Page 1

Ejemplar gratuito Prohibida su venta

AĂąo VI, NĂşmero 47 Julio, 2013

Medio confiable Auditado-Certificado


2


editorial hg

DIRECTORIO VLADIMIR ROTHSCHUH DIRECTOR GENERAL CARLOS VILLANUEVA GERENTE GLAFIRA OSORIO CLARK EDITORA ISABEL ARIAS COORD. EDITORIAL EDUARDO VILLEGAS PUBLICIDAD MARISELA URIBE VENTAS JOSÉ HÉRNANDEZ SUSCRIPCIONES MOISÉS LUWE VERSIÓN DIGITAL JOSUÉ LUWE BLOGS COMUNICACIÓN/MEDIOS DISTRIBUCIÓN MARTÍN CAMPO REPARTO SELENE MARTÍNEZ AGUSTÍN SERRÁN SAÚL GARCÍA DESPACHO UGV DISEÑO

PUBLICACIÓN MENSUAL GRATUITA Los autores son exclusivos responsables de sus opiniones, salvo error de apreciación de su parte. El material de lectura es proporcionado al lector con fines informativos y de divulgación del conocimiento conforme a la Carta Universal de Derechos del Hombre, para su crítica y reflexión, respetando la reglamentación en materia de derechos de autor en medios impresos, electrónicos y de Internet. TRIBUNA DE TLALPAN Domicilio de la Publicación: Juárez 85-9 Col. Miguel Hidalgo, Deleg. Tlalpan, cp 14260. Impreso en: Fernando Alva Ixtlixochitl 125-local Col. Obrera. Distribución: Comunicación y Medios, Juárez 85-9 Col. Miguel Hidalgo, Deleg., Tlalpan, CP 14260. Nos reservamos el derecho de publicación sobre posibles anuncios objetables. No intervenimos en operaciones de compra-venta de los anunciantes ni se cobra comisión alguna por el contenido u origen de los anuncios. Derechos reservados. Se acabó de imprimir: 27 de junio de 2013.

“Y dónde que no vaya y que no me pregunten por el señor Wagner”. No lo decía con fines de nacionalismo recompensado, sino de la emanación de ese carácter fuerte que caracterizó a Carlos Marx y que sus epígonos elevarían a la distopía del socialismo cruel. Con Wagner, el señor Marx fue contemporáneo de Nietzsche y Charles Darwin. Una excelsa camada de genios que sus exegetas definen nuestra época tergiversándola o rearmándola. Los festejos a Richard Wagner fueron motivos de escarnio y orgullo en Alemania, esa interpretación sobre la inspiración nazi, es tan alarmante como señalar que los campos de concetración de Stalin en Sibería se debieron al genio creativo de Carlos Marx. ¿Cuál es la responsabilidad de Wagner en Hitler como de Marx en Stalin? No hay responsabilidades, aunque los enemigos del socialismo creen que Marx ha parido más Hítleres que el mismo Wagner, en comparación con las dictaduras de izquierda por todo el mundo en cuestión de un siglo. Para no sumarnos a los juicios fáciles y reduccionistas contra Wagner, el poeta peruano Luis Hernández nos lo entrega en las astillas marinas de luz y el gran filósofo actual, Alain Badiou, nos los devuelve desde el tamiz de su universalidad.

Permisos * Número de Reserva de Derechos al Uso Exclusivo, INDAUTOR: 04-2008-110613172400-101 (SEP) * Número de Certificado de Licitud de Título (SEGOB): 14530 * Número de Certificado de Licitud de Contenido (SEGOB): 12103

3


Alain Badiou Hay una paradoja en Wagner: una suerte de tensión entre una idea nacional muy fuerte y a la vez una pretensión de universalidad, porque la música de Wagner trasciende a Alemania. En Wagner está presente la idea de que Alemania es la patria del Gran Arte –como se canta al final de Los maestros cantores de Nürnberg : “el sacro arte alemán”–, pero también la idea de una música que se pretende universal. Wagner mismo se declara parte de una tradición que lo ubica en el pasaje de la música tonal a la atonal, en una línea que continúan Schönberg y sobre todo Berg. Por lo tanto, tenemos por una parte la universalidad musical de Wagner, y por otra parte tenemos también su propósito explícito, evidente en sus textos, además de en su música, acerca del arte alemán. Esta paradoja wagneriana es paralela a la paradoja de la filosofía alemana, en tanto ella también proclama a Alemania como la patria de la filosofía y, a la vez, se construye como universal y se inserta en la tradición de la Historia de la Filosofía. La tensión entre universalidad y nacionalismo está muy presente en autores como Marx y ni hablar de Hegel, para el que la última figura histórica no es otra que el estado prusiano. Wagner puede considerarse como una paradoja en el mismo sentido. La visión crítica sobre Wagner lo coloca como un artista del socialismo feudal (en palabras de Marx) o, para usar una expresión de Zizek, un proto fascista. La idea sería que Wagner operó una revolución en la cultura europea –un hecho que es innegable, en la medida en que la música en general y la ópera en particular no volvieron a ser las mismas después de Wagner–, pero que esa revolución cargaba un gesto conservador, en la medida en que miraba hacia atrás. La “agenda” wagneriana era la construcción de una nueva mitología, para lo cual debían utilizarse recursos que mantuvieran a la audiencia “cautiva” mediante una apelación a su sensibilidad. Es la crítica de Nietzsche y de Adorno, que establece en Wagner el antecedente de los fascismos del siglo XX. Creo, sin embargo, que hay otra lectura posible de Wagner. Las críticas se concentran en la aspiración wagneriana a una totalidad, pero no es menos cierto que las mayores innovaciones técnicas de Wagner se manifiestan en la fragmentación. Para volver a la asociación con Hegel: tanto Wagner como Hegel se presentan como la culminación de un gran proyecto: el del Gran Arte en el caso de Wagner, el de la Metafísica en el caso de Hegel. Las críticas a ambos proyectos parten de la base de que tanto la idea del Gran Arte como la Metafísica de lo Absoluto han muerto. Cinco Lecciones sobre Wagner, revistaenie.clarin.com

4

UNIVERSALIDAD Y NACIONALISMO


WAGNER* Luis Hernández *

Wagner reescribía Las Sinfonías De Beethoven En colores El sol brilla Sobre el mar Y al fondo Los secretos del Mar las redes Los corchos Las astillas

*Lima, 1941 – Buenos Aires 1977

5


Wagner y Marx comparten más de un punto en común: un rechazo de toda trascendencia que niegue el valor vital de la vida presente, la comprensión de la religión como mera construcción de los hombres y un rechazo a la sociedad capitalista, su cultura e instituciones. Tanto Wagner como Marx verán en el surgimiento de un nuevo dios un riesgo para lo más sublime de la vida; ese dios sería el dinero y el valor amenazado el amor. Wagner reclamará que Mercurio, dios de mercaderes y negociantes, lo era en la antigüedad de ladrones y estafadores. Wagner (influido por Feuerbach y anarquistas como Proudhon y Bakunin) buscará la explicación en la relación entre capitalismo y burocracia estatal. El Estado moderno para el autor de El Anillo no era más que un modelador de la vida y la cultura (un Kulturstaat) que disponía de los ciudadanos como bienes utilizables. La institucionalización de lo amoroso sería reflejo de la burocratizaciónproductiva general de la vida y de una nueva forma de esclavización: estar al servicio de la producción. Wagner, cual anticipador del neomarxismo de los 60 en autores como Marcuse, verá en el amor de fuerte contenido erótico, inclusive en el transgresor e incestuoso, una fuente de liberación de esas instituciones. Por su parte, para Marx y el marxismo posterior, el amor también poseerá un carácter subversivo que se reflejaría en su manifestación en instancias de ruptura de la institucionalidad que lo norma; si era una “empresa entre iguales en riqueza y clase social” el amor disruptivo, el amante de alta posición social que se enamora de la sirvienta y vive un adulterio. La crítica marxista contrapondrá el amor verdadero a la familia como una estructura de “emprendimiento, trabajo y producción económica” que busca generar espacios de ocio que permitan complementar la “laboriosidad familiar” con el disfrute hedonista de placeres. Wagner propiciará un ordenamiento social basado en la creación artística. Ese modelo a su juicio habría sido el que explicaría la grandeza de la Grecia clásica; no eran sus instituciones sino el sometimiento de éstas a la tragedia y el arte las que daban cuenta de su creatividad. Wagner, en su obra Ópera y Drama, teoriza desde el análisis de Antígona sobre la necesidad de rebelarse contra la “civilización estatal” y su homogenización de los individuos. Marx, por su parte, sostendrá que sólo en una sociedad de tipo socialista era posible dotar al sentimiento humano de la capacidad de querer al otro únicamente por lo que es como persona. Wagner será utilizado por Hitler (la fascinación wagneriana no era del nazismo sino de Hitler en particular; las operas italianas siguieron siendo las predilectas de la jerarquía del régimen; al respecto es muy destacable el estudio de J.Carr). Marx será el sustento ideológico de otras dictaduras. Wagner y Marx han sobrevivido. Uno a la banalización y su transformación en una suerte de “objeto cultural aspiracional”. Una suerte de Audi de “la industria cultural”. El otro a la ignorancia revolucionaria que creyó alimentarse de su pensamiento y que con suerte traspasó su lectura con un par de páginas. La voz de Marx sigue siendo una de alerta sobre la mercantilización de la vida y la inequidad. Wagner continua invocando el valor de lo erótico y la estética en un mundo cada vez más vulgarmente homogéneo. elmostrador.cl

6

INSTITUCIONALIZACIÓN DEL EROTISMO

Gonzalo Bustamante


NIETZSCHE CONTRA WAGNER STEFANO RUSSOMANNO

Si es cierta la afirmación de Oscar Wilde según la cual cada logro nos trae un enemigo, entonces la importancia de un artista podría medirse en función del número de sus adversarios. Aquí es donde la grandeza artística de Wagner se impone de forma definitiva, pues pocos compositores han provocado tantas adhesiones y también tantos rechazos. Wagner admite incluso una opción aún más singular: es un músico al que se puede amar y odiar a la vez. No hay contradicción alguna en ello: Wagner es tan «amplio» que se le puede considerar como uno de los más grandes genios y, al mismo tiempo, encontrar insoportables muchos aspectos de su obra. «Wagner pertenece a mis enfermedades», reconocía Nietzsche. Ferviente wagneriano en sus comienzos, Nietzsche se convirtió en uno de sus más virulentos detractores. Sus objeciones son más de carácter filosófico que musicológico, pero es posible encontrar en ellas intuiciones capitales también en ese sentido. Me quedo con una. En «Nietzsche contra Wagner», el filósofo explica la melodía infinita wagneriana en esos términos: «Es un adentrarse en el mar: Poco a poco uno pierde pie firme y se abandona al favor o disfavor del elemento: uno tiene que ''nadar''». La observación es crítica, pero centra absolutamente los términos de la cuestión. Con su fluidez, con su renuncia a cristalizar en estructuras fijas (aria, melodía, tonalidad), la música de Wagner obliga al oyente a «nadar», mientras que la música del pasado obligaba a «danzar». Claude Debussy fue otro wagneriano de primera hora que luego abjuró. Él mismo reconoció su pecado de juventud al afirmar que Wagner era una puesta de sol que muchos confundieron con un amanecer. Dos fueron los principales blancos de su polémica: la demasiado lineal correspondencia entre personajes y temas musicales establecida a través del «Leitmotiv» y el carácter tupido y homogéneo de la orquestación wagneriana A las sirenas de la música wagneriana siempre permaneció insensible Igor Stravinsky, quien en su «Poética musical» se permitió afirmaciones tan políticamente incorrectas como la siguiente: «Hay más sustancia y más invención auténtica en el aria de ''La donna è mobile'' que en la retórica y las vociferaciones de la ''Tetralogía''». Stravinsky achacaba a Wagner una incapacidad crónica para circunscribir la idea musical, dotarla de un perfil y una identidad bien definida. Por eso, «La obra de Wagner responde a una tendencia que no es un desorden, pero que trata continuamente de suplir una falta de orden. El sistema de la melodía infinita [...] es el perpetuo fluir de una música que no tenía ningún motivo para comenzar, ni razón alguna para terminar». abc.es 7


El inmenso árbol de la música wagneriana impide ver el bosque -muy frondoso y extenso aunque no de tanta altura- de la obra literaria del compositor. El propio Wagner no se consideraba tan sólo compositor ni mucho menos libretista de sus obras, a las que no llamaba óperas, naturalmente, sino «poemas musicales», la conjunción artística sublime de música y palabra: pues Wagner reconocía la insuficiencia de la música en relación con el gran valor conceptual e intelectual de la palabra y la universalidad de la música respecto al localismo de la palabra. «Sabemos que los versos de los poetas, incluso los de un Goethe o un Schiller, son incapaces de determinar la música -escribe en su ensayo sobre Beethoven, en 1870-; sólo el drama puede hacer tal cosa, y por drama no entiendo el poema dramático o el texto, signo el drama cuyo verso vemos desenvolverse ante nuestros ojos, el trasunto visible de la música». Esto es, el verso inseparable de la música, la música inseparable del verso, constituyendo el verso el aspecto intelectual y visual, y la música el auditivo. La conjunción perfecta de verso y música es el «drama musical». Ambas formas, siendo diferentes, se complementan: «El poeta concentra en un punto, lo más asequible posible para el sentimiento, unos factores de acción, sensación y expresión infinitamente dispersos, y únicamente perceptibles para el entendimiento. El músico, en cambio, tiene la obligación de extender este punto de concentración a la plenitud máxima, según corresponde al ámbito de su contenido afectivo». Wagner formuló teóricamente e intentó llevar a la práctica la posibilidad de un arte total. Es uno de los proyectos más ambiciosos de la historia del teatro, desde que Tespis separó al actor del coro. No pretende a Shakespeare más Beethoven, sino a los dos simultáneamente y con el mismo rango. Lo cual, según Vidal Peña, no logra ni en sus mejores momentos, como «Tristán», ya que «era su música misma lo dramático». Pero lo dramático en un sentido muy amplio, que abarca a Sófocles, Shakespeare y Calderón. Aunque su verso no es del mismo rango que su música, son inseparables. La extensión y variedad de su obra en prosa (escritos autobiográficos, sobre estética, sobre historia de la música, sobre política, etcétera), permite que sea considerado como algo más que un escritor ocasional que a veces toma la pluma para tratar asuntos profesionales. Los ensayos de Wagner sobrepasan el ámbito de la música y durante algunas etapas de su vida la actividad literaria fue constante. Por su obra y por la parte de sus «dramas musicales» que no son música (por el «verso», por así decirlo), Wagner merece ocupar un lugar destacado en las letras alemanas del siglo XIX. Pero como es parte importantísima de la historia de la música, se lo excluye con frecuencia de la historia literaria (lo que mereció la reprobación de Thomas Mann). lne.es

8

EL ARTE TOTAL

Ignacio Gracia Noriega


BARRIO OCHO DE LAS VANGUARDIAS Francis Mármol Una vieja grabación de Aristide Bruant suena de fondo en la oscuridad de una sala de exposiciones en la Plaza de la Merced. El que era el mítico chansonnier de Montmartre y amigo de Toulouse-Loutrec está ahí en el aire. Colgada de la pared una retahíla de fotos, postales y grabados que cartografían un París que se fue pero que ahora revive como por parte de magia al lado del punto de partida del genio, su Casa Natal. Es un juego acertado, el que plantea 'El Montmartre que vivió Picasso'. Un viaje en sepia a aquel barrio arrabalesco de, entonces a las afueras de París, entre 1880 y 1914. Con el Sacre Coeur de testigo en construcción. La Belle Epoque latiendo por otros lugares glamurosos como El Bois. En éste lado del boulevard Clichy apareciendo sus incipientes cabarets, con los Molinos quijotescos junto a sus tabernas de vino peleón, con sus hombres y mujeres arrojados en las aceras de esas calles empinadas, con el fin del mundo o el principio del paraíso llamado 'El maquis', el último rincón de selva o bosque donde se ve pintar con un caballete a uno de los de aquella pandilla de locos, que hoy serían tomados por punkies del arte. En esas fotos de Paul Coutellier, otro superviviente heroico, late aquel tiempo. El primero de los sohos imaginados después. Montmartre. El barrio desde el que podría situarse el kilómetro cero de las vanguardias. Mítico. Con vecinos por entonces barbilampiños y escuálidos, de tanto comer... Como Rusiñol, Casas, Braque, Gris, Modigliani, Renoir, Toulousse-Lautrec, Degas; escritores como Gerard de Nerval, Alfred Jarry, o los poetas Max Jacob y Apollinaire... Y por supuesto Picasso en su Bateau-Lavoir, barco lavadero, antes 'La casa del trampero'. Aquel es el aire de lugar recóndito donde "había experiencias de autogestión y de compartir todo lo que había con gran generosidad, entre aquel grupo de jóvenes que estaban derribando el Antiguo Régimen". Pero no hay sólo fotos y postales de aquel reducto liberal y contracultural que se divertía en el naciente cabaret, sino también cinco grabados de la colección 'Suite de los Saltimbanquis' (1904-1905), propiedad de la Fundación Casa Natal, donde el joven Pablo Picasso da cuenta de su cercanía con los personajes de la calle en su funambulismo diario tratando de vender alguna obra a "aquellos taberneros que fueron los primeros marchantes de arte, entre servilletas dibujadas por unos y por otros que se intercambian, que vuelan"... y un anuncio en cartón, los bocetos de su cambio en 'La señoritas de Avignon'. También resbala del ambiente, la posición política. "Al principio no dejaban pasar en sus cabarets a burgueses, curas y militares. Luego ya se darían cuenta de que les valía su dinero", y aunque en comuna, con un Picasso que ya empieza a decidir que juntos pero no revueltos, "cada uno tiene su pozo", diría. elmundo.es

9


PLANO AMERICANO Por Angel Berlanga Una puerta por la que se entra en Las Cruces, sobre la costa del Pacífico, a doscientos kilómetros de Santiago de Chile, y otra puerta por la que se sale –el chasquido al cerrarse– en La Plata, a sesenta kilómetros de Buenos Aires. Al frente de la primera, sentado en una butaca, está el poeta Nicanor Parra, 97 años: “Es un hombre, pero podría ser un dragón, el estertor de un volcán, la rigidez que antecede a un terremoto”. Detrás de la segunda, sobre una silla de ruedas, quedó Aurora Venturini, 90, una mujer que produce “una inquietud inespecífica, calcárea”, y que ante el llanto del niño que vive al lado puede decir: “Cómo chilla. Se ve que crece”. Entre las dos puertas hay un libro, pero también podría ser una muestra de pintura, o una colección de documentales. Entre esas dos puertas transcurre Plano americano, (Ediciones Universidad Diego Portales, de Chile) una galería de veintiún perfiles escritos por Leila Guerriero: escritores, periodistas, artistas plásticos. Un puñado de damas y caballeros bastante singulares, las ropas jugadas en lo suyo, con recorridos e idearios, obras y experiencias, que son retratadas aquí a partir de diálogos, escenarios, historias, textos, miradas propias y complementarias. “Antes estaban muy mal mis pies –le dice Fogwill–. Con la cocaína se me destrozaron. Se me formaron como garras. De estar sentado. Lo único que hacés es tomar cocaína. No movés los pies. Voy a mear. Me ponés nervioso, vos. Me hacés ir a mear.” “Fui un desaforado –le dice Guillermo Kuitca–. Puedo serlo todavía. Pero ahora la temeridad está puesta en los cuadros. No en la vida cotidiana. Creo que es el lugar donde ser valiente tiene sentido.” Sara Facio cuenta de su vida junto a María Elena Walsh a unos pocos meses de su muerte y explica que no tiene ganas de aprender a tomar fotos digitales, que no quiere sacar “los bodrios que saca todo el mundo”, y que a los 80 años tiene mucho por hacer y poco tiempo. La periodista Felisa Pinto se declara “feminista, humanista, cristiana, revolucionaria” y se defiende del horror: “Al horror ni lo miro”, dice. Ricardo Piglia cuenta del nudo secreto de Blanco Nocturno, su última novela. Hebe Uhart dice que no tiene mucha idea de quién la lee, que con el reconocimiento que tiene ya es suficiente, que basta, que le gusta lo moderado, que el éxito inmoderado le haría mal. “Soy genial como Picasso”, dice Marta Minujín, y también que su soledad es brutal, que siempre está nerviosa, que en una época dormía tres veces por semana y que es loca, que vive como salvaje. Plano americano también reúne perfiles de Marcial Berro y de Pablo Ramírez (ambos diseñadores, de ornamentos uno, de ropas el otro), de los escritores Fabián Casas, Martín Kohan y Juan José Millás, de la poeta Idea Vilariño, de la cineasta Lucrecia Martel y de la artista plástica Nicola Constantino. pagina12.com.ar

10


DO IT YOURSELF Ana María Cano Posada El movimiento Punk ha sobrevivido décadas basado en la urgencia de muchos de encontrar escapatorias a la presión reinante. Esto se radicaliza cuando al mundo lo acosan crisis económicas y políticas, como ahora, y como pasó en los años 70, cuando al final del hippismo surgió esta contracorriente imbuida de escepticismo, nihilismo, anarquismo, expresión artística y filosófica: el punk. Esta tendencia buscó armar una revolución cotidiana, provocar una vuelta de tuerca, voltearle el pescuezo al establecimiento, romper la prisión de la rutina, quebrar el destino que paraliza la imaginación y la inconformidad. El mismo ímpetu lo repite cada generación. La contracultura que refleja el punk se nutre del anarquismo, del movimiento de la internacional situacionista (intelectuales que provocan circunstancias chocantes), de poetas y escritores de ruptura (de Dickens a Rimbaud), de la revolución de mayo del 68, y alimenta a cientos de artistas que rompen moldes y expresan malestar. El movimiento punk nació en 1970 en Inglaterra y en EU. Asimiló en símbolos una carga de protesta preexistente en la sociedad al reciclar grafitis, desechos industriales, todo bajo el lema de “hágalo usted mismo”. Sobrevive 43 años después, hasta ahora que ha logrado entronizarse en la cultura principal, en la corriente de la sociedad de masas que todo lo usa y que se retroalimenta con esta fuerza agresiva, para pasarle por encima la aplanadora comercial. El resultado es que la alta costura, que se produce sobre medidas y se muestra en ambientes artificiales refinados, se regodea al agredir y protestar como el punk para refrescar la inspiración. La manera como se permean moda, música y estilo punk tiene una larga historia. El pionero del punk en la moda fue el inglés Malcolm McLaren, quien ante una camiseta pintada de cualquier modo por el cantante de Sex Pistols, que decía “por favor, mátame”, creyó ver una compuerta que se abría imparable y que pronosticaba lo que se venía como desgarro y demolición. El biógrafo de los Sex Pistols, John Savage, escribe el prólogo del catálogo de la exposición del punk en el Met, un libro de pasta dura que poco tiene que ver con la improvisación y la libre copia o el Copyleft que promueven los punks. Savage compiló imágenes y afiches de la iconografía punk, pero falta la gran historia de este movimiento que data en su imaginería de la película Metrópolis de Fritz Lang, en 1927, antecedente cinematográfico de The Wall de Pink Floyd y de La naranja mecánica sobre la obra de Anthony Burgess. Provocadores tempranos que hoy parecen infantiles. elespectador.com

11


AUTENTICIDAD DEL DISCURSO MANUEL MENOR CURRÁS El lenguaje como tapadera, excusa, ocultación, doble sentido, evasión, salirse con la suya, la viga en el ojo ajeno, el color del cristal con que se mira y la ley del embudo, o sea, el deslizamiento de sentido hasta el valor cero, ha sido algo practicado abundantemente entre nosotros para sustentar la opacidad de una gran parte de las relaciones sociales. A Larra le dio mucho juego en algunos de sus artículos más críticos. Los antropólogos también lo saben bien y, entre los lingüistas, ya Roland Barthes -entre muchos otros- nos hablaba en los setenta de la división de los lenguajes, la guerra entre unos y otros, el discurso de la historia o el efecto de la realidad (El susurro del lenguaje: más allá de la palabra y la escritura, 1984). Como que fuera algo connatural, arraigado en nuestros genes de tal modo que algunos políticos, a la más mínima ocasión, nos lo devolvieran en un espejo, excesivo, eso sí, y enormemente distorsionado con harta frecuencia. Sociolingüistas ha habido -e historiadores- que han estudiado los lenguajes de determinados grupos sociales en algunos ritos, leyes y acontecimientos especialmente significativos. Estudios hay de este tipo, por ejemplo, sobre la Revolución Francesa, la restauracón canovista o el vocabulario de la comuna parisina, que toman la codificación lingüistica de tales momentos como objeto directo de observación analítica. Lo que parece relativamente nuevo es que, hace ya nueve años que Lakoff desveló el valor creativo de la lingüistica cognitiva No creas que es un elefante- para hacer atractivo el mensaje conservador de los republicanos de EU. Su metodología sistemática para dominar la agenda informativa y electoral habría consistido en "saber enmarcar el debate" aunando lo simbólico, lo emocional y los valores morales, para así condicionar y ayudar a que los oyentes aunaran la comprehensión y la autenticidad de lo que se quería que pensaran y votaran. Algo más tarde, en 2009, Juan Carlos Monedero escribía: El Gobierno de las palabras (Fondo de Cultura Económica), ya daba por hecho cómo nos habían robado las palabras para cambiar los nombres de las cosas, y analizaba la opacidad de la democracia transparente, las mentiras y confusiones deliberadas en que nos meten, los riesgos en que nos encontramos como ciudadanos y los territorios primordiales en que la autenticidad del discurso y el futuro de la democracia son primordiales en este momento. farodevigo.es

12


EL PERDEDOR Eduardo Lago El periodismo deportivo, género en el que Gay Talese (Ocean City, Nueva Jersey, 1932) brilla a la altura de los más grandes, no es más que una de sus facetas, pero la verdad es que en él se encierra el ADN de su escritura: "En el Estado de Nueva York, a unos noventa kilómetros de Manhattan en dirección norte, al pie de una montaña, hay un antiguo club social abandonado. La pista de baile está cubierta de polvo; los taburetes del bar, patas arriba, y nadie recuerda cuándo fue la última vez que se afinó el piano.". Así comienza "El perdedor", uno de los 37 artículos que escribió Gay Talese sobre Floyd Patterson y que recoge El silencio del héroe, la antología de crónicas deportivas de este autor que acaba de publicar en España Alfaguara. Al escritor no le interesan los momentos de gloria que aureolan el pasado del campeón mundial de los pesos pesados más joven de la historia, sino las heridas que dejó en su alma el sabor de la derrota. "El deporte -dejó escrito Talese- trata de gente que pierde, vuelve a perder y pierde una vez más. Se pierden encuentros; después se pierde el trabajo. Puede resultar muy intrigante." Sí, ya lo sabemos, fue uno de los padres del Nuevo Periodismo. No es que la etiqueta esté gastada, sino que no vale a la hora de calibrar la estatura de este italoamericano de 81 años, autor de crónicas y libros memorables sobre la más diversa variedad de temas que quepa imaginar (las interioridades de la redacción de The New York Times, la mafia, los estándares sexuales de los estadounidenses, la construcción del puente de Verrazano o las Torres Gemelas, la grandeza del anonimato en contraste con las pequeñeces de la fama). Vital, generoso, de conversación amena y desbordante, antes de iniciar la charla, Talese insiste en bajar unos momentos al búnker, como denomina al sótano plagado de cajas de cartón donde conserva las decenas de millares de notas y documentos que integran su archivo. Hijo de un sastre y una modista, obsesionado por los trajes de otra época, casado con Nan Talese, una de las editoras más reconocidas del mundo literario neoyorquino, con quien tiene dos hijas, si hay una palabra que resume todo lo que Gay Talese es y representa, basta con decir que es escritor. Sin adjetivos: “Hay un momento imborrable que lo cifra todo, la primera vez que puse un pie en la redacción, en 1953. Ante mí se abría el espacio gigantesco del tercer piso, más de 400 personas, hombres y mujeres, tecleando frenéticamente en sus máquinas de escribir, fumando sin parar, en medio de los timbrazos de docenas y docenas de teléfonos. Lo primero que pensé fue que aquel era el lugar con menos mentirosos por metro cuadrado de todo Nueva York. En Wall Street, en la Junta de Educación, en el Ayuntamiento, en la Iglesia hay mentirosos a patadas, pensé, pero aquí no. Dos años después, cuando se cumplió mi sueño de ser periodista, sentí que pasaba a engrosar las filas de una profesión noble cuya máxima aspiración es ser fiel a la verdad.” lanacion.com.ar

13


GRECIA ARCAICA Por Federico Osorio Altúzar En el Prefacio a Los orígenes de la civilización europea, Arthur Cotterell escribió: “El presente volumen fue concebido como un intento de responder a la pregunta: ¿qué significado tuvo el rechazo por los griegos de la invasión persa en Europa?”. A decir verdad, la pregunta es actual y perdura, como hace un cuarto de siglo, en espera de respuestas, de nuevas y renovadas interrogaciones, particularmente a la luz de los sucesos políticos, religiosos y culturales de nuestros días en Oriente y en el convulso mundo occidental. El libro de Gilbert Murray, Grecia clásica y mundo moderno fue, asimismo, una lúcida interpretación de la inquietud antes mencionada, amplificada desde la perspectiva del humanismo contemporáneo y a partir del legado de Grecia en la construcción de la cultura universal prohijada por el genio heleno. Ahí se descubre una y otra vez el hilo de la continuidad creadora y se reconoce la impronta de los padres fundadores en la literatura y la filosofía, en la religión y la ciencia, en la historia y la técnica de gobernar y hacer política. En este fluir de los oleajes del tiempo hay un hilo ininterrumpido, un ir y venir incesante del espíritu humano que vuelve a las fuentes perennes del pensar, del querer y del sentir, para continuar y dar sentido a la feliz tarea de hacer que renazca y prospere, que preserve su lozanía y productividad el árbol original y originario. David Ridgway, arqueólogo, historiador y promotor de la idea de que los hechos tienen valor histórico en la medida que se convierten en sucesos con vida propia, nos hace recordar la admonición baconiana según la cual no hablan por sí mismas las cosas, sino que hay que hacerlas hablar, sometiéndolas al tribunal de la erística, Es decir, de la pregunta y la respuesta. En El alba de la Magna Grecia (Crítica, 1997, 214pp.), Ridgway ejercita aquel recurso de la lógica, trayendo al debate histórico el crucial tema acerca de los griegos en Occidente, con base en las excavaciones efectuadas en Pitecusa, en el Golfo de Nápoles. Siguen, así, iluminando el mundo actual las hazañas de los audaces navegantes de Grecia arcaica en el amanecer de la cultura universal, llevando a suelo de Occidente (costas y asentamientos del interior de Italia) sus productos y producciones encapsuladas en los objetos de su creatividad, plasmadas en vestigios de la cerámica y por medio de la emigración humana calificada, con oficios y técnicas de su invención. Reveladoras las páginas de la obra de Ridgway, el doble centenar de páginas que la integran se repasan con verdadera emoción intelectual, evocando la sugerencia iluminadora de Collingwood en La idea de la historia: en cada tiesto, vasija o recipiente de tiempo inmemorial palpita una idea, un hálito germinal, una cosmovisión en ciernes. Grecia actual, con todo y sus crisis financieras y tumbos económicos, es la Grecia que no muere, que permanece incólume en la historia de la cultura: fundadora y generatriz de la civilización Occidental, maestra de la Hélade (y del planeta entero) como la definió Tucídides en Las guerras del Peloponeso.

14


IMÁGENES Y PALABRAS María Paulina Ortiz Anna-Lou Leibovitz nació en octubre de 1949 en Waterbury, Connecticut. Desde niña se acostumbró a las fotos familiares que su mamá guardaba. Se habituó tanto que poco le interesaba tener una cámara en sus manos. Durante la guerra de Vietnam, cuando su papá fue enviado a una base militar en Filipinas y toda la familia viajó con él, Annie no encontró mejor manera de pasar el tiempo que tomando fotos. Luego convenció a sus padres de que la dejaran viajar sola a estudiar pintura en el Instituto de Arte de San Francisco. Empezó cursos nocturnos de fotografía y conoció la obra de dos maestros que marcaron su oficio: Richard Frank y Cartier-Bresson. “Sus fotos me mostraron que se puede recorrer el mundo con una cámara”. Y en efecto, con una pequeña cámara de mano, Annie practicaba tomándole fotos a lo que sucedía en las calles, nada menos que las revueltas estudiantiles contra la guerra, la juventud que pedía paz y amor. Un amigo la convenció de que le mostrara su carpeta de fotografías a la gente de una revista que apenas nacía en esa ciudad: Rolling Stone. Tan pronto vio su trabajo, el editor-fundador, Jann Wenner, la invitó a ser parte de su equipo. En 1975 decidió acompañar a los Rolling Stones a su gira y fotografiarla. Se volvió adicta a la droga, sobre todo a la cocaína. Sus padres tomaron la decisión de internarla en una clínica de rehabilitación de la que, meses después, salió sin rastros de su adicción. Durante los años con la Rolling, Annie hizo fotos que se volvieron íconos. Una, en especial: la que le tomó a John Lennon desnudo, abrazado a Yoko Ono. Cinco horas después de salir de la casa de la pareja con esas fotos en su cámara, Leibovitz recibió una llamada en la que le contaron que le habían disparado a Lennon. En 1983, Leibovitz recibió una oferta de trabajo en la revista Vanity Fair. Ella no quería irse de Rolling, pero el propio Wenner le aconsejó aceptar: era suficiente rock. En Vanity Fair conoció otro mundo, sofisticado, lleno de glamur, y muy pronto fue ella quien puso condiciones. Las grandes figuras del cine empezaron a posar ante su lente. En efecto, Leibovitz hizo posar a Demi Moore embarazada y desnuda; fotografió a Whoopi Goldberg en una tina de leche; mostró a George Bush en su oficina tras el ataque a las Torres Gemelas; tomó las últimas fotos oficiales de la Reina Isabel II; retrató a Bill Gates, a Donald Trump, a Nelson Mandela. A fines de los años ochenta, recibió la petición de tomarle una foto a la escritora Susan Sontag para la portada de un libro Durante las fotos, hablaron de lo que había leído. “Poco después, Susan me dijo que quería conocerme y ahí empezó todo”. Susan era mujer de palabras, Annie de imágenes. eltiempo.com

15


PERIODISMO CIENTÍFICO

GLAFIRA OSORIO CLARK La búsqueda de la verdad es una cuestión de ciencia, que inicia cuando nos hacemos una pregunta acerca de un objeto o de una situación. Con esa simple acción –el preguntarnos algo acerca de algo- estamos construyendo una propuesta. Y eso es básicamente la ciencia: hacer de un objeto, un suceso o un planteamiento, un objeto de conocimiento, al que nos acercaremos según su entorno, sus causas, sus efectos, sus condicionantes y demás. La ciencia nos permite formarnos paradigmas sobre determinadas situaciones que ocurren dentro de nuestra vida diaria, aun cuando en ocasiones no sepamos que estamos aplicando sus postulados. Siendo el periodismo una ocupación que goza tanto de prestigio como de mala fama, podemos cuestionarnos acerca de cómo se puede desarrollar mejor la actividad, si volcamos en ella no sólo conceptos, sino sobre todo, “aproximaciones básicas” científicas, en la resolución de las propuestas asumidas. Tomando en cuenta que para desarrollar la actividad de reflexión y opinión, hay que alimentarnos de la información que existe en los medios de comunicación, hay que ver de qué forma se puede hacer un trabajo “seleccionador” más “científico”, aplicando por ejemplo, el concepto de que no hay verdades absolutas, sino paradigmas particulares que reflejan puntos de vista divergentes, pero apuntados hacia una misma realidad. En la práctica del periodismo, para ser objetivos, se precisa utilizar un método científico – o varios de ellos- para poder elaborar una propuesta de investigación o de reflexión, que sea objetiva. Hay que determinar qué tipo de método se usará: la deducción, la inducción, el análisis, la síntesis, las simulaciones o incluso, la seredendipitia. De esta forma, la búsqueda de una verdad consensuada, la presentación de un escenario que puede presentar diversas verdades y no una sola, así como una hipótesis que en forma de pregunta permite construir un objeto de conocimiento, son elementos que contrastan con un periodismo reduccionista que nos lleva al materialismo. Un periodismo holista nos puede encaminar, en cambio, al informismo, a la adaptación, a la contextualización y al significado, lo que en términos de información objetiva, es justo lo que se debe esperar de un informador. Así, incluso para actividades que no encajan dentro del concepto de laboratorios y tubos de ensayo, el pensamiento científico nos permite encarar de manera integracionista, el acontecer cotidiano. Los paradigmas científicos, como “el contexto que determina qué preguntas y qué métodos son válidos”, son un pilar sobre el cual se puede fundamentar una entrega objetiva, imparcial, y sobre todo, científica, que nos demuestra claramente una situación que pareciera irónica: no por ser humanista, el periodismo deja de ser científico. 16


17


ME LO CONTÓ EL RÍO Emma C. Demoss Estuve mucho tiempo lejos de mi pueblo. Cuando decidí regresar, encontré todo aquello en verdad distinto a como lo dejé. Me hallé en medio de una soledad aterradora. Las casas de madera, con las puertas y ventanas abiertas parecían invitarme a pasar. Caminé una y otra vez sobre las calles largas y empedradas. Me sentí dominada por la desesperación y comencé a gritar, con el deseo de que alguien me contestara. Esperé y esperé, hasta que me di cuenta de que ahí no había forma de que se detuviera el eco. Seguí caminando hasta llegar al río, y fue él quien me lo contó todo. “Aquí estoy, me dijo, haciéndome sentir culpable. Me ves así, porque ya no tuve fuerzas para seguir compartiéndoles mi vida. Ahora estoy viejo, cansado y solo. Ya no puedo llorar. Las últimas gotas que dejé escapar fueron las que lloré por causa de ellos”. Y los sauces, con sus raíces descubiertas, sostenían el esquelético cuerpo; dejaban caer sus largas ramas como cabellos de mujeres descuidadas. Continuando, afirmaba el viejo río: “Los vi partir llevándose todo. Pasaban delante de mí, indiferentes murmurando: los viejos como yo, iban tristes, y a cada momento miraban hacia atrás para tratar de ver lo que dejaban. La gente joven se entusiasmaba ante la idea del viaje. El único que regresó al pueblo fue “Lobo”, el perro aquel de don Gregorio. Me dolió mucho que lo hiciera, pues yo sabía lo que iba a pasar: todas las noches aullaría con dolor. Al salir la luna, Lobo aprovecharía la oportunidad para recorrer las calles y para vigilar las casas abandonadas. Cuando se cansara, vendría para hacerme compañía. Así ocurrió, pero no por mucho tiempo. Allá abajo, ahora, están entre las piedras sus restos. Cuando pienso en ello, siento un raro cosquilleo que me recorre todo el cuerpo. También, entre el abandono y los restos de recuerdos, hay algunas aves escondidas entre las ramas de los sauces. No me explico, ¿por qué cantan con alborozo? A veces creo que acuden a mí para consolarme o bien para unirse a mis tristezas. Me parece oírles decir: “¿Y tú a qué viniste?” Y cuando iba contestar, se soltó un fuerte viento que puso en tierra las ramas de los sauces cayendo sobre mí, atándome como si fuesen lazos, por lo que corrí despavorida. Quería huir de todo aquel embrollo del paisaje que en otros tiempos había sido mi gran alegría y diversión. Cuando ya estuve lejos de mi viejo pueblo, dejando el río que ya había muerto, me hice la misma pregunta: “Y yo, ¿a qué he venido?”.

18


FÉ INFANTIL Ulla Rothschuh La ciencia está presente en nuestra cotidianidad sin apenas percatarnos de ello. Es muy importante llevar la deducción, inducción, análisis y síntesis a la vida diaria. Puede pensarse que sólo hay un impacto cuando se generan grandes acciones, pero si usamos lo que hemos aprendido en pequeñas cosas y todos aportamos nuestro granito de arena, el cambio será evidente. No todos están involucrados en la ciencia, pero sí en las actividades de la vida diaria, por esta razón es que actuar conscientemente en este aspecto es tan importante. Cómo actuamos en nuestra rutina diaria define quiénes somos, esto define a nuestra comunidad, a nuestra ciudad y así sucesivamente, hasta llegar a una sociedad global que no conoce fronteras. El conocimiento es parte de la vida profesional y personal de cada uno de nosotros. Entre más conocimientos se generen, más fácil será comprender el mundo en el que vivimos y también tendremos más control sobre nuestras decisiones, siendo así personas menos manipulables. El conocimiento es el camino a la verdad. Pero cabe recordar que el concepto de "verdad" no es fijo. Cada quien tiene su verdad, y el conocimiento es adecuado para cada persona según propósitos o creencias. Es sumamente importante entender esto para poder ser tolerantes, comprender a nuestra sociedad, y poder progresar en ella como seres conscientes de las diferentes opiniones y verdades de los demás. Todos buscamos ser respetados, pero muy pocos de nosotros hacemos un esfuerzo por comprender a otros y tomar sus opiniones como lo que son, opiniones, no verdades. Ese es el problema de muchos malentendidos, pues queremos exponer las opiniones como verdades, sin tener muchas veces un sustento objetivo. Los dogmas dañan a la sociedad. El tener nuestra mente cerrada no le da paso a otras propuestas, por lo que siempre es refrescante escuchar otros puntos de vista, pues muchas veces esto refuerza nuestras propias opiniones. El escritor Hermann Hesse comentó "Fé infantil en la verdad exclusiva." Uno de los propósitos comunes que tiene el hombre es mejorar como persona, y dentro de esto cabe madurar. Esto conlleva a no creer en algo sólo porque así se nos dictó. Hesse era creyente del hinduismo y el budismo, religiones experimentales. Al mismo tiempo, Hesse venía de familia cristiana, lo que también dejó huella en él. Él es un excelente ejemplo para comprobar que las religiones no tienen que estar peleadas entre sí, si no que uno puede tomar algo de aquello con lo que más está de acuerdo para crear una verdad. Sobre todo, Hesse nos enseña con que la religión no está reñida con la ciencia, siempre y cuando no se caiga en la trampa de los dogmas.

19


MOLLY BLOOM Y EMMA BOVARY Giulianna Plata Segunda parte Percibimos a Emma Bovary como una mujer con el deseo constante de vivir algún evento extraordinario que la evada de su monótona cotidianidad; con Molly Bloom sucede otro tanto, capítulo 18, en las últimas líneas de su monólogo interior, leemos a una Molly extasiada por la remembranza de sus años de juventud, cuando Poldy y otros pretendientes la cortejaban. Encontramos la reiteración a una afirmación obvia en ella, la de sí querer, la de sí desear, la de sí sentir y sí aspirar a más. Todo el tiempo. y yo pensaba bien lo mismo da él que otro y entonces le pedí con la mirada que me lo pidiera otra vez sí y entonces me preguntó si quería sí decir sí mi flor de la montaña y al principio le estreché entre mis brazos sí y le apreté contra mí para que sintiera mis pechos todo perfume sí y su corazón parecía desbocado y sí dije sí quiero Sí. (Joyce 908) El aspecto de la conducta adúltera en ambas es una estratagema para huir, aunque sea de manera momentánea, de su vida familiar; un suceso insólito que cambia el devenir de su vida. Sin embargo, en intensidades distintas. Emma lleva el adulterio hasta las últimas consecuencias, su pasión la quema a ella y todo lo que está a su alrededor. En cambio, Molly sobrelleva la infidelidad con más simpleza, no tiene deseos reales de escapar con Hugh Boylan. Con base en su discurso, se podría decir que no tiene intensiones de dejar a Leopold. Emma se ve superada por el frenesí de la pasión y se descontrola en momentos, en la segunda parte de Madame Bovary, después de que Rodolfo la lleva a cabalgar y la seduce a la orilla del río, ella vuelve a casa a encontrarse con Charles, se mira al espejo y se dice: Se repetía a sí misma: «¡Tengo un amante!, ¡un amante!», deleitándose en aquella idea como si sintiese renacer en ella otra pubertad. Iba por fin a saborear las delicias del amor, aquella fiebre de felicidad que ya pensó no sentir. Le parecía hacer la entrada en algo maravilloso donde todo fuera pasión, éxtasis, delirio. Una inmensidad azulada la rodeaba, columbrada en su imaginación las cimas brillantes del sentimiento, y la vida ordinaria se le aparecía más lejana, perdida en la penumbra… Por otra parte, Emma experimentaba una satisfacción de venganza. ¿No había sufrido bastante? Pues ahora triunfaba y el amor largo tiempo reprimido brotaba alegre en raudales. Y gozándolo sin remordimiento, sin inquietud, sin turbación. (Flaubert 166) Molly no pierde la cabeza con los amoríos ni se enamora demasiado, se complace recordando y fantaseando en nuevas aventuras y deleites sexuales.

(Continuará)

20


Publicidad y Suscripciones

1556 1188

LENTES COMPLETOS DESDE:

$400 Visítenos en línea: opticaservin.blogspot.com

Valentín Gama Cruz 212 (Antes Progreso)

Col. Miguel Hidalgo Tlalpan, D.F.

Tel.: 5335 3853

At´n. personalizada de:

José Luis Servín

21


LOBBY E El presidente Enrique Peña Nieto anunció la creación de nuevos mecanismos para apoyos a los artesanos mexicanos... Quien siempre aprende rápido es Emilio Chuayffet. Algunos lo miraban como un viejo lobo de la política, experto en fundar instituciones nacionales como el IFE y con bagaje constitucionalista, pero ahora se sorprenden cuando el Secretario de la SEP explica lo fundamental de aprender a aprender, de eliminar la memorización del eros pedagógico, del rediseñamiento organizativo de planteles, de la intervención hacia los conocimientos y aprendizajes y de algo que nadie se había atrevido a hablar: la nueva participación de los padres de familia...Alí Chumacero cumple 95 años de su natalicio, por lo que festejó al poeta de Acaponeta. Alí Chumacero se distinguió por su generosidad como editor de las nuevas voces de México y de América Latina, a quienes les publicó sus libros por los distintos espacios culturales por donde estuvo, siendo su último periodo el del FCE. César Camacho intenta que el tricolor retome su antiguo esplendor, abriendo foros, exposiciones y ediciones como fomento a las artes y las letras.... Al hacer entrega de 154 mil volúmenes a la red de Bibliotecas del Estado de México, Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Conaculta, afirmó que México se encuentra a la cabeza en América Latina en respaldar esfuerzos educativos a través de las nuevas tecnologías...De pláceme Sergio Raúl Arroyo, titular del INAH, por la ciudad maya recién descubierta en Campeche; llevará el nombre de “Chactún” o piedra roja...Recibió el Instituto Politécnico Nacional recursos económicos por un monto de un millón de pesos, provenientes de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación del Gobierno del Distrito Federal, para apoyar a estudiantes y egresados del desarrollo de prototipos de base tecnológica. La Directora General de IPN, Yolóxochitl Bustamante Díez, aseguró que con esta ayuda los jóvenes podrán iniciar una nueva etapa en sus esfuerzos de emprendimiento y lograr que sus ideas y visiones se conviertan en realidad…

22

El FCE, dirigido por José Carreño Carlón, recibió a la poeta alemana Monika Rinck... Operadores rusos visitaron el Museo Dolores Olmedo, en busca de atractivos turísticos para sus paisanos...En el marco de la Muestra para el X Aniversario Luctuoso de Alfredo Guati Rojo, Beatriz Gaminde, directora del Museo Nacional de la Acuarela, dijo que las actividades del museo son un claro reflejo de los intereses que tenía el maestro... Habrá “Campamento de arte y cultura popular", del 15 de julio al 9 de agosto en el Museo Nacional de Culturas Populares... Para esta temporada, el Museo de Arte Popular prepara los talleres: El arte popular y el reciclado, El arte popular y los juguetes sonoros, El arte popular y los alebrijes, El arte popular, los animales y el barro y El arte popular y los juguetes tradicionales, para niños y jóvenes... Todos los Miércoles de julio, el Museo Trotsky presentará Charlie Chaplin en su Cine Club...El Museo Casa Azul de Frida Klahlo, está estrenando el comodísimo servicio del Fridabús, con unidades nuevas. E


23


Julio  
Advertisement
Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you