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Medellín Colombia - Nº 20 - Marzo-Abril de 2014 - 24 páginas - Comuna 3 Manrique - www.tintatres.co - Distribución gratuita Editorial / P. 2 LA MALA EDUCACIÓN de Pedro Almodóvar

Carlos Orlas Informe / P. 3 NIÑOS DE MANRIQUE tienen segundo hogar

Alexánder Zuleta Semblanza / P. 4 NACIDO PA´ SEMILLA

Jhon Garzón Reseña / P. 5 ESCUELA INTERBARRIAL

Jorge Luis Valencia (Shaka) Denuncia gráfica / P. 6 - 7

COLEGIO BELLO ORIENTE ¿Inviable?

Francisco Monsalve Reportaje / P. 8

UNA ESCUELA QUE TRASNFORMA

Paola Alarcón Opinión / P. 24 BAJO LA PIEL DEL LOBO

Francisco Monsalve Análisis / P. 11 EL PROCESO DE PAZ Gobierno-Farc

Carlos Orlas Reportaje Gráfico / P. 12 - 13 DESDE EL MORRO DE SAN JOSÉ La Cima # 2

Alexánder Zuleta y Paola Alarcón

Reseña / P. 14 HIP- HOP LA REAL REVOLUCIÓN artística popular

Jorge Luis Valencia (Shaka)

Ilustración: Andrés Sánchez

Crónica / P. 15 CARLINA Y EN SUEÑO DE EDUCAR

Oscár Cárdenas

Cultura / P. 18 ANTI-MANUAL DE LA OTRA ESCUELA

Alexánder Zuleta Permacultura / P. 19 EXPLOSIONES DE SEMILLAS

Francisco Monsalve Sección Cultura / P. 21 - 23 RESEÑAS, CUENTOS Y MÁS...

Varios autores Infográfico / P. 9 BECAS DE EDUCACIÓN

Redación Tinta Tres

La otra escuela


La mala educación de Pedro Almodóvar Por Carlos Orlas

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asión, muerte, deseo, y como diría el actor Bernardo Ángel: “Mundo, demonio y carne”. Eso es lo que trasluce Almodóvar en sus películas, especialmente en La Mala Educación, un disparo certero a la educación católica, apostólica y romana, es decir: corrupta. Es una película que deja al desnudo la doble moral de esa educación que prohíbe el cuerpo a la vez que lo violenta y lo manipula. Almodóvar es ante todo un creador, un sensual, un profano y un crítico de esta sociedad todavía regida por concepciones enfermizas como las que impone el catolicismo en las escuelas, prohibiendo todo lo que se salga de sus cánones, de su verdad impuesta a punta de represión con la clásica formula de prometer cielo e infierno, de dividir el mundo en buenos y malos. Un niño, ayudante y víctima del cura de la escuela, se enamora de otro niño que dice ser hedonista “doctrina filosófica basada en la búsqueda de placer” según definición que extrae de la enciclopedia escolar y, al ser reprendido por el cura, reflexiona tempranamente sobre el amor; el instinto y la búsqueda de libertad permiten expandir la conciencia a este niño que deja salir el pájaro que lleva adentro y dice: “Pienso que acabo de perder la fe en este momento, y al no tener fe, ya no creo en Dios ni en el Infierno. Si no

creo en el Infierno, ya no tengo miedo, y sin miedo soy capaz de cualquier cosa” La película es una composición finísima de historias superpuestas donde se hace la genealogía de un carácter, de un universo íntimo atravesado por pasiones, amores, miedos, vicios, sexo, degeneración y perversión. Muestra que la sexualidad es, como lo evidenció Foucault con su propia vida, el lugar donde confluye la liberación y a la vez la represión, lo grotescamente sádico y lo sutilmente erótico, el orgasmo y la frustración, el placer y el dolor, la poesía y el pánico. La Mala Educación es una trasgresión a la moral galvanizada de la España post-franquista que aún no se sacude ese lastre católico y fascista, y en nuestro contexto es una bofetada a la educación que se brinda en la mayoría de colegios, donde la materia de religión es catequesis, y ética y valores es “urbanidad y buenas maneras”. Me interesa reseñarla como eso: una crítica mordaz y virulenta a la “buena educación” con la que pretenden normalizar y adoctrinar los cuerpos de niños y niñas arrojados a las instituciones educativas como a cárceles o centros de reclusión temporal. Creo que el cine es poesía, así como la poesía es imagen, así como el teatro es realidad. En la Mala Educación se entrecruzan todos estos elementos para darnos una sensación de que la creación verdadera es subversiva, tanto como la voz de un niño que se rebela contra el poder y lo hace desde el cuerpo.

Coordinación editorial: Andrea Aldana. Corrección de estilo: Francisco Monsalve. Redacción: Paola Alarcón, John Garzón, Franco Monsalve, Jorge Luis Valencia, Alexánder Zuleta. Colaboradores: Eulalia Borja, Óscar Cárdenas, Carlos Orlas, Claudia Jannet Rengifo, Jhon Jairo Payan, Lilit Lobos, Luis Acevedo, Andrés Berrío, Sr. Mulato. Ilustración: Andrés Sánchez, MalEdú, José Oliveros, Franco, Mauricio Hoyos. Asesoría Alcaldía de Medellín: Diana Carolina Zapata, Secretaría de Comunicaciones. Coordinación proyecto Escuelas de Comunicación: Manuel José Bermúdez Andrade, Universidad de Antioquia. Año 4 número 20, Marzo - Abril de 2014. Distribución gratuita. 20.000 ejemplares. Impreso en: La Patria. Tinta Tres es una publicación realizada por el Centro de Investigación y Extensión de Comunicaciones (CIEC), Universidad de Antioquia.

Contacto: tintatresperiodico@gmail.com www.facebook.com/tintatres www.issuu.com/tintatres twitter: @tintatres www.youtube.com/periodicotintatres

»» Se garantiza a toda persona la libertad de expresar y difundir su pensamiento y opiniones, la de informar y recibir información veraz e imparcial, y la de fundar medios masivos de comunicación. Estos son libres y tienen responsabilidad social. Se garantiza el derecho a la rectificación en condiciones de equidad. No habrá censura. (Artículo 20. Constitución Política de Colombia) »» La actividad periodística gozará de protección para garantizar su libertad e independiencia profesional. (Artículo 73. Constitución Política de Colombia) »» Las opiniones y afirmaciones expresadas en los artículos son responsabilidad exclusiva de los autores y no son representativos, necesariamente, de la línea de pensamiento del periódico, ni responden forzosamente a opinión de quién lo dirige.


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Niños de Manrique

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tienen segundo hogar

Los infantes de la comuna aprenden, disfrutan y pasan el día en Hogares de Cuidado mientras sus padres trabajan o estudian en horarios nocturnos.

Por Alexánder Zuleta Sin embargo, en éste último no se ha dado lo esperado. “En La Honda hay 50, pero autorizaron para que fueran atendidos 100 y no se ha cumplido con la cobertura”, aseguró la coordinadora pedagógica del proyecto, Gladis Zapata. En contraste, en María Cano Carambolas, la comunidad aspira a tener un Hogar de Cuidado financiado por P.P.. El problema, dicen los líderes, es que no hay dinero. “Carambolas está pidiendo ayuda, pero no ha habido plata. Era que la institución no se prestaba, pero la persona que tiene el hogar dice que ya adecuó la sede”, expresó Ofelia Villa.

El presupuesto

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Reseña

os Hogares de Cuidado tienen algo en común: los niños cantan y brincan la música infantil que suena el reproductor DVD, hay otros que juegan y corren todo el tiempo; algunos dibujan y no faltan los que hacen la siesta del día. Los profesores animan y están atentos a impedir cualquier travesura. Así se adelanta la estrategia educativa para niños no cubiertos por el sistema escolar. Hogares de Cuidado es el proyecto clave de los delegados de la Comisión de Educación del Presupuesto Participativo (P.P.), que buscaba apoyar la formación de la primera infancia y facilitar la ocupación de los padres en el trabajo o estudio. Hasta ahora van seis hogares constituidos; se benefician 302 niños de la comuna. Allí se encuentran con la diversión, el canto, el baile, la pintura, el dibujo, la lúdica y la alimentación, de cuatro de la tarde a diez de la noche todos los días. En seis horas las docentes comunitarias los cuidan. Todos tienen en un rango de edad que va desde los 23 meses, hasta menos de los 6 años. La labor es velar por la protección y aprendizaje hasta que sus padres

vuelvan de sus oficios y los lleven a casa. El proyecto de P.P financia el hogar Gotitas de Amor, en el barrio Jardín; Mi Casita Feliz, en el Raizal; Las Mercedes, en Versalles; el hogar de La Honda; El Pomar y La Cima 2.

Hogares con historia

La historia fue así, como lo cuenta doña Rubiela, de La Cima 2: en una acalorada sesión de la Comisión de Educación, “llegó Ofelia Villa y dijo no dejemos perder la plata, pongamos un proyecto de cuatro a diez de la noche, que sean niños que estén siendo atendidos por externos y los papás llegan en la noche, muy tarde”. Luego, en el 2012, solo un par hogares se pudieron abrir a la comunidad. “Empezamos con dos, San José La Cima y éste, pero al ver la necesidad nos esparcimos y ya hay seis hogares”, afirma Ofelia Villa, líder comunitaria y docente del Hogar Las Mercedes. En el 2014 el funcionamiento es el mismo. La mayoría de hogares tienen la cantidad mínima de infantes, cada uno con 50 chiquillos. Sólo el Hogar Las Mercedes y La Honda gozan del permiso para albergar a 100 niños.

Somos Memoria

www.somosmemoria.com

E

l camino por recuperar la memoria se trazó décadas atrás. A lo largo del tiempo se vienen

Más de 600 millones de pesos que priorizó la comunidad para el 2013 aún no se han ejecutado completamente. Según registra la Fundación Mundo Mejor, contratista del proyecto, el dinero del año pasado se estará ejecutando hasta el 28 de marzo. Para este año, a partir de abril, se invertirán los aproximadamente 450 millones de pesos que definieron los delegados en el pasado Concejo Comunal. Este presupuesto, afirma Gladis Zapata, alcanzará hasta el 28 de septiembre, con lo cual, el programa tendrá un receso. Para el 2015 la comunidad podrá que definir el presupuesto en las próximas votaciones de las asambleas; y los nuevos delegados de la Comisión de Educación podrán votar continuidad del presupuesto para la ampliación del proyecto. Lugares como Carambolas, donde hay abundantes niños en situación de desplazamiento, entablan la exigencia. Un alto porcentaje de los chicos que asisten al programa Buen Comienzo de la Alcaldía de Medellín terminan su día en el Hogar de Cuidado. En Versalles 1, por ejemplo, el 95 % de los niños continúan el día en el Hogar Las Mercedes. Así, los infantes permanecen hasta más de 12 horas en un mismo lugar y completan su dieta ali-

celebrando iniciativas para escribir y documentar lo que acontece en la comuna, en su contexto histórico y cultural. Hoy, con el ánimo de comunicar y difundir esos trabajos, se creó un sitio web: www.somosmemoria.com, espacio de difusión de la memoria histórica de la Comuna 3 creado por el colectivo de investigación Raíces. Su objetivo fortalecer el movimiento social por la memoria y conversar el pasado del conflicto y de las comunidades con otros

mentaria básica: desayuno, almuerzo, comida y merienda.

Empleo a normalistas

La mayoría de las docentes que trabajan por los niños son líderes comunitarias y pertenecen a la Comisión. Ellas se graduaron como normalistas superiores en el 2012 y pidieron ser tenidas en cuenta en el proceso de contratación de personal. “Se propuso dar empleo a las madres que estaban estudiando en la Normal Superior de Medellín”, declaró doña Rubiela. Las profes tienen algo claro, hacerle pasar bien el rato a los niños sin actividades extenuantes. Astrid Yuliana Valero, docente del Hogar de La Cima, dice que el enfoque pedagógico que promueven es lúdico. En vez de estudiar, se juega y divierte hasta el cansancio. Aunque este programa es bien visto por los delegados y acogido por los padres de familia, se queda corto en la cobertura. Basta con más presupuesto; Astrid Valero piensa que “faltaría invertir más porque este proyecto es muy bueno. Me gustaría que el Alcalde se diera cuenta lo maravilloso que es este proyecto”.

escenarios y públicos. Allí se comparten más de 20 iniciativas que refieren historias y realidades desde tiempos remotos a tiempos recientes. Los visitantes tienen la oportunidad de conocer y descargar documentos originales, apreciar galerías, documentales y audios que dejan ver los rostros y voces de la gente. Todo ello es el aporte de la comunidad, las organizaciones sociales, la académica y las instituciones públicas.


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Semblanza

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Vino la temprana siega y no lo dejó crecer

Nacido pa´ semilla Por Jhon Garzón

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a historia del ser humano ha estado marcada por guerras, por conflictos que refieren ganas de vivir frente a condiciones dadas o impuestas. Una mirada al pasado de una Colombia que aún se desangra en sus aposentos más humildes, es enfrentar una verdad inherente a la guerra, la manipulación. Es así como nos descubrimos haciendo parte de una sociedad inmersa en un juego, donde unos simplemente asumen un roll, mientras otros lo buscan, lo escudriñan, cual personaje en obra teatral, lo van construyendo, contra toda adversidad y desprecio, contra todo despotismo y señalamiento, contra toda amenaza de no llegar a ser, reconociendo frente al espejo que ya se está-siendo. Las comunidades caminan en busca de su memoria cuando de sanar se trata, cuando entender lo sucedido es parte del proceso para no cometer errores similares, principalmente cuando ellas, las historias, mantienen por eje transversal el desprestigio, encarcelamiento, muerte o desaparición, de personas que sin esperar a contar con recursos, ofrecen alternativas a sus propias vidas y a sus familias, herramientas con las que enfrentarse a las circunstancias que impone el capital. Familia que en principio y final termina siendo la comunidad misma. César Augusto Patiño Ortiz hace parte de esas personas que, como diría el músico-poeta cubano Silvio Rodríguez, refiriéndose a grandes mujeres, no hay libro que las aguante. Un gigante que se enfrentó a la muerte con vida. Nació en 1973 para hacer parte de una familia unida y protectora. Sin cumplir 6 años, César y sus dos hermanos, enfrentaron la muerte de su madre Gabriela Ortiz, es entonces cuando se movieron del barrio San Pablo hacia La Salle. Se caracterizó por el respeto a las mujeres, desde muy pequeño realizaba actividades cotidianas con mucho entusiasmo, emprendimiento y liderazgo en sus proyectos; era tan solo un niño cuando se interesó por actividades como la siembra de alimentos en la huerta de su ‘cuadra’ para sancochos comunitarios, partidos de futbol, ferias del trueque y otros juegos callejeros, insistió en temas como el respeto y la tolerancia entre todos, hombres, mujeres, fauna y flora. En las reuniones familiares le gustaba improvisar actuaciones teatrales y canto, llenaba de sonrisas y esperanzas los espacios que habitaba y compartía. La vida siempre ha de ser por encima de la muerte, aunque el miedo sea herramienta y la zozobra contrincante. Dos décadas, los 80 y los 90 estuvieron marcados por eventos que le dieron a la ciudad un lugar en el país; y al país en el mundo. Los medios ensalzaban cuanto era necesario para catapultar la maquinaría política y las políticas se hacían sordas a los clamores de amor, unidad y respeto nacidos en el seno de las comunidades. Empero, “el amor es más fuerte”; al ritmo de guitarras sociales y cantos desgarradores, fueron naciendo colectividades que aún hoy perseveran en el propósito de arrebatarle vidas al absurdo de la guerra.

de los brujitos y en las novenas de aguinaldos, actividades cargadas de arte, juegos recreacionales y deportivos que servían de integración comunitaria, regalaban sonrisas a los niños y generaban un ambiente de confianza entre los vecinos. Lideró propuestas de expresión gráfica en donde hicieron murales con sentido social dentro de la comunidad, que invitaban a pensar y a continuar la lucha por los derechos humanos, especialmente de los más desfavorecidos. En 1994, el país atravesaba por un conflicto político manifestado en términos de inseguridad dentro de las comunas y liderado por grupos paramilitares. El control de estos grupos armados en la zona trajo consigo un desinterés por los procesos sociales que se venían adelantando con la comunidad; y “a pesar de que César no era de ‘parchar’ en la esquina, no se salvó de la amenaza que le habían hecho”, dice teresa, su hermana y amiga de confianza, con quién tuvimos la oportunidad de conversar recientemente para la reconstrucción de la memoria. “En esa época, cualquiera que tuviera rencor hacia algún vecino, sin educación política se iba metiendo a manejar armas, con ese afán de poder que tenían los jóvenes de la época, cualquiera podía ser un mercenario... Era un domingo como cualquier otro y después de recibir dos amenazas, César había decidido no abandonar su hogar, su comunidad y los procesos que venía adelantando. Estaba jugando un partido de futbol y unos ‘muchachos’ pertenecientes a esos grupos armados se agitaron por la competencia, César les dijo ‘tranquilos muchachos que no tenemos por qué pelear entre nosotros, yo no quiero peleas’, entonces uno de ellos, yo no sé de donde, resultó con un arma y le disparó”, cuenta Teresa. Retrato de César. Autor Andrés Berrío. César se despidió de nosotros a los 20 años, sólo nos queda su memoria. Más que un líder, César estudió su primaria en la Escuela Mixta Medellín, ubicada en el barrio San Pablo. En aquella era una persona cargada de carisma y buena época ya manifestaba su interés por mediar y resol- energía, uno más que cayó en manos de los agentes ver conflictos de intereses entre los maestros y los armados paraestatales, un vacío para su familia, un estudiantes, representando a estos últimos pero ga- eslabón perdido en nuestra memoria colectiva; pero nándose un gran afecto y respeto por los primeros. una semilla de esperanza, un motivo para seguir Luego pasó a la Institución Educativa José Antonio buscando y generando espacios y oportunidades Galán, ubicada en Aranjuez, en donde manifestó su para nuestros jóvenes y niños. César no creció y su interés social y su responsabilidad en los actos cul- valor radicó en el desinterés por las armas, en no turales; presentó obras teatrales con sentido social tomar otro bando más que el social en un conflicto que dejaron una semilla en los jóvenes de su época. de clases. He aquí una de sus poesías: Más adelante, estudió su secundaria en el Liceo VIVE TU VIDA San Pablo, en donde fue personero estudiantil y cuya principal obra fue liderar el convenio INEM-San PaVive tu vida hoy blo, con miras a contribuir a una mayor igualdad ya que el futuro es un enigma más de derechos en cuanto a la educación, recreación y vive tu vida hoy cultura en nuestra ciudad. Desde su adolescencia, porque el ayer no volverá comenzó a interesarse por los movimientos sociales jamás, jamás. que marcaron su época, momento en el que buscaba mayor apoyo a actividades para el sano desarrollo Feliz yo quiero ser de la niñez y la adolescencia de nuestra gente. enamorado de la vida estoy César siempre defendió los derechos de los nino hay tiempo que perder ños, incentivó a la comunidad y contó con el apolo único seguro es hoy yo de algunas organizaciones como Convivamos y es hoy, es hoy. grupos juveniles como ‘Juventud en Marcha’, que inició en los 90 y se reunía para tratar temas sociaHoy, este momento, es el mejor les y programar actividades artísticas y culturales hoy, abre las puertas al amor. en la época, integrando otros grupos juveniles del sector y a nivel regional. Logró obtener gran apoyo en fechas especiales como el día del niño, el día


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Escuela Interbarrial

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una experiencia exitosa de educación popular Por Jorge Luis Valencia (Shaka) Fotografía Cortesía Escuela Interbarrial

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iversas propuestas de educación han surgido desde las comunidades organizadas de la zona nororiental de Medellín con el ánimo de suplir muchas de las falencias que han existido en estos territorios, dado que las instituciones y el estado han tenido poca o nula injerencia en estas poblaciones marginadas de la ciudad. Igualmente Antioquia es uno de los departamentos más afectados por el conflicto armado que ha arrojado gran cantidad de población campesina de las diferentes regiones a las principales ciudades del país; Medellín recibió buena parte de dicho desplazamiento. De esta manera nuevos pobladores se ubicaron hacia las laderas de la ciudad, un territorio que nunca estuvo preparado para garantizar una infraestructura adecuada para la vida digna.

camino abierto a la búsqueda y a la permanente transformación en el campo educativo, un campo en construcción desde múltiples entradas y con múltiples perfiles. En la Comuna 3 Manrique, encontramos algunos de los participantes de una experiencia de educación popular que lleva casi una década de acción política y pedagógica en el territorio, generando una propuesta formativa desde la exigibilidad de derechos de los servicios públicos domiciliarios. La Mesa Interbarrial de desconectados de Medellín, es una articulación de organizaciones barriales y comunitarias en el tema de la desconexión de los servicios públicos domiciliarios y vivienda digna, que reivindica e incide por los derechos fundamentales en pro de la vida digna de los sectores populares. Su proceso de formación popular busca fortalecer los diferentes procesos sociales, proponiendo la construcción colectiva de conocimiento entre habitantes y comunidades de sectores populares, sobre las dinámicas de ordenamiento territorial de la ciudad, la vivienda y los servicios públicos domiciliarios,

do ciclo de la Escuela Interbarrial, para la incidencia en el Ordenamiento Territorial, como proceso formativo coordinado desde la Mesa Interbarrial de Desconectados donde todos y todas aprendieron y enseñaron, fortaleciendo los diferentes procesos sociales, proponiendo la construcción colectiva del conocimiento entre habitantes y comunidades de sectores populares no solo de la Comuna 3 Manrique o la zona nororiental, sino también de otros sectores de la ciudad, sobre las dinámicas del ordenamiento territorial, la vivienda y los servicios públicos domi-

Visita: http://mesainterbarrialdedesconectados.blogspot.com Esto ha generado en los nuevos pobladores una incesante búsqueda de reconocimiento e inclusión en una ciudad que a todas luces se muestra excluyente, y por esta razón la comunidad decide organizarse y movilizarse para visibilizar el ejercicio de reivindicación de los derechos que han sido históricamente vulnerados, presionando al Estado para que asuma sus obligaciones y dando pie a procesos organizativos en la ciudad. Así han surgido diversas experiencias formadoras en el territorio que han sido propuestas por las mismas comunidades, no solo como propuesta educativa, sino también como crítica a un modelo económico y cultural excluyente y clasista en una ciudad que se ha ido transformando hacia la venta de servicios y una amplia oferta turística. La educación popular es reconocida como una propuesta alternativa, e incluso como una tendencia pedagógica en América Latina. Se comparta o no sus postulados, no se puede negar la importancia e influencias culturales y políticas de los discursos y prácticas educativas orientadas hacia la generación de espacios y acciones emancipadoras protagonizados por sectores populares. No obstante, los significativos esfuerzos por construir cuerpo y coherencia entre lo teórico y lo práctico de la educación popular, aún existen dificultades que se originan en el entendimiento mismo de lo concerniente a lo “educativo”, y va hasta las fuertes contradicciones en el concepto de lo “popular” Contrario a lo que se puede creer, la multiplicidad de entendimientos y la variedad de prácticas han enriquecido el debate y proporcionado elementos para la confrontación y el análisis. Se puede afirmar, incluso, que gracias a esas diferencias hay un

mediante ejercicios formativos que nos permitan visibilizar alternativas de organización comunitaria en defensa del territorio y por una vida digna. La educación popular parte de reconocer que las personas tienen saberes previos en términos de las temáticas que se acercan a sus realidades; se parte entonces del concepto de que las personas tienen un conocimiento previo sobre los hechos y las reivindicaciones, y así mismo poseen capacidades para formular alternativas y desarrollar propuestas desde la acción y la participación político-social. Esta escuela plantea diversas formas de incidir en el imaginario y los preconceptos sociales existentes a través de algunos dispositivos pedagógicos, entre los que encontramos: El diálogo de saberes: La construcción colectiva de saber a partir de la dialógica y la interacción. La Palabra, como elemento de comunicación, y también como sentido de empoderamiento. La pregunta, como elemento que potencia la reflexión. La reflexión, como mecanismo de incorporación y aprendizaje. Y por último, la creación artística, a través de la literatura, así como de las diversas artes. Finalizando el año 2013 se dio por terminado el segun-

ciliarios, todo esto mediante ejercicios formativos que permiten visibilizar alternativas de organización comunitaria en defensa del territorio y por una vida digna para los sectores populares en la ciudad de Medellín.

Para una mejor aproximación al concepto de Educación Popular son de mucha utilidad algunas definiciones aportadas por destacados exponentes o estudiosos de América Latina en el siglo pasado: “La Educación Popular es una modalidad de Educación que procura que los sectores sociales tomen conciencia de la realidad y fomenten la organización y la participación popular” (García, Martinic, Ortiz, 1989). “La Educación Popular se define como una práctica social que trabaja, principalmente, en el ámbito del conocimiento, con intencionalidad, con objetivos políticos, los cuales son los de contribuir a la construcción de una sociedad nueva que responda a los intereses y aspiraciones de los sectores populares” (Osorio, 1990). “La especificidad de la educación popular radica en ser una intervención intencionada con instrumentos dentro del mundo del saber y el conocimiento, que busca el empoderamiento de sujetos y grupos excluidos –segregados, desiguales– quienes, en el proceso, se constituyen en actores sociales que transforman realidad en forma organizada” (Mejía, Awad, 2003).


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Denuncia Gráfica En varios de los salones faltan las plaquetas que conforman el muro prefabricado, ensamblado hace más de diez años por la comunidad.

Por Francsico Monsalve

Colegio Bello Oriente ¿Inviable?

Las rejas, sillas y baños de la institución se encuentran en mal estado, principalmente los baños, en los que no hay servicio eléctrico y en otros de acueducto.

Juan José Quintero, coordinador de la Institución Educativa Reino de Bélgica sede Bello Oriente, denunció ante Tinta Tres el estado de deterioro en que se encuentra la infraestructura del colegio, por la que no responde ni la Secretaría de Educación, ni Ceboga.


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La situación se presenta desde julio de 2013, cuando la Secretaría de Educación decidió no renovar los cupos a entidades que prestaban este servicio, entre estas Ceboga, quien hasta ese momento operó el colegio y hoy se declaran sin plata para invertirle.

Esta columna sostiene el techo de una de los salones prefabricados.

La comunidad educativa, conformada por más de mil estudiantes, se ha manifestado en espacios como la Red de Organizaciones sociales y comunitarias del barrio, sobre la necesidad de que se clarifique la propiedad de los terrenos, cedidos por la comunidad a la entidad que administró el colegio.


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Una escuela que trasnforma Por Paola Alarcón

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ara la fundación Sumapaz, la apuesta con la comunidad debe ser política y para la transformación, de ahí se la necesidad de adelantar procesos de formación con jóvenes y con adultos, que nutran su visión y su educación.

¿Cuál es el objetivo?

El objetivo principal es la transformación de la realidad que se vive, que se sueña y cómo lograrlo, destacan que la participación en la vida pública es fundamental y para eso determinan importante fortalecer el liderazgo. Estimulan que las propuestas se recojan en una apuesta, motivando tanto a adultos como a jóvenes para que asuman compromiso como ciudadanos, sujetos de derecho que se piensen el barrio, la comuna y la ciudad, dando paso a la incidencia y a hacer públicas las diferentes problemáticas comunitarias: incidir para transformar.

¿Dónde inició y cómo fue el proceso de escuelas populares?

Inicialmente, el proceso se desarrolló con personas que ya tenían saberes previos y estaban interesados en crear algo que los ayudara a mejorar el liderazgo. Así, Sumapaz generó un espacio en el que confluyeran las diferentes comunas (1, 2, 3, y 4) para debatir y reflexionar acerca de la ciudad, mirando la comunidad desde sus problemáticas y pensando en sus soluciones. Se le dio el nombre de diplomado y tuvo tan buenos resultados que este proceso fue el detonante para la creación de una escuela que integrara a más personas y generara procesos críticos. “Todos tienen un saber previo que es la base de la metodología de la educación popular, desde los diferentes puntos de vista: lo formal desde la universidad, y también el conocimiento adquirido desde las experiencias de vida, de sus conocimientos del territorio”, es una premisa de Sumapaz. Tienen como base una participación informada y crítica, una educación popular y una metodología de diálogo

ció en el año 2013, los mismos jóvenes se comprometieron y generaron ideas, construyendo secciones colectivamente sin presencia de organizaciones sino de jóvenes interesados por la transformación. “Con los jóvenes se ha tenido más acogida en términos territoriales, mientras que en los adultos ha sido más dificultoso pues estos suelen tener algunas veces más prevenciones y otras veces más ocupaciones y por ende no disponen del tiempo necesario, aunque hay adultos que participan y que tienen una apuesta política desde sus liderazgos”, señalan en Sumapaz.

¿Cuánta gente participa y dónde se reúnen?

Actualmente participan cerca de 42 personas, reuniéndose todos los jueves, de 5:00 a 8:00 p.m. El encuentro, además de estudiar, reflexionar y debatir, también permite generar amistad entre los mismos líderes que no se conocían, fortaleciendo las relaciones comunitarias y creando lazos de fraternidad, solidaridad y compromiso. En el proceso, los líderes toman iniciativas y seden sus propios espacios para el encuentro, retroalimentándose colectivamente y generando confianzas entre sí, además el ejercicio de rotación logra claridades y seguridades a la hora de crear nuevas ideas.

de saberes. El diplomado apareció como una excusa para encontrarse, pero evolucionó hacia un proceso continuo de formación popular que hoy llaman “escuela de formación permanente”. La escuela popular zonal nació desde Sumapaz apostándole a que no fuera un espacio de organizaciones juveniles sino de “jóvenes para jóvenes”. De acuerdo con Sumapaz, “los procesos juveniles reconocen sus conocimientos y saberes y los ponen ahí para que sea un espacio donde se pueda aprender de manera colectiva zonal y de esa manera fortalecer el proceso que llevan de conformación y consolidación de un movimiento zonal juvenil teniendo esta apuesta como gran reto desde el año 2008”. La idea de escuela para jóvenes y adultos se ini-

¿Qué iniciativas han participantes del proceso?

tenido

los

Se dio la posibilidad de continuar procesos comunitarios, enriqueciéndolos con diferentes conocimientos y fortaleciendo sus ideas, para que consigan mayor iniciativa y seguridad a la hora de sostenerse. Se han fortalecido procesos de comunidades desplazadas, como Asolavidi; el acueducto comunitario de La Cima # 2; el cultivo de plantas medicinales de Bello Oriente; Casa de banquetes de El Jardín; la microempresa de servicios de contribución de Balcones de Jardín; entre otros procesos. Uno de los procesos considerados de mayor éxito, es el acompañamiento a la Junta de Acción Comunal (JAC) de La Cima # 2, que fue premiada como la mejor JAC de la ciudad. Con ésta se abordaron diferentes temas como veeduría ciudadana y control de recurso público, estructura municipal, participación, Cinturón Verde Metropolitano, administración pública, asambleas barriales, dinámica de Presupuesto Participativo, modelo de ciudad , Plan de Ordenamiento Territorial, y participación comunitaria.


Opinión

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Bajo la piel del lobo

O el papel de los medios en la formación de las comunidades Una de las metáforas más comunes entre los fabulistas para hablar de la sociedad y sus relaciones es la de un rebaño de ovejas, en el que cada uno de los personajes tiene su papel definido de arriba hacia abajo: a la cabeza el pastor benefactor, luego el infaltable perro guardián, y el siempre temible lobo feroz al acecho de presas temerosas y adormecidas por su propio balido. Con este reparto tan simple y un poco de ironía es aun hoy posible criticar el espíritu gregario de los hombres, más concretamente, la democracia y sus espejismos.

Por Framcisco Monsalve

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no de mis fabulistas favoritos, Jaime Alberto Vélez, de quien tomó prestado el título de esta columna, describe una oveja balando, y como basta con que una sola de ellas empiece su estridencia sordina para que las demás se unan en coro. En lo que pareciera un alegato de ovejas sobre asuntos de ovejas, cada una se concentra en reproducir su propio canto, convencida de que canta en nombre de todas. Un coro que se levanta y se repite interminablemente, como una comunidad que delira, encerrada en la contemplación de su propio reflejo; su grave monotonía termina por adormecer también al pastor holgazán. Es un diseño piramidal. Las relaciones que se establecen entre este rebaño son también de manera vertical; la democracia como un proyecto planetario al servicio de la elite capitalista que maniobra de acuerdo a sus intereses y para la que, por ese mismo capital, le es necesario mantener al rebaño en constante producción. Pero ¿cómo logra esto si ellos son una pequeña minoría, si el pastor es solo un hombrecillo con callado? Para tal fin se vale de los que están en el medio de la pirámide y que cuentan con la confianza del pueblo. Estos hombres y mujeres más inteligentes de la comunidad se encargan de convencer a las ovejas mediante el uso de estrategias varias: las llevan de un lugar a otro con sus ladridos, determinan que deben comer y que no, las insuflan de miedo con la amenaza de un lobo feroz que siempre acecha. Para regocijo de sus bolsillos se les permite a las ovejas balar monótonamente todo lo que quieran, pues, al final, su propio sonido y vanidad las mantiene anestesiadas y consumistas. Propaganda-represión-intimidación-manipulación, todas se acomodan en fila cuando asistimos a la emisión diaria de prensa y medios masivos. Podría explayarme aquí en divertidísimas contradicciones e ironías que encuentro en el ideal humano de progreso, pero basta con que el lector vea una sola emisión de un noticiario popular para que se entere de la fábula detallada. De lo que me interesa hablar es de la relación entre estas ideas y los medios, su papel en el rebaño. Vendetta La película V de venganza hace énfasis en el eslogan publicitario de “los ciudadanos no deberían temer a sus gobiernos, los gobiernos deberían temer a los ciudadanos” ¿el perro guardián temerle a sus ovejas? ¿Cómo es posible subvertir la pirámide antes mencionada? La pregunta sobre el papel de los medios en las

comunidades es llevada al extremo y cambia de sujeto: ¿qué medio es aceptable para poner fin a la injusticia? Bien visto, ambas preguntas no son tan diferentes. El enmascarado mártir es un pretexto para mostrar como al abrir una puerta, una sola, la humanidad entera puede escapar a la libertad, y esa puerta pueden ser también, deben ser también, los medios de comunicación. Un periódico, el más parroquial y sencillo es, a mi juicio, una muestra de la condición social del hombre. En él se entera de lo que sucede a su vecino o al más desconocido ser con el que comparte este planeta. Con lo que un lector pueda hallar en esas hojas amarillentas construye su universo simbólico y le da sentido a su propia realidad. Preguntarse por el papel de los medios en la brega diaria de las comunidades, en sus aspiraciones, transformaciones, necesidades y memoria compartida, implica preguntarnos también por la forma en que hacemos el ejercicio de comunicar; nuestra vivencia práctica de la escritura, la entrevista, el contacto, la fotografía, la música el cine la poesía… La cuestión es que decidimos darle demasiada importancia a la prensa y sus mensajes para relacionarnos con el mundo. Los elevamos a la categoría de legitimadores de lo real, o de la verdad, si se quiere. Así, si una información es omitida por el medio consiente o inconscientemente, nuestro espectro de realidad se reduce, o lo concentramos en ver un aparte muy reducido de su totalidad. Luego, cuando establecemos relaciones por fuera de ese sistema de propaganda nos damos cuenta de que la gran mayoría pensamos igual y compartimos las mismas opiniones… aunque algunas superfluas y triviales ¡fraternizamos con los hinchas de este o aquel equipo de fútbol! ¡Debatimos sobre esta o aquella tendencia de modas! Lo más paradójico es que muchos saben que hay asuntos de interés general, que deberían ser conocidos por todos, pero se ocultan en aras de asegurar la pretendida funcionalidad del sistema o del “interés general” que interesa y genera dividendos entre la elite minoritaria. Es en el reino de lo real donde nuestra labor nos obliga a habitar, y donde posiblemente hallemos una respuesta, o múltiples, siendo el camino creativo humano un derroche de posibilidades. Una mirada a cada grupo de redacción, comité de comunicaciones productora audiovisual o radial


Por Jorge Luis Valencia (Shaka) Ilustración MalEdú

un modelo cultural para Latinoamérica

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La vecinad del chavo

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“El Chapulín Colorado” y “El Chavo del Ocho” abrieron las puertas del mercado internacional a la televisión mexicana. En 1973 ambos programas se transmitían en casi toda América Latina y en todos los países, su popularidad los colocaba en el primer lugar de rating.

esde hace muchos años Latinoamérica ha sido identificada por su cultura, que a grandes rasgos tiene muchas similitudes desde la Patagonia, Argentina, hasta el desierto de Sonora en el norte de México, pasando por sur de Matto Grosso en Brasil y las islas del Caribe latino. Toda esta cultura ha sido históricamente un mestizaje cultural y racial que involucró a los colonizadores europeos, los indígenas prehispánicos, y los esclavos negros traídos desde el África y Asia meridional. Así pues se fundieron muchas culturas de diferentes partes del mundo, dando como resultado esta América hispanoparlante con todas sus singularidades en las formas de relacionamientos, formas de asumir la cotidianidad, las formas políticas de generar gobierno, etcétera, generalmente mediada por el individualismo, y las formas particulares de vivir lo familiar, la amistad e incluso el amor sentimental. Uno de los grandes expositores y porqué no, promotores de la cultura latina, más exactamente para las clases medias y bajas trabajadoras ha sido Roberto Gómez Bolaños, más conocido a lo largo de Latinoamérica como “Chespirito”. Me remito a este personaje, ya que en cualquier parte de Centro y Sur américa es fácilmente identificado por alguno de sus célebres personajes. A manera de reseña, Chespirito es una forma castellanizada del vocablo inglés: Shakespeare. Dicho apodo se lo impuso el director de cine Agustín Delgado, quien consideraba a Roberto Gómez Bolaños un pequeño Shakespeare aludiendo a su baja estatura (1.62 centimetros). Nació el 21 de Febrero de 1929 en la Ciudad de México, D.F, y a partir de la segunda mitad de la década de los 50, la actividad de Gómez Bolaños como guionista fue muy intensa, escribiendo para radio, para programas de televisión o guiones para cine. Durante 1diez años alimentó con sus libretos el exitoso programa semanal: Cómicos y Canciones. Entre 1960 y 1965, dos programas se disputaban el primer y el segundo lugar de audiencia en la televisión mexicana, y ambos los escribía “Chespirito”; ellos eran: Estudio de Pedro Vargas y Cómicos y Canciones. En 1970 la productora de televisión TIM de México le dio a Roberto Gómez Bolaños un espacio de una hora, los lunes a las 8 de la noche. La serie se llamó: “Chespirito”, donde se incluían diferentes puestas en escena, de las que nacieron en ese espacio personajes como: “El Chapulín Colorado”, y “El Chavo del Ocho”. Ambos personajes tuvieron tal arraigo en el público, que la productora de televisión decidió darles la característica de serie con un día especial de la semana para cada uno, en media hora de transmisión y con horario estelar. Para 1984 el programa volvió a ser de una hora de transmisión los lunes a las ocho de la noche, con el nombre de “Chespirito”; para ese entonces, Chespirito era ya una institución y lo siguió siendo por 25 años ininterrumpidamente, Chespirito estaba en los hogares mexicanos y de Latinoamérica. Actualmente la serie se sigue transmitiendo en toda América Latina y España, con su audio original, e igualmente es transmitida con diferentes doblajes a otros muchos idiomas en más de diez países como

Brasil y Angola entre otros. No es raro que en cualquier escuela, empresa o grupo exista un personaje de la vecindad del ocho, la persona con sobrepeso es asociada con Ñoño; si tienes los cachetes muy prominentes, entonces serías Quico; la vecina de edad que casi nunca sale, es la bruja del 71; la señora mala persona e indolente es doña Florinda, y la niña de las colitas colegiales y pecas en sus mejillas inexorablemente sería la chilindrina. Creo pues que Roberto Gómez Bolaños simplemente identificó grupos poblacionales susceptibles de burla por alguna razón estética o social, y llenó de contenido esos personajes, dándoles una profunda identidad dentro de sus comunidades. Cesar Bedoya, sociólogo de la Universidad de Antioquia a quien entrevistamos intentando entender porqué estos personajes creados por Chespirito se han instalado en el inconsciente colectivo de casi todo un continente gracias a la influencia masificadora de la televisión, nos dice que hay que ver este fenómeno cultural a partir del momento histórico desde donde parte. Latinoamérica pasaba en muchos de sus países por dictaduras y cambios políticos intensos, con una imagen de países del tercer mundo a nivel global, todos mediados por la pobreza y el analfabetismo para su población. Así los personajes de la vecindad del ocho, han identificado las barriadas populares de la parte sur y pobre del continente, y la han retratado a partir de sus personajes. Podemos decir entonces que nuestra cultura, así como las conductas y comportamientos y roles sociales pueden haber formado parte de nuestros comportamientos enseñados a través de los medios masivos de comunicación en muchas partes del continente, cambiando a través del tiempo y adaptándose a las estrategias globales que impone el modelo económico de mercado en el que vivimos actualmente. Queda entonces preguntarnos qué personaje somos en esta vecindad del ocho…

Don Chinche No hay que ir muy lejos para definir estereotipos locales más allá de los creados por el comediante Roberto Gómez Bolaños; para los años 80 del siglo pasado Colombia conoció el personaje de “don Chinche”, este, creado por Héctor Ulloa en una serie dirigida por Pepe Sánchez, retrataba a un humilde mecánico y su ayudante en las laderas centro orientales de la capital colombiana. Esta serie también retomaba los personajes más populares de la Bogotá de los años 80 con los que gran parte de su audiencia se identificaba. Y para los años 90 del mismo siglo, también se emitía la serie Romeo y buseta, la cual ampliaba mucho más las características de los personajes mostrando personas de diferentes partes del país y retratando las costumbres y valores sociales de sus culturas.


Análisis nacional

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El proceso de paz Gobierno-Farc: Opiniones desde la esquina del barrio

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ientras se está en el mundo, en el cuerpo, en Colombia, en Medellín, en Manrique, en la vida como cualquier mortal, es inevitable opinar, decir, maldecir, criticar, hacer la política de la calle. Con los amigos se puede hablar sin miedo, como creo que se debe hacer en los medios de comunicación, en la casa o donde sea, siempre con la deliciosa libertad de equivocarse. Según Baudelaire, el crítico debe ser parcial, político y apasionado. Pues bien, me permito aquí esta licencia que solo da la poesía en tanto impulso vital, para decir algo sobre el proceso de paz con la guerrilla de las FARC. Empiezo por decir que tal vez la paz no sea un asunto de negociación, se hace y ya, como se hace el amor, como Cristo hizo la paz a la vez que compartió el pan y el verbo iluminado, insurrecto. La guerrilla puso desde el principio su propuesta histórica de reforma agraria, pero esta parece no caber en los proyectos legislativos propuestos por el gobierno como la ley de tierras, donde únicamente se legaliza y se pone al orden del gran capital el extenso campo colombiano. ¿Por qué sigue las Farc en la mesa si saben que la locomotora minera le continúa entregando el país a las multinacionales extractivas y si el gobierno dijo no permitir que se cuestione el modelo económico y militar que sustenta todo ese aparato de despojo? Quizá mi pregunta sea demasiado ingenua, pues en una mesa de negociación la llamada estrategia política es el tema de fondo. Las farc no se levantan de la mesa: 1) porque están cansados de la guerra y 2) porque hay un interés político. Sin embargo, una cosa es el país en la mesa de la Habana y otro el país de aquí, donde las partes se siguen dando bala, donde se demoniza la voz y la opinión del contrario, donde los campesinos siguen siendo despojados de sus tierras, donde son asesinados los que las reclaman. En Colombia persiste el hambre y la sed de muchas personas, la corrupción, el rebusque, la injusticia. Hambre y sed de justicia que nos acompaña hasta la tumba. Todos dicen querer la paz pero nadie hace la paz. La guerrilla responde a bala al ejército sin importar que sea frente a una escuela. El ejército bombardea en los montes y la selva, madre sagrada, habitada por espíritus ancestros, chamanes, animales, comunidades. Y los colombianos, todos atentos a la mentira oficial ventilada desde RCN y Caracol. No se hace la paz en tanto no se escucha la verdad, se la rechaza, se la tergiversa. Ocho son los puntos de la agenda y tratan temas gruesos como el acceso justo a la tierra, la participación política, el narcotráfico, el desarrollo social, el fin del conflicto y la “construcción de una paz estable y duradera”.

Por Carlos Orlas El gobierno habla de razones “tácticas” y “estrategias” para negociar, adelanta proyectos legislativos relacionados con los puntos de la agenda, no se escucha al pueblo, luego no hay diálogo, hay imposición, imposturas y fingimiento. La guerrilla se juega sus cartas también con estrategias. Tal vez el problema de fondo sea la negación que tienen las elites de distribuir la riqueza acumulada durante siglos en un amplio territorio disputado por múltiples fuerzas, una tierra de abigarrada diversidad y magnetizada por sus ríos, sus mares, sus montañas, sus selvas y sus comunidades ancestrales. Todos estamos implicados en este asunto de la paz. Cada uno se aferra a sus pequeños intereses o mejor sería decir a sus grandes mezquindades. Muchos están apegados a su verdad heredada, pocos a la verdad histórica. Y los que lo están lo pagan con su sangre, sangra anónima, sangre que purificara la tierra. Lo que se alcanza a percibir en las calles es que a los diálogos de paz en la Habana les falta pueblo. Los opositores al proceso piden cárcel para los guerrillos, sus defensores argumentan que es necesario asumir la reconciliación vía justicia transicional “sin impunidad”, y los del común que son el pueblo pero sin conciencia de pueblo, son indiferentes.

Lo que se alcanza a percibir en las calles es que a los diálogos de paz en La Habana les hace falta pueblo.


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Historia de los barrios de la Comuna 3

Desde el morro

de San José La Cima # 2 Por Alexánder Zuleta y Paola Alarcón

En más de 50 años, este barrio periférico de Medellín floreció pegado a la montaña. Las gentes llegaron de los campos por la violencia o la búsqueda de oportunidades. Hoy sus fundadores y habitantes relatan los principales episodios de la consolidación en la comuna. Tinta Tres tuvo acceso a testimonios grabados tras casi una década de existencia del fundador del barrio La Cima # 2, Heriberto Ortiz, meses antes de su muerte.

La construcción Lo que vino después fue la adecuación de calles, acueducto, alcantarillado, electricidad, escuela e iglesia. Todo porque, de acuerdo con Héctor Zapata, la gente empezó a “luchar por ir creciendo”, pues al barrio fue “llegando gente de todas partes” y había que edificar la comunidad; “llegaban con hambre y con ganas de construir y, como no había ningún problema, todo mundo construyó”.

Memorias poco habitadas

“C

uando yo vine a este barrio, este barrio era unos cuatro ranchos de bareque y en tierra, ranchitos muy malos; no tenían carretera, no tenían acueducto, no tenían luz”, dijo Heriberto Ortiz hace unos años. El paisaje que relatan los primeros conquistadores parece describir pocas cosas, es el retrato de una ciudad, que para los años 60, era totalmente rural. Luis Albeiro López también cuenta su llegada hace décadas, cuando “habían 10 casas” a la vista, “esto era prácticamente una selva, los alcantarillados eran nulos, las aguas corrían por encima, las lluvias y las negras”.

Un nombre muy santo y dividido

Resulta que San José La Cima Dos pertenecía a San José La Cima Uno, eran un solo barrio. El nombre común, “San José”, tiene algo de santidad y rebeldía. Lo santo lo encara Martha Lucía Pérez Rúa quien expresó que, “San José La Cima”, se nombró así “debido a que por aquí le hacíamos las fiestas a San José y por eso se colocó San José; y La Cima por el morro”.

La luz En principio las pocas casas que contaban con luz la tomaban ilegalmente desde el barrio Las Nieves. El “contrabando”, dice Mercedes Ortiz, hija de Heriberto, se traía en alambres “montados en crucetas”. También tenían que “poner cuidado porque la gente se robaba los alambres o los tumbaban los animales”. Héctor Zapata también fue testigo de las tragedias por la luz, dice él que “inclusive había un señor de La Cruz que tenía un poco de bestias, mulas, y entonces esas mulas llegaban por la noche y se rascaban en esos palos, hacían tremendos cortos, bueno, volvíamos a arreglarla y listo”.

El agua

Lo rebelde lo encarnó Heriberto Ortiz con la idea de formar otro barrio en una comunidad fraterna y trabajadora. Así fue la crónica de la disidencia para el nuevo barrio, un trámite administrativo con un político de la época: “Me recibió el mensaje que le llevé y me dijo esta semana te llamo, y dije pero me llama para dame una buena noticia. Esa carta la echó al cajón y a lo que la leyó y la estudió, me llamó, y yo bajé, me le hice presente y dijo: voy a invocar a una reunión allá arriba en La Cima, con la Junta, hágase presente y me lleva el número de la carrera por donde usted va a partir el barrio y la calle, y cómo lo va a poner; y le dije listo doctor, listo, listo”—. Posteriormente San José La Cima Dos se dividió desde la calle 84 hasta la 86 C, y de la carrera 29 a la 32. Según la actual presidenta de la JAC, Mónica García, la junta se logró consolidar el año 1978 en el Registro de la Alcaldía de Medellín.

Las lides del agua fueron duras. Había que traerla desde el Alto del Toldo, en el tradicional nacimiento que aun abastece cientos de casas en los barrios altos de Manrique. La falta de herramientas y lo empinado de la montaña lo dificultaban todo. Héctor Zapata recuerda que “cualesquier día nos regalaron unos tubitos de barro en el Municipio pero había que ir hasta Robledo por ellos, nos regalaron mil 500 tubitos y por esos tubitos trajimos el agua, ya más abundante y todo eso”.


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Con el tiempo, los más privilegiados obtuvieron acueducto del Municipio. Por lo general fueron las personas de la parte baja del barrio. Al contrario, las viviendas de lo alto tenían que arreglárselas. Gracias a la gestión de Heriberto Ortiz y su equipo, se pudo conseguir el insumo necesario para dotar de agua a los habitantes de

República de Barbados

Los terrenos donde hoy se ubica el colegio República de Barbados pertenecían a la familia Ramírez Johns, dueños de la antigua fábrica de billares, donde hoy se construyó el proyecto Montecarlo. La construcción de lo que sería el colegio obedeció a una iniciativa de los habitantes de la Cima Dos, quienes iniciarían con la fase de la escuela.

la parte alta. Los de abajo, por lo general, con el tiempo habían sido abastecidos con el Municipio. “Entonces yo hice la petición al Municipio para que nos dieran mangueras para bajar agua del Alto el Toldo y me las dieron, y le bajamos agua ¡todo eso tiene agua! Pero nos dio muchísima brega, muchísima brega nos dio, ¡Ave María!”, dijo Heriberto.

El Reversadero

El Reversadero es un punto de encuentro, las personas se paran allí a ver la ciudad. Es una plataforma de cemento donde los carros devuelven su paso porque las casas rompen con el camino. Existe hace más de una década.

La compuerta

La Sequía La Sequía es una famosa calle que comunica a La Cima Uno y Dos, es una culebra estrecha bordeada de tiendas, almacenes y cantinas. Los niños suelen montar sus bicicletas, los jóvenes la utilizan como cancha de microfútbol y las motos abundan en la pista.

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El lugar es una puerta de entrada a las calles del barrio, es un punto obligado para el paso de los carros y motos que van al reversadero a surtir tiendas, a llevar encomiendas o a parquearse frente a las casas. Desde aquí se aprecia la panorámica de La Cima 2.


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Hip-hop:

la real revolución artística popular Por Jorge Luis Valencia (Shaka) Fotografía Cortesía Sr. Mulato

Lo primero que expresa Sr Mulato es que el Hip-Hop rescató muchos jóvenes de niveles de violencia muy altos, ya que no es ningún secreto que cuando los jóvenes se reunían en las esquinas del barrio llegaban personas a ofrecer armas para ser de un bando u otro del conflicto, “los que éramos raperos siempre se negamos a ser parte de estas estructuras armadas” nos cuenta el Mulato.

La cultura

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álbum voy a lanzar mi último trabajo: “Sr Mulato Por Vocación y Agradecimiento”. Dedicado a las personas que me han acompañado en este camino desde el principio, desde el primero que me escuchó cantar que creo fue mi hermano, hasta quien me escucha hoy en día, ya que me gusta que las personas se identifiquen, que escuchen mis canciones y sientan que es real, que esto no ha sido juntar palabras por juntarlas.

anrique ha sido cuna del Hip-Hop de la ciudad desde hace ya un par de décadas, allí surgen nombres como el de “Rulaz Plaz” quien fue uno de los pioneros del rap de Medellín, hizo parte de la Etnia, una de las agrupaciones insignes del Hip-Hop de Colombia, indicador del profesionalismo con el que muchos jóvenes de la zona han asumido esta cultura y todos sus matices. El Hip-Hop es una cultura a nivel global, y se habla de cultura ya que tiene su propio lenguaje, su propio baile, su propia iconografía, y por ende construye imaginarios. El Hip-Hop nace en los guetos marginales de New York en momentos muy álgidos de la historia local y mundial, donde existían altos índices de violencias estructuradas, lo matiza muchos aspectos de esta cultura en donde era más fácil dirimir los conflictos a través de la lírica o el baile. Así pues se complejizan los niveles del Hip-Hop a través del tiempo, no solo en sus 4 elementos fundamentales (Mc, dj, B-boys y B-girls, y graffitero), sino que introducen nuevos elementos en la cultura, como son el filósofo, el beat-box, el coleccionista, e incluso el público termina haciendo parte activa de la cultura. Uno de los primeros creadores de escuelas en Medellín es “El Mocho” de Laberinto ELC, quien desde hace más de una década se ha dedicado a enseñar el baile a los niños, niñas y jóvenes no solo de la zona nororiental de la ciudad, si no que se encargó de llevar estas escuelas a otros sitios de la ciudad; hoy en día estas escuelas han crecido lo suficiente para enseñar no solo el baile, sino también el arte del graffiti, el Mc, el dj, etc.

El artista: Sr Mulato

La propuesta

dignidad, y digo hacíamos, porque el Sr Mulato nace en una agrupación llamada “Oro Blanko” la cual fue de los primeros grupos de Hip- Hop de la zona junto con N-Clan luego de la primera old school, que eran parceros que ya tenían temas sonando en el barrio; así pues yo los llamo vieja escuela y nosotros que éramos los pelados más jóvenes en ese momento nos llamamos la vieja nueva, y ahora existe lo que llamo la nueva- nueva. Desde la vieja nueva comenzamos a posicionarnos como grupos de esta generación. Con Oro Blanko logramos sacar un álbum: “Lirica Brava”, pero luego sufrimos un golpe muy duro cuando asesinan a uno de los integrantes del grupo, y hasta el momento luego de 9 años esta impune la muerte de nuestro amigo, lo cual nos puso a pensar que habíamos fracasado como grupo. Esto ha marcado al Sr Mulato como artista, llevo a Oro Blanko tatuado en mi piel, ya que sentí que debía seguir y saco mi álbum: “Sr Mulato Sacrificio Necesario”, luego de ese

John Jair Caro Correa, nació en 1988, en el barrio Manrique oriental, en sus propias palabras: “Soy un joven de un barrio popular de Medellín, parte de una familia que luchó mucho por sacar a sus integrantes adelante. Cuando conocí la música debí parar de estudiar porque sentí que la música era mi carrera. Cuando tenía 14 años me dediqué de lleno a la música y desde ese entonces vivo de ello, con mi talento trabajo en los buses, relatando las historias que se vivencian desde esta cultura.. En mis inicios como artista hacíamos música protesta acerca del mundo en el que vivíamos, luego descubrimos que podíamos hacer canciones de amor, de

Hoy por hoy existen varias escuelas en la comuna como “Mecánicos Crew” en el barrio la Cruz. N-Clan es otro de los colectivos que le apuestan por generar escuelas de Hip-Hop en el barrio Manrique oriental, también están los “Style Fresh” en toda el área de la antigua vía a Guarne, e igualmente encontramos escuelas como Manicomio Crew en Jardín y San Blas, con lo cual contamos en la comuna alrededor de 10 escuelas formando raperos, graffiteros, B-boys y Bgirls . El nivel que ha alcanzado el género no solo en Medellín, sino en Colombia es prometedor, desde procesos como Rap al parque, festival que se realiza desde hace varios años en Bogotá y que reúne una gran cantidad de buenos exponentes de la cultura nacional e internacional, ha incentivado e inspirado a muchas jóvenes promesas en el país. En lo local encontramos el Festival internacional Altavoz el cual tiene una amplia franja para el HipHop, igualmente el festival Revolución sin muertos en la comuna 13 ha sido un espacio que no solo reivindica el derecho a la vida en esa zona, sino que también ha sido un evento que reivindica la lucha de esta cultura por no fallecer por las violencias sobre los jóvenes de la ciudad. También está el festival en honor a “Métrico” en Copacabana, e incluso el “Big-Up Reggae Fest”. En este momento las redes sociales cumplen un gran papel ayudando a los nuevos artistas a ser visibles en la escena local, regional y nacional. Según el Sr Mulato, lo que más está fortaleciendo la escena rap en Colombia es que ya hay grandes estrellas del género en escena, lo cual favorece el movimiento nacional, sumado a campañas como: “Apoya el Rap nacional” impulsado por “Vagancia Records” desde Bogotá. Lo único que falta en Colombia como lo dice el Sr Mulato es formar una industria solida alrededor del género para el país y Latinoamérica, apoyar al artista local y hacer todo con amor.


Carlina

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Fundadora del prescolar Brillar en La Cruz

y el sueño de educar Su vocación la llevó a creer, sus sueños a compartir y su amor a trabajar por los niños.

Por Óscar Cárdenas

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lla es María Carlina Torres Pino, nació el 5 de diciembre de 1938 en la población de Urama Grande, Antioquia, en el seno de una familia campesina y numerosa donde ella ocupaba el tercer lugar dentro de sus 14 hermanos. Llegó a La Cruz en el año 1983. Pese a las enfermedades y tormentas que se encontraba en el camino, logró llegar a Medellín y empezar un nuevo camino con sus habilidades artísticas y conceptuales. Uno de los primeros lugares de los cuales hizo parte fue Pestalosy, un instituto de niños de la calle que atendía a menores de 14 años, y del cual fue voluntaria. En este lugar se les daba atención, se les abría puesto en la escuela, se les ayudaba a hacer las tareas, la alimentación y la ropa. Posteriormente, fue invitada a continuar con su obra en Niquitao, en un centro con niños y niñas de trabajadoras sexuales, de homosexuales e indigentes. “El centro tenía entre 50 y 60 niños, mientras que sus madres trabajaban, yo les enseñaba a los niños más excluidos de Medellín”. Era duro porque eran niños difíciles, “no obedecían. Al principio eran deshonestos y por ello le pedía a dios que me ayudara, con el tiempo los niños me cogieron aprecio, me convertí como en una madre para ellos”, cuenta. Para entonces Carlina pensaba en independizarse pues en La Cruz, lugar en el cual residía con su madre, veía la gran necesidad de enseñar a los niños. En la Cruz había mucha necesidad, niños sin ninguna clase de educación, sin cuidado y mal alimentados. Ella quiso tener un lugar donde pudiera enseñarles y encontró a Alberto Chavarría, un habitante del barrio quien era dueño del lote donde hoy se encuentra el centro infantil. Débora Torres Pino, hermana de Carlina, compró la casa de latas y el lote por un valor de 17 mil pesos. “Primero el centro funcionaba como un lugar donde se le daba comida a los niños desplazados, pero los niños llegaban a sus casas y le decían a la madre que además de la comida, les habían enseñado a contar, a hacer rayitas y canciones. Poco a poco los niños trajeron cuaderno y las mamás viendo esto le pusieron el nombre de preescolar”, dice Carlina. La consolidación como preescolar no se dio por ella, ésta nació porque las mismas madres vieron la necesidad. Tiempo después, Carlina, con ideas propias, lo bautizó Centro Infantil Integración Pestalosy. Al principio fue difícil dice Carlina, “No había alimentación para los niños y me iba con un amiga Mercedes, que tenía un ancianato, para la mayorista a pedir para los niños, donantes nos daba libras de panela partida cada ocho días, Además de unos panes dulces para 70 niños que venían incluso de los tanques de Versalles, la Honda, Bello Oriente y La Cruz. Bienestar familiar nos daba bienestarina para los niños, aunque había que pagar el carro hasta

caldas, luego hasta la 30 y luego las mulas para llegar al hogar”. Pasaba algo contradictorio, los niños no se comían el pan, porque en sus casas su mamá y hermanos no tenían comida, “ahora me encuentro con ellos y les da una alegría inmensa verme”, como la casa de latas no garantizaba un espacio apropiado para que los niños jugaran y se divirtieran, dice Carlina “yo los llevaba a Bello Oriente y a la Honda a recrearlos y con piedritas, granos y hojas de arboles lo que me daba el medio natural les enseñaba a contar, también les daba lápices y hojas utilizadas por un solo lado que me daban en la alpujarra, y por la parte de atrás de estas hojas les enseñaba a escribir, dibujar y pintar”. Al principio el hecho de que Carlina fuera la única que tuviese un centro educativo en el barrio que no dependía como hasta ahora de ninguna entidad Estatal, generó ciertas discordias entre los líderes de la comunidad, puesto que la obra que inició Carlina nunca tuvo que ver nada con las Juntas de Acción comunal. Pese a los contratiempos con algunas personas ell siguió con la labor de educar y dar alimentos a muchos de los niños que hoy son padres, madres, profesionales en el barrio. Luego, después de mucha gestión, obtuvo el grado uno en el escalafon docente, Carlina ya enseñaba de manera oficial a los niños, en el momento en el cual le daba una colada a un niño de tres años, pues Carlina recibia niños de todas las edades en el preescolar, muchos de ellos no pasaban 1 solo año allí, sino hasta tres años. Para poder continuar con su labor debia tener un titulo y empeso a estudiar licenciatura en prescolar en la universidad sanbuena aventura “Las cosas no eran faciles, exigian notas buenas para seguir ayudando, a mi me tocaba bajar a pie hasta la terminal para poder coger un trasnporte, en la mañana estaba con los niños y en la tarde en la universidad, en ese tiempo no habia energia en el barrio, entonces a mi me tocaba hacer los trabajos a mano, alumbrando con velas o con lamparas de petroleo hasta altas horas de la noche , para poder cumplir con el promedio exigido para la ayuda”, cuenta. Todo no fue feliz, era la época de las milicias urbanas en la ciudad y la Cruz tambien hacia parte de esta estrategia militar, muchas veces como los alimentos habia que cargarlos en canastas desde el sector denominado la Capilla hasta la casa de Carlina, muchas de estas canastas se perdian en el camino, hasta ahora no sabemos de su paradero pero puedo decir que se trataba de algún integrante del grupo armado, que seguramente la requería tambien. Según cuenta, “la policia creia que esos alimentos ivan para la guerrilla, venian a hacer inspecciones sin orden, preguntaban que para quién era la comi-

da, y contestabamos que eran para niños menores de 6 años, ellos venian constantemente, entraban a la casa y la ayanaban, buscando algo perteneciente a la guerrilla” como dije antes los alimentos llegaban hasta la capilla en el carro de don Jorge, no habia trasnsporte publico, ni estaba la carretera pavimentada hasta la escuela, venia toda clase de alimentos en buen estado, las canastas las cargaban jovenes a los cuales se le pagaba con alimentos también, dice Carlina “era muy complicada la situacion por que yo sabia que los hijos de los milicianos estaban en el preescolar, yo no los podia excluir por que a mi no me importa eso, me importa es que los niños esten bien alimentados y con saberes para afrontar el mundo escolar, yo sé que ellos pensaban lo mismo, que sus hijos conmigo estarian bien, aún asi uno no dejaba de sentir miedo, ni yo ni mi familia”, pero este fue el motivo por el cual se acabó la ayuda del banco de alimentos, el conflicto ayudó a que esto acabara en el 2004. Sin embargo, no es el fin de la obra de Carlina, ella continuó educando y dandole alimento a los 45 niños que recibe cada año, ahora son menos antes eran más de 140, las cosas cambian ya no hay tanto alimento, pero hay nuevas instituciones que entraron en los últimos años al barrio y que trabajan por la niñez, pero hasta el momento son pocos los que ofrecen educación preescolar, por lo cual es muy necesario que lo que ha hecho Carlina prosiga en el tiempo, a sus 82 años y con los problemas de salud que la aquejan, ella continua al frente de su preescolar, con ganas de recuperarse para seguir con una obra de toda su vida.


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El Pollote

una surtidora con labor comunitaria Por Paola Alarcón

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es he contado historias de músicos, de mujeres, de líderes, de grupos de tercera edad, del territorio y de una lista interminable de eventos, pero hoy les contaré de un grupo de culinaria. “Mi jefe siempre me preguntaba qué podíamos hacer para el beneficio de la comunidad y un día se nos ocurrió realizar cursos de culinaria ya que nuestra surtidora se dedica a la venta de víveres”, cuenta Ana Ramírez, administradora de El Pollote, una surtidora que además de vender, ofrece a la comunidad un espacio de capacitación en culinaria dirigida a todos las madres cabezas de hogar, adultos mayores, jóvenes y niños que deseen aprender una forma de crear sus propios negocios y de llevar sus conocimientos a otros a otros espacios. En el año 2010 empezaron las clases de culinaria con el objetivo de que la comunidad tuviera capacidad de generar un negocio propio y tener nuevos platos en la gastronomía de su hogar. Para la realización de estos talleres, la corporación Semillas de Esperanza prestó su espacio a esta causa con la ayuda de Suzet Patricia Álzate, quien dicta las clases de culinaria. Ella se formó a partir de talleres brindados por el Sena y la Alcaldía, sus

experiencias de vida la llevaron a que sus conocimientos en culinaria fuera su sustento emocional y económico, logrando con esto sacar su familia adelante. Hace tres años dicta las clases de cocina en los talleres ofrecidos a la comunidad por la surtidora El Pollote, la cual financia y dota de todos los elementos necesarios para este espacio de aprendizaje. Entre preparaciones culinarias van desde postres Napoleón y Tiramisú hasta pasabocas, cocteles y refrigerios, entre otros; también aprenden y fortalecen sus valores, como la solidaridad, la equidad y el amor propio. Una de sus estudiantes es Liliana, madre cabeza de hogar que con lo aprendido desarrolló capacidad para generar su propio empleo, ofreciendo servicios de culinaria a la comunidad para acompañar diferentes eventos familiares y, además, ahora logra que en su hogar los platos sean nutritivos y alegren a sus hijos. Las clases son gratis y se dictan con una periodicidad mensual renovando grupos para que otras personas tengan la oportunidad de aprender y así, llevar a la comunidad un conocimiento que le serviría tanto para sustento económico y como para mejorar y variar la alimentación cotidiana.


Cindy

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Una vida de liderazgo y conciencia Por Paola Alarcón

en mi barrio y en mi comunidad a dirigir a los jóvenes hacia la organización para el empoderamiento político, la inclusión social y en especial la participación; este espacio se convirtió en el lugar para potenciar la cultura y buscar salidas diferentes, para que los y las jóvenes no cayéramos en las garras de las problemáticas sociales, ésta no es una tarea fácil y hay momentos en los cuales quiero desistir y trato de olvidar, pero el trabajo social es una corriente que me arrastra y me hace feliz, que me motiva cada día a levantarme y batallar en contra de las injusticias”.

Cindy suaza es una joven de 21 años, nacida en bello Antioquia, aunque medellinense de corazón, como ella lo dice al tiempo que afirma que es acá donde encontró la posibilidad de reconocer su sentido de responsabilidad social. Hasta los 5 años vivió en el barrio 12 de Octubre, un lugar que le brindo felicidad. “Allí compartí con toda mi familia, en especial recuerdo mi primer grado de preescolar, aquel año fue la base de mi proceso educativo”. Era época de violencia generada por grupos al margen de la ley, quienes interrumpían la tranquilidad y hacían del lugar uno donde no se podía jugar libremente. “A los seis años llegué al barrio Bello Oriente, la primera impresión que me generó fue de desagrado y tristeza porque las casas me parecían muy feas y pobres, sin imaginarme que años más tarde me iba a gustar tanto pertenecer a esta comunidad, hasta el punto de no querer irme y disponer mi corazón para el trabajo social”, dice. Su familia ha sido su fortaleza, su madre, una mujer luchadora, es quien la apoya incondicionalmente e impulsa a participar y hacer que su mundo sea más cómico: “vaya a sus locuras mija”, “no llegue muy tarde y vengase por la acera”, “¿tiene plata?”, le dice constantemente. Una educación sin barreras “¿Qué podría decir de mi colegio? Ese gran lugar que desde el grado primero me extendió las alas para potenciar la libre expresión y el pensamiento crítico. Puedo decir que lo amo y cada vez que pienso en él no puedo evitar reconocer a un grupo de fuertes lideres que cabalgan por la verdad, la equidad, la inclusión. Ese espacio que alguna vez me enseñó que los sueños se pueden realizar, que hay lugar para una realidad diferente, en donde se permite la locura entendida como la posibilidad de ser auténtico, donde se puede tener libre expresión, donde se puede proponer, donde se puede ser crítico sin lugar para la burla o la exclusión. En la primaria aprendí a querer mucho mi colegio y cuando empecé la secundaria me impactó muchísimo descubrir que había un lugar para la crítica sin que fuese rechazada o excluida; mis amigos me contaban que en sus colegios los suspendían porque llevaban el pelo pintado o por un sin fin de situaciones que no son relevantes para el aprendizaje, yo les podía contar tranquilamente que no tenía problemas de este tipo porque en mi colegio se maneja el principio de la inclusión y se permite la diversidad con argumentos”, cuenta. En el grado octavo empezó a trabajar en todo lo que tenía que ver con el gobierno escolar, entendió qué era eso tan raro que en algún momento llamaron “autogobierno” y comenzó a participar activamente en la ‘junta de grupo’, que es un grupo de estudiantes que lideran la tramitación y resolución de conflictos por medio del diálogo. “Fue desde mi participación en la junta donde aprendí la importancia del principio de la inclusión, que para mí es el respeto hacia el otro sin importar sus diferencias y sus dificultades”. El colegio favoreció muchos aprendizajes para

A lo largo de su vida ha hecho parte de procesos sociales que la fortalecieron, entre ellos Batuta, Mujeres que crean, telecomunicaciones, la emisora escolar, el gobierno escolar y el semillero de sociales, a partir de este último empezó a trabajar con una propuesta sustentada en el concepto de la no violencia activa planteado por Gandhi.

su vida, en especial a entender la responsabilidad con el grupo, desde la ayuda a los compañeros para que fueran responsables de sus actos y no solamente dentro del colegio. “Me posibilitó además, comenzar

Vida profesional “En el año 2010 empecé a realizar mis estudios en ciencia política en la universidad Eafit. Allí no solo adquirí las herramientas básicas para comprender la realidad política de mi país y del mundo, sino que también, de la mano de algunas personas que hacen parte de esa institución, aprendí a ser más humana, a ser más solidaria, y a ponerme en el lugar del otro”. En el cuarto semestre de su carrera ingreso al programa Antioquia visible, el cual tiene por objeto hacerle seguimiento a la actividad legislativa de los congresistas antioqueños, y promover procesos de exigencia de rendición de cuentas a los mismos por parte de la ciudadanía. Así pues, hasta la fecha lleva 4 semestres en este programa, en el que ha aprendido sobre temas como el seguimiento legislativo, rendición de cuentas, cultura política, entre otros, “también me ha ayudado a reafirmar mis principios y seguir mis ideales”. Actualmente, está realizando su práctica profesional en la veeduría ciudadana del Plan de Desarrollo de Medellín, en este le fue asignado hacer un pronunciamiento crítico al Plan de Ordenamiento Territorial (POT) que está próximo a presentarse ante el Concejo Municipal para su aprobación. “Personalmente, espero que el pronunciamiento tenga algún eco en la ciudadanía, pues en últimas el POT es un asunto que no sólo convoca a algunos servidores públicos o sector privado, precisamente por su alto impacto en el modo en el que se configurará nuestra ciudad, somos nosotros los ciudadanos quienes estamos llamados a incidir en este modelo de ciudad que se nos propone”.


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por Alexánder Zuleta

Anti-manual de la otra escuela

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No se recomienda seguir el pie de la letra siempre, sólo a veces, cuando las eternas circunstancias de educación lo definan.

Parte 1: Del desorden

Artículo 1. El desorden es una manifestación espontánea del estudiante cuando no quiere hacer más que vivir para no aburrirse. Artículo 2. Apelamos al desorden porque el sistema educativo no deja otro lugar: encierra, reprime y obliga a estudiar el descubrimiento de América en vez de tipografía Maya. Artículo 3. Somos desordenados porque queremos lo mejor para el país, por eso abandonamos toda convención pedagógica y optamos por el voto en blanco. Artículo 4. Los desordenados somos ejemplo de rebeldía. No hay regla que nos haga feliz; estudiamos en la vida con la desorientación posmoderna y experimentamos en el laboratorio de la realidad. Sólo sabemos una cosa: moriremos contentos y lanzaremos pupitrazos al portón de San Pedro si se niega a abrir. Artículo 5. Validamos las siguientes manifestaciones en el aula: 1. Mirar al cielo raso cuando el profesor de matemáticas pregunta el teorema de Pitágoras. 2. Tener siempre presente que Gaitán fue un líder patriota y liberal que movió las masas, y sin embargo Colombia no cambió. 3. Ser culpable de pensamiento, obra y omisión por no ir a misa. 4. Leer a Marx, Schopenhauer, Orwel, Twain y otras criaturas, y hacer un breve comentario en óleo sobre el tablón del pupitre. 5. Pensar que el mundo no es como lo pintan y empezar a pintarlo. 6. No escuchar un sermón en la oficina del coordinador en una silla incómoda. 7. Impedir el saludo de mano al rector cuando acaba de salir del baño.

Parte 2: Son obligaciones del estudiante

Artículo 6. Es requisito indispensable, para obtener el grado de bachiller, permanecer en estado de indignación con la dura situación del país. Artículo 7. El estudiante está obligado, arbitrariamente, a pensar diferente, a dudar del profesor y a gritar su inconformi-

dad en el restaurante escolar con un banano en la mano. Artículo 8. Todo estudiante obtendrá su título si presenta un ensayo sobre cómo salvar la humanidad en tiempos de la Coca-Cola y la contaminación ambiental. Artículo 9. Se permite a los estudiantes: h. Juzgar ante un tribunal de justicia la falta de marcadores de tinta borrable. i. Conspirar, junto con el docente de tecnología, la violación de la seguridad informática del colegio. j. Utilizar las fichas personales, observadores o el archivo de la secretaria para hacer un collage simbólico en honor a la Ministra de educación. k. Declarar en extinción de domino todo insumo guardado y envejecido que no use la institución por falta de iniciativa. l. Decomisar el tinto a todo el personal hasta que los profesores hombres no jueguen un partido de fútbol con yomber puesto en el descanso principal. m. Armar bochinche cuando el Gobierno Nacional recorte el presupuesto de la educación por causas no especificadas o cuando la gente de las causas perdidas pierdan sus causas. n. Construir, en la cancha del colegio, un pequeño Macondo, vivir allí como primitivos y volver a la realidad cuando los políticos sean totalmente honestos. o. Hacer huelga de hambre hasta que el presidente quite los chicles secos bajo los pupitres con la espátula de Fernando Botero y los declare patrimonio nacional.

Parte 4: Son obligaciones de los profesores.

Artículo 10. Todo profesor nuevo deberá acreditar un curso de autoayuda sobre cómo sobreponerse a los fracasos profesionales. Artículo 11. Escribir cien veces, al iniciar cada año escolar, “yo soy un profesor”. Luego borrarlo para evitar falsas ilusiones. Artículo 12. Enseñar sólo a veces y aprender siempre. Artículo 13. Explicar a los estudiantes, en detalle, aspectos como por qué comemos tanto arroz, de dónde viene la persecución a Petro, cuánta tinta gasta la impresora de la JAL al mes, porqué Arnulfo Uribe se dejó crecer la barba, a dónde están los desaparecidos, cuántas veces caga un perro de Manrique al mes, a cómo estará el pasaje de bus en el 2050 ¿sí habrá buses?, cuántos bultos de cebolla caben en la estación de policía de la comuna, de qué tamaño eran las

tetas de Policarpa Salavarrieta, a qué huele un pedo de la Señorita Colombia, quién es el sujeto con más poder de la zona, a cómo es la puta más cara, cómo buscar lo que no se ha perdido y a qué edad el Procurador tuvo su primera relación sexual, entre otras incógnitas criollas.

Parte 5: Del himno oficial

Artículo 14. El himno oficial está dedicado a los cerebros fugados que produjo la violencia de los años 80 en Colombia, y que no han vuelto. Artículo 15. El himno tendrá dos partes: las estrofas y el coro. Las estrofas dirán lo mismo de siempre, lo mismo de siempre, lo mismo de siempre; pero el coro será la canción de Pink Floyd: We don´t need no education… ¡Vamos, que se oiga en todos!, no importan la rima ni la concordancia; cero para el que no cante We don´t need no education, We don’t need no thought control… ¡Hey teacher leave them kids alone!

Parte 6: De la metodología

Artículo 16. Oficial, cada año se celebrará la toma del palacio de justicia. Se hará una obra de teatro. El rector hará del presidente Belisario Betancur, la coordinadora actuará de ministra de comunicaciones, el profesor de sociales tendrá el papel del coronel Plazas Vega. El personero será el magistrado de la Corte Suprema Alfonso Reyes Echandía. Los estudiantes serán la insurgencia y las armas serán bolas de papel donde están las notas del período. Caerá el telón con la bendición patriota de Monseñor Rubiano. Artículo 17. Se recomienda a los estudiantes a que desarrollen el vicio a la lectura, la escritura o cualquier forma de ensimismamiento no alucinógeno. Está permitido el consumo desmesurado de las letras, la música y el arte. Artículo 18. Para ser inquisidores, el estudiante deberá salir a las calles, su tarea de principios de año será averiguar cuánta mierda produce comer un kilo de carne.


Infografía

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Explosiones de semillas M

asanobu Fukuoka fue un simpático japonés que dedicó gran parte de su vida al estudio de la biología y la agricultura, además de aplicarla de manera original y muy natural, en su pueblo natal de la isla Shikoku. De esta experiencia propuso un sistema de cultivo en el que la intervención humana es mínima: sin desherbar, sin pesticidas ni fertilizantes, y una labranza escaza. Las bolitas de barro con semillas, o bombas de Fukuoka son una de sus técnicas más conocidas y útiles, a la hora de recuperar suelos áridos o resecos.

Avanza la revolución verde por Franco

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En cada una de las bolas de arcillas que amasamos se ponen las semillas, mediante un hoyo no superior a un centímetro de profundidad. Se pueden incluir diversas combinaciones de semillas, como frutales, hortalizas, enredaderas, cereales e incluso grandes árboles.

Con una mezcla de tierra, abono y un poco de agua hacemos una bolita de unos 2 centímetros de diámetro, que amasamos con suavidad, hasta tener una arcilla consistente que le servirá de vaina protectora a la semilla hasta que llegue la lluvia, diluya el cuenco y eche raíces.

3 La parte más divertida es decidir donde sembrarlas, donde lanzarlas para que broten. Las opciones son múltiples y van desde lotes baldíos en el barrio hasta las jardineras de la Casa de Nariño, una escuela, un parque… germina un bosque donde nadie se lo piense.

Cinco principios de cultivo natural Fukuoka formuló estos principios de su método de labranza: No arar: No es necesario levantas y remover las capas del suelo, que por su estructura y composición mantienen las condiciones óptimas de humedad y micronutrientes. No usar abonos ni fertilizantes: mediante la interacción de los diferentes elementos botánicos, animales y minerales del suelo, la fertilidad del terreno de cultivo se regenera como en cualquier ecosistema no domesticado. ¿quién fertiliza los árboles gigantes que encontramos a veces en el bosque? Se preguntaba Fukuoka. No eliminar malas hierbas ni usar herbicidas: éstos destruyen los nutrientes y microorganismos del suelo. Fukuoka

propone una interacción de plantas que enriquece y controla la biodiversidad de un suelo, se controlan con acolchado de paja y cobertura de trébol Cero pesticidas: Matan la riqueza natural del suelo, del aire y de la flora. La presencia de insectos puede equilibrarse en un cultivo, sembrando especies aromáticas que los repelan como la Ruda de Castilla. No podar: dejar a las plantas seguir su curso natural.Fukuoka llamaba a su método un camino hacia la agricultura del “no hacer”, aplicable en las ciudades.


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La ciudad planeada Ciudad real Caso Cinturón Verde

Por Jhon Jairo Payan y Claudia Jannet Rengifo

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a Administración Municipal de Medellín en su intervención de desarrollo refiere al Cinturón Verde Metropolitano como una estrategia de planificación territorial que ayudará a fortalecer la corresponsabilidad entre la ciudadanía y el Estado, mediante la participación como generadora de una cultura de urbanismo cívico-pedagógica. No obstante, ante un territorio tan complejo como son las laderas de la ciudad de Medellín y la ruralidad del área metropolitana, emerge la pregunta ¿cómo la participación del habitante que nace, crece y muere en estos territorios (o en algunos casos, llegan de otros lugares) hace parte de la construcción de esta propuesta de desarrollo de ciudad? o ¿es otro proyecto más de ciudad sin las huellas de su gente? En consecuencia, dicha estrategia de planificación puede significar para el municipio nuevos desplazamientos forzados y la imposición de un modelo de desarrollo que no ha consultado a los habitantes de los territorios, a quienes llaman invasores. Antes bien, se han destacado a nivel municipal por su alto nivel de participación en clave de derechos humanos desde acciones colectivas que han movilizado desde lo urbano el reclamo por el espacio vital de aquellos que han sido llevados hacia el afuera, es decir, hacia los no lugares, como plantea Henry Lefebrvre en su tesis frente al derecho a la ciudad. Es la eterna contradicción y paradoja colombiana, develada en la realidad de Medellín, una ciudad

planeada desde los escritorios con un modelo de ciudad región y su interés de posicionamiento en el país e internacionalmente con proyectos acordes a una ciudad innovadora para mayor atractivo turístico; de otro lado, una ciudad real que se debate en el día a día de las calles, de su gente, de las dinámicas de vida en los barrios periféricos, en donde acontece el drama de miles de desarraigados que hoy encuentran amenazado su derecho a la ciudad ante el macro proyecto del Cinturón Verde y su idea de desarrollo. Las realidades de las ciudades las viven sus gentes en sus territorios, que son la memoria viva de su historia de desarraigo y de su participación en el ahora, habitantes de las montañas del Valle de Aburrá, las cuales están creciendo agigantadamente desde el sudor, la sangre y los cartones que protegen sus vidas. Hacen resistencia a la ciudad que crece urbanísticamente y proyectivamente, con voces imposibles de silenciar, ni esconder, porque están pintadas sobre el lienzo de su tierra antioqueña. En definitiva, el Cinturón Verde está generando desconcierto, desinformación y gran zozobra, lo que no ha impedido la configuración de sujetos políticos que reclaman su participación activa en la construcción de ciudad como derecho fundamental, desde la movilización, incidencia y transformación de realidades de exclusiones que generan este tipo de proyectos en los territorios.


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Los otros Por Lilit Lobos

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uando era niña solía acostarme en el césped a pensar en que no éramos iguales a los otros, a los de abajo. Pensaba en como a ellos no les había tocado vivir como a nosotros. Sus casas eran grandes de adobe y cemento, pintadas de hermosos colores, de muchas habitaciones y lujos desmedidos, mientras yo vivía con mis tíos, cinco primos-hermanos y mi mamá, que sólo llegaba los fines de semana, a ese rancho diminuto, hecho de recortes de madera, colchas viejas, tejas rotas de zinc, piso de tierra, de esa tierra a la que todo se le va pegando y por más que una se cuide le va tiñendo la piel, dejándola a una amarilla como ella. Pensaba si la gente de abajo estaría satisfecha en sus palacios de arena, si podría todo el dinero que tenían comprarles la felicidad. Los imaginaba sin frío duchándose en sus bonitos baños de cerámica del tamaño de mi casa, mientras nosotros procurábamos desteñirnos la mugre a punta de cocadas de agua sin tratar y jabón de lavar ropa.

tú seas uno de esos niños” Sólo que ya no tenía tiempo para pensar en eso recostada en el césped, así que ahora lo soñaba cuando tenía la fortuna de alcanzar un puesto en el bus. Para entonces la mayoría ya no soñaba, los golpes les cegaron los ojos de los sueños. Llegaron más desplazados por las violencias, la pobreza y la falta de oportunidades, pero estos también tenían la visión encerrada por el miedo. Arribaron a este morro donde se convencieron que el mundo no era para ellos, que ser pobre era el peor pecado original del cual no hay redención posible, por ello bajan a la ciudad, se resignan a trabajar en lo que se les aparezca; vendiendo confites en los buses, frutas, legumbres y chatarra en las calles, rebuscar esperanzas en los bolsos de los transeúntes despistados, alquilar el cuerpo al primer borracho vomitado que acceda a pagar cinco mil pesos por unos minutos de sexo, minutos de asqueroso dolor con los que se gana para un día de comida y se pierde la autoestima por más de un mes.

Pensaba en sus apresuradas, en que tal vez fueran felices cuando sin salir de sus casas se subían en sus carros último modelo para ir a donde querían, mientras nosotros teníamos que bajar no menos de un

kilómetro por caminos de tierra en medio de aguaceros o bajo soles ardientes para coger un carro destartalado al que le traqueaba hasta los rastros de pintura, carro en el que nos metíamos como podíamos, apiñados, compartiendo olores a pobreza en busca de rebusque. Nosotros, los desterrados, no sabíamos lo que era ir a ver una película a cine, ni conocíamos las famosas discotecas de la 80. Fielmente creíamos que a la universidad sólo podían ir los riquitos hijos de papi y mami. Yo que con más tristeza que rabia, cuando mi mamá al fin le quedaba un poco de tiempo libre de ser esclava doméstica de una de esas lujosas casas, aprovechaba para contarle estos pensamientos,

ella me abrazaba, me decía que dios proveería y que además mirara que no todo era tan malo.

Algunas de ellas son menos infortunadas, trabajan en casas de familia en donde son encerradas toda la semana, sin seguro social ni pago de horas extras, esclavas en la post-modernidad, acalladas ante estas injusticias por el miedo a ser echadas por cualquier excusa, inventando cientos de sutiles tácticas para hacer entender al patrón que ellas sólo están allí para encargarse de la casa, no para las necesidades sexuales de él, hacérselo entender sin provocar que sean echadas, tarea titánica, habiendo tantas muertas de hambre que trabajarían por menos dinero y opondrían menor resistencia.

Cerca de allí había una escuela a la cual así como yo asistían casi a diario niños de todas las edades, colores y actitudes, de los cuales tal vez algunos lograrían quitarse el pantano que les impedía avanzar, quizás sus inocentes sonrisas y sueños les daría la suficiente fuerza para que el hambre no les impidiera volar, dándoles la obstinación para demostrar que nuestro mundo no tenía que ser así y por ello transformar ese lugar tan alto como el cielo pero tan parecido al infierno, tal vez… “Tú seas uno de esos niños”…”Tal vez”. Pasados los años de vez en cuando aún recordaba la voz de mi madre “tal vez

Así era entonces allá, así es entonces ahora. En el morro, la pobreza persiste, acá ni el clima es bondadoso. El verano es tan sofocante que nuestros ranchos asemejan latas de sardinas en el desierto, y como el agua sólo llega unas horas en la noche nos insolamos esperando, deseando agua. Pero cuando llega el invierno es peor, el pantano se nos aferra a los zapatos y ¡zas! al piso vamos a dar, la lluvia nos empapa si intentamos salir, pero ni en la casucha estamos a salvo, porque el agua se filtra en forma de muchas goteritas, sin la menor consideración mojándolo todo y una tiene que correr.


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El señor de los pájaros

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Por Luis Acevedo Ilustración Mauricio Hoyos

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La historia de una lora, dos mochuelos, un mirlo, cuatro canarios criollos, un perico australiano, diez canarios australianos y varias docenas de mieleros, siriríes, azulejos mayos, tórtolas y palomas que decidieron tener por familia a Humberto Silva.

ajando por la 108ª, una de las mal planeadas callejuelas del barrio popular, se percibe el coro de varios pájaros mieleros. Para el oído del desapercibido se haría pensar de esos avechuchos enjaulados en cualquiera de los hogares de la esquina. La sorpresa se lleva es cuando se termina de bajar la calle. En frente, dos magos, un pomo, un carbonero y un guanábano lindan con la carretera. Del guanábano, como si fueran extensiones de este, los mieleros bajaban. Un enmallado que bordea los árboles sirve de plataforma para cuatro frascos de compota. Dentro de éstos hay una especie de miel, en los que a su turno cada uno de los mieleros mete su largo pico. Si se detallara más a fondo el observador se daría cuenta de que por toda la arboleda, hay dispersas, incontables de esas avecitas, adornando con amarillo y negro las mismas hojas de éstos. Al otro lado del guanábano, donde está el cebadero, hay una casa cuyo segundo piso posee un balcón. En la base del balcón, y colgando, hay un jardín floreciente. En el primer piso solo se ve la puerta de madera verde y una ventanilla. En esta ventanita hay un rostro de edad avanzada sonriente que al ver que alguien está observando su creación, y no pudiendo ocultar su satisfacción le dice en forma de saludo “se ven bonitos, ¿no?”. Él es Luis Humberto Silva Tabares nacido el 11 de febrero de 1960 en Salgar, Valle; lleva viviendo en el barrio Popular número 1 aproximadamente cuarenta años. Todos lo de la cuadra lo llaman el Tío, y su historia de cómo logró atraer a tantas aves, es la siguiente:

La clave está en la paciencia

“Hace siete años que llevo echándoles aguamiel. Todos los días a las cinco y treinta de la mañana son tocándome la ventana con su pico y haciendo ruido, para que me levante y les dé comida. Cuando abro la ventana, la reja es llena de esos mieleros. Si no la abro ellos no me dejan dormir chillándome para que les dé comida. Primero, lo que usted ve ahí, era un jardín grandísimo. Cuando eso, la casa de abajo era de otro dueño y yo lo cuidaba para que siempre estuviera bonito. Me dio por sembrar este guanábano y esos dos mangos. Ahora vea cómo están de grandes. Hasta que esa casa cambió de dueño y él decidió acabar con el jardín y ahí fue cuando me dio por ponerles agua panela con azúcar en el guanábano y ahí los ve usted. Todos los días se toman una libra y media de azúcar y les lleno el frasquito en promedio cuatro o cinco veces al día. Allá en el mango les pongo un plátano y allí llegan azulejos, mayos, siriríes. Están tan acostumbrados al plátano que hasta los propios azulejos traen sus pichones para mostrarles dónde conseguir la comida. También los mieleros traen los suyos: ellos les enseñan dónde está la miel, pero no se la dan. Se quedan en el frasquito tomando y tomando, mostrándoles cómo lo deben de hacer, pero eso sí, no le da nada para que él aprenda a sacarla. Arriba en ese arbolito están las tórtolas y los cableados de luz en las tardes parecen cableados de tórtolas. Cuando bajo a la Plaza a traer cosas para la tiendita y me demoro toda la mañana, empiezo a silbar para llamarlas ¡y usted viera como se llenan esos cables de tórtolas y mi techo de palomos! ¡Qué pesar mis animalitos esperando a que yo les eche comida! Encima del techo tengo unos 70 u 80 palomos, ahí están libres y ahí se mantienen. Yo empecé con cuatro que había dejado una vecina, a mí me dio mucho pesar, y les daba maíz para que no se murieran de hambre, porque a mí no me gusta ver sufrir nin-

gún animalito. Ahí fueron llegando hasta palomos mensajeros y a todos les doy comida, porque para todos hay. Ahora lo que tengo es ganas de sacar un préstamo, para hacer una planchita y arreglarles los nidos, por como el techo ya está viejo, es difícil arreglárselos. Todas las aves están acostumbradas a mí. A veces me les acerco y ellas ni salen volando. Esperan solamente que me les aleje un poquito y ahí mismo se ponen o a comer el plátano o a tomar el aguamiel”.

El guardián de las aves

“A veces llegan unos muchachos a fumar ahí en esa banquita que usted ve debajo del carbonero. Hay ocasiones en que sacuden el árbol y espantan las pobres tortolitas y ahí sí no me gusta eso. Salgo y les digo de buena manera que las dejen tranquilas porque ellas no les han hecho nada. Y ellos entienden y no molestan más. Lo mismo pasa con los gatos. Hay gatos que se quedan mirando y mirando de cerca los pobres pajaritos. Cuando veo que se ponen en posición de ataque, salgo ahí mismo y les hecho una cocada de agua y así los dejan en paz. A mí me duele mucho ver sufrir a los pobres pajaritos. Para mí ellos son como un cristiano, hasta creo que son más inteligentes y sensibles que nosotros: de algún lugar tienen que salir esas melodías tan profundas. Una vez llegaron unos muchachitos con un azulejo moribundo. Dizque lo habían cogido en Envigado. Lo compré para que siquiera falleciera en buenas manos. Le eché mostaza, alpiste y huevo, y se mejoró. Duró quince años haciéndome compañía. Un día en el rincón de la ventana se acostó a dormir y no volvió a despertar: el silencio de la muerte le había llegado. Las aves que tengo arriba están en jaulas grandes y cómodas, muy limpias y con buena comida. Allá tengo diecinueve aves entre ellas tengo a José mirlo, dos sinsontes, dos mochuelos, un canario australiano, doce pericos australianos, cuatro canarios criollos y a Pastora, -una lora- la que canta ríe y llora conmigo. Con pastora es con la que más peleo y es la que más me hace reír, ella no es grosera como muchas loras que las enseñaron a decir grosería. Lo máximo que ha llegado a decir es marica, pero en son de burla. Ella se ríe de decir así y luego yo también me río con ella”.

Ornitólogo empírico

“Uno tiene que estar pendiente de las aves; observar que estén bien de salud. Por eso les cambio constantemente el alpiste y mantengo todo aseado. El alpiste sucio se lo hecho a las palomas, ¡porque eso sí les encanta a ellas! Casi todas las aves que tengo en las jaulas se las

he comprado a las personas del mismo barrio que no las saben cuidar. Y para salirme de una de ellas me cuesta mucho. Es que me preocupa que no le den buena comida. Por eso cuando me piden que les venda un canario les doy las instrucciones de cómo cuidarlo e intento venderlo a un precio altico para que no los compren. Hay gente que me pregunta: ¿usted porqué no atrapa esos azulejos que se hacen en ese carbonero? Digo que no, que prefiero verlos así libres que enjaulados. Los pájaros como José mirlo, sinsontes y la lora los tengo hace quince años y no los libero porque yo les haría mucha falta y ellos me la harían a mí. José mirlo se ha escapado dos veces, se da un paseo por ahí, y vuelve. Una vez tuve un turpial que se me escapó en cinco veces y siempre volvía, a la sexta como que alguien lo atrapó porque no volvió. Esos pájaros que nacieron en las jaulas se vuelven muy mansitos y es fácil que cualquier persona los atrape. Pero a mí no me gusta atrapar los pajaritos, que vuelen, esa es su profesión ¿no? Otra vez me dijeron que cualquier día van a llegar los del Inderena –ahora Corantioquia- y que me van a quitar los pájaros que tengo en el segundo piso, porque eso no es legal. Les respondo a ellos que cuando el Inderena llegue y me pida los pájaros yo dejo que se los lleven, porque a mí no me gusta tener problemas con nadie, pero eso sí que se lleve también todas esas palomas, esas tórtolas, esos azulejos, mayos, siriríes y mieleros, porque yo no les vuelvo a dar comida. Ellos verán si los dejan morir de hambre”.

Primero la familia y sus necesidades

“A Dios le agradezco que me cumplió el deseo que yo quería: conseguirme mi casita donde pasar mi vejez y hace siete años me quitó el vicio del cigarrillo y del alcohol. Tengo esta tiendita, que la empecé en su tiempo con cuatro mil ochocientos pesos. Mi único hijo ya tiene veintiún años, ya le di la educación hasta donde él quería. Ahora trabaja en una empresa de bocadillos en Itagüí y tiene su vida aparte. Él y mis pájaros son mi familia. Y todo lo que consigo se lo gasto a los pájaros. Ellos son muy caprichosos. Por ejemplo, cuando los saco al balcón, les gusta que los ponga en el mismo sitio, si los cambio, empiezan a hacer alboroto. En la noche pasa lo mismo. Los coloco en una parte distinta y hacen bulla hasta que los ponga en el sitio que es. Uno no cree, pero cuidarlos también lleva sus costos. El mantener solo a las palomas se me va un dineral. Haga la cuenta: se gastan un bulto de maíz semanal y el bulto de maíz está a 38 mil, haga la cuenta de cuánto se me va al mes, cuánto se me va al año. También comprando la mostaza para José mirlo, los sinsontes, los mochuelos y los canarios, y eso como está de caro en la Plaza. A veces, estando en el segundo piso me llaman para que atienda, cuando bajo, la persona está desesperada y me pregunta que por qué me demoré tanto y yo les respondo señalando a los pájaros que estaba atendiendo la familia y que primero va la familia. Pero ahora me despido porque tengo que echarle comida a las palomas”. Coge un balde verde lleno de agua en su mano derecha, en su izquierda una jofaina llena de maíz y empieza a silbar. En el cielo se forma un torbellino de palomas y tórtolas, mientras que él empieza a subir las escalas para montarse al techo. Una mujer de unos sesenta años, vecina de don Humberto, se le acerca al cronista y le dice sonriendo: “cuando el Tío se muera, sus silbidos todavía quedarán en la casa y las palomas al escucharlo volverán a remolinarse para pedir comida”.


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Año 4 edición 20 / Marzo-Abril de 2014 23

Un buen día en Villanada Ficción inspirada en el Decálogo ético, una apuesta por la ética en la gestión comunitaria de Manrique, Comuna 3. Cualquier parecido con ciertos líderes comunitarios es pura coincidencia.

Por Francisco Monsalve Por las apacibles y tranquilas calles de Villanada se paseaba Justo Buendía, un líder engreído y dicharachero que para celebrar su cuarta reelección prepara una fiesta por lo alto, botando labia sobre sus grandísimas obras e invitando de paso a todo el vecindario a la marranada que solo él podría acometer. Desde la fachada de su majestuosa casa don Justo se presenta: Don Justo: sí, cómo no, yo soy Justo Buendía, yo, yo soy…

Ese mismo viernes en la tarde en la sede comunal… Esa misma tarde en la liga de la justicia don Justo asiste a una importantísima reunión con tres distinguidísimos colegas para tomar decisiones logísticas sobre la marranada que se iban a repartir, solo uno permanecía al acecho: el cerdo que planeaban hacer lechona; Ya caída la tarde don Justo se daba una siesta muy placido, esperando los invitados, dormido rezongando. Y soñaba, soñaba don justo.

En el sueño Justo baila un vals tiernamente con un cerdito. Dos pasos, tres pasos, y vuelta. De repente el cerdo empieza a chillar con fuerza. En ese momento entra Marta, la hermana de don justo, que cae aparatosamente del sueño y de su silla: Marta hala de un lazo un cerdo que gruñe. Todo listo pa la fiesta, expresa Marta arreando el marrano. Esa noche todo era jolgorio y francachela; por allí cayeron los colegas, doña Marta, el cucho fotógrafo, el joven antimilitarista, dos o tres peludos, ah claro, y este narrador que también fue a ver como terminaba todo esto. Don Justo borracho aprovechó la ocasión para saltar a una mesa, con el marrano abrazado pataleando y un vaso en la mano, y se echó otro discursito por cuarta vez seguida. “A todos los que están aquí les voy a dar un subsidio, ¡se lo merecen por aguantar la fiesta toda la noche! ¿o no? Le pregunta al cerdo que lo mira con ternura” Muy entrada la noche y ya con unos tragos encima veíamos a Don Justo… don justo… ¿don justo? Don justo estaba en un rincón abrazado al cerdito, jurando que nunca se lo comería.

Y así fue como don justo escapó con el cerdito y su romance de Villanada… ¿Escapó? Preguntan los asistentes de la fiesta que se vio frenada, a la vez que la intención de don Justo de salir por una ventana con el cerdito. ¿Con el marrano? Pregunta otro comensal borracho. Al verse atrapado por la turba, Justo suelta al marrano y huye, mientras la gente destroza el lugar intentando atrapara el marrano. Ya cansados y a oscuras uno exclama: se nos voló don Justo y el marrano ¿y ahora qué hacemos?...¿y las becas?...¿y el trabajito?¿y la marranada? ¿Y ahora quién responde? ¡a quién le echamos la culpa? La pregunta es quién va a pagar todo esto, interviene Marta; los invitados se miran unos a otros y luego al cerdito que duerme plácidamente en manos de Marta y sueña corriendo con Justo de su lazo por las praderas. Fin.

Los líderes y lideresas tienen una gran responsabilidad con la comunidad a la que representan. Son los encargados de promover procesos y proyectos administrar parte de los recursos públicos y la planeación local de su territorio que conlleve a un buen vivir entre sus vecinos y habitantes. Decálogo ético, una apuesta por la ética en la gestión comunitaria de Manrique, Comuna 3.


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BECAS EDUCACIÓN

PASO A PASO

Como ingresar a la inscripción para becas de educación superior en todas las universidades de la ciudad. Desde el 20 de Mayo del hasta el 15 de Junio del 2014, en la página del ICETEX, se abrirá para los jóvenes de la Comuna 3 Manrique, la convocatoria para el semestre 2014-2 en todas las universidades de la ciudad, gracias a los dineros priorizados por los habitantes de la

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Entrar al navegador Internet explorer que es el navegador autorizado por el ICETEX e Ingresar a la página web www.icetex.gov.co/

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En la barra lateral izquierda dar click en el botón “INSTRUCCIONES”, esto con el fin de obviar algún cambio hecho por el ICETEX.

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Luego la pagina le asigna el código CIFIN y este es sumamente importante, debe anotarlo para los siguientes pasos.

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comuna en el programa de Planeación Local y Presupuesto Participativo. Además, para esta convocatoria se incluye parte de los 12 mil 500 millones de pesos que se priorizaron en la Jornada de Vida realizada el 29 de junio de 2013, por parte de las mil 686 personas que asistieron. Este dinero no se debe pagar luego de terminar la carrera, sólo se debe

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Luego de leer el instructivo proceder en el botón “FORMULARIO DE INSCRIPCIÓN DE CRÉDITO”

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En la parte superior aparecerá un enunciado que certifica que el proceso fue realizado con éxito, revise sus datos y la veracidad de estos.

Se despliegan dos pasos, el primero dice “1. DILIGENCIAR FORMULARIO DEL DEUDOR SOLIDARIO” leer y llenar los datos del estudiante que aspira ser beneficiado del fondo.

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Cuando se despliegue el formulario, se sugiere tener a la mano los resultados de las pruebas ICFES porque se exige el código AC.

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Bajar hasta donde está el presupuesto de Antioquia, justo en el que dice Medellín “Camino a la educación superior”

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Sigue el formulario del deudor solidario, quién es el que respalda nuestra inscripción, es importante tener esta persona ya que se piden datos muy concretos.

Dar click el continuar y luego en “AQUÍ”. Esto lo lleva a la página principal. Se repite el mismo procedimiento de los pasos 2, 3, 4, 6 pero eligiendo la siguiente opción: “2. DILIGENCIAR EL FORMULARIO DE SOLICITUD DE CRÉDITO”

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Llene completamente el formulario, no deje ningún espacio, tenga en cuenta que el formulario solo es válido si lo diligencia en su totalidad.

Dar click en imprimir formularios y llene de nuevo las casillas de la siguiente manera En la casilla “CONSTITUYENTE” Elija “MUNICIPIO DE MEDELLÍN” En la casilla “FONDOS” Elija “CAMINO A LA EDUCACIÓN SUPERIOR” En la casilla “CONVOVATORIA” Elija “Presupuesto Participativo 2014-2” y elija la convocatoria actual. Documento y número de documento.

Es importante ya haber tenido acercamiento con la universidad a la que queremos ingresar para poder tener los datos concretos y así llenar el formulario exitosamente

Estos 16 pasos son a manera general los que usted debe seguir para inscribirse, recuerde no demorarse mucho llenando las casillas, tener la información suya y la de su deudor solidario clara y completa.

Inmediatamente se despliegan varias opciones, seleccionar GOBIERNO y MUNICIPIOS.

Cuando den la opción de pago, elija siempre “CONSIGNACIÓN EN OFICINA”. Imprima el recibo que se despliega o tome un pantallazo dl computador. (Acá es importante el código CIFIN).

En la casilla “CONSTITUYENTE” Elija “MUNICIPIO DE MEDELLÍN” En la casilla “FONDOS” Elija “CAMINO A LA EDUCACIÓN SUPERIOR” En la casilla “CONVOVATORIA” Elija “Presupuesto Participativo 2014-2” y elija la convocatoria actual.

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En la parte inferior de la página principal hay un botón llamado “FONDOS EN ADMINISTRACIÓN”

cumplir con unas horas de trabajo comunitario que condonan la deuda. No se necesita intermediarios y se hace directamente con el ICETEX, que sólo tiene la función de administrar los recursos de los jóvenes de la comuna. Para inscribirse solo necesitan seguir los siguientes pasos:

Recuerde llenarlo todo en MAYÚSCULA SOSTENIDA para evitar algún error y al finalizar revisar que los datos estén correctamente diligenciados.

Para mayor información visite el canal de Youtube: www.youtube.com/user/videoseducativosmde


Tinta Tres ed 20