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Rimas con buena leche ÂŽ TomĂĄs Galindo


Del salón en el ángulo oscuro Del salón en el ángulo oscuro, de su dueña tal vez olvidada, silenciosa y cubierta de polvo estaba la plancha. ¡Cuántas camisas que da pena verlas, y los pantalones que no tienen raya! ¡Cúantas sábanas hechas un gurruño habrás vuelto a poner en la cama! ¡Ay! Pensé, cuántas veces la arruga me has dicho que es bella. Me engañas. Cualquier día te pego un berrido y un ¡Coño, levántate y plancha!

 Gabardina Nunca más, las manos en los bolsillos, bajo la lluvia despreocupado. Ir sin ir, a dar en cualquier lado, apagado en los labios un pitillo. Guiñar los ojos y ver el amarillo del arco iris en el farol mojado. Silbar, chaqueta al hombro, empapado, pisando charcos como un chiquillo. ¡Qué hermoso sentir cuando escampaba caer el agua cada vez más fina, y el primer rayo de sol que nos besaba. Hoy, cuando noto que el agua se avecina me pongo a andar, alegre, como andaba, pero esta vez... me llevo gabardina.


A tu culo Son estas nalgas tuyas tan seráficas como vibrantes élitros carnosas, alas de delicadas mariposas que van revoloteando melíficas. Menos mal que la carne ganó al arte y fundiose en tal culo tu belleza, tan muelle asiento y de tan buena pieza, que se pudiera verte y alabarte. Guárdeme dios de aquel culo de estatua que sea de marfil o alabastrino, y yo me guardaré el tuyo anforino, que es bien real y no de imagen fatua. Que yo me pierdo por tu culo humano, músculo exacto y bello cual ninguno (que un bien esté cercano es oportuno y a poder ser que caiga bien a mano) Otro día te digo lo que siento; a qué involucra mi espíritu elevado; cómo se ha sutilmente extasiado la poesía de mi pensamiento; mas, por ahora, te celebro entera en cuerpo y alma toda tú incluida, y en tu cuerpo un culo que es para mi vida prenda amorosa que me desespera.


Fina anécdota de la vieja y la sandía La sandía es un manjar de utilidad singular, tres cosas buenas depara así que comerla debes, porque se come, se bebe, y hasta te lava la cara. Imagina: Andalucía. Canícula. Mediodía. Un sol que es plomo fundío. Las moscas vienen y van. Las campanas ni talán. Los pajarillos... ni pío. una vieja muy revieja, gorda, fofa, culibaja, se está comiendo una raja de sandía, sin menear una ceja, sentada sobre una caja, la tía. Y sentada de tal modo ¡que está enseñándolo todo! Se ha remangado de más la saya hasta las rodillas y no se advierten puntillas encajes ni ...na de na. Que se ven ¡vaya por dios! en vez de una raja, dos. Y pasó el tío Manuel serio y circunspecto él, y no pudo por menos que fijarse en lo que no llevaba, no por caérsele la baba, sino más bien por cosa de espantarse. Y le gritó en medio del camino: -¡Que te se ve er chumino! Y le contestó la tía: -Ay, Manué, que no te coscas, que es por que, si no, las moscas me vienen a la sandía.


Lo mío con Scarlett Johannson Sé que estás buena, Escarlata, más que la Venus de Milo, una chica con estilo, una mirada que mata. Qué palmito, qué espetera, qué canalillo que luces. Cómo negar que seduces siendo mujer de bandera. Mas no te hagas ilusiones, lo nuestro no puede ser. Son sabios los corazones, y ya puestos a escoger, por un millón de razones yo... prefiero a mi mujer.

 Soneto culto Ven que te mido el pecho, si contienes catorce sílabas en consonante de pezón a pezón. Que en adelante ritmaremos mejor nuestros vaivenes. Te he de acariciar para que suenes de manera proparoxitonante, como poeta culto, pero amante, tan a tus pies (anfíbracos) me tienes. Acaba el soneto, el haiku, la lira Deja la poesía y hazme caso, ¿qué opinas del siguiente verso? mira: vente a la cama, niña, échame un polvo. Que San Juan de la Cruz desde el parnaso seguro que te dice: "Ego te absolvo"


Antología de polvos... de antología (claro) Un rápido en un portal, no está mal. En el asiento trasero de un Ford Fiesta, lo prefiero pero... en la arena de la playa cualquier costa es costa...rica En la arena de la playa, no falla, se te introduce y te pica por más que pongas toalla. Pero luego, qué bonito ir quitando grano a grano mano a mano y soplarse el ombliguito. De aquellos pecaminosos que te cuestan una pasta, yo no me pronuncio. Basta. (Dicen que son... prodigiosos) Todo el mundo se da cuenta que aplicarse no es igual que ser un profesional. (Yo no sé, ...mas se comenta) Qué emociones, qué aventuras, estar en el cine a oscuras bajados los pantalones, con John Wayne en la pantalla masacrando chiricaguas y uno que daba la talla ensuciando unas enaguas... Aquel entre los ribazos, eso sí era estrechar lazos; Qué bucólico, qué bello y cómo sonaba aquello, el grillo haciendo cricrí, la rana haciendo crocró uno que suspira, oh, otra que susurra... sí. La acequia que nos cantaba, la luna que sonreía, un perrillo que venía a ver lo que olisqueaba, y una hormiga en el escote


y una hierbita en el pelo... ¡y que no sientes el suelo cuando te estás dando el lote! Que ni sientes ni padeces aunque te salgan morados, que suelen salir en lados que enseñas muy pocas veces. Pero yo soy partidario del uso matrimonial del débito conyugal, de esos polvos de diario y sin nada de especial. Ver las bragas de algodón con el braslip Oceán cómo juntitos se van al suelo de un estirón. Ponerse como una moto, darle la vuelta a la foto de mamá, y aunque peligre hacer el salto del tigre provocando un terremoto. Y sentir esa emoción por mí que en tus ojos brilla y cascarme un coscorrón en el canto la mesilla. Y esa tele sonando lejana, y ese vecino que apaga su sed, y el camión de la basura en la ventana, y ese cristo colgado en la pared, y ese niño que llora, y otro ruido así como de lucha, y quién será el que se ducha a esta hora... Será que soy un nostálgico, tal vez un tradicional, pero le encuentro algo mágico al sabadete sexual, al tálamo bien mullido al somier con ese ruido de cigarra pasional, al pitillo de después y a dormir como benditos, tapaditos tapaditos, enredándonos los pies.


Mentira Miente el rico en lo que oculta, el maestro en lo que enseña, y no mentira pequeña, que es mejor si más abulta. El mudo miente por señas y la tierra cuando gira, mentira. Miente el médico que sana a quien nada padecía. Miente quien peca y expía para así pecar mañana, y el que se da con mas gana golpes de pecho sin ira, mentira. Por su honra indiferente miente también a menudo quien no se dice cornudo y no pasa bajo un puente, haciéndose el inocente si la hilaridad inspira, mentira. Miente la mujer que clama para su virtud socorro, cuando perdió aquel engorro no se sabe ni en qué cama el año que Cristo el gorro, y hoy por su honra suspira, mentira. Miente el marica coqueta su condición femenina cortándose la minina, y metiéndose en las tetas silicona de la fina que le oprimen si respira, mentira. Miente el juez cuando es untado, el santo cuando es ungido, la mujer que se ha vestido por haberse desnudado, y aquel que el gasto ha pagado pues es suyo lo que tira, mentira. Miente en su féretro el muerto


que ha dejado desolada a su viuda bienamada, cuando, de hecho, es más cierto que está el velorio desierto mientras la herencia retira, mentira. Miente el fornido galán que enloquece a las mujeres y presume de quereres. Miente el fornido galán, y miente... mientras le dan. Y todos los que vivimos, mentimos.


Parte de mí Es este enceguecido compañero que donde llego siempre está primero, una suerte de amigo y adversario que me hace renegar de su locura. Malhaya aquel placer que me procura volviéndome los sesos al contrario. Yo que querría ir cuerdo por la vida, pasar por pensador y por sensato, mas si me llama acudo sin recato dejando mi razón comprometida; hacerme el sordo fuera gran trabajo, alto se le oye... para venir de abajo. Parece chanza que algo tan pequeño (aunque en mi caso relativamente) aduerma la conciencia de la gente, y por la fuerza bruta de su empeño, en la vida del hombre y en su historia tenga tanta potencia decisoria. Algunas veces me parece que doy en pensar con distinta cabeza. A donde me encamino, me tropieza, si tengo duda ¿me diréis qué haré? ¡Antes que mis sensatas intenciones ...lo que me salga de los pantalones! De cuanto yo recelo, a ello se atreve, y aunque admito que este hecho algunos días en vez de sinsabores dé alegrías, cuando se mete por donde no debe... me equivoca del camino correcto, y ya no sé si voy bien por el recto. Así pugnamos la parte y el todo, aquello que planeo me lo barre, cuando yo digo so, él dice arre, y consigo quedarme siempre al modo del gato del refrán en reincidente, que se escalda y se escalda en agua hirviente.


Al hombre talentoso le hace esclavo y duele ver el cómo un hombre sabio rabie por esta cosa como rabio. ¿Se puede ser cabal de cabo a rabo? Feliz es la mujer, pues no lo tiene, por ello le confirmo que... no pene.


Rap de la pistola La pistola piensa lo que su dueño. Ella no vive aparte ni actúa sola. Mata cuando le dicen. Buena pistola... atenta, vigila, vela mi sueño. La pistola alumbra con luz aguda las sucias callejas de los suburbios, abre en un destello los ojos turbios, las persianas bajas, la esquina oscura. En los charcos de orina donde navega la última colilla de la buscona la pistola le sirve de comadrona al reflejo de luna que no le llega. Tiene brillo de rata, tiene brillo de plata. Su peso en la cintura te acaba, te completa. te llena de mesura Tiene algo de alcahueta, que a todas las muchachas las atrae indiscreta. Sopesarla emborracha porque la tibia cacha tiene tacto de teta. La pistola requiere manos de efebo, igual que para hacerte una manola, (hay que ser un marica con la pistola lo mejor es tratarla como a tus huevos). Llevando la pistola por delante, la pistola serena, la pistola conviene, miran de arriba abajo los que la tienen, para los nervios es tranquilizante, La muerte a todos iguala no reconoce la bala niños, mujeres, ancianos, reyes, papas, presidentes, premios nóbel y dementes, mata nobles y villanos. La pistola en nuestras manos hace el juicio moderado, es factor igualitario: no hay nadie más solidario que quien está encañonado. Con pistola no hay enanos, se crecen los más bajitos y atienden al ciudadano


sin tener que hablar a gritos. No, la pistola no vive aparte, es parte de ti, es esa parte que te deja vivir sin humillarte que al poderoso vuelve tu igual cuando sin ella no eres rival, Y recuerda, recuerda, recuerda, que eres el que tira de la cuerda, aunque seas un pringao de mierda, porque es tu mano quien la controla, porque no piensa, no, la pistola. (Tiene brillo de plata, tiene brillo de rata)

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Las herramientas de Manuela A otros les dejan dineros, títulos, palacios, tierras, cuando mi padre fue al cielo me dejó las herramientas. Las dos son de precisión, las dos tienen cinco piezas, funcionan que es un primor verme trabajar con ellas. De mi padre y de mi madre recibí enseñanza a medias hasta poder doctorarme y ascender a verdulera. ¡Verdulera, sí señora! Qué mala fama nos cuelga, que si somos malhabladas, que si brutas, que si lelas... ¡Pero to el que nos conoce sabe que eso son pamemas! Que detrás del mostrador una mujer que te atienda, y que te dé lo mejor que florece en nuestra huerta, a su precio, bien pesao, con su bolsa y su etiqueta y que te haya regalao, encima, alguna receta... ¡Eso no se paga en sueldos ni hay diploma en la carrera! Eso se mama de chica como yo, que de pequeña, los deberes del colegio los hacía en la trastienda: -¡Niña, pela estas cebollas! -¿Cinco por ocho? -¡Cuarenta! -A ver, de geografía, ¿las naranjas? -¡De Valencia! -¿Los plátanos? -¡De Canarias! -¿Y las coles? -¡De Bruselas! -Ahora música: a ver dime ¿este melón a qué suena? -¡A que está de rechupete! -Pues dale un tajo y merienda. Con esas y otras lecciones fui llegando a bachillera. A quien compro y a quien vendo no hay nadie que no me quiera,


allá en el mercao central los mayoristas me aprecian, reñimos... nos insultamos... nos cagamos en quien sea, luego un apretón de manos y ...eso es la compraventa. Cuando desfilo entre cajas los hombres se dan la vuelta, entre pícaros y amables buenos días me desean, yo cojo la mercancía y ¡hala! a hacer de camionera, que aquí hay que saber de todo; ser conductora, frutera, ama de casa, herborista, ser contable y cocinera, ser psicóloga y amiga de parroquia y dependientas. ¡Y hay que fumarse un cigarro de vez en cuando o revientas! Y luego de vuelta al tajo: ¿Las judías? De primera, se deshacen en la boca, ya verá usté si son buenas. Qué patatas, qué fresones, son de sidra las reinetas, están de chupi lerendi estas habitas tan tiernas; aquí tiene, dos, diez, quince, y veinticinco, sus vueltas; otro billete a la caja y otra clienta contenta. Hay quien hereda un tesoro y de las manos le vuela; para mi fortuna, yo... yo tuve mejor herencia porque con estas manitas, humor, trabajo, paciencia, ver amanecer a diario y no dormir media siesta, afán de superación, peleas con los de Hacienda, buen ojo, tino, medida, quebraderos de cabeza, ahorro y economía... ¡tengo la vida resuelta!


Prietas las filas Prietas las filas. Marciales cual cosacos. Cantando una canción ya tranochada. Saludando todos, la mano alzada, y oliéndoos unos a otros los sobacos. Os gustaría montaros otro atraco, perdón, quise decir... otra cruzada, y despertar a España, ya olvidada de la entrañable memoria de don Paco. Podéis ser brutos, pero no inconstantes, pues queréis que aún os dure vuestro invento; mas, si tras tanto hablar del movimiento negáis todo el que sea hacia adelante, ni aun de humanos teneis categoría, os quedáis, no sé si en piara, o en jauría.


Ya es poesía en el Corte Inglés La poesía (Poemas en oferta) Poesía, poesía que inundas el alma mía Noto que en mi pecho pía una golondrinería. ¡Qué alegría, qué alegría! Este romántico afán que mi corazón ardiente hace temblar como un flan y repartirlo a la gente. Este entregarse a diario verso a verso y letra a letra. Este ver cómo penetra en el lector tu ideario. Y saber que quien te lea hace de repente ¡plon! y comulga con tu idea y digiere tu emoción. Poder contar lo que ves, lo que gozas o padeces (que depende de las veces) ¡Y lo barato que es! No necesitas pincel ni mármoles ni alabastros, si abundan los poetastros pues sólo gastan papel... Qué gustito da, qué cosa, escribir una obra de arte con rapidez prodigiosa, y sin tener que esforzarte ¡no hay que saber expresarte! Pones palabras a bulto, y a quien quiera cuestionarte le dices que es un inculto. Haces una oda en el acto, con decir que eres abstracto... P'a mí que la poesía es arte y eucaristía. Pero alguna gente lerda, creyendo ser un mesías, "se dan" en sus poesías y te tragas cada mierda...


Encomio del puerco Desde el tierno ruiseñor hasta el silvestre jilguero, todos tratan con esmero de igualar a este cantor, mas esa utopía vana concluye al oír tu trino, pues a armonía no gana ave ninguna al... gorrino. ¡Oh, más preciado animal que los dioses han donado! ¡Oh! Suculento bocado de estructura tan genial y anatomía cuidada, que todo es bueno y es rico y desde el culo al hocico no se desperdicia nada. Y es tu caminar tan grácil, y tu mirada indolente, y todo tu gesto fácil, sereno tu continente y tu porte distinguido, que se adivina al momento por qué fuiste el elegido como el óptimo sustento. Y, como al pronto se ve sin tener que cavilar, fuiste el primero en entrar en el arca de Noé. Y estando tú en el arca bien la razón adivino, de por qué fue este patriarca el que luego inventó el vino. Como tú no hay, ni hubo, y, pues nada hay en ti malo se te adora en Cantimpalos, en Vic, Teruel y Jabugo. En todo el ceremonial que tu muerte significa es porque se sacrifica más al don que al animal. Si vivo hace que me asombre tu gallarda compostura ¿qué no me hará tu asadura, oh, mejor manjar del hombre? ¡Ya estás muerto, ya caíste! Ya empiezo a temblar de dicha. Ora, ya te convertiste


en deliciosa salchicha; ya la mano experta hizo el sabroso salchichón, las morcillas y el chorizo, los fardeles y el morcón; y porque no vengan solas las más famosas recetas, la butifarra, panceta, la longaniza y las bolas. Y en brillante colofón, tras de la asada cabeza y la crujiente corteza, su majestad, el jamón. Y porque no tenga fallos tan gastrónoma lección, de Madrid vienen los callos y de Segovia el lechón. Lechón de tan corta edad y de tan tierna osamenta que tiene la cualidad que de un platazo revienta. ¡Oh, recetario sin fin! Decir puedes sin engaño que no hay día en todo el año que iguale al de San Martín. Mas, detractores abusan que cuando les viene a mano, de tu hermoso nombre usan gritándoselo a un humano. Y es comparación fatal. Quien lo utiliza de insulto, sin darse cuenta el inculto, vitupera al animal. Que el perro es el gran amigo del hombre, dicen los lerdos, mas, oíd, que yo os digo que no es el can, sino el cerdo. Y aunque os parezca capricho y esta razón os asombre... ¿desde cuándo ha puesto el hombre tanto nombre a un solo bicho? Y... pues eres el primero, amigo guarro, tocino, puerco, marrano, cochino, cerdo y gorrino ¡te quiero!


Amor Posible (Cuplé aflamencado y barriobajero) Él era un poeta existencialista que escribía ripios en una revista. Ella era una estatua obra de Llimona, que en medio del parque quedaba tan mona. Y cómo sufre el pobrecito que tiene roto el corazón, porque una amante de granito es una gran complicación. Él vuelve al parque por la noche con gran sigilo y precaución, y de una bolsa de aluminio saca un jugoso chuletón. Pone el bistec en tales partes que no me atrevo a mencionar, y se refrota con tal arte que suelta lo que ha de soltar. Allí le encontraron en un mes de enero, una mañanita tirado en el suelo. A su bienamada estaba abrazado, igual de desnudo y petrificado. Ya eran dos estatuas y las dos yacentes, en una postura más bien indecente. Nadie entendió de aquel poeta que la quisiera de verdad. Sólo que estaba majareta y que era una barbaridad. Qué sabrán amores lo que es malo o bueno, ¡y hay muchas mujeres que merecen menos...! (Y a quienes de esto se escandalizaban les diré que, encima, a ella ...le gustaba.)


 Oda al adelgazante Biomanán Biomanán Biomanán si contigo hago gluglú en lugar de hacer ñamñam adelgazo cantidú cantidubidubidú y me pongo hecho un kingong y me pongo hecho un tarzán y tendré un tipo fetén y ligaré mogollón las niñas me dirán "ven que te quiero conversá" igual que en un culebrón y ligaré a tutiplén y todo me saldrá bien y seré un tío molón y le diré tururú a mi novia con sus cien ciento cincuenta - doscién de pecho, cintura y cu y me echaré una novia bur burbujita Freixenet oh, qué dicha, que ilusión no parecer un balón cabré en el espejo al fin y me la veré otra vez cuando vaya a hacer pipí (que no es cosa baladí verse la minga, pardiez) Gracias, oh, Biomanán por desengrasarme así y haberme devuelto a mí mismo. (mecachis, el último no pega...)


A Ricardo Blázquez, obispo El ser un pastor de Cristo Pese a ocasionar mil penas también tiene cosas buenas… ¿y el glamour con que me visto? Dónde se ha visto más charme, que el púrpura cardenal… y el anillo… no está mal. No, yo no puedo quejarme. Qué figura tan devota, yo acabaré en camarlengo con esta estampa que tengo puesto así como la sota. El hecho de ser curita no entraña beligerancia con finura y elegancia al revés, la facilita. Siempre fui el niño bonito de la curia episcopal dicen, y no dicen mal que soy de un tacto exquisito. Al servicio del Señor no promoveré un infierno a los miembros del gobierno como el otro Monseñor, con acosos y castigos, pues yo soy de otro talante, y de ahora en adelante… Monse para los amigos.


A Rouco Varela, cardenal Tonseñor Rocco Varela predica como no hay dos: -"Dale a dios lo que es de dios, y lo del césar... si cuela" Que no hace falta votar, que el mejor gobierno, opina, es la inspiración divina y en vez de votar... ¡rezar! Que la democracia acabe, que es el pastor el que sabe qué es bueno para la res digo... para el feligrés. Y que vuelva la peseta que el euro me está liando, y que se acabe con ETA a fuerza de metralleta ¡nada de dialogando! Que vuelva al aula el rosario y religión en lecciones; bolleras y maricones que regresen al armario. Ni vasco ni mallorquín, catalán ni castellano, como enseña el Vaticano ¡hablemos todos latín! Como cura me compete al parroquiano hacer ver que España no puede ser grande, libre y diecisiete". Hace del gobierno el blanco y en sus iras no desmaya. Como mi memoria falla... ¿Ya estaba así contra Franco? Es por esto que rechazo que nos venga predicando aquello de "a dios rogando"... basado en el derechazo.


Paseo por las Rías Bajas de Galicia -He descubierto un lugar que aunque no venga en el mapa está en la zona más guapa que puedas imaginar. -¡Ya me lo puedes contar! -A Noia y Porto Do Son te acercas en un pispás, y todo el camino vas de emoción en emoción, de Muros a Corcubión. Qué bosques y qué verdores, qué azules son estos mares, qué paisajes tan dispares, qué paleta de colores pintando tantos primores. Cómo se come y se bebe, en Padrón unos pimientos… qué mariscos suculentos, y un ribeiro que se atreve con el pulpo y el percebe. -¿Y encima se come bien? -¡No creo que pases hambre. La Pesquería del Tambre es para comer fetén. Los demás sitios… ¡también! -¿Y el indígena cómo es? -¿El gallego? Hospitalario, es amable y voluntario si sufres algún revés siempre te ayuda cortés. -¿Y cómo son las mujeres? -¡Son una barbaridad! ¡Qué hermosura, qué beldad, el mayor de los placeres es verlas por donde fueres con ese andar que te mece. Lo mejor de todo el viaje no es el comer, ni el paisaje: ¡la mujer! Que hasta parece


que lo demás desmerece. -¿Y el tiempo, qué tal? -Según. Qué mujeres… ay, amigo… -¿Y el tiempo? -Pues ya le digo… y unos ojos… y unas… y un… Te miran y te hacen ¡pun! -Vale, vale, ya entendí. ¿Y el centro dónde me pilla de toda esa maravilla y ese paraíso. Di. -Hombre, muy fácil. Aquí


Made in Japan (letra para un bolero) Me prendé de ti desde que te vi en aquel escaparate. Lindo querubín, tu cuerpo infantil me condujo al disparate. Me ruboricé cuando pregunté tu precio a aquel dependiente, y él me dijo que dependía de si con pilas o a corriente. Y ya en nuestro nidito de amor quitándote la ropa interior me maravilló esa perfección. Piel de melocotón. Y cuando te hice mía advertí cómo se movía en ti ese silencioso motor, que dichoso me hace sentir. Desde entonces soy un hombre que voy por el mundo sonriente. Pues la vida entera sabré que me esperas siempre dulce y complaciente. El tiempo al pasar no te afectará, siempre tu pecho turgente, y tus nalgas duras, lisa tu cintura y tus labios tan ardientes Yo ya no sé que más puedo pedir. Soy, desde que te tengo, feliz. Un día yo me mato, te quito el termostato y te pongo al max. Y así los dos juntitos en un cortocircuito hacemos ¡plas!


Misiva de amor respondiendo a otra Respondiendo a la anterior carta de doña Manuela, no corta el mar, sino vuela, Cayetano el solterón: Señorita Manolita, amor de mis entretelas, que de toas las Manuelas es usté la mas bonita, la mejor, la más salá, la alegría de mi vía. Mientras su carta leía con la alegría que da que confirme lo que habemos entre usté y un servidor sentía como un ardor que es bueno que sofoquemos. Qué voy a decirle a usté si ende que tenemos trato, no he sacao los pies del plato es mayormente por que, como un fino caballero, espero alguna señal. Y la suya no está mal... yo diría que me entero. Yo también le he dao alguna que usté habrá considerao ...algún achuchón le he dao alguna noche sin luna como varón bien viril. Y yo con mi perspicacia noté que le hacía gracia ver mi... reflejo gentil. Y por más que hubiera signos de que usté a mí me gustaba, por cómo se me abultaba, siempre hemos estado dignos. Ahora ya no puedo más. Ahora yo ya me desato. Manuela, si no te cato, el corazón me hará ¡plas! Te he de desatar los lazos, las enaguas y las ligas, todito porque me digas lo mismo, pero en mis brazos. He de besar donde pisas,


que ya encendida la llama que se queme hasta la cama, y que se queme sin prisas. No sufra ya más vergüenza, se le pasará el ser dama cuando me quite el pijama y entre mis brazos se venza. De letras yo no soy hombre, pero números sí sé, ya verá los que le haré, ¡alguno pué que le asombre! Escribiendo esta respuesta me ha dado como un sofoco, y ya no espero ni un poco, me voy a entregarle esta y a ponérsela en la mano. Del pudor ya me despojo, obre con ella a su antojo. Uno que lo es, Cayetano Posdata: Es un disparate, pero te retrataré inclusive sin corsé, si quieres que te retrate.


Oda al carajillo Dicen críticos a cientos que quita el aburrimiento, te llena de calorcillo y convierte en un momento al más tímido en un pillo. Pues es el único invento que te mata el gusanillo ¡hay que hacer un monumento al que ideó el carajillo! ¡Oh, néctar de los dioses, oh, ambrosía! Negro brebaje que empapa los sentidos, oh, dulce forma de empezar el día aportando energía a los dormidos. Eres del alma el linimento mágico que impide que me vuelva esquizofrénico, infundiendo en mis venas enigmático tu vigoroso ardor tan energético. Estás tan majo metido en tu vasito, con tu cuchara, tu azúcar y tu plato que con sólo mirarte ya me excito me templo, me enervo y disparato. Cuando en mano humear te veo tu efluvio penetrando hasta mi olfato, me recorre un suave cosquilleo que me hace enfebrecer si no te cato. Y es que la vida cobra otro sentido y las cosas se ven de otra manera cuando después de haberte consumido me llenas de euforia mañanera. Tibio licor que inundas mis entrañas. Eres traidor, cual corresponde a un vicio, pues entras suavecito, pero engañas, y acabo cascándome en los quicios. Mas... qué intenso gozo el verte, qué emoción olfatearte, qué gustito paladearte y qué delicia el beberte. Sólo hay algo que me inquieta, que me causa desazón, desde que aquel gran poeta dijo: - "Esta es la cuestión, ¿carajillo de coñá, o carajillo de ron?"


Los muertos (Calypso) Por qué guardamos a nuestros muertos en esas cajas que están tan prietos, y les dejamos, pobres difuntos, en esos nichos que están tan juntos, donde cualquiera puede habitar, donde carecen de intimidad. Si van los deudos y se equivocan, y hasta le rezan al que no toca. Llega la viuda por su marido y encuentra un ramo que es del vecino. La pobre viuda se desespera ¿será una amante que le recuerda? Imaginando un adulterio se va hecha polvo del cementerio. En esas tumbas no hay quien viva, hay que buscarles alternativa. Allá en el Tíbet, despedazados, bajan los buitres a devorarlos, pero son sucios los carroñeros, dejan el monte que da asco verlo. También solía el pueblo vikingo dejar sus muertos en un barquito; ahora sería desagradable hacer windsufing junto a un cadáver. Los mayas guardaban con esmero a sus difuntos en un puchero, y los ponían bien ordenados como si fuera el supermercado; sólo que sin letrero que indique que estos potitos son de cacique. En Roma poco se complicaban, porque cogían y los quemaban; esa sería la solución, y se ahorraría calefacción, pero otro fallo se nos presenta, que contamina más de la cuenta. Dejan los siux a los parientes en un cañizo a que se aireen, pero es un foco de enfermedades porque los moscos van a millares. Mejor no hablamos de Oceanía, que alguna tribu se los comía... Así que abogo porque volvamos


como en Egipto a momificarlos. Porque una momia de calidad es un adorno original, y hasta podrías utilizarla de paragüero junto a la entrada, o, qué perchero más ideal que si pusieras un tío carnal. Hasta te harías tu muertoteca y cambiarías tías por suegras, y así variar la decoración poniendo un primo en el salón. Porque una momia de confianza, entre que luce, y que acompaña, y que te viste toda una estancia, te ahorra el buen gasto que es un sepelio, te hace un servicio y da un consuelo.


Político Político que con tu verbo nos aturdes, prometes solución a tantas cosas y en forma tan harto milagrosas que te debes creer Virgen de Lourdes. Ya teneis a la audiencia amodorrada con tanto castigar nuestras orejas, que oiros es oír rezos de viejas, porque decir... decir, no decís nada. Su sonrisa se prueba ante el espejo, halla la que le va pintiparada, desarruga un poco el entrecejo, se la pega con cola en poco rato, y cuando al cabo la tiene bien sujeta aparece el señor con una jeta de no haber en su vida roto un plato. Y es que la publicidad, esa ciencia del engaño, consigue cualquier apaño, dulcifica la maldad y hace sabio al ignorante. Así coloca a buen precio desde un político necio a cualquier desodorante. Su imagen venden con tanta desfachatez como tino, y consiguen de un pollino un político que encanta por su grácil oratoria, su apostura y simpatía, cuando mejor estaría dando vueltas a una noria. Tanto insisten que algo queda, que es eso lo que pretenden, pues, al fin y al cabo, venden monas vestidas de seda. Cuando en la tele los ves tan arreglados, tan pulcros, tan seriotes y tan bellos, y que además parecen todos ellos de esos que no se peden ni en privado, yo pienso para mí todo contrito que, o bien es verdad que son sinceros, o que en vez de mirar un noticiero estoy viendo el anuncio de un bonito. Unas diarreas me dan cuando les veo esas sonrisas hipócritas que ostentan los que la vara del poder detentan, que rezuman soberbia y cachondeo.


Qué espectáculo triste el de esta tierra plagada de mendigos y parados, de ciudades frías, de montes quemados, de jóvenes viejos, de ríos de mierda, de pueblos sin agua, críos sin escuela, cagadas de perro, pasotas, drogados, calles sin un árbol, putas quinceañeras, viejos sin sonrisa, barrios marginados, niños delincuentes de mirada tierna. Aun sabiendo lo cierto de los hechos, siguiendo la costumbre, españolitos, lejos de obrar os tocareis los pitos quedando, tras cornudos, satisfechos. Lo peor es que todo lo sabemos, y a pesar de que no nos engañamos, por el ojo sin niña nos pasamos todo lo que hay que hacer, y que no hacemos


A Camilo José Cela Te vas, Camilo, a bajar de cabeza a los infiernos, pues no vamos a creernos que te vayas a salvar. Allí podrás blasfemar en medio de tantos cuernos. Verás los cuidados tiernos que te van a dispensar. Aquí te agradeceremos despojar de disimulo el idioma. Y tus lecciones siempre las recordaremos: ¡Mamón, a tomar por culo! ¡Coño! ¡La puta! ¡Cojones!


Neandertal (Rap) Yo quiero ser neandertal y así volver a comenzar. Borrón y cuenta nueva La bomba y se acabó Todo el mundo a la mierda que no quede ni dios A hacer fuego con palos tendremos que aprender, verás qué divertido cazar para comer. No habrá prisas, ni gordos, ni infarto al corazón, cuando no haya relojes ni haya televisión. Quiero vivir en las cavernas Los rascacielos a hacer puñetas Sin policía. Sin polución. Sin Vaticano. Sin dirección Sin puta idea de educación. Sin Levis. Sin Marlboro Sin Pepsi. Sin control Sin oír los cuarenta Y sin despertador Cuando tengamos ganas nos reiremos. Y cuando no tengamos nos joderemos. Y si nos falta algo de diversión los unos con las otras haremos el amor Mucho mucho mucho haremos el amor.


Cuando esha me dejó (tango) Cuando esha me dejó pense muy seriamente abandonar este vashe de dolor. Me entregué al alcohol completamente sumido en la desesperación. Mi vida carecía de sentido, me iba a trabajar como un robot y volvía tan triste y tan vacío... no hacía más que ver televisión. La casa se me caía encima. Resonaba mi paso en el salón. Recordaba su voz que me decía tantas cosas. Recordaba su voz: Sha estás aquí. Qué tarde que has venido. Sha estás aquí. Sha ha shegado el señor. Me has llenado de barro el pasisho y por tu culpa se ha pasado el arroz. ¿Te has mirado al espejo? ¡Dios, qué trazas! ¡Pero si has vuelto a perder otro botón! ¡Si te vas a mear, hazlo en la taza, que luego he de limpiarlo siempre sho! Cuando esha me dejó, pensé muy seriamente abandonar este vashe de dolor. Me sobrepuse. Pensé ¡he de ser fuerte! y decidí afrontarlo con valor. La he visto hoy. Salía de una fiesta. sho la miré y esha me miró. Con sus seis hijos camino de la escuela. y sho en la más abshecta perdición. Volví a la juerga muy deprimido, porque en su ausencia, así me va, sin más consuelo que mis amigos, las mujeres, el juego y el champán. Aún recuerdo su voz que me decía con aquesha dulzura angelical... Mira a ver dónde tiras la colisha que me tienes hasta aquí con el fumar. Que, aunque no tenga nada que ponerme, mientras a ti para vicios no te falte... Un día me voy y no vuelves a verme y, ¡desgraciao! ashá te las apañes.


¡Al júrbol! Ya está la gente expectante, ya los pulsos se aceleran, ya se agitan las banderas y mil gargantas vibrantes atruenan en los oídos. Hay quien mastica una faria, infartos de coronaria, hay desmayos y vahídos producto de la emoción, pues no hay nada más bonito que escuchar sonar el pito y ver que rueda el balón. ¡Ay, fútbol de mis amores, ay, balompié de mis forros! Verdugo de mis ahorros, causa de mis sinsabores, de mi alegría y mi pena, pues igual que una mujer, das un rato de placer y luego, ciento de arena. Mas no lo puedo evitar si en viendo a los jugadores campear con mis colores me vuelvo loco de atar, y grito, y me desgañito, y vivo una pesadilla, y el día menos pensado me quedo en la grada frito y habré de ser retirado por el recogealmohadillas. Es que el fútbol es pasión que no acaba en el estadio y que se vive a diario con el alma y la razón. No hace falta ser astutos para ver en un instante que es un estado constante y no noventa minutos. No es una mera afición, ni hay una oculta virtud ni es que un club es más que un club, ¡es que es una religión! Ved en estos nuevos templos que por doquier proliferan


sacerdotes que se esmeran en ser el mejor ejemplo de nuevas generaciones, que formarán una grey que lleve al deporte rey dentro de sus corazones. El juego del balompié es algo tan atrayente, colorista, sugerente, que, como al pronto se ve, resulta una mezcla doble, el trazo de la pintura y el vigor de la escultura conjugadas en el noble deporte, que es ejercicio de humana fraternidad, expresión de libertad que nos aleja del vicio. ¡Oh, alivio de mi mal, suavizador de mis quejas, sueño infantil que me alejas del triste mundo real! Escudo que me proteges de políticas, intrigas, sobresalto y fatigas ¡jamás querré que me dejes! Sin tu maternal amparo ¿cómo podría olvidarme de la ONU, del rearme, la delincuencia y el paro, de la amenaza de hacienda, de los yanquis, de los rusos, de políticos obtusos y el resto de la jodienda? Por eso, mejor haré en olvidar lo que temo y adorar a algún extremo, o recordar a Pelé. Sería un hermoso plan traer balones a miles y llevarse los misiles ¡la UEFA en vez de la OTAN!


Profesía Me lo dijeron ayé la lengua de doble filo que te peíste hase un me en la boda de tu primo. Otro se habría extrañao, yo, me quedé tan tranquilo, porque es que yo te conosco dende que éramos shiquillo y compartiendo pupitre supe de tu malo hábito. Recuerdo la ve primera, que me cogió de improviso, era en mitá de un dictao y me vino un airesillo como a col y arcantarilla, como a muerto y a podrío, como a cuadra y a corrá, que casi pierdo er sentío; se me cayó er lapicero ar suelo der retemblío, y tú me estaba mirando con cara de yo no he sío con peca y con coleta cogida con do lasito, Y dende preescolar has depurao tu estilo. Por eso no me extrañó er que te hubiera pedío, seguro que a mala leshe, en la boda de tu primo. Y es que mira que ere guapa, va provocando suspiro, un monumento de hembra una mujé de tronío, pero tiene er ojete de un sargento del ejérsito, de una familia gitano que hubieran senao choriso, de un guardiasivir en moto, o de un perro con moquillo. Eso viento que produse en un cristiano no es visto, p'a mí que lleva un demonio apretao en tu organismo. Y luego va y lo suerta


en la boda de tu primo. Que uno que sobrevivió a aqué cuesco asesino me ha contao de pe a pa er episodio verídico. Que estaba er cura disiendo si lo quiere por marío cuando sonó un terremoto un cañonaso, un bramío, der árside ar campanario, y der atrio ar peristilo que apagó er sirio pascuá y dejó al cristo torsío, se desmayó la madrina y se le cayó ar padrino, coroné de artillería, la Cru San Hermenegildo. ¡Qué trueno!¡Qué sambombaso¡ ¡Qué tamborraa!¡Qué estrepìto! Er novio se puso blanco, la novia como un membrillo Si despué de la tormenta viene la carma... ¡no vino! Lo que vino fue una peste por sorpresa e imprevisto que dejó a los invitaos a do deo der desquisio arsortos, estupefasto, desencajaos y livìdo. Ello con cara de póquer, ella con el abanico. Tuvieron que despejar la filas tre, cuatro y sinco y sacá lo insensario de repuesto er monaguillo. Qué pedo te echaste, rica. Lo que te vieron me han disho que levantaste la pierna pa'a soltal-lo a propósito, que der fruto de tu vientre ¡se te levantó er vestío de semejante huracán que llevaba comprimío! Me lo dijeron ayer las lenguas de doble filo Te pediste a mala leshe en la boda de tu primo Otro se habría extrañao Yo me quedé tan tranquilo


Por eso no te invité a la mía: por lo mismo. Porque te gusta pederte pa jorobá a tu prójimo.


El padrón (letrica pa un merengue) Cuando te tachen del padrón ya vas a ver lo que es bueno. Subirás una escalera muy larga que llega al cielo. Entrarás a un gran salón donde el tribunal espera para juzgar si tu vida es digna de recompensa. En un rollo de papel de varios metros de largo el arcángel San Gabriel te irá leyendo los cargos. Que si mentiste. Que si robaste. Que si dijiste. Que si callaste. Que si ultrajaste a la viuda, que si pegaste al anciano. Te mereces el infierno porque fuiste un hombre malo. Llorarás por tus maldades y te cagarás de miedo, y le pedirás clemencia revolcándote en el suelo. Pero intervendrá el Señor, que, como sabes, es bueno, y dirá que te perdona tus pecados más perversos. Mas no brinques de contento ni te dé por alegrarte, que una eternidá en el cielo, eso no hay dios que lo aguante. Si te quieres divertir apúntate en el infierno. Verás qué guapo que quedas con tu rabo y con tus cuernos. ¡ Uy, uy! ¡Ay! Mamá yo quiero ser un diablito de esos que tienen rabo y cuernitos. ¡Uy, uy! Desencadenar


todos los males, y poder tentar a las mortales. ÂĄUy, uy!

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Al príncipe Felipe con motivo de aparecer en un dibujo follándose a su prójima en la portada de El Jueves A Felipe de Borbón, el futuro rey de España, El Jueves le mete caña con un chiste facilón. Pero lo echan en la tele y se entera el juez Del Olmo y exclama: -¡Esto es el colmo, a la trena los papeles! El Jueves lo leen cuatro pero con este teatro no hay quien se lo haya perdido, eso es tener mala pata, al señor juez le ha salido el tiro por la culata. Seguro que en La Zarzuela don Felipe y su Letizia no querían ser noticia de esas de la vieja escuela: -Si pasa algo así otra vez... que no nos ayude el juez.


El día de san Jamás El día de san Jamás no habrá cosa que no pase, los niños darán la clase y el maestro estudiará. El día de san Jamás habrá sol hasta de noche, irán los peces en coche y las vacas volarán. El día de san Jamás no harán falta lapiceros, se escribirá con los dedos y la nariz borrará. El día de san Jamás llevarán perros y gatos calcetines y zapatos y el que tenga frío un chal. El día de san Jamás en vez de verdulerías, abrirán hombrecerías y una col te comerá.


Llegó la navidad Llegó la navidad y todo el mundo es bueno. Llegó la navidad y erradicó el veneno. Llegó la navidad y las penas se van conforme uno descorcha botellas de champán. Llegó la navidad y el lobo se hace oveja con cada campanada que suena en nochevieja. Nos pondrán en la tele galas y maratones, donde dan los banqueros limosnas de millones (en el fondo son buenos, la gente piensa mal si cree que sólo buscan desgravación fiscal) Se van de vacaciones todos los asesinos, y retraen sus garras los astutos felinos. Llegó la navidad y ya todos jugamos a lo que nunca dejan de jugar los amos. Llegó la navidad que a todo el mundo iguala. En la recámara duerme como un niño la bala. Llegó la navidad, las buenas intenciones brotan como las setas por todos los rincones. Perderemos la paga, la salud y la piel, en las fauces hambrientas de algún Papá Noel. Iremos en familia a la misa de gallo (habrá que ir al asilo para sacar al yayo) Les llevarán los reyes a los niños hambrientos, muñecas, pelotones y libritos de cuentos; el ruido de sus tripas sonará a villancico y hará que se conmueva en su mansión el rico, y tras sentir gran pena por el que nada tiene, se hinchará de turrón... y hasta el año que viene.


Rap del cagadero sentada en la taza con la jeringuilla clavada en el brazo y no se movía estaba vanesa muerta en el retrete estaba vanesa muerta de repente con la boca abierta como si gritara los brazos abiertos como si volara llamó al juez de guardia el dueño del bar a ver si la quitan que quiero mear a la policía le dijo el forense vaya mes que llevo con esta son siete dijo el policía la noticia es buena cuantos más la palman hay menos faena en la puerta el váter alguien escribió el cartel siguiente prestad atención aquí se caga aquí se mea y los que pueden se la bombean y por la mierda tol mundo viene hay quien la echa o se la mete aquí se sueña aquí se duerme aquí se vive aquí se muere se murió la tía en el cagadero toda la pandilla


entramos a verlo mierda en las paredes vĂłmito en el suelo dos gotas de sangre salpicando el techo aprende la historia del retrete aquel no entres en un vĂĄter donde no hay papel

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Sin palabras (Habanera despiadada) Juan conoció a Teresa una tarde de abril. Se le cayó el pañuelo y él se lo dio gentil. Y se quedó extrañado, pues ella nada dijo, pero encendió en su pecho su sonrisa un hechizo. Y cuando la veía le saludaba, en cambio, no sabía cómo abordarla. Mas, cuando llegó el día en que se decidió, Ella, en lugar de hablarle, esto escribió: -"Yo no quisiera herirle, por su finura, mas quisiera advertirle, soy sordomuda. Si lo que usted pretende no es burlarse de mí, gustosa de su brazo me encantaría ir" Fueron los dos felices en su noviazgo. Suplían sus miradas los comentarios. Ella miraba al cielo, apretaba su mano y era como un te quiero saliendo de sus labios. Pero a amor tan ardiente y apasionado no bastaban los besos ni los abrazos. Así, una tarde aciaga, en el cuarto de Juan, sus ardientes pasiones deciden sofocar. Cuando tiene a Teresa en pleno abrazo, el vigor de su amante se viene abajo.


Juan, llorando de risa, suelta una carcajada. La pobre sordomuda no comprendía nada. Y es que, cuando ella goza no se da cuenta de los ruidos que hace, los gemidos que suelta. Suspira que dirían que estira la cadena. Respira como un perro después de una carrera; y ya, cuando se nota que alcanza lo más bueno, se pede que resuena con un ruido de trueno. Juan, que aguantaba el tipo ríe como un percebe. Y la pobre Teresa, quién sabrá lo que cree. Que se ha burlado de ella, que sólo era una chanza. Y loca por la angustia, ve abierta la ventana... Sin dar crédito Juan a lo que ven sus ojos, entre risas y llantos va entendiéndolo todo. Sabiéndose culpable, cegado por la pena, con el corazón roto se reúne con ella. Aquí termina el cuento, quién lo diría, que los dos estén muertos por una tontería.


Día de San Valentín Pa decirte que te quiero te regalo este poema, porque es que tengo el problema de andar corto de dinero. Pero sé que tú, mi vida, con tu corazón amante, como si fuera un diamante lo aceptarás conmovida. Con movida... porque esperas menos verbo y más parné, pero te dedicaré estas palabras sinceras: Chiquilla, me tienes loco, estás que quitas el hipo, pero no por tu buen tipo ¡que das susto como el coco! Pero a mí eso me da igual, lo que importa es lo de dentro, y si tú eres un encuentro entre humano y animal no voy a fijarme en eso, ni en que bizquees tampoco, ni en que te laves tan poco que siempre huelas a queso; ni en que te cuelguen las tetas, gracias no tengas ninguna, que serías la vacuna a la lujuria en porretas. Aunque vomitar me hagas cuando te voy a besar, y se puedan proyectar películas en tus bragas; te quiero con tus defectos, chilles como una olla express, calces un cuarenta y tres y te pedas con efecto. Aunque tengas almorranas, ojeras, granos, verrugas, mollas, morreras, arrugas y sudes a palanganas; y se te caiga a puñaos el pelo cuando te peinas.... para mí tú eres, mi reina ¡la que corta el bacalao!


Disimulo (Salsa) Es un chico que se mueve en la buena sociedad. Destaca porque es muy serio y por su formalidad. Quiere labrarse un futuro y una reputación, y llegar a magistrado de la corte superior. Jamás acude a un baile guateque ni discoteca; si la música se oye él se sujeta las piernas, cierra los puños, prieta los labios y trata de evadirse de lo que está sonando. Dice: "Me gusta el arte de la pintura, fina poesía, la arquitectura. Música y danza no. Ni soñarlo. Tengo muy mal oído no puedo remediarlo" Pero son todo excusas. Porque lo cierto está en que lleva el ritmo dentro del cuerpo. Cuando se queda solo los pies se le van. Hasta por las paredes se pone a bailar. En un frenesí ciego se pone en trance y a veces amanece ante que pare. Si lo mirara alguien moverse pronto sabría a qué atenerse. Lo notaría el que lo viera Y él no querría que se supiera.


Porque cualquiera al verlo bailar no tardaría en adivinar que no es de playa su piel morena, más bien le viene de sus abuelas. Que es un mestizo disimulao como el del bote del Cola-Cao.


Dejémoslo claro (o hasta en la basura hay clases) Robaciegos, viles, chulos, malfollados, forajidos, soplapingas, malparidos, comemierdas, daos por culo, monicacos, metepatas, tontos del culo, mezquinos, chupasangres, mangurrinos, felones, bellacos, ratas, ruïnes vomitahistorias, engañaviejas ladrones, alimentados de escoria, bobos, idiotas, follones, burros, macacos, bandarras buscavidas, maricones, cancos, sátrapas, bujarras, hijos de puta y cabrones ...no alcanzan a los etarras.


Taxidermista Tuve una novia taxidermista que disecando era una artista. Eran sus obras tan expresivas que parecía que estaban vivas. Por embromarme se le ocurrió poner un oso grande y feroz, justo en la puerta que da a su cuarto. Y a mí, al entrar, me dio un infarto. Me fui derecho al más allá. Quedó la pobre venga a llorar. Por recordarme en su aflicción guardó un recuerdo consolador. Cuando se siente más apenada, toma en sus manos la prenda amada, y se consuela, la pobrecita, todas las veces que necesita. Y yo a dos velas, que más allá también se pasa necesidad.


Sobre el cambio climático Claro que ha cambiado el clima. Pero si no hay más que ver cómo viste la mujer, ya sin casi nada encima. Iba en agosto con manga, blusa y falda a la rodilla, y ahora cualquiera chiquilla se mueve por ahí en tanga, Antes echaba a nevar en cada ciudá de España Pero hoy sólo en la montaña, para poder esquiar. Que cambia el tiempo, pues sí, pero ¿cambia para mal? ¡Si el de antes era fatal! ¿No estamos mejor así.?


Tuareg "Dos mujeres y un hijo y cuarenta camellos" El que así me lo dijo, era un tuareg de aquellos. Los que viajan felices con la estrella a su lado desprecian los matices de lo civilizado. Él ya tenía todo lo que necesitaba. Yo admiraba su modo de ser feliz sin nada. Yo tengo mi dinero, mi casa, mi seguro, como soy europeo no le temo al futuro. Trabajo mucho, es cierto, no tengo tiempo apenas, pero sí me divierto. Hay muchas cosas buenas en mi vida: mi esposa, mi perro, mi jardín, un buen libro, esas cosas... los amigos... en fin... Tengo los ingredientes de la felicidad si no hay inconvenientes llegaré a gran edad, llegaré a ochenta y pico, y no estaré tan mal. Moriré siendo rico ¿Se puede pedir más? El tuareg no entendía de qué le estaba hablando. "Estoy bien si de día no va el viento soplando, y la noche la paso mirando las estrellas mientras me bebo un vaso de leche de camella".


Usano Qué bonito que es Nasvile, Sítel, y Niu Orleáns, qué bonitos los misiles que rayando el cielo van Qué bonito que es Manasas Qué bonito Nueva York, qué bonito cuando pasas por Járlem dentro de un For. Qué envidia me dan los indios qué envidia me dan los negros qué mala suerte he tenido ¡nacer junto a los Monegros! ¡Yo que siempre quise ser tejano y llevar sombrero, caminar como Yon Güein, pilotar un bombardero, bailar lo mismo que Fred y presenciar un rodeo. ¡Ay, quién fuera americano, blanco, sajón, protestante, votante republicano, varón, y hasta militante del ku-kux-klan georgiano. Ser un gángster italiano y tener una beretta y salir en Los Soprano tirando con metralleta Ser negro y cantor de yas con los dientes como un piano triunfando en el cotton clab Eso sí es una pasada como ser yanqui no hay nada al lado de eso ser vasco es más tranqui que ser yanqui pero es un asco. No es lo mismo gritar gol que ver jugar al beisból ¿y el baloncesto? ¡qué es esto! no se parecen en na lo de aquí y la enebeá. Yo sueño con ser usano de la USA de mis amores porque allí todo es más sano y las cosas son mejores.


En vez de flamenco hay blus, no hay Zapatero, que hay Bush y en lugar de tener rey allí tienen a Bil Gueits Viva la familia Monster la isla de Manjatán viva el general Cáster y el siete de Michigán. Viva la Coca y la Pepsi el Güiston y el Luquiestrái y la momia de Elvis Presli y las gafas de Ray Charls que viva Conecticúz, y Güisconsin y Güichita y quiero ir a Jolivúz aunque sea de visita.

Vacaciones Ese torvo gesto, ese semblante. Esa expresión de perro apaleado. Ese mirar siniestro, atormentado. Ese pecho vencido hacia adelante. Ese paso cansino, vacilante. Ese entrecejo fruncido y arrugado. Esa sonrisa de anuro desinflado. Ese aire de bronca y mal talante. ¿Hay un grave problema que le inquieta? ¿Simplemente será que está beodo? ¿O será que ha perdido la chaveta? ¿Qué le habrá trastornado de este modo? ¿Se habrá pillado un pelo en la bragueta? Volvió de vacaciones. Eso es todo.


Vidamascope (Cha-cha-chá) La vida es más fácil en el cine que en la vida. Quisiera pedirle algún cambio al guionista. No pido que le den un óscar a la mía. Pero qué tal si consiguiera un buen final Yo quiero mi vida en technicolor. Ser protagonista del mejor guión. La dureza de Humprey. La ternura de Dean. La soltura de Tony. La prestancia de Sean. La elegancia de Cary. Y la cara de Flynn. La estatura de Gary. Y el hoyito de Kirk. Que empiece con la niñez de Shirley Temple. No, qué cosas con la familia de Alberto Closas. La escuela donde enseñaba mister Chips Y nunca donde se crió Oliver Twist. Las chicas que rodean a James Coburn Pero no las novias de Fu-Manchú. Casarse con Michelle Pfeiffer en persona Divorciarse si se convierte en Lina Morgan Los hijos de Matar un Ruiseñor, me van Que no sean como los de la familia Trapp. Trabajar en Ringlind And Bros. ¡qué guay! Y aquí estoy en el puente sobre el río Kwai Soñar


con Mary Poppins en su tiovivo. Despertar si te atacan los cuervos de Hitchcock Acabar como en Duelo al Sol Gregory y no en la cuneta como Cruella de Vil. Quería mi vida en technicolor, pero me fastidia saber que así soy: Con la labia de Harpo, el aplomo de Lewis, el ingenio de Abbott, el andar de Chaplin, la dureza de Woody, de Karloff el mirar, el tipazo de Oli, ¿la elegancia, dirán? ¡La de Mario Moreno... no podía fallar!

Y allí respiras Llega uno corriendo, va y se sienta. Agarra su tebeo o su revista, porque así se entretiene o documenta, caso de que la cosa se resista. De paso que haces fuerzas, te diviertes, y al cabo de un ratito, ves contento el alivio tan grande que se siente al acabar el acontecimiento. Luego coges papel de ese finito para echar la firma sin temores de darte una rascada en el culito. De la cadena suavemente estiras, y, como aquello quizá no huela a flores, te sales al balcón, y allí, respiras.


Ya es poesía en el Corte Inglés La primavera (Poemas en oferta) Viene la primavera, mariposas, vuelven las golondrinas, nacen flores, arrullan con sordina los amores, ...y todas esas cosas. Oh, la primavera, la sangre bulle. (cualquier locura se le atribuye) A los chicos les sale tanto grano... Las chicas anticipan el verano yertas de frío por ahí las ves, tomando el sol de abril en una playa y limpiándose los mocos con la toalla, por culpa del Corte Inglés. Viene la primavera. Todo pía, trina, arrulla, suena, canta. pese a la amenaza de la gota fría y lo que es peor: semana santa. Primavera, qué desbarajuste Primavera, qué batiburrillo. Si hay una estación que no me guste, si el clima puede ser un embuste, si tienes que vestir un mercadillo de jerseises, blusas, bañador, katiuskas, sandalias, chubasquero, bufandas, calcetines y sombrero, gafas de sol, visera, y bronceador. Otro efecto secundario de este mal del calendario: cuánto ripio se compone. Hay un brotar de poetas que salen como las setas desde todos los rincones. Y todos loan a mayo, y todos cantan a abril. ¡Pero qué gente más gil, ojalá les parta un rayo! Y luego los tortolitos y claro, sus tortolitas, que van haciendo manitas, besándose los morritos, siempre haciéndose arrumacos y qué bonito es amar... ...y te seré siempre fiel...


¡a quién quieren engañar! ¡Salidos como verracos! A ellas se les licua el Que el amor primaveral igual que una granizada mete ruido, te hace mal y luego se queda en nada. ¿La primavera es hermosa? ¡La primavera es un asco! Y al que me diga otra cosa... os prometo que le casco.


¡Guz Lor! Hay una nueva invasión que nuestro lenguaje acusa, y procede de los USA, de la pérfida Albión y la tierra del gabacho, y consiste en un empacho de voces de importación. Si don Miguel de Cervantes levantara la cabeza ¡ay, dolor! con qué tristeza la volvería a bajar al ver las burlas constantes que le infligen sin cesar la desidia y la impureza del español al hablar. Podemos viajar en yet como la jai sosiaití; andarnos de japeníns, de gogós y mayorets. Para ver a las vedés nos marchamos al naiclú, y conseguimos un fler bebiendo en el ambigú con alguna seximbol, lo mismo que los plaibóis. Vemos films de Jolivuz; bailamos el rocanrol, y el que es un poco andergrún come franfurs de drastor. Nos gusta mucho el espor, sobre todo si hay ferplái, y nos disgusta el refer cuando nos pita un orsái en algún mach de futbol, todo porque algún linier carece de savuarfer y nos ha birlado un gol. Hoy el aroma es buqué, se pulveriza en esprái, lo que se copia es coprái, bebemos vino chambré y escuchamos un lonplái de güiquén en el chalé. Nos marchamos de turné en un coche con reprís. Vemos en un magasín


de un remeic el palmarés y tomamos vozca o yin, o un escoch güisqui onderroc; y hasta leemos comics cagando en el uvecé, es decir, el vaterclós. Este es el mundo al revés, la vergüenza nacional, la mancha de nuestro honor. Y es que no saber inglés es un serio jandicap para hablar en español

A quien calumnia para que algo quede, diciéndole, aburrido, que no enrede. Oh, tú, cerril, chiquilicuatro majadero, pardillo, lameculos, pelamangos, canco, avientabulos, comemierda, bandido de teatro, cabrón, cretino, gil, macaco, monipodio, ababol, hijodeputa que además de serlo lo disfruta, pazguato, mameluco, monicaco, mamporrero, zopenco, berzotas, tontolaba, energúmeno, mendrugo, granuja, sinverguenza, vil, tarugo, maricón, mamón, tocapelotas, te morirás y otro cantamañanas tomará tu lugar; yo, convencido de que eres el mismo malnacido que sigue jodiendo la marrana. (Si en algo se distinguen mis "leales" es en que todos los tontos sois iguales).


Los santos (Villancico) Ande, ande, ande, con el santoral. La marimorena que pueden montar

(estribillo)

Van a poner en el cielo portero automatizado, y el pobrecito San Pedro se va a quedar en el paro. Y se va a armar una buena con San Francisco de Asís, cuando sepan que se ha hecho militante de Green Peace. San Cristóbal solicita que le pongan ayudantes, porque con las autopistas con un santo no hay bastante. Santa Cecilia abandona de patrona musical, pues dice que no soporta el Rock ni el Heavy Metal. San Marcos Evangelista está probando animales, porque el león se ha hecho artista de la Metro Goldwyn Mayer. Les pondrán un nombre nuevo a los Santos Inocentes, que tal como andan los tiempos... aquí todo el mundo aprende. Ande, ande, ande, que in excelsis Deo también el cotarro se les pone feo


Rock del juzgado de guardia Yo no comprendo cómo a la gente puede agradarle el alcohol, que es un producto inconveniente y es altamente turbador. Yo, señoría, siempre procuro el evitar su ingestión, pues me produjo más de un apuro. Maldito vicio el del porrón. Cuando en las bodas grita el padrino ¡Vivan los novios! -Cada vez soy el patoso que tira el vino y pone perdido el mantel. Si hago la foto, con gran destreza, del niño que va a comulgar, siempre le corto media cabeza y saco el pito y el misal. Veo una chica que está sentada. La saco al baile de un tirón y luego observo, al agarrarla, que mide un metro más que yo. Si una mañana llamo al trabajo y aviso que me siento mal siempre me encuentro algún jefazo justo en la puerta del billar. Llego a mi casa de madrugada. No me entra el jodido llavín, le doy al timbre y abre en pijama mi vecino el guardiacivil.


Pues soy abstemio, no veo claro qué culpa tengo yo esta vez. Si es la farola, como declaro, quien cruzó en rojo, señor juez.


Cierta niña... ...es un bicho pequeño e incordiante, que disfruta poniéndose delante y conoce el modo y la manera de estorbar cuando sea, y a cualquiera. Me dirás, te pongo por ejemplo, quién escribe un soneto alejandrino cuando la niña se pone en plan cochino a desmigar un dónut por el suelo. Ahora mismo, en pleno desafío, se pone a berrear, porque no quiero que chupe el chocolate con el dedo. Qué hago ¿le grito, o le sonrío? Porque no hay quien eduque a esta enana que sólo atiende si le da la gana. Querría ver a Bécquer o Espronceda puestos a escribir de esta manera: tengo a la niña puesta en mis rodillas, armada de papel y lapicero, no sé si quiere pintarse las mejillas, saltarme un ojo, volcar el cenicero... pero sí que he de estarme bien atento para evitar que logre algún intento. Tenía en la derecha mi bolígrafo, mas ya lo tengo ahora en una oreja, sin tiempo de anotar ni medio párrafo, pues de un lapicerazo en una ceja me ha hecho ver las estrellas esta cría. Con el brazo izquierdo la sujeto, y cuando más agarrada la tenía me suelta una patada que me avía y me hace retemblar el esqueleto. Con una mano escribo, y la segunda es la que el lápiz parricida aparta, con otra mano la trabo, y con la cuarta evito otra patada que me tunda. Y no es que sea algún ente inhumano, mas no lo puedo hacer con menos manos. Y es que con esta niña tan cargante que da más vueltas la bruta que una noria, ¿quién es el guapo que pasará a la historia? vamos... ni yo, ni Quevedo, ni Cervantes. De buena gana le cambio su Lepanto por esta cría que fastidia tanto, porque escribo con ella dale y dale y me sale después... lo que me sale


Cuando esha me dejó (tango) Cuando esha me dejó pense muy seriamente abandonar este vashe de dolor. Me entregué al alcohol completamente sumido en la desesperación. Mi vida carecía de sentido, me iba a trabajar como un robot y volvía tan triste y tan vacío... no hacía más que ver televisión. La casa se me caía encima. Resonaba mi paso en el salón. Recordaba su voz que me decía tantas cosas. Recordaba su voz: Sha estás aquí. Qué tarde que has venido. Sha estás aquí. Sha ha shegado el señor. Me has llenado de barro el pasisho y por tu culpa se ha pasado el arroz. ¿Te has mirado al espejo? ¡Dios, qué trazas! ¡Pero si has vuelto a perder otro botón! ¡Si te vas a mear, hazlo en la taza, que luego he de limpiarlo siempre sho! Cuando esha me dejó, pensé muy seriamente abandonar este vashe de dolor. Me sobrepuse. Pensé ¡he de ser fuerte! y decidí afrontarlo con valor. La he visto hoy. Salía de una fiesta. sho la miré y esha me miró. Con sus seis hijos camino de la escuela. y sho en la más abshecta perdición. Volví a la juerga muy deprimido, porque en su ausencia, así me va, sin más consuelo que mis amigos, las mujeres, el juego y el champán. Aún recuerdo su voz que me decía con aquesha dulzura angelical... Mira a ver dónde tiras la colisha que me tienes hasta aquí con el fumar. Que, aunque no tenga nada que ponerme, mientras a ti para vicios no te falte... Un día me voy y no vuelves a verme y, ¡desgraciao! ashá te las apañes.


Contra mí mismo (Y los demás poetastros) Poeta de aluvión, atroz castigo, haces que la emoción importe un higo. Azote de la voz y del idioma, tú, que dejas las musas en porretas con las ristras de versos que perpetras. Que por ningún camino vas a Roma, y expones sin pudor puzzles de letras. Tu palabra me pica como un grano, como un grano no... como un sarcoma. Me da vergüenza ajena que tu mano, que podría servir para algo sano, como sacarte mocos o rascarte, utilice la pluma de escopeta y ametralle la lírica y cometa o lesa humanidad, o leso arte. El tener vocación no da derecho a poder desarrollarla. Tú imagina que en lugar de poesía es medicina. ¿Te iban a dejar sajar un pecho y llamarte aprendiz de cirujano? Escribir es igual, sólo es distinta la mancha, que no es sangre sino tinta. Poeta de aluvión, mi igual, mi hermano. Torero de salón, cristo gitano. Vas de la voz que clama en el desierto, cuando es más cierto, que no saldrás a hombros sino muerto. Que juegas al billar con una idea y queriendo ponerla en un jardín la arrastras por su cieno y su purín, embarrándola en todo que la afea. Es que tienes la rara habilidad de pisar las rosas, enturbiar las fuentes, resaltar la fealdad, guardar en un cajón las mariposas y cagarte en la puerta del ausente. Ignaro en gramática y sintaxis, sin zorra idea de la ortografía, lector de metro y de peluquería,


que confundes el culo con la praxis. Que dices que la rima condiciona... porque eres incapaz de un pareado. O mutilas aquello que emociona por encajar un ripio más rimado. Que al buen poeta la rima no encorseta. Y rimar siendo poeta malo es envolver la mierda de regalo. Poeta de aluvión, octava plaga, que tienes como don lo que empalaga. Fregatriz que leyó un libro una vez, que en gramática estuviste siempre pez. Tú que haces llorar con un sainete, tú que confundes ritmo y sonsonete. Que dices darte un aire a lo Quevedo... sin indicar que ese aire es de algún pedo. A ti, que te suena a chino la armonía aunque emborrones folios cada día. Que en tus escritos no hay mierda que no pises ni tópico con que no nos martirices. Aunque desprecias lo que no conoces vas de sofisma en sofisma dando coces. Vuelve a la celda acolchada, a la cocina, al taller... vuelve a tu esquina; hazte de una oenegé, métete a gánster, haz punto, guisa, cría hamsters; deja la poesía, va, que la estropeas. ¡Y aún extraña que luego no se lea! Ojalá que te pase lo que a mí, que fui tan mal poeta como tú y, tras pensarlo mucho, Belcebú me condenó a internet cuando morí.


Yo he bebido por dos Yo he bebido por dos, fumar... por cuatro, y follar... he follado por cuarenta. Fui al infierno como otros al teatro. Tengo acciones del parnaso en venta, amigos en la cárcel, y una cuenta de carajillos de aúpa en la cantina; a quien tocar el culo en una lenta, y alguien con quien hablar en cada esquina. Porque hay que hacer rutina del derroche, fichar como juerguista y calavera, hacer el loco un martes por la noche y que te mojen los de la regadera, Saber la idiosincrasia del taxista, que te conozcan los de la cruz roja, que te seduzca alguna feminista, que los munipas te la traigan floja. Hay que vivir, caray, vivir de veras, no como los yupis que parecen nuevos. Ser cid campeador de las aceras, hacer lo que te salga de los huevos. Hay que dejarse caer por los barrancos del canalillo de todas las dragcuins. Fumar lo que no venden los estancos, beber chupitos de hielo con orín. Vivir sí, pero sin despertadores. A horas fijas despiertan las gallinas, los condenados, sus ejecutores, los pobladores de las oficinas. El hombre grapa unido al formulario. Mujer de beige, niño de uniforme. Funcionario de gris, tonto estepario, ¿Pero hay cosa más gris que un funcionario? Y tú eres especial y de otro mundo. Tú no te vistes en el corte inglés. Tú eres un filósofo vagabundo. Tú miras el rebaño y no te ves. La claridad te atiza de repente, un crochet de verdad a los cuarenta. Cabeza en uvecé caes en la cuenta de que has perdido el tiempo estérilmente. No has hecho, dicho, ni plantado nada, Tu vida es un borrón que no recuerdas. Y tu sospecha ha sido confirmada:


que tus amigos son todos unos mierdas. Pasó tu gamberrez, como los granos. Resulta que el amor se te ha olvidado. Que tus huesos ansían los veranos. Resulta que te quitan lo bailado. Me queda una úlcera de tanto churro, una pensión del INSS para ir tirando, una peli en el plus cuando me aburro y este reúma que me está matando.


La solterita incierta Y yo me la llevé al huerto creyendo que era mozuela, y resultó que tenía un cipote entre las piernas. Fue un viernes de botellón y casi por compromiso Yo le había echao el ojo al escote y al culito que de las mujeres es lo primero en que me fijo, como todos, auque luego no lo digan, yo lo digo. Qué guapa, qué piernas, qué tipazo y qué palmito qué estatura sin tacones, qué ojazos y qué morrito. Vamos, que me hizo tilín ¡Y tolón tolón me hizo! Y allá que me planto yo con mi verbo, con mi estilo de depurado donjuán: "Hola chica ¿no te he visto, dónde fue que no me acuerdo...? ¡En algún sueño bonito! ¿Estudias? ¿Trabajas? ¿vienes mucho a este sitio?" Total, la saqué a bailar, bebimos unos chupitos, luego otros, y otros más, y le dije que el penúltimo y ya la vi yo dispuesta, y la lengua nos metimos y como vi que tragaba, pues ya la invité a mi piso. Ella, tímida, asustada, -¿Estás seguro?" me dijo. Y yo le dije que sí, que seguro y que salido. Fuimos a mi apartamento, allí al dormitorio fuimos, yo me quité los vaqueros, ella se quitó el vestido. Ella se quitó el sostén yo me quité el calzoncillo y le enseñé que tenía firme y viril organismo.


Ella se quitó las bragas y también mostró... lo mismo. ¡Lo mismo no: más! ¡No puede ser! ¡Jesucristo! ¡Era una venus con polla, una afrodita con pito! ¡Por qué, señor, por qué a mí, que me va a dar un vahído! Pero ella se me acercó, me dijo: -Ven, ángel mío, no tengas miedo de mí que por ti yo seré un lirio, yo seré lo que tú quieras, tu mujer, tu hembra, tu vicio" Pasé la noche en sus brazos feliz como duerme un niño, mas turbado me dejó, pero me dejó a gustito. Esa fue la vez primera que probé el dulce racimo, Abrió ella para mí las puertas del paraíso, nada me quiso negar y a mí ...igualmente me quiso. Ahora somos felices y matrimonio legítimo, tanto monta y monto tanto que nunca nos aburrimos. Que quien lo prueba repite, que es lo que siempre se ha dicho.


Mancillela Y yo que la quería y mancillela. Yo, que por ella di cuanto tenía, que cálida a mi cuello se prendía, obviando su pureza atropellela. Estaba ajena a todo y yo ¡olvidela! ¡Ella que fue la envidia en quien veía que por su belleza mi faz se sonreía hasta el atroz momento en que... ¡manchela! Y aunque sólo le introduje la puntita ¡voto al cielo que estoy arrepentido de ese lapsus brutal que ahora me irrita! Pues me senté a comer, y en un descuido se me pringó mi hermosa corbatita su punta en aquel plato de cocido.


Zen Estaba el maestro zen Marsupilami Brhamalatripa oyendo el piar de los pájaros, a la sombra de una morera y meditando sobre la vida tras de la vida. En eso miró hacia arriba y divisó unos gusanos de seda alimentándose de las hojas de la morera. El maestro bendijo al gusano de seda con estas palabras: Oh, tú, el más humilde de los hermanos vivos. Tú que en tu mansedumbre contienes el misterio de la belleza. Tú que mueres para darnos las finas sedas de colores con las que cubirnos y adornar nuestros cuerpos. Tú, humide gusano, eres en realidad nuestro maestro, ya que trabajas para que otros se beneficien de tu muerte. En esto que uno de esos gusanos cayó sobre el cuenco de arroz bashmati con verduras que estaba comiendo, y el maestro zen Marsupilami Brhamalatripa exclamó ¡Mecagüen dios, el puto bicho de mierda, qué ajco! Y se fue a un MacDonalds. Moraleja: desconfía de los filósofos, que algunos tienen un cuajo...


Ya es poesía en el Corte Inglés La muerte (Poemas en oferta) La muerte no hace distingos La muerte a todos iguala La muerte trabaja los domingos La muerte... mira que es mala... Está uno toda la vida viviendo a todo vivir y cuando empieza a salir la cosa algo divertida... ¡que te tienes que morir! ...qué jodida. Lo que me sabe muy mal no es morirme solamente, sino el que aquí quede gente y que todo siga igual. ¡Yo que me creía tanto, tan genial e irrepetible! Qué de gente imprescindible se apila en el camposanto... ¿Y si tenían razón los curas con el infierno? ¿Y si voy al fuego eterno? ¡Joder, vaya situación! Porque yo no sé qué espero para el día que me muera, igual voy a la caldera del señor Pedro Botero. Yo lo que saco en concreto es que morirse da miedo y hasta que pase, me quedo aquí con el culo prieto. ¡Pero lo peor que tiene es que te avisa la aviesa! Pero luego cuando viene siempre coge de sorpresa, porque nunca es buen momento siempre te chafa un buen plan; si estás comiéndote un flan; cuando estás bailando un lento en la disco si has ligado; En un viaje del inserso; o cuando estás inspirado y justo en mitad de un ver


Rimas con buena leche - Tomás Galindo