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todasadentro SÁBADO 11 AL VIERNES 17 DE OCTUBRE 2014 AÑO 11 Nº 532

Distribución Gratuita

diálogo

40 años de pasión patria en la voz y el Cuatro de Cecilia

Pp. 8 y 9

literatura

Juan Rulfo se vino de Barcelona en la memoria de una crónica de Gabriel Jiménez Emán

Pp. 12 y 13

teatro

Arnaldo Mendoza se pierde en el laberinto de la creatividad y la recreación poética

Pp. 6 y 7


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sábado 11 de octubre de 2014

Distribución Gratuita

40 años de pasión patria en la voz y el Cuatro de Cecilia

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Cultura de radicalidad indígena

todasadentro SÁBADO 11 AL VIERNES 17 DE OCTUBRE 2014 AÑO 11 Nº 532

diálogo

la voz de la casa

literatura

Juan Rulfo se vino de Barcelona en la memoria de una crónica de Gabriel Jiménez Emán

Pp. 8 y 9

teatro

Arnaldo Mendoza se pierde en el laberinto de la creatividad y la recreación poética

Pp. 12 y 13

Pp. 6 y 7

Todasadentro N 532 Cecilia Todd Foto: Ubaldo Zabala o

CONTENIDO CRITERIO NACIONAL 3 ¡Qué viva Guaicaipuró, Atahualpa, Tupac Amarú, Tecum Human!. ¡Qué vivan todos ellos que están aquí con nosotros, comandando la resistencia de los pueblos del continente!. Escribió el Comandante Hugo Chávez para honrar a los verdaderos héroes MÚSICA 4Y5 La escuela de música José Reyna sigue siendo influencia motivadora de creación

Acaba de finalizar el Tercer Congreso Nacional de Cultura, el cual giró en torno a una necesidad imperiosa, la de radicalizar nuestro proceso transformador bolivariano y llevarlo a su reforma intelectual y moral. Es decir que la tarea está en profundizar la Revolución cultural y hacerlo desde la cultura comunal. Es bastante probable que, por lo general, cuando se piense en comunas, se haga desde la perspectiva de organizaciones postcapitalistas que empiezan a surgir en el seno de las mismas relaciones de producción basadas

en la explotación de clase realizada por los dueños de los medios, de los bienes y de su destino. En fin, es bastante probable que la esencia de comunas, fundamentada en las culturas de los pueblos originarios, precapitalistas e igualitarios, esté quedando por fuera a la hora de radicalizar la Revolución Bolivariana hasta convertirla en una revolución verdadera, es decir, en una revolución cultural. Claro, desde Todasadentro estamos reflexionando en voz alta acerca de algo que nos parece clave. No estamos cuestionando ni emitiendo

juicios de valor sobre el tema. En todo caso, sí, pidiendo que incluyamos cuanto antes, la definición de comuna que es inherente a la organización cultural de nuestros pueblos indígenas, aquellos de los que se preserva una historia oral y también de los que existen registros escritos (aunque estos hayan sido redactados por los dominadores o vencedores). Lo hacemos, justo cuando el Congreso Nacional de Cultura se declara en asamblea permanente y se sabe que sus conclusiones presentadas en plenaria el pasado domingo cinco de octubre de

2014, son puntos de partidas múltiples para las políticas y estrategias de gobierno, en función de alcanzar los objetivos del Plan de La Patria. Lo hacemos también, en este momento cuando celebrar la Resistencia Indígena es un orgullo, luego de siglos de padecerla ante los poderosos imperios que se han debido enfrentar y aún se enfrentan. Los modelos de comunas de nuestros pueblos indígenas, son, hoy más que nunca la mejor raíz que debe caracterizar nuestra radicalidad de Revolución cultural. Y... ¡Qué valga la redundancia!

LAS LÍNEAS DE LIRA

@rnvindigena Parlamento Indígena conmemora 522 años de la Resistencia Indígena

PLÁSTICA 10 Y 11 El artista Omar Cruz pinta a Bolívar desde la década de los 80 porque es un compromiso impagable y eterno

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@tongorocho Y a cada ataque, responderemos con victorias

HOMENAJE 14 El poeta trujillano Chino Valera Mora es una de las voces más hondas de este país de versos

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@cenalfilven Cultores y creadores otorgan el Premio Nacional de Cultura a Hugo Chávez

CRITERIO NACIONAL 15 Nelson Guzmán relata que Gallegos se sirve en Doña Bárbara de un arquetipo de mujer fuerte que marca las luchas que se dan en el tejido social

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@VTVcanal8 #LaFoto - Pdte. @NicolasMaduro: la cultura también es un campo de batalla entre la Patria y la antipatria Unirse a la conversación

Sistema Bolivariano de Comunicación e Información

Director: Iván Padilla Bravo / Coordinadora de Fotografía: Mayrin Moreno / Equipo de Redacción: Michell Valdez, Camila Lessire, Sergio Chapman, Horacio Ramírez, Cristina Salazar y Oscar Acosta/ Corrector: Henry Rojas / Fotógrafo: Ubaldo Zabala / Diseño y Diagramación: Erika Estrada, Jorlenys Bernal, Fredmy Quintero y José Sojo / Ilustradores: Iván Lira y Xulio Formoso / ISSN: 1856-058X Depósito legal: pp200401cs787 / Versión Digital: en www.ministeriodelacultura.gob.ve / http//: aporrea.org / Tuíter: @todosadentro / Dirección: Centro Simón Bolívar, Torre Norte, piso 19, El Silencio. / Teléfono. 0212-484.71.18


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criterio

Comandante Supremo

Los verdaderos héroes de nuestra historia Quiero rendir tributo, por ejemplo, a ese grupo de verdaderos héroes de resistencia indígena, a Guamá, iniciador de la Guerra de guerrillas en Cuba, indio rebelde, a Enriquillo, de República Dominicana, quien derrotó a los españoles una y otra vez, y al que nunca lograron someter y desapareció por allá en las montañas, se sumó de nuevo a la tierra, pero nunca se rindió, Enriquillo. Quiero rendir tributo a Urraca, quien resistió con éxito contra los invasores en Panamá, durante muchos años, rindamos tributo al Nicarohuan, quien se convirtió durante nueve años en una pesadilla para los conquistadores en suelo nicaragüense, Nicarohuan. Rindamos tributo a Cuaotemoc, el inmortal defensor de Tecnochtitlan, y a Tecun Human, el de las plumas verdes, verdes, verdes, Jefe Supremo del Ejército Maya-Quiché en Guatemala y tenaz opositor de los conquistadores. Rindamos tributo a Lempira, Señor de las sierras de las neblinas, quien en Honduras resistió a los opresores durante seis meses hasta ser victima de una traición, a Teamastle, quien en pleno periodo colonial acaudilló una gran insurrección en Nueva España, hoy México. Rindamos tributo al bravo Guaicaipuró, terror de los españoles aquí mismo en el Valle de los Caracas. Guaicaipuró, se convirtió verdaderamente en el gran caudillo, en el gran líder y el terror de las tropas asesinas de España, famosa es la leyenda el día en que murió Guaicapuró, después de haber visto como mataban a sus hijas, niñas todavía y a su mujer. Sobre el cadáver de su mujer, y sobre el cadáver de sus hijas, el Cacique, sale pecho abierto y enfrente al pelotón de asesinos, españoles, y les dice por supuesto en su lengua, en su idioma caribe de los Caracas, les dice: “Vengan españoles, vengan para que vean como muere el último hombre libre de esta tierra”. Y murió de pie luchando contra el pelotón español de asesinos. A qué Corte Internacional habría que llevar a los asesinos de niños, de niñas, que descuartizaban, partían en pedazos sus cuerpos y freían en aceite sus cabezas, y las

colocaban en una estaca a la entrada de las ciudades para escarmiento de los demás, esa era de terror como no se conoce, no hay comparación con aquella era de terror y luego se fueron por el África y llenaron el África de terror, de sangre y de muerte, esto hay que decirlo, se molestan algunos en Europa, que nos importa que se molesten en Europa algunos, si estamos diciendo nuestras verdades, la verdad que viene gritando desde quinientos años y más años de atropello. Bueno rindamos tributo a Pizquesuza, el gran Señor de los Chibchas de las montañas de los Andes, defensor de Bogotá. Rindamos tributo al grande Atahualpa, victima de la barbarie conquistadora, a Rumiñahui, quien hizo prodigios de valor en el actual territorio ecuatoriano, a Tupac Amarú, rindamos tributo al gran Tupac Amarú, quien sembró la semilla de la rebelión, que germinaría en la gesta independentista, al invencible Lautaro, quien condujo al pueblo Mapuche de victoria en victoria hasta que fue traicionado y asesinado, a su lado el gran Caupolicán quien corrió el mismo destino. Recordemos también, ya hermanos, ya entrado el siglo veintiuno, al gran Toro Sentado, el inmortal vencedor de Coster, en Little Big Horn, a Toro Sentado. ¡Qué viva Toro Sentado!. ¡Qué viva Guaicaipuró, Atahualpa, Tupac Amarú, Tecum Human!. ¡Qué vivan todos ellos que están aquí con nosotros, comandando la resistencia de los pueblos del continente!. Levantando las banderas de la dignidad, del heroísmo, de la leyenda, del sueño y de la vida, que vivan ellos en nosotros, que vivan en nuestros hijos, que vivan en nuestros ríos, que vivan en nuestros mares, en las piedras de nuestras montañas y en lo más profundo de nuestro amor, son los verdaderos héroes de nuestra historia, pongamos, pues, las cosas en su lugar, hermanas y hermanos, vayamos por el mundo diciendo esta verdad, o estas verdades. Hugo Chávez Caracas, sábado 11 de Octubre de 2003

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LA ESPUELA

DE UNA ¿ Cuándo y a qué vino a Venezuela Ernesto Che Guevara? Kelvin Gutiérrez

No sé

Joel Ovalles

Desconozco la respuesta

Humberto Sánchez Referencia

Lo que puedo decir es que este libertador está junto a la reina María Lionza

Ernesto Guevara de la Serna, El Che visitó, en 1952, buena parte del territorio nuestroamericano. Era estudiante de medicina e investigaba acerca del flagelo del Mal de Hansen o lepra. Entonces pasó por Venezuela.


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música

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Motivación al logro en la parroquia San Bernardino

Tradición musical conduce a la excelencia

Escuela José Reyna impulsa el desarrollo creativo en consonancia con los valores sociales del nuevo milenio

A

las faldas del Waraira Repano, y con su influencia motivadora de creación, florece la escuela José Reyna, que conduce al estudiante a alcanzar altos niveles de excelencia. Teniendo como base la diversidad étnica y pluricultural, su educación apoya la evolución musical, en concordancia con valores sociales locales, regionales, nuestroamericanos e internacionales. En la sede del conservatorio, adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Cultura, y ubicado en la parroquia San Bernardino, su directora, la pianista y profesora Coralia Maiolino, toma la palabra para señalar que a los estudiantes se les da la oportunidad de adquirir conocimientos, tanto de música popular como académica. El plan general de estudios incluye teoría, solfeo, análisis e interpretación de música venezolana, armonía, estética musical, práctica coral, música de cámara, contrapunto, electrónica musical, composición, pequeñas y grandes formas musicales, orquestación, fuga e historia de la música. En materia de instrumentos también se les instruye en piano, guitarra, Cuatro, violoncello, tres cubano y arpa criolla, entre otros. En la José Reyna igualmente destacan la estudiantina y la coral.

El conservatorio ha ganado prestigio con una educación de calidad

Cruz de mayo, por ejemplo. También, que muchos de nuestros alumnos y alumnas estén dejando bien en alto el nombre de la escuela.

Atención para todas y todos

El guitarrista, egresado de la Escuela Superior de Música José Ángel Lamas, William Antequera está feliz de trabajar en la José Reyna, no solo con niños y adolescentes sino con la tercera edad, es decir con las personas de juventud prolongada. Indica que es satisfactorio ver cómo se motivan en la medida que se les da clases.

-¿Cualidad de la población? ¿Desde y hasta cuál edad? -Desde los siete hasta más de 100 años de edad.

-Un profesor nunca termina de estudiar, de investigar. ¿En la actualidad hacia dónde está enfocando su especialización? -Hacia la composición y dirección de orquestas, al estilo de la banda de la Marina de Estados Unidos, o de la Marcial Caracas.

-¿Logros durante su gestión? -La recuperación de la cátedra de Canto Lírico, el incremento de los recitales y los intercambios con otras instituciones. Han sido importantes las muestras de tradiciones venezolanas, como la

-¿Lo positivo de la escuela? -La José Reyna da oportunidad a todas y todos, incluyendo a quienes tengan algún tipo de disfuncionalidad. También nuestros estudiantes cuentan con la posibilidad de presentarse en conciertos.

Coralia Maiolino, directora y encargada de la cátedra de Piano Clásico

Tarea titánica

La asistencia administrativa está a cargo de Yelitza Oquendo quien, junto a Emilsi Martínez, realizan una gran labor dentro de la Escuela de Música José Reyna. Se encargan, entre otras cosas, de la matrícula, registrar el rendimiento estudiantil, las relaciones públicas, organización de eventos, redactar los memoranda, elaborar los listados de las cátedras y hacer las boletas de los alumnos. Otras personas responsables del éxito de la institución son los docentes José Baroni, Alirio Bastidas, Félix Carrillo, Fermín Deyan, Ramón Grillet, Khristie Maelzner, Julio Medina, Alberto Paredes, Mairín Rodríguez, Luis Ruiz, Águeda Suárez, Livio Arias, Néstor Bruzual, Reina Cáceres, Yonny Castro, Alberto Espinioza, Hugo Giménez, Daniel Mata, Marcos Morín, César Rico, Freddy Romero, Marisabel Sánchez y René Zambrano, así como el personal obrero, Maritza Valera, Mirna Vegas, Milagros Bousquet, y el de vigilancia, Alexi Matos y Ramón Guere. Una escuela de música no es solo maestros, estudiantes y empleados cumpliendo horarios, también es tener la logística necesaria para su funcionamiento, como suficiente material de oficina,

mantenimiento y afinación de pianos, un buen número de profesores, violines, flautas, cuerdas para los instrumentos, orquesta propia con músicos formados como solistas, salones con aislamiento acústico, programas computarizados para una labor eficiente, como los de escritura de música y optimización de archivos para entregas, casi inmediata, de notas certificadas de alumnos, entre diversos aspectos. Sergio Chapman Salcedo / Caracas Fotos: Mayrin Moreno Macías

“Un gran acierto es la implementación del Taller para adultos”, señala William Antequera


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44 años de historia La institución nació, con la dirección de José Reyna, el siete de abril de 1970, como Escuela de Música Simón Rodríguez, debido a que inicialmente estuvo ubicada en la urbanización del mismo nombre. Un año después fallece el maestro, y por iniciativa de los estudiantes se le da su denominación actual: Escuela de Música José Reyna. Otros directores de renombre, aparte de Coralia Maiolino, han sido Salvador Bosque, Leopoldo Igarza, Douglas Estévez, Zanice Bello, Rafael Polanco, Orlando Cardozo y Daniel Milano Mayora. Este último fue el arreglista de la internacionalización del tema venezolano Cómo llora una estrella (Antonio Carrillo), interpretado por el mexicano Marco Antonio Muñíz. Artista representante del pueblo

José Reyna nació en 1908, en el seno de una familia muy humilde, y murió en 1971. Comenzó a estudiar música a los 18 años de edad y escribió más de 400 temas, que fueron interpretados por cantantes de gran fama, como Alfonso Ortiz Tirado, Bobby Capó, Alfredo Sadel, Miguelito Valdez y Pedro Vargas, entre otros. En la lista de sus composiciones más famosas figuran Noche de mar, Por el camino y Quién fue qué mató a Consuelo. Sus obras son el pueblo hecho artista, representado por el maestro.

música

sábado 11 de octubre de 2014

Camarógrafo nunca imaginó su potencial de guitarrista destacado Un caso bien particular es el del camarógrafo de videos de TV Todosadentro, y estudiante en la José Reyna de guitarra clásica, Yimmy Infante, de 42 años de edad. Por su mente nunca pasó la idea de tener habilidades para ese instrumento. Con cariño recuerda su primer estudio de envergadura, el de Julio Sagreras.

-¿Qué le entusiasmó a estudiar música? -Primero, cuando el presidente Hugo Chávez señalaba que cualquier persona puede estudiar, luego, desde que estoy en el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, he trabajado con muchos artistas. De tanto grabarlos dije: “¿por qué no ser uno de ellos?”. En el trabajo yo empecé de “fastidioso”, el año pasado, con la percusión. Cómo sería la situación que las compañeras y compañeros exclamaban: “¡cállate!”. Uno de ellos se inscribió en la José Reyna y me preguntó que si quería estudiar música, y respondí que sí. Yo le daba al bongó en el estudio de TV Todosadentro, pero este instrumento no lo tenía la escuela, y lo qué es la vida, terminé estudiando guitarra, luego de un primer año escolar inicial de sólo preparatoria en Teoría y Solfeo. -¿Cómo ha sido su experiencia con el miedo escénico? -A los seis meses de estar estudiando guitarra, el maestro William

Antequera me indicó que me preparara, porque íbamos a tener una presentación en uno de los salones más grandes de la escuela. Manifesté que yo era muy nuevo para eso, y el profesor acotó que tenía que hacerlo para que se me quitara el miedo escénico. Mis compañeros de estudio me manifestaron que yo dije buenas tardes, toqué rapidísimo y salí corriendo. También, sentí el mismo terror en el examen final de año escolar, cuando tuve que mostrar lo aprendido, ante los mejores docentes de guitarra clásica de Venezuela. Para mal mío, como soy el más nuevo, siempre soy el primero (ríe). Me sentí muy nervioso y advertí a Antequera: “¡no voy a salir!, ¡no voy a salir!”. De cuatro piezas que tenía que interpretar toqué solo dos (vuelve a reír). Para mí una ya era bastante, no obstante fue una gran experiencia.

Evolución en marcha

Las ganas de estudiar de Yimmy Infante se las ha transmitido a sus hijos. Con alegría dice que también quieren ser artistas, Yimmy Lee, de cuatro años de edad, preescolar musical en la Fundación del Niño, y Juan, de ocho años, violín. “Yo toda la vida detrás de cámaras, ahora con la música delante de ellas. Voy a decir algo: ¡se siente bien!”, indica Infante.

Yimmy Infante es ejemplo de empeño

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Otra vez, los heraldos negros Clodovaldo Hernández clodoher@yahoo.com

Estos han sido días –parafraseando a César Vallejo- de “golpes en la vida, tan fuertes… ¡yo no sé!”. Nuevamente, la realidad nos ha dado un azote de esos que, según el verso del poeta peruano, “abren zanjas oscuras en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte”. Entre la gente humilde y con profundas convicciones políticas que asistió a las exequias del diputado Robert Serra y de su asistente María Herrera, predominaba una terrible convicción, ya muchas veces experimentada: pese a estar en el gobierno, los revolucionarios seguimos siendo las víctimas. No se trata de una sensación subjetiva. Por un lado está la larga lista de bolivarianos eliminados por la derecha en abiertos episodios de sicariato pagados por terratenientes en contra de dirigentes campesinos o indígenas; o por mafias patronales y sindicales contra líderes obreros o simples trabajadores. Por otro lado están las figuras de rango nacional, algunas asesinadas y otras muertas en accidentes o por enfermedades, y que, ya fallecidas, han sido vilmente atacadas por medios de comunicación expertos en perpetrar homicidios morales. Las desgracias de estas personas han sido, además, festejadas macabramente por el ala disociada de una oposición que luego posa de víctima y defiende a los asesinos en nombre de los derechos humanos. Esta semana,(Vallejo, otra vez) “como si la resaca de todo lo sufrido se empozara en el alma”, nos topamos con nuestra recurrente realidad al ver caer a uno de los más esperanzadores cuadros de la Revolución y, sobre todo, al ver cómo se pretende ahora profanar su memoria. Un estudiante de la Universidad Bolivariana preguntaba ¿por qué en esta supuesta guerra política los muertos siempre los ponemos nosotros? Y, tal como en Los heraldos negros, en medio de “las caídas hondas de los Cristos del alma”, lo que se atasca en la garganta es un terrible “¡Yo no sé!”.


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sábado 11 de octubre de 2014

teatro

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25 años de carrera

Al teatro le hace falta un compromiso político con él mismo

Para Arnaldo Mendoza la retroalimentación que surge entre el público y el artista es esencial para el crecimiento actoral

H

La gente de teatro debe militar en la creatividad

ace 25 años, Arnaldo Mendoza, se enamoró del teatro. La actuación le sirvió de herramienta de lucha para integrarse a los movimientos sociales de los 80. Junto al manejo de la voz y la expresión corporal se fue a las comunidades para transmitirles su enseñanza. La docencia ya lo seducía en esos momentos tempranos. En la actualidad, imparte clases de artes escénicas en la Universidad de las Artes (Unearte) y trabaja junto al grupo Teatro el laberinto.

Teatro social

-¿Cómo se inició en el teatro? -Comencé desde los 15 años en el Movimiento de Teatro Estudiantil de los 80. Estudié en la Escuela Nacional de Artes Escénicas César Rengifo y en la Escuela de Artes de la Universidad Central de Venezuela. Allí varios compañeros, en tiempos de militancia, buscamos cómo relacionar el teatro con lo que pasaba socialmente. Nos reuníamos y lo que veíamos en la Escuela lo reproducíamos en las comunidades. Veíamos al teatro bajo una utilidad social. En 1989 tuve la oportunidad de viajar a

Cuba y hacer una pasantía con el grupo Escambray. Entrené con ellos y viajé por todo el país como redactor de la gira en conmemoración de sus 30 años. Esa experiencia me creó un compromiso tácito con el arte escénico. -Una vez sellado ese compromiso, ¿cuál fue su trayectoria? -Esos primeros pasos los dimos bajo El caracazo. Estaba ruda la situación con los estudiantes. No sabíamos cómo repartirnos; si éramos militantes políticos, actores o creadores. Yo me preguntaba, ¿en qué momento, de verdad, vamos a hacer teatro? Decidí seguir investigando y pasé al Taller Experimental de Teatro (TET). Estuve ahí desde 1992 hasta 2006 formando parte del elenco estable. Era un trabajo de exploración corporal, de lo psicofísico, de cómo hacer otra lectura de lo plástico, lo estético y de la escena. Sin embargo, tenía la necesidad de que el proyecto del grupo se ramificase a la comunidad. Me cansé un poco de eso. Decidí empezar a trabajar desde otros sitios sin desvincularme de la base que me dejó ese proyecto. Así llegué al grupo en el que estoy ahora, Teatro el laberinto.

-¿Cuál es el trabajo que realiza con este grupo? -Ignacio Márquez, Anabel Llorca y yo siempre estuvimos coqueteando con trabajar juntos. Es un proyecto que está signado por el trabajo comunitario y de investigación con lo experimental. Hace cuatro o cinco años tuvimos una gira por todas las cárceles de la gran Caracas. Trabajamos con lo experimental dirigido hacia lo que somos los venezolanos. En este sentido, buscamos cómo unir los elementos que nos caracterizan como cultura, que tengan una reflexión político social pero a la vez una reflexión humorística. Nos vinculamos con temas que pueden tener un matiz trágico o dramático pero, esencialmente, se decantan en el río del humor. Hacemos conexión con nuestra tradición pero con un engranaje de exigencias teatrales. Entre las obras que hemos montado está Lázaro Morgue y el misterio de la fe, en la que pretendemos cotidianizar esas instancias divinas de nuestra cultura para crear toda una historia dramática y acercarnos lo más posible a las necesidades del público. Desde mi oficio reafirmo las cosas que tenemos en común con los

espectadores; como gente que pertenece a este contexto geográfico, cultural y de tradiciones llamado Venezuela.

Enseñanza en las tablas

-¿Cómo relaciona el trabajo del Teatro el laberinto con la docencia? -Uno como docente, actor, comunicador social, tiene contenidos en su boca y en sus manos, que pueden hacer daño, reafirmar cosas o ser compartidos con alguien. A lo mejor un alumno, público o lector está conviviendo con una situación pero no se ha dado cuenta. Yo, viéndolo desde otro punto de vista y entregándole mi pensamiento, mi formación, mi experiencia; puedo compartir algunas pistas con él de cómo las cosas pueden ser leídas desde otro sitio y viceversa. Yo no tengo la verdad. Me gusta más el teatro cuando se trabaja a la altura de los ojos de la persona. Lo mismo pasa con el entarimado del docente. Debe romperse esa distancia. No solo en lo físico, sino en la concepción de cómo debo acercarme más a mi alumnado o a mi público, desde un sitio más cercano a ellos. Yo no soy distinto. En ese sentido tienen una gran correlación, tienen un


teatro

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gran vínculo ser docente y ser actor. Eso para mí es fundamental porque además uno se retroalimenta con la vivencia del otro. El teatro y la educación parten de la naturaleza humana. No me puedo desmarcar de eso.

Compromiso humano

-¿Qué considera que le haría falta al teatro venezolano para seguir creciendo? -Al teatro le hace falta un compromiso político con él mismo. Es decir, nosotros estamos en unos momentos de vida donde se ha fragmentado incluso la ciudad. Hay quienes tocan unos temas de plaza Venezuela al este y otras que tocan unos temas de plaza Venezuela al oeste. Los dos polos hacen que el teatro padezca. Creo que eso sucede por un desespero en querer hacer obras por hacerlas y de dar respuesta a ansiedades, directrices y obligaciones que han llevado al teatro a una fragilidad. Lo han colocado en un sitio donde cualquiera puede hacer cualquier

las cosas? Por otro lado hay unos que se han dedicado a hablar mal de lo establecido y de lo que se está generando como proceso político para establecer una comunión con cierto sector. A fin de cuentas es más de lo mismo porque se hace de la noche a la mañana. Del otro lado, están los que son extremadamente complacientes y también montan cualquier cosa. Ahí quien se fragiliza es el teatro. Yo como actor y docente, voto porque haya un compromiso político, antes que nada, con el teatro y con la manifestaNikolái Gógol en El diario de un loco ción humana. Es increíble que una persona que toque a seguir hablando mal del gobierno y constantemente temas humanos en el hablando mal de la oposición cuando el arte escénico tolere todavía el racismo, universo del teatro es más amplio? La no le dé espacio a la diversidad sexual o fragilidad del teatro tiene que ver con sea intolerante al resurgimiento de las que, ahora, muchos están en 40 obras nuevas clases que antes eran invisibles. al mismo tiempo. Dirigiendo y actuan- En ese sentido, cuando el teatro está do. Ahí es cuando me pregunto: ¿dónde siendo desarrollado desde una visión está la calidad de la creación?, ¿dónde sectaria, del lado que venga, lo fragiliza. está la no repetición, la construcción de Lo endurece, reduce la temática teatral, la estética, se esfuma el vuelo de la mariposa imaginaria, la ensoñación y la creatividad. cosa, en pro o en contra de lo establecido como proceso político. Nosotros como gente de teatro necesariamente debemos militar en la creatividad y hacer de los espacios creativos, espacios de ensoñación, de recreación poética. ¿Hasta cuándo vamos a seguir literalizando la escena?, ¿hasta cuándo vamos

Dadme al hombre, quiero ver al hombre, quiero ver algo que alimente mi espíritu

Más actuación

-¿Tiene algún proyecto en puertas? -Del 21 al 23 de noviembre de 2014 voy a estrenar en el teatro Bolívar una obra que se llama Lázaro Morgue y el misterio de la fe. En febrero de 2015, voy a comenzar un proyecto que se llama Danzón park dirigido por Jericó Montilla. Además, en cartelera está una película llamada Ley de fuga, donde interpreto a un personaje que está en la cárcel. Es colombiano, originario de Medellín. Esta película la dirigió Ignacio Márquez que es también el director de Teatro el laberinto.

Teatro el laberinto vincula temas trágicos y dramáticos con humor

Unimos elementos que nos caracterizan como cultura

Camila Lessire Briceño / Caracas Fotos: Mayrin Moreno Macías / cortesía Arnaldo Mendoza

En cartelera Ley de fuga

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Cuando la palabra no alcanza

“Si no nos salvamos nosotros como pueblo no nos salvaremos más”

Julio Cortázar

Gipsy Gastello ggastello@gmail.com

La palabra construye y destruye. Tiene la capacidad de dar vida, pero también de quitarla. Hace la luz, pero también la oscuridad. Hace reír y llorar. Sin embargo, lo más peligroso es que nos hace pensar. Despierta del letargo de la historia a los pueblos oprimidos y los invita a levantarse. Por eso, lo realmente peligroso es que los pueblos se levantan gracias al poder de la palabra. Pero ocurre que en momentos de profunda tristeza, como este que hoy nos embarga con la abrupta y temprana desaparición física del joven líder revolucionario Robert Serra y su compañera María Herrera, asesinados ambos de la manera más vil jamás imaginada; las palabras no alcanzan para brindar aliento. Porque como dijo alguna vez el gigante de la literatura Nuestramericana, el por siempre argentino Julio Cortázar, “las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma”. Hay que encontrar, entonces, alivio en otra parte. Hay que mirarnos a nosotros mismos, abrir el estante que llevamos en medio del pecho y encontrar un momento, una imagen, un recuerdo, un trocito de memoria revuelta donde sí se encuentre la fortaleza que necesitamos. Porque aunque la palabra sea más poderosa que cualquier arma, vuelvo a Cortázar, “las palabras pueden llegar a cansarse y a enfermarse, como se cansan y se enferman los hombres o los caballos”. Honor y gloria, tres palabras en una frase que le han dado cobijo a los pueblos del mundo que han sido víctimas del peor monstruo creado por la especie humana: el sistema capitalista. Porque donde reina el interés de la acumulación excesiva de capital, los que piensan y se levantan y usan el poder de la palabra para hacer que el resto también se levante y piense, se convierten en obstáculos de los oscuros métodos de dominación. Y como estorbos que son, para ellos no para nosotros los que recién despertamos, deben quitarse del camino. Ahí es cuando la muerte toca la puerta para pasar recogiendo esa macabra encomienda que fue decidida por alguien que pronunció una palabra maldita.


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diál

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En El Hatillo

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Los ritmos nacionales

l llegar a los 40 años de trayectoria artística, Cecilia Todd prepara, junto al Ministerio del Poder Popular para la Cultura, el Instituto de las Artes Escénicas y Musicales y los Gabinetes estadales de Cultura, una gira, en vivo, de seis conciertos que inician en Caracas este miércoles 15 de octubre y culminan en Maturín el viernes 31 de este mismo mes. La presentación del día sábado 18, será en Colombia. La entrevista se realiza en su residencia del municipio El Hatillo, antecedida por una lluvia pertinaz. Cecilia Todd responde a las preguntas de los reporteros justo antes de atender los requerimientos de sus próximos montajes musicales.

Algunas generalidades

-Para darle identidad a la grabación, ¿Me da su nombre, por favor ? -No puedo. -¿Por qué? -Si le doy mi nombre, ¿con qué me quedo? -¿Cuál es su rama laboral? -Cecilia Todd es cantante a tiempo completo.

Cecilia Todd confiesa no escuchar radio e identific

-¿Qué actividades realiza junto al canto? -Tengo algunos trabajos como compositora pero no me visualizo dentro de ese campo.

El décimo en el año es un mes sonoro

-¿Cuáles son los motivos para este homenaje? -Es una gira normal de conciertos programados. Son 40 años de música y de actividad musical. Han sido programadas cinco presentaciones en Venezuela y una en Colombia. La de Caracas, será con la maravillosa cantante colombiana Marta Gómez, como invitada, y el 18 de octubre nos presentamos otra vez con ella, en uno de sus conciertos, pero esa vez soy su invitada en Bogotá. -¿Quiénes serán los músicos que le acompañen? -Siempre canto acompañada de cuatro músicos más. Uno de ellos es Jesús (Chuíto) Rengel con quien he trabajado por veinte años. Participan Edwin Arellano, Wilfredo Martinez, Wilmer Álvarez. Los cantantes invitados son Marta Gómez y Leo Blanco en la presentación de Caracas, el grupo Raíces de Venezuela a presentarse en Mérida, Cheo Hurtado para el de Ciudad Bolívar.

Quien canta debe integrarse a la música y no ser el centro del espectáculo

-¿Qué falta por hacer? -Definir quiénes van a presentarse en San Cristóbal y Maturín. -¿Cuáles temas va a interpretar? -Melodías de siempre, un poco de todo. No me gusta hablar de aquello que va a ser novedad en la gira, pues son las sorpresas en la presentación musical.

Armonía al norte del sur

-¿Qué implica hacer música en Venezuela? (Todd antes de responder, reflexiona y sonríe) -Es una fiesta. Este país posee una riqueza musical infinita, tanto de géneros como de instrumentos. Hacer música en mi país es una actividad maravillosa, pues somos un pueblo netamente rítmico y llevamos melodías en el espíritu. -¿Cómo es el intercambio entre cultores y cultoras musicales y el folclor nacional? -Los y las cultoras en música venezolana son exponentes de nuestra diversidad

musical y realizan aportes propios como intérpretes. Siempre grabo música venezolana y, en mi caso, siento profunda identidad con lo nuestro. El respeto por lo venezolano es fundamental, pues si no nos perdemos.

Cultura con participación

-¿Cómo prefiere interactuar con el público? -He grabado y cantado toda mi vida artística. Le doy más importancia a los conciertos que a los discos, pues en las presentaciones trasciende el contacto con la gente y es parte de las interpretaciones en vivo. Los discos tienen fundamentalmente, una función promocional.

Melodías con identidad

-¿Qué zonas del país le atraen más? -El oriente venezolano tiene la mayor riqueza musical: desde polos, jotas, joropos orientales, galerones, malagueñas, hay de todo. Cada región posee su peculiaridad rítmica, Caracas, el Zulia,


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o y con lluvia

están dentro de mi ser

carse profundamente con la diversidad venezolana

pues iba a ser inicialmente una maqueta de grabación. Se generó a partir de lo que, prácticamente, se me ocurría dentro del estudio de audio y los del sello disquero en Buenos Aires quisieron que fuera así. -¿Cómo visualiza esa primera grabación en 2014? -Mantiene lo espontáneo, la pureza. Así deben ser los discos, los libros, como toda producción intelectual expuesta al mundo por primera vez. Al darse de esa forma tan natural, se garantiza la aparición del material posterior o futuro. Indiscutiblemente el tiempo ha pasado, la voz no es igual. El disco tiene 40 años y me dio a conocer en Argentina.

Leyes con amor venezolano

-¿Cuál debe ser la orientación del resguardo social para cultores y cultoras? -Es urgente la aprobación de la Ley de Protección Social Integral al Artista y Cultor Nacional, que en agosto se sancionó como proyecto en plenaria de la Asamblea Nacional. Al promulgarse, se concretará la seguridad de quienes

De frente y perfil pero no le coloco límites geográficos a la música nacional, pues toda me encanta. -¿Cuándo se hace difícil interpretar una melodía? -Nunca. Los ritmos nacionales están dentro de mi ser. -¿Cómo selecciona los temas? -Por inspiración, empatía. Nunca interpreto una canción que no me guste y conmueva. No acepto imposiciones en casi nada, mucho menos relativas a mi obra y música. Siempre existe en la selección, una representatividad, un recuerdo, pero a todos los temas se les quiere por igual.

Retrospectiva en surcos

-¿Qué puede decirme de Pajarillo verde, una producción ahora reposada por el tiempo? -En todas partes, los discos se “reposan” casi inmediatamente a su aparición. Pajarillo verde, mi primer disco, no tiene programación, ni producción,

Cecilia Todd Debuta en 1970 como integrante del grupo Música Experimental Venezolana. Todd es una experta como intérprete del Cuatro, instrumento con el que se acompaña en muchas de sus presentaciones. A partir de 1972, graba en Argentina su primer disco de larga duración (LD) Pajarillo verde, incluido entre los 100 mejores discos del siglo 20 según el diario Clarín de Buenos Aires, (29/12/99). Ha cantado con María Rodríguez (conocida también como la Sirena de Cumaná ), Joan Manuel Serrat, Chico Buarque, Astro Piazzola, Zimbo Trio, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Mercedes Sosa, Carlos Cruz-Diez, Henry Martínez, Joan Isaac, entre otras figuras. Para más datos de la gira de la cantante: https://www.iaem.gob.ve @PlataformaIaem Facebook: Cecilia Todd en vivo

dedican tiempo completo a la actividad cultural. -¿Qué aspecto del proyecto de ley es fundamental? -Lo global, desde la seguridad para la vejez hasta la protección intelectual o el resguardo de imagen en internet. Falta protección en muchas áreas y por eso se ha tardado tanto la estructuración del marco legal, al abarcar muchos temas de amplia dificultad social.

Herramienta musical

-¿Cuándo tuvo su primer instrumento? -Muy niña tenía un Cuatro, maracas, pero me los robaron. En esa época ya robaban, por increíble que parezca. Unos años después mi familia los repuso.

-¿Cuánto tiempo tiene con su actual Cuatro? -30 años. Su constructor fue Pedro Pablo Aldana y no me siento cómoda con otro instrumento. -¿Por qué nuestro instrumento musical siempre debe ser de madera? -Defiendo la identidad y no la uniformidad o la globalización. No se puede favorecer la practicidad y sacrificar el sonido de un instrumento. Los cuatros chinos se hacen como chorizos plásticos, de muy baja calidad, carentes de la originalidad dada por un alma. -¿Qué le falta a la música venezolana? -Salvo apoyo, no le hace falta nada y tiene todo lo hermoso de este país. Horacio Ramírez Sanguinetti / Caracas Foto: Ubaldo Zabala Ilustración: Xulio Formoso


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plástica

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Lanzará una historieta en marzo de 2015

El arte es la relación directa con la vida El artista plástico Omar Cruz refleja en sus obras el lado social para que sea la conciencia la que despierte

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esde niño, haciendo uso del lápiz y el papel, el caricaturista venezolano Omar Cruz, ha dejado plasmados, con grandes trazos, sus sentires. El arte se convirtió en su herramienta de expresión, logrando, con estudios e investigaciones, perfeccionar sus técnicas, esas que le han permitido alcanzar una trayectoria y un reconocimiento por parte de quienes admiran su obra y se identifican con ella. “Estoy dibujando desde muy niño, pero, profesionalmente, comencé a publicar mis dibujos en los años 80, en revistas de poca circulación. Luego empecé a trabajar como caricaturista en el suplemento humorístico El Camaleón. Fue allí, donde comencé a crear algunos dibujos que aún se mantienen vigentes, como El Ranchito y El Patriota”.

Obras que nacen del alma

-¿Cuándo se dio cuenta que quería ser artista? -Creo que mi interés viene desde el vientre de mi madre. Es algo que nació conmigo, un don que Dios me obsequió y que he ido perfeccionando a través del tiempo con estudios, porque el arte es una constante evolución.

-¿Cómo asume su quehacer, como un trabajo, una vocación o una forma de vivir? -El arte es la relación directa con la vida. Es mi alma la que me pide que dibuje, pinte o escriba. De eso se trata, de crear cuando uno realmente está motivado e inspirado. Nunca planifico mis obras, simplemente me salen del alma. -¿Qué temáticas le gusta abordar en sus obras? -Siempre trato de reflejar el lado social. Quiero que cuando alguien vea mi trabajo, sea la conciencia la que despierte. Uno de los proyectos más importantes de mi vida es El Patriota, un personaje de cómic que pretende sembrar patriotismo. Pronto nos hablará de la Constitución, de los deberes y derechos civiles, de todo lo que uno tiene que hacer como ciudadano para convertirse en un verdadero patriota. Aunque el personaje tiene un estilo norteamericano, trato de demostrar que aquí, en Venezuela, tenemos potencial para exportar y que podemos hacer superhéroes tan buenos como Batman y Superman. Así como hago El Patriota, puedo hacer cualquier

En las obras del artista se pueden apreciar distintas tendencias figurativas

estilo. Pero es una meta ambiciosa crear un estilo latinoamericano y nacionalista. -¿Considera usted que una persona nace o se hace patriota? -Creo en ambas cosas. Se nace con el patriotismo porque somos inocentes, pero es la sociedad la que nos va corrompiendo. En ese sentido, El PaOmar Cruz triota, pretende recordarles a los ciudadanos y ciudadanas, sus deberes y derechos. Estoy preparando el lanzamiento de esta primera historieta que hago, que posiblemente verá la luz en marzo de 2015 y serán dos tomos. Durante el lanzamiento del cómic, quiero hacer también una exposición.

Eterno compromiso

-Notamos en sus obras que siente como venezolano una gran afinidad por nuestro Libertador Simón Bolívar ¿Qué lo acerca a él? -A Bolívar lo descubro cuando ingreso al servicio militar, tenía 19 años. Conocía su fecha de nacimiento y de

muerte, cosas emblemáticas. Entonces, cuando estoy en el servicio militar, haciendo los ejercicios de rutina, veo un mural que decía “Dios concede la victoria a la constancia”, firmado por Simón Bolívar. Eso me marcó mucho, de allí comencé a leer y a conocer a Bolívar. Fue tanto lo que leí, que me sentí comprometido con él por lo que hizo por nosotros y fue que comencé a pintar a Bolívar, en los años 80. Aun me mantengo dibujándolo porque es un compromiso impagable y eterno. -Como artista integral, ¿qué hace interesante su proceso creativo? -Las musas, cuando llegan en la madrugada. Hay cuadros de los cuales me asombro de su resultado, como aquel que hice en homenaje a Pablo, El arlequín de Picasso. Como eso tantas cosas y jamás me imaginé que un ranchito todo destartalado me iba a convertir prácticamente en Omar Cruz, porque es este el que me da a conocer en la población. De hecho, me dicen Omar “Ranchito” Cruz (risas). -¿Cómo surgió la propuesta de El Ranchito? -Comencé en el periódico humorístico El Camaleón, ilustrando artículos de los demás como un dibujante de relleno. Cansado de


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Pedagogía del ALBA

Escuela de Chuminópolis de José de la Luz Mena

Un artista polifacético

Alí Ramón Rojas Olaya gerentegeneralfcalba@gmail.com

La exposición titulada Omar Cruz. Retrospectiva, estará abierta al público durante todo el mes de octubre. La muestra, organizada por la Contraloría General de la República, para celebrar los 76 años de la institución, está compuesta por más de 27 piezas del artista, realizada desde los años 80, cuando se inició como caricaturista. La propuesta incluye una selección de varios originales de su series gráficas, algunas de ellas censuradas en su momento y otras publicadas en diarios, libros y mostradas en otras exposiciones. Se podrán apreciar distintas tendencias figurativas en acrílico y óleo sobre madera y lienzo, carboncillo, creyón y técnicas mixtas. Omar Cruz se siente tan comprometido con Bolívar que aun se mantiene dibujándolo

esto, empecé a crear e inventar un personaje en el que expresara mis cosas. Entonces, en mi mesa de dibujo, comencé a crear hasta que por fin salió El Ranchito, le puse diálogos y se lo presenté a Graterolacho y le gustó y empezó a publicarlo. De manera que tuvo un éxito extraordinario.

otro. La caricatura debe ser crítica, pero siempre constructiva.

mucho más en una sociedad como esta, porque no le dan el justo valor.

-¿De qué fuentes se nutrió para lograr su propio estilo? -Me nutrí mucho del pueblo, de la gente. El estilo lo fue dando el tiempo y el ir perfeccionándome a través de cursos e investigaciones. Trascender en el tiempo Siempre trato de -¿Cuáles son los valores que el arte le experimentar con todas las técnicas, ha dejado? -Inmortalidad, porque el artista puede carboncillo, creyón, morir, pero su obra trasciende, queda ahí. acuarela, óleo, acríliEl arte me ha hecho ganar muchos ami- co, con todo lo que gos y amigas. Gracias a éste conocí per- tenga que ver con el sonas como Manuel Graterol Santander, dibujo. Busco perfecGraterolacho, al Comandante Chávez y cionar el trabajo y a otros tantos, a quienes tengo que agra- mantener el decerles, porque es como el amor mismo. estilo, siemYo nunca pinto, dibujo o escribo para mí, pre y cuando sino que pienso en el pueblo. Me gusta c o n s i d e r e mezclarme con él, recoger cosas de él y que lo esté plasmarla en mi trabajo. mejorando.

Michell Valdez Bermúdez / Caracas Fotos: Ubaldo Zabala

-¿Qué requiere el dibujo humorístico? -Requiere de mucha lectura, conocimiento e inteligencia. Uno dice humorístico, pero es algo interesante, hay que resumir con dos o tres palabras, en un pequeño globo, toda una situación donde la gente al leerla tiene que sacar sus propias conclusiones. Lamentablemente, ahora son muchos los caricaturistas que se han convertido en simples panfletarios, que se les puede ver drenar odio. Por eso, quizás, he dejado a un lado la caricatura. He visto que en Venezuela, se ha desvirtuado demasiado este concepto, se ha convertido en un instrumento de un partido o del

- Finalmente, ¿se puede llegar a vivir del arte? -Es difícil, pero sí se puede. Creo que hasta los grandes maestros de la pintura, para poder vivir del arte primero tuvieron que consagrarse. A mí me cuesta mucho ponerle precios a mis cuadros porque es como preguntarle a una madre cuál es su mejor hijo. Es complejo depender del arte,

El pedagogo mexicano José de la Luz Mena [1883-1946] es el padre de la escuela racionalista mexicana, uno de los mejores ejemplos de educación laica, socioproductiva y emancipadora. Para él la ciencia y el trabajo no debían ser una dupla para la esclavitud, sino para entreayudarnos, en términos de Simón Rodríguez. Su influencia se basa en los postulados pedagógicos establecidos por el educador anarquista catalán Francisc Ferrer i Guàrdia [1859–1909] fusilado cerca de Barcelona, en octubre de 1909. Según este pensador, las respuestas a las preguntas de los escolares no debían buscarse en explicaciones religiosas que sólo envilecían el espíritu y robaban la libertad de los niños; el alumno, con base en la ciencia experimental, debía indagar en la realidad, acompañado de un permanente espíritu crítico. Ferrer estableció como principio de la escuela racionalista: “hacer que los niños y niñas lleguen a ser personas instruidas, verídicas y justas, y libres de todo prejuicio. Para ello sustituirá el estudio dogmático por el razonado de las ciencias naturales”. En 1916 José de la Luz Mena fundó en Chuminópolis, barrio de la Ciudad de Mérida, la primera escuela íntegramente racionalista y al mismo tiempo, creó la revista Oriente como su órgano informativo. Sobre esta experiencia pedagógica José de la Luz Mena expuso que la Escuela de Chuminópolis, calificada por él como “la mejor escuela del mundo”, tendía a la perfección del ser humano a través del trabajo libre en grupo. Mena decía: “Al capitalista no puede convenirle que esta clase de escuelas se desarrollen, porque ellos saben que cuando los hombres sean más conscientes, ya no querrán trabajar para ellos, sino que sabrán disfrutar del precio de su trabajo, y esto, no para hacer superiores a nadie, sino para hacer iguales a todos, hasta a los que en un tiempo se llamaron los amos”.


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literatura

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Con un café en Barcelona como excusa

“Yo sólo escribo cuentos y a duras penas”

B

El escritor venezolano Gabriel Jiménez Emán confía a este semanario su texto “La elocuencia del silencio: Encuentro con Juan Rulfo” y aquí lo compartimos

arcelona, España, abril de 1982. En una mañana de primavera me dirijo desde el apartamento donde habito (Vallirana 35, en el barrio de Lesseps) hacia una agencia de viajes ubicada en el centro de la ciudad, en las ramblas, con el objeto de adquirir un boleto de avión para viajar a Nueva York al mes siguiente, ciudad a la que he sido invitado por un profesor amigo a hacer una lectura de mis cuentos en una Universidad privada de Manhattan. Arribo a las ramblas y me detengo un momento en un café a desayunar con un “bocadillo”. Bebo un café, mientras admiro los árboles de las ramblas repletos de florecillas, y los paseantes desplazándose a lo largo del bulevar donde hay ventas de flores, revistas, chucherías. A los lados, las callecitas del barrio gótico se abren a plazas, restaurantes, tiendas y comercios de todo tipo. Salgo en dirección a la agencia de viajes, situada en una de las callecitas laterales del barrio gótico, entro y me dispongo a hacer una cola para adquirir los boletos. Tengo por delante apenas a tres personas: una de ellas me parece conocida, pero no puedo distinguir bien su rostro; en ese momento conversa con una persona en la caseta donde emiten los boletos, habla un castellano que no es de España. Cuando termina de hacer su gestión, se da vuelta y puedo darme cuenta de que tiene un parecido enorme con el escritor mexicano Juan Rulfo. Pasa a mi lado, y para salir de dudas le espeto directamente. -Buenos días, disculpe, ¿por casualidad no es usted Juan Rulfo? Se me queda viendo y me responde: -Sí, soy Rulfo. Le tiendo la mano y le digo: -Maestro, si me lo permite, quisiera dentro de un momento invitarle a un café. -Sí, claro, le espero aquí mismo, me dice, y se sienta en la salita de estar, a hojear un periódico y unas revistas. Luce

un traje azul oscuro, una corbata del mismo color y una camisa azul celeste. De veras casi no puedo creer tener ahí cerca a este escritor, uno de los renovadores de la narrativa hispanoamericana, uno de los más celebrados de México, conocido por su temperamento recatado y silencioso; tanto, que apenas acepta ser entrevistado, ni gusta de aparecer en medios televisivos o participar en eventos públicos, aunque esporádicamente asiste a ferias del libro y a algunas lecturas en universidades. Ahí está, con una humildad estremecedora. Un maestro del lenguaje y de la ficción literaria, que ha sido ejemplo de todos nosotros, ha aceptado mi invitación sin conocerme, en una ciudad que no es la suya ni la mía. Todo se debe al azar; algún albur secreto me ha llevado a esta situación excepcional. Ahí está el escritor nacido en un pueblo llamado San Gabriel; crecido en medio de una guerra intestina que tuvo lugar en las regiones de Zacatecas, Jalisco, Michoacán, Columa y Juanajuato, una guerra que duró tres años -desde 1926 a 1929y fue llamada Guerra Cristera porque las mujeres incitaban a los hombres a defender “la causa de Dios”, según la cual los curas no podían hacer política en la administración pública. El padre de Rulfo fue asesinado en una huida, su madre murió al poco tiempo. La tierra de Rulfo es tierra caliente, que se fue despoblando con la miseria. Ahí la gente casi no hablaba, resolvían sus asuntos de manera privada, muchas veces violenta. Una tierra tan caliente como un comal, ese recipiente de barro que se pone sobre brasas para calentar las tortillas de maíz; la tierra produce tanto maíz que la tierra se seca. Del comal sacó Rulfo el nombre para su ciudad Comala, que es la ciudad por donde se mueve Pedro Páramo, su personaje más famoso, una especie de cacique, aunque él tenga predilección por el personaje femenino de esa novela, Susana San Juan.

Debido a la muerte de sus padres Rulfo es internado en un orfanato cuando apenas tenía ocho años. Luego el señor cura párroco de San Gabriel dejó su biblioteca a guardar en la casa de su abuela, antes de que expropiaran la curia donde vivía y la convirtieran en cuartel, y entonces Juan empezó a leerse todos los libros de esa biblioteca. Recordemos que en esa guerra cristera los curas también llevaban pistola. Aterrizo de nuevo en el tiempo real, en Barcelona. Luego de adquiridos los boletos y una vez en la calle, le digo mi nombre y le invito a que caminemos dos cuadras arriba, buscando un lugar donde podamos quizá tomar una cerveza, un refresco o un café. Mientras andamos, le pregunto qué lo trae por Barcelona. -Estoy de paso por aquí. Llegué ayer de Madrid, donde estuve varios días como parte del jurado del Premio Príncipe de Asturias. Obtuve el premio el año pasado y pasé este año a ser jurado. -¿Y a quién le han dado el premio?-inquirí. -Bueno, yo voté por Julio Cortázar, pero no lo obtuvo él; lo obtuvo Gonzalo Torrente Ballester; los otros dos jurados votaron por Torrente, que también lo

merece. Pero yo defendí a mi candidato hasta el final. -Vine aquí a tomar un tren que me lleve mañana a París, donde vive un hijo mío que me espera allá con su familia. ¿Y usted, Jiménez, vive acá? -Sí, vivo aquí hace dos años. -¿Y a qué se dedica? -Escribo cuentos y ensayos. --Yo sólo escribo cuentos, y a duras penas –me responde. -Algunos ensayos los publico en una revista de aquí llamada Quimera –le digo-. Por cierto, en un número reciente publiqué una reseña sobre un libro de cuentos de Julio Cortázar, Queremos tanto a Glenda. -Sí, conozco la revista, y el libro de Julio -me dice. Acabamos de llegar a la cafetería; pasamos unas puertas batientes y nos sentamos. Yo pido una cerveza. El pide una coca-cola. -Desde hace tiempo no bebo alcohol –me aclara. Pero coca-cola y café sí. Le traen la coca-cola. La sorbe con un pitillo, lentamente, sin hacer el menor ruido. De improviso entra en materia. -Dígame Jiménez… ¿a usted le gustan las Crónicas de Indias?

Abel Quesada y Juan Rulfo En este pueblo no hay ladrones de Alberto Isaac


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-Eh… sí, claro, me gustan mucho -respondo nervioso-. -La literatura de los Cronistas es la que más leo ahora -dice él-. Desde hace tiempo ando detrás de una edición de El Orinoco ilustrado y defendido, del padre Gumilla. ¿Lo ha leído usted? -Sí, he leído fragmentos… -Tengo entendido que en Venezuela es posible encontrar ese libro. -Sí, lo ha editado allá la Academia Nacional de la Historia. -¿Es posible conseguirlo? -Sí, veré cómo hago para que me lo envíen, y luego yo remitírselo a usted a México. -Me haría un gran regalo. -Haré lo posible. Rulfo me dice que hace mucho tiempo leyó a Gumilla en México, pero que luego sus libros no se han editado más allá y tampoco se consiguen en librerías. -De joven, me iba a leer los libros de los cronistas de Indias en la Biblioteca de la Universidad de México. Los leí casi todos en ratos libres, cuando el trabajo burocrático me lo permitía. Termina la coca-cola, y luego pide un café. Le hago preguntas sobre escritores de México como Juan José Arreola, Calos Monsiváis o José Emilio Pacheco. -Arreola y Monsiváis son como hermanos míos. Arreola y yo somos amigos desde que éramos jóvenes en Jalisco. Nacimos en el mismo año. Arreola es el mejor escritor de México y Monsiváis el mejor cronista. Pacheco es un joven poeta, más joven que nosotros. Le digo que podemos caminar a una librería cercana, a ver si hallamos un libro suyo para que me lo firme –le digo. -Bueno, vamos. -asiente. Rulfo siempre se defendió del barroquismo, y no se sintió nunca un escritor profesional. Más bien escribía por afición, por impulso, lo cual explica su silencio. Por años postergó la escritura de una novela, La cordillera, que nunca publicó. También dijo varias veces que estaba escribiendo un libro de cuentos titulado Días sin floresta, una serie de historias que, según declaró (y que están recogidos en el libro Juan Rulfo, autobiografía armada, de Reina Roffé) no tenían una anécdota central, sino mas bien puntos de vista narrados en diálogo, a veces en tercera persona. Pero el silencio siguió marcándolo. Nunca pretendió hacer periodismo, sociología ni etnología, sino más bien una trasposición literaria de los hechos de su conciencia, y esa trasposición vendría a conformar una suerte de descubrimiento de formas especiales de la sensibilidad. Después que aparece Pedro Páramo en 1956, el libro produce poco menos que un sismo en la narrativa mexicana y latinoamericana. Se empieza a hablar de otro tipo de realismo, de realismo fantástico, de realismo mágico. La novela se inscribe en una línea narrativa

literatura nueva. Se emparenta más bien a la de Juan José Arreola y Julio Torri, para vincularse después a obras como las de Gabriel García Márquez o Julio Cortázar. Se producen giros completos en la narrativa del continente, y Rulfo aparece entonces como uno de los iniciadores de esta transformación. Llegamos de nuevo al presente: estamos frente a una librería grande, cuyo nombre no recuerdo ahora. Hay montones de libros, él se aleja un poco y se pone a curiosear en un estante situado al fondo del local. Le pregunto al librero por los libros de Rulfo, -al parecer no lo ha reconocido- y tampoco yo pienso revelarlo. Voy con el dependiente a buscar los libros de Rulfo. Al fin da con uno. -Es el único que tenemos ahora – me dice, y me tiende uno con el título de El gallo de oro y otros textos para cine, publicado por la editorial Era de México en 1980. Se lo muestro a Rulfo. -Los amigos de Era se empeñaron en publicar esto. Pero a mí no me gusta mucho, me gustan más las fotos. Hojeo el volumen y veo que en efecto hay un conjunto de fotos, de fotogramas de películas que se han rodado a partir de sus libros y donde él ha colaborado como guionista, argumentista o actor, y también fotos que ha tomado el propio Rulfo. Además de El gallo de oro, cuyo argumento es de Rulfo, -con guión de Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez- están otras películas como la basada en un cuento de García Márquez, En este pueblo no hay ladrones, donde Rulfo figura como actor. El libro en verdad me resulta extraordinario, está lleno de datos y curiosidades cinematográficas que se avienen muy bien a mi pasión por la relación cine-literatura. (Al final de esta crónica ofrezco a los lectores un poco conocido pero extraordinario poema de Rulfo escrito para la película de Rubén Gámez La fórmula secreta.) Le subrayo esto y me dice que él ha vivido muy buenos momentos participando de estas obras como actor, argumentista, guionista, fotógrafo. Le refiero, también, mi admiración por los cuentos brevísimos de Juan José Arreola y Augusto Monterroso. Tampoco se imagina que yo publiqué mis primeros cuentos en una revista mexicana llamada El Cuento. Revista de imaginación, donde el propio Rulfo figuraba en el consejo de redacción, y estaba dirigida por Edmundo Valadés, quien además de autor de La muerte tiene permiso (1955) y de otros libros de cuentos y ensayos y de un libro sobre Rulfo, dio cabida en su revista a cuentistas de toda América. Ese fue el mayor estímulo que yo viví como joven cuentista, publicar en México cuando ni siquiera se había editado mi primer libro. Le refiero el dato. -Cuanto me alegro Jiménez, que usted haya publicado en El cuento. Y mire qué casualidad -me dice. –Justamente

sábado 11 de octubre de 2014

vine aquí a Barcelona esperando ver a mi amigo Tito Monterroso, antes de partir mañana a Francia. Le digo a Rulfo que he conocido a Augusto Monterroso hace unos meses en París, durante un congreso en La Sorbona. Le digo que yo escribía cuentos breves desde 1970, -cuando no había leído aún a Monterroso-, y que esa ha sido otra coincidencia extraordinaria, pues Monterroso pasó también a ser mi amigo, nos vimos varias veces en Caracas, me obsequió sus libros y yo le dediqué varios ensayos. -Me alegra saber eso. Él es un hombre con un enorme sentido del humor, pero es a la vez un hombre serio y hasta un poco triste, es una mezcla de ambas cosas. El problema para encontrarlo aquí en Barcelona es que él no sabe en qué hotel me estoy quedando yo, y tampoco yo sé donde se está alojando él; pero ambos sabemos que estamos aquí. -No es fácil encontrarse sin darse cita, en una ciudad tan grande. –recalco-. Se acerca la hora del almuerzo. Le digo a Rulfo que, si lo desea, vamos a comer algo. -Soy hombre de poco comer, Jiménez, prefiero seguir caminando. En muchos cuentos de Rulfo como El llano en llamas, No oyes ladrar los perros, Macario, Anacleto Morones o Diles que no me maten, los personajes están entresacados de sus recuerdos de campesinos de Jalisco, donde Rulfo vivió su infancia y adolescencia, antes de que marchara a ciudad de México a ejercer diversos trabajos burocráticos como archivero o como funcionario de migración o del instituto indigenista. Le dejaban tiempo para pensar y escribir, pensaba y pensaba en cómo madurar esos personajes, le llevó años madurarlos, rompió cientos de folios para conducir sus relatos al lenguaje hablado, para imprimirle la

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veracidad del habla del jaliscience, mezclándola a elementos anímicos de la psique del mexicano. Seguimos camino abajo por las ramblas. Al rato veo que Rulfo se detiene en medio del bulevar y señala con el dedo hacia una esquina del barrio gótico. -¡Allá va Tito Monterroso! –exclama de pronto. ¡Vaya a buscarlo Jiménez, por favor! –me ruega. Me dirijo raudo en la dirección que me indica. En efecto, Augusto Monterroso está ahí con su esposa, la escritora Bárbara Jácobs, a quienes reconozco. Les refiero que Juan Rulfo los ha divisado y que desea hablarles. Están muy emocionados de haber coincidido allí. El encuentro es efusivo y cariñoso, lleno de gestos de alegría y amistad. Rulfo les refiere que nos hemos conocido en la mañana y que hemos dado unas vueltas por la ciudad. Comienzan a contarse anécdotas, cosas que les sucedieron en los viajes, los amigos comunes que se han encontrado. Están contentos. Me despido, les digo que ha sido una alegría haber servido de enlace entre ellos. Rulfo me abraza, luego Monterroso, Bárbara se despide con un beso afectuoso. Me dan las gracias y me dicen adiós. Me siento en un banco de las ramblas y los veo perderse poco a poco entre los grupos de caminantes. Mi mente retendría este afortunado encuentro con estos tres escritores, en una tarde signada por el mexicano de los silencios elocuentes, Juan Rulfo. Y mi memoria se regocija de ello para siempre. Gabriel Jiménez Emán / Barcelona, España © Copyright 2014 Gabriel Jiménez Emán Ilustración: Xulio Formoso


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homenaje

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Premio en su nombre se entregará el 29 de octubre

El poeta que mejor versifica el presente El Víctor Valera Mora en su quinta edición será otorgado al escritor argentino Leopoldo Castilla por su obra Gong (Canto al Asia)

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l 29 de octubre de 2014 se celebrará la entrega del Premio Internacional de Poesía Víctor Valera Mora al argentino Leopoldo Castilla, por su obra Gong (Canto al Asia). Antes han sido distinguidos Ramón Palomares (Venezuela, 2006), Jotamario Arbeláez (Colombia, 2008), Gustavo Pereira (Venezuela, 2010) y Waldo Leyva (Cuba, 2012). Este galardón, que llega a su quinta edición, es uno de los reconocimientos más importantes que rinde el país, a poetas que con su obra dejan de manifiesto que la poesía es una manera de expresar lo humano y lo divino que nos habita. Organizado por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, a través del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg), el premio rinde homenaje a uno de los escritores venezolanos más importantes por su legado literario y por su ejemplo de luz y compromiso con las mejores causas del ser humano. El jurado conformado por Áurea María Sotomayor de Puerto Rico, Belén Ojeda de Venezuela, así como el ganador de la cuarta edición, Waldo Leyva de Cuba, tuvo la tarea de leer 110 obras provenientes de Argentina, Colombia, Chile, Cuba, Ecuador, España, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. Vale anotar, que entre los tres finalistas se encuentran Hugo Mujica de Argentina, con la obra Mirando caer la lluvia y Luis Alberto Crespo de Venezuela, con La misma vez.

El Chino Valera

Este premio que otorga el Celarg fue concebido para reconocer la creación poética actual, fortalecer los vínculos culturales en el escenario internacional y rendir homenaje a la memoria del poeta venezolano Víctor Valera Mora. Y es que el Chino, el poeta trujillano, es una de las voces más hondas de este país de versos. El amaneció de bala un día para decirnos dónde poner los poemas y dónde mirar el futuro. El Chino Valera Mora, nació en Trujillo el 25 de septiembre de 1935. De su infancia se sabe poco. Pero no es difícil imaginarlo contemplando el cielo y volando papagayos, corriendo libre a través del verdor, conmoviéndose con el color y el tacto de las flores, tal vez

Militar (DIM). Era buscado entonces para ser nuevamente encarcelado. El Chino no esperó la condena, ni la desaparición forzosa. Partió rumbo a Roma gracias a una beca. En la capital italiana escribió sus 70 poemas estalinistas, el último de sus libros publicado en vida, que le valió un premio en 1980. El Chino falleció el 30 de abril de 1984. Dicen que fue un mediodía acostado en su cama cuando le falló el corazón. Lo enterraron un primero de mayo, como celebrando un oficio que con versos supo edificar la vida. Luego de su muerte fue editado el libro Del ridículo arte de componer poesía, donde se recoge su producción poética entre 1979 y 1984. Probablemente no haya un poeta tan coherente entre sus versos y pensares. Vivió con la plenitud de los quijotes, sabiendo cómo se conquista el viento. Todo en su poesía tiene de amor, de tacto, de lucha y entrega. Y aunque quisieron silenciar sus versos tienen la hechura humana capaz de trascender el papel, porque la de él es una poética del compromiso que también sabe reír, convocándonos siempre a ser mejores. Daniela Saidman / Bolívar Ilustración: Iván Lira

Un artista polifacético Nuestro oficio (fragmento)

de allí le vienen el sentir de las gentes y sus llantos, sus risas y esperanzas. Estudió bachillerato en San Juan de los Morros, en el estado Guárico, y cuentan que precisamente en esos años empezó a delinear sus versos mientras leía poetas de los llanos venezolanos, escuchaba galerones y conocía poetas allende el mar. En Caracas estudió sociología en la Universidad Central de Venezuela. Trabajó en la Universidad de Los Andes, en el antiguo Conac, y en la biblioteca ambulante de los Ovalles, la cual era conocida como La gran papelería del mundo.

De la poesía que sabe decirnos

Fue miembro del Partido Comunista cuando aún no cumplía veinte años y por irredento rebelde fue encarcelado a finales de 1957, durante las manifestaciones contra la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Durante esos años el Chino fue un desenfrenado lector.

En los años siguientes Venezuela vivió tiempos turbulentos, signados por la violencia ejercida desde el Estado. Levantamientos militares e insurrecciones estudiantiles y políticas, marcadas en la memoria por El carupanazo y El porteñazo. La poesía del Chino siempre llevó en sus alforjas el sabor y el canto del Pueblo, por eso supo hacer nacer los versos que cantando y diciendo nos encuentran. Acompañado de los escritores Luis Camilo Guevara, Mario Abreu, Pepe Barroeta y Caupolicán Ovalles, entre otros, Valera Mora fue miembro destacado de La pandilla de Lautréamont, un grupo que proclamaba la necesidad de la poesía para todos. En 1961 publicó La canción del soldado justo, un trabajo poético que enarboló las esperanzas y sueños revolucionarios de esa década. Luego, vinieron Amanecí de bala (1971) y Con un pie en el estribo (1972). Precisamente por su segundo libro fue catalogado de subversivo por un general de la Dirección de Inteligencia

“Podemos caer abatidos por las balas más crueles y siempre tenemos sucesor: el niño que estremece las hambres consteladas agitando feroz su primer verso. O el otro, el de la disyuntiva, que no sabe si hacerse flechero de nubes o escudero del viento. Jamás la canción tuvo punto final. Siempre deja una brecha, una rendija, algo así, como un hilito que sale, donde el poema venidero pueda ir halando, ir halando, ir halando, halando hasta el mañana. Nosotros los poetas del pueblo, cantamos por mil años y más...”. Víctor Valera Mora (Del poemario Canción del soldado justo. 1961)


criterio nacional

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sábado 11 de octubre de 2014

Rómulo tradición, modernidad y salto histórico (1) Nelson Guzmán guznelson@yahoo.es Ilustración: Iván Lira

El examen de la obra novelística de Rómulo Gallegos Freire es cada vez más necesario, teniendo en cuenta que nuestro novelista, en la controversia modernidad y tradición estatuye a Santos Luzardo y a Florentino como figuras simbólicas de la justicia y del buen vivir. Gallegos se sirve en Doña Bárbara de un arquetipo de mujer fuerte que marca las luchas que se dan en el tejido social por la prevalencia lógica de la civilidad sobre los ritmos de una sociedad rural de bajo impacto tecnológico. Doña Bárbara narra el caso de una mujer abusada sexualmente por unos forajidos que asesinan a su novio Asdrúbal. Bárbara Iguarán forja su vida a su manera, ella endurece su corazón, termina haciéndose una latifundista, se asocia con los jefes civiles, con los gobernadores de estado y con los delincuentes del campo para apropiarse de las tierras vecinas. Las cercas del hato El miedo avanzan sobre la hacienda Altamira propiedad de la familia Luzardo, todo esto ocurre bajo el consentimiento y el silencio de las autoridades. Esta mujer por la vía del matrimonio, de las marramuncias y de la mala fe termina doblegando la voluntad de Lorenzo Barquero hasta expropiarlo de la Barquereña. En ella se impone el arquetipo del desprecio y el odio, desecha y abomina a su exesposo, igual hace con su hija Marisela y con todos los hombres. Bárbara Iguarán y Marisela Barquero se disputan a un hombre, una encarna al mundo natural y la otra al resentimiento. Doña Bárbara da cuenta de un imaginario colectivo: el del llano, allí se imponen la brujería, el atraso, el crimen y la superstición.

Doña Bárbara como novela transmite un ideal pedagógico, el de la filosofía de la ilustración, se debe alcanzar el progreso. Venezuela se había hundido a consecuencia de las guerras civiles y por la ineficacia sanitaria que dejaba a los hombres a su destino. Santos Luzardo actúa como la figura del civilizador que aspira a la implantación de la justicia social. Este hombre se enfrenta a la tradición mediada por la intolerancia de los sargentones y de los jefes civiles. En la novela Cantaclaro se resaltan también el abandono del campo y el caciquismo.

Venezuela ha sido diezmada por la terrofagia, por el abandono, por el atraso. El Dr. Juan Crisóstomo Payara simboliza la severidad y el ejemplo de la incompetencia y mal funcionamiento de las instituciones del servicio público en el país. Este hombre renuncia al ejercicio de la medicina porque ha elaborado un certificado de fallecimiento a causa del paludismo y este documento termina siendo alterado por un médico que trabaja para los beneficios del Estado y debe aparentar por sus propios intereses que todo funciona bien. La dictadura es el silencio y el miedo.

Tradición musical venezolana Alberto José Porras Castro albertojose61@gmail.com

¿Dónde comenzar a discernir nuestro discurso musical tradicional, inmerso en la actual estructura social posmoderna? Caracterizada por mestizajes de patrimonios históricos con expresiones elaboradas mediante tecnologías mass media, promoviendo símbolos de identificación colectiva. ¿Es posible, viviendo en hegemonía económica y cultural, la conservación y recreación de lenguajes musicales tradicionales? ¿Cuál postura asumir? ¿La dogmática? ¿Idealizando discursos del pasado, discriminando reelaboraciones del presente y negando procesos populares de selección y combinación de heterogéneas fuentes, conforme a realidades contemporáneas? ¿La desarrollista? ¿Anulando el corpus simbólico que representan las tradiciones musicales, yuxtaponiendo elementos que establecen relaciones antagónicas entre lo tradicional y lo moderno? ¿La mercantil? ¿Legitimando creaciones musicales según el libre

juego entre la oferta y la demanda que impone el consumismo? ¿En cuál sector ubicar a la tradición musical? ¿Lo culto, lo popular, lo masivo? Si los discursos de cada sector se cruzan, la sociedad se apropia en formas diferentes de los bienes culturales del conocimiento científico, las prácticas del saber tradicional y los mensajes transmitidos por industrias culturales (Cf. Canclini, 1990). Asumir la tradición musical venezolana, es una experiencia estética que amalgama nuestra heterogeneidad cultural, conviviendo en el presente con distintas temporalidades históricas. Recrearla, no solo implica abordar signos y estructuras, sino también, remontarse a su contexto sociocultural, para contactarnos con su alma, su esencia. Aplicando el método que propone Gonzalo Castellanos en sus cursos de dirección orquestal: “...La música es la que manda, hay que dejarse guiar por ella...” .

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Francisco

Néstor Rivero nestor5030@gmail.com

La figura de Francisco de Asís ha concitado la atención de casi todos los jóvenes rebeldes del mundo, generación tras generación, a lo largo de estos últimos ochocientos años. ¿Un hippie de la temprana Edad Media? ¿Anunciador de un Che Guevara en el seno de la Iglesia? Tales insinuaciones surgen de la imaginación de todo observador acucioso ante la actuación de esos seres, cuyo desacato se acompaña de un profundo mensaje de amor a la humanidad y la naturaleza, y de alegría por el hecho de vivir. Dicho mensaje hoy constituye una clave para la superación del inmediatismo y frivolidad que se desprenden de un modelo cultural atrapado en los circuitos globales de la información y el entretenimiento y cuyos patrones de personalidad repelen los altos valores de humanismo, bondad y solidaridad que, luego de ocho siglos transmite la figura del singular eremita. No es para menos; el hermano Francisco encarna una militancia religiosa que nada tiene que ver con el modelo institucional-jerárquico y de fuerte rasgo oscurantista en que devino la corriente de los humildes pescadores que acompañaron a Jesús en su prédica por el Oriente Medio, a despecho del sanedrín o episcopado de la época, que condenó la sencillez herética del primer nazareno. Sorprende su renuncia a la fortuna familiar, como heredero del magnate provenzal Bernardonne, para irse a vivir en una choza como casto mendicante, y alimentarse de lo que le diesen, o le produjesen sus manos con la azada y el corral de animales. Francisco abogó a favor de los animales, el bosque y la hermana luna, en lo que hoy llamaríamos defensa ecológica militante. De allí que la celebración cada cuatro de octubre de la “Misa de los animales” en templos del mundo, junto al Cántico al hermano Sol, donde expresa regocijo ante el Creador por la hermana agua y “nuestra hermana la madre tierra, / la cual nos sustenta y gobierna, / y produce diversos frutos con coloridas flores y hierba”, sean una reivindicación de esta hazaña en que consiste la vida sobre la tierra.



TODASADENTRO_N˚532