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Centro José Guerrero Granada 23 de Noviembre de 2010

El centro José Guerrero fue inaugurado el 13 de junio de 2000. Tiene como función conservar, mostrar y promover el estudio y la difusión de la obra de José Guerrero, que expresó su deseo de que fuese su tierra natal el destino de la colección personal de su pintura. El Centro, sin embargo, no pretende cerrarse exclusivamente en la obra de Guerrero, sino que, inspirado en la curiosidad intelectual del pintor, quiere articularse como espacio público en la sociedad que lo acoge.


José Guerrero Nació en Granada el 29 de Octubre de 1914. En 1929 comenzó a trabajar como aprendiz de tallista y se inició en la pintura en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando, mientras subsistía pintando cartelones para un cine de la Gran Vía madrileña. En 1945 fue a París con una beca del gobierno francés. El descubrimiento del arte moderno le impulsó a continuar su búsqueda en Berna, Roma, Bruselas, París y Londres. A mediados de los cincuenta comenzó a exponer en EE.UU.. En los sesenta ganaría presencia en España. En 1976, en Granada, se celebró su primera exposición antológica. José Guerrero había muerto en 1991, pero por entonces su obra ya formaba parte de los más importantes museos de arte contemporáneo.


Exposición Elegí esta exposición porque me gustaba la idea de realizar el trabajo sobre un artista granadino. Tengo que reconocer que al principió no me gustaron mucho sus obras ya que no estoy familiarizada con este tipo de pinturas pero cuando empecé a comprender lo que Guerrero quería transmitir vi la exposición desde otra perspectiva. Me gustó sobre todo los colores que usaba en sus cuadros, colores vivos y llamativos que atraían mucho. No pusieron ningún impedimento en el centro a la hora de realizar los vídeos y sacar fotos así que pude trabajar con bastante tranquilidad y disfrutando de la exposición. La exposición estaba dividida en tres plantas. Casi todas las obras son óleos sobre lienzos en los que predominaban algún tipo de figuras geométricas. A continuación mostraré algunas de las obras que podemos encontrar en El centro José Guerrero.


Primera planta “Solitarios”, 1971 216,5x183,5 cm. “En un plano simbólico, incluso espiritual, el arco o el óvalo significan refugio, promesa de protección, amparo y seguramente por eso resultan especialmente queridos por alguien tan emotivo como Guerrero” A pesar de que la obra se llama “solitarios” cuando vi este cuadro no se por qué me inspiró una sensación de alegría y compañerismo.


“Penitentes”, 1972 180x152,5 cm. “En un convento frente a mi casa existía en el barrio de la visitillas un convento de clausura que a su vez estaba muy cerca de la prisión. Mi madre, mujer muy religiosa, me llevaba al convento blanco por fuera y yo dentro sólo veía la oscuridad. Me ponían en el torno y las monjitas al otro lado me admiraban. Al dar la media vuelta se pasaba de la claridad a la oscuridad”


“Intervalos negros”, 1971 180x278 cm. “Pudiera parecer el más fosforescencia de todos de todos los cuadros de este período. Literalmente ha pintado, a escala gigantesca, una tira de cerillas tal como se presenta en su estuche. Pero el espectador en seguida se encuentra atraído por la disposición del pigmento en la superficie del lienzo; una dispersión que provoca un mundo seductor por sus tonalidades cambiantes” La primera vez que vi esta obra no me pareció para nada una caja de cerillas, me daba la sensación de que eran personas de espaldas, pero una vez que leí lo que el autor quería transmitir entendí mucho mejor el significado.


“Penitentes rojos”, 1972 203x178 cm. “Era una de esas cajas suyas de cerillas, vívidas de azul, de rojo, de negro, esas cerillas que tienen algo de columnas y arcos de mezquita, una desmedida escala americana y a la vez una sugerencia recóndita de interior granadino” En esta obra el autor intenta hacer una similitud entre la caja de cerillas y unos penitentes, pero cuando vi este cuadro por primera vez me daba la sensación de estar viendo unos dedos cortados llenos de sangre.


“Black arches”, 1970 214x183 cm. “Después de varios años, busco ahora mayor construcción, mayor claridad y formas más concretas que antes. Estoy descubriendo por todas partes estas formas: en columnas, pilares, vallas, montones de madera junto a los muelles, empujes verticales, tensiones horizontales, cruces diagonales. Recientemente me han fascinado las líneas paralelas de las cerillas. Juntas o separadas forman modelos ordenados y rítmicos. Para mi constituyen infinitas variaciones sobre un mismo tema”


Segunda planta

“Cuenca”, 1986 200x400 cm. “Unos formatos muy grandes y panorámicos en los que despliega una peculiar visión del paisaje como espectáculo cromático. Evidentemente hay una grandiosidad, marcada por los tamaños y aunque la estructura responde a los principios básicos de la obra de los últimos setenta y los ochenta, se trata realmente de obras donde anida el mejor Guerrero”


“Lateral”, 1974 183x135 cm.

“Presence of Black”, 1977 179x126,5 cm.

“Guerrero sabía como una ligera modificación transforma radicalmente la escala interna de una imagen y la convierte en otra, y no dudó en hacer uso de esa reescritura en muchas de sus telas, reelaborándolas casi por completo a lo largo de períodos muy extensos, manteniendo y enfriando el gesto en el caso de las composiciones de los años cincuenta y sesenta y reestructurándolas en los setenta y ochenta”

“Hoy en mi estudio al destapar un tubo de violeta se cayó al suelo, saltó. Tenía dos cuadros trabajando en el suelo. Corrió el tapón, marcó una línea, saltó al segundo cuadro. La trayectoria me hizo ver otra línea. Esto es interesantísimo para mí porque estoy desde hace años uniendo espacios que aunque están separados se unen por una fuerza en general, no en casa cuadro, es más…diría que es como un engranaje de líneas que multiplican, que se ayudan unas a otras. El color se mete y sale, se mezcla como las nubes, como las olas se mezclan con la arena y se vuelven a retirar. Pero siempre hay esta estrategia.”


“Saliente”, 1974 173x140,5 cm. “No es algo evidente, pero la idea resulta sugestiva: la simplicidad de sus cuadros y la economía cromática recuerdan y remiten a las construcciones depuradas de un espacio pictórico como el de Sánchez Cotán. A través de una dominante de color Guerrero parece reconstruir un bodegón como los de Sánchez Cotán, pero vaciado de objetos, verduras, frutas, animales: sólo permanece un espacio de profundidad imprecisa, reverberante y alusivo”


“Blues with Red”, 1977 170x139,7 cm. “Los colores: atirantan sus recintos y al llegar al final de su litoral, allí se aprisiona todo, allí han terminado los espacios, las líneas, allí están los latidos” Esta obra, todo azul y un pequeño trocito de rojo, me inspira la sensación de un corazón en medio del mar.


Tercera planta “Azul añil”, 1989 185x145 cm. “La obra de Guerrero de los noventa no es una reescritura hábil y astuta de lo ya conocido, sino una celebración de las propiedades de la pintura, una transformación del color en forma, donde el proceso de percepción es mucho más lento, y donde entendemos la importancia que en su obra adquiere la naturaleza emocional del espacio y el proceso físico de crearlo”


“Verde de sapén”, 1990 219,5x189,5 cm. “Yo creo que el fútbol ha influido en mi sentido del color, creo que hay mucha belleza en ese juego, el color de las camisetas, el verde del césped en los partidos nocturnos, los escudos” Este ha sido uno de los cuadros que más me ha gustado por la similitud que hace con el fútbol, ya que es un deporte que me encanta. Creo que en esta obra Guerrero ha conseguido plasmar perfectamente lo que se proponía.


Adaptación didáctica Para adaptar esta visita a una exposición a niños de primaria se me ocurren unas cuantas cosas. En primer lugar les llevaría al museo para que vieran las obras pero sin hablarles de que va la exposición, ni títulos, ni nada y les pediría que intentaran expresar lo que les inspira esos cuadros. Después compararíamos sus experiencias con lo que intentaba transmitir el autor. Otra actividad podría ser hablarles a los niños en clase de las obras de José Guerrero, de lo que intentaba transmitir pero sin enseñarles los cuadros. Les pediría a los niños que dibujaran una pintura con la que ellos intentaran expresar lo mismo que quería Guerrero. Por ejemplo, se le podría hablar a los niños de la obra “Intervalos negros”, se les explicaría (sin mostrar la obra) como Guerrero intenta transmitir lo que para él es una caja de cerillas y les pediría a los niños que dibujaran de forma individual como expresarían ellos una caja de cerillas. Compararíamos los resultados con los de Guerrero a ver si alguno se acerca al dibujo del autor. Todo esto intentaría que se hiciera con lienzos y pinturas adecuadas para que los niños aprendieran a trabajar nuevos materiales, y sobre todo para que se diviertan aprendiendo a ver el arte contemporáneo.


Trinidad García Martín Grado de educación primaria Grupo K Enseñanza y Aprendizaje de las Artes Visuales y Plásticas

trinidad garcia martin, la otra mirada  

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