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Expedición al Andrea Doria El Everest del buceo

Muck Diving

Buscar para encontrar Buceo en arena

02 Septiembre 2020

Islas Azores Un paraíso en el Atlántico oriental

CC

BY

NC

ND

internationalscubadiversclub.com


Colaboraron en esta Edición Alejandro Dutto

Diego Gimenez

- Staff de Trim - Rompiendo límites - Buceando en la historia - Equipo

- Staff de Trim - Editorial - Buceo y ciencia - Descubriendo lugares

Julio Luis Staude

Lucas Velez

- Staff de Trim - Descubriendo lugares - Gran angular - Buceo y ciencia - Perfiles

- Staff de Trim - Equipo

Alicia Bobone

Cecilia Trujillo

- Edición general

- Edición general

Nicolás Vercesi - Edición general

Foto de portada: Hippocampus histrix, en la Isla de Negros Oriental en Dauin (Filipinas), fotografía ganadora de las B 35 mejores fotos submarinas del 2019 35 AWARDS en Moscú, Rusia - Fotógrafo: Aldo Galante.


Alberto Peña

Aldo Galante

- Buceando en la historia

- Foto de tapa - Gran angular (nota)

Cristian Lagger - Gran angular (foto)

Dan Wright - Rompiendo límites (fotos)

Gabriel Genzano - Buceando en la historia (fotos)

Gustavo Costa - Gran angular (foto)

John Baker - Rompiendo límites

Joram Mennes - Perfiles (fotos)

Loïc Merret - Descubriendo lugares (fotos)

Marijana Gutic Martín Broen

- Descubriendo lugares

- Gran angular (foto) - Perfiles (fotos)

Nicolás Battini

Natalia Servetto - Descubriendo lugares

- Buceo y ciencia - Gran angular (foto)

Nicolás Casella

Pablo Roselli

- Perfiles

- Buceando en la historia (fotos)

Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución – No Comercial – Sin Obra Derivada 4.0 Internacional C https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/deed.es


contenido

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EXPEDICIÓN AL ANDREA DORIA Considerado por muchos como el “Everest del buceo”, es una inmersión técnica compleja principalmente por las duras condiciones de la zona, la distancia a la costa y el tamaño del transatlántico.

GRAN ANGULAR Aquí encontrarás fotos seleccionadas de fotógrafos subacuáticos, profesionales y aficionados, y la información sobre cómo y porqué fueron tomadas.

MUCK DIVING: BUCEO EN LA ARENA Buscar para encontrar: una cacería fotográfica en lugares impensados para obtener hermosas imágenes de extraños y minúsculos organismos.

ISLAS AZORES Un verdadero paraíso en el la parte oriental del Oceano Atlántico, donde florece la vida y encontraremos a las fabulosas mantarrayas diablo.

T R I M @ T R I M . D I G I TA L


Trim

56 66 76 88

Año 1, Nro 2 Septiembre 2020

NAUFRAGIOS OLVIDADOS En las costas de Mar del Plata, Argentina, hay un sinnúmero de naufragios que el tiempo y las personas han olvidado. Redescubriremos aquí la historia del SS James Clunies.

ESPECIES INVASORAS La Pleurobranchaea maculata es considerada como “solo una babosa de mar”. Este molusco es, en realidad, altamente peligroso y su expansión en las costas sudamericanas y australianas está aumentando a ritmo alarmante.

UN DÍA COMO BUZO CCR Sensores triplicados, gas diluyente, presión parcial constante. Aquí exploraremos cómo se prepara un buzo de circuito cerrado para una inmersión típica.

NICOLÁS CASELLA México es uno de los paraísos para los amantes de los cenotes, y en ese ámbito, hay un buzo cuyo nombre resuena. Esta es su historia.

W W W. T R I M . D I G I TA L

D


¡Bienvenidos! Trim vio la luz hace ya dos meses, luego de un intenso y apasionante recorrido de trabajo, pero también de aprendizaje de este equipo editorial. Después de la inmensa satisfacción de ver materializados los objetivos y cristalizadas todas las expectativas en la edición n.º 1, las ansiedades y metas apuntaron al próximo desafío: lograr la continuidad de publicaciones bimestrales, creciendo en calidad y franqueando cada vez más las fronteras internacionales de la comunidad del buceo, a través de una revista digital enfocada en llegar a todos los buzos de, por ahora, habla hispana del globo. Hoy, lanzamos esta segunda edición no solo con la certidumbre de haber cumplido con el propósito de contribuir a conocer, aprender y elevar la actividad del buceo, sino con la felicidad de unirnos y vincularnos con buzos de diferentes lugares que, no solo disfrutan de leer y apreciar los contenidos de esta revista sino que se transforman en hacedores de la misma, al compartirnos sus experiencias y fotografías submarinas para llegar a toda la comunidad a través de estas páginas. En ellas, nos adentraremos a conocer las inquietantes historias de naufragios, recorriendo América de extremo norte a sur. Iremos más allá del horizonte y recorreremos destinos de buceo tan exóticos como lejanos al viajar desde las islas Azores, un paraíso para la fauna en el Atlántico oriental, hasta rincones perdidos en el Asia profunda en donde solamente aquellos que saben buscar, encuentran un tesoro único en lo que a especies exóticas se refiere. Por último, aprenderemos sobre cómo y por qué la introducción de especies foráneas afectan y cambian los ecosistemas y comunidades huésped, con un ejemplo concreto en las costas de Argentina, Australia y Nueva Zelanda. Sumérjanse de nuevo con nosotros; sean todos bienvenidos una vez más a la segunda edición de Trim.

Trim Team

www.trim.digital

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@trim.digital

trim@trim.digital


Un gusano Arbol de Navidad (Spirobranchus giganteus) sobre un coral Cerebro (Colpophyllia natans), en Bonaire, Antillas Holandesas. 3 Staude Foto: Julio Luis


Expedición al

ANDREA DORIA El Everest del buceo

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Rompiendo límites


En todas las disciplinas existen esos objetivos que llevan años de preparación y al ser alcanzados la satisfacción es comparable a la de aquellos montañistas que logran hacer cima en el monte Everest o los nadadores que consiguen cruzar el canal de La Mancha. En esta edición de “Rompiendo límites” se relata la historia de una expedición al Andrea Doria, el transatlántico de lujo italiano que encontró su fatal destino a casi doscientos kilómetros de las costas de Nueva York. Este naufragio se ha convertido para la comunidad del buceo en uno de esos puntos únicos, casi inalcanzables a nivel mundial, al que solamente un puñado de buceadores han logrado acceder. 5 de 1956 Foto: John Rooney, Associated Press - 26 de Julio


Foto: John Baker

Por JOHN BAKER, DAN WRIGHT y ALEJANDRO DUTTO Diseño: ALEJANDRO DUTTO

E

ntre otros tantos, el libro “Shadow Divers” (Tras la sombra de un subamarino, en su edición en español) de Robert Kurson ha sido de fuente de inspiración a gran cantidad de personas, motivándolas a iniciar-

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Rompiendo límites

se en la actividad del buceo. A su vez, también ha servido para que buceadores con experiencia comiencen a pensar en aventuras más allá de los meros buceos deportivos y de las visitas a sitios donde normalmente van excursio-

nes con cierta frecuencia. A partir de ello y a modo de inicio de la historia que aquí se relata, la lectura de dicho libro fue el punto de partida este grupo de buceadores tomó para comenzar la preparación para, eventualmente, llegar a bucear en el Andrea Doria. Este hecho generó que ese objetivo aparezca de manera automática


sus mentes, dando comienzo a un recorrido de siete años de entrenamiento y horas de buceo a fin de adquirir la experiencia adecuada para encarar las inmersiones en este icónico naufragio. Para muchos buceadores la fascinación por los naufragios es difícil de explicar. Desde los arrecifes artificiales, barcos secuestrados o simplemente abandonados con historias que suelen tener casi invariablemente el componente de contrabando en ellas; a los naufragios naturales, donde el drama se hace presente una y otra vez en la causa de hundimiento, en muchos casos con pérdida de vidas, todos estos monumentos silenciosos subacuáticos cautivan, intrigan y sorprenden por igual. Los buceadores de esta aventurainiciaron su preparación, tal como se comentó, siete años antes de la expedición que se llevó a cabo en julio de 2019. Por aquel entonces, John Baker, líder del grupo, era un divemaster sin entrenamiento en buceo técnico en Gilbert, Carolina del Sur, Estados Unidos. En los años venideros y

Foto: John Baker

con el claro objetivo de llegar a su “Everest”, mediante un esfuerzo personal gigante, se transformó en un experimentado buceador técnico e instructor de circuito abierto y cerrado.

La logística previa Como es de imaginarse, llegar al Andrea Doria no se trata simplemente de anotarse en un vida abordo como cualquier otro, llegar a puerto y esperar ser atendi-

do. Es un proceso largo, con listas de espera y en ocasiones se tiene la mala suerte de que el clima no acompañe, debiendose cancelar la expedición. Sumado a esto, la comunidad de buceadores que realizan este tipo de inmersiones es tan pequeña que, en la mayoría de los casos, solamente se accede por invitación. A mediados de 2018, cuando John y el grupo decidieron que estaban listos, comenzaron el

Boston

N

Nantucket Montauk

Imagen: Alejandro Dutto Foto: John Baker

d

Islan

188

km

Océano Atlántico Norte

75 km

Nueva York

Long

Andrea Doria 7


proceso para poder obtener espacio en alguno de los barcos que llevan gente a bucear al Andrea Doria. Finalmente el Ol’ Salty Charters garantizó el lugar y partió aquel 12 de julio de 2019 desde la marina Star Island en Montauk, estado de Nueva York, Estados Unidos. La expedición consistió en tres días en sitio más dos medios días en viaje; compartiendo el espacio de este navío de 62 pies de eslora 8 buceadores. El servicio de vida a bordo no es el tradicional, sino que es algo mucho más rudimentario. A bordo del Ol’ Salty II solo se provee a los buceadores de comida, algo que se asemeja a camas cuchetas donde todos los buceadores duermen en comunidad y dos baños con ducha de agua dulce, el resto corre por cuenta de los buceadores. Cabe destacar que no se nombró disponibilidad de recarga de gases o reparación de equipo; eso corre por cuenta de cada buceador quien debe tener en cuenta la cantidad de inmersiones que hará durante los 3 días y llevar consigo todo el gas que requiera, lo que hace del barco un verdadero depósito de tanques.

Las inmersiones Luego de las ocho horas de navegación por las 117 millas (188 km) desde Montauk hasta el sitio

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Rompiendo límites

del naufragio, el Ol’ Salty II amarró a un cabo sobre lo que otrora fuese parte de la proa del Andrea Doria, donde habían dejado un amarre ya listo la semana anterior en preparación para este viaje. Teniendo en cuenta la profundidad del sitio y lo grande del naufragio, estaba claro que toda la expedición tendria inmersiones en un sector del pecio: la proa. El equipo de buceadores utilizó un sistema de circuito cerrado (rebreather) SF2 para las 5 inmersiones planificadas de la exploración. Normalmente, los buceadores que llegan al Andrea Doria escogen una de dos opciones: una inmersión “larga” por día o dos “cortas” (las comillas denotan que largo o corto depende de la óptica, planificación y nivel de entrenamiento de los buceadores; estos conceptos no deben ser extrapolados al buceo deportivo). John y el equipo realizaron durante el viaje 2 inmersiones más bien cortas en los 2 primeros días (110 minutos de tiempo total de inmersión) y una más larga (150 minutos) en el tercer día. Entre los desafíos que los buceadores enfrentan en el Andrea Doria, se debe reconocer la cuestión más que obvia de la profundi-

dad, sino el ambiente de buceo en general, que dista (y mucho) de tener condiciones óptimas. Como se comentó, el naufragio está a casi 200 km de la marina y unos 75 km de la isla de Nantucket en Massachusetts, por lo que se puede considerar mar abierto, con oleaje que por momentos está en el orden de los 2 m (antes que se aborte el viaje), corrientes que varían en intensidad, temperatura de 8 0C en el fondo y muy escasa luz natural llegando al naufragio. (Cont. pag. 13)


Perfil típico 0m 10 m 20 m 30 m 40 m 50 m 60 m 70 m 0’

15’

30’

45’

60’

75’

90’

105’

Profundidad Máxima: 73 metros Tiempo de Inmersión: 109 minutos

Foto: Dan 9 Wright


Un poco de historia El 25 de julio de 1956, el SS Andrea Doria, un transatlántico de la línea italiana Società di navigazione Italia, que se acercaba a la costa de Nantucket, Massachusetts, con destino a la ciudad de Nueva York, chocó con el MS Stockholm de la Swedish American Line en uno de los desastres marítimos más infames de la historia. Mientras que 1660 pasajeros y tripulantes fueron rescatados y sobrevivieron, 46 personas murieron con el barco. Nombrado en honor a un almirante genovés del siglo XVI, y con puerto base en Génova, el bar-

Poster: Giovan

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Rompiendo límites

ni Patrone, 1952

co tenía una capacidad de 1241 pasajeros y 563 tripulantes. Para Italia, Andrea Doria era un ícono del orgullo nacional ya que de todos los barcos en ese momento, era el más grande, más rápido y supuestamente más seguro. Su viaje inaugural fue el 14 de enero de 1953. El arquitecto italiano Giulio Minoletti diseñó Andrea Doria para el lujo. Muchos consideran que el barco es uno de los transatlánticos más hermosos jamás construidos, junto al Queen Elizabeth y Queen Mary de Cunard, y al Normandie de French Line. Fue el primer barco en contar con tres piscinas al aire libre, una para cada clase. Podía alojar a 218 pasajeros en primera, 320 en cabina y 703 en clase turista, donde cada clase estaba estrictamente segregada en partes específicas del barco. El barco fue considerado uno de los más seguros jamás construidos, equipado con un doble casco y dividido en 11 compartimentos estancos. Dos de estos podían llenarse de agua sin poner en peligro la seguridad.

El 17 de julio de 1956, Andrea Doria zarpó de Génova en su 51ª travesía en dirección oeste. El miércoles 25 de julio, poco antes del mediodía, MS Stockholm partió del puerto de Nueva York en su travesía número 103 en dirección este a través del Atlántico hasta su puerto de origen en Gotemburgo, Suecia. Aproximadamente la mitad del tamaño del Andrea Doria, el Estocolmo fue el transatlántico de pasajeros más pequeño en la ruta del Atlántico Norte durante la década de 1950. En ese viaje, salió de Nueva York casi a capacidad con 534 pasajeros y una tripulación de 208. A medida que los dos barcos se acercaban entre sí a través de la niebla, a una velocidad combinada de 40 nudos (74 km/h), cada uno era consciente de la presencia de otro barco, pero solo se guiaban por radar; aparentemente malinterpretaron el rumbo del otro.


de que estaban en curso de colisión, no pudieron evitarlo. Los barcos chocaron a las 11:10 pm, Estocolmo golpeó el costado de Andrea Doria en un ángulo de casi 90°, la proa rompehielos fuertemente inclinada de Estocolmo atravesó el costado de estribor de Andrea Doria aproximadamente a un tercio de su longitud desde la proa. El barco sueco penetró en el casco del Andrea Doria Foto: Capitán Piero Cal amai, 1953 - Wikiped ia commons, dominio púb a una profundidad de 40 lico pies. Por debajo de la línea En los minutos críticos antes de de flotación, cinco tanques de la colisión, Andrea Doria se dirigió combustible en el lado de estribor gradualmente a babor, intentan- de Andrea Doria se abrieron y se do un paso de estribor a estribor, llenaron con miles de toneladas mientras que Estocolmo giraba de agua de mar. Mientras tanto, unos 20° a estribor, una acción el aire quedó atrapado en los cindestinada a ampliar la distancia co tanques vacíos en el lado de de paso de babor a ba- babor, lo que los hizo flotar más bor. De hecho, se dirigie- fácilmente. ron el uno hacia el otro, estrechando, en lugar de La combinación de los tanques ensanchar, la distancia de inundados por un lado y los tanpaso. Cuando las tripula- ques vacíos por el otro dejó al ciones se dieron cuenta Andrea Doria con una escora que a los pocos minutos de la colisión superó los 20°. La escora severa empujaría gradualmente la parte superior de

los mamparos a lo largo del lado de estribor por debajo del nivel del agua, permitiendo que el agua de mar fluyera por los pasillos y escaleras. Además, la sala del generador se inundó rápidamente, lo que contribuyó a la pérdida de electricidad del revestimiento afectado. Golpeado en el costado, el muy pesado Andrea Doria inmediatamente comenzó a inclinarse severamente a estribor, lo que dejó la mitad de sus botes salvavidas inutilizables. La consiguiente escasez de embarcaciones de emergencia podría haber resultado en una pérdida significativa de vidas, pero otros aspectos eficientes del diseño técnico del barco le permitieron mantenerse a flote durante más de 11 horas después de la embestida. El buen comportamiento de la tripulación, las comunicaciones modernas aunque imperfectas y la rápida respuesta de otros barcos evitaron un desastre como el del Titanic en 1912.

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Foto: Dan Wright

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Rompiendo lĂ­mites

Foto: Dan Wright


Los descensos y ascensos se realizaron estrictamente por línea. Los ascensos libres con descompresión utilizando marcadores de superficie, están prohibidos. Esto se debe a que el barco en el que el equipo está alojado está amarrado y anclado y dadas las corrientes que prevalecen en la zona, los buceadores podrían re-

correr grandes distancias mientras cumplen sus requerimientos de descompresión, lo que sería una pesadilla logística para la tripulación y el equipo de soporte. Dicho esto, el ascenso y los tiempos de descompresión se tornan un punto altamente importante de la planificación, ya que el equipo de buceo deberá hacer sus pa-

radas en el cabo y con corriente. El uso de líneas de sujeción (Jon Line) es casi un requerimiento para estas inmersiones. El naufragio se encuentra reposando sobre su banda de estribor, por lo que los buceadores, al llegar se encuentran con una “planicie” que es, en realidad, la ban-

Foto: Dan Wright

da de babor, a aproximadamente 60 m de profundidad. Dadas las condiciones descriptas, no hay puntos obvios del naufragio que pueden utilizarse como referencias de navegación, por lo que se decidió en las primeras dos inmersiones bucear utilizando una línea de referencia para saber exactamente cómo retornar. El naufragio impresiona por el ta-

maño y también por el paisaje de desolación. La imaginación vuela al ver la arena (ya pasados los 70 metros de profundidad) repleta de maletas, vajilla y otras piezas ya irreconocibles. La dimensión de la tragedia es abrumadora y el equipo de buceo la vive en primera persona. Para acentuar aún más lo lúgubre del escenario, la vida que hoy habita al Andrea Do-

ria, compuesta desde una gran variedad de anemonas, crustáceos de todo tipo, grandes langostas, hasta tiburones de toda clase (incluidos los blancos), suma con sus extrañas formas y sombras al paisaje. En una breve nota sobre la biodiversidad del sitio, se puede asegurar que su ubicación geográfica es propicia para encontrar fauna marina de

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S S A n d re a D o ri a Pr of un di da d m áx im a: 75 m Co rr ie nt es Al ta s va ria bl es . Vi sib ilid ad pr om ed io: 10 m

Ag ua : Ve ra no 12 ºC a 7 ºC Ai re : Ve r. 30 ºC / In v. 0 ºC De sc en so s em ba rc ad o po r lín ea 40 ° 29 .4 08 ’N 69 ° 51 .0 46 ’ O

M er os , Ti bu ro ne s bl an co s, m ak os y la ng os ta s Tr an sa tl án ti co hu nd id o en ac cid en te Bu ce o té cn ico Tr im ix hi pó xic o

regiones muy diferentes entre sí. El Andrea Doria yace en el punto de unión del límite sur para especies de aguas frías (que habitan hacia el norte) y el límite norte para las especies de aguas más cálidas (que habitan hacia el sur y las zonas tropicales). La navegación con línea de referencia fue fundamental para poder bucear el naufragio con tranquilidad; de repente, el equipo de buceadores se dió cuenta de que se encuentraba en un gran salón techado del que nunca notaron la entrada dadas sus dimensiones. En un rincón, una escotilla, y a través de ella una sala repleta de botellas en lo que se observaba debió haber sido un sector de servicio o depósito. Este tipo de tesoros se en-

cuentran a cada paso y de manera inesperada en el masivo naufragio. El Andrea Doria estaba construido principalmente de dos materiales: el casco principal de acero que aún se mantiene en pie; y la superestructura mayormente de aleaciones de aluminio, que se deterioraron rápidamente y que hoy se la ve como un campo de escombros al lado del casco principal. Por ello, las posibilidades de penetración son bastante reducidas y serán aún menos con el pasar de los años. Para finalizar las inmersiones, se retorna al cabo donde está amarrado el barco y por allí se asciende. Este punto requiere cierta planificación con los demás equipos de buceadores del barco para evitar el amontonamiento en la línea durante las paradas de descompresión que de por sí son largas (unos 40 minutos en la última parada a 6 metros).

Finalizando la expedición Con la satisfacción de las cinco inmersiones realizadas sin eventualidades por el equipo el Ol’ Salty partió de regreso rumbo a Montauk, dejando atrás ni más ni menos que al Everest del buceo. Ya en la marina y una vez cargados los equipos en los vehículos, esperan largas horas en el camino hasta Carolina del Sur, comenzando así la fase final de un viaje que llevó siete años y que nunca se olvidará.

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Rompiendo límites

Foto: John Baker


Nota sobre la recuperación de objetos

Sobre el buceo técnico

Este es un tema controversial en la comunidad del buceo, en especial cuando se trata del Andrea Doria. A lo largo de los años, principalmente los primeros buceadores en visitarlo, se destacaron por sacar cuanto objeto encontraron. Esta situación ha sido muy mal vista ya que se entiende que al retirar artefactos de los naufragios, pierden su atractivo histórico o simplemente porque estos barcos suelen ser lugares de último descanso para las víctimas y retirar sus pertenencias equivaldría a profanar sus tumbas. Es tradicional que quienes visitan el naufragio sustraigan algún objeto y, si bien esto se está dando cada vez menos, aún continúa siendo costumbre. Este articulo no intenta emitir una opinión de valor al respecto, simplemente compartir con los lectores esta práctica común, en este pecio en particular.

Esta clase de inmersiones no deben realizarse sin el entrenamiento adecuado, es por ello por lo que no se proveen mayores detalles de los gases o planificación de tiempos o paradas. Si requiere este tipo de información para esta inmersión, por favor acuda a su instructor de buceo. Específicamente sobre buceo con mezclas hipóxicas. Como siempre, la finalidad de estos articulos no es la de reemplazar ningún tipo de educación formal.

John Baker

scubajohn87@gmail.com

Instructor de buceo

Dan Wright

Alejandro Dutto

wcs563@aol.com

adutto@trim.digital

Fotógrafo

Instructor de

recreativo, técnico

profesional de

buceo recreativo y

y en cuevas.

profundidad y

técnico, videógrafo

Explorador de

cuevas.

e ingeniero en

naufragios. @scubajohns

telecomunicaciones. /dan.wright.3576

/dutto

/scubajohn87 www.scubajohns.com

@alejandrodutto

www.danwrightcreativeservices.com

www.wreckwiki.com

15John Baker Foto:


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GRAN

r a l u g n

A

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Gran angular

+

-


M

1/250

-3..2..1..0..1..2..+3

+

-0

STROBES

13 mm NIKON D500

ISO

F/10

100

RAW

Inon

TOKINA 10-17mm

20 / JULIO / 2018

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Jardines de la Reina Cuba

• Nombrado por Cristóbal Colón en honor a la reina de España, Isabel la Católica. • Profundidad de la foto: 1 m

M

1/200

ISO

F/16

-3..2..1..0..1..2..+3

+

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400

RAW

STROBES Inon Z240

16 mm CANON 5D Mark II

CANON 16-35mm f2.8

31 / ENERO / 2019

Hay fotos que nacen mucho antes de presionar el obturador. Cuando llegué a este sitio, esta imagen ya estaba formada en mi mente desde meses atrás. Los cocodrilos americanos se destacan por ser animales intimidantes, de fuerte temperamento y territorialidad. Mi intención era conseguir una fotografía de alto impacto que de alguna manera pudiera enviar ese mensaje. Intuía que, para ello, lo mejor era posicionarme frente al cocodrilo a corta distancia, poniendo el foco en su hocico y ojos y lograr captar el resto del cuerpo con el gran angular. Eventualmente, el animal se acercó a escasos 10 o 15 cm de mi cámara y, por fortuna, de espaldas al sol lo que me permitió encuadrar al reptil con los rayos de luz penetrando el agua. Luego de unos segundos abrió su boca y ¡click!: Lo que había imaginado se hizo realidad.

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Gran angular


Gustavo Costa

costagustavo@hotmail.com

Instructor de buceo NAUI, fotógrafo submarino y de naturaleza. Embajador del proyecto “Gran Acuífero Maya” en Yucatán, México @gustavocostaphotography /gustavo.martin.costa www.gustavocostaphotography.com

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Cenote Sushi Tulum, México

• Título de la fotografía: Texturas alienígenas • Parte del sistema Koox Baal • Profundidad máxima: 10 m

M

1/30

F/6.3

-3..2..1..0..1..2..+3

28 mm SONY A7RIII

+

-0

ISO

6400

RAW

STROBES 2×12000 lm

video lights

SONY 28mm + Nauticam WWL-1

MARZO / 2020

Esta fotografía fue tomada en uno de los pasajes del Cenote Sushi, parte del sistema Koox Baal México. Es un sistema de baja profundidad, que promedia los 5 m, llegando a un máximo de 10, c estalactitas y estalagmitas

La visibilidad en este cenote, al igual que en muchos otros, es perfecta, y la ausencia de partícula da la sensación de que no se estuviera bajo el agua, sino flotando en el espacio.

Las texturas de las paredes están intactas y son enfatizadas por la luz direccional en las mano iluminación de fondo, a su vez, destaca esas variables morfológicas de la cueva, terminando de c sación de estar explorando otro planeta.

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Gran angular


l cerca de Tulum, con laberintos de

as en suspensión

os del modelo. La completar la sen-

Martín Broen

m.broen@seventhsense.it

Buzo técnico y de caverna apasionado por la fotografía subacuática. Argentino de nacimiento, vive actualmente en New York donde se desempeña como experto en innovación. @m.broen www.martinbroen.com

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Isla Chañaral Huasco, Chile

• Ubicada frente a la Caleta de Aceituno • Reserva nacional de pingüinos de Humbolt • Profundidad máxima: 33 m

M

1/80

ISO

F/9

-3..2..1..0..1..2..+3

+

-0

1600

RAW

STROBES Sin flash

20 mm SONY A7III

SONY FE 16-35

1 / MARZO / 2020

Esta fotografía, titulada “The Aquanauta´s house”, la tomé en el marco del Primer Workshop de Fotografía Submarina en Chañaral de Aceituno, actividad organizada por Explorasub y Buceando Chile. Este workshop fue dictado por el multipremiado fotógrafo español Francis Pérez, quien es reconocido mundialmente por su trabajo fotográfico y por su pasión por la conservación marina. Justamente, el “aquanauta” que aparece en la fotografía es Francis, quien amablemente se prestó para que practicáramos fotos “gran angular con modelo”, categoría reconocida en los concursos de fotografía. Personalmente decidí revelar esta fotografía en blanco y negro buscando hacer hincapié en la conexión que sentí en ese momento entre el buzo y el naufragio, sumergidos en lo profundo, como una evidencia del hombre y sus consecuencias. Espero haberlo logrado…

24

Gran angular


Cristian Lagger

laggercristian@gmail.com

BiĂłlogo marino, Buzo profesional cientĂ­fico y explorador de National Geographic. @laggercristian www.nationalgeographic.org/find-explorers/cristian-lagger

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Puerto Pirámides Chubut, Argentina

• Título de la fotografía: El observador • Profundidad: 5 m

M

1/200

F/2.8

-3..2..1..0..1..2..+3

+

-0

ISO

100

RAW

STROBES Ikelite DS51

100 mm CANON 5D Mark II

CANON 100mm

24 / ABRIL / 2019

Este diablillo (Helcogrammoides cunninghami) es uno de los peces más coloridos, abundantes, y probablemente más fotografiados de la costa patagónica. A pesar de esto, y en esta situación, me pareció interesante que se hubiera posado entre las algas rojas que tenían la misma tonalidad que su cuerpo. En la fotografía busqué minimizar la profundidad de campo utilizando un diafragma bien abierto para que el pez se funda con el fondo. En lugar de mostrar los detalles del pez, quise buscar una foto diferente, en la que prime la homogeneidad cromática entre el sujeto y el fondo. A su vez, intenté generar un punto focal en el ojo, de manera que resalte del resto de la imagen por su forma, posición y color.

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Gran angular


Nicolás Battini

nicolasbattini@gmail.com

Becario Posdoctoral CONICET, Grupo de Ecología en Ambientes Costeros (GEAC), Instituto de Biología de Organismos Marinos (IBIOMAR), CCT CONICET - CENPAT @nicolasbattini /nicolas.battini.7

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M U C K

Buscar para encontrar: Buceando en la Arena

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Gran angular


Abundante sedimentación, arenas oscuras y hasta basura. Para muchos es sinónimo de baja visibilidad o contaminación, para pocos es una oportunidad única de encontrar coloridas y hermosas especies lugares la

que

habitan

evitados

mayoría

de

en

por

los

buzos.

Foto: 29 Aldo Galante


Isla Romblon, Filipinas

Foto: Aldo Galante

Por ALDO GALANTE Diseño: JULIO LUIS STAUDE

S

i me preguntan cuál es la inmersión que más disfruto, nadie creería mi respuesta ya que es en arena negra, no blanca, y en aguas no tan claras o de visibilidad intermedia. Seguramente ya me gané millones de detractores porque supongo que la mayoría respondería en arrecifes esplendorosos, aguas claras y arenas blancas. Bueno, aquí empieza la nota. El buceo en arenas negras, especialmente

volcánicas, es un tipo de inmersión que puede deparar grandes sorpresas hasta para los más escépticos. Este tipo de buceo entra dentro de lo que se conoce con el nombre anglosajón de “muck diving” o “buceo en el fango” o “buceo en arenas negras” o “buceo en zonas de basura”. Se refiere precisamente a las inmersiones que se realizan en determinadas zonas del mundo sobre un sustrato fangoso o arenoso, en general poco vistoso comparado con lugares de arrecifes; en zonas de poca a moderada profundidad, con visibilidad baja o intermedia debido a la gran cantidad de plancton y nutrientes que contienen estas aguas. Ojo con el término “aguas claras”. En esta disciplina es peligroso y no está bien visto, ya que aguas muy limpias significa pocos nutrientes y menos posibilidad para ver y encontrar especies para la Macrofotografía. Ese término corre mejor en la fotografía de gran angular y, en la actualidad, a mí y a mí lente macro ¡nos puede dar hasta cierto temor!

Hippocampus

El término “muck diving” lo usó por primera vez Bob Halstead en los 80’s, cuando un grupo de buceadores decidieron explorar por casualidad y por error una playa arenosa, buceando en la playa de Dinah᾽s, en la provincia de Milne Bay, en Papúa Nueva Guinea. La sorpresa fue tal que se inició este tipo de inmersiones en todo el mundo, creando una nueva disciplina de buceo y, de hecho, llevó a los biólogos marinos del mundo a descubrir Foto: Aldo Galante

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Gran angular


y describir muchas nuevas especies para la ciencia y desconocidas hasta el momento. La primera vez que pude experimentar el buceo en lodo fue en el estrecho de Lembeh, ubicado al norte de la isla de Sulawesi en Indonesia, hace unas dos décadas atrás. Recuerdo muy bien esa primera vez. Arribamos en una pequeña embarcación a una playa de arena negra y a pocos metros de la costa miré el agua y pensé: “se equivocaron, acá no puede ser el sitio de buceo”, y cierta angustia me corrió por el cuerpo. Comenzó el descenso hasta el suelo, a unos 20 metros de arena muy oscura, con mucha basura arrojada por las pequeñas comunidades isleñas de la zona y visibilidad realmente mala, ¡definitivamente no era lo que esperaba del viaje soñado! Los primeros 10 minutos fueron muy desalentadores, hasta que de repente empezaron a aparecer criaturas que jamás había visto ni en los documentales de Jaques Ives Cousteau. Salí de esa primera inmersión completamente emocionado por todo lo que me habían mostrado los guías locales, quienes prácticamente ni me hablaban porque casi no sabían inglés, salvo unas pocas frases básicas. Por suerte pasé dos semanas en esa zona, buceando todo el día, sumando sorpresas minuto a minuto, y así fue como se convirtió rápidamente en mi lugar de buceo en el mundo hasta el día de hoy, aunque diste muy lejos de la imagen mental que uno podría tener respecto del paraíso.

Ceratosoma tenue Foto: Aldo Galante

Estos lugares se caracterizan por ser relativamente sucios, con esqueletos de corales muertos, junto a distintos tipos de desperdicios provocados por la actividad humana (botellas, vasos, redes de pesca, neumáticos, etc.). En general, las condiciones de visibilidad en estos sitios pueden variar de buenas a bajas. Si bien es sabido que los mares están invadidos de basura y desechos tóxicos producidos diariamente por todos nosotros, intoxicando y matando miles de especies, es en estos pocos lugares del mundo donde la contami-

Sur de Ambon en Kota Ambon, Indonesia

31 Galante Foto: Aldo


Trichonotus setiger (Bloch & Schneider, 1801) 32

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Foto: 33 Aldo Galante


Pulpo en frasco roto

Foto: Aldo Galante

nación, sobrepesca de especies grandes y la basura en general, favorecen el desarrollo de un sinnúmero de criaturas increíbles, extrañas y preciosas a la vez, que utilizan la basura como refugio y fascinan a fotógrafos submarinos y buzos de todo el mundo e instan a realizar inmersiones año tras año en este adictivo submundo. Encarar el buceo en estos lugares es diferente a las inmersiones convencionales, ya que hay que armarse de paciencia en algunas ocasiones, porque podemos perder parte de la inmersión buscando intensamente y viendo solo arena. Es por eso que decidí titular esta nota “Buscar para encontrar”, ya que en estas inmersiones las especies no pasan por encima o por debajo de nosotros, como en los buceos convencionales de arrecifes, y eso hace que estas inmersiones sean aún más interesantes. Esa búsqueda se ve recompensada cuando empiezan a aparecer esas “extrañas 34

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criaturas marinas“ y la memoria de la cámara tiende rápidamente a llenarse. Suelen ser inmersiones prolongadas, de más de 60 - 90 minutos de buceo, debido a la baja profundidad en que se realizan y, además, porque nos movemos muy poco en una pequeña área, lo que hace que se consuma menos aire que en otros tipos de inmersiones. Otro factor a tener en cuenta es que debemos ir prácticamente pegados al suelo fangoso o arenoso, por lo que es crucial controlar bien nuestra flotabilidad y evitar levantar con las aletas el sedimento para no disminuir la visibilidad, utilizando la técnica de buceo similar a la usada en el buceo en cavernas. Además, hay que mirar muy bien donde nos apoyamos porque en estas áreas suelen aparecer muchas criaturas venenosas o desechos cortantes (vidrios, latas, etc) que podrían desgraciar nuestra inmersión.


Considero que, a pesar de realizarse normalmente en aguas poco profundas y sin grandes corrientes, no son buenas opciones para principiantes porque pueden arruinar una inmersión por falta de entrenamiento, ya que debido a la visibilidad puede verse completamente afectada. Como en todas las disciplinas de la vida, hay que ir tomando experiencia en estas inmersiones, adiestrando principalmente nuestros ojos y nuestras técnicas de búsqueda de especies. Es probable que si no vamos por un tiempo relativamente prolongado, con algún guía local que conozca la zona y entrenado para esta actividad, no logremos encontrar absolutamente nada, ya que muchas especies están perfectamente camufladas o escondidas en la arena o en la basura, o bien son tan pequeñas que aún pasándole por al lado no logremos verlas. Es por eso que no debemos olvidarnos de llevar con nosotros una lupa

para buscar pequeños seres como los camarones esqueléticos (que pueden llegar a medir 1 cm y sus crías milímetros). Además, en estos sitios existen especies que jamás lograremos distinguir, que muchas ni siquiera las conocemos ni imaginamos. Entre ellas se encuentran los peces pipa, peces sapo gigantes o diminutos, rinopias, distintos tipos de camarones, crustáceos, cangrejos, nudibranquios, pulpos cocoteros, de anillos azules (una de las especies más venenosas del planeta), pulpo mimético, distintos tipos de caballitos de mar (desde los pequeños, como son los caballitos pigmeos, hasta los más grandes), sepias, anemonas con de peces payasos, y una biodiversidad única e imposible de describir. Los fotosub deben llevar una lente macro de 60 a 105 mm o bien cámaras compactas con modo Macro y, en lo posible, utilizar lentes

Pareja de gobios en botella Foto: Aldo Galante

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Moneda junto a un Antennarius maculatus (Desjardins, 1840) 36

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Foto: 37 Aldo Galante


húmedas para poder tomar hasta los seres más pequeños de pocos milímetros o centímetros de longitud. Se recomienda llevar también pequeñas varas metálicas de unos 5 a 10 cm para correr piedras o restos de materia orgánica y así poder tomar la imagen sin dañar el medioambiente ni a la especie en cuestión Cabe destacar que si dimos vuelta una piedra buscando algo debajo de ella, se debe volver a dejar todo tal cual lo encontramos. Una buena conducta del fotógrafo macro es intentar el ajuste de la cámara fuera del objeto a fotografiar, para evitar tomarle gran cantidad de imágenes hasta lograr la fotografía esperada y evitar molestar o dañar al sujeto en cuestión. Desde aquella primera vez en el estrecho de Lembeh, he tenido la suerte de conocer, en más de una ocasión, otras zonas de buceo relacionadas al muck diving en el mundo. Algunas de ellas son: Ambon, Alor, Tulamben, Se-

cret Bay, Maumere, Gorontalo, Sanhige Talaud (todas estas en Indonesia); Anilao, Dauin, Padre Burgos (en Filipinas); Milne Bay (en Papua Nueva Guinea); Dominica y Roatán (en el Caribe); Angra dos Reis y Arraial do Cabo (en Brasil); Ushuaia (en Argentina); y muchos otros lugares más, no tan conocidos. También existen algunos sitios de buceo en arenas blancas, lugares mas soñados por todos, que tienen excelentes condiciones para este tipo de inmersiones. Algunos de ellos son: Raja Ampat, Bangka y Komodo (en Indonesia); Mabul, Kapalai y Semporna (en la isla de Borneo perteneciente a Malasia); Cabilao, Anda, Puerto Galera y Alona (en Filipinas); Zanzíbar, Pemba, Mafia y Mombasa (en el Este de África); y una larguísima lista, ya que es posible realizarlo en casi cualquier playa del mundo.

Gobio

Foto: Aldo Galante

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Dunckerocampus dactyliophorus Pez pipa anillado amarillo (Yellow Banded Pifish)

Foto: Aldo Galante

Podría finalizar diciendo que tanto en Argentina como en otros lugares del mundo debe haber muchísimos lugares similares a estos. Algunos ya descubiertos y apreciados, y una infinidad de otros aun por descubrir. Pero no es fácil romper con el esquema de ir a lo seguro y zambullirse en cualquier lugar, cuando

quizás pueda convertirse en la peor inmersión de nuestra vida. No es sencillo pero, insisto, vale la pena intentar el buceo en arena, mi buceo preferido desde hace casi 20 años...

Aldo Galante

aldogalante8@gmail.com

Médico cirujano cardiovascular, profesor en Universidad Maimónides y fotógrafo submarino apasionado por la macrofotografía. @aldogalante8 /operacion.profunda /groups/marinepixels/ https://wwwoperacionprofunda.blogspot.com

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Azores I S L A S

un paraĂ­so en el atlĂĄntico oriental

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Descubriendo lugares


U

n lugar donde exploran el mar contigo tiburones ballena, mantarrayas, curiosos tiburones azules y enormes peces pelรกgicos

43Yves Alarie Foto:


Azores Lisboa: 1400 km

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New York: 3900 km

Imagen: Julio Luis Staude

Por MARIJANA GUTIC y NATALIA SERVETTO Diseño: JULIO LUIS STAUDE

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as islas Azores están conformadas por nueve porciones de tierra volcánica ubicadas en, podemos decir, el medio del océano Atlántico. Este archipiélago pertenece a Portugal y se encuentra a aproximadamente 1400 km de la península ibérica y a 2500 km del continente americano, lo que las hace una parada obligatoria para los navegantes aventureros que, con una amplia variedad de barcos que arriban, se aventuran a saltar de continente. La mayor de las islas se llama San Miguel, y en ella se encuentra la ciudad más grande de todo el archipiélago, Ponta Delgada, con cerca de 70 000 isleños. Las islas que le siguen en cuanto a número de habitantes son: Terceira, Pico y Faial; siendo las más pequeñas y con menos pobladores: San Jorge, Santa María, Graciosa, Flores y Corvo. Esta última es la más pequeñita, con una superficie de 17 km2 y 435 habitantes.

a través de ferry; sin embargo, este no funciona de manera regular durante todo el año. En temporada de verano, hay una gran oferta de excursiones con los que se puede recorrer de manera privada cada una de las islas, como así también disfrutar de la

Conexión con las islas Azores La principal vía para arribar a las islas Azores es la aérea, con la oferta de varias aerolíneas que te permitirá acceder a las islas desde Lisboa. El más importante de todos los aeropuertos está ubicado en la ciudad de Ponta Delgada, con vuelos regulares al continente, aunque cada una de las islas tiene su propio aeropuerto que permite una rápida conexión entre ellas. Otra vía de conexión entre las islas es Foto: Loïc Merret

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Descubriendo lugares


navegación y de los mejores amaneceres y atardeceres que puedas presenciar. Como ya se mencionó, debido a su ubicación, las islas Azores son ampliamente visitadas por navegantes de diversas nacionalidades que hacen allí escalas de sus travesías por el Atlántico norte. Un gran número de veleros llega cada año en su paso desde el Caribe hacia el Mediterráneo, principalmente en la ciudad de Horta (ubicada en la isla Faial). Allí se encuentra el cuarto puerto oceánico más visitado del mundo, que brinda un excelente abrigo contra todo tipo de vientos. Este puerto se convirtió en un mosaico de colores, que lleva impreso el registro de cada uno de esos barcos que allí amarraron. Cuentan los lugareños, que todo comenzó de la mano de un tripulante anclado en Horta, que realizó una pintura a modo de recuerdo de su paso por las Azores. En la actualidad, la leyenda dice aquellos barcos que no dejan su registro en el puerto de Horta, serán azotados por la desgracia.

¿Por qué elegirlo como destino para sumergirnos? Para los amantes del agua, los principales atractivos de estas islas se desprenden de condiciones perfectamente balanceadas entre un clima subtropical y oceánico, con nutritivas aguas (gracias a la corriente del Golfo). Esto provee un equilibrio perfecto para grandes cardúmenes de peces, plancton, y, por lo tanto, grandes cetáceos, tiburones, mantas, entre una gran diversidad de organismos más que podremos disfrutar al sumergirnos. Estas aguas son consideradas uno de los principales lugares de buceo de Europa. Entre las muchas actividades acuáticas que podemos realizar (paddle surfing, snorkel, avistamiento de ballenas y delfines, etc.), las islas cuentan con centros de buceo en cada una de ellas, y no se termina de conocer su encanto si no sumerges la cabeza bajo el agua.

La cantidad de cosas para ver en Azores solamente depende de tu disponibilidad de tiempo y economía, ya que nunca acabarás de maravillarte en cada uno de sus puntos de buceo. Uno de los principales atractivos es nadar con los tiburones azules (Prionace glauca). Gracias a su curioso comportamiento y velocidad de movimiento resulta una experiencia hipnotizante e inolvidable compartir el hábitat con estos fascinantes depredadores. Si bien están ampliamente distribuidos y es posible encontrarlos en cualquier punto de las Azores, su Foto: Loïc Merret hábitat preferido es el monte submarino Condor, a solo 17 km de la isla Faial. Esto lo hace un sitio muy accesible y obligatorio para cualquier amante de la adrenalina. ¡Encontrarlos es parte de la aventura! Te recomiendo que llenes la mochila de comida, agua y mucha paciencia, ya que las horas en el bote pueden ser muy largas. Sin embargo, cada minuto de espera vale la pena. El paisaje, dibujado por el volcán Pico de fondo, y la buena compañía, con la que seguramente podrás compartir miles de experiencias tiburonescas, serán parte del encanto. Estas salidas suelen depender de los movimientos de nuestros amiguitos acuáticos, por lo que deberás estar atento y en continua comunicación con tu agencia elegida. En cuanto sean vistos, solo deberás cargar tu mochila al hombro y comenzar la aventura. La navegación desde Faial

Foto: Hugo Medeiros

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A z o r e s D e s d e S I E M P R E h a s i d o e l Ăş lt i m o r e s g u a r d o d e m i l e s d e n av e g a n t e s a n t e s d e e m p r e n d e r u n c r u c e d e l o c e a n o at l ĂĄ n t i c o

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Descubriendo lugares


Foto: Joe Leahy

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Banco Princesa Alice, un verdadero tesoro bajo el agua El banco Princesa Alice es un monte submarino localizado a 50 nm (90 km) SO de la Isla de Pico y 45 nm (81 km) SO de la Isla de Faial, en el archipiélago portugués de Las Azores. El monte fue descubierto el 9 de julio de 1896 durante una expedición del Príncipe Alberto I de Mónaco, un ávido oceanógrafo que, navegando cerca de las Azores, descubrió este monte submarino al sur de la isla de Faial que se eleva abruptamente. Lo llamó Princesa Alice en honor a su yate de investigación y su segunda esposa Alice Heine.

Corvo Flores

Graciosa Terceira

Faial Pico Banco Princesa Alice

São Jorge São Miguel

Santa Maria

Imagen: Julio Luis Staude

En el principio, el banco Princesa Alice era una importante zona de pesca debido a las corrientes de las profundidades marinas que chocan aquí y provocan un gran afloramiento en la superficie del océano, resultando en un entorno próspero para muchos animales marinos. Recién años más tarde, cuando los pescadores locales comenzaron a contar historias sobre avistamientos de mantas (móbula), el lugar se convirtió en uno de los mejores sitios del mundo para bucear con estas criaturas magníficas.

Desde el punto de vista del buceo, el rinces banco permite Banco P buceos recreaid a d m á Profund tivos con una profundidad tes Va C o r r ie n promedio de 35 rtes. ser fue m, hasta buceos ad ex V is ib il id e r a técnicos a 60 m av e n p r im (en la parte oes23 te del banco, en Agua: V º 25 V : e ir A la zona de Cabo os l del Ancla). Las Descens . e r r a inmersiones se am Mapa original del banco Princesa Alice, hecho en 1896. Foto de Angrense, bajo licencia CC. caracterizan por la .5 38° 22 presencia de peces pelágicos grandes, como mantas cornudas (o diablo) y gigantes, tiburones y hasta tibur Mantar rones ballena. l rón Azu (o también puedes hacerlo desde la isla Pico) suele ser muy corta, ya que como mencioné, el sitio está muy cerca. Obviamente mientras el bote se mueve en dirección a ellos, ellos también lo hacen, aunque no conocemos su dirección. Por lo que una vez en el supuesto sitio, solo te queda esperar y esperar, pero te aseguro que cuando te sumerges con es-

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tos temidos peces, será una experiencia que no olvidarás el resto de tu vida. La adrenalina se entrecruza con la alegría y la paz que te brindan estos amiguitos hocicudos nadando sigilosamente a tu alrededor. Su cuerpo estilizado se acerca curioso a conocer a estos invasores de

Cabo de

Buceo do y té


negro, vestidos graciosamente, y harán de ese momento uno que te inundará de alegría cada vez que lo recuerdes. ¿El costo?; Independientemente del que sea, les recomendamos no perderse esta travesía, con el tiempo ni te importará cuanto pagaste (como nos pasa en este momento), solo recordarás lo mágico de la experiencia. Además, la mejor opción para sumergirte (como también muchas otras maravillosas experiencias), es hacerlo de la mano con los mejores profesionales y más divertidos personajes que se podrán encontrar en Norberto Dive (http://norbertodiver.pt). Esta agencia fue creada en 1996 por Norberto Serpa, conocido en las islas como “lobo de mar”, quien, además de conocer mejor que nadie el mundo marino, es un colaborador activo en muchos estudios científicos con ballenas, tiburones, mantas, etc.

Un día en el banco Princesa Alice El banco Princesa Alice es un monte submarino volcánico en la Cordillera del Atlántico Medio que se eleva desde una profundidad de aproximadamente 2500 m.

Ya que este banco único se encuentra en mar abierto lejos del puerto, se suelen realizar dos inmersiones, con un descanso a bordo entre ellas. En este sitio hay casi siempre una corriente fuerte, por lo cual los organie c i zadores exigen un nivel de buceo avanzasa Al do y las inmersiones se realizan usando m cuerdas amarradas al barco para hacer 0 6 á x im a : el descenso hasta el pico de la montaS u e le n . s ña submarina, ubicado a unos 35 m de le b a r ia profundidad de la superficie; fuera de o t p esta área, el agua cae a profundida, exce c e le n t e des enormes. Durante el descenso uno debe permanecer sujeto a la línea, o 17º 3º / I º de lo contrario las / I 17 fuertes corrientes o de por cab li b r e s o te separarán del grupo.

’ O 1 ° 5 0 .0 5’ N, 3

, t ib u o b u la d a m s a y a r andes g ic o s g r l - P e lá

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nza iv o a v a recreat é c n ic o

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Foto: Loïc Merret

Las mantas cornudas (Mobula tarapacana) son elasmobranquios: peces cartilaginosos del mismo grupo que los tiburones y las rayas. Se pueden encontrar en grupos de dos a cincuenta animales. Cuando estás allí, a media agua, sujeta a la línea y de pronto puedes ver que van apareciendo como sombras en la distancia, como volando en el gran azul, la sensación es realmente alucinante. A menudo se acercan curiosamente a los buzos y verlas acercarse y rodearte en grupos numerosos es extraordinario. Una se siente, ya no como un visitante que por un breve lapso está allí, espiando un ambiente ajeno, sino que se percibe parte del entorno, lo cual se vuelve sobrecogedor. De vez en cuando suben a la superficie y, muchas veces, hacer esnórquel con ellas puede ser casi tan interesante como bucear. Hay también otros peces pelágicos que se pueden avistar en esta zona como las barracudas, los bonitos, los peces ballesta, el rape y, muy raramente y con mucha suerte, se puede observar el tiburón ballena o la manta gigante (Manta birostris). Además de maravillarte con tiburones y mantas, puedes hacer muchos otros buceos, dependiendo de la isla en la que estés y lo que estés buscando. Si el reino animal no resulta de tu atracción, puedes aventurarte en un buceo en grutas. Dado que

Típicamente, lo que más se disfruta de estas inmersiones es el avistamiento de grandes peces, sobre todo diferentes tipos de mantarrayas.

49 Medeiros Foto: Hugo


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Descubriendo lugares


Lo s M a j e s t u o s o s a c a n t i l a d o s d e l a I s l a d e T e r c e i r a s e i m p o n e n e n u n a e t e r n a lu c h a c o n e l o c ĂŠ a n o at l ĂĄ n t i c o

Foto: Natanael 51 Vieira


Miguel, distancia que recorrimos en una veloz lancha semirrígida de ocho pasajeros. Luego de equiparnos rápidamente, y haciendo un ingreso de caída hacia atrás, el grupo se reunió en la arena, a unos 20 m de profundidad. La arena es gruesa, por lo que hay poco sedimento, favoreciendo una excelente visibilidad de, al menos, 25 m. Nos acercamos por la popa, en donde nos recibieron las propelas del barco, con dos de sus enormes aspas asomando por sobre la arena. El casco estaba cubierto de vida; un verdadero oasis contrastante con el desierto de arena que lo rodea. No había corriente, lo hizo más amena la inmersión, permitiéndonos separarnos un poco y explorar más en detalle el casco, para apreciar como morenas, nudibranquios, barracudas, pulpos, anémonas, bivalvos y mucho más, que hacen de este arrecife artificial su hogar.

Foto: Loïc Merret

el origen de las islas es volcánico, las Azores presentan una topografía subacuática muy exótica. La formación de las islas se dió por el contacto y enfriamiento de la lava con el mar, lo que fue creando así un sistema de túneles: auténticos laberintos y cavernas en los que no es recomendable perderse. Bucear en las numerosas grutas, pasar por debajo de arcos, asomarse por grietas y apreciar todo tipo de extrañas y caprichosas formaciones te hará parecer que cualquier inmersión, independientemente de su duración, será corta. Explorar estos sitios es emocionante, y la variedad y heterogeneidad de paisajes no tiene fin.

En la popa hicimos una pequeña penetración para llegar a las calderas del barco. Luego nos aprestamos con el grupo para ir hacia proa, en donde sobrevolamos la cubierta principal, que ha colapsado y se encuentra a nivel de la arena. Afortunadamente el colapso fue casi vertical, con lo que la forma del casco y disposición de tanques, caños y válvulas se mantienen casi en su configuración original, obviamente entremezclados con las vigas propias de la estructura del barco. Llegamos a la proa, sección del barco que se ha separado del cuerpo de la embarcación y se encuentra tumbada sobre su banda de babor. Afortunadamente, está muy bien conservada, pudiéndose apreciar los cabrestantes, las cadenas del ancla principal y hasta el ancla de respeto. Pasamos el resto del buceo investigando y maravillándonos de esta estructura, observando como una máquina utilizada alguna vez para la guerra, hoy es un santuario de vida. ¡La inmersión fue un éxito! hicímos la parada de seguridad en donde unas curiosas barracudas nos acompañaron, y luego regresamos a la lancha, que

(Cont. pag. 54)

Buceando el Naufragio Dori Si lo que estás buscando es un naufragio de la segunda guerra mundial, sí, Azores es donde tienes que hacer tu próxima inmersión. El navío Dori, de 130 m de eslora, es un barco carguero que participó en el traslado de tropas en el desembarco de Normandía, años después de este bélico episodio (en 1964). Naufragó al chocar con una roca, apoyándose en la arena a 20 m de profundidad. El sitio de buceo está a solo cinco minutos de San 52

Descubriendo lugares

Foto: Hugo Medeiros


Naufragio Dori El Dori es considerado uno de los mejores sitios de buceo en San Miguel. Este barco de construcción y bandera norteamericana, fue una embarcación de soporte militar que prestó servicio durante la segunda guerra mundial y participó de la operación Overlord, en la costa de Normandía, Francia. Se hundió en 1964 y hoy es un parque submarino arqueológico, además de un arrecife natural habitado por decenas de especies de peces que buscan ahí refugio. Este imponente navío de 130 m de largo reposa en el fondo arenoso desde hace cerca de 50 años, y se puede disfrutar desde la ciudad de Ponta Delgada en la isla San Miguel, ya que está a solo 5 minutos de navegación. Además, no solo por ser un buceo costero de fácil acceso, al estar a 20 m de profundidad hace que la experiencia no sea una limitante. A diferencia de lo que puede suceder al bucear con el tiburón azul o con las mantas en el banco Princesa Alice, donde su acceso puede estar limitado por el número de inmersiones que tengas (por lo general, piden más de 50).

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Foto: Migel Gonçalves

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meses para sumergirte en estas aguas oceánicas son los meses de verano (desde junio a octubre). Si bien hay meses que son más lluviosos, la temperatura del agua sufre muy poca variación de una estación a otra, por lo que es posible bucear durante cualquier época del año, con temperaturas media de 22 ºC en verano y 16 ºC en invierno. Solamente debes considerar que, si viajas en primavera, debido a la gran cantidad de nutrientes, puede que la visibilidad no sea de lo mejor.

Foto: Loïc Merret

prestamente nos devolvió a la isla de San Miguel. ¿Para qué fechas comprar mi pasaje?. La verdad es que vayas cuando vayas vivirás una experiencia extraordinaria. Sin embargo, si lo que estás buscando es nadar con mantas y tiburones, los mejores

Marijana Gutic Master en Psicología Clínica. Educadora medio ambiental en la Fundación Save The Med.

Otro atractivo que puedes disfrutar en las Azores, sin alejarte mucho del agua, es el avistamiento de ballenas y delfines. Este sitio está considerado uno de los mejores 10 lugares del mundo por National Geographic para compartir tiempo con estos majestuosos animales. Se pueden avistar 24 tipos diferentes de cetáceos (tanto residentes como migratorios), principalmente en los meses de verano. Depende de la agencia seleccionada, pero la mayoría de ellas se asegurará de que disfrutes de esta experiencia, repitiendo las salidas las veces que sea necesario hasta encontrarlos. Las principales especies con las que te cruzarás son delfines comunes, cachalotes y el rorcual (Delphinus delphis, Physeter macrocephalus y Balaenoptera physalus, respectivamente). Si bien esta travesía no requiere que te mojes la cabeza, vale la pena realizarla y disfrutar de la inmensidad del azul oceánico, con magníficos paisajes hermosos, repletos de naturaleza que te acompaña durante toda la navegación.

Natalia Servetto

biol.nataliaservetto@gmail.com

Aficionada al buceo, Dra. en Ciencias Biológicas e investigadora en el laboratorio de Ecosistemas Marinos Polares (IDEA).

@pointsoftears /marigutic

@nati.servetto /naty.servetto @NServetto

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Descubriendo lugares


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Quienes hemos tenido la suerte de bucear en naufragios, cada tramo de hierro oxidado, cada trozo de madera carcomida por los años, se transforman en parte de nuestro espíritu, haciéndose una pasión difícil de ser arrancada de nuestro ser. Luego, esa pasión se transforma en una necesidad de saber cómo sucedió todo y el porqué de ese final tan abrupto; pero ese no es el fin del camino ya que , rápidamente aparece la necesidad de socializar y compartir ese sentimiento.

LOS NAUFRAGIOS OLVIDADOS DE LA RESTINGA

56Peña Buceando en la historia Foto: Alberto


Pe B ra os lt qu a Ra e m os

N

Océano Atlántico Sur

SS Wanguard (?) SS Mendoza

SS Tanis y SS Lady Lewis SS Holmeside Cristo Rey

SS James Clunies Khronometer

Zona de Búsqueda

Pecios

Faro Punta Mogotes Imagen: Alejandro Dutto

Por ALBERTO PEÑA Diseño: ALEJANDRO DUTTO

E

n este primer informe, queremos compartir la historia de una serie de naufragios que el tiempo y las personas han olvidado y que iremos desarrollando en capítulos sucesivos. Desde la antigüedad, la exploración y explotación del mar han sido las principales causas de los grandes descubrimientos y viajes de la historia. Paralelamente, las grandes tormentas y los eternos conflictos bélicos han sido generadores de innumerables naufragios. Se estima que en el fondo de los océanos yacen más de tres millones de naufragios que encierran un testimonio que debemos conocer, y esta es una

de esas historias que hoy quiero contarles. A principios del siglo XX, las rutas marítimas comerciales, incluían a toda América dentro del itinerario de buques mercantes europeos, incluida Argentina, debido en su mayoría, a los acuerdos de comercio internacional firmados entre países americanos y europeos, principalmente con Gran Bretaña y Alemania. Sumado a este hecho, la única vía oceánica libre al tráfico marítimo entre los grandes océanos Atlántico y Pacífico, tanto para veleros como para buques a vapor, era la ruta del Cabo de Hornos, hasta que, a mediados de agosto de 1914, se inauguró el Canal de Panamá.

Por eso, la costa de la ciudad de Mar del Plata, ciudad ubicada en la provincia de Buenos Aires, en Argentina, se había transformado en una ruta obligada para el paso de las embarcaciones comerciales. Pero existe en esta zona un accidente geográfico que, si bien figuraba en las cartas náuticas de principio de siglo XX, no todos conocían. Como consecuencia de ello, en agosto de 1891, se instaló el Faro de Punta Mogotes, en una zona que por esa época se la llamaba “Lobería Grande”, por las grandes colonias de lobos marinos  que allí se establecían. Esta es la zona donde el sistema serrano de Tandilia, con una antigüedad de más de 500 millones de años, ingresa al océano y se

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extiende más allá de los 1000 metros de la costa, generando afloramientos rocosos, a una profundidad que va desde los 7 a 10 metros, lo que constituye una verdadera trampa, la “restinga de Punta Mogotes”, como se conoce a este accidente geográfico, fue en el pasado responsable de incontables naufragios. La zona es un verdadero cementerio de barcos; en ella se encuentran esparcidos, entre otros, los restos de seis buques mercantes extranjeros, de más de 100 metros de eslora, que entre los años 1901 y 1949 quedaron atrapados entre las piedras y que con el paso de los años fueron siendo olvidados… sus estructuras colapsadas terminaron llevándose sus historias al fondo del mar. Pero este relato comienza en 1884, con el naufragio de una barca de madera de tres palos y 30 metros de eslora, que era utilizada como transporte de provisiones. Esta barca, parte de la expedición comandada por Augusto Lasserre y denominada “División Expedicionaria al Atlántico Sur”, naufragó en la zona de la restinga de Punta Mogotes, en medio 58

Buceando en la historia


de un gran temporal, cuando regresaba a Buenos Aires, destruyéndose totalmente. Cinco de los buques mercantes y la barca de madera, son parte del Patrimonio Cultural Subacuático e Histórico, pero sus ubicaciones no están establecidas y no existen coordenadas precisas para su localización, por lo que técnicamente están desaparecidos. Pero comencemos la historia de los naufragios olvidados de la restinga de Punta Mogotes…

SS James Clunies Es un clásico que todo relato empiece por el principio, pero yo voy

a comenzar la historia de estos naufragios por el final; para ello nos remontaremos al año 1949, para narrar el extraño acontecimiento que llevó al SS James Clunies a quedar varado sobre las piedras de la restinga de Mogotes. El SS James Clunies era un buque británico a vapor, estaba dotado de un casco de acero con remaches, con una eslora de 131 metros y 17 metros de manga, motor de triple expansión provisto por la Central Marine Engineering Works, tres calderas cilíndricas alimentadas por combustible líquido y una hélice. Fue construído por el astillero de William Gray & Co., en West Hartlepool, en 1944, como nave del tipo Empire, para el Almirantazgo inglés, con el nombre de Empire Accra, pero nunca fue botado. Una vez terminada su construcción y transferido al Almirantazgo, el astillero Smith Dock Co., de Middlesbrough lo transformó en buque taller y bajo el nombre de H.M.S. Cuilling Sound (Clase Moray Firth F188), pasó a formar parte de la Marina Real Británica como buque de mantenimiento de componentes para aeronaves, para su despliegue con la Flota Británica del Pacífico. Como todos los barcos de clase Moray Firth, llevaba dos bimoto-

res grandes para transportar las aeronaves hacia y desde los portaaviones o desde las bases de la costa. Finalmente, en 1947 fue vendido como excedente de guerra a la empresa Olson Johnston & Co. de Glasgow, quienes, al año siguiente, lo transformaron en buque de carga, para la empresa Margareta Steamship Company Limited de Greenock (antes Clunies Shipping Co.) siendo y rebautizado como SS James Clunies y registrado con el número 181785, con código de llamada GFKJ. El SS James Clunies era un buque muy moderno para la época, tenía aparato de sondeo y buscador direccional, brújulas y poseía un radiogoniómetro, que permitía devolver una señal a una estación similar.

El accidente El James Clunies arribó al puerto de Buenos Aires el 17 de marzo de 1949, con 5932 toneladas de carbón y, unas semanas después, partió rumbo a la ciudad de Necochea, en la provincia de Buenos Aires, donde cargó 5900 toneladas de trigo. De allí zarparía rumbo a la ciudad de Bahía Blanca, ubicada un poco más al sur. Días después, en la temprana mañana del 20 de abril de 1949, 59


puso rumbo a la ciudad de Montevideo, en la República Oriental del Uruguay, donde realizaría una escala técnica para finalmente poner proa a Italia. Para las 7 de la mañana se encontraba navegando a unos 16 kilómetros del puerto de Quequén. La embarcación era timoneada por el oficial principal, quien una hora más tarde fue relevado por el tercer oficial, manteniendo un rumbo seguro hasta las 10:40 de la mañana; navegaba a una velocidad aproximada de 9 nudos, el cielo estaba cubierto y la visibilidad se reducía por lluvia intermitente. Según los datos obtenidos de la bitácora del barco, el viento era de fuerza 5, lo que equivalía a una brisa moderada, con una velocidad que rondaba entre los 30 y 39 Km/h, siendo el oleaje moderado. A partir de las 10 horas el capitán John McIvor, que ya se encontraba en la sala de comandos, comenzó a dar instrucciones para realizar cambios en el rumbo de la embarcación, alterando el mismo unos 3º a babor y poco después otros 10º a babor, lo que ponía a la embarcación en alto riesgo de aproximarse a la costa. El tercer oficial, que se encontraba en el timón, rápidamente le indicó al capitán el peligro que implicaban esas alteraciones en el rumbo, entablán-

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dose una fuerte discusión entre ambos. Aquel, en total disconformidad con lo indicado por McIvor, no solo le recriminó esta acción, sino que también dejó esto sentado en el “libro de abordo” (scrap log, en inglés), libro utilizado por los buques comerciales o de guerra, donde se registra el anteproyecto del rumbo, la velocidad, la ubicación del barco, entre y otros datos y los cambios realizados. Después del mediodía, el tercer oficial fue relevado por el segundo oficial, a quien se lo pone al tanto de la situación de las modificaciones producidas en el rumbo del barco. Hasta pasadas las 2 de la tarde, se continuaron haciendo algunas modificaciones en el rumbo, exponiendo al SS James Clunies cada vez más cerca de la costa; pero el segundo oficial no estaba dispuesto a contradecir las órdenes de McIvor. No obstante, también asentó en el diario los cambios realizados. A esa altura del día, el barco llevaba un rumbo 008º verdadero, enfilándose contra la costa… pero de repente tanto McIvor como el segundo oficial se sorprendieron al avistar el faro de Punta Mogotes; el capi-


tán ordenó algunos leves cambios de rumbo a estribor… pero ya se encontraban apenas a 1 milla de la costa, justamente encima de la trampa de piedras de la restinga, lo cual hizo que el buque quedara varado. En el momento de quedar varado el SS James Clunies entre las piedras, las alteraciones del rumbo efectuadas por orden de McIvor cerca de las 11 horas, y las hechas después de las 12:15, también quedaron registradas en el diario.

El rescate El primer aviso del varamiento, lo dieron las lanchas pesqueras Carlo Butti y Rvdo. Padre Wilkinson Dirube. Poco después del incidente, el capitán, que se encontraba en el puente, pidió a los oficiales que estuvieran junto a él en caso de un interrogatorio, y propuso que las alteraciones en el rumbo, incluidas en dicho registro, deberían ser suprimidas. En respuesta a la orden emitida por el capitán, se

intentó borrar en el momento los cambios ordenados por él, pero como esto no fue posible hacerlo en ese instante, un par de días después de desembarcar en Mar del Plata, el segundo oficial arrancó la página del registro del día 21 de abril y la reescribió, omitiendo toda referencia a los cambios de rumbos registrados después de las 8

d e la mañana. Al atardecer del 31 de abril, si bien la marejada no era fuerte, la lluvia y la niebla eran cada vez más intensas, lo que dificultaban las maniobras para el rescate. Al día siguiente, 35 personas, fueron trasladadas en la lancha Santa María y el remolcador El Legador, a tierra firme. Dentro de los rescatados se encontraban la esposa de McIvor y su pequeño hijo de 4 años. Luego se supo que parte del contingente fue hospedado en el bar “La Marina del Puerto” y poste-

Foto: 61 Pablo Roselli


Foto: Gabriel Genzano

Foto: Gabriel Genzano

Foto: Gabriel Genzano

riormente partió en un largo viaje en autobús, rumbo a la ciudad de Buenos Aires. Solo quedaron a bordo del James Clunies, el capitán McIvor, dos oficiales y el radiotelegrafista. Los intentos del capitán por zafar de la varadura, se hacían cada vez más difíciles. La mañana posterior al accidente, se vivieron horas de preocupación entre los tripulantes del buque: un intenso temporal de lluvia y viento se abatió sobre la ciudad; el azote constante de las olas, hizo que, al crecer la marea, el James Clunies, se golpeara fuertemente contra las piedras, produciéndose varios rumbos en el casco, por lo que a partir de allí se comenzó a pensar en su pérdida total. El día domingo, viendo el capitán

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Buceando en la historia

que la situación empeoraba, que las baterías se habían agotado y que la embarcación se había quedado sin luces y sin radio, en medio de un mar embravecido, solicitó a la subprefectura una embarcación para que traslade a tierra a los cuatro tripulantes que aún permanecían a bordo. El movimiento de las olas estaba dañando irreparablemente al buque: se habían profundizado los boquetes en proa y habían comenzado a inundarse las bodegas número dos y cinco hasta la línea de flotación. Rápidamente llegó al lugar el pesquero “San Gabriel” a cargo del Sr. Moscuzza; lo acompañaban el 1er ayudante de la subprefectura Julio Morelo y el timonel Pablo Pereyra. A las 8 de la mañana, comenzó el traslado de los tripulantes al Legador, que permanecía en el lugar y luego al San Gabriel quién finalmente los depositó en tierra. Días después, en un intento por poder abordar el moribundo James Clunies, llegaron a la zona del naufragio el Capitán Alan, perito de la empresa armadora del buque (William Gray & Co.), el Sr. Bishop como perito de la aseguradora Lloyd´s de Inglaterra y el agente comercial en Argentina de la empresa propietaria del barco, John Ezeneber Turner, que poseía una agencia nacional de envíos, fundada en 1878 por William Samson. Turner tenía una larga tradición y fuertes vínculos en el mundo del transporte marítimo internacional y se había ganado una sólida reputación y fiabilidad a lo largo de todos esos años. Pese a los esfuerzos realizados, no pudieron lograr su cometido debido al temporal reinante; más tarde hicieron un nuevo intento, pero también falló.

Foto: Alberto Peña

Foto: Gabriel Genzano

Días después, cuando las aguas estuvieron más calmas, a bordo de la lancha “Santa María”, propiedad de Rafael Rosa, él junto con McIvor, el ayudante de la subprefectura Manuel García y los peritos de la empresa constructora del buque y de la aseguradora, pudieron al fin abordar el James Clunies y evaluar los daños. Se daba por descartado cualquier intento de reflotar al carguero; no obstante, para la empresa constructora, debido al alto costo de la embarcación, se justificaba intentarlo. Luego de hacer una exhaustiva evaluación del estado en el que se encontraba el buque, el capitán y sus acompañantes, regresaron a tierra. Cerca de las 10 de la mañana, concurrieron a la sede de la subprefectura, donde hicieron una exposición de la situación; las conclusiones fueron que se daba por perdido el buque, aunque con la intención, principalmente por parte del agente asegurador, de recuperar el casco para su reparación. Pero el intento de recuperación


Foto: Alberto Peña

Foto: Alberto Peña

entre sí; el James Clunies pasaba a formar parte del lecho marino de la restinga.

Foto: Gabriel Genzano

del James Clunies llevaría mucho tiempo; en los meses siguientes se realizaron múltiples tareas de rescate de la carga y reparación de las bodegas, el cargamento de trigo que transportaba, había sido rescatado en parte y enviado a Bolivia y se visualizaba la esperanza de poder salvarlo. Es más, para el 7 de diciembre ya se daba por hecho que el buque sería remolcado al puerto marplatense, hecho que lamentablemente nunca sucedió. Para fines de ese año, la estructura del James Clunies estaba bastante deteriorada, debido a la acción incansable del mar; pero cuando la idea de verlo morir aprisionado en las garras de la restinga era un hecho, un nuevo hálito de esperanza surgió, cuando una empresa lo compró con la intención de reflotarlo y reacondicionarlo para la pesca de ballenas en el sur de país. Finalmente, estas tareas se interrumpieron cuando el casco del buque, herido de muerte varios meses antes y deteriorado por la inclemencia del mar, se partió en dos, quedando ambas partes separadas casi cincuenta metros

Cabe preguntarnos, ¿cuáles fueron los motivos que llevaron a McIvor a tomar la decisión de efectuar esos cambios en el rumbo?, ya que era evidente por su experiencia, que sabía que ponía en riesgo lade integridad del barco. McIvor nunca utilizóo la tecnología del James Clunies para saber a qué profundidad estaba y a que distancia de la costa se encontraba.

S S J a m e s C lu n ie s Pr of un di da d m áx im a: 10 m Co rr ie nt es va ria bl es . Vi sib ilid ad pr om ed io: < 8 m

Ag ua : Ve r. 22 ºC / In v. 7 ºC De sc en so s em ba rc ad o po r lín ea 38 º 06 ’ S

57 º 32 ’ O M er os , be su go s, ch er ni a, le ng ua do , tu rq ui to s o fa lso sa lm ón , es tr el la s, ca ng re jos Na uf ra gi o hu nd id o po r en ca lla do

Bu ce o re cr ea ti vo

Nunca ofreció una explicación satisfactoria por estas maniobras. Solo dijo que “estaba ansioso por tener una visualización del faro de Punta Mogotes”, inaceptable argumento para un capitán mercante, ante la poca visibilidad y condiciones climáticas existentes, que ordenara tales cambios en el rumbo del buque.

Buceo en el pecio El SS James Clunies, quedó varado sobre el fondo piedra de las restingas en 1949. Hoy el estado de los restos tiene un alto grado de deterioro, que lamentablemente, es irreversible, no solo debido a los años que han pasado bajo el agua, sino que además están expuestos a la violencia de las sudestadas, un fenómeno meteorológico, común en esta zona en los meses de invierno, con fuertes vientos fríos del cuadrante sureste, generalmente acompañados de intensas lluvias y que duran varios días. El naufragio fue localizado sobre el afloramiento rocoso denominado segunda Restinga del Faro o también Banco de Pescadores, por buzos de la Asociación Marplatense de Buzos Autónomos (AMBA), en 1979, 30 años después de su hundimiento. La distancia al pecio, desde nuestro embarcadero en el club de motonáutica es de aproximadamente 10 kilómetros, por lo que nos trasladamos en botes semirrígidos hasta el lugar, variando el tiempo de navegación con las condiciones del mar. Para efectuar las inmersiones utilizamos traje seco en la época invernal, cuando la temperatura del agua suele descender a los 8 ºC o traje húmedo de 5/7 mm en el verano, ya que la temperatura del agua alcanza valores de 22  ºC entre enero y febrero, lo que hace al buceo más placentero.

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La profundidad máxima en la zona del pecio no supera los 10 metros, con lo cual nos permite hacer buceos conservadores, en promedio de 40 minutos, todo dependiendo de la época estacional y la temperatura del agua. Las condiciones de visibilidad en la zona del pecio son muy cambiantes, éstas pueden variar desde unos pocos centímetros, con escasa luz y mucho material en suspensión, hasta tener una visibilidad de más de 10 metros. En el primero de los escenarios casi siempre los buceos se abortan, debido al peligro que representan los hierros y las estructuras colapsadas del barco. El descenso hasta el pecio se realiza por el cabo del ancla, y a veces a pocos metros del fondo es común ver como aparecen los restos del barco en forma repentina, mejorando en el fondo las condiciones de visibilidad.

64Peña Foto: Alberto

Debido a las características del lugar, suele ser difícil la toma de referencias que nos permitan regresar al cabo del ancla una vez finalizado el buceo, por lo que siempre utilizamos un reel o carrete de buceo, en lo posible de 100 metros, que nos permita regresar con éxito al punto de inicio del buceo. Obviamente, debido al estado general del pecio, no existen zonas de penetración. Durante el buceo, se pueden observar elementos reconocibles del barco, como parte de su casco; dos de sus tres calderas cilíndricas alimentadas por combustible líquido, que en los días en que hay mar de fondo, se suele escuchar el golpe de alguna de ellas contra las piedras; el eje porta hélice, etc. Después de muchos buceos realizados en el lugar, puedo concluir que a pesar de que cada uno de ellos tuvieron condiciones di-

ferentes, el pecio del SS James Clunies es un hermoso punto para realizar la actividad de buceo deportivo; está a poca profundidad y los restos esparcidos por el fondo, crean un ambiente fascinante y misterioso.

Alberto Peña

buceonaufragios@gmail.com

Buzo deportivo Rescue diver, videógrafo y Dr. en Ciencias Farmacéuticas @buceonaufragios_albertopena /buceo.naufragios /exploracionsubmarina


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Pleurobranchaea maculata MÁS QUE “SOLO UNA BABOSA DE MAR”

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67 Battini Foto: Nicolรกs


Foto: Nicolás Battini

Por: NICOLÁS BATTINI Diseño: JULIO LUIS STAUDE

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n el año 2009, un biólogo se preparaba para realizar una inmersión de rutina en el puerto de Mar del Plata, ciudad icónica del turismo estival ubicada en la provincia de Buenos Aires, Argentina. Su objetivo, extraer muestras de invertebrados marinos y tomar datos biológicos. Ya debajo del agua, llamaron su atención unas babosas de mar que nunca antes había visto allí. Estas babosas son individuos relativamente grandes, de color gris con finas manchas en su parte dorsal y con una branquia en forma de pluma a un lado del cuerpo. Recolectó algunos especímenes con sus manos y los colocó dentro de una bolsa para llevarlos al laboratorio. Intrigado por su hallazgo, comenzó a investigar a qué especie pertenecían estos ejemplares. Se asemejaban notablemente a los de una especie llamada Pleurobranchaea maculata, cuyo nombre en latín refiere a sus pequeñas motas dorsales y a su branquia al costado del cuerpo.

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Para su asombro, averiguó que esta especie es capaz de almacenar peligrosas neurotoxinas, idénticas a aquellas que tienen los peces globo y que son famosas por causar intoxicaciones e incluso la muerte a quienes los consuman sin el debido cuidado. Tanto sus estructuras anatómicas como su morfología externa indicaban que se trataba de esta especie. Para cerciorarse, les realizó un análisis de ADN y confirmó su suposición (Farías et al. 2016). El problema, es que esta especie habita a más de 12 000 km de distancia del puerto de Mar del Plata, en las costas de Nueva Zelanda y el sudeste australiano.

¿Qué son las especies exóticas? ¿Cómo hace una babosa de mar que es incapaz de nadar o de desplazarse más que algunos kilómetros durante toda su vida, para atravesar un océano entero y formar poblaciones estables en ambientes totalmente diferentes a aquellos en donde evolucionó? La respuesta: con la ayuda de los seres humanos. La babosa de mar moteada, Pleurobranchaea maculata, es una especie exótica


D marino-costera que ha sido introducida en el Atlántico Sudoccidental (Farías et al. 2015, 2016). Como todas estas especies exóticas, está presente allí debido a actividades humanas que le permitieron atravesar el océano, que de otra manera hubiera sido infranqueable. Pero, ¿qué actividades son capaces de transportar organismos desde un extremo al otro del planeta? Imaginemos por un momento que un buque zarpa desde Nueva Zelanda con destino a Sudamérica. Tal vez este buque no tiene demasiada carga y tiene que incorporar agua de lastre para estabilizar su navegación. Probablemente, muchos organismos serán absorbidos junto con el agua cuando esta sea bombeada al interior de los tanques de lastre. Quizás, dentro de este grupo de organismos haya larvas recién eclosionadas de la babosa de mar moteada. Estas larvas se denominan larvas de vida libre, porque pueden nadar durante varias semanas antes de asentarse y convertirse en pequeñas babosas de mar (Gibson 2003). Tal vez, una vez en Sudamérica el buque necesite cargar mercadería y para compensar el peso adicional, tendrá que libe-

Foto: Nicolás Battini

Un buque es varado intencionalmente para remover, de manera segura, todos los organismos adheridos a su casco. El personal del buque trabaja de manera conjunta con científicos especialistas en especies exóticas y la Prefectura Naval Argentina.

rar parte del agua de lastre de manera de mantener su línea de flotabilidad. A lo mejor, en este momento las larvas ya serán pequeñas babosas de mar,

Áreas favorables para el desarrollo de la Pleurobranchaea maculata

Registros de P. maculata

Favorabilidad de condiciones ambientales

Áreas donde las condiciones ambientales relacionadas, principalmente, con la salinidad y la temperatura, son favorables para el establecimiento de babosas de mar moteada alrededor del mundo, en base a un modelo computacional de distribución de especies.

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que se zambullirán desde los tanques sin siquiera haber sentido que navegaron miles de kilómetros desde el extremo opuesto del mundo. No se sabe con certeza cómo fue introducida la babosa de mar moteada en Sudamérica, pero el relato anterior ilustra uno de los principales mecanismos por los que las especies marinas son transportadas constantemente alrededor del mundo (Carlton 2010). Cada día, miles de buques navegan los mares, conectando puertos extremadamente distantes en cuestión de semanas. Ya sea inmersas en el agua de lastre o adheridas sobre el casco u otras estructuras sumergidas del buque, las especies pueden encontrar nichos donde permanecer, alimentarse y reproducirse, mientras estos navegan por cientos o miles de kilómetros desde una región a otra. Por eso, los buques son los principales vectores de introducción y dispersión de la mayoría de las especies exóticas marinas y, muy probablemente, también de la babosa moteada.

¿Por qué babosa de mar moteada? Foto: Nicolás Battini

Una babosa de mar moteada Pleurobranchaea maculata sobre una ascidia en el área portuaria de la ciudad de Puerto Madryn (Chubut, Argentina). Se observa su cuerpo moteado y su branquia en forma de pluma del lado derecho.

Actualmente, se conocen más de 120 especies exóticas en el Atlántico Sudoccidental que fueron introducidas desde diferentes lugares del mundo (Schwindt et al. 2020). Entonces, ¿por qué este artículo está dedicado solamente a una de ellas?

Especie invasora, ¿se nace o se hace? No todas las especies exóticas se convierten en invasoras. De hecho, solo algunas pocas lo hacen. Cabe preguntarse entonces, ¿por qué? ¿Cuáles son las causas que provocan las diferencias en el “éxito invasor” entre las especies? Esta es una de las principales interrogantes de la ecología de invasiones, rama de la Ecología que se dedica al estudio de las especies exóticas. La respuesta a esta preguntas es clave, porque entender las razones que conducen al éxito de especies como la babosa moteada permite comprender mejor cómo hacer para prevenir o mitigar sus efectos. Décadas de estudio sugieren que la respuesta no es unívoca, sino que depende simultáneamente de las particularidades de cada especie exótica, así como de las características de los ambientes en donde es introducida.

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Las babosas de mar moteadas se encuentran en diversos ambientes del Atlántico Sudoccidental. En este caso, sobre una esponja en la zona de Cabo Raso (Chubut, Argentina).

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Foto: Nicolás Battini

Si bien existen numerosas especies exóticas marinas en todas partes del mundo, muchas se mantienen espacialmente restringidas (por ejemplo dentro de un puerto), o nunca alcanzan grandes abundancias. Estas especies suelen generar efectos poco evidentes sobre los ecosistemas y no afectan significativamente a los seres humanos. En cambio, otras especies son capaces de expandirse rápidamente por cientos de kilómetros, generar poblaciones muy abundantes y provocar grandes cambios en la forma en que se organizan y funcionan los ecosistemas (Gallardo et al. 2016). Estas especies son denominadas “exóticas invasoras” por la amenaza que implican para el ambiente, la economía, o como en el caso de la babosa moteada, para la salud. En el año 2009, más de una docena de perros resultaron intoxicados con tetrodotoxina en Auckland, la ciudad más populosa de Nueva Zelanda (McNabb et al. 2010). Esta toxina es un potente inhibidor de los impulsos nerviosos, generando parálisis e incluso la muerte (Noguchi et al. 2011). Todos estos perros habían recorrido las playas de esa ciudad días u horas antes de sufrir los primeros signos de intoxicación (McNabb et al. 2009). Rápida pero exhaustivamente, los investigadores neozelandeses escrutaron decenas de especies en

busca del origen de las toxinas y finalmente, las hallaron en individuos de la babosa de mar moteada. Estas habían quedado sobre la playa luego de haber sido arrastradas por efecto, probablemente, de fuertes vientos o mareas. Hasta ese momento, no se sabía que las babosas de mar pudieran almacenar esta toxina. En el año 2018, un veterinario de la localidad costera de Puerto Madryn, ubicado en la provincia del Chubut, al sur de Argentina, recibió en su consultorio a un perro con parálisis en las extremidades y dificultad para pararse. La dueña del perro relató que habían recorrido la playa unos días antes y lo había visto hurgar entre las algas. Habiendo descartado otras posibilidades, este resultó probablemente el primer caso de intoxicación canina por ingesta de babosa moteada en Argentina (Papalardo and Battini 2019). No se sabe aún con certeza si las babosas de mar adquieren las toxinas a partir del consumo de otros organismos tóxicos, o si éstas son producidas por bacterias endosimbiontes que viven dentro de sus intestinos (Khor et al. 2014). Sí se sabe que los niveles de estas toxinas son altamente variables, tanto espacial como temporalmente, e incluso se sabe que un mismo individuo puede tener cantidades diferentes de toxina en las distintas partes del cuerpo (Wood et al. 2012; Farías et al. 2019).

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Las anémonas y los coralimorfos, como esta anémona joya (Corynactis ( Corynactis spp). spp). son presas predilectas de la babosa de mar moteada. Foto: Nicolás Battini

También se sabe que las babosas moteadas que se encuentran en Sudamérica también almacenan toxinas (Farías et al. 2019). Si bien estas babosas viven debajo del agua y es poco común verlas sin bucear, ocasionalmente son arrastradas hacia las playas luego de fuertes temporales, donde quedan al alcance de los perros pero también de las personas, especialmente los niños. De hecho, no es poco común verlos tomándolas en sus manos para examinarlas más de cerca, motivados por su curiosidad. Si bien la concentración de toxinas encontrada en las babosas de mar hace que sea poco probable la intoxicación por contacto con la piel, no se sabe con certeza. Por eso, estas babosas representan un riesgo para la salud y están consideradas como una de las principales especies exóticas invasoras del Atlántico Sudoccidental (Schwindt et al. 2018).

¿Porqué es tan exitosa esta especie invasora? Una primera explicación a su éxito invasor radica en que es evitada por los principales depredadores de los ambientes costeros de la región. Estudios recientes indican que muchos depredadores como los cangrejos, los pulpos y los peces no se alimentan de estas babosas a pesar de que son un recurso abundante y no están protegidas por una 72

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concha como otros moluscos gasterópodos (Battini 2020). Carecer de esta estructura de protección ha favorecido la aparición de sustancias tóxicas en muchas especies de babosas de mar para evitar la depredación (Behrens 2005). Por eso, muchos biólogos sospechan que la presencia de neurotoxinas en la babosa moteada está relacionada con un mecanismo de defensa (Salvitti et al. 2015). Sin embargo, estas babosas poseen un arma química adicional. Pequeñas glándulas ubicadas en su superficie dorsal secretan ácido sulfúrico cuando se sienten amenazadas (Wägele et al. 2006). La extrema acidez de esta sustancia hace que muchos depredadores eviten consumirla incluso después de haberla capturado. Pero esta no es la única explicación. Las babosas moteadas también son capaces de adaptar su dieta a la disponibilidad de presas que exista en ambientes con características muy diversas. Así, estas babosas se encuentran en grandes densidades en áreas de fondos rocosos en donde abundan los invertebrados marinos como anémonas y bivalvos, que son sus presas predilectas. Sin embargo, en áreas de fondos blandos o en sitios donde estas presas son muy escasas, también se pueden encontrar babosas alimentándose de otros organismos como poliquetos, ascidias coloniales e incluso algas.


D Esta gran adaptabilidad trófica es un factor clave en el éxito de la babosa moteada (Battini 2020), así como en otras especies exóticas invasoras como el cangrejo verde europeo (Carcinus maenas), que ha sido introducido en numerosas regiones alrededor del mundo. Pero no todas las especies con alta adaptabilidad trófica son invasoras. Además de la disponibilidad de recursos alimenticios, un factor clave es la adaptabilidad a las condiciones ambientales. En este sentido, es necesario que la especie exótica tolere las condiciones ambientales que presenta el nuevo ambiente. Si bien es lógico pensar que las condiciones óptimas son aquellas que se encuentran en el sitio donde la especie se originó, es decir, en su ambiente nativo, muchas veces esto no es así. En estos casos, las especies encuentran condiciones tan o más favorables en el ambiente en donde fueron introducidas que en su ambiente nativo. Esto ocurrió en el caso de la babosa moteada, que tolera las condiciones de salinidad y temperatura del Atlántico Sudoccidental, a pesar de que estas son ligeramente diferentes a las que se encuentran en Oceanía (Battini et al. 2019). Estudios recientes revelan que existen condiciones favorables

también en otras regiones del mundo, por ejemplo en Europa, América del Norte, el noreste de Asia y el sur de África. En estos lugares es donde es más probable que la babosa moteada sea exitosa en caso de ser introducida. Por eso, allí es donde deben concentrarse los esfuerzos por evitar su introducción.

¿Se puede evitar la invasión de especies exóticas? No, pero se puede minimizar. La clave consiste en actuar durante las etapas iniciales e incluso antes de que ocurra la introducción de una especie (Simberloff et al. 2013). Por eso, las estrategias nacionales e internacionales apuntan a la prevención, detección temprana y acción precoz frente a las invasiones biológicas marínas. Esto es, procurar que las especies no sean transportadas de una región a otra, y en caso de que lo hagan, detectarlas rápidamente antes de que alcancen grandes abundancias y actuar inmediatamente para evitar que se establezcan o se dispersen (Schwindt et al. 2018). En Argentina, por ejemplo, recientemente se formuló e implementó la Estrategia Nacional sobre Especies Exóticas Invasoras (www.argentina.gob.

73 Battini Foto: Nicolás


ar/ambiente/biodiversidad/exoticas-invasoras), coordinada por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación y financiado por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF) con la asistencia de FAO y diversos organismos nacionales y provinciales. Específicamente para las especies marinas, este proyecto tuvo como objetivo diseñar y fortalecer un sistema de detección temprana y acción precoz contra las especies exóticas invasoras. A nivel internacional, la Organización Marítima Internacional coordinó el Proyecto GloBallast (www. globallast.imo.org), que establece una serie de directivas para minimizar el transporte de especies en el agua de lastre. Ahora, la misma organización está desarrollando un proyecto análogo denominado GloFouling (www.glofouling.imo.org), que pretende hacer lo mismo para aquellas especies que viajan adheridas a los cascos de los buques. Sin dudas, la prevención a través de mecanismos que reduzcan al mínimo posible el transporte de organismos a través de los buques es la mejor estrategia para minimizar la introducción y los efectos de las especies exóticas. Pero no es la única. Los mecanismos que utilizan las especies para introducirse desde lugares remotos son los mismos que utilizan para propagarse dentro de la región, algo que llamamos dispersión regional. Por eso, todos los ciudadanos, pero especialmente quienes

buceamos o realizamos actividades náuticas podemos contribuir a minimizar la dispersión regional mediante el lavado de todos los equipos que utilizamos al salir del agua. Esto evita la propagación de larvas, esporas o pequeños organismos entre diferentes cuerpos de agua o ambientes marinos. Por otro lado, todos podemos también participar de la detección temprana de especies exóticas. Muchos buzos estamos acostumbrados a bucear frecuentemente en los mismos sitios y conocemos bien a sus habitantes. Como ocurrió con el investigador en Mar del Plata y las babosas moteadas, suele llamarnos la atención cuando vemos algo que no es habitual. Es sumamente importante que podamos comunicar estos hallazgos porque a veces pueden tratarse de especies exóticas invasoras. Los institutos de biología más cercanos suelen ser los sitios más adecuados adonde reportar estas observaciones y siempre es útil si se pueden tomar fotografías a esos organismos. En Argentina, la Prefectura Naval también recibe estos reportes y cuentan con protocolos específicos para evaluar si es necesario tomar medidas concretas. Finalmente, cualquier observación de una invasión de especies marinas y dulceacuícolas es un problema muy serio que afecta a todo el mundo. Sin embargo, todos podemos ser parte de la solución si estamos atentos a su aparición y tomamos las medidas adecuadas para evitar su dispersión. D

Nicolás Battini

nicolasbattini@gmail.com

Becario Posdoctoral CONICET, Grupo de Ecología en Ambientes Costeros (GEAC), Instituto de Biología de Organismos Marinos (IBIOMAR), CCT CONICET - CENPAT @nicolasbattini /nicolas.battini.7

Tapa de nota: Una babosa de mar moteada muerta sobre la playa luego de ser arrastrada por las fuertes corrientes. Más atrás, turistas disfrutando de la playa en la ciudad de Puerto Madryn (Chubut, Argentina).

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UN DiA EN LA VIDA DEL BUZO DE

CIRCUITO CERRADO

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Equipo


Acompañanos en la preparación de una inmersión de circuito cerrado. ¡Te mostramos todos los detalles a tener en cuenta para realizar estas inmersiones de manera exitosa! Si aún no eres buzo de circuito cerrado aprenderás los detalles que los apasionados por esta modalidad tienen en cuenta en cada salida de buceo. 77 Dutto Foto: Alejandro


Por LUCAS VELEZ Diseño: ALEJANDRO DUTTO

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uando comencé mi curso de buceo inicial siempre miraba, buscaba y admiraba material de buzos exploradores, buzos rescatistas, buzos en lugares remotos y de difícil acceso. Me di cuenta que todos estos héroes subacuáticos tenían un común denominador: todos usaban rebreathers, es decir sistemas de circuito cerrado. Desde aquel momento decidí que ese era el punto al que quería llegar, uno de esos sueños en los que que no se sabe por dónde

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Equipo

comenzar pero sí dónde terminar. Ha sido un largo viaje de mas de 14 años, un viaje que nunca acaba, un viaje que evoluciona y genera desafíos día a día. Este viaje hasta el buceo (deportivo y técnico) con rebreather ha conllevado mucho entrenamiento, mucho trabajo y mucha ayuda de instructores y amigos. Un camino largo, sin atajos, un camino de muchas experiencias, aventuras y enseñanzas, donde el madurar mentalmente fue la base del poder avanzar y absorber nuevos elementos. Cuestiones de la mente, como estar calmo y comprender qué decisiones tomar du-

Las partes del sistema Como resulta bastante obvio, los sistemas de circuito cerrado son altamente complejos; por ello, y a modo meramente descriptivo, les ofrecemos este diagrama de funcionamiento. Para poder bucear con estos sistemas los buceadores deben entender cada una de estas piezas en detalle. 1. Válvula DSV y válvulas unidireccionales del circuito cerrado. 2. Circuito de gas exhalado.


rante momentos de alto estrés es, claramente, mi mayor logro como buzo. Es un viaje, una meta, que igual a mí está en una constante evolución. Mi primera experiencia con un rebreather fue en 2017, cuando fui entrenado en la operación del Dive Rite Optima. El entrenamiento en sí duro más de 5 días y fue realizado en el centro de la Florida, específicamente en

un lugar denominado Cave Country, haciendo varias de las inmersiones del entrenamiento en cuevas (desde luego y atentos a los entándares, sin penetración). Sinceramente fue una de las clases más difíciles en mi vida; sin embargo, también fue una de las más gratificantes. Para dar un poco de contexto al lector, se está en un lugar extraño, lejos de casa, el entrenamiento hace que los días sean largos de tra-

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Foto: Alejandro Dutto

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3. Depurador (Scrubber).

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4. Contrapulmón 5. Válvula de escape por sobrepresión

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6. Circuito de gas inhalado

12. Control de flujo constante de oxígeno

18. Válvula de bypass de diluyente manual

7. Tanque de oxígeno

13. Solenoide

8. Válvula del tanque de oxígeno

14. Tanque de diluyente

19. Válvula automática del diluyente

9. Primera etapa del oxígeno

15. Vávula del tanque de diluyente

10. Manómetro 11. Válvula de desvío de oxígeno manual

16. 1ra etapa del diluyente 17. Manómetro

20. Sensores de oxígeno 21. Control eléctrico y circuitos de monitoreo 22. Unidades de visualización primaria y secundaria Imágen: Julio79 Luis Staude


bajo en los cuales a duras penas se puede dormir; el agua de las cuevas es fría a comparación al agua tropical del sur de la Florida, los instructores son mucho más estrictos y aunque ya era un buzo técnico, en muchos aspectos fue como aprender a bucear desde cero. Esto último fue lo más complejo por la dificultad de dejar aun lado todo lo que has aprendido durante tantos años y empezar a escribir una nueva historia en una hoja en blanco. En pleno entrenamiento varias dudas surcaban mi mente ¿será que me voy a “ganar” esta certificación? ¿Este tipo de buceo será para mí? ¿Por qué no todo está saliendo bien (como ya estaba acostumbrado)? En este mar de

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Equipo

Foto: Lucas Velez


Día anterior a la inmersión: la preparación Uno de los puntos más importantes en el mundo silencioso del reciclador de circuito cerrado es reconocer que es una máquina con muchas partes delicadas que pueden fallar en cualquier momento. Lo segundo más importante es entender y seguir como los diez mandamientos a la lista de chequeos de la máquina, sin exceso de confianza ni omisiones. En esta instancia les voy a compartir todo mi proceso para ejecutar una inmersión exitosa. Partiendo de que es clave escoger un lugar de mi casa sin distracciones, cuestión que mis tres amigos perrunos por momento intentan quebrar con empeño. Por este motivo escojo un lugar aislado para que mi enfoque solo esté en armar el rebreather. Cada máquina tiene su proceso único, es por ello que los entrenamientos se realizan siempre para cada marca de manera diferente. Este proceso comienza el día anterior a la inmersión. Empiezo por colocar las diferentes partes sobre una mesa. Foto: Lucas Velez

las dudas nace el entender que debía entregarme al proceso y mi instructor, que debía dejarme moldear. En este aspecto tuve que dejar atras muchas destrezas aprendidas del circuito abierto, como por ejemplo de ello fue la flotabilidad, ya que esta cuando se utliza un sistema de circuito cerrado no se puede regular inhalando o exhalando como en cuando se utiliza un sistema de circuito abierto. Después de dos años usando el O2ptima hice la transición al JJ-CCR. Es una máquina creada en Dinamarca que tiene una plataforma más robusta y que, a mi entender, soportará mis próximos avances en el mundo subacuático.

Primeramente, deposito el absorbente de dióxido de carbono en el contenedor. Este es un paso importante en el cual es recomendado en depositar el absorbente en tres pasos con cantidades iguales. En cada paso se debe asentar el absorbente para que de esta manera el material quede compactado y no exista manera de que ninguna molécula de CO2 atraviese el contenedor sin ser absorbida. Después sigue conectar el contenedor con el cerebro electrónico de la unidad. Inicialmente, reviso visualmente cada junta tórica por posible deterioro y luego los lubrico usando grasa compatible con el uso de oxígeno. Ya esta-

mos listos para instalar estas partes en el “tubo” principal de aluminio del JJ-CCR. En este momento la máquina empieza a tomar forma. •

Luego instalo el tanque de oxígeno y el de diluyente.

A continuación, instalo el ala, los pulmones y finalmente el arnés.

Procedo a hacer todas las conexiones del circuito, las válvulas de adición manual y las mangueras de baja presión. Cuando llego a este punto me cercioro de que la máquina esté cerrada herméticamente y me preparo para descansar el resto de noche. En buceos de descompresión es de mucha importancia estar hidratado y personalmente tener una buena noche de puro descanso.

El día de la inmersión: planificación Comenzando el día temprano, después de un café, empiezo a hacer todos los chequeos correspondientes que difieren según cada fabricante y modelo, una vez más. Este es un proceso altamente importante ya que nuestra vida puede estar en riesgo si no seguimos todos los chequeos paso a paso. Estos chequeos pueden dividirse en tres categorías: •

Baja presión: aquí está incluido el control de las mangueras de baja presión como la tráquea del ala, las válvulas de adición manuales (de oxígeno y diluyente) y la manguera que suministra oxígeno al solenoide. En esta sección también incluimos las válvulas de asiento y por último hacemos chequeos de presión positiva y negativa de todo el sistema.

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82 DuttoEquipo Foto: Alejandro


Alta presión: aquí está incluido el control de los dos manómetros (el del oxígeno y el del diluyente). Abro las válvulas y escucho buscando alguna evidente fuga. Miro y anoto la presión de cada tanque y cierro las válvulas. Espero unos segundos, miro detenidamente los manómetros y, de no haber fuga alguna, los manómetros mantendrán la misma presión.

Electrónica: el JJ-CCR es un reciclador 100% electrónico lo que significa que la regulación de la PPO2 es manejada electrónicamente por el reciclador entre el solenoide y los sensores de oxígeno. A tal efecto, el JJ-CCR utiliza 3 sensores de oxígeno. Es primordial que el rebreather use un mínimo de 3 sensores de oxígeno y que el número de sensores de oxígeno sea impar por una simple razón: un sensor puede fallar o producir números incorrectos en cualquier momento y se necesita tener una lógica de votación para “desestimar información o eliminar” el sensor que este produciendo lecturas de PPO2 erróneas. Cada vez que armamos el rebreather tenemos que calibrar los sensores, usando 100% oxígeno. Si no calibramos correctamente los sensores la PPO2 va ser incorrecta y vamos a respirar una mezcla de oxígeno que podría ser fatal.

Hecho esto, pasamos a la planificación del buceo donde sabemos que una de las mayores ventajas que tiene un rebreather es el poder suministrar gas para poder respirar por varias horas bajo el agua independientemente de la profundidad en la que nos encontremos. ¿Pero qué pasa si algo falla durante el buceo? ¿Qué hago si tengo obligación de des-

compresión y por algun problema no puedo usar más el rebreather? Cuando planeamos un buceo de descompresión la máquina en sí no es el factor limitante en lo que refiere al tiempo de fondo si no el gas bail-out (o auxiliar) que llevamos para emergencias. Durante la planificación debemos calcular cuánto y qué mezclas de gases necesitaríamos para poder finalizar la inmersión de manera segura y sin dejar de cumplir todas las obligaciones de descompresión. Usualmente en mis buceos de alrededor de 60 metros de profundidad llevo dos gases: un gas de fondo, que como su nombre lo sugiere es respirable en la profundidad máxima planeada y otro gas con una concentración de oxígeno mayor para acelerar la descompresión. El cuanto al volumen de gas que se llevará, este se debe calcular meticulosamente. Debemos conocer muchas de nuestras variables como el SAC (Consumo de Aire en Superficie o litros por minuto de gas que consumimos) y nunca está demás agregar contingencia ya que en esos momentos que nos vemos forzados a no usar la máquina más y respirar fuera del circuito cerrado se crea un alto grado de estrés mental, generando casi con seguridad un aumento en nuestro volumen de respiración. Tenemos que tener en cuenta todas estas variables para poder cumplir nuestras obligaciones de descompresión y evitar cualquier tipo de emergencia médica.

Día de la inmersión: en el agua Durante la inmersión la tarea más importante es monitorear la PPO2, concepto al que normalmente nos vemos introducidos por primera vez durante el curso de buceo con nitrox y a partir de ese momento se torna en una de las variables más importantes del buceo. Usualmente los re-

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breathers tienen dos elementos que nos muestran el estado de la PPO2: uno es la computadora principal o controlador y el otro es un HUD (Heads Up Display o Pantalla de visualización Frontal). El HUD está ubicado cerca de nuestro ojo dominante y

Foto: Alejandro Dutto

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Equipo

está compuesto por una serie de luces que indican la PPO2 de cada sensor usando un código (código Smither modificado) que se lee pasivamente. Este tipo de sistema también abre la posibilidad de que tu compañero de buceo pueda ver las luces y estar alerta sobre algún problema con el nivel de la PPO2. No hay excusas para no saber en todo momento nuestra PPO2. También es requerido que validemos la información que el controlador nos esta dando comparado con el HUD. Como alternativa al HUD existe otro tipo de aparato desarrollado por Shearwater: la NERD (Near Eye Remote Display) que es básicamente una pantalla cerca a nuestro ojo que muestra toda la información que puede mostrar el controlador primario, este es el equipo de mi preferencia personal; uso el NERD2. Otro aspecto importante mientras buceamos con un rebreather es evitar el esfuerzo físico extremo. Debemos recordar que el rebreather está diseñado para eliminar cierta cantidad de dióxido de carbono y si sobrepasamos ese límite nuestro cuerpo empezará a absorber CO2 y el riesgo de hipercapnia aumenta, tornándose en una potencial fuente de problemas. Este exceso de dióxido de carbono a nivel celular causa disnea. Varias

veces ya equipado listo para entrar al agua he tomado la decisión de abortar el buceo porque siento que la corriente es muy fuerte para mí, como siempre se dice, nunca se debe bucear si uno no está cómodo con las condiciones, lo que es un contraste gigante de las épocas en que buceaba con bibotellas y no me importan para nada las condiciones del clima. Por aquellos tiempos, con que el capitán diera la luz verde para la inmersión era suficiente excusa para encarar el agua. Hoy soy más selectivo y consciente en la decisión si, abortar o no inmersiones, sin sopesar tanto el tiempo como el dinero perdido. Terminando el buceo y después que haya cumplido todas las paradas de descompresión requeridas hago mi último ascenso a la superficie muy lentamente y trato de no hacer mayor esfuerzo físico en los primeros minutos después de una inmersión de descompresión.


Día de la inmersión: luego del buceo Después del buceo todo el equipo debe ser enjuagado en agua dulce como cualquier otro equipo de buceo pero hay algunos pasos más que seguir. El sistema se convierte en una parte de nuestro sistema respiratorio y como tal debe estar 100% libre de impurezas y bacterias, por eso es que durante el proceso de desarme del equipo es imprescindible desinfectarlo. Personalmente lo dejo por una noche que se seque la “cabeza” donde están todos los componentes electrónicos y sensores. Estos últimos deben ser luego guardados en ambientes libre de humedad.

Conclusión El reciclador o rebreather es una herramienta. Una herramienta con fines muy específicos. Si bien tiene muchas ventajas también hay desventajas. Podríamos

simplemente decir que no es una herramienta para todo el mundo ya que exige gran dedicación. El lado positivo de esto es que cuando usamos esta herramienta en la misión correcta nos traerá grandes beneficios en comparación con los sistemas de circuito abierto. El simple hecho de que el gas no se ventila periódicamente lo hace un sistema muy eficiente. Siempre debemos estar atentos al mantenimiento y al servicio, siempre seguir las instrucciones del fabricante y nunca usar el rebreather si pensamos que tiene una falla. Mis principales consejos para un nuevo buzo de circuito cerrado son: entrenar mucho y escoger un instructor que te haga mejor buzo, que no piense en la clase como una simple lista de requerimientos a cubrir; disfrutar el camino, aprender poco a poco y disfrutar del mundo silencioso del CCR; evitar el exceso de confianza y las distracciones; ser un buzo disciplinado. Con discipli-

na y horas de práctica, tal vez se convertirán uno de los próximos héroes rescatistas o exploradores de las profundidades vírgenes, inspirando nuevas generaciones de buzos.

Lucas Velez

lvelez@isdc.world

Buzo técnico CCR. Aficionado del ciclismo de montaña y ruta.

@lucas_velez /LucasVelez001

Foto: Alejandro 85 Dutto


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Nicolás Casella

s a l e d e r b m El Ho

Cavernas

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Perfiles

Foto: Martín Broen


Por JULIO LUIS STAUDE

C

on Nicolás, o Nico como creo la mayoría lo llamamos, nos conocimos allá por 1991 mientras cursábamos los estudios secundarios. Nuestros intereses en aquella época estaban más relacionados a la tierra que al agua; más cerca de la montaña que de las profundidades del mar o lagos. Luego de finalizar la escuela, la vida nos separó; sin embargo, al reencontrarnos un par de décadas después, descubrimos que ambos habíamos encontrado en el buceo una pasión difícil de explicar a quien no bucea.

¿Quién es Nicolás Casella? Nicolás nació en la ciudad de Córdoba, ubicada en la provincia homónima de la República Argentina. Allí cursó estudios en Turismo y Hotelería recibiéndose en Administración Hotelera. Está casado con Yanina, también es argentina y con quien cursó sus estudios universitarios, aunque en esa época eran buenos amigos. Actualmente viven en Playa del Carmen, estado de Quintana Roo en México. Yanina y Nicolás tienen dos hijos: Mateo de 4 años y Lola de 9 meses. Nico es un reconocido instructor de cuevas y, además, es el fundador de Cenotexperience, centro de buceo que resalta por su excelente atención y gran profesionalismo especializado en cuevas y cavernas.

Su llegada a México y los primeros pasos en el buceo Era marzo de 2003 cuando Nicolás comenzó una aventura que jamás sospechó lo llevaría adonde terminaría. Sin plan fijo, desembarcó en Playa del Carmen para trabajar en un hotel siguiendo su formación en administración hotelera. A los pocos meses, y en la misma cadena hotelera, lo transfirieron a la isla de Cozumel. Allí conoció a un instructor español que lo introdujo al buceo, quedando impactado desde la primera inmersión. Al poco tiempo, completó su curso de PADI Open Water Diver (OWD), para escribir la primera página de un nuevo capítulo en su vida.

Junto a Nicolás egresando del colegio secundario, allá por 1995 Foto: Julio Luis Staude

había tornado en su único interés. Trabajaba en el hotel seis días a la semana y en su jornada libre volvía al hotel, pero al centro de buceo, para sumarse a los cuatro buceos que típicamente se ofrecen al turismo: dos matutinos y dos vespertinos, y si había participantes para un buceo nocturno, ¡también! Así estuvo por varios meses hasta que, en 2004, y tal vez por destino, conoció a un coterráneo argentino, oriundo de Tandil, provincia de Buenos Aires, que le ofreció trabajar como videógrafo en un centro de buceo que acababa de abrir: GoCenotes.

Cuando empecé a bucear en Cozumel, encontré algo que no sabía estaba buscando. Allí me di cuenta que eso es lo que quería hacer de mi vida

Con 26 años de edad y con no más de 40 buceos, Nico encaró la aventura de ser videógrafo en GoCenotes, actividad que le permitía vivir y, lo que para él era más importante: bucear tres o cuatro veces por día. Esta nueva actividad le permitió ganar mucha experiencia en poco tiempo. Fue en esa época, 2004, cuando comenzó su formación formal en buceo y el amor por los cenotes. Luego de completar las certificaciones de Buceo avanzado en aguas abiertas (Advanced open water

Primeros buceos en México, allá por 2004

En ese momento el buceo en cenotes era algo totalmente desconocido para Nico; incluso en la península de Yucatán era una actividad poco desarrollada, comparando con la industria que es hoy en día. Ya con su flamante certificación de PADI, bucear se

89 Casella Foto: Nicolás


diver) y Buzo de rescate (Rescue diver) de PADI, y ya con un registro de casi 100 buceos, lo invitaron a realizar un curso de buceo en cuevas de la National Association of Cave Diving (NACD). Este fue un curso en su carrera que lo encaminó a lo que sería su pasión definitiva.

Las cavernas y cuevas son el motivo por el cual sigo en México, aparte de que me enamoré del país y de su gente

Siguió trabajando como videógrafo hasta que, a mediados de 2004, surgió la necesidad de sumar guías adicionales por la alta demanda en lo que a cenotes se refiere. Así fue que completó el curso de divemaster y dejó de lado la cámara. Entre 2005 y 2006, acompañado de la inspiración una Course Director italiana, se recibió de instructor de buceo recreativo PADI. Continuó trabajando en GoCenotes hasta 2007, cuando una idea rara comenzó a gestarse en su cabeza.

Foto: Nicolás Casella

El proyecto va tomando forma “Tal vez deba hacer algo por mi cuenta” fue el pensamiento que pasó por la mente de Nico y que lo empujó a hacerse guía independiente. El repentino

Foto: Nicolás Casella

auge del buceo en cenotes en esos años favorecía una demanda inusitada de guías, con lo que se despidió agradecido de GoCenotes y comenzó a trabajar por su cuenta, al servicio de varias tiendas que lo llamaban. Fue al año de trabajar en esta modalidad cuando se percató que una gran cantidad de clientes volvía y lo buscaban particularmente a él; así fue que que nació la idea de abrir un centro de buceo especializado en cuevas y cavernas: Cenotexperience.

Primera tienda de Cenotexperience Foto: Nicolás Casella

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Perfiles

Fue a finales de 2007, cuando un cliente de varios años de Colorado, EE.UU., contactó a Nicolás para hacer el curso de Buzo de rescate (Rescue Diver) PADI. Esta persona resultó ser un desarrollador


web y, luego de un breve intercambio de ideas, y un pequeño trueque, la primera versión del sitio web de Cenotexperience fue pagada con un curso de Rescate. Esto dejó todo listo para que en 2008 Cenotexperience comenzara formalmente con sus actividades. Nico continuó su formación en IANTD completando sus certificaciones de Instructor de nitrox avanzado y Cavernas. En 2010 aplicó para convertirse en instructor del programa Introducción al buceo en cuevas, finalizando en 2012 como Instructor de buceo en cuevas. De este modo, Cenotexperience seguía creciendo pero sin un lugar físico.

Cenote Otoch Kitam Foto: Nicolás Casella

En paralelo a esto, allá por 2009, Martín, hermano de Nico, desembarcó en México recibiendo como regalo de bienvenida un curso de Buceo en aguas abiertas. Al igual que Nicolás, Martín, alias “Tín”, siguió un camino trabajando como videógrafo y entrenándose hasta convertirse en divemaster y guía de excursiones.

pone a Martín unirse a Cenotexperience.

El curso de OWD fue un regalo de un hermano mayor que quiso compartir su pasión con su hermano menor

Desde aquella primera idea loca han pasado 14 años y hoy Cenotexperience se consolida como centro de buceo de excelencia y de reconocimiento internacional especializado en el buceo y entrenamiento en cuevas y cavernas.

Ambos caminos se reúnieron en junio de 2013, cuando por la creciente demanda de trabajo, y ya contando con la ayuda de varios guías independientes, Nico le pro-

Cenotexperience abrió las puertas de su local en junio de 2013. En 2014 se sumó Yanina como Gerente General de la tienda, dejando la operación de buceo en manos de los hermanos Casella. En 2015 se agrega Matías, un guía argentino y en 2019 Carlos y Laura, guía mexicano y encargada de ventas y administración, respectivamente.

C. del Tigre/Mateo C. Otoch Kitam C. Chi’i’Bal Xuux C. Orquídea

Playa del Cármen Cozumel

Peninsula de Yucatan

Mexico

Imagen: Julio91 Luis Staude


Nicolás explorando el cenote Chi’i’Bal Xuux

Foto: Joram Mennes

Explorando cenotes Casi en paralelo, encontré otro aspecto muy interesante de la vida de Nico y relacionado con su pasión: la exploración de nuevos cenotes; ya no guiando grupos de turista por la caverna, sino adentrándose varios centenares de metros, y hasta kilómetros, en la cueva.

Hay más frustraciones que éxitos en las exploraciones de cenotes, pero los éxitos son abrumadores

como buzo de cuevas, durante su tiempo libre comenzó a investigar sistemas ya explorados. De a poco, su experiencia fue creciendo, así como su capacidad de planificar inmersiones largas y planes de contingencia. Esta actividad le permitió conocer dueños de ranchos en el estado de Quintana Roo que le contaban sobre cenotes que iban descubriendo en sus terrenos. No pasó mucho tiempo hasta que lo comenzaron a invitar para explorarlos, en busca de una posible explotación turística. Fue a partir de 2011 o 2012, en donde la exploración tomo preponderancia en la vida de Nicolás.

La exploración de un cenote es una actividad de alto riesgo pero que conlleva una satisfacción altísima, y muy personal. Algunos exploradores buscan la belleza de estructuras que tardaron decenas de miles de años en formarse. Otros se maravillan frente los mágicos efectos que causa la luz, al ingresar a este reino de oscuridad eterna. Y otros buzos de cuevas quedan estupefactos al entender que ellos, tal vez, sean los primeros seres humanos en entrar a ese lugar, del cual no hay regreso si uno no sigue rigurosamente protocolos de seguridad propios de este tipo de inmersiones. Como en toda actividad en donde el impacto de un error es alto, el progreso debe ser gradual. Nicolás,

Nicolás junto a Martín en Otoch Kitam Foto: Nicolás Casella

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Perfiles


¿Qué diferencia hay entre el buceo en cuevas y en cavernas? Diferenciar el buceo en cavernas del buceo en cuevas es de suma importancia ya que presuponen un nivel de riesgo completamente diferente y que implican procedimientos y equipamiento especiales y, por lo tanto, certificaciones específicas.

Caverna Aguas Abiertas

Cueva

Imagen: Julio Luis Staude

El buceo en cavernas es todo aquel buceo en un ambiente subacuático restringido (ya sea natural o artificial), en el que no se debe dejar de estar a la vista sus ingresos. El buceo nocturno en estos ambientes no está permitido para buzos recreativos, por lo que la luz proveniente del exterior debe ser visible en todo momento, para que un buzo en emergencia, pueda nadar hacia ella. Técnicamente hablando, en cavernas se permite una penetración máxima, lineal, de 60 m desde la superficie, y un límite de profundidad máxima de 21 m. Por ejemplo, si el ingreso a una caverna se encuentra a 20 m de profundidad, un buzo podrá adentrarse una distancia no mayor de 40 m desde el ingreso a la caverna, siempre y cuando no haya obstáculos que impidan visualizar la entrada con claridad. En contraparte, se considera cueva todo aquel entorno subacuático que excede las limitaciones de una caverna, es decir: que no se pueda ver el ingreso a la misma, que no se perciba la luz del exterior, con una distancia lineal mayor a 60 m de superficie y/o a más de 21 m de profundidad. El buceo en cavernas pertenece al dominio del buceo recreativo, permitiendo una penetración básica y controlada, mientras que el buceo en cuevas se considera buceo técnico, y requiere varios niveles de certificación para prepararse apropiadamente. Estos cursos están disponibles en distintas organizaciones, como por ejemplo la National Speleological Society Cave Diving Section (NSS-CDS) y la National Association for Cave Diving (NACD), así como otras agencias de buceo técnico tales como GUE, IANTD, NAUI Tech y TDI.

La primera exploración importante fue en 2014 en un pequeño cenote con casi 1 km de cueva, llamado Otoch Kitam, en la Riviera Maya. Este fue el puntapié que lo llevó a relacionarse con dueños de ranchos de la zona, quienes en 2017 lo invitaron a

explorar un cenote ahora conocido como Orquídea. El cenote Orquídea es, o era, de difícil acceso. Tuvo que caminar 1,5 km en la selva cargando todo el equipo y abriéndose senda a golpe de machete.

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Ingreso al Cenote Matéo

Ingreso al Cenote del Tigre

Foto: Nicolás Casella

Foto: Nicolás Casella

El lugar en sí mismo era impresionante: un cenote de agua abierta ovalado de unos 60 m × 30 m. Orquídea es un cenote de sumidero o sinkhole; es decir, no tiene un sistema de cuevas, sino que es un pozo que llega hasta los 44,5 m de profundidad con una capa de sulfato de hidrógeno muy densa ubicada a 21 m debajo de la superficie. Hoy en día el cenote Orquídea es accesible al turismo y se utiliza también para el entrenamiento de buceo técnico por la profundidad.

servó una fractura en el terreno. Se desvíó abriendo una nueva guía hasta encontrar un cenote muy pequeño, en el que flotando no entran más de dos personas. Al regresar a las camionetas, al comentarle el descubrimiento al dueño del rancho, le permitió ponerle nombre, y así fue descubierto el Cenote Mateo en honor a su hijo mayor.

Durante 2016 y 2017, las actividades de exploración se radicaron en una zona al norte de Playa del Carmen. El dueño de un rancho guió a Nicolás hacia un cenote que fue llamado Cenote del Tigre, debido a que por la zona se habían visto grandes felinos. En la primera inmersión se instalaron 200 m de línea en una cueva realmente muy grande. Varias inmersiones se hicieron durante el reconocimiento de este cenote, hasta que un buen día Nicolás, volviendo hacia la camioneta por un rústico sendero abierto en el monte a golpe de machete ob94

Perfiles

Foto: Nicolás Casella


A la semana volvieron junto a Martín para explorar el nuevo cenote. Claramente se trataba del mismo río subterráneo que recorre el Cenote del Tigre, pero Mateo tiene una dirección SE y el Cenote del Tigre NO, encontrándose sus ingresos separados a no más de 100 m. Muy probablemente se trata de un sistema interrumpido por un desprendimiento en esa misma zona. En la primera inmersión en el Cenote Mateo se llegron a instalar unos 600 m de línea. Es una cueva enorme, aunque con una profundidad promedio que no supera los 10 m, ubicándose su punto más profundo a 17 m. Hasta la fecha, y entre ambos cenotes, el staff de Cenotexperience ha instalado más de 3,5 km de líneas permanentes, quedando aún mucho por explorar.

La picadura de avispa… Tal vez la exploración más importante, debido a su belleza, hecha hasta el momento por Nicolás y el equipo de Cenotexperience, sea la de un cenote encontrado casi por casualidad: en 2019, junto al dueño de un rancho muy grande, fueron a explorar un pequeño cenote. Después de renegar por unas horas solamente se pudieron instalar unos 50 m de línea. Al regreso, e inundados de un sentimiento de

decepción, el dueño le comentó sobre la existencia de otro cenote en el mismo rancho a unos kilómetros de distancia. Tras llegar al lugar, Nicolás se encontró ante un colapso enorme.

Chi’i’Bal Xuux es un lugar impresionante, con formaciones de las más variadas y una claridad de agua increíble

Si bien el sentido común dicta que primero se debe hacer una exploración inicial y casi superficial con máscara, dadas las excelentes condiciones que se apreciaban, Nico se equipó y se sumergió en el cenote. Hizo un primer amarre, luego, a los 5 m un segundo amarre, giró a través de un pasaje reducido hacia la derecha y apenas unos pocos metros después una caverna impresionante se abrió ante sus ojos. De lado a lado tenía al menos 50 m, y desde el piso al techo unos 15 m. Observó una roca de caliza blanca y con poco sedimento, emprendiendo la exploración tirando en esa primera inmersión sola unos 150 m hasta terminar el carrete. Volvió a buscar el último carrete que tenía y retomó la inmersión, colocando 300 m adicionales pero… ¡la cueva seguía y seguía! El Cenote Chi’i’Bal Xuux había sido descubierto. En su regreso a Playa del Carmen la felicidad por el descubrimiento era tal que detuvo

Cenote Chi’i’Bal Xuux

95 Broen Foto: Martín


¿Dónde se registra una exploración? Hay muchas organizaciones que unifican y salvaguardan la información relevada en las exploraciones realizadas en los cientos de cenotes mexicanos. Tal vez la más conocida en la zona este de la Península de Yucatán sea la Quintana Roo Speleological Survey: https://caves.org/project/qrss/ Creada en 1990 por Bill Phillips y Jim Cook, y apoyada por la National Speleological Society, tiene como principal objetivo el de fomentar una exploración segura de cuevas y cavernas submarinas y secas, a través de representación cartográfica de las cuevas. La organización agrupa a espeleólogos que exploran y mapean cenotes en el estado de Quintana Roo y mantiene un archivo extenso de mapas e información topográfica de más de 404 cuevas inundadas y sistemas, así como también información topográfica de 1582,70 km de galerías inundadas y 354,90 km de cuevas secas y conexiones con sifones. La National Speleological Society, con más de 70 años de trayectoria, es la entidad madre de la QRSS y se originó en Estados Unidos siendo la organización de espeleología más grande del mundo y agrupando a más de 10 000 miembros en 250 filiales alrededor del globo. https://caves.org

la camioneta y gritó de alegría y emoción; no podía creer lo que había pasado. El nombre Chi’i’Bal Xuux, significa en maya “picadura de avispa” ya que en su ingreso había un nido de avispas y Nico fue picado en dos ocasiones por lo

que, y con la ayuda de un profesor local de lengua maya, el cenote fue nombrado a partir de esa anécdota pintoresca. A la semana siguiente, Nicolás volvió a Chi’i’Bal Xuux pero ya con todo el staff de Cenotexperience:

Staff de Cenotexperience. Desde la izquierda: Carlos, Elisa, Gael, Martín, Nani, Mateo, Nico, Laura y Matías. 96

Perfiles


Cenote Orquídea

Carlos, Matías y Martín, quienes se separaron en equipos para seguir empujando la exploración. La verdad que detalles impresionantes de esta exploración ameritan una nota en sí misma, pero basta contar que en esta segunda inmersión lograron conectar con una segunda salida independiente. Este otro cenote fue nombrado inmediatamente como Cenote Euforia, por los gritos de felicidad propiciados en aquel momento por los hermanos Casella y el sentimiento abrumador del logro: luego de tantas exploraciones, esta era la primera vez que Nico conectaba dos cenotes, definiendo asi un sistema de cuevas; Chi’i’Bal Xuux ya no era un cenote aislado, sino un sistema de cuevas, con dos ingresos independientes.

Mirando hacia el futuro… Lo que el futuro traerá aparejado para Nicolás y su equipo de Cenotexperience es incierto, pero al conocer su historia, su preparación y su profesionalismo, claramente estará plagado de nuevas y desafiantes aventuras. Seguramente seguirá estableciéndose como unos de los referentes en América Latina en lo que a buceo en cuevas se refiere. Gracias al trabajo que Nicolás y su equipo están realizando en Chi’i’Bal Xuux junto a Martín Broen, fotógrafo argentino establecido en New York, Cenotexperience seguirá aportando material cartográfico a la Quintana Roo Speleological Society y material fotográfico para la certificadora IANTD.

Julio Luis Staude jstaude@isdc.world

Instructor de buceo recreativo, buzo técnico trimix, fotógrafo de naturaleza, patrón de yate a vela y motor e ingeniero de sistemas. @juliolstaude /jlstaude www.jstaude.com

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Trim Digital - Número 2 - Sep 2020  

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