la protesta de las multitudes

El pecho me arde con agruras de revuelta fuego que emerge desde la celda del estómago con animosidad de bomba molotov un eructo de muerte enmascarado con la mueca que el abuso vende payaseado en cada esquina

Se me han endurecido tanto los huesos que podrían soldarse puentes con ellos o utilizarlos para finalizar las carreteras que coserán los caminos intransitables del progreso

La rabia anida el vacío de mi cartera y la impotencia sigue sin cansarse de venir a cobrar cada quincena su saldo de conformismo y derrota devaluada por la distracción del deporte

Este es el peor de los mundos imposibles y sin embargo sigo con mi cuerpo marchante buscando la compra de justicia en la oferta de temporada donde toda la corrupción y el cinismo se ofertan

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El Culo del Mundo

en el tianguis fayuquero donde se importa la desgracia curules de indiferencia álgida chachareo de poderes legislativos, ejecutivos judiciales de la infamia

Recuerdo mi niñez cuando el dios verde del dólar valía una trinidad de pesos apenas providenciales y la religión de vender la patria daba sus primeros gritos recién nacida en las privatizaciones bancarias

No sé por qué deje de hablar de mi alma radical y mi organismo acuartelado en pie de guerra

Voy a amarrarme las palomas blancas de la sangre comenzaré a hervirlas en calderones donde se cocina el veneno para la patria voy a tomar la lluvia de gas mostaza y condimentaré mis carteles sazonarán PRESIDENTE ESPURIO TELEVISA TE IDIOTIZA, TV AZTECA TE APENDEJA LIBERTAD PARA LOS PRESOS POLÍTICOS NO AL FRAUDE ELECTORAL NO A LA LEY DEL ISSSTE NO AL NEOLIBERALISMO NI A LAS PRIVATIZACIONES MUERAN LOS VENDE PATRIA IMPOSTERGABLE UN AUMENTO SALARIAL DE EMERGENCIA JUSTICIA EN ATENCO, PASTA DE CONCHOS, OAXACA y el sabor de los garrotes me lloverá en los dientes

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El Culo del Mundo

Convertido multiplicados en masa Seremos el pueblo que se moldea en la unidad y dice basta y extraeremos metales crecidos en la cueva del corazón para fraguar las armas Iremos por las calles desnudando los trajes nuevos de los emperadores televisivos Atravesaremos las vallas que cercan la ignominia con filas de soldados represores, violadores y asesinos

Habremos de tomar a la juventud y sacudirla con proclamas de realidad inmediata No estrecharemos más las consignas nosotros le llamamos, no hay vacantes, pago el mínimo, no hay futuro en esta empresa, tienes que cruzar el muro, no hay de otra, no hay nada, para ti no hay nada Y los jóvenes orientarán su mirada hacia el futuro en marcha

Lucharemos hasta que la patria baje de su curul magnate y de nuevo nos pertenezca Avalanchas, multitudes despeñadas buscarán cubrirnos de igualdad sabrán ahogar abusos con su deslave de bronce el hombre volverá a encontrar espejos de arena en sí mismo cuando todos seamos uno cuando abrase el estallido los horrísono cañones de la acción por la justicia con su pólvora el hambre impostergable disparando las metrallas de batalla.

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LA DUCHA Mildred Castillo

Aparcado al lado suyo un Lincoln. ¿Quién compra un Lincoln en estos días? Sube al auto. Revisa si en el asiento trasero está el paquete que le entregaran algunas horas antes. Ahí continúa. Las iniciales de su nombre están grabadas con tinta negra sobre la caja. La alarma del celular suena con estridencia, recordando un día especial. Enciende el motor. Prende las luces. Las apaga. Las prende de nuevo. No le parece que haya suficiente luz. Sus ojos ya no eran tan potentes, los sentía con una especie de tierra en las pupilas. Para tener veintiocho años esta situación le parecía prematura. Tal vez haya vivido demasiado rápido. La radio: no sabe qué estación sintonizar. Aprieta una y otra vez el botón para cambiar. La avenida Coyoacán no había resultado la mejor ruta, el tráfico

era

una

pequeño

espejo.

pasadilla. El

verde

Bajó le

la

indicó

visera

y

se

continuar.

miró

en

el

Descendió

la

velocidad, un bache. Y tantas veces que he pasado por aquí. El celular:

la

pantalla

porta

una

fotografía

de

Galgo.

Batería

baja. Quince minutos más. La luz principal del edificio estaba apagada, la calle en oscuridad. El apagón fue en toda la colonia. Seguía mirando la tenue luz de su auto a través del pavimento. Hay un lugar libre frente a la puerta. Un sonido repetitivo antes de bajar del auto anuncia la muerte de la batería. Ha bajado el paquete del auto, lo lleva en las manos. ¿Qué será?

El pasillo es estrecho. La puerta de su departamento es la primera. Galgo comienza a ladrar y chillar. Mete la llave en la cerradura, pero no da vuelta al postigo de inmediato. Mira al fondo, le parece ver a alguien al pie de la escalera. Da las buenas noches. No obtiene respuesta. Entra y choca con un vaso

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El Culo del Mundo

de cristal.

Se me olvidó levantar la veladora. Temía quemar la

mesa. Se dirige hacia la cocina. De la campana de la estufa toma una llave. Abre la zotehuela. Galgo entra y saluda moviendo la cola. ¿Dónde dejé las velas?

Abre los cajones del trinchador.

No encuentra ninguna. Acaricia la cabeza de Galgo. Galgo respira inquieto. Una niña llora.

Ojitos curiosos. Algunas veces la ha

visto saludando a Galgo en cuclillas, detrás de la malla de metal. La batería ha muerto. En el cuarto cajón de la alacena encuentra una vela. Los fósforos están en su chamarra. Prende el fósforo. Le gusta el olor que provoca. Lo acerca a la mecha y se dirige a la cocina por un plato pequeño. Coloca la vela sobre la mesa del comedor y toma el paquete. Se sienta en el sillón individual y lo abre: una caja dentro de una caja. La tira en el piso. Abre la próxima caja y encuentra otra caja. La tira al piso. Galgo inspecciona. Que paciencia para envolver esto. ¿Qué te regalan a los veintiocho años? Una caja de plástico. Un film. Dulcinea y sus mil Quijotes. “Lo siento. Ahora estoy en una junta. Te marco después. Disfruta del obsequio”. Sale del departamento con las llaves del auto. Coloca el celular en la chamarra, pone el cargador en el asiento del copiloto. La colonia de enfrente no tiene apagón. En cualquier establecimiento podría solicitar la carga del celular. No puedo llamar. Tendré que esperar. Saca el cargador, cierra el auto. Camina.

Escucha

sus

pasos.

Una

mujer

y

una

niña

vienen

de

frente. Al encuentro la mujer dice “Dame todo”. Saca algunos billetes del pantalón después de percibir un arma. Al entregar los

billetes

mira

fijamente

a

la

niña,

quien

se

halla

inexpresiva. Toman el dinero. Caminan con paso apresurado. Las mira alejarse. Una tienda. Veinte pesos diez minutos por conectarlo. Qué bueno que traía dinero. A los cinco minutos después de entrar a su casa, la luz regresó. La televisión. Una revista. Un cuento triste: “Izur”. El reloj del codificador de cable marcaba el

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El Culo del Mundo

tiempo con números rojos. Activa el calentador. Ducha en la madrugada para tener gratos sueños. Hielo dentro de un vaso. Whisky. La pijama sobre el lecho. El canal de videos a un volumen bajo. Galgo toma leche como si volviera a ser cachorro. Coloca el celular en la ventana de su recámara. No entra bien la señal. Se desnuda. Mete el pie derecho, el pie izquierdo dentro de la bañera. El agua está tibia. Toma el shampoo de almendras, vierte un chorro sobre sus manos, lo embadurna en su cabeza, masajea con lentitud. Otro sonido repetitivo, el celular llama. Cierra la llave del agua. Jala la toalla sobrepuesta en el tubo de la cortina. Se envuelve el cuerpo. Corre la cortina. El pie derecho, el pie izquierdo no alcanza a llegar al piso. El agua se tiñe con rapidez. Cesa el llamado. Un minuto después vuelve a timbrar.

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Presencia de piedras y plantas me dan el nombre Gabriel Cerda Vidal

Presencia de piedras y plantas me dan el nombre la fresca memoria del olvido el olvido presente apenas atrás de mañana, y un sujeto en medio de lo que vive y lo que quiere (Esto en los libros y en cuadernos Porque hay que trabajar, crecer, tener hijos, sin tregua hacerse hombre de piedra y planta; aquello, en el mismo planeta, pero en otro huso horario en otro libro que no se leerá… ¡Tanto lejos!, —que no de tierra o países—, ¡tan remota de ser otros recuerdos con que se ha tramado!); porque soy también otras manos que tocan la luna cuando lo imagino, soy también y comparto, furtivo, besos que sólo acá nacen y son, sólo que nazcan en mi hoja blanca, en la secrecía de mi almohada o mis ojos amarrados a la bóveda o en el secreto supremo que me hace libre de las personas entre las que vivo

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El Culo del Mundo

libre de firmas de morir de ser la piedra y de la planta que me dice lo que soy y que me voy muriendo de sueños, sujetándome de trenes que se mueren en la punta del ocaso; que de letras que no están me sujeto; del rostro de un rostro que soñé de los ojos que tienen la boca de mi pecho el contenido de todos los cimientos plenos ojos sin que mi libro sean; ni mis recuerdos sean; que no sean estos de ser un cuarto de libros viejos una tristeza vacía, un odio apagado como fogata del día siguiente.

Hoy hago un oráculo de un nombre que no pronuncio digo voz limpia y blanca que de mi nombre hace otro memoria que no sea falsa de saberla beso alguna vez abrazo siquiera de libro y cuaderno de almohada y de mirar fijamente su rostro en la bóveda vacía de un cuarto

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El Culo del Mundo

donde lo que sea vivo y lo que querido sea la sola voz que aún ignoro.

Y no sea que yo sueñe antes bien que me sueñe el sueño y tramar la colcha de remiendos cualquier cosa que exit, no more, finish, the end me diga; donde no sean sirenas que no acaban, mapas imposibles, cervezas con ese hombre del espejo que debería estar dormido, sin estas noches tantas, en las que nada se oye, donde nadie pulsa un recuerdo con el mío.

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Mis nalgas también merecen un poema René Rojas

Siempre están atrás olvidadas no salen en las fotos pero eso sí se les cuida mucho que nadie las toque "para eso son, pero pídelas" se dice cuando alguien llega a tocarlas

pero una caricia de mujer un beso una pequeña mordida ¡ah! es una dicha un territorio de placer poco explorado una aventura oculta en la penumbra de una habitación ocasional

las nalgas de un hombre también tienen su historia pero son pocos, muy pocos los que se atreven a revelarla

y las mujeres sólo observan y sonríen.

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El Culo del Mundo

Ecuador y norte de Perú [Crónica 3] Fernanda del Monte

En

Quito,

el

centro

histórico

es

patrimonio

cultural

de

la

humanidad, con mucha razón, porque las iglesias guardan tesoros alucinantes. países

Pasando

la

bolivarianos,

plaza

osease

Bolívar, los

que

(que fueron

por

cierto

los

liberados

por

Bolívar, son Colombia, Ecuador, Venezuela, Perú y Bolivia y que cada pueblo tiene una calle y una plaza con ese nombre como para nosotros sería Juárez o algo así…) hay un puente que divide la luz de la oscuridad, lo bonito de lo feo, lo sano de lo enfermo, pues pasando este puente comienza la densidad, esa sensación que te entume el cuerpo cuando sientes que hay muchos ojos que te siguen.

Pues

bien,

aquí

a

unas

tres

cuadras,

cerca

del

patrimonio cultural fue que encontramos el hotel. Un hotel de fantasía, y no porque se pareciera a Disney sino porque estaba habitado por seres extraños. Un hotel enorme, donde la mitad está en funcionamiento y la otra mitad yacía en la penumbra y el abandono.

Un

hotel

con

pisos

viejos

de

madera,

cuartos

con

balcones de herrería y pasillos largos largos, perfectos para hacer una película de terror. Todas las tardes en el salón de televisión un señor de unos setenta años veía el televisor como hipnotizado, y había dos chilenos, que según el dueño del hotel, un señor con más de noventa años que se sentaba a la puerta, el chileno gordo y grande vivía ahí desde que tenía 17 años, y el otro de vez en cuando lo venía a visitar. Otros huéspedes eran unas marabuntas de gringos de 20 años haciendo juntas a las 12 de la noche y viviendo sus años dorados a pleno en los cuartos y,

obviamente,

dejaban la cocina echa un desastre. Como estábamos quedándonos en la parte oscura de Quito, no pudimos salir en las noches, porque nos daba ñañaras, cuando bajaba el sol, parecía que salían de las coladeras vagabundos,

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El Culo del Mundo

travestíes

y

demás

personajes

de

las

noches

de

calle,

que

gritaban durante horas, mientras desde nuestro lindo cuarto de hotel leíamos y veíamos al horizonte las montañas del valle. Encontramos iglesias impresionantes como la de La Compañía de Jesús, que está construida al estilo barroco TODA la iglesia. Y

aunque

no

impresionante

se que

pueden haya

sacar

yo

fotos

visto.

es

Todo

la

oro,

iglesia más

oro,

más más

columnas, más retocados, más repujados, la vista se cansa de tanta belleza. Después fuimos a la Catedral donde un guía muy joven nos explicó cómo también aquí, en el arte colonial, los indígenas quiteños mostraron toda su cosmología y hasta encontramos una María y un José cuando salen de Belén, con sombreo y toda la cosa; o la iglesia de la Merced que también tenía pinturas sobre todos los milagros que había hecho a los creyentes. Y pues para no perder la oportunidad le pedí mi milagrito (Insisto que me voy a volver creyente terminando este viaje porque de plano con tanta iglesia y milagro, y tanta necesidad dado nuestros lindos recorridos en autobús o azar, por llamarlo de alguna manera, uno termina buscando ayuda del más allá). Llenos de arte colonial ecuatoriano, nos lanzamos hacia Montañita, una playa al oeste. Llegamos a la estación y por andar según yo de rebaja en rebaja, nos dice un chofer “yo les cobró siete dólares”, y que nos vamos, pero cuál fue nuestra sorpresa que el camión era de los que se paraban en cada pueblo, de

la

carretera

más

alejada

a

la

de

cuota,

donde

subían

vendedores ambulantes cada kilómetro y así nos dio un tour por todo el oeste de Ecuador, donde en definitiva, vimos doce horas de

arena,

basura

en

las

carreteras

y

mucha,

mucha

pobreza:

llegamos a Montañita, un pueblito de seis calles, con hostales, bares,

internets…

y

el

hostal

Wenber

o

algo

así

donde

nos

pasaron

los

días,

sin

hospedamos. Entre

hamacas,

mar

y

chelas

se

sentir, tranquilos, con mucha lectura, mucho amor, ¡¡¡vivan los hippies!!!

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El Culo del Mundo

Y como todo paraíso llega a su fin, nos lanzamos a cruzar la frontera para Perú, y según la experiencia contada por Damián lo mejor era tomar un autobús que la pasara sin parar. Y así fue, me meto a Internet averiguo de unos autobuses que cruzan la frontera, que se ven de súper lujo, y pues que sí, perfecto, muy bien, basta de autobuses bananeros, y llegamos a la estación, compramos el boleto, y cuando llega el camión; ¡era un camión bananero, la puta que nos parió! Ni modo, y así junto con una pobre inglesa que no hablaba español, nos subimos al autobús, después

de

grabaron

que

las

nos

caras

revisaron con

una

las

maletas,

cámara

de

los

video;

cuerpos, y

nos

salimos

de

Guayaquil hacia Máncora, una playa en el norte de Perú. En

el

viaje

ya

acostumbrados

a

las

paradas

y

a

los

vendedores ambulantes, que hasta cuentan buenos chistes para que les compres chocolates, íbamos Damián y yo hacia la frontera a la que llegamos a las 11 de la noche, pero no problem man, porque

mucho

mejor

sin

gente,

el

autobús

en

la

puerta

esperándonos, muy bien, pasamos la frontera sin problemas, a la pobre inglesa se la quisieron tranzar con diez dólares en el cambio de migración, le ayudamos para que le dieran lo justo y así llegamos a las dos de la mañana a Máncora, un taxi moto, los tres metidos, con mil maletas, guitarras, nos lanzamos a un hotel

a

la

orilla

de

mar,

sin

ver

nada,

que

cuesta

cinco

dólares, perfecto, miles de mosquitos, mosquitero y camas que se hunden. Pasadas unas horas logré quedarme dormida. Al día siguiente, vamos a conocer la linda playa, y qué pasó, qué pasó, que comenzamos a caminar por la playa y nos encontramos pelícano

a

un

muerto,

pelícano y

más

muerto,

adelante

unos

ya

metros

cerca

de

después muchos

otro

barcos

pesqueros, otro pelícano muerto. Me dieron ganas de llorar, un tubo que venía de no sé donde, que daba al mar, seguro llevando desperdicios de no sé qué, un chingo de basura, un pez globo muerto y en fin, la lista de basura y tristeza continuaban toda la playa. Muy tristes regresamos donde estaba el primer difunto, que además no estaba solo, unos niños

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jugaban junto a él y las


El Culo del Mundo

mujeres de Lima o no sé de dónde pero peruanas, mostrando sus mejores bronceados, también

junto al pelícano que yacía inmóvil

esperando a ser devorado por los buitres. Ni los del hotel súper nice hacían nada para sacarlo de la vista de todos y darle un buen funeral o enterrarlo en la arena, yo no sé pero qué mal de verdad, qué ganas de reclamar, que no pueden seguir contaminando así su playa. Pero no vimos ni un solo basurero, ni en el cuarto de hotel, nada de nada… Así fue nuestra entrada a Perú que espero se convierta en algo

tan

lindo

como

Ecuador,

obviamente

quitando

esta

playa

horrible, no por la playa porque es hermosa, sino porque los humanos somos incorregibles.

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El Culo del Mundo

[Sin título] Ax Pequeño

La tarde siempre se esfuma entre naranjas, violetas, vasos medio vacíos y las páginas que se sostienen desesperadamente en mis paredes de madera. La ventana tiene un vidrio fragmentado una cortina rasgada a la izquierda y un leve olor a mí. Desde

la

ventana

se

ve

la

calle

adoquinada,

el

árbol

desteñido por el frío, la heladería y la licorera. Se ve también el

gato

del

crepúsculo,

merodeando

en

las

bancas

de

madera

añeja, el hombre con sus cigarrillos y su barba entintada de soledades; se ve la ausencia de aquella mujer. Yo no podía recibirla sino con lo que soy: un libro por la mitad, una sonrisa torcida y un centenar de pasos lentos, como de viejo, de veintitantos años. De la ventana para adentro hay tres

libros

y

medio,

velas

embotelladas

e

inciensos

de

su

nombre, que hipnotizaban sombras. Desde la ventana se escuchan palabras de un cielo vagamente constelado, silencios poblados de sombras y el temblor índigo de mis manos. Esa calle adoquinada es una extensión de mi, el norte de aquella suave caricia que me dieron tus labios, los suyos, mientras salía de sus ojos entreabiertos un destello verde. Nunca pudimos abrir una botella de vino sin la bendición apocalíptica del movimiento de sus ramas. El gato no sé si existió, vino con vos, se quedo a mi lado... Siempre llegó con rayos de sol aún en los días más nublados. Al sur, la heladería. La dejamos de cuando en cuando vacía de sabores de pistacho y menta-chocolate; siempre provocaron en nosotros besos tan intensos como el eco de una lágrima. Al principio, regalarnos avivaban

el

árbol

una el

estuvo

minúscula

calor

de

la

menos sombra brisa

jodido cuando

que

nosotros;

nuestras

preorgásmica

que

solía

caricias íbamos

convirtiendo en aliento. Fue guardián de tus converse rosadas, de mis converse azules... Esa manía de descalzarnos y sentir la

- 30 -


El Culo del Mundo

desnudez de nuestros pies siempre llamó la atención de las alas grises que se colaban en octubre por sus ramas abandonadas. De la ventana para afuera habían muchas palabras, destellos de recuerdos. Algunas veces, el hombre con sus cigarrillos y su barba entintada de soledades se examinaba los bolsillos en busca de fuego, miraba a la ventana; entonces habían en mis manos miles de cerillas. Algunas pocas veces nos vimos como en un espejo. Llegamos a susurrar su nombre... Aún sigue ahí la ausencia de aquella mujer.

- 31 -


El Culo del Mundo

LA FRASE MISTERIOSA Jesús R. Félix Rodríguez

Voz: ¿Qué los ha traído hacia mí? Preguntó la voz detrás de la gruesa cortina. Coro: Quisiéramos saber el significado de todas las cosas, de las palabras de todos los hombres, pero creo que nos conformamos con algunas de sus frases, maestro.

El grupo de curiosos se amontonaba entre las butacas de la obscura sala de teatro. Vestían túnicas, turbantes, trajes con corbata, etc. Hablaban al mismo tiempo en todos los idiomas, en todas las lenguas, no dejaban mirar al maestro que se medio escondía detrás del telón.

Voz: Las palabras fueron hechas para comunicar, pero nosotros las utilizamos para ocultarnos. Coro: ¿Entonces debemos guardar silencio? Voz: Debemos asesinar a todos los poetas que pueblan nuestra tierra. Coro: ¿Qué ganaríamos con eso? Voz:

Bañaremos

a

los

recién

nacidos

con

su

sangre

y

así

forjaremos una generación de nuevos guerreros. Poeta entrometido: ¿Por qué no mejor matar a los guerreros para forjar una generación de nuevos poetas? Voz: ¿Quién ha dicho eso? digo que no hay lugar para la poesía cuando nos gobiernan las hoscas alas de la muerte, digo que no hay lugar para la poesía cuando la voluntad de los hombres se abandona sin dirección en las mansas escamas de su estómago, digo que no… Poeta entrometido: ¿Entonces debemos doblegar la muerte con la muerte?

- 32 -


El Culo del Mundo

Voz: Digo que debemos brindar espacio a la vida a través de ella.

Dicho esto el poeta entrometido disparó en dirección a la voz

hasta

descargar

su

revólver.

El

grupo

de

hombres

había

quedado paralizado, reaccionando demasiado tarde para someterle. Al abrir el telón un muñeco desangrado se debatía entre la vida y la muerte en las manos de su ventrílocuo.

Ventrílocuo: ¡Abran espacio por favor, denle un poco de aire! Muñeco: Creo que es todo para mí, compañero. Ventrílocuo: No digas eso te vas a poner bien. Muñeco: Yo de esta no salgo, te lo aseguro.

Los dos amigos se tomaron de la mano, el coro de hombres mirábanse entre sí, incrédulos sobre la sangre del muñeco.

“Una ultima cosa” dijo el convaleciente muñeco inanimado, “quiero confesar que algún día fui”…“que algún día fui”…

Ventrílocuo: No digas más amigo ha sido demasiado para ti. Coro: Déjale decir, tiene derecho. Ventrílocuo: ¡Atrás salvajes! ¡Que le roban el aire!

El grupo de hombres forcejeó con el ventrílocuo y lograron, a duras penas, sacarlo del lugar.

Coro: Ahora sí maestro díganos. Muñeco: Mejor para él, así no me vera morir. Tan sólo quiero decir que un día fui, que algún día fui…

- 33 -


El Culo del Mundo

El poeta entrometido trató de rematar al pobre muñeco con una daga pero esta vez el coro logró interceptarle a tiempo degollándole con su propia arma. El grupo de hombres bañados en sangre se lavaron las manos en sus ropas y demandaron respuestas una vez más.

Coro: Diga maestro, ¡diga! Muñeco: digo que fui…que fui…digo que fui, in-hu-ma-no una vez, hu-ma-no dos veeec-es…

Dicho

esto

el

muñeco

perdió

la

fuerza

y

el

aliento

desvaneciéndose ante los ojos del montón. Los hombres se miraron con vergüenza tratando de comprender las palabras del sabio. Salieron

del

lugar,

cabizbajos;

uno

a

uno

y

a

paso

lento

regresaron a sus labores, a sus casas, a sus iglesias. Ninguno de

ellos

se

atrevió

a

preguntarse

sobre

el

significado

de

aquella última frase que hasta la actualidad continúa siendo un misterio.

Del

ventrílocuo

que

asesinato aún

del

llora

poeta

desde

compañero.

- 34 -

la

entrometido cárcel

la

se

culpó

muerte

de

al su


El Culo del Mundo

Pesadillas para vĂ­rgenes de OnĂĄn

- 35 -


El Culo del Mundo

Good Fellas Jesús R. Félix Rodríguez

“Good Fellas” es sin duda una de las mejores películas del director Martin Scorssese, protagonizada por Robert De Niro, Joe Pesci y Ray Liotta el argumento nos narra la historia de varios personajes inmiscuidos en el mundo de la mafia Italoamericana a mediados del siglo veinte en el corazón de la gran manzana. No vamos a hablar aquí del duelo de actuaciones que libraron los hombres ya mencionados que si se los comió el personaje de Joe Pesci, que si el carisma de Ray Liotta, que si la narración de la

mujer

es

un

altibajo

que

pone

en

riesgo

la

fluidez

del

montaje…lo que importa en este modesto análisis es el american way of life que subyace entre las líneas del argumento. El personaje de Henry es hijo de una familia “irlandesosiciliana” de clase obrera, sus posibilidades son más limitadas que sus ambiciones, Henry sueña con el éxito en donde la educación es un camino demasiado largo, Henry se adentra en un mundo donde no importa

mucho

como

se

obtiene

el

triunfo,

importa

ser

lo

suficientemente “wise guy” (astuto) para obtenerlo. La figura amenazante, impulsiva, agresiva, sexual, “de riesgo” del hombre latino

(da

etcétera)

igual tan

si

es

italiano,

sutilmente

puertorriqueño,

edificada

por

la

mexicano, maquinaria

hollywoodense a través de los años (parecieran siglos) exacerbada

con

la

construcción

de

la

masculinidad

es aquí y

la

sangrienta lucha por el control de los personajes en turno. Donde convertirte en un “wise guy” implica convertirte en un sangre fría, donde las piezas del rompecabezas ya están unidas antes de que abran la cajita, donde el filtro que construye la imagen de la estructura “mafiosicilioamericana” lo generan las mismas relaciones entre viejos y jóvenes, donde il capo de tutti capi no se permite sentir para tomar las decisiones. La corrupción de bajos y altos niveles de la que poco o nada se habla en Hollywood es expuesta aquí con el discurso de la cotidianeidad. La cultura de la doble moral en donde la economía de libre mercado se orina en los límites de la ética se

- 36 -


El Culo del Mundo

planta aquí sobre sus dos pies sobre la tierra. Los pendejos que trabajan quince horas por un salario miserable, los débiles y aburridos

micro

comerciantes,

los

trabajadores

honestos,

los

vendedores de pelucas, los dueños de bares, los transportistas, los

empleados

todos

ellos

de

los

rendidos

aeropuertos, a

los

pies

los del

jueces, éxito

a

los

policías,

través

de

los

tentáculos de la mafia neoyorquina (que según los gringos tiene más de italiana que gringa). El énfasis en el cuidado de la familia y la lealtad en las relaciones de amistad enredadas con las relaciones de trabajo son un ingrediente esencial para el funcionamiento de la organización, estas van más allá de las etnias, las clases sociales, la moralidad. Poco importa si se vive una vida corta si se vive con los suficientes lujos, las suficientes mujeres, apartamentos, automóviles, respeto, poder, excesos, intensidad. Poco importa ser un mata venados en una sociedad donde las mejores oportunidades son reservadas para los de casa. Poco importa los valores de lealtad y la amistad cuando se

trata

de

salvar

el

propio

pellejo.

Poco

importa

la

manipulación de masas a través de los medios si se llenan de billetes las cuentas de “wise guys” como Donald Rumsfeld, para ellos

el

nacional.

fin

justifica

Poco

importa

los la

miedos:

legalidad

reactivar cuando

el

la

economía

poder

es

lo

suficientemente grande como para pasar por encima de ella. Poco importa la ética en una sociedad donde el american way of life tiene como uno de sus principales fundamentos al mandamiento base de “Maquiavelo two times”: el fin justifica los medios, el fin justifica los medios.

Director: Martin Scorsese Año: 1990 País: Estados Unidos Género: Drama, Gángsters Duración: 148 min.

- 37 -


El Culo del Mundo

El orรกculo del lector

- 38 -


El Culo del Mundo

Una voz viene de la otra orilla Reseña del libro de Alain Finkielkraut Adán Reyes Román

Con

La

humanidad

antecedentes,

perdida

Alain

y

La

derrota

Finkielkraut

vuelve

del la

pensamiento mirada

hacia

como los

otros, pero esta vez no a los que están alrededor, no a los que nos hablan en lo cotidiano, sino a aquellos que han cruzado la vida

y

permanecen

recuerdo.

Todo

con

cuanto

nosotros hagamos

en

y

la

todo

patria cuanto

ineludible recordemos

del debe

partir de la memoria que nos obliga a mirar atrás; el pasado se convierte en fundamento del presente y arroja luz sobre los hechos contemporáneos. Con una reminiscencia de Whitman y tomando la guerra de Kosovo como punto de partida, Finkielkraut nos hace mirar el pasado con ojos de expectación, buscando la voz de los muertos que susurran desde la otra orilla, desde la trascendencia que nos rebasa. Un Whitman nostálgico y melancólico, cuya canción se ha transportado al tono menor de los campos de concentración, al gris mate del holocausto, a los campos de batalla atestados de cadáveres anónimos que siguen gritando desde el fondo de los tiempos y prohibiendo a la conciencia el olvido. Esa voz que viene de la otra orilla es el sueño de la memoria y es el juego de la conciencia que nos dice “no otra vez”; por eso es necesario el análisis del presente con el crisol de lo que no vivimos, pero que nos obliga a vivirlo desde el recuerdo de la carne de esos que cayeron y que hoy persisten en

nosotros.

cuerpos

Todos

históricos

los y

muertos todas

nos

sus

pertenecen

plegarias

en

nos

tanto merecen

que la

consideración. ¿Cómo evadir la voz de los muertos? ¿Cómo huir de los lamentos

plenarios

y

las

gargantas

roncas

del

pasado?

La

historia que nos precede se hace nuestra y nos pone al frente las displicencias de un mundo inseminado por la política; el mundo

de

la

globalización

y

las

- 39 -

pandemias

forzadas,

de

los


El Culo del Mundo

impuestos desmedidos y el hambre tan extrema como la ignorancia… nuestro mundo presente. Es así que Alain Finkielkraut, de la mano de Lévinas, nos llama a repensarnos en consonancia con los otros que una vez estuvieron y que ahora son en nosotros. Porque toda clase de olvido

es

una

forma

de

asesinato,

el

verdadero

asesinato

metafísico que no niega la vida sino que la anula e invalida cualquier palabra dicha o por decir.

Finkielkraut, Alain Una voz viene de la otra orilla Traducción de Valeria Castelló-Joubert Ed. Paidós Buenos Aires 2002 128 p.

- 40 -


El Culo del Mundo

Culos, ergo sum

- 41 -


El Culo del Mundo

Soy totalmente KITSCH Un estilo estético y de vida siempre en boga. Pere Greenham

De la televisión al cine, de la publicidad a las pasarelas, del mercadillo a las boutiques y los almacenes de prestigio, de los tianguis y estanquillos a las galerías y museos: el kitsch llega y arrasa con los modos y modas imponiéndose como lo más cool y moderno que en tendencias pueda surgir. Con toda seguridad todos han oído la palabreja que suena a diminutivo ñoño extranjero, entre pís, kís y chís (orín, kiss, cheese) e incluso la han añadido a su vocabulario cotidiano sin saber a ciencia cierta qué es. ¿Es un ritmo musical, una marca de queso europeo, un estilo de pintar o de vestir, una nueva ola de diseño alemán? Créalo o no, el kitsch es todo esto y un poco más que sucintamente se pueden condensar como un modo de hacer y de vivir que se traduce en una apariencia. “(El kitsch) es un concepto universal, familiar, importante, y corresponde sobre todo a una época de génesis estética, a un estilo de ausencia de estilo, a una función de confort sobreañadida a las funciones tradicionales, a un ‘nada está de más’ del progreso”, apunta Abraham Moles en El kitsch, el arte de la felicidad (Paidós. Barcelona/Buenos Aires, 1990)

De Alemania al mundo Aunque coinciden

su

en

acepciones

etimología

que

el

es

término

lingüísticas:

etwas

incierta, surge

en

los

investigadores

Alemania

verkitschen”

de

varias

limpiar

algo,

verkitschen, hacer algo barato, kitschen – frangollar (hacer algo de prisa y mal), expresiones todas ellas usadas en los mercados

del

arte

de

Munich

en

la

década

de

1860

a

1870.

Incluso, en el mismo contexto social y geográfico, apuntan al intercambio de los marchantes alemanes con los ingleses cuando se trataba de una pintura o ilustración de dudosa calidad o procedencia que se justificaba diciendo: “It’s a sketch” (“es un

- 42 -


El Culo del Mundo

boceto”) al oído alemán sonaba: “es ist kitsch”. Sea como fuere, el

término

se

volvió

popular

para

definir

un

artículo

que

pretendía tener alto valor artístico pero que no era sino una copia barata, una manera astuta de dar gato por liebre. Quedaban

así

asentadas

las

primeras

bases

estéticas

y

morales del fenómeno kitsch: la pretensión o simulación de mayor valor

del

que

realmente

posee

y

la

duda

que

surge

ante

un

intento de engaño. Esta incerteza era más difícil de esclarecer en un momento en que todavía proliferaba el concepto de obra de arte como una pieza única realizada por un artista o artesano de manera directa y manual. No existía todavía la producción masiva ni la protección de derechos de autor o la denominación de origen.

Todo

se

podía

adaptar,

copiar,

plagiar,

usufructar,

diluir, disminuir, agregar sin ninguna amenazante nube legal. Así, lo kitsch empezó a ser definido como un objeto estético empobrecido y moralmente dudoso, - “¿de dónde habrá salido?” significando más la identificación del consumidor con un nuevo status social – siempre pretendidamente alto -

y menos con una

respuesta estética genuina: “lo tengo porque me gusta y quiero”.

Versalles, mon amour Desde el Manierismo (estilo surgido en Italia entre 1530 y 1600) y el Barroco (1600-1750) hasta el esplendor del rococó francés surgido a principios del siglo XVIII como la respuesta gaya y

a la oscuridad barroca, el kitsch se nutrió de sus viandas

bebió

de

sus

fuentes.

Los

alemanes,

quienes

siempre

han

admirado y envidiado en secreto la sofisticación y elegancia de los franceses, continuaban con sus ojos puestos en la cultura gala cuando acuñaron el término kitsch. La palabra se popularizó en los años 1930 por los teóricos Clement Greenberg, Hermann Broch, y Theodor Adorno, quienes intentaban definir lo Avant Garde y el kitsch como opuestos. Y claro que así ha permanecido, como la retaguardia de las vanguardias, sólo que en aquella época el mundo del arte percibía la popularidad del kitsch como un

peligro

para

revaloración,

y

la

cultura,

vuelvo

a

no

citar

- 43 -

como a

ahora

Moles:

“el

que

sucede

kitsch

es

su la


El Culo del Mundo

aceptación social del placer mediante la comunión secreta en un ‘mal

gusto’

calmante

y

moderado”.

Pero

volviendo

a

la

fascinación germana por el glamour francés y a manera de dar un ejemplo histórico, uno de sus reyes, el excéntrico Luis II de Baviera, es ampliamente reconocido como el rey del kitsch. El loco Ludwig – quien reinó de 1869 a 1886- entró en un frenesí arquitectónico en el que desgastó las arcas del tesoro alemán

construyendo

vivió,

entre

miniatura jardines,

ellos

del

anacrónicos el

de

palacio

ornatos

y

castillos

Linderhof,

de

que

Versalles.

detalles

como

en

la

es

los una

que

réplica

Aposentos, sala

del

nunca en

fuentes,

trono

y

la

de acceso a ella, fueron copiados minuciosamente.

escalinata

Irónicamente, tras el saqueo de varias guerras, los franceses perdieron estas últimas obras y tienen que contentarse con ver su

réplica

alemana

para

recordar

su

antiguo

esplendor.

Hochenschwangau (traducido: acceso principal del cisne – esta ave como emblema y escudo de armas de la dinastía Witttelsbach-, el teatro de la ópera de Bayreuth - financiado por él para el exclusivo lucimiento de las obras de su protegido Wagner - y el fantástico Neuschwanstein (traducido: nueva roca del cisne) se agregaron a sus aires de grandeza con detalles cada vez más caprichosos, anacrónicos, inútiles y excéntricos. En el caso de este último - cuya construcción inició en 1869 siguiendo el estilo románico germánico del siglo XIII – incluía una lujosa sala estilo mudéjar y una gruta artificial subterránea con un lago lleno de cisnes bordeando un escenario

al que se accedía

en una barca dorada en forma de concha.

La era industrial y su repercusión Salvando brevemente

espacio

como

y

brechas

antecedentes

del

cronológicas kitsch,

ya

mencionadas

aterricemos

en

los

albores del pasado siglo XX, específicamente en el inicio de la era industrial. ¿Por qué es importante este periodo para el estudio

del

fenómeno

kitsch?

Simple

y

sencillamente

porque

inicia la etapa de la producción en cadena, marcando el parte aguas, el punto y aparte de la concepción del “objeto artístico”

- 44 -


El Culo del Mundo

como ejemplar único que salta a la fabricación en cadena. Es ya posible

acortar

tiempos

y

costos

de

producción

de

piezas

artísticas, la velocidad es el concepto más perseguido a través de los grandes inventos del siglo XX: electricidad, telégrafo, teléfono, el cinematógrafo, el automóvil y, en lo que atañe particularmente al kitsch, la impresión offset que a partir de 1904

(Ira

W.

Rubel,

Nueva

Jersey,

EE.UU.)

permitía

la

reproducción masiva de imágenes con gran calidad. De la misma forma, la industria del plástico que del celofán (1912) fue evolucionando con derivados más elaborados como

el acetato,

vinilo, plexiglás, acrílico, styrene y formica en la década de los 30. En aquella época el mundo del arte percibía la popularidad del kitsch como un peligro para la cultura, precisamente porque el concepto de “objeto único” había sido roto. Ya era posible reproducir una antigua pieza única con buena calidad respecto al original, con la consecuente reducción de costos. Sin embargo, no es sólo la velocidad y facilidad reproductiva lo que alimenta el kitsch. Si ya mencionamos sus influencias a través de la historia del arte en cuanto a concepción formal, es hora de mencionar su talante, su espíritu, su intención metafísica: la conmoción barroco

por

sentimentalismo.

El

arte

clásico,

manierista,

está recargado de drama, horror al vacío, pavor a la

austeridad,

aversión

a

la

naturalidad

y

exaltación

del

artificio, adoración del oropel y sublimación del dolor. Cito a Giesz: “El ingenio del ojo-kitsch radica en descubrir aspectos emotivos

y

en

camuflar

al

mismo

tiempo

todos

los

trámites

opuestos (…) Podría decirse que el kitsch consigue transformar las ‘situaciones límite’ de la existencia humana (Jaspers) en conmovedores idilios y sustituir los dramas numinosos (miedo, veneración,

oración,

desesperación,

etc.)

por

una

agradable

emotividad”. (Fenomenología del kitsch. Tusquets, 1973).

Frescura perenne Llega una nueva ola de estilos artísticos que rápidamente son presa del kitsch, el Art noveau de cuna francesa, llamado

- 45 -


El Culo del Mundo

Jugendstil Liberty

(estilo

en

consecuentes formas

joven)

en

Alemania,

Inglaterra

y

Modernismo

influencias

en

colonias

orgánicas,

y

vegetales

Secesión en

y

marcan

en

Austria,

España

con

sus

países-satélite.

la

pauta

en

las

Las

artes

decorativas (Héctor Guimard, Louis C. Tiffany, Emille Gallé, René Lalique, la pintura (Henri Tolouse Lautrec, Alfons Mucha, Gustav Klimt), la arquitectura (Víctor Horta en Bruselas, Antoni Gaudí

en

Barcelona).

vanguardias,

tendencias

Esta y

rueda

giratoria

estilos,

aunada

a

imparable los

de

adelantos

tecnológicos es lo que llena de salud y vigencia al kitsch, contribuyendo a que esa retaguardia esté siempre en boga, puesto que el hombre per se es histriónico, dramático, ingenuo, cursi y sentimental.

Giesz

de

nuevo:

“(…)

Porque

la

concupiscencia

oculorum (como dice San Agustín) del hombre ávido de sensaciones permanece

en

la

esfera

de

lo

sentimental

(…)

la

curiosidad

placentera y el disfrute del kitsch se combinan de maravilla desde la historia horripilante hasta el teatro épico. En el fondo y desde un punto de vista antropológico, se trata del mismo

sustrato

de

vivencias

que

se

activa

tanto

en

lo

sensacional como en lo cursi.” El tiempo, imparable sigue su curso y el kitsch, estilo visual, estado anímico y estilo de vida, no dejará de seguir haciendo de las suyas: De la Mona Lisa de Leonardo a la de Duchamp,

de

los

retratos

vegetales

de

Arcimboldo

a

los

protésicos de Cindy Sherman o los metamórficos del celayense Octavio Ocampo, la ampulosidad de Tintoretto y Caravaggio en el cine lo firma Cecil B. de Mille y los ángeles de Miguel Ángel son el viaje astral del oaxaqueño Rodolfo Morales, del barroco al surrealismo, al pop y a la psicodelia y de los avatares cardiacos de Romeo y Julieta de Shakespeare y Calixto y Melibea de Rojas a los héroes sentimentales de una novela de Bárbara Cartland o Corín Tellado hay sólo un valle de distancia, un valle siempre regado con Lágrimas y Risas…

- 46 -


El Culo del Mundo

Efemérides apocalípticas

- 47 -


El Culo del Mundo

Esta vez queremos hacer menciones especiales por aquellos que nos han cambiado la forma de entender el mundo con sus palabras. Estas efemérides hacen constar que aún tenemos lugares especiales a los que acudir en medio de la tormenta y por eso queremos recordar y evocar a • • • • • • • • • • • • • • • • •

José Saramago, nacido un 16 de noviembre de 1922 Rodolfo Usigli, nacido un 17 de noviembre de 1905 Marcel Proust, finado un 18 de noviembre de 1922 Joao Guimaraes Rosa, finado un 19 de noviembre de 1967 Lev Tolstoi, finado un 20 de noviembre de 1910 Voltaire, nacido un 21 de noviembre de 1694 Manuel José Othón, finado un 22 de noviembre de 1906 Jack London, finado un 22 de noviembre de 1916 Aldous Huxley, finado un 22 de noviembre de 1963 Lope de Vega, nacido un 25 de noviembre de 1562 Ferdinand de Saussure, nacido un 26 de noviembre de 1857 Eugene Ionesco, nacido un 26 de noviembre de 1912 William Blake, nacido un 28 de noviembre de 1757 Andrés Bello, nacido un 30 de noviembre de 1780 Mark Twain, nacido un 30 de noviembre de 1835 Oscar Wilde, finado un 30 de noviembre de 1900 Fernando Pessoa, finado un 30 de noviembre de 1935

Estos y muchos más que ahora se nos escapan, y no por eso menos importantes, son parte de la gran tripulación que nos llevan a viajar por nuestros propios rincones. En este número los queremos recordar e invitar a los lectores a acercarse a sus obras y a descubrir eso que les hace especiales, sobre todo cuando, sin esperarlo, comienzan a hablarle a cada cual en su propio lenguaje y de su propia intimidad.

Arte:

Gabriela Tolentino [Portada e interiores]

De las series: “Con olor a metal quemado” “El hambre de la carne”

www.arteando.spaces.live.com

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No. 3 Revista "El Culo del Mundo"  

Tercera entrega de Revista de literatura alternativa que busca, sobre todo, difundir los trabajos de aquellos a quienes las editoriales o la...