Presentación Isabel Del Campo

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TRABAJO DIGNO, UN DERECHO PARA TODOS Isabel del Campo, Gerente Fundación Trabajo para un Hermano En nombre de la Fundación quiero agradecer este encuentro de los actores del mundo laboral. Éste es el contexto donde se puede generar el mejor de los productos de un país: el Buen Trabajo. Aquí es donde se puede producir la inclusión, el verdadero diálogo social. Cada actor puede aportar desde sus intereses y desde lo que entrega a la sociedad, pero sobre todo, desde su particular visión del país que soñamos y esperamos construir. Este encuentro, como acontecimiento, marca un momento nuevo. Es en sí un signo de esperanza que nuestra Fundación está muy contenta de gestionar. Sin embargo en la Fundación Trabajo para un Hermano, desde nuestro lugar y sentido junto a quienes no tienen trabajo o lo tienen pero en condiciones precarias, vemos muchos otros signos de esperanza. Observamos que actualmente hay mayor preocupación por crear mejores condiciones laborales, seguridad laboral, y conciencia de producción limpia. Por otro lado, los actores sociales se movilizan y con esto se generan nuevos espacios de negociación. Las dolorosas situaciones que hemos vivido como país en tragedias laborales nos han obligado a tomar conciencia sobre los espacios de trabajo, sobre la producción y la competitividad. Hoy sabemos que no basta con producir, que no basta con dar y tener trabajo. Falta una política país que asegure que los empleos que se generen sean de calidad. Hay que producir bien. Hay que tener y dar Buen Trabajo. Y para lograr esto ningún actor del mundo laboral puede quedar excluido. Todos y cada uno tienen un aporte que hacer. Trabajo para un Hermano, como parte de la sociedad civil, se suma a esta nueva exigencia de nuestros tiempos de mercados globales, tecnologías de punta y desafíos de la humanidad, como lograr un Buen Trabajo para todos y todas. Pero hay que avanzar como país en homogenizar el aparato productivo, donde las reglas del juego no sean solo colocadas por las grandes empresas. Por eso hemos creado el material de Dialogo Social y Buen Trabajo.


En la actual realidad del país, con sus signos de esperanza y los evidentes problemas que afectan a tantos trabajadores, nuestra fundación sueña con mejorar aspectos fundamentales para crecer con justicia, paz y pensando en el bien común. Por tanto el pensar no solo el salario mínimo, también el salario máximo toma especial relevancia. Soñamos que el crecimiento económico tenga una mejor distribución; soñamos que todo el que trabaja tenga ingresos justos, es decir, que al menos cubran sus necesidades básicas familiares. Soñamos con sindicatos más representativos, y con dirigentes que no se perpetúen en el tiempo de manera que el bien común no quede menoscabado por los intereses personales. Los sueños traducen ideales que no imponen desafíos y tareas. Como fundación vemos que hay mucho que-hacer: - producir más y mejor para generar riqueza y mejorar los salarios, - mejorar las condiciones laborales, que mejora la seguridad laboral y la productividad, - aumentar la protección social, que produce paz social y ganas de vivir en un país, - generar mas asociatividad y organización laboral, para que haya más inclusión. - contar con sindicatos y dirigentes que tengan sus planes de acción y propuestas levantadas desde las bases. Son tareas a nuestro juicio urgentes, para avanzar hacia una sociedad más justa y que de oportunidades a todas y todos. Como dije al principio, ningún actor del mundo laboral puede quedar excluido de estas tareas y desafíos. Y la fábrica del Buen Trabajo, donde se produce este preciado y necesario producto, es el diálogo social. No sólo la mesa de negociación, ni los encuentros tripartitos. El diálogo social es mucho más que esto. Ante la conciencia de muchos trabajadores de una gran inequidad, de no sentirse escuchados, de sentir que son otros los que toman las dediciones por uno la Fundación ha creado este material que vuelve a poner en el centro a la persona humana: - Creación de espacios de diálogo permanente y no solo cuando se produce el conflicto - Una propuesta que se inicia desde la conciencia de la dignidad humana


- Una metodología que rescata la multiplicidad de facetas que involucra e implica el trabajo en nuestras vidas - Una propuesta que rescata nuestra misión co creadora con Dios a través del trabajo Si queremos construir un mundo en paz, donde todos tengamos un espacio, este tiene que ser construido con justicia social. El trabajo es uno de los principales elementos de este proceso. El tipo de trabajo que realizan las personas y el trato que reciben repercute directamente en su sentido de dignidad, su solidaridad, su vida familiar y su participación en la comunidad. El trabajo tiene resonancias en la vida de la mayoría de las personas. Cuando trabajamos y tenemos condiciones para hacerlo bien, surge lo mejor nuestro: podemos crear, podemos aportar. Por tanto, no se trata solamente de crear puestos de trabajo, sino que éstos han de ser de calidad aceptable. No cabe disociar la cantidad de empleos de su calidad. ¿Seremos capaces de encontrar soluciones que representen un futuro mejor para nuestros jóvenes? ¿Seremos capaces de crear y fomentar la protección social adecuada para todos? El camino Diálogo Social y Buen Trabajo que propone la Fundación Trabajo para un Hermano se ofrece como una alternativa para construir espacios diferentes. El material que ponemos a su disposición es, al menos, un buen intento que trabajaremos constantemente en perfeccionar. ¡Pruébenlo! Muchas gracias.