Issuu on Google+

LOS TRABAJADORES Y LOS SINDICATOS SON LOS VERDADEROS CULPABLES DE ESTA CRISIS. ¡QUÉ PAGUEN POR ELLO! Si, si, los trabajadores y sobre todos los sindicatos y sus representantes somos los verdaderos culpables de esta crisis. Ya es hora de decir las verdades. Sindicatos y trabajadores hemos sido todos unos irresponsables, por haber pedido durante estos años de bonanza económica y enormes beneficios empresariales, que nos subieran el IPC en nuestro salario, y algunos años un poquito más, un 0,15%, para no perder poder adquisitivo, mientras las empresas ganaban más del 20% anual: insuficientes beneficios. Hemos sido unos abusones, por haber reivindicado medidas para la conciliación familiar de las madres trabajadoras y haberlas conseguido: reducción de jornada por cuidado de hijos, permiso de paternidad, complementos salariales por riesgo en el embarazo, etc... Ahora por fin sabemos que si la mujer es madre es su responsabilidad, y si no puede ejercer las dos funciones; madre y trabajadora, que deje una de ellas. Lo que importa en la empresa es la productividad y una mujer no es nada productiva cuando se queda embaraza y es madre. Hemos sido unos salvajes, cuando las empresas han querido despedir a plantillas enteras ilegalmente, y hemos convocado movilizaciones, para denunciarlo y defender el empleo, y si no lo hemos conseguido por esta vía, hemos tenido la mala leche después de demandar ante los juzgados, y nos han dado la razón, con lo que la empresa a tenido que pagar las indemnizaciones legales, con lo que ello disminuía los beneficios del empresario. Los delegados sindicales somos un verdadero cáncer, porque cuando un trabajador tiene un problema con la empresa, acude a nosotros y con la fuerza de la organización, reclamamos y conseguimos lo que le corresponde: permisos, vacaciones, salarios, derechos, indemnizaciones, contratos legales, horarios, turnos, etc… Además, somos los que les informamos de sus derechos. Este es el verdadero cáncer de las empresas, y por eso estamos en esta crisis. Por eso, en las empresas donde no hay sindicatos todo funciona de escándalo: los trabajadores no tienen información, ni nadie que les apoye y les asesore, no tienen fuerza ante el empresario, de forma que no piden esas mejoras que tenemos donde si hacemos cumplir la ley, porque no se les paga las subidas salariales, porque no se les da las paradas visuales, porque no se les publica los turnos con suficiente antelación… Así la empresa marcha estupendamente, con unos beneficios magníficos siempre. Y ya es hora de que reconozcamos que el beneficio empresarial que es lo que debe importar en una economía tan competitiva, no las necesidades y derechos de estos pobres infelices a los que se les contrata y que están ahí para hacer lo que los empresarios quieran, que ya está bien de tanto pedir. Además, por culpa de los sindicatos se tiene que firmar un convenio cada cierto tiempo. Y por culpa de los convenios, los empresarios tienen que pagar un poquito mas de salarios, reflejar en ellos los derechos que las sentencias les han dado a los trabajadores en los juzgados, mejorar las condiciones laborales... Vamos, una perdida de recursos importante para las ganancias de los empresarios, que son las que deberían importar, y no tanta tontería. O si no, ¿Para que se crea una empresa? Los que crean riqueza son los empresarios, no los trabajadores que nada más que saben molestar pidiendo mejoras. Si no fuera porque son los que fabrican los productos que compran ellos mismos para que el empresario gane su dinero bien merecido…


Por poner un ejemplo de estas tonterías de los trabajadores, este mismo año, por culpa de los sindicatos, las empresas no se han podio quedar con el 1% de los salarios que habían decidido no pagar, y que hubieran ido al beneficio empresarial. Por culpa de los sindicatos, todos los trabajadores de los sectores como el telemárketing donde los sindicatos, sin ningún coste para el trabajador, han ido a juicio hasta el Tribunal Supremo, van a cobrar este 1% por sentencia. Si no existieran estos sindicatos que ponen esas demandas colectivas, sin coste para los trabajadores, estos, individualmente, no la hubieran puesto en la inmensa mayoría de los casos, y así las empresas hubieran tenido este 1% más de beneficio robado directamente del salario de los trabajadores salarios. Somos un gran lastre para la economía de las empresas. Además, los sindicatos, esos que no han hecho nada por los parados, se han preocupado porque las prestaciones de estos desempleados suban o se alarguen cuando terminaban, como la ayuda de los 400 euros, escasa, pero que no hubiera existido sino hubieramos presionado al Gobierno. ¡Cúanto ahorro podría haber tenido la administración pública para maquillar sus cuentas y poder pagar esos cargos a dedo tan importantes para el buen funcionamiento del país! Nos preocupamos por los inmigrantes, por tener asesorías jurídicas para informar y ayudar a los trabajadores, por la formación de estos, etc... Todo en beneficio del trabajador. Si los trabajadores están organizados y conocen sus derechos, y tienen apoyo y fuerza para reclamarlos, la empresa no gana el dinero que quiere ganar, y eso es lo peor que puede pasar. Mirad al presidente de la CEOE, por ejemplo, que el pobre va a tener que ir a múltiples juicios por pequeños descuidos en la aplicación de la legalidad, él que ha dado trabajo, de baja calidad, pero trabajo, a tantos desagradecidos. Como vemos somos los trabajadores y los representantes sindicales, que ellos eligen democráticamente en unas elecciones, los verdaderos lastres de la economía y los verdaderos culpables de haber llegado a esta situación de crisis y de paro. Ahora nos toca pagar nuestros pecados. Empecemos por aceptar resignadamente esta reforma laboral y las que vengan, para que las empresas sigan ganando mucho dinero, salgan de la crisis, y nosotros nos quedemos con la perdida de derechos que trae esta reforma para siempre, para que no volvamos a caer en otra crisis. Recortemos la jubilación, porque una vez que hemos trabajado toda la vida: ¿para qué les servimos? Mejor que nos dejen con una paga mínima, que total, para lo que consumen y gastan los mayores, contra menos cobre mejor. Recortemos las prestaciones por desempleo si es posible, que trabajen esos zanganos y se dejen de pretender escoger un trabajo acorde a lo que han estudiado durante años y años de carrera. Quitémosle fuerza a los sindicatos, que así la clase trabajadora, esa que hay que negar que exista a toda costa, no tendrá ni fuerza ni organización para exigir sus derechos. Recortemos en financiación pública en todos los ámbitos, que lo que no haga el estado, ya lo harán nuestros queridos empresarios, eso sí, cobrando una pequeña suma a cambio. Para salir de esta crisis tenemos que tomar como ejemplo a los países que más están creciendo económicamente: China, India, Brasil, que crecen al 8%. España lo hace al 0,3 o en recesión por culpa de los sindicatos y los trabajadores que los apoyan. En esos países, no hay sindicatos, no hay derechos laborales, no hay igualdad ni conciliación, no hay prestaciones por desempleo para los vagos que no quieren trabajar, ese es el modelo que debemos seguir. Así “los mercados” confiaran en un país económicamente fuerte, productivo y competitivo.

Y encima, una huelga general para protestar… ¡Pero hasta donde vamos a llegar…! _________________________________________ COMFIA-CCOO agrupación telemarketing andalucía Tel: 955 657 900–Fax: 954 220 616-móvil: 609 818 960 e-mail: telemandalucia@comfia.ccoo.es www.comfia.info - www.comfia.net/telemarketing/ adherida a la unión network internacional


culpables