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LA ESPINA DE LOS PÁRRAF


FOS


05. entre dunas CARTA EDITORIAL 07. VOLTA ILUSTRACIÓN ARTISTA GRÁFICO 09. PERLA BONILLA DRAMATURGO

13.LIBROS, CACAHUATES Y ARTIFICIOS EL POETA RAFA ÁVILA EN SU MERITITO NORTE 15. BEHOLD THE GRAVE MÚSICA EN CHIHUAHUA


17. DANIEL ESPARTÁCO EL PESO DE LA HISTORIA DEBE ESTAR EN LO HUMANO 19. PIERRE FUDARYLÍ PASSIONS I STRENGHT I EXCESS I DEATH 23. GERARDO VARGAS LOS NEXOS ENTRE LO FICTICIO Y LO REAL 27. EL BICHI GUAYABA O MANGO Y MASTODON 29. NARCOS, AUTODEFENSAS Y SÓFOCLES UN MAL NECESARIO...


entre dunas El buen Jorge escupió en la arena por entre el diastema, eructó ruidosamente, se rascó una gónada y se levantó por otra lata de cerveza. –Muchachos, esto es serio– dijo, empezando a caminar. Yo dibujaba distintos tipos de pezones en la arena con una pluma de ave vieja. Daniel había descubierto que el choque de dos piedras producía el sonido más maravilloso del mundo. Todo era muy serio. El buen Daniel miró a Jorge con la cara más seria que pudo, abrió otra lata de Tecate, fue por unos bosquejos que logró elaborar, hacía años, en un raro momento de concentración. Yo guardé mi pluma y puse más latas en la hielera. Queríamos, como el buen Jorge, empezar en serio. Como se supone que empiezan las historias serias, las que perduran, las que logran generar más de dos o tres números de una revista sin que después desaparezca para siempre. Hay que lograr más, hay que sentarse a calcular. Eso dijimos. Planificaremos, evaluaremos costos de impresión y modelos de distribución. Todo eso di -jimos. ¿Y si solo empezábamos en la red? ¿Y si solo empezábamos en Facebook? Somos gente seria, dijimos. Y nos reunimos en la casa de alguien a calcular, planificar, evaluar costos de impresión. A las cuatro horas, con tres ceniceros atestados y nueve litros de cerveza añadidos al cuerpo, supimos que era una batalla perdida. Nos queríamos convencer. ¿Cómo, si somos gente tan seria? Daniel hasta había llevado una calculadora para que los números fueran, como lo dicta la palabrería de moda, sustentables. Jorge llevó diseños y bosquejos hechos especialmente para la ocasión. Yo llevé textos y un Estudio Metodológico Sobre la Pertinencia de Introducir Plataformas SEO en los Nuevos Proyectos Audiovisuales. ¿Es que no somos serios o qué? Hacía calor. ¿Es que somos brutos o qué? En algún momento, creo, utilizamos la calculadora para pagar más cervezas sin equivocarnos. Al rato llegó más gente. Un tal Lucas. Un tal Heriberto Gómez. Unos primos que no fumaban Golden Acapulco. Todos se sentaron. Se pusieron a hablar como loros. Ni se interesaron en lo que hacíamos. Nuestro proyecto, al parecer, quedaría en reserva para siempre. ¿Cómo podíamos fracasar, nosotros, gente tan seria?


Y entonces comenzó el milagro. El tal Lucas habló de Spinetta y de Gardel y de que los Tigres del Norte tienen en algunas canciones una base tanguera. Heriberto Gómez habló de Bukowsky con la garganta abrasada en un bar de mala muerte de Los Ángeles. Jorge habló de Ezra Pound tecleando desde algún rincón silencioso entre una nube de humo de una cantina de París. Daniel habló de Tarantino grabando con una cámara de mano desde el asiento de un Chevrolet Chevelle Malibú del 64. Yo hablé de Vinicius y Joao perdidos frente a una vasija de cerveza y un plato de feijoada en una cantina de Ipanema. Alguien habló de Cesárea Tinajero, de los ojos de una mujer con el color de la arena, de los poetas mexicanos muertos, de las canciones que resuenan desde hace siete décadas entre las piedras de Chihuahua. Alguien contó un chiste malo:  “’¡Eso, ahóguenlo al maricón de mierda!’ –‘¡Cállese abuela, estamos en un bautizo!’” Y así. Y ese fue el inicio. Abandonada la seriedad para siempre, con más inspiración y trabajo, con más inspiración y trabajo, con menos solemnidad, acordamos lo que vendría. Hay que hacer cosas, dijimos. Las historias de Bukowsky y de Ezra Pound y de Tarantino y de Vinicius y de Joao y de Cesárea Tinajero y de los poetas mexicanos muertos y de Chihuahua y del edificio en la Aldama son dignas de saberse, dijimos. Y para eso se requiere trabajo: hay miles

de esas historias flotando entre las piedras de Chihuahua, y siempre hay miles de seres humanos que quieren enterarse de miles de historias que flotan por entre las piedras. También se requiere esfuerzo: en este país el apoyo público está subordinado al compadrazgo, la desidia, corrupción o franca estupidez de los encargados de turno, mientras el apoyo privado es inexistente porque nadie entiende que conformar el espíritu es tan importante, e incluso tan rentable, como vender sanguijuelas a los médicos franceses del Siglo de las luces. Eso dijimos desde el principio, le buscamos el lado amable y decidimos que, suceda lo que suceda, no dejaremos que prostituyan nuestra independencia. Tenemos las historias. Y tenemos a la gente. ¿Qué nos queda? Construir castillos de palabras. Trabajar duro. Pegarnos cabezazos contra las paredes intentando cazar ideas. Capturar las que pretendan escapar por las fisuras del cráneo. Pararnos en una DUNA y pensar en agarrar la pata de una araña, meterla en un sobre, enviarla hermosamente al señor Ministro de Relaciones Exteriores. Trabajar más duro. Sudar desde la frente y secarse la gota cuando amenace con invadir el ombliguito. Sembrar flores en el desierto. Invitar a los buenos y a los no tan buenos chihuahuenses a subirse en esta DUNA. Hablar, declarar, aclarar, declamar y reclamar todo lo que sea hablable, declarable, aclarable, declamable y reclamable. Concitar la atención de todos e integrarlos al debate. Comprobar, por fin, que uno sabe cómo una DUNA empieza, pero jamás cómo termina.


VOLTA ILUSTRACIÓN ME ENCANTA VER A LA GENTE JUGAR VIDEOGUEGOS


Ilustradora Freelance nacida en Mexico (1987) Estudió Diseño Grafico pero ya había encontrado su pasión y vocación artistica dibujando muchos años atras. Es fan de todo lo relacionado con las manualidades y la repostería, le encanta ver a la gente jugar videojuegos pero es pésima videojugadora, ama la lectura (Momo es su libro Favorito) y la coca-cola (aunque ya no toma).

http://www.voltailustracion.daportfolio.com/


PERLA

BONILLA

La conocí hace veinte años en alguna fiesta de Chihuahua. Perla, se llamaba. Todavía se llama así. Ahora, mucho tiempo después, la contacto vía Facebook. Perla Bonilla (Chihuahua) tal como la recordaba, sigue siendo la chica llena de energía y gran actitud. Así accedió a mi entrevista, así quedamos de vernos en la Universidad Autónoma de Chihuahua. Llego temprano. Es un día cualquiera, lleno de calor. No quiero parecer un extraño. Doy una vuelta por la facultad, me rasco una nalga, intento ver alguna cara conocida. Me doy cuenta que nada ha cambiado mucho. Tal vez la última vez que pise ese lugar fue hace 25 años: es demasiado tiempo para que no cambien las cosas, me decepciono. Después se me olvida.

¿Dónde comenzaste con el teatro? Fue a los 15 años. Un día una amiga de mi hermana me invitó a una audición a la Facultad de Químicas en Chihuahua. Era para un musical que se llamaba “El show de las enfermedades”. De ahí que me encantaron los musicales. Después la vida te lleva a encontrar gente y círculos relacionados, y cuando menos me lo pensé ya estaba haciendo producción y como ayudante de dirección. Mi inicio en el teatro fueron los musicales. ¡Me encantaban! ¿Tienes formación académica en Teatro?

Nos ponemos al tanto de nuestras vidas, caminamos por los pasillos de la facultad de Bellas Artes. Ella tiene aires de nostalgia. Yo, con disimulo, me rasco la otra nalga y tengo un sentimiento de no pertenencia.

En realidad mi formación no es de una facultad de artes. Tras “El show de las enfermedades” mi mamá me llevó a una audición que hacia Bellas Artes para ser parte de la compañía estatal de teatro, que en ese tiempo dirigía Octavio Trías. Fue mi primer encuentro profesional, pero nunca había tenido una formación teatral. Así que, cuando me preguntan, respondo que soy un chile con queso así: ¡norteñota!

Después se me olvida de nuevo.

Estudie dos años en el Conservatorio de Música

Y de pronto, Perla. Llega con una sonrisa inmensa, tal como la recordaba.


problema democrático en México. ¿Cómo le haces para sobresalir? Aquí no he logrado sobresalir aún. Poca gente sabe lo que hago. Un día un hombre de un puesto en un instituto de cultura me puso en evidencia con una dramaturga chihuahuense: le preguntó que si alguna vez había escuchado hablar de mi trabajo. Ella dijo: NO. Me reí para adentro. Nunca he sobresalido en Chihuahua como actriz. El trabajo que hacemos en escena como colectivo le da más importancia al discurso que el hecho de estar en escena, actuando un papel o exponiendo un talento.

En realidad el trabajo escénico no lo hacemos nosotras, lo hace el espectador con especialidad en Voz, y luego la vida me llevó a una escuela de cine en Barcelona. Por tres años lo que más hice fue actuar y dirigir actores. En esos tres años canté con una banda de amigos que se llamaba Freud Quiere Bailar, y explote más la improvisación vocal. Un perro se cruza. Perla no lo ve. Yo sí. Perla es de esas que soporta el calor sin distraerse a pensar en los perros ni en otras tentativas universales que no vienen al caso. Yo no. Mi formación ha sido la experiencia. Por muchos años me he formado en talleres o diplomados en artes escénicas, con artistas que he considerado importante y adecuada para lo que me interesa experimentar en escena y espacios públicos. Me gusta mezclar el video, el audio. Allgunos de mis talleres de impacto fueron, por ejemplo, con el director de teatro Línea de sombra, Jorge Vargas y sus colaboradores. Son Kay Pérez (video en escena), el director de teatro Ojo Héctor Bourges, Juan Pablo Villa que es el cantante, Angélica Liddell que es la directora de la compañía española Altra Billis, Stefan Kaegi de la compañía alemana Rimini Protokol, entre otros… Siempre estoy en busca de aprender cosas nuevas. Ser actriz en Chihuahua es difícil. Bueno, es un

que interviene y se atreve a colaborar. Nuestro trabajo como colectivo ha sido la transgresión y llevar a la reflexión. Lo que la gente sabe es que como grupo viajamos a distintos festivales, y hemos notado interés en nuestro trabajo. Supongo que es porque logra desencajar al público de su comodidad como espectador. Sabemos que eres parte de un grupo o compañía teatral. ¿Cómo lograste entrar? En realidad colaboro con dos compañías escénicas: Colectivo Dac y Altra Billis, bajo la dirección de la española Angélica Liddell en España. Las dos compañías han ido muy a la par. Colectivo Dac es de la ciudad de Chihuahua, con mis compañeras Cynthia Aguirre y María Sánchez. Han sido una bendición: ellas dirigían un diplomado de Prácticas Escénicas contemporáneas al cual me inscribí por el 2009, y me apasionó tanto que cuando menos pensé estaba involucrada hasta ser parte de su colectivo. Luego ese mismo encuentro nos llevó a recibir una beca para tomar un taller con Angélica Liddell a un festival de escena contemporánea, Transversales, organizado por Teatro Línea de Sombra en

Pachuca, Hidalgo. Fue cuando Angélica nos invitó a formar parte de su compañía en España para la obra “La Casa de la fuerza” desde el 2009. Hacemos una pausa. Nos dirigimos al café y nos sentamos. Yo pido un café instantáneo. Perla pide lo mismo. Debe ser porque no hay otra cosa que pedir.


Cuéntanos tu experiencia con estos grupos… Las dos compañías me han dado mucho. He crecido como mujer. Entendí que vale más la experiencia humana, que otra cosa. En el colectivo me he enfrentado con dos grandes espejos: María y Cynthia, que son dos grandes mujeres que me enseñaron a llegar a acuerdos y ceder para que las cosas puedan funcionar como equipo. A pesar de los desacuerdos, me quedo con los resultados. Me enseñaron a dejar a un lado el talento para darle paso a la reflexión, crear desde el trabajo y la investigación y no solo la inspiración. Me enseñaron a despojarme y mostrar mis miedos, lo evidente. Por otro lado, Altra Billis es una experiencia parecida al colectivo en Chihuahua pero potencializada al 1000%. Es de las grandes ligas de la escena contemporánea en Europa, grandes escenarios: el Odeón de Paris, el Festival de Aviñón… Sensibilidad y belleza infinita.Todo el equipo de La casa de la Fuerza ha sido un verdadero hogar.

Aprendo muchísimo, a respirar, a dar tiempo a la escena, a mis palabras en la vida… La directora Angélica Liddell sabe describir con belleza el dolor humano, su dolor personal y sabe cómo hacer que expongas el propio de una manera que ni el mejor psicólogo podría hacerlo. Háblanos de algunas de tus últimas obras y dónde has estado. “Mejor desnudos” ha estado en Guanajuato, México D.F., Chihuahua, Barranca Bermeja en Colombia, Paris en Francia. “La casa de la fuerza” ha paseado por Madrid, Barcelona, Almería, Lisboa, Paris, Anemesse, Estrasburgo, y Aviñón. Dime tus hobbies. Dibujar, aunque no sé hacerlo; escuchar música clásica, buscar ropa en los tianguis.


Hablemos como chihuahuenses. ¿Cuál es tu comida favorita? ¿Carne asada o burritos? Y si son burritos, ¿cuáles? Carne asada obvio, con salsita picosita. ¿Qué viene para Perla Bonilla? Actualmente me he reconciliado con mi gran amor, que es el canto. Estoy cumpliendo uno de mis sueños de niña, que cantar con una banda. Se llama ColecTribu, y estoy feliz de ser parte de ellos. Planeamos grabar dentro de poco y seguir componiendo. Acabo de terminar un taller de Canto Cardenche, que es un canto que me deja en paz y me relaja. En relación a la escena, uno de mis retos de este año es lograr integrar de una vez la música y la escena, encontrar equilibrio. Esta Semana Santa experimenté un encuentro con dos performers, la francesa Eve Boneu y María Sánchez, y el cineasta Octavio Gasca que me abrió las perspectivas y nuevas colaboraciones. Intervenimos espacios públicos e hicimos un minicorto, y reflexiones a partir del espacio público y cómo lo habitamos. Hicimos encuentros y espejos con la gente cercana. En conclusión viene seguir creando, viviendo paso a pasito. La entrevista termina. Perla saluda a un par de conocidos. Yo no saludo a nadie. En lugar de despedirnos nos dirigimos por una guama a la cerve. En ese momento caigo: ahí debió ser la entrevista. Me invade una sensación de romanticismo cursilero por haber escogido la UACH como escenario de nuestro encuentro, y para consolarme me rasco otra nalga. Pienso: Dios le da sombreros a quien no tiene cabeza y cervezas con gente interesante a quien no se le ocurre que las mejores entrevistas son con cervezas y gente interesante. Pienso: ni pedo. ¡A pistear!


Libros, cacahuates y artificios:

El poeta Rafa Ávila en su meritito norte. Idolatrado por ser buen escritor, buen poeta, buen promotor cultural y buen editor, pero especialmente por ser un tipazo. Rafa Ávila escribió mucho, amó la vida más y, básicamente, creó patria. Irreverente, junto con Rafael Cárdenas creó el concepto “Poetazos”, unos libros pequeñitos que venían en una bolsita que también contenía cacahuates, botanas y otras cosas. Rafa Ávila también fue polémico. Sin quererlo, que es la manera grande de serlo. A él solo le bastó su obra. Hoy, tras su muerte, pocos se atreven a hablar. Quizá por respeto, quizá por otras cosas que nadie sabe ni sabrá jamás. DUNA contactó amigos, familiares y conocidos, pero como dice la canción cursi, un manto de olvido fue cubriendo sus escalas. Rafa Ávila era fiestero, bebedor, gozador, amigo de sus amigos. Quienes lo convivieron lo consideraron un sabio, pero él también siempre tuvo tiempo para la vida. Le gustaba la vida, porque su vida alcanzaba para todos y para todo. Para Rafa, lo mismo una conferencia en los pasillos de alguna institución solemne que un par de chelas callejeadas en una esquina de un barrio de mala muerte. Rafa Ávila todo lo vio, todo lo vivió. Este es el humilde homenaje, rescatado de uno que lo conoció de cerca, que DUNA ofrece a sus lectores. Por Jaime Romero Robledo. Texto (le��do en marzo de 2012 en el Café Calicanto, en un evento organizado por Iván Carlos, Linda Flores y el buen Ricardo Anzaldúa, reunido ya con Rafita.


EXTRACTO DE ALGUNA POESIA DE RAFAEL

Rafa nos mostró muchas formas en que los chihuahuenses podemos celebrar, incluirnos, difundir nuestra labor: finalmente, crear comunidad. Y qué tipazo era. Entrar al ichicult y charlar con él, o toparlo en una fiesta u organizar lecturas fue siempre un deleite. Así lo sentí siempre de su parte, y a cambio yo intenté ofrecerle lo mejor de mi amistad. No tuve la fortuna de pasar más tiempo con él, pero ahora siento que éramos buenos amigos. Nos apreciábamos. Me gustó siempre su poesía. Tuve la fortuna de publicarlo cuando, con Rodrigo Pérez Rembao, dirigíamos la Revista “Artificios”. Los admirábamos todos, a él y a Rafa Cárdenas, por ser un par de poetazos. Ellos conformaron ese parteaguas cultural, como lo llamó en aquel tiempo Enrique Servín.

Rafa Ávila era la neta. La manera en que conjugaba y confluían en él todas las culturas, toda la poesía y toda la inteligencia. Los libros y la calle, la institución y el desmadre, la risa y el apoyo sincero. También la solidaridad y la apertura curiosa y libre hacia todos los rumbos. Como poeta, como funcionario, como colega, como amigo, Rafa nos maravilló con su existencia en este mundo. Rafa fue mi primer editor. Me incluyó en una breve antología que salió como uno de los “Cuadernos del Azar” que se compartían en Azar, la famosa revista editada por el buen Rubén Mejía. “A medias tintas. Trece escritores jóvenes del meritito norte”, se llamaba. Un día Rafa habló a mi casa. Interrogó a mi madre y luego escribió una breve semblanza con ese desparpajo certero que lo caracterizaba. Gran promotor de la cultura en Chihuahua, mostró el camino para las verdaderas políticas públicas que dejan huella. Convocó, por ejemplo, a grafiteros y grupos de jóvenes artistas, pudiéramos decir marginales, para regresarles el protagonismo. Les abrió lugares como nuevos foros para su voz creadora, su perspectiva y sus críticas.

Este texto es por todo lo que lo conocimos, extrañamos y quisimos. Mucho, siempre. Gran Rafa Ávila, poeta, amigo: qué gran gusto poder haber convivido contigo. Abrazos cariñosos para ti en donde estés, querido Rafa. Jaime Romero Robledo nació en Chihuahua, de causas naturales, en 1974. Más tarde desarrolló su ego a tal grado que ya no supimos qué hacer. Ingeniero civil vuelto escritor, muy pronto será cineasta y diseñador de videojuegos. En 1996 perdió el premio Chihuahua de música con una pieza para orquesta. En 1998 ganó el premio Chihuahua de literatura con el libro “Los cuentos de la mujer perdida”. En 2003 terminó la primera novela de la serie “El mundo de ocho espacios”, con el apoyo de una residencia en el Writer’s Room de Nueva York. Obtuvo una maestría en Literatura Hispanoamericana en la Universidad Estatal de Nuevo México, en Las Cruces, Estados Unidos. Escribió el libro de cuentos “La frontera de metal” (2006), con apoyo de las becas Fonca - Jóvenes Creadores, Laboratorio Fronterizo de Escritores Tijuana-San Diego y Creadores con Trayectoria David Alfaro Sequeiros. Ha sido guionista de televisión, y hoy estudia diseño de videojuegos en Vancouver Film School, donde retornará pronto.


BEHOLD the grave

La banda fue formada en 2011 por Jorge Pretalia, Aarón Olivas y Tory Lopez Félix. Provenientes de varios grupos de trascendencia local, se dedicaron a llevar sus conocimientos para lograr una propuesta musical original, y claro, también para la comodidad y la satisfacción propia. Tras varios movimientos en la alineación, la banda se estabilizó y comenzó a hacer planes para grabar su primer álbum. En 2013 todos participaron en la batalla anual de bandas W.O.A. Metal Battle México resultando vencedores de entre 40 agrupaciones de todo el país. Eso los integró entre las palabras mayores. El evento, ya se sabe, busca impulsar una banda mexicana hacia el festival de metal más famoso del mundo, Wacken Open Air Metal Battle 2013 en Alemania. Los miembros que conforman la banda son: Tory Lopezfélix – Guitarra; Aarón Olivas – Guitarrra; Dave Martínez – Bajo; Jorge Pretalia – Bateria; Jonathan Tapia – Voz. Ve una entrevista exclusiva con la banda después de regresar con el primer lugar en W.O.A. Metal Battle México, visitando nuestro canal de youtube.

http://youtu.be


e/NioWLaM9rgE


DANIEL

ESPARTÁCO EL PESO DE LA HISTORIA DEBE DE ESTAR EN LO HUMANO Inicio esta entrevista en un día extrañamente no caluroso, en plena ciudad de Chihuahua. A falta de herramientas propias –cortesía de mis oficios de periodista y diseñador– abordo lo que se viene desde la mini lap de mi sobrino. La computadora es pequeña y las teclas se me escapan de los dedos. Pero al menos él tiene una lap y yo no tengo, pienso desde mi conciencia. Daniel Espartaco espera al otro lado del país, en plena Ciudad de México. Según lo pactado, permanece en su casa. Conversaremos por chat. Destapo una cerveza y disfruto pensando en contar a los cuates que mi trabajo me permite beber mientras lo hago. Como alguien importante. La vida es bella. Después recuerdo que esta lap no es mía. Ya no me siento tan importante. Daniel Espartaco Sánchez (13 de noviembre de 1977, Chihuahua) es mexicano y es escritor. Y de los buenos. En diciembre de 2011, su libro de relatos Cosmonauta fue seleccionado por la

revista Nexos como uno de los mejores de ficción en el año. Después, en agosto de 2012, Daniel fue incluido en el número 47 (correspondiente a agosto-septiembre) de la revista Picnic 2 entre los cien perfiles representativos del arte y la cultura contemporánea en México. Y en diciembre de ese mismo año, Autos usados apareció en la lista de mejores libros de Nexos. Daniel escribe, pero también vive. Le gustan los videojuegos y escucha música country. Ignoro si tiene una cerveza en la mano, ignoro si su laptop es propia. Como, sea le agradezco que soporte heroicamente nuestra presencia para darnos una exclusiva. Este es el resultado de ese ejercicio. Chihuahua es el gigante torpe, o al menos eso dicen. En muchos aspectos así lo parece. ¿Qué crees tú de esto? Creo que los gobiernos en Chihuahua son torpes cuando se trata de proteger a los ciudadanos, de generar empleos para los jóvenes, a la hora de educarlos. Tanto crimen en Chihuahua no es casual, y la culpa es de las políticas de los gobiernos priístas y panistas desde hace muchos años. Lo que escribes es real. Me refiero a que tratas cosas tangibles, lejos de la solemnidad de muchos escritores mexicanos. Simplemente escribo sobre lo que he visto, lo que

me han contado. Trato de ser directo, pero también trato de mostrar una atmósfera, una intuición mía respecto a lo que he visto o me han contado, trato de ser lírico. Los que dicen que soy parco no leyeron bien el libro, más bien están acostumbrados a las florituras más aplaudidas de la literatura mexicana. Supongo que los escritores son solemnes y pedantes porque tienen más cosas que demostrar que contar. Tienes una gran influencia de los escritores gringos, lo que es hasta cierto punto normal por la proximidad de Chihuahua con los Estados Unidos. Pero, ¿cómo llegaron los escritores rusos a ser otra gran influencia para ti? No siento que yo tenga tanta influencia de los escritores gringos. Los he leído, por supuesto. Los escritores rusos fueron un gusto adquirido cuando tenía veinte años, y que ha sido muy importante para mí. Fue un descubrimiento solitario, en la Ciudad de México. Yo creo que fue una especie de vocación que ya estaba implantada en mí desde la infancia. Dicen que tengo influencia de los gringos porque escribo de una manera más o menos directa. Contrario a lo que se piensa, la mayoría de los escritores rusos escriben también así. Por lo demás creo que el estilo de un escritor tiene más que ver con su personalidad que con la influencia. Buscar la influencia de un escritor sólo te lleva a escribir pasquines. Y para muestra ahí están todos esos imitadores de Cortázar, Borges, García Márquez, Rulfo, etcétera.


Estuviste hace poco tiempo de regreso en Chihuahua por una pequeña temporada. ¿Cómo fue ese regreso? ¿Salió alguna idea para algún nuevo proyecto? Estuve, creo, 10 días. Fui a la hemeroteca a investigar un caso ocurrido hace 25 años del que quiero hacer una novela. En Chihuahua me siento muy bien, siempre y cuando no pase por el Ichicult. Me gusta ir a El Coliseo, el mejor bar del mundo, donde siempre voy cuando estoy en la ciudad, a comerme una Torta Coliseo y tomarme una Coors Light. Es que no puedo beber mucho.

FRIJOLES HONESTOS

CHATARRA LITERARIA

simple burro de frijoles frente a la tele, con un vaso de cerveza después de haber trabajado ocho horas, en algo honesto. ¿Qué haces para desestresarte? ¿Nada de libros ni letras?

¿Se puede hacer una novela con las influencias de los videojuegos y caricaturas? ¿Te imaginas cómo sería?

Todos los puestos de burritos que me gustaban desaparecieron, tal vez. Había unos en Zaragoza, en Granjas, otros en Santo Niño que costaban tres pesos, lo mismo que un libro en la librería Logos, allá en 1994. Están, por supuesto, los del Champion (no sé si sigan), atrás del Al Super Vallarta, junto a Telmex. Los comía cuando trabajaba en el Cinépolis de Vallarta; y los montados de Escuadrón 201. Había unos buenísimos por el PRI, por la antigua Central (ahí había una señora que hacía las tortillas al momento), pero no sé si sigan tan buenos como antes. Mis burros preferidos: deshebrada en primer lugar, luego de chile relleno, de rajas, de asado. Qué te digo, todos. Sin embargo, los mejores burritos del mundo son aquellos que haces cuando sales de trabajar, llegas a tu casa, pero antes pasas por la tienda, te compras una caguama Carta Blanca, un paquete de tortillas hechas a mano, una bolsa de frijoles bayos ya cocidos (también caseros). Los fríes, calientas una tortilla y listo. Un

Escritor y ensayista británico, cuyas dos novelas más famosas son Hijos de la medianoche (Midnight’s Children) y Los versos satánicos (The Satanic Verses). Su estilo ha sido comparado con el realismo mágico latinoamericano, y la mayor parte de sus obras de ficción están ambientadas en el subcontinente Indio.

PHILIP ROTH

Caminar sobre todo. Conversar. Sexo. Ver películas. Lo que todo mundo hace, o debiera hacer, para desestresarse.

¿Cuáles son tus burritos preferidos, de qué lugar y con qué relleno?

SALMAN RUSHDIE

Sería una novela muy mala, creéme. Sin embargo, yo creo que es importante hablar de nuestro entorno. Yo nunca le saco a hacer menciones culturales. Los rusos, los gringos las hacen. En México está mal visto porque estamos acomplejados. En México queremos ser siempre tan universales que no lo logramos. Esa es la típica mentalidad del colonizado. La literatura francesa, la rusa, la gringa, siempre están hablando del momento, de cosas locales, y por eso son universales. ¿Una paradoja, no? Pero así funciona. Hasta hace unos años los escritores chihuahuenses eran incapaces de escribir la palabra Chihuahua, o Delicias. Preferían inventar ciudades y situar las acciones ahí. En mi última novela, Bisontes, hablo de los chachitos, que es una marca de cereal con la que crecí. Esto es impensable para muchos, pero por eso escriben libros que nacen muertos, sin vida. Hay que poner cosas reales. Cuando leo un libro situado en Albania me gusta saber qué pasa ahí. Igual debe de pasar cuando un albanés lee sobre México. Sin embargo, hay quienes escriben basados en referencias culturales (el peso de una historia debe de estar en lo humano, no en lo que las personas consumen). Menos mal que toda esa chatarra va a desaparecer.

Escritor estadounidense de origen judío, conocido sobre todo por sus novelas, aunque también ha escrito cuentos y ensayos. Entre sus obras más conocidas se encuentran: la colección de cuentos de 1959 Goodbye, Columbus, la novela El mal de Portnoy (1969), y su «trilogía americana», publicada en los años 1990, compuesta por las novelas Pastoral americana (1997), ganadora del Pulitzer, Me casé con un comunista (1998), y La mancha humana (2000). Muchas de sus obras reflejan los problemas de asimilación e identidad de los judíos de Estados Unidos, lo cual lo vincula con otros autores estadounidenses como Saul Bellow, Premio Nobel en 1976, o Bernard Malamud, que también tratan en sus obras la experiencias de los judíos estadounidenses. Gran parte de la obra de Roth explora la naturaleza del deseo sexual y la autocomprensión. Su ficción se caracteriza por el monólogo íntimo, pronunciado con un sentido de humor rebelde y la energía histérica a veces asociada con el héroe y el narrador de El mal de Portnoy (1969), la novela que le trajo la fama.

Si tuvieras chance de cotorrear por una noche con algunos escritores de alguna época específica, ¿quiénes serian? No lo sé realmente. Alguna vez soñé que conocía a Salman Rushdie, otra que hablaba con Philip Roth. Pero eran sueños muy estresantes, nunca hallaba qué decirles. Me sentía muy cohibido. Como sucedería en la vida real, supongo.


Fudaryli Pierre was born in November 1984 in the city of Cancun Quintana Roo, Mexico. From a very young age, he raises his interest in the visual arts, studying independently from the great masters of painting. At age 11 attempts to take painting classes, but leaves the company because there was not freedom to develop a free intellect, as he was subjected to the prejudice of a mediocre teacher. At age 12 in a magazine article he found the painter who would be one of his major influences, Salvador Dalí.

The “Corpus Hipercubicus” and “carne de gallina inaugural” opened new horizons in the mind of Fudaryli, who later knew of Remedios Varo, Max Ernst, Chirico and the rest of the surrealist movement personalities, who unlike Caravaggio and Botticelli, present a distorted reality for the imagination and the absurd, that, for Pierre, represent the true value of a work and its creator. Later on, he joined the School of Architecture, where he became familiar with the use of digital tools for architectural representation, as well as with digital photography, which gives fresh ways to attempt new methods in the creation of art.

His work revolves around human nature, its passions, strength, excess, spirit and death. The daily geometry of our death, from birth until we cease to die. compose what he calls “altered reality of human energy” which graphically describe the behaviors in different states, different vectors fired in all directions in a fractal way, both introspection and projection.


His art does not represent things in a two-dimensional way, but hepta-dimensional way, it analyzes all the spatial axes (north, south, east, west, up, down and the point where you are) and freezes a moment of our human supra-reality. The peripheral metaphysical vision coagulates concepts in ways that feed on common symbols for a possible reading of each graphical manifesto. He is always experimenting with different art techniques, with incursions into sculpture, installation, photography, video, but with more development in the paint (acrylic, pastel and ink) and photomanipulation with design software, both 2D and 3D.

fudaryli.tumblr.com

“Do not rationalize the irrational; the and fear is what creates the visceral


e narrow bridge between the wonder l shock between art and spectator.�

-P.F.-


Hay muchas maneras para concebir una obra. Gerardo Vargas ha desarrollado una serie de estrategias de las que sobresalen el dibujo y la serigrafía. Esta última es la faceta más conocida de su producción artística. Obras que se caracterizan por un manejo muy cuidado de líneas y diseños. Sin embargo, en su más reciente exposición en el Centro Cultural Quinta Gameros de la Universidad de Chihuahua, este autor nos muestra ahora dibujos llevados a procesos de creación de serigrafías y grabados. Se trata de imágenes que han ocupado un papel fundamental en el proceso gráfico del trabajo de Vargas, que destaca por su compromiso con la ejecución, con el potencial, con los resultados visuales de la obra; en definitiva con el objeto. Del mismo modo podemos considerar autónomos estos dibujos, porque han alcanzado su pleno

desarrollo interno y aunque exploren los temas tratados en las obras gráficas, no son meros recursos secundarios. Las diversas series que presenta en esta exposición parecen encontrarse en planos completamente diferentes, pero si reflexionamos contemplando unas y otras, advertiremos que se encuentran estrechamente unidas. Conforman así una exposición que funciona por unidades y en conjunto. Precisamente su distancia en temas y formatos acentúa la principal preocupación artística de Vargas: la exploración de los nexos entre lo ficticio y lo real; una naturaleza inventada. Piezas de carácter polivalente, dibujos que buscan lo tridimensional. Aunque los artefactos propuestos en ellos no se han construido jamás, si se evidencia el hecho de que podrían llevarse a cabo, pues sobresalen como modelos, como “construcciones”.

Estos dibujos nos ayudan a comprender las razones de la producción más conocida de Vargas. Son piezas que en un primer momento parecen extrañas, pero que se integran hasta el punto en que el público las percibe como una unidad. En esta obra de Vargas nos encontramos con formas que vienen de la naturaleza, pero que cambian de forma, color y textura, evocadoras de distintas emociones o ideas. Hay objetos y elementos que se transforman para devenir en una exploración particular, en un viaje al interior; encuentros entre animales, plantas y objetos que dan como resultado imágenes híbridas. Vargas rescata una celosía, o una filigrana, una línea, una textura o un color y ensamblándolos y mezclándolos para señalar lo que es posible cuando la mente y la naturaleza conspiran juntas (la mente es un producto de la naturaleza después de todo) imaginando nuevos objetos híbridos. -Manuel Velázquez-


UNA NATURALEZA INVENTADA


Es sábado en Chihuahua. Como siempre, calor. El aire, dirían los cursis, arrastra polvo, arena y lamentos de poetas que murieron llorando entre las dunas del desierto. Menos mal que quedé de juntarme con El Wata y seguramente beberemos cerveza, me consuelo. Nos encontramos en una cantina que queda justo encima de su local. Él, como buen sinaloense, le entra sabroso a la chela. Yo me olvido de los poetas muertos y sentencio que El Wata, con una cerveza en la mano, es un buen hombre que sabe de la vida. Platicamos y él narra cosas. Cuenta cómo llego a entrarle al negocio gastronómico, cuenta cómo pasó por un diario local y por el gobierno del es-

tado. Igual que muchos diseñadores, dice, fue sobreexplotado y no valorado. Yo, que soy diseñador, sin querer me acuerdo otra vez de los poetas muertos, de las dunas del desierto y etc. etc. etc. El Wata, que es diseñador gráfico, chef de los buenos y personaje local, que estudió Diseño Gráfico en ESCOGRAF (escuela de diseño aquí en Chihuaua) –profesión que ejerce junto con la de chef en su negocio de mariscos El Bichi– tiene temas. La conversación sale fácil. Hablamos de diseño y de tragos a base de ron. Hablamos del calor del desierto y de Travolta conduciendo un coche rojo mientras piensa en Uma Thurman. De pronto, El Wata decide emprender el viaje: al calor de las birrias nos invita a su lugar y ofrece

prepararnos algo tradicional de su cocina. Otra vez el mundo comienza a tener sentido. Ahí, entre chicharrón de pescado –en este caso de lisa, que perfectamente podría haber sido mojarra o filete de tilapia– metemos la receta y cerramos. Ver trabajar al Wata es un lujo. La gastronomía chihuahuense no se caracteriza por ser muy amplia, y menos por utilizar mariscos en sus recetas. Por eso, cuando alguien rompe con esa escuálida tradición, la cosa se nota y se agradece.


CHICHARRÓN DE PESCADO INGREDIENTES: - 8 Pescados (mojarra , lisa o filete de tilapia. - 1/2 taza dehHarina o galleta salada molida. - Salsa Huichol. - Sal. - Pimenta. - Jugo de limon - Gengibre - Ajo - Aceite

PREPARACIÓN: - Con pescado lisa, mojarra o filete de tilapia. - Se corta el pescado en rodajas, se pone en un bowl, se le agrega salsa huichol, sal, pimienta, media taza de harina y jugo de limón, se revuelve. Se fríe en sartén o disco, viertes aceite suficiente agregándole ajo, jengibre y habanero al gusto. Se echan los pescados dejándose freír al gusto.

Guayaba o mango Y MASTODON Los conocimientos de cocina, dice, los heredó de recetas familiares, tradicionales de su tierra natal. Él mezcla esa herencia familiar con las innovaciones que imprime a sus platillos. Entre sus especialidades hay pescado zarandeado, coco relleno de mariscos y empanadas de camarón, hasta cosas más tradicionales como tostadas.

También hay asuntos más originales como cocteles de mariscos con frutas –guayaba o mango–, o algo exótico como el chicharrón de botete (una especie de pez globo). Para beber, horchata de coco cósmica. El Wata sabe lo que hace. El lugar no es una marisqueria tradicional sino que parece más un bar alternativo: precisamente ese es el toque que hace que mariscos El Bichi sea diferente. Puedes escuchar música en vivo o alguna selección de buen rock, y entonces resulta que masticas un camarón bien crujientito mientras Mastodon rompe el cielo. Y eso, para los que creemos que en la vida hay que buscar el placer, es néctar de dioses.


NARCOS, AUTODEFENSAS Y SÓFOCLES: Quienes gusten del género de Sófocles, Esquilo y Eurípides, encontrarán en Michoacán los ingredientes necesarios. Para seguir el argumento de esta tragedia habría que elaborar un mapa. Protagonistas, como en toda tragedia que se precie, hay muchos. Políticos corruptos, jueces cooptados, líderes indomables, autoridades laxas. El contexto también aporta: pobreza galopante, balaceras permanentes, impunidad descarada. En un mal contexto, malos personajes que agravan los problemas.

En tanto, las acusaciones, los señalamientos, los desdeños. La soberbia, la ignorancia y la estulticia. En tanto, los peores atributos humanos reflejados a diario en políticos, funcionarios y en los poderes fácticos. En tanto, cientos de niños casi muertos de hambre porque sus familias deben pagar todo lo que tienen a ellos. Y en tanto, el gobierno estatal –como el perro del hortelano– no enfrenta ni deja enfrentar. Michoacán es la tragedia.


EL NACIMIENTO DE LA TRAGEDIA MICHOACANA

Tras ello, la organización comunal, los grupos de autodefensa, las guardias comunitarias y un avispero del cual ninguna autoridad en el mundo sabe bien cómo salir. Hay en El Padrino III, el fin de la aclamada saga de Coppola, Brando, De Niro y Pacino, una imagen del viejo Michael Corleone. Ocurre en Sicilia. La familia completa se retira tras Cavalleria Rusticana. La escena es normal y hasta acogedora: todos celebran, satisfechos, el triunfo de uno de los hijos. De pronto, la tragedia: una bala mal enfocada cae en el pecho de Connie, la hija de Michael. Un grito desgarrador –magistralmente interpretado por ese magistral actor que es Al Pacino– parece sacudir los cimientos de la tierra y conjuntar todo el dolor del universo. Michael Corleone comprende su tragedia: pacte con quien pacte, orden lo que ordene, pague cuanto pague, haga lo que haga, un hombre no puede escapar a su destino. En Michoacán actual esos mismos gritos desgarradores, interpretados por gente normal, hieren el universo a diario. Michoacán tiene su propia tragedia. Inicia con la grilla, entendida como interés por obtener dividendo político. La consecuencia es la impunidad, cuya consecuencia es la consolidación de la delincuencia, cuya consecuencia es el resquebrajamiento del estado de derecho, cuya consecuencia es la desconfianza hacia cualquierer cosa que huela a oficial.

La penetración de la delincuencia organizada en todas las esferas de la vida estatal no es nueva. Los especialistas debaten a diario acerca del verdadero origen de la ingobernabilidad en Michoacán. Como ocurre siempre respecto de los grandes conflictos históricos, no hay coincidencia. La mayor parte apunta al debilitamiento, durante décadas, de las instituciones encargadas de sostener y mantener el estado de derecho. En Michoacán, en especial en los municipios de la Tierra Caliente, el estado es una quimera conceptual que se enseña en las escuelas pero que en la práctica nadie sabe muy bien en qué consiste. Por años el crimen local, organizado por el crimen nacional, cobró derechos de piso, extorsionó, corrompió, violó, secuestró, asesinó y finalmente integró a generaciones completas. Tras esa integración, quienes al principio fueron víctimas se convirtieron en victimarios. Entonces cobraron derechos de piso, extorsionaron, corrompieron, violaron, secuestraron, asesinaron y finalmente integraron a nuevas generaciones completas. El ciclo de la historia interna estaba –está– a buen resguardo.


Para analizar la resistencia armada –fuera de la ley, en términos rigurosos– que hoy enfrenta al cromen organizado hay que sobrevolar la historia. Hay hechos. La causa inmediata de la guerra, el casus belli, inició en Morelia. Aquí fue asesinado, el 17 de febrero de 2002, Jorge Luis Caballero Valencia, lugarteniente del cártel del Milenio. Su muerte hizo arrancar la guerra contra el cártel del Golfo. Paralelamente, el gobierno de Lázaro Cárdenas Batel –uno de los peores de la historia estatal, hecho reconocido por moros y cristianos– fue incapaz de impedir el ingreso del narco a las policías estatal y municipales. Apareció así La Familia Michoacana. Su origen, cinematográfico, con cabezas humanas rodando por una pista de baile, con la conciencia de las

posibilidades que otorgaba tener las armas y el poder real, desató la jauría para siempre. Y cuando las jaurías no se conformaron con los huesos y fueron por la sangre y el aliento, vino la reacción. Inició en 2011. El 15 de abril el pueblo de Cherán expulsó a todas las policías del “mal gobierno”. Los comuneros les quitaron las armas, armaron radios y fogatas comunitarias y construyeron barricadas. Cherán fue, y es, un caso distinto a las hoy denominadas autodefensas, pero su victoria jurídica abrió un elemento vital: el reconocimiento legal de que los pueblos podrían autodeterminarse según sus usos y costumbres.

cartel –Jalisco Nueva Generación– anunciaron sus propios grupos de autodefensa. El gobierno ariscó la nariz porque no le gustó que alguien más se tomara sus atribuciones, pero no hizo mucho por cambiar el estado de las cosas. El 31 de mayo, Aquila, Coalcoman y Agulilla anunciaban sus propios grupos armados. El gobierno los censuró, pero no hizo mucho por cambiar el estado de las cosas.

En noviembre de este año, hace pocos días, Tancítaro y Acahuato fueron invadidos por los mismos grupos de autodefensa, más armados, más consistentes. Las autoridades estatales, enFue el comienzo de la guerra. valentonadas con el apoyo federal, dijeron: Son ilegales. Déjennos a nosotros. Los líderes de las En febrero de 2013, La Ruana y Tepalcate- autodefensas sonrieron con sorna, escupieron pec ambos situados al límite de la influencia del por sobre el colmillo y otra vez agarraron las armas. Nada cambió mucho las cosas.


UN MAL NECESARIO El líder del consejo de autodefensas de Michoacán, José Miguel Mireles, ha sido acusado de mantener nexos con distintos grupos narcos. Él no lo niega. Estamos en guerra, dice, y en una guerra la táctica es válida para lograr imponer la estrategia. Pero Mireles también dijo una simpleza que, a estas alturas, parece sensata en medio de esta oleada de insensatez. “Vamos a decir que somos un mal necesario”, dijo. “El único objetivo de nosotros es ayudar al gobierno federal a restablecer el Estado de derecho en Michoacán”. Mireles está en lo cierto. O quizá no. Puede que esté mintiendo. Es posible que Mireles, Mora y otros cientos de líderes o miembros de las autodefensas estén coludidas con el narco, o que trabajen por y para el narco, o que sean el narco. No es el punto. El punto es que nuestros senadores, funcionarios estatales, ediles y policías también podrían estar coludidos con el narco, o trabajar por y para el narco, o ser el narco. Lo anterior quizá no sea cierto, pero en el mundo actual hace rato que la realidad es tan importante como la percepción que cualquier ciudadano tenga de ella. El punto es que nuestras autoridades –por torpeza, desidia, corrupción o todas esas cosas juntas– no han sido capaces de convencer a millones de michoacanos de que están de nuestro lado. “Hasta hace poco pudo haber sido al revés”, dice el periodista Jaime López en una de sus columnas diarias. “Nuestros políticos serían inocentes hasta que les probásemos lo contrario. Hoy no. Hoy son culpables y ellos tienen que demostrarnos que son inocentes”. Porque mientras Mireles actúa e intenta convencer al mundo, el secretario de gobernación está acusado –documentos en mano– de reunirse en dos ocasiones con Los Templarios. Michoacán se está pudriendo, dice sin proponer nada el líder perredista Jesús Zambrano. El hijo del gobernador tiene nexos con el narco, asegura sin pruebas la senadora panista Luisa María Calderón. Luisa María Calderón estuvo con nosotros, arremete el verdadero líder templario, La Tuta. Hay que investigar los posibles encuentros de “Cocoa” con “La Tuta”, claman sin mayor argumento los diputados locales. Hay que desaforar y encarcelar a Cocoa, asegura un exsubprocurador víctima de un absurdo llamado “michoacanazo” y aún sediento de venganza. Los Templarios llegaron al Congreso, aseguran varios políticos y medios nacionales. Yo pacté esa reunión con esos supuestos Templarios, asegura la inaguantable senadora perredista Iris Vianey Mendoza, para luego desdecirse. Procederemos contra Luisa María Calderón, anuncia el empresario Tito Ortega, ofendido porque la panista lo vinculó con el narco. Y ahí, en medio de esa vorágine de soberbia, ignorancia y estulticia, todavía algunos se preguntan por qué a algunos sectores prefieren tomar las armas por su cuenta. La historia, decía Marx, se repite siempre dos veces: primero como tragedia y después como farsa. En Michoacán la tragedia está vigente. La farsa también. Pero en Michoacán, las autodefensas – que al fin y al cabo hacen lo que el estado mexicano debió haber hecho hace tiempo– no son la tragedia. Los pueblos, a fuerza de repetir su propia historia, no pueden escapar a su destino. En Michoacán, la verdadera tragedia se llama Michoacán. Por: Eduardo Pérez



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