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DIRECCIÓN FRONTAL Los años sesenta se pueden resumir de muchas maneras, con frases que lo mismo alcanzan cierto grado de reflexión o aquellas que pecan de inocentes e insulsas. De todas ellas, la que adquiere ese carácter estridente, aún a la distancia, se resume en los excesos que fueron rebasados en el ambiente psicodélico de la droga, la música y el sexo. Para llegar a un despertar ideológico, siquiera para generar la sola idea de alcanzarlo, primero la sociedad de aquel momento tenía que tocar fondo para resurgir de sus cenizas. La generación Woodstock lo consiguió, nos dejó lo mejor de sí, secundada años después por aquellos jóvenes que alzaban sus puños al cielo en un marco de unidad que revestía el festival de rock y ruedas dando pie a un nuevo pasaje psicodélico que no puede ser calificado de otra manera que como leyenda. Para Revista Transmigración centrar su relato en el periodo del auge hippie no es casualidad, por el contrario, es una causalidad que impacta en la sociedad del nuevo milenio para examinar la evolución de ésta en las diferentes escenas de la vida pública que van desde la política a la artística. La voz y el relato que se transmite de una generación a otra viven aquí a través de las palabras, éstas vuelven a cobrar toda su fuerza y multi colorido, además de su vigencia, en este trayecto que maneja también sabores diversos por los eventos históricos que motivaron al movimiento. Aquí tienes, frente a ti, la posibilidad de ser parte del debate, de las reseñas llenas de detalles, puedes optar por sumergirte en las columnas que son crónicamente críticas, y puedes formar parte, por qué no escribirlo, de aquellos maravillosos años, sin por ello descuidar o perder de vista el análisis constante. Queda una vez más en tus manos la decisión: Esperamos tener el honor de contar contigo y que adoptes también, por qué no decirlo, el papel de un consejero editorial que nos ubique, comente, critique y participe moldeando los contenidos de nuestra publicación. Te reiteramos que estamos a tu disposición ante cualquier eventualidad, duda, comentario y/o sugerencia que puedas tener.

¡Extra! Plumas, pinceles, ingenieros y arquitectos estamos preparando para ti un número mágico ¡No te lo pierdas!

Atentamente Alejandro García Rueda Director Revista Transmigración


Woodstock: El Génesis Así como en cada nación alguna vez se tuvo un propio Waterloo, también conocemos y promovemos las diversas manifestaciones artísticas que identifican o conmemoran, de alguna manera y a la distancia, el recuerdo de aquél maratónico concierto que puso fin con letras de oro a los años 60, en los que la raza humana fue víctima del hedonismo y de uno que otro exceso. La primer mirada contemporánea a las entrañas de una nación consumista se dio ahí, con un grito de guerra que se libraría sin mayor arsenal que la voz de jóvenes idealistas pugnando por un mundo sin muros o barreras, todo a través de acordes de guitarra, armonías de teclados y la importantísima presencia de la batería poderosa que revela, rebela y enciende. Woodstock encendió la chispa en el ocaso de los años sesenta, fue un escenario único que fundió la esperanza de amor, paz y música; se convirtió, a escasas horas de haber concluido, en un tributo inusual de las masas a la fraternidad, teniendo como hilo conductor la cadencia de momentos musicales dignos de pasar a la historia en relatos como los de antaño; de generación en generación. Las personas traen del baúl de los recuerdos el relato de aquellos días de gloria en las historias familiares, los conflictos culturales son el aderezo perfecto, un pincel con tinta roja ofrece trazos de un despertar sexual; tal suceso histórico, por decir lo menos, adquirió la fachada de un catalizador, de una liberación personal, y alentó las crisis domésticas de hogares radicalmente conservadores. Las reglas cambian, se debe jugar de otro modo y los asistentes a Woodstock gestaron instantes trascendentes que pretenden ser emblemáticos. Para algunos toda una revelación; para muchos otros un mal viaje. Lo cierto es que aquellos fueron días que cambiaron al mundo, independientemente de ese espectáculo de depravación y cinismo que los críticos radicales ven aún ahora con el paso del tiempo. Además de influir en la industria de la música, simple y sencillamente para establecer los parámetros necesarios, Woodstock marcaría las nuevas pautas y tendencias a los medios de comunicación, revitalizaría el marketing, además de dotar de bondades curiosas a otras áreas de la cultura americana.

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s y Parámetros históricos.

Avándaro, nuestra leyenda viva. Todo comenzó con un personaje en el pleno del congreso mexicano tomando protesta como presidente de la nación. Los vítores, los aplausos, la mismísima pleitesía aún suenan dentro del palacio de San Lázaro, las curules de los diputados y senadores siendo incólumes testigos mudos. Nadie veía venir lo que estaba por suceder: El dos de octubre no se olvida, consigna que resulta una ironía para un pueblo sin memoria. Ese día se dio una matanza cruenta y difícil de asimilar, el solo recuerdo hecho relato duele, los brotes de rebeldía estudiantil aunados a la represión gubernamental simplemente no se pueden diluir. 1968 marcó la vida política, económica y social de un país que hasta hoy se jacta de ser “humano”, los juegos olímpicos se desarrollaron en medio de una dramática tensión, un México conmovido salió a “ganar la calle”, salió bravío de la plaza, salió en hombros. El espíritu de amor y paz que se vivió tiempo después, concretamente en aquellos 11 y 12 de septiembre de 1971, con la realización del Festival de Rock Avándaro cristalizó la consigna del movimiento, que rezaba “únete pueblo”.

TIEMPO DE SOBREMESA

El festival se hizo en un momento político difícil, los ojos de la gente aún se humedecían y sus cuerpos se estremecían pensando en esa gran censura, en el autoritarismo, en la plaza de las tres culturas que vio el trágico suceso del dos de octubre del 68 en silencio. Avándaro fue nuestro Woodstock, pero de otra forma, una más etérea según los que saben; esa que ostentosamente bien puede tacharse de homenaje porque marcó un hito, un precedente que reunió a grandes exponentes del rock y que no conforme con ello cimentaría la nueva identidad del mexicano. Lo es porque representa nuestra evolución, el declive de barreras mentales y la prueba irrefutable de que se puede abrir paso a la real conciencia colectiva utilizando métodos alternativos. Los días en que la música hecha rock y la juventud de aquél tiempo en México perdieron la inocencia no se quedaron ahí, años de sobre población en Lecumberri, de dominante censura y rigor quedaron en la memoria, con todo y esas estruendosas psicofonías. Miles de jóvenes se reunieron en un evento de masas que se convirtió en leyenda no solo por la música sino por la concordia, por la igualdad, el reencuentro de esas almas con ellas mismas y el enérgico llamado a la tolerancia. Avándaro, en efecto, es nuestra leyenda viva.

Por: Alex García @RealAleGarcia @AzoteOficial Twitter: http://twitter.com/AzoteOficial http://twitter.com/RealAleGarcia Facebook: http://www.facebook.com/pages/Alejandro-Garcia-Rueda/343310899017?ref=ts 03


The Vil age El asentamiento e icono geográfico Hippie es sin duda San Francisco California con su Haight Ashbury Districts, sin embargo esa transición entre Beatniks y Hippies se da en The Village. Cada día nos esforzábamos por salir lo más temprano posible del hotel, cuestión por demás difícil debido al cansancio que nos dejaba la caminata del día anterior, de por lo menos 13 horas. Ese día no era la excepción, así que alrededor de las nueve de la mañana emprendimos nuestro recorrido. Nos hospedamos en el Midtown en la 57th St y la 7th Ave, así es que caminamos hacia el Este a la 8th Ave para abordar la ruta D del subway y bajarnos en Washington Square, destino: Greenwich Village. También llamado “The Village” está situada en el Lowtown de Manhattan; al oeste haciendo limite con el río Hudson, al norte con Chelsea, al este con Soho y al sur con Tribeca. La caminata es de esas placenteras donde la percepción llega de cualquier forma. Visualmente nos enfrentamos a esas edificaciones tan conocidas por su constante aparición en películas y series; los tenenments, tipo de vivienda colectiva de clase media baja (la más conocida es el edificio donde vivían los chicos de la serie Friends), y los brownstones, esos típicos edificios de tres pisos y fachada continua. Las viviendas e instalaciones de éste tipo fueron un factor importante que cobijó los diferentes movimientos sociales durante el siglo pasado, debido a que permitían la interacción entre los habitantes de “The Village”; ahí la movilización se facilita por la inexistencia de las grandes cuadras características de la gran manzana. En el primer lustro de los sesentas las instalaciones se adaptaban rústicamente para servir como cafés, bares, tiendas de libros, discos y cualquier combinación de cosas que permitieran la expresión artística multicultural; como ejemplo tenemos St. Market Place, que fue el centro de la cultura hippie. Ahora se percibe como un lugar muy agradable para vivir; da la sensación de estar encapsulado de la ajetreada isla, sin embargo se antoja sentirla en esa transición entre Beatnik (1) y Hippies, cuando la característica población italiana que predominaba se vio invadida por jóvenes con ideas y anhelos de expresión que en ninguna otra parte podrían encontrar, en donde los domingos se podía disfrutar de un sin número de músicos y cantantes con mandolinas, banjos y tambores celebrando su juventud y el hecho de estar compartiendo. La confluencia de músicos de blues en edad adulta con jóvenes de mediana edad representantes del jazz, y los más jóvenes desarrollando folk y rock, dio vida a una intensa proliferación de nuevos grupos de Folk y Jazz; de aquellos bohemios que gustaban de compartir su poesía con quien quisiera escucharla y de los artistas plásticos colocando su obra en cafés y librerías. Aquel inicio de los sesentas, cuando The Village representaba la liberación del outfit con su colorido y estilo oriental, cuentas, collares y flores, sandalias y cabello desaliñado; el espacio en donde existía una tolerancia social, en donde parejas en unión libre, interraciales y homosexuales encontraban un lugar que les facilitaba la convivencia social; en donde surgió la naciente Stand Up Comedy; las calles donde caminaban juntos Bob Dylan y Suze Rotolo inmortalizados en la portada

(1) Descendientes de la Generación Beat (personas del NY de los 40´s “derrotados”), toman una actitud que se despojase de todas las falsas moralidades y mostrara al hombre desnudo y sincero

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del albúm “The Freewheelin” del 63. Un lugar lleno de gente interesante. En poco tiempo la diversidad de personas e intereses se fue ampliando a los derechos civiles, activistas de izquierda, aventureros lisérgicos y místicos cuyo principal emblema fue la oposición a la guerra de Vietnam. Si bien se oponían a la guerra, no participaban en gran medida como activistas políticos aunque se les podía ver participando en marchas por la paz. Es precisamente la diversidad de hippies que da pie a una división entre su comunidad en general, y la de The Village en particular: pasotas y activistas. Los primeros, eran la viva imagen estandarizada del hippie con ideas muy utópicas, pasivo, cuyas herramientas de lucha eran las oraciones y las canciones, que prácticamente no le interesaban los cambios radicales en tanto mantuvieran su Estatus Quo. Los activistas, por su parte, estaban formados por estudiantes o gente de cultura aceptable inclinados hacia el socialismo y su característica principal era ser prácticos y pacifistas, pero no pacíficos; eran criticados por los pasotas por querer cambiar el mundo para su beneficio, por lo que los llamaron lunáticos de poder. Al separarse en corrientes, también se presento la separación espacial y los activistas tomaron posesión del East Village, nada fortuito debido a que en ésta zona se encuentra el Campus Principal de la New York University.

La decadencia de los Hippies en Greenwich Village se da por el exceso de alcohol, drogas y sexo. Aún cuando en los inicios de los sesenta los jóvenes imitaban a las generaciones anteriores que les inspiraban cierto tono chic, por lo que fumaban y tomaban escocés en las rocas, mas adelante comenzaron con heroína y hachís; la llegada de la mariguana fue aún peor y el punto más alto se presenta con el consumo del LSD. Fue cuando las calles se llenaron de hangers-on, los llamados estorbos. La explosión del Folk trajo consigo la comercialización musical y casi de la mano la comercialización en gran escala de las sustancias tóxicas. Se dejo atrás la motivación por la expresión nuevas ideas, para dar lugar a la intoxicación como motor de vida, y el enriquecimiento desmesurado de quien la vendía, por supuesto. Greenwich Village no desaparece con el movimiento Hippie, ha sido telón de la cultura bohemia de América, vio desarrollarse y transformarse a la Generación Beat en Hippies y es plataforma de la comunidad Gay; se han establecido institutos y universidades de las artes, existen diversos foros para el teatro y la música. Obviamente dejo de ser el barrio económicamente accesible para vivir (como toda la isla) y entre los vecinos encontramos a personajes como Emma Stone, Julian Moore, Uma Thurman, Edward Norton, Marc Jacobs, entre otros. Al término del recorrido, indudablemente me quedó la sensación de que The Village es un espacio enigmático en cualquier época, y como alguna vez dijo Suze Rotolo …”un lugar con enorme fuerza gravitacional”.

Por Clao López @ClaoLopez http://tahuiiland.blogspot.com/

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El Amor que evoluciona

a destrucción.

“Most people do not really want freedom, because freedom involves responsibility, and most people are frightened of responsibility. “ Sigmund Freud ( La mayoría de la gente no quiere realmente ser libre, porque la libertad involucra responsabilidad, y la mayoría de la gente le tiene miedo a la responsabilidad.) Cuando pensamos en el movimiento hippie, nos acordamos de las manifestaciones en EE.UU., los conciertos tipo Woodstock, o los viajes en vans pintadas de mil colores con gente en su interior usando ropas holgadas y cabello largo. Sin embargo, no somos capaces de trasladar lo vivido en esa época a la situación mundial actual; el panorama de una de las actividades hippies más importantes de esos tiempos se encuentra actualmente bajo una lluvia de bombas, fuego, llantos y gritos de madres que pierden a sus hijos por ser terroristas, pues el juicio visual así lo determina al verles usar turbantes y barbas, sin importarle al verdugo que esta vestimenta no sólo es la adecuada para las creencias religiosas de la víctima, sino que también es la que le permite evitar la deshidratación a la que se ven expuestos en el clima del desierto. En la década de los 70’s se realizaron varios viajes en comunidad por parte de ciudadanos de EE.UU. En su mayoría, una de las rutas más populares era la que iniciaba en Londres, posteriormente Ibiza, Estambul, Teherán, Herat, Peshawar, Lahore y finalmente Katmandú, o la isla de Goa en la India. Katmandú todavía tiene una calle conocida como “Freak Street”, en memoria de los miles de hippies que pasaron por allí. Otros continuaban a India, Sri Lanka, y en algunos casos Australia y Nueva Zelanda. En busca de la experiencia del “hippie trail”, varios viajantes recorrían varias ciudades del territorio afgano probando una gran cantidad de hashis y disfrutando de una cultura colorida que les recibía a brazos abiertos aun cuando se encotraban en situaciones económicamente deplorables.

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Durante la revisión de fuentes para escribir este articulo me he topado con el relato de Richard Gregory, quien en 1974 realizo este viaje dando una descripción precisa de los paisajes y algunos personajes que dieron color a su viaje. Es difícil imaginar la ciudad de Herat como un punto en el que los viajeros encontraban placer y calma después de una travesía pesada. Una ciudad con niños libres en donde no existiera el miedo al extranjero y mucho menos al “Americano”, y le pudieran expresar libremente que su país era el numero uno en varios aspectos, aún con toda la pobreza y los retrasos tecnológicos. En esta época imagino que el medio Oriente tendría un aura mística que le rodeaba, que era un lugar al que realmente la gente de distintas nacionalidades iba para poder encontrar Amor y Paz en un mundo lleno de guerras y tristeza. Ademas de petróleo, el medio Oriente cuenta con una gran variedad de hashis, que se ha considerado como de los mejores del mundo. Además, hasta antes de la Guerra, contaba con gente abierta, hospitalaria y dispuesta a recibir visitantes, a los cuales servia con gran diligencia, tal como lo menciona Richard en su relato cuando nos habla de que para tomar un baño caliente las personas que dirigían el hotel en donde se quedo tuvieron que caminar una distancia considerable, así como calentar el agua para que aproximadamente una hora después el pudiera darse un baño que duro menos de diez minutos. La cultura hippie se regia por principios básicos que involucraban la vida en comunidad basada en el amor y la paz, rechazaban el nacionalismo y las regulaciones estatales, así como la mercantilizacion y burocracia. Obviamente renegaban del capitalismo y del consumismo. Existían dos vertientes de la comunidad: una en donde la expresión de los estatutos se hacia en manifestaciones radicals, y otra en la que simplemente se llevaban a la practica.

Durante su época de auge, la cultura fue realmente atacada por los grupos de clase media y alta que estaban en total desacuerdo, tanto con sus ideas, cómo con su forma de vivir; es por esto que buscaban países en donde experimentar y vivir su cultura totalmente libres, sin miedo a represalias, y fue así que encontraron ciudades del medio Oriente... La ironía del mundo es que en el lugar donde antes se encontraba tranquilidad y libertad ahora se les persigue por su culto y forma de vestir, y el verdugo es el resultado de quienes en algún momento huyeron a esas tierras para no ser juzgados por su manera de vivir y expresar sus sentimientos. Es muy importante resaltar que algo se perdió en la decadencia del movimiento hippie... Perdimos la tolerancia y la credibilidad de que tras un color, creencia o vestimenta, todos somos la misma especie; somos millones de “homo sapiens sapiens” que compartimos el mundo y, por principio, somos seres sociales; es necesario volver a valorar esto, ya que de lo contrario esta lucha encarnizada por la supremacía nos dejará sin lo único que realmente importa... Nuestro mundo. En vez de balas deberíamos atacar a “cariñazos”, cómo dice Mafalda, y tal vez nuestro mundo sería un mejor lugar para vivir.

Un Mundo Llamado Hogar por María Guadalupe Vila @lupsv

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El Amor del Actor y la Cámara. A diferencia de la actuación teatral, el cine exige del actor un tipo diferente de interpretación, una en la que las emociones, el volumen y la intensidad, casi siempre, se contienen. Una en la que para que dicha relación (actor-cámara) se de, debe haber, sin duda alguna, “amor y paz”. Para hablar de ello, y en vista del tema que Transmigración presenta a sus lectores en este mes de marzo, me he propuesto usar cómo ejemplo una cinta que no sólo se desarrolla en el ambiente “hippie” del movimiento anti-vietnam en los Estados Unidos de América, si no que además cuenta con el hecho de ser cine musical, género que exige de los actores, aparte de lo antes mencionado, las habilidades vocales e interpretativas necesarias para llevar una canción ante la cámara. Hablo de “A través del Universo” (Across the Universe, Julie Taymor, 2007), película que compila canciones de los Beatles (de cuyo integrante, John Lennon, ya tuvimos a bien hablar en un número anterior), para contarnos la historia de Jude y… sí, adivinaron, Lucy –cómo aquella que se encuentra rodeada de diamantes estelares en “Lucy in the sky with Diamonds” –; una pareja joven que se conoce casi por accidente. Rodeados por una realidad que los empuja a no quedarse callados y los enfrenta a las situaciones de violencia anti-violencia, tan comunes en dicha época. Y es así que, cantando de amor, guerra y miedo, Jude y Lucy se convierten en el estandarte metafórico de una juventud que, si bien no del todo activa en el movimiento hippie, sí fue parte (voluntaria o no) de la época en la que lo único que no se valía era guardar silencio.

Para el actor, pararse ante una cámara exige un grado extremo de concentración: debe estar pendiente de la iluminación, del encuadre que la cámara estará utilizando (para así saber hacia que parte de su ser dirigir su energía, dependiendo de qué parte sea la que la cámara capture), debe fijarse también en las marcas de movimiento que se han colocado para que no salga de cuadro y, por si fuera poco, tener en consideración las indicaciones del director y la psicología de su personaje. Ahora imaginemos el hecho de sumarle a todo lo anterior la interpretación facial y emocional (porque el audio se graba antes) del playback de las canciones que no son sólo diálogos cantados, si no parte fundamental de la historia. En ese sentido, “A través del Universo” resulta un musical bien logrado. Las actuaciones tienen la solidez necesaria, tanto en la interpretación cómo en el canto, para que la película funcione, a diferencia de aquellos musicales para televisión producidos por la conocida “empresa del ratón”, en los que, ya sea el trabajo vocal o interpretativo, una de las dos características falla, llevando a la pantalla actuaciones acartonadas con voces lindas o actuaciones interesantes con voces apagadas.

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CINENTENDER Sin duda el trabajo de los actores no se centra en el hecho musical y nos lleva, a través del universo, a sentir simpatía por esta joven pareja que lucha por su amor en un ambiente en el que aún la constante lucha por la paz se convierte en una lucha sangrienta. Si bien la película no descubre el hilo negro en lo que al tema hippie se refiere, si logra mostrarnos que no todo fue calma, paz y tranquilidad dentro del mismo, y que cuando las emociones humanas se ven involucradas en cualquier situación, lo mejor que uno puede hacer es ser coherente con uno mismo y con lo que se quiere, y sólo así podrá sobrellevarse una realidad cómo la que “A través del Universo” nos deja ver. No está demás añadir que en Latinoamérica muchas veces nos cuesta aceptar el género musical, mucha gente lo rechaza argumentando que “de pronto se ponen a cantar”, sin embargo, cómo los demás géneros, el musical ofrece una gigantesca gama de posibilidades para apreciarlo, y no hay que dejar de tomar en cuenta que es uno de los más exigentes actoralmente, por lo que vale la pena arriesgarse a ver el trabajo que los histriones hacen cuando les toca hacer malabares actorales ante la cámara y a parte, cantar.

Por Aureliano Castillo León Recuerda que tus comentarios son imporantes. Escríbeme a: www.facebook.com/AurelianoCasLe o a @AurelianoCasLe en twitter. 09


Mas allá del Amor y la Paz Hay miles de historias acerca de los Hippies, unas buenas otras no tanto. Que no se bañan, que se drogan, que viven defendiendo causas, que son ecologistas; en fin, ya no sabemos qué creer acerca de ellos y sus tendencias, y se me ocurrió que quien mejor que un verdadero hippie para que me llevase de la mano a lo largo de este articulo. Es mucha la información que ofrece la web sobre este tema, pero hay ciertas realidades que solo el que las vive las sabe describir. Por eso en esta oportunidad con la ayuda de auténticos Hippies les ofreceré un punto de vista bastante directo y veraz para que juntos conozcamos más a fondo su filosofía de vida.

Este tema de los Hippies parecía haber muerto, pero poco a poco ha ido surgiendo de nuevo, en esta oportunidad entrevisté a tres de ellos, 2 Argentinos (Mujer y Hombre) y 1 Venezolano, muchos vienen de distintos países, viajando de un lugar a otro buscando suerte; cosa que hace evidente la propagación de esta subcultura en su resurgimiento, pero con algunas modificaciones en las costumbres. Haciéndome un poco hacia el lado histórico de este movimiento, sabemos que tuvo lugar hacia finales de los 60, y se caracterizó por la anarquía no violenta, amor y cuidado por la naturaleza y el rechazo al materialismo occidental, así como también el apoyo y promoción de la tolerancia hacia la homosexualidad y bisexualidad. Esta contracultura, bastante osada en distintos ámbitos, y con su estilo psicodélico lleno de colores inspirados en drogas alucinógenas, se acentuó en Estados Unidos y Europa. Para nadie es un secreto que el uso de drogas era un sello de marca dentro de esta comunidad, así como también es sabido que en esa época la mayoría de los que hacían vida dentro del movimiento eran financiados por sus padres, cosa que critican nuestros entrevistados y hippies de hoy, pues alegan que aunque esporádicamente mantienen contacto con sus familias, no reciben su ayuda económica, “Soy libre en todos los sentidos y no le debo nada a nadie, si se me ocurre ir a una fiesta, fumar de la pipa o comer hoy si y mañana no, es mi decisión, a nadie pido permiso” comenta uno de ellos. No cabe duda que ha habido una modificación dentro de esta corriente, bañarse y vestir ropa limpia entra ahora a sus costumbres, estudiar y trabajar se ha vuelto necesario. Cuentan los chicos de cabello largo que van en contra del encasillamiento: “no necesariamente para ser hippie tenés que ser sucio, fumar yerba y vivir el libertinaje sexual, es un encasillamiento que nos han impuesto a lo largo de la historia, pero ahora es una nueva generación con un nuevo pensar. Yo me considero anarquista; por ejemplo si a tu gente le molesta que yo no use desodorante, pues no lo uso simplemente para llevarles la contraria”.

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Asemejándose al estilo afroamericano, ambos sexos con cabellos largos, hombres con barbas bastante largas moviéndose entre los rincones de la ciudad, comiendo y vistiendo de lo poco que logra financiar su arte, (Manualidades, números de malabarismo, tatuajes, pintura) y rentando hoteles de medio pelo en su llegada a cada ciudad, (aunque hay días peores donde un techo no asoma a la vista), nos encontramos con personas nada comunes y nada corrientes, con una visión distinta de la vida y de lo que es vivirla. Buscando su propio lugar en ella, se convierten en trotamundos que acarician las bellezas de cada lugar al que visitan, pero también la dureza y el rechazo de quienes no los aceptan, simplemente por no encajar dentro de lo que muchos llamamos “normal”. La tendencia de la mayoría de estos personajes es negarse a ser regidos por los dictámenes del territorio donde se encuentran, por ello a temprana edad deciden alzar vuelo y zafarse del yugo de sus padres como inicio de resistencia.

Con extraordinaria exactitud recuerdan cada detalle de aquel día que partieron de sus hogares con un destino incierto y sin ningún plan, solo con la premura de dirigirse hacia el mundo. De sus vivencias uno de ellos nos cuenta: “Yo era estudiante de 4to semestre de Ingeniería Civil y también hacia tatuajes, siempre quise vivir esta vida, me especialice más en tatuar y un 15 de febrero, ya cumplidos los 22, llegue a casa y prepare la mochila y le dije a mi viejo que me iba. Él fue a la cocina, me preparo un Bife ancho (corte de carne argentino) y me dijo: toma esto porque no vas a comer carne por mucho tiempo y te veré en dos meses acá, acabado de hambre; le dije gracias por tu apoyo. Eso fue lo que más me motivo cuando llegó un momento en que termine de cruzar la Patagonia, y me roban mi mochila, quedo solo con lo que tenia puesto y a merced de la buena voluntad de mucha gente que me ayudo… Me fui para Mendoza y dure 3 meses de mala racha, luego aprendí a jugar tres pelotitas y trabaje de malabarista y tejiendo pulseritas, lo que me ayudo para seguir con mi viaje”.

Haciéndose de valentía e ilusiones emprenden su camino, con una mochila que les sirve de hogar no hay espacio para llevar mucho, pero si alcanza para cargar con lo que ellos definen como lo “justo y necesario”. Junto a lo poco que llevan al iniciar su nueva vida, no olvidan el rostro de desconcierto y la desaprobación de sus familiares, quienes aún después de años siguen sin comprender esa manía de querer ser “diferentes”; cuentan los protagonistas de la historia de este mes que siempre sintieron ese llamado, esa sed, y ansiaban optar por esa vida, irse y tomar un lugar sin nombre como su hogar y ser dueños de su destino. Ahora, luego de varios años, no se arrepienten de la decisión que tomaron, están seguros y con la firme convicción que están en el lugar correcto y haciendo lo que mejor saben hacer…ser libres!

VISTAZO VENEZOLANO por Isabel Ochoa B. Twitter: @IsaOchoaB http://utopiadeunsuenoisa8ab.blogspot.com/ 11


En palabras de un Hippie: “Nuestra cultura y nuestra vida es difícil de explicar porque ustedes están de un lado y nosotros del otro, y para poder comprender esto tendrías que estar de este lado porque muchos creen cosas que no son del todo reales” “Eso de encasillar en: sos una cosa o sos la otra, me parece que es obsoleto, hoy en día te gusta la ecología, te tomas una cerveza, te fumas un porro y…..estudias abogacía (leyes), ¿ves?… No hay un encasillamiento”. “A parte de mi cultura, de ser como soy, sigo siendo mujer como cualquier otra, soy madre, ama de casa, multifacética, viajo y me gusta estar limpia, es la sociedad la que busca apartarnos como raros por no entrar en lo que es normal para ellos” “La gente me pregunta que cuando voy a sentar cabeza pero les pregunto yo: ¿a qué le llaman sentar cabeza? Yo tengo 28 años, tengo mi familia y llevo el sustento para ellos, soy trabajador independiente como muchos acá”

Preguntas cortas en la que todos coincidieron: - Un lugar para vivir: El Mundo - Un lugar para morir: Donde me encuentre, para eso no hay lugar Despidiéndome en esta oportunidad, diré que si hay algo que comparto con los Hippies es que el largo viaje de la vida te ayuda a aprender que no necesitas lo mismo a los 18 que a los 30, y que es ese proceso de aprendizaje el que te ayuda a madurar y a crecer. Debemos aprender a no vivir estandarizados, dar rienda suelta al corazón, sin llegar a ser extremistas pero si volviéndonos valientes para afrontar lo que se nos viene con cada decisión. “Todos somos Hippies en el fondo” hay mucho de cierto en esta frase, a quien no le gustaría viajar sin límites por el mundo, muchos cuidamos la naturaleza y todos ansiamos tener… Amor y Paz..!

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¿Recuerdan la época de los Hippies? ¿Cuando John Lennon estableció una posición de “Amor y Paz” diciendo “Make Love not War”* e hizo aquella mítica manifestación con Yoko Ono; cuando el ejército de Estados Unidos reclutaba a miles de jóvenes para pelear en Vietnam o cuando los hombres se dejaban el pelo largo y tanto hombres como mujeres, se la pasaban drogándose para “pasarla bien”? Bueno, en esa época, se creó la obra llamada: Hair.

Hair

El Musical

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Las obras que han llegado a Broadway son puestas en escena que mantienen al público en el asiento, mismo que no deja de sorprenderse a cada segundo y cada escena de las obras que se desarrollan con grandes actores, productores, directores y, por supuesto, grandes escritores. Ese es el caso de “Hair”: Una juventud cansada de imposiciones, y harta de una realidad gastada y monótona, reacciona en busca de su identidad; mezcla de una vuelta a la naturaleza y a los orígenes indígenas americanos, y de una búsqueda de la libertad a través del amor libre, el rechazo al consumismo y la defensa del pacifismo , Hair una historia que se desenvuelve en los Estados Unidos de la Guerra de Vietnam (19641975) y la famosa época de los “Hippies”. Una obra que comenzó presentándose en 1967 (The Cheetah), después, el 17 de Octubre en Of-Broadway, y finalmente se re estrenó en Broadway el 29 de Abril de 1968. Tanto éxito tuvo este musical de James Rado y Gerome Ragni (letras), y Galt MacDermot (música) que en 1979 se produjo la película (6 años después de la última presentación en Broadway).

¿Pero de qué trata realmente Hair? La obra trata de un grupo de jóvenes en Nueva York, miembros de las “flowers children” (niños flores), un fenómeno de libertad. Juntos luchan para evitar que otros jóvenes vayan al llamado de la armada para enlistarse al ejército. Estos jóvenes experimentan con droga, viviendo un mundo de “amor y paz”. El viaje lleva una trama distinta en la película, sin embargo la historia es relativamente igual, con los mismos personajes, etc. Por los temas que trata, el musical causó una gran controversia desde su estreno; hablando de drogas y sexo, y habiendo escenas de desnudos y rebeldía hacia el país, la obra desafió las normas que en ese entonces estaban establecidas. Otro asunto que causó controversia, fue la demanda por el mal uso de la bandera Norteamericana y el lenguaje obsceno. Sin embargo, fue también el parte aguas para el inicio de las obras teatrales sin censura en Inglaterra. El musical ha sido llevado a Argentina, Inglaterra y España entre otros países. Original de Estados Unidos, “Hair” es una obra representativa para el movimiento Hippie, y sobre todo, representativa para teatro musical de Estados Unidos, siendo un Musical al puro estilo del Rock.

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Hablando de libertad de expresión, de reproche por ir a pelear en la guerra, por la negación de salvar a la patria, de no seguir al Tío Sam y expresar que con amor se llega a la paz, Hair nos muestra que los jóvenes hasta la fecha son capaces de hacer cualquier cosa, por evitar ir a la guerra. El musical ganó en el 2009 el Tony a Mejor Revival1, venciendo a: Guys and Dolls, Pal Joey y otra historia muy querida por el público: West Side Story (Amor sin Barreras). Con una gran orquestación, grandes canciones, fabuloso montaje, no se pueden perder ni el musical, ni la película, les hará pasar de la risa hasta el llanto.

m á g Ha

, R O M A l os e

NO la GUERR

A.

por Mariana Marrufo Estrada @marianitajaws 15


I’m a Gnu, s “...será para mi un placer asistir a su congreso, donde podré transmitir a todos la palabra de lo que es software libre a todos ustedes [...] con respecto al alojamiento, agradezco el hotel y las comodidades pero preferiría quedarme en casa de alguno de los estudiantes u organizadores en el suelo de su cuarto y de ser posible que pudieran aceptar que lleve mi perico conmigo los días que me quede...”

El anterior es un fragmento de la carta de respuesta que nos dio Richard Stallman a la invitación que le hicimos para el 8vo Congreso Internacional de Sistemas Computacionales en el que participé cómo coordinador de conferencistas. Richard Stallman es el fundador del movimiento de Software libre (GNU) y desde el momento en que lo conocí por primera vez, supe que era una persona excentrica, predicador de su propio movimiento, donde se ha proclamado ya Santo de su religion, que es GNU. En la mayoría de sus pláticas sale al escenario con una túnica, un disco duro de computadora en la cabeza como areola y descalzo se hace llamar asi mismo como San IGNUcius, santo de la iglesia de “Emacs” (Un editor de textos originalmente en consola para desarrollo de software). GNU es un acrónimo recursivo para GNU is Not Unuix (GNU No es Unix) y la mascota de este movimiento es un Ñu (al pronunicar GNU en ingles suena exactamente como el nombre del animal). Lo que GNU nos comparte es la libertad de Software y algo que muchos confunden: no es software gratis. Richard siempre clarifica que “Free Software as Freedom not as Free Beer” (Software libre, cómo al hablar de libertad, no cómo en Cerveza Gratis). GNU es entonces la versión computacional de “Haz el Amor y no la Guerra”, comparte con tu prójimo el conocimiento, que es tu hermano e igual.

Richard Stallman creó la fundación de software libre en 1985 para recaudar fondos destinados al movimiento GNU. Pensó entonces que si el objetivo del movimiento es que todos los usuarios de una computadora usaran software libre, era contradictorio que usaran un sistema operativo propietario, entonces el movimiento se enfocó a desarollar un sistema operativo que fuera completamente libre. Un sistema operativo esta formado por programas, editores de texto, controladores para comunicar el Hardware con el Software, así como un Kernel, que es el corazón del sistema operativo; GNU estaba en una etapa muy avanzada cuando llegaron a la fase de desarrollar el Kernel: en 1991 Linus Torvalds había desarrollado un Kernel que cumplía con los requisitos de GNU y fue hasta 1992 que fusionaron GNU con el Kernel de Linux para terminar el sistema operativo. Sin embargo Linux no es GNU y el termino correcto, de acuerdo con Richard, debería ser GNU/Linux y no simplemente Linux. Al final de sus conferencias Richard, de una manera muy peculiar, acepta firmar autógrafos. Cuando la mayoría de los estudiantes se acercan con copias de Linux Richard voltea y les niega el autógrafo, no sin antes darles un sermón de la vergüenza que deberían sentir al confundir Linux con GNU.

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spelt G-N-U Richard y la fundación de software libre presentan un manifiesto donde explican los cuatro niveles de libertad de software: • (freedom 0): Libertad de usar un programa de la manera que uno quiera. • (freedom 1): Libertad de estudiar el programa, saber como funciona y modificarlo para hacer lo que uno necesite. (Tener acceso al código fuente es un prerrequisito). • (freedom 2): Libertad de re-distribuir el software a sus vecinos y comunidad. • (freedom 3): Libertad de distribuir las copias modificadas del software a sus vecinos y comunidad. Podemos ver entonces que los principios no son complicados, son mas bien estándares que nos permiten convivir en la sociedad del software mas amenamente y fomentar el valor de compartir a tus hermanos el conocimiento, que es de todos y nadie debería estar excento del mismo. No pide que nos despojemos de nuestros bienes materiales, no pide que regalemos nuestro intelecto ni mucho menos, lo que intenta enseñarnos es el hecho de compartir con el prójimo. Se han hecho estudios en cuanto a la vulnerabilidad de sistemas operativos propietarios tales como Wndows o MacOS en comparación contra aquellos que siguen la licencia GNU y se ha demostrado que los sistemas mas seguros son aquellos con licencia GNU ya que al tener el código abierto, en cuanto algún programador de la comunidad detecta una falla

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en el sistema, lo reporta e intenta solucionar y, si lo logra, comparte la solución y el código, y lo suben al ciberespacio para que los millones de usuarios instalen una versión con protección a los fallos reportados. Las actualizaciones pueden suceder tan seguido como sea necesario, por horas, por días, semanas o meses. En los sistemas propietarios por otro lado, al no tener el código abierto al publico, sólo se descubren los fallos hasta que suceden y hasta tener suficientes reportes del mismo error; entonces sus desarrolladores destinan un programador o un equipo a ver la causa del fallo y así intentar solucionarlo, si la solución tomara un día en terminarse, deberán esperar hasta que tengan suficientes arreglos para generar un paquete y liberar una actualización (por lo general son mensuales). El movimiento que Richard Stallman comenzó no es entonces tan descabellado; empezó a principios de los 80 cómo una de las ultimas oleadas del “hippismo” y la mentalidad y personalidad de los fundadores de la Fundación de Software Libre, que hoy vemos cómo personas un tanto excéntricas, no son nada más que el vivo espíritu de “Amor y Paz” aplicado a ingieneria de software. Esto causó muchos problemas con la mentalidad que Linus Torvalds tiene, por lo que genero muchos problemas en el apogeo de Linux y del Software libre, conflictos y demandas millonarias, ya que Linux estaba tomando ventaja de algo que no estaba aplicando; aclamaba ser software libre cuando algunos de los archivos (“BLOBS”) eran privados

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y la palabra en boga era Linux y no GNU, por lo que se estaba vendiendo algo pero nunca aplicando el principio de compartir. San es un hippie moderno, podríamos decir. Y es, en efecto, bastante exentrico para la cultura empresarial y social en la que hoy vivimos, pero es una persona digna de escuchar, ya que defiende a capa y espada sus ideales, que a fin de cuentas nos motivan a tener una sociedad mas ecuánime y solidaria.


“The GNU Song” A year ago last thursday, I was strolling in the zoo When I met a man who thought he knew the lot He was laying down the law about the habbits of baboons And the number of quills a porcupine has got So I asked him “What’s that creature’s name?” and he answered “That’s a helk!” And I’d have gone on thinking that was true If the animal in question hadn’t put that chap to shame, And remarked—”I ain’t a helk—I’m a gnu! I’m a gnu—I’m a gnu The g-nicest work of g-nature in the zoo I’m a gnu—how do you do? You really oughtta g-know w-who’s w-who I’m a gnu—spelt G - N - U I’m not a camel or a kangaroo So let me introduce, I’m neither man nor moose Oh, g-no, g-no, g-no, I’m a gnu!” I had taken furnished lodgings down at Rustington-on-sea Whence I travelled on to Aston-under-lyne On the second night I stayed there I was wakened from a dream Which I’ll tell you all about some other time Among the hunting trophies on the wall above my bed Stuffed and mounted was a face I thought I knew A bison? An okapi? Could it be a hearty beast? Then I seem to hear a voice—”I’m a gnu! I’m a gnu—a-g-nother gnu I wish I could g-nash my teeth at you I’m a gnu—how do you do? You really oughtta g-know w-who’s w-who I’m a gnu—spelt G - N - U Call me bison or okapi and I’ll sue Nor am I in the least like that dreadful hearty beast Oh, g-no, g-no, g-no, I’m a gnu! G-no, g-no, g-no, I’m a gnu! G-no, g-no, g-no, I’m a gnu!”

por Martín Moscosa @mmoscosa

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OBTURADOR

ABIERTO 20


Paz en el mundo, no más guerra Fotografía: Paz en el mundo, No más guerra. Cámara Digital: Panasonic Lumix Obturación: f/2.8 Tiempo de exposición: 1/15 s Velocidad ISO: 800 Distancia focal: 6mm Características: Editada con Ps CS4

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Nuestros valores son la tolerancia y el amor Fotografía: Nuestros valores son la Tolerancia y el Amor Cámara Digital: Panasonic Lumix Obturación: f/2.8 Tiempo de exposición: 1/30 s Velocidad ISO: 250 Distancia focal: 6mm Características: Editada con Ps CS4

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La música es nuestra expresión Fotografía: La música es nuestra expresión. Cámara Digital: Panasonic Lumix Obturación: f/2.8 Tiempo de exposición: 1/30 s Velocidad ISO: 200 Distancia focal: 6mm Características: Editada con Ps CS4 + textura

Movimiento hippie Fotografía: Movimiento Hippie Cámara Digital: Panasonic Lumix Obturación: f/2.8 Tiempo de exposición: 1/15 s Velocidad ISO: 400 Distancia focal: 6mm Características: Editada con Ps CS4

Twitter: @lizfernandezg Facebook: facebook.com/liz.fernandezgfotografia http://flickriver.com/photos/lizfernandez/ http://www.flickr.com/photos/lizfernandezg/ http://lizfernandezg.blogspot.com/

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Dale una oportunidad a la paz 24


Resplandor 25


Entre flores

Una nueva mirada

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Nuevos horizontes Por: Deisy Fox Twitter: @Deisyfox

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Revista Transmigracion Marzo  

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