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Tomado del libro “Como aprender a estudiar y aprender con eficacia” Agustín Fernández Santos


Introducción El autor está dirigiéndose al estudiante ž 

Es indudable que el éxito en el aprendizaje está relacionado con algo más que hábitos de estudio, técnicas de aprendizaje y estrategias metacognitivas.El ámbito de lo cognoscitivo no explica todo lo relacionado con el rendimiento académico; existen otros factores sociales, afectivos, pedagógicos, institucionales, curriculares, etc. que también explican el por qué, a veces aprendemos y otras fracasamos.


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Existen factores humanos que tienen que ver con lo que nos gusta y atrae, con el concepto que tenemos de nosotros mismos y de nosotras mismas, con las expectativas sobre nuestro rendimiento académico, con nuestro nivel de aspiración, con nuestra motivación, con nuestro humor y actitud, con nuestra capacidad de esfuerzo, con nuestra voluntad,etc. Todos estos factores se constituyen en dinamizadores ó inhibidores del aprendizaje.


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siempre este tipo de libros se centran exclusivamente en los aspectos técnicos, dejando de lado la vida afectiva del o la estudiante y su personalidad. Un análisis detenido sobre la naturaleza de todos ellos nos sugiere que, de una forma u otra, todos tienen que ver con la ansiedad, el sentimiento de competencia o incompetencia y con la autoestima.


Antes de continuar leeremos y reflexionaremos sobre una fábula de Mager (1973) Una vez un caballo de mar reunió sus ahorros y partió a buscar fortuna. No había andado mucho cundo se encontró a una anguila que al verle le dijo:


-Psst.¡Eh jovencito! ¿A dónde vas? -Voy a buscar fortuna, respondió el caballo de mar. -Has tenido suerte, dijo la la anguila. Si me das cuatro monedas te daré esta rauda aleta y llegarás mucho antes.


¡Vaya! ¡no está mal!- dijo el caballo de mar y sacó las monedas. Se las dio a la anguila y se deslizó a toda velocidad. Después encontró una esponja, que le dijo:


-¡Eh oye! ¿A dónde vas? -Voy a buscar fortuna-replicó el caballo de mar. -Has tenido suerte-dijo la esponja-Yo te puedo vender este patín autopropulsado por poco dinero y correrás mucho más veloz. El caballo de mar sacó de su bolsillo las monedas que le quedaban y se las entregó. Salió disparado, deslizándose por el agua como una flecha.


Poco después encontró un tiburón que le dijo : -¡He, oye! ¿A dónde vas? -Voy a buscar fortuna-replicó el caballo de mar.


-¡Mira que suerte! Si te metes por este atajo-dijo el tiburón señalando su boca abierta-,ganarás mucho tiempo. -¡Muchas gracias!-exclamó el caballo de mar, y como un rayo se adentró en las fauces del tiburón, para ser devorado por él.


Reflexionemos en relación al comportamiento de nuestros estudiantes al aprendizaje: ¿Tenía claro el caballito de mar lo que quería? ¿Conocía los medios para lograrlo? ¿Qué sucedió con la autoestima, con la voluntad firme, la reflexión?


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