Issuu on Google+

ALMOGAREN REVISTA DEL CENTRO TEoLoGlco DE LAS PALMAS

JUNIO 1992 No 9

Fundamento de la donaci贸n pontificia de Canarias por A N m N r o m R c I A Y m R c I A

m

Una escultura cristiana en la cueva aborigen de la Aldeita (Fuerteventura) por JOSE LAVANDERA LOPEZ

Los relatos tradicionales del Pino y Candelaria: hacia una relectura de la Ihistoria de la conquista por FELIPE BERMUDEZ SUAREZ

evangelizaci贸n lu眉ana: el Obispado de 7'elde m La por JOSE GARCIA SANTOS O.EM.

m m m

Fray Vicente Peraza 0.P en Canarias. por FRANCISCO CABALLERO MUJICA

Pilonaje o Patrimonialidad de los beneficios curados en Canarias por ANTONIO BETHENCOURT MASSIEU

Las primeras pilas bautismales en Canarias por JESUS HERNANDEZ PERERA


ALMOGAREN Revista del Centro Teol贸gico de Las Palmas

N? 9 JUNIO 1992


Edita:

Director:

Secretaria:

Consejo de Redacción:

Centro Teológico de Las Palmas

Felipe Bermúdez Suárez

Maria Teresa F. Figares de Damas

José Domínguez PéreZ Isidoro Sánchez López José Lavandera López José Luis Guerra de Armas José Alonso Morales

~dministraeión: Maria José Campoy Rosa iópez Botas, 8 35001 Las Palmas de Gran Canaria Teléfono y Fax: (928) 31 99 24

Diseño cubierta:

Imprime:

Elias Zait León Javier Alzugaray Garsia

Imprenta Pérez Galdós, S.L. Profesor Lozano, 25 (El Cebadal) 35008 Las Palmas de Gran Canaria

Dep. Legal G.C. 451-1988


S U M A R I O Págs.

7

IV Jornadas de historia de la Iglesia en Canarias (Presentación) por JOSE LAVANDERALOPEZ............................................. ESTUDIOS

IV Jornadas de historia de la Iglesia eil Canarias (Introducción) por RAMON ECHARREN YSTURIZ ...................................... Fundamento de la donación pontificia de Canarias por ANTONIO GARCIA Y GARClA .......................................................... Una escultura cristiana en la cueva aborigen de la Aldeita (Fuerteventura) por JOSE LAVANDERA LOPEZ .................................

Los relatos tradicionales del Pino y Candelaria: hacia una relectura de la historia de la conquista por FELIPEBERMUDEZ SUAREZ.. La evangelización luliana: el Obispado de Telde por JOSE GARCIA SANTOS 0.F.M. ...............................................................

La recristianización mariana de Tara y Amagro por GRACIELA GARCIA SANTANA .......................................................... Las primeras devociones en Tenerife y su iconografía por CARLOS JAVIER CASTRO BRUNETTO .............................................. La obra en América de la Orden Bethlemita fundada por el tinerfeño Pedro de Bethencourt por ANALOLA BORGES JACINTODEL CASTILLO .....................................................................


Fray Vicente Braza O.P. en Canarias por FRANCISCO CABALLERO MUJICA ............................................................... 133 Pilonaje o patrimonialidad de los beneficios curados en Canarias por ANTONIO BETHENCOURT MASSIEU ............................... 157 Estudio e iconografía de la Cruz en la conquista de Tenerife por ANA M A R I A PEREZ MARTELL ..........................................

177

Las primeras pilas bautismales en Canarias por JESUS HERNANDEZ PERERA .................................................................. 191 La arquitectura canaria a raíz de la conquista. La gestación de un lenguaje por FRANCISCO GALANTE GOMEZ ......................... 213


EDITORIAL

El Departamento de Historia de la Iglesia en Canarias de nuestro Centro Teológico está siendo, en los últimos años, el más productivo de nuestros departamentos. Es justo que sea el que más aparece en nuestras páginas. Su Coordinador, José Lavandera, merece nuestra felicitación. Nos alegra poder ofrecer en este número el contenido casi completo de las IV Jornadas de Historia de la Iglesia, celebradas en el mes de diciembre pasado. Hay que lamentar la ausencia de dos excelentes trabajos allí presentados (de Francisco Morales Padrón y Julio Cuenca), cuyas firmas hubieran enriquecido aún más el amplio elenco de temas y autores. Expresamente se hizo coincidir el temario de las Jornadas con la efemérides del Quinto Centenario, para sumarnos, desde nuestra atalaya, al acontecimiento, insistiendo en su perspectiva canaria y sin olvidar la obligada referencia americana. Canarias también, y antes que América, experimentó la Conquista europea y también en torno a ella y con ella llegó, de hecho, la Evangelización inicial de las Islas. Reflexionar, desde la historia y desde la teologia, sobre esos hechos pasados era un deber ineludible para nuestro Centro Teológico. Somos conscientes de que nuestra publicación ve la luz en unos momentos importantes para la vida social del Archipiélago y de las dos Diócesis canarias. La vida política, social y económica de las Islas experimenta actualmente una verdadera convulsión. Nuestra Comunidad Autónoma padece, más que ninguna otra del Estado español, el paro, la inseguridad en el empleo, la incertidumbre en la agricultura, pesca y turismo. Se necesitan caminos para superar los costes sociales de la entrada en Europa, sobre todo para que no


paguen el precio los más desfavorecidos del sistema económico imperante. Se perfilan caminos políticos que garanticen que sea nuestro pueblo quien decida su futuro, alcanzando cotas mayores de autogobierno. A nivel eclesial, el Sínodo Diocesano de nuestra Diócesis de Canarias, convocado y presidido por nuestro Obispo, D. Ramón Echarren Ystúriz, experiencia de alto valor teologal y evangelizador, nos abre a la esperanza de días de bendición y de gracia para nuestra Iglesia local. Y, en la Diócesis de Tenerife, la aplicación del Plan Pastoral, con el impulso apostólico del nuevo Obispo, D. Felipe Fernández García, se viven igualmente tiempos de creatividad y de misión, con iniciativas tan elogiables como sus Encuentros en la Cultura, realización que se ha ido consolidando y fortaleciendo con el paso de los atlos, con el protagonismo de nuestros colegas del Centro de Estudios Teológicos de la Diócesis hermana.

En este contexto ofrecemos nuestras consideraciones sobre la historia de acontecimientos tan decisivos como la Conquista y Evangelización de Canarias, en los siglos XIV, XV y XVI. Las lecciones del pasado tal vez iluminen las tareas del presente. Con este deseo se publica este número 9 de ALMOGAREN, en cuya edición nos hemos esmerado con especial ilusión.


PRESENTACION

JOSELAVANDERALOPEZ DIRECTOR DEL DEPARTAMENTO DE HISTORIA DE LA IGLESIA EN CANARIAS

Al comenzar a preparar la celebración de las IV Jornadas de Historia de la Iglesia en Canarias, el Departamento de Historia de este Centro Teológico, se encontró con la fecha-acontecimiento de 1992. Aunque es verdad que las Jornadas se celebrarían en 1991, a nadie se le podía ocultar que nos situábamos en el umbral del año del descubrimiento americano, y que además siguiendo el proyecto que nos habíamos trazado, la celebración de las Jornadas tendrían un carácter bianual, con lo cual las próximas ya serían en 1993. Parecía lógico por lo tanto que el tema-marco de estas Jornadas estuviera centrado en torno al núcleo de relaciones culturales Canarias-América. Sin embargo, una vez debatido el tema en profundidad, consideramos que, sin descartar el estudio del hecho americano, convenía que el esfuerzo investigador se centrara en la problemática y fenomenologia religioso-cultural que supuso el hecho de la evangelización y conquista de Canarias. Los dos acontecimientos se habían llevado a cabo en el siglo XV, aunque en el caso canario ostentaba un largo preludio en el siglo XIV. Esta conveniencia se reforzaba en el hecho de que no pocas estructuras coloniales experimentadas en Canarias se trasplantaron luego a tierras americanas. Además, nos parecía evidente que era desde la originalidad de investigación propia de este Departamento, desde donde se podría abordar con más conveniencia el desarrollo de este tema. De aquí partió nuestra decisión final con respecto a la idea clave de las Jornadas: "Evangelización y conquista de Canarias".


Desde la base de estos supuestos se articularon las ponencias y comunicaciones en torno a cuatro grandes ideas-marco: El lunes 16 de Diciembre: "Mundo aborigen canario y evangelización cristiana". Martes 17 de Diciembre: "Los inicios de la evangelización en Canarias". Miércoles 18 de Diciembre: "Canarias-América. Dos culturas al encuentro". Jueves 19 de Diciembre: "Primeras estructuras de la organización eclesiástica en Canarias". Conscientes de nuestras limitaciones, pensamos que gracias a la espléndida y generosa colaboración de todos los que han hecho posible estas Jornadas, seguimos aportando desde este Departamento de Historia de la Iglesia en Canarias, el insignificante grano de arena que un día haga posible el remate de ese edificio que entre tantos estudiosos se trata de construir: La Historia de la Iglesia en Canarias.


ALMOGAREN. 9. (92)%gr. 15

20.

O CENTRO TEOLOGICO DE LAS PALMAS

IV JORNADAS DE HISTORIA DE LA IGLESIA EN CANARIAS

RAMON ECHARRENYSTURIZ OBISPO DE CANARIAS

Es para mi una alegría introducir estas IV Jornadas de Historia de la Iglesia en Canarias dedicadas al tema de la Evangelización y Conquista de Canarias. Una alegría acompañada de agradecimiento a cuantos las han hecho posibles con su trabajo callado y constante a lo largo de años, con su inquietud de investigadores, con sus desvelos en organizarlas, con su colaboración tantas veces desinteresada, con su asistencia en su celebración, con su cariño siempre a la Iglesia y a nuestro Archipiélago, con su convencimiento de que un pueblo sin memoria histórica acaba o perdiendo su sentido de pueblo o no alcanzando nunca su propia identidad. Y para nosotros, los cristianos, ambas situaciones representan un obstáculo muy serio para que el hombre pueda encontrarse consigo mismo de forma tal que pueda encontrarse con el Señor y su Buena Noticia, que pueda reconciliarse consigo mismo y acoger y comprender la reconciliación que Dios le ofrece con los demás, con la naturaleza que le rodea, con Dios en primero y último extremo. Las Islas Canarias fueron indudablemente conocidas por los navegantes mediterráneos de la antigüedad. En todo caso fueron contactos esporádicos y marginales. Los tartesios y fenicios debieron ser los primeros en divisar las


16

RAMON ECHARREN YSTURIZ

islas; y, a través de ellos, los poetas griegos las denominaron Islas Afortunadas. Conocidas igualmente por romanos y árabes, es durante los siglos XIII y XIV cuando a sus costas arriban un número importante de navegantes europeos, mediterráneos y atlánticos, movidos las más de las veces por intereses políticos y económicos. La Curia Pontificia fue la primera en preocuparse por evangelizar a las Islas. Para ello, Clemente VI, en uso de su teórica potestad sobre los infieles, erigió en Reino al Archipiélago, otorgando su soberanía, con el título de Príncipe de la Fortuna, a Luis de la Cerda, vástago de la Casa Real de Castilla. Pero la nueva monarquía se esfumó en el vacío. Por estos mismos años se iba gestando en Mallorca una empresa mucho más trascendente: la evangelización de Canarias por la exclusiva acción misional, proscribiendo la depredación y la violencia que hasta entonces se ejercía sobre los indígenas. Estos apóstoles habían organizado cofradías seglares para recoger limosnas con que sufragar los gastos del viaje y el sostenimiento de la futura misión. Una circunstancia merece ser destacada: que contaban los misioneros con la valiosa colaboración de doce indígenas neófitos, víctimas de expediciones piráticas, comprometidos a propagar la fe entre sus coterrános. Anunciar a Jesucristo, con obras y con palabras, como paradigma del hombre, creado a imagen de Dios y desde ahí, promover la dignidad de la persona humana, superando las injusticias y liberando al hombre de todas las carencias; inculturizar el Evangelio, asumiendo los valores positivos de las diversas culturas; educar a las personas a fin de que se desarrollen todas las posibilidades individuales y colectivas; y hacer constatable la comunión intereclesial, como signo del amor de Dios -dimensiones "integrantes" de la Misión (Evangelii Nuntiandi de Pablo VI y Redemptoris Missio de Juan Pablo 11)- aparecen ya como "la razón de ser" del anuncio salvífico en la Iglesia de los siglos XIV y XV. Cuando, en 1340, portugueses y genoveses descubren los primeros archipiélagos africanos (Madeira, Azores, Canarias, etc.) poblados por seres poco numerosos que vivían en un grado de civilización elemental y no eran ni musulmanes, N judíos, ni asiáticos orientales, el Papa Clemente VI, mediante las bulas de 1344, "Tuae devotionis sinceritas" y "Vinea Domini Sabahot", declaró solemnemente que "los pobladores de las islas del Océano eran seres humanos y, como tales, les correspondía el disfrute de "derechos naturales del hombre", en especial el derecho a la vida, a la libertad y a la pacífica posesión de los bienes...". Pero Clemente VI entendía que la persona humana únicamente


I V JORNADAS DE HISTORIA DE LA CGLES~A EN CANARIAS

17

alcanza la plenitud de la dignidad cuando se convierte en miembro del Cuerpo de Cristo (Iglesia); de ahi que se dispusieran, enseguida, los medios necesarios para comunicar la fe cristiana a los naturales de las islas descubiertas. De hecho, en 1351, se organizaron las primeras misiones franciscanas en Telde (Canarias) que produjeron, también, los primeros mártires entre los misioneros. Cuando Clemente VI conoció tan prometedor panorama erigió una nueva diócesis misional con el nombre de Obispado de la Fortuna, autorizando a su titular a bautizar a la sede con el nombre de la ciudad que escogiese como residencia. El primer obispo fue el carmelita Fray Bernardo, (1351). La nueva diócesis sobrevivió por espacio de medio siglo conociéndose los nombres de sus cuatro primeros titulares. El lugar escogido para residencia de la Catedral -una humilde cueva seguramente-, fue la ciudad indígena de Telde, en la isla de Gran Canaria. Esta Misión se vio reforzada en el último tercio de la centuria con la actuación de misioneros catalanes. Sin embargo las depredaciones y violencias de expediciones mediterráneas anularon en una buena parte aquellos meritorios intentos. Un nuevo impulso a la evangelización se experimenta en los albores del siglo XV, con la conquista betancuriana bajo los auspicios de Castilla. Por bula de Benedicto XIII, se creó el nuevo Obispado del Rubicón, en Lanzarote. Fue su primer obispo Fray Alonso de Sanlúcar. En 1424, y a consecuencias del Cisma de Occidente, se creó el Obispado de Fuerteventura, siendo su primer y único titular Fray Martin de las Casas. La vuelta a la unidad se produce hacia 1430, cuando el segundo obispo del Rubicón reconoce la autoridad de Martin V. Aunque ya me he referido a ello, mención especial merece la abnegada labor misionera de los franciscanos desde sus conventos de Lanzarote (1440) y Fuerteventura (1416). Sus únicas armas fueron la predicación, el sacrificio y el ejemplo. Relieve especial alcanzó la actuación del Vicario minorita Fray Juan de Baeza. El éxito coronó de tal forma sus esfuerzos que en el plazo de dos décadas estaba evangelizada la población aborigen de Lanzarote, Fuerteventura y El Hierro, al mismo tiempo que se había iniciado la predicación del evangelio en La Gomera y Gran Canaria. En la sociedad europea de la época se aceptaba la esclavitud -infieles capturados en la guerra o adquiridos como mercancías-. La Iglesia carecía de jurisdicción sobre ellos. Esta costumbre la Iglesia no podia admitirla, ya que entorpecía el arraigo y desarrollo de la dignidad humana, obstaculizando


18

RAMON ECHARREN YSTURIZ

asi el anunciode la salvación. El Papa Eugenio IV, en 1435, tras amenazar, reiteradamente, con la pena de excomunión a quienes practicasen la esclavitud con los habitantes de las nuevas tierras, concedió indulgencia plenaria, en las mismas condiciones que se otorgaba a los peregrinos a Tierra Santa, a cuantos manumitieran a un esclavo y, así mismo, a cuantos ayudasen a perseguir, impedir o suprimer el indigno comercio de esclavos. Efectivamente de gran importancia fue la bula de Eugenio IV (1434) titulada "Regimini gregis" sobre libertad de los aborígenes. Al promediar la centuria la evangelización había penetrado de manera notable en todas las islas canarias, especialmente bajo el pontificado del Papa humanista-Pío 11, el cual garantizó los pactos o confederaciones que los obispos concertasen con los naturales todavía sin convertir. El Concilio de Basilea y las Bulas pontificias "Dum diversis", "Romano Pontifex" e "Inter coetera" asumieron las enseñanzas de Clemente VI y Eugenio IV y legislaron que "la única legitimidad posible para acceder a la posesión de un nuevo territorio procedía del propósito obligatorio de promover la fe entre los pobladores del territorio en cuestión". A partir de la bula "Aeterni Regis" del Papa Sixto IV, 21 de Junio de 1481, la corresponsabilidad en la evangelización de "nuevas tierras", entre la Corona española y el Papa, adquiere categoría de normalidad, así como el recurso a la Santa Sede en momentos de conflicto como a árbitro supremo. Así se atenúan los enfrentamientos en Canarias y el Norte de Africa. El crecimiento del interés por el anuncio del Evangelio queda demostrado en el hecho de la fundación de un colegio especial, en tiempos de los Reyes Católicos, en Ondárroa (Guipuzcoa), para formar misioneros franciscanos con destino al archipiélago canario. La sensibilidad respecto a las humillaciones con que algunos sometían a los aborígenes canarios llegó a ser tan notoria que el propio rey D. Fernando el Católico, en varios documentos "considera las injurias, infligidas a los indigenas, a sus familias, amigos y propiedades, como hechas a si mismo". En Mayo de 1481 se otorgó un privilegio a los habitantes de Gran Canaria -renovado treinta y cuatro años después por el propio Fernando el Católico-, dirigido a los jefes locales indigenas, en el que se les concedía igualdad de derechos y de protección que a los demás súbditos de la Corona. La "reforma general" de la Iglesia española, durante el reinado de los Reyes Católicos, protagonizada por obispos de la talla de Hernando de Talavera, Diego de Deza y Francisco Jiménez de Cisneros, tuvo parte decisiva en la conservación de la fe católica durante la ruptura protestante y en la


I V JORNADAS DE H ~ S T O R L A DE LA IGLESIAEN CANARIAS

19

evangelización e implantación de la Iglesia en el Nuevo Mundo. En 1473 y 1478 se celebran los Sínodos (o Concilios) de Aranda de Duero y Sevilla, que toman acuerdos fundamentales para asegurar la reforma, urgiendo el anuncio del Evangelio y el testimonio de vida a párrocos y obispos, de los que se exige que sean "letrados" y de "vida honesta" y de origen humilde o "medio" pues la clase alta se hallaba corrompida por el ambiente ambicioso y guerrero de la epoca. Se fundaron colegios de clérigos y religiosos, a fin de educar -en el espíritu de la reforma- a los aspirantes al sacerdocio que eran como una especie de anticipos de los Seminarios de Trento. La disciplina en estos Centros era cuasi monacal, ya que se pretendía fundamentar y potenciar la piedad y el celo apostólico de los clérigos estudiantes y así renovar, paulatinamente, a la Iglesia española. Entre los portaestandartes de esta reforma eclesiástica sobresale el franciscano Francisco Jiménez de Cisneros, dinamizador del movimiento espiritual no sólo entre los franciscanos y las religiosas, sino entre el clero y el pueblo de la inmensa archidiócesis de Toledo, a la que fue promovido en 1495. Salvó la liturgia mozárabe, reunió Sínodos en Alcalá y Talavera, cuyas resoluciones eran aplicadas al fomento de la vida espiritual no sólo de la sede primacial de Toledo, sino de toda España, dados los importantes cargos que Cisneros desempeñó. La fundación de la Universidad de Alcalá por Cisneros, para impulsar "los estudios generales" pero, especialmente, los eclesiásticos y la publicación de la Biblia Poliglota contribuyeron al florecimiento de la literatura ascéticomístico-espiritual, facilitado por la introducción de la imprenta. Toda esta labor de Cisneros vigorizó a la Iglesia y la encarriló por caminos de la fidelidad a las Escrituras, a la Tradición y a la autoridad legítima; a la vez que hacía posible el incremento de las vocaciones al servicio del Evangelio en el exterior, tanto entre religiosos y sacerdotes, como entre los seglares, lo que facilitó grandemente la decisión de partir hacia Canarias y América y de contar con Obispos o sacerdotes que consolidasen las primeras iglesias locales del Atlántico o transoceánicas. Al mismo tiempo se iba preparando la reforma de la Teología, cuyo cenit llegaría después de la muerte de Cisneros, con el esplendor de la Escuela de Salamanca; pero en cuyo auge tuvieron enorme influencia las fundaciones y reformas de Cisneros.


20

RAMON ECHARREN YSTURiZ

Un último momento del inicio de la evangelización de nuestras islas se contempla con el traslado de la Diócesis a la Isla de Gran Canaria. Este traslado ya se había autorizado en 1434 por el Papa Eugenio IV. Pero sólo se hizo efectivo en tiempo del Obispo D. Juan .de Frias en el último cuarto del siglo XV. En los comienzos de la decimosexta centuria y aún en los años finales de la anterior, comienza a estructurarse de manera organizada la propia Diócesis, ahora llamada "para siempre" Canariense-Rubicense, según especifica la bula de traslado de Eugenio IV. Monumentos de esta nueva y ya definitiva conformación eclesial serían los sinodos de los obispos D. Diego de Muros y de Vázquez de Arce. La construcción, en un principio humilde y luego más ambiciosa, de la Catedral de Santa Ana, simbolizaba el nacimiento y la peregrinación de una Iglesia, que radicándose en su glorioso pasado continúa hoy la difícil tarea de ser fiel al mensaje de Jesús, a pesar de sus sombras y debilidades. (Lo histórico de Rumeu de Armas en "Canarias" de Fund. J. March). Sirvan estas palabras de humilde introducción a estas IV Jornadas de Historia de la Iglesia en Canarias. Que Dios bendiga a nuestras Islas, a nuestra Diócesis, a todos sus moradores. Que Dios les bendiga también a Vds., organizadores y participantes de estas Jornadas, para que su saber nos ayude a todos a ser más fieles al Evangelio del Señor y a la tarea de seguir evangelizando en nuestro querido Archipiélago. Gracias a todos Vds.

Ramón Echarren Ystúriz


ALMOGAREN. 9. (92)Pdgr 21

- 35.

O CENTRO TEOWGlCO DE LAS PALMAS

FUNDAMENTOS DE LA DONACION PONTlFlClA DE CANARIAS

ANTONIOGARCIAY GARCIA CATEDRATICO DE DERECHO CANONICO UNIVERSIDAD PONTlFlClA DE SALAMANCA

El objeto de este articulo consiste en un análisis de los fundamentos de la donación o donaciones de las Islas Canarias por parte de los papas de los siglos XIV-XV. Dicho de otro modo, trataremos de responder a la pregunta siguiente: jcon qué poder creyeron dichos romanos pontífices que podían hacer donación de las Islas Afortunadas a diferentes pnncipes seculares? No tratamos, pues, en este pequeño estudio de profundizar en la descripción del hecho de las varias donaciones de que fueron objeto las antedichas Islas, más allá de la medida de lo necesario para tratar de las razones o fundamentos de las donaciones. Como es sabido, las Canarias fueron objeto no de una donación, sino de varias.

"',

Desde que Plinio, en su Historia natural describió y llamó a estas Islas "Afortunadas" hasta la primera mitad del s. XIV, no fueron descubiertas o redescubiertas para los europeos, que vale tanto como decir para el mundo de entonces. La Guerra de los Cien Años primero y el bloqueo del Mediterráneo por los turcos después, convirtieron a las Canarias en un punto estratégico dentro de las vías atlánticas de navegación. Su interés subirá todavía de punto con el descubrimiento de América. La ruta de Colón hacia el Nuevo Mundo (1) Plinii,Historia naturalis,lib. 6 , no 37, ed. por H . Rackham(London, l%l), págs. 488-90.


no sólo hizo escala en Canarias, sino que la experiencia conquistadora y misional en Canarias fue un ensayo de la empresa de Indias bajo ambos aspectos. Tanto en Canarias como en América hubo descubrimiento, donación, conquista y evangelización. La problemática doctrinal inherente a estos episodios históricos estuvo íntimamente relacionada a entrambos lados del Atlántico. Veamos brevemente las fuentes fundamentales de las donaciones pontificias de Canarias, para pasar seguidamente a ocuparnos del fundamento que según sus protagonistas podía legitimarlas.

1.

DONACIONES PONTIFICIAS DE LAS ISLAS CANARIAS. 1. Donación pontificia a D. Luis de la Cerda (1344)

Entre los varios visitantes de estas Islas en el s. XIV, sólo nos interesa para el presente estudio Luis de la Cerda (llamado en Francia Luis de España), emparentado con las familias reales de Aragón, Castilla, Portugal y Francia, justamente los cuatro paises que en algún momento mostraron apetencias por el dominio y posesión de las Canarias. Al cerrársele las puertas para altos cargos en Castilla, Luis de la Cerda probó fortuna en Francia, donde llegó a ser almirante (1341) y era también embajador del rey galo ante la corte pontificia aviñonesa del papa Clemente VI cuando en 1342 formó parte de una expedición francesa a las Islas Canarias, y formuló al papa la petición de investidura de las Canarias en su persona, ofreciendo como contrapartida trabajar para atraer a sus habitantes al cristianismo. Curiosamente, Luis de la Cerda le habla al papa del mismo número de islas y con los mismos nombres que les habia dado Plinio, cuando en el s. XIV eran conocidas ya con otros nombres. Pero lo más importante es que según Luis de la Cerda, todas estas islas estaban bajo el dominio de príncipes que no eran cristianos. Clemente VI, que acariciaba el proyecto de un tratado de amistad entre Francia y Castilla, que de hecho se realizó el 1 de julio de 1345, acogió con interés la petición de Luis de la Cerda, personaje con conexiones de parentesco en ambos paises, y le donó las Islas Afortunadas o Canarias, por medio de la bula "Tuae devotionis sinceritas" del 15 de noviembre de 1344, fecha en que fue leída solemnemente en consistorio público, en presencia de 26 cardenales, varios obispos y otras personas, confiriéndoselas seguidamente en feudo a Luis de la Cerda mediante la tradición de un cetro de oro. La parte esencial del texto de la donación en feudo es como sigue:


23

FUNDAMENTOS DE L A OONACION PONTIFICIA OE CANAR~AS

"Qua quidem cedula, idem dominus noster Papa iuxta tenorem et forman in eadem cedula contentorum, eodem domino Ludovico de Zspania ibidem presentialiter existenti et suis successoribus insulas in dicta cedula contentas et earum quamlibet, dummodo in eis non sir alicui christiano specialiter ius quesitum, cum omnibus iuribus et pertinentiis suis ac merum et mixtum imperium et iurisdictionem omnimodam temporalem in eisdem auctoritate apostolica, suo et successorum romanorum pontificum et ipsius Romane Ecclesie nomine in feudum perpetuum et dictorum dominorum cardinalium consilio et assensu concessit et donavit, ipsumqueper traditionem ter ipsumque constituit principem sceptri aurei p ~ e ~ e ~ t i d iinvestivit, insularum predictarum, volens quod deinceps tam dictus dominus Ludovicus quam ipsius successores, princeps Fortunie debeat nominari, retento (retentis MS) per eundem dominum nostrum Papam in dicto principatu et pro ipso censu cccc. florenorum auri boni et puri et cunii et ponderis Florentie, ubicumque Romanus Pontifex fuerit, sibi et Romane Ecclesie in festo beatorum apostolorum Petri et Pauli anmk singulis integraliterpersolvendum. Ad quem censum, ut premittitur, persolvendum tam dictus Ludovicus quam quilibet heredum et successorum suorum in dicto principatu teneantur et sint astricti iuxta modum et formam in dicta cedula contentis et expressatis. Quas infeudationem, donationem et concessionem, sic ut premittitur factas, per eundem dominum nostrum Papam eidem domino Ludovico et successoribus suis de dicto principatu prefatus dominus modis et formis in ea contentis recepit et cum gratiarum actione multiplici acceptavit, vassallagium, homagium, ligium et iuramentum fidelitatis fecit et prestitit eidem Domino nostro Pape recipienti suo et successorum suorum ac Romane Ecclesie nomine ac promisit censum solvere et alia attendere ac complere secundum tenorem ac forman in predicta cedula seriosius expressatis corporaliter tacto libro.. .

"'.

Por las mismas palabras de esta bula es claro que aquí se trata de una verdadera donación que otorga a perpetuidad las Islas Afortunadas a Luis de (2) ARCHlVlO SECRETO VATICANO, AA. Am. 1-XVIII, n o 4.705, fol. 38r-40"; la bula leida en el Consistorio está en el mismo Archivo.. Re. Vat 1 . t. .167 ., n ..o 9. ., erl . iL'\/I \Litl.'l, ' 1 oriyciicr Jc lar mirioncr cn Isr Islas C a i i a r ~ a ~ Rc,ii,r~ '', Cv>ani>la i 7 1 9 n 1 dcl 4pcridi;c. pay,. 3hj-nY < i ad:!iia, c \'ERLINI>LN. '' \ 1 1 h h 4s :'N! 1~~ J~II*,J> lle, ( x n . ~ r > ? cu x l~ Clcmcn: \ l A I'lnianl l>on 1 .m, de ;1 cerda (1344)", Bullefin de I'lnsfitut ~ i s t o > i q u Éeke e de Rome, págs. 55-57, (1985.86). págs. 75-84. ~

~

~~~

~~

~~7


24

ANTONIO U A R C ~ AY GARCIA

la Cerda. Luis de España, Príncipe de la Fortuna, como en adelante se le debería llamar, juró vasallaje al papa por escrito trece días después (28 de noviembre de 1345). El papa Clemente VI hacía expedir el 11 de diciembre del mismo año dos cartas a cada uno de los reyes de Aragón, Castilla y Portugal, que eran parientes de Luis de la Cerda. En el primero de dichos escritos pedía protección y ayuda para el plan de conquista de las Canarias en beneficio de Luis de la Cerda. En la otra solicitaba de dichos reyes el permiso para reclutar en sus reinos soldados, armas y demás cosas necesarias para dicha operación de Canarias, a menos que dichos reyes aceptasen acudir personalmente"' . El 23 de diciembre del mismo año de 1344 dirigió todavía el papa otras cartas similares a otros príncipes (4'. Sólo se conocen las respuestas de los reyes castellano y portugués, que eran los únicos con aspiraciones sobre el dominio y control de las Canarias, respuesta que el papa hizo añadir al registro correspondiente. Portugal alegaba, entre otras razones, como fundamento de sus derechos sobre las Canarias, el ius inventionis, afirmando incluso que habían sido portugueses los primeros descubridores del archipiélago canario. El papa concedió a los dirigentes de la expedición privilegio de altar y,' con carácter trienal, las portátil'", indulgencia plenaria in articulo r n o r t i ~ ' ~ mismas indulgencias que para los cruzados de Tierra Santa"'. Tratábase, pues, de una verdadera cruzada. Tan concienzuda preparación pontificia de la expedición de Luis de la Cerda a Canarias se quedó en nada, debido a que el príncipe de la Fortuna murió, antes de emprenderla, en la batalla de Crecy. Que esta donación pontificia no sea absoluta e ilimitada, sino con carácter feudal y con la obligación de pagar un censo a la Santa Sede, no afecta para nada al objeto de este estudio, ya que hace falta en el papa el mismo poder o fundamento para lo uno que para lo otro la'. Sin que llegara a plantearse donación pontificia alguna, en 1403 el espíritu de cruzada flotaba en las bulas pontificias, como la que comienza Apostolatus ( 3 1 \ cr s a a i .aris\cri 4 J . Z L N / l W < i ll . .ir. wprd iiuis 2. p a ~ r3h7-89 \ c m > c Idr re,pii.>lai d i lur rc\e, de l ' o l i u ~ a l) Curiillj r.ii l o n ~ i i i i e r i i aHcnri:in.#. 1 (<oirnhra. 13hll,. n 97. p i g ?)U-34 ~ (caria del re) 1). Duarri. .IC Poriiip.d, \ n' vR, p d p 5 234.35 (;siid Jc \ I I u n * . , XI de Castilla). (4) Ibidem, págs. 389-91. (5) Ibidem, págs. 392-93. (6) Ibidem, pág. 394. (7) Ibidem, pág. 393. (8) Ver una amplia exposición de esta donación con respecto a la obra misionera en Canarias Ibidem, págs. 361-407.


FUNDAMENTOS DE LA DONAClON PONTlFlClA DE CANARIAS

25

officium la del 22 de enero de 1403 19), por la que se conceden indulgencias a los que ayudaran a Juan de Bethencourt en la conquista de las Islas Afortunadas, texto que se inspira en la constitución de cruzada que figuraba como c. 71 del Concilio 4 Lateranense de 1215 "O', donde se inspiran también otros textos pontificios de cruzada como la const. 5 del Concilio de Lyon de 1245 "". 2. Donación pontificia al rey D. Duarte de Portugal (1436).

De acuerdo con su tesis de que los portugueses fueron los primeros descubridores de las Canarias, Portu&Tl realizó varias expediciones a estas islas con efímeros resultados, que no vamos a describir aquí, porque no tienen mayor interés para nuestro objeto. Pero el 6 de noviembre de 1436, el rey D. Eduardo (a quien los portugueses llaman D. Duarte) obtuvo de Eugenio IV la bula Romanus pontifex f12', por la que dicho papa dona a Portugal las Islas Canarias con la finalidad de la conversión de sus habitantes, que el rey lusitano habia presentado hábilmente como que todos eran paganos, menos algunos centenares convertidos por los portugueses al cristianismo. Esto resulta tanto más paradójico cuanto que el mismo papa habia aprobado dos años antes un importante plan de evangelización de las Islas que se estaba llevando a cabo por misioneros procedentes de los reinos de las dos Coronas de Castilla y Aragón. Esta paradoja quizás se explica, a mi juicio, por la perplejidad característica de este papa, ya que en un asunto más grave todavía que el de Canarias, como eran las tesis conciliaristas y anticonciliaristas que se debatían en el Concilio de Basilea, tanto Eugenio IV como después Martín V, emitieron pronunciamientos favorables a entrambas tesis. Damos seguidamente el pasaje del texto de esta bula de Eugenio IV más relacionado con el tema del presente artículo: "Nos igitur, quipre ceteris rebus christianam fidem augeri nostris temporibus summis desideriis affectamus, tuum honestum (9) Ibidem, págs. 397-99; Monumenta Henricina, I (Coimbra, 1960), no 123, págs. 293-96. (10) Ver mi edición Consfitufionea C o ~ c i l i iquarfi Lateranensis una cum Commentariis Glossatorurn (Monumenta iuris canonici. Series A: Corpus glassatorum 2; Citth del Vaticano, 19811, paga. 110-18. (11) J. ALBERICO y otros, Conciliorum oecumenicorurn decreta, 3 ed. (Bologna, 1973), paga. 297-301. (12) Texto manuscrito en la Biblioteca Apostólica Vaticana, MS Vat. lat. 1932, fol. 99 para la súplica de D. Duarte, y Archivio Segreto Vaticano, Reg. Lat. vol. 336 fol. 189; copia de 1630 en el mismo Archivo, Armadio 331, 54. fol. 639. Ed. Ch. M . de WHITTE, "Les bulles pontificales et I'enpansion portugaiae au XVe riecle", Revue d'Histoirie Ecclésiasfique 48 (1953), pág. 697. Texto de la relacion del rey portugués al papa en págs. 715-17, y de la bulapontificia en págs. 717-18; M0nurnent.a Henricina 5 (Coimbra, 1963). n" 129, págs. 254-58 (súplica de D. Duarte), no 137, págs. 281-82 (bula pontificia "Ramanus Pontifen").


propositum in Domino commendantes ac attendentes quod, sicut asseritur, nullus in hoc incepto in aliquo reclamavit aut se verbo ve1 facto opposuit neque aliquis christianus princeps in eisdem insulis paganorum ullum ius adhuc se habere pretendit, prefatas Cannarie insulas, illis exceptis que ante per christianos possidebantur, auctoritate apostolica et de plenitudine potestatis nobis desuper tradite tibi concedimus in conquestam et eas, postquam in tuam ditionen redegeris et ad fidem converteris, tibi subicimus per presentes, ita ut ad te et tuos successores perpetuo spectare debeant et pertineant pleno iure, declarantes nichilominus auctoritate prefata voluntatis nostre fuisse et esse quod prefata nostra prohibitio tantummodo se extendat ad eas Cannarie insulas que tunc temporis sequebantur cultum fidei christianae et a christianis possidebantur, in contrarium editis non obstantibus quibuscumque. Nos enim ex nunc irritum decernimus et inane quicquid in contrarium a quoquam quavis auctoritate scienter ve1 ignoranter contigerit atemptari "". La donación pontificia de las Canarias al rey D. Duarte de Portugal es omnímoda y absoluta, sin más condiciones que procurar la cristianización de los infieles y que esta donación no se extendía a las islas donde se seguía el culto cristiano y eran poseídas por cristianos. Esta última limitación parece indicar que el papa no se creyó enteramente la versión del rey lusitano en la cual sólo alude a algunos convertidos al cristianismo por los propios portugueses. Después de exponer los datos esenciales de estas dos donaciones pontificias de las Canarias a los príncipes cristianos Luis de la Cerda en el s. XIV y a D. Duarte de Portugal en el s. XV, es llegado el momento de analizar con qué poderes realizaban los papas medievales tales donaciones. Este tema, como es sabido, ha sido mucho más estudiado con respecto a la donación pontificia por Alejandro VI de las Indias descubiertas por Cristóbal Colón a la Corona de Castilla. Desde el punto de vista del presente artículo, los fundamentos en que se basan los papas son idénticos, a mi juicio, tanto en el caso de Canarias como en el de América.

.

(13) Ibidem, pág. 718.


11.

LA TEORIA POLITICA MEDIEVAL

Los hombres que descubrieron y ocuparon las Islas Canarias eran medievales, como lo eran asimismo los protagonistas del descubrimiento de América. Por ello, sin negar lo que bajo otros aspectos hay de innovación en sus actuaciones desde un punto de vista jurídico, creo que el problema que aqui nos ocupa se plantea y se resuelve desde el ordenamiento jurídico-canónico medieval. Este era y no otro el derecho por el que la Iglesia se regía al filo de 1492 y más todavia a mediados del s. XIV o del s. XV. Por ello, veamos primero la teoria política medieval por lo que a nuestro tema se refiere, y confrontémosla luego con los textos que dejamos transcritos para ver cuál de las varias posiciones doctrinales del medievo se aplica aqui. l . Cuatro posiciones doctrinales de la Baja Edad Media

El centro de gravedad de la teoría política medieval, por cuanto aqui interesa, gira en torno a las relaciones entre ambos poderes, espiritual y temporal. Aunque las diversas teorías para explicar este punto tienen antecedentes muy anteriores, su elaboración se realiza sobre todo en el s. XIIXIII, en especial por obra de los canonistas, aunque los civilistas y los teólogos intervienen también con sus aportaciones. La única tesis en que estaban todos de acuerdo era el principio de que el poder, tanto en su versión espiritual como en la temporal, venía de Dios. Todo lo demás era discutible y discutido. Dicho en otros términos: no habia divergencias sobre el origen divino del poder, sino sobre su transmisión humana. Sobre este tema, insuficientemente explorado hasta la segunda guerra mundial, se han publicado numerosos artículos sobre cada uno de los aspectos y notables monografías sobre argumentos más amplios que permiten tener una percepción global mucho más matizada '15). Dejando como cosa sentada e indiscutida que el poder viene de Dios, el problema radicaba en determinar a través de quién o de quiénes lo transmitía Dios a los hombres. La respuesta a esta pregunta se desdoblaba en dos posiciones: una monista y otra dualista. Ver una exposición general mas amplia de este tema en mi estudio "Sacerdono, Imperio y Reinos", Cuadernos informativos de derecho histórico, pdblico procesal y de la navegación, 2 (Barcelona, 1987), págs. 499-552, donde encontrará, además, el lector una amplia información bibliográfica. (15) lbidem. (14)


Según los monistas, el poder se transmitía de Dios a los hombres a través de una única persona. Para unos, esta persona era el papa, y para otros el emperador o los reyes. En el primer caso, se da el llamado monismo hierocrático. En el segundo, tenemos un monismo laico, que a su vez puede ser cesáreo o regio, según que la transmisión del poder se verifique a través del emperador o de los reyes. Representantes bien conocidos del monismo hierocrático fueron Alano Anglico a comienzos del s. XIII, y en el s. XIV Alvaro Pelagio, Egidio Romano, Jacobo de Viterbo, Agustin de Ancona, Alejandro de Santo Elpidio, Guillermo de Cremona, etc. Sin embargo, el monismo hierocrático fue minoritario, como luego veremos, con respecto a la corriente de los autores que sostenían el dualismo. Partidiarios destacados e influyentes del monismo laico de tipo imperial fueron Marsilio de Padua y Guillermo Ockham. De un monismo regio constituyen un ejemplo típico los asesores jurídicos de Felipe el Hermoso de Francia en su lucha contra el papa Bonifacio VIII. Una explicación cómoda y oportunista para legitimar las donaciones pontificias medievales por parte de los agraciados, era la monística hierocrática. Según ella, Dios había puesto el dominio del mundo en manos de Cristo, Dios hecho Hombre. Cristo dejó este dominio en manos del apóstol Pedro, su vicario, para que hiciera llegar el mensaje cristiano a todo el mundo; "Id y enseñad a todas las gentes bautizándolas...'' u6'. Pedro dejó a sus sucesores los romanos pontífices los mismos deberes y derechos que él había recibido de Cristo. Las donaciones aludidas de Clemente VI, Eugenio IV y Alejandro VI, por las que transmiten Canarias y América a principes temporales con el deber de envangelizar aquellas tierras, resultarian fácilmente justificables desde el monismo hierocrático según los sostenedores de esta teoría. Por su parte los partidarios del monismo regio y sobre todo del imperial atribuían al principe temporal lo mismo que los monistas hierócratas adjudicaban al papa. Según ellos, el emperador era dominus mundi (dueño del mundo), y ejercía su dominio ya directamente ya concediendo en feudo alguna parte del mismo a los reyes y otros mandatarios temporales. El monismo cesáreo fue defendido por un pequeño grupo de autores más minoritario todavia que el de los monistas hierócratas. La mayoría de los cadonistas medievales es partidiaria del dualismo. Según esta posición doctrinal, el poder viene de Dios a los hombres por dos vías, entre si independientes, que son el principe secular para el poder temporal,


FUNDAMENTOS DE LA DONACION PONTIFICIA DE CANARIAS

29

o los jerarcas de la Iglesia para el poder espiritual. Dentro de este dualismo, había a su vez dos matices diferentes: según que se mirara desde el punto de vista de los príncipes temporales o según el de los jerarcas de la Iglesia, cada una de estas dos partes trataba de sacar para si la mayor ventaja posible. La posición dualista aún repercute en Trento e incluso hasta el Vaticano 11: para unos el poder espiritual se transmite de Dios a la Iglesia sólo a través del papa, mientras que para otros también a través de los obispos. De hecho ocurría algo parecido en la esfera secular, donde unos sostenían que el poder se transmitía sólo a través del emperador, mientras que otros afirmaban que también se transmitía a través de los demás príncipes temporales que ejercían un poder soberano o autónomo o independiente de otros poderes temporales. Llegados a este punto, resulta claro que es una terminología inadecuada la que algunos siguen usando todavía cuando hablan de la teocracia medieval para explicar este problema. Realmente crea confusión utilizar las palabras técnicas en un sentido que realmente no tienen. Teocracia propiamente dicha es el sistema en el cual se atribuye a Dios directamente el gobierno del mundo o de una sociedad. En este sistema, la Divinidad dice a sus representantes (príncipe temporal o sacerdote o profeta) en cada caso qué es lo que procede hacer o evitar. Este fue el caso de Israel con Moisés y con las dos monarqiiías de Israel y de Judá, así como en el caso de algunos pequeños grupos del cristianismo, como Calvino, los Mormones de Salk Lake, etc., que no ejercieron especial influjo en la evolución histórica del problema que aquí estudiamos. Todos los dualistas estaban generalmente de acuerdo en tres principios, aunque no siempre en el modo de ponerlos en práctica. Estos principios podrían formularse así: I) Ambos poderes, espiritual y temporal, eran distintos e independientes entre sí.

2) Ambos debian colaborar entre sí, debido a su unidad de origen en Dios, y al hecho de que eran unos mismos los súbditos de entrambas potestades, salvo en el caso de los infieles, que en el medievo eran considerados como enemigos comunes de entrambas potestades, espiritual y temporal, y por ello habitualmente se hallaban en guerra con los cristianos. Por eso, infiel y mahometano era prácticamente la misma cosa para los medievales, dado que eran casi los únicos que presionaban sobre las fronteras del cristianismo de entonces. 3) Generalmente se admitía una cierta superioridad del poder espiritual sobre el temporal. Pero esto era en teoría. En la práctica, este principio


30

ANTONIO GARCIA Y GAKCIA

constituyó una fuente inagotable de problemas y conflictos entre el poder espiritual y temporal. Desde el punto de vista de la Iglesia, esta superioridad del poder espiritual sobre el temporal, facultaba al primero para intervenir en la esfera secular, siempre que los príncipes temporales atropellasen, a juicio de la Iglesia, algún valor espiritual con lo cual pusieran en peligro la salvación de las almas. En la terminología entonces usada, se decía que en estos casos podía intervenir la Iglesia en la esfera temporal ratione peccati, es decir por razón del pecado implícito en la actuación del poder secular. Más tarde, esto se llamará poder indirecto de la Iglesia en lo temporal. De todas formas, estas intervenciones rationepeccati o por razón del poder indirecto de la Iglesia fueron mayores o menores según el poder fáctico de cada uno de los protagonistas eclesiásticos y seculares de cada episodio histórico. Estas cuatro teorías, nítidamente diferenciadas en su formulación, no eran tan monolíticas e irreductibles una a otra en la práctica como pudiera parecer, ya que un mismo asunto, como la suplencia de la justicia secular, la deposición de un príncipe temporal, etc., podía a veces justificarse tanto desde un punto de vista monístico-hierocrático como desde el dualista. El dualismo, a su vez, ya dejamos dicho que era entendido y aplicado de dos maneras, según que nos fijemos en los puntos de vista del poder eclesiástico o del secular. Cada uno de estos dos poderes trataba de amplificar sus atribuciones y de limitar o restringuir las del otro. Así, por ejemplo, la representación de la realeza castellana en las monedas medievales se realiza con un fuerte sentido dualista en favor del reyil7', y lo mismo ocurría con las coronaciones y unciones regias en Castilla, donde la intervención de la Iglesia fue la excepción, mientras que su ausencia es lo normal u8). En la práctica, estas cuatro teorías resultaron con frecuencia insuficientes para resolver algunos de los problemas emergentes, por lo que se recurrió a acuerdos parecidos a los modernos concordatos, que venían a ser una transacción donde ambas partes renunciaban a algunas de sus supuestas atribuciones y recibían a cambio algunas concesiones de la otra parte. En este contexto se sitúa el patronato regio de los reyes castellanos para Granada, (17) T.F. RUIZ, L'image du pouvoir d travers les sceaun de la rnonarchie castillane, Génesis medieval del Estado moderno: Castilla y Navarra (1250~1370),(Valladolid, 1987). pigs. 217-27. ( 1 8 ) P . L I N E H A N , Ideologia y liturgia en el reinado de Alfonso XI de Castilla, ibidem, pigs. 229~43.


FIINDAMENTO5 i i L 1 4 I > i ) N i l l<lh PONTIIICIA DE CANARIAS

31

Canarias y Puerto de Santa María primero, y para el Nuevo Mundo después " Y ' . La cristiandad medieval fue una realidad más vivida que definida en los ordenamientos de entonces. En la práctica consistía en la agrupación de los reinos cristianos de Europa, bajo la dirección de los papas, sobre todo con fines de cruzada contra el lslam y eventualmente contra otros enemigos de la cristiandad o del bien público. El síndrome del lslam habia calado profundamente en toda la cristiandad medieval, sobre todo a partir de la caída de Constantinopla en manos de los turcos, ocurrida el año 1453. Los príncipes cristianos, el pueblo y especialmente la S. Sede eran extremadamente sensibles a este problema. Los papas fomentaron a lo largo de la Edad Media las cruzadas contra los mahometanos, particularmente en el Oriente Próximo, norte de Africa y en la Península Ibérica. Casi medio centenar de unas setenta bulas pontificias dirigidas a Portugal durante el s. XV tienen algún sentido de cruzada. Sin llegar a la teoría monista hierocrática, basada en razones de la Sagrada Escritura o de carácter teológico, los mismos resultados se podian obtener, particularmente por lo que se refiere a donaciones pontificias de territorios a principes cristianos, tomando como base el llamado Constitutum Constantini o falsa donación de Constantino del Imperio de Occidente al papa Silvestre y con ello a sus sucesores. Como es sabido, éste es un documento apócrifo del s. IX, elaborado por falsificadores anónimos, según el cual el emperador Constantino (306-37) al trasladar a Constantinopla la capital de su Imperio, donó al papa Silvestre (314-35) los territorios del Imperio Romano de Occidente "O'. Dichas tierras fueron ocupadas, como es sabido, por los diferentes reinos germánicos, que en ellas se establecieron, algunos de los cuales se declararon incluso feudatarios de la Santa Sede, Portugal, Aragón, Hungría, etc. Pero quedaba toda una serie de islas mediterráneas como Córcega, -

(19) F. CANTELAR RODRIGUEZ, Patronato y Vicarialo regio español en Indias, Derecho canónico y pastoral en los descubrimientos luso~españalesy perspectivas actuales. XX Semana Luso-Española de derecho canónico. (Salamanca, 1989). págs. 75-102; Idem, El envio d e misioneros a América y la bula Inter caetera d e Alejandro VI, Proceeding of the Eight lnternalional Congress of Medieval Canon Law, Universitiy af California, San Diego. Augurt, págs. 21-27, 1988 (en prensa). (20) Ed. en P. HINSCHIUS, Decretales Pseudoisidorianae et Capitula Angilramni (Leipzig, 1863: Aalen. 1963). págs. 249-54. Cf. D. MAFFEI, La Donaíione di Costantino ~ e i g i ~ r i ~ f i medieval¡. (Milano, 1964); H . FUHRMANN, Einfluss und Verbreitung der pseudoisidorischen Falschungen von ihrem Auffauchen bis in fhe neuere Zeif. (Monumenta Gerrnaniae Historica, Schriften Bd 24.1~3;Stultgart. 1973).


Cerdeña, Capri, Malta, Elba, Capraia, etc., que no constituían reino alguno, y que se suponían pertenecer al patrimonio de San Pedro o sea a la Santa Sede, en virtud de la mencionada falsa donación de Constantino. De hecho, los papas medievales realizan varias donaciones a determinados reinos de estas islas. Normalmente, los papas no aluden, en sus donaciones, al Constitutum Constantini, aunque lo tengan in mente, porque este documento era un arma de dos filos, ya que favorecía o podía favorecer igualmente al patriarca de Constantinopla, aparte de que fue siempre una manzana de discordia entre la Iglesia de Roma y el Imperio e iglesias de Oriente. 2. Bases doctrinales de las donaciones de las Islas Canarias. En la bula de donación a Luis de la Cerda no se alega ninguna razón o fundamento de tal concesión que permita hacer pensar en una posición monística hierocrática, según la cual pudiera el papa creer que el dominio de las Canarias le perteneciera de modo directo ni por razones teológicas ni por la pseudo-donación constantiniana del Imperio de Occidente. La única razón que alega es la evangelización de los infieles, que esta vez los distingue bien de 10s mahometanos, los cuales era bien sabido que no se convertían al cristianismo. Además de lo que se dice en el fragmento dispositivo del documento pontificio, más arriba transcrito, se añade en la parte motiva como finalidad de la donación: Tue devotionis sinceritas ... digne nobis excitat et inducit ut petitiones tuas in hiis per que cultus divinus ampliar; ibique salutis aeterne ac honoris et status provenire valeat incrementum libenter ad exauditionem gratiam admittamus ... "'l. En las cartas que dirigió Clemente VI a otros monarcas y que mencionamos más arriba'22', da como finalidad de la empresa que se iba a emprender de la conquista de las Canarias, su evangelización: ...ut ex illis eliminata pagana erroris spurcicia, divini nominis ibidem laudetur gloria et catholice fidei vigeat p l e n i t ~ d o ' ~En ' ~ . otra de estas cartas, conecta la conquista con la evangelización con estas palabras: ...a d ipsas insulas suo dominio ac cultui eiusdem fidei subiugandas ... ("l. El hecho de conceder las Canarias a Luis de la Cerda tampoco implicaba necesariamente que Clemente VI pensara que perteneciera a la Santa Sede el dominio temporal de aquellas islas, sino que esto era posible igualmente dentro (21) (22) (23) (24)

J . ZUNZUNECUI, cit., supra nota 2, pág. 386 Ibidem, pág. 387. Ibidem, págs. 387-91. Ibidem, pág. 392.


FUNDAMENTOS DE 1 A DONA( ION PONTIFICIA DE CANARIAS

33

de la teoria dualista, según la cual aquel dominio no le pertenecía, pero podía realizar cuanto fuese necesario para evitar el peligro para la salvación de las almas de los cristianos y la evangelización de los infieles en la Islas Afortunadas. Y para este efecto, se creía entonces que podía ser necesaria una conquista previa por un príncipe cristiano. La circunstancia de que la donación se haga en feudo con el pago de un censo anual de 400 flories de oro, es posible dentro de la interpretación dualista, ya que la Santa Sede también colaboraba de hecho económicamente en la evangelización. Pasando ahora a la donación pontificia de las Canarias al Rey lusitano Don Duarte, dice Eugenio IV, en la parte decisoria del correspondiente documento pontificio ya transcrita, que le autoriza para que las conquiste, y una vez que lo consiga y convierta a sus habitantes a la fe católica, las declara sujetas al dominio de D. Duarte y sus sucesores, exceptuando sólo aquellas islas donde antes de la conquista se practicaba ya el culto cristiano y estaban sujetas a príncipes cristianos. Es obvio que una donación como las de Canarias o la de Indias puede producirse igualmente por ambas teorías (monista y dualista). En el primer caso, el donante da lo que se le pide porque pertenece directamente a su dominio. En el segundo, el objeto de la donación no pertenece directamente al dominio del donante, pero éste se cree con derecho a donarlo para evitar con ello un peligro que afecta a la salvación de las almas de los cristianos o a la evangelización de los infieles. Esta es ciertamente una interpretación de la teoria dualista hierocrática en su mayor amplitud, pero creo que esto es un hecho histórico que ocurrió así, y no se trata de si esa razón o fundamento vale o no vale para nosotros hoy día. En otro estudio(2" indico cómo las más recientes interpretaciones de los fundamentos de la donación pontificia de lndias creo que no responden satisfactoriamente al problema que se plantea. Ya lo hemos indicado en las páginas anteriores por cuanto respecta a la teoria monística hierocrática, que algunos de estos autores llaman indebidamente teocracia pontificia medieval. Pero tampoco creo que este problema de las donaciones pontificias se pueda resolver por medio de la teoria arbitral de autores como Pedro Mártir de Anglería, ni la teoría feudal formulada por Jean Bodin y seguida por muchos (25) Ver el capitulo titulado La donación ponrificia de Indias, Historia de la Iglesia en Hispanoamerica y Filipinas, dirigido por P. BORGES MORAN, 1 (Madrid, 1991), pags. 13-45.


autores posteriores hasta la actualidad, ni por la teoria de la inventio o res nullius. Lo que decimos en el citado estudio sobre el caso de Indias, creo que es aplicable igualmente al de Canarias, si se exceptúa la donación hecha a Luis de la Cerda, en la que claramente se dice que se hace con carácter feudal. Pero aun así, queda por explicar qué autoridad tenia el papa para realizar tal donación feudal. Y la respuesta más verosímil es, a mi juicio, la teoría dualista hierocrática, en la forma explicada. Puede preguntarse, para concluir, qué es lo que queda o si queda algo de las teorias medievales expuestas dentro de la teoria política actual. A partir del Concilio Vaticano 11, nadie sostiene que la Iglesia tenga poder directo ni indirecto en los reinos temporales. Pero queda en pie que la Iglesia tiene el deber y el derecho de formular su mensaje cristiano sobre todas aquellas situaciones humanas en que se infringen principios éticos. En este principio se basan las actuales declaraciones de los papas y de los episcopados sobre las más diversas situaciones donde algún principio ético o moral resulta atropellado. Después de exponer sumariamente los hechos que configuraron las dos donaciones pontificias de Canarias y la teoria política que, a mi juicio, sirvió de fundamento para ello, indicaremos otras explicaciones que hasta el presente se han formulado sobre dichas donaciones pontificias. Historiadores de las Islas Canarias como Agustin Millares Car1o'"'y J. Viera y Clavijo '"1, interpretan estas donaciones en un sentido monista hierocrático, sin que den muestras de conocer las otras teorías que dejamos expuestas. En las páginas que preceden dejamos ya expuesto nuestro parecer sobre este particular, en el sentido de que no creemos que las donaciones pontificias de Canarias se realizaran a tenor de la teoría nionística hierocrática. Más atención merece la explicación que da Charles Verlinden"", quien aplica a las donaciones pontificias de Canarias y de Indias la teoria del supuesto poder pontificio sobre todas las islas que se creía habían pertenecido al Imperio Romano de Occidente, cuya formulación más amplia debemos a W e ~ k m a n ~ ~ ~ ' . Esta teoria se basa en textos pontificios donde los papas donan diferentes islas (26) A. MILLARES CARLO, Historia General de las Islas Canarias I (Las Palmas de Gran Canaria, 1977), págs. 161-63,Z (Las Palrnasde Gran Canaria, 1977), págs. 335-44 y 3 (Las Palmas de Gran Canaria, 1977), págs. 333-34. (27) J . VIERA Y CLAVIJO. Noticias de la Historia General delas Islas Canarias I (Santa Cruz de Tenerife, 1967), págs. 263~69. (28) Cit. supra nota 2. (29) L. WECKMAN, Las bulas alejandrinas de 1493 y la teoría política del papado medieval. Estudio de la supremacía papa1 sobre las islas, 1091-1493 (México, 1949); idem, The Alexandrine Bulls of 1493: Pseodo-Asiatic Documents, First lmages of America. The lmpact of the New World in the Old, ed. F. CHIAPPELLI 1 (Los Angeles, 1976). págs. 201-9.


N N O A M E N T O S DE LA DONACiON PONTiFlClA DE CANARIAS

35

mediterráneas e incluso alguna atlántica como Irlanda a diferentes príncipes cristianos. En algún caso se afirma en dichos documentos que tal donación se fundamenta en la falsa Donación de Constantino, a la cual ya nos referimos más arriba. En la mayoría de los documentos, en cambio, no aparece indicación alguna del fundamento doctrinal de tales donaciones. En este último caso se encuentra el de las dos donaciones de las Islas Canarias, en las cuales nada se dice tampoco de otra fundamentación que no sea la evangelización de las gentes de dichas Islas, y por ello creemos que es la teoría dualista, llamada después del poder indirecto de la Iglesia en cosas temporales, la que aquí se aplica, aunque como queda dicho, la teoria dualista no es incompatible con la de la pseudo-donación constantiniana. Recuérdese que los papas medievales percibieron el aspecto equivoco que tenía o podia tener el Constitutum Constantini del s. IX, en el sentido de que lo mismo podia favorecer a Roma que a Constantinopla, y por ello son tan pocos los papas que lo mencionan.

Antonio García y García


ALMOGAREN. 9 1929 Pdgr 37

41.

iii CENTRO TEOWGICO DE LAS PALMAS

UNA ESCULTURA CRISTIANA EN LA CUEVA ABORIGEN DE LA ALDEITA (FUERTEVENTURA). NUEVAS APORTACIONES

JOSE LAVANDERALOPEZ DIRECTOR DEL DEPARTAMENTO DE HISTORIA DE LA IGLESIA CENTRO TEOLOGICO DE LAS PALMAS DE G R A N CANARIA

Hace ahora aproximadamente unos treinta y cinco años, o sea hacia 1952, unos jóvenes del pueblo de La Oliva, encontraron una escultura cristiana, concretamente de la Virgen Maria, en la zona llamada "La Orilla", inmediata a la misma localidad. Los datos que comunicamos nos han sido proporcionados por D. Daniel Morales Morera, pastor-agricultor del citado pueblo y que fue el autor del hallazgo. Según me declaró en conversación personal, la imagen se hallaba hacia la mitad de la cueva, oculta bajo algunas capas de tierra. Al final del mismo tubo se halló, según sus palabras, "otro santo" grabado en una piedra. Este último sin embargo, ha desaparecido. La escultura es de pequeñas dimensiones 22,5 cm. de altura por 7,s en la base. Tallada en madera con tonalidades oscuras. La Virgen aparece coronada, con el niño en los brazos mostrándolo al pueblo. Debido probablemente a la humedad ha perdido la mano derecha y el resto del cuerpo aparece notablemente afectado, perdiendo nitidez la figura en algunas zonas. La base lisa, sin pedestal, presenta un orificio circular que posiblemente serviría para colocar la imagen sobre un soporte.


La Cueva de la Aldeita se puede clasificar geológicamente como uno de los numerosos tubos volcánicos que salpican las coladas emanadas del volcán de La Oliva, y el paraje que de forma inmediata la envuelve es conocido como "Coto del Coronel". El entorno que la rodea evidencia un interés extraordinarb. En el mismo espacio, y nunca a excesiva distancia, se hallan la Cueva de los idolos, la Cueva de los Pascuales y la del Lomo de la Virgen. Tanto en la primera como en la tercera se localizaron idolos de un alto interés para el estudio del mundo religioso aborigen. Llegados a este punto surge inmediatamente la pregunta: ¿Cuál es la procedencia y el origen de esta imagen?, o dicho de otra manera ¿a cuál de las culturas llegadas a estas islas adscribirla? Dos nos parecen las posibilidades: la colonización emprendida por los mallorquines en el segundo tercio del siglo XIV o la normanda de Jean de Bethencourt en los albores del siglo XV. En el estado actual de los estudios iconográficos no hay en el archipiélago imagen alguna con clara paternidad mallorquina. Para algunos autores se consideran afines a este estilo la imagen de Ntra. Sra. de las Nieves en La Palma o la tabla de Santa Agueda en Arguineguin. No obstante es evidente que existieron. El primero que señala su presencia es Leonardo Torriani, al hablar Todos los cronistas que se de Santa Catalina, en el Puerto de La Luz ocupan del tema coinciden en destacar la tosquedad de estas imágenes. El historiador Castilloañade que debido a dicha tosquedad el Obispo Suárez de Figueroa a fines del siglo XVI, mandó que fueran enterradas, debido a la poca piedad que infundan a los fieles '1. "J.

De inconfundible adscripción normanda parece ser la imagen de Ntra. Sra. de la Peña de Fuerteventura. Estilisticamente la afilia Bonnet Reverón al llamado gótico humano francés de los siglos XIV-XV. Posiblemente sea la misma imagen que con otros utensilios litúrgicos trajo consigo el propio Jean de Betbencourt. Es hasta el momento la imagen más antigua que se conoce en el archipiélago y que esté relacionada con su colonización. La escultura que nos ocupa, aún sin destacarse, no parece imagen de taller, aunque conlleva cierta gracia y delicadeza en sus gestos. Es imagen popular. Hacen indudable referencia al gótico el escorzo apenas insinuado de la cabeza, la posición ladeada del niño, las acanaladuras simples y severas de la túnica y el manto, el moldeado de la cabellera, cierta dulzura y suavidad ( 1 ) TORRIANI: Descripción de las Islas Canarias. Santa Cruz de Tenerife, 1978, pág. 118. (2) P.A. CASTILLO: Descripción histórica. T. 11, págs. 61-62.


U N A ESCULTURA CRISTIANA EN LA C U E V A A B U K l l i t N DE L A ALDElTA (FUERTEVENTURA]

39

del rostro. Estas características hacen inclinarse al profesor Dr. D. Francisco Galante, especialista del Gótico en Canarias, a datar la imagen hacia los siglos XIV-XV y dentro del ya dicho estilo gótico popular. Opinión contraria ha sostenido el profesor Burckard, Conservador-Jefe de los Archivos de Alta Normandía, en consulta que expresamente se le formuló para este caso(I1. Posiblemente este profesor parte de postulados diferentes a los que sustenta la teoría del Dr. Galante. Nueva luz ha arrojado el análisis químico sobre la composición de la madera realizado en el laboratorio del Roya1 Botanic Gardens a cargo del Dr. Lawrence. Esta gestión fue llevada a cabo por el Dr. David Bramwel y el Sr. D. Victor Montelongo del Jardín Botánico Viera y Clavijo de Las Palmas. El Dr. T. Lawrence manifiesta que el material enviado correspondería a la especie Castanea o Quercus. Es decir castaño o roble. Pero que seria necesario la observación mediante microscopio de una muestra mayor para poder adscribir con certeza la madera a una u otra especie(41. Efectivamente esta observación se pudo llevar a cabo días después gracias a que la misma imagen fue desplazada a Gran Canaria por manos de sus actuales propietarios. Los destacados profesionales Sr. Bramwel y Sr. Montelongo, realizaron la inspección ocular pedida y determinaron con exactitud que la madera correspondia a la especie Castanea, ya que estaban ausentes las rayas anchas de las que hablaba el Dr. Lawrence en su carta. Pero además esta observación reveló detalles muy ricos, que hasta el momento habían permanecido totalmente desconocidos: se observaron abundantes restos de pigmentación que variahan desde el tono ocre-rojo al verde e incluso zonas como la cabellera aparecian con tonos color oro. Estas últimas investigaciones han resultado en realidad muy interesantes. En primer lugar el castaño no es una especie nativa y en segundo lugar es predominantemente mediterránea, es decir, que la hipótesis se mueve efectivamente hacia un primer origen en las regiones de Normandia o Baleares. Aunque evidentemente todavía son necesarios estudios posteriores que puedan avalar una u otra posibilidad. El hallazgo de policromia en la imagen también ha revelado un nuevo e interesante dato que nos hace concebir la idea de una pieza que quizá se aleje de lo popular y, aún permaneciendo en el anonimato, presente rasgos propios de escuela y taller. (3) Carta del Dr. F. BURCKARD, fechada en Rouen el 22 de marzo de 1984. (4) Carta del Dr. T. LAWRENCE al Dr. BRAMWEL, fechada en Kew el 16 de enero de 1989.


En estos últimos días se ha extraído una pequeña muestra de su madera para intentar su datación a través del Carbono 14, que sería un paso muy importante. Estamos a la espera de los resultados. El misterio, no obstante sigue cerniéndose sobre esta pequeña imagen: ¿Llegó, como hemos dicho, con alguna de las expediciones mallorquinas o normandas? ¿Fue reutilizada por los aborígenes en su entorno socio-religioso? ¿Se ocultó por manos cristianas ante las repetidas incursiones de piratas, o por mandato del Obispo Suárez de Figueroa? Cualquier luz que se arroje en el estudio de esta cuestión puede aportar un pequeño pero interesante grano de arena al conocimiento de las relaciones etnoculturales del entorno aborigen canario. Quiero manifestar mis sentimientos de gratitud para con los Sres. Dr. Bramwel y D. Victor Montelongo del Jardin Botánico de Las Palmas, de D. Julio Cuenca, del Museo Canario y también para con Dña. Concha María Fleitas, representante de la familia poseedora de la imagen por las máximas facilidades dadas.

Jos6 Lavandera López


UNA E W U l T U R A CRISTIANA EN 1.1. CUEVA ABORIGEN DE LA ALDEITA IFUERTEVEMURAI

*


ALMOOAREN. 9. (92) P g g r 43

- 53.

CENTRO TEOLOGICO DE LAS PALMAS

LOS RELATOS TRADICIONALES DEL PINO Y CANDELARIA: HACIA UNA RELECTURA DE LA HISTORIA DE LA CONQUISTA

FELIPE

BERMUDEZSUAREZ

PROFESOR DE TEOLOGIA CENTRO TEOLOGICO DE LAS PALMAS

Canarias es un lugar en el que la fiesta brota espontánea y natural, como las palmeras, los pinos y los dragos en nuestros barrancos y montañas. Durante más de diez años hemos estudiado esta gran riqueza y variedad de fiestas de todo el Archipiélago canario y podemos asegurar que en las fiestas nuestro pueblo posee un verdadero patrimonio cultural que es imprescindible, tal vez hoy más que nunca, conocer, valorar y potenciar. El estudio realizado se ha presentando como tesis doctoral en la Universidad Pontificia Comillas de Madrid y publicado por este Centro Teológico 0'. El enfoque de la investigación es teológico, desde la óptica de la liberación. La pregunta clave de la búsqueda ha sido: las fiestas canarias ¿son liberadoras o alienantes?, la enorme profusión de fiestas en el Archipiélago ¿significan un potencial liberador, entendiendo la liberación de manera integral; o, por el contrario, estamos ante una serie de rituales y prácticas que más bien contribuyen a la alienación, entendida también de manera amplia e integral, de las personas y colectivos y del pueblo canario como tal? (1)

Felipe BERMUDEZ,Fiesta Canaria. Una interpretación reológica. Publicaciones del Centro Teológico. Las Palmas de Gran Canaria, 1991.


44

FELIPE BERMUOEZ SUAKEL

La respuesta ha sido, tal cual se planteaba a priori como hipótesis de trabajo en la investigación, ambivalente: por una parte, se detectan rasgos de signo liberador en rituales, prácticas, relatos ... de nuestras fiestas; y, por otra, hay aspectos alienantes y negativos en dichas celebraciones. Las fiestas canarias, por otro lado, aparecen en su mayoría con un fuerte componente religioso. Y entre las fiestas netamente religiosas destacan las marianas. Pues bien, presentamos aqui una de las vetas liberadoras que se pueden detectar en los festejos populares canarios. En concreto, aspectos proféticos que descubrimos en los relatos populares que sustentan la tradición del Pino y de Canadelaria. Nuestra aportación se entiende desde la tarea teológica al servicio de la fe del Pueblo de Dios. En este caso, la reflexión teológica trata de aportar elementos de interpretación de la historia de la Conquista y la Evangelización de las islas, ocurridas hace cinco siglos. Nos impulsa e inspira una recomendación del Magisterio de la Jerarquía aludiendo al papel de los teólogos en la hora presente: "Es una noble tarea eclesial que atañe al teólogo, ayudar a que la fe del pueblo de los pobres se exprese con claridad y se traduzca en la vida, mediante la meditación en profundidad del plan de salvación, tal como se desarrolla en relación con la Virgen del Magnifkat. De esta manera, una teología de la libertad y de la liberación, como eco filial del Magnifkat de Maria conservado en la memoria de la Iglesia, constituye una exigencia de nuestro tiempo" c2'. Tratamos de hacer hablar al pueblo de los pobres de nuestra tierra. Y que nos digan algo de lo que quieren expresar a través de sus símbolos, sus rituales festivos, sus devociones y relatos envueltos en mitos y leyendas. Y que esta reflexión pueda resonar hoy aqui como un "eco filial" del Magnificat de María conservado en la memoria de nuestra Iglesia canaria.

(2) SAGRADA CONGREGACION PARA LA DOCTRINA DE LA FE, Libertatis conscientia. Instrucción sobre Libertad cristiana y liberación, 22 d e Marro de 1996, AAS 79 (1986). pág. 554 (no 1).


1.

LOS RELATOS 1'RADICIONALES

Los relatos populares del Pino y Candelaria están ciertamente envueltos en la leyenda. En este punto, los relatos populares canarios coinciden con los de otras latitudes y culturas. Las apariciones en Teror de la imagen de la Virgen del Pino y en la playa de Chimisay de la imagen de la Virgen de Candelaria están narradas con caracteres de leyenda. En cuanto al Pino, el relato tradicional que se ha conservado vivo en la devoción popular sitúa el acontecimiento en el siglo XV, cuando aún no se había concluido la conquista de la isla de Gran Canaria. Sin ningún respaldo documental, el hecho prodigioso ha quedado hermosamente inmortalizado en las palabras del canónigo Hernández Zqmbado: "Nuestros padres nos han dicho que dirigidos por un resplandor maravilloso la encontraron en la eminencia de un pino, rodeada de tres hermosos dragos, de cuyas ramas se formaba una especie de nicho; que una lápida muy tersa le servía de peana y que del tronco de aquel árbol nacía una fuente perenne de aguas medicinales" 1". Las distintas versiones del relato coinciden en señalar cómo el Obispo Juan de Frías, una vez establecido en el Real de Las Palmas finalizada la conquista de la isla, al enterarse del prodigio, acude a Teror para venerar la imagen que los naturales guardaban con piadosa devoción ' 4 ' . El relato de la aparición de la Virgen de Candelaria es recogido por Fray Alonso de E ~ p i n o s a ' ~El ) . suceso acontece igualmente antes de realizada la conquista de Tenerife por parte de las tropas castellanas al mando de Alonso Fernández de Lugo. Dos pastores del Mencey de Güímar, Acaymo, encontraron la imagen en la playa de Chimisay, sobre una roca. Ante la extraña presencia, tratan de arrojarle piedras y sus manos quedan paralizadas. Van donde el Mencey y le cuentan lo sucedido. Vuelven los guanches al lugar de la aparición y, repentinamente, los dos heridos quedan curados. Entonces, cogen la imagen Fernando HERNANDEZ ZUMBADO, Novena en obsequio y culto de Mari8 Santisima, Madre de Dios y Senora Nuestra, cuya sagrada imagen, con el Titulo de Nuestra Senora del Pino, se venera en la iglesia ~. ~arroquialdel Lumr de Teror, de la Isla de Gran Canaria. Madrid, 1782. (4) Cfr. Santiago CAZORLA LEON, Historia de las tradiciones del Pino, Las Palmas de Gran Canaria, 1980, págs. 26 SS. ( 5 ) Fray Alonso de ESPINOSA, Historia de Nuestra Senora de Candelaria. Santa Cruz de Tenerife, 1952. (Original: Madrid, 1594). (3)


46

FEI-IPE BERMUDEZ SUAREL

en hombros y la conducen ante el Mencey y deciden venerarla y guardarla con gran respeto. Terminada la conquista de la isla, Fernández de Lugo se traslada a los términos de Güímar para admirar y venerar la imagen de María, que los guanches tenían en la cueva de Achbinico, llamada después de San Blas. La imagen había permanecido durante muchos años en convivencia con los guanches de Tenerife. Los rituales festivos que se conservan en la fiesta de Candelaria y en la fiesta del Socorro de Güímar evocan, desde entonces, la historia popular de la aparición de la Virgen a los guanches.

2.

LOS DATOS DE LA HISTORIA

Si de los relatos tradicionales pasamos a los datos históricos, hemos de señalar que la mayoría de los historiadores de ambas devociones populares coinciden cada vez más en establecer un hecho significativo: la estrecha vinculación que existe entre las devociones del Pino y de Candelaria y los intentos de evangelización pacífica de las islas por parte de los misioneros franciscanos, antes e independientemente de la conquista de ambas islas. Desde que Rumeu de Armas desveló, hace tan sólo tres décadas, el misterio del Obispado de TeldeI6),primera presencia cristiana en Canarias, los estudios históricos sobre la evangelización y conquista de las islas han experimentado una verdadera revolución. Con razón dice Rumeu que el Obispado misional de Telde es "para Canarias uno de los más bellos y emotivos capítulos de su historia" "l. Se trata de los intentos de trasmitir el mensaje evangélico por medios pacíficos, a través de la convivencia amistosa con los naturales, excluyendo por planteamiento toda violencia y toda actitud de rapiña o piratería. Los misioneros, de origen mallorquín y catalán, venían impregnados del espíritu de Raimundo Lulio. Lograron establecer lugares de oración, uno de los cuales se ubicó en "Telde, la más importante entre las ciudades indígenas, donde consiguieron edificar la Casa de Oración para el Dios del Cielo, a la que los aborígenes denominaron en su lengua Almogaren" @J.

Antonio RUMEU DE ARMAS, El Obispado de Telde. Misioneros mallorquines en el Atlántico. Madrid-Telde, 1986 (2a ed.). La I d edición es de 19M. La primera vez que el mismo RUMEU escribió sobre el tema fue el año anterior, en un articulo del "Diaria de Las Palmas", 10 de Enero de 1959, con el titula El Obispado de Telde. (7) Ibidem, pág. 16. (8) Ibidem, pág. 66. (6)


LOS RELATOS TRADICIONALES UEL PINO

I A I U E L 4 R I A H4CIA t U k RELECTURA DE LA HISTORIA DE LA CONQUiSTA

47

Pues bien, una de las huellas de esta presencia misionera en las islas es "la subsistencia en el Archipiélago afortunado de alguna de las imágenes que los misioneros aportaron" '9). En apoyo de su tesis, Rumeu aduce el hecho, constatado documentalmente, de que el Obsipo Suárez de Figueroa ordenara que diversas esculturas mallorquinas fueran sepultadas en Gran Canaria, en 1590, debido a su rusticidad("'). Por lo que respecta, concretamente, a la imagen de Candelaria (nos referimos a la primitiva, desaparecida en un temporal en 1826), Rumeu concluye que "la venerada imagen de la Virgen de Candelaria tuvo que arribar a las playas de Tenerife conducida por las manos de los misioneros mallorquinocatalanes o andaluces" "u. En el primer caso (mallorquina-catalanes), la imagen estaría en la islas desde finales del siglo XIV, ya que dichos misioneros, aunque establecieron sede misional en Telde (Gran Canaria), también contactaron con las otras islas, en sus planes pacíficos de evangelización'!". O bien, en la segunda hipótesis (misioneros andaluces), la Candelaria estaría en Tenerife como fruto de los contactos misionales promovidos y alentados por Fray Alonso Bolaños, franciscano, hacia la mitad del siglo XV, concretamente entre 1460 y 1475, cuya actividad misionera en la isla de Tenerife está también atestiguada documentalmente "". En cuanto a la Virgen del Pino, podemos llegar a idénticas conclusiones. José Miguel Alzola, estudioso de las tradiciones en torno a la devoción del Pino, afirma: "Moviéndonos en e1 campo de las hipótesis, es aceptable que la imagen la trajeran los misioneros mallorquines que vinieron a la isla en el siglo XIV y, más tarde, fuera colocada en lo alto del pino ... " 114'. Alzola se basa, fundamentalmente, en las aportaciones de Marín y Cubas, que habla de una primera y segunda imágenes de la Virgen en Teror. Al citado historiador teldense le atribuye una autoridad especial en este tema, por estar emparentado con los Pérez de Villanueva, patronos de la Virgen en Teror. Sus vínculos familiares explican que Marín y Cubas sea al único de los historiadores (9) (10) (11) (12) (13) (14)

Ibidem, pág. 137. Ibidem, pág. 27. Ibidem, pág. 138. Ibidem, paz. Ibidem. José Mi~uelALZOLA, La advocación del Pino en la Península y en Canarias. Ed. Museo Canario. Las Palmas de Gran Canaria, 1991, pág. 100.


canarios que nos da detalles acerca de las vicisitudes de las distintas imágenes marianas de Teror "3. La imagen que actualmente se venera en la Basílica de Teror seria la tercera, de origen andaluz, esculpida con bastante probabilidad por Jorge Fernández en Sevilla, en los primeros decenios del siglo XVI, habiendo constancia escrita de cuándo fue traída a Gran Canaria(l6'. Otro investigador del Pino, Vicente Hernández Jiménez, coincide con Alzola y se hace eco de la misma hipótesis: "Misioneros franciscanos arribaron a la isla antes de la conquista y cabe la conjetura de que dejaran en el bosque la imagen, conservada por algunos canarios que la instalaron en un pino""". Este mismo estudioso del Pino, arios más tarde, insiste en afirmar lo mismo, volviendo a fuentes utilizadas por Rumeu y Alzola, concluyendo finalmente: "Que existió en Gran Canaria una devoción prehispánica a la Virgen es evidente, es el antecedente de la advocación del pinoH (181, La primera imagen de la Virgen de TerorUg1pudo estar en la isla desde finales del siglo XIV, si se vincula a la presencia misionera franciscana de origen mallorquino-catalana; o bien, desde mediados del siglo XV, si se vincula a la segunda etapa misionera de los franciscanos desde las islas de Lanzarote y Fuerteventura, después del desembarco de Bethencourt en Lanzarote, en 1402. (15) Cfr. Ibidem, pags. 1W-102. (16) Cfr. Ibidem. (17) Vicente HERNANDEZ JIMENEZ, La villa de Teror. Las Palmas de Gran Canaria, 1984, pág. 14. No entramos ahora a considerar la hipótesis, con la que trabajan algunos estudiosos, de un posible santuario aborigen en el bosque de Teror, como base de la posterior devoción cristiana, en torno al pino. Por el momento, no parece que haya datos para afirmarla ni para negarla. Si consideramos de interés subrayar la profunda coincidencia entre la presencia de lo femenino en la religiosidad aborigen, por un lado, y la utilización que hicieron los misioneros de irnigenes marianas, por otro. Tal vez nos encontramos aquí con un curioso elemento de continuidad entre lo aborigen canario y la cristiano. Sobre ello, puede verse nuestro trabajo antes aludido: Felipe BERMUDEZ, o.c., pags. 217-221. (18) Vicente HERNANDEZ JIMENEZ, Las misiones franciscanas y la Virgen del Pino. La raiz d e la devoción, ligada al origen del cristianismo en la isla de Gran Canaria, en "Diario de Las Palmas", 27 de Agosto de 1990, pag. 11. (19) En el Sinodo de VAZQUEZ DE ARCE, en 1514, se hace alusión a la presencia de una imagen de Maria en Teror, pero no se menciona para nada la advocación del Pino, que es posterior. Una de las Constituciones sinodales dice: Nuestra Señora de Terore. Cfr. José Miguel ALZOLA, o . c , pag. 103; y Vicente HERNANDEZ JIMENEZ, art. c., pág. 11.


LOS RELATOS TRADICIONALES DEI. PINO Y CANDELARIA HACIA UNA RELECTURA DE LA HISTORIA DE L A CONQUISTA

49

Podemos, pues, concluir que la devoción de los canarios a la Virgen del Pino y de Candelaria es algo independiente y anterior a la conquista de Gran Canaria y Tenerife, respectivamente, por parte de los espaíloles. La devoción mariana se ha de vincular, ateniéndonos a los datos de la historia, a los intentos de evangelización pacífica del Archipiélago y no a las empresas conquistadoras y depredadoras.

3.

LA TEOLOGlA DEL PINO Y DE CANDELARIA

Partiendo de esta base histórica, podemos afirmar que, teológicamente hablando, Candelaria y el Pino tienen algo que decirnos. Las devociones populares marianas más arraigadas en el alma canaria, aparecen como un eco de aquella voz profética, que en su tiempo apenas fue escuchada, pero que resonó con fuerza y vigor en nuestra tierra. Era una voz que reinvindicaba otra forma de traer el Evangelio a las islas: por caminos pacíficos y de diálogo, sin ningún afán de conquista guerrera. Eran voces que denunciaron la conquista realizada de las islas como injusta y no querida por Dios. Si franciscanos fueron los protagonistas de la gesta evangelizadora que evocan el Pino y Candelaria, dominicos fueron los teólogos que interpretaron el sentido de su actividad. Mencionemos aquí a dos de ellos, vinculados directamente a las Islas Canarias: Bartolomé de las Casas y Alonso de Espinosa. Es relativamente poco conocido que Bartolomé de las Casas, el famoso "defensor de los indios", escribió un opúsculo, incluido en su "Historia de las Indias", en el que habla expresa y largamente de la conquista de Canarias y de A f r i ~ a " ~Hoy, '. a la luz de esta nueva documentación, puede considerarse a Bartolomé de las Casas también "defensor de los guanches y de los negros" "". Según el parecer de Isacio Pérez Fernández, especialista en el tema, la razón por la que el Padre de las Casas quiso hablar de Canarias y Africa, como un capitulo de su Historia de las Indias, estaba en que veia la similitud de (20) Fray Bartolome DE LAS CASAS, O.P.,Brevísima relación dela Destrucción de Africa, Preludio de la destrucción de Indias. Primera defensa de los guanches y negros contra su esclavización. Estudio preliminar, edición y notas por lsacio PEREZ FERNANDEZ. O.P. Salamanca, 1989. (21) Ibidem, pág. 15.


50

F E L I P E BERMUDEL S U A R ~ L

comportamiento de los europeos en Canarias y Africa, primero, y en América, después: "Creo que la relación real clave en que se centró la atención del Padre Las Casas fue la del comportamiento de los españoles con los guanches como antecedente realmente conexionado con el que después tuvieron con los indios. En la Historia de les Indias estaba exponiendo y enjuiciando desde la perspectiva ética y cristiana los hechos de los españoles en las Indias o Nuevo Mundo; y, al descubrir que, en las islas de paso, en las Canarias, se habian comportado de igual manera, se detuvo a exponer y enjuiciar ese comportamiento desde la misma perspectiva" Lo cierto es que Bartolomé de las Casas, haciendo una valoración éticoteológica de la actuación de los conquistadores cristianos en Canarias, dice: "¿Qué causa legítima o qué justicia tuvieron estos Betancores de ir a inquietar, guerrear, matar y hacer esclavos a aquellos canarios, estando en sus tierras seguros y pacificas, sin ir a Francia ni venir a Castilla ni a otra parte a molestar ni hacer injuria, violencia ni daño alguno a viviente persona del mundo? ¿Qué ley natural o divina o humana bobo entonces ni hay hoy en el mundo, por cuya autoridad pudiesen aquellos hacer tantos males a aquellas inocentes gentes? Y puesto que alegaba el Obispo de Canaria, que después de cristianos los hacian esclavos y asiera malo, harto poca lumbre tenía el Obispo si no sentia y entendía y sabia ser inicuo, perverso y tiránico y detestablepor toda ley y razón, y aún quizá, y sin quizá, mayor y más inexplicable pecado, hacerlos esclavos antes que se convirtiesen, porqueinfamaban el nombre de Cristo y hacian heder y aborrecer la religión cristiana y necesariamente les ponian obstáculo para se convertir; de manera que no tenían otra razón, ni causa ni justicia para invadilles con violencia sus tierras y con guerras crueles matallos, sojuzgallos y captivallos, sino sólo por ser infieles, y esto era contra la fe y contra toda ley razonable y natural, contra justicia y contra caridad, donde se cometian grandes y gravisimos pecados mortales y nascia obligación de restitución, que lo hiciesen franceses o portugueses o castellanos, y la buena


LOS RELi\TOSTRADICIONALLS DEL PINO i L A h l J H i H \ l i A I l A L h A H t l i C l l K A

DE LA

HiSTORlA DE LA TONCIiISIII

51

intinción que tuviesen de decir que lo hacían para los traer a la fe no los excusaba; cuanto más que Dios, que vía sus intenciones, sabía que iban todas llenas de cudicia y diabólica ambición por señorear tierras y gentes libres, señoras de s i mismas" '2J). Lo llamativo, en nuestro caso, es que otro teólogo-historiador, también dominico, Fray Alonso de Espinosa, viene desde Guatemala hasta Tenerife para averiguar y dar a conocer la historia de la Virgen de Candelaria. Y he aquí que se convierte en el primer historiador de la Candelaria y vincula su trabajo investigador a su interpretación teológica en línea claramente lascasiana. Por ello, aprovecha cada vez que puede para realizar un juicio critico, en nombre de la fe, sobre la conquista realizada en Canarias. Como si, en el sentido de nuestra actual reflexión, Espinosa quisiera resaltar que esa crítica teológica tiene algo que ver con la tradición de Candelaria. Algunas de sus expresiones: "Cosa averiguada es, por derecho divino y humano, que la guerra que los españoles hicieron así a los naturales destas islas como a los indios en las occidentales regiones, fue injusta, sin tener razón alguna de bien en que estribar; porque ni ellos poseían tierras de cristianos, ni salían de sus límites y términos para infestar ni molestar las ajenas. Pues decir que les traían el Evangelio, había de ser con predicación y amonestación, y no con tambor y bandera, rogados y no forzados" 124). Espinosa y Las Casas, pues, interpretan la conquista, de forma contundente, como algo injusto e impropio de cristianos. Esos territorios pertenecían, por voluntad del Creador, a los guanches (igual que América a los pueblos indios y Africa a los africanos). Y no se les podían arrebatar, ni siquiera bajo pretexto de evangelización. Estos teólogos propugnaban, como el mismo Las Casas llegó a experimentar y Espinosa conocer en Guatemala, una evangelización pacifica de los pueblos contactados o descubiertos, como la Única forma evangélica de anunciar y extender la fe. Si la denuncia de estos dominicos corrió con tan poca fortuna, pues casi nadie les hizo caso, ¿no estaremos en disposición hoy de escucharles y atender esta denuncia, que legítimamente podemos calificar de profética?. (23) Ibidem, págs. 219-220. (24) Fray Alonso de ESPINOSA, o . " , págs. 96-97


52

FELIPE BERMUDEZ SUAREZ

Ese puede ser uno de los contenidos más valiosos de los relatos populares del Pino y de Candelaria, que permanecen vivos en la memoria popular, pero cuyo significado profundo ha de ser desvelado y sacado a la luz, haciendo hablar, como hemos dicho más arriba, al pueblo de los pobres, desde una teología del Magnificat de Maria. Se nos habla, tal vez, de otro modo de realizar la evangelización de las islas, al estilo de Jesús, de manera pacífica y amistosa, lejos de toda pretensión conquistadora, dejando de lado todo ethos dominador. Podemos leer desde estas claves el famoso pleito de los naturales, en torno a la imagen de la Candelaria. En el transfondo del hecho de que, finalmente, se arrebatara a los guanches el privilegio que tenían de portar la imagen en sus salidas fuera del templo, se sigue manifestando el mismo contencioso respecto a la distinción entre conquista y evangelización. Está claro que el papel simbólico que los guanches desempeñaban en el ritual festivo era mal visto por los caSildantes y clérigos de entonces, representantes del poder civil y eclesiástico. Porque, de esa manera, los descendientes de la raza vencida recibían un reconocimiento en la vida real de la sociedad. El rol simbólico en la fiesta era expresión o reivindicación del rol real en la vida social. Si en algún lugar los guanches podían estar orgullosos de la evangelización recibida era precisamente en Candelaria, donde el anuncio de la fe cristiana no vino con la conquista, sino antes e independientemente de la misma. Aunque hoy día la escenificación de la "guanchada" ha quedado perfectamente integrada en la celebración de la fiesta, como un número gracioso y llamativo, no podemos ignorar la gran carga profética y subversiva de la pervivencia del ritual. La misma devoción del Pino y Candelaria, la forma de celebrar hoy sus fiestas ... todo ello debería ser revisado, para rescatar esta dimensión profética y liberar a dichas devociones y fiestas de toda asimilación a un discurso de conquista o dominación. Candelaria y el Pino reivindican una relectura critica de la historia de la conquista realizada en Canarias. A lo que Rumeu de Armas llamaba "el espiritu de Telde", aludiendo a la empresa pacifica de evangelización de las islas anterior a la conquista, nosotros aquí podemos llamar "el espiritu del Evangelio", los caminos que Maria hoy, desde Candelaria y Teror, nos


LOS RELATOS TRADICIONALES DEL PENO Y CANDELARIA HACIA UNA RELECTURA DE L A HISTORIA DE LA CONQUISTA

53

recuerda. Son los caminos por los que su Hijo Jesucristo quiere llegar a ser conocido, amado y seguido en los distintos pueblos y culturas de la humanidad. Frente a las celebraciones triunfalistas o ingenuas del acontecimiento del VP Centenario de América, estas reflexiones nos invitan, tal vez, a una postura más critica y desideologizadora. La conquista y explotación de tantos pueblos y culturas es un pecado que hay que lamentar y por el que se ha de pedir perdón. La situación real de miseria de estos pueblos, todos ellos del hemisferio Sur, una miseria causada por la riqueza y opulencia de los países del hemisferio Norte, clama por una solidaridad y por el esfuerzo de encontrar cauces que restablezcan la justicia y el derecho. En América Latina, la tradición de la Virgen de Guadalupe -tradición históricamente posterior a nuestras tradiciones insulares- tiene un significado parecido al que nosotros descubrimos e n Candelaria y el Pino. La Virgen, apareciéndose al indiecito Juan Diego, cuestiona la legitimidad del lugar en que el Obispo Juan de Zumárraga estaba situado: el lugar de la violencia y la dominación ejercida sobre los indios. Se da una inversión de papeles, respecto a la teología misionera corriente: es el indio el que tiene la misión de convertir al Obispo y no al revés í 2 3 . Candelaria y el Pino nos ayudan, a la hora de adoptar una postura correcta ante el VP Centenario. Estas devociones y fiestas, a la luz de los relatos populares que las sustentan y de la historia real que subyace en ellos, portan en su entraña un mensaje con un inmenso potencial liberador y profético. Un mensaje que rezuma Evangelio y que nos ha parecido de alguna manera resonancia profética de aquella Virgen del Magnificat, que cantó al Dios que "desplegó la fuerza de su brazo y dispersó a los de corazón soberbio, derribó de su trono a los poderosos y levantó a los humildes, colmó de bienes a los hambrientos y a los ricos despidió sin nada" (Lc. 1, 51-53).

Felipe Bermúdez Suarez

( 2 5 ) Cfr. Felipe BERMUDEZ, o."., págs. 215-217


ALMOUAREN. 9. (92) Pdgr SI

- 81.

O CENTRO TEOlCGICO DE LAS PALMAS

LA EVANGELIZACION LULIANA EL OBISPADO DE TELDE

JOSEGARCIASANTOS.O.F.M. LICENCIADO POR LA UNIVERSIDAD DE SAN ANTONIO IROMAI

Una de las más gratas noticias para la historia de la Iglesia en Canarias nos la dio en 1960 el tinerfeño Rumeu de Armas, al descubrir que Canarias tenia ya su obispado en la segunda mitad del siglo XV ('1. Parece que el canónigo zuriqués Johannes Vincke de forma independiente llegó a la misma conclusión. Han pasado algunos años y sólo cosas de menor relieve se han podido añadir a las investigaciones de Rumeu, que él mismo recoge en la segunda edición de su obra en 1986. Demasiado poco, a mi juicio, para la importancia del tema. Con mi trabajo quisiera despertar el interés de los historiadores para seguir investigando.

EL PRINCIPADO DE FORTUNIA'"

1.

Aviñón, 15 de noviembre de 1344: día grande para la historia de la Iglesia , en Canarias. ¿Qué sucedió esa fecha? Luis de la Cerda o Luis de España, biznieto del rey castellano Alfonso X y en la actualidad conde de Clermont y embajador del rey francés Felipe IV ante la Santa Sede, recibe del papa Clemente VI el titulo de Príncipe de Fortunia, con derecho a cetro y corona, A . RUMEU DE ARMAS, "El Obispado de Telde". Madrid, 1986. (2) Los documentos hablan de Fortunia, no Fortuna, como generalmente se escribe (1)


56

JOSE GARClA SANTOS. O F M

entre otras cosas. Su territorio: las llamadas Islas Fortunadas 11' , que los documentos presentan como recientemente descubiertas. Con esta decisión el Papa aplicaba la doctrina jurídica imperante, según la cual él era seiior temporal de cualquier tierra de infieles que no estuvieran ya bajo otra tutela, como era el caso de Canarias; en contrapartida el Principe se obligaba a extender por todos los medios a su alcance la fe católica en su territorio, que era precisamente la intención que animaba al Papai4'. La referencia, aunque lejana, a iglesias, catedrales y colegiatas, que la bula le autorizaba a fundar, pone de relieve que Clemente VI está pensando en una obra misionera de gran calado, como tendremos ocasión de ver O'. La bula manifiesta que conoce bien el tema de las Islas, a las que describe llamándolas con el título genérico de Fortunadas, aunque luego se refiera a cada una de ellas con la terminología clásica de Plinio, tal vez porque los nuevos cartularios no eran todavía del dominio público; lo más sorprendente es que en la lista aparezcan hasta once islas, incluyendo la Goleta, "situada -dice la bula- en el mar mediterráne~"'~'.Así pues estamos ante un territorio que supera con creces lo que tradicionalmente viene considerado como Islas Canarias; advertencia que puede sernos muy útil para aclarar algunos puntos, de difícil solución si nos encerramos en lo que actualmente se consideran Islas Canarias. En todo caso esos eran los dominios del nuevo Principado. Que el Papa se tomaba esto muy en seno lo demuestran las bulas que el 11 de diciembre (a un mes escaso del nombramiento) envía a Pedro IV de Aragón, Alfonso XI de Castilla y Alfonso IV de Portugal, comunicándoles la noticia de la investidura y reclamando su apoyo para que pudiera llevar a feliz término la empresa. Doce días más tarde, el 23 de diciembre, serán Felipe IV de Francia y su esposa Juana, el Príncipe del Delfinado, Humberto 111, Juana 1 de Nápoles, su marido Andrés y Simón Bocanegra, Duce de Génova, quienes reciban otras tantas misivas coa idéntico contenido '1. Sólo conocemos las (3) Asi escriben, entre otros, ABREU GALINDO y MARIN DE CUBAS. (4) "ut in eisdm insulis orfhodoxa fides propagetur et vigeat cultusque divinus inibi observetor". (Bula "Tue devotionis sinceritas", en VIERA Y CLAVIIO, Apéndice 1). ( 5 ) "concedimus ... licentiam in eis insulis et in eanim qualibet ecclesias et monasteria construendi eisque dotes congruas assignandi ... Postquam vero ... ecclesie ve1 monasteria consrructa seu fundata fuerint et in eisdem deprelatis et personis ecclesiasticis secularibus ve1 regularibus canonice ordinatum exstiterit, prelati et persone ac ecclesie, sive cathedrales sive collegiate, seculares aut regulares, et monasteria supradicta ... plena libertategaudebunt". (Ibidem). (6) "in mmare Oceano, inter Meridiem et Occidenrem sunt quedam insule que in communi nominanrur Insule Fortunate ... quedam ver0 est in Mari medirerraneo situara. Quarum omniurn prima Canaria, alia Mingaria, tertia PluMaria, quarta Capraria, quinta lunonia, sexta Embronia, septima Atlantica, octava Hesperidum, nona Cernent, decima Gorgones, el illa que o t ln mari hIcdi[crrariro, Coleta ". (Ibidem). (7) José ZUNZUNEGUI, "Los orígenes de las misiones en las Islas Canarias". Revista de Teoiogia (1941). págs. 360-408. La cita en las págs. 387-392.


LA EVANCEL IZACION LULIANA Y EL OBISPADO DE TELDE

57

respuestas de Castilla y Portugal, en las que acceden con reservas a la solicitud del Papa, quien ordenó fueran colocadas junto a las respectivas bulas. Las otras respuestas, si se produjeron, no tuvieron el honor de ser registradas, de donde concluye Zunzunegui que carecerían de importancia. Tampoco el Príncipe de Fortunia se dormía. Apenas investido, comienza una acción diplomática intensa: de Simón Bocanegra obtiene licencia para adquirir armas; a Humberto 111 le pide autorización para construir una escuadra; en agosto de 1346 se entrevista con Pedro IV de Aragón, su pariente, del que obtiene cierto número de galeras y facultad para sacar de Cerdeña todos los víveres necesarios"'. A su vez el Papa anunciaba en tres bulas de 1345 una serie de gracias espirituales para los que participaran en la empresa: el 12 de enero, el privilegio de ara portátil para la celebración de la Eucaristía; al día siguiente, las indulgencias de la Cruzada a cuantos mueran o sean heridos en el desempeño de su misión, y también ese mismo día, la facultad de ser absueltos de todos sus pecados in articulo mortis 'g'. Entre los proyectos del Papa ¿entraba también el nombramiento de un obispo? Lo veremos más adelante. Todo parecía marchar viento en popa, cuando en junio de 1448 muere Luis de España. ¿Qué pasó con la expedición que se preparaba? Cree Rumeu que no tuvo lugar, y rechaza como faltas de crédito las afirmaciones en contrario "O'; sin embargo Marin de Cubas afirma la existencia de aragoneses en Tenerife y La Gomera en 1347"". Lo que está fuera de toda duda es que aquel flamante proyecto político, encarnado en Luis de la Cerda, se vino abajo con su muerte. &Sucediólo mismo con el afán misionero que lo animaba? La respuesta, ya desde ahora, es un no rotundo.

11.

MISIONEROS MALLORQUINES EN CANARIAS

La expedición a Canarias de los hermanos Vivaldi en 1291, a los que según hizo escala Viera y Clavijo acompaiíaban "dos religiosos de San Franci~co"~', (8) José de VIERA Y CLAVIJO, "Noticias dela Historia General delas Islas Canarias". Libro 111, no 21. (9) Jose ZUNZUNEGUI, Ibidem, págs. 392-394. (10) A. RUMEU DE ARMAS, cap. 3, 50. ( 1 1 ) "Hubo noticias en Levante llevada de esta Isla llamada Infiernopor los aragoneses llegados a la parte delsur, donde es Adexe, a tratar deparpor los años delseñor 1347". T . MARIN DE CUBAS, "Historia de las siete islas de Canarias". Libro 11, cap. 20, pág. 277. "y esta armada llegó a la isla de Gomera ". Ibidem, 1, cap. 2, pág. 5 5 . (12) J. VIERA Y CLAVIJO, Libro 111, no 20.


58

JOSE G A R C I A SANTOS. O.F.M.

en Mallorca, aunque después, como afirma Rumeu, "nada más se supo"('3). El descubrimiento del famoso manuscrito "Libro del conocimiento de todos los Reinos", atribuido a un franciscano y conocido en Sevilla en la segunda mitad del siglo XIV, puede tener su origen más remoto en alguno de aquellos expedicionarios "". Lo que entra ya en el campo de los hechos es que los mallorquines se sintieron movidos a cambiar su ruta del Mediterráneo y adentrarse en la del Mar Tenebroso, como entonces se llamaba al actual Atlántico. Su misión, comercial en un principio, fue luego un excelente apoyo para el trabajo misionero. Abreu Galindo lo consigna así: "Llegados los navíos de los mallorquines, que fue cierta su venida" ""; venida que es anterior incluso al proyecto Fortunia. Las pruebas nos las d a Rumeu. El 15 de abril de 1342 la Cancillería de Mallorca autoriza a Guillem Pere para un viaje "a las islas recientemente descubiertas" [16); un día más tarde es Frances des Valers el agraciado, concretando entonces que las mencionadas islas son las Canarias ("). La documentación no nos ofrece más datos, pero Rumeu ha podido verificar que al menos una de esas expediciones si se llevó a término; concretamente la de Frances des Valers. En efecto, el 26 de octubre de 1342 un joven marinero, Guillem Jaffe, reclama a los herederos de Pere Magre, uno de los copatrones de Frances des Valers, el salario debido a su servicio "cuando lo acompañó en su viaje a Canaria" 08). El segundo testimonio nos lo ofrece un tal Jaume de Olessa, que en 1345 tenia en su finca a "quodam captivo de Canaria" 119'. A lo que habría de añadirse el testimonio de Abreu Galindo y Marin de Cubas anteriormente citados. Aviñón, sede de los Papas en este tiempo, está muy cerca de Mallorca, así que el hervor de estos viajes no podía pasar desapercibido a la Santa Sede, siempre en actitud vigilante para extender el reino de Cristo. En este contexto (13) A . RUMEU DE ARMAS, cap. 2, pág. 34. Sin embarga MARIN DE CUBAS, afirma: "llegaron a Canarias, y dos religiosos de San Francisco que iban en ellas diyon nuevas en Levante de las costumbres bárbaras de sus habitadores, y fueron las rimer ras noticias de las Islac. y derpiier d iomer.iarlc, Jc. p r " . (Librd l . <*p. l . pay. 501 ,I?i S<,hre el nianuiirilu y Ilcttt.m;3url. i,c;l\c \I:\KIX DF CI. B h S . I ihro 1. cap 9 . par5 91 -92 J .\l+Rl.U GAI IYDO, ' ' H t > t ~ > r ,Jcla i 1') d ( - ~ I I ~ I I dc I ~1 I3~ vc[c ;slar j c C'a8larm" l >oro 1 , cap. 7 , pág. 40. (16) 'les ylles noveylement trobades". A . RUMEU DE ARMAS, Documento 1 , pág. 175. (17) "adpartes insularum noviter repertarum et vulgariternominatarum insulas Fortunatarom ". A . RUMEU DE ARMAS, Documento 2, págs. 158-162. (18) "ratione salani ve1 logueriipersone mee, pro negociis suis que feci in dicta cocha sua, in viatico quod fmit apud insulas vocatas perdudes ve1 de Canaria, per quinque menses et medium". A . RUMEU DE ARMAS, Documento 7, pág. 164. (19) A . RUMEU DE ARMAS, cap. 2, págs. 39-40.


[LA EVANIELILACION L U L l A N A Y EL OBISPADO DE TELDE

59

hemos de ver la investidura del Príncipe de Fortunia en 1344, quizá más como iniciativa del Papa, de cara a la evangelización, que del propio agraciado, como " . se explica mejor que, al venirse abajo la mampostería sugiere R ~ m e u ' ~ "Así política de aquella empresa, el rescoldo misionero tomase otro rumbo: una evangelización de pura presencia, sin armas ni conquista, en el mejor estilo luliano. Pedro IV de Aragón impulsará políticamente todos los proyectos, convirtiéndose así en el más valioso colaborador de las misiones en Canarias. 1. Fray Bernardo, obispo de las Islas Fortunadas.

La segunda fecha en la historia de la Iglesia en Canarias es la del 7 de noviembre de 1351; es la fecha de la bula que nos presenta a fray Bernardo como obispo "in Insulis Fortunatis". ¿Qué había pasado para dar este paso de nombrar un obispo? Juan Doria y Jaime Segarra eran dos armadores mallorquines influenciados tal vez por el espíritu misionero de su paisano Raimundo Lulio; de ahí que se dirijan al Papa solicitando gracias espirituales para ir a Canarias. El Papa, que era el mismo Clemente VI que había inspirado el Principado de Fortunia, aprueba el propósito y les concede las indulgencias de la Cruzada, por bula despachada en Villanueva de Aviñón el 15 de mayo de 1351 '2''. El los viajeros serían treinta según viaje se haría en una nave de su propiedad(221; la bula'23'y cuarenta según la autorización real'"', no faltando los Maestros " los pasajeros, que eran religiosos, clérigos y en T e o l ~ g í a ' ~entre pero el grupo más llamativo lo formaban unos neófitos canarios, llevados cautivos con anterioridad a Mallorca, y que los mismos Doria y Segarra habían rescatado y preparado al bautismo, enseñándoles al mismo tiempo la lengua catalana, pues era intención suya llevárselos de intérpretes, en lo que apoyaban (20) A. RUMEU DE ARMAS, cap. 3, pág. 47. (21) "ad insulam de Canaria et alias ibidem propinquas, que omnes nuncupantur Insule Fortunate..., adinsfruendun in fide catholica et moribus honestisgentes ydolatras et paganos habitanres in es". A. RUMEU DE ARMAS, Documento 9, pág. 170. (22) "in quadam navi quam proterea de vestra p r o p i a emistis pecunia". A RUMEU DE ARMAS, Documento 10, pág. 172. (23) "personaliter vos transferre er vobiscum ducere usque ad triginta personas fideles et devotas Deo et ydoneas a d instruendum in fide carholica er moribus honestis". A. RUMEU DE ARMAS, Documento 9, pág. 170. (24) "pro provisione vestri, dictorum transfretantium et quadraginta marineriorum quos conduxistis pro regimine sive exercicio dicte navis". A. RUMEU DE ARMAS, Documento 10, pág. 172. (25) "una cum aliquibus religiosis vins in Sacra Theologiaprovectis". A. RUMEU DE ARMAS, Documento 10, pág. 171. (26) "sivereligiosiseu laiciaur clericifueriBt". A. RUMEU DE ARMAS, Documento 9, pág. 171.


60

JOSE GARCIA SANTOS. O F M

parte de su éxito'"'. El rey por su parte les permite sacar de Mallorca toda la intendencia alimenticia y otras provisiones; concretamente se habla de alimentos, cebada, vino, aceite, hierro, pez, alquitrán y animales de labranza; todo lo cual apunta a la idea de una estancia prolongada y al cultivo de la tierra "'l. La expedición estaba aún preparándose en febrero y marzo de 1353, sin que tengamos constancia explícita de que se realizara. Con todo, el Papa creyó oportuno que al frente de aquella expedición figurara el recién nombrado obispo, como puede deducirse de la bula "3. ¿Quién era fray Bernardo? La bula nos ofrece los siguientes datos: sacerdote carmelita, doctor en teología, de buenas costumbres, de intensa vida espiritual, moderado en las cosas temporales y cargado de méritos "O'. Iba destinado a un obispado nuevo, que ni siquiera tenia titulo concreto, de donde el genérico de obispo "in Insulis Fortunatis"; pero la misma bula le recuerda que cuando sea posible escoja un lugar adecuado para levantar la iglesia catedral, dando a ese sitio titulo de obispado y de ciudad 13". La bula que estamos comentando no es la del nombramiento, pues se le llama ya obispo y no electo; por eso no tenemos su patronímico o apellido, como aparece en las designaciones de fray Bonanat y fray Jaime, a los que se les apellida Terini y Ulzini respectivamente'l2'. Rumeu y otros lo identifican con el carmelita fray Barnardo Font. Vincke opina que puede tratarse de fray (27) "quodque id posse effcifaciliter, Dwpropitio, arbitraminipotissime quia quasdam personas de insulis antedictis dudum regeneratas fonte baptismatis et sumptibus vestris de captivilate redemplas, acin eadem fideinstructas et cathalanorum ydiomateinformatas". A.RUMEU DE ARMAS, Documento 9, pág. 171. Par el informe de Pedro IV podemos colegir que los cautivos y luego cristianos fueron doce: "duodecim personas que dudum, ut dicitur, capteet abstracteab insula Canaria, modis subdolisextiterunt". A . RUMEU DE ARMAS, Documento 13, pág. 176. (28) "vobis concedimus cum presenti, ut ... a portu sive plagia dicte civitatis Maioricarum ... navigarepossitis ... et in velcum ea extrahere... proprovisione vestri ... frumentum, ordeum annonam, vinum, oleum, ferrum, alquitranum, animalia aratoria omniaque alia vobis neccesaria". A . RUMEU DE ARMAS, Documento 10, pág. 172. (29) "Maxime cum nonulli fideles ... una tecum in aliis ipsis insulis paratisunt pro huiusmodi negolio fideliter laborare". A . RUMEU DE ARMAS, Documento 11, pág. 173. (30) "ad te ordiBis fratrum beate Marie de Monte Cmeliprofessorem, in sacerdotio constitufum ac in sacra pagina instructum, moribus et vira laudabilem ac in spirifualibus providum el in temporalibus circunspectum er in aliis multiplicibus virtutum meritis". A . RUMEU DE ARMAS, Documenta 9, pág. 173. (31) "in una dictarum insularum, in loco videlicet quem ad hoc magis aptum cognoveñs ... ecclesiam fundes et eam in cathedralem erigas, ac locum in quo ipsam erexeris insignias vocabulo civitatis, cuius vocabulo te et successores tuos episcopos qui ibidem erunf pro tempore, perpetuo volumusnominari". A. RUMEU DE ARMAS, Documento 11, pág. 174. (32) "Dilecto filio Bonanaro Terini electo Teldensi". "Dilecto filio Iacobo Ulrine electo Teldensi". A . RUMEU DE ARMAS, Documento 19, pág. 184 y Documento 30, pág. 195.


L A EVANCELlLAClON LULIAN.4 Y EL OBISPADO DE TELDE

61

Bernardo Gil, también carmelita, nombrado unos aíios antes por Pedro IV su *; se limita a decir capellán y familiar"". Para Rumeu era m a l l ~ r q u í n ~ ~Vincke que "parece era de la corona aragonesa""". Para los dos este fray Bernardo es el mismo que el 27 de junio de 1354 es trasladado a Santa Giusta, en Cerdeña; razón por la que Rumeu piensa que es difícil viajara a las Islas. 2. Fray Bartolomé, segundo obispo en las Islas Fortunadas El dos de febrero de 1351 tenemos como sucesor de fray Bernardo al dominico fray Bartolomé. La bula es de Inocencio IV, pero tampoco es la de su nombramiento, por lo que nos quedamos sin conocer el sobrenombre. Vincke sugiere que "bien puede coincidir con el inquisidor fray Bartolomé Ferrer, O.P., a quien el rey Pedro IV consideraba como confidente experto, enviándole a Sicilia como consejero y embajador" '36'. También en este caso los únicos datos seguros son los de la bula: sacerdote dominico, doctor en teología, de buenas costumbres, de intensa vida espiritual, moderado en las cosas temporales y cargado de méritos '37). Lleva igualmente el titulo genérico de obispo "in Insulis Fortunatis", repitiéndole el mismo encargo que a su predecesor: la designación de un lugar para erigir la catedral cuando las circunstancias lo permitan, pasando a llamarse obispo de ese lugar. Si lo identificamos con el Bartolomé que aparece en la bula de fray Bonanat, como su antecesor, nuestro obispo no llegó a tomarposesión de su sede, pues la muerte le sorprendió antes. La fecha de la misma hemos de fijarla alrededor de 1362, pues se dice que fue anterior a la de Inocencio IV, que murió el 12 de septiembre de ese mismo añ0'~~1. Y aquí termina, por ahora, cuanto sabemos de nuestro obispo. 3. Fray Bonanat Terini, obispo teldense. El 2 de julio de 1369 Urbano V nombraba obispo al franciscano fray Bonanat Terini. Esta sí es una bula de nombramiento, como se dice al principio: (33) "No nos sorprenderia fuem la misma persona de fray Bernardo Gil, O. Carm., a quien el rey, unos años antes, por sus méritos en la Casa Real, ascendió a "capellanus et dornesficus". J . VINCKE, "Comienzos de las Misiones Cristianas en las Islas Canarias", en "Hispania Sacra" (1959), págs. 193-207. La cita en pág. 197. (34) A . RUMEU DE ARMAS, cap. 3, pág. 54. (35) J . VINCKE, pág. 196. (36) J . VINCKE, págs. 199-200. (37) "ad re, ordinis frarrum predicatorum professorem, in sacerdotio consriturum et in sacra pagina instructum, moribus el vira laudabilem acin spiritualibus providum el temporalibus cicunspecrum acaliismultiplicium virturum merifis". A . RUMEU DE ARMAS, Documenta, 18, pág. 182. (38) "per ipsius Bartholomei episcopi obirum, qui, possesione ecclesieper eumdem Bartholomeum episcopum non habita, apud sedem predictam diem clausir extremum". A . RUMEU DE ARMAS, Documento 19, pág. 184.


"Dilecto filio Bonanato Terini electo teldensi""YJ. ¿Quién era fray Bonanat Terini? La bula nos lo presenta como sacerdote franciscano, apóstol celoso, notable teólogo, recomendado por su honestidad de costumbres, de intensa vida interior, moderado en las cosas temporales y adornado con otras varias virtude~(~'1. Su consagración fue muy rápida, pues ya se había efectuado el 17 de julio, fecha de otra bula del papa al mismo, en la que lo llama ya "obispo teldense" y lo anima a comenzar con brios la obra encomendada '42'. Por otros conductos sabemos que el 30 de noviembre de 1369 Pedro IV lo nombra familiar y su consejero en la corte14'J. Fray Jaime de Villanueva en su "Viaje literario a las Iglesias de España" deja constancia de su presencia en Mallorca por los años 1370, 1373, 1382 y 1384 '"1, lo que hace difícil su presencia en las Islas. Dado el interés de los menorquines por regalarle el báculo, deduce Rumeu que bien pudo ser natural de aquella isla'4s1.Finalmente, ya había muerto al 31 de enero de 1392, como explícitamente dice la bula de su sucesor '46'. Pero volvamos a la bula de su nombramiento. La primera sorpresa es que ya no se le llama obispo "in Insulis Fortunatis" sino "obispo teldense"; la segunda, que se habla de dos antecesores suyos, llamados Bernardo y Bartolomé, a los que igualmente se les designa como "obispos te1denses""'J. La nueva diócesis dependerá directamente de la Santa Sede N8' y tiene su Cabildo, Clero y Pueblo, a los que el Papa dirige otras tantas bulas en la misma fecha, pidiéndoles que reciban y obedezcan al nuevo pastor L9J. Apenas habían transcurrido dos meses, el 31 de agosto de 1369, Urbano V encomendaba a los obispos de Barcelona y Tortosa una expedición misionera a Canarias, compuesta por diez clérigos y veinte frailes mendicantes, dispuestos A. RUMEU DE ARMAS, Documenlo 19, pág. 184. La bula la llama Terini, aunque RUMEU, sin justificar el cambio, lo llama siempre Tari. También VINCKE escribe Terini. 'Lid te, ordinis fratrum minorum professorem, in sacerdofio constitufum, religionis relo conspicuom, liferarum scientia preditum, vite ac morum honestate decorum, in spirirualibus providum el in temporalibus circunspectum aliisque multiplicium virrutum donis... insignitum". J. VINCKE, Apendice I, pág. 205. La transcripción y puntuación en RUMEU es algo diferente, A. RUMEU DE ARMAS, Documento 19, pág. 185. A. RUMEU DE ARMAS, Documento 21, págs. 186-187. A. RUMEU DE ARMAS, Documento 23, págs. 188-189. La noticia en A . RUMEU DE ARMAS, cap. 9, pág. 101. A. RUMEU DE ARMAS, cap. 9, pig. 91. "per obitum ipsius Bonanati episcopi, qui extra Romanam Curiam diem clausit extremum ". A . RUMEU DE ARMAS, Documento 30, pág. 196. "per obitum bone memorie Bernardi episcopi Teldensis ..., d e persona bone memorie Bartholomei episcopi Teldensis". A . RUMEU DE ARMAS, Documento 19, pág. 184. "eidem Romane ecclesie immediate sobiecta". A. RUMEU DE ARMAS, ibidem. A . RUMEU DE ARMAS, Documento 20. págs. 185.186.


L A EVANGELIZACION LULIANA Y EL OBISPADO

DE

63

TELDE

a ir a predicar el evangelio, a los que quiere se le den todas las facilidades. De esta manera canalizaba el Papa la petición de los ciudadanos barceloneses, Bertrán de Marmando y Pedro de Estrada, que le habían expresado el deseo de acompañar a algunos frailes mendicantes y clérigos seculares a Canarias en plan de misioneros "O'. ¿Formaría parte de la expedición el recién creado obispo teldense? Rumeu se lamenta, no sin motivo, que, "como en casos anteriores, en el momento crucial, decisivo, se nos acabe la inf~rmación"'~'j; sólo por referencias indirectas podemos afirmar que la expedición llegó a feliz puerto, aunque ignoremos el resultado. 4. Fray Jaime Ulzina, obispo teldense El 31 de enero de 1392 es nombrado para la sede teldense el dominico fray Jaime Ulzina15'). La bula dice de él que era sacerdote dominico, gran apóstol, ilustre teólogo, de buenas costumbres, rico de espíritu, moderado en las cosas temporales y adornado con otras muchas virtudes'"'. La historia ha sido más generosa con este obispo que con los anteriores. Su vocación misionera lo lleva a Marruecos, donde lo encontramos en 1378 ejerciendo una magnífica labor, regresando a su Mallorca natal en 1387. Ya consagrado obispo, parece que en 1393 está en Mallorca como ayudante de aquella sede; y es absolutamente cierto que entre 1400 y 1411 reside en Zaragoza en funciones de obispo auxiliar de aquella diócesis. A partir de esta fecha ya ¿Llegó a estar en su sede? Lo ignoramos. no tenemos más datos Durante su pontificado se realiza un último intento misionero en Canarias. Pedro IV de Aragón escribe a Urbano VI el 20 de febrero de 1386 y le recomienda a "ciertos pobres ermitaños y otras personas" dispuestas a pasar a Canarias y testificar con su presencia la fe cristiana. No conocemos la respuesta del Papa; tampoco sabemos si se realizó o no, de suerte que a partir de esta fecha desaparece toda información y comienza el misterio más profundo. La sangrienta expedición cántabro-andaluza de 1393, que coincide casi con el comienzo del pontificado de fray Jaime, fue el final de esta hermosa epopeya;

'"',

(50) A . RUMEU DE ARMAS, Documento 23, págs. 187-188. (51) A . RUMEU DE ARMAS, cap. 9, pág. 92. (52) Ulzine dice la bula. Otros escriben Olcina y Olrina. En el antiguo reino de Aragón aparece también la grafia Alsina. (53) "ad re, ordinis fratrum predicatorum professorem, in presbireratus ordinem constiturum, cui de religjonis zelo, Iiterarom scientia, vire ac morum honestare, spiritualium providentia et temporalium circunspectione aliisque rnultiplin'um Mrtuturn meritis". J. VINCKE, pág. 207. (54) A . RUMEU DE ARMAS, cap. 1 1 , págs. 116-119. (55) "nonnulliheremirealiequepei'sone". A . RUMEU DE ARMAS, Documento 19, p i g . 194.


por otra parte, desde el 7 de julio de 1404, Canarias tenia nuevo obispo en la persona del franciscano fray Alfonso de Sanlúcar, ahora con sede en Rubicón, Laníarote. Ha comenzado otra nueva etapa en la historia de la Iglesia en Canarias, la que será definitiva, uniendo la predicación de la fe a la conquista temporal. Pero este es otro tema.

111.

LA EVANGELIZACION LULIANA

Confieso que me sugestiona la idea de una evangelización en Canarias según el método luliano; pero hoy por hoy creo que es más una hermosa intuición de Serra Ráfols y Rumeu que una realidad histórica, entre otras razones porque apenas tenemos constancia de esa presencia misionera, y menos todavía conocemos los nombres y los datos que nos permitan verificar el aserto. Con todo, esta hipótesis no es irracional y se apoya en los siguientes datos: Raimundo Lulio pasó varios años de su vida en el norte de Africa, predicando la fe católica y componiendo libros; era mallorquin y hacía relativamente poco tiempo que había muerto (1315), por lo que nada tiene de particular que grupos de misioneros procedentes de Mallorca participaran de su método. Si tenemos en cuenta que Sevilla era la residencia habitual de los obispos de Marruecos y además cabeza de puente entre Mallorca y Canarias, tampoco sorprende que viniera por ahi el método luliano. Ya vimos cómo la expedición de 1315 estaba compuesta mayoritariamente por seglares, como también era seglar Raimundo Lulio: de los treinta pasajeros sólo se habla de "algunos religiosos bien impuestos en Sagrada Teología"fi61; exponer la doctrina cristiana en la propia lengua de los nativos pertenece también al método luliano, y ya vimos cómo la bula recoge la preocupación de servirse de los canarios neófitos como catequistas; igualmente se prefería la mera presencia testifical a la predicación directa, lo que también queda reflejado en esa bula: "instruirlos para la enseñanza junto con el ejemplo" (i'l. La vida eremitica era también una componente del método, y en la expedición de 1386 la presencia de ermitaños es masiva. Por cierto que Rumeu hace a estos ermitaños Agustinos o Carmelitas, argumentando que en la Edad Media éstos eran los que se reconocían como eremitas'58'; pero no es menos cierto que en los documentos oficiales a estos eremitas se les conoce por el nombre de su familia religiosa, mientras que aquí (56) "una cum aliquibus religiosis in Sacra Thmlogia provectis". A. RUMEU DE ARMAS, Documento 10, pág. 171. ( 5 7 ) "ad instruendum ... doctrina verbi et exempli". A. RUMEU DE ARMAS, Documento 9, pág. 170. (58) A. RUMEU DE ARMAS, cap. 10, pág. 103.


L A EVANCELILACION LLLIANA Y EL OBISPADO DE TELDE

65

se habla llana y lisamente de eremitas, lo que hace pensar en su carácter seglar, y quizás aqui estaba la mayor dificultad de la empresa. Algunos topónimos, como la llamada "Cueva de los Frailes", unida a un episodio posterior, pueden ser indicios de esta presencia eremitica en las Islas; vida eremitica que se acentuará con fray Juan de Baeza en 1414, y años más tarde con San Diego de Alcalá y sus compañeros, entre los que destaca fray Juan de Santorcaz, quien además transcribió la doctrina luliana en unos manuscritos salidos de su pluma, que son hoy el primer documento de escritura en las Islas llegado hasta nosotros. La noticia nos la daba Torriani, al descubrir el sepulcro de Santorcaz: "hay también algunos libros de filosofia, por Ramón Llul, que dejó escritos de su mano" 09'. Por otra parte la integración de seglares cristianos en la obra misionera la llevó casi al limite fray Juan de Baeza, cuando se propuso botar un barco propio para transportar estos cristianos dispuestos a convivir con los infieles.

IV.

SlTUAClON DE LA IGLESIA EN CANARIAS

Los anteriores capitulas nos han presentado la situación eclesiástica en su estructura más fundamental; pero más allá de su nombramiento, ni un solo dato referente al desarrollo de la misión; por no saber, ignoramos hasta si sus más afortunados pastores hicieron acto de presencia en las Islas. echando una mirada a los fieles? Damos por sentado que las diversas expediciones mallorquinas consiguieron sus objetivos, especialmente en Gran Canaria; su presencia está atestiguada por Torriani, Abreu Galindo y Marin de Cubas, entre otros. El testimonio de este último es muy preciso. Situándose en 1393 escribe: "después dicen los Canarios de haber comerciado por tiempo casi de cuarenta años con Mallorquines, Aragoneses y Sicilianos"'"'. Abreu Galindo destaca la buena convivencia con los naturales: "Los mallorquines fueron solicitas, diligentes y astutos en complacer, agradar y servir a los canarios, que les tomaron mucha amistad y los trataban bien" '"'; más explicito es aún el testimonio de Torriani: "Los mallorquines cautivoshallaron en los canarios humanidad y buena voluntad, y se entendieron con ellos tan prudentemente que vivieron junto con ellos como si fuesen naturales, y más

seremos

(59) Leonardo TORRIANI, "Descripción de las Islas Canarias". Santa Cruz de Tenerife (1959). cap. 26, pág. 84. Véase tarnbien: '%lrna~uscritoluliano Torcaz 1", por Enrique Manuel PAREJA FERNANDEZ. La Laguna, 1949. (60) T. MARlN DE CUBAS, 1, cap. 3 , pág. 59. (61) J . ABREU GALINDO, l . cap. 7, pág. 41.


66

JOSE G A R C ~ ASANTOS. O F M

que unos amigos de fuera. Tuvieron de ellos tierras y ganados y mujeres, con las que se casaron y tuvieron hijos" "''. Ningún autor presenta datos sobre el crecimiento cristiano, limitándose a consignar que los invasores construyeron ermitas-fortalezas en lugares estratégicos, como la de Santa Catalina, junto al Puerto, y San Nicolás de Tolentino, a las que Marin de Cubas añade la de Santa Agueda, en Arguineguín. Las ermitas estaban adornadas con tallas de santos, labrados por ellos mismos, segun Torriani, "pero tal mal hechas, que molesta el que se deban contemplar, debajo de formas tan torpes, bellezas más que divinas" '"'1, lo que justificaría la decisión del entonces obispo Suárez de Figueroa, en 1590, de mandar enterrar todas estas imágenes de "tosca hechura". Las ermitas eran más bien para el consumo interno de los mallorquines, como dice Marín de Cubas: "a la parte sur, en el Ganeguin, una cueva donde se decía missa, que oían los xristianos que comerciaban"; igualmente, en "la aldea de San Nicolás de Tolentino, donde se decía missa, cerca del mar" '64'. Sólo Torriani añade un nuevo elemento: "fabricaron la iglesia de Santa Catalina Mártir, entre la ciudad y el puerto, la cual era cuidada por frailes franciscanos que vinieron a predicar el Evangelio" '"l. El resultado de esta predicación tuvo que ser nulo o muy escaso, a tenor del mismo Torriani, que prosigue: "los mallorquines adoctrinaron a los Canarios en todas las cosas, tanto de gobierno como en ritos y ceremonias que ellos hacian a Dios. Ello no obstante, no se sabe que algún canario se haya bautizado; se cree, al contrario, que fue establecido por los canarios que cada uno viviese en su ley, y que no consintieron que propagasen el Evangelio"'"]; y Marin de Cubas: "ninguno de los canarios fue cristiano, porque fueron muy tercos [y] sólo a la Madre de Dios era a quien hacian sus fiestas y regocijos, de luces y hogueras" '677'. Por cierto que la edición de este autor hecha en Las Palmas en 1986, al no publicar todo el manuscrito, también nos privó de este hermoso pasaje. Rumeu califica estas afirmaciones como algo "no cierto" y "suposición", aunque admite que "ambos testimonios pueden ser eco remoto de una resistencia por parte de los aborígenes a abandonar sus ancestrales creencia^"'^^^. Para él es evidente que la misión, sobre todo en Telde, fue una (62) (63) (64) (65) (66) (67) (68)

TORRIANI, cap. 38, pág. 118. TORRIANI, Ibidem. T. MARIN DE CUBAS, 1, cap. 3 , pág. 41 TORRIANI, cap. 38, pág. 118. TORRIANI, Ilrideni. A . RUMEU DE ARMAS, cap. 9, pág. 96. A . RUMEU DE ARMAS, Ibidem.


LA EVANCELILACION L U L I A N A Y E L OBISPADO DE TELDE

67

misión próspera, aunque con altibajos. Este es casi su único argumento: la persistencia del obispado, argumento que no parece tan decisivo, como tendremos ocasión de ver. Mérito suyo es la catalogación de este obispado como obispado misional, con todo lo que comporta; pero su entusiasmo por el descubrimiento tal vez lo llevó más allá de los datos históricos. Así, por ejemplo, no duda en admitir la existencia de una iglesia catedral en Telde (todo lo modesta que se quiera), la famosa "Almogaren" o "Casa de Oración", apoyándose en el testimonio de Pedro Agustín del Castillo, que presenta a Diego Herrera pidiendo a los canarios "licencia para hacer ... una Casa de Oración para Dios del cielo, como la que tuvieron los mallorquines que aquí trataron" '69fl. Tocaremos el tema más adelante. El mejor testimonio del escaso éxito de las misiones lo tenemos en los documentos oficiales, que una y otra vez hablan de la casi total ausencia de vida cristiana en la Isla. Veamos todo el proceso. En la concesión hecha por Clemente VI a los mallorquines Doria y Segarra en 1351 se describe a los canarios como "gentes idólatras y paganas" "o); en julio de ese mismo año Pedro 1V los llama "primitivos e incluso brutos ..., que no viven de acuerdo con alguna ley sino que en todo se portan como las bestias"""; el documento de la Cancillería Mallorquina en la que se nombra capitán de la expedición a Arnaldo Roger, 14 de mayo de 1352, habla de "gentes absolutamente desconocedoras de dio^""^'; un año antes, en la bula donde se nombra obispo a fray Bernardo, se dice que "aún no han recibido la saludable doctrina de la verdadera fe" ""; en la denominación de fray Bartolomé, 2 de marzo de 1361, se vuelve a hablar del pueblo canario, que "aún no ha recibidc la saludable doctrina de la verdadera fe", alentándole a trabajar sin descanso para que "por la predicación de la palabra de Dios le den culto""4). Por otra parte el hecho de que todavía no haya un lugar adecuado para establecer la catedral, como le pedía el Papa, es claro indicio de que las cosas no iban boyantes. La bula de Urbano V a los obispos de Barcelona y Tortosa, 31 de agosto de 1369, vuelve (69) A. RUMEU DE ARMAS, cap. 15, pág. 149. (70) A. RUMEU DE ARMAS, Documento 19, pág. 170. (71)

"rurales immo brutales ... nulla quidem lege vivenres sed bestialiter facere in omnibus".

A . RUMEU DE ARMAS, Documento 10, pág. 171

(72) "genles in ipsis insulis habitantes el Deum minime cognoscenfes". A. RUMEU DE ARMAS, Documento 14, pág. 177. (73) "nondum lamen vere fidei salutifera docrrina imbutis". A . RUMEU DE ARMAS, Documento l l , pág. 173. (74) '>opulis nondum rainen vere fidei salurifera doctrina imburis ... indefessis srudiis ac minisreriis predicationis Deo [sic] de ipsorum cordibus ignorantic terges caliginem u1 Jesu Chrictigloriam videant atquecolant". A. RUMEU DE ARMAS, Documento 18, pág. 182.


68

JOSE U A R C ~ ASANTOS O b M

a hablar de "personas de uno y otro sexo, que no tienen ley ni religión alguna, que sólo adoran al sol y a la luna" ("1; en la petición de Pedro IV a favor de los ermitaños, 1386, se dice: "en algunas de esas islas han construido viviendas, dan culto a los ídolos, desconocedores del camino de la verdad y de las ventajas que ofrece la fe católica"('6'; cuando en 1404 Benedicto XIII erija el obispado de Rubicón, describirá a la isla de Lanzarote como "habitada por pueblos gentiles", si bien, gracias a la acción misionera, "algunos ya han sido la cristianización de la isla recientemente convertidos a la verdadera fe" era todavía reciente e incompleta. Si en Gran Canaria había una misión próspera, ¿cómo se le pasó por alto al Papa? ¿Y cómo pudo venirse abajo una obra así en tan poco tiempo?

'"';

Este periodo se cierra bruscamente hacia 1393. Abreu Galindo lo refiere así: "Acordaron con mucho secreto matar a los mallorquines, para suplir parte de su necesidad; y también porque en la conversación habían tomado alguna licencia demasiada, odiosa y abominable a los canarios. Y por quitar estas ocasiones, un día acordaron matarlos a todos, y así lo hicieron. Y a los frailes [franciscanos, según él y Torriani], por el respeto que les tenían, los echaron en una sima que está en el término de Ginámar, media legua del mar, camino de Telde, donde está una ermita de Nuestra Señora de la Concepción. Este fin ¿Causas? Abreu Galindo indica en general que, fue el de los mall~r.quines"(~~'. "pasados algunos años, vino en esta isla de Canaria falta de mantenimientos, y a enfermar y morir", viendo la solución en matar a los extranjeros '79'; versión que corrobora Torriani al decirnos que hubo un exceso de nacimientos sobre las defunciones, con el consiguiente desequilibrio económico, a lo que los indígenas respondieron con "una ley inhumana, que matasen todos los hijos después del primer parto", lo que desagradó a Dios, enviándoles "la peste, la cual en pocos días destruyó tres cuartos de la gente" '80'; pero unas líneas más adelante añade otra causa: "con el tiempo, aumentando la generación de los mallorquines, de modo que les parecía poder enfrentarse con los isleños, empezaron a predicar el Evangelio y a querer cambiar las cosas de (75) "persone utriusque sexus nullam legem tenentes nec aliquam sectam sequentes, sed durntaxaf solem et lunam adorantes". A . RUMEU DE ARMAS, Documento 23, pág. 187. (76) "in nonnullis quarum quedam sunt populaciones constructe, quarum incole infelices secte ydolorum erronee seipsos cessis oculis dedicantes. omisa semita vrritatis nondum calholice Bdei futura comoda cognoverunt". A. RUMEU DE ARMAS, Documento, 29 págs. 194~195. (77) "populigentilium ...nonnulliexipsis ... ad veram lucem fidei ortodoxenovitersunf conversi". J . VIERA Y CLAVIJO, Apéndice V. (78) J . ABREU GALINDO, Ibidem, c a p 7, pág. 42. (79) J . ABREU GALINDO, Ibidem. (80) TORRIANI, cap. 37, pág. 116. (81) TORRIANI, cap. 38, pág. 118.


LA E Y A N G E L ~ L A C ~ OLULIANA N Y EL OBISPADODE TELDE

69

A su vez Marin de Cubas refiere la presencia de mallorquines entre los canarios "por tiempo de 4 0 aiios, hasta que faltó el trato, por decir los xristianos en sus tierras que los canarios eran traidores de ley, corazón y por naturaleza infieles, y así mataron a 13 mallorquines en la Gaete, en su casa llamada Roma" Eco de esta ultima afirmación es el famoso "Testamento de los 13 Hermanos", que conoce Gadifer en su venida a la isla hacia 1403.

Todas estas pueden ser causas; pero la más importante sin duda fue la expedición cántabro-andaluza de 1393, arrasándolo todo. Fue el final de una larga esperanza, que se haría realidad en el Rubicón.

V.

ALGUNAS PREGUNTAS A LOS DOCUMENTOS

Doy por sentado que las bulas son auténticas y que su transcripción es también la adecuada, en líneas generales; aún así quedan muchas interrogaciones. a las que voy a intentar responder, esperando que otros mejor preparados nos den la solución correcta. 1. Un obispo de Fortunia

La cuestión no es baladí, ya que pudiéramos estar ante un nuevo obispo, el primero sin duda, y adelantar unos años la erección del obispado canario. Ya vimos cómo Clemente VI, al crear el Principado de Fortunia, tenia una visión muy amplia (yo diría que hasta ilusionada) del porvenir religioso en las Islas; ¿por qué no admitir paralelamente a la institución política la institución de un obispado? Para Vincke y Rumeu el frayBernardo que figura en la bula de 1354 como obispo "in Insulis Fortunatis" es el mismo que el 27 de junio de 1354 es trasladado a Santa Giusta (Cerdeña) y también el que en la bula de 2 de marzo de 1361 viene como antecesor de fray Bartolomé, igualmente obispo "in lnsulis Fortunatis". Pero los datos no encajan bien. El mismo Vincke en un primer momento aventuró la hipótesis de otro Bernardo, obispo también "in Insulis Fortunatis", que sería en realidad el antecesor de fray Bartolomé, distinto del que luego fue trasladado a Santa Giusta; terminó abandonando la hipótesis y admitiendo que el Bernardo de las tres bulas es el mismo. ¿De verdad? (82) T. MARlN DE CUBAS, Ibidem, cap. 3, pág. 58.


Partamos de la de 1351. Alli se le designa como obispo "in Insulis Fortunatis", el mismo que aparece en la de 1361: mientras en la bula del traslado el título es el de obispo "Insularum Fortunie", por dos veces. ¿Es lo mismo? Si tenemos en cuenta que el titulo es fundamental para entender el nombramiento, resulta difícil identificar dos expresiones gramaticalmente distintas, aunque referidas al mismo contenido; de ahí que se podría desenterrar la vieja hipótesis de otro obispo, el de Fortunia, réplica eclesiástica a la constitución política del Principado del mismo nombre. Clemente VI habia planificado en todos sus pormenores el proyecto misionero de Canarias; ¿por qué no pensar que, como él mismo hará más tarde, el proyecto estuviera coronado por la designación de un obispo con el mismo título que el Príncipe? Cierto que carecemos de pruebas fehacientes; pero el hecho de que al ser trasladado se le llame obispo de las Islas de Fortunia podría avalar la hipótesis. Si tales fueron los hechos, éste seria el primer obispo de Canarias y también el que el 8 de mayo de 1353 está en Aviñón, y juntamente con otros prelados concede indulgencias a la famosa abadía benedictina de Melk, documento que conoció y valoró como se merece nuestro Viera y Clavijo. Por cierto que en ese documento se firma: "Fray Bernardo, obispo de las Islas de F~rtunia"'~". Como no tenemos la bula del nombramiento, hemos de suponer que tuvo lugar entre 1344 y 1348, inicio y fin del Principado. La desaparición de ese proyecto político y la sustitución por otro más espiritual llevó al Papa a ordenar de nuevo las cosas, erigiendo otro obispado, con otro titulo. el de "in Insulis Fortunatis", cuyo primer titular es el que aparece en la bula de 1351. El otro Bernardo, ya porque fuera viejo o porque era fruto de otro plan, es trasladado a Santa Giusta, donde recibe sucesor en 1355 También aquí conviene recordar que lo nombra ya obispo de Santa Giusta y no electo, como era de esperar si se tratase de la bula de designación, lo que nos llevaría a retrotraer algún tiempo su elección para el cargo. En esta hipótesis encajan mejor varias cosas. Lo primero, el titulo, como acabamos de ver; además, cuando el 2 de julio de 1369 se nombra a fray Bonanat obispo teldense, se citan como anteriores en la sede a Bernardo y a Bartolomé, por este orden, aduciendo que Bernardo murió en el ejerciho de su obispado las). Ahora bien, si este Bernardo es el que el 1354 habia sido trasladado a Cerdeña, jcómo es posible que se le dé aquí el titulo de obispo teldense? Rumeu califica este hecho de sorprendente, y jvaya si lo es!; pero

(83) "Fr. Bernardus insularum Fortunie episcopus". A . RUMEU DE ARMAS, Introducción 8 . (84) A . RUMEU DE ARMAS, Documenta 15, págs. 178.179. (85) A . RUMEU DE ARMAS, Documenta 19, pág. 184.


LA EVANCELIZACION LULlANA Y EL OBISPADO DE TELDE

71

lo justifica como "errores de la bula", atribuíbles, eso si, "a la Cancilleria aviñonen~e"'~~'. Me parece una acusación muy fuerte, tanto más cuanto que la explicación puede estar en otra parte, en la bula de fray Bartolomé. Si negamos la bula aquí, ¿por qué admitirla en otros apartados? Efectivamente esta bula presenta al interesado como inmediato sucesor de Bernardo, que murió "fuera de la curia r~rnana"'~".No sabemos cuando sucedió, pero la bula dice que el Papa, ilusionado con la empresa apostólica, trató de nombrar con presteza difícilmente puede justificarse esa rapidez si ponemos un espacio de siete años para la provisión, que son exactamente los que transcurren desde el traslado a Santa Giusta y el nombramiento de fray Bartolomé. Más aún, el mismo Inocencio VI, que designa a fray Bartolomé, es el mismo que traslada al obispo Bernardo; ¿cómo justificar un olvido asi si el Bernardo en cuestión fuera el mismo obispo? Todavía más; quien nombró al antecesor de fray Bartolomé fue Clemente VI, pero cuando Inocencio VI nombra a fray Bartolomé, la misma bula se encarga de decirnos que el ahora Papa era entonces uno de los consejeros de Clemente VI en la ~ ' ; tanto Inocencio VI sabia muy bien de qué elección de fray B e r n a r d ~ ' ~por iba el tema, como para poder admitir un error de ese bulto. La conclusión parece clara: es probable la existencia de un primer Bernardo, obispo de Fortunia, cuya fecha de nombramiento desconocemos, trasladado en 1354 a Santa Giusta; con él terminó la serie de obispos con ese titulo, caso parecido a lo que en el siglo siguiente ocurrirá con el obispado de Fuerteventura. En fecha que también desconocemos Clemente VI nombra nuevo obispo de Canarias, ahora con el titulo genérico y provisional de "in Insulis Fortunatis"; a éste sucedió en 1361 fray Bartolomé, también con el mismo titulo provisional de "in Insulis Fortunatis"; posteriormente, en 1369 y 1392, aparecen fray Bonanat y fray Jaime, pero ya con el titulo de "obispos teldenses". En 1404 Benedicto XIII abre un nuevo capitulo al erigir el obispado de Rubicón, que seria el definitivo, con su posterior traslado a Las Palmas. Si tenemos en cuenta que Fortunia o Fortuna (lo mismo que Canaria) designaba en un principio la isla de Gran Canaria, podemos intuir que tanto el Principado como el hipotético obispado tuvieron su sede en esta isla, de donde recibían la denominación; cuando Fortuna se convirtió en Fortunadas y Canaria en (86) A . RUMEU DE ARMAS. cap. 6, pág. 71. (87) "prefatusu Bernardus, antequam ipsius solicitunis stidium posset in permissis oportunum fructum afferre, extra romanam curiam debitum nature persolvit". A . RUMEU DE ARMAS, Documento 17, pág. 182. (88) "de persona ydonea et instrucla cogitare cepimus diligenfer". A . RUMEU DE ARMAS, Ibidem. (89) "de quorum numero [une eramus". A . RUMEU DE ARMAS, Ibidem.


72

JOSE GARCIA SANTOS. O E M

a todas las islas, también el titulo episcopal se generaliza, convirtiéndose en "episcopus in Insulis Fortunatis", cuya residencia podía estar en cualquier isla. Conocemos un obispado teldense, cuya ubicación es un enigma; luego viene el obispado rubicense, que con posterioridad es trasladado a Las Palmas con el titulo de Canariensis-Rubicensis. El capitán de yate D. Manuel Alarcón Sánchez presenta documentación de la segunda mitad del siglo XVII, donde se alternan el nombre de Las Palmas y Canaria para designar la ciudad capitalina, asegurando que todavía en el siglo XIX "se sigue llamando Canaria ¿Se llamaba ya Canaria la capital cuando se hizo a la capital de la isla" el traslado? A Rumeu no le hace ascos la hipótesis de que el obispo Calvetos, al solicitar el traslado de la sede, quería reivindicar la historia(9''. Según eso, obispado canariense significaría obispado de Las Palmas y no obispado de Canarias, en general, pues tan Canarías es el obispado nivariense de Tenerife. 2. Los obispos teldenses.

La Iglesia en Canarias tiene contraída una deuda de gratitud con el profesor Rumeu, por haber descubierto este hermoso capitulo de su episcopologio. Cuando se tropezó con unas bulas que hablan de "obispos teldenses", ¿qué otra traducción podía dar un canario que no fuera la de "obispos de Telde"? Sin embargo, una lectura más atenta de las mismas y una mirada a la historia posiblemente nos lleven a rebajar el entusiasmo. Comencemos por recordar que la fórmula latina "teldensis" puede ser traducida con todas las vocales, de donde se deduce que "episcopus teldensis" puede ser obispo de Telda, Telde, Teldi, Teldo y Teldu, entre otras posibilidades. Además ignoramos dónde estaba la hipotética sede, pues las bulas para nada se refieren a Canarias; de ahí las dudas de Wadding, de De la Fuente y Eubel para localizar este obispado, y no sólo porque ignoraran que en Gran Canaria ~'. hay una hermosa ciudad llamada Telde, como les reprocha R ~ m e u ' ~Según esto ¿podemos seguir traduciendo "episcopus teldensis" por "obispo de Telde"? La tentación sigue siendo muy fuerte, pero habrá que justificarlo. Telde, en su morfología actual no parece que sea un término aborigen, y si acaso Tell, fórmula semita del latino tellus (tierra), para indicar la fecundidad de unas tierras costeras frente a la montaña, como de hecho tenemos

(90) "Derrotas de las naves de Cristóbal Colón en las Islas Canarias en el viaje de descubrimiento". Comisión de Canarias para la commernoración del V Centenario del descubrimiento de América. Madrid, 1986, paga. 77-80. (91) A . RUMEU DE ARMAS, cap. 12, pág. 130. (92) A . RUMEU DE ARMAS. Introducción, pag. 6-9.


L A EYANGELIZACION LULIANA Y EL OBISPADO DE TELDE

73

en el norte de Africa. La doble palatal como final de dicción se acomodaba muy bien a mallorquines y catalanes, que tienen palabras acabadas así, como Llull y Sabadell; otra cosa muy distinta tuvo que ocurrir a los castellanos, cuya lengua no tolera semejante final, y así el primitivo Tell pasó a ser Telle y Telde casi insensiblemente. Marín de Cubas atestigua también la forma Tyldet, que bien pudiera ser la primitiva (93>;Wolfel, en su "Monumenta Linguae Canariae" recoge las siguientes variantes: Telde, Telda, Teldes, Tyldet, Telle, Teldi, Tildi, Tildit y Teldet '9". Es cierto que desde Le Canarien resulta normal escribir Telde, incluyendo en este término lo mismo la ciudad sureña de Gran Canaria como otras localidades del norte de Africa, como atestigua Abreu Galindo '95'; pero no debemos olvidar que todos escriben a partir del siglo XV, lo que nos deja en la duda de si nos dan el término original o la forma castellanizada. Si admitimos la hipótesis de la castellanización de Tell en Telde, esto sólo pudo producirse en el siglo XV con la presencia de los castellanos, ya que los mallorquines hablaban el catalán, como aparece por los indígenas canarios que llevan de catequistas en 1351, a los que enseñaron el catalán; pero de Tell (o el hipotético Tyldet) no puede salir Teldensis, que es el título con el que se conocen esos obispos. En este sentido pueden resultar válidas las observaciones de Torriani, al decir que Cendro y Tara son palabras canarias, cosa que no afirma de Telde, citado con anterioridad '961. Más lejos parece ir Pedro Hernández Escudero cuando escribe: "Después de la conquista de esta isla de Canaria fundóse población en varias partes de ella; en esta de Telde se hizo la parroquia del Señor San Juan" 19'). De donde parece deducirse que Telde fue una de esas poblaciones fundadas después de la conquista. En cualquier caso no debió ser una población muy importante. Torriani, que escribe en el siglo XVI, describe a Telde como "ciudad muy pequeña, de trescientos fuegos", frente a Tara y Cendro, que "llegaban al número de catorce mil casas"(9". Y Marin de Cubas afirma que fue en Cendro y no en Telde "donde habitó el rey hasta la conquista" (99). ¿Pero existía Telde como población? Pedro Gómez Escudero, uno de los cronistas de la Conquista, nos ayuda a precisar la cuestión: "Hallaron los espanoles dividida la isla de Canaria en dos señoríos, uno en Telde, al oriente T. MARIN DE CUBAS, lbidern, cap. 3, pág. 58. Articulo TELDE. J. ABREU CALINDO, Ibidern, cap. 5, págs. 31-32. TORRIANI, cap. 48, pág. 169. En Pedro HERNANDEZ BENITEZ, "Telde. Sus valores arqueologicos, históricos y religiosos". (1958), pág. 66. TORRIANI, Ibidern. T. MARlN DE CUBAS, 11, cap. 18, págs. 255-256.


74

JOSE GARCIA SANTOS. O F M

de la isla, y el otro al occidente, que es Gáldar, delimitado por una línea que, partiendo de la punta de las isletas, pasaba por el filo de la cumbre y llegaba a Maspalomas" OW'; por tanto parece que el topónimo Telde se refería inicialmente a esa zona oriental de la isla, cuyas principales poblaciones eran Tara y Cendro, y sólo después de la conquista pasaría a significar la actual .,.población de ese nombre. En cualquier caso hemos de tener en cuenta esta ambigüedad del término que aparece en los autores. Pedro del Castillo se apunta a la tesis de Gómez Escudero, al afirmar que el "Lugar de Telde fue fundado por Gonzalo de Jaraquemada, uno de los conquistadores" testimonio acrecentado al hablar de Gáldar, de la que sí dice que era antigua "O2]. Ahora bien, si Telde como población debe su existencia a la conquista, difícilmente pudo existir un obispado de Telde en el siglo XIV. Según la disposición papal el lugar elegido por los obispos para su sede recibiría el título de ciudad; pues bien, Marín de Cubas, teldense él y enamorado de su pueblo, afirma que fueron los reyes de Castilla quienes dieron a Telde el título de ciudad('031,en línea con lo que vimos anteriormente en Pedro del Castillo, que llama a Telde "lugar", no "ciudad". Está claro que ni los propios teldenses ni la corona saben absolutamente algo de un título de ciudad que le viniera a Telde en el siglo XIV por ser asiento de la primera catedral. Pero admitamos la identificación entre "episcopus teldensis" y "obispo de Telde"; ¿dónde ubicamos ese obispado? Después de lo que acabamos de decir no parece obvio referirlo a la ciudad de Telde; pero hay más: el absoluto silencio de toda la tradición. En efecto, le Canarien ignora el tema; nada sabe tampoco Abreu Galindo, que recorre todas las islas en busca de información para su Historia; ni Marín de Cubas, a pesar de que el tema eclesiástico no le fuera desconocido; Viera y Clavijo (que sí conoce al obispo Bernardo) no tiene ni media palabra sobre el particular, a pesar de que muestra gran interés por los asuntos de la Iglesia; igualmente desconoce el tema fray José de Sosa, nacido en Las Palmas y casi un fanático de su isla, aspecto este que, si desde otro punto de vista le convierte en testigo harto sospechoso, hace de su silencio en este asunto un argumento casi irrefutable. En la misma ciudad de Telde la ausencia de tradición es absoluta, a pesar de que a la venida de los castellanos todavía estaba vivo fray Jaime, obispo (1W) P . HERNANDEZ BENITEZ, 111, pág. 302. (101) Pedro A . del CASTILLO, "Descripción histórica ygwgráfica delas Islas Canarias". Edición de Miguel Santiago. Madrid, (1948-1960), tomo 3, pág. 725. (102) Ibidem, pág. 740. (103) T. MARlN DE CUBAS, 11, cap. 18, pág. 264: "aquise dio el primer titulo de ciudadpor los reves de Castilia".


L A EVANCELIZA< ION 1 V I I A N A \ EL OB1SPADO DE TELOE

75

teldense. Rumeu especula con la "Casa de Oración", haciéndola sinónimo de catedral ""1. Veamos. Estamos en 1462-1464. Diego de Herrera acaba de concertar una paz con los canarios; entre las condiciones está la autorización para hacer en su tierra una "Casa de Oración para Dios del cielo, como las tuvieron los mallorquines que aqui trataron". Tal es testimonio de Pedro Agustín del Castillo, citado por Rumeu. Por de pronto, la localización de esta fortaleza-oratorio hay que ponerla en Gando y no en Telde, con independencia de si también se construyó otra parecida en Telde. Más importante es la referencia al pasado: "como las tuvieron los mallorquines que aqui trataron". Tenemos constancia de algunas capillas fundadas por los mallorquines para sus necesidades espirituales, pero ninguna de ellas estaba en Telde; los historiadores las sitúan en Santa Catalina, Arguineguín y San Nicolás de Tolentino y Agaete. De donde podemos colegir que el aqui de la cita no se refiere a la población de Telde sino a la presencia de los mallorquines en la isla; además su ambición era más modesta, muy lejos de catedral. Abreu Galindo ha fijado muy bien la finalidad de esta nueva capilla: "para que, cuando los cristianos viniesen a contratar [desde Lanzarote], tuviesen en qué se recoger y albergar y hacer oración a Dios, allí en Gando, sin darles pesadumbre" " O 5 ' . No sabemos cuánto duró esta paz. Rumeu la estima en un lustro o una década a lo sumo; luego vino la destrucción; pero ese tiempo debió ser bastante fecundo desde el punto de vista evangélico, como se ve en la propia área de Telde, donde el obispo López de Illescas celebra misas y bautizos; incluso después de destruida la torre, según la nota de Marín de Cubas, cuando dice que los dos franciscanos que atendían al culto de Ntra. Sra. de Candelaria en la "Cajilla u oratorio" de Gando "vivieron cerca de Agüimes cautivos algunos años predicando a los xristianos"('"). En cualquier caso ésta no era la catedral de los mallorquines. Y jcómo olvidar que al hablar de la capilla de Telde y del entusiasmo del obispo López de Illescas se pase por alto que había sido sede episcopal? Para Rumeu no ofrece duda la identificación entre obispos "in Insulis Fortunatis" y "obispos teldenses", avalando su hipótesis en la bula del nombramiento de fray Bonanat, donde expresamente se habla de dos antecesores suyos en la sede teldense, llamados Bartolomé y (104) (105) (106) (107)

A . RUMEU DE ARMAS, cap. 15, págs. 149-154. J . ABREU GALINDO, 1 , cap. 26, pág. 128. T. MARlN DE CUBAS, 1, cap. 17, pág. 143. A . RUMEU DE ARMAS, Documento 19, pág. 184


76

JOSE GARCIA SANTOS. O.F.M.

Desde luego no es frecuente que en una bula se hable de sus antecesores y si del inmediato. No ocurre así en la de fray Bonanat, donde se habla de dos antecesores suyos llamados Bernardo y Bartolomé. Vincke y Rumeu no tienen dificultad alguna en identificar a estos dos obispos con los Bernardo y Bartolomé que figuran en bulas anteriores como obispos "in Insulis Fortunatis". Su argumentación no deja de tener ciertos atisbos de probabilidad, ya que se trataría de sustituir el título provisional de "in Insulis Fortunatis" por el definitivo de "episcopus teldensis". El Papa, al hablar de sus antecesores, de alguna manera querría fijar la serie de los obispos. ¿Pero fueron así las cosas? Ya es sintomático que ni en la bula de fray Bonanat ni en la de fray Jaime haya una sola referencia a Canarias, excepción hecha del título, que es precisamente el objeto de este análisis. Sólo dos documentos civiles pueden hacer un poco de luz; el primero es del 30 de noviembre de 1369, por el que Pedro IV nombra a "frater Bonanatus Tari, episcopus Teldensis, insule Canarie", su consejero real('08';el otro es de la Cancillería de Mallorca, lleva fecha de 3 de abril de 1394, y tiene como objetivo obligar a que devuelvan a "lo religiós frare Jacme Ulzina, bisbe de Canaria", una cantidad dejada en depósito""'. ¿Nos podemos contentar con esto? Vimos con anterioridad que la sucesión de fray Bartolomé en la persona ' ; tanto, de fray Bonanat fue rápida, como expresamente dice la b ~ l a ( l ' ~por no pudo tardar siete años, que es el tiempo transcurrido entre la muerte de fray Bartolomé y la elección de fray Bonanat en 1369. Por otra parte las bulas no dicen que los mencionados Bernardo y Bartolomé fueran religiosos. La reservación de los nombramientos es otro aspecto a considerar. Esta figura jurídica, como su propio nombre indica, traslada a otra persona el nombramiento que inicialmente no le corresponde. Al presente, como todavía estamos lejos del patronato real, hemos de suponer que el derecho de elección era del Cabildo. Efectivamente, por otras tantas bulas del Papa sabemos que la diócesis en cuestión tenía su propio Cabildo, Clero y Pueblo("". Pero esta circunstancia no se acomoda con lo que sabemos de la Iglesia en Canarias. Tampoco me parece explicación adecuada la de Rumeu, tachando de "simple rutina cancilleresca" la expedición de estas bulas "12'. (108) (109) (1 10) (1 11)

A . RUMEU DE ARMAS, Documento, 23, pág. 188. A . RUMEU DE ARMAS, Documento, 31, pág. 197. "ne ecclesia ipsa diutine vacarione subiaceret". A . RUMEU DE ARMAS, Documento 20, pags. 185-186.


LA EVANGELiZAClON LULIANA Y EL OBISPADO DE TELDE

77

Una ultima aportación. Mientras las bulas referidas a los obispos "in Insulis Fortunatis" hacen mención explícita del afán misionero, invitando a los pastores a trabajar denodadamente en las mismas, en los "obispos teldense" las cosas son totalmente otras y ni de lejos aparece una referencia a las misiones, y sí da una impresión de iglesia definitivamente asentada en la fe, con su Cabildo, Clero y Pueblo. La historia no confirma estos hechos, y todavía en 1386 Pedro IV describe a la isla como pagana, en la petición que hace al Papa para el envío de ermitaños. Al Ilcgar a este punto podemos preguntarnos por el alcance de esos documentos civiles que hablan de fray Bonanat como episcopus... insule Canarie" y de fray Jaime como "bisbe de Canaria". ¿Dónde estaba ubicado el obispado teldense? No olvidemos que en la terminología de la época, Canarias era más que las siete islas tradicionales; así aparece ya en la erección del Principado de Fortunia ("'', incorporándose muy pronto la costa africana frontera, que recibirá el nombre de Berberia. Es Marín de Cubas quien, citando a Abreu Galindo en la llegada a las Islas de Diego Herrera, escribe: "Confirmóse en este caballero nuevamente el título de señorío de las Islas y las cien leguas de costa de Africa desde cabo Cantin a Boxador" ("4'. La relación con esa parte de Africa venía de muy lejos, según nos dice Marín de Cubas: "en corridos sabían de memoria las. historias de sus antepasados ... contaban consejas de los montes de Atlante en Africa en metáforas de palomas águilas" ""'. El Atlas, por lo que se ve, era para ellos como una fascinación. Abreu Gaiindo y Marín de Cubas conocen la existencia de una localidad al norte de Africa, llamada Tagaost (Kasabi en la actualidad), que parece fue Allí se descubrió en 1525 el sepulcro de un religioso un baluarte cri~tiano"'~'. agustino llamado fray Tadeo, portugués de origen; hay constancia de su presencia en Canarias en 1470, pasando luego a Africa para atender a los cristianos cuativas. Su sepulcro fue muy estimado incluso por los infieles(117). No tenemos constancia de cuándo empezó a tener importancia cristiana esa localidad, cuyo nombre primitivo bien pudo ser el de Tell o Telde, topónimo muy extendido por esa zona. ¿Estaría ahí el obispado teldense? (113) J . VIERA Y CLAVIJO, Apéndice L . También J . ALVAREZ DELGADO, "Las Islas Afortunadas en Plinio". Revista de Historia, XI (1949, págs. 26-61. (114) T . MARIN DE CUBAS.. 1.. cao. 15. oáe. 126. i i i s j T. MARIN DE CUBAS, I , cap. 18; pág. 256. (1 16) J . ABREU GALINDO, 1 , cap. 5, pág. 32. T . MARlN DE CUBAS, 1, cap. 3, pág. 62; cap. 19, pág. 147; 11, cap. 17, pág. 251-252. ( 1 17) Debo estas v otros datos a la amabilidad del P. Teodoro Alanso Turienzo. bibliotecario del Real ~ o n a s t e r i odel Escorial. auien generosamente me envió un articulo de fr. Tirso López, publicado en "Revista Ág;stini;nan en 1886,

.


Otra pregunta: ¿fue un obispado residencial o titular? De fray Jaime consta documentalmente que vivió casi todo su episcopado en Zaragoza, incluso como obispo auxiliar; algo parecido, aunque con menos documentación, podemos decir de fray Bonanat, residente en Palma de Mallorca. Asi las cosas, nada de particular tiene entender ese obispado teldense como mero obispado titular, cuyo objetivo era potenciar las misiones en Canarias. Algo parecido ocurrirá años más tarde con el obispado libariense, del que fueron titulares fray Alfonso de Sanlúcar y fray Juan de Baeza, a los que la voz popular bien podía llamar obispos canarios (aunque su titulo episcopal estuviera muy lejos), pues, sobre todo el segundo, trabajaba en estas tierras canarias. ¿Será necesario advertir que Alfonso XI quiso establecer una relación político-religiosa entre Marruecos y Canarias? La respuesta oficial fue que Canarias nada tenía que ver con la provincia romana de Mauritania Tingitana; pero no deja de ser llamativo que varios obispos de Marruecos tuvieran su residencia habitual en San Telmo de Sevilla, cuyas rentas fueron incorporadas a su mitra, exactamente lo mismo que veremos en los primeros obispos canarios del tiempo de la conquista. Puede ser uno de tantos hilos conductores.

A MODO DE CONCLUSION Al concluir este trabajo me atrevo a presentar las siguientes hipótesis:. l . Es posible la existencia de un obispo (el primero) en Canarias, llamado fray Bernardo, con el titulo de obispo "Insularum Fonunie", respuesta eclesiástica al proyecto político del Principado de Fortunia; en 1354 seria trasladado a Cerdeña. Su nombramiento hemos de ponerlo entre 1344 y 1348, principio y fin del Principado. 2. En 1351 aparece un fray Bernardo, carmelita, con el titulo de obispo "in Insulis Fortunatis", al que sucede en 1361, con el mismo titulo, el dominico fray Bartolomé. 3. En 1369 tenemos al nombramiento del franciscano fray BGnanat, con el titulo de "episcopus teldensis", sucediéndole en 1392, con el mismo titulo, el dominico fray Jaime. 4. En 1404 es el franciscano fray Alfonso de Sanlúcar el que aparece en escena, pero ahora con el título de Rubicón, con el que se inicia la nueva etapa del episcopologio canariense.


LA E ~ A N t i E L I L A C l < > IhI I IAhh i LI <>HI5I>411<IOt TELDE

79

5. No veo muy clara la ilación entre fray Bernardo y fray Bartolomé con fray Bonanat y fray Jaime, obispos teldenses, a pesar de que la bula de fray Bonanat hable de dos antecesores suyos con estos nombres, pero la bula no dice que fueran frailes. Creo que se trata de otra diócesis, aunque coincidan los nombres de Bernardo y Bartolomé con los obispos "in lnsulis Fortunatis" del mismo nombre.

6. Es muy dificil identificar "episcopus teldensis" con "obispo de Telde", para significar la población sureña de Gran Canaria; los datos referentes a Canarias, de los que la bula no hace mención, el silencio absoluto en un tema eclesial tan importante y la historia que conocemos de la Iglesia en Canarias no ofrecen a mi juicio pruebas suficientes a esta tesis. 7. Apunto una posible solución, no necesariamente contrapuesta: a) Un obispado titular (cuya ubicación desconocemos) pero con el encargo de misionar Canarias, algo parecido a lo que más tarde fue el obispado libariense de fray Alfonso de Sanlúcar y fray Juan de Baeza. b) Localizar este obispado en el continente africano y más concretamente en Tagaost, incorporando eclesiásticamente a Canarias lo que políticamente era una realidad. Fiat lux.

APENDICE

Aviñón, 7 de noviembre de 1351 Venerabili fratri Bernardo, episcopo in Insulis Fortunatis, salutem, etc. Celestis rex regum et dominus cuius terra et plenitud0 eius, orbis terrarum et universi qui in ipso habitant esse noscuntur, ut sanctam matrem Ecclesiam sponsam suam in perfectione vere fidei stabiliret per universum mundum, apostolos suos qui omni creature suum predicarent evangelium destinavit, ut predicando lucem veritatis ostenderent et eis saiutis ianuam aperirent, exemplo eius, Nos, qui licet immeriti vices eius in terris gerimus cura vigili atque sollicita omnes errantes ad dominicum ovile adducere nitimur et deviantes quoslibet ad fidelium consortia revocare. Sane iam diu fama publica et etiam multorum fidedigna relatio ad Apostolatus nostri audientiam perduxerunt quod infra maris


80

JOSE G A R C ~ ASANTOS. O F M

terminos, inter occidentem et meridiem, sunt nonnulle insule, non magno freti spatio inter se distantes, que Fortunate vulgariter nuncupantur, bonorum quidem copia fertiles ac referte populis, nondum tamen vere fidei salutifera doctrina imbutis, quorum conversio, prout devota supponit credulitas, processu temporis subsequetur, si aliqua persona moribus et vita laudabilis, in lege Domini erudita, ineisdem insulis preficiatur in episcopum, maxime cum nonnulli fideles competenti numero eiusdem fidei fervore succensi et certi alii commorantes in insula Maioricensi de dictis aliis insulis oriundi, qui generati unda baptismatis ac eorum propria et in cathaianica lingua instructi ad dictas infidelium insulas una tecum in aliis ipsis insulis parati sunt pro huismodi negotio fideliter laborare. Nos igitur, plenis desideriis cupientes dare operam efficacem ut ex hoc tanti boni commodum feliciter vaieat provenire, considerantes quoque fore necessarium et salubre ad hoc haberi personam ydoneam et instructam, demun, post deliberationem quam super hoc intra Nos ipsos et cum fratribus nostris habuimus diligentem, ad te ordinis fratrum beate Marie de Monte Carmeli professorem, in sacerdotio constitutum ac in sacra pagina instructum, moribus et vita laudabilem ac in spiritualibus providum et in temporalibus circunspectum et in aliis multiplicibus virtutum meritis, prout testimoniis fidedignorum accepimus, insignitum oculos direximus nostre mentis. Quibus omnibus debita meditatione pensatis de ipsorum fratrum nostrorum consilio et apostolice plenitudine potestati, te in dictis insulis Fortunatis in episcopum preficimus et pastorem, ac per venerabilem fratrem nostrum Bertrandum episcopum Ostiensem apud Sedem apostolicam tibi fecimus munus consecrationis impendi in virtute Domini a quo universorum carismatum dona proveniunt, confidentes quod gratia tibi divina suffragante cuius negotium precipue agitur in hac parte, in conversione populorum in dictis Insulis Fortunatis degentium indefessis studiis laborabis ac ministerio predicationis verbi Dei de ipsorum cordibus ignorantie terges caliginem ut Ihesu Christi gloriam videant atque colant, lactabis neophytos lacte fidei et processu temporis adultos in ea ipsius fidei pane solido saturabis, acquires eis salutis premium et tibi locum in gloria supernorum. Sollicitudinem ergo pastoralis officii tibi a Domino traditam bumiliter et devote supportans ad dictas insulas cum gratia nostre benedictionis accedas et cum in conversionem degentium inibi populorum eorumdem proficere Deo adiuvante inceperis, in una dictarum insularum, in loco videlicet quem ad hoc magis aptum cognoveris, auctoritate apostolica quam tibi committimus in hac parte, ecclesiam fundes et eam in Cathedralem erigas, ac locum in quo ipsam erexeris insignias .!ocabulo civitatis, cuius vocabulo te et successores tuos episcopos, qui ibidem erunt pro tempore, perpetuo volumus nominari, et circa aliarum ecclesiarum parrochialium, cimeteriorum


LA EVANCELIZACION LULIANA Y EL OBISPADO DE TELDE

81

ordinationem et alia que super hiis expedire videris, prudenter et fideliter tui officii debitum exequaris. Sic igitur in premissis exhibeas te sine intermissione pervigilem, ut gregem ipsum illuc divina preveniente misericordia introducas ubi sol iusticie nescit occasum, tuque ibidem inter beatorum agmina colloceris felicitatis eterne solatio petiturus; et nichilominus dum presenti vite supertes, ex ceteris nostram et apostolice Sedis benedictionis gratiam uberius consequi merearis. Datum Avinione, vij idus novembris anno x.

Avi帽贸n, 2 de marzo de 1361 Venerabili fratri Bartholomeo, episcopo in Insulis Fortunatis, salutem, etc. Celestis rex regum et dominus, cuius terra et plenitud0 eius orbis terrarum et universi qui habitant in ipso esse noscuntur, ut sanctam matrem ecclesiam, sponsam suam, in perfectione vere fidei stabiliret per universum mundum, apostolos suos, qui omni creature predicarent evangelium destinavit, ut predicando lucem veritatis ostenderent et eis salutis ianuam aperirent; exemplo cuius nos, licet immeriti vices eius in terris gerimus, cura vigili atque sollicita omnes errantes ad dominicum ovile reducere nitimur et deviantes quoslibet ad fidelium consortia revocare. Sana fama publica et etiam multorum fidedigna relatione ad audientiam felicis recordationis Clementis pape sexti, predecessoris nostri, perducto quod infra maris terminos inter occidentem et meridiem erant nonnulle insule non in magno freti spatio inter se distantes, que Fortunate vulgariter nuncupantur, bonorum quidem copia fertiles ac referte populis, nondum tamen vere fidei salutifera doctrina imbutis, quorum conversio, prout devota supponit credulitas, processu temporis subsequeretur si aliqua persona moribus et vita laudabilis, in lege Domini erudita, in eisdem insulis preficeretur in episcopum, maxime cum nonnulli fideles competenti numero eiusdem fidei fervore seccensi et certi alii commorantes in insula Maioricen. de dictis aliis insulis oriundi, qui, renati unda baptismatis ac eorum propria et in cathalanica lingua instructi, ad dictas infidelium insulas una cum bone memorie Bernardo, episcopo in insulis Fortunatis, parati erant pro huiusmodi negotio fideliter laborare, idem precessor, cupiens dare operam efficacem ut ex tanti boni commodum posset faciliter provenire, dictum Bernardum, de fratrum suorum consilio, de quorum numero tunc eramus, in dictis insulis Fortunatis prefecit in episcopum et pastorem.


L A EVANGELIZACION LULIANA Y E l OBISPADO O â&#x201A;Ź TELDE

Montefiascone, 2 de julio de 1369 Dilecto fiio Bonanato Terini electo Teldensi, saluten etc. Inter cetera que superna dispositione nobis imminent peragenda, ad id nimirum solliciti reddimur, ut viduatis ecclesiis presertim Romane ecclesie inmediate subiectis tales preficiamus in pastores, per quorum industriam et solicitudinem circunspectam indempnitari earum provideatur salubriter et ecclesie ipse felicibus inspiritualibus et temporalibus proficere valeant incrementis. Dudum siquidem felicis recordationis Innocencius papa VI predecessor noster provisiones omnium eclesiarum cathedralium tunc apud sedem apostolicam vacantium et imposterum vacaturarum ordinacioni et disposicioni sue ea vice reservavit, decernens ex tunc irritum et inane si secus super hiis per quoscumque quavis auctoritate scienter ve1 ignoranter contigeret attemptari. Postmodum vero ecclesia Teldensis eidem Romane ecclesie immediate subiecta per obitum memorie Bernardi episcopi Teldensis, qui extra Romanam curiam decessit, vacante idem predecessor eidem ecclesie sic vacanti de persona bone memorie Bartholomei episcopi Teldensis auctoritate apostolica providit, preficiendo eum ipsi ecclesie in episcopum et pastorem. Et deinde dicta ecclesia per ipsius Bartholomei episcopi obitum, qui dicto predecessore in humanis agente ac possessione ipsius ecclesie per eumdem Bartholomeum episcopum non habita apud sedem predictam diem clausit extremum, apud sedem ipsam vacantem dictoque predecessore postmodum per eum eidem ecclesie non proviso de hac luce substracto, nos ad apicem summi apostolatus assumpti ad provisionem ipsius ecclesie celerem et felicem de que nullus preter nos hac vice se intromittere potuit neque potest reservatione et decreto obsistentibus supradictis, ne ecclesia ipsa diutine vacationis subiaceret incommodis, paternis et solicitis studiis intendentes, post deliberationem quam de preficiendo eidem ecclesie personam utilem et etiam fructuosam cum fratribus nostris habuimus diligentem, demum ad te ordinis fratrum minorum professorem in sacerdocio constitutum religionis relo conspicuum literum sciencia preditum vite ac morum honestate decorum in spiritualibus providum et in temporalibus circunspectum aliisque multiplicium virtutum donis, prout fide dignorum testimonio accepimus, insignitum direximus oculos nostre mentis. Quibus omnibus debita meditacione pensatis de persona tua nobis et eisdem fratribus ob tuorum predictorum exigenciam meritorum accepta eidem Teldensi ecclesie de ipsorum fratrum nostrorum consilio auctoritate apostolica providemus teque illi preficimus inepiscopum et pastorem, curam et administracionem ipsius ecclesie tibi in spiritualibus et temporalibus plenarie committendo, in illo qui dat gracias et largitur premia confidentes quod prefata


ecclesia sub tuo felici regimine gracia Domini tibi asistente propicia prospere dirigetur et grata in eisdem spiritualibus et temporalibus suscipiet incrementa. Jugum igitur Domini tuis impositum humeris prompta devocione suscipiens curam et administracionem predictas sic exercere studeas solicite fideliter et prudenter, quod ipsa ecclesia gubernatori provido et administratori fructuoso gaudeat se commissam tuque provide eterne retribucionis premium nostram et sedis predicte benedictionem et graciam urberius consequi merearis. Datum apud Montemflasconem VI nonas Julii anno septimo.

Avi帽贸n, 31 de enero de 1392 Dilecto filio Iacobo Ulzine electo Teldensi, salutem etc ... Apostolatus officium quamquam insufficientibus meritis nobis ex alto commissum quo ecclesiarum omnium regiminum presidemus scilicet exequi, coadiuvante Domino, cupientes soliciti corde reddimur ut cum de ipsarum regiminibus agitur committendis tales eis pastores preficere studeamus qui commissum sibi gregem dominicum sciant non solum doctrina verbi sed exemplo boni operis informare commissasque sibi ecclesias instatu pacifico et tranquilo velint et valeant, duce Domino, gubernare. Dudum siquidem, bone memorie Bonanato episcopo Teldensi reginiini Teldensis ecclesie presidente, Nos cupientes eidem ecclesie cum vacaret per Apostolice Sedis providentiam utilem et ydoneam presidere personam, provisionem ipsius ecclesie ordinationi et dispositioni nostre, ea vice, duximus speciaiiter reservandam, decernentes extunc irritum et inane si secus super hoc per quoscumque quavis auctoritate scienter ve1 ignoranter contingeret attemptari. Postmodum vero prefata ecclesia per obitum ipsius Bonanati episcopi, qui extra Romanam curiam diem clausit extremum, vacante, Nos, vacatione huiusmodi fidedignis relatis intellecta, ad provisionem ipsius ecclesie de qua nullus preter nos hac vice se intromittere potuit neque potest, resematione et decreto obsistentibus supradictis, ne ecclesia ipsa longe vacationis exponeretur, incommodis, paternis et solicitis studiis intendentes, post deliberationem quam de preficiendo ipsi ecclesie personam huidmodi cum fratribus nostris habuimus diligentem, demum ad te, Ordinis Fratrum Predicatorum professorem, in presbiteratus ordine constitutum, cui de religionis zelo, literaru scientia, vite ac morum boneste, spiritualium providentia et temporalium circunspectione aliisque multiplicium virtutum meritis apud Nos laudabilia testimonia perhibentur, direximus actionem nostre mentis quibus omnibus debita rneditatione pensatis, de persona tua nobis et eisdem fratribus


LA EYANGELIZACION LULIANA Y EL OBISPADO DE TELDE

85

ob dictorum tuorum exigentia meritorum accepta eidem Teldensi ecclesie de dictorum fratrum conslio auctoritate apostolica providemus teque illi preficimus in episcopum et pastorem, curam et administrationem ipsius ecclesie tibi in spiritualibus et temporalibus plenarie com'hittendo, firma spe fiduciaque conceptis quod prefata ecclesia sub tuo felici regimine, gratia tibi asistente divina, prospere et salubriter dirigetur ac grata in eisdem spiritualibus et temporalibus suscipiet incrementa, iugum nostri Domini tuis impositum humeris prompta devotione suscipiens, curam et administrationem predictas sic exercere studeas solicite fideliter et prudenter quod ipsa ecclesia gubernatori provido et fructuoso administratori gaudeat se commissam tuque preter eterne retributionis premium nostram et Sedis Apostolice benedictionem et gratiam ex inde uberius consequi merearis. Nos enim tibi ne extra civitatem et diocesem Teldensem pontificalia exercere presumas districtius inhibemus. Datum Avinnione, 11 kalendas februarii, anno quarto decimo. Expeditur idus augusti anno XVI. H. de Spina.

Josb GarcĂ­a Santos


ALMOGAREN. 9 . 1 9 1 ) %&s.

87

95.

O CENTRO TEOLDGICO DE LAS PALMAS

LA RECRISTIANIZACION MARIANA DE TARA Y AMAGRO

GRACIELAGARCIASANTANA DRA. E N HISTORIA DEL ARTE UNIVERSIDAD DE SALAMANCA

Atendiendo al tema de estas IV Jornadas de Historia de la Iglesia en Canarias sobre la Evangelización y Conquista de las islas, y siguiendo, afortunadamente, la línea del día que ha tratado sobre la Virgen del Pino, la Virgen de Candelaria o sobre el propio obispado de Telde, enlazamos ahora con un tema que conecta con todo esto porque forma parte del título englobador que es el de los Inicios de la Evangelización en Canarias. Nuestra comunicación no sólo forma parte de todo este ambiente, sino que además tiene la peculiaridad de llegar hasta nuestros días. Realmente hemos escogido este tema y con esta directriz porque tanto Tara como Amagro fueron lugares de encuentro de extrañas devociones aborígenes. Evidentemente eran espacios sagrados para los canarios moradores. Tras la conquista de la isla, que finalizaría en la primavera de 1483, Gran Canaria fue cristianizada de forma general. Estos dos lugares establecieron el culto particular a la Virgen María. La diferencia entre uno y otro radica, primero, en que Tara se encuentra situada en el cantón aborigen de Telde, mientras que Amagro está en el norteño de Gáldar. Y segundo, que en el primer lugar señalado se estableció el culto de forma casi inmediata, venerándose en una pequeña cueva la hermosa imagen del siglo XVI de la Virgen de la


88

GRACIELA IARCIA

SANTANA

Candelaria, mientras que en Amagro hemos tenido que esperar hasta 1962, pleno siglo XX, para retomar allí el culto católico, venerándose ahora a Nuestra Señora de Amagro. Es necesario para nosotros comprender el ambiente que durante los primeros tiempos de la historia española se vivía en las islas. Tengamos en cuenta que al iniciar el siglo XVI, Gran Canaria sufre una crisis profunda al cambiar su civilización indígena por la moderna española, y es necesario un lógico período de adaptación. Sin embargo creemos que el siglo XVI no fue una era realmente impactante en el aspecto religioso. Y es que en el pasado las islas habían tenido contactos con comerciantes y aventureros europeos que de alguna manera habían dado a conocer el cristianismo. No es sólo una anécdota que la isla de Gran Canaria sea la protagonista de hechos importantes, como por ejemplo la muerte de los trece mallorquines a finales del siglo XIV, ya que fue esta isla la que durante mucho tiempo obtuvo las preferencias mallorquinas, y "donde las misiones, (según decían) tenían solidez y desarrollo"'. Debemos considerar también que Telde, centro fundamental de la vida isleña, obtendría las preferencias del asentamiento cristiano por parte de estos hombres, así que no es difícil imaginar que alguna imagen de María se venerara recogidamente en los alrededores de Tara. Partimos de la primicia de que siempre que dos civilizaciones se funden, aunque una de ellas sea claramente dominante, como en este caso eran los españoles sobre los isleños, siempre, repetimos, queda constancia de ambas, porque es imposible subyugar un pueblo hasta el olvido. Ni siquiera el tiempo puede, porque detrás está la Historia para recordar y enseñar a las generaciones lo que fueron tiempos pasados. Y partiendo, como partimos, de esta idea, consideramos que es imposible romper con todo un bagaje cultural, con unas influencias, con un modo de vida, al menos en los primeros estadios. Claros ejemplos de ello tuvieron los castellanos cuando se lanzaron a la conquista de América.

En Canarias sucedió algo parecido, pero claro está, con menores resonancias, puesto que la diferencia entre ambos pueblos resultó una guerra muy desigual, y por otro lado, el nivel cultural alcanzado por los canarios era bajo, y por tanto la fusión no se matiza más que en detalles. (1) Antonio RUMEU DE ARMAS, El obispado de Telde. (Misioneros mallorquinesy catalanes del Atlántico). Ed. M.1. Ayuntamiento de Telde con la colaboracicin del Gobierno de Canarias y Excmo. Cabildo Insular de Gran Canaria. Madrid. Telde, 1986, pág. 25.


LA RECRIST~ANIZACION M A R C A N ADE TARA Y AMACRO

89

Evidentemente existía una religión establecida, mejor o peor conocida por nosotros, y ante esto tenemos que preguntarnos jcómo se asimiló la nueva religión que traía la cultura invasora occidental? Sabemos que no debió resultar desconocida, pero esto no quiere decir que fuese acogida por los canarios, aunque ciertamente no se trató de uno de sus más serios problemas de aceptación. Los bautismos se realizaban con cierta ligereza, lo que no es una nota positiva, porque más que un éxito de los cristianos, nos pone de relieve la poca preocupación de los isleños. Lo cierto es que la Virgen María entra a formar parte de sus vidas sin mayor trascendencia. Pero queremos reseñar algo que es lo que realmente nos parece interesante y que aúna en la figura de la Señora las dos culturas en una época antagónicas. Y es que los canarios no olvidaron sus lugares importantes, sus lugares muchas veces sagrados como la Montaña Bermeja de Humiaga, los Riscos de Tirma, la Montañeta de Moya, el Barranco de Balos, la Cueva de Pilares, el Castillete de Tabaibales de Veneguera, Los Llanos y Alto de Gamona, Las Lomadas de Arguineguin, El Roque Bentayga, el propio poblamiento de Tara o la Montaña-Sagrada de Amagro. En estos dos últimos vamos a centrarnos en nuestra comunicación, porque si bien en una época, como decimos, fueron espacios destacados para los aborígenes, hoy vuelven a serlo por su carácter mariano. En lo que se refiere a Tara se trataba de un centro de población al margen del barranco de Telde. Según Torriani, Tara junto con Cendro: "llegaban al número de catorce mil casas. Una parte de ellas hechas en lo alto, sobre el suelo, pequeñas, redondas y con estrechas calles, eran para los pobres; y otra parte bajo la tierra, labradas con suma industria, como se ha dicho en otro lugar, eran de los nobles y de los más ricos" (2). Hoy Tara se considera el más importante centro alfarero de Gran Canaria ('1. Y para conectar directamente con la aportación que nosotros queremos sugerir en el trabajo, recogemos un fragmento del estudio sobre el guanartemato de Telde realizado por Julio Cuenca, Carlos García y Guillermo Rivero: "Tara es... importante por haber aportado diversas esculturas en barro cocido, de entre las que destacan dos representaciones de carácter Temenino posiblemente relacionadas con el culto a la diosa madre" (". (2) Leonado TORRIANI, "Descripción e historia del Reino delas Islas Afortunadas y el parecer de sus fortificaciones". Santa Cruz de Tenerife, 1978. Rf. Julio CUENCA, Carlos GARCIA v Guillermo RIVERO. "El manartemato de Telde en la orehisrorla de Gran Canaria". ~ e v i s t a ~ g u a y rEd. o . ~ a ~ a de j aCanarias. NP 176. Las palmas, marzo-abril, 1988, pág. 36. (3) Cfr. Julio CUENCA, etc., citado en nota anterior. (4) Ibidem, pak. 36.


90

ORACIELA GARCIA SANTANA

Actualmente, y desde hace cientos de afios se venera allí una imagen de María, Nuestra Setiora de Candelaria de Tara. Una imagen que hemos situado a finales del siglo XVI y que durante mucho tiempo recibió culto en una de las cuevas de las que Tara está llena. Evidentemente, no existen puntos de contacto, ni simbiosis alguna entre el ídolo de la Gran Madre de Tara y la Virgen de Candelaria, porque en parte son temas marginales que no tuvieron nexos, ya que gran parte de la revalorización a nivel popular de estos restos arqueológicos se debe a los estudios de los últimos afios. Sin embargo, aunque las dos figuras no tengan que ver, sí es por el contrario curioso, si no importante, que el lugar donde se veneró a una Diosa Canaria, hoy se venere a la Madre Católica. Y nosotros nos preguntamos ¿es posible que a finales del siglo XVI todavía quedase en el recuerdo de las gentes, transmitido por las generaciones, un respeto por aquel lugar que en su pasado fue cuna y reunión de antiguos habitantes y encuentros devocionales? ¿Es posible que se quisiese transmitir de alguna manera el nuevo sentido sagrado y que en cierto modo cumpliese en esto dos finalidades: la primera, sería mantener el recuerdo de Tara (entendida como espacio) y por otro lado el triunfo o implantación de la cristiandad con la figura de María donde en otro tiempo se practicó cierta idolatría? Verdaderamente es difícil de responder y faltan estudios de las mentalidades en conciencia. Pero todavía encontramos más complicaciones cuando nos aventuramos a exponer el otro caso de recristianización mariana que es Amagro.

Sin embargo, antes de adentrarnos en este segundo tema pensamos que es interesante describir y detallar algunos aspectos históricos, iconográficos y artísticos de la Virgen de la Candelaria de Tara. Este es un tema advocacional muy interesante en el archipiélago. Contaba con una fuerte devoción, en parte por lo cercana que quedaba la conquista y, en parte, porque el recuerdo de la Patrona de Canarias, aparecida en la tinerfeña playa de Chimisay, estaba aún muy presente en las mentalidades. La Virgen de Candelaria tinerfeña causaba verdadera admiración en las islas. Era la representante perfecta en aquellos momentos, pues como su sentido iconográfico determina: "estimula a los fieles el deseo de limpieza de ida"'^'. Era el llamamiento al pueblo aborigen canario a la nueva luz que se ( 5 ) Juan Miguel GONZALEZ GOMEZ y Manuel Jesús CARRASCO TERRIZA, Escultura Mariana Onubense. Ed. Instituto de Estudias Onubenses "Padre Marchena". Excma. Diputación Provincial de Huelva. Huelva, 1981, pág. 171.


LA RECRISTIANIZACION

MARLANA DE TARA Y AMAGRO

91

ofrecía. Y sinónimo de la Candelaria es la Luz'6). La profesora Díaz Vaquero de la Universidad de Córdoba aporta que, sobre este título, algunos historiadores consideran la pervivencia de "elementos festivos paganos" 1'). Y es que sobre esta advocación nosotros nos preguntamos ¿qué tenía que ver la candela o el cirio con esta celebración? Sabemos que estos se usaban antes de que la fiesta, denominada "Cuaresma de la Epifanía" y que celebraba la entrada de Jesucristo en la Ciudad Santa, llegase a occidente. Su uso se debe a la romana Ikelia o Hicelia que las llevaba el día señalado en la procesión en Jeru~alén'~). No sabemos si aquello fue una casualidad de la mujer o es que ya se seguía la enseñanza de Simeón que expresaba que: "el Niño, Mesías Salvador, había de ser luz que ilumine a los gentiles y gloria de Israel" c9). El profesor González Gómez de la Universidad de Sevilla dice: "que los cirios encendidos eran llevados a casa, y se les atribuía una sobrenatural eficacia sobre las infecciones epidémicas, partos difíciles, tempestades, en las cabeceras de los moribundos, etc..." ('O). Concretamente esta pequeña Virgen de Candelaria de Tara es una imagen fuertemente unida a la historia de la isla. Como hemos comentado, la efigie en un principio recibió culto en una pequeña cueva y hay que esperar hasta 1970 para que pueda ser venerada en su templo actual. Este hecho se debe gracias a la donación del edificio por parte de los Sres. Embajadores de España en Venezuela y Trinidad Tobago, Sres. de la Vega Guerra. El domingo 3 de mayo de 1970 se inauguró la iglesia trasladándose la Virgen de la cueva para quedar en su nuevo lugar entronizada"'). Desde entonces ha permanecido presidiendo la iglesia en un interesante retablo barroco. La imagen, de 60 cm. aproximadamente, aparece vestida con túnica y manto beige de una suave tonalidad dorada que se conjuga con el galón que bordea todo el traje. No hay una iconografía establecida para esta advocación mariana y, por tanto, la variedad en sus vestiduras es nota común en las vírgenes de este título. El fondo de estampación floral es frecuente en las imágenes marianas porque alude a las virtudes de la Madre de Dios. La Virgen coge el (6) Ibidem, pág. 172. (7) M! Dolores DlAZ VAQUERO, La Virgen en la escultura cordobesa de barroco. Ed. Publicaciones del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba. Cajasur. Córdoba, 1987. oáe. 75. (8) Ibidem, págs. 75-76. ( 9 ) Juan Miguel GONZALEZ GOMEZ y Manuel JesUa CARRASCO TERRIZA. Op. cit., pág. 172. (10) . , Ibidem.. o-á.. 172. 1 1 1 , Pahli, HCRh:\hl>k./ hlON l k S l > t O ~ ' ~'\O. r r o janriidrii> Jlinano rdi.ianrcv Diario I A Pi.><in;ia'' I a$ Palni3, di b r d n Canari.8. 3 Jc ma)., de 1970, pag. I I ~~


92

GRACIELA GARCIA SANTANA

Niño con su mano izquierda y Este, visto desde abajo, parece apoyarse cómodamente en su cintura. El pequeño Jesús no lleva el elemento iconográfico inequívoco de la advocación de María. Se trata de la pequeña paloma o pichón, cuyo significado podemos interpretarlo a través del Libro del Exodo, donde Dios habla a Moisés y le dice: "Conságrame todo primogénito; las primicias del seno materno, entre los hijos de Israel, tanto de los hombres como de los animales, mías son" ( 1 2 ) . Y Dios vuelve a hablar a Moisés y le da las leyes cultuales de los holocaustos en el Libro del Levitico diciendo: "Si la ofrenda a Yavé fuere un holocausto de aves, ofrecerá tórtolas o pichones" ''3). Y en la vida de Jesucristo, el Evangelista San Lucas recoge este momento, escribiendo: "Así que se cumplieron los días de la Purificación, conforme a la Ley de Moisés, le llevaron a Jerusalén para presentarle al Señor, segun está escrito en la Ley del Señor que "todo varón primogénito sea consagrado al Señor" y para ofrecer en sacrificio, según lo prescrito en la Ley del Señor", un par de tórtolas o dos pichones" 1"). Pero además de esta bonita interpretación de la ley judía, los cristianos conocemos su sentido iconográfico asumiendo en la figura de la pequeña paloma al propio Paráclito. Entonces, el Niño Jesús, mostraría al guardián de la fe de los hombres, que en este caso concreto, no aparece, lo que ha dado a interpretar en ocasiones la originalidad del título. La Virgen es de rasgos muy delicados, reflejando en conjunto, un tono sencillo y ciertamente popular. Tiene el rostro almendrado, de tono sonrosado, de facciones finas y menudas. Las del Niño, a pesar del pequeño tamaño, también aparecen bien definidas. La imagen, adornada con collares de cuentas, porta la candela de su advocación en la mano derecha. Luce una magnífica corona imperial con resplandor que remata en las doce estrellas, aludiendo a la Hija de Sión, símbolo de Jerusalén, o sencillamente a los doce apóstoles. A su vez, toda la imagen está envuelta por una gran ráfaga que combina los rayos con elementos decorativos barrocos. Dicha ráfaga, que luce en sus procesiones por las empinadas calles de Tara, le da una gran vistosidad al conjunto. Los rayos, por otro lado, aportan una nota de color al combinar el amarillo con el rojo fuego. (12) Exodo, 13, 1-2. (13) Levítico, 1, 14. (14) San Lucas, 2, 22-24


L A RECRlSTlANlZAClUN MARIANA DE TARA Y AMAGRO

93

Tras estos comentarios sobre Tara y su Virgen de Candelaria, retomamos el principio de la comunicación para pasar a tratar el segundo espacio aborigen que nos ocupa: Amagro. Era ésta una montaña sagrada para los canarios, aunque en realidad no se conoce mucho de ella. Casi olvidada, Amagro se alza en la costa norte donde se han encontrado numerosos restos arqueológicos de gran interés. Aquí han aparecido figurillas en barro de deidades, que aunque no resulten tan representativas como la denominada popularmente "Idolo de Tara", sí marcan y atestiguan la importancia del culto religioso que en esa zona de Gáldar existió. El propio historiador Martín de Guzmán considera la hipótesis de que Amagro fuera realmente un santuario sagrado basándose en las fórmulas que los cronistas transmitían, tanto al gritar "Atis Tirma", como "Atis Mago", juramentos que es posible se hiciesen por estas montañas, lo cual nos manifiesta la importancia que dichos espacios debían tener u3'. Hoy Amagro ha pasado a ser una montaña mariana. Su Virgen pertenece a la década de los años sesenta del actual siglo. En este caso, no es una trasmisión de ideas y pensamientos (como queríamos interpretar en el caso de Tara), sino de un renacimiento de lo canario por medio de la propia religión. Si fue un lugar sagrado, ahora nuevamente lo es. Juan Borges Linares, escultor de la Virgen del pequeño oratorio situado en medio de la montaña, es un artista siempre preocupado por nuestras raíces, por la cultura anterior. Su moderna imagen busca de nuevo el sentimiento del pasado perdido pero siempre viviendo el presente representado en María. Quizás sea el momento adecuado para hacer una pequeña valoración sobre la integración del arte actual en la vida religiosa. Porque ¿qué lugar ocupa el arte religioso? Es complicado integrarlo en las nuevas corrientes y escasean los artistas que han sabido complementar la idea espiritual que encarna una obra religiosa con las formas del arte moderno. Ya no existen aquellos maestros tremendamente religiosos, capaces de inspirarse en las sencillas devociones populares que ellos mismos vivían. Y, si existen, lo cierto es que quedan pocos. El arte del siglo XX, en su más amplio sentido, se ha apartado de la vida religiosa. La mayoría de los artistas canarios de la época no se han ocupado de este tema en sus representaciones. Aunque también es cierto que contamos con un interesante grupo de artistas donde el tema religioso si no ha sido

(15) Celso MARTIN DE GUZMAN, Las culturas prehispánicas de Gran Canaria. Ediciones del Excmo. Cabildo Insular de Gran Canaria (Comisión de Educación y Cultura). Madrid - Las Palmas de Gran Canaria, 1984, pag. 508.


94

GRAClELA I A R C I A SANTANA

preferente en sus obras, si han participado en él. Nombres para nuestra historia como Jesús González Arencibia, José Arencibia Gil, Montull, José de Armas, Abraham Cárdenes y el que ahora nos ocupa, Borges Linares. De él se ha dicho que es uno de los últimos eslabones de la tradición escultórica canaria. Habíamos comentado que Amagro era una montaña olvidada, pero cuando en 1962, Juan Borges dona esta efigie quiere decir que algo late todavía "6'. Se trata de una gran imagen, completamente de madera, de 1.75 cm. de alto. Está en un pequeño oratorio de piedras en las faldas del Amagro. Nosotros vemos en ello un sentimiento profundo. La Virgen está ahí por la voluntad de las gentes que viven en las laderas de la montaña y por el magnetismo que emana del lugar. Creemos que es la imagen que más se aleja del particular estilo de escultura sacra del autor. Aunque también la que menos sigue la tendencia estilista impuesta por su maestro Abraham Cárdenes. Resulta algo plana, monumental, dura, pero evidenciando esa redondez de formas a la que se sumió Borges en casi todas sus obras. Este es el sello de su estilo. Desde luego esta Virgen está más cercana a Nuestra Señora de los Dolores y al Descanso de la Huida a Egipto de San Isidro de Gáldar, que a otras obras del escultor, ya que cronológicamente se corresponden. Sin embargo a estas dos imágenes mencionadas, las encontramos más interiorizantes, mientras que la Virgen de Amagro parece más pendiente del fiel que de su propio mundo interior. En realidad tiene sentido. Pensemos por un momento dónde está situada, en medio de una montaña, protegida en un pequeño oratorio y de espaldas al mar, contemplando el paisaje de San Isidro, Gáldar y Santa María de Guía. Siempre sola, pero rodeada de flores, ya que las mujeres de Amagro nunca olvidan subir y adecentar la pequeña cueva artificial. La Virgen sostiene al Niño sobre su brazo izquierdo, pero apoyando sobre sus piernas la mano derecha. Jesús, en un gesto que no acabamos de interpretar, se lleva la mano a la cabeza. Ambas se encuentran adornadas por collares y rosarios donados por los fieles. Actualmente se encuentra en buen estado de conservación. (16) ARCHIVO PARROQUIAL DE SAN ISIDRO DE GALDAR. (Fol. suelto)


L A RECRISTIANIZACION MARlANA DE TARA Y AMAGRO

95

Estas son las dos representaciones marianas que han ocupado antiguos asentarnientos aborígenes canarios. Consideramos, finalmente, que han sabido engrandecer con su presencia, lo que históricamente merece un alto respeto.

Graciela García Santana


ALMOGAREN. 9. ,911 Pdgr 97

-

108. i" CENTRO TEOLOGlCO DE LAS PALMAS

LAS PRIMERAS DEVOCIONES EN TENERIFE Y SU ICONOGRAFIA

CARLOS JAVIERCASTROB R U N E ~ O LCDO E N HISTORIA DEL ARTE UNIVERSIDAD DE LA LAGUNA

EL ARTE CANARIO DEL SIGLO XVI Y LA PROBLEMATlCA DE SU ESTUDIO

1.

Cuando en 1496 Tenerife fue integrada a la corona de Castilla, comenzaron a escribirse las páginas más brillantes de la historia de la isla. Esos primeros años han tenido cara al futuro gran trascendencia, pues se asentaron los pueblos repartiéndose sus tierras, mientras que socialmente el fenómeno del mestizaje de ambas culturas comenzaba a producirse lentamente. La evangelización de este nuevo solar de cristianos no sólo fue a la par que la colonización, sino que comenzó unos años antes, cuando la Orden de Frailes Menores de San Francisco fundó un eremitorio en Candelaria hacia 1460'''. Asi pues, la cristianización suscitó un gran interés entre los cleros secular y regular -el secular una vez sometida la isla- que procuraban difundir entre los nativos la Palabra de Cristo, a la vez que debían mantener la salud de las almas de los conquistadores y nuevos colonos. Las imágenes, como recurso indispensable para la propagación de las ideas, comenzaron a circular entre ese primer pueblo cristiano tinerfeño, ya (1)

Antonio RUMEV DE ARMAS, La Conquista de Tenerife (1494-1496). Aula d e Cultura de Tenerife. Madrid, 1975, págs. 27-42.


98

CARLOS JAVIER CASTRO BRUNETTO

fuera a través de esculturas o de pinturas, las más de origen foráneo y las menos elaboradas por los incipientes talleres artísticos de la isla. Desgraciadamente, el paso del tiempo ha borrado las huellas del arte de esos primeros momentos, puesto que o bien las imágenes desaparecieron por acontecimientos imprevisibles -incendios, inundaciones, etc.- o bien fueron sustituidas por otras posteriores, siendo las primitivas abandonadas a la incuria del tiempo hasta llegar a desaparecer. Por ello, sólo puede elaborarse un profundo estudio científico de las obras conservadas, tarea que, pese a ser interesante, únicamente podría mostrar una pequeña parte de ese acervo artitico. Nuestra aportación va destinada precisamente a completar en la medida de lo posible ese vacío y con dicho fin hemos aplicado el método iconológico, pues si bien es cierto que la documentación de los archivos nos ofrece unos datos de sumo interés, al carecer del testimonio gráfico, las mencionadas informaciones no pueden ser contrastadas. Sólo si acudimos a otras fuentes -como la literatura generada a raíz de la conquista, o el pensamiento religioso- podremos obtener una visión más nítida de la época. De esta forma, ciencias auxiliares de la historia del arte como la sociología o la teología nos revelan hechos fundamentales para la reconstrucción y comprensión de la primera iconografía "tinerfeña", deudora de los modelos establecidos a finales de la Edad Media y primer Renacimiento.

11.

LA RELIGIOSIDAD HISPANA Y SU REFLEJO EN EI. PRIMER ARTE TINERFENO

La espritualidad religiosa que se introdujo en la isla tuvo, como es lógico, un carácter marcadamente hispano, pues la mayoría de los conquistadores y primeros colonos eran oriundos de la España peninsular y, fundamentalmente, de Andalucía. Eso explica que las primeras devociones que se manifestaron en el solar tinerfeño tuviesen como protagonistas a las advocaciones más populares de la época: en primer lugar Cristo, sobre todo a través de la iconografía del Crucificado; luego los distintos nombres de Mana y, finalmente, la veneración a los santos. A pesar de que el Redentor es el eje de la vida cristiana, sus primeras representaciones en el arte en Tenerife no presentaban una variedad iconográfica notoria, pues o bien se escogían momentos alusivos a su Natividad, o bien los


LAS PRIMERAS DEVOCIONES EN TENERlFE Y SU ICONOGRAFIA

99

artistas se decantaban por los temas de la Pasión, prefiriéndose el motivo de la crucifixión, presente en todas las iglesias, ya fuera a través de pinturas o de esculturas. Pese a ello no se desdeñaron otros temas, como el de la Santa Cena, del que se hizo una pintura que, al parecer, ocupó un fragmento del arco de la capilla mayor de la iglesia de la Concepción de La Laguna, siendo ejecutada por Juan de Sosa entre 1558 y 1563i2'. La iconografía mariana sí conoció un verdadero desarrollo desde la implantación del cristianismo. Al margen de la devoción a la Virgen de Candelaria, que más adelante abordaremos, se establecieron otras advocaciones que gozaron de la veneración del pueblo tinerfeño. La Inmaculada Concepción fue rápidamente adoptada como guía y protectora, a lo que sin duda contribuyó la orden Seráfica, primera en asentarse en Tenerife y gran defensora de ese Dogma; a Ella le fueron dedicados algunos de los primeros templos de la isla, como fue el caso de La Laguna y La Orotava. La iconografía inmaculadista comenzó entonces a difundirse y, fruto de ello fue el lienzo que de tal tema poseía la iglesia matriz de La Laguna, según el inventario de 1541 al que alude Viera y Clavijo 1'). Más interesantes nos parecen otros dos presuntos óleos: el primero fue encargado en su testamento por el capitán Francisco González en 1509 para ser colocado en el convento agustino de la misma ciudad, y en esa cláusula ordenaba que a los pies de la imagen se pintara, de rodillas, su figura y la de un fraile, y bajo la escena una cartela que dijese: "Este retablo la mando facer el honrado Francisco Gonzalez capitan a honra e servicio de la Virgen María, nuestra señora de la Concepción, a interce (...) anima fray Rodrigo (...)ante este altar diran misa por su anima y otras devociones" "1. El segundo documento posee la misma naturaleza que el anterior, pues se trata de una cláusula testamentaria de Juan Fernández el Viejo, quien también solicitaba, en 1510, ser enterrado en el convento lagunero del Espíritu Santo de la Orden de San Agustín, fundando una capilla de San Juan Bautista en la que habría de colocarse una pintura donde apareciera.a un lado la Inmaculada y al otro lado el dicho santo bautizando a Cristo 13. -

Pedro TARQUIS. Juan de Sosa, pintor del siglo XVII: La Santa Cena. La Tarde, 25-X-1957. José de VIERA Y CLAVIJO, Noticias de la historia general de las Islas Canarias. Vol. 11. Goya Ediciones. Santa Cruz de Tenerife, 1971, pág. 668. (4) ARCHIVO MIGUEL TARQUIS (A.M.T.), escribanía de Antonio Vallejo. P . N . , no I I (hoy su nueva signatura en el Archivo Histórica Provincial de Tenerife, donde se localiza el documento, es el no 2). fol. IOr. ( 5 ) ARCHIVO HISTORICO PROVINCIAL DE TENERIFE (A.H.P.T.),escribanía de Anrón Valleja. P.N.,no 3, fol. 280v. (2) (3)


100

CARLOS JAVIER CASTRO BRUNETTO

Desconocemos el paradero de ambas piezas, si es que se conservan y realmente se llegaron a pintar, pero lo que nos importa es comprobar cómo esas primeras obras tinerfeñas responderían a la plástica hispano-flamenca, toda vez que reflejan la predilección por el tema de la Inmaculada entre los primeros habitantes de la capital insular. Otras advocaciones marianas también se implantaron con prontitud. Según Núñez de la Peña, el propio Adelantado fundó dos ermitas votivas por sendos triunfos en las batallas de la conquista: la primera dedicada a Nuestra Señora de G r a ~ i a ' que ~ ' hoy se ubica en el mismo lugar en que fue erigida en el municipio lagunero, y la segunda a Nuestra Señora de la Victoria al haber vencido el ejército castellano a los guanches en aquel paraje de la comarca de Acentejo ('l. El culto a la Virgen de los Remedios fue igualmente introducido en La Laguna por don Alonso Fernández de Lugo, comenzando las obras constructivas del templo hacia 1515'8'. Los Dolores de María en la advocación de la Quinta Angustia, muy representada en Castilla y Andalucía a lo largo del cuatrocientos y aún del quinientos, ocupó un lugar importante en las primitivas iglesias tinerfeñas; así de tal tema hubo hacia 1558 tres lienzos en mientras que un año antes, en 1557, la parroquia de Santa Cruz de Tene~ife'~', ya constaba en el inventario de la iglesia matriz de la Concepción de La Laguna ' ~ )curioso . apreciar cómo el tema que un retablo de la misma a d v o ~ a c i ó n ~Es se comenzó a imponer fue el de la Piedad, sin que al parecer calara hondo en el espíritu isleño, pues ya desde la segunda mitad de la decimosexta centuria se prefirió la iconografía de la Virgen de los Dolores, relegándose a un segundo plano esas imágenes, tan propias del siglo XV, para dar paso a los nuevos modelos de representación que se imponían en el ámbito peninsular. Podríamos continuar mencionado la introducción en la isla de esas devociones, pero los límites del trabajo nos lo impiden. Por ello sólo citaremos un último ejemplo de notable interés que demuestra la innegable importancia de las estampas y grabados en la difusión del arte cristiano. ( 6 ) Juan NUNEZ DE LA PENA, Conquista y antigüedades de las Islas de la Gran Canaria, Imprenta Real. Madrid, 1676, pág. 146. (7) Ibidem, pág. 162. (8) José de VIERA Y CLAVIJO, op. cit. Vol. 1, pág. 694. (9) ARCHIVO DEL OBISPADO DE TENERIFE (A.O.T.). Libra de Visitas y Mandatos, no 6, sin foliar. (10) Pedro TARQUIS, Cristóbal Rarnirez, pintor del siglo XII. La Tarde, 6-XII-1953.


LAS PRIMERAS DEVOCIONES EN TENERIFE Y SU ICONOORAFIA

101

En 1532 Juan Lopes dejó en su testamento a uno de sus hijos el patronazgo de la ermita de Nuestra Señora del Socorro en Tegueste, que estaba presidida por una pintura de tal advocación, y según el mencionado documento:. "( ...) esta ymagen es bera efixie de Nra Sra del populo, pintura del se401 e n Lucas q- se halla colocada en el conbento grande de Roma (...) dicha lamina (...) que parese obra de dicho Juan Lopes que la retrato quando vino a la conNsta (...)"".

Este ejemplo ilustra claramente la génesis de algunas de las devociones basadas en preferencias personales, a la vez que nos ofrece el nombre de uno de los primeros artistas residentes en Tenerife. Por otro lado, la elección del tema nos parece sumamente interesante pues ese artífice se anticipó al desarrollo de esta iconografía en España, que comenzaría a cobrar importancia desde El Greco, y que servía de pretexto para reivindicar el oficio artístico, basándose en el hecho de que fue precisamente el mencionado evangelista uno de los primeros pintores de imágenes cristianas. El culto a los santos también se introdujo con rapidez, siendo uno de los más populares San Sebastián, que actuaba como protector de las enfermedades, y bajo su advocación fueron puestos algunos de los primeros hospitales de las islas. Su iconografía respondió, sin duda, al modelo consagrado ya en la Baja Edad Media; es decir, semidesnudo, atado a un árbol y asaetado, todo ello a juzgar por las esculturas y pinturas que se hicieron desde el siglo XVI y que han llegado hasta nosotros. Lo mismo sucede en el caso de Santa Lucía, de gran devoción en la España peninsular, figurando lienzos suyos, por ejemplo, en la iglesia de Santa Cruz en 1558"" y en el Hospital de dolores de Icod en 1563 (''1. Igual aconteció con otros muchos santos, como San Antonio de Padua, San José, los santos Juan Evangelista y Bautista o Santo Domingo de Guzmán, de quienes se poseían imágenes portando sus atributos más usuales. Hasta aquí hemos pergeñado una semblanza de la adopción de esas devociones hispanas y su iconografía. Pero entre ellas hubo algunas que por determinadas circunstancias desempeñaron un papel protagonista en el espíritu religioso insular, y es a ellas a quienes dedicaremos el siguiente apartado. (11) A.H.P.T., Archivo Román. Legajo 3, no 4, fol. 129r, (12) A.O.T., doc. cit., sin foliar. (13) A.M.T., no se especifica la fuente.


102

CARLOS JAVIER CASTRO BRUNETTO

111. LAS DEVOCIONES

<'TINERFENAS" Y SU ICONOGRAFIA

Como deciamos, algunas de las devociones llegadas a la isla pronto adquirieron un cariz diferente, bien por haber tenido una vinculación directa con el hecho de la conquista, o bien por existir ya tiempo antes de la incorporación de Tenerife a la corona de Castilla. En el segundo caso nos referimos, como es obvio, a la Virgen de Candelaria, la devoción que más trascendencia ha tenido a lo largo de la historia insular, cuyo culto, como hemos dicho, precedió a la conquista, adquiriendo tal entidad que ya a finales del siglo XVI el religioso dominico madrileño Fray Alonso de Espinosa escribió la Historia de Nuestra Señora de Candelaria, ofreciendo una descripción detallada de la Santa Imagen'14), que luego seria reiterada por Viana en su poema sobre la conquista de TenerifeflS'.A partir de ahí comienza a generalizarse por todas las islas el culto a tal icono, siendo empleados como vehiculos difusores los grabados, estampas y aún las propias representaciones plásticas, algunas de ellas copias de la vera efigie de la talla de Candelaria. No obstante, referimos el estudio de su iconografia a la Tesis que sobre el tema elaboró la Dra. María Jesús Riquelme, que tantas dudas ha resuelto sobre el particular. En el primer apartado aludimos, sin embargo, a las devociones relacionadas con la conquista, y dentro de ellas hemos de hacer una nueva subdivisión: por un lado las conectadas con los acontecimientos bélicos acaecidos entre 1494 y 1496, y por otro la veneración a las efigies vinculadas al espíritu hispano de la canariedad, es decir, las que centrarian el culto de los primeros cristianos tinerfeños, ya fueran de origen peninsular o guanches conversos. Las fuentes imprescindibles para elaborar el trabajo han sido los documentos de archivo y la historiografía canaria de la Edad Moderna, ambas en la misma medida, pues si bien los testamentos, capellanias, fundaciones de capillas, etc ..., ofrecen datos de innegable valor, la literatura histórica de la época compendia y avala la veracidad de las antedichas info'fmaciones, convirtiéndose, por tanto, en una fuente de incalculable valor iconográfico a la que acudirian tanto las personas letradas como los propios artífices. (14) Fray AIanso de ESPINOSA, Historia de Nuestra Señora de Candelaria. Goya Ediciones. Santa Cruz de Tenerife, 1980, pigs. 75-78. (15) Antonio de VIANA, Conquista de Tmerife. Vol. 1, Edilorial lnterinsular Canaria. Santa Cruz de Tenerife, 1986, pigs. 181-183.


LAS PRIMERAS DEVOCIONES EN TENERIFE Y SU ICONOGRAFIA

103

En lo referente a las devociones generadas por la conquista, debemos mencionar primero al Arcángel San Miguel. Antonio de Viana, Juan Núñez de la Peña, Fray Juan Abreu Galindo y, posteriormente, José de Viera y Clavijo, señalan que el Adelantado le profesó gran unción. Concretamente, Viana en el canto octavo de su poema sobre la Conquista de Tenerife, y refiriéndose a la batalla de La Matanza de Acentejo, indica que: "Unos tiraban dardos, otros piedras otros con picas, lanzas, con espadas llegaban atrevidos a herirle. Invocó don Alonso a Santiago y a San Miguel, devoto amparo suyo, y a los suyos llamaba a toda prisa Y más adelante, mencionando la creación de varios templos en La Laguna: "(. ..)

Fundaron luego una parroquia insigne a la sagrada Concepción purísima de la Suprema Virgen, de Dios madre y a San Miguel, devoto del buen Lugo, una devota ermita, señalando el general un capellán con renta (...)"

'"1.

Núñez de la Peña insiste en la veracidad de los datos aportados por Viana en el siguiente párrafo: "(. ..) el noble general (...); el qual viendose afligido, y cercado de

tantos, invocó el nombre de lesus, y de sus devotos San Miguel y Santiago (...) y dize Viana, y otros Autores, que fue aparecido en el aire un hombre armado, rodeado de un resplandor como una llama de fuego, y que era el Arcangel San Miguel, devoto delgeneral

(...)" " 8 ' . Viera y Clavijo va más allá, pues recoge el debate que esta aparición suscitó en la época, dado que algunos autores opinaban que quien apareció -

(16) Ibidem, Vol. 11, pág. 222. (17) Ibidem, p6g. 404. (18) Juan NUNEZ DE LA PENA, ap. cit., pág. 130.


104

CARLOS JAVIER CASTRO BRUNETTO

fue la Virgen de Candelaria "9), e igual que los historiadores que le precedieron, comentó el fervor del Adelantado por el Arcángel: "(...) Hemos visto como consagró toda la isla de La Palma a su

nombre, y no omitiremos que a solicitud suya se le dio por armas a Tenerife una imagen de San Miguel apoyada sobre el Pico de Teide (...)" ['O). A ese respecto Viera también recoge el contenido del documento de concesión del escudo de armas de la isla de Tenerife, cuyo texto original dice: "( ...) e por la presente vos doy por armas el angel San Miguel armado con una lanca e una vandera en la una mano e un escudo en la otra e debaxopuesta una breiia de que sale del alto della unas llamas de fuego que se nombra teydan e un leon a la una parte de la dicha breiia e un castillo a la otra (...)" '21).

De todo ello se deduce que este escudo de armas, concedido en Madrid a 23 de marzo de 1510, se constituye en la primera iconografía cristiana vinculada a Tenerife, si bien su naturaleza es de carácter civil, aunque pudo haber trascendido al ámbito religioso. No obstante, la introducción del culto a San Miguel por deseo del Adelantado -santo al que la población española era muy afecto en aquellos momentos-, influyó notoriamente en el devenir de las devociones religiosas tinerfeñas. Su imagen fue muy representada en las iglesias de la isla, tanto en escultura como en pintura. Sin embargo son los cuadros de ánimas, que se popularizaron a lo largo del siglo XVIII, los que revelan con mayor certeza el hecho, pues al igual que San Miguel intercedió por las tropas castellanas en los momentos de la conquista, podría abogar ante Dios por las almas de los canarios difuntos, de ahí que aparezca tan frecuentemente en los mencionados cuadros, ya sea portando como atributos la balanza que pesa las almas, o con la lanza atravesando al diablo, que simboliza la victoria de Cristo. Intimamente vinculado a San Miguel se encuentra el culto a San Cristóbal, a quien el Adelantado consagró como protector de La Laguna, y lo prefirió al Apóstol Santiago -pues ambas onomásticas coinciden el 25 de julio- que "era (éste) Patrono General de toda España"'"). Así el referido santo queda (19) José de VIERA Y CLAVIJO, op. cit. Vol. 1, pág. 642. (20) Ibidem, pág. 672. (21) ARCHIVO HlSTORlCO DE LA LAGUNA, Documento de concesión del escudo de armas de Tenerife. (22) Juan NUÑEZ DE LA PENA, op. cit., pág. 165.


LAS PRIMERAS DEVOCIONES EN TENERIFE Y SU ICONOGRAFIA

105

vinculado a la conquista, y grande fue su veneración puesto que muchos de los primeros templos tinerfeiios contaron con una imagen suya, siguiendo el modelo iconográfico tradicional. Queremos seiialar que la efigie que de él se conserva en la catedral de La Laguna, es un magnífico ejemplo de la importancia de la religiosidad en los primeros momentos de la historia tinerfeiia, pues sobre su pecho se ha pintado el escudo de la isla, relacionándose a San Miguel, patrono insular, con San Cristóbal, advocación protectora de la ciudad de Aguere, lo que genera un interesante estudio iconológico. A San Cristóbal y a su patronazgo lagunero dedicó Viana estos hermosos versos:. "Del divino Cristóbal, cuya fiesta hoy celebra la iglesia, tendrá el nombre que haga tu grandeza manifiesta, y al enemigo más osado asombre. En cumbre de favor tan alto puesta, goce las excelencias del renombre y en el dichoso día deste santo acabarás lo que deseas tanto" '2". El Apóstol Santiago adquirió, cara a la conquista, una gran relevancia, pues fue el primer evangelizador del país y, por consiguiente, patrón de España. Desde el punto de vista de la piedad popular, esto significaría que cada vez que fuese invocado por una causa justa, el Apóstol intervendría en favor de los espatioles. Esta creencia arraigaría en el espíritu religioso hispano de tal forma que el nombre de Santiago seria empleado tanto para obtener una victoria en el campo de batalla, como estandarte en la labor evangelizadora. El religioso Pedro de Ribadeneira sintetizó a finales del siglo XVI toda esa tradición, en el capítulo que al Apóstol dedicó en su Flos Sanctorum, el compendio de hagiografías más empleado como fuente literaria por los artistas barrocos, y conocido en Canarias, donde dice:. "(. ..) También se cumplió en Santiago, (...) el qual demas de haver

predicado en Judea, y en España, ha defendido tantas veces estos Reynos; y como un horrible trueno, y furioso rayo, desbaratado, y deshecho los Exercitos de los Moros, y de otros enemigos del nombre christiano, y con el amparo, y proteccion de este glorioso Apostol, los mismos Españoles han llevado por todo el mundo el Estandarte de la Cruz, y plantado en las Indias, y en otras (23) Antonio de VIANA, op. cit. Vol. 11. pig. 368.


CARLOS JAVIER CASTRO BRUNETTO

Provincias, y Reynos la Doctrina Evangelica, y descubierto a las gentes ciegas los resplandores de la Divina luz (...)" '"1. Por todo ello, no debe extrañarnos que la historiografía del siglo XVII, y aún la posterior, considere el hecho de que el Adelantado invocara a Santiago antes de las batallas. Así Viana, poéticamente, se refiere a esto en los siguientes versos: "(. ..) Revuelvese en un punto la batalla, retumba el fiero son del bravo Marte. España: -Santiago, aprisa invoca; Nivaria dice: -Libertad airada (...) '"1.

Y más adelante: "( ...)

Retumba luego el furibundo estrépito de la una parte con horrendos silbos, y de la otra cajas y trompetas y en dos bien repartidos escuadrones los nuestros al contrario acometieron, diciendo todo el campo en voz subida: - Santiago, Patrón de nuestra España

(...)" '26'. Núñez de la Peña, Abreu Galindo y Viera y Clavijo insisten en esa invocación a Santiago. Poco importa que los acontecimientos ocurrieran tal y como se describen. Lo que si nos interesa es la confirmación literaria de la existencia del culto a Santiago desde los primeros momentos de la conquista, pues así se explica la presencia de un numeroso grupo de imágenes del Apóstol en las iglesias tinerfeñas desde el siglo XVI, pues hacia 1545 Felipe Jacome de las Cuevas fundaba una capilla a Santiago y San Felipe en el convento franciscano de Garachico '"1; en la Concepción de La Laguna, al parecer, y, por figuraba una imagen de Santiago a caballo a finales de esa ~enturia"~) último, en la iglesia de su advocación en el Realejo Alto, según el inventario (24) Pedrode RIBADENEIRA, FlosSanctorum. Vol. 11. hoachim Ibarra. Madrid, 1761, pág. d M

(25) (26) (27) (28)

Antonio de VIANA, ap. cit. Vol. 11, pág. 210. Ibidem, pág. 354. A.M.T. Garachico. Convento de San Francisco, no se cita la fuente Pedro TARQUIS, Cristóbal Ramirc..., op. cit.


LAS PRIMERAS DEVOCIONES EN T E N E R ~ F EY SU ICONOORAFIA

107

parroquia1 de 1591, figuraba "una imagen de Santiago" y "un retablo grande de la vida de Santiago" ' 2 g ) . Dado el sentido de conquista y evangelización de Tenerife, nos parece lo más lógico que esas primeras representaciones iconográficas del Apóstol respondieran al modelo figurativo de Santiago Matamoros, que tanto desarrollo adquirió en España desde el siglo XV y, sobre todo, a raíz de la conquista de Granada, pues los grabados de esa época comenzaron a difundir dicha imagen con más insistencia que con los atributos alusivos a su condición de Apóstol. La circunstancia de que la primera representación que hubo en su parroquia del Realejo nos lo mostrase como peregrino no debe engañarnos, pues se trata de una pieza de los Países Bajos de comienzos del siglo XVI'"), escuela en la que no se cultivó en demasía esta variedad iconográfica. Además, el destino deparó que la victoria de Santa Cruz sobre el almirante Nelson acaeciese el 25 de julio de 1797, motivo por el cual Santiago quedó más íntimamente unido a la historia tinerfeña, multiplicándose el número de imágenes alusivas al patrón de España. Quizás por todo ello, el modelo figurativo de Santiago a caballo es el más frecuente en nuestras iglesias -baste recordar aquí la titular de la parroquia del Realejo Alto, o la conservada en el templo de Nuestra Señora de la Concepción de Santa Cruz-, y esta es la iconografía que consideramos como "tinerfeña", pues la presencia del Apóstol es inseparable de los primeros momentos de la historia insular. Por último, el Cristo de La Laguna se convierte desde su llegada a Tenerife en 1520"') en la imagen de mayor devoción entre los isleños; incluso el Padre Quirós se planteaba, a finales del siglo XVI, la posibilidad de que fuera el propio San Miguel Arcángel quien trajera a la isla dicha escultura ''3, advirtiéndose en tal suposición la honda pasión mística que la imagen despertaba. Todo ello debía incidir en el arte, y ya a finales del siglo XVI se creó un modelo iconográfico "tinerfeño" que reproducía el esquema gótico-flamenco de la imagen: en 1585 Ruiz Díaz esculpió la talla de un crucificado que hoy se venera en la iglesia de la Concepción de La Orotava, para cuya elaboración (29) A.M.T.: Dato extraido del Libro primero de fabrica de la parroquia de Santiago Apostol, fnl I r

Cabildo Insular de Tenerife. n e . '"g ~,1985. ~~, - á~ (32) Ibidem, pág. 47.


108

CARLOS JAVIER CASTRO BRUNETTO

se sacó una mascarilla de cera de la antedicha imagen")', y el Cristo de los Remedios de la catedral lagunera, del siglo XVII, seguirá este modelo'34'. Varias esculturas más, y un buen grupo de pinturas, imitan o copian fidedignamente al Cristo de Aguere, e incluso muchas de esas pinturas eran insertadas en los áticos de los retablos, como sucede en el de Nuestra Señora del Retiro de la iglesia de San Francisco de Santa Cruz, de mediados del siglo XVIII. En este sentido es muy interesante el lienzo que concluye el retablo de la cabecera de la nave de la Epístola del templo de Nuestra Señora de los Remedios, en Buenavista del Norte, donde el Cristo aparece rodeado por las efigies de San Francisco y Santo Domingo, dándose a entender que ambas órdenes, ampliamente asentadas en el suelo canario, buscaban la protección y el amparo de la Santa Imagen; y ésta es una obra del siglo XVII con lo cual queda demostrada la devoción al crucificado lagunero y su incidencia en la iconografía.

'"'

A modo de conclusión, diremos que los ejemplos aquí tratados no son piezas del siglo XVI -pues la mayoría han desaparecido- sino obras vinculadas al estilo barroco. Aún así son figuraciones muy válidas para ilustrar el objetivo de nuestro trabajo, donde creemos haber demostrado el papel de la historiografía seiscentista como difusora de las devociones habidas durante la conquista y los inicios de la evangelización, todo lo cual generó una espiritualidad isleña que pronto se manifestó a través de las imágenes. Con ello hemos pretendido aproximarnos al conocimiento de un período que muestra aún graves lagunas, pero que es vital para una mejor comprensión del devenir artístico en Canarias.

Carlos Javier Castro Brunetto

(33) Miguel ALLOZA MORENO y Manuel RODRIOUEZ MESA, Misericordia dela Vera Cruz en el beneficio de Taoro desde el siglo XVI. Santa Cruz de Tenenfe, 1984, págs. 277 y 278. (34) Jesús HERNANDEZ PEREA, op. cit., pág. 232. (35) Alfonso TRUJILLO RODRIGUEZ, El Retablo Barroco en Canarias, Vol. 11. Excmo. Cabildo Insular de Gran Canaria. Las Palmas de Gran Canaria, 1977, pág. 53.


ALMOGAREN. 9. (921 Pass

lw -

112.

o CENTRO TEOLOOICO DE LAS PALMAS

LA OBRA EN AMERICA DE LA ORDEN BETHLEMITA FUNDADA POR EL TINERFEÑO PEDRO DE BETHENCOURT

ANALOLA

BORGESJACINTODEL CASTILLO

CATEDRATICA EMERITA DE HISTORIA DE AMERICA UNIVERSIDAD DE LA LAGUNA

BREVE APUNTE DEL SIGLO XVlI AMERICANO

En la diecisiete centuria empezó el agotamiento, en parte, del esfuerzo humano individual y colectivo que habia generado la intensa actividad del siglo anterior en las gestas de Descubrimiento, Ocupación, Evangelización y construcción de las Indias en los aspectos social, económico, defensa, religioso, cultural, administrativo o pobiacional. Esta última con la continua inmigración de familias pobladoras, autoridades con sus allegados, gente de milicias y personas en busca de aventuras. En el contexto histórico-administrativo, se habia consolidado el régimen de monopolio comercial, "la carrera de Indias", la explotación del suelo y del subsuelo, las instituciones locales, provinciales y regionales, cuya máxima expresión estuvo en los dos grandes virreinatos de Perú y de Nueva España. El agotamiento alcanzó a los grandes ideales tales como el fervor misionero, la propia Iglesia institucionalizada, las empresas en la búsqueda de mitos tradicionales. Ciertos hombres de Iglesia buscaron más su acomodo personal que la pobreza evangélica.


110

ANALOLA BORGES JACINTO DEL CASTILLO

Sin embargo, la semilla estaba echada, la siembra fue recogida en la centuria del XVII. Hubo, también en esta época, singulares evangelizadores, mártires y santos, unido a miles de personas anónimas que encontraron la plenitud de sus vidas en el testimonio de Jesucristo. Surge el movimiento artístico-literario del barroco, importado de España, que prende con extraordinaria expansión en todos los órdenes de la vida, como algo consustancial al entorno explosivo de la deslumbrante naturaleza. El pensamiento, el arte, la cultura, la ciencia se impregnó de aquel espíritu y penetra en la sociedad jerarquizada, en la que una multitud de pobres sin-todo -en expresión- del Nóbel guatemalteco Miguel Angel Asturias -malvivían junto a casonas y palacios habitados por mineros, hacendados, encomenderos.. con hábitos de vida ostentosos y opulentos. En esta situación se aprecian hombres-luminarias que ejercen en las distintas universidades del continente; paralelamente, otras comparten las vivencias de la multitud ignorante y supersticiosa, enferma y pobre para conducirla a una mejor vida temporal y a la de salvación según la Doctrina de Jesús. En esta breve panorámica americana, se encuentra representada ANTIGUA de Guatemala, capital de Audiencia y capitanía General, con Jurisdicción en América Central, regida por varias gobernaciones y Alcaldías Mayores. En ella se había establecido la Diócesis con el clero secular, además de las órdenes religiosas: franciscanas, dominica agustina, jesuita y mercedaria. Antigua, ciudad monumental, aún después de haber sufrido diversos terremotos, fue escenario de la vida sencilla y humilde del lego de la Orden Tercera Franciscana Beato Pedro de Bethencourt, donde vivió y murió (1651-1667), después de haber fundado la Asociación Bethlemita (1653), cuyos Estatutos habían sido aprobados por el pontífice Clemente X en 1672. Posteriormente, en 1687 Inocencio XI la define Congregación, siguiendo la Regla de la Orden de San Agustín, hasta culminar en Orden por bula papal de 1707 gobernando la Iglesia Clemente XI. La fundación del Hermano Pedro se extendió rápidamente por todo el Continente.


ALGUNOS PRECURSORES DE LA ORDEN BETHLEMITICA Recordemos que la opción por los pobres nace con el cristianismo, por mandato de Jesús en el Sermón de la Montaña que identifica su Persona con todos los desvalidos. En el Sermón, predica el Señor quiénes serán elegidos para llegar al Reino y maldice a quienes no practicaran los preceptos de su Mandato con estas terribles palabras: "malditos, no os conozco". Aproximándonos un poco a la etapa que nos ocupa, vemos florecer en la Iglesia Universal acciones cumbres realizadas por hombres y mujeres nacidos en España, Portugal, Italia o Francia, entre otros que entregaron sus vidas al servicio del cumplimiento de aquellos divinos preceptos. Veamos algunos Fundadores que, además extendieron su empresa a similares organizaciones femeninas: San San San San San

Jerónimo Emiliani. (1486-1537) ('1. Ignacio de Loyola. (1491-1556). Juan de Dios. (1495-1550). Camilo de Lelis. (1550-1614). Vicente de Paúl. (1581-1660).

Sus fundaciones se extienden por todos los continentes, conformando, junto a las Ordenes tradicionales ya citadas, una verdadera milicia espiritual fundada en el Sermón de la Montaña. Esta milicia se asienta en América desde los primeros tiempos de la Evangelización como movimiento social-cristiano, Quizá, por ser menos conocida, traemos aquí un apunte de la obra social de la Compañia de Jesús en Roma: Corria el año 1538. "la serie de obras sociales llevadas a cabo por la naciente Compañia de Jesús en Roma, se abre can la introducción de la doctrina cristiana de todos los niños de los trece barrios de la ciudad...". (Og. 553). "Pronto alternan este trabaja con el de asistencia a los pobres hambrientos y enfermos de la ciudad durante el invierno (1538-39). A la carestia extrema de aquel año por la mala cosecha de aquel agro romano, afiadiase en diciembre los fríos de un invierno cual no se habia conocido otro. (Pig. 554). Conmovidos los Padres por el medio desolador de la ciudad, y ante la incomprensible pasividad de la clase alta y la de los poderes públicos, para remediar cuanto le fue posible tan gran necesidad, ponian gran diligencia en busca de dineros, allegaban pan y guisaban algunas ollas de hierbas, y buscando los pobres por las calles y plazas, los traian a casa; y después de haberles lavado los pies les daban de comer y curaban las llagados, y enseñábanles la doctrina cristiana. Y finalmente no dejaban de hacer oficio alguna ni obra de misericordia que pudiesen asi espiritual como temporal. Y estaba la casa tan llena de los pobres que traian que no cabian más. (Pag. 555). Continúa el relato diciendo que atendian hasta tres mil personas, "grupo indigente alarmante, si se tiene en cuenta que Roma en el año 1539 tania 40.000 habitantes. También se preoupaban los Padres de los musulmanes y judios residentes en Roma. OBRAS COMPLETAS de San Ignacio de Loyola, T.¡. Biblioteca de Autores cristianas. Madrid, 1947.


112

ANALOLA BORGES JACINTO DEL CASTILLO

cada uno con carisma propio. Los nombres que acabamos de citar son figuras cimeras que arrastran hacia sus respectivas Reglas a legiones de personas que entonces como ahora continúan practicando el espíritu de los fundadores. Las citas anteriores las cerramos con el tinerfeño-Fundador de la única Orden religiosa americana, la Bethlemita: Beato Pedro de Bethencourt. (1626-1667).

DE TENERIFE A GUATEMALA Nuestro Hermano Pedro, sencillo, analfabeto y aislado en un rincón insular, sin recursos materiales, culturales o humanos, nada supo del esplendor del movimiento social-cristiano, ni de la floreciente vida espiritual vivida por místicos y elegidos. Tanto más inútil en lo humano, cuanto más se percibe la fuerza del Espíritu en su Vida. Su Fe vigorosa se arraiga en la religiosidad popular -hoy tan denostada-. Ni razonamiento teológico, ni imitaciones individuales o colectivas lo impulsan a la aventura a lo divino. Ejerció el oficio de pastor de cabras en un entorno áspero y a la vez bucólico, en el lugar de Vilaflor, donde nació y vivió durante los primeros 24 años de su corta vida. En aquellos espacios y en comunicación con la naturaleza buscaba la intercomunicación con el Creador, o bien se refugiaba en una cueva rocosa en profundas meditaciones. En el año 1629, en los Sinodales del obispo Murga se decía de ese lugar:

". .. es tierra donde se coge mucho pan y se cría ganado, vino muy poco; es tierra de buenas aguas y frescas ...". La población es de unos cien vecinos (21. La parquedad productiva del lugar se hizo carne y espíritu de Pedro: pan, agua, ganado, escaso el vino. Era cuanto tenía su familia sin recursos, que no indigente; vivían del trabajo propio. El ganado que guardaba Pedro pertenecía al patrimonio familiar; si bien tuvo que servir en el mismo oficio por cuenta ajena, por necesidades de su casa. Familia: iglesia doméstica, testigos de la Fe, comunicadores de la Doctrina, vivencias evangélicas que proporcionaron hijos ejemplares; quizá (2) Sinodales del Obispo Murga, citado por Dacio V. DARIAS PADRON y otros en "Historia de la Religión en Canarias". Edil. Cervantes. Sanla Cruz de Tenerife, 1957, pág. 98.


ayudados por los religiosos franciscanos que regentaban la Iglesia de San Pedro Apóstol donde se bautizara Pedro. No tenía aún cumplidos los 24 años. Su vida había transcurrido por espacios abiertos de cumbres, montes y barrancales, con tiempo ilimitado para la reflexión y la meditación. Un día, 18 de septiembre de 1649, sale secretamente de su casa-hogarcristiano, con dolor, pero impulsado por el Espíritu. Llega hasta el puerto de Santa Cruz de Tenerife. Posiblemente nunca antes había visto el inmenso Océano, quizá, si, algún barco en el horizonte por sus correrías acompañando al ganado. Una nave se dirigía a La Habana y en ella embarcó, 18 de septiembre de 1649. Las vicisitudes del viaje hasta llegar a Guatemala son conocidas, recordemos que el trayecto duró, desde la salida de Tenerife, un año y cinco meses: Cuba-Honduras-Guatemala. De Honduras a Guatemala marchó a pie. "Durante este largo recorrido a pie, sufrió con paciencia -dice una de sus biógrafas, Marta Pilón, -las lluvias torrenciales de esos meses de invierno, los fuertes soles tropicales, y en aquellos lugares donde hacía un alto en el camino, procuraba atender espiritualmente a la gente, infundiéndole fe, amor y caridad. Su paso por la zona Norte de Honduras fue inolvidable y esto lo demuestra el que aún hoy -a más de trescientos años de distanciasu figura sea venerada en forma especial en esta región"'3". Eran las dos de la tarde del 18 de febrero de 1651, cuando el iluminado Pedro llega a tierras guatemaltecas, a la para él, tierra prometida. Tenia 25 años. Me ha parecido oportuno recordar aquí estas fechas. La vida del Beato tiene numerosas obras. En Guatemala vivió 16 años, 2 meses y siete días. Su espíritu se mantiene vivo entre los miembros de la Fundación Bethlemita.

LAS PRIMERAS FUNDACIONES

Los inicios fueron humildes, como el propio Hermano Pedro. Se instala en una pobre casita junto a la iglesia Ntra. Sra. de la Santa Cruz regida por la Orden dominica. Luego, al lado fabrica otra de parecidas condiciones, con techo de paja, con el fin de acoger y adoctrinar a los niños del barrio y también a los enfermos. (3)

Marta PILON, "El Hermano Pedro. Santo de Guatemala", pág. 26. 2" Edición. Editorial Académica Centroamericana. Guatemala, 1980.


114

ANALOLA BORGES JACINTO DEL CASTILLO

De esta forma el lugar vino a ser hospital, oratorio y escuela al que denominó Hospital de Belén para convalecientes, el primero en el mundo. La primera "cliente" de su hospital fue una anciana de color, tullida; también la única mujer, porque sería destinado sólo a hombres en tanto se fundara la rama femenina. Pronto acompañaron a Pedro en su humanitaria labor, otros cofrades suyos de la Orden Tercera de San Francisco e incluso seglares de distintas condiciones sociales. En 1653 el Hermano funda la Asociación, que como el grano de mostaza del Evangelio crecería hasta que en sus ramas anidaran cientos, miles de enfermos, atendidos por la Familia de Belén. Las características de la Orden fueron, entre otras: 1.-

El ser Fundación esencialmente americana, y la única durante varios siglos.

2.-

El Hospital de Convalecientes fue el primero del mundo. (Juan Pablo 11 en su discurso de beatificación. Roma 20 de junio de 1980).

3.-

Los miembros de la Orden hacen un cuarto voto, el de la Hospitalidad, por el que se obligan a acoger a todo enfermo de cualquier condición o raza e infieles, y aunque su enfermedad sea contagiosa.

4.-

as fundaciones no las harán motu propio, sino a petición de la jerarquía eclesiástica o civil, por delegación de los virreyesvicepatronos.

5.-

En 1707 se desligan del Real Patronato, a causa de que esta institución no contribuye al mantenimiento de los Hospitales como estaba obligado por Real Orden.

Con este bagaje y el de las Constituciones, la Familia de Belén se extiende por toda la América Hispana, con los obstáculos y contradicciones que surgen en el interior y en el exterior. Sin respaldo de las seculares Ordenes Religiosas allí instaladas. Sin prestigio, recursos económicos y carentes de ciencia. Es lógico que la inexperiencia creara múltiples problemas jurisdiccionales con el poder civil y el eclesiástico; y aún que algunas personas de Iglesia vieran la Obra como utópica, y por tanto irrealizable. Con gran Fe y tenacidad se empeña cada día en acoger a todo convaleciente, a todo niiio, niña o adulto que voluntariamente quiera alfabetizarse y aprender la Doctrina. El hospitalito se le hace cada vez más


estrecho, las necesidades urgen, y, además empieza a recibir el apoyo económico necesario, a veces de forma prodigiosa. Esto lo anima a comenzar la fábrica de un hospital junto a las casitas iniciales. Su Vida ejemplar fue el mayor testigo para que se recibieran los donativos. Para empezar la fábrica obtuvo el permiso del Obispo Payo de Ribera y el de la Real Audiencia; con estas licencias se dirige al Real Consejo de Indias. Pero esta licencia del Consejo llegó a los ocho dias de su muerte. Pedro murió sin ver terminada su espléndida obra material porque la humana-espiritual estaba y está presente en su numerosa Familia que será quién la hará extender de forma admirable. El primer Hospital fue una gozosa realidad; contenía: residencia para los Hermanos, enfermería, aulas de clase, patios y galerías para solaz de los convalecientes. Se le llamó Hospital de Belén. Sucede al Fundador después de su muerte, un personaje singular, Fray Rodrigo de la Cruz, converso ejemplar, de ilustre prosapia que habia sido gobernador de Honduras, y que poseía el título de marqués. Este fue nombrado Padre de los Hermanos, cuando sólo hacía cuatro meses que habia obtenido el H á b i t ~ ' ~y' ,al que volveremos a referirnos, ya que gobernó la Familia durante cincuenta años.

EL ENTORNO-RELIGIOSO-CULTURAL-SANITARIO-SOCIAL DE LA FUNDACION Parece necesario expresar brevemente el entorno en el que se mueve la Familia Hospitalaria Bethlemitica. Tomamos la ciudad de Guatemala como micro-continente-símbolo de cualquier otro lugar donde habria de establecerse la Familia, atendiendo a que las situaciones limites fueron repetitivas en este lugar y en otras áreas del continente apartadas del centro fundacional como pueden ser el virreinato peruano o el de Nueva España e, incluso las Antillas. El extenso territorio que comprendía la Real Audiencia de Guatemala tenía una sola urbe-ciudad-capital, Guatemala. Esta, después de varios intentos de fundación, quedó definitivamente restablecida el 10 de marzo de 1543, fecha del acta fundacional y capital durante doscientos diez años. En 1753 tuvo que desplazarse de lugar debido a los varios terremotos que la erosionan gravemente. Cambió el lugar pero permaneció el nombre. Aquí nos referimos a la primera, la que habria de llamarse ciudad Antigua de Guatemala. o simplemente Antigua. (4) Fray Jose GARCIA DE LA CONCEPCION, "Historia belemirica. Vida ejemplar y admirable del Venerable Siervo de Dios y Padre Pedro de San José Bethencourr. Fundador de el Regular Instituto de Belén". 2' Edición. Prólogo por el Doctor Carmela Saenr de Santa María. Libro 1'. caps. IX a XIII. Guatemala, 1956.


116

ANALOLA BORCES JACINTO DEL CASTILLO

Se había trazado la urbe con la norma castellana, establecida también para las Indias, en forma de cuadrilátero. En él se encierran numerosos monumentos y edificios de factura arquitectónica de gran calidad. Entre ellos están en el aspecto cultural cinco Colegios Mayores y Menores, además de un Seminario, luego (1681) se crea la Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo -la sexta en territorio americano-. Anteriormente, en 1660 se establece la imprenta (la tercera en América) que dará lugar a un gran impulso de la cultura y la difusión del libro. En el aspecto religioso, ya hemos apuntado las Ordenes que existían, además de decenas de ermitas y oratorios. En cuanto a la sanidad, se había creado, a los seis años de la fundación de la ciudad, el Hospital Real de Santiago, para españoles, por iniciativa del gran obispo Marroquin, regido por los Hermanos de San Juan de Dios, en el que Pedro de Bethencourt fue recogido moribundo, a la misma puerta en el momento de llegar a la ciudad, y donde estuvo alojado durante varias semanas debatiéndose entre la vida y la muerte. Otros Hospitales cubrían las necesidades de la población: el de San Alejo, para indios, fundado en 1540, le siguen el de San Pedro para eclesiásticos y el de San Lázaro para leprosos. La ciudad, aún hoy a pesar de las ruinas dejadas por los varios terremotos, conserva el aspecto de urbe suntuosa y floreciente. La ocupaban unos 60.000 vecinos espaiioles, además de negros-esclavos, nativos de servicio, varias decenas de pueblos autóctonos que habitaban los arrabales y una población flotante, con largas estancias frecuentemente dedicada al comercio del añil, cacao, grana, algodón.. . en un tráfico de exportación que abarcaba Nicaragua, México, Perú y España. La movilidad de la población facilitó el mestizaje, conformando en un mosaico social denominadas castas, procedentes de las mezclas de las tres etnias puras: blanca, india y negra. Esta población sufría numerosas epidemias propias de la época, a veces arrasó con el 10% de la población: tifus, paludismo, llagas ulcerosas, peste, malaria, viruela, lepra entre otras. También plagas en el ganado y en las cosechas, largas sequías o exceso de humedades. A ello hay que añadir los violentos terremotos que además de las pérdidas humanas ocasionaban destrucción de poblados y de cultivos, rotura de puentes y de caminos, desviación de las vías de agua y el hundimiento de numerosos edificios artísticos civiles y eclesiásticos Precisamente, la llegada.de Pedro de Bethencourt a Guatemala coincidió con uno de los terremotos, azote de la ciudad. Veamos cómo lo describe un anónimo cronista de la época: ( 5 ) Véase Francisco de SOLANO, "Los mayas del siglo XVIII". Edicion Cultural Hispánica, cap. 111, págs. 97 a 109.


"El sábado, 18 de febrero de 1651, víspera del domingo de Quincuagésima, poco después del mediodía se oyó un extraordinario ruido subterráneo, que alarmó y puso en gravisimo cuidado a la antigua Ciudad de Santiago de los Caballeros de GOATHEMALA. Inmediatamente hubo tres fortísimos terremotos con muy breveinterrupción entre unos y otros, que resquebrajaron y echaron al suelo gran parte de los edificios, volaban las tejas como si fueran ligeras pajas, repicaban por sí solas las campanas, desgajábanse los periascos; las fieras de los montes, perdiendo su naturaleza e instintos, corrían amedrentadas hacia la población ... Continuaron los temblores con más o menos intensidad durante toda la Cuaresma y Pascua de Resurrección no cesando hasta el 13 de abril. Aquel terrible acontecimiento, conforme en un todo con las leyes de la naturaleza, causógrandísimos daños materiales a los moradores de la Antigua Guatemala; pero también produjo acopio de bienes espirituales,.. entre ellos la llegada del Santo Varón que fue Pedro de San José Bethencourt"

@'.

Lo expuesto nos permite conocer la "clientela" del Hospital Bethlemita. Hemos visto la dedicación de los Hospitales a distintas etnias o estamentos. En la Fundación de Pedro se acoge a todos, incluso si es necesario, a los pudientes; es decir, a quienes no tienen recursos o familiares que puedan ayudar a una cura definitiva. Se trata de las enfermedades que hemos apuntado y la del resto que podemos considerar normales, como la gripe, que suponía con frecuencia la muerte, o la desnutrición o bien enfermedades reumáticas. A todo esto hay que añadir los heridos y mutilados por causas de terremotos o de conflictos bélicos. Al Hospital de Convalecientes llegaban negros-esclavos, blancos, mestizos y los productos de estas etnias puras: mulatos, zambos saltatrás ... Entre el

pueblo autóctono hay decenas de miles de personas procedentes de diversas familias o pueblos que luchan entre si o contra españoles: lacandones, quichés, ahitzás, mayas, kekchies... cuyos enfrentamientos proporcionan también "clientes" al Hospital de Convalecientes. Este fue el foco del que irradió la expansión hospitalaria servida por los Hermanos de Bethlen. El mismo año de la muerte del Fundador se crea la rama femenina de clausura, para atención de mujeres. Y a los seis años el Hospital de México, requerido por el Obispo Payo de Ribera que había tratado a Pedro y facilitado la primera Fundación, siendo obispo de Guatemala. -

( 6 ) Cit. por M . PILON, pigs. 41-42


118

ANALOLA BORDES JACINTO DEL CASTILLO

LA EXPANSION BETHLEMITA. FUNDACIONES

Acostumbramos, al hablar de la Orden de Belén, a limitarnos al testimonio de su vida ejemplar y extraordinaria y a los estrechos limites de la ciudad de Guatemala. Si sólo nos quedamos en esta temporalidad y en este lugar, estaríamos mutilando su Vida y su Obra, al olvidar o reducir la importancia de la influencia que ejerció en las amplias regiones del continente americano. Esto fue posible por la impronta carismática que recibieron los Hermanos sucesores, expresado en el continuo testimonio evangélico y la entrega total a la misión que, voluntariamente, habían abrazado. Porque Pedro, en su humildad no había pensado que la Congregación que él fundara, pronto se extendería, se convirtiera en Orden religiosa, y que, su grano de mostaza se convirtiera en frondoso árbol. Los Hermanos fueron requeridos enseguida en territorios de los dos grandes virreinatos, y asistidos materialmente con donativos que les permitió nuevas y reconocidas fundaciones. Obras socio-culturales, hospitales, escuelas y noviciados se fundaban con cierta rapidez. Después del Hospital de México, ya citado, se funda el de Lima, capital del virreinato en 1672, llegando a ser el más importante de todos los Hospitales de América asistido por cincuenta Hermanos. En él se establece también la Casa Generalicia con las mismas prerrogativas de la de Guatemala. A los veinte años de la muerte del Fundador, se habian fundado once hospitales; y en 1721 los establecimientos bethlemitas se habian duplicado: diez en el virreinato de México y once en el del Perú; hasta llegar a treinta cuando la Orden fue abolida en 1820. Quizá habría que citar el Hospital de Buenos Aires, creado en 1748, también de gran actividad, por sus connotaciones históricas: Juan de Garay, el fundador de Buenos Aires, fundó asimismo el hospital de San Martín que ocuparían los belemitas en la fecha citada, en la que existían los siguientes establecimientos de la Orden: Antigua Guatemala, Nueva Guatemala, México, Lima, Chachapoyas, Caxamarca, Piura, Trujillo, Cuanta, Puebla de los Angeles, Lima (Refugio), Antequera, Cuzco, Cuzco (noviciado), Potosí, Juárez, Quito, Quito (noviciado), Guadalajara, Habana, Moquegua, Veracruz, Oaxaca, Habana (noviciado),


México (noviciado), Guanajuato, Cuenca, Ambato, Payta y Buenos Aires"'. Cada uno dc los Hospitales tiene su propia historia, inserta en las calamidades que sobrevinieron a las zonas de su asentamiento, y de las que hemos tratado. Añadir sin embargo las consecuencias de las sucesivas incursiones piráticas, los intentos e invasiones por parte de países extranjeros, o bien motines y sublevaciones de la población por motivos varios. Todo ello dejaba huellas irreparables en los pobladores que acogían los bethlemitas en cumplimiento de su Cuarto Voto: acoger a todo enfermo de cualquier raza, condición, enfermedad contagiosa e infieles. La Familia continuó extendiéndose. El siglo XVIlI fue el de su máximo esplendor. Hospitales de Convalecientes y Escuelas se multiplicaban, en la Habana llegó a atender hasta quinientos niilos y niñas. En los albores del siglo XIX se inicia la decadencia, motivada por diversas causas que analizaremos más adelante. La rápida extensión de la Orden y el creciente número de vocaciones, no ha de estimarse con visión triunfalista. No todo fue fácil en el transcurso de las sucesivas fundaciones. Hubo incomprensión y reticencias desde los principios -incluso por parte de los mismos Hermanos- y, a veces, enfrentamientos. No faltaron recelos provenientes de determinadas Ordenes religiosas, controversias e intrigas. Pero todo esto forma parte de las Obras del Espíritu que los fieles aceptan ejerciendo la virtud de la humildad y defendiendo su razón vocacional. Otras veces los problemas vienen de lo externo, de lo politico económico, que necesariamente influye en la vida hospitalaria. Un expresivo ejemplo de esta situación lo exponemos a continuación como testimonio de otras fundaciones y en parecidos contextos históricos. Nos referimos a la fundación de Salta, provincia del Río de la Plata, hoy Argentina, en los albores del siglo XIX. Salta es la capital de la provincia de su nombre, comprendía seis ciudades, numerosos pueblos y Reducciones de Indios. A pesar de ello no había conseguido establecer un Hospital, a pesar de que el intento empezó en el año 1586 y hasta 1805 año en el que llegan los bethlemitas no se hizo realidad. Es decir, el hospital se había fabricado adosado a la ermita de San Bernardo Abad, pero tardaría doscientos diecinueve años (7) Alejandro ORTlZ LOPEZ, "Historia de la Religión Bethlemita". (1627-1909). Tomo 1, pág. 16. Editorial Pax. Bogotá, 1955.


120

ANALOLA BORGES lAClNTO DEL CASTILLO

en la inauguración. Las vicisitudes locales acompañarían todo el proceso y perduraron hasta su extinción. El 28 de marzo de 1795, pronto a terminar la fábrica, se reúne el Cabildo de la Ciudad para determinar quiénes han de regir el Establecimiento. Es admirable conocer la estima y fama de buen servicio y dedicación que aún tienen. Acuerda el Cabildo: "... que prontamente se preparen las competentes camas de hospitalidad, y trate de recoger a los pobres enfermos más necesitados... (y) pensamos en la provisión de ministros asistentes que cuiden de sus alivios y fomenten este establecimiento. Sobre el cual, teniendo anteriormente acordado no haber otros más perfectos operarios que los religiosos Bethlemitas, cuyo piadoso instituto los conduce eficaces a tan benéficos ministerios". .. Resuelven suplicar al gobernador de Salta y al Obispo para que soliciten estos religiosos para el Hospital de Salta 'S'.

Sin embargo, transcurrieron otros diez años para que se concluyera la fábrica y lograr las rentas necesarias para el servicio de los Enfermos. Se sabe que a fines de 1804 ya estaban los Hermanos Bethlemitas en Salta. Se hace la inauguración oficial el 20 de agosto de 1805, festividad de Santa Rosa (Patrona de América) y de San Bernardo Abad (a cuya ermita se había adosado el Hospital), pero éste se puso bajo la advocación de San Andrés '9). Durante los primeros cinco años de su fundación, el Hospital había conseguido su realización plena en cuanto a la atención de Enfermos, una cierta estabilidad económica, en parte por aportaciones de la población, y el estricto cumplimiento de la Regla por parte de los Hermanos. A partir de aquí empiezan los conflictos por razones externas como explicamos a continuación. Lo comentamos brevemente. El 25 de mayo de 1810 estalla la conocida "Revolución de Mayo" o sublevación rioplatense contra las autoridades españolas. Los hermanos, sin tomar partido, cuidan de los heridos y los enfermos de uno y otro bando. El proceso revolucionario se intensifica, la lucha es ahora civil, la periferia contra Buenos Aires. Aumentan mutilados y heridos, llegan a ser cientos. En el Hospital de San Andrés sólo hay cuatro Hermanos (8)

(9)

Miguel Angel VERGARA, "San Bernardo de Salta. Ermita. Hospital y Monasterio". Municipalidad de la Ciudad de Salta, 2' Edición, 1978. Idem, págs. 61-62.


I

> OHRi

EN A \ l i R I < 4 !>E I A O R I I F N HFTHIF\llTh ILhDZUA P O R E l I I N E R l l i i O PEDRO DE BLTHENCOLiRT

121

Bethlemitas que continuaban atendiendo a vencedores y vencidos. Esta grave situación hace que se multipliquen las necesidades elementales, los Hermanos dejaron de percibir ayuda oficial, y Ilegó el caos cuando, por razones estratégicomilitares, el ejército confisca los enseres y la botica hospitalaria a lugares próximos a la contienda (Tucumán, etc.). La heroicidad de los Hermanos en su trabajo y dedicación acabo con sus vidas. En 1819 el hospital pasa a ser civil, se paga a enfermeros y personal laicos, pero esto sólo duró unos meses, hasta que Ilegó la orden de cierre, a pesar de que se quedaran en él unos cuarenta enfermos y un superviviente bethlemita, fray Juan José de la Concepción que ejercía de cirujano. Fue el último soldado de la Caridad. A pesar de que el conflicto bélico continúa, el Hospital desaparece. Su vida duró sólo catorce años (1805-1819). Los bienes y el edificio pasaron al Estado. En 1844 la fábrica hospitalaria, en ruinas, fue solicitada por la Iglesia, allí se instaló el convento de clausura de las Carmelitas Descalzas, que aún continúan. Me ha parecido oportuno exponer este testimonio que puede ser transportado a otros lugares y tiempos. Es decir, nos explica lo que decía anteriormente: la expansión de la Orden se hizo con mucho sacrificio, a veces hasta llegar a la heroicidad. Pero sirve también este ejemplar modelo de contrapunto a lo que ya venia sucediendo en la Orden, entre algunos Hermanos y que daría lugar a la crisis espiritual que habría de reflejarse en la relajación de la Regla y, como consecuencia en la pérdida del espíritu Bethlemita por algunos de sus miembros. Traemos esto al recuerdo por si fuera tenido como "razón" de la supresión de la Orden, aún inexplicable. Otra razón seria la que exponemos a continuación. Si bien una y otra "debilidad", lo fue con carácter minoritario y no exclusivo de los Bethlemitas, aunque sólo a éstos les Ilegó el grave castigo.

CRISIS ESPIRITUAL Y DESAPARICION DE LA ORDEN Intentamos exponer, con objetividad, algo de lo que apuntan los modernos biógrafos de la Orden Bethlemita sobre la pérdida, en parte, y, por unos pocos, del espíritu del Fundador.


122

ANALOLA BORGES lAClNTO DEL CASTILLO

Para Marta Pilón "el voto de pobreza se olvidó y la Comunidad se volvió rica y poderosa, poseyendo ricos intereses y propiedades valiosas". La misma autora, citando a Soto Hall, en su obra "Pedro de San José Bethencourt. El San Francisco de Asís americano", hace relación de un patrimonio excesivo para el espíritu bethlemita"'). Claro está que riqueza y poderio son signos contrarios a los que mantuvo el Fundador y prevaleció en ciertos Hermanos a través de su compromiso vocacional. Ambas cosas -riqueza y poderiotrae como consecuencia la mundanización y la laxitud en el seMcio a los pobres. Aquí tenemos que ensalzar a quienes, los más, sufriendo por causa de los errores apuntados, se mantuvieron firmes en la Fe y Devoción que habían gozosamente abrazado. No todas las Comunidades dieron la ejemplaridad de Salta a la que nos hemos referido. Por los mismos aiios ocurrían hechos en nada conformes a la Regla y a los votos. Y si bien fueron casos aislados, por el prestigio de la Orden, se juzgó de gran escándalo. Estos hechos coinciden en el tiempo y las circunstancias de los movimientos insurrectos de la América Española que aboca en la Guerra de la Independencia; ésta, como es sabido, implicó a toda la población del continente hispanohablante, incluido el clero secular y regular, de lo que se podría dar numerosísimos testimonios. Referentes a la Comunidad Bethlemita, que es la que nos ocupa en este trabajo, sólo el "escándalo" de la participación en las revueltas llegó a dos Conventos muy distantes en el inmenso espacio geográfico americano: Buenos Aires y Guatemala. Y sólo se conocen cuatro nombres de Hermanos implicados en la trama de la contienda; si bien, pensamos, no serían los únicos, sino que algunos otros, secretamente, alentarían sus convicciones partidistas y sus fervores en uno u otro bando, sin que se llegaran a destacar y conocer por las autoridades de turno, ya realistas o ya patriotas. En Buenos Aires tenemos consignados a dos Hermanos, cada uno de ellos en distintos bandos: Antonio de San Alberto cambió el humilde hábito por el de soldado con estrellas y entorchados. Se unió a las tropas del General San Martín y luchó en el ejército de los Andes. Cuando este General se retira, se incorpora a la hueste del general Bolívar, el Libertador. Este recompensa al ex-hermano Antonio de San Alberto, nombrándole médico de su Cámara con rango de Teniente Coronel. Menos suerte tuvo Fray José de las Animas, al incorporarse (11) M . PILON,

obr.

cit., pág. 247.


LA OBRA EN AMERICA DE LA ORDEN BETHLEMITA FUNDADA POR EL TINERFENO PEDRO D E BETHENCOLiXI

123

a las filas españolas, cayó en manos de los patriotas y fue fusiladou2'. Este segundo caso parece excepcional, porque en el contexto de la acción bélica en general el clero bajo se unió a los patriotas. No dudamos en afirmar que la Guerra, dividió a las Comunidades, enfrentados ahora los Hermanos por razones políticas, además de las ya citadas por el cumplimiento de la Regla. Todo ello debilitaría el espíritu de unión tradicional. Con este análisis estamos buscando las causas de la desaparición de la Orden, en el año 1820. Más resonancia tuvo la llamada Conjura de Belén en el convento Nuestra Señora de la Asunción de Guatemala, geográficamente próxima a la capital del virreinato de Nueva España, México, donde el bajo clero había organizado un verdadero ejército popular, en principio no contra España, sino contra el mal gobierno. Recordemos los líderes más destacados, los sacerdotes Morelos primero al que le sigue Hidalgo, precisamente de este último se leían sus proclamas en el citado convento. Hay que recordar que los primeros movimientos insurrectos de la América Hispana se iniciaron en el año 1808 y continuarían, cada vez con mayor virulencia hasta 1825. Toda la población, durante estos años, estuvo contagiada con banderas, consignas, proclamas, presencia de ejércitos... Por lo que sabemos, los Bethlemitas comprometidos con la nueva situación, lo estuvieron sólo en la primera etapa, que se sepa. El Convento de Guatemala fue lugar idóneo para convertirse en el foco principal de insurrección de toda la América Central dependiente, como es sabido, de IaReal Audiencia de Guatemala; además en fecha temprana, el año 1813, cuando la incidencia bélica tuvo muy escasas repercusiones en toda la zona incluso hasta 1821 que se independiza oficialmente. Pero la cercanía con México, encendió voluntades y prendió el foco independentista. La propaganda insurrecta penetra en las celdas de los Hermanos, y uno de ellos, el sub-prior, se convierte en líder, fray Juan Nepomuceno de la Concepción, asistido por el también Bethlemita fray Manuel de San José. Estos nombres completan los cuatro bethlemitas implicados en las revueltas independentistas como decíamos antes. Estamos en Guatemala, diciembre de 1813, la autoridad gubernamental acusa al sub-prior del Convento Nuestra Señora de la Asunción, de tener reuniones clandentinas en su propio convento, comprometidas con la causa (12) Idem, págs. 247-248.


de los insurgentes (patriotas), y de haber realizado planes estratégicos con el fin de suplantar las legítimas autoridades españolas, por medio de ataques, si bien evitando todo derramamiento de sangre. El grupo que se reunía en el Convento era representativo de todos los rstamentos cívico-religioso-militar, indígena. Entre el elemento religioso había dos mercedarios y uno o dos presbíteros quienes habían jurado secreto de lo tratado y, también, en el supuesto de haber sido descubiertos, deberían afirmar que sólo se trataba de "tertulias, rifas y juegos de naipes" sin ningún carácter político "'l. Aquí hacemos un inciso para recordar la dejación de la Regla, porque de no ser así no podrían tener credibilidad estas expansiones de juegos, etc., legitimas pero imposible de compaginar con la estructura reglada de los Hermanos. Al parecer las reuniones o Juntas se venían sucediendo desde el mes de octubre del mismo año. Alguien lo supo y las autoridades españolas obraron rápidamente. Todos los conjurados fueron arrestados y confiscados sus bienes. No podemos detenernos en todo el proceso. Hubo quien traicionó a los compañeros relatando minuciosamente los planteamientos de los acusados y la adhesión a la causa patriota. El dictamen fue cruel, según las leyes de la época: para unos, muertes a garrote, a la horca para otros; diez años de presidio y destierro para los más. A los bethlemitas comprometidos se les condenó a la horca"4". Afortunadamente, ninguno sufrió pena de muerte, gracias a sucesivos aplazamientos y hasta indultos por parte de la Corona. A los cinco años de haber sufrido prisión, todos quedaron en libertad. Sus nombres están reconocidos por la historia Centroamericana, como los primeros e insignes que lucharon por la libertad de aquellos pueblos. La Conjura de Belén viene a ser el glorioso inicio de las nuevas nacionalidades en los territorios que conformaban la Audiencia guatemalteca, hoy las naciones de Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica u".

Y nos volvemos a preguntar, ¿fue ésta la causa o las causas para que las Cortes de Cádiz suprimieran la Orden Bethlemita, de tantos otros muchos beneficios que multiplicó en sus Comunidades? ¿Sería porque España temiera (13) Centroamirica: Organo de publicidad de la Oficina Internacional Centroamericana, Vol. XLII, números 2 y 3, págs. 565 a 576. Sin firma de autor. Abril a septiembre de 1921. Ciudad de Guatemala. Considero importante este escrito para el tema de La Conjuración de Belén. (14) Idem. No se consignan páginas por ser extractos de variar. (15) Idem. No se consignan páginas por ser extractos de varias.


I A OBRA EN AMERICA

DE LA ORDEN BETHLEMlTA FUNDADA POR EL TINERFESO PEDRO DE BETHENCOURT

125

su influencia entre los patriotas al ser la única Orden Religiosa nacida y desarrollada en América? Esto es tanto más inexplicable cuanto es conocido que en la primeras décadas del siglo XIX, los Bethlemitas contaban en toda América con más de treinta Hospitales, además de cinco Noviciados en México, Guatemala, Cuzco, Quito y la Habana, así como docenas de escuelas para niños y adultos, incluso también para niñas. Los distintos Noviciados contaban con suficientes vocaciones como para asegurar la continuidad de la Orden ('6'. El Decreto de abolición llegó en el año 1820, cuando comenzaba en España el período llamado Trienio Liberal y la mayor parte del territorio americano se habia perdido definitivamente para nuestra patria, hasta el punto que un célebre militar español escribía desde Venezuela: "no nos queda más tierra que la que pisamos", parafraseando a Napoleón cuando se retiraba de las tierras espanolas "'1. En cuanto a los americanos quizá estuvieran demasiado ocupados por el término de la contienda contra España, y, luego, las intensas extensas contiendas bélicas entre si, y solventar el caos económico y político en el que quedó sumido el territorio, sin que tuvieran el necesario sosiego para mantener y restaurar la Orden que tanto bien habia realizado entre los más necesitados. Precisamente la zona de América Central fue una de las más conflictivas en toda la centuria añadimos, hasta nuestros días. La deseada Paz y Libertad está por llegar. Sin embargo tenemos testimonios de que la Orden no se extinguió en el año 20 como decretaban las Cortes de Cádiz, sino que continuó su vida lánguida, en la que tuvo buena parte de culpa los avatares de las guerras y los vaivenes políticos posteriores. Creemos que, al menos, la Orden se mantuvo en determinadas áreas geográficas, hasta la mitad del siglo. (16) Carlos E. MESA, "Pedro de Berancur. El hombre que fue caridad". Editorial Coculsa. Madrid, 1964. pig. 313. (17) Cit. por Analola BORGES, "Francisco Tomás Morales, General en Jefe del Ejército realista en Costa Firme", pág. 21. Separata del Anuario de Estudios Atlánticos. Madrid-Las Palmas de Gran Canaria, 1965. Se trata de la correspondencia del entonces Jefe Militar de Costa Firme, General La Torre, al Secretario de Estado. Para una mejor comprensión de la actuación de los Belemitas en Guatemala, transcribo la continuación de la cita: ''y que los disidenres creyéndose, como lo afirman, con igual derecho a darse una constitución y un gobierno que les acomode, así como los españoles peninsulares adoptaron el que les pareció más a próposiro para hacer su felicidad y por consiguiente la de la Nación no dispensarán medio alguno que los conduzca al efmto, permitiendo primero el exterminio total que volver a ser súbditos de ella". Claro que esto se escribe en 1820, cuando llega el Decrelo de abolición. La Conjura de Belén se realizd a fines del año 13 como queda reflejada en el texto.


126

ANALOLA BORGES JACINTO DEL CASTILLO

Tenemos algunos testimonios que exponemos a continuación, proceden de distintos lugares y tiempos. En primer lugar el que llamo "el expolio del Cuzco": El 18 de julio de 1823, estaba el territorio inmenso del virreinato peruano gobernado por Simón Bolívar, el Libertador; éste emite un Decreto por el que los Bethlemitas del Cuzco "por su corto número y otras circunstancias (el subrayado es mío), no se hallaban en estado de desempeiiar el objeto de su fundación", por lo que ordena el traslado de los religiosos al Convento de Lima. El mismo Decreto establece que el Convento, Casa e Iglesia bethlemitas con sus bienes pasarán a la Orden de San Juan de Dios; y los fondos de la Comunidad del Cuzco se destinen a los recién fundados Colegios del Cu~co"~'. Este Decreto nos induce a pensar que las circunstancias que alude para el expolio debió ser la neutralidad o bien el secreto fervor de los Hermanos por la causa espailola; es sabido que el virreinato fue el último territorio que se rinde a los patriotas. Se trata, pues, de un castigo que se prolongaría en otras instancias como veremos enseguida. De todo ello deducimos un hecho cierto: la Comunidad de Lima continuaba, puesto que allí habrían de vivir los Hermanos expulsados del Cuzco según las órdenes que hemos citado. Por otro Decreto, firmado al día siguiente del anterior -el 19 de juliose ordena el traslado del Hospital General del Cuzco al Convento Bethlemita lo cual nos da idea de las dimensiones de la Casa-Convento-Hospital en el que residirán los religiosos de San Juan de Dios, "consagrados por su Instituto al cuidado de los enfermos" 09'. Aquí, quizá pudo haber razones para una confrontación entre las dos Ordenes religiosas de tan ejemplar servicio a los necesitados. Recordemos que cuando Pedro de Bethencourt llega a Guatemala gravemente enfermo, fue acogido en el Hospital Real que regentaban los Hermanos de San Juan de Dios y , posteriormente, hubo una fraternidad entre los Hermanos de una y otra Religión. Aún quedaba por expropiar dos Colegios bethlemitas en el Cuzco, de gran prestigio: el de San Bernardo y el de El Sol. Un nuevo decreto bolivariano ordena que estos Colegios y la Iglesia se unan "a la Casa de los extinguidos jesuitas"; asimismo las rentas de uno y otro establecimiento y las temporalidades (18) Decreto dado en el Cuzco, el 18 de julio de 1923. Publicado en la "Gaceta del Gobierno del Perú", n" 19, domingo, 4 d e septiembrede 1825. El Cuzco, t. 111, págs. 81-82. Editado por la Fundación Eugenio Mendoza. Caracas, 1967. (19) Decreto dado en el Cuzco el 19 de julio de 1833. Obras y páginas citadas (18).


IA

OBR4 EN

4MLRICA

DE LA ORDEN BLTHLEMITA WNDADA POR EL TINERFENOPEDRO DE BETHENCOURT

127

se destinen, como los anteriores al Colegio del Cuzco de reciente creación(20). Esta vez no se expresa causas o razones de la expropiación. El Decreto está fechado dos años posterior a los anteriores, el 8 de julio de 1825. En Guatemala, la patria espiritual del Fundador, ocurrían hechos que debilitaban la Comunidad. Parece que, al menos en los comienzos, no tuvo incidencia la autoridad civil, sino que los actos adversos estaban dentro del Convento, entre los Hermanos. Las fechas iniciales coinciden con los Decretos del Cuzco, pero sin que tengan ninguna conexión. Los documentos que poseemos tienen fecha del año 23 y 24 unos, otros del año 39. Es decir, la Comunidad continúa, aunque lánguidamente, a pesar del Decreto de abolición del año 20. El primer escrito lo firma el Superior del Convento de Guatemala dirigido al "Ciudadano Gefe Político Superior de esta Provincia", ya es significativo el destinatario del escrito en el que se pide resuelva un problema de régimen interior. Se lamenta el Superior de la insubordinación de los Hermanos que inquietan la paz del Convento porque no reconocen su cargo, a pesar del consentimiento del resto de la Comunidad, y de estar en posesión del nombramiento expedido "por nuestro Padre Vice-General ... por despacho librado en México en 15 de Enero de 1822". El escrito solicita una investigación urgente para "el buen orden y quietud del convento". Este y los siguientes escritos finalizan con saludo ritual de: Dios. Unión y Libertad ' 2 ' ' . Un segundo escrito fechado pasadas tres semanas del anterior, y, quizá, sin haberse procedido con la urgencia que solicitaba el Superior, los incómodos Hermanos insubordinados fray Agustín de Santa Mónica y fray Antonio del Santísimo Redentor, solicitan del Provisor del Arzobispado, y, en presencia de la Comunidad, su traslado a los Conventos de Oaxaca y al de Veracruz respectivamente. Cuya petición se les concede (2". Estas cartas muestran que continuaba la Comunidad de México capital, además de las de Veracruz y Oaxaca, dependiendo de un Vice-General en México. (20) Decreto dado en el Cuzco el 8 de julio de 1825. Obras y paginas citadas (18). Suponemos que los decretos que acabamos de citar no tendrian efectividad hasta septiembre de 1825, fecha en la que se publica en el Organa Oficial La Gaceta. Parece algo premeditado, pero quedaria en suspenso a causa de las avatares bélicos-politicos. (21) Escrito de fray Juan de San Martin al Jefe Politico de Guatemala. Guatemala, 17 de diciembre de 1823. Archivo General de Centraamérica: B. 8.314, expediente 82.460, leg. 3.594. Guatemala. (22) De los religiosos fray José de San Martin, Prior, fray Juan de San Diego y fray José de los Angeles, al "Ciudadano Gefe Politico Superior de Guatemala ". Guatemala, 7 de enero de 1824. Archiva y signatura cita. (21).


128

ANALOLA BORGES JACINTO DEL CASTILLO

Pasamos ahora, por no tener otras fuentes al año 1839, en el que el Convento de Guatemala parece extinguirse, por carencia absoluta de sus miembros. El 21 de agosto de 1839 se escribe que había fallecido el Superior del Convento fray José de San Martin -el mismo que firmara el escrito primero solicitando investigación para los Hermanos rebeldes-, "... y careciendo expresa la carta- aquel convento de sujeto Eclesiástico que cuide de su conservación y seguridad de todos los bienes pertenecientes a la Iglesia y a él (Convento), pues el único religioso que existe es de ochenta y tres años de edad, y sufriendo continuos achaques en su salud, no puede dar esta atención ..." por lo que se solicita sea nombrado un presbítero que pueda atender las necesidades espirituales y materiales dichas [23'. Fuera de la frialdad de los escritos semi-oficiales, tenemos un sentido recuerdo para el anciano Hermano, el último de una Comunidad floreciente, que al final de su larga vida en la que sirvió, sufrió y se entregó a su vocación, siente la desaparición de su Familia espiritual, de su Casa, del espíritu del Fundador. En el mismo día en que se escribe la solicitud anterior es nombrado el Presbítero Licenciado Manuel de Salazar con los cargos de Capellán y Prioste del Convento de Belén'"), para sustituir al fallecido fray José de San Martín A este religioso se le recuerda por haber concedido el hábito bethlemita a la religiosa Vicenta Rosal -el 16 de agosto de 1838- trece meses antes de la muerte del religioso. Esta joven bethlemita habría de ser la gran reformadora de las religiosas bethlemitas, fundadas en los años en los que vivía el Hermano Pedro y verdaderas continuadoras de su espíritu, que han mantenido en los duros y difíciles tiempos en los que se había extinguido la Comunidad de los Hermanos 123. Ante los documentos que acabamos de exponer parece que podemos suponer que la Comunidad de Guatemala se extingue. Quien conozca algo de los turbulentos años que precedieron y sucedieron, podría colegir que las Vocaciones serían muy dificultosas. (23) Escrito de Arsenio Larrazabal (debe ser un benefactor del Convento), al Ilustre Secretario del Gobierno, Justicia y Negocios Eclesiásticos. Guatemala, 21 de agosto de 1839. Archivo cit. (21): B 83.2, exp. 25.156, leg. 1.114. (24) Escrito que debe ser minuta o copia, dirigido al Ilustre Provisor y Vicario Capellán, par el que queda enterado del nombramiento de Salazar en sustitución del fallecido fray José de San Martin. Guatemala, 21 de agosto de 1839. Archiva y signatura cits. (23). (25) Alejandro ORTIZ LOPEZ, obr. cit., pág. 187 y SS.


Después de revisar bibliografías y escasos documentos, he sacado la conclusión de que la Historia Bethlemita está por hacer. Los interrogantes se suceden sobre cómo, cuándo y porqué se extinguieron los treinta hospitales, las docenas de Colegios, Conventos, Iglesias, Noviciados y escuelas elementales. En una estancia en Lima me advirtieron de la abundante documentación que existe en los archivos y bibliotecas del Estado, si bien, por razones varias no me fue posible acceder. Pensamos que otro tanto sucederá en los archivos provinciales donde se establecieron y, quizá, el más importante en México. En tanto, considero modestísimo el trabajo que presento, aunque con mucha voluntad pero con la carencia casi absoluta de fuentes documentales. Urjo a los investigadores, sobre todo a los de la Orden, ya gracias a Dios restaurada, que se ocupen de un tema trascendental para el Pasado religiososocial del continente hispanohablante.

INTENTOS DE FUNDACION EN TENERIFE (1712-1776). ESTABLECIMIENTO DE LA RAMA FEMENINA. (1980). En el transcurso de un largo proceso que duró sesenta años del siglo XVIII, hubo varios intentos de establecer la Comunidad en Canarias. Estos intentos lo fueron tanto por parte de determinadas autoridades regionales, locales, e incluso particulares, como por la decidida vocación de la Orden para establecerse en la tierra del Fundador. Una larga y triste experiencia que servirá para que no se repita: hubo intrigas, apasionamientos inútiles entre partidiarios de Jesuitas y Bethlemitas, recursos a la Corona, órdenes y contraórdenes ... dio fin a algo que se necesitaba con urgencia, precisamente en Canarias: un Hospital de Convalecientes y Escuelas. Se pensó en varios lugares, atendiendo a las posibilidades económicas y a las instalaciones: Vilaflor, Santa Cruz, La Laguna y La Orotava. Los Hermanos viajaron desde América varias veces, cuando se les dio posibilidades para su empeño, pero todo fue inútil. En la etapa citada, sólo hubo un trienio que pareció responder a una definitiva solución entre 1722 y 1725. En este tiempo los Betblemitas se instalan, efectivamente, en el Hospital San Sebastián de Santa Cruz de Tenerife; se hicieron reformas en el viejo edificio y se edificó un claustro. Se tenia ya, y así empezó a funcionar la Casa-Convento-HospitalEscuela-Iglesia. Enseguida comenzó su extraordinaria misión, la atención a los


130

ANALOLA BORCES JACINTO DEL CASTILLO

enfermos que "... se hallaban cayendo muertos en barrancos, d e s y cuevas...", además de abrir Escuela donde recibían formación más de trescientos niños.

A pesar del éxito religioso-social,. las subvenciones se redujeron o no llegaron, y el estado económico sufrió tal carencia que Fray Antonio de San Patricio, responsable del establecimiento, con sus dos Hermanos decidieron, sin más espera, regresar a A m é r i ~ a ' ~ ~ ' . Es cierto que la vida socio-económica-cultural-religiosa actual, no tiene paralelo con la de hace doscientos setenta anos, pero hay necesidades perentorias socio-sanitarias que ponen el contrapunto a la realidad de nuestra sociedad. Decimos esto porque los Bethlemitas hoy, restaurados en La Laguna, tienen muchas carencias y desatenciones por parte oficial que recuerdan el pasado. Nos queda hacer alusión, siquiera de pasada a la rama femenina de la Orden que ha tenido durante los siglos de la extinción de los Hermanos, la antorcha del Fundador por todo el continente americano y por Europa. Una pequeña Comunidad está establecida en Vilaflor, lugar de nacimiento del Hermano Pedro, desde finales de la década setenta, impulsado el establecimiento por el entonces Secretario de la Diócesis don Luis Alvarez, de quien nos ocuparemos luego. Posteriormente, en 1990, otra pequeña Comunidad está al servicio de la Casa de la Acogida Madre del Divino Redentor en el Sauzal, que promueve, crea y dirige el Delegado de Pastoral Sanitaria y Canónigo don Julián de Armas, en estrecha colaboración con el querido Obispo -ya Emérito- don Damián Iguacén. Aprovecho para decir que la extraordinaria obra también está desamparada de los poderes públicos.

LOS BETHLEMlTAS RESTAURADOS POR DECRETO DE LA SAGRADA CONGREGACION DE RELIGIOSOS. Todo empezó de forma sencilla, silenciosa. Veamos en síntesis el cómo de este acontecimiento. En la ciudad Antigua de Guatemala, la de la Vida y muerte del Hermano Pedro, brotó la primera semilla -quizá desde su venerada tumba-. Allí se (26) Antonio BETHENCOURT MASSIEU, "Politica regalista en Canarias. El fracaso de la instalación de los Betlemitas". Anuario de Estudios Atlánticos, no 29. Madrid-Las Palmas de Gran Canaria, 1983. Este es un excelente trabajo para el conocimiento de las vicisitudes de estos años referentes al tema que nos ocupa.


LA OBR4 EN AMERIC4 DE LA ORDEN BETHLEMIT4 FUNDAD< POR CL TINERFEli.0 PEDRO DE BETHENCOURT

131

encuentra La Posada de Belén de la Comunidad femenina. A estas Hermanas se presentan unos jóvenes para comunicarles que desean vivir el espíritu del Hermano Pedro, quizá influidos por su reciente beatificación el 22 de junio de 1980; otro pequeño grupo, casi al mismo tiempo, nace en Antigua, se autodenominan Tenerife bajo el cuidado del franciscano Guillermo Bonilla. Ambos grupos se unen y forman la primera célula de lo que seria pronto la Familia Bethlemita. Su primera acción, como del Fundador, fue la de crear un Hogar de Convalecientes bajo la advocación Hermano Pedro de San José Bethencourt. De estos primeros jóvenes, un grupito de cinco, llegaban a La Laguna para iniciar el Noviciado, era el 1 de abril de 1984. Se llaman: Armando Corado Horacio Diaz Angel David Guerra José H. de León Elmer R . Pappa '27'. La Orden Bethlemita se habia restaurado tres meses antes, el 16 de enero de 1984, por Decreto de la Sagrada Congregación de Religiosos e Institutos Seculares con todas sus prerrogativas hospitalarias y con sede universal en La Laguna. Lo habia solicitado el obispo de esta Sede don Luis Gascón. Por el mismo Decreto se nombra Superior General Delegado de la Santa Sede para la restauración a don Luis Alvarez, Canciller-Secretario del obispado de La Laguna, bajo la supervisión de la Santa Sede. Para este fin, la Iglesia Diocesana cede, en usufructo perpetuo la Iglesia y Casa de San Agustín en La Laguna (antigua residencia de los PP. Paúles, quienes habían abandonado ambos edificios tras el pavoroso incendio que destruyó la Iglesia y dejó en ruinas la Casa). Si bien la Orden fue restaurada de derecho en la fecha citada, de hecho lo fue el 25 de abril de 1986, en el acto solemne en el que don Luis Alvarez hace profesión ante el Delegado Pontificio, cardenal Rosalio José Castillo Lara, de quien recibe el hábito y don Luis recita sus votos. Otros cuatro Novicios tomarían también el hábito. Esto ocurrió en la catedral de La Laguna, ante una multitud silenciosa. A partir de aquel memorable día, la Comunidad está en marcha. En diciembre de ese mismo año, el ahora fray Luis de la Cruz, parte con otros (27) Fray lose N. CARCIA REYES, "El Gráfico". Guatemala, 24 de marzo de 1984.


132

ANALOLA BORGES ~ A C Z N T O DEL CASTILLO

tres hermanos hacia Guatemala. En Guatemala capital funda la Casa de Formación o Noviciado. El mes de julio de 1987 la Santa Sede aprueba las Constituciones de la Orden restaurada. Es de hacer notar que mayoritariamente, los aspirantes y Novicios proceden de América, especialmente de la Central y, más concretamente de Guatemala. Continúa la Comunidad admitiendo aspirantes, si bien de forma minoritaria y no todos llegan a profesar. La regla es dura. Los jóvenes se sienten atraídos por la vorágine social en la que vivimos.

CONCLUIMOS: Para la Providencia no hay tiempo ni espacio. Por fortuna, los Hermanos Bethlemitas están desde el año 1984, formando parte del paisaje urbano lagunero. Sus hábitos toscos se mezclan en el bullicio de la ciudad, si bien sus pasos van siempre encaminados al servicio de los sin todo, en feliz expresión del Nobel guatemalteco Miguel Angel Asturias. El Hábito y los diligentes pasos sirven de prédica de la Nueva Evangelización para quienes tanto la necesitamos.

Analola Borges Jacinto del Castillo


ALMOCiAREN. 9. (921 Pbs. 133

156.

a CENTRO TEOLLIUICO DE LAS PALMAS

FRAY VICENTE PERAZA O.P. EN CANARIAS

FRANCISCO CABALLERO MUJICA DOCTORAL DE LA CATEDRAL DE CANARIAS

El estudio, lo más preciso posible, de la vida y actividades de este fraile dominico, requiere el suficiente espacio para situarlo convenientemente en el ámbito canario de los siglos XV y XVI. Si en el siglo XVI son conocidos muchos de los datos de su existencia, no así los correspondientes al XV.

ANTECEDENTES FAMILIARES. La familia de fray Vicente Peraza tuvo con Canarias profunda y dilatada relación. Sus padres y abuelos fueron por diversas circunstancias Señores de Canarias, principalmente por su línea materna. Bueno es por tanto que presentemos en sucinto esquema las razones históricas que sustentaron tal Señorío en su familia. Aparcando muchas situaciones complicadas que no vienen al caso, el desarrollo del Señorío de Canarias podemos reducirlo al siguiente itinerario: En 1403, Enrique 111 de Castilla concede a Juan de Bethencourt, caballero normando e iniciador de la conquista definitiva de Canarias en 1402, el Señorio de las islas, con el titulo de rey. Su jurisdicción efectiva se concretó en principio sobre Lanzarote, Fuerteventura y Hierro. Pocos años más tarde abandona Canarias, regresando a Normandía. Será su sobrino Maciot de Bethencourt quien le sustituya en el gobierno y administración del Señorío, con poderes


absolutos hasta 1418, en que por mandato de su tio lo vende a Enrique de Guzmán, conde de Niebla. A pesar del dominio efectivo de Enrique de Guzmán sobre las islas

indicadas y el teórico sobre las restantes, Juan 11 de Castilla concede a Alfonso de las Casas el derecho de conquista de Gran Canaria, Tenerife, Gomera y La Palma. No parece que el conde de Niebla pusiera dificultades al hecho consumado, pues en 1430 vende pacíficamente islas y derechos a Guillén de las Casas, hijo de Alfonso, unido en matrimonio con Maria Fernández, unificando bajo su dominio las islas conquistadas -Lamarote, Fuerteventura y El Hierro -y las islas por conquistar -Gran Canaria, Tenerife, La Gomera y La Palma. Guillén de las Casas, según parece, jamás visitó las islas de su señorío y no intentó conquistar las islas insumisas. Residente en Sevilla, donde fuera

alcalde mayor, no mostró interés alguno en dejar la ciudad hispalense, pues las islas estaban según su criterio muy bien gobernadas por Maciot de Bethencourt. No es extraño, por tanto, que en 1445 permutara el señorio de Canarias por la hacienda de Huévar, en el Aljarafe sevillano, propiedad de Hernán Peraza, casado con Inés de las Casas, prima de Guillén, no ajenos a ciertos derechos al señorio. Hernán Peraza, efectivo señor de Canarias, inicia las operaciones de conquista de las islas insumisas. En 1447 ocupa de facto La Gomera e intenta dominar La Palma, donde encuentra la muerte su hijo Guillén Peraza de las Casas. Fallecido Hernán Peraza le sucede en el señorio su hija Inés Peraza en 1454 que, con anterioridad, había contraído matrimonio en Sevilla con Diego Garcia de Herrera. De este matrimonio nacieron los siguientes hijos: Pedro Garcia de Herrera, Hernán Peraza, el mozo, Sancho de Herrera, Maria de Ayala y Constanza Sarmiento, madre de fray Vicente Peraza. Esta es la ascendencia materna de nuestro dominico. La paterna no fue menos importante. Ambas tienen una particularidad: Estaba entre si unida por lazos de sangre. En efecto, tuvieron por tronco familiar común a: GONZALO PEREZ MARTEL LEONOR RUlZ PERAZA

I LEONOR MARTEL PERAZA FERNAN DARlAS DE SAAVEDRA

I FERNAN PERAZA INES DE LAS CASAS


F R A Y VICENTE PERALA O P E N C A N A R I A S

135

GONZALO DE SAAVEDRA lNES DE RIBERA

INES PERAZA DIEGO GARCIA DE HERRERA

FERNAN 11 DARIAS DE SAAVEDRA JUANA DE MENDOZA

CONSTANZA SARMIENTO

I PEDRO FERNANDEZ DE SAAVEDRA

I FRAY VICENTE PERAZA 0 . P

Es evidente que los padres de fray Vicente Peraza estaban relacionados en el séptimo grado de consanguinidad, según el vigente cómputo canónico al respecto"', equivalente a primos terceros. Parentescos aparte, contemplemos la ascendencia de Pedro Fernández de Saavedra en escala descendente: Fernán Darias de Saavedra, bisabuelo de nuestro protagonista, fue señor de Castelar, alcaide de Cañete la Real, Veinticuatro de Sevilla. Había luchado contra los moros de Granada de 1407 a 1410. Gonzalo de Saavedra, abuelo, fue Mariscal de Castilla, Señor de Zahara, alcaide de Tarifa y comendador de Montalbán en la Orden de Santiago. Fernán 11 Darias de Saavedra, padre, fue Mariscal de Castilla, señor de Zahara, comendador de Calzadilla en la Orden de Santiago y alcaide de Utrera, Tarifa y castillo de Triana. Tuvo la mala fortuna de enfrentarse en los inicios de su reinado a los Reyes Católicos que le reclamaban la plaza de Utrera ilegítimamente poseída por nuestro personaje. Este se enconó de tal manera que se hizo fuerte en Utrera, Tarifa y Zahara, en los mismos límites del reino moro de Granada. Fue vencido no sin gran resistencia por su parte. Interesa a nuestro intento destacar la de la plaza de Utrera, defendida por Pedro de Guzmán su teniente de alcaide, y en la que había dejado Fernán 11 Darias de Saavedra, como prenda, a su segundo hijo Pedro Fernández de Saavedra, a la sazón de catorce o quince años de edad. Tomada la plaza por las fuerzas de los Reyes Católicos, fueron ejecutados los pocos defensores que resistieron hasta el fin. Dada la menor edad de Pedro fue indultado por los reyes (1)

C f . Código de Derecho Canónico (1983), canon 108


136

FRANCISCO CABALLERO MUJlCA

castellanos. Su padre, al solicitar el perdón por su error, fue también indultado y restituido en sus titulos y propiedades. Estos acontecimientos ocurrieron entre el verano de 1477 y principio de 1478. En este último año, al derrumbarse su morada, fallecen Fernán 11 Darias de Saavedra y su esposa, Juana de Mendoza. Heredó titulos y bienes el primogénito Gonzalo Darias de Saavedra. Su hermano Pedro tuvo que resignarse a la condición de segundón 'v. Hemos contemplado las diferentes circunstancias que afectaron a la estirpe de fray Vicente Peraza en sus ramas paterna y materna, respectivamente. ¿Qué hechos concurrieron en la boda sus padres? En 1477 estaba formado el Señorío de Canarias por las islas de Lanzarote, Fuerteventura y El Hierro. Los diferentes y denodados intentos de Diego Garcia de Herrera por reducir las de Gran Canarias, Tenerife y La Palma, mayores y más ricas que las restantes, fueron inútiles. La carencia de numerario y de hombres, imposibilitaba a los señores de Canarias las operaciones necesarias para ocuparlas. Tales circunstancias inclinaron a Diego Garcia de Herrera y a su esposa Inés Peraza a renunciar a sus derechos legítimamente heredados, a cambio de ciertas compensaciones económicas, a la conquista de las islas irredentas. En efecto; el quince de octubre del indicado año de 1477, Diego Garcia de Herrera e Inés Peraza, firman e n Sevilla el acta de cesión de-sus derechos de conquista de las islas de Gran Canaria, Tenerife y La Palma, en favor de los Reyes Católicos [l', conservando aquellos el señorio jurisdiccional sobre Lanzarote, Fuerteventura, La Gomera y El Hierro (*l.En sus relaciones sociales y familiares no faltaron en Sevilla contactos con Pedro Fernández de Saavedra, pariente muy cercano de Inés Peraza, a la sazón de quince años de edad, como aseguran los cronistas Jerónimo de Zurita y el Cura de los Palacios'". A pesar de la corta edad del muchacho, se asegura, no obstante, (2) C f . Buenaventura BONNET Y REVERON: l u a n de Bethencourt. Estudio Crítico, en Le Canarien y la Conquista Franco-Normanda, La Laguna de Tenerife (1944). 1, págs. 65-71. Fray Juan de ABREU Y GALINDO: Historia dela Conquista de las siete islas de Canaria, Santa Crur de Tenerife (1977), págs. 51-54, 59-69, 82-86, 105-1 14. Jose VIERA Y CLAVIIO: Noticias dela Historia Generalde las Islas Canarias, 6?Ed.,Santa Crur deTenerife (19671, 1, págs. 376, 390-395, 404, 407-408, 421-422, 800~801;11, págs. 25, 29, 43, etc. Francisco FERNANDEZ DE BETHENCOURT: Nobiliario de Canarias, 2-d., La Laguna - Tenerife (1952), 1, pag. 59. Antonio RUMEU DE ARMAS: ElSenorio deFuertevenrura en el siglo XVI, en Anuario deEsrudios Atlánticos, Madrid - Las Palmas (1986). núm. 16, págs. 2-22. (3) C f . Tomás A. MARIN Y CUBAS: Historia de las siete islas de Canaria, Las Palmas de Gran Canaria (1986), pág. 148. (4) C f . Luis SUAREZ FERNANDEZ: El tiempo de los Reyes Católicos: Reco~sfruccióny reforma dela Monaruuí~.rii Historia General de E m . ñ a .vAmérie8. Madrid (19811, vol. V. pág. 494. ( 5 ) Cf. F. FERNANDEZ DE BETHENCOURT: Nobiliario . . , 1 , pág. 59.


P R A Y VICENTE PERALA O P EN CANARIAS

137

que ya era veinticuatro de Sevilla, es decir, regidor de su concejo municipal con voz y voto en sus deliberaci~nes'~'. Pues bien, con dicho joven, Pedro Garcia de Herrera e Inés Peraza conciertan el matrimonio de su segunda hija, Constanza Sarmiento, que debía tener cumplidos los catorce años, edad canónica exigida a la mujer, como los dieciseis al hombre, para poder contraerlo "). Al regresar los señores de Canarias a Lanzarote llevaron consigo al prometido de su hija Constanza, Pedro Fernández de Saavedra, que celebraron sus bodas a principios de 1478 la'. Estamos ante un matrimonio del más depurado perfil medieval. Cabe preguntarse qué prendas singulares encontró Pedro Garcia de Herrera en su yerno para ofrecerle la mano de su hija Constanza. No fue la riqueza de Pedro Fernández de Saavedra, carente de bienes, como sabemos. Fue, sin duda, su experiencia militar, amén de otras cualidades personales, lo que inclinó la celebración de tales nupcias. En el mismo año de las bodas aludidas, 1478, Diego Garcia de Herrera, con la colaboración de su yerno Pedro Fernández de Saavedra, ocupa la costa africana frente a Lanzarote, fundando el fuerte de Santa Cruz de Mar Pequeña (9.Acabadas las operaciones regresan a Lanzarote. Muy pronto comenzaron las dificultades para la guarnición que defendía el fuerte de las posibles incursiones mauritanas. Estos lograron cercarlo. E1 asedio no impidió que sus defensores enviasen noticias a Lanzarote. Los rápidos auxilios de Diego Garcia de Herrera y de Pedro Fernández de Saavedra, lograron abortar el peligro. Estos hechos ocurrieron en 1479 (lo). El 22 de junio de 1485, falleció Diego Garcia de Herrera en Betancuria, capital de la isla de Fuerteventura, siendo sepultado en la iglesia del convento franciscano de la villa"'1. Es harto verosímil que estuviesen junto a él su esposa Inés Peraza, su hija Constanza Sarmiento, su yerno Pedro Hernández de Saavedra, con los primeros hijos de este matrimonio. Por su testamento, Diego Garcia de Herrera, de común acuerdo con su esposa Inés Peraza, según la más depurada usanza medieval, distribuyó entre sus hijos, menos al desheredado primogénito, las islas de Lanzarote, (6) Ibidem, pág. 60. (7) Cf. X, 4, 2, 12, 13; X, 4, 15, 2; VI? 2, únicus. (8) C f . F. FERNANDEZ DE BETHENCOURT: Nobiliario ..., 1, págs. 59-60. (9) Cf. Fray Juan de ABREU Y GALINDO: Historia de la Conquista ..., págs. 140-141, (10) Cf. Fray Alonso de ESPINOSA OP: Historia de Nuestra Señora de Candelaria, Santa Cruz de Tenerife (1967). pág. 93. (11) Cf. T . A . MARlN Y CUBAS: Historia . . , pág. 148.


138

FRANCISCO CABALLERO MUJICA

Fuerteventura, La Gomera y El Hierro, fuente de discrepancias y pleitos familiares. Pedro Fernández de Saavedra y Constanza Sarmiento, que ya había pronto quedan recibido de dote las tres doceavas partes de Fuertevent~ra!'~), constituidos como primeros señores de la isla por transacción oportuna con Sancho de Herrera, uno de los herederos de los bienes de los senores de Canarias, cuñado y hermano, respectivamente del matrimonio Fernández Sarmiento "'1. De 148% a 1490, carecemos de noticias de los nuevos señores de Fuerteventura. Es muy posible que no se alejaran de la isla de su señorío. No faltarian, sin duda, frecuentes visitas a Lanzarote donde residía parte de sus familiares. Estando en esta última isla, Pedro Fernández de Saavedra fue invitado por Francisco ,de-Maldonado, gobernador de Gran Canaria, para planear nuevas entradas en Tenerife, con el objetivo de establecer paces con Ya lo habia intentado sus indígenas del cantón o reino de Anaga 1"'. anteriormente, con nulo éxito, Diego Garcia de Herrera('S'. La entrada realizada por Francisco de Maldonado no encontró ambiente propicio para el establecimiento de paces con los indígenas tinerfeños. En las playas de Añazo fue duramente atacado por éstos. Merced a la oportuna intervención de Pedro Fernández de Saavedra, no se convirtió aquella expedición en tragedia aunque se perdieran cuarenta y cinco hombres u6'. Volveremos a encontrar a Fernández de Saavedra por aguas canarias en otras operaciones, posiblemente esclavistas, en 1494"'). Sospechamos que no fue la Única. En 1510, le hallamos en Sevilla, donde concierta con sus hijos asuntos familiares de ~ r g e n c i a " ~En ' . el mismo año regresa a Fuerteventura, donde falle~e!'~'. En 1492 reside en Sevilla la familia Fernández de Saavedra-Constanza Sarmient~'~"), con SUS hijos de corta edad: Fernán Arias de Saavedra, Pedro Fernández de Saavedra, el mozo, Sancho de Herrera y de Saavedra, Guillén -

(12) Cf. J . VIERA Y CLAVIJO: Noticias ..., 1 , pág. 561. (13) Cf. A . RUMEU DE ARMAS: El Señorío de Fuerteventura ..., pág. 30. (14) Cf. F. FERNANDEZ DE BETHENCOURT: Nobiliario . . , pág. 60. A . RUMEU DE ARMAS: Conquista de Tenerife, Madrid (1975). pág. 111. (15) Cf. Fray Juan de ABREU Y GALINDO: Historia de la conquista ..., pág. 116. 1161 , ~,Cf. A . RUMEU DE ARMAS: Conouista . . . oáe. 1 1 1 . (17) Ibidem, pág. 113. (18) Cf. F. FERNANDEZ DE BETHENCOURT: Nobiliario ..., 1 , pág. 61, nata l. (19) Ibidem, pág. 60. (20) Cf. Eduardo AZNAR VALLEJO: Documentos Canarios en el Registro General del Sello, La Laguna - Tenerife (19811, págs. 66-67, num. 325.


PKA)

IICENTL PERA/.\

<i 1, E N CANARIAS

139

Peraza (nuestro fray Vicente), Maria de Ayala, Juana de Mendoza("1 e Inés P e r a ~ a ' ~ "Posiblemente . las tres últimas hijas nacieron en Sevilla. La edad de los hijos, la vinculación familiar de ambos progenitores con la nobleza sevillana, la facilidad para la educación de los niños, les impulsaron, sin duda, a instalarse cn ambiente propicio para la formación y proyección social de los mismos. Ello no fue óbice para que Pedro Fernández de Saavedra visitara su señorio con cierta regularidad y frecuencia. Se asegura que Vicente Peraza, cuarto hijo, según parece, del matrimonio Fernández de Saavedra-Sarmiento, nació en Sevilla en 1489, pero no se aduce prueba documental alguna para probarlo i2". Aceptando el año indicado, se d&úce que niarchó a Srvilla con sus padres en 1492, contando tres años. Quizá haya propiciado el nacimiento de Vicente Peraza en Sevilla el hecho demostrado de la vinculación hispalense de su ascendencia y la tierna edad en que fue trasladado a la misma ciudad, hecho harto frecuente de atribución natal de muchas personas. Por otra parte, el itinerario de sus padres por Lanzarote y Fuerteventura, lo contradice. La presencia de ambos en dichas islas y las actividades guerreras de su padre en Africa y Tenerife, parecen asegurar la presencia del matrimonio y parte de su prole en la isla de su señorio: Fuerteventura. Todo ello nos inclina a afirmar, hasta que documentalmente se pruebe 10 contrario, que Vicente Peraza nació en la casa señorial de los Fernández de Saavedra en la villa de Betancuria, ilustre capital de la indicada isla de Fuerteventura. Que marchara luego, muy niño aún, con sus padres y hermanos a Sevilla, a situarse en los campos del estudio y de la cultura, fue normal y conveniente para una familia que no contaba, ni podría contar, con tales medios en su propia isla por muy de señorío que fuese.

EL HERMANO INEXISTENTE. José de Viera y Clavijo, en su edición príncipe de las Noticias de la Historia Gefieral delas islas Canarias, impresas en cuatro tomos en 1772, 1773, 1776 y 1783, correspondiendo un volumen a cada año de los citados, incluye (21) Cf. F. FERNANDEZ DE BETHENCOURT: Nobiliario . . , 1, pAgs. 61-65. (22) Cf. Archivo Histórico Provincial - Las Palmas de Gran Canaria: Escribani.? de Diego de San Clemenre, leg. 735, fol. 552. (23) Cf. Pedro MEGA:Reseña Histórica de los Obispos que han ocupado la sede de Panamá, Panamá (1958), pág. 41. Fray Alberto E. ARlZA SANCHEZ OP: Los Dominicos en Panamá, Bogotá (1964), pág. 31.


140

FRANCISCO CABALLERO MUJICA

en el cuarto tomo el episcopologio de la diócesis de Canarias, como vigésimo obispo, a fray Juan de Peraza a quien estima hermano de fray Vicente Peraza, ambos religiosos dominicos iZ4'. En las cuatro ediciones siguientes, en diferentes años anteriores a 1950-1951, el texto de Viera y Clavijo no sufrió alteración alguna, sin notas aclaratorias críticas. De ahí que los errores explicables de su obra se propagaran constantemente. Pero a partir de la quinta y sexta edición de su obra, correspondientes a 1950-1951 y 1967, se añaden las notas marginales manuscritas por el propio Viera en que corrige y enmienda errores, deslizados en su edición principe, al carecer, entonces, de fuentes más correctas [ 2 5 ' . José de Viera y Clavijo, que habia redactado y editado sus Noticias en Madrid en los años indicados, logró en el cabildo de la catedral de Canarias, en Las Palmas de Gran Canaria, la dignidad de arcediano de Fuerteventura el quince de septiembre de 1782. Dos años más tarde, en 1784, toma posesión de su silla capitular. Muy pronto se le encomienda la catalogación del archivo secreto catedralicio. Este oficio, junto al acceso a las actas cabildicias, le obligó a rectificar errores involuntarios que, por falta de fuentes, habia cometido en la edición príncipe de sus Noticias, referidos a la historia eclesiástica de Canarias. Nada tiene de extraíio que los historiadores, sobre todo extranjeros y algunos nacionales que estudiaron el tema antes de 1951, hayan multiplicado el error de estimar hermanos de sangre a fray Juan de Peraza y fray Vicente Peraza, sólo hermanados por la Orden religiosa a que pertenecían. Ya el propio Viera y Clavijo, en la edición príncipe de sus Noticias, nos ofrece un texto un tanto ambiguo al respecto: "Por su muerte (de Fernando Vázquez de Arce), tuvieron las Canarias el júbilo, jamás repetido, de ver nombrado para obispo de su iglesia a un hijo suyo, o al menos hijo de Pedro Fernández de Saavedra y de doña Constanza Sarmiento, señores de Fuerteventura. Ya sabemos que doña Constanza era bija de Diego de Herrera y de doña Inés Peraza, y por eso el nuevo prelado se llamó don fray Juan de Peraza o, como dicen otros, P e d r a ~ a i ~ ~ ) . Pero, en nota marginal, añade con claridad su error y las fuentes que lo produjeron. Dice así: (24) Cf. J. VIERA Y CLAVIlO: Noticias ..., 11, págs 504-506; 902-903 (25) Ibidem, pag. 504, nota 4. (26) Ibidem, págs. 504-505.


FRAY \>ICENTEP E R A L A O P . E N CANARIAS

141

"Después de impresa y publicada esta noticia, ha reconocido el autor que no hubo tal don fray Juan de Peraza, obispo de Canaria, y que le engañaron (nueve autores que le indujeron a error12"). Con efecto, recorriendo posteriormente el autor las actas capitulares de la santa iglesia de Canaria, halló que muerto don Fernando de Arce, año de 1522, se proveyó la mitra el siguiente de 1523 en don Luis (Cabeza de) Va~a"''~]. Incidió en el mismo error que Viera y Clavijo, quizá copiándole, Francisco Fernández de Bethencourt, en 1878, cuando edita su monumental obra Nobleza y Blasón de Canarias"". La segunda edición de dicha obra, realizada en 1952, lo rectificó oportunamente, prescindiendo de fray Juan de Peraza, como obispo de Canarias y hermano presunto de fray Vicente Peraza'30). El primer autor que puso en duda el error de Viera y seguidores fue Agustín Millares Carlo en 1932, al comprobar que el arcediano de Fuerteventura no ofrecía fuentes seguras a la atribución que había hecho de Juan de Peraza, como hijo de Pedro Fernández de Saavedra y de Constanza Sarmiento y, por lo tanto, no hermano de Vicente Peraza, ni jamás fue obispo de canaria^^'^. En la segunda edición de su obra, lo elimina radicalmente ('3. No obstante, fray Juan de Pedraza, apellido ya apuntado por Viera y Clavijoo3', y no Peraza, fue un personaje real, y muy conocido por su obra Summa casuum conscientiae que, desde 1546 a 1584, alcanzó diecinueve ediciones en español, portugués e italiano "'1.

(27) NB: Fueron los siguientes, segUn lost de VIERA Y CLAVIJO: "PALLICER: Memorial por el señor deFuerteventura; ALTAMURA: Biblioteca Dominicana; SENA: Crónica del orden de predicadores; FONTANA: Teatro Dominicano; LOPEZ: Historia del orden de Santo Domingo; MONTERO: Claustro Dominico; FERNANDEZ: Concert. Predicar. Ceth. Episcop.; MARIETA: Prelados del Orden de Santo Domingo; BREMOND: Bulario. (Noticias ..., 11, pág. 504). (28) Ibidem, pág. 504, nota 4. (29) Cf. F. FERNANDEZ DE BETHENCOURT: Nobiliario y Blasón de Canarias, (1878). vol. 1, pág. 97. Cf. F. FERNANDEZ DE BETHENCOURT: Nobiliario de Canarias, 20 Ed., 1, pág. 64. Cf. Agustin MILLARES CARLO: Ensayo de una Biobibliografia de autores naturales de las Islas Canarias, Madrid (1932), pág. 394. C f . Agustin, MILLARES CARLO y Manuel HERNANDEZ SUAREZ: Biobibliografía de Escritores Canarios, Madrid (1987). vol. V. pAg. 406. Cf. J . VIERA Y CLAVIJO: Noticias ..., Il págs. 505, 902. Cf. A . PALAU DULCERT: Manual dei Librero Hispano-Americano, 28 Ed., Barcelona (1959), vol. XII, pág. 404-405.


142

FRANClSCO CABALLERO MUJICA

SUS ESTANCIAS EN SEVILLA, SALAMANCA, VALLADOLID Y BURGOS Ya hemos registrado que la familia Fernández de Saavedra-Sarmiento se encontraba residiendo en Sevilla en 1492. El ambiente de esta ciudad ofrecía grandes posibilidades para la educación y promoción social de sus hijos. Su descendencia acusa relaciones importantes que adquirió, como atestiguan las bodas de su prole'3". Guillén Peraza, cuarto hijo, segun parece, de dicho matrimonio, y su ', la vida religiosa. Nuestro protagonista hermana María de A ~ a l a " ~ abrazaron ingresó muy joven, casi adolescente, en el convento dominicano de San Pablo de Sevilla. Consta que tomó el hábito en dicho convento el cinco de abril de 1506 ("1, festividad de San Vicente Ferrer y domingo de Ramos. Desde esa fecha adoptó el nombre de fray Vicente Peraza O.P. ['8'. Contaba a la sazón diecisiete años, comenzando así su preceptivo noviciado durante un año [39'. Sin duda, asistieron a la ceremonia sus padres y hermanos. La víspera del acontecimiento monástico, sábado cuatro de abril, fray Vicente Peraza había testado en favor de su padre, ante el escribano hispalense, Rodrigo Sánchez de Porras, la parte del Señorío de Canarias que pudiera corresponderle por legítima herencia familiar "". Su madre sobrevivió a la ceremonia, pues falleció en Sevilla el 16 ó 17 de diciembre del señalado año de 1506 "'1. Si fray Vicente Peraza tomo el hábito dominicano en la fecha indicada, cinco de abril de 1506, no pudo profesar en religión el 15 del mismo mes y año, transcurridos diez días de iniciado su no viciad^'^". El autor que lo señala tuvo que errar involuntariamente. Parece más verosímil que profesara el 15 de abril de 1507, en consonancia con lo ordenado sobre la materia por Alejandro IV a dominicos y franciscanos, el primero de julio de 1244"I). (35) Cf. F. FERNANDEZ DE BETHENCOURT: Nobiliario ..., 21 Ed., 1, págs. 64-75. (36) Ibidem, pág. 64-65. (37) Ibidem, pág. 64. (38) Cf. Analola BORGES y Jacinto del CASTILLO: Canarias en los orígenes americanos, En AEA (1972), núm. 18, pág. 263, nota 151. (39) Cf. C. 17, q . 2, c. 1; X, 3, 31. 16. (40) Cf. F. FERNANDEZ DE BETHENCOURT: Nobiliario ..., vol. 1 , pág. 64. (41) Cf. E. AZNAR VALLEJO: Documentos canarios ..., pág. 142, ""m. 697. (42) Cf. Fray Ramón HERNANDEZ MARTIN OP: Primeros Obispos Dominicos en América, procedentes del Convento de San Esteban de Salamanca. El Obispo Dominico de Panamá Fray Vicente Peraza, en Colón en Salamanca. Los Dominicos, Salamanca (1988), pág. 85, nota 7 . (43) Cf. VI!, 3, 14, 2.


FRAY VICENTE IPLKAYA O P. EN C A N A R I A S

143

Es casi seguro que, terminados noviciado y profesión, fray Vicente Peraza fue trasladado al convento de San Esteban de Salamanca, estudiando, entre 1507-1511, los tres cursos de Artes'"'. El 10 de junio de 1509, como miembro del convento de San Esteban de Salamanca, asiste en Valladolid al capitulo provincial de su Orden en España, siendo subdiácono. Entre sus compañeros de orden sagrado y de convento se encontraba fray Tomás de Berlangal"J, quien, años más tarde, seria su inmediato sucesor en la sede episcopal de Panamá ""'. El cinco de febrero de 1511, jura los estatutos del colegio de San Gregorio donde cursó, sin duda la teología. Según parece, reside en de Vallad~lid'~'J, dicho colegio durante cuatro años, recibiendo en ese tiempo el diaconado y presbiterado. En 1515 regresa a Sevilla a su convento de San Pablo, siendo prior en varias casas de la provincia dominicana en la Bética, fundada en dicho año '48'. En el capitulo general de 1518, es designado fray Vicente Peraza profesor de las Sentencias de Pedro Lombardo en Sevilla'49J. El 7 de mayo de 1520 fue presentado por Carlos V para la sede vacante cuando apenas de Santa Maria de la Antigua del Darién en Tierra contaba treinta y un años, un año más de la edad canónica exigida para el episcopado El cinco de diciembre del mismo año fue nombrado oficialmente Is2J. Ignoramos hasta el presente dónde Fray Vicente Peraza recibió la ordenación episcopal. El hecho de su estancia en Burgos a finales de 1521, apunta a la posibilidad de que lo fuera en la capital castellana por su obispo Juan Rodriguez de Fonseca, que gobernó su viejo obispado desde 1514 a 1524 '53J. En Burgos se encuentra el primero de diciembre de 1521, cuando firma el acta fundacional de la erección de la diócesis de Santa Maria de la Antigua

(46) (47) (48) (49) (50) (51) (52) (53)

Cf. Fray Ramón HERNANDEZ MARTlN OP: Primeros Obispos Dominicos ..., pág. 86. Cf. Fray Ramón HERNANDEZ MARTlN OP: Acras de los Capifulos Provinciales de la Provincia de España. Siglo XVI (11). en Archivo Dominicano, Anuario, VII, Saiamanca (1986). pág. 43-44. Cf. G . GULlK y C. EUBEL: Hierarchia CarhoBca ..., Patavii (1960). vol. 111, pág. 268. Cf. Fray Ramón HERNANDEZ MARTlN OP: Primeros Obispos Dominicos ..., pág. 86. lbidem. Ibidem. Cf. ARCHIVO GENERAL DE INDIAS: Panamá, 233, fol. 268- 268 v . Cf. X , 1, 6 , 19, 44. Cf. G . GULlK y G . EUBEL: Hierarchia ..., vol. 111, pág. 268, nota 4. Cf. B. CARROCERA: Burgos, diócesis de, en Diccionario de Hisroria Eciesiásfica de Espana, CSIC, Madrid (1972), vol. 1. pág. 294.


144

FRANCISCO CABALLERO MUJICA

del Darién, por autoridad apostólica, pues no lo había realizado su inmediato antecesor fray Juan de Quevedo O.F.M. Indica fray Vicente Peraza que en la nueva ciudad episcopal existía ya una pequefía iglesia a la que eleva a dignidad de catedral con su correspondiente cabildo compuesto en principio de deán, arcediano, chantre, maestrescuela, tesorero, arcipreste y sacristán. Otros cargos serían el organista, pertiguero y ecónomo. Firma con el título de Obispo del Darién '54'. Después de llenar otras formalidades, se trasladó a Sevilla, quizá a principios de 1522. El viaje que debía emprender, largo y dificultoso, no daba lugar a improvisaciones. En Sevilla moraba parte de sus familiares que fueron eficaces colaboradores en sus preparativos. Debía, además, ultimar gestiones y detalles en la Casa de la Contratación, preparar equipajes, etc. Pronto se hizo a la vela. FORZOSA ESTANCIA EN CANARIAS.

En efecto, a finales de abril o principios de mayo de 1522, arribó Fray Vicente Peraza al Puerto de las Isletas en la isla de Gran Canaria, después de haber sido despojado por franceses de todas sus pertenencia^'^'). Por fuentes históricas canarias, sabemos que los corsarios galos no se situaron en la vía marítima habitual de las naves de la ruta Sevilla o Cádiz-Canarias, sino que esperaban a sus posibles presas entre las islas de mayor tráfico naval, hasta el punto de penetrar en los propios puertos y arrebatar carabelas trasladándolas a altar mar con sus vituallas y aparejos (56'. En una de esas capturas, no precisamente en el Puerto de las Isletas, fue desvalijado Fray Vicente por aquellos piratas. Ignoramos si fray Vicente Peraza incluyó en sus planes la escala en Las Palmas de Gran Canaria. Por acontecimientos que más abajo expondremos, tenemos la impresión de que entraba en su ruta, pero, sin duda, no en las circunstancias de pillaje sufridas. Por otra parte, él no podía ignorar las gratas sorpresas que encontraría en la capital de Gran Canaria, hasta el punto de sobrellevar con cierta ilusión su forzosa permanencia a la espera de nave que le llevase al Darién. 154) Cf. Ernesto J . CASTILLERO: Datos Dara la Historia dela Curia Panameña, Panamá s/a, 29-34. IIBLIOTECA DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. MADRID: Cartas


F R A Y VZCENTEPERAZA O.P. EN CANARIAS

145

Nos referimos a las siguientes circunstancias: El miércoles, 19 de marzo de 1522, se fundaba el convento dominicano de San Pedro Mártir de Las Palmas de Gran Canaria "'1. El cuatro de abril siguiente, el cabildo catedral de Canarias, no ajeno a dicha fundación, concedió: "madera de limosna al convento de Santo Domingo que se principiaba a edificar" '"1. Por tal acontecimiento, "fue entonces cuando vinieron de España a su fundación, fray Domingo de Mendoza, maestro en Sagrada Teología y vicario provincial, fray Gil de Santa Cruz, conocido por s u larga estancia en el convento de Candelaria, fray Blas de Lusitania, fray Martin de Chaves, fray Fernando Moreno, y fray Francisco de Santa Marina, quienes otorgaron poderes ante Rodrigo de Ocaña, en 21 de mayo de 1522, para tomar posesión de un solar del convento 'nuevamente fundado y que se está fundando' La escasez de maderas en Gran Canaria por aquellas fechas, obligó a fray Domingo de Mendoza a demandar del concejo de Tenerife algunas cargas de pinos para la obra comenzada en Las Palmas de Gran Canaria, comprobándose con ello su presencia en esta ciudad. Recibida la petición, los regidores tinerfeños determinaron: "Fue acordado que la madera que es menester para el monasterio y casa de señor Santo Domingo de Gran Canaria, se le den seis pinos, los cuales se aprovechen y la madera de ellos se saquen de esta isla para lo susodicho, con tal que antes que se embarque venga a esta isla el Padre fray Domingo de M e n d o ~ a " ' ~ ' . Ignoramos si acudió o no a Tenerife fray Domingo de Mendoza, aunque puede conjeturarse que lo hiciera, dada la negociación que el cabildo tinerfeño Para nuestro realizaba para fundar el convento dominicano de La Lag~na'~']. intento, lo fundamental fue que fray Vicente Peraza se vio arropado por sus hermanos de religión en aquellas aciagas circunstancias, en unos momentos (57) Cf. J. VIERA Y CLAVIJO: Noticias..., 11, pág. 738. 158) ARCHIVO CATEDRAL DE CANARIAS. Las Palmas de Gran Canaria: Cabildo de 4 de abril de 1522. (59) J . VIERA Y CLAVIJO: Noticias ..., 11, pág. 739, nota l . (60) E. SERRA RAFOLS y Leopoldo de la ROSA: Acuerdos ... 1518-1525, pág. 143: Cabildo de seis de junio de 1522. (61) Cf. J . VIERA Y CLAVIJO: Noticias ..., 1 1 , págs. 739, 740-741.


146

FRANCIFCO CABALLERO MUJICA

de implantación de su Orden en Canarias, dos elementos consoladores y estimulantes para su espíritu. Añadamos que fray Domingo de Mendoza y compañeros acudirían a principios de 1524 a la marcha de Peraza a su lejana diócesis que embarcaba, en el Puerto de las Isletas, para su incierto destino. Dos años más tarde, en 1526, y no en 1531, fallecía en Las Palmas de Gran Canaria fray Domingo de Mendoza contagiado de la peste de landres que asoló entonces a la ciudad, por su celo en atender a los enfermos'62'. El despojo francés sufrido por Vicente Peraza en aguas atlánticas, le obligó a permanecer en Canarias por espacio de dos años casi exactamente. Mientras esperaba nave y bastimentos, no fue la ociosidad su destino. Acontecimientos personales y diocesanos le ocuparian su tiempo, de gran experiencia estos últimos que le valdrían para el ejercicio de su misión episcopal en el Darién y luego en Panamá. Ocasión tuvo de aprovecharlas ampliamente aunque en ambiente muy diferente que él tuvo necesariamente que preveer. La primera prueba documental conocida de la estancia de fray Vicente Peraza en Las Palmas de Gran Canaria, nos lo presenta en la escribania del notario público Cristóbal de San Clemente, el viernes, veintitrés de agosto de 1522, fuera, claro está, de la evidente convivencia con sus hermanos dominicos de la que ya hemos hecho mención. La presencia de fray Domingo de Mendoza, vicario provincial de la Orden entre ellos, fue trascendental para fray Vicente. En efecto, lo que motivó la presencia de fray Vicente Peraza en la escribanía del notario canario, no fue otro que su renuncia a los bienes familiares que pudieran tocarle en favor de dos de sus hermanos, Fernán Darias de Saavedra y Sancho de Herrera, ya fallecidos sus padres. La herencia familiar fue objeto de controversias graves y tenemos la impresión de que no deseaba fray Vicente endosar a sus hermanos religiosos el pleito correspondiente. De este modo, su renuncia tuvo dos efectos correctos: Observar el voto de pobreza y ahorrarle litigios enojosos entre la Orden y sus familiares. Asesor relevante tuvo en su propósito en fray Domingo de hlendoza. Con su consejo, fray Vicente Peraza redactó su carta de renuncia en favor de su hermano Fernán Darias de Saavedra en los términos siguientes: "Sepan quantos esta carta vieren, como yo, don Frey Vicente Peraza, por la gracia de Dios, Obispo de Tierra Firme, hijo lexitimo del magnifico señor Pero Fernández de Sayavedra, e d e doña Constanca Sarmiento, su lexitima muger, mis señores padre e (62) Cf. ARCHIVO CATEDRAL DE CANARIAS. Las Palmas de Gran Canaria: Cabildos de 23 de sepiicmbre de 1523; 15 de enero de 1524; 13 de enero de 1526; 2 de abril de 1526.


i K\)

\ i < L h l i i'i K * / i

O 1,

EN CANARIAS

147

madre, que sancta gloria ayan, otorgo y concedo a vos el señor Fernán Darias, mi hermano, que soys absente, bien asy como sy fuéredes presente, que por quanto el dicho Pero Fernández de Sayavedra, mi señor, e la dicha doña Constanca Sarmiento, mi señora, son fdlescidos desta presente vida, e por fin e fdlescimiento de la dicha señora Constanca Sarmiento, mi señora, mepertenesce e puede pertenescer como a uno de sus herederos, la sexta parte de la subcesión suya, e por fin e fallescimiento del dicho Pero Fernández de Sayavedra, mi señor, me pertenesce y puede pertenescer en la quinta parte como a uno de los cinco herederos de la herencia que dicho Pero Fernández, mi señor, ovo por fin e fallescimiento de la señora doña Inés Peraca, mi hermana, que aya gloria, como a padre lexítimo, e porque en estas dichas subseciones yo ostento justos títulos e derechos, e avido respeto a el dicho debdo e amor e méritos que estimo entre vos el dicho Fernán Darias de Sayavedra, mi hermano, e otros es cosa muy digna que satisfaga sus beneficios en quanto fuere posible, por ende, por esta presente carta a vos fago gracia e donación pronta e perpetuamente irrevocable ... de toda la parte que yo tengo e me pertenesce por cualquier derecho de las subseciones en las yslas de Lancarote e Fuerteventura, con todo lo que las dichas yslas han rentado e pueden rentar después de diferidas las dichas subseciones con toda la juredición alta e baxa, mero misto ymperio, asy como lo an estado y executado los señores predecesores de las dichas yslas.. . " '"1. Fray Vicente Peraza no pudo evitar que en su familia se produjeran pleitos hereditarios que tuvieron como protagonistas a su tío Pedro Garcia de Herrera, hermano de su madre, deseheredado por ciertos delitos graves, como el asesinato de su esposa, Antonia de Ribera :1" y de las pretensiones de Beatriz de Bobadilla, viuda de Fernán Peraza, también hermano de su madre, que pretendía para sus hijos Guillén Peraza de Ayala e Inés de Herrera, todas las islas del Señorío de Canarias, litis en que se introdujo el segundo esposo de Beatriz de Bobadilla, Alonso Fernández de Lugo, adelantado de Canarias y gobernador de las islas de Tenerife y La PalmaIei' Todos esos líos familiares retardaron la ejecución de los testamentos de Constanza Sarmiento, primero, (63) ARCHIVO HlSTORlCO PROVINCIAL. Las Palmas de Gran Canaria: Leg. 735, fol. 552.554". (64) C f . A. RUMEU DE ARMAS: El Senorio de Fuerteventura ..., pigs. 20, 22 (65) Ibidem, p i g . 27.


148

> K A N < 1 \ C < ) C A 8 4 L L E R O MUJICA

y de Pedro Fernández de Saavedra, después. Asi se explica la expectativa de la donación graciosa que fray Vicente Peraza hace en favor de su hermano Fernán Darias de Saavedra, como queda indicado. Dos novedades importantes están contenidas en la escritura en cuestión. Una es la existencia de su hermana Inés Peraza, desconocida hasta hace poco tiempo por los genealogistas de los Señores de Canarias. Otra es la conservación de uno de los autógrafos auténticos de fray Vicente Peraza. En efecto, en dicha escritura firma del modo siguiente: "V. praqa, Eps. S.M." = Vicentius Peraqa, Episcopus Sanctae Mariae (66'. Con igual fecha que la anterior y ante el mismo escribano, fray Vicente Peraza dona a su hermano, Sancho de Herrera, la quinta parte de los bienes que su padre, Pedro Fernández de Saavedra, poseia en Alcalá de Maria Orta, en los términos de la ciudad de Sevilla. En esta nueva carta de donación estampa también su autógrafo como en la anterior i6'). En 1516, el obispo de Canarias, Fernando Vázquez de Arce, debidamente autorizado por la corte castellana, abandona su diócesis y fija su residencia permanente en Sevilla'68'. Así, pues, cuando arriba a Gran Canaria el obispo fray Vicente Peraza, camino de su diócesis, en 1522, no le encuentra. El inaestrescuela de la catedral canaria, Bartolomé López de Tribaldos, fue su vicario general en su dilatada ausencia. Como entraba en sus facultadesiG9), no tardó en delegar en fray Vicente Peraza las visitas a parroquias y hospitales. En efecto, asi aparece visitando el antiguo hospital de San Pedro Mártir de la ciudad de Telde, en Gran Canaria, fundado por la indígena Inks Chemida en 1490 i7", indicándose que "las primeras cuentas que se hallan fueron recibidas por el Yltmo. Sr. D. Fray Vicente Peraza, Obispo de Tierra Firme, visitador de este Obispado, en 11 de septiembre de 1522""". El 27 de noviembre de 1522 se publicó oficialmente la vacante de la sede de Canarias por fallecimienfo del obispo Fernando Vázquez de Arce, ocurrido en pocas fechas antecedentes en Sevilla i'21. Con tal declaración el cabildo catedral asumia la jurisdicción ordinaria de la diócesis y, por lo tanto, la (66) (67) (68) (69) (70)

Cf. A H P ~ L P :Leg. 735, fol. 552-554 v. Cf. AHP-LP: Leg. 735, fol. 555-557. C f . J. VIERA Y CLAVIJO: Noticias ..., 11, pig. 504, nota 3. Cf. X, 1, 31, 20; X, 3, 40, 9: VIP. 1, 16, 7; VI?, 68, 73 JR. C f . Juan BOSCH MILLARES: Los Hospitales de San Lázaro de Las Palmas y de curacidn de la ciudad d e Telde, Las Palmas de Gran Canaria (1954), págs. 170-171. (71 1 ARCHIVO PARROQUIAL DE SAN JUAN BAUTISTA DE TELDE. GranCanaria: Lib. 3P de Relaciones, fol. 2. (72) A C C ~ L P G C :Cabildo de 27 de noviembre de 1522.


FRAY V ~ C E N T EPERAZA O . P . EN CANARIAS

149

gobernación de la misma'"), nombrando "por Visitador al Magnífico Señor Don Vicente Peraza, Obispo de Tierra Firme, con el salario tasado en el libro de los E s t a t ~ t o s " " ~ ~ . La noticia del óbito del indicado obispo llegó a las islas antes de su declaración oficial, previa certificación usual en dichos casos. Fray Vicente Peraza se encontraba, según parece, a la sazón en la isla de Tenerife en visita facultativa por autorización del vicario general del obispado de Canarias. Los regidores del cabildo tinerfeño descubrieron pronto las prendas personales del obispo visitador y acuerda que el doctor en leyes de la corporación redacte la petición a los reyes para que fray Vicente Peraza fuese nombrado obispo de Canarias El diez de diciembre de 1522, ya facultado por el cabildo catedral de Canarias 06), fray Vicente Peraza, visitó la isla de La Palma. A pesar de nuestro empeño sólo hemos podido localizar la que hizo al santuario de Nuestra Señora de las Nieves, patrona de dicha isla. Esta es la referencia encontrada hasta ahora: "El Muy Magnífco Señor Don Vicente Peraza, Obispo de Tierra Firme del Darién, en América, hijo de los Señores de Fuerteventura, en calidad de Visitador General, estuvo en las Nieves el miércoles 10 de diciembre de 1522, actuando de notario eclesidstico Bartolomé Tello. Hizo inventario de los objetos que se contraron en su iglesia" 1'''. Dos meses después del acuerdo corporativo del concejo de Tenerife, el cabildo catedral de Canarias eleva otra petición a la corte, previo acuerdo capitular, sobre el nombramiento de fray Vicente Peraza para la sede vacante de Canarias. Dice así: "Sacra Cesárea y Católicas Majestades. El Deán y Cabildo de la Yglesia de Canaria, continuos capellanes y perpetuos servidores de Vuestra Majestad, besamos sus pies y reales manos con aquel acatamiento y debida reverencia que debemos a nuestro rey y sefior natural, que Dios guarde, y con aumento de mayores reinos y señoríos, por largos tiempos a su santo servicio conserve. (73) Cf. X, 3, 10, 5, etc. (74) ACC-LPGC: Cabildo de 27 de noviembre de 1522. (75) Cf. E. SERRA RAFOLS y Leopoldo de la ROSA: Acuerdos ... 1518-1525, pág. 172. (76) Cf. ACC-LPGC: Cabildo de 27 de noviembre de 1522. (77) Alberto FERNANDEZ GARCIA: "Diario de Avisos", número extraordinaria dedicada a Ntra. Sra. de las Nieves, Santa Cruz de La Palma, junio de 1970.


FRANCISCO CABALLERO MUJiCA

Es asi, muy poderoso Señor, que sabida la muerte del obispo de esta Yglesia, nuestro prelado, considerado que ha muchos tiempos que esta Iglesia y Obispado carece de visitación y ejecución de actos pontificales, parecionos cosa debida suplicar a vuestra majestad tuviese memoria de proveer a esta Yglesia de prelado, que es la primera que los Católicos Reyes, vuestros abuelos, adquirieron en tierra de infieles, porque esta isla es la primera cosa que Dios, nuestro Señor, les dio y puso en su real yugo y poderio en los principios de su reinado. Mandando que la persona que fuere nombrado por Obispo, vuestra majestad le mande expresamente venir a residir en esta su Yglesia y Obispado, de que hay gran necesidad, en lo cual nuestro Señor será servido y todos recibiremos bien y merced. Y porque asimismo somos obligados a decir a vuestra majestad, lo que acá sentimos y deseamos, así por el servicio de Dios y de vuestra majestad, como por el bien de estos pueblos y consolación, es que habrá ocho o nueve meses que aportó a esta isla Fray Vicente Peraza, obispo de Tierra Firme, el cual, según parece, yendo de viaje a su Obispado, en la mar le robaron los franceses y le despojaron de cuanto llevaba, apeóse en esta isla y como ha casi ,a diez años que no hemos visto obispo en este Obispado nuestra instancia y ruego, después de la muerte de nuestro prelado, él se dispuso a ejercer los actos pontificales, y visitó las iglesias y confirmó, de que habia asaz necesidad, y ordenó muchos clérigos y frailes de todas las Ordenes, y esto todo hecho muy limpiamente y con muy recta intención, consolándonos con su doctrina y sermones, y por lo que habernos conocido en este tiempo de su recta conciencia y buen ejemplo, nos pareció suplicar a Vuestra Majestad nombrase al dicho Fray Vicente Peraza por obispo en esta Yglesia, y así se lo suplicamos con todas las instancias que podemos, certificando a Vuestra Majestad que a esto nos mueve solamente el celo del servicio de Dios y de Vuestra Majestad y salvación de las ánimas de todos los que en este Obispado vivimos, y porque tenemos por cierto que él residirá en esta Yglesia, donde hará mucho fruto y ayudaría a la fábrica de ella que, como es nuevamente comenzada y fundada y el edificio es grande y costoso, tiene necesidad de ayuda. (78) N.B. En realidad fueron siete, entre 1516 y 1523


FRAY VICENTE PERAZA O.P. EN CANARIAS

151

Esto es lo que acá sentimos, de que acá recibiremos bien y merced. Y si otra cosa a Vuestra Majestad pareciera, de aquello recibiremos merced. Pero todavía suplicamos a Vuestra Majestad que (cuando) alguien fuere nombrado, mande que venga a residir, que los Católicos Reyes, de gloriosa memoria, así lo mandaron todas las veces que nombraron obispo para esta Yglesia de esta su isla, y Cabildo, XVII de enero de 1523"'791. De 1483 a 1522, se sucedieron en Canarias cuatro obispos, que agotaron treinta y nueve años de historia diocesana con veintiseis de ausencias por diversas razones, desde la residencia casi completa a la irresidencia total. Razón tuvo el cabildo catedral canario al reclamar un obispo residente que llenara sus funciones pontificales y de gobierno. Pero lo importante de los capitulares en su petición a la corte castellana es la breve semblanza que nos ofrece de fray Vicente Peraza: Corrección, rectitud, doctrina y ejemplaridad. Y, sobre todo, la certeza de que residiría en Canarias si fuera nombrado para su sede episcopal. Esta petición, como la del cabildo de Tenerife, no fue oída por la corte, pues el 14 de octubre de 1523 tomaba posesión de la diócesis, por poderes, el nuevo obispo Luis Cabeza de V a ~ a ' ~ " . iDónde estaba y qué hacia, entretanto, fray Vicente Peraza? Del 27 de noviembre de 1522 al 14 de octubre de 1523, casi once meses, fray Vicente Peraza no estuvo ocioso. Si le hemos contemplado en la isla de La Palma en diciembre de 1522, puede inferirse que también visitó la de El Hierro, regresando a Las Palmas de Gran Canaria en los primeros meses de 1523 para la celebración de la Semana Santa y la correspondiente consagración de los óleos. La carencia de referencias al respecto sobre el ruego al obispo de Cádiz o al arzobispo de Sevilla como fue usual en fechas anteriores y posteriores al caso que nos ocupa, lo comprueba. La actividad pastoral delegada que en Canarias realizaba fray Vicente, no le obstaculizó las gestiones pertinentes para la reanudación de su viaje a su diócesis de Santa María de la Antigua del Darién en Tierra Firme. A este efecto sabemos que, en 23 de abril de 1523, se ordenaba a la Casa de la (79) Cf. BIBLIOTECA DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA: Colección Muñoz, A/103, núm. 20, fol. 292. BIBLIOTECA DE EL MUSEO CANARIO: Sección Maffiote: Manuscritos, publicado par Alfonso de ARMAS AYALA, en Revista El Museo Canario, Las Palmas de Gran Canaria (1947), VI]. págs. 115-117. (80) Cf. J . VIERA Y CLAVIJO: Noticias ..., 11, pág. 506.


152

FRANCISCO CABALLERO MUJlCA

Contratación de Sevilla "para que dejen pasar a Castilla del Oro una caravela del Obispo de aquella tierra, cargada de b a s t i m e n t ~ s " ( ~ ' ~ . Dicha referencia tiene por protagonista a fray Vicente Peraza y a su sede episcopal aludida, puesto que hasta dicha fecha no existía otra diócesis en la América continental. Obviamente fue el mismo Peraza quien realizara las gestiones oportunas y que fueran sus propios familiares quienes le ayudasen al equipamiento de aquella nave en la que debió realizar el viaje a su obispado. Pero todo ello llevaría su tiempo y tardanza. Meses le quedarían de permanencia en Canarias antes de emprenderlo en definitiva. Es algo más que probable que visitara las islas de Lanzarote y la de Fuerteventura, donde en esta última sus propios padres habían ejercido su señorío y de cuya herencia le pertenecía, como sabemos, la sexta parte, a la que había renunciado en 1552 en favor de su hermano Fernán Darias de Saavedra. Pero si esto es sólo una razonable presunción lógica, a falta de pruebas, no ocurrió lo mismo con su visita a la isla de La Gomera en la que tardó los días transcurridos entre el cinco de julio y cinco de agosto de 1523: un mes completo. Hasta el presente sólo ha llegado a nuestro poder el acta oficial de la visita que realizó a la parroquia de la Asunción de San Sebastián, villa capital de La Gomera. Está debidamente rubricada por fray Vicente Peraza y el notario de visita, Bartolomé Tello. La redacción del documento citada sigue el esquema de las visitas al uso en aquellos años y en siglos posteriores: Celebración de la misa por el obispo visitante, reconocimiento del sagrario y de los vasos sagrados, responso por los difuntos, inventario de los ornamentos y alhajas de la parroquia, propiedades de la misma, rendición de cuentas de los diferentes mayordomos, etc. Tales operaciones las podía realizar, como en muchos casos lo hicieron, los diferentes visitadores facultados por los obispos para este menester. Pero fueron los contenidos de los mandatos prácticos a curas y mayordomos, lo que siempre darían la talla del obispo de turno. El hecho de que fuera "visitador general en todo este Obispado de Canaria con poder de los reverendos deán y cabildo de la dicha Yglesia de Canaria"(82', le obligó a conocer, no sólo las normas universales del derecho canónico vigente, sino además la legislación particular contenida en los sínodos diocesanos de Diego (81) Fray Albeno E. ARIZA SANCHEZ OP: Los Dominicos en Panamá, Bogotá (1964), pag. 31. (82) ARCHIVO ACIALCAZAR. Las Palmas de Gran Canaria: Leg. Obispado 11, fol. 96 v .


FRAY VICENTE PERALA O P. E N CANARIAS

153

de Diego de Muros y de Fernando Vázquez de Arce, correspondientes a los años 1497 y 1506; 1514 y 1515, respectivamente. Todo ello supuso para fray Vicente Peraza una experiencia valiosa y eficaz, pues estaba realizando su primera visita pastoral. Una de las constituciones sinodales de Fernando Vázquez de Arce, ordenaba que los gastos de las visitas pastorales fueran abonados por las . Pero el propio legislador o sus sucesores parroquias correspondientes podían renunciar a ello, en atención a las necesidades de los templos o ermitas que visitaban. En efecto, el mandato de Fray Vicente Peraza, no pudo ser más generoso: Dice así: "Ytem, mandó su señoria a mi, el dicho notario, no llevase derechos de la visitación, ni en otra cosa alguna, y de lo que él le venia, hacia limosna a la iglesia" '84' . También se ordenaba en las sinodales las diferentes penas pecuniarias que ciertos delitos merecían. Por eso ordena: "Ytem, mandó su señoría al beneficiado Bartolomé Estacio que penitencie los amancebados, conforme a sus delitos, aplicando todas las penitencias a la iglesia principal para las obras de ella y, para esto le dio el dicho señor obispo su poder cumplido él lo ha y tiene de los señores deán y cabildo, y lo mismo entendió de los no velados o que merecen penitencia por otros delitos" ln5' . Algunos abandonos de importancia encontró Vicente Peraza en su visita pastoral a la parroquia de la Asunción de San Sebastián de La Gomera. Sus mandatos están en proporción de las incurias contempladas. Así: "Ytem, mandó que por cuanto halló la iglesia sin puertas que, dentro de dos meses las pongan en la iglesia de dentro o de fuera, donde no, que mandaba y mandó al beneficiado, so pena de otra, que no tenga Sacramento porque hay moros, y que informado que las bestias entraban a beber a la pila del Baptismo que es cosa muy absurda y de mucha confusión"'86). (83) Cf. ACC-LPGC: Leg. Constituciones Sinodales de Fernando Vázquer de Arce, Obispo de Canarias (15141, const. 137. (84) ARCHIVO ACIALCAZAR. LPGC:Lep., c., fol. 99. (85) Ibidem. (86) Ibidem.


154

~ K A N C I S C OCABALLERO MUJICA

Este mandato de fray Vicente Peraza al beneficiado gomero, parece desconcertante. Tenemos la impresión que la expresión "hay moros" no puede referirse a peligros de piratería, año aquel, 1522, excesivamente temprano para tales aventuras mauritanas. Tenemos al menos la certeza de que por aquellas calendas no se produjeron ni en La Gomera, ni en las restantes islas Canarias. Parece apuntar, a nuestro parecer, al potencial peligro de moriscos, moradores entonces en San Sebastián de La Gomera, capaces según el criterio episcopal de cometer algún sacrilegio. Y respecto a la carencia de puertas del templo parroquial bien puede inferirse que estaba en obras de ampliación o mejoras. Tenemos pruebas para asegurarlo. En efecto. Un grupo no determinado de vecinos de la capital gomera había iniciado la construcción de una ermita dedicada a Ntra. Sra. de los Remedios sin los permisos canónicos prescritos previos, sin los cuales no se podían iniciar las obras'8'!. Si "les movió a ello la devoción no deliberata", no obstante, incurrieron en excomunión por desobediencia '88' . Peraza les levanta la excomunión y ordena que todos los fondos recaudados para la ermita en cuestión por dos razones muy concretas: Porque con sus afanes devotos habían "dejado de cubrir la iglesia donde reciben los sacramentos, teniendo otras muchas ermitas de Nuestra Señ~ra"'~''.ES muy clara la alusión a la iglesia parroquial en obras, explicándose con ello la incursión de animales en el recinto del templo. Pero el descuido fue eso, descuido y no más. Ya rubricados los mandatos episcopales, el beneficiado Bartolomé Estacio le plantea a fray Vicente Peraza una iniciativa imprevista de la que pudo captar el prelado su alcance e importancia. Ciertos antecedentes previos nos pondrán en la pista de su comprensión y trascendencia. Diego de Muros, obispo de Canarias, incluye en su segundo sínodo diocesano, celebrado en 1506, una histórica constitución, con precedente rango de decreto episcopal, la creación de los vicarios insulares, en virtud del desarrollo de la técnica jurídica de la vicariedad, distintos a los vicarios foráneos. Sólo creó seis, uno para cada isla de las siete que forman el archipiélago canario. En Gran Canaria, residencia habitual del obispo y sus tribunales se hacia innecesaria su creación. Tales vicarios insulares recibieron la facultad de entender en cuestiones de deudas decimales, defensa de clérigos e inmunidad eclesiástica '90! . -

(87) (88) (89) (90)

C f . D . la de Consecratione, cap. 9. Cf. D . l . de Consecratione, cap. 15. ARCHIVO ACIALCAZAR. LPGC: c., fol. 99. Cf. ACC-LPGC: Archivo Secreta: Leg. Constituciones Sinodales Diego de Muros (1506). const. 6 : .


F R A Y VICENTE PERALA O.P. EN CANARIAS

155

Nueve años más tarde, en 1515, el también obispo de Canarias, Fernando Vázquez de Arce, celebra su segundo sínodo diocesano. Entre los afectados por la división beneficia1 auspiciada y decretada por dicho prelado, aparece Bartolomé Estacio, cura beneficiado de San Sebastián de La Gomera, pues su beneficio se divide en dos, más tres beneficiados simples '9'l. No consta que Estacio pusiera impedimentos a la constitución sinodal correspondiente. Pero, en ese mismo sínodo de 1515, Vázquez de Arce amplía los ámbitos jurisdiccionales de los vicarios de las islas de Tenerife y La Palma, dadas su población y cuestiones que planteaban. Tales vicarios fueron investidos en potestad para enteder de la universalidad de las causas, reservándose el obispo y su vicario general las apelaciones correspondiente^'^^'. Esta es, precisamente, la cuestión que Bartolomé Estacio plantea a fray Vicente Peraza, visitador delegado del cabildo catedral de Canarias. Veamos en qué términos: "Ytem, después de lo susodicho, le hizo información al dicho señor Obispo el beneficiado Bartolomé Estacio que se ofrecían cosas de cada día que era menester proveer de remedio de presto y que la carta de su vicaria no se extendía a todo lo que élpidió, y pedía le diese poder para usar el oficio de vicario conforme al mandado que los otros vicarios lo usan por años en las islas de La Palma y Tenerife" '93'. Suponiendo la veracidad de la pretensión de Bartolomé Estacio, nos parece que pretendía sorprender a fray Vicente Peraza. El beneficiado gomero no podía ignorar que el obispo visitador era simple delegado del cabildo de Canarias y no podía, por tanto, ir más lejos de las constituciones sinodales decretadas. De ahí, la respuesta clara y comprensiva de fray Vicente: "y luego el dicho señor obispo, viendo su petición por justa, dijo que le daba y le dio todo el poder conforme a los otros, si podría dárselo, y así lo pedía a los señores del Cabildo se lo diesen" '941.

Muy elegantemente le niega lo que no puede dar, pero intercederá ante el cabildo canario para que le ampliase la jurisdicción, que tampoco la podía conceder, pues no entraba el asunto en sus facultades. (91) (92) (93) (94)

Ibidem: Constituciones Sinodales del obispo Fernando Vázquez de Arce (1515). const. 15:. Ibidem: Const. 22:. ARCHIVO ACIALCAZAR. LPGC: c., fol. 99 v . Ibidem.


Fray Vicente Peraza agotó, según parece, el afio de 1523 en Canarias. Ya el 23 de abril de 1523 se ordenaba a la Casa de Contratación de Sevilla "para que dejase pasar a Castilla del Oro una carabela del Obispo de aquella tierra, cargada de bastirnento~"['~'.La lentitud de aquellos tiempos imponía un sello. Vuelto a Las Palmas de Gran Canaria, finalizada su visita pastoral a La Gomera, daría cuenta de su gestión al cabildo catedral de quien había recibido la oportuna delegación para ello. Mientras tanto, se preparaba la carabela aludida en Sevilla, donde no faltarían a su equipamiento sus familiares hispalenses. Muy a finales de 1523 o principios de 1524, zarpó la carabela hacia el Darién(96'.En 1524 nombraba a su provisor, Hernando de Luque("i. De ese modo comenzaba su pontificado en Panamá. Pero esa, es otra historia.

Francisco Caballero Mujica

(95) Fray Alberto E. ARlZA SANCHEZ: Los Dominicos en Panamá, Bogotá (1964), pág. 31. (96) Cf. Fray Luis TELLEZ C.:Los dominicos en el inicio de la evangelización de Nueva Granada, en Los Dominicos y el Nuevo Mundo: Actas del 11 Congreso Internacional Salamanca, 28 de marro - I P de abril 1989, Salamanca (1990), pág. 522. 197) Cf. Fray Alberto E. ARIZA SANCHEZ: o.=., pág. 3 1 .


ALMOGAREN. 9.192) PgBs 157

176.

u CENTRO TEOLOGlCO DE LAS PALMAS

PILONAJE O PATRlMONlALlDAD DE LOS BENEFICIOS CURADOS EN CANARIAS

CATEDRATICO EMERITO DE HISTORIA MODERNA DE ESTUDIOS HlSTORlCOS CANARIOS ICEHICI

U.N.E.D. SEMINARIO

Quisiera comenzar mi intervención felicitándome y felicitando al Centro Teológico de Las Palmas por haber dado albergue a un Departamento de Historia dela Iglesia en Canarias. Departamento que goza de buena salud, como lo prueba la capacidad para haber llevado adelante las tres Jornadas anteriores y organizado estas cuartas. Parabienes gratificantes si tenemos en cuenta la imperiosa necesidad de una renovación de esta parcela de nuestra ciencia. En efecto, la multiplicidad de enfoques y las nuevas ramas que aparecieron a raíz del periodo de entreguerras. más el interés por la historia socioeconómica, había difuminado la preocupación por la eclesiología en los últimos tiempos. Sin embargo, en todas las latitudes ha brotado con fuerza el interés por nuestra parcela de manos de la historia de las mentalidades o tercer nivel. En efecto, sin conocer en profundidad aquélla, resulta peligroso realizar aproximaciones a ésta. Y aún mucho más en una sociedad, como la de las edades medieval y moderna, sociedades cimentadas en un comportamiento cristiano de la vida, aún en lo cotidiano. Y la causa no radica en el vuelco, durante las últimas décadas, con que los jóvenes historiadores han dedicado su esfuerzo al análisis de las realidades económico-sociales, empujados por la imperiosa necesidad, vital necesidad, de aplicar la metodología marxista; sino también -y eso me interesa subrayarlo- en gran medida ha sido responsabilidad de la propia


Iglesia, que aquí en Canarias ha cegado hasta ahora la posibilidad de consultar las extraordinarias fuentes históricas que conserva en sus archivos y muy especialmente en el catedralicio.

Por otra parte, creo acertado dedicar estas IV Jornadas, prácticamente coincidente con el año del V Centenario del Descubrimiento, al tema La Conquista y evangelización de Canarias. Y más entendiendo por conquista y evangelización, el fenómeno global de la aculturación del archipiélago. b n este sentido, es necesario reconocer que encierra una etapa en la que el conocimiento ha progresado más dentro de la Historia de la Iglesia, sobre todo a raíz de las aportaciones suscitadas por Rumeu de Armas con la publicación de su insólito Obispado de Telde. Pero, reconocer al tiempo, que es periodo que ofrece enormes dificultades al progreso de los conocimientos, por la dificultad de hallazgo de documentos inéditos en los archivos.

Viene lo anterior a cuenta, cuando esta vicisitud alcanza a un historiador que investiga en tiempos alejados del Cuatrocientos o el Quinientos. Afortunadamente los organizadores dieron paso a una sesión sobre Primeras estructuras de la o r g a n i z a c h eclesiástica, en la que el que os habla ha encontrado una posible escapatoria para exponer un tema que al menos tiene sus orígenes en la primitiva iglesia de Canarias. Tema, por otro lado, que va a perdurar a lo largo de más de tres siglos, hasta convertirse si no en una estructura, si en fenómeno histórico de muy larga duración. Me refiero a La Patrimonialidad de los beneficios curados en la diócesis de Canarias, más conocido por el derecho o privilegio que gozaban en los concursos para cubrir vacantes a la cura de almas, los clérigos aspirantes bautizados en su pila bautismal. Esto es, los pilongos"). -

(1) Conviene explicar el sentido del termino en el Espaaol. Maria MOLINER en su Diccionario de uso del Espaaol, nos da dos acepciones: a) "se aplica a los beneficios eclesiáslicos reservados a personas de determinadas parroquias"; b) "por haberse aplicado también a las niaos expósitos, cuidados a expensas de cada parroquia", y por extensión, flaco, macilento. El Diccionario dela Real Academia Espanola (Edición, 1970) da tres: a) "Dicese del que es extremadamente alto y flaca"; b) "Bautizado en la misma pila". Y añade: "En algunas partes aplicase al beneficio eclesiástico de personas bautizadas en ciertas y determinadas pilas o parroquias"; y c) Castaña pilonga. ,MYTJNU~ UDRED,


P I L O N A J E o P A T R I M O N I A L I D A D DE LOS B E N E F L C ~ OCURADOS S EN C A N A R I A S

159

Y es que el tema de los beneficios curados encierra para Canarias un interés relevante que no escapó a la perspicacia de historiador tan agudo como Viera y Clavijo. Tanto que le dedica los capitulas del uno al veintitrés del Libro XlII de su Historia ( 2 ' . Y si traigo a colación a Viera es la razón de haber valorado que en el siglo XVIII el peso de la religiosidad en una sociedad como la del Antiguo Régimen. Le dedica exactamente el tema IV de su obra.

Las fuentes que he utilizado para la elaboración de la presente ponencia se conservan en la rica sección de Consejos Suprimidos del Archivo Histórico Nacional (Madrid). Proviene esta documentación de la Cámara de Castilla, en la que la Corona había depositado la totalidad de la jurisdicción sobre su Real Patronato. En uno de los legajos encontré dos expedientes sobre el tema. El primero lleva por titulo Expediente que sigue la Cámara... a instancias del Personero General de Tenerife (?l. En realidad contiene referencias a materiales desde la instalación delpilonaje, desde su creación, 1533 hasta 1793, en que regia la diócesis el obispo Antonio Tavira Almazán. El otro es un abultado expediente que contiene la propuesta de la Cámara y designación real entre las ternas propuestas por Manuel Verdugo Albiturria para cubrir 27 parroquias del Archipiélago. Incluye como antecedente las visicitudes del concurso que tuvo lugar en la catedral de Las Palmas entre 1815 y 1817(41. -

Más explicito, aunque sin la precisión con que el vocablo es utilizado en la documentación que manejo y voy a emplear en el presente trabajo, es el Diccionario critico etimológico del Castellano e Hisoánico de Joan COROMINAS. Para este autor el sentido orimitivo debió ser "pertenecLente a 18 parroquia o pila" y "mantenido en la parroquia';: en este caso aplicado particularmente a los expósitos y de ahí: flaco y macilenta. En la edición de 1817 del Diccionario dela Academia se aplica "a la persona que está bautizada en cierta y determinada pila". En las más modernas: "en algunas partes aplicase al beneficia eclesiástico, destinado a persona bautizada en determinadas pilas o parroquias"; sabido es, en efecto, que por la metonimia se toma en sentido de "parroquia" o "circunscripción parroquial". En La Habana "los nacidos en Santa Clara, bautizados en su parroquia son especialmente llamadas pilongos". En Salamanca significa "hospiciano", "expósito". Pienso que dentro del concepto dado por COROMINAS, se podría aún matizar, como "~rivilegioque en razón del Real Patronato fue concedido a los presbiteros bautizados en las pilas de las parroquias de Canarias a ocupar los beneficios o ejercerla cura de almas, con preferencia a otros más ilustrados en los concursos-oposición". J . VIERA Y CLAVIJO, Noticias de la Historia General de las Islas Canarias. Santa Cruz de Teiierife, 1982. Octava edición, preparada por CIORANESCU, 2 tomos. Tomo 11, 635-659 páginas (24 págs.). ARCHIVO HISTORICO NACIONAL (A.H.N.). Consejos suprimidos. Leg. 15763/2. Este legajo como los anteriores y posteriores corresponden al Real Patronato de la Cámara de Castilla y llevan por titulo Expedientes abultados. A.H.N. Consejos. Leg. 15763/6. El expediente está compuesto por dos piezas, una de ellas resumen de todo el proceso.


160

ANTONIO BETHENCOURT MASSIEU

A estas fuentes debemos añadir los papeles referentes al tema conservados en el Archivo Municipal de La Laguna y procedentes del Archivo del Cabildo. Son de fácil acceso gracias al Catálogo de Leopoldo de la Rosa.

Como consecuencia de lo dicho sobre las fuentes, mi comunicación quedará estructurada en dos partes bien diferenciadas. De una parte, la historia de la institución de la patrimonialidad de los beneficios eclesiásticos. Y de otra, un ejemplo, si se quiere tardío con referencia al contenido de estas I V Jornadas, pero el más significativo e importante por su volumen y trascendencia, de cuantos concursos se realizaron a través de los siglos en la diócesis Canariensis, muy poco antes de que ésta perdiera su caractér y amplitud regional. De esta forma comprobaremos la larga duración de la institución eclesiástica, que necesariamente implicó peculiaridades en la religiosidad y usos de la islas. Tanto que supuso para muchos pueblos, más que un insularismo, notas de localismo. La fuerza con que arraigó el pilonaje, su lozanía y pervivencia más allá de las Cortes de Cádiz -donde fue suprimido pasajeramente- es lo que me ha animado a su presentación.

La clave que explicita la posibilidad de su establecimiento en Canarias se encuentra en la concesión a los Reyes Católicos de la bula Ortodoxia fidei por el papa lnocencio VIII. Fue promulgada el 12 de diciembre de 1486. Concede por la misma a los monarcas el derecho de Patronato en los territorios de Granada y las Islas Canarias, ambas en inicios de ~onquista(~1. No es momento de señalar ahora la necesidad e importancia de marcar las notas diferenciadas de la diócesis de Patronato con las del resto del reino de Castilla 16'. Tema éste del que me ocupé en mi ponencia, en la sección Iglesia y Estado durante el IX Coloquio de Historia Canario-Americana "1. L. LA ROSA OLIVERA, Catálogo del Archivo Municipal de La Laguna (Sucesor del antiguo Cabildo de Tenerife). La Laguna. Publicado en la "Revista de Historia", 194-1960, ( 6 ) Amén de Viera, el único autor que se ha ocupado del Patronato en Canarias ha sido J . PERAZA DE AYALA, "El Real Patronato de Canarias" en el Anuario de Historia del Derecho Espanol, XXX (1960), 113-174 y "Obras de José Perara de Ayala. Selección, 1927-1986, Santa Cruz de Tenerife, 3 vols.; Tomo 11, págs. 271-304 (7) A. BETHENCOURT MASSIEU, "Problemas de la Diócesis de Canarias en relación con el Patronato Real". En IX Coloquio de Historia Canario-Americana (octubre, 1990). Las actas, en prensa. Señalaba en la misma cuatro ejemplares de los muchos que la documentación nos permitiera traer a colación. (5)


PILONAJE O P W R I M O N I A L I D A D DE LOS BENEFIC10S CURADOS EN CANARIAS

161

Pues bien, entre las varias concesiones que reciben los titulares de la Corona de Castilla por la mencionada bula, se encuentra el derecho a designar los clérigos que han de desempeñar todos los beneficios, tanto parroquiales como catedralicios. Naturalmente, ello implicaba no sólo elegir a los que consideraran mas idóneos, sino también la potestad de diseñar el sistema mediante el cual se verificaba la selección. En los momentos iniciales, tras la conquista de las islas de realengo, los Reyes Católicos y su nieto Carlos designaban como beneficiados a clérigos merecedores de recompensa, bien por sus virtudes y méritos, pero frecuentemente para premiar el real servicio por parte de los clérigos, o como muestra simplemente de la "real gracia". Consecuentemente los nombramientos recaian en castellanos, pero también con frecuencia "en extranjeros e hijos de recién conversos". Tal sistema, aparejaba el absentismo de los titulares de sus parroquias. Se reducían a cobrar las rentas y ceder parte de ellas a su teniente. Ello provocaba abusos y hasta escándalos que fueron sistemáticamente puestos en noticias de Carlos 1. Para poner fin a la situación, el emperador promulgó en Monzón a 5 de diciembre de 1533, Real Cédula, ordenando que en el futuro los beneficios se provean no sólo en naturales, sino "que el hijo de la pila hubiese de ser preferido al que no fuera, no habiendo exceso n ~ t a b l e " ' ~ 'Por . tanto un privilegio a favor de los pilongos, pero moderado mediante una matizada preferencia. Otras condiciones establecidas era la necesidad de que fueran hijos legítimos y de padres avecindados en la parroquia o al menos llevaran residiendo en la localidad diez años en el momento del bautizo 19'. Al tiempo que el Emperador establece el privilegio de la patrimonialidad de los beneficios curados, señala el mecanismo de las oposiciones, y la propuesta con la cual el monarca, como Patrono de la Diócesis, designaba el párroco. Los ejercicios se realizarían en las casas del Cabildo secular de cada isla, a la que perteneciera la parroquia vacante. El tribunal, presidido por el vicario, o el obispo, de encontrarse en la isla, quedaría integrado por dos beneficiados, dos representantes designados por el Ayuntamiento y dos vecinos elegidos por sus convecinos. El cabildo realizaba la c o n v o c a t ~ r i a ~ ~ ~ ) . (8) La R.C. se encuentra reproducida en J . VIERA Y CLAVIJO, ob. cit. tomo 11, p . 643. En el ARCHIVO MUNICIPAL DE LA LAGUNA, (A.M.L.L.) con la signatura A-VI1 (Asuntos eclesiásticos, V/5) se conserva la R.C. testimoniada. Tiene la R.C. importancia, pues por ella se dividen los escasos beneficios hasta entonces existentes en Canarias. La versián original en la sección Reales Cédulas, 111, 19. (9) R.C. cit. (10) Loc. cit.


162

A N T O N I O BETHENCOURT MASSIEU

Durante un siglo exactamente estuvo vigente este sistema, sin inconveniente alguno. Valga el ejemplo de la isla tinerfeña. En el archivo de su antiguo cabildo se nos conservan 17 expedientes de oposiciones, que van desde 1540 a 1623. Abarcan once de las parroquias, siendo las más llamativas las convocadas en 1580 y 1623 para cubrir dos de los beneficios laguneros, pues a ellas concurrieron respectivamente diez y treinta y un opositores"').

Mientras sobre la patrimonialidad no se sustentó cuestión alguna, no ocurrió lo mismo sobre la regulación de la presencia de laicos en los tribunales que juzgaban las pruebas. Esta resistencia creciente de los eclesiásticos, acelerada después del Concilio de Trento, originará que exactamente un siglo después de promulgada la R.C. de 5 de diciembre de 1533, ordene Felipe IV en 20 de julio de 1633, mediante una R.C. que una vacante producida en la isla de La Palma se juzgue en conformidad con lo establecido para la archidiócesis de Granada, también de Patronato. El nuevo modelo reducía el jurado al obispo o su provisor junto con dos examinadores eclesiásticos, lo que implicaba que las pruebas se celebraran en Las Palmas "". Esta cédula parece dirigida más a regular un caso particular que al establecimiento de un nuevo sistema. Sin embargo, su promulgación fue sintomática pues va a suscitar una época de dudas y normas contradictorias, que no se cerrará hasta 1670 en que triunfa plenamente el criterio del gran obispo Garcia Ximénez. Este entreacto, 1633-1670, de treinta y siete años, fue un periodo por la emisión de normas contradictorias, que a la vez suscitan dudas O", que enmascara ante la poca documentación conservada, la dura batalla sostenida entre el cabildo de Tenerife y el obispado. Vísperas de su triunfo, ya en 1669 el obispo García Ximénez comunicaba al Cabildo su decreto convocando el concurso para cubrir el beneficio de Tacoronte, al amparo de lo dispuesto en la R.C. el 16 de agosto de 1645. El Cabildo le responde que ha decidido convocarla en virtud de otra disposición posterior, la R.C. de 2 de octubre de 1656, que ratificaba el contenido de la de 1533 ""'. ( 1 1 ) A.M.L.L. AIIILVII, oseaAsu~tosedesiásticos,1/3, 6 , 8 y 10; 11/1 y 2; 111/1, 2 y 3; IV/I, 2, 3; y V/I, 2, 3, 4 y 10. (12) A.H.N., Consejos, Leg. 15763/2. Expediente que se seguirá ..., cit. (13) Por ejemplo, la R.O. de 24.51660 a que alude el Expediente citado. (14) La resoluciOn episcopal y respuesta del Cabildo en A.M.L.L. en A,VII. Asuntos edesiásticos. núm. 13.


P I L O N A J EO PATRIMONIAL I I > A ~DE I OS BENEFICIOS CURADOS EN CANARIAS

163

Llevado el recurso a las gradas del trono, la respuesta no se hizo esperar: la R.C. de 19 de mayo de 167OU5',que más tarde, en 1684 fue confirmada en forma definitiva y contundente ('w. En virtud de ambas disposiciones se establece que las oposiciones se rijan por el método establecido para el arzobispado de Granada, o sea, ante el obispo o provisor y dos eclesiásticos de reconocido prestigio. Nos obstante, todas las disposiciones regias preservaron y aun amplificaron la patrimonialidad al establecer la preferencia del pilongo al resto de los concursantes "que no fuesen naturales, aunque fuesen más relevantes en sapiencia y catedrático de Prima" "'1. El contenido del privilegio tuvo aún, en el año 1735, una ampliación. Fue promovida en el Sínodo Diocesano convocado por el obispo Dávila, al proponer la extensión del pilonaje a los clérigos bautizados en las parroquias sufragáneas o las pilas de las ayudas de parroquias "'1. No cabe la menor duda que éstos padecían una manifiesta discriminación, ya que a estos clérigos no les quedaba ni la más remota esperanza de alcanzar con paciencia una vacante. Este acuerdo o constitución sinodal, al ser Canarias diócesis de Patronato, no alcanzó validez legal hasta 1752, en que fue promulgada la correspondiente Real Cédula por Fernando VI.

Por esta época, comenzó a introducirse una crítica cada vez más agria contra el sistema de provisión imperante. Con el mismo no se seleccionaban a los más diestros, con evidente perjuicio por lo que tocaba al apostolado de la feligresía. Los beneficios llegaron a ser comparados con las capellanias de sangre. El pilongo no necesitaba esforzarse en perfeccionar sus estudios. Se reducía a ociar en tanto en cuanto no se produjera su vacante. Don Matías Franco Castilla, personero general de la isla de Tenerife, a la sombra de tales criticas elevó en 1766, en nombre de su isla, a la Cámara de Castilla un memorial dejando constancia de los graves perjuicios que el método selectivo ocasionaba a sus paisanos. Amén de no favorecer el estudio, sino de generar ocio entre los aspirantes, ocasionaba gravosos gastos a los padres (15) (16) (17) (18)

Testimonio de la R.C. de 1670. A.M.L.L. Reales Cédulas, R.C. XVI, 11. Expediente citado. Loc. cit. Loc. cit. y Constiruciones y nuevas adicciones Synodales del Obispado de las Canarias. Madrid, Diego Miguel Peralta, 1734. Const. XI11, Cap. 111 "De la presente Synodo". págs. 175-76.


con ocasión de enviar a graduarse a sus hijos a Universidades peninsulares, "no para aprender, sino para prosperar", según don MatíastI9). Para remediar tantos inconvenientes propone de entrada extender el privilegio del pilonaje a los clérigos bautizados en la isla de la vacante convocada. Con excepción de La Laguna, donde perviviria la patrimonialidad, aún en el caso de que éstos "tuvieran menos l i t e r a t ~ r a " ' ~ ~ En ) . consecuencia, los concursos, en vez de celebrarse en Las Palmas, tendrían lugar en las propias islas, pudiendo así ascender los sacerdotes pobres, obviando el desembolso de los gastos de viajes y estancia. Finalmente, y "como se había practicado anteriormente, convendría se restituya a las ciudades su antigua regla". En otras palabras, que los cabildos seculares tuvieran representación y fueran quienes convocaran las oposiciones y elevaran la terna resultante a la Cámara de Castilla. Con la restauración se acababa con las propuestas a favor de "extranjeros e hijos de conversos" t2". Como es natural, la oposición del obispado no se hizo esperar. Está basada en la legislación y reales cédulas vigentes, de las que ya hemos hecho mención. No admite el prelado otra novedad que el adaptar el método que se venía observando en Canarias al establecido en la Archidiócesis de Toledo, que estaba rindiendo un resultado óptimo t").

La iniciativa de Franco Castilla parecía al fiscal de la Cámara "perjudicialisima". Para él, el problema radicaba en buscar un método, en el que, sin anular la tradicional patrimonialidad, evitara los defectos que se venían denunciando. El obispo, en este .caso, reunió una extraña, por lo infrecuente, unanimidad, incluso la de la Audiencia. Al alto tribunal la participación de los cabildos seculares en los concursos "daría ocasión a la formación de bandos y gavillas" "'1. (19) Memorial del Personero de Tenerife, Matias Franco, al Consejo de Castilla. Expediente citado. Pone como ejemplo que en 1754 únicamente "cinco presbíteros concursarán a las cinco plazas convocadas. Poco después, entre suspensos y retirados, solamente servían al culto dos, no siendo por falta de sujetos capaces". (20) Memorial. ut. (21) Loc. cit. (22) Informe de la Audiencia. Cámara 8.3.768. Es curioso e interesante el juega malabar que realizan los oidores para tratar de comentar el sistema de selección de párrocos vigentes en España, con el electivo por parte de los fieles en la Iglesia primitiva. Como es sabido en el cristianismo primitiva encerraban los ilustrados del siglo XVlll la clave de la resurrección eclesial. Nuestros oidares son hombres letrados y están al día (23) Loc. cit.


PlLONAJE O PATRIMONIALIDAD DE LOS BENEFICIOS CURADOS EN CANARIAS

165

La Cámara percibió que el problema radicaba en mantener o suprimir el privilegio de la patrimonialidad. Romper con la tradición era peligroso. Se necesitaba prudencia: realizar un trabajo en profundidad; y mientras, y para evitar una acumulación de inconvenientes, continuar con la convocatoria de plazas vacantes, sin introducirse novedad alguna. Como base del estudio los consejeros de la Cámara proponen que la Audiencia realice una encuesta entre todos los personeros de las localidades del Archipiélago. Realizada, resultó que de las treinta y siete consultadas que contestaron, sólo seis eran partidarias de introducir alguna modificación en el sistema vigente, frente a los treinta y un conservadores. Pero lo más interesante fue que la cuestión de la encuesta suscitó una auténtica polémica, protagonizada por los personeros de La Orotava y La Palmas. El personero por La Orotava, Nicolás Cabeza -frente a las novedades que quiere introducir Matias Franco- sostiene el pilonaje como sistema inherente en las Islas Canarias. Si la misión del párroco -argumentase reduce a cuatro funciones: altar, púlpito, confesionario y hospitales, nadie más adecuado y eficaz que el sacerdote nacido, criado en el pueblo. Esta y no otra es la misión central del párroco, para el resto le bastaba con "una literatura de latinidad y de moral" '"1. El de Las Palmas de Gran Canaria resultó ser el canónigo don Nicolás Viera y Clavijo que no desmerecía en educación y lecturas respecto a su hermano José. Sostenía, como es natural en intelectual al día, la postura contraria que era la vigente en la Iglesia Universal. La fundamentaba sólidamente en argumentos ilustrados con amplios ropajes de erudición sobre historia eclesiástica("'. Si bien hace una loa de la Cédula del Emperador Carlos en 1533, le contrapone una bula del papa Paulo V dirigida a los monasterios de Italia. Con la encuesta, la Audiencia vio reforzada su opinión inicial, ya contrastada con la unanimidad de otras autoridades insulares. La conclusión es simple: "Siempre ha sido conveniente ... que el natural de un Pueblo administre el pasto de sus combe~inos"~', amén de la necesidad de reformar legislación vigente en la actual Recopilación" ("1. (24) Dictamen de Nicolás Conera en Exnediente citado. i c en t., ari.?li\i, ms< 1iorniinori7ado dr >u>ar~umcntor C o i i rc,pr;t<i a 121 hle i i i ~ ~ciltrdr l a cru31aar1n d deja dc :#tar dmen Jc la I A I C ~ L A í'r~rn~ti\a, llur~or~o 1 1 1 , ('clc~t!v#.~ 1 , <-dn.~~, VI1 riel Lorl;~llu JcI l . ( < . ;3n<,ne\ tridentiii~,*.Ii les. 1 5 .. i b r d X \ . nari? p r i r t i c n de 13 Recopilaci6n. etc. Loc. cit. (26) Informe de la Audiencia Canaria, 2.4.770. Loc. cit. (27) Leyes 21.22 y 23 del libro 111, parte primera. Sobre retención de bulas que puedan atentar


Al analizar este último punto, el fiscal de la Cámara consideró oportuno recabar un expediente iniciado en 1705 referente a la fundación de un seminario conciliar en Las Palmas que obraba en el Consejo de Castilla. Al no recibirse la documentación solicitada, el expediente quedó aparcado en la Cámara por una veintena de años. En 1792 necesitando el obispo Antonio Tavira convocar un concurso para cubrir las múltiples plazas vacantes en el archipiélago, comunicaba a la Corte que estaba dispuesto a realizarlo mediante un método más depurado y comprobado, como era el regulado para el arzobispado de Toledo, de 13 de diciembre de 1784. Llevado de su celo apostólico y de la imperiosa necesidad que sentía de poner al día su dióce~is"~', habia puesto gran ilusión en este concurso. Tanto que, previamente a tomar la decisión de convocarlo, habia llegado a un acuerdo con su cabildo eclesiástico mediante negociación entablada con dos representantes del mismo. Para Tavira el problema de la modernización de la diócesis arrancaba de una premisa inicial. Había que derribar "el privilegio llamado del Pilón-gaje", como aseveraba a la Cámara de Castilla, con su característico sentido irónico t2". Para Tavira la situación eclesial de Canarias no es la de tiempos de Carlos 1, "cuando las costumbres de aquellos naturales eran diversas en cada isla y aún en cada población, y era preciso que el parrocho se hubiera criado también

en ellas". Este juicio nos parece objetivo. En efecto, en 1533 no era el mismo el nivel alcanzado por las islas de Señorío que por las de realengo. No en todas las islas y localidades pervivieron un número parejo de aborígenes, no todas las tierras fueron susceptibles de los mismos cultivos, etc. Necesidad que se habia evanescido por el paso del tiempo. H a llegado el momento de regresar a la sana doctrina de la Iglesia, "que en ningún tiempo habia merecido bien estas restricciones y solo podía haber cedido a la necesidad" (28) La bibliografía que plantea el "jansenismo" en España, y su posible impacto en Tavira es muy extensa. Me reduciré ahora al libro clave de Noel SOIGNEAUX, D. Antonio Tavira Almazán, un prelat edai*. Burdeos, 197. Son muy ilustrativas para el tema, las importantes

aportaciones de J.A. INFANTES FLORIDO, Figuras de la iglesia canaria: Tavira (1791-1796). Las Palmas. "Guagua", núm. 9, 1979. "El obispo Tavira en Canarias" en el II Coloquio de Historia Canario-Americana. Las Palmas de Gran Canaria. 1979. Tomo ~, 11. 171 v SS. C h i s relijiosa e Ilustración. Un horizonte de la biblioteca de Tavira: ventana sobre la Iglesia Las Palmas de Gran Canaria, 1981. Y un Seminario de su siglo, entre la Inquisición y las Luces. Las Palmas de Gran Canaria,

.

~

1977

(29) Tavira a la Cámara canaria, 22.11.792. ExpedieBfe citado (30) Doc. cit.


PILONAJE O PATRIMONIALIDAD DE LOS BENEFICIOS CURADOS EN CANARIAS

167

Entendiendo el obispo "que era justa la restricción de la patrimonialidad y exclusión de los que no eran naturales, particularmente en aquellas Islas (Canarias), por su larga separación y distancia del continente; y porque educadas a la vista del Prelado, havría tenido más conocimiento dellas que de los estraños ..., aunque haya de reconocerse que la Iglesia sostiene lo contrario en beneficio de la asistencia de los fieles". Como se ve claramente Tavira coincide plenamente con la opinión emitida una veintena de años atrás por Nicolás Viera y Clavijo. Para el obispo Ilustrado la peor tara del sistema selectivo vigente radica en que los más destacados alumnos del Seminario no se atrevan a concursar sino al beneficio de su pila, ante el temor de la presentación de un pilongo, con lo que "la nominación recae en sujetos casi idiotas, que habían pretendido los curatos, como pudieran por derecho de sangre, un vinculo o mayorazgo"('". Esta es la visión de un obispo ilustrado sobre un problema de doscientos sesenta años de vida y que aún supervivirá bastantes décadas.

A petición del fiscal se rescató el expediente suscitado por Franco Castilla. Es sorprendentela propuesta del fiscal y el acuerdo de la Cámara. Estudiado en profundidad el tema "no hallava -la Cámara- razón sólida que obligue a eliminar, ni aun deformar dicho derecho preferente" '3"'. Y en consecuencia el Rey ordena "que por ahora se continue observando a los naturales las respectivas parroquias", autorizando solamente al diocesano para que fije las formalidades del concurso y calificación de los ejercicios. Carlos IV lo ordena el 28 de septiembre de 1793 '"1. Decisión sorpresiva y más si se tiene en cuenta que ni el Fiscal ni los consejeros encontrarán argumentos de peso en la petición de un obispo con el prestigio de Tavira, a quien el rey le había recomendado personalmente algunas misiones delicadas en el archipiélago. Sólo es explicable la curiosa decisión si la relacionamos con el temor desencadenado en los medios oficiales por la Revolución Francesa que obligaba a contemplar con suspicacia los efectos nocivos de las novedades. Tavira no tuvo otra salida que aceptar la decisión real, contra su personal visión del problema, y convocar el concurso, pues eran ya bastantes los (31) Los textos están tomados de la carta de Tavira a la Cámara, fechada el 22.11.792 (32) Consulta de la Cámara al Rey, Madrid, 2.9.793. Expediente, citado. (33) La Cámara de Tavira. Madrid, 3.10.793. Expediente, citado.


168

ANTONIO BETHENCOURT MASSIEU

beneficios vacantes. El sistema pervivió durante bastantes décadas penetrando con fuerza en el siglo XIX, con la excepción de un par de aiios en que estuvo vigente el decreto de las Cortes de Cádiz, suprimiendo los privilegios.

11.

EL CONCURSO DE 1815-1818

Por tanto, el sucesor de Tavira, el canario don Manuel Verdugo Albiturría, se verá precisado a continuar dando prelación a los pilongos. Con los avatares de la guerra de la Independencia optó por dejar de convocar oposiciones. Al término de la misma la situación era preocupante, pues se fueron acumulando hasta veintisiete vacantes. Me ha parecido oportuno, como complemento de lo expuesto, detenerme en el análisis del concurso mediante el cual se cubrió el voluminoso número de veintisiete beneficios, entre 1815 y 1818. Amén de esto, una razón que abona su tratamiento, es que fue el último de los celebrados que incluyó el archipiélago, pues estamos ya en vísperas de la creación de la diócesis Nivariense que abarca las cuatro islas occidentales. Las vacantes se habían de ir produciendo en más de la mitad por el fallecimiento de los titulares. Otra cuarta parte por promoción a mejores destinos, especialmente el Cabildo catedralicio, reduciéndose el resto a renuncias y como secuela de la implantación en las islas de señorío de los nuevos planes beneficiados que dividían las jurisdicciones parroquiales (14'. CUADRO NP 1 PARRROQUIAS VACANTES EN 1815

Por fallecimiento Por promoción Por renuncia Por nueva creación No consta Total ......

15 6 2 2 2

55.5% 22,3% 7,4% 7.4% 7,4%

27

100%

(34) Ya hace liempo estudiamos el ejemplo del Plan beneficia1 de Tavira para Maxorata: "Evolución de las jurisdicciones parroquiales duranteel siglo XVIII". Revista deHistoria de Canarias, 170 (1973-76), págs. 8-86. Trabajo que revisé últimamente, can el titulo: La Antigua y la divis~óneclesiásrica de Fuerlevenlura en el siglo XVIII. Fuerteventura, 1990.


P I L O N A I E O P A T R I M O N I A L I D A D DE LOS BENEFICIOS CURADOS EN CANARIAS

169

Las vacantes fueron convocadas mediante edictos fijados en las puertas de todas las vacantes. Más de la mitad se habían producido en la isla de Tenerife, seguida a distancia por La Palma y Lanzarote "'l.

CUADRO N? 2 BENEFICIOS VACANTES POR ISLAS Tenerife Gran Canaria La Palma Lanzarote Fuerteventura La Gomera El Hierro Total ......

14 2 4 3 2 O 2

51,970 7,470 14,8% 11,170 7,470 0,070 7,470

27

100,0%

Entre las condiciones se señalaba que los nominados se someterían "a la alteración y mundaza de cualquier naturaleza que sea y resulte de la erección de nuevas parroquias, aumento o disminución de rentas por distribución entre propietarios, tenientes o capellanes y vestuarios para servir el altar", como consecuencia de los planes beneficiados aprobados .1"' Los aspirantes fueron treinta y cuatro. En sus instancias constan los méritos de cada uno y fueron presentadas entre el 1 y el 10 de mayo de 1815. Los ejercicios versaron sobre Moral y latinidad. El primer ejercicio se desarrolló del 17 de mayo al 18 de julio y eran efectuadas por la mañana en la nave de Santa Catalina en la Catedral '361. El tribunal estaba formado por cuatro canónigos entre los que destacó el doctoral don Graciliano Afonso y un racionero .1"' (35) Resumen delexpediente. A.H.N. Consejos. Leg. 15.763/6. El expediente es muy minucioso. En el misma quedan reflejadas todas las peripecias de las oposiciones, que no faltaron, así como las reclamaciones posteriores de los oponentes ante la C h a r a de Castilla, tribunal s u ~ e r i o rdonde se apelaba los fallos del diocesano. De esta pieza oroviene cuanto aqui exponemos, salvo cLta especifica. (36) Incidencias: Don Vicente Rancel hubo de realizar el ejercicio el 19 de junio, después de intentarlo las mañanas del 18 y 19 de mayo, par haber sufrido reiterados ataques de flato. También sufrió dificultades don Vicente Nepamuceno Diaz Abreu, padecia "debilidad de cabeza". Actas de los exámenes. Se inician en Canarias, 19.12.814. Leg. cit. (37) Además de don Graciliano, lo integraban don Antonio Maria de Luga, arcediano titular; el magistral don Juan Frias, el canónigo don Esteban Fernández y el racionero, don Antonio Porlier. Loc. cit., sobre el doctoral es muy conocida la obra de A. ARMAS AYALA: Graciliano Afonso, un prerromdntico espariol, que apareció en la Revista de Historia de Canarias, a lo largo de los nitmeros 119-140 (1957-1962).


170

ANTONIO BETHENCOURT MASSIEU

CUADRO NP 3 CONCURSO-OPOSICION A BENEFICIOS COLATIVOS VACANTES. DIOCESIS DE CANARIAS, 1815-1817 NO DEL BENF.

I Ib 1 1h !

V.RENTA/QUIN. PARROQUIA VACANTE

ELDE TELDE GUlA GUlA LA LAGUNA LA LAGUNA

4

SAN JUAN BAUTISTA SAN JUAN BAUTISTA NTRA, SENORA NTRA. SENORA NTR4 SRA. REMEDIOS NTR4 SRA. REMEDIOS

5

NTM. SRA DE LA CONCEPCION LA LAGUNA

T.

NOMBRE PROPUESTO

D.

OBV.

1' l0lY 4106 1' 10.19 4.106 lo 91W 1.M.l 1' 9.1W 1.M.l 1' 8.115 1.846 1' 4.111 I.IW

E

PR. Pi.

T

14SW Franiisw MI. horro 14SW Luw A. RodriguoiRamiñz 11.375 luan Suirel Agils 11.315 Fehaanodelara lO,Wl JoredeTnoidad kndo 6.M1 Francisco M' Savihou

41 11 42 10 11

19 5 19 1 9 - 12

Si Si Si No Si Si

,1/2 bcncficio,

1'

4.911 1.931 6.8N YiconaN. Di¡ Abreu

,Ayuda de P . de Hada 1/2 Bcnelicios,

FUENTES: A r c h i v o H i s t O r i c o Nacional. Consejos. Leg. 15.763 expted. 6

ELABORACION: Propia.

11 8 Si


PILONAJE O PATRIMONIALIDAD DE LOS BENEFICIOS CURADOS EN CANARIAS

171

El segundo ejercicio, el de los tres piques, fue mucho más rápido, verificándose entre el 18 y 22 de julio. En el transcurso del mismo se excusó uno de los concursantes. Como quiera que el expediente contiene una serie variada de datos, no sólo interesantes para cuanto aqui relato, sino otras referentes al pasado concreto de las parroquias, me ha parecido oportuno elaborar con ellas el adjunto cuadro. (Cuadro número 3). Del mismo se deriva una aproximación a tarea que está tan en boga, como el análisis de las rentas de los eclesiásticos. Me ha parecido ilustrativo como demostración incluir un nuevo cuadro (número 4), que demuestra que si los párrocos no gozaban de una vida placentera, tampoco padecían miseria.

CUADRO N? 4 RENTA DE LOS BENEFICIOS CURADOS PARROQUIA

MAXIMA San Juan Bautista MINIMA Ntra. Sra. del Pilar MEDIA

LOCALIDAD

Telde S/C. de Tfe.

QUINQ. ANUAL

DIARIA

14.500 4.495 8.052

7,94/s 2,46/s 4,41/s

2.900 899 1.610

Mediano pasar, si tenemos en cuenta que por tiempo medio gozaban de 1.610 rs. de vn. al año, lo que suponía casi cuatro reales y medio diario. A diezmos y obvencionales habría que sumar las limosnas, el pie de altar y las rentas de los bienes vinculados en las parroquias, que aunque éstos no eran muchos, según ha demostrado Vicente Suárez Grimón138',siempre significaban una ayuda, por ser normalmente en bienes de consumo. Naturalmente aqui hablamos de cuatro reales y medio al día, lo que no facilita compararlos con los jornales, ya que éstos sólo se cobraban cuando trabajaban y eran muchos los días de asueto. Del conjunto, la más pobre era la ayuda de parroquia de Nuestra Señora del Pilar en Santa Cruz de Tenerife; tan sólo percibía la mitad de la media del total de los beneficios y no llegaba a la tercera parte de la más rica, San Juan Bautista de Telde, en Gran Canaria, en 2.900 rs. de vn. al año, casi ocho reales diarios. (38) V. SUAREZ GRIMON, La propiedadpública, vinculada y eclesiástica en Gran Canaria, en la crisis del Antiguo Régimen. Las Palmas de Gran Canaria, 1987; 2 vols. Capitulas X Y XI.


172

ANTONIO BETHENCOURT MASSIEU

La falta de uniformidad entre el número de beneficios por islas, impiden la elaboración de un análisis. Sin embargo, es de notar que los servicios de las parroquias en las islas donde los obispos ilustrados llevan adelante los planes beneficiales, la percepción es ajustada.

De los treinta y cuatro aspirantes, uno resultó reprobado, dos demostraron su incapacidad manifiesta y otros dos hicieron constar que opositaban más por hacer méritos que por ganar plaza. A causa del escaso número de firmantes para tan elevado número de plazas, el obispo se vio impedido de elevar a la Cámara la clásica terna por cada una, para que eligiera el rey el agraciado. Se redujo Verdugo a proponer un aspirante por beneficio en 24 casos. Solo en tres, señala dos en vez de tres establecidos. Procuró al máximo tener en cuenta la tradición del privilegio del pilonaje, "aún quando haya algún exceso, no siendo notable" en primer lugar. El resultado de los exámenes en segundo, y el conocimiento personal en última instancia ("1. La edad media de los aspirantes estaba en los 31.8 años; el mayor alcanzaba los 47 años y el más joven, 24, con una antigüedad media dentro del presbiteriado de 9.4 años, oscilando entre los seis meses en el más novato para alcanzar al más veterano los 23 años. Por lo tanto, sacerdotes maduros y con experiencia. La mitad de las propuestas resultaron bautizados en las pilas de las parroquias donde ejercieron la cura de almas. Es curioso el caso de La Palma donde ninguno de los seis beneficios fueron cubiertas por pilongos. ¿Existía en la isla palmera una crisis de vocaciones, al menos con respecto al resto del archipiélago?, podríamos preguntarnos. El resto de las plazas las ocuparon naturales de las islas, excepto un burgalés y un mallorquín (4'1. Falladas en septiembre de 1815, las propuestas no quedaron ultimadas sino dos años más tarde, pues fueron muchas las instancias y reclamaciones elevadas ante la Cámara de Castilla.

Entre las más curiosas, las de los feligreses de San Juan Bautista del Farrobo en La Orotava. Prentendían fuera suspendido el concurso a las 27 (39) Expediente, citado. (40) Loc. cit. Resumen del expediente.


PlLONAJE O PATRlMONlALlDAD DE LOS BENEFICIOS CURADOS EN CANARIAS

173

plazas, en tanto no fuera resuelto definitivamente el nuevo plan beneficial, pues en el mismo quedaba esta ayuda transformada en parroquia dotada con un beneficiado y 10.000 reales de renta

"''.

También es de señalar el caso de don Francisco Xavier Yánez, que aunque fue propuesto para un beneficio en el Realejo Alto, pretendía ocupar una de las de La Orotava. Y no en razón de sus méritos sino por su hermano José Timoteo Yánez, que los prestó valiosos en tierras de Venezuela, donde alcanzó gloriosa muerte, luchando como oficial a favor de los realistas en las duras campañas de la Guerra de la Independencia p2'. Don Lucas Rodriguez y Ramirez, bautizado en Telde y propuesto en segundo lugar, reclama por dos razones. La primera, por la precedencia en que se coloca al cura de Valsequillo, don Francisco Socorro, que si bien fue bautizado en San Juan, no era hijo de vecino, sino de residente, o sea teldense por casualidad. La segunda, por llevar desempeñando durante cinco años la cátedra de latinidad, cuando fue convencido por el obispo de la conveniencia de que pasara a desempeñar el beneficio vacante de Telde interinamente. Debemos admitir que la parroquia de Telde era golosa, pues se presentaba una renta de más de 14.000 reales de renta quinquenal. La ausencia del Seminario de don Lucas fue aprovechada para asignar la cátedra, con lo que se veía condenado al paro. Su batalla fue esforzada: viajó a Madrid y consiguió como mal menor ser reintegrado en la cátedra del Seminario '431.

Por ascenso a Chantre de la Catedral de Las Palmas de don Pedro Bencomo, se produjo una vacante en el beneficio de Nuestra Señora de los Remedios, que aparejaba la rectoria de dicha parroquia. El obispo Verdugo la incluyó en el concurso y propuso para el desempeño de la misma a don José Trinidad Perdomo. El otro beneficiado, don José de la Concepción Quintana recurre a la Cámara, pues pretende la rectoría como más antiguo. En efecto, esta era la norma y el uso desde tiempos del rey Carlos 11. Pero al llevar adelante don Antonio Tavira su plan beneficial, dispuso que cada una de las plazas fuera de distinta naturaleza, con la separación de la costumbre de la antigüedad. La (41) Loc. cit. Resumen del expediente. (42) Loc. cit. Idem de la anterior. En las prueba3 aducidas: periódicas, certificados, testificaciones, cartas, pueden seguirse las peripecias bélicas de este orotavense. Estas se encuentran en el expediente completo. (43) Expediente, resumen citado.


174

ANTONIO BETHENCOURT MASSIEU

propuesta de Tavira fue confirmada por la R.C. auxiliatoria de 7 de enero de 1797. En consecuencia fue rechazada la pretensión '44). Finalmente, el caso que considero de mayor trascendencia para el concurso de 1815-1817, fue el de Nuestra Señora de la Concepción de La Orotava. Contra la nominación a favor de don Ignacio Llarena para una de las vacantes, recurrieron los pilongos don Vicente Nepomuceno Díaz Abreu y don Domingo Perdomo. Argumentan que Llarena había sido bautizado en la iglesia de los Remedios de La Laguna. Sospechaban y manifestan que el obispo Verdugo hubiera sido manipulado por gente importante de la villa, afecta a Llarena. Verdugo reconoce la carencia depilonaje. La Cámara, por no retrasar más el expediente acuerda su consulta al rey de todas las propuestas elevadas por don Manuel Verdugo, excepto la de Llarena, en tanto no se reciba información de los motivos que tuvo el señor obispo (45!. Para Verdugo, eran sencillas las razones. Los ejercicios de Perdomo carecian de la calidad necesaria. Es un caso de ineptitud y con más razón en una localidad como La Orotava, donde abundaba no sólo un clero ilustrado -con referencia a los conventos- sino familias rancias e ilustradas. La diferencia -añadeno se reduce a solo "algún exceso", "sino fuese notable", como rezaba la R.C. de 1533. El caso de don Vicente Díaz Abreu es semejante. Y además, en primer lugar, no es pilongo pues había sido bautizado en San Juan Bautista de Farrobo -por lo visto, Verdugo olvida la constitución sinodal de Dávila y la R.C. de 1752-, después de haber dejado de ser sufragánea de Nuestra Señora de la Concepción. Además, el reclamante "padece tan gran debilidad de cabeza, que no podía atarearse ni un hora continua en la lectura". Padecimiento del que dio muestras en el transcurso de las oposiciones con sus reiterados "flatos", tanto que sólo obtuvo tres de los cinco votos. Razón por la que lo propuso para la Concepción de La Laguna, donde tenía mucho menos trabajo(46'. Tales fueron las razones para proponer a Llarena, único doctor de los treinta y cuatro aspirantes, y ello a pesar de encontrarse éste en la península, con permiso del ordinario, para curarse una dolencia de la que se encontraba muy mejorado '47!. (44) Loc. cit. (45) Dictamen del Fiscal Maleo Sardoyas, 6.1816. Consulta de la Cámara al Rey, Madrid,

7.2.816. Aprobacion real, 2,3816. Leg. cit. (46) Verdugo al rey Carlos IV, Canaria. 2.7.816. Loc. cit. (47) Lac. cit.


P ~ L O N A J EO P A T R ~ M O N ~ A L ~ DDE A DLOS BENEF~CIOSCURADOS EN CANARIAS

175

No paró aquí el caso. Aún los tres recurrieron ante el Fiscal Gutiérrez Huerta. La Cámara en consulta de 26 de noviembre de 1817 propone el nombramiento de don Ignacio Llarena, pues Díaz Abreu se atribuía un pilonaje del que carecía y Perdomo es incapaz del desempeño. Así lo decreta Fernando VI1 el 22 de diciembre de 1817'"'. Sin embargo, para que no subsistiera penumbra alguna sobre el desarrollo de tan capital concurso, seis días antes de que el rey firmara el decreto don Ignacio Llarena renunciaba en Madrid al beneficio y sus rentas.

A MODO DE COLOFON De esta manera fue rematado el concurso de 1815 a 1818. Cuatro años de tenaz e intenso trabajo bajo la batuta del severo e ilustrado Verdugo. Entiendo que no ha sido inútil realizar un análisis del mismo y sus incidencias. Entre otras razones, porque fue el último que, como insinuaba páginas atrás, se celebró antes de romperse la unidad diocesana del Archipiélago. También significativo por ser el que abarcó más beneficios curados hasta entonces. Análisis, por otro lado, que nos muestra con fuerza, cómo había arraigado profundamente una institución que consagraba el privilegio de la patrimonialidad de los mencionados beneficios. Vitalidad que aún se prolongará durante el siglo XIX hasta que entra en juego el nuevo orden concordatario. Institución de pervivencia trisecular, que va a tener una importante peculiaridad para la Iglesia de Canarias, que la diferencia del resto de las diócesis peninsulares o americanas. Patrimonialidad únicamente explicable en función del derecho de los monarcas de Castilla, que dimana de la bula de Inocencio VIII; o ser inherente al Patrimonio real de los monarcas. Institución de muy larga duración -aunque personalmente lo entienda como rasgo estructural, si lo colocáramos en relación con la eclesiología de Canarias durante la Edad Moderna-, que necesariamente imprimió en las islas más que una impronta insular, un espíritu localista frente al ecumenismo consustancial con catolicismo, tal como proclamaba Tavira. De otra parte, si tenemos en cuenta el papel que jugaba la parroquia y su párroco, su peso especifico sobre la colectividad que integraba su feligresía, tanto en la Edad Media como en la Modernidad, podremos evaluar la (48) Consulta y decreta de Fernando VII, 22.12.817 Loc., cit


176

ANTONIO BETHENCOURT MASSIEU

importancia de la pervivencia de semejante localismo. Pervivencia que necesariamente constituyó un freno a los intentos de penetración modernizantes. Volvamos al fracaso de Tavira. El hecho de que los bautizados en la pila, sean los que con harta frecuencia y hasta casi permanentemente -y esta es una investigación que necesariamente se emprenda, el estudio del ritmo del pilonaje frente a las parroquias- es un seguro de la pervivencia de este localismo. Localismo que tendría trascendencia apreciable en la vida cotidiana. Y más si no perdemos de vista que esto sucedía en una sociedad casi al cien por cien agraria y ganadera, marcada por una vida de usos comunitarios. Finalmente, la necesidad de significar que los localismos de nuestros antiguos municipios -ayuntamientos asentados durante el siglo pasado sobre las parroquias-, hoy en vias de absoluta desaparición y, sin embargo, no escaparon en el tránsito del siglo pasado al actual a un antropólogo de tanta clarividencia como el benemérito don Juan Bethencourt Afonso a lo largo de su obra y más específicamente en su libro Costumbres populares canaria^'^". En otras palabras, la patrimonialidad o pilonaje, como factor sociológico que ayuda a explicar el aislamiento dentro de cada isla, o si se quiere, "la isla dentro de la isla", tan genérico como geográfico de la orografía, o la endogamia matrimonial.

Antonio de Bethencourt Massieu

(49) Juan BETHENCOURT AFONSO, Costumbres populares canarias de nacimiento, matrimonio y muerte. Introducción, natas e ilustraciones de Manuel A . Fariña Gonraler. Santa Cruz de Tenerife, 1985.


ALMOGAREN. 9. (921 %s.

117

-

189.

O CENTRO TEOWGICO DE

LAS PALMAS

177

ESTUDIO E ICONOGRAFIA DE LA CRUZ EN LA CONQUISTA DE TENERIFE

ANA MARIA PEREZMARTELL LCDA. EN HISTORIA DEL ARTE UNIVERSIDAD DE LA LAGUNA

El "Lignum Crucis" o el "Santo Madero", es decir, la Cruz donde murió Jesucristo, es la más importante de las reliquias que veneran los cristianos. En todo el orbe cristiano hay numerosas "astillas" de diminuto tamaño, dispuestas en forma de cruz y conservadas en pequeños medallones, que se engastan en relicarios en forma de ostensorios. Hasta tal punto recibe un culto especial, que se han instituido en su honor dos fiestas principales: la de su Invención, que se celebra el 3 de Mayo, y la de su Exaltación, el 14 de Septiembre. La fiesta de la "Invención de la Cruz" tiene su origen cuando la misma fue encontrada por Santa Elena en Jerusalén 0'; mientras que la de la "Exaltación dela Cruz" viene dada porque tal día como ése, 14 de Septiembre, la Fe y la Cruz fueron notablemente exaltadas, ya que un trozo de Cruz dejado por Santa Elena en Jerusalén, fue robado por el rey persa Cosroes y devuelta a la ciudad por el emperador Heraclio tras una dura batalla, en la que se "encomendó a Dios y a la Santa Cruz con todo el fervor en que fue capaz''). En el Antiguo Testamento, antes de la pasión de Jesucristo, la Cruz presentaba unas connotaciones muy negativas, así podemos destacar el de: (1) (2)

Santiago de la VORAGINE: La Leyenda Dorada, Vol. l., Alianra-Forma. Alianza Editorial. Madrid, 1984, pág. 287. Ibidern. Vol. 11, pág. 585.


178

ANA M A R l A

- Ignominia -deshonra

PEREL MARTELl

pública-, aplicado a los ladrones.

porque la crucifixión era un suplicio

- Aridez, porque los lugares de crucifixión eran suelos estériles donde

lo que se plantara no daba nunca fruto. -Muerte,

ya que los crucificados, inevitablemente, morían.

Después del sacrificio de Jesús, la Cruz quedó ennoblecida y exaltada, y sus connotaciones se vieron radicalmente modificadas, así vemos como se convirtió en: - Símbolo perfecto del amor de Dios hacia el hombre, expresado en el

sacrificio de su hijo por los pecados del mundo. - Simbolo de la redención del género humano, de la gloria y del triunfo

de la fe cristiana. - Simbolo perfecto de la vida eterna, ya que lo que antes era un mortal

patíbulo, ahora es fuente de vida para los cristianos. Una de las representaciones iconográficas donde aparece reflejada la "Invención y Exaltación de la Santa Cruz" más importantes en la Historia del Arte Universal, viene dada por las pinturas que Piero DELLA FRANCESCA, -pintor del ~uattrocentoitaliano-, realizará para el ábside de la iglesia de San Francisco en Arezzo (Italia). En ellas representa la "LEYENDA D E LA VERA CRUZ" según el texto de Santiago de la Vorágine. Empieza con la escena de Adán que, sintiéndose morir, envía a su hijo Seth al Paraíso para buscar la semilla del árbol que producirá la madera para la Cruz. Esta semilla se pone en la boca de Adán y con ella es enterrado. El árbol, ya crecido, es cortado para hacer un puente, por donde pasará la reina de Saba al ir a Jerusalén. Deshecho el puente, sirve para hacer la Cruz donde morirá Jesucristo; perdida la misma, es descubierta por Santa Elena; robada por Cosroes, rey de los Persas, es recobrada por el emperador Heraclio. Por lo que se refiere a CANARIAS, la fiesta de la "Invención de la Cruz", conocida popularmente como las "Fiestas de las Cruces de Mayo", es una de las tradiciones más arraigadas, prácticamente, en todo el Archipiélago. Concretamente en TENERZFE, son numerosisimos los lugarcs donde esta fiesta es celebrada de una manera especial. Así podemos hablar de la zona del antiguo Beneficio de Taoro, donde, en el Puerto de la Cruz, las cruces que jalonan todo el año sus calles, son enramadas con una gran solemnidad este día del 3 de Mayo, que conmemora a su vez la fiesta de la ciudad. Los Realejos y su


ESTUDIO E ICONOGRAFIA DE LA CRUZ EN LA CONQUISTA DE TENERIFE

179

zona de la "Cruz Santa", para quien esta fecha sirve de pretexto para una de las fiestas de mayor derroche pirotécnico que existe'J'. La Orotava, donde radicaba una de las Cofradias más importantes y primeras de la isla, como es la "Cofradia de la Santa Vera Cruz y Misericordia", cuyas primeras constituciones datan de mediados de siglo XVI -11 de Junio de 1560-"' y cuya finalidad era la de rendir culto a la Cruz y acercarse a Cristo Redentor practicando obras de misericordia. Otros lugares de la isla también evidencian este vocablo, así tenemos a Garachico y su zona de "Las Cruces"; o el Municipio de El Tanque con "La Cruz Grande" y donde en 1791 existía otra Cofradía de la Vera Cruz y Misericordia Pero será, sobre todo, Santa Cruz y La Laguna, donde aparecerán las principales manifestaciones en torno a la Cruz. La presencia de la fiesta de la "Invención de la Cruz" en la isla de Tenerife, viene dada por el propio conquistador Alonso Fernández de Lugo, y la importancia que le dio a la misma, tras su desembarco para la conquista de la isla. En los primeros días del mes de Mayo de 1494, los veleros procedentes de Gran Canaria desembarcan en las playas de Añazo. Al frente de estos expedicionarios estaba el propio Fernández de Lugo, que traía entre sus brazos una Cruz de madera, la cual plantó en la costa no lejos del mar. "Y con todos los que con él venían, la adoraron" 16'. La elección de las playas de Añazo, como lugar de desembarco, está determinada por las siguientes razones

'":

1a) Era el mejor punto de la costa que mira hacia Gran Canaria, que era, a su vez, el lugar de procedencia de los navíos españoles.

(3) De gran tradición es la noche del 3 de Mayo, en la cual, y durante más de una hora, vecinos de la calle del Sol y de la calle del Medio, rivalizan por poner en juego miles de fuegos artificiales en el cielo realejero. (4) Manuel ALLOZA MORENO y Manuel RODRIGUEZ MESA: Misericordia de la Vera Crur en el Beneficio de Taoro: desde el siglo XVI. Santa Crur de Tenerife, 1984, pág. 123. ( 5 ) ARCHIVO MUNICIPAL DE LA LAGUNA: "Estados y Certific. de todos los papeles q.se han remitido a la R.Aud.desras Islas relativos a las Confraternidades, Esclavitudes y Cofradías de esta Ciudad y Lug. dela Jurud.de/ Corregimiento desta Ysla", signatura: A - ... I X / 1. 7 . ~.

( 6 ) Pedro TARQUIS RODRIGUEZ: Retazos Históricos. Santa Crur de Tenerife, Siglos XV

al XIX. Imprenta Afra, Santa Cruz de Tenerife, 1973, pág. 12. (7) Alejandra CIORANESCU: Historia de Santa Cruz de Tenerife. Vol. 1, Caja General de Ahorros de Santa Crur de Tenerife. Santa Crur de Tenerife, 1977, pág. 34.


180

ANA MARIA PEREL MARTELL

2 ! ) Las playas de Añazo pertenecían al Mencey de Anaga, que formaba parte de los Bandos de Paz, es decir, de los Menceyatos de Guímar, Abona y Adeje, y que habían admitido la soberanía castellana tras los intentos de expediciones frustradas anteriores la'. 3a) Lo que será posteriormente el "Puerto de Santa Cruz", facilita el acceso a la meseta de La Laguna, punto central de la geografía isleña y paso obligado de todos los caminos que conducían al interior de la isla.

Después de instalarse en lo que seria el Real de Santa Cruz, al margen derecho del Barranco de Santos, lo españoles celebraron la Santa Misa, por primera vez, en Tenerife, el día 3 de Mayo, fiesta de la Invención de la Cruz, y "desde ese día se intituló Puerto de Santa Cruz aquella rivera" .'91 Por lo tanto, si en otros lugares del Archipiélago, la toponimia religiosa, tras la Conquista, ha tenido un gran uso, no cabe duda que esta tradición se refuerza en el caso de Santa Cruz por coincidir el asentamiento del Real con la fecha y festividad del 3 de Mayo. Idea aplicada corrientemente por descubridores y colonizadores de Indias, los cuales daban el nombre del santo del día a las nuevas tierras que descubrían o fundaban. En cuanto a la reliquia traída por Fernández de Lugo, comúnmente llamada "CRUZ DE LA CONQUISTA", quedó, pues, clavada en la costa de Añaza por un tiempo indefinido, a la entrada de la ermita del patrón de los pescadores, la de San Pedro González Telmo, en el Barrio de "El Cabo", hasta que por los años de 1849-1850, el fraile dominico Lorenzo Siverio la trasladó al Hospital Civil unJ. Posteriormente, fue devuelta a esta pequeña ermita de donde se sacaba cada año procesionatmente, en la fiesta del 3 de Mayo, con participación del Ayuntamiento de la ciudad. Pero como la misma estaba cerrada de ordinario, se pensó que habría que trasladarla a un lugar más digno y que estuviera abierto al público, siendo éste la iglesia de la Concepción de Santa Cruz, de quien dependía la dicha ermita. En 1892, a esta Cruz, de madera desbastada, se le costeará por parte del Ayuntamiento, un estuche de madera y níquel realizado por Rafael Fernández (8) Estas expediciones se limitaron a simples escaramuzas de robo de ganado y de abarigenes para ser esclavizados. Fueron las mismas las de Diego Garcia de Herrera en 1464 que estableció los Bandos de Paz, la de su hijo Sancho de Herrera "el Viejo" en 1466, as¡ como la de Francisco Maldonado y Pedro Fernández de Saavedra en 1491. (9) José de VIERA Y CLAVIIO: Notidas dela Historia General de las Islas Canarias. Tomo 1. Goya Ediciones. Santa Cruz de Tenerife, 1967, pág. 623. (10) Carlos GARClA GARCIA: Fiesta de la Invención de la Cruz. Ado 1609. Origen de las fieslas de Mayo. "El Dia". Santa Cruz de Tenerife, 30 de Abril de 1989.


ESTUDIO E lCONffiRAFlA DE LA CRUZ EN LA CONQUISTA DE TENERIFE

Trujillo y Toste en su taller lagunero("'. En la parte posterior de la misma se lee: "Aquise encierra la Cruz colocada por el conquistador don Alonso Fernández de Lugo, en el altar ante el cual se celebró por primera vez el Santo Sacrificio de la Misa en las playas de Maza, día 3 de Mayo de 1494. Fue costeada por el Excmo. Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife en 1892. In hoc Signo Vinces". A partir de esta fecha -1892-, las fiestas de Mayo se celebrarán ya con carácter completamente oficial patrocinadas por el Ayuntamiento de la ciudad. En la ciudad de Santa CNZ, y haciendo honor a su nombre, existe una cruz de mármol donada por el capitán don Bartolome Antonio de Montañez y realizada por Salvador de Alcaraz en 1759 y generalmente llamada "CRUZ DE MARMOL D E MONTAÑEZ".

"*'

cruz rrr ra

cunqwsia, igieria ue ia Luncepcian de Santa Cruz de Tenerife.

Característico de la misma ha sido su largo peregrinar por distintos lugares, todos, dentro de la zona del "antiguo o primitivo Santa Cruz". Su primer emplazamiento se situaba en la plaza que Waba al frente del Castillo de San Cristóbal junto al "Triunfo de la Candelaria". Posteriormente, y tras su

(1 1) Francisco MARTINEZ VIF,I1A: El aotiguo Santa Cruz. Instituto de &sildios ~ a q & i o s .

Santa Cruz de Tenerife, !968, pág. 44. (12) Las Inscripciones que posee La Cruz dicen: "A devoción y expensas de D. Bartolomi Ménder Montad& ~ a s t á n de forasteros y Sindico personero de este Puem de Santa Cruz de Tenerife. A m de 1759". ."Sialvator de Alcaraz fecit".


182

ANA MARIA PEREZ MARTELI

remodelación, se llevó la Cruz, por acuerdo del Ayuntamiento, a la plaza de la ermita de San Telmo, y de aquí, al variar la configuración urbanística de la zona Cabo-Llanos, se la trasladó a la plaza de la iglesia de la Concepción donde se encuentra actualmente.

Fn

Por lo que respecta a la ciudad de LA LAGUNA, la conmemoración de la fiesta de la "Invención de la Santa Cruz9' sigue vigente, ya que no sólo tiene presente el enrrame de las cruces diseminadas por la ciudad, sino que también, y en época pasada, se ,o reflejada en la construcción de siete capillas o pequefías ermitas en honor al Santo Madero. Algunas de ellas han desaparecido, y las que existen en la actualidad, están cerradas al culto, y abiertas solamente el día 3 de Mayo.

La más antigua de todas estas "capillas de Cruz" se fundó a finales del siglo XVI o a principios del XVII, pero desapareció a mediados de los anos 50 (1955-1956) debido a que fue cerrada al culto, Cruz de Marmol de Monranez, Plaza de la iglesia de su techumbre y la Concepón de Santa Cmr de Tenerife. convertida en solar. Tambikn ha desaparecido la capilla situada en la caUe de San Juan y que, posiblemente, fuera fundada por los plateros de la ciudad, ya que fue este gremio quien la tuvo a su cargo. Otra capilla dedicada a la Cruz se encuentra situada en la antigua calle del Jardín, denominada así por el jardín que en ella tenían los marqueses de Villanueva del Prado, y que en la actualidad lleva el nombre de caUe Anchieta. Una capilla cuya tradición venia en que en el mismo lugar donde se levanta la actual, se celebraba la fiesta de la Cruz en una especie de capilla provisional


ESI'UDIO E ICONOGRAFIA DE LA CRUZ EN LA

CONQUISTA DE TENERlFE

con enramadas verdes. Fue edificada por el labrador Diego Hernández de Villavicencio y bendecida el 2 de Mayo de 1758 por don Lorenzo González Cabrera, Rector de la Concepción de La Laguna 1'3. Durante varios años estuvo cerrada al culto y abandonada hasta que se volvió a abrir en 1827. Quizás, la capilla de Cruz más conocida sea la que hace esquina con el principio de la calle Herradores y que formó patte del patrimonio de la familia del gran pintor canario del siglo XVIII, Cristóbal Hernández de Quintana. Esta capilla se conocía antes con el nombre de "CAPILLA DE LA CRUZ VERDE", debido a que hacia 1700 habría en ese mismo lugar una cniz pintada de este color, con una peana de piedra para descanso de los transeúntes, puesto que estaba integrada en el camino que desde Santa Cruz hacían los viajeros para ir al interior de la isla. Posteriormente, a principios del siglo XVIII, la familia Quintana erigió esta pequeña capilla con carácter expiatorio O". Estuvo adornada con una pequeíía campana de diez libras It5',así como con cuatro

Capilla de la Cniz Verde, calle de Herradores de La Laguna.

(13) José RODRIGüEZ MOURE: Guía Histórica deLa Laguna. InstiNto deEstudios Canarios. La Laguna de Tenenfe, 1935, pág. 189. (141 , , Su carácter exoiatorio viene dado wroue en 17CO. ven el wvo de oiedra de la C m . aoareaó munto un joven de Santa C m por instigación de una mujer. (15) José de ANCHIETA Y ALARCON: Diario (a~untescuriosos 1731 a 1767). Biblioteca de la Universidad de La Laguna, fol. 134

. .

..

.

.


184

ANA M A N A PEREZ MARTELL

óleos del propio pintor Quintana: "San Miguel", "San Juan Bautista", "San Jerónimo" y el magnífico óleo de "San Pío V rezando por el triunfo de Lepanto" 'l61 y que actualmente se encuentran en la sacristía de la iglesia de Santo Domingo de Guzmán de la ciudad lagunera. En la actualidad, esta capillita se encuentra cerrada al culto, en un estado de semirruina, y totalmente hundida en el trazado asfáltico de las calles que la circundan. De las tres capillas que restan por decir, ninguna de ellas se encuentra en su emplazamiento primitivo, incluso una ha desaparecido, ya que por una causa u otra, tuvieron que ser trasladadas a su lugar actual. Así destacaríamos la denominada "Capilla de Santa Cruz" construida por Francisco Hernández, Juan González y Miguel de Cámara junto a varios vecinos más y bendecida el 3 de Mayo de 1756("1. Situada frente a la iglesia matriz de la Concepción, hacia 1901 tuvo que ser trasladada debido a que estorbaba en la instalación del tranvía. Fue reconstruida al lado de la iglesia, pero con la última remodelación de la misma también desapareció. Las dos capillas restantes erigidas en honor a la Cruz, se encontraban antiguamente en pleno campo lagunero, pero tras el último repartimiento de tierras de 1810, al vecino José Amaral se le dio la data con la condición de que trasladase dichas capillas a su actual emplazamiento El mismo se encuentra en el lado norte de la plaza de San Francisco o del Cristo, en la calle denominada de Quintín Benito, calle que tuvo la significativa denominación de "Las Cruces". Lugar destacado a la entrada de la ciudad, ocupa la llamada "CRUZ DE PIEDRA". Por acuerdo del Cabildo lagunero con fecha 13 de Septiembre en el sitio que de 1560, se acordó la edificación de una cruz y h~milladero''~~ ocupa actualmente la estatua de la Milagrosa en la Plaza de San Cristóbal, es decir, en plena vega lagunera y que para algunos historiadores, como don Antonio Rumeu de Armas, conmemora el lugar aproximado donde se libró la famosa batalla lagunera con triunfo castellano Se trata de una Cruz, de cantería del país, que sufrió diferentes traslados en los años 1566, 1697 -año en que fuedestruida por un vendaval-, 1944, hasta tomar su definitivo y actual emplazamiento, frente a la Universidad, en 1951.

pág. 29. (18) Jose RODRIGUEZ MOURE: Guía ..., opus cit., pág. 188 (19) Alejandro CIORANESCU: La Laguna ..., opua cit., pág. 215. (20) Antonio RUMEU DE ARMAS: La Conquista de Tenerife (1494-1496). Aula de Cultura de Tenerife, 1975, pág. 248.


ESTUDIO E ICONOCRAFIA DE LA CRUZ EN LA CONQUISTA DE TENERIFE

185

En lo que se refiere a la PINTURA, es en el siglo XIX, y a partir del Romanticismo, cuando surge con gran auge la temática de la "Pintura de Historia". Son cuadros caracterizados por un formato de grandei dimensiones y por una fuente de inspiración centrada en la novela histórica. En la Península tuvo su gran momento y con un gran éxito, alentados los pintores por los premios o menciones concedidas por el Gobierno. Pero en Canarias, sólo obtuvo el interés de muy pocos pintores como Juan Abreu, Francisco Aguilar o Nicolás Alfaro. Mención aparte son los pintores Gumersindo Robayna y Manuel González Méndez. Ambos, van a destacar por su reconstrucción de las gestas y hazañas de Antonio de Viana, "La Conquista de Tenerife"'"]; la principal fuente de su iconografía. GUMERSINDO ROBAYNA Y LAZO (1824-1898) realizó dos versiones en óleo sobre lienzo, todas ellas de grandes dimensiones (155 x 210), sobre "LA FUNDACION DE SANTA CRUZ DE TENERIFE" (Museo Municipal de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife), representando el momento en que el Adelantado, don Alonso Fernández de Lugo, planta una cruz de madera, tras su desembarco, rodeado de sus caballeros y soldados en las playas de Añazo. Una bahía con un mar en calma donde aparecen fondeadas numerosas naves y, en primer término, tras unos matorrales, un joven guanche contempla la escena. El citado poema de Viana, en su Canto IV, nos habla del relato que el guanche Sigoñe, -que probablemente sea el joven aborigen del cuadro- hace al rey Bencomo de dicho acontecimiento "3: "Llegaron prestos a pisar la arena y el que primero en ella los pies puso sacó una insinia en bracos, mala o buena, con gran exceso, de que estoy confuso; dióme temor mirarla, mas no pena, que antes a cierto gozo me dispuso; dos palos son no más, pero cruzados, y no sin causa de ellos respetados. (21) El titulo completo del poema de Antonio de Viana es el siguiente: "Antigüedades de las Islas Afortunadas de la Gran Canaria, conquista de Tenerife y aparecimiento de la imagen de Candelaria, en verso suelto y octava rima, dirigido al ca~itándon Juan Guerra de Ayala, seilor del mayorazgo del Valle de Guerra". Impreso en Sevilla por Bartolomé Gumez, año de 1604, en octavo. (22) Antonio de VIANA: La Conquista de Tenerife. Tamo 11. Edición de Alejandra Cioranescu. Aula de Cultura de Tenerife, 1971, págs. 71-72.


ANA MAMA PEREZ MARTELL

Funoanon o e ~ a n r a~ r u ne z ienerire, oora u= uumersinoo nuoayna y Lazo. ~iviuseomunicipal de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife).

E1 cavo del madero mas cumplido hincaron en la arena, y 10 adoraron; digo adoraron por lo que he sentido que devotos ante él se arrodillaron; formaron luego un escuadrón lucido, y con armas n o vistas se adornaron. Noté muchas palabras que dezfan: algunas dellas traygo de memoria, "Cruz" dicen, no sé a qué, y aún repetían "Jesús", palabras dulces, que dan gloria; los ojos hazia el cielo rebolbían unos diciendo "Dios" otros "victoria" y la tierra besavan de rodillas; mirad que soberanas maravillas" i2'1. (23) Antonio de VIANA: La Conquista de Tener~fe. Tomo 1. Aula de Cuitura de Tenenfe, 1968, pdgs. 104, 106 y 107.


ESTUDIO E ICONOURAPIA DE LA CRUZ EN LA CONQUISTA DE TENERIFE

187

Por lo tanto, desde el mismo instante en que ve la Cruz, Sigoíle presiente la futura gloria del simbolismo de la misma. El otro óleo sobre lienzo de Robayna, centrado en los primeros días del desembarco castellano en las playas de Ailazo, es el titulado "LA PRIMERA MISA E N TENERIFE" (Museo Municipal de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife), donde, siguiendo con el texto de Viana, y con el Canto V, nos lo describe así: "Passó el silencio de la noche obscura, amaneció la luz del claro día, víspera de la Santa Cruz de Mayo, celebraron la fiesta los de España, con el puerto de Anago, a quien pusieron dende aquel dia el venturoso nombre de Santa Cruz... " t2".

-.. ......-.......". .. .........,

de Gurnersinda Robayna y Lazo, (Museo Municipal de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife)

(24) Ibidem, pAg. IZO.


ANA M A R I A PEREZ MARTELL

Se trata de un lienzo en donde con el mismo fondo que en el anterior es decir, una bahia en calma donde están fondeadas las naves, y la presencia de la de la Cordillera de Anaga, aparece un pequefío templete flanqueado por banderas y cuatro jinetes. En primer término, un grupo de caballeros a cuyo frente aparece el Adelantado. Detrás, las tropas formadas '25'. Un altar adornado con flores y hierbas olorosas, sobre el cual celebró la misa el canónigo Alonso de Samarinas, ayudado por fray Pedro de Cea y fray Andrés de Goles, religiosos agustinos, otros dos franciscanos y algunos eclesiásticos seculares "".

fl

1:s ,

, U*: .n,

r \*

r 7

-.l ' , 1"'

El Adelantado y los Ouanches.

El Desembarco. Obras de Manuel Gonzáler Méndez, (Salón del Parlamento Canario).

Por lo que respecta a la obra de MANLIEL GONZALEZ MENDEZ (1843-1909) en donde el tema histórico fundacional de Santa Cruz está presente, se encuentra representada en los dos enormes lienzos verticales que encuadran la presidencia del actual Parlamento de Canarias. Se trata de un edificio que albergó a diferentes instituciones y sociedades como la Sociedad Santa Cecilia, la Diputación de Canarias, la Mancomunidad de Cabildos del Archipiélago y después de la Provincia, los magistrados de la Audiencia, el Conservatorio de Música, y a partir de 1985, el Parlamento Canario Cz7'. En 1902, la Diputación Provincial le encarga a González Méndez, y por el precio de 8.000 pesetas [28', la "elaboración de los dos hechos culminantes de la

(25) Manuel ALLOZA MORENO: La Pintura en Canarias en el siglo XIX.Aula de Cultura de Tenerife, 1981, pdg. 249. (26) José de VIERA Y CLAVIJO: Noticias.... opus cit., pág. 623. (27) Albeao DARlAS PRINCIPE. Arte e Historia en la serie del Parlamento Canaria. Santa Cruz de Tenerife, 1985, pag. 15. (28) Ibidem, pág. 49.


ESTUDIO E ICONOURAFIA DE LA CRUZ E N LA CONQUISTA

DE TENERFE

189

historia regional: "La rendición de Las Palmas" y "La Conquista de Tene~ife"i~~'. Será en 1906 cuando culminará su trabajo con las obras "EL ADELANTADO Y LOS GUANCHES" y "EL DESEMBARCO", en donde el tema fundacional y el símbolo de la Cruz sigue presente, y donde a su vez, y según Fernando Castro['o), el drama de la conquista, adopta el tono de una historia moral que acaba en abrazo, en reconciliación entre guanches y castellanos, tal y como indica la frase de la obra del dramaturgo tinerfeño Desiré Dugour, "Tenerife en 1492": "Ya Castilla y Tenerife son hermanas: Que viva el pueblo guanche: castellanos". A pesar del interés tomado por el autor, ya que realizó numerosos bocetos de la obra, -de una mejor factura que el original-, e incluso se desplazó a Madrid para estudiar en la Armería Real la indumentaria y armas del siglo XV13'),el resultado no fue el esperado. Para Alfredo de Torres Edwards, se trata de una "lameritable equivocación" "2); Fernando Castro nos habla de lienzos "faltos de inspiración"l"1; y Aiberto Darias los tilda de "pintura poco ágil, desabrida y con inexplicables errores de perspectiva" e4). Una pintura que no casa en un maestro que recibió numerosas condecoraciones, incluida la Legión de Honor francesa.

Ana Maria Pérez Martell

(29) En la Diputación Provincial. Apuntes Históricos-Descriptivos de los últimos cuadros del Sr. Ménder. Santa Cruz de Tenerife, 1906. (30) Fernando CASTRO BORREGO: Pintura del siglo XIX. En "Historia del Arte en Canarias". Editora Regional Canaria. Las Palmas de Gran Canaria, 1982, pág. 189. (31) Alberto DARlAS PRINCIPE: Arte o Historia ..., opus cit., págs. 49 y 51. (32) Alfredo de TORRES EDWARDS: La Pintura en Canarias. Instituto de Estudios Canarios. La Laguna de Tenerife, 1942, pág. 17. (33) Fernando CASTRO BORREGO: Pintura ..., opus cit., pág. 189. (34) Alberto DARIAS PRINCIPE: Arte e Historia ..., opus cit., pág. 64


ALMOCAREN. 9. (92) Mgs. 191 - 212. 0 CENTRO TEOWCICO DE LAS PALMAS

LAS PRIMERAS PILAS BAUTISMALES EN CANARIAS

CATEDRATICD EMERITO DE HISTORIA DEL ARTE UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID

Las más antiguas pilas bautismales conservadas en Canarias constituyen un valioso testimonio histórico y artístico de la evangelización de las islas y merecen ser destacadas como parte importante del patrimonio reilgioso y cultural del archipiélago

PILAS GOTICAS

Tras su redescobrimiento en la Baja Edad Media, la primera instalación europea en Canarias de cierta duración fue la protagonizada por el genovés Lanzarotto Malocello, que tuvo tiempo de levantar en Lanzarote, entre 1312 Y 1339, una torre ilocalizable"', pero no consta en la documentación que su empresa implicase la erección de un templo cristiano ni que allí se impartiese el bautismo entre los indígenas en el siglo XIV, que al fin acabaron con su vida y derriharon el castillo. il i

l . I i ~S\ k R K 4 K 41 U1 S I ~ # i . ~ l r ! r.ilalo.'rll.> r~, <?i la, I>lar c ' ~ r i ~ r i sc, .,n&rcri Iiilcriia:ioiial <Ir. l l i ~ i o r i ndos I)ei;.~b~iniici~io< ,\.'idr. L i . b o ~ .1961 Jocr Jr VIER-\ \ C'I - \ V I 1 0 Voil:,.ti de la Historia General de las Islas Canarias. Edición definitiva bajo la dirección de Elias SERRA RAFOLS. Tomo l . Santa Cruz de Tenerife. Goya-Ediciones, 1950, pág. 62, nota 4.


JESUS HERNANDEZ PERERA

La que si pudo acarrear una más prolongada tarea evangelizadora fue la del Obispado de Telde, cuyo conocimiento y andadura hasta su trágico final en 1393 tan sagazmente ha reconstruido el profesor y académico D. Antonio Rumeu de Armas (2). Los misioneros mallorquines que bajo la mitra de los cuatro obispos teldenses predicaron el Evangelio durante cuatro décadas del mismo siglo XIV, desde su instalación en 1352, debieron administrar las aguas del bautismo entre los nativos grancanarios, en número difícil de determinar. Es defendible suponer que la Casa de Oración o "Almogarén", la modesta catedral de Telde, tuvo su pila bautismal donde cristianar a los neófitos isleños, pero, lo mismo que ocurrió con el templo, ningún rastro ha quedado de ella al ser destruida por los indígenas toda la edificación y sacrificados los últimos misioneros mártires.

El rey de Lanzarote pide el bautlsmo ante Juan de Bethencourt. 1402. Miniatura del "Cananen" B. Hacia 1500.

Es necesario, por tanto, avanzar hasta los comienzos del siglo XV para encontrar los primeros datos afirmativos de la práctica del bautismo en Canarias, precisamente en los días de la expedición normanda de Juan de Bethencourt a las islas de Lanzarote y Fuerteventura. El "Canarien", el doble relato de aquella gesta que debemos a los Capellanes de Bethencourt, Bontier y Le Verrier, sitúa la petición de recibir el bautismo formulada por el rey de Lanzarote en 1403 en Rubicón('), pero no se habla aún de pila bautismal para

-

(2) Antonio RUMEU DE ARMAS: i3 Obispado de Telde, Msionemsmallorquioa y cafalanes en el Atlántico. 2: edición. Madrid-Telde, 1986. (3) Ellas SERRA RAFOLS y Alejandro CIORANESCU:Le Canarien. Crónicas francesas de la Conquista de Canarias, publicadas con traducción castellana. La Laguna-Las Palmas. Instituto de Estudios Canarios. Ei Museo Canario, 1959-l%l, vol. 11. Texto de Juan V de Bethencourt, págs. 166-167, "Fontes Rerum Canariarum". IX.


LAS PRIMERAS PILAS BAUTISMALES EN CANARIAS

193

la ceremonia, ni tampoco el miniaturista que alrededor de 1.SW ilustró la versión B del "Canarien" -que se identifica como el texto redactado por Juan V de Bethencourt, sobrino del conquistador-, representó la escena en un bautisterio, sino ante un paisaje abierto cuyo horizonte marino cierran dos navíos y las torres de un castillo, que podría ser el de Rubicón, con el rey indígena arrodillado entre varios de sus súbditos ante el conquistador.

Bautizo del rey de Fuerteventura, 1404. M~nialuradel "Canarien" B. Hacia JSW

En cambio el mismo miniaturista sí se ocupó de dibujar una pila bautismal cuando representó el momento en que uno de los dos reyes de Fuerteventura, arrodillado en el atrio abierto de una capilla abovedada, pide recibir el sacramento a dos ministros acompañados por dos acólitos14'.Sólo que no nos ha perpetuado una pila de estilo gótico, acaso de mármol, con la decoración de gallones y pedestal poligonal que podría pensarse para la fecha de 1405, sino una taza circular sobre pie redondo y astil cilíndrico con grueso nudo, más bien próxima al gusto de principios del XVI en que se iluminó el manuscrito. De haber sido coetánea del sacramento recibido por el monarca majorero, ésa habría sido tal vez la primera pila bautismal en Canarias de la que habríamos tenido testimonio gráfico. No lo tenemos tampoco de las que en ambas islas se utilizaban a mediados del siglo XVI. Por muy amable comunicación que mucho agradezco al M.I. Sr. D. Francisco Caballero Mújica 'j>, puedo documentar que tanto en (4) Ibidem, 11, págs. 290-291. (5) Conste de gratitud a mi buen amigo el M.I. Sr. D. Francisco Caballero Mujica por su amabilidad en transmitirme estos documentos de las visitas pastorales del obisw Ruk de Vini&, que ley6 en el Archivo Acialchr, Las Palmas de Gran Canaria. Leg. Obispado 11. s.f.


194

JESUS HERNANDEZ PERERA

Lanzarote como en Fuerteventura se utilizaban sendas pilas bautismales góticas, de cerámica vidriada de color verde, seguramente de procedencia sevillana, como otras del estilo conservadas en otras islas a las que luego me referiré, que podrían datarse tal vez en las décadas finales del siglo XV. En la visita pastoral efectuada el 28 de mayo de 1544 por el obispo de Canaria D. Alonso Ruiz de Virués, al que acompafiaban los canónigos de la catedral de Las Palmas, Luis Padilla y Antonio Salvago, junto con el secretario de visita Alonso de Cisneros, encontró en la iglesia parroquial de Santa hlana de Guadalupe de Teguise una "pila de bautismo, la qual era de barro vidriado de verde y su cubierta de madera y cercada a la redonda de una reja de madera" lb'. Unos días antes, el 12 de aquel mismo mes de mayo de 1544, el prelado había girado visita pastoral, con los mismos acompañantes, a la iglesia de Santa Maria del Valle, que era la parroquial de Fuerteventura, y también en este templo "fue a visitar la pila del bautismo, la qual hallo que era de barro vedriado de verde y su cubierta de madera y cercada a la redonda de una reja de palo, con un pie de madera" '1.

( 6 ) Visita pastoral del obispo de Canarias Alansa Ruiz de Virués a Laniarote, 28 de mayo

de 1544. "En la villa de Teguise, que es en la isla de Lanzarote. miercola. veinte y ocho de mayo, año del nascimiento de nuesiro salvador Jesucristo de mil1 e quinientos y q k r e n t a y quatro años, el Iltre. y Rvdo. Señor don Alonso Ruiz de Virués, por la gracia de Dios y de la Sancta Yglesia de Roma, obispo de Canaria, del consejo de Sus Majestades, e queriendo acabar de visitar este su Obispado, vino a esta dicha isla de Lancarote e truxo conxigo a loa reverendas seíiores, el licenciado don Luis de Padilla, thesorero y canónigo de la Cathedral Yglesia de Canaria e Antonio Salvago, asimesmo canónigo de la dicha ygieoia, y por presencia de mi, Alonso de Cisneros, su secretaria y notario apostólico y de la visit&ión, este dicho dia, quieriendo comen$ar a vesitar la yglesia de nuestra señora Sancta Maria de Guadalupe, que es parrochial desta dicha ysla. hallo vor beneficiado en ella a Bartolomé Garcia e Gaspa; de Armas que juntamentecon el dicho beneficiado servia de cura en la dicha yglesia, e por mayordomo a Luis de Sanabria e no halló sacristárien la dicha yglesia. Primeramente dina misa y vesitó el Sanctisima Sacramento y le renovó y halló que estaba dezentemente adornado e luego mandó cantar un responso de difuntos, e de ay fue a visitar la pila del bautismo, la qual halló que era de barro vidriado de verde y su cubierta de madera y cercada a la redonda de una reja d e madera e rimesmo .*¡sito el manual (tachado) libro de bautismo y las crismeras". ( 7 ) "Registro de la visitación que1 Obispo, mi seiior, hizo en la isla de Fuerteventura, año de

,,--

ICdd., .

"En la villa del valle de Santa Maria que es en esta isla de fuerreventura, lunes. doze dias del mes demayo, año del nacimiento de nuestra salvador jesucristo de mil1 y quinientos y quarenta y quatro anos el Yltre. y Rvdmo. señor don alonso ruiz de virués, por la gracia de Dios y de la santa yglesia de Roma, obispo de Canaria, del consejo de sus majestades, queriendo acabar de visitar este su obispado, vino a esta dicha isla de fuerteventura e truxo consigo a los reverendas señores licenciados son luis de padilla, thesorero y canónigo de la cathedral yglesia y canónigo salvago, y por presencia de mi alonso de cisneros, su secretario y notario apostólica y de la visitación, queriendo comentar a visitar la yglesia de nuestra señora sancta maría del valle, que es parroquia1 desta dicha ysla, halló por cura en ella a salvador de umpiérrez, vicario y vlérigo presbitero, e por mayordomo de la dicha yglesia a francisca de morde, e no halló sacristán de la dicha yglesia. rmfir,N8ja cno~soj


LAS PRIMERAS PILAS BAUTISMALES EN C A N A R I A S

195

Desgraciadamente, por las vicisitudes, ataques piráticos y saqueos sufridos por las islas de Lanzarote y Fuerteventura en aquella centuria y en las dos siguientes, no han perdurado estas dos pilas bautismales de cerámica verde vidriada, que seguramente se importaron de Sevilla antes o alrededor de 1500. Tampoco parece haberse conservado en Santa María de Betancuria "una pilita del agua bendita de barro verde" que, según noticia que asimismo debo y agradezco a mi ilustre amigo D. Francisco también se consigna en la visita del obispo Ruiz de Viriiés, quizá del mismo estilo y procedencia, y único curioso ejemplo, si no se descubren otras, de pila benditera de cerámica gótica andaluza del que tengo referencia en las islas. Por el contrario si han perdurado otras pilas bautismales traídas desde Sevilla en los años postreros del siglo XV, de cerámica sevillana de color verde y vidriadas, con apliques de relieves vegetales y geométricos, que por suerte se conservan en las islas de Gran Canaria, La Palma y Tenerife, donde se sabe que hubo otras muchas más que, desaparecidas, conocemos citadas en la documentación parroquial. La más antigua de estas obras de arte gótico sevillano guardadas en el archipiélago parece ser la pila bautismal de la iglesia de Santiago de Gáldar, en el Norte de Gran Canaria, donde se la conoce como "la pila verde" y, aunque en desuso desde mediados del siglo XIX, se la preserva con estimación en un ángulo del bautisterio parroquial. Se la llama también "pila de los Guanartenies" por considerarse que en ella fue bautizado D. Fernando Guanarteme, aunque esto no es exacto. El rey de Gáldar fue bautizado, como ha dejado bien aclarad?! Xumeu de Armas"', por el gran Cardenal D. Pedro González de Mendoza en la iglesia de Santo Domingo el Real de Madrid, durante Primeramente dixo misa y visitó el sanctisima sacramento y le renovó, y hallo que estava en una custodia de plata, dezentemente puesto y adornado, e confirmó. E luego mando cantar un responso de difuntos, e de ay fue a visitar la pila del bautismo, la qual halló que era de barro vedriada de verde y su cubierta de madera, y cercada a la redonda de una reja de pala, con un pie de madera, e asimismo visitó el manual y libro del bautismo y las chrismeras, e lo halló todo limriio . Y. bien tratado, lo qual toda dio su señoría Rvdma. por vistado". Archivo Acialcázar, Las Palmas de Gran Canaria. Leg. Obispado, s.f. "Yten, una pilita del agua bendita de barro verde". (8) Mandato: "Ytcn. quc a la parte dundc esrin 10.i ;iinie\ionartr>\ <c haga un;> cspilla de rcñdr san Juari Bauiista del iarnañr, dc la \ a ~ r i \ t i ~q.u n d parc3cicre al v i a r i o ).ma)~rdoino.y qiie en ella se ponga la plla del bauii;ar. y desoella suba una er:alera para el coro se haga deniro de un año para que la yglesia se desembara~e". Archivo Acialcálzar. Leg. Obispado 11, s.f. Cortesía de D. Francisco Caballero. (9) Antonio RUMEU DE ARMAS: La conquista de Tmerife, 1494.1496, Santa Cruz de Tenerife. Aula de Cultura de Tenerife, 1975, pág. 297


el viaje que hizo con cl conquistador Pedro de Vera, antes de ser presentado por este a los Reyes Católicos en Calatayud (Zaragoza),donde a la sazón estaba la corte de Isabel v Fernando, y no ha de duplicarse en Gáldar su bautizo. Lo que si puede pensarse es que en la pila galdarense recibieron las aguas del bautismo los familiares del ultimo Guanarterne y los primeros cristianoscaptados para la nueva religión traída por los castellanos.

Pira verde. Arte gótico sevillano. Fines del s. XV. Sanhago. Gáidar.

Por las noticias que sobre ella reunió en su Tesina de Licenciatura inédita, leída en la Universidad de La Laguna en 1963, mi buena amiga y discípula Mana Teresa Ojeda Guerra ('q, está citada desde el inventario parroquial de 1541 y ya desde 1520 se hallaba agrietada, por lo que desde entonces se la había recompuesto con dos barretas de

(10)

M& Tema OJEDA GUERRA: Esfudio bisródmunhlicodek @esa de SantiwoA&tol de Cáidar. La Laguna, 1%3. Tesina inedita en el Depanamento de Historia del Arte de la Universidad. Fol. 33. Capilla dd Bautisterio: "Dcntm ya de la capilla. cuyo piso es de ~ l h p o r t a d de o Mamüa.... en d mira hay una pila de nuirmol moderna con cubierta de madera. en forma cónica. rematada wr un Cristo ouc oeneneció a la Ennita de la En d extre& iuiuierdo se emeuentra la célebre pila verde donde se cree fue bautizado don Fernando Guaancme. Ex de Jod C slo. so- ~ - ~ - , - una .-de -~lar m& antimas ---. . .esta e k e Don --.. .k~ en su estudio sobre la cerámica vidriada sevillana, cit6 las existentes m Canarias procedmta de Sevilla. Son de fmalcs del XV la de Valscquülo (que pcnencció antes a Tcldc), la Conccp06n de La Laguna, San Pedro de Brclia Alta y la de Montsarat en los SauFs. Nota 38. Libro de Wme invnirarios. Arch. Pan., Uivmlariode 1541: "Unapilade babtuar de barro vidriado de verde y su cobertor de madera*'. Nota 39. &ch. P., L. 14, fol. 4. Inventario de 1846: "En la última capilla que es la del bautisterio.. la pila es grande de pisa es vidriada y de color verde, esl4 rajada y dos barretas de hierro la sujetan m w o esfadose hallaba desde los años de rnü quinientos veinte, mún aparw de aquellas visitas. pues esta pila fue puesta por loa mnquistadores y pobladores ~

~

.

~~~

~~~

~~~~~~

~~~~~

~~~


LAS PRIMERAS PILAS 8AUTISMALES EN CANARIAS

197

hierro. Un inventario más tardio de 1846, cuando ya se la había sustituido por la actual de mármol, consigna la creencia de que esta "pila ... grande de pisa ... vidriada y de color verde ..., fue puesta por los conquistadores y pobladores de esta villa". De la pila de Gáldar se había ocupado el erudito hispalense D. José Gestoso y Pérez en su "Historia de los barros vidriados sevillanos", aunque situándola en Santiago (sic) de Arucas, por noticias que le habían sido comunicadas por el presbítero D. José Rodriguez Moure'"'. Ya rectifiqué esa localización del polígrafo sevillano en un breve trabajo en "Archivo Español de Arte" de 1952"2', identificando el templo de Santiago con la iglesia mayor de Gáldar y no de Arucas, y que era la supuesta pila bautismal de los familiares de Guanarteme. Sobre basa cuadrada pétrea, el pedestal prismático octogonal de piedra sostiene, con nudo redondo en moldura de toro, la taza semiesferoidal de barro vidriado de verde, la cual lleva en relieve una sarta de cabecitas entre dos cardones cilíndricos, cabezas de clavos y otros motivos. Menos insistente en sus adornos relivarios, parece anterior a la conservada en San Pedro de Carmona (Sevilla), estudiada por Gestoso, y que, considerada como de principios del XVl, está documentada como obra del ceramista hispaiense Juan Sanches Vachero Ha sido un acierto su instalación en la capilla del bautisterio galdarense, próxima a la marmórea actualmente en uso que se importó en 1867 de Marsella, lo mismo que el pavimento de mármol"". La pila verde, puesto que fue traida por los conquistadores, podría datar de alrededor de 1485, año definitivo de la anexión de Gran Canaria a Castilla y del traslado a Las Palmas de la catedral de Rubicón, por lo que debe ser considerada, aparte su valor artistico y arqueológico, como memorial histórico de la conquista y evangelización de la isla.

'"'.

Otra pila de cerámica verde sevillana es la que se conserva en la parroquia1 de Valsequillo (Gran Canaria). Ya la había dado a conocer en mi artículo de (1 1) José GESTOS0 Y PEREZ: Historia de los barros vidriados sevillanos, Sevilla, "La Andalucia Moderna", 1903, pág. 139 y nata l . (12) Jesús HERNANDEZ PERERA: Una pila bautismal de cerámica vidriada sevillana en Gran Canaria. A.E.A., 99 (1952). págs. 29t293. (13) Alfredo J . MORALES y otros: Guía artística deSevilla y su provincia. Sevilla. Duputación Provincial, 1981, págs. 370-371. (14) M.T. OJEDA GUERRA, o.=., fol. 34: "LadeGáldar aparece yaen elinventariode 1541 ... Es una pila grande de cerámica vidriada. Fue sustituida por una de mármol traida de Marsella, lo mismo que el mármal del piso, por mediación de don Francisca de León, vecino de Las Palmas. La pila costó dos mil setecientos sesenta y tres reales y el piso dos mil cincuenta y nueve y el enverjado dos mil cuatrocientos".


198

JESUS HERNANDEZ PERERA

1952 u5' como la antigua pila bautismal de San Juan de Telde, donde se conservó hasta 1800 en que fue adquirida, según recuerda D. Pedro Hernández Benitez, por la parroquia de Valsequillo, por quedar en desuso desde 1770-1780, sustituida por la de mármol de Carrara que ahora tiene la iglesia teldense. (16'. 1.a pila verde de Telde es, como la de Gáldar, de igual procedencia sevillana y de época y estilo Reyes Cat6licos. con la particularidad de que es enteramente de cerámica vidriada no sólo la taza, sino tambiCn el hermoso pedestal cilíndrico entorchado, una y otro con abundante decoración en relieve no muy pronunciado. Los motivos florales y geométricos, realizados en parte en el mismo barro y en parte en placas aplicadas luego sobre la superficie. como un águila bicefala recordada por Hernández Benitez, presentan cierto "horror vacui" más insistente que la galdarense, lo que la acerca a la de la ermita de Gracia en Archidona (Cádiz), citada por Gestoso, si bien su pedestal helicoidal está más próximo a la de San Lázaro de Sevilla, de f111es del XV'"', fecha Pila verde de Telde. Arte golico sevillano. Fmes del probable de la pila de Valsequillo, siglo XV. San Miguel. Valseqdlo. seguramente inmediata a la de Gáldar. El Dr. Herniindez Benitez recuerda que pilas de este material vidriado existieron en otras parroquias de Gran Canaria y entre eUas cita las desaparecidas (15) HERNANDEZ PERERA,art. cit., págs. 292-293. (16) Pedm HERNANDEZ BENITEZ: Elde (Sus valores aqueoI6g1cos, hisMrims, artartms y reiigiosos). Elde, 1958. pág. 76. (17) OESR)SO Y F'EREZ. w,pág. 139. La pila de San iázam de SNillala reproduce el M w u k de UIZOYA: Hisforia del Arte Hispdoico, Barcelona. Salvat, 1940. Tomo 111, pág. 419. Y la de Telde, como pila bautismal de Loza ndfiada del XV que se conserva en Valsequillo, es6 reproducida en Claudio de la TORRE: Las Canarias orientales, Oran Canaria. Fuertevenfura, L a n m t e . Barcelona. Ediciones Destino, 1966, pág. 323.


LAS PRIMERAS PILAS BAUTISMALES EN CANARIAS

199

de Agüimes, San Agustín, aparte de la antes citada de Gáldar. Por quebrarse con facilidad, dejando perder el agua consagrada junto con el óleo y crisma, hubo que retirarlas del uso y sustituirlas por pilas de mármol, mandato que rubricaron muchos pre!ados y visitadores u8). La isla de La Palma conserva otras dos pilas bautismales de cerámica verde vidriada también venidas de Sevilla. Las incluyó Gestoso en su estudio de los y no han sido reproducidas hasta ahora. La más antigua, barros hispalen~es('~) de fecha inmediata a la conquista y evangelización de la isla en 1493, es la que aún sirve de fuente sacramental en la iglesia de San Pedro de Breña Alta. Es la que tuvo primitivamente la iglesia parroquial matriz del Salvador en Santa Cruz de La Palma, la capital de la isla, y fue vendida a la iglesia de la Breña en 1552, según ha dado a conocer Gloria Rodríguez en su excelente estudio histórico, artístico del templo mayor palmero cm!, porque ya no se necesitaba, al ser reemplazada por la magnífica de mármol italiano del Renacimient~(~". El estilo de la pila verde de Breña Alta es bien próximo a las de Gáldar y Telde, con menor insistencia ornamental. D. José Trujillo Cabrera recoge la tradición(2" de que fue traída a la isla por el Adelantado Alonso Fernández de Lugo y que en ella recibieron las aguas del bautismo los primeros convertidos. El otro ejemplar conservado en La Palma es el de la iglesia de Nuestra Señora de Montserrat, de Los Sauces, también recogida por Gestoso como pila de cerámica verde sevillana de finales del XV(23!,que tal vez estuvo antes en la parroquial de San Andrés, primera feligresía de San Andrés y Sauces.

La quinta y más completa de estas pilas verdes góticas es la que se guarda en el bautisterio de la Concepción de La Laguna, la iglesia matriz de todas las parroquias de la isla de Tenerife. Situada en el ámbito que conduce desde la nave norte del templo o antigua capilla de la Trinidad al bautisterio, que ocupa el piso inferior de la torre de la Concepción, hito y emblema de la ciudad de los Adelantados, allí la colocó el interés de D. José Rodriguez Moure, presbítero e historiador, que con mano amiga la rescató de un almacén en el que estuvo a (18) HERNANDEZ BENITEZ, os., pág. 77. (19) GESTOSO Y PEREZ, os., pag. 139. (20) Gloria RODRIGUEZ: La iglesia de El Salvador de San& Cruz de La Palma. Santa Cruz de La Palma. Cabildo Insular de La Palma, 1985, págs. 37-38. Cita el Libro de Visitas y Mandatos, de San Pedro de Breña Alta. También J.B. LORENZO: visita de 1552. del Archivo oarmauial . Notas biográficas de palmeros distinguidos. Santa Cruz de La Palma, 1901, pág. 103. (21) Gloria RODRIGUEZ, or.,figs. 24 y 25. (22) José TRUJILLO CABRERA: Guía dela Diócesis de Tenerife. Santa Cruz de Tenerifc Editorial Cervantes, 1965, pág. 303. (23) GESmSO Y PEREZ, o.c., pág. 139.

.


JESUS HERNANDEZ PERERA

punto de desaparecer, persuadido de su indudable valor histórico y artisticom). Habia quedado sin uso desde que en 1760 se colocó la pila barroca de mármol que labró en Málaga el tallista Salvador Alcaraz y Valdés, autor también de la gran cruz marmórea que hoy está en la plaza de la Iglesia en Santa CNZ de Tenerife "3, donación del capitán Bartolomé Montañez '26'. La pila verde de la Concepción de La Laguna, que Gestoso reprodujo y estudió en su libro sobre los barros vidriados sevillanos, es muestra excelente de los alfares hispalenses de finales del gótico y, aunque no puede ser de 1479, fecha que le asigna Gestoso, porque la isla de Xnerife no fue denominada por Castiiia hasta 1496, sí pudo venir de Sevilla hacia 1497 una vez fundada la primera parroquia tine~feiia'~". Consta de un pilar ciündrico ligeramente cóncavo en el centro, decorado con cordones entorchados que le imprimen giro helicoidal, enteramente cerámica vidriada de color verde, sobre el cual se aiienta la t u , de perfil rroncoconico invertido y amplia vasija cilíndrica, adornada con relieves vegetales, pámpanos y racimos de más natUdistas Pda baurismal de ceramica verde. Arre górico que los de la pila de Telde hoy en sevillano. Fin del s. X i : La Cancepuón. La Laguna. Valsequillo, con la que guarda cierto parentesco, y aún más con la del museo sevillano de San Lázaro, (24) Jlod RODRIGUEZ MOURE:Hrstor~ede la i k r q u i a Mafru d e N h . Sra. dela Concep'dn de.. La Laguna. La Laguna. Curbelo, 1915, pgBs 32-33 y 200-202. (25) Jod RODRlGüEZ MOURE: Guia hktóna &La Laguna. La Laguna, LEC,1935,pBg. LCO. (26) Jesús HERNANDEZ PERERA:J k u i t u m en 'herife."AE. Atl!', 7 (1%1), p*. 2,'

*S1

2,,->.

(27) GESTOSO Y PEREZ, 1% ot. Recojo todas las püas gdticas sMLlaoas del Archipiéiaso en Jesús HERNANDEZ PERERA: Canarias, Arte. Mairid. Fundaci6n March-Editoriai Noguer. 1984, págs 206-207.


LAS PRIMERAS PILAS BAUTISMALES EN

CANARIAS

201

destacada por Gestoso y el Marqués de Lozoya como uno de los mejores ejemplos del estilo. Pudo ser encargada en Sevilla por el mismo Adelantado Aionso Fernández de Lugo inmediatamente después de conquistar Tenerife y fundar San Cristóbal de La Laguna, y ello la prestigia como una de las piezas de arte gótico más antiguas de la isla. No fueron bautizados en ella los nueve menceyes tinerfeños, puesto que el Adelantado presentó a siete de ellos a los Reyes-Católicos en Almazán (Soria), donde recibieron el bautismo, tal vez, como ha supuesto Rumeu de Armas '2B), en la iglesia románica de San Miguel, y no consta si fue cristianado en La Laguna el mencey D. Diego de Adeje, el único que por su edad no viajó a la Península; antes Bentor, el mencey de moro e hijo de Benitomo o Bencomo, se había quitado la vida en el Realejo Bajo ["). Pero es plausible que en la pila verde lagunera fueran bautizados los primeros guanches convertidos a la religión cristiana, así como otros destacados miembros de la sociedad tinerfeña, figuras eminentes de la milicia, la ciencia, el arte, la literatura y la política, entre ellos el marqués de Bajamar D. Antonio Portier y Sopranis, ministro de Carlos 111 y Carlos IV, que fue bautizado en la Concepción en 1722.

PILAS RENANCENTISTAS Desde el primer cuarto del siglo XVI dejaron de importarse de Sevilla pilas de cerámica, que también las hubo en otros templos de Tenerife, pues hay referencias de que las tuvieron las iglesias de la Concepción de Santa Cruz de Tenerife, creada como parroquia en 1499, y la Concepción de La Orotava, parroquia desde 1515, y acaso algunas más, que no se han conservado. La fragilidad del barro y las pérdidas del agua consagrada que las grietas producían, obligaron por mandato de los propios obispos y visitadores, a su sustitución por ejemplares tallados en piedra o mejor en mármol. Una de las más antiguas pilas realizadas en piedra por los canteros isleños todavía se puede admirar en la Basílica del Pino en Teror (Gran Canaria). Según las noticias recogidas por Ignacio Quintana y Santiago Cazorla en su erudita monografía sobre la Virgen del Pino l3O', estuvo en la primera iglesia de Teror, anexionada desde 1514 al Cabildo Catedral, y ocupaba una capilla de su nave (28) RUMEU DE ARMAS: La conquista de Tenerife, loc. cit. (29) IDEM. Ibidem, pág. 309. (30) Lgnano QI!INTANA y Santiago CAZORLA: La Virgen del Pino en la hjsroria de Gran <anariz. Las t'almas de Gran Canaria. Litografla Saavedra, 1971, pigs 48-49 y 149-150.


JESUS H E R N l V I O a PERERA

única cerrada por reja de madera cerca de la puerta de entrada. Se coloco luego en la segunda iglesia del XVII y en la basílica actual del XVIII, hasta principios de la actual centuria, cuando se reemplazó por otra marmórea. Abandonada en una huerta inmediata y más tarde emparedada, la encontró finalmente el recordado párroco Mons. Antonio Socorro Lantigua, quien la colocó en una de las sacristias, al pie de la escalera de caracol que asciende al camarín de la Virgen del Pino.

Es de canteria local, tallada en piedra ocre rbjiia seguramente de la misma cantera con que se levanto la caracteristica Torre amarilla de la Basilica a principios del setecientos, conservada a un costado de la fachada actual. El pedestal es pieza diferente, y W'la baurirmal de piedra ruja. SIglo X V I . Basiiica Nfra. Sra. del Pmo. Emr (Gran Canana). parece un capitel corintio invertido que no llegó a tallarse completamente. Sobre él apoya la taza, excavada en una media esfera de piedra ligeramente más amarilla, carente de adornos y de otras labores de talla. Nada se opone a que sea labor de un cantero ajeno ya a los compromisos góticos y sensible al gusto renaciente, tal vez del segundo cuarto del siglo XVI, cuando allí comenzaría la administración del ba~tismo'~". En la visita reaüzada el 23 de agosto de 1676 por D. Andrés Romero Suárez Calderin, la pila bautismal de canto colorado, tapada con cubierta de tablas, por estar agrietada contenia el agua santa en un lebrillo verde instalado en el interior de la copa (la'. Quintana y Cazorla recogen de las cuentas de Fábrica de 1574-1576 el costo de dicho lebrillo para la pila bautismal, vidriado de verde según las de 1582"'). ~

~

1

(31) Ibidem, pAg. 156, nota 2. Actas Capitulare. Catedral, 14-11-1514 (32) QUINTANA y CAZORLA, o . ~ pág. , 156, nofa 2. (33) Ibidem.


LAS PRIMERAS PILAS BAUTISMALES EN CANARIAS

Mas interesante artisficamente por su mejor decoración y diseño es la antigua pila bautismal de la iglesia parroquial de Santa María de Guía de Gran Canana, a la que ha dedicado reiterada atención el periodista y cronista oficial de la ciudad mi buen amigo Pedro González Sosa [34). La primitiva ermita de Guia fue convertida en parroquia, desgajada de la de Santiago de Gáldar, por el obispo Cabeza de Vaca en 1530, y el emperador Carlos V la refrendó en 1533, ario seguramente de la talla y colocación de la pila, que sirvió en la parroquia hasta la donación de la actual de mármol de 1860 por Dl Isabel Bethencourt SánchezOchando, dama que también legó la casa parroquial. González Sosa narra las vicisitudes de la pila antigua, desde la casa particular del entonces organista de la parroquia, donde sirvió tristemente de bebedero en el gallii Alarno poco despu6s de 1950 a la C ver durante unos años identificada aguas sacramentales el gran escultoi de Guia m).Desde fecha reciente h sacristia en espera de mejor coloc

1

Prla bautismal de iuiteria ~ r i sArte . del Renanmenro. 1533. Santa Maria de Guia de Gran Canaria.

:ro, hasta su traslado a iniciativa de Néstor sa de Colón, en Las Palmas, donde se pudo :omo la fuente bautismal donde recibió las f arquitecto José Luján Pérez,hijo eminente vuelto a la iglesia guiense, instalada en la ción en otro lugar.

Desde su instalación en la C:asa de Colón se la dotó de un pedestal prismiitico sobre basa igualmente exagonal de canteria azul de Arucas, porque el antiguo soporte debió desaparece].. La parte estilisticamente correspondiente (34) Pedro GONZALEZ SOSA: Contribuciónpara una Historia de Gui? de Gran Canaria. Santa María de Guia. Ayuntamiento, 1985, págs. 123-124 y 126-127. (35) Pedro GONZALEZ SOSA: Elimaginero JoséLuján Pérez. Noticias para una biografia del hombre. Las Mmas de Gran Canana. La Caja de Canarias, 1990, págs. 29-30.


204

JESUS HERNANDEL PERERA

a su fecha de 1533 es la hermosa copa, de arenisca gris, que a pesar del evidente deterioro mantiene rica ornamentación no muy prominente, constituida por una cenefa de "candelieri" en el borde de la taza y motivos vegetales renancientes en la panza, en estilo que recuerda mucho el fino plateresco de la ventana central de la Casa de Matos, en la calle de los Balcones en Vegueta. La fecha de 1533 trae a la memoria el contrato cerrado ese año por el cabildo catedral, para continuar las obras de Santa Ana interrumpidas desde la muerte de Pedro de Llerena, con el gran arquitecto trasmerano Juan de Palacios, como ya indiqué en otro lugar autor de la transformación del templo en un gran salón columnario con los esbeltisimos pilares cilindricos que tanto embellecen el interior catedralicio. Dado el prestigio del cantero y arquitecto cántabro, no resultaría infundado pensar que la calidad de la decoración seria responsabilidad de un buen tallista y que se reclamaría la mano de Palacios, o al menos de su taller, para la pila bautismal de Guia, con lo cual se unirían en ella dos nombres egregios de los grandes creadores de la seo canaria.

'"'

Ya decorada con anchos gallones renancentistas en su copa, y también de piedra gris, es la pila bautismal de la iglesia de Santo Domingo de La Laguna en Tenerife, antigua fuente sacramental del Sagrario Catedral trasladada en 1847 desde la iglesia de los Remedios, en la que debió instalarse en fecha algo posterior a la erección como parroquia en 1515. Está tallada en cantería de la isla, de color gris, distinta de la toba roja que procedente de Las Canteras de Pedro Alvarez tanto se usó en las fábricas laguneras de1 siglo XVI. Por su estilo más avanzado y la prominencia de sus gallones, parece de mediados de la centuria. La tradición la considera como la primera que se utilizó en el templo de los Remedios para cristianar a sus feligreses, entre ellos el Beato jesuita José de Anchieta, Apóstol del Brasil y fundador de Sao Paulo, bautizado en 1534'"". Su basa cuadrada semeja un capitel toscano invertido, que sostiene un cilindro que se abre en copa gallonada recorrida por un robusto toro cercano al borde de la taza. Carece de inscripciones. En la iglesia de Santo Domingo se la destina a contener el agua consagrada, que en el momento del bautizo se traslada a otra de mármol contigua. Estuvo, según Rodríguez M ~ u r e ' ~ ~ ] , pintada a manera de mármol, pero se la despojó de esta simulación con que la enmascaró el gusto neoclásico 09'. -

(36) JerUs HERNANDEZ PERERA: Sobre los arquitectos de la Catedral de Las Palmas 1500-1570. "El Museo Canario". Lar Palmas de Gran Canaria, 1960, págs. 280-293. IDEM: Canarias, Arte, págs. 210-212. (37) Alejandro CIORANESCU: La Laguna, Cuia histórica y monumenral. La Laguna. 1965. pág. 207. (38) José RODRIGUEZ MOURE: Guia histórica de La Laguna. La Laguna. IEC, 1935, pág. 75. (39) Reproducida por Dacio V. DARLAS Y PADRON: Historia dela Religion en Canarias. Santa Cruz de Tenerife. Editorial Cervantes, 1957, págs. 78-79, fig. 40.


LAS PRIMERAS PILAS BAUTISMALES EN CANARIAS

I

Pila bautr~malde los Remedios. dcl Renamenro. Mirad d d siglo XW. santo Dominga La Laguna.

&e

3

M b i é n tiene una pila de cantería de la mitad del siglo XVi la iglesia de Santa Catalina de komnte, parroquia desde 1540. Casas Otem (@ la identifica con la pila benditera que está al lado izquierdo del com y m e que se labró hacia 1558, a?io en que se hicieron las gradas del antiguo templo, se ladrilló la iglesia y se costeó hacer y asentar la pila bautismal. Es de piedra volcánica roja, y en ella se observa una parte del borde desbastado para acoplar la tapa, según se anota en la visita del obispo D. Fernando Snárez de Figueroa en 1590, Rdro Wuis ha dado a conocer el nombre del autor, el alarife Pedro Gómez. Hacia 1760 estaba agrietada y se remediaba con un "limo verde" que mantenía el agua, por lo que el beneficiado Lcdo. Ocampo la reemplazó con la magníñca pila de ma"O1

ese a?i0

por D. Diego Marrero, natural de lhwronte que vivía en la Habana. La pila cinquecentista se guardó un tiempo bajo el retablo del Rosario. Parecido caso es el de la pila vieja de la iglesia de Santiago de b s Realejos, como ha documentado mi buen amigo Guillermo Camacho y Férez-Galdós(41). Antes de 1610 estaba quebrada y el beneficiado Alonso de Milán se valía de un lebrillo verde para retener el agua sacramental hasta que se hizo otra. No existe la vieja pila N tampoco el lebrillo, en el que la tradición creía que en él fueron bautizados los Menceyes guanches, lo que no es sostenible, aunque si pudieron serlo muchos de los pobladores indígenas del Valle del %oro. La

- ~ - ~PEREZUALDOS:

(40) Jesús CASAS OTERO:Enudio hist6rim arristico

Santa Cruz de Tenenfr

A- C 7, 1987. 2 9~ 3 . -183 ~ ,- v , - 189. -. ..- , 0 6 ~ s 9~~

~~~

(41) Guillcrmn CAMACHO Y lgIcs1'86 dela Conapcidn y Santiago A&lol. las Rralcjuh. Los Realejas. Ayunmiento. 1983. pAg. 55.


206

JESUS HERNANDEZ PERERA

actual pila de "jaspe concoideo" la adquirió en Lisboa el citado beneficiado Alonso de Milán por 17.856 maravedies, y en ella fue bautizado el ilustre historiador y polígrafo José de Viera y Clavijo. Hasta el incendio que la destruyó completamente hace una década, también la Concepción de Los Realejos, según el estudio que a este templo dedicó asimismo Guillermo Camacho (42), tuvo una pila renancentista de piedra, visitada por el obispo D. Juan de Alzóloras en 1570. Se la quiso sustituir, por mandato del obispo Servera en 1776, con otra de mármol que se trajo de Génova, pero por resultar pequeña se la colocó como pila benditera junto a la puerta principal, quedando la antigua en el bautisterio. También la iglesia de la Asunción de San Sebastián de La Gomera tuvo en el siglo XVI pila bautismal y otras dos para agua bendita de piedra, las cuales, según Darias Príncipe'"' fueron destrozadas cuando el asalto de los piratas argelinos del Morato Arraez en 1618, reemplazándolas con otras tres el pedrero Antonio Hernández algo antes de 1625. Actualmente se halla en el coro bajo una pila de piedra volcánica del siglo XVIII, y otra neoclásica de mármol, fechada en 1839, labrada en la Península, donación del exdominico gomero Cristóbal López, que es la que hoy se usa. La necesidad de disponer de pilas más duraderas que las de cerámica e incluso que las de cantería local que asimismo se quebraban, adoptando como solución de recambio la inserción de un lebrillo de barro vidriado, como se vio en el caso de Teror, Tacoronte y Realejo Alto, determinó el encargo de pilas de mármol. Al no encontrarse este material en el archipiélago, hubo que solicitarlas fuera de las islas. Los lugares de procedencia fueron Sevilla, Málaga, Lisboa y con frecuencia Génova, de donde se importaron también pilas benditeras. La más temprana de estas importaciones marmóreas parece ser la del Sagrario Catedral de Las Palmas, recientemente restaurada y colocada a los pies de la Capilla del Santísimo de la iglesia de San Agustin, heredera de la antigua Iglesia del Sagrario o Catedral Vieja que estuvo situada, como es sabido, al Este de la Catedral actual y se derribó para ampliar ésta en 1780. Se colocó en la nave de la Epístola de la vieja parroquia del Sagrario, entre las capillas de la Virgen de Belén y de San Andrés. Como no hubo en la historia de la (42) Guillermo CAMACHO Y PEREZ-CALDOS: La iglesia parroquia1 de Nuestra Señora de la Concepción del Realejo de Abajo. "Homenaje a Elias Serra Ráfals". Universidad de La ~ a ~ u n 1970, a , 11, págs. 18-19. (43) Alberto DARIAS PRINCIPE: Lugares colombinos de la Villa d e S m Sebastián. Santa Cruz de Tenerifc. Cabildo Insular de La Gornera, 1986, págs. 37 y 64-65.


LAS PRIMERAS PILAS BAUTISMALES EN CANARIAS

capital grancanaria división de parroquias hasta el siglo XIX, en ella fueron bautizadas junto con muchos indígenas casi todas las generaciones surgidas desde 1580 a lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII en la ciudad. He encontrado en los libros de Actas Capitulares el acuerdo de 7 de junio de 1529 para traer de Génova esta pila de mármol para la parroquia del Sagrario. Se dio al encargo tanta importancia que no es raro que fuera precedido de una votación en el seno del Cabildo Catedral, ya que se deseaba que fuera igual o mayor que la de la Catedral de Cádiz. Pero no he logrado extraer de la cuentas de Fábrica la partida de su costo y desembarque en el Puerto, porque no se han conservado las cuentas de descargo anteriores a 1600 aunque otras cuentas particulares empiezan en 1569-, y quedan por documentar las circunstancias del encargo y de su pago al taller que la esculpió. UNcamente por noticia de Millares Torres incluida en, sus "Anales" inéditos 14*, quien la extrajo del libro 2: de TALLER GENOVES. Pila bautismal del Bautismos del Sagraio (45', puedo Sagrario Catedral. 1531.San Agustin. Las &as de dran Canaria. dar a conocer la fecha de su colocación, 15 de marzo de 1531: "Se acabó de sentar la pila de bautisterio de Santa Ana y en este día se bautizó un hijo de Alonso Hernández y Magdalena Hern., que pusieron Juan".

1

Después de la Desamortización y supresión de conventos se acomodó la parroquia del Sagrario Catedral en la antigua iglesia de los agustinos en Vegueta,

-

(44) Agustin MILLARES TORRES:Anales... Siglo XVI. Ms. en El Museo Canaria. Las W h a s de Gran Canaria "1531 mar 15. Se acabb de sentar la pila del bautisterio de San Ana y en este dia se bautiz6 un hijo de Alonso Hemhdez y Magdalena Hern. que pusieran Juan" (45) Idem, nota Lib. 2P de Bautismo, fol 13, Archivo del Sagrario, Catedral de Las Palmas de Gran Canaria.


-08

JBUL HERNANDU PERERA

y la pila bautismal de mármol quedó instalada en una hornacina abierta en el centro de la pared Norte de la nave protegida por una reja, tanto que no era fácil verla en toda su dimensión y fotografiarla completa, por lo que sólo logré disponer de algún detalle de la columna abalaustrada superior, desprovista entonces de la imagen de la Virgen y el Niño en alabastro que debia rematarla. Cuando se restauró el templo estos últimos años, se decidió con acierto su instalación a los pies de la capilla del Santisimo con mucha mayor holgura y mejor iluminación, aunque un tanto sofocadacontra los bancos y reclinatorios y convertida su taza en soporte inadecuado de macetas con plantas de adorno. En su reconstmcción actual la pila alcanza una altura de casi unos 3 metros de alto, y es de mármol de Carrara, menos la estatua de la Virgen, que es de alabastro. Consta de basa cuadrada de forma tmncooiramidai. decorada con palmetas y cartelas avolutadas, sobre la que apoya un astil abalaustrado con nudo de jarrón agallonado. La taza es amplia, de alrededor de 1,30m. de diámetro, decorada exteriormente con una treintena de anehos gaüones. Del centro de la fuente emerge una columna abalaustrada, en cuyo nudo se despliega rico conjunto de bajorrelieves con cuatro medias figuras sosteniendo en sus manos curvas fiacterias. Estas presentan leyendas latinas en letras mayúsculas, que parecen extraidas de la liturgia bautismal. Las recojo aquí provisionalmente, en espera de una identificación más contrastada.

TALLER GENOVES: Pila bautismal del Sagrario Catedral. 1531. San Agustin. Las Palmas de ora0 Canm'a

Un rey coronado soporta esta inscripción: APVD TE EST FONS VITAE, "Junto a tí está la fuente de la vida". Podría ser el rey David (la leyenda parece próxima a Salmos, 35, 10) o kmbien Salomón (autor del Libro de los Proverbios, 13, 14 y 14,27,


LAS PRlMERAS PILAS BAUTISMALES EN CANARIAS

209

que alude asimismo a la fuente de la vida). Un anciano barbado, tal vez un Profeta, mantiene esta otra inscripción: LAVA A MALITIAKOR TVVUM, "lava de malicia tu corazón'', texto parecido a Isaias, 1, 15, por lo que podría el anciano identificarse con el profeta Isaias. S i u e luego un joven imberbe con este mandato: LAVAMINI/MONDI ESTOTE, "Lavaos y quedad limpios" lo que permitiria pensar en San Juan Evangelista por su Evangelio, cap. 13, vers. 10. Y por último un hombre maduro también con barba, que con más seguridad representa a San Pablo, porque su filacteria coincide literalmente con la Epistola a los Efesios, 4, 5: VNA FIDES VNVS DEVS VNVM/BAPTISM., "Una sola fe, un solo Dios, un solo bautismo". Corona el conjunto una imagen de la Virgen de pie, sosteniendo con su mano izquierda sobre un libro cerrado al Niiio Jesús, también de pie. Esculpida en alabastro, que ha sufrido los deterioros del tiempo, tanto los rostros de la Madre y el Niño, como los anchos plegados de la túnica y el manto de María, presentan una mayor tosquedad que las figuras de los profetas y Apóstoles del nudo, de arte más cuidadq por lo que parece obra de dos manos distintas. Aunque no parece talla de gran calidad ni refinamiento, la blandura de los pliegues, los modelos de los rostros y el sfumato de su factura se acercan a la manera un tanto estereotipada de los talleres ligures del primer tercio del siglo XVl, seguramente producto de los obradores genoveses atenidos a las TALLER GENOVES; Pila baulismal del pautas escultóricas prodigadas Sagrario Catedral. 1531. San ~ g u s t i n . Las Palmas de Grao Canaria. por los marmolistas de Carrara. Encontrar un autor conocido para las medias figuras en relieve no parece tarea fácil. En todo caso no resultan cercanos al arte más monumental de Bartolomé Ordoñez, Fancelli o Torrigiano,


IESUS HERNRNDEZ PERERA

ya muertos antes de 1531, ni tampoco a la saga de los Aprile o los Gaggini,

della Porta o della S ~ a l a ' ~que ' , tantos encargos marmóreos realizaron para España en estas décadas. Será obra de un taller genovés anónimo y no de primera fila, y seguramente de dos manos diferentes, menos citidadosa en la imagen de María con el Niño Jesús.

/

La otra gran pila marmórea, esta vez de maypr calidad y mejor arte, venida de Génova y de los talleres ligures radicados en la proximidad de las canteras famosas de Carrara, es la de la iglesia parroquia1 del Salvador en Santa CNZ de La Palma. Ya la destaqué hace años (47' como pieza excelente de los marmolistas genoveses, y recientemente le ha dedicado análisis puntual en su espléndido estudio del templo parroquial matriz de la capital palmera Gloria Rodriguez "1, aunque por silencio de los archivos no ha logrado arroparla con algún dato documental que aclare su procedencia y los pormenores de su encargo, coste y traida, únicamente la fecha ante quam, >l, 1552, deducida de la cesión a San estilo Renacimiento. ZP cuarto del siglo XVI Pedro de B r a a Alfa de la antigua El Salvador. Sanm Cruz de La Palma pila de cerámica verde a la que antes me referí, entre las de estilo gótico conservadas en la isla, "porque ya no se necesitaba", indudablemente porque ya estaba en la iglesia la de mármol.

I

(46) JcrUr HEKNANDEZ PCRERA, E~cultorrrIlorentinos en Elpana. Madrid. In,tiruio I>iego Vclá?*lurr, 1957. Marques de LQiOYA: Escultura dc Carrara cn Esparia. Madrid. Insriiuto Diego Velárquez, 1957. (47) Jesús HERNANDEZ PERERA:Esculturasgenovesasen Tenenfe. A.E. Atl., 7 (1961),pág. 395. (48) Gloria RODRIGUEZ, o r , págs 37-38 y 4445, fig. 24 y 25.


LAS PRIMERAS PlLAS BAUTISMALES E N CANARIAS

211

Recoge el canónigo D. José Trujillo Cabrera w9) una sorprendente tradición que hace provenir esta pila de mármol y estilo Renacimiento, con pasajes de la vida de San Juan Bautista esculpidos alrededor y rematada con la imagen del Santo Precursor, nada menos que de Londres, donde se dice que fue adquirida durante el cisma anglicano, procedente de la antigua iglesia donde se edificó luego la Catedral de San Pablo por sir Christopher Wren. El mismo la rechaza, adhiriéndose a mi opinión de que es obra renacentista labrada en mármol de Carrara y de procedencia italiana. En su origen genovés piensa igualmente Gloria Rodriguez, que hace de la pila palmera pormenorizada descripción. Sobre pedestal truncopiramidal de base cuadrada, de 80 cm. de lado y 50 cm. de altura, con relieves de guirnaldas y cabezas de ángeles en los costados y monstruos alados en los ángulos, de suave modelado y característico sfumato, una basa ática prolonga en altura el pedestal hasta recibir la amplia copa de 140 cm. de diámetro. Esta va ornamentada con una treintena de anchos gallones en el arranque cónico y un friso de bajorrelieves en el borde cilíndrico, que presenta notorio uso del schiacciato. Representa en el friso (18 cm. de alto) cuatro escenas de la vida de San Juan Bautista que, separadas por motivos paisajisticos, narran el "Bautismo de Cristo", la "Predicación del Santo Precursor", la "Degollación del Santo" y "Salomé presentando la cabeza del Bautista". Dos cordones entorchados enmarcan los citados relieves. Desde el centro de la fuente surge una columna abalaustrada (alto, 48 cm.) que eleva una escultura, también de mármol blanco, del Bautista, con ciertos deterioros con el Cordero a sus pies y una concha en su mano izquierda. Todo el conjunto llega a una altura de casi dos metros (195 cm). En la piedra en que apoya el Santo su pie derecho ha leido Gloria Rodriguez la iniciales F.I.B., que piensa prodrian ser las del nombre del autor. No he encontrado hasta ahora con tales letras nombre identificable con un maestro genovés o carrarés conocido de la primera mitad del XVI. Indudablemente la firma acredita la estimación con que la esculpió el marmolista, con probabilidad dentro del segundo cuarto del siglo. Acaso la B final de la presunta firma aluda a la localidad da Bissone, y a las cercanías de Bernaldino de Bissone, escultor que colaboraba con Antonio María de Aprile en 1535 en mármoles destinados al Alcázar de Sevilla'"'. En (49) José TRUJILLO CABRERA, os., pág. 291. (50) Gloria RODRIGUEZ, or., págs. 37-38. (51) José M!AZCARATE: Escultura delsiglo XVI. "Ars Hispaniae", XIII. Madrid. Plus~Ultra, 1958. págs. 23-24; LOZOYA, Escultura de Carrara en Espaiia. Madrid, 1957.


212

JESUS HERNANDEZ PEKERI'

todo caso, la pila bautismal marmórea de Santa Cruz de La Palma, con muchos débitos donatellianos expresados con la blandura y sfumato de los obradores genoveses del Cinquecento, es la mejor pieza escultórica de estilo Renacimiento y procedencia ligur que conserva el Archipiélago Canario.

Jesús Hernández Perera


AIMOCAREN. 9. (92) Pdgr i l l

227.

% CENTRO TEOWClCO DE LAS PALMAS

LA ARQUITECTURA CANARIA A RAlZ DE LA CONQUISTA. LA GESTACION DE UN LENGUAJE

FRANCISCOJOSEGALANTEGOMEZ PROFESOR TITULAR DE HISTORIA DEL ARTE UNIVERSIDAD DE LA LAGUNA

La Conquista de Canarias y su cristianización fue una tarea ligada a las empresas expansionistas del momento. En los últimos años de la denominada Edad Media, las grandes potencias europeas proyectaron una política comercial de carácter mercantilista que se adecuaba al nuevo espíritu de la época. España no fue ajena a esta dinámica y, aunque confluyeron otros determinantes, se lanzó a la mar en busca de nuevas tierras, gloria y aventura. La Conquista originó la implantación en Canarias de una estructura social basada en un régimen de tipo señorial dependiente de la Corona castellana, e inauguró un proceso d$ aculturación y unas formas de comportamiento impropias al nuevo espacio. Se produjo una ruptura, un profundo abismo, entre una sociedad aborigen y un heterogéneo grupo humano que utilizó un espacio físico extraño para adaptarlo a sus necesidades. Todo ello implicó la inexistencia en el Archipiélago de una natural sincronía histórica manifestada a través de distintas imágenes culturales; de las representaciones naturalistas y funcionales de la cultura aborigen, se pasó a la imposición de una cultura artística foránea de distinto signo y significado que, al cabo de un cierto periodo, constituyó el sustento fundamental para el desarrollo de una cultura artística propia. Asi pues, el contexto histórico de Canarias es diferente, anacrónico, si lo relacionamos con el de las comunidades que se alimentaban de los gustos e


214

FRANCISCO GALANTE GOMEZ

ideas de las diversas épocas, aunque coincide con el de otros territorios que fueron igualmente sometidos. De este modo, la carencia en Canarias de un sistema y de una estructura social moderna que estuviera en sintonia con las nuevas ideas del Humanismo, posibilitó, en el ámbito de aquellas expansiones, el asentamiento de familias de diversa procedencia que controlaron la actividad económica. Además, la privilegiada posición de Canarias entre tres continentes, favoreció un tráfico comercial, trascendental en la historia del Archipiélago, que condicionó el carácter europeo de la nueva cultura artistica. De modo que hasta el siglo XVIII, al menos, la dependencia económica, cultural y artística de las Islas fue casi absoluta. Así se explica, por ejemplo, la recepción de imágenes flamencas") en la isla de La Palma, sobre todo. El floreciente comercio de la caña de a ~ ú c a r ' ~ ' , que causó importantes beneficios, favoreció el afianzamiento de numerosas familias procedentes de Flandes con el objeto de cuidar directamente sus operaciones. Estos grupos privilegiados portaban excelentes tallas y lienzos que utilizaron como elementos de trueque en aquellas transacciones, o bien como objetos de veneración particular. Después del saqueo a la ciudad del pirata hugonote Leclérc en 1553, se incrementó la demanda de obras a los talleres flamencos como lo refleja la gran cantidad de imágenes existentes, muchas de ellas donadas por aquellas familias a ermitas y cenobios conventuales; de este modo, legitimaban su posición social al tiempo que podían ser recompensados con un enterramiento más digno. Estas piezas artísticas manifiestan unas formas armónicas resueltas mediante una serie de transiciones melifluas relacionadas con las imágenes renacentistas más que con la disposición rígida de las figuras góticas, al tiempo que señalan la existencia en Canarias de los primeros indicios de un arte de importación que contrastaba con el denominado arte popular, éste con toda su carga de tradición e ingenuidad. Sin embargo, cuando se hace referencia a la arquitectura el fenómeno es más complejo. No disponemos de imágenes arquitectónicas de los pueblos que, con anterioridad a la conquista castellana, se habían establecido en las Islas (genoveses, catalanes, mallorquines ...). Sólo las ruinas del castillo de San Sobre el tema véase, Jesús HERNANDEZ PERERA: "Esculturasflamencas en La Palma", en Anuario de Estudios Atlánticos, t. XIV-XV, Madrid - Las Palmas de Gran Canaria, 1968-70, pág. 93 y SS.; Francisco J . GALANTE GOMEZ: "Artegótico", en Historis del Arteen Canarias, Las Palmas de Gran Canaria, 1982, págs. 48-75; Constanza NEGRIN DELGAW: "Escultura", en Arte Flamenco en La Palma, Gobierno de Canarias, 1985, s.p. (2) Maria Luisa FABRELLAS: "La producción de azúcar", en Revista de Historia, Universidad de La Laguna, nP 100 (1952). pág. 458 y SS. (1)


Marcial de Rubicón"', en Lanzarote, y algunos elementos góticos diseminados en edificios de Betancuria 14), constituyen los ejemplos testimoniales del establecimiento normando en los albores del siglo XV. Por ello, las primeras manifestaciones arquitectónicas impuestas por aquel vasto grupo humano, fueron más impactantes y afectaron en gran medida al medio físico; los conquistadores lograron recrear, quizá por nostalgia, en un espacio que les era ajeno, el patrimonio arquitectónico de sus lugares de origen, ajustándolo a sus necesidades. Es decir, la incursión española hacia tierras atlánticas no encontró en su camino ninguna civilización que hubiera podido alterar el lenguaje del arte metropolitano; así, la arquitectura espafiola que formulaba y adaptaba las ideas provenientes del clasicismo italiano, se transmitía a los nuevos

Antigua fachada de la Catedral de Canarias La adopcion de un lenguaje diferenciador. 131 t:ii torno a las ncisiiiida y refcrenciaí hisinricar mmiiltere, Jox SERRA RATOLS: "Meinona dcla e x s a i l c i ~ nd d castillo de Kubicdn" en He,icta de Historia. Un~rersidadde 1.a laguna ( I W ) . nums 131-132; Antonio TtlERA GASI'AR y Eduardo AZNAR VALLEJO: "San Marcjal del Kubicdri Pcimer asentamiento eumpeu en Canarias (1402) Yaiw (Lanzaroie)", cn ~. 11 Crmerrro de ~-~ Aruudo~lia o~ a i l~ a l . ~ 198. náes. 712.739: .Antonio TEJERA - -~~ - - ~.~LYI,L.L~I ~ . "l~. GASPAR vEduardo AZNAR VALLEJO: Él a & t & i e n ~ o ' f r ~ n o r n ~ dde o "San Marcial - ~ - - ~-~~ , ~--del Rubicón" (Yaira. Lanrarote). (Un moddo'de Arqueologia de contacto), Santa Cruz de Tenerife, 1989; Francisco J. GALANTE GOMEZ: íanzarote. Arquitectura religiosa. Excmo. Cabildo Insular de Laruarote, 1991, vol. 1, págs. 39-55. (4) Francisco GALANTE: Elemwtos del gótico en la arquitecrura canaria. Las Palmas de Gran Canaria, 1983. ~~~

-~~~

~~~~~

~~

~~

~

~~~~~

~

~

~

~

~~~

~

~

~

~


FRANCISCO GALANTE COMEZ

territorios que la Corona iba anexionando. Todo ello suponia una forma de renovación cultural, un proceso de aculturación o de "disyunción"; ocurre siempre que los miembros de una civilización que se acomodan en un medio que les es impropio, reponen su patrimonio adaptando las formas a un nuevo significado y enmascarando la identidad de las imágenes representativas de la antigua comunidad ya exterminada. Por este motivo, la arquitectura que se desarrolla en Canarias a raíz de la Conquista presenta indudables débitos con las manifestacionesarquitectónicas que al tiempo arraigaron en la Península, aunque reinterpretada en función de varios condicionantes. Entre ellos, la ausencia de reputados artífices que estuvieran capacitados para llevar a cabo programas arquitectónicos de relevante interés. Sólo en aquellas obras de carácter enfático y vinculadas al Poder (catedral de Canarias, ayuntamiento de Las Palmas, iglesia de El Salvador, ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma ...) se ~recisó de técnicos cualificados que fueran capaces de plantear nuevas soluciones estructurales que difirieran sustancialmente de la imagen más recatada y exciusiva de la arquitectura sin arquitectos; la denominada arquitectura canaria. El lenguaje arquitectónico que mayor fortuna logró en el Archipiélago fue el mudéjar 15', ya aue alminos de sus elementos . estructurales requerían de conocimientos no excesivamente (5)

Iglesia de . ,ador, en Santa Cruz de La Palma (~ntenor).La subsisfenna de soluuones mudéjares.

Domingo MARTINEZ DE LA PENA Y GONZALEZ: La arquitectura muddjar en Canarias. Tesis Doctoral (inédita). Universidad de La Laguna, 19-54; Carmen FRAOA GONZALEZ: La arquitectura mudéjar en Cananas y su relación con la Baja Andaluah. Excma. Cabildo Insular de Tenerife, 1977, 2 tomos.


técnicos y de materiales económicos. Debido a ello, la mayoría de las construcciones que se realizaron en la Islas se cubrieron con artesonados mudéjares, en armaduras de par e hilera o de par y nudillo. Además, de cierto influjo mudéjar es el asimétrico juego de los cúbicos volhenes que configuran a varios edificios (iglesia de Ntra. Sra. de la Concepción en Betancuria, por ejemplo), o los muros con remates almenados que aislan y privatizan el entorno de algunas construcciones (ermita de S. Pedro de Alcántara, en Ampuyenta, ermita de San Roque, en Las Palmas ...). No hay que olvidar que estas soluciones mudéjares arraigaron, sobre todo, en la Baja Andalucía, lugar de origen de la mayor parte de los conquistadores.

Emita de San Pedro de Aledntara, en Ampuyenta (Fuerteventura). La barbacana constituy6 un elemento de gran arraigo en la arquilectura mudéjar.

También importante fue el aporte de elementos arquitectónicos portugueses. Enrique IV decidió anexionar a su Corona la isla de La Gomera. Aunque fracasó, la isla fue repoblada por numerosos lusitanos, algunos de ellos Asf, el cuerpo central de la fachada de ocupados en labores arquitectó~icas(~'. la iglesia de la Asunción, en San Sebastián de La Gomera, se define por medio (6) Alberto DARIAS PRINCIPE: Los monumenlos artisticos de La Gomera. Memoria de Licenciatura (inédita). Universidad de La Laguna, 1972.


FRANCISCO GALANTE M M E Z

de un óculo abocinado que remata a la portada central cuyo arco apuntado Dresenta baauetones retorcidos o soaueados; ambos elementos aluden a la tradición marinera del vecino país, y en Canarias alcanzaron una eficaz reinterpretación. Además, los soportes de fustes cilíndricos que articulan las naves de las iglesias canarias, las . molduras o arandelas sogueadas que reducen el capitel a un simple anillo (catedral de Canarias), . diversos elementos (puertas, ventanas ...) aplicados a la arquitectura tradicional y el carácter espacial y volumétrico de ésta (existen estrechas conexiones entre la arquitectura doméstica de Canarias y la del Algarve, por ejemplo), parecen tener una filiación portuguesa. Así pues, la Conquista determinó la existencia de unos "modos" arquitectónicos vinculados con sus lugares de procedencia. Se concebió entonces una arquitectura singular definida por la I&& d Sra. de la As a Sebaslián de deLa Gomera (portada central). La mlaboraci6n de soluciones portuguesas. adopciones e influencias ('). Una arquitectura que fue capaz de conjugar elementos de distintos y variados lenguajes que subsistió hasta el siglo XVIII, cuando el influjo de la Ilustración, con su vocación moralizante, alentó un nuevo gusto estético Por ello, y en consonancia con otros lenguajes arquitectónicos asumidos en áreas geográficas periféricas y alejadas de los (7) Francisco José GALANTE GOMEZ: "lnfluenuas y relaciones en la arqurtectura canaria del siglo XVI", en Aaas del vi Congreso Español de Historia del Arte (1986). U~versidad de Santiago de Compostela, 1988, tomo 11, p8gs. 319-331. (8) Francisco GALANTE GOMEZ: E1 ideal clárico de la arqiutectura canaria. Las Palmas de Gran Canaria, 1989: Franosco José GALANTE GOMEZ: "Arqiuteclura y Ciudad. La Ilustración en Canarias y el nuevo ideal estktico", en Actas del VI1 Congreso Espailol de Historia del Arte (1988). Universidad de Murcia, 1991, tomo 1.


grandes . centros difusores de nuevas ideas, perviven en Canarias soluciones anacrónicas, de cierto arcakmo, wmo, por ejemplo, el reiterado empleo de los contrafuertes en edificios de masas y volúmenes moderados, el predominio del muro sobre la nueva concepciOn renacentista de la fachada, o las referidas estructuras espaciales de carácter mudkjar. Sin embargo, en otros edificios situados en zonas de especial significación urbana, se establecieron importantes y novedosas soluciones arquitect6nica. Entre ellos, la catedral de Santa Ana, en Las Palmas de Gran Canaria, iniciada en tomo a 1500 y en cuyas obras

apectos t6cnicos que implicaba la pnhtcipa). Elementos arquitecf6nim de disunto &o conun/cn en un espacio concreto. ejecución de un edificio gótico(I0'.Es decir, si la mayoría de los edificios religiosos se caracterizaban por el empleo de elementos arquitect6niws de diversos lenguajes, diseminados en unos espacios que, generalmente, adolecían de planes de construcción y con la constante de las cubiertas Iígneas, ahbra en este edificio emblemático, símbolo de la Diócesis de Canarias, se asume un lenguaje diferenciador, un edificio con estilo propio.

(9) Jestis HERNANDEZ PERERA: "Sobre los arquitectos de la Cdedral de Las Palmas 1560-1570", en Homenaje a Siindn Bcnífez PadUa. Las Palmas de Gran Canaria. 1960, tamo 1, pigs. 255-304. V b e además, Francisco José GALANTE GOMEZ: "La fachada de la Catedral de Las Palmas de Grao Canaria", en A r c h Espa8ol de &e. C.S.I.C. Madrid, nP 243 (1988). p&s. 243-255. (LO) La Catedral de Las Palmas de Gran Canaria x c o n f i r 6 en una planta de saldn o

"halIemkiIfhc'Ifhc,en sintoda w n las sotudons de la arquitectura gbtiea, Francisco GALANTE: Elementos del&tico en la arqdtectura canaria. Las Palmas deGran Canaria, 1983, pigs. 83-91.


220

FRANCISCO GALANTE GOMEZ

En el mismo marco urbano, y en correspondencia simétrica con la fachada de la Catedral, se erigió otro notabilisimo edificio: el antiguo Ayuntamiento, destruido a causa de un incendio Sin duda alguna, en 1842 constituía una de las constmcciones más relevantes de la arquitectura canaria ya que su estructura con fachada de doble galería porticada, suponía la adopción de la tipología de "villa". Se construyó entre 1535-1543 y está atribuido al arquitecto Juan de Palacios que, procedente de Sevilla, había sido reclamado unos años antes para proseguir las obras de la Catedral. El edificio se inscribía en una planta rectangular con patio central, y la excelente fachada, como arriba manifestamos, disponía de dos Casa del Deán,en La Oliva (portada). La singular Cuerpos pOrticadoSorganizados a inteipreacién de~elemeritardecorativosde influjo través de un sistema orgánico c~auckta. muy flexible que posibilitaba la conjugación de una estructura renacentista con ventanas y arcos de molduraje gótico. Las "villas" es España recibieron un especial significado ya que las Leyes de Toledo habían promulgado en 1480 el uso de esta tipologia italiana para construir casas regentales en todas las villas y ciudades; es decir, se Ambos edificios convirtieron en representaciones enfáticas del Poder "'J.

[12J

'"J.

Fernando Gabriel MARTIN RODRIGUEZ: "La Arquitectura del Apnlamiento de Las Palmas de Gran Canaria ", en Actas del 111Coloquio deHistona Canario-Amehna (1978). Las Palmas de Gran Canaria, 1980, tomo 11, págs. 251-295. Pedro TARQUlS RODRIGUEZ: "Diccionario de arquitectos, aiarifes y canteros que han trabajadoenlaslslas Canarias", en AnuariodeEstudlos Atl&ticos, 1964, n! LO, pág. 10. Véase, Juan José JUNQUERA Y MATO: "Cortés, los Colón y la "villa" en el mundo hispánico", en Archivo Espadol de Arte. C.S.I.C. Madrid, 1988, nP 242, págs. 95-104: Francisco José GALANTE GOMEZ:"La arquitectura canana en elmarco del Renacimiento en Espada", en El RenacUnienlo en Espada. J o m d a s Nacionales (1990). Universidad de Pamplona, 1991, págs. 187.1%.


LA ARQUITECTURA CANARIA A RAlZ DE LA CONQUISTA LA OESTACION DE UN LENGUAJE

221

Ermita

'eventu

están ubicados en un núcleo de gran significación social y urbanística ya que -como ocurrió en las primeras poblaciones fundadas por los castellanos en América-, esta plaza mayor posibilitó el entramado reticular de la naciente ciudad. En otro brillantísimo conjunto monumental, se adoptaron de igual manera lenguajes "cultos" que estaban en sintonia con la penodización y los gustos estéticos de la época. De este modo, en la plaza mayor de Santa Cruz de La Palma se alzaron dos espléndidos edificios: el ayuntamiento y la iglesia matriz de El Salvador. La isla de San Miguel de La Palma, después del saqueo del pirata francés Leclérc en 1553, se había beneficiado del exclusivo monopolio del comercio con las Indias, concedido por Felipe 11. Su centro urbano y representativo experimentó entonces una profunda renovación del tejido viario, y las fachadas de los edificios proclamaban a la esfera pública la nueva dimensión de la ciudad. Así, el ayuntamiento, realizado entre 1559-1567, retomó aquella solución clasicista que analizamos en el ejemplo anterior. El amplio corolario de imágenes y figuras, distribuidas en los dos cuerpos de la fachada, manifiestan el carácter persuasivo y programático del edificio. La significación


FRANCISCO GALANTE M M E Z

LLL

parlante de la fachada "'), se concreta en el programa mitológico del cuerpo bajo (trabajos de Hércules) y en la importancia concedida a los elementos compositivos centrales (el busto de perfil de Felipe 11 que dirige su mirada al escudo imperial, y los grutescos que aparecen en las platabandas de los huecos arquitrabados que hacen referencia a la empresa de la monarquía española en América). El otro edificio ubicado en este lucido espacio, es la remodelada iglesia de El Salvador. Su fachada-retablo atribuida al maestro trasmerano Juan de Ezquerra ''S', acoge un interesante repertorio iconográfico en el que, entre

Anliguo ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canana La lraslaci6n de la "villa" a la esfera urbana. (14) Fernando üabriel MARTIN RODRIGUEZ: "Un programa humanista en la fachada del Ayunlamiento de Santa C m de l a Palma", comunicación presentada (no publicada) en el IV Coloouio de Historia Canario-Americana. Las Palmas de Gran Canana. 19RO. Agradem la desinteresada ayuda del Dr. Mmin Rodriguez al ofrecerme datos de indudable inierCr sobre el tema. Enas noticias constituyeran un material fundamental para el anilisis del prngrama iconografico dc la fachada que desarrolle en, "La arquirwtura canaria en cl marco dcl Renacimiento cn E s d a m El Rmanmimtu m E s d a . Jornadas Nacionales a, págs. 187.1%. (1990). Universidad de ~ a m ~ l o n 1991, (15) Juan Bautista LORENZO RODRIGUEZ: Noticiaspara la Historia deLa Palma. La Laguna - Santa Cruz de La Palma, 1 9 5 , tomo 1, pág. 85 y SS.;Glona RODRIGUEZ: Idesia de 1985 El Salvador de Santa Cruz de La Wlma. Excmo Cabildo Insular de La Palma. - ~~~~~~~~, ~-~ En la Ddeina 122 se menciona la narticinación en la obra de Juan de Emuerra. aunriue hace referencia a su intervención e i la poitada. En la pagina 23, indica la aütora que elcantero Pedro Hemández, realizó la partada situada en la fachada septentrional, algo más tardía.

".

~

~~~

~~~

~

~~~~~~~~~

~~~

~~


LA ARQUITECTUPA CANARIA A RAlZ DE LA CONQUISTA LA GESTACION DE UN LENGUAJE

223

otras, aparecen las figuras de los apóstoles Pedro y Pablo, considerados como los grandes pilares de la Iglesia Católica, y diversas inscripciones situadas en los pedestales del arco que sustenta a la portada y en el arquitrabe que aluden a la firmeza de la Iglesia en Espaha en estos momentos. Los mensajes. codificados con esmero, se complementan con la leyenda latina f161 alojada en el primer cuerpo de la cúbica torre de la iglesia, cuya lectura relaciona a la floreciente isla de La Palma con la antigua Roma, al representante de la Iglesia (el obispo Diego de Deza) con los Decios romanos Y a los galos invasores con la Roca Tarpeya del Capitolio. Es decir, en consonancia con uno de los ideales del Humanismo, Roma cs el espejo histórico "", el modelo a imitar; la historia romana se convierte en "exempla", y así se podrá educar la vida moral de los ciudadanos. De esta manera, en este espacio urbano, la imagen del rey alcanzó una doble dimensión: la fábula pagana, que por medio de un complejo repertorio de imágenes se difundía desde el edificio que encarnaba el poder civil, en la que el rey se Iglesia de El Salvador, en Santa Cruz de La Palma transformó en un personaje virtuoso, fuerte y triunfalista, como Hércules; y en la manierista fachada de (16) Juan Bautista LORENZO RODRIGUEZ: ob. cit., el autor recoge en la página 86 la narración que expresa: "Tres legimus Decios se devovisse saluti Comuni, ut victrir Patria Roma foret. Mira t"uriunohantun decoraf Caliitolia laurus. Sic sua. sic Quartus relkione gregun. Conveniun1 prisul Dccius ~ a r p e i a h cautes. e Gallica pro laur&ilia clara nitpnr. Nominis auspicio, a c devitis hostibus aucra incolumes cives urraque palma fovet". Una lectura distinta la realiza Juan REGULO PEREZ en un articulo publicado en el folleto que conmemoro las fiestas lustrales de la "Baiada de la Virgen", en Santa Cruz de La Palma (1985). (17) Sobre el tema es inieresantisho el trabajo de Vicente LLEO: Nueva Roma: Mirologia y Humanismo en el Renaciniento sevillano. Sevilla, 1979.


224

FRANCISCO GALANTE GOMEZ

la iglesia y en la inscripción de su torre, en la que la monarquía áulica se consagró como un firme baluarte de la Iglesia Contrarreformista "'1. Precisamente, aquellas referencias al mundo americano que se proyectan desde los grutescos de la fachada del ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, constituye un trasunto de evidente signficación en la arquitectura canaria. Los conquistadores habían importado a ambos territorios, Canarias y América, piezas artísticas de indudable valor: repertorios decorativos e iconográficos y técnicas constructivas. Por ello, nos vamos a encontrar con bastantes similitudes formales en la cultura artística de ambos pueblos, pero los contenidos, los significados, diferían. En efecto, la Conquista de América contó con la valiosa aportación de los Jesuitas que, debido a su instrucción humanista, propagaron de manera eficaz el ideal del hombe del Renacimiento. Además, sabemos, en el ámbito del ejercicio de la arquitectura, que desde fechas muy tempranas se manejaron tratados, como los de Simón García y Diego de Sagredo, cuyos principios teóricos fueron aplicados a los proyectos de los nuevos edificios. Sin embargo, había un trasfondo cuyo análisis determina lecturas encontradas. La cultura aborigen de Canarias era de caracteres neolíticos, mientras que las culturas maya y azteca gozaron de un esplendoroso desarrollo "cultural". De modo que durante el siglo XVIII, en el mundo americano se produce un sincretismo cultural entre la cultura aborigen y el arte colonial español, enriquecido ahora con las tradiciones coloristas y decorativas del arte indígena, originando un lenguaje Barroco muy peculiar. Este sincretismo cultural no se produjo en Canarias. Al contrario, los artistas del siglo XVlII no repararon en el arte aborigen, se formó entonces una tradición artistica propia, elaborada por medio de una reflexión crítica ejercida sobre los modelos y formas expresivas que habían caracterizado a la cultura artistica de las Islas. Esta valoración del arte aborigen fue decisiva en la interpretación de la plástica contemporánea, pues en América los muralistas mexicanos lograron reivindicar los signos de identidad nacional precolombina, mientras que en Canarias la Escuela Luján Pérez no pudo articular un discurso estético similar, pues carecía de los elementos de referencia de la cultura aborigen, aunque cierto es que en la obra de algunos de estos artistas subyacía un trasfondo ideológi~o"~]. (18) Un análisis más desarrollado de este significativo conjunto monumental se ofrece en, Francisco José GALANTE GOMEZ: "La arquitectura canaria en el marco del Renacimiento en Espaila", en El Renacimiento en Espaila. Jornadas Nacionales (1990). Universidad de Pamplona, 1991, págs. 187-196. (19) Véase, Fernando CASTRO: "Anrologia critica del Arte en Canarias. Gobierno de Canarias, 1987, págs. 124-125.


No obstante, en diversos ejemplos es manifiesta la relación arquitectónica entre Canarias y América, propia de las imposiciones culturales de los conquistadores. Así, por ejemplo, en el urbanismo fundacional de varias ciudades americanas y canarias, la plaza mayor, tutelada por edificios-símbolos representativos de los poderes civil y religioso, fue el núcleo urbano que configuró nuevas estructuras espaciales('". Además, durante los siglos XVI y XVII, los artesonados mudéjares se acoplaron en muchas iglesias colombianas y en general en toda América, pues constituyó una pervivencia por nostalgia'"'; aún en la centuria siguiente se tallaban cubiertas la lacerías en Cartagena de Indias"'). El alfíz quebrado, de gran arraigo en la arquitectura canaria("), constituyó un remate frecuente en las portadas de los monasterios mexicaiios del siglo XVI (241. La columna toscana con soporte de fuste cilíndrico en iglesias de estructura basilical -composición infrecuente en la Península Ibérica- como las mexicanas de Zacatlán y Tecali, se adaptó, entre otras, en la iglesia de San Juan, en Telde, y en la de Ntra. Sra. de la Concepción, en La Laguna; esta relación espacial se difundió con cierta intensidad durante el siglo XVII en Venezuela !2Sl. ES decir, la arquitectura española, que en el siglo XVI reinterpretaba las ideas provenientes del clasicismo italiano, transmitió un léxico singular en los territorios tomados por la Corona. Desde el punto de vista del arte, esto significa que la arquitectura que está en vigor en la "metrópoli" gana nuevos espacios en ultramar "pero se debilita al perder la referencia de la situación concreta de tierra y hombre" (26'. Para concluir esta síntesis de la arquitectura canaria desarrollada a raíz de la Conquista, es preciso analizar algunos valores de contenido referentes al fenómeno arquitectónico. Así, al considerar la arquitectura en su dimensión estética y formal regida por una serie de principios y valores (sujeción a los (20) Para los ejemplos americanos es brillante el trabajo de Miguel ROJAS-MIX: La Plaza Mayor. El urbanismo, instrumento de dominio colonial. Barcelona, 1978. La plaza de Santa Ana, en Las Palmas de Gran Canaria, constituye una adecuada réplica de estas salucianes adoptadas en América; desde este significativo y rotundo núcleo, donde se ubicaron los edificios representativos del Poder, se reguló el crecimiento de la ciudad. (21) Véase, Santiago SEBASTIAN: "Pervivencias Hispanomusulmanas en Hispanoamérica", en Actas del Simposio Internacional de Mudejarismo (1975). Teruel, 1981. (22) Carlos ARBELAEZ y Santiago SEBASTIAN: Historia extensa de Colombia. Bogotá, 1967, vol. XX, pág. 149. (23) Domingo MARTINEZ DE LA PENA Y GONZALEZ: El alfir en la arquitectura canaria", en Homenajea Elias Serra Rafols. Universidad de La Laguna, 1970, vol. 11, pág. 409 y SS. (24) Diego ANGULO IÑICUEZ: Historia del Arte Hispanoamericano. Barcelona, 1955, vol. 1, pág. 41. (25) Santiago SEBASTIAN: La ornamentación arquitectónica en la Nueva Granada. Universidad de Tunja, 1966, págs. 42-43. '26) Erwin WALTER PALM: Los monumentos arquitectónicos de La Espanola. Ciudad Trujillo, 1955, tomo 1, pág. 181.


226

FRANCISCO GALANTE GOMEZ

tratados, composición, concepto espacial ...) y su correspondencia con la sucesión natural de los lenguajes, es evidente que la arquitectura desarrollada en Canarias desde la Conquista hasta el siglo XVIII, no se adecúa a los ciclos estilísticos que definieron a lit arquitectura occidental de aquel vasto periodo. Además, si admitimos la definición que de "estilo" nos ofrece Meyer Schapiro, como "medio de transferir valores dentro de los límites de un grupo, el mal hace aparecer y conservw ciertos valores de la vida religiosa, social y moral a travb de la sugestión emocional de las formas" @", podemos comprender

Vivienda tradinonal, en El Valle (Fuerteventura). La estructura espacial sintoniza de manera adecuada con el medio fisico.

la arquitectura que en aquel momento se realizó en Canarias. Una arquitectura anacrónica -a excepción de aquellos ejemplos de carácter enfático- en la que subsisten pewivencias, y carente de estilos ya que se realizan edificios en los que conviven elementos de diversos lenguajes arquitectónicos (gótico, mudéjar, clasicista ...); de esta manera, la concepción, la esencia que define a cada lenguaje se tergiversa. (27) Meyer SCHAPIRO: "Style", en Anthroplogy Today. Chicago, 1953. Cfr. por Juan lore JUNOUERA Y MATO, en el prólogo del libro de Francisco GALANTE: Elementos del aólico er: la arquitectura canaria. Las Palmas de Gran Canaria, 1983, págs. 14 y 15.


LA ARQUITECTURA CANARCA A R A I Z DE LA CONQUISTA. L A CESTACION DE UN LENGUAJE

227

Pero, quizá el componente más sustancioso de la arquitectura sea su visión antropológica. Es decir, su carácter empírico que basa en la experiencia la única base de los conocimientos humanos. La adquisición de esta experiencia, se logró en Canarias con un aporte humano y una dinámica social muy singular que contribuyó a la definición de un imagen cultural exclusiva. Una arquitectura "no exenta de un cierto morbo" '28), cargada de connotaciones vernáculas y en armonía con el paisaje de las Islas. En definitiva, se había gestado un lenguaje particularísimo en cuya sintaxis prevalece una distintiva articulación de los elementos, y cuyo resultado es un conjunto de edificios de rasgos concadenados y sincopados con el hombre y con el espacio físico circundante.

Francisco Jos6 Galante Gómez

-

(28) Victor NIETO ALCAIDE. cita reílelada en el prólogo del libro de Francisco J . GALANTE GOMEZ: Lanzarore. Arquitectura Religiosa. Excmo. Cabildo Insular de Lanrarote, 1991, vol. 1, pág. 24.


ALMOGAREN. 9. (92) P B g i 231

241.

m CENTRO TEOLOCICO DE LAS PALMAS

ALZOLA, JOSE MIGUEL: La advocación del Pino en la Península y Canarias. Museo Canario, 1991. Muy interesante este libro de José Miguel Alzola donde nos da a conocer diversos lugares de España en que se venera la Virgen bajo la advocación del Pino. La fama, merecidamente ganada de nuestro investigador, hace que sus libros sean documentos valiosos para la consulta y obras agradables para la lectura. Partiendo de "un árbol como altar" (capítulo 1), a lo largo de 126 páginas, el autor nos permite conocer Vinuesa (Soria), Niebla (Huelva), El Paso (La Palma) -lugares donde se da culto a la Virgen del Pino- al. mismo tiempo que también nos narra la historia de la Patrona de Canarias. Es interesante reseñar cómo el nombre de diversas advocaciones marianas están relacionadas con la naturaleza, especialmente con el árbol. Especie vegetal que ha sido reverenciada y considerada como algo mágico y como algo sacro. Esta tradición tiene además del fundamento popular, un fundamento teológico, recordemos el árbol de Jesé donde entronca la familia de Jesús. Además del pino aparecen otros árboles relacionados con María así la Virgen de Alcaraz (Toledo) también se encuentra sobre el tronco de un árbol, lo mismo ocurre con nuestra Señora de la Aldea (Tortosa) y, por último, nuestra Señora de Espino en Vivar del Cid (Burgos) que ha tomado el nombre del árbol sobre el que aparece. No hace falta especificar que los cuatro lugares citados donde se venera a la Virgen del Pino, es porque la imagen apareció sobre un pino. Antiguamente los cristianos necesitaban que las imágenes de María, a las que se diera culto en sus iglesias, tuviesen un origen milagroso. Y así ha ocurrido en cada una de las localidades citadas más arriba. El libro, dividido en 7 capítulos nos va informando puntualmente del origen del culto, de la historia de la imagen, del lugar donde se conserva, de las leyendas que rodean su devoción, etc. Esta información, en el caso de la Patrona de Canarias, es más amplia. Ocupa los capítulos V, VI y VII.


En el V habla de su origen, del pino donde apareció, de los tres dragos que estaban en la peana sobre la que se encontró la imagen y de la fuente milagrosa que manó del tronco. En el capítulo VI describe la imagen, sus características y habla de las diversas pinturas y grabados que existen sobre la Virgen de Teror. En el VI1 explica con detalle la restauración de la imagen, que tuvo lugar en 1974 y que ha permitido que esta bella imagen haya continuado entre nosotros. Esta obra nos permite descubrir una vez más la devoción a María de los cristianos de los más diversos lugares, una devoción sencilla y filial. Nos hace percibir el frescor y juventud de dicha devoción a pesar del paso de los siglos. Al mismo tiempo nos permite enterarnos de la existencia de manifestaciones artísticas sobre María en diversas iglesias, ermitas, santuarios y en Cataluña, Castilla, Andalucía o Canarias ... Así la talla de Vinuesa es claramente medieval, la escultura de Niebla data de 1942 porque la primitiva fue quemada en 1936, la actual imagen de la Virgen de El Paso data de 1930 y, por último, la Virgen del Pino de Teror es de escuela andaluza. En definitiva esta lectura es una ocasión para, además de entretenernos con un libro bien escrito, enterarnos de más y más datos y lugares de culto de María, la Madre de JeSus.

Carmen Alemhn

DIAZ SICILIA, JAVIER. AL SUROESTE LA LIBERTAD. Inmigración Clandestina de Canarios a Venezuela entre los años 1948y 1951. Caracas, 1990. Buscando material e información oral acerca de la Goleta "La Elvira", velero "fugado" del Puerto de Las Palmas, llega a mis manos un hermoso libro de investigación del palmero residenciado en Venezuela Javier Díaz Sicilia cuyo padre fue, a su vez, en otro velero, como tantos hombres y mujeres de todas las Islas Canarias.


Del Velero que yo investigo apenas tiene dos páginas, de lo cual me alegro mucho porque asi mi relato se apoyará en aportes orales de los 'mismos pasajeros, y en otra documentación. Lo que si me ha sido imposible es contactar con alguna de las 10 mujeres que viajaron a bordo del pequeño velero. Porque la "Elvira" es el barco que más mujeres transportó, y hubiera sido interesante investigar el motivo particular de cada una para viajar entre tantos hombres, con tantos peligros en el océano, y con la incertidumbre de la llegada. Pues bien, el libro de Javier Diaz Sicilia aporta un inmenso material, no sólo de cada uno de los barcos evadidos, sino también situaciones sociológicas y politicas, no sólo en las Islas sino también en Venezuela. Y relacionando cada viaje con acontecimientos que suceden en Caracas o en Madrid. Su investigación lo lleva a recoger datos personales, documentación a bordo, poesias, cartas o escritos de los propios sujetos de esta aventura, osadia y valentia del pueblo canario que, con apenas recursos, pero obligado por el hambre, la falta de trabajo o la persecusión politica cruza el Atlántico con verdaderos analfabetos de la navegación de altura escribiendo una página de nuestra Historia digna de ser tenida en cuenta. Javier Diaz Sicilia, no sólo relaciona la aventura y cada barco con los hechos socio-politicos en las dos márgenes del Atlántico, sino que también incluye cosas ligeras, como películas, artistas, boxeadores, deportes, que suceden en el mismo dia, haciendo del libro un grato relato, donde no todo es tragedia. Es curioso como, por ejemplo, en la Página 395 relata el espectacular ascenso de la Unión Deportiva Las Palmas a Segunda División en el año 1949 y "la emocionante liguilla de ascenso a Primera División en un histórico partido con el Málaga en el Estadio Insular el 8 de Julio de 1951". Y esto unido al barco que en ese momento llega a La Guaira.

Y así, mezcla cosas serias como el Golpe Militar a Rómulo Gallegos, los cambios de la politica de Madrid, con el Partido de Fútbol que los futbolistas Canarios de Primera y Segunda División le ganaron al San Lorenzo de Almagro campeón de Argentina que habia ganado a todos los grandes del Fútbol Español: Real Madrid, At. Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia. Por circunstancias del viaje, por huracanes o por necesidades, a veces los barcos hacian escala en Dákar; y nos relata la historia de este Puerto y las


relaciones de Senegal y España; y así ocurrirá con Trinidad, Cayena, Barbados, Haití, Martinica, Garúpano; La Guaira, y, Puerto Cabello.

Y así va transcurriendo la odisea del primer barco fugado "El Emilio" pasando por otros famosos como "La Carlota", "José Morales", "Maripepa", "Rafaela Orive", "Jorge 1", "Telemaco", "Benahoare", hasta completar 62 barcos fugados con el "Maria Eugenia" cerrando la lista. Es una historia concreta que va desde el 26 de Enero del 48 hasta el mes de Febrero del 5 1. Historias muy parecidas, con más o menos dificultades en cada una de ellas, pero un trabajo muy completo sin el cual no se puede entender la historia moderna de Canarias. Lo que sí se debe tener en cuenta es que las narraciones orales son vividas por las personas de acuerdo a la situación de cada cual, y que al cabo de los años, hay detalles muy fuertes que se graban en la memoria, pero hay otros que no son del todo objetivos, sino que están sujetos a las emociones, vivencias, impresiones de cada uno. Pero todo ello forma la historia. Libro denso, ameno, bien escrito y documentado, editado en colaboración con el Gobierno de Canarias y la Academia de la Historia de Venezuela. Libro que fue presentado al público en la Casa de Venezuela en Mayo del 90 en su sede de Geneto en Tenerife y que recomendamos. Javier Diaz Sicilia ha enaltecido la vida de estos hombres y mujeres y ha hecho un gran servicio al pueblo canario. Gonzalo Morales Hernández

GARCIA-MURGA, J.R., ElDios del Amor y dela Paz. Universidad Pontificia Comillas. Madrid. 1991. Una vez leido este libro de D. José R. Garcia-Murga, profesor de la Universidad Pontificia Comillas, se queda uno con la sensación de haber hecho un recorrido por todo el tratado teológico sobre Dios de forma novedosa, pero a la vez, sin saltarse las cuestiones clásicas que le afectan. El resultado es


realmente acertado. La clave de la novedad quizás pueda estar en el enfoque dado al tema: la Trinidad vista desde la figura del Padre. El discurso, nos viene presentado continuamente desde una parábola, la del rio de vida que es Dios. Este río de vida fluye hacia nosotros para fecundar nuestra tierra, invitándonos a quitar barreras y sentir con Jesús que Dios es nuestro Padre (cap. 1). Este río de vida nos llega a través de toda la realidad (cap. 2), nos incorpora a su corriente y nos lanza hacia los demás (cap. 3). La fuente de este río es el Padre, que transmite su riqueza y fecundidad al Hijo en el amor del Espiritu Santo (cap. 4). Este fluir del río nos empapa, pero no nos disuelve, asumiendo nuestra negatividad y purificándola paulatinamente (cap. 5). Sin embargo, aunque el río de vida se nos hace cercanisimo, su caudal es inconmensurable y jamás lo abarcaremos (cap. 6 ) . A lo largo de estos seis capítulos vamos descubriendo el rostro de Dios como amor y paz, de forma profunda, sin superficialidades. El libro conjuga muy bien un lenguaje poético sobre la experiencia de Dios con un diálogo en profundidad con los grandes pensadores filosóficos y teológicos. A cada tema le dedica un extenso apartado bíblico, dogmático y de confrontación con los pensadores modernos y contemporáneos. Esto no impide la lectura de la obra, que es realmente asequible y amena. Por otra parte, hay que decir que el autor, no sólo es novedoso en el esquema de la obra, en la forma de abordarla, sino también en cuanto a contenidos. Tiene sus ideas propias, que pone en diálogo con la de otros autores, abriendo muchos caminos y perspectivas al lector. Sin duda alguna, estamos ante una obra que va a ayudar mucho a la reflexión teológica sobre Dios. Creo que su lectura es casi obligada para los que estudien esta materia, aunque después deban consultar otros manuales en busca de la información sistematizada que aquí falta y que tanto ayuda y gusta al estudiante. Juan J. Acín


VV.AA., FRANCISCO DE VITORIA 1-LA ESCUELA DE SALAMANCA: La Etica en la conquista de América. Consejo Superior de Investigaciones Científicas: Corpus Hispanorum de Pace, vol. XXV. Madrid, 1984, 724 páginas. Obra colectiva en la que participan quince investigadores en su elaboración dirigida por Luciano Pereña. Forma parte de dos aportaciones, a mi modo de ver importantes, al mundo de la cultura: 1.- Hace el volumen XXV del ya amplio Corpus Hispanorum de Pace; proyecto que ha permitido publicar las aportaciones que autores como Francisco de Vitoria, Franciso Suárez, Martin de Azpilcueta y Bartolomé de las Casas, entre otros autores, han realizado acerca de la reflexión jurídico-legal. 2.- El contenido de esta obra reúne los trabajos de investigación que se presentaron como ponencias en el 1 Simposio sobre la Etica en la conquista de América celebrado en Salamanca en noviembre de 1984. Su INDICE se divide en tres bloques, en los que se agrupan los trabajos de investigación de cada autor: a. Polémica sobre la ética de la conquista. b. Respuestas universitarias a la duda indiana. c. Proyección de la escuela (Universidad de Salamanca y discípulos de Francisco de Vitoria) en América. Aunque haya pasado una década desde su publicación no desmerece para nada la actualidad de sus investigaciones, avaladas, además de por la colección que la incluye (C.H.P.) y por formar la parte doctrinal del citado Simposio, por la aprobación de la Comisión Científica del Consejo Superior de lnvestigaciones Científicas para su publicación. Hemos llegado a un nuevo Centenario, el Quinto, todavía necesitado de desenmascaración (1492-1992): de un lado de este fluir que es la historia, se encuentra la ingenuidad e indiferencia frente a los acontecimientos que ahora se 'recuerdan' (V Centenario), de una manera y modo tan acritico y superficial que todo es motivo de celebración y jolgorio; del otro lado la ignorancia, o lo que yo descubro como 'racismo cultural', actitud sinónima de la otra que rechaza a algunos seres humanos por su raza, lengua, condición social, religión, cultura ... y que en este caso se demuestra opinando a 'todo trapo' (sentando cátedra), sin antes haber contrastado cada opinión con el enriquecimiento que suponen la otras opiniones de quienes han pensado antes y, puedo suponer, que más que yo.


El dato que recorre la mayor parte de esta publicación gira en torno a la posible duda de Carlos V. acuciado por las criticas de los abusos que estaban cometiendo los españoles en Indias, tales como el requerimiento y la encomienda. Esta critica está presente en la universidad (por lo menos en Salamanca) como lo muestra el que algunos de sus profesores la tomaran en consideración. Muchos estudiantes que alcanzaron grados en Salamanca o en Alcalá fueron destinados a Indias -por ejemplo, el agustino Veracruz (1507-1584) profesor en México-; es de suponer y queda fundamentado, que la objeción a los abusos viajara con ellos también hacia las aulas universitarias que se iban fundando. Las dos primeras Universidades creadas por la Corona son la de Lima (12 de mayo de 1551) y la de México (21 de septiembre de 1551). Muchas de las respuestas dadas ante tal duda salieron de los planteamientos que algunos de sus profesores llevaron a las aulas, como consejos al emperador por la vía de sus asesores (entre ellos teólogos), argumentos y discusiones en la Junta celebrada en Valladolid y de donde salieron las Leyes Nuevas (1542), con la participación de Bartolomé de las Casas, o como publicaciones de las épocas que abordaron la cuestión. Resulta interesante que muchas de esas criticas de la primera mitad del siglo XVI siguen formulándose hoy en día: a,- Las tierras recién descubiertas tienen sus legítimos y pacíficos propietarios y poseedores (Fray Antonio de Montesinos). b.- Denuncia como éticamente ilícitos los abusos de los conquistadores (Julián Garcés, Vasco de Quiroga, Juan de Zumarraga,. ..). Y no es que esta propuesta que presento desde esta obra sea para aniquilar la crítica a todo lo que ocurrió. Pretendo que se llegue a conocer, desde la distancia del hoy, por las gentes actuales, laglobalidad de los hechos, la mayoría de los hechos, y no solamente algunos. Y me preguntarán, ¿por qué? Les responderé que para hacer más radicales las consecuencias.

Estas consecuencias actuales pueden muy bien entenderse como: 1.- CON-DO-NA-CION DE LA DEUDA EXTERNA, aquella que tienen contraída los paises pobres -porser -colonizados. 2.- La única celebración posible para este centenario debería pasar por un gesto penitencial (C. Gutiérrez; J. Sobrino); desde el cual nos abramos al amor, a los valores evangélicos de los pobres, tales como la solidaridad, el servicio y la disponibilidad; todo un potencial humanizador frente al individualismo y la opulencia.


Pero también será necesario denunciar desde las siguientes conclusiones: 1.- Que "existe mucha ignorancia y abunda la mala fe" (Uslar Pietri) en los juicios y discusiones sobre si hubo genocidio o no. El caso es que hoy hay un 'nuevo mundo', el que 'Cuauthemoc y Hernán Cortés tienen los mismos herederos' (0.Paz). En 1492 se cambió la historia, se hizo universal, se hizo mundo, no sin horrores. 2.- La evangelización de América no es una quimera, ni un hecho oculto, sin importancia, como han pretendido los celebrantes laicos del V Centenario. Ignorar su realidad es una de tantas estupideces de los intelectuales 'pesebristas' a cualquier ideología o umbral de plausibilidad. Porque, idesde qué motivaciones actuaron en su vida Bartolomé de las Casas, los franciscanos con las primeras reducciones en el Perú, o los jesuitas? ¿Acaso solamente existieron Cortés y Pizarro? Para muchos parece que sí. La evangeljzación rompía con la estructura medieval de conquista y colonización tal como se aplicó y desarrolló en la Reconquista peninsular y a partir de 1402 en Canarias (expedición de Jean de Bethencourt). Los misioneros defendían la aplicación de un trato más humano y cristiano a los indios: a.- en el empeño perdió la vida el obispo Valvidieso (1544-1550), apuñalado en Nicaragua; h.-- el obispo de Panamá Fray Pablo de Torres (1547-1554), debió abandonar su diócesis y fue conducido como preso a España; c.- Juan del Valle, obispo de Popayán (1548-1560), se encaminó hacia el concilio de Toledo para denunciar las crueldades con los indígenas; d.-

su sucesor Fray Agustín de la Coruña, perseguido y desterrado;

e.- los franciscanos Jerónimo de San Miguel, llevado prisionero a España en 1552 y Alonso Maldonado de Buendía, encarcelado por la Inquisición en 1583; f.- los dominicos Tomás de Ortiz, protector de los indios de Nueva Granada (1532) y Gil González de San Nicolás, perseguido por la Inquisición y el virrey del Perú (1536).

g.- el quechua cristiano Felipe Guamán Poma de Ayala (1534-1616), quien no dudaba en decir que donde está el pobre está el mismo Jesucristo. La labor profética emprendida por fray Antonio de Montesinos en 151 1

no quedó en el olvido. Sin dejar de citar a Bartolomé de las Casas y tantos


otros de quienes ignoramos hasta su nombre; todos ellos son la honra de los creyentes, porque supieron vivir su fidelidad al Señor y motivados por ello supieron ver lo injusto (Gustavo Gutiérrez). En esta ruptura ideológica tuvo un papel protagonista Francisco de Vitoria, quien reconoce y explica fundamentadamente la igualdad de derechos de todos los pueblos; entre los cuales se encuentran los 'reinos indígenas'. 3.- El sentido genuino de esta conmemoración del V Centenario no es otro que aquello que tenga que ver con una proyección hacia el futuro (J.C. Mariategui; A. Roa Bastos). Este saber histórico da lugar a un talante ético: la construcción de la comunidad de naciones iberoamericanas, tarea a la que Portugal y España no pueden renunciar.

Este talante desbaratará los planes de las élites mestizas que siguen tratando de eludir y frustar la liberación iberoamericana (su segunda independencia). 4.- El silencio más insultante, la negación más injusta, que en todo este Centenario, el Quinto, estamos haciendo de Africa; de tantos hombres y mujeres quienes a raíz de la llegada de los europeos a América comprobaron en sus carnes la captura y opresión, la esclavitud más insultante que la humanidad ha generado. El año 1992 no creo que sea la panacea para los desheredados de la tierra. Pero si nos urge a que cada aportación semejante a las sugeridas y muchas otras no queden en el olvido más insultante; insultante para quienes este año de Quinto Centenario sólo les aprovecha para seguir clamando (los más) o continuar ignorando (como hasta ahora), pero con los ojos cerrados.

Y ¿cómo es este cerrar los ojos? Nada más y nada menos que ir al pasado y despertar al presente con la esperanza anulada para resistir (Javier Muguerza) ante la realidad de un mundo cuyos habitantes siguen sin ser libres, ni iguales, ni solidarios; un mundo donde no está reconocida para todos la dignidad humana. Un despertar a la vida y no sentir revolverse las entrañas contra tanta injusticia. El no ver con los ojos de los débiles sino con los ojos de Los avasalladores. Este si que es el peor de los Fundamentalismos. José Manuel Castro Cavero


ANDRES TORNOS Escatología I. Publicaciones de la Universidad Pontificia Comillas. Madrid, 1989, 177 páginas.

-

IBID, Escatología II. Publicaciones de la Universidad Pontificia Comillas. Madrid, 1991, 263 páginas.

La llamada que el autor hacia, con respecto a la Iglesia en un articulo suyo, una década antes de esta obra sobre la escatología, era reveladora de las inquietudes y preocupaciones que animan todavia hoy su trabajo (cfr. A. Tornos, "Evangelio-Iglesia; fe-religión; cristianismo-catolicismo: Raices de una incomodidad", Sal terrae 797 (octubre 1979), pág. 687: "...nos parece una infidelidad a Jesús el que ella (la Iglesia) n o sepa encontrar su sitio en el mundo de hoy, es decir, con referencia a las tareas mundiales que hoy pertenecen a la causa de Jesús"). En el plano individual esta entraña de responsabilidad quedaría del siguiente modo: es urgente aprender a confesar nuestra fe, a integrarla con los contextos de la cultura de hoy. Porque ya no nos sorprendemos de nada, o de casi nada; así nos encontramos con cristianos que 'creen" en la reencarnación; la resurrección de Jesús ni se la plantean y les cuesta integrarla en 'su' fe...; todo un atolondramiento de interpretaciones. De lo contrario "sería verdad que la Iglesia se presenta como anticuada, y no sólo que tiene muchos años" (A. Tornos, "iAntigna o anticuada? Análisis de la dimensión juventud-vejez en la Iglesia" Sal Terrae 801 (febrero 1980), pág. 91). Con este empeño de inculturación de la causa de Jesús en el hecho sociocultural de hoy inicia el Autor su andadura peculiar por los terrenos de la escatología, de sobra ya reconocido en otras de sus publicaciones. Su proyecto queda de la siguiente forma: 1. Divide su obra, con todo un carácter global y de continuidad, en dos tomos; uno publicado en 1989, el primero, y en 1991 el segundo. Motivo que yo no logro entender y que me hace pensar que lo que ocasiona no es manejabilidad sino el encarecimiento en la librería.

2. Los cuatro capítulos del primer tomo (Escatología 0, se inician con uno que hace las veces de introducción, pues sitúa el planteamiento de la escatologia desde la peculiaridad que quiere desarrollar el Autor a la luz de lo que se ha hecho en el último siglo.


Los tres capítulos restantes forman laprimera parte, la cual estudia como núcleo temático: La esperanza aportada por Jesús de Nazareth.

3. El segundo tomo (Escatologia 11) presenta dos partes más (Parte 11: Las figuras de la esperanza en la historia de la teología, y Parte 111:Dogmática de la esperanza: la salvación como destino), con una se corresponde el capitulo V, con la otra del VI al IX. La obra finaliza con una Conclusión y un Apéndice sobre "La oración por los difuntos y el 'purgatorio' ", además de dos Indices, uno sobre citas bíblicas y otro sobre autores. Si ya de por sí el estudio de la escatología puede hacerse árido, el mayor peligro es convertir sus significados en 'teofisica' del más allá. En una especie de pensar sin los pies en la tierra y con ganas de rizar el rizo de lo incongruente. Por lo tanto el problema primero que se plantea a quien se acerca a este tema es: ¿cómo saber y decir algo, mínimamente coherente y razonable, sobre una cuestión de la que no constan experiencias palpables? Ya la pregunta-desconcierto del principiante desvela lo errado del planteamierito en el que se sitúa y desde el que opina: ¿Cómo dar credibilidad a puras especulaciones? Hasta aquí el desconcierto sobre el tema escatológico de las personas que no han tenido mayor acercamiento a las explicaciones tradicionales. Para quienes vienen ya conformados por un tipo de respuestas hechas y repetidas (deformadas las más de las veces) el empeño de reinterpretación (que es de purificación de elementos extraños que se le han ido aplicando) se presenta arduo, escabroso y a veces imposible, casi violento. El trabajo del Autor de la obra que comentamos tiene presentes, a todas luces, estos desafíos: a. primero, a las explicaciones de siempre las confronta con las aportaciones de las últimas investigaciones ofrecidas por la ciencia exegética. De esta manera muchas respuestas (sobre el juicio, infierno, purgatorio ...) que se fundamentaban en una determinada interpretación de textos bíblicos quedan trasnochadas por su incoherencia y adulteración de lo que significaban en su contexto originario, temporal y semita. b. segundo: centra la escatología en torno a la muerte y resurrección de Jesús de Nazareih, sin olvidarse del impacto que este acontecimiento causó en la conformación y recepción del evangelio en las primeras comunidades cristianas.


c. tercero: presenta la escatologia en conexión con otros tratados teológicos (sobre todo la Cristologia y la Exégesis). d. cuarto: en conexión con lo aportado por el concilio Vaticano 11, pero profundizando hacia un post-concilio (lo mismo que hay un contexto de preconcilio). Porque las preguntas de hoy son distintas, pues lo es la situación de los seres humanos de finales de milenio. Lo aportado por el Vaticano 11 como la centralidad de Cristo en la historia (en qué nos afectaría y afectaría colectivamente el creer en el Cristo) no es una afirmación ya desvalorizada, sino todo lo contrario; esta opción hace que pierdan su centralidad o protagonismo, para este tema de la escatologia, los temas clásicos de infierno, cielo, estado intermedio, muerte ... e. quinto: dejar sitio a la función critico-profética de la fe. En un mundo plural, el soporte de la cultura occidental no es el único y exclusivo sobre el que se asienta la escatologia cristiana. Bueno será fundamentar la escatologia desde las interpretaciones más rigurosas de la Sagrada Escritura, la Dogmática y las opiniones de los teólogos, pero queda un sitio bastante amplio para que desde otros contextos se siga pensando con novedad. Otro riesgo, acontece de hecho, cuando quien presenta y expone su saber escatológico utiliza un lenguaje y unas argumentaciones, como soporte de sus ideas, que niegan todo acceso más o menos inteligible y fácil a la mayoria de los bautizados y no bautizados que no forman la élite de sabios e ilustrados. Esto es pedir mucho, pero si es posible exigirle al Autor: 1. claridad en la exposición y presentación de los contenidos de la escatologia cristiana; 2. rigor en las interpretaciones que se estudian y ofrecen; es decir, rigor en los planteamientos y conclusiones.

3. exigencia del diálogo con los contextos socio-culturales, para quién hablamos y desde qué planteamientos. 4. dar cabida a la interpelación critica y profética de quienes nos planteamos la escatología. 5. agilizar y cuidar la expresión, la linealidad del discurso, el vocabulario.. . La mayoria de estas 'grandezas' las tenemos a mano en la obra de Andrés Tornos sobre la Escatología. Su lectura, en cambio, no se hace cómoda ni atrayente. Unas veces los contenidos, por su densidad y abstracción; otras, la


redacción es la que no ayuda a una lectura menos agobiante y pesada. Quizá una labor de poda más sistemática y selectiva en un último repaso y una mayor atención en las pruebas de corrección, hubiese eliminado algunas de estas críticas, así como los detalles de los paréntesis de las páginas 118 y 130 del tomo 1, que remiten a unas páginas pero quedan en blanco. Aunque su lectura dudo mucho que la pueda sobrellevar cualquier lector meramente interesado o creyente comprometido en su formación, a la luz de su innata capacidad y destreza de intelectual, siempre será recomendable. Más para unos que para otros. Los más, la gente, n o encontrará en esta obra ánimos para pensar porque les será dificultoso entender lo que leen. José Manuel Castro Cavero


CENTRO TEOLOGICO DE LAS PALMAS AFILIADO A LA UNIVERSIDAD PONTIFICIA COMILLAS LOPEZ B<)TAS, 8 LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

PRECIO EJEMPLAR:

1.OM) PTAS.


Almogaren 9, 1992