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Con los pies en la cabeza


Nunca le preste especial atención a mis pies, sabía que siempre me llevaban a un lugar determinado por mi mente. El día que lo empecé a cuestionar, fue cuando por efectos psico trópicos llegue a pensar que estaban en mi cabeza y viví así un tiempo, con los pies en la cabeza. Hasta que un día así como cuando los aviones aterrizan, mi cuerpo aterrizó contra el suelo por una deformación del cemento ,según lo que me dijo la señora que me recogió cuando le pregunte el por qué. Nunca había mirado mis pies hacia abajo , hasta ese día, y no me había sentido antes un ser tan conectado con la tierra. Con mis pies descubrí mil caminos sin sentido, vías de evacuación para elevarlos de nuevo al cielo. En este mundo en el que vivo ahora, volver al cielo es mil veces mas difícil, pero todos me dicen que al fin pise tierra firme.


Trinidad Rioseco Universidad de Concepci贸n Procesamiento digital Profesora: Claudia Inostroza Primer a帽o.



Con los pies en la cabeza