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Tinta: Mujer Edición No. 2, Abril 2018 Bogotá, Colombia Directora/Editora Mariel Loaiza Editora/Escritora Natalia Varela Portada/Diseños adicionales Laura Loaiza Fotografías interiores Camilo Daza Diseño y diagramación Camilo Daza Corrección de estilo Natalia Varela, Mariel Loaiza, Laura Loaiza Colaboradores en esta edición Ximena Torres, Jaider Urrego, Valery Rojas, María Gamboa, Yoko Zein, Nico infinito, Andrea Cuellar Triana, Diego Valbuena, David Morales Realpe, Oscar Vanegas, Jorge Cárdenas, Alexander Bustos Castillo, Jairo O. Hernández, Camila Gómez Osorio, Carolina Madera Garcés, Ingrid González, Gloria Gordillo, Nicolle Barreto, Monica Lozano, Eliana González, Brayan Orlando Vargas, Andro Higuera, Victoria Laverde, Fundación Educación y Cultura para la Paz, Sppeaker. Contacto Correo: revistatinta0@gmail.com Redes sociales: facebook: tinta revista Instagram: revistatinta0 Colectivo Tinta El material presentado en esta revista se puede reproducir citando la fuente.


Contenido

006 Literatura Vodka Gravedad cero AbyAmérica Elogio a la chica del mechón azul

JAIDER URREGO Pictókratos Mujer: ¿exhibida, idealizada,representada...?

VALERY ROJAS

011 024 027

012

Mujeres al ring.

032

MARÍA GAMBOA

018

Microrelatos sobre María Gamboa

Poesía Fusión Gato imberbe Ante todo ante nosotros ¿Para qué tenerte?

0 2 2

Reversible Busquemos su amor

0 2 5

ZEINFINITO

028

Zer Infinito

ANDREA CUELLAR

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Retrato de una mujer artista


NADIE


Tinta REVISTA

editorial Mariel Loaiza “Cuando soy lo que soy me siento a gusto como estoy” Juan Carlos Restrepo

Antes de presentar esta segunda edición, nos gustaría comenzar dando las gracias a los lectores de la primera pues sabemos que sin ellos, así como sin los ilustradores y los escritores, todo se habría quedado en la simple utopía.

las ideas y por las ganas. Y esto no ha hecho sino cautivar nuestra atención, llevarnos paso a paso por ese camino que han recorrido las mujeres y motivarnos a desarrollar en nuestra segunda edición, este tema. Es que las artes pueden, y lo han hecho ya, aportar a esa transformación que tanto hace falta, nos hacen posar nuestra mirada sobre ellas: las que luchan, las que dan ejemplo, las que no se rinden, las que se hacen escuchar. Creemos que esta edición podrá mostrar las representaciones que se tienen de la mujer artista colombiana dando a través de la visibilización de esas mujeres y hombres que han hallado, construido y luchado para dar a conocer su obra, sus conceptos de mujer.

Rula busca su lugar, es un cuento infantil de Mar Pavón que cuenta la historia de una niña que está buscando su sitio, su puesto, su espacio, su camino; pero los personajes con los que comparte la historia se lo impiden “al someterla y obligarla a vivir un destino ajeno”. Al igual que la protagonista de este cuento, otras mujeres están ocupando una vida ajena, esperanzadas de encontrar su propio lugar en el mundo; ¿tarea complicada? Bastante. Y esa complejidad radica, muchas veces, en las nociones y representaciones que se tienen de la mujer en nuestra sociedad, concepciones a las que les falta mucha transformación.

Las siguientes páginas y las letras que las conforman pretenden mostrarse ante el lector como una imagen lograda a través de una técnica exploratoria: una radiografía. Una técnica que permitió fotografiar las partes del cuerpo más resaltadas de la mujer pero esta vez desde un ángulo distinto: la vagina, las manos, los ojos, la boca y la piel. Esperamos que el lector disfrute de esta radiografía; deseamos reflejar el camino y el lugar que cada uno de ellos ha decidido y ha encontrado; esperamos que se logren escuchar sus voces a través de sus obras, esperamos posar nuestra mirada sobre ellos.

Sin embargo, al final del cuento Rula encuentra su lugar en el mundo y como ella, hay mujeres que también lo hallan “haciéndole caso a su voz interior”. La protagonista del cuento encontró su voz en los libros, otras la han hecho en la pintura, el cine, el deporte, el dibujo. A pesar de la complejidad de la tarea, se han dejado asaltar por 5


Mujer:

¿Exhibida, Idealizada, Representada...? Fotográfía por: Nadie (Camilo Daza)

A través de la historia muchas concepciones y representaciones de la mujer han prevalecido, otras se transforman. Tinta estuvo con un creador de imágenes que le apuesta a representar su propia versión de la mujer a través de las artes. ¿Cuán pequeña o grande considera que es la brecha que existe entre lo que es ser una mujer y la manera como ésta es representada? No creemos que la respuesta pueda darse tan fácil, pues más que representación tendríamos que hablar de representaciones, que abundan y por montones. Solamente para este artículo podríamos tener dos grandes ejemplos de ideas

y conceptos que se tienen de mujer: la primera, transmitida especialmente por los medios de comunicación, es aquella que se evidencia en gran medida en novelas, revistas, realities, música o publicidades; aquella que -me atrevo a decir- más que representar, intenta vender una idea de lo que es ser mujer, a saber, la muñeca Barbie. Su creadora, Ruth Handler, 6


escritores en representación de la literatura colombiana en el marco del año de temporadas cruzadas Colombia-Francia y decidió no enviar a ninguna de sus muchas escritoras y además -como si fuera poco- tampoco envió a mujeres en representación del cine colombiano. Y aunque las escritoras no se privaron en hacer público su disgusto, el Ministerio de Cultura no demoró en justificar sus decisiones. Entidades y organizaciones que entre líneas van mostrando cuál es su concepción de mujer; Ignorándolas, dejando a un lado sus aportes a la sociedad y haciéndose los de la “vista gorda” frente a lo que ellas hacen. Entonces, entre empresas que venden ideales y entidades que ignoran y oprimen, existe no uno sino muchos conceptos e ideas sobre la mujer. Y sabemos que reducirlos a uno solo es difícil, improbable y quizá inadecuado. Ahora usted, querido lector, ¿qué construcción ha hecho sobre la palabra mujer? ¿con cuál o cuáles de todas las representaciones que existen se queda? Reconocemos que se han creado, y cada vez más, medios, personas, proyectos con una visión mucho más real de la mujer. Tinta se ha dejado cautivar por una de esas perspectivas representada a través de las artes, especialmente por medio de la pintura y el dibujo, que hallamos muy cerca de la capital en el municipio de Sibaté. La cita para ello fue a las dos de la tarde. El habitual frío de Sibaté nos recibió y nos fue llevando hasta la casa de aquel artista que desde hace siete años ha dedicado parte de su trabajo

@pictokratos.arte decía que la muñeca se creó como una supuesta representación de la mujer de los años 60s, cuyo gran y muchas veces único sueño era casarse. Actualmente, es una figura controversial y criticada en gran medida por el modelo que propone. Aun así, sus ventas a nivel mundial son enormes. La segunda idea es la que, aunque no se propone directamente, si se insinúa en gran medida por diferentes empresas, entidades y organizaciones como lo es el Ministerio de Cultura, el cual unos meses atrás, envió a diez hombres 7


e ideales de los distintos territorios indígenas y campesinos que ha explorado. Como se mencionó anteriormente, Jaider lleva siete años pintando y dibujando mujeres, las cuales él compone con su propio estilo artístico. La mujer que pinta se caracteriza por tres elementos principalmente. El primero es el de la postura de la cabeza de la mujer, la cual, en la mayoría de obras, está inclinada hacia uno de los lados. Jaider recuerda un comentario de alguien que relacionó esa postura con la sumisión. Aunque nos aclaró que para él, ser sumiso no es algo malo. Lo malo es quien se aprovecha de ello, y que la intención de esa postura no es otra que la de representar a una mujer que no mira al suelo sino a su propio vientre, que nunca deja de mirarse a sí misma, llena, como dice él mismo, de energía; como en un acto de auto reconocimiento, amor propio y valentía. El segundo elemento es la relación que él percibe entre la mujer y la naturaleza. Por ello, se evidencia en algunas pinturas a una mujer con cabellos de agua, a una mujer sembrando su luna, a una mujer que forma su vagina con sus propias manos, a una mujer que se convierte en flor y, aunque esta última se asocia a la fragilidad, Jaider siempre pinta plantas de poder. Entonces el agua, la luna, las flores, animales y la mujer, pueden llegar a entrelazarse tanto que se convierten en uno solo. Esta idea ha ido tomando forma gracias a sus diferentes experiencias con comunidades colombianas, en donde el papel de la mujer es fundamental, donde el ser místico de la mujer sobresale. La tercera característica es la de representar la vida que se da a través de las mujeres, no olvidando que para Jaider el “dar vida” no significa solamente un proceso de gestación, pues como dice él, la mujer por medio de la palabra da vida y el simple hecho de menstruar representa comenzar de nuevo. En todas sus pinturas sobre la mujer se puede entrever la representación de la relación que encuentra entre la semilla y la vagina. Para Jaider la mujer es semilla, es vida, es un símbolo de sembrar nuevas posibilidades. Y es por medio del dibujo de la vagina que pretende mostrar que en la mujer está la posibilidad de nacer y de renacer.

a representar a la mujer. Fue él mismo quien nos abrió la puerta; sus manos pintadas nos indicaron que tan solo hace unos instantes trabajaba. Su timidez se fue desvaneciendo mientras nos hacía seguir a su estudio: una terraza con vista hacia campos de siembra, una habitación llena de instrumentos y objetos propios de un taller de tatuajes y paredes pintadas con decenas de colores. Nos reveló lo bien que se sentía saber que nos interesa conocer más acerca de su trabajo, y con ese sentir dimos inicio a la entrevista. Las formas que pinta, los colores que decide y los atributos que componen sus obras ya los conocíamos de antes gracias a muchos muros de Bogotá; muros en los que se dan a conocer sus visiones e interpretaciones de la mujer. Jaider Urrego tiene 33 años. Nació en Sibaté, es diseñador gráfico y se refiere a sí mismo como un “creador de imágenes”. Más conocido como Pictókratos, ha sido invitado a distintas comunidades indígenas de los departamentos del Cauca y Tolima como fotógrafo y muralista. Su trabajo artístico tiene distintas facetas, todas relacionadas con la imagen, como lo es la fotografía, el diseño y el tatuaje. Sin embargo, nuestro mayor interés recae en sus pinturas y dibujos y lo que representa por medio de ellas en torno a la mujer; a través de ellas ha construido una idea de mujer permeada por saberes 8


Tal como se escribe en lineas anteriores, a través de los años la mujer ha sido representada por múltiples visiones. La más famosa es aquella que, como dice Jaider, la hace parecer un objeto que se vende, se compra y se modifica según los intereses; esa según la cual su imagen y su cuerpo son primordiales. Ahora, Jaider no niega la importancia y trascendencia que tiene el cuerpo femenino, pero aunque ve lo mismo, lo hace de una manera distinta; logra verlo como una figura fuerte, esencial, que es vida en sí misma. Lo interesante es que Jaider ha logrado conocer a la mujer de distintos territorios indígenas y campesinos y ha plasmado en sus obras esa fuerza, naturaleza, conexión, ese renacer y esa vida; ha mostrado con sencillez y una increíble técnica, el gran respeto y admiración que siente ante ellas, y lo ha hecho con un gesto desinteresado que busca solamente representar y saber que sus pinturas sobre la mujer reflejan vida, esperanza, energía, renacer, volver a iniciar. La visita terminó reconociendo las diferencias entre las maneras como los medios represen-

tan a la mujer y como lo hace él a través de sus obras. Nosotros salimos de su casa con la sensación de que no hay quien no tenga una connotación específica -bastante personal y basada en la experiencia- de lo que es ser mujer. Consideramos que el tamaño de la brecha que existe entre la mujer y sus representaciones depende del contexto en el que es representada y el medio que lo hace; y que el concepto que se tiene de ellas ha sido -y sigue siendo- transformado y moldeado a través de la historia por distintos factores como lo son la época, el contexto y los intereses. La palabra mujer es una construcción social que está enmarcada por la cultura y visión que se tiene en determinado tiempo y lugar. Desafortunadamente, muchos tendemos a abrazarnos más a los que en lugar de representar, venden ideas; en vez de mostrar realidades, construyen modelos según sus intereses; a aquellos que siguen invisibilizando sus voces. ¿Qué pasaría entonces si cada uno se diera a la tarea de darle la vuelta al asunto? ¿De ver lo mismo, pero de distinta manera? 9


Recomendamos

Taller de Té

Tragaluz

¿Con cuánta frecuencia compartimos intimidad? ¿Con cuánta creamos tiempo? ¿Con cuánta habitamos espacios que reúnen estos dos componentes? Encontrar el Taller de té fue tal vez la motivación y el fin último de estas preguntas; un espacio acogedor, cálido y familiar que nos permite entrar en contacto con lo mejor del té. Estar en este lugar nos recuerda que a veces las palabras sobran, que el discurso dicho por los labios puede convertirse en una historia narrada por nuestros ojos evasivos, suspiros deliberados, movimientos premeditados. Allí, soñamos despiertos, nos cobijamos con los buenos vientos, degustamos ambrosías y apreciamos las otras 71 variedades de tés que son ofrecidas en una carta que da cuenta, a la perfección, de lo que se puede vivir en ese bello instante. Es momento de darse la oportunidad de tomar una deliciosa taza de té y salir de la mano de un nuevo acompañante: el personaje escondido entre las hojas de té, entre las hojas del Taller de té.

Nos gusta el texto impreso por la sensación que produce el papel en las manos. Nos gusta Tragaluz porque complace nuestro antojo de leer los colores y los trazos, porque nos deja tocar con los ojos palabras nostálgicas y románticas. Cada página producida por esta editorial es como una ventana a la que queremos asomarnos para desprendernos de la monotonía y contemplar un universo de hazañas y aventuras, toda una experiencia onírica. Cada libro Tragaluz está cargado de significado; es un objeto de muchísimo valor, un tesoro repleto de historias e ilustraciones de increíbles artistas. Esta editorial, nacida en Medellín en el 2005 y ganadora varias veces de premios y reconocimientos, seguramente estará en la próxima filbo de Bogotá, como en años anteriores. Recomendamos la editorial Tragaluz porque nos gusta leer, nos gusta ver y nos gusta apasionarnos y porque sin duda alguna, Tragaluz es para descubrir, como dice uno de sus libros, con las gafas puestas.

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V O D K A

un cuento de:

Diego Valbuena Ilustración de Nicolle Barreto Mario, otro vodka, por favor. Oh, sí, recuerdo nuestras tardes buscando esquinas para calmar nuestras ansias. Más las mías que las tuyas. Por eso me fui. Hoy brindo por la memoria. Sí, la Candelaria siempre mi zona favorita. Juguemos a los recuerdos, Mario, y sírveme otro vodka, por favor. En la Calle de los Herreros, frente a las imágenes religiosas, de rodillas te lo pedí. Por la Calle del Consuelo tres veces me dijiste que yo era la mejor. En la Calle de la Conquista alcanzaste mi rinconcito oscuro. Preferías las plazas cuidadas por algún prócer: Caldas, a ver si pillaba mis nalgas, siempre haciéndose el que cavilaba. Santander, a punto de dejar caer sus leyes cada vez que me escuchaba gemir. Bolívar, el más indiferente, su melancolía no le permitió deleitarse con mis muslos o mis tetas, cada vez que te daba por exhibir mis atributos.

Otro vodka, Mario, por favor. Una mañana, después de salir de Antifaz, ¿lo recuerdas?, un sótano donde las paredes sudaban, y cómo las hicimos sudar, me propusiste que lo intentáramos en el Museo Nacional. Me vi a mí misma pidiendo más años de encierro. A ti se te ocurrió que era mejor en los baños. Ese día Mario, ese día, dudé de ti. Te imploré para que fuéramos a la Casa de la Moneda, pero tu erección ya no era para mí. Preferías las gordas de Botero. No te lo había dicho, Mario, pero antes de partir volví a la Sala Fundadores, el inicio de todos nuestros juegos, y en medio de la oscuridad, te dediqué mi mejor orgasmo. Lo sé, para ti es importante el detalle de la película. Por eso me fui. Sírveme otro vodka, el último, por favor.

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Mujeres al ring

Valery Rojas Fotográfia por: Nadie (Camilo Daza)

Al hablar por primera vez con Valery Rojas, luchadora de Kick Boxing de 22 años, nos encontramos con una mujer auténtica, una persona comprometidísima con su rol de estudiante, de hija, de amiga y deportista. Valery está terminando sus estudios como licenciada en bilingüismo, y a lo largo de su vida ha demostrado estar hecha de fortaleza física y mental. En esta edición de Tinta tuvimos la dicha de conocerla, hablar con ella, dejarnos emocionar por sus historias y anécdotas en su recorrido como deportista, enternecer por su carácter y personalidad; y además, tuvimos el placer de verla en acción, entrenando, sudándola y haciendo lo que más le gusta.

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clases de crossfit. Después el profesor que estaba enseñando crossfit se fue y quede metida en las clases de Kick. Me pusieron a hacer ejercicios con otras personas, a boxear un poquito y ahí empecé a tomarle cariño. Yo no tenía guantes y me tocaba ponerme unos guantes que estaban en la escuela usados por todo el mundo, sudados, olían horrible. Entonces mi papá me regaló unos y desde ahí empecé a comprar más cosas. Me favoreció que tenía un estado físico alto entonces me pude adecuar al deporte rápido y más o menos llevo cuatro años ya entrenando. Mi primera competencia la hice al año de haber empezado. T. ¿Qué significa para ti el deporte? V. Para mí hacer ejercicio e involucrarme en todo tipo de actividades que tienen que ver con el cuerpo, es como un escape de la realidad en la que estoy. Uno se encuentra en un contexto en el que todo el tiempo está escuchando a la gente quejarse y demás; el estar practicando me libera de todo eso y además es un ejercicio en el que tú te exiges tanto, en el que la sudas, en el que estás dándolo todo. Es una manera de relajarme y de estar conmigo misma, es una manera de ponerme a prueba todo el tiempo.

@Vale.Ateho Tinta. Cuéntanos, ¿Cómo inicias en el Kick boxing? Valery. El Kick boxing en mi vida fue algo fortuito. A mí me gusta mucho hacer ejercicio y antes practicaba natación, entonces cuando entré a 11° y con el tema del preicfes y todo eso, dejé muchas cosas, como la natación. Pero mi tío, quien tiene una escuela, me ofreció ir allá, hacer ejercicio y tomar las clases para ejercitarme, pero no para competir porque yo lo veía a él a veces con la nariz rota y ¡no! a mi no me gustaba eso. Entonces empecé a ir y tomaba

T. Nos contaste que al año y medio de que empezaste ya estabas participando en una competencia, ¿en cuántas has participado hasta ahora? V. Más o menos llevo doce o trece peleas. A mí me llamaron para una velada que es un evento súper importante, es como muestran en la tele: las luces, te llaman por tu nombre, por el peso, todo el mundo está viéndote y tú en el ring en la mitad. Entonces claro, estaba súper nerviosa ese día, y antes de eso hay una cosa que se llama el pesaje y el careo, se pesan y se miran los dos oponentes, así me pasó, y pues claro, yo nunca había hecho eso. Fue muy chévere esa experiencia. T. ¿En donde han sido los combates? V. La mayoría de torneos han sido en Soacha porque allá está la liga de Kick boxing de Cundinamarca. Entonces ellos mueven mucho ese tema allá y hacen varios torneos. También he-

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mos tenido torneos internos en la escuela, el más importante fue en el 2016 y lo hicimos en el Colegio Claretiano. Fue un evento grandísimo porque vino gente de Venezuela, de México, de varias partes, y bueno, ahí también competí…ahí hice pelea de full contact, esa fue mi primera pelea en esa categoría; también me fue muy bien, gané ese día y ese mismo año tenía una competencia internacional, viajé a México y allá también peleé T. ¿Cómo te fue en México? V. En México gané y después salió otra pelea allá en septiembre del 2017; la primera fue en Ciudad de México y ésta que pasó fue en Acapulco. Resulta que las chicas con las que yo iba a pelear originalmente cancelaron su evento por lo del terremoto y todas esas cosas que pa-

yo la veía a ella gigante, ¡y con unas piernotas! Esa pelea la perdí, esa chica me pegó muchísimo, yo terminé esa pelea con la mandíbula dormida, ¡si no me cubro la cara me noquea! Entonces esa pelea para mí fue dura pero muy satisfactoria porque aguanté los tres rounds completos recibiendo golpe a la lata, pero seguí ahí, esa fue muy difícil. Ella me pateó la pierna y me dejó un morado grandísimo, no podía yo caminar de lo coja (risas). Y la otra pelea también fue en Soacha. En esa pelea yo estaba muy mal emocionalmente, tenia carga académica, tenía muchas cosas encima, y antes de ese combate me sentía muy insegura, en ese momento estaba prácticamente sin un entrenador. Pero ese día que llegué al combate pensé: le voy a demostrar a todo el mundo que

saron. Entonces ese día que peleé lo hice con una chica que era menos experta que yo… gané. Fue chévere en el sentido de que gané, porque fue relativamente fácil.

yo puedo sola, con entrenador o sin entrenador. Y me tocó con una chica más alta, y claro, cuando son más altas aunque pateen bajito ya la pierna te llega a la cara. La chica pegaba duro y pateaba harto, entonces en esa pelea hicimos T. ¿Cuál ha sido hasta ahora la pelea más difí- cuatro rounds porque hicimos hasta el tercecil? ro y quedamos empatadas… fue dura la pelea V. Hay dos peleas que para mi han sido súper pero gané y me sentí súper bien. complicadas. La primera fue mi segunda pelea. Fue en Soacha y me tocó con una chica mas T. ¿Qué crees que sea lo más difícil de practicar experta que yo; era más grande y yo estaba este deporte? muy asustada porque era mi segunda pelea y V. Lo más difícil es la parte mental porque 14


siempre va a jugar en tu contra. Si tú ves a la persona más grande o más acuerpada, tú piensas, “ya me ganó”, entonces esas percepciones son las que uno tiene que silenciar… para mí esa es la parte más difícil. Y cuando ven que vas ganando varias peleas, la gente se interesa por ti, por lo que haces, entonces se trata de mantener ese ego aterrizado, y nunca subestimar a la otra persona… yo siempre entreno como si fuera a enfrentar a la mejor versión de la otra persona.

deporte que te gustaría practicar? V. A veces voy a natación, ya es muy esporádico pero lo hago. Hace como dos años retomé natación simultáneamente con kick boxing entonces iba y nadaba y sentía que era un buen complemento pero con el tema de la universidad, materias y horarios, preferí el kick. ….y si en algún momento llego a dejar de practicar kb me gustaría practicar ciclismo o tenis, me gustaría experimentar de todo porque de cada deporte uno aprende algo.

T. ¿Cómo has visto el apoyo de tu familia? V. Total 100%; mi mamá se pone muy nerviosa siempre, pero cuando estoy con mi mamá me siento mucho más fuerte. Mi tío pues es entrenador allá entonces a él siempre le ha gustado; cuando peleo casi todos van. Ale, es mi amiga de la universidad, ella no se ha perdido casi que ninguna pelea, siempre está ahí, entonces tengo harta barra y eso es muy emotivo. Yo vivo con mi papá y a él al principio no le gustaba mucho porque una vez entrenando una chica me pegó una patada en la cara y me rompió la frente y el ojo me lo dejó morado y claro, mi papá me vio y me preguntó si valía la pena el esfuerzo; pero cuando empezó a ver que a mí me gustaba, que me empezó a ir mejor y que uno va entrenando y va adquiriendo mayor fortaleza, mental y física, claro, empezó a sentirse más tranquilo. T. ¿Seguiste con la natación? ¿Hay algún otro

T. ¿Por qué crees que hay tan pocas mujeres practicando kb?, ¿o es solo aquí? V. En general hay pocas mujeres en el deporte, en Colombia. En el contexto en el que nos encontramos siempre somos las mismas, entonces yo básicamente ya he peleado con todas las de mi categoría. De pronto con el tema internacional hay más oportunidad de pelear con diferentes personas y pues ahí es cuando se sube el nivel, porque uno se enfrenta a otras cosas, a otras técnicas, a otros estilos de combate que uno no conoce. Por eso es muy bueno salir… pero pues acá somos muy pocas; creo que es por dos cosas: la primera porque eso requiere una disciplina muy ardua… tú tienes que estar entrenando seguido y tienes que sacrificar muchas cosas; y segundo: porque es un estereotipo que las chicas no practiquen este tipo de deportes porque son rudos. Hoy en día nosotras

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hemos hecho hartas campañas diciéndole a las chicas que se animen y entren, no para competir si no quieren, sino para que conozcan, porque es un deporte que le da poder a la mujer. Tu entras al ring y sientes autoconfianza, te sientes bien con tu cuerpo, no estás pensando si estás gorda. No, así estás, así te quieres, es tu cuerpo de deportista.

yo pago por competir, yo pago la inscripción al torneo… puedo vivir de esto si lo enseño, si monto mi escuela y tengo un grupo de chicas, lo fortalezco… ese siempre ha sido uno de mis pequeños sueños. Enseñar a un grupo de chicas; sería muy bueno usar la herramienta del deporte para ayudarlas en su autoestima. De eso sí podría vivir, pero de pelear no creo.

T. ¿Qué significan para ti las manos? V. Las manos son vitales en mi día a día porque yo soy más boxeadora que pateadora. En una pelea ustedes van a ver que doy dos patadas y seis puños; y también porque las manos te ayudan a protegerte todo.

T. ¿Qué otro sueño tienes? V. Viajar a Argentina, porque es uno de los lugares en donde el kb es muy fuerte y las chicas que compiten allá son chicas muy preparadas. Hay muchos peleadores allá que están en el top de las ligas del kb, entonces me gustaría ir a pelear allá. Y otro sueño es Tailandia que es el T. ¿Cuál crees que es la perspectiva para las país del muay thai, uno de los sueños que tengo mujeres en el deporte nacional actualmente? es ir y entrenar allá. V. Es algo difícil porque si nosotros vemos, siempre están apoyando a los hombres…fútbol T. ¿Qué planes tienes para este año? por todo lado, los protagonistas siempre son V. En principio yo había pensado en no hacer ellos. Caterine Ibargüen y Mariana Pajón han peleas porque entro a prácticas de la universitenido protagonismo, ha sido chévere porque dad entonces, tengo que estar en un colegio tose ha demostrado que las mujeres también po- dos los días de 7 a 12 y además tengo que hacer demos llegar a esas instancias altas del deporte, la tesis de grado, y son muchas cosas al tiempo. pero igual sigue faltando mucho apoyo para Decidí dedicarme a la universidad porque es el nosotras, en todos los deportes y en el kb aún último año y el más pesado… Pero ya empezamás. Una mujer deportista se lo gana ella mis- ron a salir las competencias, creo que el 17 de ma, más que porque la patrocinen y eso, es un marzo hay competencia para el Tinku de oro, y esfuerzo de ella misma. quiero defender ese título. T ¿Te ves viviendo del kb? V. No, porque de todas las peleas que yo he hecho, ninguna me la han pagado. De hecho 16


Invert Andro Higuera

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MICRO

María GAMBOA Fotográfia por: Nadie (Camilo Daza)

De pequeña María habitaba el teatro de su mente. Imaginaba estar en un gran escenario con cámaras que observaban y documentaban su vida. Su andar desde pequeña estuvo cargado de la sensación de un mundo de escenario y drama. Esa misma sensación la impulsó a viajar a Francia y más adelante a New York para estudiar teatro y cine y, por qué no, palpar esos vientos expresionistas que se percibían en los 90’s en campos como el videoarte, con artistas como Bill Viola. A María la movía esa pueril noción surrealista y fantasiosa del mundo como un espacio para jugar con el sentido y orden común de las cosas y se sentía atraída por esa magia que producía en el espectador el cine, sobre todo, en sus principios. Desde hace varios años, en la directora de cine María Gamboa, ha estado el ansia por crear.

Sus primeros trabajos fueron algo surrealistas, como envueltos en papel paleta, y le permitieron construirse como la mujer que hoy es. La 16 Milímetros le dio inició a ese interesante recorrido que ha hecho esta cineasta y del que aún queda mucha película por andar. Al hablar con María nos encontramos con una mujer que ha llevado el arte más allá de la amplia lista de preceptos y clichés, y se ha valido de este como mediación entre el deseo y el grito de desahogo, la ocurrencia y la acción. Una mujer que, como su obra, está llena de pensamiento y pasión; que le ha dado, a través de su trabajo, una forma a todo vestigio de la imaginación, la reflexión y participación. María es una artista documentada respecto a su propio contexto y la sociedad en la que vive y ha aportado parte de su aprendizaje como

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ORELATOS

Vemos en esta cineasta los frutos del trabajo fuerte y del esmero; de la creatividad y el ingenio de la mujer artista que sigue su lógica y su corazón, que vive su realidad a través de sueños porque la vida se le presenta como una metáfora que debe ser descifrada, una figura a la que María se ha acercado a través del cine y al que nosotros, novatos, hemos decidido acercarnos a través de la escritura. Así que, siguiendo su ejemplo y sus palabras, nos aventuramos a convertirnos en sus estudiantes pues tal como nos cuenta: “A veces en las clases ponía a los chicos a acostarse y mirar al techo para que tuvieran tiempo de imaginarse escenas, ¿Qué ves?” hoy nosotros nos acostamos en el suelo, miramos hacia el techo e imaginamos y nos damos el tiempo para pensar en ella, en su trabajo. Vean ustedes los resultados:

SOBRE:

artista, como profesional y como mujer, a las realizaciones audiovisuales en las que ha participado. Después de sus inicios experimentales en el campo cinematográfico, María quiso volver a algo más clásico, y se desempeñó como guionista y directora de 20 mil, un proyecto de drama y ficción realizado en el año 2006 con el apoyo del Fondo para el desarrollo cinematográfico. Más adelante participó en la serie de televisión Revelados que tenía como objetivo principal prevenir a los jóvenes sobre el conflicto armado. Un año después, año 2007, decidió viajar al Magdalena Medio para desarrollar la que será una de sus piezas más importantes: Mateo; obra fruto de una corazonada, como afirma María.

Unos instantes en el teatro de la mente Los reflectores están alumbrandome. La música de fondo hace que mi cuerpo se mueva suavemente. Mis labios besan las palabras, mi lengua las saborea. Canto mientras me muevo; tarareo mientras mis pies se alejan del suelo y se acercan al cielo. Veo las cámaras de los ojos de quienes me rodean grabar mis movimientos; secuencias de imágenes, tal vez sonidos, que contarán mi historia paso a paso; cada año, mes, día, hora, minuto, segundo, milisegundo. La música no se detiene, está allí atrayendo la felicidad, pronosticando la tragedia, aumentando la tranquilidad, haciéndome saborear ambrosías. Y en medio de este escenario inmenso, aunque habitando el teatro de mi mente, sé que existo porque estoy presente, porque hablo y mi voz es escuchada; existo porque creo con mis palabras y mis actos; existo en este espacio que parece infinito aunque ciertamente finito. Pero descuiden, cuando el telón caiga definitivamente y yo ya no aparezca en escena, me aseguraré de seguir haciendo parte de esta obra, esta vez como espectadora, del teatro de mi vida, de la película de María Gamboa. Corazonada Mientras desayunaba fruta picada en aquel café que tanto le gustaba, María percibió un sabor y una textura diferentes en uno de esos

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pedazos de papaya. Usó su tenedor para partirla y la fruta derramó un líquido más parecido a sangre que a jugo. Por un momento el ruido de la gente en el café se detuvo y todos voltearon a mirar tras el sonido del plato chocando contra el suelo -¡qué asco!- gritó María y enseguida se levantó y se fue al baño disimulando su prisa, y sobre todo su náusea. Soltó un montón de saliva disfrazada de vómito y se juagó la boca con agua. Salió del lugar y se fue caminando hacia la séptima en donde, a pesar de que un par de personas la vieron de arriba abajo con algo de desdén, ella los ignoró… solo al llegar a su casa vio que su propia ropa estaba salpicada de sangre. Se la quitó rápidamente y la fue dejando en el camino hasta el baño para abrir la llave de la ducha y meterse bajo el fuerte chorro. Pensó sentirse aliviada hasta que se percató de una respiración prolongada que venía del sifón bajo sus pies. María quitó la tapa del sifón y metió su brazo por el hoyo hasta tocar algo, lo agarró y lo sacó de allí, pero rápidamente lo arrojó hasta la pared de la ducha que quedó marcada por el rastro de aquel corazón ensangrentado. María se sintió perpleja y se apresuró para salir de la ducha, pero el suelo mojado la hizo resbalar poco a poco con sus ojos fijos en el suelo. Justo antes de caer, comenzó a sentir que del piso nacían brazos y manos que tomaron todo su cuerpo, lo sujetaron con fuerza y empezaron a elevarlo. El miedo desapareció. María estiró

sus brazos, cerró sus ojos y soñó estar volando. ¡Acción! La gota ya acostumbrada al clima del Magdalena Medio se escurre descaradamente desde su frente hasta su quijada. María, con un gesto desprevenido la destroza con la palma de su mano, mientras la imagen de un muchacho atraviesa por su propia córnea, su pupila se contrae por la cantidad de luz mientras el cristalino lo enfoca con nitidez y la transforma en estímulos nerviosos que envía al cerebro para crear la imagen de ese joven moreno y flaco que aunque no puede superar los dieciocho años, tiene marcas de vejez de esas que produce el dolor y la violencia. Y mientras más lo mira, su corazón palpita con más rapidez, los vellos de sus blancos brazos se levantan poco a poco y una corriente obliga a su cuerpo a sacudirse. Su retina graba la imagen de aquel joven para siempre. De pronto sabe exactamente cuál es el próximo paso que debe dar. Ha encontrado la forma perfecta de narrar su propia versión de la paz. Meses más tarde, el mismo joven se para frente a ella, esta vez atraviesa el visor de una cámara; el diafragma se abre graduando la luz, su imagen es enfocada y el sensor construirá la escena perfecta que será guardada en una memoria colectiva luego del grito de María: ¡Acción! Un grito que dará inicio a la exposición de las marcas viejas y gastadas que produce la violencia.

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Poesía Fusión

Gato imberbe en el desierto

La tierra y el agua, Tan diferentes; En su color y en su estancia En su especie.

Tarde rencorosa en el inclemente sol de enero. Tarde ya sin música ni césped ni infantes hijos del arriero.

Los unos y los otros Tan diferentes, En su estado y su distancia. En su naturaleza.

Pobres gentes: mercancías, propiedades, mulas y mascotas desplazadas en la llanura. Las injurias merecidas y las mentadas de madre a las madres de los arrieros. Desvainada la espada corajuda ni siquiera sabemos si son uno o son varios los señores holgazanes.

Como tu cuerpo y el mio… Tan diferentes. Como tu forma y la mia. A veces tan divergentes. Somos sin duda un complemento, Con necesidades conjuntas Que se suplen por completo Cuando unimos nuestras vidas.

Acompañando nuestras noches Esperando el nuevo dia, conociendo nuestros frutos Prolongando nuestras vidas.

Promisoriamente una manta sagrada gigantesca nos protege de los rayos U.V. nos protege del abandono del magnánimo. Alentando a los míos con fábula de medio pelo: “Desarrópense que no hay buitres en las tierras del Sr. acaricien sus piernas que estas arenas las sepultan e invalidan por completo. Atesoren ese cúmulo de estrellas llamado sol, porque somos pieles delicadas pero ni tanto…

Gloria Gordillo

y eso que soy un gato imberbe y no hay quejas de un quijotesco sol de enero.

Me recrea tu diferencia Y deseo con la mia, Hacer tus dias soleados Y tus tardes llenas de alegria.

Alfredo A. Bustos Castillo

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Ante todo ante nosotros

¿Para qué tenerte? Si aun sin tenerte ya eres la representación gloriosa de la vida misma, entonces, ¿para qué tenerte?

El televisor siente celos de ver volar a las gaviotas en el cuadro del viento atrapado en el lienzo y las nubes por siempre inmóviles Si aun sin hundirme en tus poros sulfatados, y como si el cielo retuviera un suspiro sin provocar tus ahogados sonidos, Así, el mar puede charlar con la chimenea eres ya la sensualidad que el júbilo admira, ¿qué contaran las olas a las brasas? entonces, ¿ para qué tenerte? Dicen que hay un coqueteo entre el fuego y toda la sal marina Si aun sin tocarte, te moldeo con la retina, ofrece un riachuelo de cenizas como si fueses arcilla hecha luz. Si eso para calmar la sed del mar puedo, ¿ para qué tenerte? Y en la ventana la noche con sus estrellas en fuga Si para hacerte mía tengo que arrebatarte de los colores de los planetas ti, dulce traviesa, no quiero tenerte. con los soles de otras tierras No serás como el agua que atrapé con mis todo fluye manos, y empezó a filtrarse entre mis la luz que quiere conocer el agua en los árboles dedos escapándose de mi, en su melodiosa las montañas y pertenecer al brillo de tus iris libertad. encontrar tus labios en esta tierra nuestro beso vino para que las estrellas lo vieran No quiero tenerte, quiero que te tengas tú no hay más secreto en el viaje de la luz misma, yo encontraré al final la forma que tu boca como meta de deleitarme contigo y hacerte mía en tu ante todo absoluta libertad.     ante nosotros y ante las miradas que lo olvidan Porque si aun sin tenerte, no me es posible el televisor sólo puede sentir vergüenza. amarte con cordura, ¿ para qué tenerte?

Jairo O. Hernández

Camila Gómez Osorio

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Gravedad un cuento de:

0 C E R O

Jorge Cárdenas

Ilustración de Eliana Gonzalez No me refiero a la posición de nosotros, sino a la manera de cómo observamos las cosas, algo así como verlas desde atrás, sí, al revés puede ser, desde otro ángulo, como buscando el lado oscuro de la Luna. ¿Me entiendes? Sentémonos, ya comienza el concierto. Un cuerpo inerte a la deriva en altamar, eso eres, flotando sobre una marea dominada por demonios del pasado, fantasmas que se niegan a continuar su travesía hacia el olvido. Muertos que toman el último aliento de aire para sumergirse en lo profundo de tu mente y no dejarse extinguir para siempre. Morimos no por la imposibilidad de volver a respirar sino por la ausencia de las palabras, nos intoxicamos al no poder hablar y asesinamos con cada segundo de silencio. ¿Me entiendes A? Amaba la forma en que me amabas aunque no sé qué sea amar. Eso lo he ido aprendiendo con los días. Me has ido mostrando que los apegos y desapegos no hacen parte de la razón de amar, son simplemente ataduras para ocultar el egoísmo propio que siempre está presente, el miedo a la soledad. All you need is love. Lo que llamas amor quizás sea una fuerza caótica que así como crea, lo destruye todo sin previo aviso. Es ese mar sobre el que estás flotando, inerte. De tus manos recuerdo un par de huellas que se extendían casi de manera infinita, y aunque las llamaras líneas de la vida, estoy seguro que no eran más de dos cicatrices que dejan los recuerdos al intentar aferrarnos a ellos. Sueñas tan alto que algún día me llevaste con vos, a tu lado, de la mano, se veía todo tan diminuto. En un momento todo oscureció y perdimos rumbo, nos perdimos y ya nuestras manos no estaban juntas. Y ahí estaba yo: frente al lado oscuro de la Luna, perdido y solo, y con una gravedad cero. Hacía un frío enorme y no tenía café ni un cigarrillo para menguar la temperatura. ¿Me entiendes? Tu voz ya me es extraña y desconocida, hace tanto tiempo la escuché y estaba rota, era una voz ahogada por el llanto de las despedidas. Aquel día soltabas palabras inconclusas que no podía descifrar por el sonido de la marea, el barco se alejaba y el sonido del motor iba borrando el sabor de tu boca y el aroma de tus labios. El puerto se oscurecía poco a poco, la espera se hacía necesaria pero la vista se me nublaba, supongo que así se manifiesta la soledad: la incapacidad de ver a más de un metro. Fue haber estado en trance por unas horas, la música te empaca en un cohete y cuando estás a kilómetros de distancia y en la total oscuridad, te arroja al vacío, quedas ahí suspendido viendo como pasa la vida cuadro a cuadro, cual proyección en 35 milímetros, en una gravedad cero. Hasta que la gente aplaude y vuelves a estar aquí a mi lado, tomándome la mano y sonriendo. ¿Me entiendes A?. 25


Poesía

Busquemos su amor En el nombre del dolor grito, busquemos su amor. Porque la ausencia no toque nuestra puerta en la hora de la batalla y caigamos en la deshonra. Porque a la luz de la luna se ilumine el pensamiento Porque en la noche fría, no deje abierta la ventana y se apague la vela. En el nombre del dolor grito, busquemos su amor.

Reversible

Porque las notas vuelen; y los oídos no se cierren Porque el corazón lata y el alma perdure Porque el mundo ha fallado y poderoso como la muerte es él.

Mi ascendencia escupe hacia arriba y luego se junta para correr y agacharse tras del muro como en una trinchera. Mi ascendencia tiene vergüenza, ha sido parte de geografías desconocidas solo para retornar a sí misma.

En el nombre del dolor grito, busquemos su amor. Porque lo malo y lo bueno se divorcien Porque la sangre ya es mucha y la tierra se lamenta Porque en el ruido se encuentre el silencio y su voz no se apague y su voluntad no se acabe.

Ahora, en su lugar de origen, se sienta a verse las manos. Yo estoy al otro lado, desnuda, y lloro por la tierra.

En el nombre del dolor grito; Busquemos su amor.

Ingrid Gonzales

Porque en los ojos renazca el lucero y esmaltada de alegría sea abierta la boca Porque en la penumbra ocultada sea la luna, pero descubierto el sol en la aurora Porque el reloj bajo su brazo se detuvo reiniciando la cuenta. En el nombre del dolor grito, busquemos su amor.

Carolina Madera Garces

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AbyAmÉrica

un cuento de:

Oscar Vanegas

Ilustración de Mónica Lozano Dilataba su pupila mientras observaba con una quietud más inmensa que los barcos que arribaban a las costas. No acechaba una presa, no descansaba en la estepa. El jaguar observaba cómo su territorio cambiaba de nombre a favor de un extranjero de apellido acortado. Ojalá solo hubiera cambiado su nombre. 27


Zer Infinito Fotográfia por: Nadie (Camilo Daza)

Jugar con las palabras es casi que un instinto natural. Inventarlas, modificarlas, juntar una con otra, o simplemente acomodarlas de una forma y no de otra, no dejan de ser ejercicios que se realizan a diario y que en la mayoría de los casos no son reconocidos como procesos concientes sino como golpes de suerte, palabras o frases que decimos en nuestro grupo social o en conversaciones con amigos. Una vez éstas se concientizan, la complejidad del juego aumenta, lo que no significa que ya no haya razón para disfrutarlo, es cierto; sin embargo, sí plantea un reto, sí invita a esforzarse más y correr más riesgos. Y si entonces el jugador decide subirle más el nivel al juego y le

añade música, si se deja llevar por ese camino ciego que se abre cuando se hace que estas dos artes colisionen; solo le resta esperar que, como dicen algunos escritores, la obra coja cuerpo y se termine ella misma a través de él –nos convertimos en meros instrumentos-.

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Bajo estas mismas lógicas dicotómicas se ha movido la sociedad occidental en su intento por entender el mundo: blanco y negro, luz y oscuridad, hombre y mujer; dos que se oponen pero que se complementan pues la existencia de uno está determinada por la del otro. Si no existiera la oscuridad, sería difícil para el hombre concebir la idea de la luz: necesitamos saber las características del uno, para identificar las no características del otro. El pensamiento taoísta ha expresado, gráfica e ideológicamente, esta idea con gran asertividad: a través del yin y el yang se representa la creencia de que todo lo que está en el universo está conformado por dos fuerzas que son opuestas pero se complementan; fuerzas que se contienen la una a la otra, de ahí que en el símbolo del yin y yang en la parte del yin se encuentre un circulo pequeño que representa al yang y viceversa. De lo mencionado anteriormente, nos interesa resaltar esta idea de la dualidad que compone al mundo. Pues eso es lo que encontramos en este dúo musical: pensamientos y sentires artísticos diferentes que entran en contacto para hablar de los sueños, del amor, del subconsciente y de la conciencia. Se une la intuición con lo clásico, lo empírico con lo académico; Yoko y Nico en ese juego de universos que entran en colisión para unirse en este tiempo y espacio, en el aquí y el ahora. Y en ese ir y venir mágico, onírico, en medio de ese juego de préstamo e intercambio, Zeinfinito va Rolando, va contando su historia que parece de película; esa en la que las letras y ritmos

@zeinfinitomusic www.zeinfinito.coma Jugadores de este calibre son Yoko Zein y Nico Infinito, integrantes del dúo Zeinfinito. Arriesgándonos a descubrir qué nos muestra este rompecabezas para encontrarle el sentido a eso que en un principio nos siembra duda, diríamos que Zein más infinito igual a Zeinfinito, igual a ser infinito. Dos universos que al entrar en contacto se mezclan: dos personas, dos palabras, una curiosa ecuación matemática en la que uno más uno da dos y al mismo tiempo uno.

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que gustan tanto se componen en el capó de un carro que va para la montaña, cumbre que acompaña los pasos, que le da cuerda a las voces e instrumentos, que nos lleva tan alto que parece que podemos tocar el cielo aunque estamos bien firmes en la tierra. “Nosotros somos como electrónicos, todos siderales, entonces dijimos: pues hagamos nuestra propuesta así también. Y eso es Zeinfinito”; dice Yoko entre risas. Y entre risas nosotros entendemos que es cierto, que esta propuesta musical tiene ese toque, ese je ne sais pas, eso que no sabemos definir pero que nos gusta. Una voz que sale del interior, la fuerza de un diafragma que se une con las manos del guitarrista para explotar en miles de colores y sonidos que se acumulan en el espacio, que titilan, que son perseguidos con inocencia y perspicacia. “Hacer música si implica todo, el cuerpo y el habla. Componer, darle al mundo nuestra visión a través de la música conecta mucho pero a la vez da mucho miedo que sepan lo que tú piensas. La música te lleva a ser tú mismo siempre, tú no puedes ponerte máscaras. Es es-

tar expuesto.” Efectivamente, jugar con las palabras y sonidos y compartir a través de ellas lo que se es, ponerse en evidencia, no es tarea fácil. Mostrarle la radiografía de tu cuerpo al mundo, volverse transparente –aunque sea tan solo un poquito- no deja de asustar, de generar un miedo que penetra hasta los tuétanos, pero que no deja de valer la pena. Un moverse, buscarse y rebuscarse, eso es Zeinfinito, una invitación a adentrarse en la búsqueda de nuevos horizontes, de preguntarse por lo esencial como decía el principito; porque aunque los números importen, aunque parezca que es necesario escoger entre vivir de lo que se hace por placer o regalarlo al mundo, talvez las dos cosas sean posibles: cosas que se contraponen pero se complementan. Moverse es entonces preguntarse por lo que somos y hacemos, por el papel que cumplimos en nuestra comunidad; es tomar conciencia que la diferencia existe y es necesaria porque nos demuestra que nos necesitamos los unos a los otros, que somos mujeres y hombres, que hacemos parte unos de los otros.

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Recomendamos

Televisión Es indudable el alcance que tiene la televisión en Colombia. Por ello nos preguntamos ¿qué tipo de contenidos se están viendo en la actualidad? pues dudamos de la calidad de muchos de los programas, telenovelas y realities de los canales nacionales más populares de la televisión colombiana; los cuales, al parecer, van dejando cada vez más de lado el ingenio y la creatividad en su programación. Afortunadamente no todo está perdido. Queremos resaltar la labor que se hace a través del canal Señal Colombia, el cual le sigue apostando a la educación, el incentivo de la cultura y las artes a través de su programación. El canal cuenta con una gran variedad de temáticas como lo son la afrocolombianidad, las costumbres, la literatura, el medio ambiente, la cultura indígena, entre muchas otras más. Y aunque podríamos hacer una enorme lista de programas que el lector puede ver para notar la manera como rompen con la simplicidad de los otros canales, nos conformamos con recomendar acercarse a programas para niños y adultos de este canal como lo son: Cuentos de viejos, Asquerosamente rico, Ilustrando historia, Héroes al rescate animal, Que el mundo lo sepa, entre muchos otros. No estamos en contra de que prenda el televisor, pero si creemos que es apropiado que cuando lo haga, procure dedicar ese tiempo a los que también le dedican tiempo a pensarse una mejor televisión para usted.

fotografía

Susana Carrié Gente que vemos a través de una ventana, piernas de transeúntes que se alargan para caminar sobre la rutina, paredes que hablan, rostros con mostachos o mujeres encapuchadas de un rojo impetuoso, siluetas que se asoman en el tan habitual bochorno citadino, y unos interesantísimos desenfoques como de futurismo. La ciudad como lo público y a la vez como lo íntimo, lo privado y lo secreto, y un cierto aire a Edward Hopper en exquisitas fotografías… Bogotá a través del lente de Susana Carrié, la fotógrafa que en esta edición recomendamos a quien aprecie lo perenne, fisgador y cauteloso de lo fotográfico. 31


un cuento de:

David Morales Realpe

Elogio a la Chica del Mechón

Azul

Ilustración de Brayan orlando Vargas Es probable que en algún instante de mi cor- ante mis ojos, precedió al resto del mundo. ta vida me cruzara con diversas chicas con un mechón azul en su cabello, pero fue ella la pri- La chica del mechón azul no debía tener más mera que llamó mi atención. Todas las que vi de diecinueve años, estaba rodeada de amigos, después (y vi a muchas, pues ciertas calles de pero no participaba en la conversación. Me mi ciudad se inundaron de melenas azulnoche cayó bien. Se alcanzaba a mirar un cigarrillo durante un periodo) se me tornaron como re- sujeto a medias en su mano derecha, sin fuerpeticiones fraudulentas de la adolescente que, za, y al mismo tiempo ella descansaba sus pu32


pilas en un punto cualquiera del paisaje. Toda ella era pálida, era guapa, imprecisa, como si la hubieran sometido a demasiados lavados y estuviera desgastada. Su cuerpo se encontraba arropado bajo una camiseta color negro y su cadera estaba rodeada por una camisa a cuadros que podría haber pertenecido a un leñador, el tono tan especial de sus labios se distinguía a metros de distancia, sus ojos, con ese brillo inusitado casi como el sol, coronaban una mirada tan hipnotizante que me resultó abrumadora. No sabía qué esperar de ella, el color de su cabellera inspiraba rebeldía, pero sus ojos mostraban su ternura. Me descubrí intentando detectar en la dueña del cerúleo las características que el cerúleo evocaba. Digo que lo intenté porque en sus gestos no percibí ensoñación o rebeldía, ni siquiera un leve rastro de vanidad. Nada me hizo creer que se sentía observada, y juraría que no se consideraba digna de observar: la chica del mechón azul carecía de otra identidad explícita que el azul de su cabello, ése que se reivindicaba a puñetazos entre la paleta dominante del entorno. La mayoría de los desconocidos desaparecen de tu mundo tras abandonar tu campo de visión. Mi protagonista, sin embargo, ocupó mis pensamientos hasta bien entrada la noche, -“sólo la chica del mechón azul que he visto hoy puede ser la chica del mechón azul que he visto hoy”-, escribí esa frase, pedante como siempre, en un papel que todavía conservo. Releyéndola imagino a una joven de notable belleza, decidida a construir su individualidad frente al espejo. Admiro esa curiosa discreción bajo el exceso; la falta de pretensión y la precocidad de una valentía que considero sobria, adulta. Presiento que ella no busca destacar sino corregir un déficit: salvarse de la extinción a la que parece condenada. Poco después sabía que, ella, rodeada de paredes azules y rosa en el cuarto de su casa, mientras su hermano esta en otra habitación, se bate a muerte contra la invisibilidad, el miedo y la ansiedad, y vence. -“Sólo la chica del mechón azul que he visto hoy puede ser la chica del mechón azul que he visto hoy”-.

Pronto me topé nuevamente con aquella joven y su mechón azul. Paseaba acompañada de un grupo de amigos y se me ocurrió acercarme, motivado —supongo— por mis ganas de cerrar el círculo narrativo. Lucía orgullosa su color más vibrante, reconocía los buenos halagos y le encantó que me interesara. Me relató su modesta historia, convencida de que determinados actos demandan justificación. No recuerdo lo que explicó. Me concentré en las variaciones de su voz y sus labios, en sus pequitas y lunares, en los movimientos de los dedos, en sus pómulos marcados, el cuello esbelto, la mochila y los zapatos de escolar. Era simpática, extrovertida (casi ruidosa), consciente de sí misma y repleta de matices. Rió. Se trataba, sin duda, de una persona agradable. A ella no le faltaba nada, le sobraba. De hecho, le sobraba todo lo que la convertía en la chica del mechón azul. Lo que me gustó de ella es lo que me gusta de mí: la inevitable conexión con seres del espacio. Basta este texto para saber que mi concepción del mundo es infantil. Soy esclavo del ideal y del anhelo irrealizable, del miedo a la imperfección propia y ajena, del temor a una realidad tangible que rompa el metalenguaje literario, protector. Cuando — meses después— añiles, azules, índigos, cobaltos, garzos, zarcos, azulados, azulinos, azuletes y azulones acapararon el espacio, los rostros de las mujeres teñidas se afirmaron de carne y hueso, de su carne y de su hueso, pero ninguna provocó en mí mayor sensación. Ella me atrapo en una burbuja de sueños, acompañado de sus historias y besos, con objetos celestes que están en el lugar más lejano de la vía láctea, existiendo gracias a los colores, sus colores. No me equivoqué al sentenciar que sólo la chica del mechón azul que vi aquel día podía ser la chica del mechón azul que vi aquel día. Ahora terminaré leyendo una vez más la frase que escribí dicho día, -“Sólo la chica del mechón azul que he visto hoy puede ser la chica del mechón azul que he visto hoy”-

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Andrea Cuellar Fotográfia por: Nadie (Camilo Daza)

Indudablemente la historia del concepto de mujer evidencia múltiples transformaciones. Abordar esa historia parece en la actualidad sencillo porque abundan los textos que exponen los aportes, las representaciones y sentires de ellas en diferentes campos. Para el ejemplo, lo invito a que teclee en su buscador la frase “el rol de la mujer en el arte” y verá que los resultados superan el millón, y van aumentando. Ahora, ¿cree usted que será lo mismo hablar de “el rol del arte en la mujer”? Según nuestro buscador, si lo es. Porque aunque arroja casi siete millones de resultados, éstos responden más a

la primera frase que a la segunda; como si el orden de las palabras mujer, papel y arte no importara porque, de todas formas, todas esas posibilidades nos llevan a lo mismo. Dos frases que significan cosas muy distintas pero se complementan. Su mayor diferencia recae en que una se muestra más objetiva, analiza y muestra lo que ha hecho y hacen ellas en las artes; la otra, más subjetiva, reconoce lo que el arte hace en una mujer. Cosa que de por sí ya implica ahondar en la obra artística, seguirla, leerla y releerla. Dejarse llevar por esas obras puede tener más trabajo, aunque resulta más satisfactorio que

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Retrato de una mujer artista

foto, un objeto o una persona, vimos sus dibujos, leímos su piel; nos adentramos en su obra y fue a través de conocer su vida artística que logramos, una vez más, conocer a la artista colombiana; mujeres en las que encontramos y vemos elementos característicos como:

Lo innegable

Por más que quisiéramos, sería absurdo negar o ignorar la realidad que muchas mujeres han tenido –y tienen- que pasar a lo largo de la historia de la humanidad. Una realidad cruel y peyorativa hacia la mujer; en la que se le concibe como la menos inteligente, capaz, fuerte y se le impone lo que debe ser y hacer. En donde se le ha dejado al hombre, el privilegio de controlarla y saberla como suya. Y en ese rio de anécdotas que se regaron de la llave que Andrea abrió para nosotros, navegaron historias relacionadas con el machismo; personajes que se han creído más que ella por el hecho de ser mujer; comentarios, quizá miradas que dan para pensar que la historia se sigue repitiendo. Es innegable el peso que carga la mujer en su espalda. Un peso que no es fácil de descargar, pues son kilos y kilos de invisibilización y humillación. ¿Ser mujer influye en tu trabajo? Le preguntamos a Andrea, pero además de su respuesta, obtenemos más preguntas: ¿Por qué esa pregunta no se la hacemos a los hombres? ¿Por qué estamos tan predispuestos a escuchar historias sobre abuso contra la mujer? ¿Por qué hacemos parte de ese grupo abusivo que no ve a la mujer por su ser mujer, sino por lo que ello ha implicado?

La voz

@andreax.l.triiana

Con Andrea, así como con las demás participantes de esta edición, vemos que la mujer ha encontrado en las artes una voz. Las mujeres se ingenian, piensan y repiensan mil maneras para opinar, hacer crítica, mostrar su inconformismo, reconocer su historia y expresar su visión sobre el mundo a

encontrar en esa individualidad nociones sobre lo general. En consonancia con ese planteamiento, tuvimos la oportunidad de reunirnos con Andrea Cuellar Triana, una mujer de 23 años que desde que salió del colegio se dedicó al arte en su totalidad. Su método, completamente empírico, abarca la aerografía, el dibujo, la acuarela, el color, la pintura, el muralismo y el tatuaje. Estuvimos en su taller de tatuajes, conocimos sus obras con una técnica que consiste en difuminar y mezclar los tonos de una caja de 45 colores para reflejar la imagen de una

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través del arte. Han encontrado allí las imágenes, palabras, ritmos, expresiones, letras, melodías, formas, movimientos para llegar a ellas mismas y mostrar lo que son y lo que no son. Andrea lleva aproximadamente tres años trabajando en su obra. Cada día se sienta a colorear sobre un papel en blanco, con líneas imaginarias que van creando la imagen de un perro, de un loro, de una rana. En cada una de sus obras debe encontrar el color más parecido al de la realidad, difuminar los colores para que parezcan uno solo, encontrar el detalle preciso, la mirada exacta, y eso le puede llevar meses de trabajo que están envueltos por la paciencia y el amor que tiene por su quehacer. El arte en la vida de Andrea es todo, refleja lo que es. La inspira y a su vez, es el medio para mostrar su inspiración. El arte es ella misma representada en color. Es lo que la ha impulsado a llegar a donde está, su más íntima compañía. Es el que le ha dado voz propia y única. La ha construido como trabajadora, como mujer, como persona. Y sabemos que es el arte el que la hará llegar lejos. Pues aunque se dedica a pintar la piel de las personas, es el arte su propia piel: su capa más fuerte.

ellas han inventado nuevas formas de expresarse. Se las han arreglado para llegar aun más lejos de lo que muchos piensan que pueden llegar. Andrea no cuenta con una carrera profesional, lo que para muchos puede ser una desmotivación o impedimento: pero no para ella. Ella se las ha arreglado por distintos medios, para aprender sola. Viendo, escuchando, preguntando y errando. Escucharla hablar de lo que hace es oír la voz del orgullo, de las ganas, de la pasión. Ella, como muchas otras mujeres artistas, deja todo de sí en cada una de sus obras. Sin duda alguna, debe documentarse con mayor frecuencia lo que significa para las mujeres hacer y ser, sin necesidad de compararla; de ver qué dicen los otros o qué se ha hecho antes. Solo reconocer lo que significa para una mujer expresar lo que siente, piensa y opina sobre el mundo que la rodea. Eso intentamos y si algo aprendimos por medio de esto fue que la mujer no hace lo que hace para demostrar que ella puede, porque ella ya sabe que puede. La mujer no entrena para romper paradigmas, lo hace porque es su pasión. La mujer no discrimina en las artes: baila, escribe y canta reconociendo los grandes aportes del hombre. La mujer utiliza Lo admirable Además de reconocer lo innegable, y de escuchar las artes para seguir creciendo como ser. Artista, esas voces de las mujeres artistas, conocer a Andrea pintora, tatuadora, deportista, cineasta, cantante. permitió reconocer que la mujer, aun con todo el Unas veces mal representada pero muchas veces peso que pone la sociedad en sus hombros, no se representada tal y como es. La mujer no es por, ni da por vencida. A pesar de que se les ha intenta- para, la mujer es y punto. do pasar por encima, vendarles los ojos y callarlas,

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Recomendamos

música

Marta Gómez Encontrar la palabra adecuada, la tonada perfecta y el corazón palpitante en medio de esta selva fría y a veces gris en la que nos encontramos no deja de producir asombro y una cierta dosis de alegría. Tropezar con ellas es ganarse la lotería. Nos damos cuenta que bajarle el volumen, despacio pero con constancia, a este mundo que nos rodea y que nos banaliza con tanta facilidad, es cada vez más necesario; que tomarnos el tiempo de respirar y de escuchar nuestro palpitar con atención, no es un acto frívolo como escuchamos con frecuencia. Tal vez por ahora, Marta Gómez sea esa lotería. A través de esa voz sin artificios que parece diluirse en nuestro cuerpo al tiempo que nos atraviesa con fuerza, de esas sus canciones llenas de sonidos de tambores, de flautas, de hojas y pájaros; Marta logra devolvernos a ese lugar original, a nosotros mismos, nos lleva a respirar este instante. No podíamos no recomendar esta cantautora, su voz y sus letras; ese espacio y tiempo creado por su música para recuperar el aliento. Cantos de agua dulce, Entre cada palabra y El corazón y el sombrero –homenaje a Federico García Lorca- son solo algunas de sus perlas preciosas que invitamos a escuchar y apreciar.

¡Eleve su imagen!

Paute con nosotros revistatinta0@gmail.com


Lugar: A seis Manos Fecha y hora: 1er y 3er martes de cada mes Costo: $5.000

Lugar: A seis Manos Cll 22 No. 8-60 Costo: $10.000 con bebida

Lugar: Kasa Kilele Calle 28a #16 a 31 Fecha y hora: sábados de abril 3pm Costo: $100.000 incluye materiales

30 Festival internacional de Jazz Lugar: Teatro Libre Chapinero Fecha: 15 mayo al 20 de mayo

Programación cultural

Teatro Libre Centro Fecha: 5 de abril al 21 de abril Hora: Jueves a sábado, 7:30 pm

Evento: Feria del Libro Lugar: Corferias Fecha: del 17 de abril al 2 de mayo

Costo: $30.000

Taller de collage “Todo es un complot” Lugar: Casa Tinta Fecha: 21 y 22 de abril 38

Costo: $8.500


El 6 de Marzo el ruido ensordecedor de los

explosivos artesanales y los gases lacrimógenos estremecieron por varias horas el centro financiero de la ciudad. Encapuchados - quienes bien podrían ser estudiantes o no- se tomaron la Universidad Pedagógica Nacional y alteraron el orden público por más de cuatro horas. El resultado fue un panorama desolador: cinco heridos, vidrios rotos, salones saqueados, tejados y fachadas tanto de la Universidad como de negocios cercanos destruidos, un sin número de baldosas y piedras esparcidas alrededor del campus universitario y la estigmatización de quienes desconocen el espíritu de la Universidad, de quienes aseguran que las personas que estudian allí son unos vándalos. Pronto, se escucharon las voces de quiénes pueden tener palabra, porque aquí en Colombia no todos somos escuchados. Unos dijeron que el campus debía ser intervenido judicialmente, otros aseguraron que allí debería haber un parque o un centro cultural en lugar de “esa” Universidad. Ahora que el ruido de los explosivos y los gases lacrimógenos ha cesado, ahora que el ruido de las palabras que estigmatizan se ha silenciado -indefinidamente-, ahora que la calma ha vuelto a la calle 72 y a la cabeza y el corazón de quien escribe estas líneas, me detengo y pienso. Si hay algo que caracterice a los Colombianos es nuestra capacidad de olvido, pérdida de memoria y sentido de pertenencia; de ahí que no sea novedad que nuestras Universidades públicas estén olvidadas por el Estado y la sociedad. La deuda del Estado con la Universidad Pedagógica es grande y año tras año va creciendo; aún así, resulta sorprendente que se mantenga activa, que siga en funcionamiento manteniendo los estándares de calidad que la caracterizan. La razón principal por la cual los estudiantes- encapuchados o no- suelen salir a protestar está ligada a ese olvido por parte del Estado. Un olvido que pareciera ser infundido en un sólo objetivo, su desaparición.

Y es que no nos debe generar sorpresa que los estudiantes embejucados pidan presupuesto para investigación, infraestructura y planta docente. Pero hay algo que no he podido comprender, ¿cómo se defiende lo público (que ya es poco) cuando los medios de defensa son la destrucción de los mismos, cuando para defender lo público debe tomarse la Universidad como trinchera de guerra y a los estudiantes como carne de cañón arriesgando sus vidas y su integridad? La defensa de lo público debe ir acompañada de lo que que saben hacer los estudiantes de la Universidad Pedagógica, que para sorpresa de muchos, no es tirar piedra, es enseñar. Miro la Universidad Pedagógica desde la calle 72, sus muros rayados, los transeúntes con trajes y corbatas que pasan de afán como si evitaran mirar dentro del campus; miro los salones desde afuera, los estudiantes, los árboles y todo parece estar normal. Hemos naturalizado la violencia, la estigmatización, la tristeza y la desolación. Cargo mi maleta e ingreso en el campus; la abro y me encuentro con los trozos de sueños rotos que han dejado los recientes acontecimientos, los miro, los toco, silencioso, guardados en un costado de la maleta. Con grietas está mi sueño de ser profe, me detengo un minuto y reconozco que la única manera que existe para reparar mis sueños y materializarlos es entrar a clase.

opinión

Los Colombianos tenemos una Universidad Pedagógica Nacional que por más de sesenta años se ha encargado de formar generaciones de maestros. Una universidad que se viste todos los días de esperanza cuando sus estudiantes entran a los salones de clase, una universidad que llora la desaparición de su comunidad, que llora la muerte y defiende la vida. Los Colombianos tenemos una Universidad Pedagógica Nacional de carácter público que se reconstruye a diario, como usted o como yo.

Tenemos una Universidad Pedagógica Nacional saqueada, usurpada, estigmatizada y olvidada, una Universidad que debemos defender con la “La humanidad no puede librarse de la violenmateria prima que guardamos a diario en nuescia más que por medio de la no violencia. Sólo tras maletas para ir a estudiar: ¡El amor y los el amor es capaz de vencer al odio. Responder al sueños! odio con el odio equivale a agravar más todavía sus defectos.” Doctor Orange Principios de la no violencia, Gandhi 39


serodarobaloC Alexander Bustos Castillo Lima-Perú / 23 años. Bachiller en enfermería por la Universidad Nacional del Callao. He colaborado con la revista virtual “Monolito”(México) y la plataforma virtual: Poetas del Nexo (México), #CuentosPorWhatsapp en el programa radial Infernet (Argentina) y en la décima edición de la Revista literaria “El Bosque” (Perú). Blog de literatura: https://tormentaenunvasodecerveza.wordpress.com/

Jairo O. Hernández Terminé licenciatura en inglés en el año 2015 en la Universidad Distrital. Ahora me desempeño como promotor de lectura. Hace varios años empecé a escribir, me faltan muchas lecturas y sobre todo seguir descubriendo las posibilidades de este arte. Agradezco a la revista Tinta por darme la posibilidad de participar y publicar mi texto. Por el momento, mi textos no se encuentran en internet.

Íngrid González Escritora, 1990. Ha publicado cuento y poesía en diferentes revistas como Bacánika, Soho, Monolito, Contestarte, entre otras. Este es su blog “Escribir para qué”: ingword.wordpress.com

Carolina Madera Tengo 19 años, y vivo en Urabá soy beneficiaria de compasión internacional una ONG y actualmente estudio sociología en la udea, amo escribir lo hago por vocación, la misma que me lleva a creer que una palabra escrita lo puede cambiar todo en alguien.

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Colaboradores Óscar Iván Vanegas Estudiante de la Lic. Español y Lenguas extranjeras de la UPN. Me dedico a buscar lo que es el arte en la vida y me apasiona disfrutar sus contenidos y formas. Me pueden contactar en Facebook con el mismo nombre o al siguiente correo: ouvpn@hotmail.com

Gloria Gordillo Funcionaria Administrativa. Universidad Nacional de Colombia. Escribo por hobby. Cuando ya no puedo conversarlo, lo escribo. Aunque muchos lo debatan ya nadie lo cambia, porque es mío y ya fue escrito…

Brayan Orlando Vargas Amante del riesgo, el skateboarding, el arte, la música, la literatura y la fotografía , Bone, durante años experimento con varias técnicas artísticas hasta llegar al puntillismo y la trama análoga, técnica la cual fusiona en algunos casos con la pintura digital y lleva a cabo gran parte de su trabajo, el cual podrán encontrar en sus redes sociales: www.facebook. com/boneartdesign www.instagram.com/boneartdesign www.behance. net/boneartdesign

David Morales Me llamo David Morales Realpe, me dedico a la escritura hace 9 años, vivo en San Juan de Pasto (Nariño), estudiante de Economía de la Universidad de Nariño, me pueden contactar en mis redes sociales, en Facebook: David Realpe o Un Escritor de Ocasión, en Instagram: @ueo_dr, y página web: https:// unescritordeocasion6.wixsite.com/ueo-dr.

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Diego Valbuena Magíster en Comunicación Educación de la Universidad Distrital. Tallerista en la Red Local de Talleres de Escritura - IDARTES. Ganador del Concurso Distrital de cuento (2014). Escritos y más cosas en https://palabrasflotantes.wordpress.com Correo: diegortizv@gmail.com

Monica Lozano Diseñadora gráfica amante de la naturaleza y más aún apasionada por la ilustración. Las historias fantásticas y la representación artística basada en animales son mis favoritas a la hora de tomar un lápiz y plasmar algo en el papel. Parte de mi trabajo de ilustración se puede encontrar en: https://www.behance.net/Monica-Lozano.

Jorge Cárdenas Nací en ciudad gótica, la fría ciudad rodeada por unos cerros orientales que se alzan como guardianes nocturnos. Psicólogo en formación. Soy biodegradable, no fumo pero bailo.

Eliana González Soy Diseñadora Gráfica Profesional e ilustradora y actualmente me dedico a UI (Interfaz de usuario) para videojuegos. Mi trabajo se encuentra disponible en la siguiente página: www.behance.net/eli_gogo

Camila Gómez ¿A qué me dedico?: me dedico a adorar la poesía silenciosamente y a mantener la atención en el mundo inexacto, y en mi tiempo libre de mis pasiones primarias, me entrego a mis otros placeres, a una ciencia económica y a la investigación. Fe y ciencia.

Nicolle Barreto Ilustradora, estudiante de diseño y entusiasta de la vida.

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