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FORO: EL PAPEL DE LA MÚSICA EN LA CONSTRUCCIÓN DE IDENTIDAD

LUISA FERNANDA PINZÓN DIAZ

TUTOR: MÓNICA HERRERA

UNIVERSIDAD MANUELA BELTRÁN UMB VIRTUAL GUIONISMO BOGOTÁ, COLOMBIA 2018


INTRODUCCIÓN

La música juega un papel esencial en los procesos de configuración y consolidación de la identidad. El arte de la música es, desde hace siglos, un espacio multicultural. Medio de expresión cultural de los pueblos y de los individuos a través de la que se expresa la creatividad, las manifestaciones musicales van unidas a las condiciones culturales, económicas, sociales e históricas de toda sociedad, los cuales intentan entender el rol que desempeña la música como parte integrante de todo un gran conjunto de elementos culturales ligados a la experiencia y al bagaje del individuo y, por consiguiente, a su identidad como expresión de similitud que pueda lograr la música en una sociedad. Desde el comienzo de los tiempos, la música ha sido utilizada como una expresión de identidad cultural. Las antiguas sociedades tribales usaban la música como base para las reuniones y para expresar su historia, etnicidad y creencias culturales. La música ha cambiado a lo largo de los tiempos, pero el uso de la música como parte esencial de la expresión cultural e individual ha cambiado muy poco.

La conexión integral de la música con la identidad a menudo es difícil de reconocer, especialmente en la sociedad actual donde la música no se puede ver tan orientado a los mensajes como lo fue antes. Hubo momentos en que generaciones enteras o culturas de individuos conocían las mismas canciones. Durante la Segunda Guerra Mundial, naciones enteras de personas cantaron canciones que expresaban su identidad nacional con su causa y su conexión con sus fuerzas de combate. Una vez más, con las canciones de protesta de los años 60 y 70, la gente de la nación exploró sus sentimientos sobre la guerra, la juventud y el malestar racial. Y, a medida que la música como forma de expresión ha crecido, diferentes individuos dentro de la misma sociedad se han identificado con diferentes formas de música como su propia expresión individual de sí mismo.


DESARROLLO DE LA ACTIVIDAD

¿Por qué el autor enfatiza que la música es un hecho social?

“La música constituye un hecho social innegable, presenta mil engranajes de carácter social, se inserta profundamente en la colectividad humana, recibe múltiples estímulos ambientales y crea, a su vez, nuevas relaciones entre los hombres”. (Fubini, 2001: 164).

Partiendo de esta base la música es un hecho social que se basa en la comunicación de ideas, mensajes y en la conexión de las personas. La música expresa sentimientos o relata historias. A través de estos sentimientos podemos decir que la música ha sido parte de diferentes eventos mundiales que ha unido o dividido países, culturas, ideales y personas. La música es una de las expresiones creativas más íntimas del ser, ya que forma parte del quehacer cotidiano de cualquier grupo humano tanto por su goce estético como por su carácter funcional y social. La música nos identifica como seres, como grupos y como cultura, tanto por las raíces de identidad como por la locación geográfica y épocas históricas. Es un aspecto de la humanidad innegable e irremplazable que nos determina como tal. Se debe entender la música como una práctica comunicativa y expresiva fundamental, cercana a cualquier individuo y habitual en cualquier cultura, sin exclusividad de ninguna clase social, siendo así parte de la vida cotidiana de todos los individuos que integran la sociedad.


¿Nos encontramos ante un declive del significado social de la música? “¿Nos encontramos ante un declive del significado social de la música? Por un lado las innovaciones tecnológicas, especialmente la digitalización, modifican las formas sociales de acceso a la música, con un progresivo aumento de disposiciones más individuales que no requieren redes personales cara a cara –las cuales potenciaban la construcción identitaria alrededor de la música. Por otra parte, la lógica del mercado cultural global, del usar y tirar, impacta en la música, disminuyendo su capacidad de proveer significado social e identidad. Como resultado, planteamos que el “declive” se refiere a un cambio en el significado social de la música, pasando de ser un elemento de construcción identitaria hacia uno de socialidad comunicativa. Hoy en día su principal función es la de compartir, proveyendo un lenguaje común para la socialidad, donde las neotribus se disuelven.

En la actualidad el significado social de la música se encuentra en decadencia, con la invasión de las redes telemáticas la capacidad de articular identidades sociales alrededor de la música se ha debilitado. Efectivamente la música pierde parte de su capacidad de construir identidades a su alrededor. Sin embargo, en la otra cara de la moneda, mediante Internet y el conjunto de redes telemáticas, nos encontramos con un mayor potencial de difusión masiva de la producción musical y un énfasis en la sociedad comunicativa.

En gustos se rompen géneros y, obviamente, la mejor música es la que nos gusta. Así de simple. Sin embargo, a la hora de tratar de establecer ciertos criterios objetivos para evaluar la calidad o riqueza de un género o artista determinados, se pueden extraer conclusiones fidedignas.


La música es un excelente conductor de sensaciones, emociones y pensamientos. A través de ella el mundo puede llegar a conocer lo que pensamos, sentimos y vivimos. Nos ofrece la posibilidad de tener una profunda conexión con nuestro interior y con las más profundas inspiraciones a la hora de escribir letras, ritmos y melodías que impactarán a todo aquel que nos escuche.

Pero lo acontecimientos diarios, las vivencias personales, nuestra visión de la realidad y la sociedad ¿suponen también una fuente de inspiración al hacer música? Muchos músicos le cantan al amor, otros a la vida, otros buscan simplemente popularidad en letras totalmente disonantes a la realidad. Algunos componen para lograr la realización personal y otros para encontrar la respuesta al misterio de la existencia, pero algunos músicos escriben para denunciar que algo en la sociedad no está bien y que se tendría que hacer algo al respecto. Dentro de ese declive, están esas expresiones que dejan un mensaje de crítica frente a una sociedad que se va perdiendo entre los distintos actos de egoísmo, guerras, asesinatos, discordias, racismo y la predominante figura de los líderes políticos sumidos en la corrupción.


¿Cuáles son las imposiciones propias de la cultura actual que contribuyen a generar la identidad individual?

“El proceso de conformación de la identidad en América latina pasó por un proceso histórico de choque de distintas civilizaciones, por un lado la herencia prehispánica de pueblos indígenas y por otro, la llegada e imposición de una cultura, cosmovisión e identidad europea, que mediante la coerción forzaron e influenciaron durante el proceso histórico de sincretismo que definieron la identidad actual de los pueblos latinoamericanos. Al respecto, Benjamín (1995) nos dice: “Las culturas se convierten en civilización cuando los que pertenecen a ese conjunto tienen los mismos intereses y creencias, que para comunicarse necesitan traducir de una cultura a otra”.

La identidad personal, entendida como individualidad, supone un proceso dinámico, ya que a lo largo de la vida los elementos que la configuran pueden ir modificándose. Puede parecer paradójico que en ese proceso de construcción de la identidad personal se dé un movimiento hacia la separación, pero al mismo tiempo se necesite a los otros.

Cada persona es solo relativamente autónoma, ya que depende para su desarrollo de su entorno social y cultural, por lo que la liberación personal solo se consigue auténticamente modificando aquello que lo determina. La sociedad tiene una cosmovisión con valores que son aceptados por la mayoría. Esos valores son transmitidos a los pequeños primero en el seno familiar y después en la escuela. Con la maduración cada persona acentúa o suaviza esos valores y su vida se ajustará a ella. Como la sociedad no es estática sino que está en un permanente fluir, las personas se van modificando con esos cambios, aceptándolos o rechazándolos.


Las imposiciones de nuestra cultura actual, nos obliga a pensar de una manera diferente a nuestra propia identidad, ya que nos hace consumistas y egoístas, partiendo desde cómo debe ser la manera de vestir impulsando cierta marca que es la que todos deben usar o serás rechazado por esto. Los estereotipos de belleza han creado en las personas una imagen que no es real, que no hace parte de la identidad de ellos, pero ahora nuestra cultura nos pide cambiar físicamente y psicológicamente para ser aceptados.

¿Qué influencia ejercen los medios de Comunicación en Latinoamérica, con base en el uso que les asignan a las palabras frente a la construcción de identidad?

• En la actualidad, hablar sobre identidad nacional se ha convertido en un debate político, que día a día se vuelve más vulnerable y frágil en su concepto, pero -¿cómo lograrlo si se inicia con un avance irreversible de un creciente proceso de globalización que tiende a erosionar la soberanía de los Estados nacionales? • Países con gran tradición multiculturales se ven amenazados por las vastas influencias que reciben; pues definir una cultura propia, sobre todo considerando las circunstancias, el desarrollo tecnológico y las aperturas de mercados, se convierte en un reto complejo. Las ideas de identidad, soberanía y nacionalismo ahora luchan por surgir y sobrevivir a las amenazas homogeneizantes de la cultura uniformante de la globalización.

Los medios de comunicación no sólo permiten una integración de la sociedad mundial, sino que son también agentes de la distinción de grupos e intereses. Lo reconozcan o no, lo acepten con resignación o lo promuevan activamente, los medios ofrecen el repertorio de las identidades posibles, de los agrupamientos y las identificaciones. En el ejercicio de esta


función, en su calidad ética y democrática, se juega la generación de grupos abiertos o cerrados, de espacios públicos de discusión o de compraventa, de participación o conformismo, con un antagonismo real o ritualizado. Los medios no son los únicos responsables, ciertamente, pero sí que contribuyen necesariamente a conformar nuestra identidad, de manera que seamos unos consumistas, audiencias pasivas, fans histéricos, gente que se limita a pagar lo que debe o ciudadanos responsables cuya identidad no necesite afirmarse contra la de otros ni ahogar la diferencia interior. Mucho se ha hablado de la influencia de estos medios en la vida de las personas que están expuestos a ellos de manera acrítica y cómo pueden ser utilizados de manera positiva para la enseñanza y el desarrollo de la sociedad o para la influencia y manipulación en función de la búsqueda de poder. Este dominio sobre la forma de actuar o de pensar de las personas, logra modificar la forma en que los seres humanos conocen y comprenden la realidad que los rodea. De igual forma se dirige a la emoción en nosotros y no a la razón, por lo que sugestiona y procura influenciar emotivamente con diferentes objetivos, proyectando patrones y normas que involuntariamente reproducimos en nuestra realidad y creemos como ciertas y absolutas. Justamente así, se validan signos y símbolos estandarizados que van conformando parte de nuestra subjetividad y nuestra forma de actuar y que sin proponérnoslo pueden estar influyendo en disímiles aspectos de nuestra vida y en muchas esferas de actuación de nuestra realidad, incluso en cuestiones tan individuales como lo es nuestra sexualidad.

Los medios de comunicación masiva pueden estimular opiniones estereotipadas respecto a temas del desarrollo de nuestra sexualidad. Lógicamente también se puede lograr el efecto contrario y más deseable de la eliminación de estereotipos, pero eso está en dependencia de los deseos del emisor y el sistema que está a cargo de estos medios. Asimismo pueden estimular sentimientos adversos o de aceptación, reconocimiento de personajes o identificación con ellos, aprendizajes etc.

El papel de la música en la construcción de identidad  
El papel de la música en la construcción de identidad  
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