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jueves 30 de septiembre DE 2010 · AÑO 11· Nº 363

publicación semanal

$ 800 recargo aéreo $ 200

no hay mesa que lo baje

levantamiento mapuche Zalo Reyes: “Los Luksic tienen que venir a hablar con gente como yo” Mapuches: testimonio de un huelguista y de un jesuita • Razones de Estado, por Pedro Cayuqueo

URBAN BLANK, UN ESCULTOR SUIZO VIVIENDO EN CHILE HACE 50 AÑOS GUILLERMO MACHUCA RESPONDE IMPUGNACIÓN DE BRUNO VIDAL


Sólo exhibirá artículos del’ 88 en adelante

DERECHA INAUGURA EL MUSEO DE LA MALA MEMORIA

Sorpresivo

LONGUEIRA TIENE CORTEIRA A PIÑERA.

Una Marlén más rellenita se confiesa:

“POR MUCHOS AÑOS ME DEDIQUÉ A CONSERVAR LA LÍNEA” Para evitar disturbios

XII MARCHA DEL ORGULLO GAY SE REALIZARÁ POR LA VEREDA DEL FRENTE

¡Exclusivo!

ROBERTO CARLOS VUELVE A VIÑA… Ficharía por Everton.

Llama a preocuparse por el planeta

Continúan negociaciones

“Hay que preocuparse del problema de fondos”, dijo.

“En una de esas los comuneros se entusiasman con el menú”, dijo el ministro Larroulet.

INSTALAN MAURICIO ISRAEL PROMUEVE EL USO DE MESA DE DIÁLOGO EN EL LIGURIA LA BICICLETA

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sabía usted que: ... Los dueños de los buses del Transantiago tienen microempresas.


Don Francis le da el vamos a la campaña solidaria de este año:

“CON TANTO TIEMPO SIN TELETÓN ANDAMOS MEDIOS COJOS” Manolito Neira lo pasa increíble en Pelotón :

Sole Onetto y su lapsus con Piñera:

“PENSÉ QUE SE ME VENÍA MÁS DURA LA MANO”

“LE PIDO PERDÓN A LAS PIRAÑAS”

Piñera y presupuesto 2011:

Éxito total:

SACERDOTES “EL PRÓXIMO AÑO AGOTAN ENTRADAS ESPERO TENER PARA VER A LOS MÁS PLATA” JONAS BROTHERS Huelga de hambre mapuche:

PARQUE ARAUCO Y APUMANQUE CIERRAN SUS PATIOS DE COMIDA.

sabía usted que: ... Ahora las embarazadas tienen que lidiar con el atraso de los doctores.

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EDITORIAL

VEAMOS QUÉ NACE

POR PATRICIO FERNÁNDEZ

E

ste momento político es interesantísimo. Está empezando el tiempo de las plantaciones. La tierra se sacudió en febrero, el mar borró de un langüetazo pueblos enteros, el espíritu de la Concertación terminó de huir de su cuerpo -o partidos, o dirigentes-, con la derrota electoral. No ganó la derecha, ganó una cosa rara con el apoyo de la derecha. Esta semana Longueira y Carlos Larraín, ni más ni menos que el presidente del partido del presidente, reclamaron que no se sentían considerados. Que la coalición vencedora había desaparecido bajo la sombra impredecible de Piñera y sus complices. Un amigo poeta me dice todo el tiempo: “Compañero, Piñera es un botín”. Según él, uno podría convencerlo de ideas que contradicen enteramente las esperables. Si está en la razón, sería precisamente eso lo que enloquece a la derecha más ortodoxa, que, dicho sea de paso, es la que tiene el más claro de los proyectos políticos circulantes. Ellos creen saber para qué quieren el poder: menos Estado, promoción y defensa de la familia tradicional como núcleo fundamental de la sociedad, impuestos bajos, menos cháchara con la protección social y los derechos civiles, que, en realidad, no son más que una entelequia para llamar a la degradación de las costumbres. La cosa del medio ambiente les resulta zonza y hippona. Lo importante es crecer, y esto se consigue con trabajo y el trabajo lo crean los mejor dotados de la naturaleza. Habrá pobres y ricos, “¡por supuesto!”, dirán, “pero si los hay en todas partes, aunque los pobres serán menos pobres, y eso es lo que cuenta más allá de los resentimientos”. La concentración del dinero y el poder no los angustia para nada. El secreto está en trabajar, trabajar, trabajar (receta dictada muchas veces desde una mecedora, pero en fin). Piñera, en todo caso, no es de estos, y el que diga lo contrario es porque seguramente sigue preso de las caricaturas. La oposición, de hecho, no sabe bien por dónde agarrarlo. Las trizaduras se están produciendo de lado y lado, y muchos concertacionistas, aunque lo callen, sienten mayor cercanía con él que con sus socios izquierdistas. Después vino lo de la mina, que es como un sembrado profundo de vida en un terreno rocoso, o sea, de brote lentísimo. Por lejano que parezca, algún movimiento obrero –minero o qué se yo- debiera surgir de ahí. Un dirigente sindical canadiense, del rubro, se apareció por el yacimiento San José pregonando que hasta aquí era todo

anecdótico, que había que preocuparse de las responsabilidades de los empresarios dueños del mineral para con sus trabajadores, y de la rigurosidad con que el gobierno las debía hacer cumplir. Cristián Cuevas, el dirigente de los trabajadores más vital de los que rondan, es homosexual y entiendo que participó de la marcha que, este fin de semana, reunió a varios miles de gays y lesbianas y defensores de la dignidad de las minorías sexuales. Durante esa jornada, twitteó como gay y representante obrero al mismo tiempo, lo que, convengamos, hasta hace poco era inimaginable. La huelga mapuche se eternizó. (Al publicarse esta nota ya debiera haber terminado, pero igual se eternizó). Cuesta hablar de otra cosa, y como sucede cuando un tema se extiende, también se expande, y ya son muchos los matices ante los que la sociedad discute: ¿qué es terrorismo, cómo convive una cultura con otra, cómo se hace para que la imperante no aplaste a la más débil, cuánta autonomía resiste una comunidad al interior de otra, cómo tratamos a los indígenas, cuánto vale la vida de un huelguista comparada con la institucionalidad, tiene derecho a inmolarse un hombre por lo que cree? Bajo los conflictos políticos urgentes, están comenzando a latir temas que vuelven al fondo de los asuntos. En el último programa de Estado Nacional, uno de los nuevos panelistas – los que convengamos que son harto menos asertivos e interesantes que los antiguos-, se trenzó en una discusión airada con el invitado de la udi, y si bien el litigio no alcanzó un alto vuelo, al menos a mí me retornó algo de alma al cuerpo: volvía a manifestarse, repentinamente, el choque de posiciones, el no todo es unidad, el juego de los átomos que se repelen para que la biología exista. El vacío que ha reinado en la dinámica ideológica durante los últimos años, debiera ir renaciendo alrededor de nuevos temas. Los políticos “progresistas” están lejos de hallarles una formulación. El mundo de la cultura no los está precisamente iluminando. Los periódicos los soslayan sin querer queriendo. El arte los sobrevuela como un perfume vanidoso. Los filósofos pareciera que andan perdidos en una post metafísica que no alcanza la carne. Estamos en un punto de partida abonado por una larga y compleja historia, y bajo un gobierno que participa, riega y salpica esta falta de rumbo, este remanso conmovido, extraño, y que a ratos da náuseas, como los embarazos en los primeros meses de gestación.

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sabía usted que: … Varios doctores están operando de mala manera.


La historia de Sergio Catrilaf, preso mapuche en huelga de hambre

Por qué los mapuches quieren hablar con la Fiscalía Nacional Sobre Sergio Catrilaf, de 34 años, pesa la Ley Antiterrorista. La Fiscalía le imputa ataque a medio de transporte, daño calificado, amenaza y tenencia ilegal de armas. La semana pasada lo dejaron libre, luego de fijarle una fianza de un millón de pesos. Al cierre de esta edición, mantenía la huelga de hambre en una pieza del hogar universitario indígena Las Encinas, de Temuco. Su historia explica en algo por qué los comuneros quieren que la justicia también se siente a conversar con ellos.

M

i detención fue el 25 de octubre del año pasado. El allanamiento fue a las 7,30 de la mañana, cuando recién me venía levantando. A mí me imputan tenencia de armas. Pero en esa carpeta de investigación existen dibujos planimétricos efectuados por ellos durante el allanamiento, y en esos dibujos ellos sacan un cálculo de distancias entre el punto del hallazgo de esos elementos y mi casa. Dicen que son alrededor de 35 a 40 metros y, entonces, lo que dicen es que es muy cerca de mi casa y que esos elementos podrían ser míos. Pero lo que nunca especificaron al tribunal es que justamente desde el punto del hallazgo existe una ruta asfáltica que une Padre Las Casas con Vilcún y que la distancia a ella es de siete metros. El hallazgo está más cerca del camino que de mi casa. Y también hay otro camino secundario. Yo no era clandestino. En ese tiempo tenía reuniones periódicas con gente del gobierno porque recién venía de adjudicarme un proyecto de riego que formulé para mi comunidad, un proyecto grande, de aproximadamente 60 millones de pesos, de captación de aguas subterráneas, un poco para ir mejorando la productividad de nuestras tierras, porque nuestra comunidad es netamente productiva de hortalizas, produce a escala industrial. Hicimos ese proyecto y nos lo adjudicamos y estábamos finalizando la construcción para cuando fue mi detención. A las 7,30 de la mañana entraron a mi casa. Me detuvo la PDI, me arrojaron al suelo sin mayores golpes. Pero los del GOPE no tuvieron compasión: rompieron las puertas de mi casa y todo y se metieron arriba y se encontraron con un niñito de cinco años, mi hijo, durmiendo en una de las piezas y lo bajaron violentamente, apuntándolo con armas. Un niño de cinco años que estaba yendo a kinder. La PDI se hizo cargo de sacarme de allí. A mí y a mi hermano, Mario, que vino a ver qué estaba pasando y lo detuvieron. Se lo llevaron porque dijeron que tenían que averiguar sus antecedentes y en la comisaría lo soltaron porque no tenía nada. Yo me quedé allí porque me dijeron que tenía una orden de detención. Después me trasladaron a la segunda comisaría. No hubo maltrato. Pero cuando la PDI hizo abandono de mi casa, quedó solo el GOPE y ellos, a medida que iba llegando la gente de la comunidad a ver qué es lo que estaba

pasando, empezaron a abrir fuego, sin que se les haya provocado. Resultaron veinte personas heridas a bala y un muchacho perdió un ojo. A mi hermana le dispararon cuando ella se asomó desde su casa con su bebé. Le dispararon desde mi casa, a unos 20 ó 25 metros. Una vez que cerró la investigación y se levantó el tiempo del sumario secreto y nos llegó copia de las carpetas, resulta que había una serie de anormalidades. Apareció un testigo que es de por allá de Cunco, que no tiene nada que ver con nosotros y que además este tipo tiene una serie de antecedentes por robo y causas pendientes. Y que además después de declarar va nuevamente al Ministerio Público y dice que participó en otra serie de atentados, dice "allá también participé" y vuelve a prestar otra declaración. Declara una vez que participó en tal lugar pero luego comete otro delito y vuelve al Ministerio Público, o sea que ya su participación vendría a ser reiterativa y uno dice cómo no está preso. Después, en otras investigaciones, nos encontramos con que el mismo tipo aparece en todas como testigo. Es como un comodín. Otras de las anormalidades que ha habido durante este proceso es que el tiempo de investigación se ha excedido bastante. Desde la fecha de nuestra detención al cierre de los plazos, no ha habido variaciones en las pruebas para nuestra

sabía usted que... Los daltónicos apoyan a la verde de todos.

detención. No se justifica por qué se pidió tanto tiempo de plazo para nuestra detención, si al final no se reunió ninguna prueba más. Lo único que tienen es la declaración de este testigo protegido. Y otra de las cosas es que en el caso del Turbus los testigos no reconocen a nadie: hablan de encapuchados. La comunidad se ha acercado a la Fiscalía Militar para que el fiscal haga una visita a la comunidad para constatar en terreno el mismo día de mi detención los hechos de violencia que generó Cara-

bineros. Tengo entendido que el fiscal se hizo presente, levantó elementos y todo, pero no ha pasado nada. Llevo 75 días en huelga de hambre. Lo peor ha sido la preocupación de mi familia, sobre todo de mi madre, que ya la veo con un cuadro depresivo. Estoy en la huelga porque hay que modificar la ley antiterrorista. Queremos que el gobierno entienda que hay que mejorarla y lograr que el cambio cumpla con los parámetros internacionales. Creo que vamos a ganar.

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!

Razones de Estado, ahora! Por Pedro Cayuqueo

Q

ue nadie piense lo contrario. Todos esperábamos que la huelga mapuche culminara el pasado fin de semana. Lo esperaban los familiares, las comunidades, las organizaciones y aquel amplio abanico de voluntades que se han sumado en solidaridad en estos meses. También lo esperaban los huelguistas, me consta. Y es que a pesar de lo que creen algunos en La Moneda, ninguno de los 34 busca afanosamente morirse de hambre. No es el martirio, figura cristiana alejada totalmente de la cosmovisión mapuche, aquello que los motiva a rechazar bocado en cada jornada. Lo han dicho y recalcado en todos los tonos. Si han llegado a esto ha sido precisamente por sus ganas de vivir. De VIVIR, con mayúsculas. Y pasar 20 o 30 años en prisión, condenados de forma irregular y mediante una ley que hoy todos se empeñan en repudiar, sabemos no es vida para nadie. ¿Lo sería para usted, estimado lector, estimada lecto-

cia”. Por más que los fiscales, El Mercurio y el senador Espina nos digan lo contrario, se trata en los hechos de ciudadanos y no de malhechores. A la fecha, ninguno ha sido hallado culpable en un tribunal. Por el contrario, dos de ellos, los hermanos Millacheo, en días recientes fueron absueltos de cargos y de manera unánime, por un trío de jueces en Angol. Ambos estaban acusados de incendiar un camión forestal. Arriesgaban, por lo bajo, veinte años de cárcel cada uno. Pasaron un año, doce meses, 365 días con sus respectivas noches, alegando inocencia desde la cárcel. Como nadie los escuchó se sumaron a la huelga de hambre. Hoy, ya en libertad, siguen ayunando. Mientras no liberen al resto, han señalado, una parte de ellos continuará irremediablemente en prisión. Si lo sucedido con los hermanos Millacheo no es una injusticia o un abierto acto de racismo de los fiscales, ¿de qué se supone estamos hablando? “Hablamos de intransigencia mapuche”, ha señalado

¿Qué les proponía Piñera a los huelguistas en la mesa presidida por monseñor Ezzati? Retirar cuatro querellas por Ley Antiterrorista patrocinadas por La Moneda y cruzar los dedos para que el Ministerio Público no perseverará con las suyas. Considerando que el propio Fiscal Nacional había confirmado la mantención de tales querellas, lo que se le pedía a los mapuches era sobretodo un acto de fe. Y uno podrá ser indio, pero a estas alturas nada de tonto. ra? Por un segundo, no olvidemos de quiénes estamos hablando. Que la cercanía del bosque no nos impida ver los árboles. Lejos de la caricatura seudo guerrillera que La Segunda se ha empecinado en propagandear, se trata de chicos que en promedio no superan los 25 años. En su mayoría campesinos y padres de familia, único sustento de hogares empobrecidos, carentes de todo menos claro está de cariño y, sobre todo, empeño. A muchos que los han visitado les ha sorprendido precisamente esto: la juventud de sus años. Y el hecho, no menor, de que sin haber matado a nadie, sin haber desaparecido a nadie, sin haber violado a nadie, arriesguen condenas propias de un Mamo Contreras, de una Quintrala o de un psicópata de Alto Hospicio. No olvidemos tampoco que se trata de meros imputados y en absoluto de peligrosos convictos. Ello, por supuesto, si creemos en algo en la famosa “presunción de inocen-

por estos días y de manera majadera la vocera de gobierno, Ena Von Baer. Los huelguistas, al rechazar en Concepción la oferta del gobierno, “se han puesto en una posición absolutamente intransigente”, ha señalado Von Baer. Puestas así las cosas, la eventual muerte de un comunero solo será “de su propia responsabilidad”, sentenció ante los medios. “Como gobierno hemos hecho todo lo posible y a lo imposible nadie está obligado”, señaló por su parte el ministro Rodrigo Hinzpeter, molesto por la negativa de los huelguistas a terminar con una movilización que hace trizas y a diario la imagen internacional de su jefe. Ya le sucedió en la ONU, donde al menos ante la prensa internacional, Piñera debió dar unas cuantas explicaciones. Y amenaza volver a suceder muy pronto, en octubre, en el marco de la primera gira oficial de Piñera por Europa. De allí, podría suponer un mal pensado, la súbita urgencia de Hinzpeter

y Von Baer por resolver una huelga que ningunearon, sin embargo, durante semanas. Lo advirtió hace poco y en medio de las negociaciones, Natividad Llanquileo, vocera de los presos de El Manzano. “El Gobierno se demoró más de 70 días en respondernos y ellos quieren que le contestemos de un día para otro”. Bienvenidos a la “nueva forma de gobernar”. ¿Qué les proponía Piñera a los huelguistas en la mesa presidida por monseñor Ezzati? Retirar cuatro querellas por Ley Antiterrorista patrocinadas por La Moneda y cruzar los dedos para que el Ministerio Público no perseverara con las suyas. Considerando que el propio Fiscal Nacional había confirmado la mantención de tales querellas, lo que se le pedía a los mapuches era sobre todo un acto de fe. Y uno podrá ser indio, pero a estas alturas nada de tonto. De allí la negativa de los presos a bajar una huelga donde lo único que les ha garantizado ser escuchados ha sido ¡la huelga! ¿O es que alguien realmente cree que de haber finalizado el ayuno, el gobierno no habría dado ya vuelta la página y a otra cosa mariposa? De allí la actual petición de los mapuches al Ejecutivo; que los tres poderes del Estado realicen un mínimo esfuerzo: el Ejecutivo retirando sus querellas y alineando tras de sí a sus parlamentarios; el Congreso modificando una ley calificada por todos como antidemocrática; y el Poder Judicial haciendo vista gorda de su bendito mandato constitucional de “aplicar la ley”. ¿Se trata de peticiones imposibles de cumplir? En absoluto y que Hinzpeter no se escandalice. No seria la primera vez ni de seguro la última. En lo que toca al Congreso, sucedió con la errada inscripción de candidatos de la DC a las Parlamentarias del 2001. En 24 horas y saltándose todos los procedimientos habidos y por haber, el Congreso corrigió el “error” de la mesa de Hormazábal legislando a favor de la Falange. ¡Lo hicieron en 24 horas! Todo un récord. ¿Por qué no romperlo hoy y por una causa bastante más decorosa? Qué decir de la supuesta “independencia” del Poder Judicial. Sucedió en el bullado caso “Pinocheques”, cuando “Razones de Estado” llevaron al entonces Presidente Frei a sepultar y de un plumazo dicho proceso judicial contra el hijo prodigo de Pinochet. Así como lo lee, de un plumazo. Huelga decir que nadie del actual gobierno alzó entonces la voz reclamando por el sacrosanto “Estado de Derecho”. Consultado por el episodio, Frei argumentó haber estado resguardando el “valor supremo” de la estabilidad democrática del país. ¿No podría obrarse hoy de la misma forma por los comuneros? ¿No es acaso la vida también un “valor supremo”? Vamos, exijamos todos y al unísono: ¡Razones de Estado, ahora!

sabía usted que: … Los elefantes usarían computador, pero les da miedo el ratón.


“Nosotros apoyamos a nuestros hermanos mapuches. Ellos no están solos”

L

os jesuitas nos hemos relacionado, históricamente, con el pueblo mapuche. El jesuita Luis Valdivia sistematizó el mapudungún y hace más de diez años un grupo de sacerdotes fuimos invitados por una comunidad a vivir junto a ellos en Tirúa. Nos hemos comprometido a compartir la vida con ellos para tratar de entender y puedo decir que nos hemos dado cuenta que esta es una historia de falta de entendimiento. De una incomprensión que no sólo viene dada de un Estado sino que de una cultura. Existe un profundo menosprecio de la condición indígena de los pueblos originarios. De este modo, se hace complejo y adverso para los mapuche relacionarse con una sociedad que los discrimina. Creo que no sólo el gobierno debiera establecer el nuevo trato; hay que establecerlo desde los consultorios, las municipalidades, desde el supermercado. Hay una nación que tiene que repensar cuál es el rol que los pueblos originarios juegan en la sociedad, o bien, cuál es el rol de “las primeras naciones” como dicen los canadienses. Se debe reconocer la dignidad de este pueblo. Y para establecer una relación con un grupo hay que entender a quien tengo al frente. La dictadura no acogió a los mapuche, la Concertación rescató sólo algunos de sus planteamientos y asumo que a nosotros, a la Iglesia, también nos ha faltado acogida. Nosotros pudimos

por Rodrigo Aguayo, sacerdote jesuita* haber sido facilitadores mucho antes de este conflicto, pero no dimensionamos la profundidad del daño que se le hizo a este pueblo. El sistema económico desarticuló los movimientos sociales y la Iglesia también se vio afectada por eso. Los discursos moralistas agarraron más fuerza que los sociales, pero después de un proceso nos hemos ido entendiendo. El crecimiento económico de Chile ha generado círculos de exclusión y nosotros estamos en contacto con esas personas y nos cuestionamos tratando de buscar el camino coherente con nuestra fe. En ese sentido, la Iglesia nunca va estar ajena de los procesos sociales. Siempre jugaremos un rol de puentes. Por el lugar en la sociedad en el que estamos; porque tenemos acceso a los círculos de poder y al mismo tiempo tenemos la experiencia y la acogida. El rol de facilitador de Monseñor Ezatti tiene un límite porque se trata de un pastor sin herramientas jurídicas; sin embargo, estoy seguro que siempre estará disponible a establecer puentes entre distintos grupos que quieran ir dialogando. El gobierno ha sido pragmático. Han tratado de buscar soluciones y uno a veces esperaría una actitud más humana, en el sentido de sentarse a escuchar un poco más y desde ahí entender el problema. Hay que recomponer algo que hace mucho tiempo se descompuso y modificar una ley que permita juzgar sin presunciones anticipadas y establecer el juicio justo. No-

sabía usted que... Kenita se comunica con sus amigos por semenger.

No dimensionamos la profundidad del daño que se le hizo a este pueblo. El sistema económico desarticuló los movimientos sociales y la Iglesia también se vio afectada por eso. Los discursos moralistas agarraron más fuerza que los sociales. sotros apoyamos a nuestros hermanos mapuches. Ellos no están solos. Y si bien el otro día Carabineros detuvo a una religiosa por portar un lienzo en apoyo a nuestros hermanos durante una procesión de la Virgen del Carmen, no creo que debamos compararlo con los tiempos que se vivieron en dictadura. Aquello me parece injusto con las víctimas de la violencia política. La policia actuó, tontamente, pero me alegra, que a pesar de ser algo menor, saltemos y digamos que esto no puede pasar. Porque si eso nos escandaliza, quiere decir que en estos años de democracia hemos aprendido.

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Zalo Reyes, el gorrión canta hasta morir:

“La mamá del negro, antes de morir, me dijo que lo ciudara”

Fue el anfitrión de una fonda que llevaba su nombre pero que no era suya. Dice que le fue bien y que esta será su última entrevista. Acá, el maestro de la cebolla, ofrece muletazos a Julio César Rodríguez, ningunea a Julio Iglesias, manda a la chucha a Rafael, dice que Don Francisco no tiene talento y que Sebastián Piñera le prestó plata y se la cobró al toque. De pasada, le da consejos a Américo: “olvídate de ese chuchetumare de Marc Anthony”.

¿C

ómo estuvo el 18, Zalo?

Te quiero decir de entrada que si lo que sale en la página no es textual no vengas nunca más a mi casa. Perfecto.

No quiero nunca más a nadie que no sea la voz del pueblo. La Cuarta me tiene vetado hace 15 años. Cuando tuve el infarto cardíaco y estuve en coma no salí en ningun lado. Después estuve en el Arena y tampoco salí. Cuando me nombraron roto chileno en la Plaza Yungay nadie supo. Y mil huevás que si te las cuento te caís de raja. Ya... ¿Pero cómo te fue en la fonda?

Bien... pero en fin... siempre me acuerdo de esas vaquitas, de esa tradición estúpida cuando le tiran los dos caballos. Pero la tradición es cuando es de todos. Tú creí que el pueblo va a tener un caballo, un auto para trasladarlo, las mantas y toda la huevá. Todo el mundo dice “puta que soy vaca” cuando la vaquita te da la leche para tus hijos, el yoghurt, los quesos, el queque, el café con leche, los distintos tipos de carne... Pero cómo estás en contra del rodeo, si hiciste la fonda en el Club de Huasos Gil Letelier.

No po, si esta fonda no la hice yo, cómo voy a trabajar si estoy con las patas chuecas. Yo vendí el nombre no más. Creís que iba a estar trabajando en tres 8

Por Claudio Pizarro. • Fotos: Alejandro Olivares

fondas, de adónde. El Juan Carlos, que es el dueño de La Tuna, es el dueño de toda la huevá y le puso mi nombre porque yo soy sentimiento. ¿Cómo se portó la pierna?

Mal, porque en la tele dicen que me cortaron tres dedos y fue toda la pata. Sí po, mijito. Dijiste que la diabetes es una enfermedad culiá...

La diabetes es una enfermedad conchesumadre, te engaña, de repente estai feliz y de repente cambia tanto que sabí lo que hice, dejé la insulina hace tres meses. He sufrido más que la chucha pero no me la va a ganar. Tu creís que la insulina le va a ganar a la fe en Dios. ¿Eres creyente?

Sí, de la virgen, Dios y Jesús. Deja contarte... En las noches me encierro en mi oficina y veo exactamente la cruz que está arriba del cerro Renca y de ahí le hablo al caballero y me empieza a iluminar. Pronto va a venir una revolución muy grande... ¿Qué va a pasar?

Va a pasar algo con el sol, no creai que te lo digo porque estoy viendo los programas en la noche y la huevá. Es algo que se va producir en nuestro intelecto, entendí, porque el mundo necesita avanzar. Se va a ampliar la mente de acuerdo a lo que necesita cada uno y que va a ir

más allá de los huevones que estudian en Harvard. Lo dices por Piñera, que no te invitó al show del bicentenario...

Yo no quiero hablar del bicentenario, no me interesa. La Palmenia fue a cantar un tema de un peruano, Lucho Barrios; después Mario Guerrero, un cabro joven, encachado, cantó “con una lágrima en la garganta” y se le olvidó la letra. Pero a mí no me importa porque fui el más tuiteado del mundo según Capone, Copano, no sé cuánto, y yo me puse contento y dije “algo raro está pasando”. Pero conociste a Sebastián Piñera

Sí, le hice una campaña, nunca me olvido porque tengo memoria de elefante, incluso me acuerdo de unas sandalias que tenía a los tres años. Fíjate que una vez me preguntó qué era lo que quería y yo le dije puertas. Jamás me llamó. Un día me prestó un palo y me lo cobró altiro. Dios sabe que es verdad. Piñera es un perdedor, tiene un hermano cantando y él canta “La pera madura”. Si estuvo en Harvard, tiene que saber 100%, yo me di cuenta que el huevón canta como las huevas, o sea, le pego 100 patas en la raja cantando. ¿Te llamaba muy seguido para cobrarte?

Claro, después empecé a calcular cuánto es un palo para un huevón así, porque yo cuando veo las moneditas chi-

cas de un niño ni siquiera las toco. Puta, o sea, estos huevones son muy cagados. La mamá del Negro, antes de morir, me dijo que lo cuidara. El Negro nunca me va a creer. Pero cuenta la leyenda que eso se lo dijo a Sebastián, el presidente...

Mira, Sebastián Piñera nunca debió haber dejado que su hermano se desprestigiara en una cagá de negocio siendo él tan millonario. Si el Negro le pagaba 10 lucas a los músicos y los pobrecitos eran los únicos que tocaban por esa plata en Chile. Pero como tocaban tanto terminaron afiatados... Por eso llegó Charly y se los llevó....

Claro, y después andaba hueviando en Argentina, que Ceratti, que Fito Páez, que me carga como canta el huevón. Al Negro ya no le importo. Pero te acogió un tiempo en su casa...

¿Me acogió? ¿Sabí cuantas veces canté en su huevá de pub gratis, ahh? Voh creí que el huevón me invitó a algún lado. Voh creí que yo conozco alguna huevá. Yo en mi local le daba una botella de whisky y 100 lucas. ¿Era muy cagado?

Cagado, po huevón, es de familia. Yo no puedo estar con un Presidente que me dice que con el 20% en las radios vamos a competir con todos estos huevones que se la llevan toda. Pico.

sabía usted que: … Cuando la Mujer Maravilla se casó, lanzó la liga de la justicia.


“En las noches me encierro en mi oficina y veo exactamente la cruz que está arriba del cerro Renca y de ahí le hablo al caballero y me empieza a iluminar. Pronto va a venir una revolución muy grande...” ¿Qué piensas de los políticos?

Mira, un día apareció uno que se llama Antonio Leal y yo dije “ah, este huevón es leal”. Le hice toda la propaganda, ganamos en todos lados, y nunca me llamó. Hay otro que no te voy a nombrar que me decía “no cantes tanto, sino mírame y abrázame”. ¡Cómo le mienten al pueblo! Voh creí que el pueblo entiende si le preguntan qué es la UDI, el PPD, quién es Allamand, Schaulsohn. Yo no los escucho, son ridículos... ¿Nadie te seduce en la política?

Pa mí la política es una huevá amorfa, si el presidente en mi casa soy yo, hace tiempo. ¿Cómo has visto al gobierno de Sebastián Piñera?

Está maaaaaal. Primero que nada, a mí me no me gustó que al final de su discurso le pidiera a Dios que lo dejara gobernar con prudencia cuando lo único que hace es decirle a todos los huevones que los va a seguir hasta el fin del mundo. El padre de la patria tiene que decirles “ven para acá hijo, eso no se hace, nunca más”. Tratarlos más como hijos, dices...

Claro, el problema es que se llevan al padre de familia y le dan como caja. Y salen los carejarro, los Van Damme, los Sanhueza ¡Nunca ha salido un rubiecito! ¿O a mí me querí decir que no jalan? ¿Quién va a comprar todos los días 10 lucas de droga si gana 200 mil pesos al mes? ¡Los ricos la compran! Por qué mejor el presidente no le dice a su hermano que se acerque a mí en buena lid para aclararle varias cosas. ¿Qué cosas le dirías al Negro?

Qué es la única oportunidad, a la edad nuestra, de enfrentarnos al mundo con la película clara. Si Dios ya nos envió un castigo.

Terrible actor

¿Qué piensas de la tele de hoy?

La gente de Yingo canta mis canciones pero en el fondo la tele está muy mala. El Trece está re encalillado y estos huevones multimillonarios que llegaron, los Luksic, tienen que venir a hablar con gente como yo para saber la respuesta por qué perdieron tanta plata. ¿Y cuál es la respuesta?

Por hueones, no analizan. De aquí para adelante, para superar las huevás, van a tener que buscar las verdades. Porque no van a partir estos 200 años con los mismos errores. Tienen que buscar a los triunfadores. Yo triunfé con Acorralado entre mis lágrimas y nadie de la tele me ha venido a buscar para cantarla y vai a los recitales y todos la cantan.

mundo y tiene a unos músicos desafinados cantando en su programa. Hizo lo peor, hirió a un artista chileno y yo caí en la droga. También contaron la vida de Navech y le mataron la dignidad a sus hijos y su familia. A todos los hicieron recagar y de ese rating no le dieron ni un peso a nadie. Mejor que ni se acerque a mí. Yo estoy mal pero, con la adrenalina, me olvido de la pata y le voy a poner el medio bastonazo en lo hocico. En el fondo te vetaron...

No me vetaron, si yo los véte a los culiaos. Tampoco Don Francisco te devolvió la mano después de tantos años participando en Sábados Gigantes...

Lo que pasa es que se fue a Miami y a su programa no invita a ningún chileno. Si es un hombre sin talento. No me vai a decir que las manos en el paseo de la fama se la dieron por talentoso. No, se la dieron porque se comunica con la gente del área latina que tiene derecho a voto.

¿Por qué en la tele ya no te pescan tanto? Ni siquiera te llamaron al Rojo Vip.

La otra vez, eso sí, te vi en un programa de Villegas...

Lo que pasa es querían hacer competir a Buddy Richard con Irene Llanos, la Mónica de Calixto, el Rodolfo Navech, gente que no tiene canciones famosas y que no tiene nada que perder. ¿Sabí quién salió más popular? Óscar Andrade y calcula que se fue hace un año y todavía nadie se ha dado cuenta. No, huevón, si el más popular soy yo.

Sí, fue un roto de mierda conmigo. Me vino a entrevistar a mi casa y el huevón allá afuera lo primero que me pregunta es por la droga y me hace así con la mano (se lleva el dedo pulgar a la nariz). Es un chascón culiao resentido que anda en citroneta y que, más encima, me llevó a una calle donde están los borrachos de La Vega, donde hay gente botada, y yo fui. Tú crees que una persona inteligente no se da cuenta de lo que hace.

De hecho, tuviste un entrevero con Julio César Rodríguez, en ese tiempo editor periodístico del programa, quién te trató de enfermo.

Ese huevón trata de idiota a todo el

sabía usted que... Como el cigarro da impotencia, Don Miguel prestó el hoyo.

Para qué te prestaste, entonces, igual que en el show de la cebolla con Tony Kamo.

Te lo digo altiro. Todos los artistas, después de que yo dije que era mentira, han reconocido la huevá. Ahora todos dicen que el huevón no es hipnótico. ¿Cómo me voy a comer una cebolla así? Hay que echarle agua con azúcar para comérsela, pregúntale a tu mamá, si la huevá era una manzana con una cubierta de cebolla que la trae él. Si el huevón te dice voh estai hipnotizado, queda poco tiempo, dos minutos, querí dos palos y que no te tiriten los párpados. Si yo soy terrible actor. La hice nomás. Al menos te pagaron...

No me pagaron ni una huevá. Ahora dime una cosa: si digo que realmente me hipnotizó, cómo quedaría con mi país, es cómo si dijera que cualquier huevón de otro país viene y te hipnotiza. Na que ver, poh.

Artista del pueblo

En un momento de tu vida dijiste que no te cambiarías de barrio pero tuviste un breve coqueteo con la fama, te compraste un descapotable y te fuiste a otros barrios.

Mi familia nunca se ha cambiado, pregúntale a los vecinos, fui yo el que salió a hueviar un ratito pero volví altiro. Querí que no hiciera nada como los rubios, estai huevón, si yo tomé droga y nunca lo negué. Me equivoqué un resto, claro, pero me perdonaron y aquí estoy. Fuiste uno de los pocos artistas chilenos que reconociste abiertamente ser consumidor

Sabí cuánto me costó dejarla, si tomo ahora me muero. Más encima, como uso una cuestión para que se me pegue la prótesis en el paladar y no tengo tabi-

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“Para mí la política es una huevá amorfa”. que, se me sale la hueva por aquí, la gente mal interpreta. Pero no me interesa si nunca me han regalado un peso ¿Mira donde estoy? Entrevistado por The Clinic, en mi casa, diciéndote puras verdades. ¿Qué más? Hace un tiempo dijiste en una entrevista que empezaste a dejar la coca pateándola con maicena.

Sí po, es verdad, ¿lo vai poner como título? Si lo poní como título te voy a seguir igual que como al Gabriel Fores de La Cuarta. ¿Sabí por qué? Porque me pusieron en la portada con el Perilla, el rey del cartel de La Legua, mi amigo, cuando nunca he jalado en la casa de ningún huevón y aquí han venido todos. Si te nombro la de huevones que han estado, te morí, y yo no sé ni dónde viven. Te aburre que te pregunten de lo mismo...

Buena...¿Te ha tocado compartir con muchos artistas todos estos años?

Mira, yo era el más grande admirador de Rafael y una vez llegó a un programa con una camisa negra con cuello rosado, hipnotizó a todo el mundo, yo pensaba que el huevón era simpático y le digo “que linda es tu camisa” y sabí lo que me dijo el chuchesumadre: “sí, pero a ti no te va”. No es una respuesta para un artista y como yo soy de esos huevones que “dos más dos son cuatro” le dije: “si me va porque soy moreno y más alto que tú”. ¿Y qué te dijo?

Me importa una raja ese culiao, si a mí me importa Zalo Reyes. ¿Es verdad que Farkas fue músico tuyo?

Sí, cuando era moreno y de bigotes. Debió haber tocado conmigo por allá en el año 78. La verdad es que no me acuer-

do muy bien. Me encantaría que algun día me pegara una manito. ¿Y le pegaba al teclado?

No, si todavía no le pega, para tocar teclado hay que tener 10 deditos, me entendí, y el que usa Farkas toca solo. Bueno, él es fantasista, yo lo entiendo. En esos tiempos no cantabas música cebolla, tocabas con una banda que se llamaba Capablanca.

Todo el mundo en Chile sabe que soy el que he tenido más bandas, los mejores roqueros, jazzistas, orquestas, estuve en el Club Sirio, inauguré el Crown Plaza, estuve en el Sheraton, iba a cantar a puras huevás de rico. ¿Qué cantabas?

En ese tiempo cantaba bossanova, a Peter Frampton, Nat King Cole, si Julio Iglesias era arquero cuando yo era

cantante, y además cantaba como el pico. Si estai hablando con Zalo Reyes. Yo era cantante de salón en el Hotel O’Higgins. Nunca más van a escuchar a un cantante así. ¿Y qué te parece Américo? ¿Te gusta?

Cuando era niño yo le dije que iba a triunfar. Lo conocí en Suecia cuando andaba pituteando. Es guerrero el cabro chico, educado, inteligente. Observa, habla lo justo. Yo lo único que le dije es que se olvidara de andar detrás de Marc Anthony. “No, huevón, olvídate de ese chuchetumare, le dije. Si Marc Anthony va a otros lugares y él no es tú. Tú tení que ver para dónde va Américo. Voh soy Américo, pa qué querí cantarle a ese culiao. Si los huevones quieren cantar al lado tuyo dale para arriba”. Sí, así es la huevá...

Es que me da rabia cuando en las entrevistas me atacan. La huevá que pasó, pasó. Tranquilo Zalo, si fue algo que tú mismo comentaste...

Por qué mejor no decí que el Zalo no toma y sale a hacer footing. Esta es mi última entrevista que doy y me decí que la pateaba con maicena. Te juro que voy a ir a buscarte. No veí que estai cagando al artista del pueblo. Si yo soy de verdad o querí que sea de mentira. Te vai ahora mismo de mi casa. Pero Zalo...

Te la creíste, huevón, ja ja ja ja. ¿Cachaste la media actuación? Soy el terrible actor. Si era como Al Pacino en Perfume de Mujer. Viste esa parte cuando dijo “están criando un nido de víboras”... ¿La viste?. Sí... pero..

Ponle que pateaba la droga con maicena Dropa. No me enojo. ¿Es verdad que la pateaste con maicena? No, es maicena Dropa. ja, ja, ja. Salió buena. Es como cuando los huevones dicen actúa Zalo Reyes y las mulatas. No, huevón, y las muletas. Ríete ahora. Te apuesto que estái enojado conmigo. No...pero...

Yo amo a Martín Vargas, lo amo al culiao, y todos nos cagamos al huevón. “Martincito es verdad que te emborrachai y tomai droga y te culiaste a una cabra chica”. Estai huevón, dile mejor “oye Martín, por qué tienes los ojos cansados”. Pero la gente quiere saber quién es el verdadero Zalo Reyes

Zalo Reyes es sentimiento, verdad, corazón, fuerza, amor, coraje, inteligencia. “Zalo es nuestro Maradona, es el ídolo que se equivocó y pagó, pero dejó la mesa intacta. En síntesis, Zalo es Chile”. No lo dije yo, por si acaso, sino un admirador tuyo en la web.

Sí, pero yo ya no me voy a dirigir al pueblo, no voy a volver a decir cosas, voy a escuchar calladito, porque ahora voy a salir campeón, y Maradona no ha salido campeón. Ahhh. Yo no tengo iglesia, ni nada, soy solito. ¿Qué es para tí la canción cebolla?

Es la canción que hace llorar a los pobres. Pero los ricos, los jaibones, también me llaman. Hace un tiempo estuve en la casa del dueño de Ripley, me pagó 400 lucas. Después me llamó el dueño de los Tottus y me pagó 500 mil. Yo ya los ví, los tasé y ya no me quieren más. He trabajado con los más grandes como la Coca-cola Company Corporation. Fui el único que llegó ahí y le dijo a Pedro Pablo Díaz, el gerente general, que la bebida nuestra era el mote con huesillos. 10

sabía usted que: … El único Bueno de la U de Chile es malo. (Huaina Web)


PRÓXIMOS ENVÍOS AL INTERIOR DE LA MINA SAN JOSÉ

Esta semana, el ministro de Educación Joaquín Lavín inauguró una escuela para que los hijos de los 33 mineros atrapados en la mina San José que permanecen en el campamento Esperanza puedan terminar su año escolar. La iniciativa es una más de las que día a día miembros del gabinete emprenden desinteresadamente para hacer más soportable la espera. En los próximos días los obreros cautivos recibirán nuevos aportes, pensados a la medida de sus necesidades. Conozcámoslos.

Mesa de pool

Rueda de carreta El desconocido ministro de Agricultura José Antonio Galilea quiere hacer realidad el sueño de llevar el campo chileno a las profundidades de la mina San José. Por eso escogió esta rueda de carreta como síntesis de ese anhelo. “La pueden poner en el quincho que les mandamos la semana pasada o al lado de la vasija de greda que regaló el diputado Cardemil. Se va a ver relinda”, sostuvo.

El subsecretario de Deportes Gabriel Ruiz-Tagle está preocupado por la salud física de los mineros. Por eso enviará esta mesa de pool a las profundidades. “Primero tiramos por el tubo los tacos, después las bolas, las buchacas y el tapete enrollado. La mesa, apretujada, puede que quepa. Si no, construimos un túnel y se las llevamos”, dijo Ruiz-Tagle.

Rottweiler

María Carolina Esta terapeuta está dispuesta a adelgazar y bajar a la mina cuando la ministra del Sernam Carolina Schmidt lo disponga. “Queremos que haga un trabajo individual con cada minero, que converse con ellos y les dé comprensión y afecto ”, dijo la titular de la mujer. Lamentablemente puede que el descenso de la eficiente profesional se quede sólo en palabras, pues hay necesidades más urgentes que atender.

Alfombra persa

El ministro del Interior Rodrigo Hinzpeter quiere que los mineros no sean víctimas del flagelo de la delincuencia, y para protegerlos enviará dentro de una paloma a Atila, un rottweiler requisado hace algún tiempo por Carabineros por comerse a un cartero. “Por lo menos adentro de la mina se les acabó la fiesta”, declaró el ministro.

Arpa “¿Cómo será la vida sin música?”, escribió el ministro de Cultura Luciano Cruz-Coke en twitter, a propósito de los 33 mineros. Primero pensó enviar un wurtlitzer, pero iluminado por las celebraciones bicentenarias advirtió que un arpa era lo más apropiado. “Tienen que aprender a armarla y después a tocarla. Va a ser entretenido”, volvió a twittear el personero de gobierno.

En busca del tiempo perdido “Los mineros que no quieran aprender a tocar el arpa, pueden leer esta interesante y extensa obra sobre el sentido de la vida”, señaló el ministro de Educación Joaquín Lavín mientras arrojaba uno por uno hacia adentro de la mina los 7 tomos que comprenden este fundamental trabajo de Marcel Proust. “Vamos a pedirle al ministro de Energía que mande unas lámparas de escritorio para que lean mejor”, dijo.

sabía usted que: … En la U, Bueno es Bueno pa’ irse de tarro.

El ministro de Salud Jaime Mañalich enviará esta alfombra a los mineros. “La compramos para la Posta Central, pero no nos gustó como se veía”, fueron sus sinceras explicaciones. “Los mineros al menos pueden meter el polvo debajo de ella”, sentenció.

Moai El ministro Laurence Golborne cree que la mayor necesidad de los mineros atrapados en estos momentos es espiritual. Por eso ordenó traer este moai desde Isla de Pascua, que será evaporizado, enviado mediante una cañería hacia el fondo de la mina, y luego resolidificado en presencia de los mineros al tomar contacto con el oxígeno. “Es algo complejo pero necesario”, justificó el miembro estrella del gabinete.

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Cecilia Castro, presidenta de la corporación de dirigentes de campamentos:

“Todos tienen miedo que la gente se organice”

Dedicó gran parte de su vida a salir de la pobreza y a ayudar a otros a hacer lo mismo. Hace dos años que dejó el campamento Lo Boza, de Renca, y se fue a vivir a 200 metros de ese lugar, en una casa de subsidio, de tres pisos y con tres piezas. Desde ese momento ha sido voz autorizada para hablar de pobreza: el lunes pasado estuvo como panelista en el lanzamiento del estudio “Voces de la pobreza” y al día siguiente lanzó un manual del dirigente social, el que, asegura, será la base para que a los dirigentes no se les pase gato por liebre y puedan efectivamente ayudar a sus comunidades.

D

esde la experiencia tuya como dirigenta de un campamento ¿qué visión tienen las autoridades sobre la pobreza?

Todos los actores relevantes han contribuido para que el tema de la pobreza se vea sólo en términos materiales. Eso se ve muy reflejado en las propuestas de las campañas de los políticos como el sueldo ético, y otras cosas más, que lo único que hacían era posicionar al pobre como una persona a la que le faltaba plata.

¿Lo mismo pasa con la forma en que se mide la pobreza?

La forma en que se mide la pobreza en Chile no muestra la realidad y no le conviene a ningún gobierno buscar un método que sí demuestre cuántas fami-

Por Jorge Rojas G. • foto: Alejandro Olivares lias pobres hay en el país. Chile es un país que tiene una pobreza dura desde hace muchos años y que no ha terminado. La visión de pobreza en el país tiene que ver mucho con el tema del sueldo, cuando en realidad la pobreza también pasa por las oportunidades y por la libertad que tengan las familias más vulnerables a decidir sobre lo que quieren o cómo lo quieren. Los avances sólo se han concentrado en cuántas casas estamos entregando y así se ha medido. Si la familia obtiene una vivienda sólida a través de un subsidio, deja de ser pobre y no son sujetos de beneficios de ningún tipo, cuando esa realidad no es así: las familias siguen viviendo en sus casas nuevas, pero siguen siendo tan marginales y

pobres como antes. ¿Qué pasa entonces cuando la familia sólo recibe su vivienda?

La vivienda es un elemento importante para que las familias dejen de ser pobres. Hay una política habitacional que te permite participar, que la familia se involucre, pero si no se aplica bien, pasa que la familia deja de mojarse, deja de pasar frío, pero sigue viviendo con la misma plata que el marido ha ganado toda la vida; sigue yendo al mismo consultorio de mala calidad y mal atendido que hasta el día de hoy usa; y sigue teniendo a su hijo en el pésimo colegio de su comuna, porque no le alcanza para más. Hay otros mínimos que no están resueltos en el país y principalmente

“Ojalá los mineros cuando salgan no sólo se transformen en el chiche bonito del gobierno, sino que esa experiencia de organización sea un ejemplo. El movimiento social está prendiendo fuerte”. 12

tienen que ver con la participación y en cómo se involucran las familias más pobres en la superación de esa pobreza. Hasta hoy, ningún gobierno ha invertido en la gente, en la organización social, en el trabajo comunitario. Por lo tanto, hoy tenemos los mismos pobres que teníamos hace 10 años y muchos más por el terremoto. ¿Y eso pasa porque a los pobres no se los escucha?

Es que la pobreza tiene mucho que ver con la libertad de decidir sobre lo que uno quiere, pero también con las oportunidades. Se supone que la casa debería ser efectivamente un cambio de vida para las familias, pero si no viene con el resto de las oportunidades, si no viene con estas familias preparadas para pagar luz y agua, efectivamente la casa va a ser muy linda, pero en un par de años va a estar abandonada, que es lo que pasa hoy o simplemente no va a haber ningún barrio. ¿Qué pasa hoy?

sabía usted que: … Los curaos son más cultos porque se les apaga la tele. (Óscar Bolados)


“No le conviene a ningún gobierno buscar un método que sí demuestre cuántas familias pobres hay”. Hay una cantidad enorme de viviendas desocupadas que se construyeron en poblaciones sin preocuparse si habían lugares de encuentro como sedes comunitarias o canchas que generaran barrios sustentables. Y por eso las familias se van de los barrios.

Claro, porque no hay un trabajo comunitario. No hay una red social, porque la gente no aprendió a usar ni siquiera las redes que existen para ellos. La gente muchas veces ni siquiera sabe que el consultorio de la esquina es el que le pertenece y no el del otro lado; no tiene idea para qué sirve un municipio, porque no nos han educado. Al final, lo que tenemos son ciudadanos desinformados y con cero participación. Hoy, la burocracia, la insensibilidad, la falta de voluntad y la falta de compromiso son trabas importantes. Los chilenos estamos viviendo por sí solos: cada uno mata su piojo. Más allá de invertir en carreteras o en casas, lo que no hay es inversión en la gente y en sus espacios comunitarios. Eso es lo único que puede asegurarnos de que Chile no se plague de delincuencia ni de droga. ¿Qué se debe hacer para que esto empiece a funcionar?

Primero, abrir espacios de conversación, sentarse con los pobladores para saber qué los afecta, porque es importante aportar desde la experiencia de vida. Pero Chile es un país que no se preocupa de la gente. Construir grandes carreteras no es preocuparse de la gente y construir 100 colegios de excelencia tampoco. Invirtamos hoy en las personas, en escuchar, en estar, en entablar espacios de diálogo donde ellos se sientan partícipes de este cuento. No se trata de escuchar al que habla adelante, sino que hay que oír qué es lo que propone la gente. Te aseguro que si eso se hiciera en todas las poblaciones tendríamos efectivamente una visión distinta del país que tenemos.

ORGANIZACIÓN Y MIEDO

¿Los pobres hoy son poco escuchados?

Los pobres no somos escuchados y si nos escuchan a nadie le importa lo que decimos. En el gobierno hay grandes personas, pero creen que el haber construido una mediagua hace diez años les da la experiencia necesaria para decir lo que yo necesito. Cuando en realidad la única que sabe lo que necesito soy yo, porque he vivido durante 20 años en el barro, porque he pasado frío, porque he vivido con treinta y tantos mil pesos mensuales. Por ejemplo, uno de los mayores aciertos que tuvimos como institución fue que a los dos días del terremoto fuimos a visitar a los dirigentes de las zonas afectadas y lo que más nos llamó la atención fue la desesperanza. Estuvimos en la playa de Constitución cuando fue la alerta falsa de tsunami y corríamos y gritábamos, pero la gente, por más que les decíamos que corriera, se tiraba al suelo, como diciendo “llévame ola”. Esa desesperanza fue lo más terrible que vivimos. Eso refleja lo que viven las familias más pobres.

¿Por qué no se los escucha?

Porque se tiene miedo a escuchar a la gente. Se cree que las organizaciones sociales están todas vinculadas al terrorismo, poco menos que si te organizas pasas a ser un comunista. El problema es que todos tienen miedo de que la gente se organice. Los mineros en la mina San José tienen una organización súper fuerte abajo, pero faltó mucho por potenciar esa organización cuando no estaban atrapados. Si efectivamente hubiese habido buenos liderazgos, esos trabajadores jamás hubiesen quedado enterrados, porque se habrían preocupado de las condiciones en las que trabajaban. Hoy lo que pasó con el tsunami, los mineros y lo que pasa con el conflicto mapuche, pasa porque ningún gobierno hasta hoy ha invertido en las organizaciones sociales. Hay una pérdida de tiempo generando políticas sociales que no apuntan a los problemas, entonces.

Nos llevamos la vida discutiendo sobre los temas que son relevantes y al final no hay ninguna solución. Todo el mundo habla de la educación. El otro día el ministro de Educación estuvo inaugurando en Renca el primer liceo de excelencia, pero qué pasa con los otros cinco colegios de mala calidad que hay en la comuna. Lo mismo pasa en las universidades, que agarran a los mejores alumnos, que está bien, pero qué pasa con el más porro de la población. ¿Quién invierte en el que no aprendió porque en su sala de clases habían cuarenta y tantos alumnos más y la profesora no tenía ni ganas ni tiempo de dedicarse a él y tiene una mamá que llega súper tarde y no le puede enseñar? ¿Hay una generación perdida?

Sí, a esta generación, la que hoy está en cuarto medio, la sacrificamos. Y la pobreza que ellos van a vivir puede ser mucho más terrible que la que vivimos nosotros, porque a ellos se les abrió un mundo de oportunidades al cual no pudieron acceder. Hoy, las casas comerciales te dicen que la Nike es la zapatilla que tienes que ponerte, que tienes que tener un plasma en tu casa con un WII para jugar, pero esta generación no puede acceder a eso. ¿Y qué se genera con eso?

Una desesperanza terrible. Estoy segura que si se ahonda un poco más en estos cabros delincuentes o drogadictos, lo que encuentras es desesperanza, como las familias del terremoto. Y eso es terrible. La gente tiene una angustia: cuando te sientas a hablar con una pobladora, ella empieza tirándote tallas, pero al final termina llorando. Es la angustia de no poder comprar un uniforme, de no poder acceder a las zapatillas Nike que el cabro quiere, la angustia de que el marido gana 160 lucas y a fin de mes tiene que pagarlas todas en el negocio donde piden fiado. Esa es la pobreza que Chile no debería tener, porque es por falta de oportunidades. ¿Cómo se generan las oportunidades?

En la medida en que generamos espacios de participación. En la medida en que la familia, en vez de reclamar en

sabía usted que: … Los milicos en huelga de hambre querían volver al régimen. (Ramón Lucas)

la casa porque el consultorio es de mala calidad, vaya y lo haga en una reunión con las enfermeras. Así se generan oportunidades. A mí me duele cuando la pobreza se mimetiza, cuando a un par de cuadras cachai quién es pobre y sabí que lo es porque anda con los hombros encorvados, baja la vista, pide por favor o no tutea a nadie. Chile ha hecho que las familias más pobres nos sintamos pésimo. Si el cabro es feliz cuando tiene un gorro Nike: ¡¡¡un gorro Nike!!! Tú puedes decir que el cabro no tiene prioridades en la vida, pero lo cierto es que nunca las ha tenido: no sabe cuáles son sus prioridades porque en su vida todo los demás han decidido por él, pero sí ellos deciden se van a dar cuenta que no es importante la zapatilla Nike. Es ahí donde tenemos que apuntar.

MINEROS Y LIDERAZGO

¿Está tomando fuerza el movimiento social?

Tiene que tomar fuerza, porque si no estamos jodidos. Nos hemos juntado con agrupaciones de pescadores, clubes deportivos, entre otros, y hemos llegado al consenso que hay que agruparse y hacer presión porque si no las cosas no van a cambiar. Hay que ser capaces de mirar al otro, de no ser mezquino, de preocuparse por cuánto va a ganar mi comunidad.

nuestro metro cuadrado. ¿Qué cosas han tenido que cambiar los dirigentes?

Por ejemplo, erradicar del vocabulario de las familias más pobres el “tío” y la “tía”. Tú identificabas a las familias más pobres simplemente porque te decían “tío”, incluso si eras un pendejo. Eso te pone a un nivel distinto porque ya te hace inferior. Erradicarlo fue difícil porque la gente estaba acostumbrada, porque era señal de que me ibas a escuchar, porque al decirte “tío”, tú ibas a tener una responsabilidad sobre mí. ¿Las autoridades los subestimaban por eso?

Sí, las autoridades tienden a subestimar la inteligencia del pobre. Pero la gente desde la precariedad del lenguaje tiene muy claro lo que le pasa en la vida. Hay que educar, pero también es importante entender el idioma, porque si no somos capaces de entender cuando una señora dice “estoy angustiada, qué hago”, no vamos a ser capaces de entender jamás lo que la gente quiere. Hacer un plebiscito no es escuchar a la gente, hacer una reunión con ellos tampoco, porque las políticas sociales deben ser planificadas y ejecutadas por las personas. Sólo así funciona la cosa. Hoy, la gente no sabe nada más que hacer que pedir el bono de fin de año. Hay una dependencia de la familia pobre

“A esta generación, la que hoy está en cuarto medio, la sacrificamos. Y la pobreza que ellos van a vivir puede ser mucho más terrible”. Este resurgir tiene que ver con que Piñera sea Presidente.

con el Estado, ¿qué pasa con la voluntad en esos casos?

Esto venía de antes. La Presidenta potenció mucho estos movimientos. Cuando vimos que una mujer podía ser Presidenta, cuando vimos que le ponía corazón a lo que hacía, la gente se dio cuenta que podía meterse en esos espacios. La política habitacional fue clave para que la gente se organizara y lo que hay que hacer hoy es fortalecer el tejido social. Pero el movimiento se está levantando fuerte y ojalá podamos tomar a los dirigentes de las aldeas, ojalá los mineros cuando salgan no sólo se transformen en el chiche bonito del gobierno, sino que esa experiencia de organización sea un ejemplo. El movimiento social está prendiendo fuerte, se está ganando espacios y está siendo reconocido.

Durante muchos años las familias recibimos mucho, la caja de mercadería, los subsidios, que en definitiva si se los quitas ahí sí que los matas de hambre. Al final nos acostumbramos a que nos dieran porque eso era lo que había y si tú no aceptabas eso, no tenías nada. Las políticas habitacionales fueron construir, sacar y que vivan, sin importar cómo vivías. Pero si esa olla común hubiese venido con una herramienta, hubiese sido muy distinta la vida de esa familia. Pero también hay que modernizarse, porque existen miles de talleres a los que la gente puede acceder, pero están fuera del mercado laboral. Tú vas a los campamentos y tienes costureras, reposteras, peluqueras, gasfiters y electricistas. Esas son las profesiones de las familias más pobres. Pero si vas al barrio chino, te puedes comprar con 10 mil pesos ropa para vestirte, pero la costurera no puede comprar género para hacer vestidos con esa plata y no puede competir. Hoy, todo el mundo hace pan amasado o cosas para vender, entonces el mercado está saturado y las vecinas se venden entre ellas. El viejo gasfíter... ya no, si hasta el Homecenter te dice “hácelo tú mismo”. Entonces de qué sirve la labor de ese señor. De nada, porque a nosotros siempre nos enseñaron las labores menos importantes.

¿Hay una nueva hornada de dirigentes sociales?

Esta labor ha cambiado. Cuando decidí ser dirigente social lo hice porque creí que era tiempo que nos hiciéramos cargo de las cosas, porque donde yo vivía los dirigentes tenían cincuenta o sesenta años y se limitaban a hacer la reunión periódica y a ir a buscar los juguetes a la municipalidad. Hoy, hay una nueva camada de dirigentes sociales y nos estamos capacitando. Estamos buscando cómo ser mejores líderes y creo que nos dimos cuenta que con la lucha armada no se consigue nada, de la misma forma en que no pasa nada si nos quedamos en

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Viva la diferencia

LA CEGUERA (a propósito de la justicia militar) Por Claudio Fuentes S. • UDP

E

Sábado 25 de septiembre, Alameda, Marcha por la diversidad sexual.

l 2001 tuve una oportunidad única de acceder a los archivos de los tribunales militares. Mientras realizaba mi investigación de doctorado, me surgió la siguiente inquietud: ¿cómo una institución como la policía, acostumbrada a reprimir la protesta social, podía adaptarse a un contexto democrático respetando los derechos? La intuición decía que aquello no era posible instantáneamente. Me llamaba la atención la situación por dos motivos. Primero, las autoridades de gobierno desde 1990 y hasta esa fecha, insistían frente a requerimientos internacionales que las denuncias por violencia policial eran procesadas por los tribunales militares del país y que se estaban haciendo esfuerzos por reformar dicho fuero. En efecto, se presentaron proyectos de ley en el Congreso, pero ninguno de ellos prosperó. Pero, en segundo lugar, tampoco el tema encontraba mucha atención en las organizaciones de derechos humanos. Se contabilizaban pocos casos de abusos cometidos en democracia. En los archivos—que los reactualicé en el año 2004— sistematicé poco más de 6 mil casos de violencia policial presentados ante los tribunales militares sólo en la zona central de Chile. A estos casos se han dedicado preferentemente las cortes militares en democracia. En otros términos, en promedio cada día en la zona central se presentan poco más de dos denuncias en contra de Carabineros bajo el rótulo de “violencia innecesaria”. Los abogados de la Corporación de Asistencia Judicial me indicaron en su oportunidad que ellos presentaban casos donde existía evidencia médica de maltrato pues era muy difícil obtener un fallo favorable en la justicia militar. Su percepción era correcta. Del total de causas cerradas al año 2004, el 92,8% había sido sobreseído, y sólo en el 3,2% de los casos se había producido un fallo favorable a la víctima de violencia. Generalmente, un policía no superaba los 60 días de arresto por estos delitos. En cambio el 12% de los civiles procesados por agresiones a Carabineros terminaría con seguridad en la cárcel y con penas de más de un año, en promedio. Me interesaba conocer quiénes eran los denunciantes. Indagué en una muestra de poco más de cien casos presentados en Santiago. En la mayoría, se trataba de hombres, jóvenes, de estrato socioeconómico bajo. La denuncia se presentaba por abusos cometidos en comunas populares, en la vía pública y con resultado de contusiones. El traslado de las víctimas a un hospital no era inusual y, en un alto porcentaje de los casos, la policía denunciaba también haber sido objeto de agresiones. No contento con estos resultados, decidí socializar la información. A través de una página web creada para tales efectos, informé del problema que implicaba este aumento de denuncias en Chile y las dificultades de la justicia militar. Envié en dos momentos un email a congresistas, Carabineros, orga-

nismos de DDHH nacionales e internacionales, autoridades de gobierno y medios de comunicación. Recibí solo tres respuestas. La primera, del departamento de comunicaciones de Carabineros diciéndome que estudiarían el tema (nunca más supe de ellos). La segunda, de Amnistía Internacional (sede Londres) indicándome que utilizarían las cifras. La tercera, del Departamento de Estado de EEUU, solicitándome autorización para incorporar los resultados en su informe anual de DDHH (cuestión que ocurrió en febrero de 2002). En Chile, el tema sólo alcanzó notoriedad cuando EEUU publicó su informe. La reacción, sin embargo, fue una fuerte crítica de los actores políticos de la época hacia la “intervención indebida” de EE.UU. en asuntos internos. Ese año, Informe Especial de TVN utilizó la información en uno de sus programas, aunque ello tampoco generó las condiciones para un cambio en la legislación. Se necesitó de muchos arrestos y una huelga de hambre para colocar el tema de la reforma como hoy sucede. Varios informes de Naciones Unidas y centros universitarios en Chile habían advertido insistentemente sobre la amplitud de atribuciones de la justicia militar. Estas cortes terminaron dirimiendo la conflictiva relación entre la policía y la civilidad. Y aquello en cualquier democracia es objeto de cortes civiles. Pero, a mi juicio, la pregunta relevante es otra: ¿impactará el cambio legal en el comportamiento de la autoridad pública? Mejores condiciones de debido proceso debiesen en teoría forzar a que los actores del sector justicia cuiden de mejor modo los procedimientos—y ello incluye a la policía. No obstante, el problema es que son muy pocos los actores sociales e institucionales que se preocupan por hacer valer los derechos de los más desposeídos. Si proyectamos las cifras vigentes hasta el año 2004, es probable que más de 10 mil casos hayan sido presentados ante la justicia militar denunciando violencia policial. ¿Cambió algo en estas últimas semanas que nos hará más receptivos a la injusticia que no se quiso ver en los últimos 20 años? Un cambio legal no necesariamente implicará un nuevo comportamiento. Así, el tema de fondo no es la ley, que está en vías de su reforma. La cuestión sustantiva se refiere a la relación entre la autoridad pública (que ejerce el monopolio de la fuerza en una democracia) y la población (que espera ejercitar sus derechos). Por esta razón, la reforma a la justicia militar requiere de un código de convivencia urbana que regule procedimientos y promueva el respeto por los derechos en la relación entre policías y ciudadanía. El gran problema del Chile actual es que superada crisis de los huelguistas los más desposeídos de nuestra sociedad retornarán a la invisibilidad y, por lo tanto, continuarán aquellas denuncias de gente anónima. Porque en tiempos normales las instituciones y los actores tendemos a la ceguera.

Foto: Alejandro Olivares 14

sabía usted que: … Pellegrini es alérgico al merengue. (Carlos Sánchez)


Adelanto

La traición de Fidel Mañana viernes llega a librerías “Bachelet en tierra de hombres”, de la periodista Patricia Politzer. Se trata del primer libro sobre el gobierno de Bachelet que se publica tras la finalización de su mandato. Acá, adelantamos el capítulo donde se aborda el bullado viaje que la ex presidenta hizo a Cuba.

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on total profesionalismo —sin jamás haber sido consultado al respecto—, el canciller Alejandro Foxley fue el vocero oficial de la gira a Cuba desde su polémico anuncio hasta el desengaño final tras la cruel estocada de Fidel. Michelle y su comitiva de políticos, empresarios, científicos y artistas llegaron a La Habana la noche del martes 10 de febrero de 2009. En Chile no sólo se levantaron críticas desde la oposición sino también en el oficialismo. Se le reprochaba ácidamente que insistiera en visitar aquella dictadura y que ni siquiera contemplara una reunión con los disidentes, condición explícita del protocolo cubano para concretar la invitación. Las intensas negociaciones de Fernando Ayala y del embajador chileno en la isla, Gabriel Gaspar, sólo obtuvieron el beneplácito para conversar con el cardenal Jaime Ortega. Esto no fue suficiente para el Consejo Nacional de la DC, que pidió a sus parlamentarios rechazar la invitación para acompañar a la Mandataria. Los esfuerzos de Ayala y otros personeros de gobierno lograron mantener en la comitiva sólo a un invitado democratacristiano, el diputado José Miguel Ortiz. También hubo fuego cruzado entre los intelectuales

Por Patricia Politzer bel y Ángel Parra junto a Álvaro Henríquez. El propio Raúl Castro llegó a buscarla en medio de un operativo de seguridad que sólo contemplaba el traslado de la Presidenta, sin acompañante alguno. Fue una hora y media de entrevista, Michelle salió radiante. Destacó ante la prensa que Fidel estaba muy activo y que mantenía su memoria privilegiada para manejar datos y detalles. Más allá de sus palabras, su emoción se transmitía en sus gestos animados, la sonrisa satisfecha y el rostro feliz. Aquella noche, en la casa del empresario chileno Max Marambio —socio del gobierno cubano en la pujante empresa de alimentos Río Zaza—, la Presidenta, el canciller Foxley y un selecto grupo festejaban el fin de una visita que todos calificaban de impecable. Sólo faltaba el almuerzo de despedida que le daría Raúl Castro al día siguiente. Marambio y su mujer, Esperanza Cueto, recibían a los invitados en el jardín de una hermosa mansión de los años cincuenta ubicada en el barrio Miramar. Era un encuentro entre amigos, sólo dos mesas ubicadas junto a la piscina, donde tres músicos animaron la velada a ritmo tropical para que todos cantaran y bailaran obviando cualquier protocolo.

Castro respaldó la demanda marítima de Bolivia, sosteniendo que hace cien años ese país sufrió “una humillación histórica” y aludiendo a la “oligarquía vengativa y fascista” de Chile. Michelle no dijo nada. porque Bachelet sería invitada de honor en la inauguración de la Feria del Libro de La Habana. Escritores como Jorge Edwards y Roberto Ampuero hicieron hincapié en la censura que los afecta en la isla, pero la mayoría optó por participar gustosa del encuentro con sus pares cubanos. A pesar de los sinsabores previos, Michelle partió contenta. El viaje le hacía ilusión, ningún Presidente chileno había llegado a Cuba desde los tiempos de Salvador Allende. Cumplió con todas las tradiciones, llegó a la Plaza de la Revolución para honrar con una ofrenda floral a José Martí, alabó los niveles de salud de la isla, visitó el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, criticó el embargo estadounidense, se juntó con el cardenal Ortega y sostuvo una larga audiencia privada con el Presidente Raúl Castro. Todo esto, con el tradicional trasfondo de incertidumbre de no saber si sería o no recibida por Fidel, y con el misterio de no saber ni cuándo ni cómo. Durante el segundo día, cerca de la una de la tarde, cuando participaba en un homenaje a Salvador Allende, llegó el momento…: por fin el comandante la esperaba. Abandonó rauda el lugar, tratando malamente de pasar inadvertida, mientras cantaban los hermanos Isa-

La mayoría eran viejos conocidos de aquella apasionante década de 1960 como la Jupi, los embajadores Fernando Ayala, Gabriel Gaspar y Juan Gabriel Valdés, los senadores Carlos Ominami y Jaime Gazmuri, el editor Pablo Dittborn y hasta el presidente de los empresarios, Rafael Guilisasti. A ellos se unían algunos más jóvenes como el director de The Clinic, Patricio Fernández, y el diputado Marco Enríquez-Ominami, quien había inaugurado un parvulario con el nombre de su padre, el fundador del MIR, Miguel Enríquez. Entre los pocos cubanos presentes estaba el hijo mayor del comandante, el científico Fidel Castro Díaz-Balart, acompañado de su mujer. Michelle lo había conocido un par de años antes en Chile, cuando —como físico nuclear— participó en la inauguración del Centro de Estudios Científicos de Valdivia. En medio de la cena, apareció espontáneamente el canciller cubano Felipe Pérez Roque junto a su mujer, Tania Crombet. No sólo venían a compartir los festejos sino que traían las fotos de la Mandataria durante su estadía, incluyendo por cierto las que se tomó con Fidel. Todos opinaban y seleccionaban las mejores imágenes, riendo y haciendo bromas. Tal era la amistad y la alegría que, por unas horas, has-

sabía usted que: … El Transantiago es tan malo que la próxima empresa que ingresa al sistema se llama Belcebús. (Carlos Sánchez)

BACHELET EN TIERRA DE HOMBRES Patricia Politzer Editorial Debate, 2010 200 páginas, $12.000.

ta Guilisasti olvidó su representación del gremio y su rango de gran empresario vitivinícola para contagiarse con el nostálgico ambiente y recordar su militancia en el MAPU y sus encendidos discursos de entonces. Era como si los tiempos de la revolución estuvieran en pleno apogeo y no al borde de su triste y solitario final. Pero la realidad no se hizo esperar. Sorpresivamente, la periodista Paula Walker se acercó a la Presidenta para informarle sobre la última de las «Reflexiones del compañero Fidel», como llaman a sus recurrentes columnas de opinión. Bajo el título «Encuentro con la Presidenta de Chile Michelle Bachelet», Castro respaldó la demanda marítima de Bolivia, sosteniendo que hace cien años ese país sufrió «una humillación histórica» y aludiendo a la «oligarquía vengativa y fascista» de Chile. Michelle no dijo nada. Foxley y la Jupi se pusieron nerviosos, conscientes del vendaval que se aproximaba. Al cabo de unos minutos, la Presidenta simplemente abandonó el lugar. A la mañana siguiente, la noticia corría de boca en boca, aumentando la tensión y la rabia. La comitiva se dividía entre quienes proponían una respuesta demoledora y los que preferían el tono conciliador. Michelle no hablaría en suelo cubano, le pidió escuetamente a Foxley que reaccionara. El canciller descalificó los dichos de Fidel como opiniones personales de alguien que ya está retirado de la política. A pocos metros, en el almuerzo de despedida a la delegación chilena, Raúl Castro —en un acto sin precedentes— enmendaba lo escrito por su poderoso hermano. Al aterrizar en Santiago, Michelle manifestó su indignación con total energía, pero sabía que los reproches serían ahora mucho más duros que antes del viaje. Con esa opacidad propia de las dictaduras, apenas unas semanas más tarde el canciller cubano Felipe Pérez Roque, junto al vicepresidente Carlos Lage, fueron destituidos y acusados de traicionar a la revolución. Un año después, el empresario Max Marambio —quien vive en Chile— era procesado en Cuba por cohecho, malversación y estafa. Ni su popularidad interna ni su prestigio internacional sufrieron con este incidente, pero Michelle sintió una vez más el golpe de la traición.

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V

La columna sin rostro

oy a escribir esta columna sin dar a conocer mi identidad ni ninguna referencia que pueda dar luces sobre aquella. Ustedes tendrán que hacer fe de lo que digo y de mis motivaciones y no podrán preguntarme nada acerca de aquellas o cualquier otro dato que permita acercarse a mi individualización, a mi cercanía o lejanía con el tema a tratar, a los intereses envueltos en mis dichos, a si me pagan o no por decir lo que digo. No podrán saber ni preguntarme si tengo cercanía con quienes realizan afirmaciones similares a las mías, si son mis empleadores, si tengo alguna enemistad con quienes opinan en contrario. Más grave aún, mis dichos tendrán injerencia en lo que se decida sobre derechos fundamentales de otras personas, su eventual condena y privación de libertad. Los suyos, los de usted que me lee, ¿por qué no? Pero ahora rebata lo que digo, pruebe que es mentira, que es interesado o que no tiene fundamentos. Estos son los testigos sin rostro, uno de los medios de prueba fundamentales en los delitos de terrorismo o que así sean calificados. Se trata de personas que declaran ante el Ministerio Público y los tribunales con estos resguardos extremos, al punto que ni la propia defensa de quienes son acusados por ellos puede saber su identidad y todo lo que de ella se deriva. Y que no debieran ser permitidos en nuestra normativa ni sanción de delitos. En teoría, en nuestra actual legislación tal posibilidad no existe ni aún en la Ley Antiterrorista. Si bien en apariencia el artículo 16 de dicha ley lo permitiría, la interpretación más acorde con el respeto por los derechos fundamentales y el debido proceso debiera llevarnos a concluir que la restricción para conocer su identidad se refiere a personas ajenas al proceso, no a las partes que intervienen en él. Sólo podría entenderse, con una adecuada interpretación sistemática de las normas y de la historia de la

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ley, que están permitidos los testigos sin identidad durante la investigación y por tiempo limitado. Y esto es lógico, porque para que exista igualdad de armas, para que todos los ciudadanos podamos protegernos de acusaciones infundadas y arbitrariedades en la persecución, es imprescindible poder ejercer a cabalidad el derecho a defensa y exigir al investigador el respeto de ciertas normas básicas en el esclarecimiento de los delitos, por muy graves que estos sean. El Pacto de San José de Costa Rica reconoce el derecho a defensa, expresado en la concesión al inculpado del tiempo y de los medios adecuados para poder desacreditar las pruebas que presenta la parte contraria. Y así lo ha entendido la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que al declarar admisible la denuncia de los condenados en causas mapuches, Aniceto Norín y Pascual Pichún, señaló en el año 2006, que “además, [los denunciantes] argumentan que el Estado violó en perjuicio de las presuntas víctimas garantías judiciales fundamentales, como es el derecho de la defensa a interrogar adecuadamente a los testigos”. Uno podría, no es mi caso, compartir la necesidad de hacer excepción del Estado de Derecho si razones de eficiencia y eficacia en el logro de la seguridad lo justificaran. Sin embargo, en la práctica esto no es así, y ni en las condiciones más extremas han existido razones para dejar sin efecto normas fundamentales y que nos protegen a todos, pues no se han obtenido mejores resultados en las investigaciones ni se han resguardado mejor los intereses de los afectados. Sólo han permitido discriminaciones y afectaciones de derechos. Con el uso de una herramienta que perturba tan drásticamente el equilibrio necesario entre los intervinientes de un proceso penal, sólo se logra profundizar la inequidad que supone la falta de defensa para quienes son perseguidos y acusados por

por PAULA VIAL REYNAL DEFENSORA NACIONAL

el sistema. ¿Cómo defenderse de un fantasma? Es tal la prerrogativa que favorece a los testigos “sin rostro” que incluso en el caso que se demostrara que ha mentido en el juicio, no podría ser perseguido penalmente por falso testimonio pues no existiría forma de hacer efectiva esa responsabilidad en la práctica. Por otro lado, tampoco existen razones de seguridad para quienes pudieren aportar cualitativamente a la desarticulación de asociaciones delictivas que afecten severamente la seguridad, que pudieran justificar establecer estas antireglas pues para ello contamos en nuestra legislación y realidad con normas de protección para los testigos en casos de real peligro a su integridad, como en muchos otros países, como la relocalización, el cambio de sus identidades, protección policial especial, etc., y que se han aplicado y para las cuales el Ministerio Público cuenta con los recursos humanos y financieros. En la disyuntiva de favorecer el respeto de los derechos y garantías de todos los ciudadanos o privilegiar una seguridad ciudadana eventualmente amenazada, no todo vale. “Para erradicar una forma de delincuencia de las características del terrorismo, fenómeno que supone un ataque a las bases mismas del sistema democrático, no puede optar el legislador por supeditar los principios garantistas del Derecho penal contemporáneo a una hipotética “efectividad” de la intervención penal frente a ese tipo de delincuencia, de suerte que la excepcionalidad devenga justificada por la defensa del Estado de Derecho o de la democracia. El Estado de Derecho no es un fin en sí mismo sino un medio, y el mismo no puede defenderse mediante su negación[1].” [1](“LOS INICIOS DE LA LUCHA ANTITERRORISTA EN ALEMANIA”, Análisis de la legislación penal y procesal en las décadas de 1970-1980, Miguel Ángel Cano Paños, Investigador Ramón y Cajal. Universidad de Granada).

sabía usted que: ... Piñera gobierna con grandes titulares e infinita letra chica. (Leonardo Paredes)


Conozca al excéntrico Urban Blank

¿QUÉ HACE UN ESCULTOR SUIZO VIVIENDO HACE 50 AÑOS EN CHILE? Por Macarena Gallo • Fotos: Alejandro Olivares

Urban Blank (88) es un escultor suizo que lleva más de 50 años viviendo en Chile. Sobreviviente del bombardeo a la Academia de Arte en Munich durante la II Guerra Mundial, un día llegó a nuestro país buscando ¡a los incas! Acá fue descubierto por Nemesio Antúnez, quien lo incentivó a que expusiera en el MAC, pero a Urban siempre le ha gustado el bajo perfil, por lo que no le gusta mostrar sus obras, pese a que muchas de ellas se exhiben en los principales museos de Suiza. Aquí su historia, sus teorías “pepinas” y su visión de Chile. sabía usted que: ... El gobierno confunde indígena con indigencia. (Fernando Gajardo)

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A

l joven Urban Blank lo pilló la Segunda Guerra Mundial en la Academia de Artes de Munich. Un año antes, su papá le advirtió que no se fuera todavía de Suiza, que no quería que estallara la guerra con su hijo viviendo allá. Pero, porfiado, Urban pescó sus pocas cosas y se fue igual. Era pleno invierno y el día estaba gris, como presagio de lo que pasaría después. A Urban no le importó ni la guerra ni el frío. Era apolítico, como lo es todavía, no pertenecía a ningún bando, así que le daba lo mismo todo. Sólo quería dedicarse a pintar en silencio aunque estallara la guerra a sus pies. Quería cumplir su sueño de estudiar artes antes que se cumpliera el plazo para ingresar obligatoriamente al servicio militar en Suiza. Y fue así como a fines de 1942 un fuerte estruendo lo saca de un tirón de su cama. Estaban bombardeando la Academia. “Esa noche nunca la olvidaré. Estuvimos durmiendo ahí con otros compañeros en el subterráneo de la Academia hasta que nos despertó el síndico para decirnos que saliéramos a mirar, porque venían las bombas. Nos pusimos unos cascos de bombero, porque nos pagaban también para cuidar la academia de posibles incendios. La cosa es que en medio de las municiones de la defensa antiaérea vi un avión inglés muy cerca. De pronto ocurrió el bombardeo. Alcancé a bajar al subterráneo y guarecerme.

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Como fui el último en hacerlo, todos me preguntaban qué había visto. Pero quedé en shock y no pude decir nada”, relata hoy a The Clinic el artista. Urban no pudo hablar durante minutos de tanto miedo. Tenía la boca seca, la lengua bloqueada. Cuando se tranquilizó, pudo contar que cuando estaba a punto de salir a la calle, escuchó una fuerte explosión, que hizo volar del techo ladrillos y ventanas. “Fue un estruendo ensordecedor. Algo me hirió en el cuerpo, pero en mi estado de shock no sentí ningún dolor”. Como pudo, bajó al subterráneo para refugiarse. A las horas, subió con sus compañeros a ver cómo había quedado todo después del ataque. El cielo aún estaba cubierto de fuego. Todo estaba en el piso. Era un campo de batalla. Las ventanas estaban en el suelo, así como las esculturas. Y el olor a azufre era tremendo. Se fueron a dormir y cuando ya era de día, el panorama era mucho peor. Las casas destruidas y con camas colgando por cualquier parte. Fue como un terremoto grande. “La situación me recuerda a los mineros atrapados. Es cierto, yo estuve atrapado sólo una noche en el subterráneo sin saber nada, pero la sensación de encierro y sufrimiento debe haber sido lo mismo que debe estar viviendo esa gente en la mina. Son cosas que nadie comprende por qué suceden. Van más allá de lo racional”, dice. Al mes, Urban ya estaba de vuelta en el redil familiar.

ARTE RELIGIOSO Urban nació en un ambiente de carpinteros, que tallaban todo el día altares y esculturas de santos para la iglesias de Wil, su pueblo natal. Su papá tenía un taller de dos pisos en su casa, donde

sólo se trabajaba en madera, siguiendo la tradición medieval. Ahí, cuenta, había un pintor que hacía las pinturas en oro. “Cuando era niño, siempre flotaban moléculas de oro y nosotros las buscábamos en el aire: eran joyas para jugar”. Fue ahí

sabía usted que: ... Un concierto de Kenny G equivale a 7 horas de espera telefónica. (Sebas Ramírez)


Después del bombardeo a la Academia de Munich, cuando iba en un tren a Urban lo sacaron desnudo en pleno invierno. “Era para ver si tenía algo que ver con espionaje”, cuenta. donde le dieron ganas de crear. Cuando los trabajadores se iban a sus casas, Urban tomaba un cincel y probaba en el pie de un santo si era capaz de hacer lo mismo. A los 15 años, ya estaba haciendo esculturas con su papá. Fabricaba santos de su devoción. “Como todos éramos católicos y hacíamos esculturas

No se cambiaba de ropa nunca y se lavaba con agua de nieve. Pasaba todo el santo día en la Academia, obsesionado con estudiar la anatomía humana, algo que le haría cambiar su percepción del origen de la vida. Ese estudio surgió en uno de sus almuerzos mientras comía pepino. “Un día me comí uno y descu-

sia, en memoria de lo que vivió en la guerra mundial. “Yo mismo me sentía un peregrino. Y también, cuando hice el servicio militar en la frontera suiza hasta finales de la guerra en 1945, vi cómo los oficiales que tenían tanto orgullo venían como peregrinos para pasar la frontera y exiliarse en Suiza”.

“Todos los chilenos hablan rápido y es difícil entenderles a la primera. Y son muy humildes, sobre todo cuando uno no les entiende algo, porque piden disculpas”. de santos, se provocaba un ambiente de misticismo”, afirma. Por esos años, fue asistente del escultor Alfons Magg, quien le enseñó a trabajar con dimensiones monumentales. “Él me preparó lentamente para entrar a la Academia de Munich en su taller en Zurich, un taller no tradicional ni artesanal como el de mi padre, sino que más intelectual, lo que me provocó mucha inquietud. Con él aprendí mucho, me abrió otros mundos, a pesar que era bien dictador para enseñar. Me decía esta cosa se hace así y así”, cuenta. Antes de estudiar artes en la Academia de Munich, se fue a Roma a aprender sobre el arte clásico, el pre-cristiano y el renacentista. Tanto dibujó que se enfermó y estuvo a los dos meses, antes de lo pensado, de vuelta en la casa de sus padres. Y a los 19 años ya estaba viviendo y estudiando en Munich, donde lo pilló la Segunda Guerra Mundial y la historia que ya conocemos.

brí su corte transversal, una división de forma tríada, y me pregunté por qué esta división en tres partes. Pensé que si el pepino tenía su origen en una división en tres partes, el cuerpo humano también podía tener ese mismo origen. Fue así como empecé a estudiar la

Al termino de la guerra, retomó sus estudios en Munich, donde se hizo amigo de un norteamericano, con quien viajó en bicicleta desde esa ciudad a Roma para conocer más del arte sacro. Ese amigo le habló de los incas. Quedó alucinado. Aunque muy desfasado en el

PEPINOS Camino a Suiza, después del bombardeo a la Academia, cuando iba en un tren, a Urban lo sacaron desnudo en pleno invierno. “Era para ver si tenía algo que ver con espionaje”, cuenta. Le quitaron todos sus escritos y dibujos. Pero pudo entrar a Suiza. Un médico que lo vio le ofreció comida y vestimentas porque estaba flaco y con las ropas gastadas. Quiso darle la mano, pero el médico la rechazó. Probablemente pensaba que tenía alguna enfermedad contagiosa. En el tren que lo llevaría a su casa se vivía una realidad muy distinta a la de la Alemania en guerra. La gente estaba saludable, con buenos vestidos, mientras que a Urban se le traslucía el abrigo. Alguien lo reconoció y pensó que “yo era un milagro de la guerra”. Cuando llegó a su casa, lo esperaba su familia con la mesa servida llena de comida. Pero no quería comer tanto. “A partir de ese momento, quise vivir una vida simple, sin ostentaciones”, dice. No quiso comer más con su familia y sólo aceptaba que le llevaran alimento a su taller. Lo tomaron por loco. Se dejó crecer el pelo y la barba. A su hermana Cecile le daba vergüenza tener un hermano a quien todos apuntaban con el dedo en la calle. Lo obligó a cortarse el pelo y a almorzar en la mesa familiar. Aceptó a regañadientes y con la condición de que no le ofrecieran carne. Sólo vegetales. Esta nueva forma de vida la había adquirido un poco antes de la guerra, cuando estuvo viviendo como eremita. En ese tiempo sólo se alimentaba de ensaladas de rábanos muy picantes que lo hacían llorar de tan fuertes que eran.

les, y yo sólo tenía mi pasaporte, pero la gente estaba por mí, así que la policía me molestó nomás. Es que era muy hippie, me gritaban desde la construcción ¡Fidel Castro!, porque tenía barba cuando nadie la llevaba así. Cuando pasaban por el centro, se persignaban porque pensaba que era ¡Cristo!, cosa que me pasa hasta hoy”, cuenta como talla. Como acá no había futuro, comenzó un peregrinar que lo llevó a México, Alemania y Suiza. En su país le ofrecieron hacer clases de dibujo en la Aldea de Pestalozzi, un refugio para niños de todo el mundo víctimas de la guerra. Hizo clases durante 12 años, decidiendo que su misión sería educar para que las futuras generaciones no volvieran a repetir las atrocidades de la guerra. Cuando jubiló, no lo pensó dos veces y se vino a hacer clases a Chile, pero siempre volviendo cada cierto tiempo a su tierra natal. Acá encontró a su pareja, una artista 40 años menor, con quien lleva más de 18 años. “Eso le dio más sentido a mis días”, dice. Comenzó a mostrar su trabajo en el Parque Forestal, donde fue descubierto por Nemesio Antúnez. A pesar que vive hace más de 50 años en nuestro país, Urban es desconocido en el circuito artístico. Más se conoce su obra en su patria, donde le han rendido una serie de homenajes y sus esculturas son parte del patrimonio de su ciudad natal. “Mis raíces están en Suiza y aquí mis experiencias educativas. Por otra parte, Chile y Suiza tienen parecidos, por ejemplo tanto allá como acá domina el uso de la técnica y se hace muy difícil hacer camino aparte”. ¿Le ha sido difícil llevar una vida simple acá en Chile?

-No tanto, pero se ha ido poniendo más difícil. Por ejemplo, antes yo podía buscar madera para mis obras, ahora las botan directamente a la basura. Ahora todo es más plástico. Explicación de la teoría del pepino, incluída en el libro "Urban Blank, Existentia Fluxa", publicado en abril de 2001, donde se recoge una entrevista en profundidad al escultor.

anatomía, desde el punto de vista de la ciencia de las partes o de las capas, para sentir y encontrar el camino del desarrollo de los huesos desde adentro hacia fuera”, trata de explicar. Luego agrega: “así, el extendido esqueleto, durante su estado embrionario, con la cabeza metida entre ambas alas de la cadera, proviene de la esfera. Las orejas y las caderas son las dos partes y la cabeza es la tercera, al igual que al observar un corte transversal de pepino. Confirmé mi teoría”. También llegó a comparar los pepinos con la arquitectura de las iglesias. “Este estudio me sirvió para darle un orden al caos que tenía producto de la guerra, y además cuestioné el origen religioso y espiritual de la vida que me había enseñado mi padre”, relata. En Suiza, todo el mundo quería que contara su experiencia en la guerra como sobreviviente entre medio de tanta miseria y muerte. Un grupo de jóvenes lo invitó a clases de dibujo en Hofgesellschaft para que narrara todo. Urban estaba más interesado en contar sobre su vida vegetariana y su teoría pepina que de hablar de la guerra. Por esos años realizó una de sus obras más conocidas en Suiza, llamada “El peregrino”, ubicada en las afueras de una igle-

sabía usted que: … Habiendo lengua y dedo, en la impotencia no creo. (Jimena Marcela)

tiempo y en el lugar, aterrizó en Chile en 1957 buscando ese paraíso.

EL CRISTO SUIZO En Chile, le llamó la atención la ruralidad de la capital. “Andaban vacas por todos lados. Era más campestre. Ahora los autos reemplazaron a las vacas”, sostiene. Acá tomó contacto con el Colegio Suizo, para el que le hizo una escultura de un oso y aprovechó el tiempo de ingadar en la cultura incaica. También logró exponer sus obras en una muestra y hacer clases. El golpe militar lo pilló haciendo trámites en nuestro país. “Tenía que sacarle el carné a mi hija en Investigaciones, donde había una larga cola, y ahí nos dicen que hay un golpe militar, que el país ha sido tomado por las armas y que estaba hablando por la radio Allende. Tristemente pasan cosas así”, recuerda. En ese tiempo, lo discriminaron por su apariencia de hippie y su vida mística, algo que le importaba un rábano. “Una vez estaba pintando en la calle y la gente se juntó para verme trabajar, entonces llegaron muchos policías, porque no querían que se juntara gente. Le tenían miedo a las aglomeraciones, porque podían provocar manifestaciones contra el régimen. La cosa es que me piden pape-

Contra eso usted se ha empeñado en usar sólo cincel y martillo para trabajar, como a la antigua…

-Así trabaja un escultor desde el tiempo de los griegos. La gente que usa fierros y los funde, para mí no está bien que se haga llamar escultora: son constructores. Con el ruido de la sierra no podría concentrarme, pensar sobre mi vida y conseguir la tranquilidad para crear. ¿Y del arte chileno, qué piensa?

-Fui amigo de Marta Colvin y Segio Castillo, pero no es posible un arte nacional. Uno habla de arte suizo, pero eso tiene sentido sólo hasta la frontera de Suiza. Lo mismo pasa acá. A pesar que lleva viviendo harto tiempo en Chile, su español es bien precario.

-¿Cómo? No se le entiende mucho cuando habla.

-Es que hablas muy rápido, pero no sólo tú, sino que todos los chilenos hablan rápido y es difícil entenderles a la primera. Y son muy humildes, sobre todo cuando uno no les entiende algo, porque piden disculpas. No son como los alemanes, a quienes no les importa si uno no entiende nada. Pero más allá de eso, ¿por qué no aprendió bien el español?

-Es que nunca lo estudié. Lo he ido aprendiendo escuchando. Me gusta mucho el español, pero las palabras no son tan importantes para mí. 19


EXCLUSIVO. LA MESA DE

The Clinic tuvo acceso a una de las sesiones de la mesa de diálogo instalada en el Cerro Ñielol para resolver de una vez por todas el conflicto mapuche. En una conversación franca y directa, autoridades de gobierno, líderes mapuches y representantes de las fuerzas vivas de la sociedad expresaron sus planteamientos y buscaron puntos de encuentro más allá de las divergencias generadas por una historia de abusos, incomprensión y silencios.

Ya, saquémonos las máscaras de una vez por todas. ¿Qué es lo que quieren?

5 millones de dólares, concesiones para casinos como en Norteamérica y camionetas.

¡Camionetas! Están locos

Tranquila, intendenta, lo que piden es razonable.

La Iglesia cree que...

Cállese, violador de niños, esto es entre ellos y nosotros.

¿Y para qué nos llamaron? Eso mismo me pregunto yo.

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TheClinic

sabía usted que: … El hoyo que dejó Ajenjo era el Plan EFE. (Víctor Aliaga)


DIÁLOGO POR DENTRO Hagámosla corta. El dinero en efectivo, lo de los casinos que lo vean los abogados y las camionetas de aquí al viernes

¿Y ustedes bajan la huelga de hambre y se comen toda la papa?

¿Cómo que qué huelga de hambre? La que nos tiene sentados acá toda la semana con el culo partido

¿Qué huelga de hambre?

¡Puta la hueá! Padre, ¿dónde están los representantes de los mapuches en huelga de hambre? No tenemos nada que ver con esa huelga. Nosotros somos mapuches independientes. Votamos por el Sí. Creemos en la libre empresa

Ahora vienes a mí, mal agradecido. ¡Chúpala!

La concha. ¿Dónde está Hinzpeter?

En la mina, sacándose fotos con la perforadora.

¡Pa- dre! Cagamos sabía usted que: … La principal causa del divorcio es el matrimonio. (Martín Basch)

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Así es el gobierno de los mejores

DIRECTORA REGIONAL DE CULTURA NO TENDRÍA CERTIFICADA SU EDUCACIÓN MEDIA

Mariana Silva Cutbill fue designada Directora de Cultura de la V Región sin contar con su licencia de educación media al día. Hoy, tiene a la Fiscalía Local de Valparaíso y a la Municipalidad de La Calera encima investigándole el currículum vítae.

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xtrema rapidez en la emisión de certificados de licencia de educación media y adulteración de documentos públicos son las dos pesadillas con las que lidia actualmente la Directora Regional de Cultura de la V Región, Ruby Mariana Silva Cutbill. Nombrada en el cargo en abril de este año por el ministro Cruz-Coke, el currículum vítae de Mariana Silva indicaba que había cursado su enseñanza básica y media en el colegio Nuestra Señora del Huerto de Quillota. Sin embargo, por haber residido treinta años fuera de Chile, se hacía necesaria una certificación de los estudios, la que se emitió en mayo, indicando que Silva Cutbill había obtenido su licencia de segundo nivel de educación media a través de un examen de validación de estudios en la Escuela Villa Florida de La Calera. Para el diputado PRSD, Alberto Robles, esta certificación está llena de irregularidades. -En un documento de La Calera se informa que esta señora se presentó la misma semana en que estaba en comisión de servicio en Juan Fernández a pedir examen libre para tener la validación de enseñanza media en Chile. Durante todo el proceso hasta que es entregado el certificado, ella nunca está presente en La Calera, por lo tanto hay sólo un día o dos en que pudo haber dado todos los exámenes que validaban la entrega del certificado, y en una fecha bien posterior a la que ella asumió el cargo, diciendo que tenía todos los certificados-, explica el diputado, quien presentó la denuncia en la Cámara de Diputados.

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-Me parece que hay un tema extraordinariamente delicado. El Presidente Piñera planteó que iba a gobernar con la gente en términos de excelencia, y uno está mirando que hay un tema extraordinariamente complejo- aseguró el diputado al realizar la denuncia en la Cámara, solicitando a la Fiscalía Regional de Valparaíso la investigación por posible delito de adulteración de documento público y delitos afines, además de pedir al ministro de Cultura que informe si tuvo en consideración “el que esta persona no tenía los estudios necesarios para ser nombrada en el cargo, y a Contraloría Regional para que investigue estos hechos que me parecen muy graves”.

CARGOS DE CONFIANZA Los certificados en cuestión son necesarios para ostentar el cargo de Silva, puesto que además de ser necesario acreditar la educación básica, las normas sobre cómo se fijan los cargos y grados para el Consejo Nacional de la Cultura exigen como requisito para los cargos de confianza poseer título profesional de una carrera de a lo menos 8 semestres como mínimo, o bien, experiencia calificada en ámbitos afines al cargo. El currículo de Silva Cutbill indica que posee el título de Bibliotecaria Bilingüe, en el instituto norteamericano Bunkerhill Community College de Boston, carrera que actualmente no figura en la oferta de cursos del instituto. Su experiencia laboral indica que fue profesora básica en Quillota, bibliotecaria en Boston, donde además fundó una empresa de limpieza y un hotel para estu-

Por Ana Rodríguez

diantes extranjeros. Luego construyó el Hotel Boston en Quillota, creó una Reserva Ecológica de 400 hectáreas en el Fundo El Grillo y realizó campamentos de verano para niños de Puchuncaví, La Cruz y Quillota. La denuncia del diputado Robles activó una investigación por el delito de adulteración de documento público, a cargo de la Fiscalía Local de Valparaíso. Además, la Municipalidad de La Calera está investigando la emisión de los certificados en cuestión. “Hubo un problema con la velocidad de la entrega de los certificados, la encontramos bastante acelerada. Lo que nos llama la atención es que se hizo más rápido que lo acostumbrado, lo que no es un delito, pero nos llamó la atención”, asegura el alcalde de La Calera, Eduardo Martínez. Además, asegura el alcalde, “al parecer hay unas pruebas distintas que se tomaron. Se tomó como cuarto medio laboral y no como reconocimiento de sus estudios”. Martínez explica que el cuarto medio laboral tiene menos exigencias, puesto que reúne todas las áreas temáticas en una sola prueba. “Es distinto respecto al cuarto medio educacional, que tiene la capacidad de reconocer cuarto medio como rendido para poder seguir estudios superiores. El cuarto medio laboral sólo sirve para trabajar”, dice Eduardo Martínez, quien asegura que la investigación debería concluir en unas tres semanas más. Consultada por The Clinic, Mariana Silva aseguró que el asunto “ya está zanjado y sacramentado” y que cualquier cosa “la mantengamos al tanto”.

sabía usted que: …Tres de cada dos personas no se dan cuenta del error. (Marcelo Torres)


Por Guillermo Machuca

EL DIONISÍACO LECHUGUINO A Bruno Vidal, el que es

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n el The Clinic de la semana pasada, Bruno Vidal (buen poeta, aunque desastroso prosista) inicia su ataque a mi artículo de la semana antepasada (“Artistas ONG: por un arte descafeinado”) con las siguientes impresiones personales, llenas de ternura, extraídas de su lechuguina sabiduría existencial: “Mi experiencia en el género humano, no he tenido otra, me resulta alentadora, con creer en la resurrección de la carne, ya me siento en la gloria, y me aseguro una estadía en el orden temporal a buen prove-

ba el compañero Allende), los habanos, la buena mesa, los paisajes, sobre todo en invierno, excepto aquellos dibujados por los calurosos veranos en el campo y en la playa, llenos de insectos, niños chillones y mal educados, veraneantes sucios, pendejos carreteros y agrandados, calles atestadas de autos... ¿Ves? Yo también sufro y gozo como la mayoría de las personas, a pesar de ser un crítico o “un compadre al que se le pasó la mano” (como dionisíacamente dices en tu artículo de la semana pasada). Pero me olvido de algo: se trata, en el fondo, que el

¿Un poeta dionisíaco de primera antigüedad que se ofusca porque alguien ironiza la figura del artista onda Hogar de Cristo o activista tipo ONG? ¿Qué le pasó? ¿Se nos puso mamón, grave, bondadoso? cho, pese a todos los dolores me siento agradecido, veo lo bonito de la vida, disfruto de una buena comida, de un vaso de agua (…) todos los santos días al poder lavarme la cara y dándome una ducha siento que soy premiado”. Contrariando la sensata opinión de algunos amigos en el sentido de no contestar las hormonales expresiones del referido prosista amateur, he optado por escribir este texto más por piedad que por ofuscación. Se trata de un asunto de caridad. El lechuguino en cuestión se encuentra al parecer necesitado de afecto o cariño; requiere de una urgente ayuda en términos de visibilidad. Necesita ser contestado. Este exótico defensor dionisíaco del arte ONG no es el único en saborear las cosas de la vida. Yo también. Por ejemplo: me gusta la televisión, el cine, el fútbol, las mujeres, el alcohol (en particular el Chivas Regal 12 años, el mismo que toma-

director de este Comité (que así se llama la sección que escribo) estaría -como la mayoría de las personas críticas- aquejado de un profundo resentimiento. De un “resentimiento gratuito" (cuestión absurda: todo resentimiento es producto de un dolor necesario). Dicho malestar vendría peligrosamente a contaminar la pureza de este (según sus sabias palabras) idílico pasquín. Súper dionisíaca tu aprehensión. ¡Por favor! Aclaración que no deja de ser curiosa, por no decir patética, viniendo de alguien que se autodefine como “un poeta dionisíaco de primera antigüedad”. ¿Un poeta dionisíaco de primera antigüedad que se ofusca porque alguien ironiza la figura del artista onda Hogar de Cristo o activista tipo ONG? ¿Qué pasó con el poeta que nos había dejado perplejos con frases como esta: “Un poeta maldito no se corta las venas, se baña

sabía ustezd que: … El juez Carroza se cree la muerte. (Mario Tapia)

con la sangre de los caídos”. ¿Qué le pasó? ¿Se nos puso mamón, grave, bondadoso? Pero en este caso hay que entender una cosa: que a la larga se trata (como siempre se dice a modo de excusa) de figuras literarias. El baño con la sangre de los caídos no debe ser entendido de manera literal. Bajo esta lógica, se puede perfectamente homenajear, premunido de un fascismo cristiano, desde Pinochet o el Mamo Contreras hasta Diamela Eltit o Karl Marx. En lo personal, debo admitir que no me agradan ni los poetas de los victimarios ni los artistas aquejados de vanidad piadosa (prefiero, mil veces, a Hitler o Sor Teresa de Calcuta, ¿me explico?). Otra cosa: la supuesta honestidad y valentía implicada en el hecho de dar nombres (¡con apellidos!). Citemos tu autoritaria manera de exigir nombres: “Mire señor Guillermo Machuca, lo encaro, diga los nombres”. Fuera de lechuguino nuestro poeta peca de catete y majadero. Al parecer no entendió las citas de Nietzsche respecto a que a veces no había necesidad de dar nombres. No se trata de estar exponiendo todo el tiempo a la gente. Lo que le molesta, en el fondo, al poeta dionisíaco defensor del arte ONG u Hogar de Cristo, es que otro tenga la posibilidad de desarrollar ideas generales en desmedro del placer patológico, lleno de sadismo, que supone observar el rostro torturado del acusado o interpelado. “Señor Guillermo Machuca, lo encaro, diga los nombres, de lo contrario...”. No es chiste, es una orden. Hay que dar nombres; hay que acusar. De eso trata el fascismo, de obligar a hablar. Citemos, para terminar, un oportuno pensamiento de Roland Barthes: “Pero la lengua, como performance de todo lenguaje, no es reaccionaria ni progresista; es, simple y llanamente, fascista: pues el fascismo no es impedir decir, es obligar a decir”. PD: Por mi parte este cuento se acabó, no volveré a responder interpelaciones del poeta en cuestión.

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Fernanda Laguna, o Dalia Rosetti, escritora argentina:

“CREER EN EL AMOR ES COMO CREER EN DIOS: NO SÉ DÓNDE SE LOCALIZA”

Una de las gestoras de la famosa editorial Eloísa Cartonera, que fabrica libros reciclando cartones, la argentina Fernanda Laguna es autora de novelas que son “un cóctel de sexo, lesbianismo y fantasía”, al decir de Germán Carrasco, quien de visita en Argentina la entrevistó para The Clinic. Acá, Laguna –que hace un tiempo empezó a publicar libros bajo el nombre de Dalia Rosetti– habla de fútbol, sangre y de sus trabajos con pobladores de las villas argentinas. Por Germán Carrasco • Foto: Laura Crespi

A

veces, cuando voy a Buenos Aires me quedo en casa de Fernanda Laguna, que inventó a Dalia Rossetti. A veces uno piensa que ciertas conversaciones deberían haber sido grabadas, y usar eso en vez de una entrevista. Pero como eso no sucede, jugamos a que ella es Dalia Rossetti. Con ustedes, Dalia. Dalia Rosetti es una de las escritoras argentinas más impactantes, por sus novelas desenfrenadas, que son un cóctel de sexo, lesbianismo y fantasía. Más allá de cualquier juicio de valor está el placer de la literatura, de la verdad, de la risa. Ignoro y da lo mismo quién es el padre de estas escrituras, dicen que María Moreno, Osvaldo Lamborghini, César Aira, Susana Thenon: ya que todas las suyas son en general escrituras 24

del placer y de la inteligencia. No del dolor. Aunque podría decirse que como en el negativo de una fotografía (cuando todavía se usaban máquinas analógicas) todo ese mundo de felicidad tiene su contraparte en el dolor, y que siempre a la risa la sobrevuela la tragedia. Creo que la transmisión, y aún más, la delectación en el dolor y la queja es lo más fácil en literatura. Lo grave también sale fácil; lo difícil es la levedad, la gracia, la cosquilla, en definitiva: lo que sirve a la hora de resistir. Lo que hay en Dalia Rossetti (y en otros escritores que son puro gozo y sonrisa, desde la primera a la última página, como Sergio Bizzio) es un artefacto vivo, efervescente, una especie de inteligencia cosquillosa. Personalmente, creo que hay que ser estricto en hacer

de la literatura y el arte un pasarlo bien. Y ella lo señala, hablando de sus libros: “Dalia Rosetti está viviendo al día, llevada por la velocidad. La crítica es pensar, y pensar es como detenerse. El presente en cambio es una decisión: acepto esto o no lo acepto”. Hay una cosa irracional y arbitraria en el personaje de Dalia Rosetti, no sé, como desaforada, que se vuelve una especie de antídoto frente a la pasteurizada escritura que surge de los talleres literarios de corte prescriptivo (que

la métrica, que la coma, que los clásicos, etc.) que al fin de cuentas no son más que una escuela de guardias, de sapos, de pacos de la escritura. Esta entrevista es una suerte de presentación de Dalia Rosetti para los amigos chilenos, por partida doble, ya para la feria del libro de Santiago se presentará también una antología que contiene algunos de sus relatos junto a los de otras escritoras argentinas. En Argentina, tu país, es conocida la admi-

¿Crees que tus libros no le interesan a las multinacionales? –Las multinacionales no me interesan a mí. sabía usted que: … La jueza Venegas no era legalmente rubia. (Érick)


“Escribo para no vivir lo que escribo, pero las cosas más lindas las disfruto en carne y hueso. Me gustan mucho las chicas y mis novelas son como una oda para ellas”. ración que te tienen César Aira, María Moreno, Susana Thenon, Fogwill y muchos otros... ¿Qué opinión te merecen?

–Fogwill no me quería, decía que soy muy vaga. Con Aira y María Moreno es otra cosa: hay un amor físico que me une a ellos. ¿Por qué escribes?

–Escribía, ya no escribo más novelas. Me cuesta mucho hilar una historia. Intenté hacerlo pero me pierdo por la mitad, porque me agarra mucha euforia. Es lo que me pasa ahora. La verdad es que no sé cómo hice para escribir lo que escribí. Estaba muy inspirada por la realidad que me tocaba vivir. La novela para mí es como un viaje en tren, del que no me gusta bajar en ninguna estación. Aunque tengo bastante obra inédita que irá saliendo con el tiempo. La trama de tus libros se asocia con el tema lesbiano, con el amor loco, con la aventura. ¿Tú vives de esa manera?

–Escribo para no vivir lo que escribo, pero las cosas más lindas las disfruto en carne y hueso. Me gustan mucho las chicas y mis novelas son como una oda para ellas. Igual con mis personajes, bueno, aunque yo los hago libres, se identifican tanto hombres como mujeres. Una vez un señor grandote que pintaba duendes, me dijo que él se identificaba con uno de mis personajes femeninos de mi novela “Dame Pelota” llamado La Catana. Creo que las mujeres nos podemos identificar con cualquier cosa, una flor, un futbolista, un ejecutivo, etc. pero a los hombres que no son gays les cuesta más identificarse con las mujeres. No es cierto en mi caso, yo no soy gay y mis gustos son casi puras minas: Susana Thenon, Gabriela Mistral, etc. Quizás somos menos machistas por estos lados… En fin, que no nos entrampe el tema. Me llama la atención que la cuestión futbolística se encuentre muy bien documentada en ese libro tuyo. ¿Tienes un programa para escribirlo, tomas notas antes de abocarte a la escritura?

–No. Creo que el fútbol a esta altura es parte de algo biológico. Escribo

desde la intuición, me dejo llevar por la genética. Una amiga de Fiorito, que es el lugar donde transcurre la acción del libro, jugaba en la Selección Nacional Argentina y me contaba anécdotas increíbles pero bien reales. Como por ejemplo que todas las jugadoras llegaban tarde a los partidos y cansadas porque venían directo del trabajo. El fútbol femenino en Argentina es súper amateur, sin sponsor ni nada. Las chicas que juegan lo hacen por puro amor. Mi amiga me contaba que antes de los partidos la directora técnica les daba de comer, para que al salir a la cancha estuvieran con toda la energía. Has trabajado en una escuela de arte en las villas (poblas), dime en qué consiste, tu experiencia ahí y de la relación de ese trabajo con la literatura. Tu novela está ambientada en una villa (pobla).

–A la novela la escribí el año que conocí y me enamoré de Villa Fiorito. Luego desarrollé las actividades de la escuela de artes, por eso las actividades no influenciaron mi novela. Sí mis charlas con mis socias y amigos. Conocer Fiorito fue para mí un acontecimiento muy especial. Trabajar con los chicos, estar con ellos día a día. Eso es para mí una de las funciones más importantes del arte. Poder ir hacia el otro, entrar en el torrente de la vida. Siempre publicas en pequeñas editoriales, como Mansalva, Belleza y Felicidad, Eloísa Cartonera, ¿Crees que tus libros no le interesan a las multinacionales?

–Las multinacionales no me interesan a mí. Ellos hacen libros como chorizos, no pueden permitirse pensar en el cariño. Para mí una editorial tiene que ser como una especie de casa, como una familia, como la familia Manson... Todas esas editoriales cambiaron el concepto de libro, torcieron la realidad, desde cuatro hojitas corcheteadas al tomo de 280 páginas... Además Mansalva, la editorial en la que publico, es la mejor de Argentina. Mi país vive en una crisis eterna, y ese es el motor del torbellino que nos

sabía usted que: … Un alcohólico rehabilitado está curado. (Nelson Sánchez)

hace más dinámicos. No esperamos vender, queremos amar, y en lo posible, que nos amen. ¿Qué piensa de la vanguardia?

–Todo lo que se impone como nuevo, en el futuro se vuelve viejo. La vanguardia no tiene que ver con el tiempo sino con deslizarse sobre un tipo de intensidad. Yo no soy más vanguardista (lo digo no para compararme con ellos si no como ejemplo extremo) que Leonardo Da Vinci o que Oscar Wilde. La vanguardia es lo que mantiene viva la libertad. Y para terminar... creo que la vanguardia es lo que está atrás de lo que está adelante. Porque lo que está adelante ya es la cualquier cosa que vendrá. Tu literatura es muy sexual, y a veces, leyéndola, se piensa que es sólo sexual. ¿A qué edad tuviste sexo por primera vez?

–A los 19 años. En esa época iba al profesorado y mis amigas me decían: "Cómo que todavía no..." Y yo les respondía: "Y..." ¿Consideras que tu literatura es autocomplaciente, cualquierista, indulgente?

–No, todos mis libros son como una carta destinada a alguien en particular. Escribir a una persona es escribirle al mundo. Igual no me importa escribirle al mundo. Quiero ir por cada uno, por cada una. Con que un solo lector me dé pelota, ya está.

Me fascina la sangre. Existen dos tipos. La de la menstruación, que es un derroche de vida, y la de la muerte, de la que todavía no puedo decir qué es porque estoy viva y por eso puedo responderte esta entrevista. Se está por publicar, en la editorial chilena La Calabaza del Diablo, una antología con sus relatos llamada Volveré y seré la misma. ¿Qué tienes para decirle a los lectores chilenos?

–Me da mucha alegría que se publique ese libro. Es una idea de Francisco Garamona, que es mi editor en Mansalva y además mi amigo. Para mí, estar rodeada de la literatura escrita por Cecilia Pavón, Gabriela Bejerman, Inés Acevedo, Susana Pampín y Fernanda Laguna es de lo más estimulante. Y en esa antología podría decir que una es lo que la rodea. *La Internacional Argentina es una librería en donde se puede encontrar cosas que no hay en otros lugares, ediciones que ya no existen, libros únicos, literatura menor, literatura europea y latinoamericana fresca. Uno puede encontrar ahí a gente como César Aira y a la escena literaria activa de Bs. As.

¿Cual es tu lugar preferido de Buenos Aires?

–Hay una esquina mágica, en el barrio de Palermo, que es la librería La Internacional Argentina*, (El Salvador 4199) donde están la literatura y el arte de mi corazón y donde se reúnen todos los escritores y poetas que me interesan. ¿Crees en el amor?

–Te voy a responder a ésto como una escritora ex católica: Creer en el amor es como creer en Dios. Yo lo amo, pero no sé dónde se localiza. Una pregunta más, para redondear... ¿Te gusta la sangre?

–Qué pregunta más rara, ¿no?... Sí, en mis personajes está presente la sangre, porque una se suicida y otra menstrua...

DAME PELOTA Dalia Rosetti Mansalva, 160 páginas.

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MAHLER EN LA CÁPSULA DEL TIEMPO

E

l bohemio (nacido en Bohemia) compositor Gustav Mahler era dado al gran formato, a lo monumental. Sus obras para orquesta, particularmente la sinfonía nº 8, dan cuenta de ello. Terminada su novena sinfonía (no con poco susto pues pensaba que moriría mientras la componía), se puso manos a la obra en la décima, con la que pretendía -además de dejar atrás la hostilidad vienesa y lograr reconocimiento para su obra-, recuperar el amor de su mujer, Alma, quien mantenía (a sus espaldas, por cierto) una ardiente relación con el arquitecto Walter Gropius, con quien la muy vivaracha, después de la muerte de Mahler, se casó. Fue mientras componía esta sinfonía, la décima, que Mahler paró la chala, dejando solo el primer movimiento acabado, un extraordinario Adagio, y los cuatro restantes quedaron sólo en su cabeza. El manuscrito fue publicado 13 años después de la muerte de Mahler y varios compositores intentaron terminar la obra sin resultados felices. Incluso se trató de tentar una y otra vez a Shostakovich y Arnold Schöenberg para que se hicieran cargo del entuerto, a lo que ambos astutamente se negaron.

Por Juan Pablo Abalo

El prestigioso sello alemán Deutsche Grammophon, dedicado a la música clásica, bajo su atrevida y recomendable colección “Recomposed”, en la que diferentes músicos electrónicos dan lectura a obras tradicionales, puso en manos del músico y DJ inglés Matthew Herbert esta sinfonía para que diera su versión. Y Herbert estira y juega con la pieza, orquestándola electrónicamente siempre con gran cautela. Si en este primer movimiento de la sinfonía Mahler alcanzó a pololear con una disonancia mucho mayor que la de sus trabajos previos -incluso llegó a trabajar acá con el cluster (acorde 100% disonante) y con timbres totalmente infrecuentes para la época y el lenguaje post romántico-, Herbert explota estas virtudes llevándolas como por una cápsula del tiempo al mismísimo espacio sideral: 'Mi versión no sólo explica esa fascinación por la muerte sino la exageración del extraño equilibrio que Mahler conseguía entre la luz y la oscuridad, la dicha del conflicto entre el miedo y la gloria', ha dicho el DJ inglés. Y echando mano a paneos (movilidad del sonido de un lado al otro de los parlantes), filtros, ruidosidades, samples que se cuelan y que, como sonidos de tasas y pájaros, terminan por transformarse en timbres agu-

dos que se dejan oír a lo lejos, Herbert da al Adagio un raro, espacial ambiente en el que la sinfonía de Mahler desenvuelve su romántica estampa. ¿Qué habría dicho Mahler de haber escuchado este experimento? Ni idea, pero es seguro que se habría tentado con poder estirar él mismo las posibilidades tímbricas a través de estas máquinas de la actualidad, las mismas que Herbert usa para su versión. En una de esas, con tanta tecnología Mahler habría podido recuperar a Alma.

"El alumno universitario que construye mucho, si se destruye a sí mismo en la ingesta alcohólica desenfrenada o en la práctica sexual desordenada, fractura su compromiso y lo terminará abandonando". GONZALO ROJAS, "Virtudes: tristemente ausentes" El Mercurio, 22 de septiembre 2010.

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sabía usted que: … El Mapocho navegable será un río de Pirañas. (Udo Schweitzer)


Por rené naranjo

Por tal pinto

ROJO Y OSCURO

A

l parecer, hasta los novelistas más reservados han querido sumarse a la luminosa fiesta del Bicentenario. Arturo Fontaine (1952) vuelve a la narrativa, doce años después de “Cuando éramos inmortales”, con “La vida doble”. Una chilena pensionada en un asilo en Suecia, enferma de cáncer, relata a un escritor su vida o, más precisamente, su experiencia de la dictadura, que la vio primero como combatiente clandestina de “Hacha roja” y luego como agente de inteligencia para “La Central” (DINA). Narrando en segunda persona, “Irene” o “Lorena”, alias que encubren su identidad, describe como se configuró su cambio de bando. Irónica, rencorosa, patética y culposa, no pide clemencia ni

“La vida doble” comienza dubitativa. Descripciones se hunden con terco brío en lo cursi, manchando el relato de una tragedia con una expresividad fuera de foco. Una vez sorteados estos pasajes, y cuando la novela decide convertirse en un thriller político, se torna trepidante. empatía: lo suyo es una comunión miserable con la culpa que persiste, fangosa, en su memoria, en todos los rincones de su cuerpo. “La vida doble” comienza dubitativa. Descripciones se hunden con terco brío en lo cursi, manchando el relato de una tragedia con una expresividad fuera de foco, poética en propósito, banal en la práctica (“Soy un guante que hace su mano, mera feminidad a la espera del vector estructurante, de la viga verga“). Fontaine insiste en conjugar vanidad y agravio en la misma medida, interpolando detalladas escenas de tortura con evocaciones de antigua belleza, de lo “regia“ que era esta joven combatiente antes de ser sometida a los castigos de La Central. La idea es, me parece, inobjetable: lo que es trivial, y raíz del orgullo, se hace refugio ante la experiencia del mal absoluto; la ejecución de la idea, sin embargo, no. Una vez sorteados estos pasajes, y cuando la novela decide convertirse en un thriller político, se torna trepidante, aunque la grandilocuencia asoma indócil de vez en cuando (“En menos de cin-

co minutos ha terminado una vida que tardó más de ochenta años en llegar a esa inmensidad”). En los pasajes de mayor abyección moral la escritura de Fontaine campea. El claroscuro que divide a “Irene” la víctima, de “Lorena” la torturadora es tratado con delicadeza. No se la convierte en un monstruo de caricatura; tampoco se la redime por completo. Una de las tesis de “La vida doble”, y en el texto abundan los pasajes que a esto hacen alusión, es que son las circunstancias las que moldean el carácter, el contexto el marco de la conducta. No es que el hombre sea malo, sino que está en la posición para serlo. Esta mirada antropológica, menos pragmática -“un hombre es malo en tanto malas son sus acciones”- que constructivista, domina con consistencia “La vida doble”. Esa perspectiva antropológica está atada a un examen moral de la relación entre medios y fines, una prueba que, en la novela, ninguno de los bandos aprueba. Las lecciones políticas de “El Espartano”, superior de la célula a la que pertenecía la protagonista, son básicas, mera indoctrinación, un marco que dota de sentido la condición de combatiente. Es una estructura quebradiza, sostenida antes por la épica, el romanticismo heroico, que por argumentos. No hay medio ilícito, eso parece sugerir “El Espartano”, para llegar a una sociedad nueva. Ecos de Lenin. La otra es también una moral romántica, pero en apariencia nacionalista. El manido, y falaz, “la patria está primero”. Esas convicciones, eso sí, son las de los jerarcas; los operativos no creen en nada, nihilistas de la manera en que sólo un asesino a sangre fría puede ser nihilista. “El Macha” mata porque sabe matar, y porque sabe matar, mata. Hay ciertos tics en la prosa que no funcionan del todo: la cita en otro idioma y la traducción inmediata al castellano, es uno; las aventuras poetizantes, de muy dispar resultado, es otro; el artefacto, porque eso es, de que termine exiliada en Suecia alguien a quien se le puede diagnosticar síndrome de Estocolmo, es otra más, y una muy gruesa. Pese a estos evitables tambaleos, “La vida doble” consigue lo que se propone, y da cuenta de una historia traumática y única, en un período de la historia nacional traumático y violento.

LA VIDA DOBLE Arturo Fontaine Tusquets, 2010, 302 páginas.

sabía usted que: … El superhéroe de los flaites es “Baironman”. (Ronaldo Farías)

CIUDAD DE POBRES CORAZONES

C

on “Velódromo”, su segundo largometraje, el escritor Alberto Fuguet se sintoniza con las nuevas tendencias de distribución y exhibición de cine: presenta su película en formato digital en una sala casi confidencial en Bellavista (la que además estuvo cerrada todo el feriado del 18), y la ofrece On Demand en cable e internet. Con esta estrategia, marca una distancia clara con la mayoría del cine chileno reciente (que busca las grandes salas a toda costa) y, sobre todo, con su trabajo

Fuguet está tan de parte del personaje que no percibe que la película se alarga y que hay escenas completamente de más. Con todo, “Velódromo” se perfila como una apuesta mucho más vital que la impostada “Se arrienda”. precedente, “Se arrienda” (2005), que se estrenó en una docena de cines y que convocó a cerca de 90 mil espectadores. El cambio de Fuguet no es sólo de manejo comercial. En lo estilístico, “Velódromo” se aleja también de “Se arrienda” y su fallido anhelo de abarcar una gran historia, con alcances familiares, generacionales y sociales. Esta vez, el realizador se centra en un argumento mínimo –habría que hablar más bien de una sucesión de escenas unidas por un personaje– y en un puñado de locaciones acotadas al barrio alto de Santiago. Y es por esos sectores, bonitos pero vacíos y poco acogedores, que pasea su soledad Ariel (Pablo Cerda, mejor actor de Sanfic por este rol), un diseñador gráfico que tiene dos pasiones: andar en bicicleta y ver películas bajadas de internet. Los otros aspectos de la vida de Ariel no andan bien. Su mejor amigo (Andrés Velasco) tiene que tomar distancia para dedicarse a su esposa; con su joven polola (Francisca Lewin), Ariel no se entiende y terminan; y su rechazo a las formalidades del mun-

do adulto le impiden concretar una buena pega. Por cierto, el mismo Ariel tampoco colabora mucho a que las cosas vayan mejor. Él es un solitario al borde de la misantropía que a los 35 años vaga en su bici por una ciudad que no le pertenece, en la que se siente casi un exiliado, y donde apenas es capaz de entablar amistades episódicas. Fuguet establece entre Ariel y el espectador una relación similar al cine de Woody Allen: invita a seguir al personaje en toda su contradictoria neurosis, incluso en situaciones en las que jamás vamos a estar de su lado. Ariel es simpático e infantil, obsesivo y necesitado de cariño y complicidad, pero también sabe ser insoportable y taimado. Fuguet lo sigue en sus devaneos y lo filma con atención, incluso cuando va al baño. El esquema, fundado en la soltura de la actuación y en la cotidianeidad de las situaciones, funciona la mayor parte del relato (pese a que los entretítulos “literarios” y la voz en off no siempre aportan lo que el director espera) pero no escapa a la autoindulgencia. Fuguet está tan de parte del personaje que no percibe que la película se alarga (115 minutos) y que hay escenas completamente de más, como esa en que Ariel conversa con una actriz que pregona el teatro de impacto (Cristina Aburto) y él la echa de la casa porque no se ha depilado las axilas. En términos propiamente fílmicos, Fuguet ha avanzado en el oficio de saber situar la cámara y obtiene buenos planos, en especial cuando se trata de captar la soledad de Ariel. El realizador escoge con detalle las locaciones (el departamento está en Providencia con Carlos Antúnez, dónde él mismo vivió alguna vez), las palabras de sus personajes, las canciones que se oyen en una discotheque, las películas que ve su protagonista en su cama-capullo, y maneja mejor los ritmos de la narración hasta darle un pulso llamativo y personal. Ahí donde “Se arrienda” era una cinta impostada y extrañamente ausente de pasión, “Velódromo” se perfila como una apuesta mucho más vital, con mayores dosis de riesgo y energía. Fuguet, cineasta pudoroso, se atreve a incluir el tema de la bisexualidad a través del joven primo de Ariel y esboza cierta introspección en diálogos de quiebre amoroso. Por todo eso, bien puede decirse que “Velódromo” es la primera película de Alberto Fuguet. VELÓDROMO Dirección: Alberto Fuguet Chile, 2010.

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“Entre los de mi clase le leemos mucho”

CARTA DE UN OBRERO A JOAQUÍN EDWARDS BELLO Santiago, 30 de mayo de 1954.

No nos conocemos, pero, para el caso, poco importa. Yo nunca escribo cartas, ni a mi familia, nunca desmiento a nadie, nunca salto con mensajes ni parrafitos a directores y redactores de diarios a la primera frase que fuera injusta a mi parecer. Al grano. A caído en mis manos la revista “Vea” (compro “La Nación” los jueves y el suplemento de los domingos por su redacción y por el bolcillo) y en la entrevista que le hicieron a raíz de su ingreso a la Academia de la Lengua y publicaron el 26 del presente mes, hay una frasecita que aún me da vueltas en el meoyo: “En Chile nadie podría gritar sinceramente viva Chile”. Esto textualmente se lo atribullen a Ud. y yo quisiera creer que no es cierto porque Ud. don Juaquin está entre la infinidad de cosas, personas, y objetos por los que me siento horgulloso de ser chileno, no diga Ud. que soy mediocre soy menos que eso... ¿o más? Soy simplemente un obrero. Un obrero que no se enoja con su Chile porque está pasando hambre, por que hallanse sentado en el sillón de la moneda gente incapaz queno hemos sabido elegir. Para demostrar cariño a mi Patria ni me acuerdo de su presidente y su fracaso a esta parte de su periodo como aspiración y anhelo del pueblo, no me acuerdo de los Gonzalez Videlas, de los Alesandrés, de los Baltazares Castros ni de los Clotarios, me acuerdo de esta cinta de tierra, de su cordillera, de sus gentes sencillas, de sus vinos, de su chicha, de... sus mujeres. En lo “del estado de animo a raiz de tantos errores estatales” ¿no cree Ud. que algún día podemos achuntarle. Si no le achuntamos, pueden los Srs. seguir abusando, que cuando la “gallá” se “cabree” no va a quedar titere con cabeza ni porqueria humana que no cuelgue de un alambre. Bien don Juaquin, me extendi demasiado,

Ilustración: Max Bock

Mi estimado don Joaquín:

perdone la letra, la ortografia, la redacción, la familiaridad, y el material de la carta, perdone mi bolcillo, perdone la groceria, porque el único objeto de ésta era gritarle sinceramente bajo sus propias narices: VIVA CHILE MIERDA.

Un obrero.

P.D.: Aprobecho la ocación para felicitarlo de corazon por su ingreso a la Academia de la Lengua y recuerde don Joaquin cuando escriba que entre los de mi clase le leemos mucho.

ECOS DE UN CHILE IDO

CARTAS DE IDA Y VUELTA Joaquín Edwards Bello Ediciones UDP 2010, 523 páginas.

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Recién salió de imprenta “Cartas de ida y vuelta”, libro que forma parte del colosal proyecto de rescate de la obra de Joaquín Edwards Bello que ha emprendido la editorial de la Universidad Diego Portales. El volumen recoge las misivas que el autor de “El roto” mandó y recibió durante cincuenta años. Recopiladas, introducidas y anotadas por el recientemente fallecido Salvador Benadava, estas cartas permiten conocer más de cerca, y sin los desdibujamientos propios de la ficción, al gran cronista chileno, sus posturas políticas, sus devaneos políticos más bien, su posición respecto

a la demanda boliviana por una salida al mar, sus amistades, sus atados familiares, sus afectos y odios y su hasta hoy desconocida relación con Mary Hagenaar, que fue la mujer con quien Neruda tuvo a su hija Malva Marina. Pero además estas cartas son una excelente ocasión para oír los ecos de un Chile ido en la voz de otros, y por “otros” entiéndase un surtido fascinante que incluye a sus familiares y amigos, y a Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Arturo Alessandri Palma, Pablo de Rokha, Alone, Ramón Gómez de la Serna y Leopoldo Lugones, así como también a algunos

anónimos, como el obrero de la carta aquí publicada, o una devota “madre chilena”, o un caballero llamado Adolfo Allende Sarón que, ajeno a la corrección política, le escribe a Edwards Bello, con la soltura de lengua que caracterizaba a la antigua elite chilena, la siguiente finura: “Salgo a la calle para comprar el diario y reparo en que todo el mundo pasa comiendo en horas inoportunas; comen como chanchos hambrientos sobre todo si pertenecen a la clase media. Si son muchachas, lengüetean esos helados llamados “bañitos” como si se tratara del glande perteneciente a un pene descomunal”.

sabía usted que: …La comida favorita de los curas son los niños desenvueltos. (Valería Quinteros)


LA ÚLTIMA DE RIMBAUD Unos libreros parisienses encontraron una foto inédita del poeta Arthur Rimbaud en edad adulta. Al autor de "Una temporada en el infierno" se le ve sentado en la terraza de un hotel junto a siete personas, entre ellas el famoso explorador Henri Loucereau, que moriría poco después de esa instantánea tomada en otoño de 1880. En esa época, Rimbaud se dedicaba, se dice, al tráfico de armas.

Por Macarena Gallo

MURIÓ GUATÓN SECO PARA LA FLAUTA El Guatón de la Flauta era un vagabundo famoso en La Serena porque trataba, empeñosamente, de sacarle una melodía a una flauta dulce. Nunca nadie vio que le sacara un sonido reconocible. Solo puros ruidos. Sus videos fueron subidos a youtube, logrando cientos de visitas, sobre todo el hit “Seco para la flauta”, donde se ve al guatón luchando fieramente con su instrumento. Murió de un infarto al miocardio.

UNA BELLEZA HUEVA En la poética punta del poético Cerro Santa Lucía, el poético Cristián Warnken dio el poético “vamos” a una nueva temporada del poético programa “Una belleza nueva”, con un acto poético que poéticamente le recomendamos no perderse. Véalo en youtube poniendo “Warnken cerro” en el buscador.

ORGÍAS EN LA CORTE DE GUILLERMO II En el palacete del emperador alemán Guillermo II estaba todo pasando con los miembros de su corte. Mientras el rey contaba ovejitas para dormirse, su hermana y su círculo más cercano daban rienda suelta a sus fantasías sexuales más perversas. Príncipes con duquesas, condes con condes, condesas con duquesas, príncipes con condes, todas las combinaciones posibles de sangre azul. Todo esto fue descubierto por el propio emperador, pero la orgía bacanal quedó bajo paredes. Hoy un paquete de cartas anónimas saca a la luz este escándalo en la puritana corte del emperador Guillermo II, que intervino personalmente para tratar de atajarlo. “Escándalo en el pabellón de caza de Grunewald: masculinidad y honor en el imperio alemán” es el título del libro del historiador Wolfgang Wippermann, en el que revela con lujo de detalles esta fiesta de la nobleza que incluyó relaciones homosexuales y adulterio.

PENES ROCKEROS El grupo alemán Rammstein, que tocará en Chile el 25 de noviembre, acaba de lanzar su último disco, una edición de lujo, que viene con regalos extras: unas esposas, lubricantes y seis réplicas de goma de los penes de cada integrante de la banda. La idea es que los fans hagan lo que quieran con el álbum, incluso metérselo por la raja. Se pueden encargar por internet a 200 euros (www.fnac.es)

POEMAS CALIFAS DE JOHN MILTON El autor de "El paraíso perdido" -famosa epopeya sobre el tema bíblico de la caída de Adán y Eva- en el poema "Improvisación sobre una gavilla" da rienda suelta a sus perversiones: "No habéis visto en una chimenea/ una gavilla húmeda y que verdea/ con qué timidez recibe el fuego/ y llora y suda por los dos extremos/ Es lo que ocurre con tierna doncella/ cuando la montan por vez primera/ pero como seca madera, la dama con experiencia/ en la llama crepita y se recrea”. Este poema, que estuvo escondido por más de 300 años, sin que nadie se percatara de su existencia, acaba de ser descubierto en la colección Harding, de la famosa Universidad de Oxford.

PICADOS CON EL FESTEJO

SHAKIRA METALERA Después de cantar el odioso "Waka Waka" en un recital, Shakira sorprendió interpretando en su estilo nasal "Nothing else matters", la balada emblemática de Metallica. Los fans metaleros pusieron el grito en el cielo al enterarse.

sabía usted que: … Patricio Navia pasó de cientista político a cuentista político. (Man Angry)

La Asociación Nacional de Funcionarios del Consejo de la Cultura, Anfucultura, se quejó por facebook de la pésima celebración de Fiestas Patrias organizada por sus nuevos jefes. “Muy simbólico: las autoridades en la terraza con un banquete de más de 30.000 por persona y los trabajadores del Consejo con una empanada, vino y... anticuchos prometidos y no entregados... en el subterráneo... era para no aceptar... feliz de no haber probado el bocado del desprecio. “Un gesto más del desprecio del Ministro de Cultura hacia sus trabajadores”, se queja una trabajadora.

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Bueno, de izquierda a derecha, Elbio Cumián, Isabel Moneva, Gabriel Garrido y Carlos Garrido, en Cochrane, este invierno. Gracias por todo, aguante Patagonia.

RODEO CHILENO, UNA LATA… CORRIDAS DE TOROS, TE CREO Por Juan Pablo Barros • Ilustración: AJAB

“D

eporte nacional”, dicen los amantes del rodeo chileno. Para este grupo es sumamente importante emparentar su espectáculo con la prestigiosa palabra “deporte”, que hace cosa de un siglo comenzó a circular como panacea de boca en boca. El que ahora promete alejar a la juventud de las drogas. En tiempo de la dictadura del Paco Ibáñez el deporte podía “mejorar la raza”, contrahecha a punta de enfermedades venéreas, trasnochadas, juegos de azar y consumo diario de licores adulterados. Haciendo flexiones se creía que los paisanos dejarían de lado la rutina heredada de los huasos y entrarían de lleno en el mundo de la instrucción paramilitar, con su cultivo de la musculatura. Pero los orígenes remotos de la palabra “deporte” pueden ser un punto a favor de las pretensiones corraleras. Viene el vocablo de la jerga marinera de la Antigua Roma. Los navegantes decían que se iban “de puerto” cuando les tocaba descansar y recrearse en una recalada. Se entiende fácilmente que irse “de puerto” y “de putas” eran sinónimos. Por lo que deporte y la farra forman parte de un mismo espíritu fundacional, ajeno al trabajo y las obligaciones. O que surgen de convertir el trabajo (acorralar vacas para la matanza o navegar por el Mediterráneo) en otra cosa más interesante. Dice un texto de Arturo Montory, juez de rodeo chileno, que en antes de 1960, se “llegó a tal punto de desprestigio del rodeo que empezó a ser contraproducente como espectáculo y el público a rechazarlo”. Entre otras cosas, porque los huasos tenían la costumbre de echarse al gaznate un “exceso de ‘malicia’ antes de entrar a correr”. Además, la práctica era bastante más brutal, pues las chambreadas colleras “quebraban de 10 a 15 animales por rodeo, también caballos y jinetes, por el hecho que se abusaba al atajar abierto o de ‘machetazo’”, ante jueces que eran meros espectadores de estos verdaderos planchazos. 30

Se puede entrever en estas descripciones, que el rodeo era verdaderamente recreativo y espontáneo, aunque con cierto cariz malacatoso. Tal como el “deporte” de los marineros romanos en los hediondos burdeles de Ostia o Alejandría. Pero, como suele pasar, la disciplina terminó por convertirse en una reglamentada actividad, que –aunque requiere de destreza de jinetepuede ser observada sin mucha emoción, a menos de que se cuente con un voluntarioso chovinismo. Sabemos que jugar con animales, desafiar bestias y vencerlas, eso que los animalistas deploran, es una actividad que surge casi espontáneamente en cualquier comunidad campesina, las que viven en contacto más estrecho con la naturaleza. Desafiar al mundo natural y vencerlo, aunque sea en un arreglado simulacro de enfrentamiento con una de sus criaturas, no es un

que una vulgar corrida de vacas, o mejor dicho de vaquillas y novillos. De hecho, se le llamaba todavía “corrida de vacas” en el reglamento de 1960. Pero (todo el que haya presenciado en vivo una verdadera corrida de toros lo entenderá) correr vacas y apretujarlas montado en un brioso corcel, puede requerir de destreza, pero de ninguna osadía. Un extraño engendro, en el que se desafía a la naturaleza sin desafiarla realmente. El deporte de machos recios de Chile es, comparado con la tauromaquia, un cobarde hobby de colegialas: Igual que en los ruedos, en las medialunas el animal está destinado a la muerte (privada), pero no hay ninguna posibilidad de que el retador humano sea vencido y corneado. Y no existe oportunidad de que la bestia sea indultada por su coraje, como si ocurre en con los toros de lidia.

Correr vacas y apretujarlas montado en un brioso corcel, puede requerir de destreza, pero de ninguna osadía. El rodeo es un extraño engendro; comparado con la tauromaquia es un cobarde hobby de colegialas. asunto sin importancia. La naturaleza, vista desde los parámetros de los humanos que conviven con ella a diario, es implacable y cruel. Al menor descuido nos masticará. Desde su vida urbana y su familiaridad con perros, gatos y jerbos, los animalistas no podrían comprenderlo. Por el contrario, en su visión, los animales ni se equipara (como sería más o menos justo) con los crueles humanos (animales, al fin y al cabo). Imaginan a las bestias como seres angelicales, exentos de nuestros defectos. Una visión romántica y exótica, que incluso chocaría con las ideas ecológicas de un indio yanomami. Recobremos la cordura. El rodeo chileno no es más

Pero no culpemos a los huasos. Los gobiernos autoritarios chilenos han sido los que han terminado por crear esta rareza. O’Higgins, primero, prohibiendo las verdaderas corridas de toros. Luego, nuevamente entra en escena la dictadura del Paco Ibáñez y sus afanes de paramilitarizar a la población. Su gobierno dictó el primer reglamento de “corridas de vacas” y dejó a la informal actividad en manos de la Dirección de Fomento Equino y Remonta del Ejército de Chile. De ahí a que esta inocente diversión campesina haya terminado convertida en un pasatiempo caro y elitista de grandes señores, nostálgicos de nuestra vieja sociedad feudal, hubo solo un paso.

sabía usted que: … Para los chinos, una buena elección es la que está más tiempo electa. (Rodrigo Verdugo)


S

Piraña

ebastian Piraña. El sobrenombre lo dice todo. La apariencia física del Presidente, pequeño y reconcentrado como el pez amazónico, la mandíbula en permanente actividad, la indudable voracidad que está al centro mismo de su currículum, sólo confirman lo adecuado del sobrenombre: Piraña que ha venido a devorar todo consigo. Presidente empresario y de los empresarios, que trata el país como si fuera su propiedad, que no escucha a nadie, que va adelante donde ve sangre -es decir, titulares- sin saber cómo ni dónde, comiendo todo lo que encuentra sin hambre, sin sed, por puro irrefrenable instinto. La caricatura es tan perfecta como equivocada. Como Piraña, Piñera, siempre solo, siempre más que los otros, se moriría de hambre. Piñera sabe lidiar como nadie la supuesta superioridad moral de la Concertación, esa ilusión que permitió su victoria, que está permitiendo su creciente popularidad. Pinochet no le interesa, no lo necesita, legitimados por la Concertación los aspectos más polémicos -la economía, la seguridad pública-, no necesita cargar con ese o con ningún muerto. Piñera no quiere comer, quiere ganar, que no es lo mismo. Nadie ha perdido más dinero que él por entrar en la política. Un dinero que seguramente le importa y le duele, pero que le importa mucho menos que hacer historia, que pasar a la historia. Piñera empuja pero no lo hace por el puro placer de empujar. No ve. Ese es su problema, su verdadero flanco débil. Apenas se lo señalan, corrige. Escucha, lo hace después, pero lo hace finalmente. Su enorme intuición es capaz de comprender que hay que arriesgar todo para salvar a los mineros, pero no puede comprender a un grupo de mapuches que sacrifica su vida por una idea de lo que consideran digno. Su visión de la historia -como la de Bachelet, o la de Frei- es escolar. Su imaginación, como la de la mayor parte de la elite -con-

Por Rafael Gumucio

certacionista y no- se traba ante lo que no puede ver o tocar, ante lo que tiene más de un sentido o alcance. No entiende, ni puede entender, que otros no quieran gozar de los privilegios que con toda sinceridad, quiere extender a más chilenos en los que no deja de ver ni como pueblo, ni como individuos, sino como gente, mucha gente feliz que espera, sólo aspiran a ser como nosotros. No se equivoca en eso, hasta que se equivoca, hasta que se encuentra frente a frente con el otro, ese que de alguna forma todos aquí en Chile tememos como a la peste. Piñera no es un genio de Harvard con siniestras intenciones ocultas, sino un chico del barrio El Golf que, como muchos de sus adversarios de la Concertación, sólo comprende el país desde su gueto. Un hombre que carece alarmantemente de esas secretas intenciones ocultas, que carece de la capacidad para ocultar nada, para no ser pura evidencia, demostración, power point, proyecciones bidimensional es, que lo explican todo en cuadros y estadísticas perfectamente didácticas. Un hombre sin ideología, que es quizás la peor de todas las ideologías: El puro hacer bien las cosas, hacer las cosas como se tienen que hacer. Su vicio no es la codicia, ni la avaricia, sino la frivolidad. Una frivolidad que esconde un temor de fondo: el temor profundo a la complejidad donde se alojan monstruos impensados, escondidos quizás al fondo de esos domingos con empanadas, y misas llenas de amigos, ese mundo cerrado y ya muerto que Piñera, sin cesar convoca como a un paraíso perdido. El Chile de antes, esa provincia luminosa donde los chicos de su edad eran becados generosamente, aunque muy luego no tuvieran país en que volver a aplicar sus conocimientos. Académico en los setenta, empresario en los ochenta, político en los noventa, empresario de nuevo y nuevamente político en los dos mil, sus vaivenes son los de

sabía usted que: … Puedes enviar tus “Sabía usted qué...” a través de theclinic.cl

su época, de su clase, de su gente. En todo ha llegado más lejos, en nada ha llegado primero. Un poquito a la derecha de Expansiva, un poquito a la izquierda de Libertad en Desarrollo, Piñera es audaz en la apuesta y convencional en las ideas. Es un hombre que responde, pero no pregunta, ni se pregunta nada. Un hombre que cree en lo que existe, pero que no hará que exista lo que cree. Un hombre de éxito que no ha inventado nunca nada, pero sabe mejor que nadie dónde está lo que necesita. Piñera, el Presidente del Bicentenario, es en gran parte como la clase media que está aprendiendo a quererlo, un hombre vacío de contenido propio, pero dispuesto a aplicar mejor que nadie cualquier patrón ajeno. Zarandeado por la historia que la ha pedido cumplir con demasiados padres, modelos al mismo tiempo, se ha terminado abrazando -como tantos de nosotros- al vértigo de los acontecimientos, al movimiento incesante de cualquier cosa al mismo tiempo, más rápido para que nadie se siente a pensar adónde vamos. Un país como un juego de luces y música muy fuerte que pasan y se van no dejando nada detrás.

Piñera, el Presidente del Bicentenario, es en gran parte como la clase media que está aprendiendo a quererlo, un hombre vacío de contenido propio, pero dispuesto a aplicar mejor que nadie cualquier patrón ajeno.

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The Clinic - Edición 363