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a los hijos a un taller de orientación

Además, hablar de “proyecto de futuro” en vez de “carrera” ayuda a

vocacional, en la vida diaria deben

encarar una situación muy frecuente entre los adolescentes: “Quiero

mostrarse cuidadosos cuando hablan,

seguir estudiando, pero no sé qué”. Eso es lo que traen los chicos, y

sobre todo cuando emiten opiniones

de ahí parten los orientadores: no importa la carrera, importa dialogar

taxativas sobre las distintas profesiones.

con los jóvenes para que estos descubran por sí solos cómo articular

Ejemplo: “Todos los actores son unos

lo que les gusta y lo que les interesa con las ofertas educativas y una

vagos”, y resulta que el hijo quiere

posible salida laboral. Nadie decide por ellos, sino que ellos se toman

estudiar Arte Dramático. Aunque no lo

su tiempo y aprenden a decidir lo mejor para sí mismos.

parezca, los chicos respetan la opinión de los adultos, y cada juicio de valor de

Por eso la DOE pone el acento en ofrecer espacios de reflexión donde

estos les cierra una puerta del futuro

los estudiantes compartan sus inquietudes con los pares, psicólogos y

que imaginan.

docentes . “Los talleres funcionan como un espacio de prevención. En la medida en que los chicos charlan sobre el futuro, ellos mismos se

Y es que al porvenir mejor no ponerle

van encontrando mejor preparados para afrontarlo”, señala Flores. Por

vallas de antemano, ni siquiera a

tanto si el mundo adulto espera engrosar sus filas con jóvenes ávidos

la manera de la clásica orientación

por aprender, primero debería tentarlos con algo de su sabiduría:

vocacional. Detalla Flores que hoy la

enseñar cómo decidir por uno mismo es un buen primer paso. A los

pregunta ya no es “¿Qué carrera quiero

chicos ganas de madurar no les faltan.

estudiar?”, sino “¿Qué actividades quiero desarrollar en el futuro?”. Tomando ese novedoso punto de partida, el orientador debe ayudar a que el chico profundice por sí solo en sus intereses personales y acompañarlo para que descubra qué trayecto estudiantil podría describir para satisfacer esos anhelos. Al respecto, esta especialista del DOE subraya: “Elegir una carrera ni siquiera es un punto de llegada cerrado y definitivo, es un paso más en la construcción de un proyecto personal de futuro”. Moraleja: esta es la primera gran decisión de las muchas otras que esperan; aprender a convertir la incertidumbre que la acompaña en una enseñanza significa comenzar a edificarse de manera sólida como persona.

Revista Postulando  

Edición N°3