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COMERCIO Y JUSTICIA

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LUNES 21 DE MARZO DE 2011

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Opinión/Tribuna Por Manuel Frascaroli* Especial para Comercio y Justicia

a central de Tránsito y semáforos inteligentes bien podría prestar el servicio de alertas sobre las arterias congestionadas, cortadas o afectadas por una manifestación. Eso sería un claro ejemplo como a través de ciertas plataformas como Twitter, el Estado -(en este caso municipal)- podría brindar un servicio a los ciudadanos. Del mismo modo se podría esperar que Defensa Civil pudiera brindar información al instante ante un temporal o que la Policía Caminera advirtiera sobre cortes de rutas al menos, más allá de seguir labrando multas. Las habituales asambleas en cada uno de los organismos y dependencias públicas, o las interminables colas para cada trámite podrían ser reemplazadas por la gestión de requerimientos on line, eso sí con sitios diseñados por especialistas que tengan en cuenta la accesibilidad, una buena arquitectura de la información y entiendan sobre todo de usabilidad, es decir que los sitios sean fáciles de usar, no como en el caso de la AFIP, que parece hecho a propósito para que uno tenga que delegar en algún estudio contable la realización de un trámite que tendría que poder hacerlo cualquiera. Asimismo, se encuentra estrechamente relacionado el tema del acceso a la información pública de todos los ciudadanos –que en Córdoba trata de proteger la ley 8803) y que está en verdad relegado a pesar de facilidad que le prestan las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) por una cuestión de falta de cultura de transparencia que tienen incorporados todos los entes públicos y sus funcionarios, esos “servidores” que por ahí se creen dueños de la cosa pública-. No sólo debería estar en poder de los ciudadanos acceder a los comunicados y partes de prensa oficiales sino a las fuentes y cuestiones de fondo aludidas en ellos, para constatar y chequear on line lo que se afirma desde el Ejecutivo principalmente. Descargar la documentación que se precise, acceder a las resoluciones o directivas, legislación o normativas del caso o hacer una simple presentación, realizar consultas y todo ello de la forma más sencilla. Igualmente el atraso en materia de acceso a la información es materia pendiente, a pesar de los avances logrados por las TIC en los restantes Poderes (Legislativo y Judicial) que como el Gobierno en su conjunto deben cambiar de paradigma y dejar de

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El e-government que no supimos conseguir Las formas accesibles del Estado hacia los ciudadanos a través de las nuevas tecnologías que facilitan el contacto, la realización de trámites o la información más cercana

No debería ser una utopía que todos los centros de salud estuvieran interconectados y alimentados con energía solar, al igual que la Policía con su propia red relacionada con la de la Justicia...

usar las PC como máquinas de escribir y que en red presten más y mejores servicios a los ciudadanos. Como por ejemplo en la Policía y unidades judiciales de cada jurisdicción, eso nos acercaría un poco más a la eficacia que se les exige a la Policía y a la Justicia en general, como se practica en otros países del mundo y nos evitaría tener que lidiar con un caso o expediente como si se tratase del siglo pasado o como si estuviéramos en África. El Estado tiene la obligación de prepararse para prestar todos los servicios, inclusive por sobre una catástrofe, pero como de previsión o planificación no se habla, ante un incidente de magnitud, el Gobierno de Córdoba -por ejemplo- no podría tener comunicación no sólo con los puntos más remotos del te-

rritorio provincial sino que tampoco poder asegurarnos que los servicios esenciales (bomberos, defensa civil, salud, educación) estén en una red pública que los interconecte y nos asegure frente a un siniestro la capacidad de comunicación intacta (como ocurrió con la red en Japón los días pasados a pesar de la envergadura del desastre). No debería ser una utopía que todos los centros de salud estuvieran interconectados y alimentados con energía solar para sostener todas las prestaciones, al igual que la Policía con su propia red relacionada con la de la Justicia. Sin dudas nos haría sentir que las cosas funcionan más ágil y eficientemente y están preparadas mínimamente para afrontar un desastre natural o un eventual atentado contra las instalaciones eléctricas o nucleares. Igualmente para la difusión de los actos de gobierno, en vez de gastar tanto en los viejos medios (radio, TV, gráfica), bien podría ahorrar algo y además facilitarles a los medios el acceso a todo el material que producen desde Prensa del Gobierno, más allá -claro- de la publicación de los textos en la web –cosa que se viene haciendo- aunque sin un buen buscador interno-, pero bien podría estar la galería de fotos oficial del Gobierno de Córdoba en Flickr, los videos en su canal de YouTube y, así, cada tipo de archivo en la plataforma más apropiada. Y eso mismo trasladado al turismo, en el cual toda una gama de redes sociales específicas para promover la actividad, además de las ya mencionadas. Es que más allá de una web desactualizada que desinforma al visitante (como con los tiempos de caza y pesca), tal como se comprobó no hace mucho tiempo, la Provincia desaprovecha todas las plataformas digitales que para el turismo ya se ha probado resultan cruciales a la hora de influir en la decisión de elegir un destino. No sólo no aprovecha las redes más masivas sino que se encuentra totalmente ausente en todas las específicas, ya que las hay desde turismo aventura a la de hoteles con los respectivos comentarios y calificación de los usuarios, cuando cada vez cobra mayor importancia la actividad turística en los ingresos provinciales, tal como se refiriera en este mismo matutino días atrás.

* Consultor en comunicación, especialista en medios digitales / interactivos / redes sociales / web 2.0 , periodista y editor de Tierra Libre Digital. Conferencista, docente, investigador, Doctor en Periodismo.


El e-goverment que no supimos conseguir