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Revista Sometimes - NĂşmero 002

Especial Happy Halloween


¡Miau! Desde la tierra de Samhain quisiéramos agradecer enormemente a... Quiénes han querido participar en este “Especial Halloween” de Sometimes. O lo que es lo mismo... a: Beatriz Naveira (http://beatriznaveira.blogspot.com.es), Olga Salar (http://olga-salar.blogspot.com.es), Marie April (http://www.kissabookblog.com) Víktor Valles (http://www.facebook.com/viktorvalleswriter). Ronroneos varios desde la calabaza de The Black Catz - Creative Company. Y a ti, que estás leyendo esto. Gracias por dedicar un poquito de tu tiempo a ojear esta humilde revista que sueña con poder ser deleitada. Esperamos que disfrutes tanto como nosotros hemos disfrutado creándola. Y esperamos también que tengas el placer de conocer a estos grandísimos autores que nos acompañan para celebrar Samhain. ¡Gracias! Ronroneos, The Black Catz - Creative Company

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C tive Crea


Redacción: Cats 270, 08010 Invernalia theblackcatz@ymail.com http://theblackcatzcreativecompany. blogspot.com.es Sometimes es una publicación The Black Catz Magazine Produccions, S.L * Editor: Pattrice Moreno & Víktor Valles

04 - Once upon a time ...

* Dirección de arte y diseño gráfico: Pattrice Moreno

06 - Sangre en la Luna

* Jefe de redacción: Víktor Valles

08 - Truco o trato ?

* Redacción: Víktor Valles * Contenidos digitales: Pattrice Moreno

11 - Penurias y vicisitudes de un escritor 14 - El Silencio

Sometimes no se hace responsable de las opiniones de sus colaboradores. Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de cualquier contenido escrito o gráfico aparecido en esta publicación y su e dición electrónica sin la autorización expresa del editor.

16 - Entrevista a Niel Ortiz 19 - Sortilegios 20 - Pasatiempos


Once upon a time E

ra de noche y hacía frío. Llevaba varias horas lloviendo y la tierra se mostraba arcillosa, dibujando cráteres en su superficie que rápidamente se llenaban con las lágrimas del cielo. Con la mirada clavada en el cielo, bajo la caseta de aquel viejo y abandonado camposanto, permanecían dos pequeños gatos negros. Entre maullido y maullido, los dos felinos buscaban la salida de aquel lugar. La noche viajaba su recorrido sin retorno y la temperatura bajaba en picado. Por su parte, la lluvia parecía no tener la menor intención de cesar, lo cual era la principal preocupación de los dos mininos. Cuando el reloj marcó las tres de la madrugada, el silencio que envolvía aquel cementerio se partió en mil pedazos. Primero fueron pequeños crujidos, más tarde temblores de tierra. Estupefactos, aquel par de gatos presenció lo que ningún humano hubiera creído nunca: los muertos abandonaban sus tumbas. Como ningún film de serie b mostraba a zombies alimentándose de cerebros gatunos, los dos permanecieron en silencio, observando a aquellos muertos vivientes marcharse del camposanto. Llovía y una horda de cadáveres hambrientos iniciaba su cacería: lo mejor era quedarse allí, ningún muerto que se precie buscaría alimentos vivos en un cementerio. Aquel era, sin duda, el lugar más seguro...

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La noche iba a ser larga, así fue como los dos gatitos se pusieron patitas a la obra y empezaron a idear aquello que, tiempo después, terminaría siendo “SomeTimes: Happy Halloween”. Primero recordaron la serie Pesadillas que a tantos niños introdujo a la literatura de terror. También recordaron grandes series del género como El Club de Medianoche, El Guardián de la Cripta o Historias Para No Dormir. Todo aquello y a Leticia Sabater, quien tanto a aterrorizado a los pequeños a lo largo de su carrera... Aquellos fueron los verdaderos orígenes de este especial que se muestra ante ti, cualquier otra versión o leyenda urbana es del todo incierta. Cabe decir que al final los muertos regresaron a sus tumbas. No sé si habían saciado su sed de cerebros humanos, pero nos encontramos con el cadáver viviente de Naranjito... ¡Y nos dio mucho miedo!


... Los siguientes días fueron muy burocráticos... Algunos sobornos, contacto con autores, pagar las deudas del bar, etc. Intentamos hacernos con los servicios de Edgar Allan Poe, pero las aduanas interceptaron nuestra conexión de ultratumba y nunca más supimos de él... (desde aquí un fuerte abrazo, Edgar). Sin embargo si pudimos contar con algunos autores terrenales... Quisieron participar en éste especial: Olga Salar (autora de la saga Lazos Inmortales), Marie April (administradora del blog Kiss a Book), Beatriz Naveira (autora de La Canción Más Bella para Mi Enemigo) y Víktor Valles (autor de Blut y Quemaste Tus Alas de Ángel). Cabe decir que ninguno de ellos se ha atrevido a acompañarnos al camposanto donde inició esta historia. Seguramente ellos, al ser humanos, han tenido miedo de los muertos vivientes... Bienvenidos sean a los oscuros parajes de Samhain, la tierra que calará el terror en tus huesos. Deja tu cordura en la bandeja que encontrarás en la entrada: aquello que encontrarás entre estas páginas puede hacerte perder el sentido común. Deseamos que disfrutes de una terrorífica noche de Halloween y que disfrutes tanto como hemos disfrutado nosotros al crear éste oscuro mundo...

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Ronroneos fantasmales, The Black Catz - Creative Company


Sangre en la Luna Medianoche de Halloween, 2007

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a luces del viejo motel estaban encendidas pero una de ellas parpadeaba sin parar. Mia se quedó en el coche, agazapada, esperando. La única luz que le iluminaba directamente era tenue pero le permitía ver su hermoso rostro. No había nada más oscuro y tentador. Su ancha espalda, sus fuertes muslos, su cuadrada y fuerte mandíbula y, sobre todo, sus ojos. A ella le pareció que brillaban en la oscuridad que inundaba el lugar. Lo vio moverse despacio hacia la máquina de hielo, justo al lado de su habitación. Sintió un escalofrío cuando giró un poco la cabeza hacia donde estaba ella, pero luego se dio cuenta de que pretendía mirar al cielo. Se quedó así unos segundos y ella pudo ver que se ponía tenso. Parecía confuso, de pronto se dirigió a grandes pasos hasta la habitación de la esquina y desapareció de su vista. Ella salió del coche lentamente. La inmensa luna llena estaba envuelta por un círculo rojo. Un escalofrío recorrió su espalda, no sabía lo que significaba pero estaba segura de que no era nada bueno. En pocos segundos, las luces del motel se apagaron, una detrás de otra, en el instante en que bajaba la cabeza y clavaba los ojos en la habitación del hombre al que había estado espiando. Observó sin moverse cómo la oscuridad absoluta se adueñaba de todo y se dio cuenta de que estaba temblando. Empezó a caminar, indecisa, cogió el móvil de su bolsillo y se guió con la luz de la pantalla hasta su habitación. Le pareció oír un ruido, una especie de ronroneo. Se apresuró a sacar las llaves y, con los nervios, se le calló el móvil al suelo, dejándola a oscuras. Cerró los ojos con fuerza y respiró hondo, ahora no. No le convenía ponerse histérica, tenía que dejar de temblar y abrir la puerta para resguardarse de la fría y oscura noche. La luz rojiza de la luna le ayudó a recuperar el móvil y abrir apresuradamente la puerta. Cerró de golpe y apoyó la frente en la fría madera mientras intentaba recuperar el aliento. Se puso en guardia y le dio al interruptor sin perder tiempo, pero la luz no se encendió. ¿Qué haces aquí sola? Un rayo de luna traspasaba las finas cortinas pero ella no se atrevía a acercarse para mirar fuera, tenía miedo, y la cosa empeoró cuando oyó pasos cerca. Maldita sea. Caminó hasta el baño y cerró la puerta sin hacer ruido. Sabía que se estaba comportando como una cobarde, pero no iba armada y no tenía intención de enfrentarse a nada con las manos vacías. ¿No lo recuerdas? Mia no recordaba que hacía en ese motel, no recordaba qué día era, ni qué año...lo único real era el miedo, y su único recuerdo el atractivo desconocido de los ojos brillantes. No tengo intención de morir aquí. - Mia. La voz, grave y ronca, traspasó la puerta del baño hasta llegar a ella como una especie de caricia cruel. Se tapó la boca con una mano y se apartó con rapidez, hasta encontrar la fría pared a su espalda. Esperó unos segundos pero no volvió a oír nada,


aunque el eco de aquella voz seguía sonando en su mente, recordándole que no estaba sola. Libera el miedo que anida en tu corazón. Apartó la mano de sus labios y se acercó a la puerta con lentitud para abrirla. Lo que vio al otro lado no se lo esperaba. Pero lo sabías, por eso has elegido este camino. El hombre de los ojos brillantes estaba sentado en la cama con los brazos apoyados en sus muslos, miraba hacia la ventana con gesto serio y preocupado. - Creí que había quedado todo claro entre nosotros, creí que habíamos llegado a un acuerdo – respiró hondo antes de continuar – no tenías que ver esto...no podías verlo. Mia se quedó mirando su perfil sin entender. De pronto, una sombra enorme pasó a toda velocidad por la ventana, una forma realmente extraña, no parecía humano. ¿Qué...qué ha sido eso? – susurró ella. Es mi mundo. No lo entiendo. Él giró su rostro para mirarla, por fin. Fue tal el impacto que sus ojos causaron en su mente y en su cuerpo que sintió ganas de huir. - Demasiado tarde – dijo él con media sonrisa dibujada en sus hermosos labios – has elegido tu camino. -  ¿Quién eres? -  Soy tu perdición. Es tu salvación, tu aliento, tu corazón. Es tu mejor sueño, el mejor recuerdo...es tu felicidad. Mia entreabrió sus labios mientras observaba los ojos de Sam. Sam. El recuerdo de su sonrisa en un cálido amanecer apareció en su mente, llevando consigo todos los demás recuerdos. - Eres una bruja, una de las de verdad. Sam se levantó mientras hablaba y se acercó a ella hasta que estuvo a un paso de tocarla, pero no lo hizo, se mantuvo distante. - Esto es decadencia, este mundo no es para ti – dijo él con angustia. - Lo es si tú estás en él.

Y los ojos de él se volvieron rojos, su mirada era intensa y posesiva. Enmarcó el rostro de Mia con sus grandes manos y se unieron en un beso desesperado. Si no pudiera volver a tocar su piel, mi vida no tendría sentido. Halloween 2012 Niños y adultos pasean por las oscuras calles del pequeño pueblo. Mia observa a su hijo Cameron de cinco años abrir el envoltorio de su caramelo y llevárselo a los labios con infantil satisfacción. Cuando él la mira con ojos brillantes y juguetones, ella sabe exactamente lo que está pensando. - Le he vuelto a ver. Mia se acerca y se arrodilla ante él, sus labios dibujan una sonrisa orgullosa. - ¿A quién, cariño? – sabe la respuesta a la pregunta, pero quiere oírselo decir. -  Al demonio – susurra en niño con ojos brillantes – a papá. Relato de Elle Levy

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Truco o Trato ? D

esperté. Desconocía la hora y el lugar, solamente pude descubrir que me encontraba en un sitio húmedo y oscuro. Me cercioré que me encontraba envuelta por cuatro paredes de madera que a penas dejaban moverme: estaba atrapada. “Tranquila”, me dije. Pero de nada servía que pensara en aplacar los nervios... ¿Y ahora qué? Me encontraba atrapada en un ataúd... Intenté recordar, pero mi mente había borrado mis últimas horas de conciencia. Mi memoria se sumergía en una intensa odisea donde no habitaba nada, solamente inmensas montañas de fina arena. Y mi pulso empezaba a acelerar. Palpé con mis manos la tapadera del ataúd buscando algún lugar por el cual abrir aquella caja, acariciando con la yema de los dedos la madera que me envolvía como si un macabro regalo yo fuese. Pero no encontré nada, absolutamente nada. “¿Cómo voy a poder salir de aquí?”, pensé; un lúgubre silencio fue la única respuesta. Al notar como una araña viajaba a través de mis piernas recordé que seguramente mi iphone estaría en el bolsillo. Conduje mi mano hasta él y lo llevé hasta donde pudiera alcanzarlo con la vista mientras tecleaba sobre el botón que debería ofrecerme algo de luz, pero no había manera... Estaba parado y no parecía tener intención de encenderse. Seguramente a quien me encerró allí le pareció divertido que no tuviera opción de comunicarme con el exterior. A saber que estaría pensando él en aquellos instantes... Seguramente se estaría echando unas buenas risas, o tal vez se estaría masturbando. A saber, la gente puede llegar a ser muy extraña.

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¿Qué clase de enfermo se entretenía encerrando a jovencitas en ataúdes de madera? Yo solamente conocía a los que se divertían ligando con chicas y llevándoselas al baño o al coche. Pensando bien... aquellos tampoco ofrecían ninguna muestra de estar muy sanos. Seguí pensando, intentando recordar. Pero no encontré nada... Ni rastro. Registré mi reducido espacio vital en busca de algo. Cualquier cosa, solamente necesitaba buscar algo. Y lo encontré: una cuerda bajaba a la altura de mi pelo. Tiré de ella y, al hacerlo, algo sonó. Era un sonido lejano, exterior... ¿Una campana? Sí, al repetir el gesto descubrí que una campana sonaba cuando tiraba de la cuerda que buscaba enredarse con mi pelo. O tal vez era mi cuello lo que buscaba enredar con sus filamentos... Pasaron varios minutos hasta que recibí respuesta a mis campanadas. Solamente fueron golpes encima de mí que provocaban que la húmeda tierra encontrara un hueco para penetrar la caja. Mis pulsaciones se dispararon durante aquel instante.


Por suerte solamente fueron unos diez golpes... Ahí no terminaba el juego, si hubiera querido me podía haber sepultado bajo sus pies. ¿A cuántos metros bajo tierra me encontraba? El enigma cada vez se hacía más oscuro y a mí me empezaba a faltar el aire. Corazón que salpica sangre, delirios que atormentan la mente, sudor frío que recorre mi espalda... Tic-tac, el tiempo se acaba. Y los enigmas se apoderaban de mí, como en aquellos films de terror que se proyectan la noche de Halloween. Entonces algo sucedió... Desaceleración del pulso, recobrar el aliento. La serenidad disipó el sudor frío que envolvía mi cuerpo. Mi mente volvía a funcionar. Fue entonces cuando fui capaz de recordar. Había acudido a una fiesta que celebraba la universidad con motivo de la noche de Halloween, allí conocí a un chico algo mayor que yo. Llevaba el rostro pintado con talco y los labios pintados de un tono violáceo; lejos de parecer un simple disfraz, aquella vestimenta negra que cubría su atlético cuerpo parecía algo más usual, como si de una segunda piel se tratara...

“Jeremy...” ¡Jeremy! - grité llena de rabia. Pero no hubo respuesta alguna durante los siguientes segundos. ¿Me estaba volviendo loca? No, estaba segura que permanecía encerrada y él estaría encima de mí. ¡Jeremy! - volví a gritar - ¡Déjame salir de aquí! Maldito hijo de... ¿Cómo pude dejarme llevar por semejante tarado? Un golpe encima de mí volvió a repetirse. Noté como la cuerda caía dentro del ataúd, dejándome esta vez sin ninguna opción de comunicarme con el exterior... Continué gritando hasta despedazar el aliento. El aire fue desapareciendo, arrasando con la calma y devolviendo ansiedad.

Me invitó a una copa, servida con un licor de petaca que escondía en su abrigo de cuero. Yo acepté, me pareció divertido tomar algo de alcohol en vez del típico ponche que se servía en cada fiesta. A cada trago, la embriaguez se apoderaba de mí... Y yo me deslizaba entre sus brazos. Lo siguiente que recuerdo fue salir de aquella fiesta. No me sostenía derecha, él me sujetaba guiando mis pasos hacia el exterior. Allí recorrimos el parque, alejándonos del edificio... y de las luces. Él me susurró al oído “¿Truco o Trato?”. Luego todo tornó oscuro, y desperté allí: en un húmedo ataúd de madera. ¿Cómo se llamaba él...? © The

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Cuando me encontraba medio ahogada, derrotada tras tanto gritar, escuché unos pasos que se alejaban, abandonándome en mitad de ninguna parte, en algún lugar desde el cual nadie podía escuchar mi desesperación. Y mi voz empezaba a abandonarme... Y aquí terminó mi historia, solamente quedó esperar a que la respiración se cortara, que mi corazón dejara de bombear. Y viajar hacia el aire, donde divagaría por el resto de la eternidad aclamando venganza... Hasta el día de hoy, cuando te encontré y pensé en jugar a un juego... ¿Adivinas de qué se trata?

Relato de Víktor Valles

Suena, suena la campana atada a un hilo de voz que se ahoga en la madrugada que cuenta esta canción Un, dos, tres... ¡Suena campana! cuatro, cinco, seis... ¡Ya ves! Ella se duerme en la tierra mientras huye el enterrador...

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Suena, suena campana en busca del enterrador que se esconde en la ventana arropado por tu edredón...

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Penurias y vicisitudes de un escritor D

efinitivamente no tenía un buen día. El maldito coche se había negado a arrancar, no había podido subir al autobús porque el conductor le había echado sin ningún motivo, y ahora iba en un taxi de camino a la muerte. El taxista conducía con tanta temeridad que estaba convencido que si no bajaba acabaría vomitando en el tapizado. –Pare, por favor. Quiero bajar aquí. –Le pidió con la voz apagada. –Y yo quería haber llegado hasta el capítulo veinte y en cambio me liquidaste en el ocho. –Murmuró entre dientes. Escritor estaba demasiado mareado para darse cuenta del comentario. –Aquí me viene bien. –Insistió. A regañadientes el taxista se apartó a un lado y paró. Escritor metió la mano en el bolsillo trasero del pantalón para sacar la cartera, pero el conductor negó con la cabeza. –Por esta vez, invita la casa. Sorprendido por su extraño comportamiento, Escritor se fijó más detenidamente en él. ¿De qué conocía a ese hombre? Se preguntó al sentir cierta familiaridad que no había notado cuando se subió al vehículo. –¿Le conozco, verdad? Sintió cómo el taxista se tensaba, enfadado por su pregunta. –Por supuesto que me conoce. Señor Escritor, la duda ofende. –Por supuesto. –Reafirmó intentando no molestarle más. Con una sonrisa agradecida bajó del vehículo y se dispuso a ir a la boca del metro. Desde que descubrió que su coche no arrancaba había evitado subirse a él, y ahora tras probar suerte con el autobús y con el taxi, tenía que viajar en el maldito metro que seguramente estaría repleto de gente, precisamente lo que tanto había pretendido evitar. Descendió casi arrastrando los pies las escaleras que llevaban hasta el tan temido metro, y siguió arrastrándolos mientras sacaba el billete y caminaba hasta el andén. Como siempre el tren llegaba con retraso. Envuelto en sus pensamientos no se dio cuenta de ciertas miradas cargadas de odio y resentimiento que recibía de algunos de los pasajeros. Finalmente llegó el tan esperado tren y subió apiñado entre los usuarios. Sonreído por la suerte entró lo suficientemente veloz como para encontrar un asiento libre en el que descargar el peso del día. Apenas eran las nueve de la mañana y ya podía decir que había tendido un día de mierda. Cómodamente sentado, se fijó en la indumentaria de algunos jóvenes que iban con sombreros e incluso máscaras que podían haber salido directamente de sus libros. Fue entonces cuando se dio cuenta del día en el que estaba. Había estado tan obsesionado con llegar a tiempo a la reunión con su nuevo editor, que ni siquiera se había fijado en que estaban en Halloween, una de las fechas más recurrentes de sus novelas.


Un gruñido le hizo girar la cabeza, una niña rubia con dos largas trenzas y el rostro angelical, le estaba gruñendo y mirando como si quisiera golpearle o incluso morderle a juzgar por como enseñaba sus caninos. –¿Te encuentras bien? ¿Te duele el estómago? –preguntó buscando justificación a sus gruñidos y a sus caras. –Te odio. –¿Perdona? –Te odio. No soy como tú quieres que sea y te odio. –No te comprendo, bonita –se quejó el hombre cada vez más arrepentido de haber salido de la cama. –Te está diciendo que te odia. ¿Acaso no la oyes? –preguntó un tipo con la cara ligeramente verdosa y granos, seguramente infectados. Madre mía, me he metido en el vagón de los zombies, pensó cada vez más alterado. Incapaz de soportar el trayecto que le quedaba junto al joven zombie y la niña rabiosa, se levantó de su asiento con pena por tener que abandonarlo, y abriéndose paso entre la gente se cambio de vagón. Afortunadamente no volvió a toparse con ningún personaje más que quisiera hacerle daño. Diez minutos después salía del metro y se encaminaba hasta la editorial en la que le esperaba su nueva editora. Marcos se había jubilado, por lo que iba camino de conocer a su sustituto, una cita ineludible que le había hecho pasar por semejante odisea. Afortunadamente fue Marta, la misma recepcionista de siempre, la que le recibió en la entrada. Con amabilidad le acompañó hasta el despacho de la nueva editora.

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La señorita Musa era una mujer alta y bella que iba vestida de riguroso blanco. –Por favor, señor Escritor, siéntese. En un momento empezaremos, estamos esperando a alguien. –De acuerdo. Un instante después de responder, se escucharon unos golpes en la puerta, la señorita Musa le invitó a pasar con firmeza, y un caballero alto que vestía traje de chaqueta negro entró en el despacho. –Buenos días Representante. Este es el señor Escritor. –¿Representante? –preguntó el escritor desconcertado. –Así es. Sus personajes están hartos de que los descuartice, los convierta en zombies o les fuerce a ser asesinos psicópatas. Y han decidido contratarme como su representante. Y como tal, le ruego encarecidamente que se dedique a otro género menos… violento. O me veré en la obligación de aconsejar a mis clientes que realicen una huelga general. –¡Usted está loco! –Con el debido respeto, no soy yo el que imagina muertes violentas y asesinatos en serie.


–No me lo puedo creer. –Exclamó el escritor cada vez más desconcertado. –Si me permiten intervenir, creo que deberíamos llegar a un entendimiento. –Pidió la señorita Musa– los personajes no le exigen que abandone totalmente el género, sino que lo adapte para que sus vidas sean menos catastróficas. Quizás puede usar al Coco y dejarse de psicópatas. Todo el mundo acepta al Coco o al Hombre del saco, ¿qué le parece la oferta? –Por favor, dígame que estoy teniendo una pesadilla, que esto no es cierto. –Lamento no poder hacer eso. –Dijo la señorita Musa compasiva. –Le aviso que esta es nuestra última oferta antes de la huelga general. –Avisó el representante con fiereza. –En ese caso poco más me queda por decir. –Aceptó finalmente el escritor. –Maravilloso, mañana mismo le enviaré al señor Coco y al Hombre del saco para que se conozcan mejor. El escritor asintió con desgana, se levantó de su silla y arrastró los pies hasta la salida. El escritor se despereza en el sillón de su despacho. Por hoy ya ha escrito bastante. La idea de los personajes acosadores ha sido un acierto, dos retoques más y se lo pasará a la revista en la que colabora para el especial de Halloween. Se levanta a servirse una copa, pero en ese momento suena el timbre de su piso, mira el reloj de pulsera extrañado por recibir visitas a esas horas, casi las doce de la noche. Arrastra los pies hasta la puerta y se asoma a la mirilla antes de abrir, nada. Va a darse la vuelta a por la tan ansiada copa, pero vuelve a sonar el timbre. Molesto con la bromita abre la puerta de un tirón y se topa con dos hombres tan altos que deben estar rozando los dos metros. Uno tiene el rostro deformado, probablemente por el fuego y el otro, cuyo rostro es tan normal

que pasaría desapercibido si no fuera por su estatura, lleva un saco enorme colgado del hombro. Escritor está tan asombrado que no ha podido articular palabra, los otros dos le miran en silencio. Y es precisamente ese silencio el que le permite distinguir los sollozos y los quejidos que provienen del saco. Está a punto de abrir la boca cuando el Hombre del saco habla: –Ya estamos aquí. Nos esperabas, ¿verdad? Relato de Olga Salar

Muahahaha

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El Silencio K

atia volvió a encender la luz una vez más antes de esconderse entre las sabanas por última vez. Necesitaba descansar para estar fresca al día siguiente, pero esos ruidos no la dejaban. Eran cosas de su cabeza, no dejaba de pensar, pero seguían ahí, asustándola. Era curiosa la forma de actuar del cerebro, sobre todo por la noche. Los árboles se volvían amenazantes, los animales parecían que te querían devorar y cualquier sombra era un monstruo que había fijado la atención en ti. Todo había comenzado unas noches antes, cuando despertó empapada de sudor. Había sido una pesadilla espantosa, recuerdo de su niñez. Los ojos amarillos y maléficos que se cruzaron con los suyos, puros e inocentes antes de la gran laguna de su memoria, en la que no recordaba ni siquiera la razón por la que había perdido a sus padres. Solo venían a ella imágenes vagas: instrumentos de cirugía, un olor antiséptico, y esos ojos amarillos mirándola, desde el cielo. Los únicos recuerdos de su infancia.

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Finalmente, decidió tranquilizarse y cerrar los ojos. Era ya una mujer adulta, no podía seguir asustándose por cualquier chiquillada. Pensó en su novio Trevor, de viaje de negocios. No lo sabía , pero antes de irse, ella había descubierto el anillo de compromiso escondido en una de sus chaquetas. Le había prometido volver antes del día de su aniversario, el momento propicio para pedirle matrimonio. Conocía perfectamente el lado más sensible de su chico y, aunque ella no era del mismo gusto, no podía evitar enternecerse con sus gestos de amor. Quizás ese sentimiento de soledad ahora que estaba sola en su hogar, había hecho volver a su mente los viejos fantasmas. La luz de la luna la envolvió y se dejo caer en un dulce sueño. Chirridos de cadenas, llantos de bebé, el sonido de una motosierra. Esos ruidos la hicieron levantarse de la cama e ir hasta la puerta. Al cruzarla vio que ya no estaba en su casa, sino en un hospital. O eso creía porque el abandono era total. Se cercioró gracias a un cartel antiguo, donde una atractiva enfermera pedía silencio en los pasillos. Estaba sola, rodeada por la noche. Esperaba los aullidos de los lobos a su alrededor. Pero, nada, a excepción de los internos al hospital.


Su sentido común le decía que huyese de esos sonidos nada halagüeños, pero su cuerpo no le respondía. Siguió avanzando por el oscuro pasillo hasta la sala de operaciones. Entró, esperando encontrar al emisario de esos ruidos que justo ahora se habían extinguido. De espaldas, un médico ataviado con la ropa de quirófano propia de las series y películas, seguía a su labor, canturreando una canción extraña. A su alrededor, el recinto estaba lleno de sangre, a pesar de la dantesca escena, su paciente seguía viva. Katia se acercó con sigilo para ver su rostro. Solo podía discernir que era un niño y estaba abierto de par en par. El medico se alejó, lo que aprovecho Katia para bajar el trozo de tela que tapaba la cara del infante. Casi se cayó de terror al ver que esa niña era ella. Hora de seguir jugando – el doctor había vuelto y ella no lo sabia. Al darse la vuelta, quiso gritar, ahí estaban los dos ojos que la aterraban. Ahora si despertó de verdad, en su habitación. Katia se tapó la cara, intentando relajarse. Si las cosas seguían así, se iba a replantear lo de irse unos días con su amiga Sandy. Al abrir los ojos, en la oscuridad, frente a ella, los ambarinos ojos la sonreían. Y no estaban solos, unas manos los acompañaban. Katia gritó con fuerza antes que estas la atraparan. Y luego, el silencio. Relato de Beatriz Naviera

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Niel Ortiz

Caracterizador

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iel Ortíz, también conocido como Dani Moon, puede sonar como desconocido para algunos. Tal vez les suene a algunos de los créditos de obras como “El Primer Día”, “Historias de Fantasmas” o “Corazón Delator” de Alexis Pujol, además de participar en obras de carácter audiovisual como el reciente videoclip de “El Xiprer” de Joan Colomo, o su doble faceta en el Pasaje del Terror de Halloween de La Balconada (Manresa - Barcelona). Aunque su nombre no suene como principal, lo cierto es que la tarea como maquillador/caracterizador otorga a Dani Moon mucha responsabilidad en el éxito de dichas obras y, atraídos por el oscuro mundo que le envuelve, hemos decidido hablar con él en ésta noche de Halloween que nos ocupa. - Bienvenido Niel a nuestro humilde Sometimes Especial Happy Halloween. Hola! y en primer lugar gracias por pensar en mi para vuestra revista.

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- Por lo que podemos observar en un portfolio, aún y siendo variada tu obra, parece ser que tienes cierto gusto por el género serie b/gore/terror. ¿Qué aliciente le encuentras a ese sangriento mundo que no encuentres en otros géneros y/o estilos? Me encanta el mundo del maquillaje en general, pero supongo que el mundo de los fx un poquito más y de ahí mi afición por esos géneros. Aunque siempre me gusto este tipo de películas, aun recuerdo de jovencillo cuando vi por primera vez “Braindead”, toda aquella sangre! Me encanto! El mundo de los Fx es diferente, siempre tienes que crear algo nuevo, tienes que mejorarte a ti mismo cada vez que empiezas un proyecto nuevo. Es lo que me motiva de este mundo.


- Has trabajado como caracterizador en fotografía, audiovisual, teatro,... ¿Qué diferencia hay a la hora de caracterizar según el trabajo que debe realizarse?

- Llegó el momento de sexo, drogas y rock’n’roll... ¿Nos puedes contar alguna anécdota de Niel Ortiz-caracterizador? ¿Algo sucedido en algún rodaje o sesión fotográfica?

Son muchas las diferencias, en teatro los maquillajes son mucho mas marcados, el espectador esta lejos del actor y tienes que exagerar todos los rasgos. En cambio, cuando el actor esta delante un objetivo tienes que mimar los detalles, todo es capturado por la cámara, todo tiene que parecer lo mas real posible.

No tengo muchas... pero una que me viene a la mente, por ejemplo, en un simulacro de accidente ferroviario en el que maquille a los accidentados, un chico se me quedo mirando fijamente y me pregunto “me vas ha hacer una quemadura con papel del culo?” sé que es una tontería... pero en aquel momento no pude parar de reír durante mucho rato...

- ¿Cómo descubriste tu afición por el maquillaje? ¿Cuáles fueron tus verdaderos inicios en dicho mundo? Mis inicios... pues no lo tengo muy claro... creo que podríamos decir que empecé de jovencillo, cundo me metí en el mundo del teatro y poco a poco haciendo algunos maquillajes para algunos personajes.Pero a tomármelo un poco mas en serio, desde hace unos 6 años cuando mi actual pareja me impulso a maquillar mas en serio. - Recientemente abriste un blog en internet (http://nielortiz.blogspot.com.es), ¿Cuál es la intención de dicha web personal/profesional? ¿Qué encontraremos allí? La intención del blog es un poco enseñar algunos de mis maquillajes y en medida de lo que pueda explicar trucos y maneras de conseguir algunos efectos de manera económica. Yo soy autodidacta y muchas cosas las he aprendido equivocándome, experimentando con cosas que puedes encontrar por casa... y me gustaría compartir estas cosas con la gente. Muchas veces se pueden conseguir grandes maquillajes con cosas que no te puedes ni imaginar!!

- Me ha contado un pajarillo que eres un gran aficionado a las Zombie Walk, ¿Qué puede encontrar un ser vivo corriente en dichas concentraciones de muertos vivientes? ¿Cómo animarías a alguien a visitar y participar en alguna concentración temática como esa? Las zombie walks a mi manera de ver, son una manera de poder ser durante un rato otro ser, “no puedes ir todos los días gruñendo y asustando a la gente por la calle sin que te detengan”. Es un poco la magia de la caracterización, poder ser otro y divertirse!! si en vez de zombie te maquillan de gorila o mono poder estar un rato dando botes y comiendo plátanos!! ...o de payaso o spiderman!!! Y cuando se trata de una zombie walk, no eres tu solo haciendo el cabra... si no muchos a la vez!! Es una muy buena manera de desestresarse y reír un rato, que siempre es bueno.


- De los trabajos que llevas ya a tu espalda... ¿Cuál fue tu preferido? Si sólo pudieras quedarte con uno, ¿cuál fue tu preferido? ¿de cual guardas mejor recuerdo o te sientes más orgulloso? Todos tienen algo por lo que merece la pena recordarlos, pero si tuviera que escoger uno seria en el rodaje de un corto de Serapi Soler y Alexis Pujol que se llamaba “El Llanto” que nunca llegó a acabarse y no me extraña... nos lo pasamos muy bien y reímos muchísimo!! - A parte de ser un gran caracterizador, también eres admirado entre quienes trabajan contigo por tu capaz creativa plasmada en investigaciones acerca de maquillaje y caracterización. Ahora que estamos en pleno Halloween, ¿Le puedes contar algún secretillo a nuestros lectores? Como he comentado antes con cosas simples se pueden crear grandes efectos, por ejemplo, una sangre falsa se puede llegar ha hacer con sirope de caramelo, colorante alimentario, un poco de leche condensada y un poquito de café soluble... ( en mi blog hay una explicación mas completa) todo ello bien mezcladito es una sangre muy creíble y muy, pero que muy dulce!!! - Antes de despedirnos... No sé si quieres añadir algo más, insultar al vecino, mandar un saludo... ¡Lo que sea! Éste es tu momento de gloria... Sólo decir que si tenéis la oportunidad de que os caractericen o de hacerlo vosotros mismos no la perdáis, siempre arrancarás una sonrisa tuya o de los demás... y en el mejor de los casos montones de carcajadas... - Y con esto nos despedimos de Niel Ortíz, no sin antes recomendaros la visita guiada a través del blog del caracterizador barcelonés, dónde encontraréis una pequeña muestra de su grandioso trabajo. Desde Sometimes un fuerte abrazo, felicitaciones y te deseamos mucha suerte y mucho trabajo.

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Y de nuevo, muchas gracias por esta entrevista y mucha suerte con Sometimes!!!

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Sortilegios RITUAL DE LA LUNA DE HALLOWEEN PARA LA SALUD Y LA ENERGIA. Deberás utilizar una cajita pequeña de cristal. A medianoche, deberás ponerte cerca de una ventana en la cual entre bien la luz de la luna, concentrarte en esa luz que te llega y, mentalmente, ubicarla en la caja de cristal. A continuación repite las palabras: “En este receptáculo de claro material, yo guardo esta fuerza sin igual”. Podrás utilizar esa fuerza hasta en tres ocasiones abriendo la caja por la noche mientras pronuncias “Fragmento de potencia lunar que aquí te ves, otórgame tu poder por primera vez” mientras visualizas lo que deseas conseguir. Una vez termines el ritual y hayas usado la fuerza del mismo, deberás lavar ña cajita con agua serenada a la luz de la luna. Una vez seca envuélvela con tela blanca para utilizarla en la próxima noche de Halloween. RITUAL DE LOS DESEOS EN LA NOCHE DE HALLOWEEN Haz una lista de deseos. Escribe en ella diez deseos que quieres que se cumplan y otros diez que no se cumplan, escritos en un papel blanco. Enciende una vela blanca junto a la lista de deseos, déjala consumirse por completo. Una vez consumida, guarda el papel con tus deseos en una caja y colócalo cerca de ti (bajo la cama, por ejemplo). Estos deseos se irán cumpliendo a lo largo del año. No olvides pedir algún deseo para tus seres queridos.

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Tanto si quieres realizar un ritual en pareja como si deseas encontrar a tu príncipe azul, deberás acercarte a algún lugar donde haya agua (laguna, río, mar, etc.). Se corta una vela, colocándola en la mitad de una nuez. Para agarrarla a la misma la derretiremos un poco y añadiremos un cascabel, que quede pegado a la velita en la cáscara de nuez. Acto seguido la encenderemos, haremos los pedidos y la dejaremos en el agua para que se la lleve, complaciendo así a las doncellas del agua y éstas logren cumplir nuestros deseos de amor. El sonido del cascabel despertará las fuerzas y la luz de la vela iluminará nuestra petición.

Black Catz - Creative Company

RITUAL DE AMOR


Pasatiempos ¿Eres realmente terrorífico? ¿Quieres saber si eres de los que juegan a “truco o trato” o si realmente eres de los que espantan allá por dónde van? Coge un papel y un bolígrafo y responde al test. No mires las respuestas mientras lo haces si no quieres parecer un Gremlin... (las respuestas las encontrarás a continuación, junto a tu grado de terrorífica maldad).

¿Cómo se llama el asesino de Halloween? a: Ed Gein b: Ted Bundy c: Michael Myers d: Charles Manson ¿Qué arma saca, a final del film, el asesino Caracuero de La Matanza de Texas? a: una ballesta b: una motosierra c: una escopeta d: una trituradora de carne ¿Dónde se sitúa la acción del film Viernes 13? a: en un camping b: en un instituto c: en una isla desierta d: en un parque de atracciones ¿De dónde salía la niña del vídeo de The Ring?

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a: de un cobertizo b: de un túnel c: de una fosa d: de un pozo ¿Qué es lo que provoca el primer ataque de histeria de Carrie? a: una paliza de su madre b: un desengaño amoroso c: la primera menstruación d: el acoso escolar ¿Cómo se llama la novia de Chucky, el muñeco diabólico? a: Tiffany b: Rose c: Jennifer d: Amanda ¿Cómo se titula la primera novela de Stephen King? a: Carrie b: El Resplandor c: El Misterio de Salem’s Lot d: It


¿Cual fue el nombre real de Mary Shelley, autora de Frankenstein? a: Margarette Peggy Hookman b: Mary Wollstonecraft Godwin c: Mary Ann Evans d: Marlene Dietrich ¿Quién fue director de Abierto Hasta el Amanecer? a: Wes Craven b: Robert Rodriguez c: Quentin Tarantino d: John Carpenter ¿Cuál de estos títulos corresponde a una saga de videojuegos de terror? a: Silent Hill b: Elm Street c: Braindead d: Scream

Respuestas: C - B - A - D - C - A - A - B - B - A Resultado: De 0 a 3 aciertos: das menos miedo que un Teletubbie. Cuando te ven los niños se te lanzan encima como si fueras un juguete y las abuelas siempre tenderán a pellizcarte los mofletes.Yo de ti me iría a corretear por el campo, pero cuidado no te vayas a encontrar con un asesino en serie De 4 a 6 aciertos: estás al nivel de un film de Tim Burton. Puede parecer que das miedo, pero en realidad no hay para tanto. Aunque aún estás a tiempo de darnos una sorpresa y decir que vas a volar en pedazos tu instituto, la verdad es que tus aspiraciones actualmente están en espantar a alguna que otra anciana. Recomiendo que te vistas como un punk para hacerlo. De 7 a 8 aciertos: empiezas a darme miedo... Aunque aún hay quien te supera. Recomiendo que empieces ya tu colección de sangrientas armas y que te apliques mucho en clase de anatomía: nunca se sabe cuando hará falta descuartizar un cadáver. Pero de momento las manos donde yo pueda verlas: aún no estás listo para convertirte en un verdadero asesino en serie. De 9 a 10 aciertos: Huele raro, ¿verdad? Creo que alguien por aquí tendría que ir al baño... Ya puedes abandonar tus estudios, tu destino está en asesinar a gente al azar, descuartizarlos, bañar los restos en ácido y... ¡disfrutar! Siempre puedes hacerte una coartada trabajando como carnicero: cuchillo en mano y el delantal lleno de sangre. ¿Para cuando tu primera matanza?


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Sometimes - Happy Halloween  

Número 2 de la revista Sometimes de The Black Catz - Creative Company. Especial Halloween con la colaboración de Olga Salar, Beatriz Naveira...

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