Issuu on Google+

bconnected índice 1 2 5 7 8 9 11

MILANO: arte y moda bknown

Apuntes Históricos

baround Transporte

bdelicious Gastronomía y restaurantes

bparty

Eventos culturales

bperfect

bmoving

Milán

Puntos de interés

bfun

Espectáculos

Reservaciones CENTRAL DE RESERVAS

Tel + 34 902 306 106 Fax + 34 934 188 447 E-mail reservations@theperfecthotels.com

NUMEROS LOCALES BERLIN LONDRES ROMA PARIS DUBAI HELSINKI

+ 34 902 306 106 + 44 203 051 4664 + 39 069 926 8272 + 33 170 617 378 + + 358942599745

INFORMACIÓN Problemas en ciudades:

ESTOCOLMO Oslo NUEVA YORK BrusELAS praga IRLANDA

+ 34 902 306 106 + 34 934 188 447 + 1 212 796 5628 + 32 280 80 929 + 420246019267 + 353766060052

Tokio + 34 902 306 106 Sydney + 34 934 188 447 Montreal + 1 514 667 9588 Zurich + 41 435 004 261 Amsterdam + 31 202 629 673 luxemburgo + 35220203608

Teléfono + 34 931 842 761 1


Apuntes Históricos M ilán ha demostrado, a lo largo de su

historia, una gran capacidad para reconstruirse. Y es que, después de ser fundada por tribus galas en el siglo IV a.C., la que es considerada la segunda ciudad más importante de Italia ha resurgido de sus cenizas tras ser saqueada por los godos, por el ejército de Barbarroja y finalmente por los aliados en la II Guerra Mundial.

La antigua Mediolanum (“en medio de la llanura”) pasó a formar parte del Imperio Romano en el año 222 a.C. Rápidamente se convirtió en una floreciente ciudad comercial, alcanzando la independencia política y administrativa. Su crecimiento fue tal que en el año 286 d.C. pasó a convertirse en la capital del Imperio Romano de Occidente, además de residencia del em-

perador Maximino. Siempre a la sombra de Roma, también se erigió en punto de referencia del cristianismo. Son los años de San Ambrosio, la primera gran figura de renombre de la historia de Milán. Gracias a su influencia se construyen hasta cuatro basílicas, San Simpliciano, Sant’Ambrogio, San Lorenzo y San Názaro.

napoleónica. Es cuando la ciudad renace a nivel económico y cultural. El arquitecto Giuseppe Piermarini diseña el Teatro alla Scala y reconstruye el Palazzo Reale, dotando a la ciudad de una vida cultural de gran calidad. Bonaparte es derrotado y Milán se convierte en un icono del Romanticismo, además de todo un referente en la lucha por la independencia italiana. Con la ayuda de las óperas de Verdi, los milaneses expulsan al ejército austrohúngaro... aunque vuelven a ser ocupados por la potencia centroeuropea.

mismo lugar donde días antes se habían producido una serie de fusilamientos por órdenes de Mussolini.

La comuna de Milán

Milán, arte y moda Aunque Roma ostente la capitalidad italiana, Milán posee el motor de la economía del país, sobre todo en lo que a industria y moda se refiere. Una ciudad no muy grande acoge una gran densidad de población y de tráfico, pero que permite a quien la visite disfrutar a la vez de los mejores escaparates de la moda más actual y de una vasto legado de iglesias, basílicas y palacios bien conservados y que datan de una época en la que la ciudad se convirtió en un referente en toda Europa. En muchas de sus calles se detecta el carácter vanguardista y empresarial del italiano más moderno. Se hace imprescindible tomar un café en cualquier esquina rodeado de milaneses elegantes, entrar en cualquier boutique del quadrilatero d’oro de la moda y visitar tanto la tercera iglesia más grande del mundo (la primera entre las góticas), el Duomo, como uno de los iconos de la ópe1

ra, La Scala. Y, si queda tiempo, siempre es posible escaparse para conocer alguno de los lagos que estrechan la ciudad.

Una guía práctica Situada en medio del valle del río Po, Milán acoge a más de 1.300.000 habitantes (la segunda ciudad italiana más poblada, como casi siempre por detrás de Roma). En esta guía alcanzamos a hacer un recorrido por los lugares de interés turístico más destacados y ofrecemos una primera impresión de la ciudad lombarda. Seleccionamos lo fundamental para que disfrutes de una inolvidable escapada de fin de semana o un puente de tres o cuatro días. Por eso en las siguientes páginas nos detenemos en determinados barrios, monumentos y museos, descartando otros elementos que requieren de una visita de mucho más tiempo.

A partir del año 402, en el que pierde su condición de capital, Milán entra en su primera fase de decadencia. Saqueada y conquistada por diferentes tribus e imperios, es completamente destruida tras una guerra entre griegos bizantinos y godos. El general bizantino Narses comienza a reconstruirla en 568, aunque poco después pasa a ser gobernada por los lombardos desde Pavía. En el año 774 pasa a manos de arzobispos francos, lo que supuso un renacimiento de la economía y el nacimiento, ya en el siglo XI, de la comuna. El norte de Italia volvía a girar en torno a Milán. Sin embargo, con la invasión del ejército de Federico I Barbarroja en 1162, la ciudad volvía a verse reducida a las ruinas.

La hora del arte La dinastía de los Visconti se hace con el poder de la ciudad. Llegan artistas reconocidos y es cuando se construyen el Castello y el Duomo. Tras los Visconti, en 1450 los Sforza aportaron paz y aún más dosis de arte. El Ospedale Maggiore o Ca’ Granda o Santa Maria delle Grazie, con la impresionante La última cena de Leonardo fueron creadas bajo la poderosa familia Sforza. Con la decadencia del Renacimiento, Milán también perdió fuelle, pasando a formar parte del Imperio de Carlos V. Bajo dominación española se crearon más murallas, aún conocidas como las murallas españolas, además de obras barrocas y algunas reconstrucciones. Con la Guerra de Sucesión en España, Milán pasó a formar parte del Imperio Austrohúngaro hasta 1859, con la excepción de la época

Capital económica del país Tras la unificación de Italia, Milán siguió sin ser la capital política de la nación. Pero sí se erigía en capital económica y cultural, cualidad que parece no haber perdido hasta el día de hoy. La industria y las infraestructuras creadas por los austrohúngaros dieron sus frutos. Milán vio cómo aumentaba su población de manera considerable, lo que conllevó algunas consecuencias sociales, como la creación de algunos sindicatos, se produjeron las primeras huelgas y manifestaciones y se produjo una gran protesta en 1898 que acabó con numerosos incidentes. Poco después se originaba el Futurismo, que se identificaba con las ideas artísticas, culturales e incluso políticas de la época. Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial, Milán resistió y fue la última gran ciudad italiana en permanecer bajo el control de los fascistas. El 26 de abril de 1945, la ciudad lombarda vio cómo se exhibían los cadáveres del Duce y de algunos de sus más fieles oficiales en el Piazzale Loreto, el

La última reconstrucción En 1946, con la reapertura del Teatro alla Scala (que había sido bombardeado durante la guerra), Milán volvía a renacer de entre sus cenizas. Ya entre los años 60 y 80 Milán se puso al frente de un importante desarrollo industrial, en el que también participaban Génova y Turín. Hoy en día vive ciertos problemas de integración de la población inmigrante y de tráfico, con un gran tráfico rodado que colapsa el centro muy frecuentemente. En todo caso, las luces de las principales marcas de la moda y la recuperación de alguna de sus joyas de arte clásico la han vuelto a colocar en el grupo de las principales ciudades europeas. Un lugar poblado de elegantes negociadores natos que se encomiendan a la tradición, la sofisticación y la ambición a partes iguales. Que pueden otorgar la misma pasión durante una ópera en La Scala, observando las acciones de la bolsa de la ciudad o durante un partido de fútbol en el Estadio de San Siro.

Para más información, llame +34 931 842 761 2


Barrio de la moda

baround Consejos útiles La moderna Milán se rige por el mismo horario que toda la Europa Occidental, es decir, GMT +1 hora. El clima es relativamente bueno, con bajas temperaturas en invierno (1º C de media en enero) y normales en verano (con temperaturas un tanto más bajas que otras ciudades italianas, españolas o francesas, con 28ºC grados de media en julio). No hay, en todo caso, temperaturas extremas en casi ningún mes del año. La época más propicia y que recomendamos para visitar la capital lombarda es la primavera, cuando las brisas aclaran el aire y la ciudad adquiere colores diferentes. Los precios suelen subir ligeramente en verano, cuando más turistas visitan la ciudad. A la hora de moverse por Milán, hay unas cuantas zonas peatonales, pero bien es cierto que es una ciudad con mucho tráfico y muchas motos, a veces se ignoran los pasos de cebras y se aparca en las aceras, por lo que recomendamos que aquellas personas que viajen con niños presten atención en algunas calles. Por tanto, se desaconseja alquilar un coche para moverse por sus calles. Hay compañías que alquilan bicicletas y motos, aunque la opción también es relativamente arriesgada. La ciudad se ubica en medio de una maraña de canales, que constituían una fuente de riego para las llanuras de Lombardía a la vez que enlazaban el norte con el sur y que fueron perdiendo importancia a medida que crecía el sector industrial, hasta llegar al punto de soterrar muchos de ellos. Aún quedan algunos canales en el barrio de los Navigli, cerca de la universidad de Bocconi, un barrio con mucha

actividad nocturna. Para recorrer la ciudad a pie, las zonas más tranquilas son Brera, el casco histórico o el barrio de los Navigli. La zona de la moda (il quadrilatero d’oro) invita también a pasear tranquilamente y detenerse en los innumerables escaparates. Hoy en día el centro se encuentra al noroeste, alrededor de la estación central de Mussolini, y está dominado por el rascacielos Pirelli, que data de 1956. En cuanto al transporte público, uno puede optar por el tranvía, el metro, los trolebuses y los autobuses, además del passante ferroviario, un servicio a medio camino entre el tren y el metro. Cualquier medio nos ahorrará tiempo y problemas de aparcamiento. La Azienda Transporti Municipali (http://www.atm-mi.it/ATM/) dispone de tranvías y autobuses naranjas que pasan cada diez minutos por cada parada. Los horarios cambian en función de la temporada de invierno (inverno) y verano (estate). Las puertas tienen señales indicando la entrada (ingreso) y la salida (uscita). Los billetes se deben comprar antes de subir al vehículo y validarlos en una máquina (convalidare) que está en la parte delantera. Tres líneas de metro (roja, verde y amarilla) se complementan perfectamente con los tranvías y autobuses. Las paradas disponen de escaleras mecánicas y suelen estar situadas cerca de las paradas de tranvías y autobuses. Por último, mencionar al passante ferroviario, que une el noroeste de la ciudad (Bovisa) con el metro y el centro (Porta Venezia), con paradas en Piazza della Repubblica y Garibaldi, así como el Radio-

bus, un servicio nocturno de autobús que hay que llamar para reservar la recogida en la parada. Los billetes para todo el transporte público son válidos para cualquier medio y línea y son válidos durante 75 minutos. No pueden comprarse en el vehículo, por lo que debes adquirirlos en los expendedores automáticos situados en las propias paradas, además de estancos y quioscos. El billete sencillo vale actualmente un euro, y existen abonos para 24 horas (3 euros), 48 horas (5,50 euros) y una semana (6,70 euros). Todo el transporte público milanés funciona entre las 6.00 de la mañana hasta las 00.30 de la noche, aunque hay autobuses y tranvías que circulan hasta la 1.30 de la madrugada. Los taxis oficiales (blancos, aunque también amarillos), son muy usados para los desplazamientos de negocios. Todos llevan teléfono y hay numerosas paradas repartidas por toda la ciudad. La bajada de la bandera cuesta 3 euros. La capital lombarda es bastante segura, aunque siempre es recomendable evitar zonas alejadas del centro, sobre todo por la noche. A las mujeres también se les recomienda no andar solas por algunas calles. Los carteristas también aprovechan los descuidos de los turistas, tanto en los monumentos más célebres y concurridos de la ciudad como en las líneas de transporte más transitadas. Los negocios y oficinas abren entre las 8.30 de la mañana y las 16.00 de la tarde, mientras que las tiendas de moda, los grandes almacenes y las librerías abren a las 9.30 horas y no cierran antes de las 21.00 horas.

Las elegantes y señoriales Via Montenapoleone, Via Manzoni, Via Sant’Andrea y Via della Spiga forman el famoso quadrilatero d’oro, la zona noreste de la ciudad donde se concentran las más prestigiosas firmas de alta costura. Entre ellas, Valentino, Armani, Versace, Gucci, Dolce & Gabanna, Prada, Moschino, Chanel, Gianfranco Ferrè o Hermès. En pocas ciudades del mundo encontrarás la concentración de diseñadores que tiene esta ciudad. Algunos de estos grandes diseñadores ya no se conforman con tener las prestigiosas tiendas de moda sino que también han abierto restaurantes, bares, cafés, centros de arte contemporáneo e incluso teatros, a los que se acercan elegantes milaneses para tomar un aperitivo o asistir a una inauguración de alguna exposición. Además de las boutiques, también pueden verse grandes residencias aristocráticas neoclásicas, como el Palazzo Melzi di Cusano u otros palacios con patios porticados. Son igualmente recomendables los museos Poldi Pezzoli y Bagatti Valsecchi, así como ver de cerca el Archi di Porta Nuova, la puerta que formaba parte de la muralla romana (una de las dos que aún se conservan) o perderse en alguno de los jardines interiores de la majestuosa Via Manzoni. El quadrilatero es la zona de compras por excelencia, aunque hay otros sitios mucho más asequibles para el viajero y que no por eso dejan de tener encanto, como la avenida Buenos Aires (con más de 300 tiendas) o las calles Torino o Vercelli.

Barrio del Naviglio

Actualmente se trata de uno de los barrios más animados de la ciudad. La red de pequeños canales, entre los que destacaba el Naviglio, ha pasado de ver barcazas y una agitada actividad comercial a ver cómo abren tiendas, talleres de antigüedades y clubes nocturnos, que agitan durante el día y, sobre todo, parte de la noche, la vida de los dos canales que aún perduran (Naviglio Grande y Naviglio Pavese). Aún se pueden encontrar bloques de pisos típicos, en amarillo milanés, con balcones corridos de color verde botella alrededor de los patios. Se puede visitar la iglesia de San Cristoforo al Naviglio (el santo patrón de los barqueros) o la de Santa Maria delle Grazie al Naviglio, que da al agua del canal. Interesante también acercarse hasta el mercado de anticuarios que se organiza el último domingo de cada mes de verano. Hay bares, heladerías y trattorias donde hacer un alto en el camino y probar alguna de las delicias milanesas.

Largo Augusto

La zona que se extiende entre la iglesia de San Názaro y Largo Augusto, en el sureste de la ciudad, alberga edificios históricos, el barrio universitario, cafés y numerosas tiendas de artesanía en la Via Festa del Perdono, además de la Casa Grande (magnánimo hospital construido en la época de los Sforza y sede actual de la universidad) y la columna Verziere, una de las pocas columnas votivas que sobrevivieron al final del siglo XVIII y que conmemora el final de la peste de 1576. Hay palacios e iglesias de diferentes estilos y épocas, además de varias reminiscencias del que fue un barrio con mucha tradición hospitalaria. La biblioteca más grande de la ciudad (Palazzo Sormani Andreani, la Torre Velasca (106 metros de altura) o el jardín público más antiguo de Milán (Giardino della Guastalla) son otros de los valores de este barrio.

Barrio de Brera

El nombre de esta zona, situada al noreste de la capital lombarda, significa zona de hierba. El barrio, en el que podrías pasarte todo el día conociéndolo, esconde entres sus calles estrechas numerosas boutiques, anticuarios, tiendas de curiosidades y de decoración, alicientes que lo han convertido en el barrio preferido por los bohemios. Las fachadas y calles de Brera dan una imagen de ciudad antigua pero a la vez encantadora. La Via Brera lleva hasta el Palazzo Brera, donde se encuentra la Academia de Bellas Artes (lo que añade numerosos estudiantes) y la pinacoteca más importante de la ciudad. En verano hay numerosos puestos callejeros (en algunos te pueden echar las cartas) y, durante todo el año, algunos de los bares y cafés ofrecen lo mejor de sí y se ganan una gran reputación en toda la ciudad.

Los lagos

Si se dispone de tiempo y quieres hacer una escapada fuera de Milán, visitar los lagos que rodean la ciudad es una de las mejores opciones. A menos de una hora se pueden visitar hasta tres lagos, el Di Como (el más conocido, de más de 100 kilómetros), Maggiore, Di Garda y De Iseo, todos rodeados por el marco incomparable de los Alpes. Puedes desplazarte en coche o en tren, y la visita valdrá la pena, ya que hay numerosas vistas, se puede tomar una barca para adentrarse en alguno de los lagos o acercarse a comer a alguno de los pueblos que lindan con los lagos.

Disfrute de esta guía en su ipod www.theperfecthotels.com 3

4


bdelicious Gastronomía Mucho más que pasta! Milán, debido a las numerosas conquistas que sufrió, ofrece una cocina variada y extensa en influencias. De la tradición rural persiste la menestra de arroz o la pasta, además de otros guisos contundentes siempre combinados con carne, grano o verdura. Una cocina más elaborada fue la que aportaron las dinastías Visconti y Sforza. De la época dominada por Carlos V queda el gusto por el arroz, en este caso un descendiente de la paella, el risotto. En otoño lleva calabaza y en verano fresas. La costoletta milanese y el clásico panettone (bollo relleno de pasas que generalmente se sirve en Navidad) nacieron bajo el dominio del Imperio Austrohúngaro. Una de las más fuertes tradiciones de los milaneses es el aperitivo, que se toma diariamente alrededor de las seis de la tarde. A esa hora, muchos de los bares de la ciudad se ven atiborrados de gente que concurre a degustar salami, mortadela, carpaccio, montaditos, quesos, aceitunas y boquerones en vinagre, acompañándolos de alguna bebida. En ocasiones, el aperitivo milanés puede convertirse en una buena alternativa a la cena, por el módico precio de un cóctel y mientras se disfruta de una bonita atmósfera y música moderna. Una vez que entramos en el restaurante, la comida milanesa implica, antes de nada, un entremés o antipasti. El primer plato suele ser pasta, arroz o alguna sopa. El segundo, carne o pescado (la ciudad es famosa por servir algunos mariscos de gran calidad), acompañado de una guarnición de verdura. De postre siempre se puede disfrutar de un buen helado, antes de dar paso al café. Si te decides a cenar en algún restaurante milanés, puedes decantarte por un plato de ternera (aderezada con cebolla, aceite y vinagre), risotto alla milanesa, estofado (también de ternera) o casoeûla (plato elaborado a base de carne de cerdo y col). Platos 100% regionales son el faisán con especias, el arroz con espárragos, la morralla rebozada o el sábalo seco y salado. Los vinos que pueden acompañar la comida proceden de las zonas de Franciacorta, Oltrepo Pavese, Garda o Valtellina, destacando un spumante del lago de Iseo o el tinto Bardolino. Lo habitual es redondear la factura tras comer y dejar una propina (normalmente entre un 5% y un 10% como máximo), siempre y cuando el servicio haya sido satisfactorio.

5

bparty Eventos culturales Día de Año Nuevo

El 1 de enero, primer día del año. Aún perduran las luces de Navidad.

Cabalgata de Reyes Magos

El seis de enero, como es tradición en tantos otros países, hay escenificaciones que desfilan desde el Duomo hasta Sant’Eustorgio.

Carnaval Ambrosiano

Durante el primer sábado de Cuaresma, personajes tradicionales como Meneghin o Cecca desfilan por la Piazza del Duomo.

Festival de moda

A principios de marzo se celebra el MODIT (Milanovendemoda), donde se muestran las colecciones de otoño-invierno de los mejores diseñadores.

Carrera ciclista Milano-San Remo

Prestigiosa prueba que atraviesa el centro de la ciudad durante el tercer sábado de marzo.

Fiesta de las flores

El primer lunes después de Pascua se

Un calendario marcado por la moda

celebra una fiesta en torno al cultivo de la flor en la Via Moscova.

Fiesta de la República

Día festivo, el 2 de junio, que celebra una de las dos jornadas más importantes del país transalpino. Milán acoge conciertos y otras actividades.

Fiesta del Naviglio

El primer domingo de junio se da el pistoletazo de salida a un festival que concentra artistas, conciertos, mercados de artesanías o muestra de cocina regional en torno al barrio de los Navigli.

Día de San Cristóbal

El patrón de los viajeros tiene su onomástica el tercer domingo de junio. Para tal ocasión, las barcas son decoradas y se desplazan por los canales durante la tarde-noche.

Muestra de cine Arianteo

El cine Anteo organiza una muestra de cine al aire libre en la Rotonda di Via Besana durante los calurosos meses de julio y agosto.

Gran Premio Fórmula 1 Monza

A principios de septiembre se celebra una de las pruebas más importantes del circuito mundial.

Muestra de tecnología SMAU

Durante la primera semana de octubre, la Feria de Milán acoge las últimas tendencias en tecnología multimedia, ofimática, realidad virtual, etcétera.

Festival de moda

El mes de octubre acoge la segunda cita del año con los modistos italianos más prestigiosos, que en esta ocasión exhiben las tendencias de cara a la colección de primavera-verano.

Fiesta de Sant’Ambrogio

El 7 de diciembre, víspera del día de la Inmaculada Concepción, Milán acoge varias citas ineludibles. El Teatro alla Scala acoge la apertura de la temporada operística, al igual que ocurre en el Teatro Grassi. En los alrededores de la basílica de Sant’Ambrogio se monta un mercadillo callejero de antigüedades.

6


bmoving Puntos de Interés Il Duomo

Es, sin duda, uno de los tres vértices del arte que cualquier visitante no puede perderse al visitar la capital lombarda, junto a La última cena y la Scala. Se trata de la tercera iglesia más grande del mundo. Se comenzó a construir en 1386. Con mármol procedente de Candoglia, la catedral fue consagrada en 1418 y acabada finalmente bajo el imperio de Napoléon, en el siglo XIX. Las vidrieras, incluida la más antigua (1470), muestran escenas y momentos de la vida de Cristo. Es imprescindible ascender hasta las terrazas del tejado, donde la vista de las agujas (la más antigua es de 1404), de los arbotantes, de la ciudad y de las montañas es impagable. Hay más de 3.500 estatuas que representan a santos, animales y monstruos. Igualmente de imprescindible es contemplar de cerca el candelabro de Trivulzio, obra maestra de la orfebrería medieval.

Teatro alla Scala

Uno de los templos de la ópera fue construido por Giuseppe Piermarini en 1776. Inaugurado en 1778, fue bombardeado en 1943 pero reconstruido 1946. La última reconstrucción fue en 2004. Cuenta con una importante Escuela de Ballet, fundada en 1813. De entre los numerosos elementos dignos de una visita minuciosa, destacan el vestíbulo (un gran salón con espejos), el auditorio (que dispone de una magnífica acústica para más de 2.000 espectadores) o el Museo Teatrale (con numerosas pinturas y esculturas vinculadas a la historia de la música y del teatro). Hay dos colecciones consagradas a Verdi, incluyendo objetos de interés como la espineta con la que aprendió a tocar, partituras escritas por él y la batuta con joyas incrustadas que recibió como obsequio tras la triunfal recepción de Aida.

La última cena

El refectorio de la iglesia Santa Maria delle Grazie acoge una obra maestra de la pintura, La última cena, creada por Leonardo en 1497 y que se ha convertido en uno de los lienzos más conocidos del mundo. Pintada con témperas, muestra una gama generosa en matices que describe la expresión de los 12 apóstoles después de que Jesucristo anunciara que uno de ellos le traicionaría en las siguientes horas. Los gestos, las caras de asombro y las manos dotan de gran comunicación al cuadro, que se ha sometido a varios procesos de restauración (la última en 1999), ya que con el paso del tiempo se ha ido cayendo la pintura debido a que Leonardo lo pintó sobre un mural de yeso en lugar de aplicar los pigmentos sobre yeso húmedo. En la pared de enfrente se encuentra el fresco La Crucifixión, de Donato Montorfano.

Pinacoteca de Brera

Se trata, sin duda, de una de las mejores colecciones de arte del país. Situada en un palacio del siglo XVI construido por los jesuitas (que lo convirtieron en centro cultural), alberga obras maestras de Rafael (Boda de la Virgen), Caravaggio (Cena en Emaús), Mantegna (Cristo yacente), Piero della Francesca (Retablo Montefeltro), Tintoretto (Hallazgo del cuerpo de San Marcos), Francesco Hayez (El beso) o Modigliani (Retrato de Moisè Kisling). La pinacoteca dispone de 38 salas, ordenadas cronológicamente o por escuelas, además de una sala que alberga exposiciones temporales.

Sant’Ambrogio

Esta basílica fue construida bajo las órdenes del obispo Ambrosio en el año 386 d.C. Emplazada sobre un antiguo cementerio, la iglesia conserva el sepulcro que lleva el mismo nombre del obispo y patrón de la ciudad. Fue ampliada en primer lugar por los monjes benedictinos, y a partir de entonces ha sido varias veces reformada. Las columnas muestran historias de la Biblia. La nave está cubierta de bóvedas de crucería y el interior en general es de estilo románico lombardo. Debajo del púlpito se encuentra el Sarcófago del general romano Stilicho, una obra con prestigiosos relieves que data del siglo IV. El altar fue creado en el siglo IX para dar cabida a los restos mortales de San Ambrosio. El ciborio es estucado y se apoya en cuatro columnas romanas de pórfido.

San Lorenzo

Situada al suroeste de la ciudad (justo a las afueras de la muralla romana), se trata de una de las iglesias redondas más antiguas del cristianismo. Construida en el siglo IV con materiales de un anfiteatro romano cercano, está compuesta por una nave principal abovedada y varios conjuntos menores. Fue reconstruida en varias ocasiones tras diferentes incendios. Contiene, entre otros elementos de incalculable valor artístico, 16 columnas corintias, una cúpula que es la mayor de la ciudad y una capilla, la de San Aquilino, que contiene algunos de los mejores mosaicos de la región.

San Fedele

Esta iglesia, sede jesuita de la ciudad, es un ejemplo de la arquitectura de estilo contrarreformista y fue acabada en torno a 1650. Se compone de una nave central sin laterales, mobiliario de madera, decoración austera y con tres cuadros dignos de visitar y observar: La visión de San Ignacio (Giovan Battista Crespi), Transfiguración (Bernardino Campi) y Virgen y el Niño (también de Campi).

Museo de la Ciencia y la Técnica

Obras religiosas aparte, destacamos este centro situado en un antiguo monasterio que fue hospital y cuartel antes de albergar obras relacionadas con la ciencia. Contiene una de las mejores colecciones de tecnología del mundo y un espacio enorme para exposiciones temporales. Metalurgia, fundición, astronomía o acústica son alguna de las disciplinas representadas en este museo. Mención aparte para el cálculo, incluyendo la exposición de la primera calculadora mecánica, inventada en 1642. Cine, fotografía, la medición del tiempo o un repaso a algunos de los inventos de Leonardo Da Vinci también tienen cabida en este espacio (sus diseños de artefactos para el combate o para volar y sus inventos en general despiertan la admiración de los visitantes).

El Castillo de los Sforza

Perteneciente a los Visconti y embellecido posteriormente por los Sforza, está situado al noroeste de la ciudad (antes o después de visitarlo debes conocer el ajardinado parque Sempione). Esta fortaleza fue construida en 1368 por Galeazzo II Visconti. Se convirtió, en la Italia renacentista, en una de las cortes más admiradas. Actualmente se conservan 12 tapices diseñados por Bramantino, además de la capilla Ducal, con pinturas de Stefano de Fedeli y Bonifacio Bembo. Leonardo también dejó en este complejo una obra en la Sala delle Asse. La actual torre Filarete explotó en 1521 con la pólvora que contenía en el interior, pero fue reconstruida en 1905. Por último, destacar la Pietà di Rondanini, obra inacabada de Miguel Ángel. Actualmente el castillo alberga los Museos Cívicos, con un valiosísimo legado de pinturas, esculturas, muebles, cerámica, tapices, grabados e incluso sellos.

Museo de Arte Contemporáneo

El CIMAC está actualmente instalado en el segundo piso del Palazzo Reale (antiguo palacio estival de Napoleón, en el borde de Giardini Pubblici). Es toda una delicia para los amantes del arte de los siglos XIX y XX. La amplia colección abarca desde el neoclásico a la actualidad. Contiene obras pertenecientes a artistas de la talla de Balla, Modigliani, Carrà, De Chirico, Burri, Manzoni o Tancredi, entre otros. Una de las obras más famosas y futuristas es la escultura Formas únicas de continuidad en el espacio, de Umberto Boccioni.

Use las recomendaciones de su personal concierge para descubrir Milán +34 931 842 761 7

8


bfun Espectáculos

borganized

SUS NOTAS

Varios días de visita en la capital lombarda dan para disfrutar de alguna actividad cultural, probar algún lugar de la noche milanesa o asistir a un interesante acontecimiento deportivo. Una entrada para la ópera en la Scala o para un partido en San Siro son dos de las opciones más codiciosas, aunque también hay numerosas salas, teatros y lugares para disfrutar, aunque sea en una pequeña dosis, de alguno de los espectáculos que esta ciudad ofrece cada noche.

Teatro

Asistir a una ópera en la Scala es de obligado cumplimiento para los amantes de la cultura. Hay que reservar con bastante antelación y recuerda que la temporada operística comienza el 7 de diciembre. Sin embargo, la Scala no es el único recinto para disfrutar del arte de la escena. Los teatros Grassi, Studio, Manzoni (uno de los preferidos por los milaneses), Carcano, Smeraldo, Nazionale, Nuovo o el íntimo Filodrammatici pueden ser buenas apuestas culturales. Para ver comedias hay que acudir al teatro Ciak, y para disfrutar de la escena más vanguardista o experimental, hay que decantarse entre los teatros Teatridithalia-Elfo, Leonardo da Vinci, Out Off o Teatro dell’Arte.

Cine

Los italianos en general sienten pasión por el séptimo arte y el centro de Milán tiene más de 20 salas de cine. Por la zona situada alrededor de Corso Vittorio Emanuele hay numerosos cines que proyectan los últimos estrenos. Si quieres disfrutar del cine de arte y ensayo, una buena opción es Cineteca Museo. Por último, para los amantes del cine en versión original, no hay mucha opciones, aunque siempre se puede probar en los cines Anteo, Arcobaleno y Cinema Centrale.

Música

Antes de decidirse por un local o una zona en la que adentrarse para disfrutar de la noche en Milán, es recomendable hacerse con ViviMilano, suplemento del Corriere della Sera, o su homónimo Tutto Milano, en este caso de La Reppublica, donde vienen actualizados todos los espectáculos. Si se trata de escuchar música o danza en vivo, hay numerosos lugares que satisfarán los deseos del viajero. La mayoría de los locales, donde actúan jóvenes y no tan jóvenes promesas, están situados en la zona de los Navigli (como Grilloparlante, Ca’Bianca, Nidaba o Tunnel). Uno de los históricos de la ciudad es Scimmie, especializado en jazz, rock, blues y música étnica. Indian Café o el Grand Café fashion son dos discopubs, donde a medida que pasan las horas aumenta el ambiente. Otros lugares donde moverse en la noche lombarda son Alcatraz, Zenith, Shocking Club o Café Atlantique, además de Limelight, una de las discotecas más grandes de la ciudad. Es conveniente informarse por los horarios y los accesos, ya que muchos lugares están reservados para la clientela habitual.

Deportes

Un buen aficionado al fútbol no se irá de la ciudad sin visitar el estadio de San Siro, antiguo Giuseppe Meazza, y si es posible hará todo lo posible por hacer coincidir su estancia con alguno de los dos clubes de la ciudad que comparten feudo, el todopoderoso Milan AC de Silvio Berlusconi y el viejo pero igualmente campeón Inter. También se puede disfrutar de la hípica en el Ippodromo, del fútbol sala (deporte muy popular en la ciudad), del patinaje en el complejo 24 Sport Village o de los deportes náuticos en los lagos de la región.

INFORMACIÓN La oficina de información turística de la ciudad lombarda se encuentra en pleno centro, ofrece información detallada sobre los eventos culturales más importantes del momento y facilita listado de hoteles y restaurantes.

IAT Milano Via Marconi, 1. 02 72 52 43 01 www.milaninfotourist.com También existen oficinas (sucursales de la IAT principal) en los lagos Maggiore, Di Como, Di Garda y De Iseo, además de las agencias de Pro Loco (en ciudades pequeñas y pueblos alrededor de Milán) y Giro della Città (en la misma sede de la IAT, Vía Marco, 1), si quieres contratar una visita organizada por la capital de la moda.

Reservas en Restaurants, Shows y Actividades con una simple llamada +34 931 842 761

Disfrute de esta guía en su ipod www.theperfecthotels.com 10

11


Guía de Milán