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ENTREVISTA A NORMAN BRISKI

“Hay que encontrar el propio lugar de ayuda”

TERCERSECTOR Una publicación de la Fundación Del Viso

AÑO 18 GG N° 89 GG $25 GG Recargo envío al interior $0,60

En defensa del

AGUA

Contaminación de ríos, zonas en riesgo de desertificación y miles de personas sin acceso al agua potable revelan un problema que exige atención urgente. Muchas organizaciones sociales ya trabajan para preservar este recurso vital

Permacultura, un movimiento que crece

Modelos de cooperativismo

Proyectos de urbanización de villas


Staff

Sumario

Dirección General

de Tapa 7 Nota Agua, recurso en riesgo

Marcos Cytrynblum Editora General

Reportaje 18 El Norman Briski, consagrado y solidario

Silvia Fiore Coordinación y producción periodística

al andar 23 Camino Rosario Quispe. De La Puna al mundo

Carmen Boccuti Edición

26 Salud Asociación Athentun

Martina Noailles Arte y diseño

Aguafuerte

Walter Molina

28 Fundación Argentina de Trasplante Hepático

Colaboraron en este número

Roly Villani, Guillermo Chulak, Leonardo Rossi, Gabriela Maggiotti, Esteban Del Campo, María Sol Abichain, Luciana Rosende, Agustina Cirio, Luciana Mignoli, Luciana Mantero, Mariana Fernández Camacho, Andrea Vulcano, Silvia Marchant, Alejandro Cánepa, Sabrina Pozo, Cristina Pérez, Maricel Seeger, María Cruz Ciarniello, Marcos Pearson, Leonardo Iglesias Contín, Germán Alemanni, Julián Blejmar, Sabrina Santopinto, Rocío Galván, Martín Glade

32 Medios FM La Milagrosa Especial 34 Informe Urbanización de villas

40 Infancia Orquesta infantil de AMIA originarios 43 Pueblos Educación Bilingüe en Chaco

46 Sociedad TEDx, ideas que inspiran

Fotografía

Cultura

53 Ballet 40/90

Ignacio Sánchez Pablo Aharonian

de Cooperativismo 66 Modelos Fopal, alimentos a Precio Justo

Corrección

Fernando Orecchio

69 Escuela Mundo Nuevo

Comunicación y publicidad

Adriana España

72 Trabajo en la cárcel

Asistente

Especial 74 Informe Permacultura, un movimiento que crece

Daniela Crucil

Social 78 Economía Fondo Aveti

Impresión

Artes Gráficas Buschi S.A.

social 80 Vidriera Productos de Comercio Justo

Distribución

Brihet e hijos S.A.

facebook.com/revistatercersector

82 Cultura Dadores de Arte

@TercerSectororg

85 Adolescencia Asociación Chicos e inclusión 88 Arte Recooparte

SUSCRIPCIONES suscripcion@tercersector.org.ar

90 Medio ambiente Escuela social y ecológica comunitaria 93 Inclusión Fundación Haciendo Camino

TERCERSECTOR

97 Deporte Rugby inclusivo

Premio Adepa / Bien Público

la intención a la acción 101 De Pequeños gestos

Es una publicación editada por

Fundación Del Viso Personería jurídica 168/88 Av. Córdoba 5869 2º B (1414) Buenos Aires, Argentina Telefax: 4777-4460/6988 - 4779-1243 R.N.P.I.: 350839 E-mail: produccion@tercersector.org.ar Homepage: www.tercersector.org.ar

Año XVIII - N° 89 Diciembre 2012 (bimestral)

Suplemento de Sustentabilidad

104 Internacional La ciber tribu

Por el desarrollo sostenible

107 Voluntariado Ayudar en Vacaciones

Dossier

111 Fotorreportaje Despertar conciencias

Todo suma: Microdonaciones Transparencia frente a la crisis

cambió la vida 114 Me Rosa Ortega

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Editorial

Movimiento asta hace unas décadas sonaba increíble que pudiera agotarse. Pero las alarmas suenan cada vez con más fuerza. De hecho, unos 40 millones de latinoamericanos ya padecen la falta de acceso al agua de red. Y a nivel local, cerca del 18 por ciento de la población tiene ese derecho humano vulnerado, según el Censo Nacional de 2010. Vastas zonas del país con síntomas de desertificación; ríos y arroyos contaminados; miles de litros de agua derramados por segundo en la explotación minera; personas expuestas a enfermedades causadas por el agua proveniente de napas contaminadas son las evidencias de un problema que exige atención urgente. Como contrapartida, cada vez son más los ciudadanos que desde la órbita de su vecindario, nucleados en asambleas o integrados a organizaciones sociales deciden tomar partido. Y salen a reclamar por la protección del recurso hídrico en riesgo, para prevenir la carencia que aquejará a las generaciones por venir. Algunos llevaron sus voces hasta la Corte Suprema de Justicia para que desde esa instancia se pusiera freno a años de contaminación y desidia, por ejemplo, con el plan de saneamiento de la Cuenca Matanza-Riachuelo. Otros, aún persisten en sus reclamos, como en el caso de la aplicación de la Ley de Glaciares o los conflictos generados en torno de la megaminería. En todos los casos se avizora una sociedad civil que puja por ganar su lugar como actor con capacidad de incidencia en una cuestión de interés público. Y vital. La reacción social frente al agua es otra de las manifestaciones del impacto que puede lograr la comunidad organizada. En la búsqueda de soluciones a las necesidades de la población, la capacidad de respuesta del sector social se renueva y diversifica. Así lo refleja el informe que acompaña esta Edición Especial de Tercer Sector sobre los planes en análisis para la urbanización de villas en la Ciudad de Buenos Aires. O la pluralidad de experiencias basadas en la permacultura como modelo de agricultura y producción sustentables que ya funcionan en la Argentina. O las diversas formas que cobra el cooperativismo como alternativa laboral para miles de familias, ya sea desde una escuela, desde otra forma de producir alimentos o incluso desde una cárcel, como salida para la reinserción de las personas privadas de su libertad. Unos y otros constituyen expresiones de cómo en los sitios más recónditos del país, la acción de la ciudadanía logra transmutar situaciones de abandono y exclusión en acciones concretas en beneficio de las comunidades. Desde Tercer Sector despedimos otro año junto a nuestros lectores celebrando que el sector social está en movimiento. Y con la certeza de que el año próximo habrá muchas nuevas historias por contar.

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NOTA DE TAPA

Agua, recurso en riesgo Contaminación. Falta de acceso al agua potable para el 18 por ciento de la población. El impacto negativo de la megaminería. Una ley de Glaciares que no se aplica. Para hacer frente a estas problemáticas que afectan de manera directa a la salud y el desarrollo humanos, habitantes de todo el país se organizan y encabezan acciones concretas con la mirada puesta en el futuro.

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NOTA DE TAPA

TEXTOS ROLY VILLANI

e los pocos o muchos planetas que están al alcance de los ojos de los científicos, hasta el momento el único en el que hay cosas que nacen, crecen, se reproducen y mueren es éste. Es el único que tiene agua y, por lo tanto, vida, aunque lo llamemos Tierra. La interdependencia entre vida y agua es tan transparente que veces cuesta identificarla y, sin embargo, 40 millones de latinoamericanos no tienen acceso a los servicios de agua potable y otras 52 millones de personas se

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abastecen a través de sistemas que representan un riesgo significativo para la salud, según un estudio de la Cepal. Si bien el proceso de contaminación del agua no empezó anteayer, en los últimos años se aceleró el ritmo de su degradación. El diagnóstico del presidente del Tribunal Latinoamericano del Agua, Javier Bogantes, es claro: “En América latina se está dando un fenómeno que tiene que ver con la explotación de los recursos naturales con una visión cortoplacista, sin importar si son gobiernos socialistas o neoliberales la actitud es establecer interrelaciones con procesos globalizantes y transnacionales que tienen como herramien-

tas el monocultivo, las represas hidroeléctricas y la minería a cielo abierto”. En ese marco, cientos de organizaciones se nuclean alrededor de las distintas facetas de la lucha por el acceso al agua, mientras el Estado adquiere posiciones complejas y, a veces, contradictorias. El proceso de sanción y puesta en marcha de la Ley de Glaciares, la disputa interprovincial por el Río Atuel y el plan de saneamiento de la cuenca Matanza Riachuelo son tres casos que permiten una ilustración muy amplia de la actualidad del acceso al agua en el país.

Un fallo que cambió todo Hay consenso entre la mayoría de las OSC en considerar al caso Matanza-Riachuelo como el más importante de las causas ambientales de Argentina, tanto por la cantidad de personas en las que impacta (cinco millones de vecinos tienen contacto directo) como por el hecho de que la Corte Suprema dictara una sentencia ejemplar, que generó un escenario sin precedentes en la historia. La cuenca es un caso ilustrativo, también, para entender esa combinación explosiva entre contaminación y pobreza. El Arroyo del Rey nace en las cercanías de la localidad bonaerense de Longchamps y desemboca en el Riachuelo tras recorrer aproximadamente 18 kilómetros. Un estudio realizado por médicos de hospitales ubicados en esa zona arrojó al menos 38 casos de displasia (malformaciones en la corteza cerebral) en niños que viven a la vera de ese arroyo en los dos últimos años. La investigación difundida por la agencia universitaria Auno, de Lomas de Zamora, indica también que durante la última década los tumores cancerígenos de esófago gástrico y de riñón se incrementaron en las poblaciones de esa región. El neurólogo infantil a cargo de la investigación, Fernando Mendisiski, sostiene que la contaminación del agua o los tóxicos que emanan las chimeneas de empresas clandestinas pudieron haber “alterado la glándula tiroides de la madre y hacer funcionar mal la misma glándula del bebé durante el embarazo”. El Foro Hídrico de Lomas de Za-


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El arroyo no es propiedad privada unque reconocen que la pelea del Gobierno con el Grupo Clarín les ayudó, aseguran que el proyecto de represar el arroyo Ayuí para inundar ocho mil hectáreas de humedales naturales y así destinarlas a la producción de arroz nunca se hubiera detenido si los militantes de la zona no hubieran alertado sobre el desastre que estaban por hacer con el agua. El emprendimiento era impulsado por un directivo del diario Clarín, José Aranda, junto al magnate húngaro George Soros y la anuencia del Gobierno de Corrientes. Pero en septiembre de 2011, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación se pronunció en contra de la construcción de la represa por no cumplir con el Estatuto del Río Uruguay. El Ayuí Grande es un arroyo que desemboca junto a los Esteros del Iberá y unos 800 metros arriba del Acuífero Guaraní. “Esto demuestra que cuando existen leyes, fundamentos técnicos y movilización ciudadana, las empresas no pueden avanzar con sus planes ilegítimos por más que tengan el apoyo irrestricto de algunos gobernantes”, evaluó Emilio Spataro, de Guardianes del Iberá. El proyecto había sido denunciado en 2005 por la Fundación Reserva del Iberá y las movilizaciones multitudinarias permitieron sostener el reclamo y multiplicar las organizaciones locales de ciudadanos correntinos que llamaron la atención del Gobierno Nacional. La resolución del Ejecutivo nacional ahuyentó a Soros, quien se retiró de la iniciativa. Aunque por el momento el asunto está congelado, la duda es si el gobierno correntino estará dispuesto a pagar el costo político de volver a impulsar la idea de usar un río como propiedad privada.

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mora, que reúne a vecinos y organizaciones de esa zona, viene reclamando desde hace años obras pluviales en el Arroyo del Rey como compuertas, estaciones de bombeo y cloacas. “En el Campo Tongui se ahogó un niño en un terreno inundado por falta de desagües y una vecina de la calle Guaminí que tenía una herida en el pie, tras estar doce horas en el medio de la inundación con ese coctel de contaminación, sufrió una infección y como resultado debió sufrir la amputación”, denuncia el blog del Foro. Cuando el 8 de julio de 2008, el Máximo Tribunal de la Nación dictó el histórico fallo sobre la contaminación ambiental del Río Matanza-Riachuelo, no sólo determinó la responsabilidad del Estado Nacional y de la Provincia y la Ciudad de Buenos Aires en la causa. Lo más novedoso y positivo, desde la perspectiva de la sociedad, fue que encomendó al Defensor del Pueblo de la Nación y a un grupo de organizaciones que actúan en la causa (Farn, Cels, Greenpeace y Asociación de Vecinos La Boca), la conformación de un Cuerpo Colegiado encargado de controlar el Plan de Saneamiento. “Se hicieron más cosas en estos cuatro años que en los anteriores doscientos”, analiza Andrés Nápoli, director del Área de Participación Ciudadana de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (Farn). “Lo más positivo es la creación de Acumar (Autoridad de la Cuenca Matanza-Riachuelo), un vehículo institucional adecuado para el diálogo entre Estado y Sociedad Civil, con autoridad interjurisdiccional. Es un modelo que se debería replicar para este tipo de casos y que nosotros reclamábamos desde hace más de diez años”. Entre las acciones que las OSC destacan como positivas, está la remoción de buques y la limpieza de márgenes y residuos sólidos urbanos, y el inicio de las gestiones para la erradicación de basurales a cielo abierto (aunque queda más del 70 por ciento por limpiar). Y subrayan otro dato: el empadronamiento de empresas que hizo Acumar y que permitió establecer que hay 11 mil industrias manufactureras de las cuales 1.300 fueron declaradas como Agen-

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NOTA DE TAPA

Agua y trabajo comunitario nivel global, más de un 70 por ciento de las casi 11 millones de muertes infantiles que se producen todos los años en el mundo se deben a seis causas: la diarrea, el paludismo, las infecciones neonatales, la neumonía, el parto prematuro y la falta de oxígeno al nacer. Según el Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2010 más del 18 por ciento de la población argentina no tiene acceso al agua de red. Si bien se viene haciendo una fuerte inversión estatal en la ampliación de este servicio, la Fundación Pro Vivienda Social tiene en etapa piloto un programa que apunta al trabajo microsocial para superar estas deficiencias sanitarias. Se trata del proyecto de ampliación de los servicios de agua potable y cloacas del barrio Alem de Cuartel V, en la localidad bonaerense de Moreno. Allí viven unas 750 familias que ya habían trabajado con el programa de gasificación integral, que pone en juego un innovador esquema de fideicomisos en el que Fpvs actúa como articulador entre organizaciones comunitarias y la empresa proveedora de gas. Pero la innovación no queda ahí: está en etapa de evaluación la incorporación de financiamiento complementario para una planta de tratamiento de líquidos cloacales. “La posibilidad de generar energía calorífica y eléctrica a partir del biogás producido con la fermentación de los desechos cloacales plantea un desafío importante no sólo como fuente de financiamiento, sino también por sus efectos positivos en el medio ambiente”, dice el proyecto de la OSC. Una experiencia micro para seguir muy de cerca, con mirada global.

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tes Contaminantes. Para dimensionar la importancia de esta información, basta comparar con lo que sucedió en el año 2007, cuando la Secretaría de Medio Ambiente informó a la Corte que en la Cuenca Matanza-Riachuelo existían tan sólo 4.000 industrias. También se sabe hoy que hay 700 empresas en procesos de reconversión y que 50 de ellas ya los terminaron. Como en todo balance, también aquí hay una columna del debe: la legislación actual apunta a lograr lo que se llama uso 4 del agua, es decir, que los vecinos puedan hacer un uso recreativo del Riachuelo pero sin contacto directo. “Los parámetros de vertido son tan permisivos que se podrían reconvertir a todas las industrias de la Cuenca y el Riachuelo seguiría contaminado”, dice Nápoli. La propuesta es un cambio paradigmático en la legislación: no establecer parámetros de vertido hasta que no se haya hecho un estudio de masa contaminante, es decir, conocer qué capacidad tiene el Riachuelo de soportar componentes contaminantes orgánicos e inorgánicos.

Ríos sin fronteras “No le vamos a dar agua a La Pampa hasta que se construya el trasvase del río Grande al Atuel y hasta que no reguemos las 75 mil hectáreas que dice el fallo de la Corte. Ni agua de desagüe, no tenemos que darle nada.” Las declaraciones a los medios mendocinos de Roberto Hartman, presidente de la Asociación de Productores Agropecuarios del Atuel, dan la razón a los pobladores de La Pampa, que sostienen que la desertificación que padecen tiene su origen en los rasgos egoístas del modelo productivo de los mendocinos. En 1948, La Pampa no era aún una provincia, sino un territorio nacional, de manera que su voz quedó excluida del convenio que la Nación y la provincia de Mendoza celebraron para la construcción del dique El Nihuil en la cuenca superior del río Atuel, un afluente del Desaguadero que corría entre las dos provincias. Desde entonces, los pampeanos denuncian que esa obra destruyó el hu-


Opinión

POR JAVIER BOGANTES ✱

Justicia alternativa El Tribunal Latinoamericano del Agua fue creado con el fin de contribuir a la solución de controversias relacionadas con los sistemas hídricos y para aumentar la información y acrecentar el conocimiento de los problemas que surgen en torno del agua en América latina. En sus doce años de existencia, ha ido creciendo su legitimidad, un hecho fundamental porque se trata de una plataforma de justicia alternativa para mediar en conflictos que tienen que ver con situaciones de corrupción o situaciones inequitativas entre las personas y los poderes públicos. Para hacerlo, convocamos a un jurado de notables que han ganado respeto por su posición humanista y ética o por su labor científica y profesional. Ante este cuerpo se presentan los casos que buscamos que sean emblemáticos en el sentido de que tienen una trascendencia por la importancia de los derechos afectados. En la última sesión del tribunal, que se realizó en noviembre en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, se trató y se falló sobre la posible afectación de los mantos acuíferos en González Catán, los presuntos daños al territorio de La Pampa ocasionados por el corte del río Atuel, el caso del proyecto minero Pascua Lama en la frontera chileno-argentina, el de la empresa minera Yanacocha S.R.L, en Perú, y el caso colectivo presentado por la Asamblea de Afectados Medioambientales de México. Hemos dado en llamar “estrategias erróneas” a las ideas de gobiernos y procesos políticos que no incluyen en sus diseños el impacto ambiental. Decimos que es un mal negocio: a cambio de unos cuantos pesos inmediatos estamos poniendo en peligro el recurso más valioso, el agua. ✱ Presidente del Tribunal Latinoamericano del Agua. 12

medal y dejó sin agua un territorio de más de 30 mil kilómetros cuadrados. En 1987, y tras un extenso juicio, la Corte Suprema de Justicia de la Nación dictaminó que el Atuel es interjurisdiccional y exhortó a las provincias a celebrar convenios tendientes a una participación razonable de los usos del agua de manera “equitativa y razonable”. Este mandato judicial nunca se concretó y eso es lo que reclaman por estos días los integrantes de la Asamblea Pampeana por los Ríos, una organización de autoconvocados que incluye a representantes de pueblos originarios afectados por la desertificación, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de la Pampa y entidades ambientalistas como la Fundación Chadileuvú. “No tenemos una pelea con el pueblo mendocino, sólo reclamamos que los productores de esa provincia sean muy eficientes en el uso del agua para el riego, de manera que el río pueda seguir fluyendo”, explicó a Tercer Sector Néstor Decristófano, vocal de Chadileuvú. El reclamo no parece inverosímil: un informe de la propia Secretaría de Irrigación de Mendoza reconoce que solamente el 9,4 por ciento de la red de distribución del Atuel está impermeabilizada. “Éste es un número muy bajo de impermeabilización considerando el tipo de suelos y característi-


NOTA DE TAPA

cas de los terrenos de la zona”, dice el informe mendocino. Y es precisamente en este punto donde la cuestión trasciende la disputa interprovincial y se instala como un tema que reclama políticas nacionales. Es que según un estudio realizado por el Instituto Argentino de Zonas Áridas (Iadiza), la erosión de los suelos avanza en nuestro país a razón de 650

Opinión

mil hectáreas por año y el 70 por ciento de la superficie está formada por tierras secas. El Iadiza, que depende del Conicet, asegura que las principales causas de este fenómeno son de carácter socioeconómico, en especial relacionados con la producción, erosión del suelo y disponibilidad de agua. El ejemplo de Acumar, es decir, una autoridad supraprovin-

POR MARCELA FERREYRA ✱

Agua y saneamiento para todos El acceso al agua potable y al saneamiento son factores fundamentales para la salud, el crecimiento y el desarrollo de los pueblos. Desde su creación en marzo de 2006, AySA desarrolla acciones cuyo principal objetivo radica en la prestación del servicio público esencial de agua potable y saneamiento, en un área donde viven once millones de habitantes. Con el compromiso de lograr el acceso universal a estos servicios, la empresa ha encarado la realización de grandes obras de infraestructura, expansión de los servicios, ampliación y mantenimiento de la infraestructura existente, la aplicación de nuevas tecnologías, el trabajo mancomunado con los municipios del área regulada, acciones de concientización del uso del agua, entre otras medidas, con una inversión proyectada de 11 mil millones de pesos a diciembre 2012. Todo ello se ve reflejado en los 1.883.143 habitantes incorporados al servicio de agua potable y en los 1.535.523 nuevos usuarios del sistema de desagües cloacales. Asimismo, en materia de tratamiento de efluentes cloacales AySA ha proyectado la construcción de nuevas plantas de tratamiento entre las que se encuentran las de Laferrère, Fiorito, Santa Catalina, Lanús, Berazategui, Dock Sud y la ampliación de las ya existentes: Norte, Sudoeste, Hurlingham y El Jagüel. Dichas inversiones posibilitarán, antes del año 2020, la total cobertura en materia de desagües cloacales con tratamiento completo, hecho sin precedentes en la historia sanitaria argentina. Transitando el Decenio Internacional para la Acción Agua como Fuente de Vida 2005-2015, declarado por Naciones Unidas, y frente a los Objetivos de Desarrollo del Milenio, AySA participa con esfuerzo y dedicación tanto en el plano nacional como internacional en aras de que el acceso a los servicios sanitarios sea universal en el menor plazo posible. En ese marco, la empresa preside la Asociación Latinoamericana de Operadores de Agua y Saneamiento (Aloas), entidad sin fines de lucro creada en el entendimiento de que ciertas soluciones en torno del agua y al saneamiento pueden fomentar la interacción, intercambio de conocimientos y colaboración entre las empresas prestadoras/operadoras del continente bajo un lema común: Unidos por agua y saneamiento para todos. ✱ Directora de Asuntos Jurídicos e Internacionales de AySA. 14

cial con capacidad de administrar toda la cuenca del río, aparece una y otra vez. A nivel oficial existe un acuerdo firmado en el 2008 por el gobernador pampeano Oscar Jorge con su par mendocino Celso Jaque junto a la presidenta Cristina Fernández, en el que se establece un caudal mínimo para La Pampa y una serie de obras en el sur mendocino. Pero la Asamblea analiza que los productores rurales de Mendoza tienen, en algunas instancias provinciales, poder propio como para desconocer el fallo de la Corte y trabar la ejecución del acuerdo de 2008. En rigor, los productores se escudan en un punto de aquel fallo del ’87 de la Corte que autorizaba a Mendoza a completar 75.671 hectáreas bajo riego antes de ceder caudales a La Pampa. La Asamblea por los Ríos Pampeanos se reúne todos los jueves para evaluar la continuidad del reclamo. Ya realizó varios cortes en distintos puntos de la ruta 188 e incluso se manifestó en Buenos Aires, en la sede de la casa de Mendoza, precisamente el día en que el Tribunal Latinoamericano del Agua reconoció el incumplimiento de las decisiones ejecutivas, judiciales y convenciones relacionadas a este tema, por parte de la provincia de Mendoza y del Estado Nacional Argentino. En su veredicto, el Tribunal alertó sobre la necesitad de no perpetuar esta situación de conflicto interprovincial que implica la denegación del derecho humano al agua a las poblaciones pampeanas. “Actualmente, estamos esperando una audiencia que el gobernador de La Pampa nos prometió para evaluar el veredicto del Tribunal Latinoamericano y pedirle que active el convenio del 2008 que firmó con la Presidenta”, concluye Decristófano.

De glaciares, ríos y minas “Los pueblos chicos funcionamos con un River-Boca permanente y en estos años se armó la disputa mineros-antimineros”, dice Ricardo Vargas, integrante de Autoconvocados por San Juan, una organización que nació al calor de la lucha contra la megaminería en una provincia cuyo gobernador, José Luis Gioja, se convirtió en


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abanderado de esa actividad. “San Juan tiene 194 proyectos mineros metalíferos –agregó–. En la cuenca del río Jáchal se encuentran la mitad. En las nacientes hay dos: Veladero, que ya funciona, y Pascua Lama, que está en vías de ejecución. Cuando esos dos proyectos funcionen reducirán en un doce por ciento la cuenca del río según los propios informes de la aprobación”. Veladero consume 110 litros por segundo del agua más saludable que po-

see la zona y Pascua Lama tiene proyectado utilizar 365 litros por segundo. “Esto es con sólo dos proyectos funcionando; cuando se aprueben el resto, esto va a ser un bombazo”, concluye Vargas. En julio último, la Corte Suprema de Justicia de la Nación revocó las medidas cautelares que había dictado meses atrás la Justicia Federal de San Juan, requeridas por las empresas mineras Barrick Exploraciones Argenti-

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na S.A. y Exploraciones Mineras Argentinas S.A. Con ese fallo, quedó en plena vigencia la Ley de Glaciares promulgada en octubre de 2010, una herramienta que las organizaciones ambientalistas lograron aprobar tras una larguísima lucha para proteger esas masas de hielo debido a su valor estratégico como recurso hídrico. “Esta ley se basa en la certeza de que la minería a cielo abierto atenta directamente contra el recurso agua, porque

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NOTA DE TAPA

ciones son abiertamente pro minería y dejarles la posibilidad de que ellos digan qué áreas deben quedar protegidas no parece la opción más inteligente”, reflexiona. No obstante, en la página Glaciares.org.ar, donde se van publicando los resultados parciales de los distintos estudios del Ianigla, puede verse que un mapeo de suelos congelados realizado por la Universidad de

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esta actividad no puede trabajar donde no haya abundancia de ese recurso –dice Cristina Martín, presidenta de Conciencia Solidaria–. Y los glaciares son reservorios que contienen el 80 por ciento del agua pura congelada del planeta.” La minería a cielo abierto consiste en la remoción de grandes cantidades de suelo y subsuelo, que son luego lavados con agua y elementos químicos para extraer el mineral que en términos generales se encuentra en concentraciones muy bajas en relación con la cantidad del material removido. Pero la plena aplicación de la norma está sujeta a la elaboración de un inventario de glaciares que debería haberse concluido a principios de 2012. En ese sentido, la Corte manifestó que “una vez que se haya llevado a cabo el inventario de glaciares, se conocerán con exactitud las áreas que se encuentran protegidas”. El organismo encargado de elaborar ese listado es el Ianigla (Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales), dependiente del Conicet. Según Martín, el Ianigla no recibió presupuesto para llevar adelante el inventario que reclama la Ley, pero está haciendo acuerdos con las gobernaciones para que sean las provincias quienes financien los estudios. “Precisamente, algunas goberna-

CÓMO CONECTARSE

CEPAL www.eclac.cl/publicaciones/xml/9/43139/L cw392e.pdf Tribunal Latinoamericano del Agua http://tragua.com Foro Hídrico de Lomas de Zamora http://forohidricolomas.blogspot.com.ar/ Fundación Ambiente y +Recursos Naturales http://www.farn.org.ar/ Autoridad de la Cuenca Matanza-Riachuelo http://www.acumar.gov.ar/ Fundación Chadileuvú http://www.chadileuvu.org.ar/ Conciencia Solidaria http://www.concienciasolidaria.org.ar/ Actualización del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales http://www.glaciares.org.ar/

Zurich en Catamarca muestra que los proyectos Filo Colorado de Xstrata Copper (detenido por decisión de la empresa) y de Agua Rica, de Yamana Gold, están claramente ubicados en zonas periglaciales. Es decir, que cuando se aplique la Ley deberán cerrar definitivamente. “Una de las grandes penetraciones de la minería es en la cabeza de la gente –dice Martín–. Son poblaciones con muchos problemas económicos y las mineras les prometen el Primer Mundo”. El caso de Andalgalá, en Catamarca, es ilustrativo de esta falacia. “En 1994 comenzó la instalación de Minera Alumbrera y en 2009 se declaró en emergencia económica. En el camino se contaminó el agua y se destruyó la tierra.” La empresa prometió un barrio para 5.000 personas, un hospital de alta complejidad, escuelas, 6.000 puestos de trabajo y protección del medio ambiente. Las asambleas ambientales de la zona dicen que nada de eso ocurrió e, incluso, el ex intendente pro minería José Eduardo Perea (venció su mandato en 2011 y asumió como senador provincial) reconoció que sólo 50 vecinos de Andalgalá trabajan en el yacimiento. Pero el rojo financiero tiene además un serio costo ambiental. Alumbrera cuenta con un permiso de extracción de 1.100 litros de agua por segundo, casi cuatro millones de litros por hora, en una zona semidesértica. Es decir, usa por día el agua equivalente al consumo de dos millones de personas. La saludable tendencia al trabajo colaborativo entre las organizaciones vinculadas a la lucha por el agua tuvo en 2012 un paso adelante al conformarse el Parlamento por el Agua, una amplia convocatoria de sectores sociales, políticos e intelectuales que resolvió pedir “la incorporación en la reforma del Código Civil del acceso al agua como derecho humano, monitorear que se cumpla la legislación existente, se respeten los derechos de los pueblos originarios y repudiar la persecución y procesamiento de aquellos que luchan por la protección y el acceso al agua”. Una buena síntesis de la actualidad en este tema, como para evitar que llueva sobre mojado.


REPORTAJE

Norman Briski

TEXTO GUILLERMO CHULAK FOTOS IGNACIO SÁNCHEZ

s uno de los actores más grandes del país. En 1968, con La Fiaca, de Ricardo Talesnik, dirigido por Carlos Gorostiza, le llega el estrellato y, casi al mismo tiempo, decide tomar rumbo político al formar en 1971 el grupo Octubre con actuaciones que, por el contexto, se tornaron “riesgosas”. Norman Briski y su grupo iban a las villas y teatralizaban algún hecho vecinal como la falta de un semáforo, el reclamo ante un burócrata municipal o el rechazo de un pedido de asistencia social o médica. Hacia fines de 1973, el actor ya formaba parte de las listas de la Triple A y debió irse del país. Durante sus diez años de exilio por Latinoamérica, Francia, España y Estados Unidos siguió haciendo cine y teatro. Con el fin de la dictadura y su regreso al país, creó la escuela de teatro independiente Calibán, una sala que data de 1985. Allí da clases y también pone en escena algunas de las obras que dirige; con otras, en cambio, prefiere que el escenario sean talleres, fábricas recuperadas o un barrio, lugares que inspiran muchos de sus guiones. Un postulado filosófico que gira en El barro se subleva, la última obra que escribió y dirige. “Novela con obra de teatro que son parte del mismo coágulo. La decepción y el escepticismo del que queda solitario, que trabajó afanosamente, titánicamente para agrupar por una causa común: ‘La revolución’, sin ejercer el poder como arma para conseguir ese propósito. Mi sujeto, desilusionado por la subjetividad mercantil de las buenas intenciones o el progresismo, será acusado de inocente, boludo, trosko y anarco. Sea ésta la mejor definición del hombre que estoy buscando y si lo busco es porque ni está solo ni lo estoy yo porque me están leyendo. Sin apuros, el encuentro está configurado”, escribió el autor para la contratapa del libro que contiene este texto en su primera novela Nagasaki de memoria (editorial Dunken). En torno de una mesa ubicada en el medio del escenario comienza la entrevista con Tercer Sector.

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“El desafío para cada persona es encontrar su propio lugar de ayuda” Consagrado como actor, director y maestro de teatro, asegura que la rebeldía comienza por los vecinos. Por eso, elige el barrio y la fábrica como escenarios para modificar subjetividades y producir solidaridad.

–¿En la solidaridad se puede encontrar realmente al hombre?

–Sí, claro, por supuesto. A mí me gustan los sujetos que se sublevan por las causas de su barrio. Ahí es donde aparece la rebeldía, insurrección. Son actos espontáneos y hermosos sin ser regidos por algún partido político ni miembros, dirigentes, conducciones, sino que hay una revuelta popular desde la misma gente. Viví durante mi exilio en España y ahí quedé fascinado por el cante jondo, el más genuino cante flamenco andaluz. Tengo admiración total por ese estilo que conocí en algunos tugurios. Me parece un grito a caballo, muy fuerte. Y toda esa cultura, por ejemplo, está dirigida a lo social. Creo que el desafío

para cada persona es encontrar su propio lugar de ayuda. –Esta obra y la novela, ¿apuntan hacia ese sentido?

–Siempre me gusta que el espectador descubra que hay cosas que se están pensando que tienen otro carácter. Peter Brook, figura imprescindible dentro del teatro del siglo XX, también apuntaba a lograr otra forma de reflexión del espectador. Decía que el teatro debe estar en constante revolución y que en el teatro contemporáneo la tosquedad está más viva y lo agradable está casi muerto. Para mí, el teatro tiene valor si es en el barrio. Estoy seguro que es así. Porque el otro es un ritual muerto: pagar una


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de la vida, del vivir. Trabajo para que nos vean y entiendan; para hacer pensar desde un lugar de exposición equilibrado. No me interesa el escenario si no tengo algo interesante para mostrar.

Un buscador A los 73 años, Briski está más activo que nunca: el año pasado, junto al actor norteamericano John Cusack y Al Pacino, participaron de Dictablanda, película de Alejandro Agresti. Además, sigue adelante con las grabaciones para Babylon, unitario que fue ganador de los concursos del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), que se emite los domingos a las 22 en la pantalla de Canal 9 protagonizado por él, Federico Olivera, Luis Luque y Martina Guzmán. “No me doy cuenta de todo lo que hago porque soy muy activo, pero hago más cosas todavía que no se saben, como El ojo del río, una obra sobre el Delta del Tigre hecha con vecinos isleños devenidos en artistas. Además fundé en el Tigre el grupo de Teatro Popular Arroyo Felicaria. También doy muchas clases de actuación por semana y estoy tratando de hacer una película con muñequería y actores, un producto muy local que lo haría en mi propio hogar. Se va a llamar Marena”, anticipa. –¿Cuál es su motor?

entrada, sentarse en una butaca y sólo entretenerse, es teatro muerto. Eso no moviliza, ahí no pasa nada. En 2008 con Eduardo Tato Pavlovsky hicimos Sólo brumas, que hablaba de los 25 chicos que morían por día en la Argentina en esa época. El teatro comercial es lo muerto, el de la calle Corrientes, que es para entretenerse un rato pero que no cambia nada. Escribí esta novela porque fui invitado a Japón al aniversario de la bomba atómica y es una crítica al rol del intelectual frente a la realidad. Por suerte, conservo esta cosa liberal de no sentirme un intelectual; entonces, puedo referirme a los intelectuales como si yo no lo fuese. Claro que esto es complejo y contradictorio, pues

tengo mis dudas respecto de mi propio lugar en este momento en la Argentina, donde no encuentro un pensamiento afín. El barro se subleva tiene la intención de contar una historia de aquellos que piensan que existe un cambio social revolucionario. –¿Cómo se llega a ese cambio?

–En El barro… Eduardo Misch, el actor que asume el rol del personaje, tiene muchas situaciones en donde no puede decir lo que está pensando y al mismo tiempo es simpático, querible y no es tímido, o sea, no está no hablando porque tiene vergüenza o miedo, sino que no está diciendo porque hace poesía cuando habla. Entonces, está buscando una estética

–Tal vez mi estado físico se lo deba a mis incursiones como mimo en Córdoba y Brasil. En Buenos Aires estudié danza y fui bailarín solista del Teatro Colón y del Argentino de La Plata (ríe). Ahora, en el pensamiento literario y teatral me inspiran Pavlovsky, Beckett. En teatro juego en el campo de la experimentación, pero realmente más me motiva moverme en el campo solidario, aunque también la experimentación puede ser solidaria porque muchas veces lo hacés para que la gente reflexione y hacer pensar a la gente también es un acto solidario. Eso se parece más a mi búsqueda que es lo que configuro de la solidaridad y donde el teatro o la presencia de uno puede ayudar a reivindicar ciertas luchas y por eso siempre estoy en contacto con fábri-

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REPORTAJE

viene la invención: que los gatos hablan, que la Policía usa zancos, ¡qué se yo! (se ríe). Fue muy divertida. Siempre, igual, queremos cuidar la potencia que tiene esa gente en querer cambiar su situación de dependencia; en general también voy a que sean solidarios conmigo y el teatro siempre tiene mucho que hacer ahí, porque también ayuda a emancipar. –En ese aspecto, ¿qué significa Calibán para usted?

–Por momentos es el lugar de la libertad, el no-sistema, el lugar en el que todos soñamos estar alguna vez, pero con cierta indisposición porque por momentos no estoy feliz con que éste sea mi sitio. Acá uno se puede intoxicar porque nada que sea la gota dentro de la gota te deja ver demasiado, siempre hay que tener cuidado, ¿no? De todas maneras, es en el lugar en donde puedo jugar como queremos nosotros. Acá se paga entrada, pero no es rentable, nunca lo fue, sino que se busca la manera en que se sostenga la experiencia. En cambio, en el teatro que hago, el comunitativo, hay una idea solidaria de lucha de la gente que labura. –¿Ve una Argentina más solidaria?

–Ni hablar, claro que sí, pero el mundo solidario es el más desconocido porque la televisión pareciera que no quisiera “Para mí, el teatro tiene valor si es en el barrio. Porque acercarse a donde pasan estas cosas amoel otro es un ritual muerto: pagar una entrada, sentarse rosas y afectivas. Se rajan de ahí y agarran a uno que salvó a un perro o gato. en una butaca y sólo entretenerse es teatro muerto.” Hay muchas personas insertadas en la sociedad ayudando solidariamente como la gran cantidad de comedores que hay o cas tomadas, como pasó hace poco que estuve en el Instila Red Solidaria y demás, pero nosotros nunca pudimos tuto Nacional de Tecnología Industrial (Inti) donde me coordinar una cooperación. Todavía no se dio porque acerqué para debatir con los trabajadores que hace casi por suerte no hay el auge que se vivió en el 2001 o cuanseis meses se encuentran manteniendo una medida de do fue la época del peronismo de base, Montoneros, etc. fuerza por los recortes salariales sufridos. O como el año Ahí se hacían articulaciones en las bases solidarias que pasado también cuando apoyé a los trabajadores de Zaya tenían un carácter organizado. Eso se perdió, son non junto al Frente de Izquierda de Neuquén. treinta mil muertos de gente que era solidaria, además.

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–Y el teatro ayuda…

–¿Este Gobierno es solidario?

–Sí, seguro. Siempre me tiro un lance a ver si quieren al teatro para sus luchas. Como cuando nos enteramos que a la imprenta Patricios (Cooperativa Gráfica Patricios) la tomaron los trabajadores. Nos acercamos y vi que sería lindo hacer una obra con esa historia. De hecho, la hicimos y se llamó Maquinando. Vamos a la fábrica, nos presentamos y decimos que queremos contar lo que ellos hicieron. Hacemos un relevamiento que dura un año, donde van los propios actores, hacen entrevistas y después ellos seleccionan el personaje con el que se identifican. A partir de ahí

–No, no, para nada. Cristina necesita la propaganda de la solidaridad, pero yo no los siento cerca de la gente. Yo voy a las bases. No se puede curar un enfermo o una persona que está mal si no se le tiene cariño y el poder está lejos de la caricia (mientras dice esto simula acariciarse el brazo). Igualmente, sé que es dificilísimo gobernar. –¿Qué tipo de gobierno le gustaría?

–No lo sé, yo no tengo la solución ni la sé. Hay que juntarnos en asambleas y conversar qué sería lo mejor para este país.


CAMINO AL ANDAR

Rosario Andrada de Quispe

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El rostro de la perseverancia En plena década del ’90, cuando la pobreza lastimaba como nunca los parajes de La Puna, ella reunió a diez tejedoras y transformó su arte en oficio. Así parió a Warmi Sayajsunqo, una asociación con proyectos productivos, educativos y sanitarios, ejemplo en el mundo entero. TEXTO LEONARDO ROSSI

uesto del Marqués, 3.500 metros sobre el nivel del mar, al noreste de Jujuy. Es 4 de octubre de 1959. Dentro de un rancho, Cresencia Gaspar hace de partera. Toma a la pequeña criatura que aflora del vientre de su hija, Juana Cussi. La nueva vida irrumpe para fertilizar el árido suelo de La Puna; para llenar de vida esos caminos del altiplano. La beba, Rosario Andrada, no sólo crecerá, sino que se hará gigante con su ejemplo. En su derrotero fundará la asociación Warmi Sayajsunqo (mujeres perseverantes, en quechua) y será muestra viva de cómo organizarse ante la adversidad; dará cátedra de cómo pensar en colectivo y hasta investigadores de la Universidad de Har-

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vard buscarán saber sobre sus dotes de emprendedora. Lejos de esas postales norteñas, en un céntrico hotel de Buenos Aires, Rosario cuenta sus andares a Tercer Sector. Prolijo pantalón negro, saquito celeste con detalles de la cultura andina y una delicada trenza en el cabello decoran su figura. Habla bajito, con ritmo pausado. Su voz no necesita sobresaltos para impactar al interlocutor. Transcurrían los ’60 y mientras las grandes ciudades estaban en ebullición social, la niña coya caminaba entre rebaños y tropillas, abrazada por la geografía de la puna. Creció junto a dos hermanos y una hermana, en un mundo bucólico, de casas distantes, pero de proximidad humana. Dio sus primeros pasos en un paraje silencioso, que sólo ganaba color en los días de fiesta. “Aunque no había juguetes para los niños, esa vida en el campo era

feliz”, recuerda hoy Rosario, invadida de añoranza. La cálida infancia campestre se esfumó de forma repentina. Leandro Andrada, su padre, decidió emigrar a Mina Pirquitas. Decían que allí estaba el progreso. La pequeña tenía entonces ocho años. Las fotografías que evoca su mente sobre aquellas jornadas de sello minero no se traducen en sonrisas. Hoy, la mujer es crítica de las empresas que se acercan para arrancar las riquezas de la madre tierra, y “a cambio dejan un ambiente arruinado y paisajes destruidos”. La adolescencia asomaba, cuando hizo una nueva parada. Rosario se trasladó a Palpalá para terminar sus estudios primarios. Fueron tiempos de madurar rápido y el trabajo se tornó una urgencia. Hacer de sirvienta fue su primera opción. La joven no se hallaba. “Estaba incómoda”, y retomar la vida

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CAMINO AL ANDAR

Rosario Andrada de Quispe

rural fue entonces la mejor elección. Sus pequeños pies desandaron el camino a La Puna. En esos rodeos, Alfredo Quispe se cruzó en la ruta de Rosario. Miradas, sentires y perfumes de amor saturaron la atmósfera. Tal vez, comprendieron rápido que debían caminar juntos, y que 36 años después seguirían de la mano. Poco tiempo tardó la joven, de 19 años, en dar a luz al primero de sus siete hijos (seis varones y una mujer). Fue en los ’80 cuando Rosario empezó a esculpir esa impronta de trabajadora social. Pedro Olmedo, un párroco que conocía desde hacía algunos años, la sumó a las tareas de la Obra Claretiana para el Desarrollo (Oclade). La andariega emprendedora gastó sus suelas y levantó polvo. Recorrió pueblo por pueblo de La Puna, identificó las problemáticas de las campesi-

pasó, sino para qué’. Y así es que o te hundís en el dolor o salís a defender para que a otros no les pase lo mismo”, sintetiza su filosofía. Bajo esa aura nacieron en 1995 las Warmi Sayajsunqo. Y ahí comenzó otra historia. Rosario se instaló en Abra Pampa, una ciudad de unos 10.000 habitantes, 20 kilómetros al sur de Puesto del Marqués. Allí logró reunir a unas diez tejedoras, que buscaban hacer de su arte un oficio. Ese puñado de semillas con rostro de mujer echó raíces: las Warmi cuentan en la actualidad con proyectos productivos, educativos y sanitarios empujados por 3.000 miembros. Pronto, las Warmi generaron trabajo genuino para las hilanderas. Mientras, en otra línea avanzaban en concientizar sobre el creciente impacto del cáncer de cuello de útero. Los firmes pasos de la asociación civil se tra-

2000, lanzamos los microcréditos”. A pura confianza en la palabra, sin gestores ni equipo administrativo que intermedie, y recuperando valores ancestrales, el sistema “se mantiene así hasta hoy”, remarca orgullosa. Hasta la actualidad ya se entregaron más de 6.000 créditos, de un promedio de 1.000 dólares, que beneficiaron a 15.000 personas. La experiencia de la economía colla despertó curiosidad en algunas mentes de la academia. Rosario fue convocada a disertar en la universidad estadounidense de Harvard, en 2007, y dio una clase a los llamados especialistas. Hoy ríe y recupera instantáneas de aquel 28 de febrero: “No podían creer que el sistema de microcréditos se mantenga sin gente pagada, con cero costo administrativo”. Y, con su humilde tono, remarca: “Ése fue uno de los reconocimientos más im-

La andariega emprendedora gastó sus suelas y levantó polvo. Recorrió pueblo por pueblo de La Puna, identificó las problemáticas de las campesinas y gestionó proyectos para revertir esas “duras vidas de los valles”. dujeron en reconocimientos. Rosario obtuvo en 1997 un galardón a la creatividad de las mujeres rurales. Fue Women’s World Summit Foundation, organización suiza, la que valoró su tarea. OSC internacionales comenzaban a acercarse dispuestas a financiar el desarrollo de este colectivo. “Entonces, llegó la fundación Avina (Suiza) sin conocernos y empezó ayudarnos para hacer proyectos. Y una vez que conseguís algo, no retrocedés más. ¡Siempre para adelante!”, enfatiza. Una pequeña empresa productora de sal, una estación de servicio, un local de venta de tejidos y los relevamientos sanitarios fueron algunas de las experiencias exitosas de las Warmi. Pero fue su gestión de los microcréditos para emprendimientos productivos su gran carta de presentación. Cuando el país era una gran barricada, “allá por el

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nas y gestionó proyectos para revertir esas “duras vidas de los valles”. Aún hoy recuerda con nitidez los sufridos rostros de “mujeres cargadas con sus bebés arando la tierra, sembrando y cosechando solas porque sus maridos se iban a trabajar a los cañaverales”. Al calor del cierre de los ramales de tren, las comunidades del altiplano entraron en estado de asfixia. La pobreza lastimó como nunca antes a parajes que desde hacía más de cien años construían identidad alrededor del ferrocarril. Eran los inicios de los ’90. Cada vez más mujeres caminaban solas por los cerros. Los hombres eran lanzados a las grandes ciudades por la creciente desocupación. Al clima social, Rosario sumó una herida familiar que la marcaría. Perdió a una tía por cáncer de cuello de útero y debió hacerse cargo de los tres niños que quedaron huérfanos. Casos como éste se repetían entre las collas de la zona. “Creo que los golpes de la vida te hacen reaccionar. Una vez, un viejito me dijo ‘no tenés que preguntar por qué te

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portantes que tuvimos.” Por estas horas, el centro universitario Warmi Huasi Yachana (casa de estudio) enclavado en Abra Pampa, es el sitio donde Rosario deposita sus mayores esfuerzos. “Cada cuatro meses entran 100 personas a capacitarse en computación, tenemos carreras a distancia y pronto vamos a sumar clases de inglés.” A la referente colla le brotan proyectos, los riega, y los hace florecer. Nunca se detiene. Por lo pronto, planifica “trabajar fuerte en turismo”, y sueña con “armar un hotel en Abra Pampa”. Anhela que los jóvenes gestionen “grandes empresas para que puedan trabajar, sostener mejores posibilidades de vida y no tener que irse a otro lado”. Rosario confía en las generaciones que la sucederán en las Warmi. Sabe que el espíritu perseverante está enraizado en el alma colectiva de su organización. Deja un deseo que (fiel a su historia) lleva implícito un desafío: “Mi esperanza es que la juventud de La Puna se capacite cada vez más. Sólo así va a defender mejor todos sus derechos”.


SALUD

Athentun

Unidos para dar respuesta El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad es una patología del neurodesarrollo que suele ser subdiagnosticada en adultos. El tratamiento médico y psicológico ayuda a salir adelante. TEXTO GABRIELA MAGGIOTTI

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lágrimas en los ojos. En el relato, tamizado de angustia, manifestó que después de oír la conferencia se sentía peor que antes. Ella vivía apartada y no sólo no tenía a quién consultar, sino que no contaba con los medios para hacer que su hijo recibiera tratamien-

Te dije”, “No me prestás atención”, “No te interesa”. Reproches, olvidos, desinterés, pérdidas y llegadas tarde caracterizaban la vida de Ada Varela. “El primer gran desafío del día es reunir la suficiente energía para abandonar la cama, para luego ir evolucionando lentamente a lo largo de la mañana, consumiendo un café tras otro, buscando sentirme activa. Llegar al banco corriendo, justo a tiempo para ver cómo me cierran la puerta en la cara, por supuesto sobre el vencimiento de las tarjetas. Pasarme la mitad del día buscando lo que perdí en la otra mitad. Y, así, inmersa en esa desesperación, me duermo; al día siguiente, todo vuelve a empezar.” Claramente, nadie podía imaginar que tras este caos se escondía el Trastorno por Déficit de Atención en el Adulto con Hiperactividad. El Tdah es una patología del neurodesarrollo altamente heredable. A nivel mundial afecta a un 4 por ciento de los adultos y al 7 por ciento de los niños. Su detección precoz proyecta un cambio sumamente positivo en la vida de quienes la padecen. Generalmente es subdiagnosticada, debido a la falta de formación en la especialidad, lo que agrava sus consecuencias. “Se diagnostica lo que se busca y se busca lo que se conoce”, comenta Norma Echavarría, médica psiquiatra y presidenta de Athentun, la Asociación Civil por Déficit de Atención a donde asiste Ada Varela. “El diagnóstico correcto –continúa la médica– será realizado por profesionales capacitados en el Tdah, el problema es que la formación, en general, no incluye esta especialidad”.

Athentun nació en 2011 como fruto de 15 años de trabajo con individuos y familias con dificultad de atención. La actual presidenta junto a otros colegas recolectaron testimonios que marcaron la necesidad de agrupar a profesionales, pacientes e información. “Hace más de 7 años, en Resistencia, luego de explayarme acerca de las características del problema, una señora se acercó con

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Asociación Civil por Déficit de Atención www.athentun.blogspot.com.ar www.adultosdesorganizados.blogspot.com.ar

to, ya que la medicación es costosa”, explica Norma, al ejemplificar que éstas son las cosas que la movilizan día a día para llevar adelante este proyecto. Esta joven asociación requiere de colaboración o apoyo del Ministerio de Salud o Educación porque, además, esta patología es una asignatura pendiente en lo que respecta a las obras sociales. Niños con problemas de comportamiento, agresiones, impulsividad, baja tolerancia a la frustración, angustias, dificultades de sociabilización y desvalorización. Adultos que no puedan esperar, fracaso académico, promiscuidad, insomnio, crisis a repetición, pánico y riesgo de suicidio, son tan sólo algunos de los síntomas que tiñen la vida de quienes los padecen. Athentun cuenta con espacios para los pacientes y sus familias. Con talleres de psicoeducación, información, terapia acorde a la patología y la medicación correspondiente se puede visualizar un futuro feliz. “Mis hijos y mi marido tienen Tdah. Mi marido no pudo terminar sus estudios por no haber sido diagnosticado a tiempo. Mi hijo mayor hoy es un abogado que disfruta de su profesión. Y el menor está a punto de recibirse de economista, gracias al tratamiento integral que ellos sí pudieron realizar”, cuenta Claudia Calle, quien convive con personas con Tdah. “Cada persona que se encamina, cada adolescente que crece y encuentra su rumbo, cada adulto que elige y sale adelante, es un premio y una satisfacción a tanto esfuerzo”, cierra orgullosa la presidenta de Athentun.


AGUAFUERTE

Fundación Argentina de Trasplante Hepático

Vivir en la espera Desde hace 15 años asisten a cientos de pacientes y familiares de bajos recursos que aguardan un órgano que les permita seguir viviendo. Entre la pobreza y la enfermedad, una habitación en ese lugar se vuelve abrazo urgente. TEXTO ESTEBAN DEL CAMPO FOTOS PABLO AHARONIAN

n oso gigante de peluche. Cuando entró no lo había visto. En lo único que pensaba era en conseguir lo que venía a buscar; pensaba, en realidad, en qué era lo que venía a buscar, porque Horacio Aziz, el doctor, el manguero profesional que no premeditaba el

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mangazo, necesitaba prácticamente todo. Pensaba en eso y en el frío, esa mala costumbre que tienen los bancos de recibirlo a uno con el aire acondicionado en diez grados. No lo vio tampoco mientras esperaba que la chica de una de las cajas lo atendiera, ni cuando lo atendió y le dijo que lo estaban esperando en el tercer piso y que no, ella tampoco sabía por qué hacía tanto frío pero que ya estaba acostumbrada.

“La situación es crítica, estamos pensando en vender algunas sucursales para sobrevivir”, le explicó elegantemente el gerente y se ahorró, así, la desagradable sensación que le provocaría decirle directamente que el banco, su banco, no le iba a poder donar absolutamente nada para la fundación. Y el manguero profesional, que de pedir sabe pero de aceptar las negativas a su pedido mucho más, se levantó de la silla, extendió su mano derecha y luego de un diplomático muchas gracias, dio media vuelta y se fue, no sin antes preguntarle, en vano, por el frío y retirarse sin una respuesta que lo satisfaga. Entonces sí, cuando bajaba las escaleras y ya no pensaba en lo que venía a buscar ni en el frío, justo en ese momento, al lado de la puerta de entrada, lo vio. Volvió a subir los tres pisos por escalera, volvió a golpear la oficina del gerente, volvió a entrar y volvió –cuándo no, manguero profesional– a pedir y volvió a irse. Ahora camina por las calles de microcentro cargando sobre sus espaldas un oso gigante de peluche. ✱✱✱

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“La gente tiene que creer para poder ver. Los seres humanos estamos más cerca del corazón y de la esperanza que de la realidad y los números. Depende de qué tan creíble sos para que te ayuden o no. Pero yo no quiero hablar de eso”, dice Aziz, fundador y presidente de la Fundación Argentina de Trasplante Hepático, el doctor, el manguero profesional que aprendió a pedir sin irse con las manos vacías. Hablar de eso es hablar de lo que hizo él. De todo el pedido de materiales para construir el hogar que hizo él. De todas las gestiones para que


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empiece la obra que hizo él. De todas las demandas de ayuda a la sociedad civil que hizo él. Hablar de eso es hablar de él. Habré sido creíble, ¿qué se yo? Él no quiere hablar de eso. Pero igual, habla: “¿Sabés que es lo que te hace creíble? Cuando el ciento por ciento de lo donado está en la obra, cuando ninguna de las personas que trabaja en un emprendimiento lo hace con otro fin que no sea el de ayudar, cuando todo eso es demostrable. A nadie le sobra nada. Es un acto de fe y entender que todo suma, aunque sea un oso gigante de peluche”. ✱✱✱

Eran las siete de la tarde de un día de 1997, Aziz salía del Hospital Argerich, donde dirigía el área clínica del programa de trasplante hepático, para volver a su casa. Como de costumbre, caminó por Parque Lezama pensando, quizá, en cualquier cosa hasta que vio a lo lejos, bajo de una montaña de abrigos, a una familia durmiendo. Los rostros, algo ocultos, le resultaron familiares. Se acercó. Eran sus pacientes, los que había atendido esa misma mañana.

Fue entonces cuando nació, en la mente de Aziz por lo pronto, la Fundación Argentina de Trasplante Hepático. ✱✱✱

Un anafe con una garrafa. Sólo eso había en un galpón abandonado que muchos años atrás funcionaba como depósito de las cartas de navegación de la marina mercante, antes de que la empresa quebrara, antes de que se derrumben los techos y los pisos se escondieran bajo los escombros, antes, ahora sobre la nada, en el centro de la nada, en el corazón mismo de la nada, un anafe con una garrafa. Y Aziz, algunos empresarios que se habían acercado a la inauguración de algo que no sabían bien qué era pero en lo que creían, algunos pacientes, los primeros, que dormían en esa nada sin baño y hacían pis debajo de la autopista y el catering del evento: pan y agua. Antes, nada. Aziz recuerda cuando le entregaron la llave del edificio, la emoción que lo abordaba lo llevó directo a La Boca, a ese lugar que pronto sería lo que tanto había soñado, a la puerta de entrada, a la cerradura,

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la llave que apenas ingresaba en la ranura y la puerta, esa puerta que debía abrirse al futuro, se cayó. Después, 4.600 metros cuadrados de hogar. 4 pisos, 45 habitaciones con baños privados, 120 camas, consultorios médicos y odontológicos, sala de rehabilitación, comedor, cocina industrial, un auditorio con cine y una cantidad inmensa de cariño. ✱✱✱

La hermana Gladys Percara, Coordinadora General, caminaba con firmeza por los pasillos con la premura que se desplaza todo aquel que carga un mensaje importante y debe llegar a destino. Aziz, el manguero profesional, el destino, se sorprendió. –Venga, venga, es urgente, venga a ver el amor de la gente. Y fueron. En la puerta de madera de una de las habitaciones, en la que una familia había pasado unos días por un tratamiento, un mensaje. Escrito con ímpetu, a fuerza del filo de un cuchillo, un mensaje: “Gracias doctor”. ✱✱✱

La fundación no lleva el nombre de su creador, que no haya malos entendidos, que quede claro, que nadie se confunda, es de todos. Aquellos que esperan un trasplante de hígado, claro, pero aquellos que esperan un trasplante de cualquier cosa, también, y para los que no esperan ningún trasplante pero tienen alguna enfermedad que requiere de tratamiento y para los familiares de los que esperan un trasplante de hígado, de los que esperan un trasplante de cualquier cosa y de los que no esperan un trasplante pero que están en-

El creador y titular de la fundación, doctor Horacio Aziz, junto a uno de los pacientes.

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AGUAFUERTE

Fundación Argentina de Trasplante Hepático

fermos. Es de todos. Y todos acceden, además del alojamiento, a lo que necesitan, comida, remedios, ropa, salas de rehabilitación, doctores, psicólogos, escuela domiciliaria oficial. “Cuando se abrieron las puertas del hogar por primera vez, entró la realidad”, recuerda Aziz. ✱✱✱

nen esa necesidad: “Cuando un paciente viene por una situación de salud se quiere ir rápido”. ✱✱✱

Mía tiene fiebre, está triste por su mamá. La mamá de Mía tiene sueño, está preocupada por su marido. El papá de Mía tiene cáncer de colon. Romina, que está preocupada por Mía, la mamá de Mía y el papá de Mía, tiene una solución: va a buscar a alguno de los psicólogos para que puedan hablar. ✱✱✱

En uno de los pisos, en uno de los salones, un cartel: Rincón Educativo Lucía Salto. Designada como Escuela Domiciliaria Primaria por el Gobierno porteño, funciona de lunes a viernes por la tarde. Se les da clase a todos los chicos, se les toman exámenes, se les entrega un boletín, juran la bandera, pasan de grado. Una escuela. Larissa, una nena paraguaya de 8 años, que padece una enfermedad tumoral neurológica, le pidió permiso a la maestra para leer una carta que ella misma había escrito en el acto de fin de curso del año pasado. Dijo, entre otras cosas, que estaba

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6 años, pelo castaño, ojos negros, ganas de jugar a la pelota y un trasplante renal, Maxi se aburre. La mayoría de los chicos, mayoría es todos menos Maxi, están en los hospitales. A la mañana hay tanto silencio que desde el primer piso se puede oír a Romina Schvartzman, la encargada del área de Pacientes, que camina por la plata baja. Perdón la demora, el tránsito está imposible, se disculpa Romina. Es cierto. Llueve en Buenos Aires, o llovió, hace tres horas estamos recorriendo el hogar y ya no sabemos nada del clima. Pero sabemos que sí, que llovió y mucho, que los días de lluvia el transporte público es una osadía y el tránsito está imposible. A las embarazadas se les perdona todo, le responde Aziz. También es cierto. Romina tiene la tarea más difícil, además de ocuparse de recibir los informes con la situación social de los pacientes que le acercan los hospitales o las casas de las provincias, además de tener que decidir si, de acuerdo con esos informes, el paciente verdaderamente necesita la ayuda de la fundación; además de garantizar, o trabajar para eso, una buena convivencia entre todos los que pasan sus días en el hogar, debe estar atenta a que todos estén, efectivamente, yendo a los médicos. “A veces la enfermedad pasa a un segundo plano. Algunos falsifican certificados médicos y se instalan, por eso hay que estar atentos. Uno no lo hace de malo, entendemos que para muchos es mejor estar acá que en otro lado, pero este lugar es para los enfermos y mientras esa persona, que no padece de ninguna patología, está, hay otro que realmente lo necesita que no puede estar”, explica Romina y reconoce que, al fin y al cabo, es fácil darse cuenta de quiénes son los que tie-

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muy contenta por todo el amor que le brindaban, que se sentía feliz y que muchas gracias. Mientras los padres de los chicos, las maestras y los doctores, emocionados, lloraban, Larissa sonrió. Romina lo recuerda, se emociona y acomoda un juguete que estaba sobre una de las mesas. Un muñeco, cuerpo cuadrado y brazos de cartulina; lo había hecho uno de los nenes que vive en el hogar con una caja de ciclosporina, un inmunosupresor que evita el rechazo de un trasplante. Cada uno, con las cosas que lo rodean y constituyen su realidad, arma su presente. ✱✱✱

En un rincón, iluminado, hay una mesa. En una mesa, de mármol, hay un florero. Aziz se detiene a observarlo. A veces cuando los chicos me preguntan, cansados, cuánto tiempo tienen que esperar para que llegue el órgano que necesitan, les digo: lo que tarda una planta en dar una flor. Eso no significa que no pase nada mientras tanto, pasa mucho pero no se ve con claridad. Más de una vez, cuando le llegó un órgano a algún pibe, de esta planta salió una flor. Lo juro, sucede. Sucede. La vida es eso que sucede mientras Maxi espera un riñón, mientras el papá de Mía lucha contra su cáncer de colon, mientras una orquídea da una flor.


MEDIOS

La Milagrosa 100.9

Del cartón a la radio Surgió de la venta de lo que Juan Núñez rescataba en la basura. Desde hace 5 años, la emisora multiplica la voz de los pobladores de Villa 15. TEXTO MARÍA SOL ABICHAIN

Hicimos un proyecto con la basura”, suelta Juan Núñez con una sonrisa, para explicar el nacimiento de La Milagrosa 100.9 FM. Años atrás, Juan revolvía bolsas, tiraba de su carro de cartonero y pateaba la Ciudad de punta a punta con el anhelo de convertir el desecho de la urbe en micrófonos que alzaran las múltiples voces de la Villa 15. Hoy, su sueño cumple cinco años al aire y colorea la cima del hospital abandonado El Elefante Blanco, donde está instalada la antena que la expande. Todos los días, La Milagrosa, que funciona en un espacio lindero a la casa de Juan, estampa algún chamamé, cachaca, rock o reggaeton dedicado a los variados oídos que alberga el barrio. “La radio nació de la nada”, cuenta con orgullo Núñez, quien llegó desde Misiones a Buenos Aires para tratarse una enfermedad cardíaca. El primer lugar que conoció fue el Hospital Italiano. Allí se encontró con la imagen de la virgen de la Medalla Milagrosa y le prometió que si se recuperaba levantaría una emisora con su nombre. Al sanar, se instaló en el barrio que en el Mundial ’78 fue escondido con muros de las miradas extranjeras, pero que desde sus entrañas escupía familias y casas con historias. Sin alternativas, tomó un carro y salió a trabajar de cartonero. Una tarde encontró entre la basura una estampita de la misma virgen y sintió que era una señal. Armó un plan: tenía que separar por mes una parte de lo que recaudaba con el cartón y, según sus cuentas, en tres años podría comprar el equipo para una radio. Después de

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juntar más de un millón de kilos de cartón, en septiembre de 2007 inauguró la radio solidaria La Milagrosa. “Pensamos en un espacio en el que todos puedan participar con un costo bajo”, comenta Juan y agrega que “las campañas solidarias y programas con contenidos sociales fueron siempre mi idea”. Los primeros vecinos que se acercaron tenían ganas de incorporarse pero no contaban con experiencias anteriores; entonces, con la CÓMO CONECTARSE

La Milagrosa 100.9 radiomilagrosa.blogspot.com.ar radiomilagrosa@yahoo.com.ar

ayuda de colegas de otras radios comunitarias organizaron talleres para enseñar y formar profesionales. De esa iniciativa nacieron operadores, locutores y productores que hoy conforman el colectivo que emite y prepara programas. Raquel Aguilera, vecina de la Villa 15 y operadora de La Milagrosa, participó en un curso del comedor El Cielo y con sólo 18 años opera un programa matutino. Otro ejemplo es Lucas Daniel Moura, vecino y operador, que ingresó a la radio por Lazos (un programa de la Ciudad de Buenos Aires que busca la inclusión sociolaboral de adolescentes) y aprendió el oficio. Después de unos años logró pasarse del otro lado y enseñar a nuevos jóvenes con ganas de unirse: “Gracias a los programas que opero, me informo mejor que con la tele y además son cosas de mi propio barrio”, dice Lucas. La radio se sustenta con el esfuerzo de todos los que la conforman; algunos sacan plata de sus bolsillos u organizan festivales que ayudan a recaudar pequeños sueldos o comprar nuevas herramientas de trabajo. Carmen, una de sus integrantes y esposa de Juan, contó que gracias a las últimas peñas lograron comprar una nueva consola. “Nosotros somos el claro reflejo de que en el barrio hay gente que lucha por sus sueños y que tiene proyectos propios con dificultades, errores y aciertos”, sostiene Juan con satisfacción. En los comedores, las salitas de emergencia y las guarderías de la Villa 15 escuchan La Milagrosa porque consideran que desde allí brillan sus virtudes y son denunciadas las injusticias. “Acá hay gente laburadora y una radio que crece y crece”, cierra Lucas.


INFORME ESPECIAL

Por la urbanización

Un reclamo sin techo El derecho a la vivienda digna impone la integración de villas y asentamientos a la trama urbana. Pero las leyes no se cumplen. Por eso, los vecinos se organizan para que casillas de chapa y pasillos de tierra dejen de dominar el paisaje. TEXTOS LUCIANA ROSENDE

Los niños por todos lados se asoman curiosos, corren, ríen, gritan. Pero rodeados de pobreza, inmensa. No, no caben las palabras. Sucuchos, casuchas, cuchitriles, tugurios, covachas... no encontramos

la palabra. Pobreza inmensa. Y niños, niños, niños que nos miran. A veinte cuadras del Cabildo de aquel 25 de Mayo”, escribió el gran Osvaldo Bayer después de dar una charla en la Villa 31. Atravesó callecitas y pasillos para sentarse junto a los vecinos y compartir su lucha por la urbanización. Fue invitado

por Los Invisibles, una de las tantas agrupaciones que trabajan en villas y asentamientos de la Ciudad exigiendo que la urbanización deje de ser un concepto abstracto y se convierta en una realidad tan concreta como las paredes de ladrillos. Miles y miles de hombres, mujeres y chicos viven en villas y asentamientos porteños. Donde el acceso a los servicios públicos es deficiente o nulo. Donde el hacinamiento y las construcciones precarias forman parte del paisaje. Son miles y miles de hombres, mujeres y chicos que tienen derecho a una vivienda digna. Así lo establece la Constitución argentina. Y así lo exigen ellos, organizados, dispuestos a dar pelea por la urbanización.

Cuando la ley no alcanza

Torres y casillas os vecinos de Rodrigo Bueno también anhelan la urbanización. Pero antes de encarar esa lucha tienen que pelear otra batalla: la amenaza del desalojo hace que el sueño de las viviendas dignas, las calles asfaltadas y el acceso a los servicios resulte lejano. Por estos días, su máxima preocupación es el megaproyecto inmobiliario que la empresa Irsa desarrollaría en la Costanera Sur: Solares de Santa María, con torres de hasta 160 metros de altura. Mientras el tema se trata en la Legislatura, los vecinos denuncian que “lo que se está votando con el proyecto de Irsa en Costanera Sur es el desalojo del barrio Rodrigo Bueno”. Uno de los factores de discusión es si los quince millones de dólares que la empresa otorgará al gobierno porteño –y cuyo destino no está fijado en el proyecto original– podrían utilizarse para urbanizar.

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La Villa 31 se llama en realidad barrio Carlos Mugica. Así la bautizaron sus habitantes, en honor al cura tercermundista que luchó por los derechos de los villeros hasta que fue asesinado por la Triple A en 1974. Hoy, los vecinos de este barrio que se ve por las ventanillas de los micros que arriban y parten de la terminal de Retiro no piden un reconocimiento legal. Esa pelea ya la dieron, y con éxito. Lo que los vecinos del Carlos Mugica exigen con petitorios y movilizaciones es que se cumpla con la Ley 3.343, sancionada en 2009. El texto es claro: “Dispónese la urbanización del polígono correspondiente a las villas 31 y 31 bis”. “La aprobación de la ley le dio un marco muy general a la situación. Porque la ley no dice ni cómo se va a urbanizar ni por dónde se va a empezar ni cuándo se va a empezar, ni cómo se va a financiar”, explica Sebastián Zubizarreta, miembro de Los Invisibles. Para definir los pasos a seguir a partir de esa disposi-


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En la Villa 31, vecinos, profesionales y organizaciones sociales elaboraron un proyecto de urbanización presentado en la Legislatura porteña.

ción legal, una mesa, integrada por vecinos, profesionales y organizaciones sociales elaboró un proyecto concreto de urbanización, impulsado en la Legislatura por la diputada de la Coalición Cívica Rocío Sánchez Andía. Para no perder estado parlamentario, el proyecto debe ser tratado este año. Antes de llegar a recinto, tiene que ser aprobado por las comisiones de Vivienda, Presupuesto y Planificación. “Hasta mediados de año sólo teníamos respuesta de Proyecto Sur y Buenos Aires

para Todos. Desde entonces los vecinos se hicieron más presentes y eso logró que el kirchnerismo se sentara a la mesa para consensuar puntos. Después fuimos por el apoyo del PRO, pero no se dio”, relata Sánchez Andía. El oficialismo porteño no sólo no aceptó, sino que amaga con presentar su propio proyecto, dejando de lado una construcción colectiva largamente elaborada. “El PRO quiere cambiar el dictamen, uno de los puntos es que en vez de la escritura van a dar plata. Sería otra forma

Como Gardel oluntad política y trabajo participativo fueron las dos claves de un proceso de urbanización que concluyó con éxito: el del barrio Carlos Gardel, en Morón, donde 480 familias cambiaron casillas de chapa y calles de tierra por viviendas de material y caminos asfaltados. “No hubo otro caso como ése. Estuvimos en la mesa de trabajo y en el diseño participativo de las unidades: las primeras fueron muy chicas, entonces se hizo un rediseño participativo. El Estado lo reconoció y se aplicó el nuevo modelo”, cuenta el arquitecto Gabriel Nosetto, miembro de la Asociación Civil Madre Tierra. El proceso comenzó en 2005 y si bien aún se están construyendo algunas casas, el barrio ya se considera urbanizado. “Como concepto general, creemos que nunca hay que desalojar. Hay que facilitar la urbanización, el acceso a los servicios. Urbanizar y poner reglas de juego claras y recursos facilita que las cuestiones delictivas se reduzcan o desaparezcan. Es algo a largo plazo, no alcanza con construir casas, se necesita la presencia del Estado.”

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de pasar la topadora de (el intendente menemista Jorge) Domínguez. La preocupación es que sabemos lo que ocurrió en los ’90. El que recibió el dinero quedó prácticamente en la calle”, recuerda Teófilo Tapia. Llegó a la Villa 31 en 1963 y sufrió en carne propia la erradicación implementada por la última dictadura. “Creo que el barrio tiene que ser un barrio de trabajadores, como quería Mugica. Porque tenemos ese derecho. Tenemos que vivir dignamente como trabajadores y pagar lo que corresponde como trabajadores”. La 3.343 no es la única ley que no alcanza. La número 148, sancionada en 1998, establece la reurbanización de los barrios informales de la Ciudad. Incluso hay leyes para sitios específicos, como la Villa 20 de Lugano: la 1.769 determina la construcción de un hospital, y la número 1.770 ordena el vaciamiento del cementerio de autos para la construcción de viviendas. Ambas fueron sancionadas en 2005. Ninguna fue cumplida. “Tanto el Gobierno Nacional como el porteño han demostrado gran falta de voluntad”, denuncia Charly, integrante de La Brecha, una de las agrupaciones que alza la bandera por la urbanización. “Los principales problemas hoy son el hacinamiento y la basura. Hay piletones a cielo abierto donde la gente tira la basura porque no hay recolección. Hay pibes con

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plomo en la sangre, porque el agua está contaminada. La luz se corta. No hay apertura de calles, la gente tiene miedo y enreja los pasillos. Si hubiera un incendio, sería un desastre”, alerta.

Todos a la mesa Las mesas por la urbanización comienzan a convertirse en espacios fundamentales en cada villa. La del barrio

Opinión

POR ARQ. JAIME SORÍN ✱

Por una urbanización respetuosa La Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires “promueve la integración urbanística y social de los pobladores marginados”. Éste fue un nuevo lenguaje para encarar una problemática que aún así sigue poniendo el énfasis en lo físico, visualizando la villa como una presencia anómala en la ciudad formal, un espacio urbano al que no se le reconoce identidad y que debería ser igualado formalmente al entorno que lo rodea. Sin embargo las villas han dado sobradas muestras a lo largo de nuestra historia de que constituyen un barrio más, con características urbanas propias y un intercambio cultural entre sus habitantes que merece respetarse cuando de “urbanización” se habla. Estos barrios son producto de la necesidad de alojamiento de los sectores más desprotegidos de nuestra sociedad, a los que el mercado especulativo siempre dominante nunca considera como sujetos de derecho, y del abandono de las diferentes administraciones a la hora de pensar la Ciudad, lo que hizo que sus habitantes acudieran a la autoconstrucción del territorio como respuesta a las necesidades insatisfechas, aprendiendo a convivir y a resolver sus problemas de manera colectiva y solidaria. Por eso, para encarar políticas de integración de estos sectores es necesario considerarlos desde sus particularidades y pensar en un enfoque integral que comience por dialogar con sus formas de vida y poner a su alcance las mismas facilidades que hacen a la calidad de vida del resto de la ciudad: educación para sus niños y jóvenes, salud pública de calidad, lugares de esparcimiento dignos, y fundamentalmente oportunidades de trabajo sin discriminación de condiciones ni salario. Las villas no requieren de “urbanización” según las normas del Código de Planificación, ya forman parte de la urbe y sus habitantes deberían ser considerados como ciudadanos iguales a los que habitan en la vereda de enfrente, con derecho ellos también a que a sus casas llegue el agua, la luz, las cloacas, el pavimento, la recolección de basura, el alumbrado, el transporte, embellecimiento del espacio público. Infraestructuras que parecen naturales para algunos pero que a ellos se les niegan. Y, fundamentalmente, trabajando juntos en la búsqueda de soluciones, respetando sus organizaciones sociales y su sentido de pertenencia a una comunidad, poniendo siempre por delante la inclusión y el deseo de los habitantes de ser protagonistas de su futuro. ✱ Ex decano de la Facultad de Arquitectura de la UBA. 36

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Carlos Mugica es tomada como modelo por los vecinos de otros puntos de la Ciudad, que empiezan a organizarse. Delegados villeros elegidos democráticamente, organizaciones sociales y vecinos independientes forman parte de estas instancias de debate y participación donde la meta compartida es la urbanización. En el barrio Fátima, también conocido como Villa 3 (en Soldati), la mesa por la urbanización nació hace poco. Sus integrantes van manzana por manzana hablando con los vecinos sobre la urbanización. En los últimos años, por iniciativa del barrio se generaron dos proyectos: un polideportivo en un espacio libre de la manzana cinco, y una zona de peatonales en la número cuatro. “Todo pasa por la organización de los vecinos –comenta un miembro del colectivo El Hormiguero–. La mesa por la urbanización de Fátima busca nuclear a los vecinos con esta preocupación para armar un proyecto global”. La Villa 21/24, en Barracas, tam-

Lo que los vecinos del Carlos Mugica exigen con petitorios y movilizaciones es que se cumpla con la Ley 3.343, sancionada en 2009. El texto es claro: “Dispónese la urbanización del polígono correspondiente a las villas 31 y 31 bis”. bién conformó su mesa por la urbanización. “La diferencia con la 31 es que en nuestro caso se trata de una iniciativa de los vecinos, no hay una ley”, cuenta Marcelo Bagnatti, antropólogo que pertenece al Instituto de Relaciones Ecuménicas y trabaja en el barrio hace 17 años. La iniciativa apunta a lograr un cambio que respete la impronta del lugar, los modos de vida comunitarios, que abra espacios de juego para los


INFORME ESPECIAL

Por la urbanización

chicos. “Está mal llamarla ‘urbanización’. Es una reurbanización o integración urbana, como plantean los curas villeros –aclara Bagnatti–. La idea no es parecerse a los otros barrios, sino que cada zona aporte lo suyo.” La conformación de una mesa colectiva, el diseño de un plan de reconstrucción y la pelea por lograr que el Estado lo ponga en práctica son trabajosas etapas de un proceso a largo plazo. El primer paso, lograr que crezcan la organización y el compromiso, no es tarea sencilla. El descreimiento y la desconfianza, la experiencia de toparse con promesas incumplidas, hacen que muchos vecinos prefieran no sentarse a la mesa. “Es muy difícil enganchar a la gente. El que se acerca lo hace con dudas porque hubo planes que terminaron en fracaso. A la gente le cuesta creer”, se preocupa Hugo Sanabria, estudiante del Bachillerato Popular, nacido y criado en la 21/24.

Manos a la obra

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Si el dictamen presentado para la urbanización de la Villa 31 es aprobado y el proceso se pone en marcha, ¿qué pasará en el barrio? El plan contempla el trazado de calles, la apertura de espacios verdes, la construcción y reconstrucción de viviendas. “El proyecto trabaja sobre dos tercios de la vivienda existente, que es posible de ser mejorado. Para el otro tercio es necesario vivienda nueva. Hay que trabajar en el armado de trama, equipamiento y espacio público. De tener el financiamiento previsto, no tardaría menos de cinco o seis años”, explica el arquitecto Javier Fernández Castro, quien llevó adelante el desarrollo del proyecto. Si la voluntad política aporta su parte, las posibilidades técnicas están dadas para que la urbanización se convierta en una realidad. El arquitecto también está presente en otros barrios: la mesa de la Villa 21/24 lo convocó para realizar un anteproyecto. “Tiene algunas cosas en co-

CÓMO CONECTARSE

Agrupación Los invisibles www.porlosinvisibles.com.ar agrupacion@porlosinvisibles.com.ar Asociación Civil Madre Tierra 4627-5225 / 4483-3456 www.madretierra.org.ar Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia 4381-2371 info@acij.org.ar Colectivo El hormiguero elhormigueroorg@gmail.com Corriente de Organizaciones de Base La Brecha www.coblabrecha.com.ar prensa@coblabrecha.com.ar Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo 4789-6200 www.fadu.uba.ar Instituto de Relaciones Ecuménicas irecumenicas@emic.org.ar

mún con la 31, pero otras diferentes como la contaminación que provoca el Riachuelo, y no hay tantos espacios libres para reubicar. Y si no se avanza con algún proceso de urbanización, la villa sigue creciendo”, advierte. Mientras se dan los debates políticos y se elaboran los proyectos para los distintos barrios, se entablan muchas batallas relacionadas con la urbanización. Por ejemplo, las que apuntan al acceso a los servicios básicos. “No existe ningún servicio que pueda considerarse satisfecho con niveles mínimos de calidad o dignidad –denuncia Luciana Bercovich, miembro de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (Acij)–. El trabajo en esta materia ha consistido, primero, en asegurar la identificación de estas falencias como una violación de derechos, y la exigencia de que el Estado asuma sus obligaciones en la materia; tanto ACIJ como otras organizaciones y el Ministerio Público han llevado a la Justicia diversos casos que lograron un replanteo de las políticas públicas relativas a diversos servicios básicos.” Por ejemplo, a partir de una iniciativa de la que participó la Asociación, en la Villa 21-24, el Gobierno debe diseñar un plan integral para eliminar los riesgos en el sistema de servicio eléctrico. Marisa se crió en la Villa 20 de Lugano, donde vive casi toda su familia. Tiene 21 años y sabe que la urbanización es todavía un proyecto lejano. “Estamos incentivando a los vecinos para que luchen por la urbanización. Organizamos festivales, estamos por hacer una encuesta para preguntar si saben qué es la urbanización. La onda es que nosotros como vecinos saquemos esto a flote”, se entusiasma. “Tenemos una ley, nuestro pedido es que la ley se cumpla. Sería bueno no sólo para que se vea bonito, sino para que la gente viva mejor. También ayudaría a combatir la droga y el prejuicio que tienen sobre nosotros. Al buscar trabajo o un colegio bueno, te dicen ‘¿de dónde venís?’. La urbanización ayudaría contra esa discriminación”.


INFANCIA

Orquesta infantil de la Amia

Manitos al violín Como parte de un programa de la mutual judía, chicos de bajos recursos pueden acceder a tocar un instrumento en una orquesta. El sonido del aprendizaje. TEXTO AGUSTINA CIRIO

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están acostumbrados a que los traten así”. Jimena llegó tarde. Abre su estuche que tiene unas cintitas de colores colgando y la profesora se le acerca para ayudarla a afinar. “¡A ver un La!”, pide la profesora en una de las salas de AMIA. Ocho chicos pellizcan la cuerda de La. Están sentados en círculo y se van turnando para pasar al medio. Mientras esperan, prac-

legan los micros a la puerta de Amia, la sede de Uriburu 650, y bajan 1,2,3… 60 chicos, algunos con un estuche de violín otros sólo con la mochila. Entran corriendo y bajan al subsuelo. Agarran una viola, un cello o un contrabajo y se empiezan a dividir. “¡Vamos arriba!”, grita uno y lo siguen varios más por las escaleras. Pura sonrisas. Es miércoles a la tarde, el día de la semana que la Orquesta Infantil de la Amia se junta a ensayar. “El proyecto comenzó el año pasado cuando trajimos una orquesta y convocamos a los chicos que vinieron a escuchar a inscribirse para armar una nueva. Trabajamos en esto junto a la Fundación Conciencia y la Comunidad Saint Egidio”, cuenta Silvia Dubrovksy, la encargada del Área Infancia del Departamento de Programas Sociales de la Amia. “La idea fue elegir pibes de entre 7 y 12 años de bajos recursos y que difícilmente accederían a un aprendizaje de este tipo por la situación en la que les toca vivir.” “Los chicos llegan a las cinco y tienen clases individuales, semigrupales y, finalmente, con toda la Orquesta. No es una actividad recreativa para ellos. Es disciplinado el estudio y ellos se lo toman así. El otro día llegaron tarde por una actividad escolar y estaban indignados”, cuenta Rodrigo González Jacob, el director de la Orquesta Infantil. Una chica sostiene un contrabajo que le lleva dos cabezas y tiene que mirar para arriba para ver dónde está

poniendo los dedos. Llega una madre con su hijo de la mano. Saca la cartuchera y el cuaderno de música. Silvia comenta que “las familias están muy involucradas y esto estimula aún más a los chicos a aprender. Entre las madres se organizaron para que nunca vengan solos en los micros. Hay familias que hasta le compraron un instrumento a sus hijos, y no es algo fácil para ellas”. “Es sorprendente ver el cambio en la actitud de los chicos, el compromiso, la responsabilidad frente a su aprendizaje”, continúa Dubrovksy. “Ellos acá sienten que son comprendidos y atendidos, y no

CÓMO CONECTARSE

www.amia.org.ar 4959-8800

tican sin hacer ruido la digitación de la mano izquierda. Rodrigo cuenta sobre su experiencia: “Han hecho un progreso que supera las expectativas de un proyecto a esta altura y en estas condiciones. ¡El otro día, unos chicos vinieron a pedirme que les enseñe el Concierto de Violín de Tchaikovski! Van a un cyber y se ponen a buscar estas cosas, a descubrir este mundo nuevo por su cuenta”. En el pasillo hay dos chicas tocando la viola. Pamela tiene 15 y vive en San Cristóbal. Evelyn tiene 10 y vive en la Villa 31. Están estudiando Canción del Viento. Evelyn toca el acompañamiento y Pamela la melodía, mientras le corrige la afinación. Pamela es más grande y tiene su propia viola. “Fue mi cumpleaños en mayo y entre mis compañeros de la Orquesta me la regalaron. Me gusta mucho tocar la viola, igual estoy pensando en tocar el cello, también, algún día…”. En diciembre tendrán su cuarta presentación, el concierto de fin de año. “A los conciertos, las madres los traen peinados, con las camisas planchadas, impecables de pie a cabeza y ellos no paran de posar para las fotos. Les preguntamos qué pasó, si se convirtieron en los Rolling Stones”, cuenta entre risas Rodrigo. Termina el día y 60 chicos salen de las puertas de AMIA sin que el cansancio de una tarde de estudio les quite la sonrisa y el entusiasmo. Se suben a los micros que desaparecen cuando dan la vuelta por Uriburu. Será hasta el próximo miércoles.


PUEBLOS ORIGINARIOS

Complejo educativo bilingüe en Pampa del Indio

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El sueño qom En medio del monte chaqueño, las comunidades tobas gestionan una enorme escuela que brinda educación secundaria y terciaria en su propia lengua. El rescate de la cultura y la tradición de un pueblo que vivía en pasado. TERCER SECTOR EN CHACO TEXTOS LUCIANA MIGNOLI

Esto es un sueño. Trabajar sobre los saberes y la historia de las propias comunidades indígenas, que no se tenían en cuenta. Ver el interés de los jóvenes sobre su lengua, la comunicación, la pedagogía, la salud. Hoy lo estamos viendo y viviendo. No lo puedo creer.” Pausado, como si reflexionara en el peso de cada palabra, Cristóbal Núñez –miembro del consejo de ancianos– observa ese edificio que se impone en el medio del monte chaqueño y no sale de su asombro. Es que pasaron casi veinte años desde aquella asamblea en donde los ancianos qom (tobas) de Pampa del Indio, Chaco, se pusieron a trabajar en este sueño. Lo que Cristóbal tiene frente a sus ojos es el Complejo Educativo Integral Bilingüe Intercultural Lqataxac

Nam Qompi, de Pampa del Indio, el primero de su tipo en todo el país. Allí funcionan tres instituciones: El Bachillerato Libre para Adultos Bilingüe Intercultural (Blabi), la Escuela de la Familia Agrícola –secundaria agroecológica– Bilingüe Intercultural (Efabi) y el Centro de Estudios Superiores Bilingüe Intercultural (Cesbi), primero en el territorio nacional con ese enfoque, donde se dictan las carreras de Enfermería, Pedagogía y Comunicación, las tres con

De espacios y distancias lgunos periódicos se animaron a decir que es “el más grande de Sudamérica” en su tipo. Por cierto, su estructura es realmente imponente: aulas espaciosas, sala de informática, biblioteca, salón comedor, cocina, quincho, albergues, etc. De hecho, todavía cuesta ocupar los espacios y, en lugar de estar cada director en su oficina, prefieren estar todos juntos en algún lugar común para no perder el diálogo. En total y durante los tres turnos, unos 400 alumnos (sólo 10 no son qom) asisten a este complejo. Vienen desde Pampa del Indio y también desde General San Martín (a 100 km) y de Fortín Lavalle (a 60 km). Algunos se quedan durante la semana en el albergue, que tiene una capacidad para unos 100 estudiantes. Y el Cesbi –al que actualmente asisten unos 120 estudiantes–, cuenta con una modalidad semipresencial, para favorecer la cursada de alumnos que viven en otras localidades o parajes.

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modalidad Intercultural Bilingüe. El complejo es de gestión social comunitaria, es decir, una escuela pública que es gestionada directamente por la organización que llevó adelante este proyecto: la organización indígena Lqataxac Nam Qompi (conocida como Consejo Qompi). Esa entidad, que representa a catorce comunidades qom de la zona, recorrió todo este camino de la mano de la Che’eguerá, una asociación civil especializada en educación bilingüe intercultural que está integrada por roqshe (forma amable de nombrar a los no indígenas) que con mucho respeto vienen acompañando este proyecto desde sus inicios.

Construir En 1994, ancianos y ancianas qom de Pampa del Indio expresaron en una asamblea las distintas barreras que tenían para acceder a la educación. Para ellos, el nivel secundario era “intransitable”. Entonces, se propusieron la creación de una escuela secundaria bilingüe e intercultural, que tuviera un perfil agroecológico. Y luego se preguntaron: “¿Y qué hacemos con los adultos qom que no terminaron la secundaria?”. Así fue que idearon un bachillerato orientado en atención primaria de la salud y pedagogía. Más tarde lograron otras formaciones (auxiliares docentes y enfermeros), pero todas estas experiencias funcionaban en distintos parajes rurales, en salones comunitarios y lugares prestados. En 2010, Javier Calamaro, en representación de la Fundación Artistas Solidarios, se contactó con esta experiencia. El músico –que conocía el lugar porque hacía una década había grabado un disco a beneficio de Pampa del Indio– preguntó

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PUEBLOS ORIGINARIOS

Complejo educativo bilingüe en Pampa del Indio

El trabajo en taller es la modalidad más utilizada en el complejo. Se propicia la participación de los alumnos.

cómo podía volver a colaborar. Y la respuesta fue unánime: “Necesitamos un edificio propio”. La Fundación (integrada también por León Gieco y Gustavo Santaolalla, entre otros) empezó a trabajar para que tanto el gobierno provincial como el nacional apoyaran la iniciativa. Y así logró el compromiso de ambos niveles para construir una estructura adecuada. En 2011, la obra se puso en marcha en cuatro hectáreas donadas por dos familias qom y el 7 de agosto de este año fue inaugurada con un recital de los Artistas Solidarios, que congregó a más de 20 mil personas. “Pero nosotros fuimos el día siguiente, cuando nos entregaron la llave y ya pasó a ser nuestro”.

el perder la lengua, sino que se impulsa su uso y estudio y los consejos y saberes de la tradición oral son revalorizados”. En ese sentido, Julio Bernio, docente roqshe de Pedagogía, secretario del Cesbi e integrante de la Asociación Civil Che’eguerá, aclara que ahora esa revalorización “no es un rescate folklórico, del pasado, sino como un rescate con proyección. Abundan los escritos que dicen que los indígenas pescaban, cazaban, buscaban mieles, todo en pasado”. Y en ese

En primera persona

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“En todas las clases sale a la luz la necesidad de mirarse hacia adentro como pueblo, hablar desde lo propio, como una necesidad negada por mucho tiempo que es urgente atender. Cuando se habla de cosmovisión, mirada cultural, saberes propios, es cuando los vemos más enganchados en la clase, se apasionan con lo que esto genera”, cuenta Patricia Rotf, docente roqshe (no indígena) y directora del Profesorado de Nivel Superior en Pedagogía y Educación Bilingüe Intercultural. Por su parte, Eduardo Sánchez, miembro de la comunidad qom, licenciado en Higiene y Epidemiología, profesor en la carrera de Enfermería y bedel en el Cesbi, asegura que “éste es el lugar que da pie a recuperar lo que parecía perdido, lengua, cultura, medicina natural tradicional qom. No sólo se frena

CÓMO CONECTARSE

Cesbi (Centro de Estudios Superiores Bilingüe Intercultural) Mail: cesbipi@gmail.com Secretario: Julio Bernio julio.bernio@gmail.com Blabi (Bachillerato Libre para Adultos Bilingüe Intercultural) Director: Aristóbulo Silvestre 3725 15 409377 Efabi (Escuela de la Familia Agrícola Bilingüe Intercultural) Director: Feliciano Gutierrez 3725 15 411947 Asociación Civil Che’eguerá Mail: ong_chegueera@hotmail.com, ong_chegueera@yahoo.com, Julio Bernio: 3725 15 408030

complejo, la palabra que más se repite ahora es “futuro”. Porque el sueño ya se hizo realidad. “Entonces ahora –dice Silvia Chena, docente roqshe, coordinadora pedagógica del Cesbi e integrante de Che’eguerá–, el mayor desafío es lograr metodologías de trabajo que favorezcan la interculturalidad, el diálogo de las lenguas, de significados, de visiones o cosmovisiones, y en la construcción conjunta del conocimiento.” Cristóbal Núñez sigue mirando el complejo y no puede hacer otra cosa que entusiasmarse: “Educación en plena libertad, educación popular y de gestión social. Más carreras, más escuelas, más oportunidades. Nunca habíamos tenido lo que hoy logramos. En el futuro tendremos intérpretes en derechos, abogados, ingenieros, contadores indígenas, y otras disciplinas de salud. Quizás en 2020, tendremos médicos y hospital propios”. El miembro fundador de la organización Lqataxac Nam Qompi ahora se convirtió en estudiante del Profesorado en Educación Superior en Pedagogía y Educación Bilingüe Intercultural. Y como todo el Consejo Qompi, tiene en claro que este mega complejo “no es ni el principio ni el fin” de un largo recorrido. Por eso ya están trabajando para las nuevas tres carreras que se abrirán en 2013: Obstetricia Bilingüe Intercultural (BI), Profesorado de Jardín de Infantes BI y Traductor e intérprete legal BI. Disciplinas, materias y enfoques orientados a que la cultura, la lengua (Qomla’aqatac) y los saberes de esa comunidad nunca más sean presentados como cosas del pasado.


SOCIEDAD

Organización TEDx

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Ideas que inspiran Con la consigna de contribuir a la transformación comunitaria y gracias a las redes sociales, se organizan encuentros donde los oradores pueden darse a conocer ante millones de personas. En el país ya se realizan charlas en una veintena de ciudades.

l concepto es simple: “Ideas que te transforman”. Un auditorio con muchas –en ocasiones más de mil– personas escuchando atentamente buenas ideas llevadas a la práctica, experiencias innovadoras o simplemente inspiradoras, y otros miles –y hasta millones– viéndolo on line al instante, o días, o meses y hasta años más tarde a través de sus computadoras. Y entonces, con esa escucha atenta y predispuesta y

daderamente motivadora. Porque TED no sólo se trata de contar ideas interesantes, sino de la forma en que éstas son transmitidas de manera que inspiren y generen en el público alguna acción que transforme la sociedad. Se trata de Comunicación. Un grupo de jóvenes argentinos, por ejemplo, luego de ver un video TED sobre un sistema aplicado en las zonas más pobres de Filipinas para generar luz con una botella de plástico, agua y lavandina, decidió promoverlo en distintas villas bonaerenses y porteñas. Creó así la ex-

rencia anual de TED invita a los pensadores y hacedores más importantes del mundo a dar “la charla de su vida” en 18 minutos, que luego es subida a la página oficial www.ted.com Allí hablaron desde Bill Clinton hasta Al Gore, pasando por Bill Gates, la antropóloga y ambientalista británica Jane Goodall o la escritora Isabel Allende. Se trata de un concepto abierto: no se otorgan licencias nacionales, sino que se promueve la generación de la mayor cantidad de TEDx posibles. En Argentina, los primeros se hicie-

esa marca de prestigio en la que se convirtió TED en el mundo, la experiencia de una médica pediatra argentina que viajó a África con la ONG Médicos sin fronteras y que implora que dejemos de hablar de primer o tercer mundo porque mundo hay uno solo y está en nuestras manos cambiarlo, se vuelve un mensaje aún más potente. O la de un maestro rural, quien a partir de un proyecto de matemática, que derivó en la idea de nombrar los senderos aledaños, logró que todo un pueblo recuperara su autoestima, resulta ver-

periencia llamada Un litro de luz para mi barrio, que puede verse en http://www.youtube.com/watch?v=6K edaD-zrhY TED es una organización sin fines de lucro dedicada a las “ideas que vale la pena difundir”. Empezó como una conferencia en California, Estados Unidos, en 1984 y fue creciendo y expandiéndose por todo el mundo a través de distintas iniciativas (son una especie de franquicias que TED aprueba bajo ciertas condiciones y que llevan la letra equis para diferenciarse de la original). La confe-

ron en 2010 y hoy existen, al menos, una veintena de réplicas: TEDxUsuahia, TEDxMardelPlata, TEDxRíodelaPlata, TEDxRíodelaPlata joven, TEDxBuenosAires, TEDxPuertoMadero, TEDxTucumán, TEDxResistencia, TEDxUTN y hasta TEDxMercedario, en honor al cerro sanjuanino en el que se lleva a cabo, entre otros. “En 2007 alguien me envió el link a una charla TED y quedé fascinado con el concepto. Entonces empezamos a pensar, con un grupo de amigos, que algo así sería muy bueno para Argenti-

TEXTO LUCIANA MANTERO

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SOCIEDAD

Organización TEDx

na en términos del impacto social que podría generar. Para mí, hay dos cosas que no están bien en el país. En general nuestros ídolos suelen ser los que nos dicen lo que no hay que hacer. No tenemos, a nivel masivo, muchos role model positivos, gente a la cual imitar, en quienes inspirarnos, que nos hagan soñar. Y eso no está bueno, sobre todo para los jóvenes. Por otra parte, creo

un espacio en el que, lejos de los discursos monolíticos, las personas pudieran sentirse representadas y ser inspiradas por otras”, recordó Inés Sanguinetti, bailarina, coreógrafa y directora de la ONG Crear Vale la Pena. Junto a Inés Saavedra, actriz, autora y directora teatral –y aquella amiga que la convenció de que aceptara ser oradora TEDxBuenosAires–,

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vistas en internet por más de dos millones de personas), una oportunidad para repensar su discurso, sus ideas y hasta a sí mismos; un contacto con lo último de la tecnología de la comunicación usada a su favor. Adrián Paenza, Manu Ginóbili, Luis Moreno Ocampo, Juan Pablo Varsky, Axel Rivas, El Chango Spasciuk, Pedro Saborido, Manuel Loza-

En los eventos TED no hay cupos fijos de oradores por temas. Es más, se hace un culto de la transversalidad. Pueden hablar científicos, artistas, líderes comunitarios, economistas, músicos, deportistas.

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que no conversamos de los temas correctos. Cuando una familia se sienta a la mesa los diálogos por lo general giran en torno a la farándula, a los deportes o a la televisión. Entonces TED es una buena plataforma para sembrar buenas conversaciones”, dice Gerry Garbulsky, uno de los promotores del segundo TEDx del país y de los 17 or-

ahora son parte del grupo organizador y las responsables de preparar a los oradores cada año. Cada equipo de los que organiza tiene procesos distintos para elegir a unos 18 oradores que participan en cada edición. En TEDxRíodelaPlata surgen de la combinación entre las propias sugerencias –de candidatos

no, Bea Pellizzari, Hernán Casciari, la hermana Martha Pelloni, Martín Jaite, la periodista Marta Dillon y Luis Pescetti fueron algunos de los oradores TEDx. “Fue una experiencia emocionante. Estaba muy nerviosa. Nunca había hablado frente a tanta gente”, dijo al salir de su participación del último TEDx-

ganizadores de TEDxRíodelaPlata, evento que desbordó el último 24 de octubre La Usina del Arte, en el barrio de La Boca, con capacidad para 1.200 personas. “Yo pensaba que era una plataforma exitista y americana. Cuando me invitaron a dar una charla en TEDxBuenosAires lo viví casi con fastidio porque iba a tener que rechazarla. Hasta que una amiga me hizo recapacitar. Me explicó que TED no estaba centrado en mostrar cómo la persona había tenido éxito, como yo pensaba, sino que era una puerta al mundo del conocimiento,

locales y extranjeros–, las de otras personas convocadas especialmente –que deben defender sus postulaciones– y de una audición abierta. Entre todos ellos se hace una votación, pero la decisión final corre por cuenta del grupo organizador. En TEDxBuenosAires también se invita a algunos referentes a que hagan sus sugerencias y luego debaten los diez organizadores hasta llegar a un consenso. Para los oradores–muchos del mundo de las OSC– TEDx es una plataforma de difusión y prestigio (hay charlas de TED que han sido

RíodelaPlata Margarita Barrientos, fundadora del Comedor Los Piletones de Villa Soldati. Para el pediatra e infectólogo Fernando Polack, director ejecutivo de la Fundación Infant, la difusión no fue la principal motivación para ser orador TEDxRíodelaPlata. “Me interesaba trabajar con el grupo organizador. Están en la última tecnología de la Comunicación y son tipos muy talentosos. Es como estar en un BMW, en términos de vehículos de innovación. Además, preparar la charla fue un proceso sumamente enriquecedor. Ésta es una


SOCIEDAD

Organización TEDx

Para los oradores –muchos del mundo de las OSC– TEDx es una plataforma de difusión y prestigio, una oportunidad para repensar su discurso, sus ideas y hasta a sí mismos; un contacto con lo último de la tecnología de la comunicación usada a su favor.

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audiencia muy joven, que está pensando. Se trata de mucha gente que está buscando otra forma de vivir su vida, de encarar cosas de forma novedosa. Esto es como vivir un cambio de paradigma en la manera de pensar”, dijo. En su intervención, Polack habló de recuperar el valor de la escucha del médico hacia el paciente. Luego de dar varios ejemplos sobre lo fundamental y revolucionario que fue el avance científico y tecnológico en medicina, se remontó a su abuelo, también médico, para rescatar el valor del con-

coreografía. Y TED es show: hay un momento, un tema, un clima… la gente ahí está como en un viaje”. ¿Tienen los líderes sociales alguna particularidad como oradores? “Es difícil generalizar pero de acuerdo a nuestra experiencia, la gente que viene del mundo de las ONG es la más difícil de couchear. No tienen esa fragilidad del que no habla usualmente en público. Su discurso está “sobregirado”. Hay que volver a darle peso a esa palabra. Eso es lo que más cuesta”, opina Saavedra. En los eventos TED no hay cupos

“Creo que TED se opone a la idea de Tercer Sector, en la medida en que la causa de transformar la sociedad si está en el Tercer Sector, está en el no lugar. El Tercer Sector es el lugar de la buena voluntad, aquel en el que no están las fuerzas del mercado o del gobierno… y transformación social es un concepto horizonal”, sostiene Sanguinetti. “Se habla de una idea, no de una marca ni de una organización”, agrega Saavedra. Para Garbulsky tampoco es importante la estructura formal o legal en la que trabajan los oradores y, en

tacto humano como parte fundamental del tratamiento. En el mismo encuentro, Hernán Charosky, ex Director Ejecutivo de Poder Ciudadano y actual consultor de Transparencia Internacional, disertó sobre corrupción política y resaltó la importancia del control ciudadano. “TEDx fue una oportunidad para reflexionar sobre mi propia vida y sobre mi misión. Además es una marca de prestigio, tiene un protocolo y un proceso de selección, cosas que para mí son muy importantes”, sostuvo. A Sanguinetti estar en TEDxBuenosAires le abrió las puertas de mundos con los que nunca se había cruzado. Pero sobre todo, consideró que fue la mejor charla de su carrera porque al prepararla, rescató el valor de la dramaturgia para contar su historia. “Nunca había preparado una charla de la misma manera que preparaba una

fijos de oradores por temas. Es más, se hace un culto de la transversalidad. Pueden hablar científicos, artistas, líderes comunitarios, economistas, músicos, deportistas. No importa tanto el campo específico al que se dedica cada orador, sino sobre qué será su charla. Por ejemplo, en TEDxBuenosAires, Agustín Pichot habló de la construcción del liderazgo desde el afecto y en TEDxRíodelaPlata, Lalo Mir rescató el valor de las ideas como expresión del pensamiento autónomo, por sobre lo tecnológico y lo material. Tampoco se presta especial atención a si los oradores trabajan en soledad o en equipo o en el marco de alguna organización. Y no hay una regla respecto de la continuidad de la relación –en algunos casos pasan a formar parte de esa Comunidad TEDx y participan, como oyentes, de otros eventos–.

cuanto a las charlas, es difícil –y poco recomendado– rotularlas. “Se me ocurre el caso del empresario de tecnología Eduardo Lazzati, que a partir de la enfermedad de su hijo, quien tenía Síndrome de Asperberg, empezó a crear y producir nuevos softwares para ayudar a personas con discapacidad. ¿Cómo lo clasificás? Lo importante son las ideas; que esas personas estén haciendo o hayan hecho cosas increíbles.” Las nuevas tecnologías, las redes sociales como Facebook, Twitter, son las verdaderas responsables del éxito de TED, además de la calidad de las charlas, claro. El verdadero impacto, a escala, es virtual. El último TEDxRíodelaPlata fue trending topic (es decir, el tema del que más se habló durante algunas horas) en el twitter nacional. Como dice Garbulsky, “TED es una ameba, no tiene bordes. Es una caja de resonancia”.


CULTURA

Ballet 40/90

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Sobredosis de vida Con una bailarina de 88 años como musa inspiradora, cincuenta mujeres mayores de 40 años bailan, cantan y se divierten en un proyecto de danza que rompe estereotipos desde hace 17 años.

Todo tiempo pasado fue mejor”, “Muchas mujeres juntas es sinónimo de problemas”, “A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad” o “La que se casa, para su casa”… con estos y tantos otros dichos de uso común rompe el Ballet 40/90 en la obra A los hechos, pechos, donde 50 mujeres mayores de 40 años bailan, cantan y seducen en un espectáculo inolvidable. La musa ins-

las funciones comienzan los viernes a las 21. Pero a partir de las siete de la tarde el bar del teatro Garrick opera como sede para hacer la previa: ese ceremonioso momento que encuentra a las artistas embriagadas de adrenalina antes de subir a las tablas. Así, entre meriendas, van llegando, se reciben, se abrazan, charlan, se ríen y comienza la transformación: pestañas postizas, maquillaje furioso, pieles encremadas y mucha purpurina. Es que, oponiéndose a la dictadura de la moda, estas cincuenta mujeres

de lookearse en el enorme camarín que comparten. Tras bambalinas, todo está caóticamente en su lugar y cada una prepara los numerosos cambios de vestuario que exige el espectáculo. Elsa, mientras tanto, se acomoda con su bastón en primera fila. A las nueve en punto empieza a sonar la música y las artistas hacen su entrada triunfal cantando “¡Por más que insistan no me voy a quedar sin bailar!”. Y entonces sí, la sala explota de aplausos. Durante la obra, los espectadores acompañan el viaje por diferentes rit-

piradora de semejante sobredosis de vida se llama Elsa Agras, directora y coreógrafa del ballet, que acaba de festejar sus 88 pirulos. De espíritu militante, el proyecto nació en 1995 para que personas de entre 40 y 90 años sin formación previa en danza se animaran a ponerle el cuerpo a una experiencia única en su género. Hoy, después de 17 años, las cincuenta integrantes (amas de casa, profesionales y jubiladas, casadas, viudas o separadas, altas y bajas) sostienen cuatro meses de compromiso de temporadas teatrales, que son el resultado de clases y ensayos a todo trapo. En cartel hasta el 14 de diciembre,

mayores de cuarenta hacen gala de la actitud irreverente de mostrar y mover sus cuerpos trabajados por la vida, y a sala llena se plantan en el escenario con la seguridad que les da saberse sensuales. “Desde el primer ensayo me llamó la atención la sensualidad del grupo. Cada compañera tenía una forma de moverse y de ser muy femenina, a pesar de la edad. Porque los medios te imponen que la sensualidad y el erotismo son exclusivos de las personas jóvenes y lindas, y acá demostramos que no es así”, provoca Aleida, pronta a cumplir 64 años. La rutina sigue su curso y cuando faltan 45 minutos para el show, Elsa arenga a sus pollas para que terminen

mos musicales, que van del charleston al tango pasando por folklore, tap y precisos meneos de caderas, con un despliegue técnico digno de la calle Corrientes. Resulta imposible no mencionar también el rol protagónico que ocupa el humor en esta puesta: “Sobre el escenario, las chicas no tienen miedo, no tienen vergüenza. Si se equivocan lo arreglan y siguen. Saben reírse de ellas mismas, porque perdieron cierta parte del ego que no sirve para nada”, dice convencida la maestra. En los ochenta minutos un sólo hombre corajudo aparece de partener, en el número más desopilante de la función. Él es un vecino del Garrick

TEXTOS MARIANA FERNÁNDEZ CAMACHO

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CULTURA

que pidió formar parte del espectáculo a como dé lugar. Ella, del grupo de las cincuenta, es una humorista que se las trae. Sólo él y ella, sin un sólo diálogo. Pura insinuación y complicidad. Y, entonces, otra vez, la sala se llena de risas. Para Norma, desbaratar barreras y prejuicios es tema exclusivo de mujeres: “Hay mucha exposición y los hombres no se animan al ridículo, les da vergüenza. Tampoco se animan a jugar, y acá además de aprender jugamos”. Norma tiene 63 años y se acercó al Ballet hace cuatro, a partir de una nota en un diario: “Siempre me gustó bailar, pero nunca lo había hecho más que en fiestas de cumpleaños. Por eso, esto me pareció genial porque no se necesitaban conocimientos previos y además lo encontré justo a una edad en que tenía ganas de hacer un montón de cosas. Es fantástico y lo que pasa por acá no se olvida nunca más en la vida”. Calzarse una mini y la medibacha calada después de las cincuenta velitas (si no sos Graciela Alfano) es una bofetada a la sociedad que te manda a la casa a cuidar nietos y mirar televisión. Fiel a su estilo, Elsa redobla la apuesta: “Las chicas tienen una seguridad en el escenario que parece que están en su patio. Miran al público a los ojos, osadamente. Una vez, por ejemplo, a una alumna de 82 años tuve que pedirle menos coquetería y ¡mayor atención en los pasos! También ocurre que todos los años se divorcia alguna. La explicación es la libertad y descubrir que tienen sensualidad. El Ballet 40/90 es la confirmación de que estas mujeres no son viejas, pero sí muy sensuales”. Igualmente, la performance más

Elsa, siempre Elsa lsa Agras se formó en danza clásica, teatro, música y técnicas corporales, en Argentina y en el exterior. Desde hace doce años, además, es una más en el grupo de clowns de Marcelo Katz. Pero fue cuando cumplió 60, después de décadas como docente, que descubrió su verdadero deseo: “Un día me levanté de la cama y le dije a mi marido: ’Quiero armar un ballet con gente que tenga más edad, que siempre haya querido bailar y por un motivo u otro no haya podido’. Empecé con dos mujeres y ahora son 50”. A poco de empezar, el nombre del Ballet vino solo: “Decidí llamarlo 40/90 porque no tolero que hablen de la tercera edad. Es un rótulo y en realidad estás frita si te encasillan en la tercera edad. El cuerpo se deteriora y eso es verdad, pero las neuronas no. Menos si uno las alimenta: lee, estudia, trabaja, piensa, baila. La prueba está en que el Ballet 40/90 mejora todos los días”. Durante el año, Elsa comanda las rutinas de ensayo de sus tres grupos de alumnas todos los martes y jueves entre las 17.30 y las 22. Como si fuera poco, los sábados da clases de tap durante otras tres horas. Tanto esfuerzo no pudo pasar desapercibido y en el año 2010, Elsa fue galardonada con el Premio Teatro del Mundo y recibió un diploma en reconocimiento a su trabajo del Consejo Argentino de la Danza. “Tampoco es que me paso el día saltando, no podría. Pero con el Ballet 40/90, yo también descubro cosas de la vida”, dice Elsa.Y vuelve a sonreír.

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importante de este cuerpo de baile no se ve en el teatro: “Lo que se genera sobrepasa el escenario y la misma danza, y tiene que ver con estar juntas. Más allá de las peleas naturales que pueda haber, se llevan bien, se quieren, se cuidan, se ayudan. Este Ballet es como un mundito donde la gente es más feliz”, retoma Elsa, a la vez que reco-

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Ballet 40/90

CÓMO CONECTARSE

Ballet 40/90 www.ballet4090.com.ar el4090ballet@gmail.com

noce que las salidas a cenar, las escapadas a Mar de Ajó y las eternas charlas de café también integran el repertorio. El éxtasis llega a su punto máximo y el último acto nos encuentra a todos, público y artistas, bailando rabiosos a lo largo y ancho de la sala, en lo que parece más una fiesta familiar (entre desconocidos) que una obra en un teatro. Porque, al final, de eso se trata: de poner el pecho (o mejor dicho, los pechos) y aprender de estas muchachas que se animaron a ser un poquito más felices.


DOSSIER TERCERSECTOR

P A R A

E L

S E C T O R

S O C I A L

Todo suma Cada vez más ONG apuestan a las microdonaciones como una alternativa para obtener financiamiento. La potencialidad de este modelo.

Claves para superar la crisis Cuáles son los principales desafíos de las OSC frente a la disminución de fondos internacionales. Y, además, toda la información sobre actividades y servicios de interés para el sector social.


Dossier

La consigna es sumar Frente a la crisis global, cada vez más ONG encuentran en las microdonaciones una alternativa para la generación de recursos. Organizaciones y especialistas coinciden en destacar la potencialidad del modelo. TEXTO ANDREA VULCANO

ndependencia, sustentabilidad, previsibilidad y largo plazo son algunos de los conceptos que resuenan cuando se habla de las bondades de las microdonaciones. En la actualidad, cada vez son más las organizaciones de la sociedad civil (OSC) que en Argentina se animan a incursionar en los pequeños aportes individuales como una alternativa de financiamiento. “La gran ventaja es que le dan una gran autonomía a las organizaciones al permitirles dejar de depender de unos pocos grandes aportantes”, asegura la directora ejecutiva de la Asociación de Ejecutivos en Desarrollo de Recursos para Organizaciones Sociales (Aedros), Mariela Becker. “Además, las campañas que se realizan para sumar donantes individuales suelen ayudar a las organizaciones a difundir sus causas y a posicionarse”, plantea. Mientras algunas ONGs sentaron históricamente sus bases en pequeños aportes individuales, otras recién ahora comienzan a explorar este mecanismo como una vía posible para la obtención de recursos tras el retraimiento de los fondos de la cooperación y de fundaciones internacionales como resultado de la crisis global. “Los aportes de las empresas están atados a los vaivenes económicos y a sus momentos particulares. Si bien se pue-

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den establecer buenas alianzas con el sector privado, tener una cartera grande de donantes individuales le permite a la organización ser mucho más sustentable y tener más estabilidad en sus finanzas”, postula Germán Valenti, director nacional comercial del capítulo argentino de Un Techo para mi País. Actualmente, el 30 por ciento de los recursos de esta organización está conformado por donaciones individuales, canalizadas por medio de colectas masivas y del aporte mensual de los asociados. “Estas donaciones son el mejor camino porque, si bien lleva mucho tiempo construirlo, es algo que ya queda”, afirma Valenti. Cilsa ONG por la Inclusión lleva 46 años de trayectoria en el campo de las microdonaciones. “El 95 por ciento de nuestro financiamiento proviene de aportes individuales. La ventaja más importante es su sostenimiento a lo largo del tiempo. La presencia de muchos donantes de pequeños montos permite desarrollar los programas sin que un índice mínimo de bajas produzca cambios significativos”, plantea Juan Domingo Asprella, su director ejecutivo. También en Amnistía Internacional destacan la “independencia” y la “imparcialidad” que otorga este sistema. A nivel mundial, esta organización suma hoy 3 millones de miembros que aportan una cuota mensual, mientras que en Argentina hay 450. Más allá de estos microaportes, Am-

nistía sólo acepta el financiamiento de gobiernos para sostener sus programas de educación en derechos humanos. “Este sistema nos permite definir una agenda propia de acuerdo a las prioridades de los derechos humanos en el mundo, sin condicionamientos externos, en el marco de una Asamblea General de la que pueden participar sus miembros”, detalla Mariela Belski, directora ejecutiva de AI Argentina.

Muchas canastas “Son muchas las organizaciones que piensan que, en términos de sustentabilidad, es una buena estrategia no poner los huevos en una misma canasta”, asegura Alberto Amarilla, especialista en fundraising y director del Programa de Socios de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (Farn). Una de esas canastas, cada vez más presente, es la de los pequeños donantes. “Hubo dos aspectos que nos impulsaron a profundizar ese programa: la crisis global, que afectó a la cooperación internacional, y la posibilidad de darle mayor legitimidad a la organización a partir del apoyo de ciudadanos comunes a su causa, que le otorga un valor simbólico importante”, relata. “En los últimos años, las ONG apuestan a incursionar en nuevas vías de recaudación y, en ese marco, se animan a probar opciones para diversificar sus fuentes de financiamiento, lo que constituye un signo de fortaleza y salud


de nuestro sector”, asevera Becker, de Aedros, quien pone el acento en las posibilidades que abren los medios electrónicos y la expansión de las redes sociales. Élida Cecconi es la directora ejecutiva del Grupo de Análisis y Desarrollo Institucional y Social (Gadis). Para ella, las pequeñas donaciones constituyen “un camino interesante” sobre todo por la “independencia en relación a los gobiernos y la cooperación internacional”, y por la “previsibilidad” que genera. Además, pone el acento en el “capital relacional” que le aporta a las organizaciones el hecho de poder contar con el respaldo de ciudadanos.

nera con las OSC. “Se trata de una propuesta accesible y de concientizar que, con ese aporte mínimo, se puede hacer mucho”, agrega. “No necesariamente el que más tiene es el que dona o el que más dona. Las microdonaciones abren la puerta a personas que no sabían que podían apoyar una causa de esta manera”, apunta Salas, de Greenpeace. Asprella, de Cilsa, pone el acento en la “increíble solidaridad” del pueblo argentino, mientras que Belski, de Amnistía, señala

Terreno fértil “Esta vía de financiamiento da la libertad de no depender de nadie y nuestra organización, justamente, basa su trabajo en la independencia”, afirma Diego Salas, director de Recaudación de Fondos de Greenpeace Argentina. Luego de 25 años de trayectoria en el país, esta organización hoy cuenta con una base de 85 mil socios que aportan entre 10 y 500 pesos mensuales. “Es pura fortaleza”, sintetiza Salas sobre las microdonaciones. Además, remarca que “la automatización y la mensualización del pago” –por débito automático en tarjetas de crédito o en cuentas bancarias– “permite planificar campañas a mediano y largo plazo”. Tanto las organizaciones que llevan recorrido un largo camino en este sentido como las que hoy se animan a transitarlo entienden que en el país están dadas las condiciones para profundizar esta vía. Y hay datos que resultan promisorios: según la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), en el país circulan 25 millones de tarjetas de crédito y otras tantas de débito. “La masa de donantes individuales de las organizaciones se calcula que hoy no supera los 500 ó 600 mil donantes, con lo cual hay muchísimo terreno fértil”, sostiene Amarilla. Según su visión, es necesario “intensificar la comunicación” para que la gente sepa que puede colaborar de esta ma-

cia de la organización para que los que se quieran sumar vean que se realiza un trabajo confiable”. Valenti, de Techo, destaca las nuevas “formas de relación” que se pueden estrechar con los donantes “a partir de ir informándoles qué se va haciendo con el dinero o de convocarlos a reuniones”. “Es muy importante comunicar y ser transparente con el donante, con quien se apunta a lograr un vínculo de largo plazo”, resume. Todos los meses, la Farn invita a sus socios a participar de un desayuno de trabajo. Allí, intercambian ideas en torno de las campañas que llevan adelante. “Nosotros también pensamos en generar beneficios para nuestros donantes”, indica el director del Programa de Socios.

El crowdfunding

que “el terreno propicio existe, aunque Argentina no se caracteriza por tener una sociedad acostumbrada a la donación individual, excepto a modo de asistencialismo”.

Hechos concretos La incorporación de donantes individuales en las estructuras de financiamiento, le imponen a las organizaciones nuevos desafíos. “El tema de la comunicación es un pilar. Es necesario blanquear en qué se invierte y tener cuentas claras y abiertas”, postula el director de Recaudación de Fondos de Greenpeace Argentina. En tanto, Asprella, de Cilsa, sostiene que “el desafío principal es poder demostrar permanentemente la transparen-

Una de las movidas en boga en la red de redes es la del financiamiento colectivo, usada por emprendedores y artistas que buscan financiar sus proyectos con pequeños inversores que, a su vez, obtienen una recompensa a cambio de su participación en la iniciativa. Una de esas plataformas es Idea.me, con alcance en toda América latina, que este año incursionó en el terreno de las ONG. “Ayudanos a compartir el cine con los alumnos de tres escuelas rurales de Salta, realizando talleres, proyecciones y juegos audiovisuales”, plantearon la Fundación Ruta 40 y el Taller de Cine La Grifa. Así, consiguieron recaudar 13 mil pesos y concretar lo proyectado. Idea.me cobra un 5 por ciento más IVA de comisión sobre lo recaudado en proyectos exitosos. Panal de Ideas es otra de las plataformas que, a nivel local, busca posicionarse como una “herramienta para difundir y autogestionar emprendimientos en una plataforma libre de comisiones fijas”, según cuenta su director, Patricio Sabatini. Las posibilidades son múltiples y, al parecer, están al alcance de la mano.

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Dossier

La transparencia es la clave Patricia de Roda, directora de la Fundación Lealtad, de España, analiza cuáles son los principales desafíos de las OSC frente a la merma de los fondos internacionales. TEXTO A. V.

as OSC en España enfrentan un gran reto: buscar alternativas de financiamiento frente al recorte de los fondos públicos como producto de la crisis. En ese contexto, el trabajo que realiza desde hace once años la Fundación Lealtad fue adquiriendo cada vez más relevancia, a partir de una propuesta innovadora, posible de ser replicada en otras latitudes. Se trata de la Guía de Transparencia y de Buenas Prácticas de ONG, para promover la donación responsable, porque a través de ella, cualquier persona o empresa puede evaluar a qué organización volcar sus aportes. Esa base de datos, evalúa a más de 160 instituciones en términos de buenas prácticas de gestión, a partir de la aplicación de nueve principios, corporizados en una serie de indicadores. Así, el objetivo es “ofrecer una información completa los principios abarcan múltiples aspectos del funcionamiento de las ONG a través de los cuales el donante podrá conocer mejor el trabajo y la realidad de las ONG, y contará con criterios objetivos para decidir con rigor con cuál colaborar”, señala la Fundación en su sitio Web. En diálogo con Tercer Sector, Patricia de Roda, su Directora General,

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aporta su mirada sobre los desafíos de las organizaciones de la sociedad civil en tiempos de vacas flacas.

buye a lograr un mayor compromiso de particulares y empresas con las causas sociales en las que trabajan.

–¿Cuáles son los principales retos de las ONG en contextos de crisis?

–¿Qué tipo de financiamiento puede garantizar hoy con mayor eficiencia la sustentabilidad y la independencia de las ONG?

–Las ONG se ven doblemente afectadas: por un lado, deben afrontar el aumento de los beneficiarios y de las necesidades sociales, y, por el otro, cuentan con menos recursos por los recortes en los fondos públicos y privados. –En Argentina, tanto los fondos de la cooperación internacional como los estatales conforman una porción importante de los recursos disponibles para el sector social. ¿Cuáles son, a su criterio, los desafíos de las ONG con este esquema de financiamiento?

–Al igual que lo han hecho las ONG en España, en los próximos años las entidades argentinas tendrán que hacer un mayor esfuerzo por abrirse a la sociedad, explicar cómo se gestionan y mostrar el impacto de su trabajo. La experiencia de la Fundación Lealtad, en España, y la del resto de los miembros del International Committee on Fundraising Organizations (ICFO) –que evalúan a las ONG en otros 13 países de Europa, América y Asia– demuestra que la transparencia es un elemento diferenciador para las ONG, que contri-

–Lo fundamental es contar con una financiación transparente y plural. Para mejorar el clima de confianza y lograr sumar nuevos colaboradores, es importante que se conozcan los medios a través de los cuales se financia la ONG. Además, es importante que el financiamiento sea diversificado porque eso asegura la independencia en la toma de decisiones y evita que la organización esté sujeta a las directrices que pueda marcar su principal financiador. En la medida en que una organización cuenta con una financiación transparente y diversificada, asegura tanto su estabilidad y su continuidad como la de sus proyectos. –¿En qué medida las nuevas tecnologías y las redes sociales colaboran con esta diversificación?

–Las nuevas plataformas online permiten ofrecer información actualizada sobre las ONG, y establecer nuevos canales de diálogo para responder más ágilmente a las consultas de los donantes, facilitando su implicación a través de la participación en campañas.


–¿Qué lugar ocupan en ese contexto las pequeñas donaciones individuales?

actuar como prescriptores para que otros colaboren con estas causas.

–Las iniciativas basadas en las microdonaciones aportan una mayor visibilidad a las ONG y sus proyectos, con lo cual este sistema de financiamiento puede beneficiar principalmente a aquellas entidades de menor tamaño que tradicionalmente han tenido más limitaciones para lograr notoriedad entre los donantes. De todas maneras, recurrir a esta vía supone, hacia adentro de la organización, poner en marcha procesos que permitan realizar un eficaz seguimiento de esos fondos y el reporting posterior al donante justificando el destino de su aporte. Para ello, son necesarios nuevos recursos que la ONG, sea cual fuere su tamaño, no debe subestimar.

–¿Hacia dónde cree que se encaminarán las ONG en materia de financiamiento en los próximos años?

–Las ONG tendrán que hacer un mayor esfuerzo por acercarse a la sociedad para lograr un mayor peso de la financiación privada en sus presupuestos. La Fundación Lealtad ha observado en Es-

–¿Pueden este tipo de aportes suplir otras fuentes de financiamiento?

–Las ONG deben tener en cuenta que las microdonaciones son una herramienta más dentro de una estrategia más amplia de captación de fondos privados pero que, por sí solas, no logran aumentar significativamente el peso de los fondos privados en sus presupuestos, salvo en el caso excepcional de campañas muy exitosas con un gran número de participantes. –¿Cuál es la importancia de lo que la Fundación Lealtad define como “donación responsable”?

–Tiene que ver con la necesidad de promover que la donación, sea de ciudadanos o de privados, sea informada y, en definitiva, responsable. No sólo es importante el proyecto, sino la ONG que lo ejecuta. Información como la que la Fundación Lealtad pone a disposición de los donantes españoles son complementarias a las iniciativas de microdonaciones puesto que ayudan al donante a seleccionar con rigor la ONG o el proyecto con el que va a colaborar. Además, estos datos resultan muy útiles a la hora de compartir este tipo de iniciativas y

porativo. Este tipo de colaboraciones son más demandadas por las empresas y las ONG deberán tenerlas en cuenta en mayor medida. –¿Existe buena predisposición de las ONG para ser evaluadas y encarar las transformaciones que sean necesarias?

–El sector de las ONG se ha caracterizado en España por la falta de autocrítica y por la creencia de que sus propios fines en pro del interés general eran suficientes. Sin embargo, la actual crisis del sector ha puesto de manifiesto que eso no alcanza y que se deben hacer las cosas de la forma más profesional y eficiente posible. En este escenario, la capacidad de las ONG para hacer frente a la crisis y asegurar su continuidad vendrá determinada por la disposición para realizar cambios y ser más flexibles. En ese marco, es fundamental el órgano de gobierno para asumir ese liderazgo. La experiencia demuestra que órganos de gobierno dentro de las organizaciones más implicados y dispuestos a poner en marcha mejores prácticas corporativas, logran avances en múltiples aspectos. –¿Qué aprendizajes está dejando a las organizaciones españolas la crisis económica?

paña cómo los donantes, particulares e institucionales, son ahora más selectivos y se informan más a la hora de colaborar. Las empresas, por ejemplo, han multiplicado por dos sus colaboraciones con las ONG en los últimos cinco años, aunque han variado las formas. En ese sentido, se estima que alrededor del 55 por ciento de sus aportes se mantiene, pero que las empresas ya no quieren ser un mero financiador, sino implicarse en mayor medida en la organización. Por ello, en los últimos años han aumentado las colaboraciones más ligadas a su negocio y basadas en el voluntariado cor-

–La crisis ha puesto de manifiesto la necesidad de que las ONG cuenten con fuentes de financiación diversificadas que les aporten independencia y seguridad. En los últimos años, la Fundación Lealtad ha sido testigo de los avances logrados en esta materia y de cómo han introducido mejoras en su gestión. Ante la crisis económica, las ONG deberán mantener su compromiso con la transparencia. Así, contribuirán a desterrar viejos fantasmas como el buenismo del sector, que las hace inmunes a cualquier crítica externa. Sólo a través de la crítica somos capaces de mejorar, sea cual sea el sector en el que trabajemos, y éste es otro de los retos pendientes en el tercer sector.

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Dossier

Actividades de interés Dónde capacitarse Cursos de Cented Durante el verano La organización Cented invita a participar de los cursos a través de los cuales se brindarán herramientas a los miembros de las organizaciones sociales con el objetivo de mejorar las capacidades para llevar adelante sus proyectos y elevar la calidad del servicio de las OSC. www.cented.org.ar/ www.e-learning.org.ar

Dirección de OSC Edición 2013 La Fundación Unida convoca a los interesados en participar del curso de Dirección

de ONG cuya premisa será desarrollar capacidades para la gestión estratégica, participativa y consultiva de organizaciones sociales, en un marco conceptual de desarrollo a escala humana, liderazgo de la sociedad civil y ciudadanía mundial en diversidad. www.unida.org.ar

Docentes voluntarios Abierta la inscripción La Asociación Civil María de las Cárceles es una organización sin fines de lucro que posee el Programa 2º Posibilidad, para el que busca incorporar a su staff voluntarios interesados en presentar proyectos de talleres o cursos cortos para ofrecer a los internos en las unidades penales donde trabaja la asociación, en especialidades como Ecología, Musicoterapia, Reparación de PC, Coro, Te-

atro, Ajedrez, Guitarra, Música, Encuadernación, entre otras. voluntarios@mariadelascarceles.org.ar

Posgrado en OSC Marzo 2013 El Posgrado en Organizaciones sin Fines de Lucro está dirigido a directivos, líderes, personal general y técnico, y asesores de asociaciones civiles, fundaciones, mutuales, cooperadoras, cámaras, entidades profesionales y organizaciones comunitarias. Ofrece una formación especializada a quienes se desempeñan en proyectos destinados a promover el desarrollo de OSC en organismos públicos, entidades de cooperación internacional o fundaciones empresarias. posfl@udesa.edu.ar

Curso de permacultura Del 28 de enero al 6 de febrero

Sector social en la web www.portalsida.org Esta plataforma se presenta como una biblioteca virtual sobre VIH/Sida y otros temas de salud asociados, que reúne más de 3.000 documentos de interés. También ofrece a los lectores una lista de organizaciones vinculadas a la temática, una agenda de eventos y oportunidades laborales.

www.wim-network.org

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La Red de Mujeres Latinoamericanas y del Caribe en Gestión de Organizaciones, a través de su plataforma en internet y de su boletín difunde información de interés para el sector social. Allí se pueden encontrar novedades sobre becas, premios, fondos, convocatorias y búsquedas laborales, entre otros temas.

Se dictará el Curso Certificado de Permacultura en el Jardín de los presentes, en Capilla del Monte, Córdoba, por Tierra Martínez y Pablo Perret. La actividad cuenta con un cupo máximo de 30 participantes. También convocan a voluntarios para el sector cocina y mantenimiento. http://institutonaluum.blogspot.com.ar/

Posgrado en Educación Abierta la inscripción Comenzó la Convocatoria 2012- 2013 a Becas de Posgrado en Educación para Profesionales vinculados a la formación de Maestros y Profesores.Es un programa de la Fundación Lúminis que apunta a mejorar la calidad educativa en la Argentina , actualizando la formación de los formadores de docentes. Estimulando su desarrollo profesional en el ámbito universitario. http://www.fundacionluminis.org.ar


en torno de aquellos desafíos de índole social, ambiental, tecnológicos y de salud a los que se enfrenta la sociedad contemporánea. obrasocial.lacaixa.es/ambitos/estudiossociales/premiocienciassociales_es.ht ml

Fundraising Cooperación suiza Hasta el 31 de enero de 2013 La Embajada de Suiza en la Argentina abrió la convocatoria a los Proyectos de Cooperación 2013, con el objetivo de fomentar el desarrollo sostenible. Asimismo, busca propiciar acciones de paz, libertad, seguridad, justicia y bienestar de las generaciones futuras. Apoyará propuestas orientadas a mejorar las condiciones y la calidad de vida de las poblaciones más vulnerables. www.eda.admin.ch/eda/es/home/reps/sameri/varg/embbue/projec.html

Pequeñas subvenciones Todo el año Humanitarian Innovation Fund (HIF) presentó el Fondo de Pequeñas Subvenciones que tiene por objeto ayudar a los países y regiones que lo necesitan y se orienta hacia el reconocimiento de una invención o innovación. El Fondo normalmente está destinado a ser implementado por seis meses y ofrece una suma de 20.000 libras esterlinas. Para más información: applications@humanitarianinnovation.org. www.humanitarianinnovation.org/funding/grant_types

Premios y becas Becas para maestrías Hasta el 2 de enero El Gobierno del Reino Unido abrió su convocatoria a las Becas Chevening para Argentina y Paraguay, destinadas a líderes que deseen realizar una maestría de un año en las mejores universidades del país. Se podrán presentar postulaciones hasta el 2 de enero de 2013. El objetivo de estas becas es procurar a extranjeros la posibilidad de estudiar en el Reino Unido para que puedan regresar a sus países de origen y ayudar al desarrollo de sus respectivas sociedades. www.chevening.org/argentinaandparaguay/

Estados Miembro de la OEA, a los Países observadores permanentes, a organizaciones regionales e internacionales, a agencias públicas y privadas, a instituciones filantrópicas y comerciales y a las de educación superior. w w w. r a c i . o rg . a r / w p - c o n t e n t / u p l o ads/2012/10/Fondo-para-Organizaciones_Hoja-Informativa.pdf

Premio para estudiantes Hasta el 7 de enero La Universidad de Gales, Newport, tiene abierta la convocatoria a las Becas Internacionales 2012/2013, destinadas a estudiantes internacionales. El formulario de solicitud requiere que se realice un resumen del trabajo desarrollado por el postulante. www.newport.ac.uk/international/fees/P ages/1011Scholarships.aspx

Becas de OEA Diciembre de 2012

Galardón a las ciencias sociales El Departamento de Desarrollo Humano, Educación y Cultura de la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) abrió la convocatoria al Programa de Becas de Desarrollo Profesional, destinado a

Hasta el 31 de diciembre La Obra Social La Caixa abrió la convocatoria al Premio de Ciencias Sociales con el objetivo de impulsar el análisis y el debate

Lecturas recomendadas Cooperar para cooperar Este libro, editado por la Red Argentina para la Cooperación Internacional (Raci), plasma, reflexiva y críticamente, la experiencia de creación y consolidación de la red a través de la reconstrucción histórica de sus etapas, sino, fundamentalmente, desde la proposición del conjunto de herramientas y mecanismos de trabajo que han dado forma a este espacio colectivo formado por más de 60 organizaciones de la sociedad civil argentina. www.raci.org.ar

Guía para la constitución de Organizaciones Sin Fines de Lucro El Centro de Tecnología para el Desarrollo (Cented) anunció una nueva edición de esta guía que brinda información sobre cómo crear una OSC, la legislación argentina referida al tema, cooperativas, resoluciones e información referida a los procedimientos que se deben realizar ante la Inspección General de Justicia, entre otros tópicos. www.cented.org.ar

Derecho a la Identidad de Género El libro es el segundo de una serie referida a estudios sobre la diversidad sexual y el análisis de los temas que el Movimiento Lgbt ha instalado en la agenda pública, y fue publicado por

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Dossier

la Editorial La Ley. Se trata de una obra de carácter interdisciplinario que involucró a más de treinta autores que aportan sus reflexiones sobre la materia. www.laley.com.ar

dos a la formulación de políticas destinadas a la prevención y erradicación del trabajo infantil. En la segunda parte se incluyen artículos de reconocidos investigadores a nivel regional. www.lacrujiaediciones.com.ar

Revista Cítrica Editada por los ex trabajadores del diario Crítica de la Argentina, la publicación incluye en su segunda edición una entrevista al actor Daniel Hendler y un reportaje a Grain, asociación internacional autónoma sin fines lucrativos, que denuncia cómo el uso de fertilizantes químicos produce una pérdida de la materia orgánica, entre otros artículos. www.revistacitrica.com.ar

Trabajos Infantiles e Infancias En la primera parte del libro, las compiladoras Mariela Macri y Claudia Uhart dedican cinco artículos a la difusión de los resultados del proyecto de investigación Ubacyt Trabajo Infantil e Infancia, cuyo objetivo consistió en conocer y comparar las perspectivas subjetivas que sobre el trabajo y la escuela tenía un grupo de niños y adolescentes trabajadores, sus maestros y los funcionarios públicos dedica-

Monitoreo de la Ley de Financiamiento Educativo El Programa de Educación de Cippec presentó el informe final de Monitoreo de la Ley de Financiamiento Educativo. La norma marcó un hito en la educación argentina al favorecer un aumento histórico de la inversión en Educación, Ciencia y Tecnología, que creció del 4 al 6,2 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI). El informe incluye un balance general sobre su diseño, implementación y continuidad, y plantea una serie de interrogantes sobre la futura institucionalidad del financiamiento educativo en la Argentina

Guía de Inversión Social Privada El Grupo de Afinidad en Educación (GAE) del Gdfe (Grupo de Fundaciones y Empresas) presentó esta publicación que recoge experiencias y conclu-

siones que permiten acceder a un cúmulo de conocimientos y de recomendaciones en materia de inversión privada, en el campo de la educación formal y no formal. El texto se presenta como documento de referencia para aquellas organizaciones privadas, ya sean empresas, grupos empresarios o fundaciones, que deseen participar activamente en la educación a través de proyectos que apunten elevar la calidad educativa en las comunidades donde se desarrollen. www.gdfe.org.ar

Oscar Alvarado. Emprender con valores La Fundación para la Integración Social Oscar Alvarado presentó este libro que busca promover el liderazgo positivo y reforzar la importancia de los valores compartidos. Con el prólogo del economista y sociólogo Juan J.Llach, el libro de Editorial Sudamericana describe los principios rectores que permitieron a Oscar Alvarado construir proyectos personales, empresariales y sociales. Provee una buena referencia para quienes buscan afianzar equipos de trabajo inspirados, autónomos y comprometidos en la construcción de una sociedad más solidaria. www.fundacionisoa.org.ar

El bombo legüero

Noticias del TS Responsabilidad e incidencia El II Encuentro Virtual Latinoamericano: “Responsabilidad ciudadana. Caminos de incidencia política para la cohesión social” se llevó a cabo entre el 29 de octubre y el 10 de noviembre con el objetivo de abordar el compromiso de participación en la vida pública que tienen los ciudadanos para construir sociedades más equitativas y cohesionadas. En ese ámbito se generaron espacios de diálogo entre actores procedentes de diversos países de la región, a través de ponencias de reconocidos expositores del ámbito académico, político y social, foros de discusión y presentación de experiencias. Participaron de la iniciativa miembros de OSC, cooperativas, organizaciones vecinales, organismos del Estado y del sector privado. 64

Se trata de un proyecto fotográfico que busca sentir el latido de la madre tierra a través de un recorrido desde Buenos Aires a Santiago del Estero. La publicación incluye imágenes y palabras que remiten a las raíces africanas y qheshwas. Por los caminos de Argentina, hombres y mujeres, changuitos y chinitas, luthiers, cantantes, bailarines y percusionistas hacen del bombo legüero una herramienta comunicacional. www.proyectobomboleguero.blogspot.c om.ar/


MODELOS DE COOPERATIVISMO

Federación de Organizaciones de Productores de Alimentos

Precio Justo Con base en la economía social, agricultores familiares de todo el país se unieron en una federación que busca reducir la intermediación y ampliar las posibilidades de comercio de sus productos.

l que cosecha tomates recibe poco dinero y, en la otra punta de la cadena, el que lo compra para comer paga demasiado. Lo mismo pasa con el azúcar, el pollo, los zapallitos, la miel, las batatas. ¿Qué pasa en el medio? ¿Cómo garantizar alimentos a precios justos para productores y consumidores? Ante ese dilema, distintas entidades crearon la Federación de Organizaciones de Productores de Alimentos (Fopal), con el apoyo de la

a 60 familias productoras de frutas, hortalizas, salsa de tomates y dulces. Beamonte asegura que apuntan a combatir la inflación, suprimiendo pasos intermedios. “A un productor de tomates le pagan 20 pesos el cajón de 20 kilos, y yo he visto acá en Buenos Aires que te cobran eso solamente por un kilo”, ejemplifica. ¿Qué medidas concretas pide la Fopal? Beamonte responde: “Por ejemplo, mediante créditos por parte del Estado, podríamos construir una envasadora propia para las organizaciones de Fopal, porque el envasado encarece mu-

go parecido el frigorífico de la Cooperativa Tatra, perteneciente a la Fopal, que hasta ahora solamente puede colocar sus productos dentro de la provincia de Santa Fe. Cedepo, por su parte, afincada en Florencio Varela, es otra de las organizaciones de Fopal. Alicia González cuenta que el tomate “a veces llega al consumidor en la verdulería del barrio con hasta un 500 por ciento de diferencia del precio que se le paga al productor”. Ella remarca que los precios corrientes “se basan en el lucro, en la maximización de la ganancia. Nosotros te-

Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo (Cnct) y de la Federación Argentina de Cooperativas de Trabajadores Autogestionados (Facta). Tercer Sector dialogó con algunos de sus representantes. “La creación de la Fopal nos permite reconocernos en un espacio de productores y consumidores y, desde ahí, apuntar a la producción de alimentos para el mercado interno, con precios populares, impulsando la soberanía alimentaria y saber bien qué le damos de comer a la gente”, dice “Tato” Beamonte, referente de la mendocina Cooperativa de Productores de Agricultura Familiar y Economía Social (Coopafes). Esta organización reúne

cho los costos y hoy por hoy no está en nuestra manos, hay un monopolio de envases de vidrio”. En ese sentido, han gestionado subsidios ante el Estado nacional para que una fábrica recuperada de Santa Fe, Vitrofin, pueda comprar un horno especial y elaborar botellas de vidrio para las organizaciones. Beamonte agrega: “Creemos en la articulación con el Estado. Nosotros estamos trabajando junto al Ministerio de Desarrollo Social de la Nación”. También buscarán modificar situaciones como las que caen sobre los pequeños productores de fiambres, que en muchos casos pueden vender sus productos a nivel provincial pero no nacionalmente. También sufre al-

nemos otra lógica”. Aparte de la importancia del envasado, González cuenta que desde Fopal buscarán hacer compras colectivas de insumos que necesiten varias organizaciones. “Y queremos además que pueda desarrollarse una marca propia”, cuenta. La comida también debe ser sana, hoy algo en duda por la proliferación de hormonas, conservantes e insecticidas en aire, tierra y agua. ¿Pero los alimentos orgánicos siempre son más caros que los comunes? ¿Es inevitable que sea así? González explica: “Un pollo de los nuestros siempre va a ser más caro porque se faena cuando corresponde, no antes, como en las fábricas que no los dejan dormir y los faenan

TEXTO ALEJANDRO CÁNEPA

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a los 40 días. Pero, por ejemplo, los huevos o las verduras a veces pueden estar hasta más baratos que en el supermercado”. Y da además el ejemplo del lechón: “En diciembre, por las Fiestas, te lo quieren cobrar 65 pesos el kilo y nosotros lo tenemos al mismo precio de siempre, unos 30 pesos”. El lugar de encuentro entre el productor y el consumidor es un tema complejo para las organizaciones de la economía social. Por más que tengan presencia en ferias y en algunos lugares como el Mercado Solidario Bonpland, en la Capital Federal, hacen falta más puntos de venta. González ilustra: “Según el Instituto Nacional de

papas andinas, maíces criollos, quinoa, kiwicha y derivados como un puré de papas deshidratado, realizado con energía solar”, dice Javier Rodríguez, de Cauqueva. Él anticipa que otro plan que tiene Fopal es “crear para la venta

grande: a las ya mencionadas Coopafes, de Mendoza; Cauqueva, de Jujuy; Tatra, de Santa Fe, y Cedepo, de Florencio Varela, se suman la misionera Cooperativa Río Paraná, la platense Nueva Esperanza; Santaneña, de Tucumán; Cofrular, de La Rioja; la Asociación de Campesinos, del Valle de Conlara; las bonaerenses Unema, APF, Productores Familiares El Guadalquivir y las porteñas Ciudad y La Cacerola, aparte de la Asociación Onpia, que se presenta como nacional. Tener un contacto más directo; compartir gastos y logística; poder fraccionar sus propios productos; poseer locales de venta de la organiza-

“Según el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), los agricultores familiares producen el 60 por ciento de los alimentos en Argentina. Pero el 80 por ciento del consumo se lo llevan los supermercados”, ilustra Alicia González de Cedepo. una canasta que incluya azúcar, yerba, pulpa de tomate, sal, aceite, harina de trigo, fideos secos y también vino, aceitunas, dulces y algo de carne, todo producido por las organizaciones”. El arco geográfico de las entidades es

Tecnología Agropecuaria (Inta), los agricultores familiares producen el 60 por ciento de los alimentos en Argentina. Pero el 80 por ciento del consumo se lo llevan los supermercados”. Las organizaciones de agricultores familiares quieren revertir esa tendencia. Por eso, otra idea es crear una serie de locales de venta al público en distintos puntos del país. “En principio, estas proveedurías Fopal –cuenta Beamonte– funcionarían en Mendoza, Jujuy Catamarca y Buenos Aires”. Por lo pronto, en la localidad bonaerense de Aldo Bonzi las organizaciones comienzan a utilizar como depósito un predio de la cooperativa Cauqueva, también integrante de Fopal y cuya base está en Jujuy. “Actualmente hay unos 112 agricultores afiliados, de la Quebrada de Humahuaca, que producen cultivos como

CÓMO CONECTARSE

Facta 4371-9505 www.facta.org.ar

ción. Con esas herramientas en Fopal aseguran que se reduciría la intermediación, una de las partes encarecedoras de la comida de los argentinos. “Un intermediario lo manda a otro y este a otro y este a otro y así...como cada uno le agrega el 100 por ciento al precio que lo recibe, en la verdulería el alimento llega carísimo”, dice Beamonte. El azúcar, a modo de otro ejemplo, podría venderse a 4,25 pesos y llega a las góndolas a 7 pesos. Desde Cedepo, González concluye: “Los productores como nosotros tenemos un cálculo en base a costos y a eso habría que agregarle un 20 por ciento de ganancia y ése debería ser el precio, pero el mercado capitalista no depende de los costos, sino del lucro y la especulación. Nosotros, en cambio, queremos precios justos para los productores y al mismo tiempo que sean populares”. ¿La unión hará la fuerza?

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MODELOS DE COOPERATIVISMO

Escuela Mundo Nuevo

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Educación sin patrón Hace cuarenta años, maestros y padres se unieron en un proyecto pedagógico en el que la horizontalidad y la convivencia son ejes centrales del aprendizaje.

on las dos de la tarde, el horario curricular ya terminó pero en el patio quedan muchos alumnos preparándose para una tarde de talleres a pura diversión. Varios chicos de sexto pintan desparramados por el piso, las chicas recortan y pegan, otros tocan la guitarra y algunos deambulan por el patio. A simple vista Mundo Nuevo parece una escuela ajustada a una casa vieja reciclada por sectores, muy limpia y con dos patios, uno abierto y otro techado; terraza con trepador

cuela de gestión privada del barrio de Belgrano, decidieron desvincularse a raíz de la decisión de echar a una docente que en ese momento estaba embarazada. Allí apareció la posibilidad de pensar una escuela diferente y decidieron que la gestión cooperativa era la que mejor se adaptaba a sus ideas. Alquilaron un edificio en el mismo barrio hasta que en 1976 se mudaron a la calle Serrano en el barrio de Palermo, donde funciona actualmente. Serena Colombo es la directora de la escuela primaria, elegida por votación de todos los asociados a la cooperativa. “El sueño de quienes la fun-

para jardín de infantes y huerta incluida. Pero lo que llama la atención es el trato cálido y descontracturado que contamina a quien entra. Es que en esta escuela todas las propuestas tienen un denominador común: fomentar la participación de los alumnos en la construcción de los conocimientos y de las normas que regulan la vida de los grupos. La cooperativa Nuevo Mundo se fundó en el año 1972, cuando un grupo de padres y maestros de una es-

daron y quienes la continuamos es generar un espacio nuevo para personas que estamos un poco remando contra la corriente respecto de cómo viene el devenir del mundo social en general y las necesidades económicas.” La cooperativa está compuesta por 70 personas entre maestranza, administrativos y docentes. Están todos asociados y gozan de iguales derechos y obligaciones. Dentro de esta estructura no se reciben salarios sino que el excedente generado por la cooperati-

TEXTO SABRINA POZO

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va es distribuido en función de la tarea que cada uno de los asociados desempeña y sus horas de trabajo. “El mayor desafío es ponerse de acuerdo con otros pero con la tranquilidad de que las decisiones que se toman son acuerdos colectivos de los que todos nos hacemos cargo porque todos colaboramos en ellos. Ni hablar de lo descansado que es que la responsabilidad no esté centralizada en una sola persona, pero con la dificultad que al ser tantas opiniones las decisiones son más lentas”, explica Serena. El proyecto pedagógico de Mundo Nuevo se sostiene en tres pilares fundamentales: los contenidos curriculares, la educación por el arte y el trabajo sobre lo vincular, la convivencia y lo social. “Para nosotros es material de trabajo la convivencia como cualquier otro contenido curricular. Los chicos se reúnen en asamblea desde primer grado y trabajan los problemas vinculares, las formas de tratarse, los modos entre ellos y con el afuera. Somos muy honestos con esta manera de organizarnos y con la inclinación política que tenemos, no partidaria, porque somos muchos, pero sí creemos que hay algunos acuerdos básicos respecto de lo que es el mundo, lo que es la justicia o la injusticia y sí tomamos posición por cosas muy importantes que están pasando”, concluye la directora. Además de las tareas relacionadas con lo estrictamente pedagógico y con el funcionamiento cotidiano, la organización cooperativa integra tres ámbitos de trabajo y decisión: el consejo de Administración, compuesto por siete miembros elegidos entre los asociados por votación directa y mayoría simple y que funciona como el gobierno institucional de la cooperativa. En segundo lugar están las Asambleas de Asociados, que son reuniones periódicas donde

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MODELOS DE COOPERATIVISMO

tando con otros y eso se nota en el modo de argumentar de los pibes. Utilizamos mucho la palabra, los estudiantes acá no son agresivos, tienen la capacidad de abrirse, de decir lo que les pasa, saben que está habilitado expresarse y lo aprovechan”. Todas las mañanas en Mundo Nuevo se izan dos banderas, la nacional y la bandera de la cooperación, así también en séptimo grado los alumnos tienen dos abanderados,

talleres obligatorios: plástica, teatro, música, narración oral, ensamble vocal, expresión corporal, y talleres optativos como circo, murga, fotografía, percusión, creación de objetos y clown, entre otros. A partir de la sala de tres años, los chicos se quedan un día a la semana obligatoriamente a almorzar en el jardín y a participar de una propuesta de talleres que para los más pequeños comprenden huerta, ilustración, capoeira, murales y el taller integrado de arte. La biblioteca es otro de los espacios de trabajo cotidiano para los alumnos de la escuela, integrada también a los proyectos y con la frecuencia mínima de una hora semanal fija. Además de ser un espacio abierto para los recreos, lo que apunta es a favorecer las instancias de lectura autónoma y placentera. La participación igualitaria, la valorización del bien común, la prioridad del trabajo colectivo por sobre el individual, son algunos de los principios que se sostienen en las aulas día a día. Las tareas de los en-

Los niños de Mundo Nuevo asisten a talleres de plástica, circo, murga y clown, entre otros.

uno por cada una de las banderas. Los talleres de Mundo Nuevo son espacios pensados para la exploración y el encuentro con modos de mirar y entender el mundo. Con lenguajes artísticos como herramientas para conocer la realidad, todas las tardes hay

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los miembros tienen voz y voto, en las que se deciden cuestiones de política institucional, como por ejemplo, la elección anual del Consejo de Administración o la distribución de excedentes. Y, por último, están las Comisiones de Trabajo, donde se abocan a la resolución de temas específicos como el mantenimiento del edificio o la elaboración de proyectos, tanto pedagógicos como culturales y de difusión. Por estatuto los cooperativistas tienen la obligación de formar parte de una comisión de trabajo. Soledad Agromayor es maestra de séptimo grado, hace siete años trabaja en Mundo Nuevo y asegura que lo que más le gusta de la escuela es la organización corporativa y la respuesta de los alumnos para con el proyecto. “Trabajar acá es cambiar mucho el eje. Las cosas no podés ir a reclamársela a un dueño cuando sos vos el responsable y todos los que te rodean. Acá son tus propios compañeros los que te dicen: esto no está funcionando, no anda. Y muchas de las prácticas cotidianas materializan esto, los alumnos saben que son una cooperativa y se expresan de otra forma, acá se generan contenidos porque hay mucha gente a la que le gusta trabajar en equipo, que cree que el bien común se construye y se aprende; en Mundo Nuevo, eso se ve en concreto y se trabaja con eso como material. Para los chicos y para nosotros”, reafirma Soledad y agrega: “Los chicos en esta escuela aprenden a pensar, a debatir una idea y a pensarse con otros. Se trabaja mucho en lo grupal, en mirarse a uno pero es-

Escuela Mundo Nuevo

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Escuela Cooperativa Mundo Nuevo Serrano 547 4855-8367

cargados en las salas, la elección y el funcionamiento de un cuerpo de delegados, el uso común de los materiales, son algunas de las prácticas cotidianas de los chicos en la escuela, que encuentran su anclaje en los valores del cooperativismo y que dan cuenta de la particularidad del proyecto pedagógico de Mundo Nuevo que se nutre del desafío de aprender a trabajar colectivamente, a pensar con otros, a construir acuerdos y resolver problemas.


MODELOS DE COOPERATIVISMO

Kbrones

La libertad de trabajar Es la primera cooperativa argentina creada dentro de una cárcel. Contra los prejuicios y barreras legales, un grupo de detenidos decidió organizarse para producir. La experiencia crece y ya es replicada en otros penales.

as cárceles están llenas de jóvenes pobres. No es necesario ahondar en estadísticas duras para concluir que el vínculo entre delito, vulnerabilidad y pobreza es estrecho. Esa realidad, tan tangible como silenciada es la que sentó las bases para que un grupo de pibes comenzaran a pensar en alguna opción que simplificase el perverso recorrido para alcanzar la inserción laboral, cuando llegase el momento de salir del encierro. Formarse como trabajadores, ser

tas, algunos ex detenidos, otros aún en contexto de encierro y varios más que se sumaron al conocer la propuesta. “Entender que estamos privados de nuestra libertad, no de nuestros derechos.” Ése fue el primer quiebre, cuenta Julio Fuque, uno de los fundadores y actual secretario de Kbrones. Se pasó cinco años guardado, pero cuenta que “ahí, preso, su mente se abrió; se dio cuenta que no quería más sufrimiento ni para él ni para su familia y que sí se puede cambiar, que ése era el momento”. Junto a Marcelo Vargas, presidente de la cooperativa y uno de los motores y mentores del proyecto, formaban

mento de socialización en Gorina, del que participaban unas 25 personas, aproximadamente, entre ellos los cuatro primeros cabrones. “Ellos nos hicieron llegar esta idea que venían gestando, ya que su principal preocupación era qué hacer al salir para no quedar expuestos a una mayor vulnerabilidad”, recuerda Suárez. Ella los acompaña desde entonces. “Para nosotros es como nuestra madre”, dicen los cabrones. Marita habla de ellos con orgullo, como –en general– lo hacen las madres. El vínculo quedó sellado y lleva tanta afectividad como metros de tela y cuero cortados en es-

parte de la cultura del trabajo, hacer frente a la fórmula de exclusión “sin experiencia y con antecedentes”, fue el desafío original. Salir, como las cabras en plena puna, a combatir la hostilidad de su hábitat y seguir, siempre seguir, para alcanzar la cima de la montaña. Así nace, en el 2009, en la unidad 12 de Gorina, en la ciudad de La Plata, la cooperativa Kbrones, la primera en el país y la segunda en toda Latinoamérica constituida por personas privadas de su libertad. En la actualidad cuenta con maquinarias propias, produce 2.500 prendas por mes y es la fuente de ingreso de 16 cooperativis-

parte del taller de marroquinería que se dictaba en la unidad. Por esos días, Vargas comienza a interiorizarse y socializar esta nueva forma asociativa y solidaria de trabajo, al menos para ellos, como es el cooperativismo. “Mi hermano formaba parte hacía tiempo de la cooperativa El Salvador, en Villa 31, y él me pasó libros, folletería que luego fuimos viendo con otros compañeros para hacerlo realidad”, cuenta. Fue entonces, cuando todo esto era apenas germen de sueño, que se cruzaron con Marita Suárez, integrante de la red de psicólogos sociales que llevaba adelante un proyecto que promovía al deporte como instru-

te proceso de productividad. También apuntaló esta experiencia desde sus orígenes, la Federación de Cooperativas de Trabajo de la República Argentina –Fecootra–, quien capacitó a los primeros integrantes y sus familiares, quienes también se sumaron al proyecto ya que los detenidos no podían realizar las tramitaciones pertinentes y, a su vez, tenían restricciones legales para conformarse formalmente. Luego de desandar estos vericuetos jurídicos lograron constituirse y obtener el reconocimiento a nivel provincial y nacional que los respalda. Con el apoyo del Ministerio de

TEXTO CRISTINA PÉREZ

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ropa de los trabajadores del programa Argentina Trabaja y, a mediados del año pasado, se mudaron al sur porteño, en Barracas. “Me acuerdo que yo los veía, con este nuevo dispositivo de trabajo, aprendiendo de nuevo un oficio, trasladando las máquinas y me preguntaba, cómo lo iban a lograr. Sufría como una madre”, confiesa. “Siempre aspiramos a grandes cosas”, se entusiasma Fuque, quien hoy, junto al resto de sus compañeros, son una referencia en el mundo cooperativo pero también –y seguro más importante para ellos– para la población de las cárceles, a las que ahora llegan a contar su experiencia y transmitir conocimientos para que otros se los apropien. “No somos fantasmas, no somos invisibles, ya no somos más presos, ahora somos trabajadores y queremos que todos tengan esta posibilidad, después está en cada uno, por supuesto”, reflexiona. Su fórmula para volverse sujetos tangibles fue apostar al crecimiento

puesto de jefe del taller, sino que fue el puente para que varios ex compañeros suyos, la mayoría migrantes, que eran explotados en talleres clandestinos, también se formalizaran en el mercado laboral. El emprendimiento creció en forma notoria: este año lograron comprar aquellas tres máquinas prestadas y otras tres, nuevas; tienen su propia marca de ropa de vestir; continúan –en menor medida– con el rubro marroquinería, y hasta vendieron sus productos en Tecnópolis. “Kbrones se constituyó como un modelo de integración con sus familias, con la sociedad, de inclusión a partir del esquema cooperativo e incluso como posibilidad de incluir a otras personas al trabajo, sin reproducir el modelo de gueto sino todo lo contrario. Por eso contagian sus ganas y su experiencia es requerida desde muchísimas unidades”, resalta la psicóloga. Así es que van a dejar su testimonio, a decirle no sólo a sus pares, sino también a las autoridades del Servicio Pe-

mo y se jugaba más el hecho de que tenían una historia en común que las ganas de cambiar pautas culturales para ingresar al mundo del trabajo formal. La idea de Kbrones siempre fue rescatar a todos, pero también hubo frustración porque no siempre es posible. Los productos en cuero se vendían en algunas ferias de distintas plazas de capital y provincia y se hizo cuesta arriba”, recuerda Suárez. Pero con el ingreso de Kbrones a la vida institucional de Fecootra, la cooperativa logró dar un salto de calidad que impactó directamente en las economías de sus miembros: como parte de la red textil de la Federación comenzaron a confeccionar la

lento pero sostenido. Con más instinto que oficio, dieron sus primeros pasos también en el rubro textil: como necesitaban gente capacitada tanto en la confección como en el mantenimiento de las máquinas, el presidente de la cooperativa salió a recorrer la zona de talleres y se cruzó con Jesús, un joven peruano, gran conocedor en la materia que no sólo supo ganarse el

nitenciario, que la ruptura es posible. Con el acompañamiento de la Fecootra ya se presentaron los papeles para dos nuevas cooperativas, una en la unidad 9 y otra en la 35, de La Plata. En Corrientes, en Chaco y en Olmos también están interesados en la experiencia. Como si se empecinaran en rubricar día a día que más allá de los prejuicios, de la falta de experiencia y voluntad en cobijar este tipo de proyectos en las instituciones de encierro, y de algunas resistencias legales, si se juntan muchos cabrones no hay quien los pare en su andar, igualito que las cabras.

Desarrollo Social de la Nación pudieron equiparse con las máquinas necesarias para trabajar el cuero, allí, en ese contexto de encierro que, poco a poco, comenzaba a impregnarse de libertad. Julio fue el primer cabrón que recuperó su libertad. Lo siguió otro de los fundadores y luego salió Marcelo. “Pero lo hicieron como trabajadores, no como ex presos, con su propio proyecto y queriendo demostrarse y demostrar al resto que si hay posibilidades, hay salida”, narra la psicóloga social. Con tres máquinas cedidas por una organización de La Plata, montaron un tallercito en Virrey del Pino, La Matanza. Vargas viajaba todos los días desde la capital bonaerense hasta el oeste profundo; Fuque hacía lo propio y llegaba desde La Boca. Algunos de noche también recuperaban cartón para aumentar los ingresos porque, los primeros tiempos, como recuerdan todos, fueron duros. “No fue nada fácil. Muchos pibes venían porque era un lugar de compañeris-

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Cooperativa Kbrones 011 60798466 kbronesventas@gmail.com www.fecootra.com.ar

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INFORME ESPECIAL

Permacultura

Todo se transforma Cada vez son más las organizaciones que trabajan para multiplicar este modelo que recurre a los elementos de la naturaleza para construir viviendas, alimentarse y curarse. El reciclado y la producción de energía sustentable son dos de sus pilares. TEXTOS MARICEL SEEGER

La permacultura es un camino de ida”, aseguran desde las organizaciones de la sociedad civil de diferentes puntos del país que integran este movimiento, que tiene como pilares el cuidado del planeta, de los seres humanos y la distribución equitativa de los recursos. Las entidades y grupos de personas que cultivan esta filosofía de vida en Argentina perciben, de hecho, en los últimos años un crecimiento “sostenido” de este sistema de diseño que recurre a los elementos de la naturaleza para construir viviendas, proveerse de energía, alimentarse y hasta para curarse. Nacido en los años ’70 en Australia, el término permacultura es una contracción de cultura permanente o

de permanente agricultura, lo cual da pistas sobre el espíritu del movimiento. Se basa en la construcción natural, en el uso de energías renovables para esas viviendas, la producción de alimentos orgánicos a través de huer-

Un poco de historia a permacultura fue desarrollada en los años ’70 por los australianos Bill Mollison y David Holmgren, que veían que la agricultura industrial –basada en los monocultivos y el uso de pesticidas y fertilizantes– contaminaba el agua y el suelo, reducía la biodiversidad y erosionaba millones de toneladas de suelos fértiles. Así fue como desarrollaron este sistema sostenible, luego de recoger antiguos saberes y prácticas, combinados con investigaciones modernas de las plantas, animales y sistemas sociales. El movimiento se extendió más tarde a Estados Unidos y Europa, y llegó recién a Argentina en los años ’90. Comenzó con una charla que ofreció Holmgren en la localidad de Navarro, organizada por Gustavo Ramírez, actual director del Instituto Argentino de Permacultura. Y de a poco fue creciendo en diferentes puntos del país. “Nos reunimos en ese momento unas 25 personas de Argentina, Chile y Uruguay, y nos pareció un concepto entendible, accesible, que toca las necesidades básicas del ser humano y que no es sectario. Así lo refleja el interesante crecimiento mundial que tuvo”, señala el fundador del Centro de Investigación, Desarrollo y Enseñanza de Permacultura (Cidep), Carlos Straub.

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tas, el empleo de los recursos de la naturaleza para la salud y en el intercambio de bienes sin la necesidad de usar monedas, al estilo del trueque, que en Argentina hizo furor durante la trágica crisis social y económica que estalló a finales de 2001. “Hay varias comunidades asentadas en el país, con grupos de personas que compran un campo grande y, luego, cada uno levanta su casa con el método de construcción natural y hacen una huerta comunitaria”, explica el presidente de la Fundación Yanantin, Diego Ruiz. “Para construir las viviendas se usa tierra, arena, piedra, madera y paja. Hay quienes construyen solos, o con intervención de amigos o ayudantes. También hay quienes contratan a un maestro mayor de obra entendido en esta técnica, o grupos de personas que se reúnen para trabajar en la casa de alguien”, detalla el titular de la entidad que profesa esta filosofía, instalada en San Francisco del Monte de Oro, en San Luis. Precisamente, las OSC que trabajan en el tema organizan viajes para construir no sólo viviendas para otros integrantes del movimiento, sino también para personas de bajos recursos. “Creemos que el sistema sustentable en la construcción tiene que ser una política de Estado. En San Luis, por ejemplo, vamos a realizar un proyecto de vivienda social con bloques de tierra comprimidos”, subrayó Ruiz. Así lo entiende también Gustavo Ramírez, director del Instituto Argentino de Permacultura, que mantiene un acuerdo con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti) para la transferencia de conocimientos en técnicas de energías renovables. “Hemos transferido el sistema de calefacción a través de hornos de cocina de diseños solares y estufas de leña de alta eficiencia, por ejemplo. También


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empleamos la energía eólica y fotovoltaica. El Inti, a su vez, hace capacitaciones, lleva estas técnicas a sus estaciones o las aplica en sus proyectos. También les proporcionan estos métodos a municipios que piden asistencia técnica”, señala.

Lejos, la ciudad; cerca, lo natural Al ingresar a algunas de las chacras comunitarias donde los seguidores de la permacultura suelen asentarse, el

tiempo parece ralentizarse, el verde se expande y los ruidos se alejan. En general, las casas –similares a las de adobe que se ven en varios rincones del país– tienen grandes ventanales por los que ingresa el sol que sirve como fuente de energía y creatividad en los diseños. En las huertas que comparten se encuentran vegetales, nueces, miel, especias y hasta pimientos con lo que también se pueden elaborar conservas. “En nuestra chacra, a unos 15 kilóme-

Los 12 principios de la permacultura 1. Observar e interactuar 2. Capturar y almacenar energía 3. Obtener un beneficio 4. Aplicar la autorregulación y aceptar la retroalimentación 5. Usar y valorar los servicios y recursos renovables 6. No producir residuos 7. Diseñar desde los modelos a los detalles 8. Integrar más que segregar 9. Usar soluciones pequeñas y lentas 10. Usar y valorar la diversidad 11. Usar los bordes y valorar lo marginal 12. Usar y responder creativamente al cambio

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tros de El Bolsón, vivimos siete personas, pero también realizamos allí actividades, como talleres y encuentros para la difusión de este sistema”, cuenta Carlos Straub, uno de los pioneros del movimiento en Argentina y fundador del Centro de Investigación, Desarrollo y Enseñanza de Permacultura (Cidep). En el caso de Ecovilla Gaia, situada en la localidad bonaerense de Navarro, viven cuatro familias, pero también acuden a diario otros socios del Instituto Argentino de Permacultura. Su director, Gustavo Ramírez, quien reside allí, apuesta a que la permacultura va a tener cada vez más acogida en el país. Ni siquiera por el mero gusto, sino por necesidad. “Con la cada vez mayor escasez de petróleo, el valor de los commodities alimenticios van a subir de dos a cuatro veces y esto va a producir un caos alimenticio por el incremento de precios. La falta de petróleo impacta en los alimentos y cada vez va a ser más clara la necesidad de desarrollar sistemas de energía que no sean fósiles, y recurrir a fuentes de alimentación que permitan combatir la pobreza”, apunta Ramírez, otro de los pioneros locales de esta filosofía de vida. Para Tierra Martínez, del Instituto de Permacultura Na Lu’um, este mo-

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INFORME ESPECIAL

Permacultura

“Parecería que se está en contra del sistema, pero no es una cosa en contra de la otra, porque todo sistema permite el desarrollo de nuevas miradas y cuando éstas se incorporan, el sistema va cambiando”, aclara Carlos Straub. delo “es una herramienta real, práctica y contundente ante los embates del cambio climático, el descenso energético, la pérdida de la diversidad biológica y cultural, entre otros”. De hecho, “la evolución de la permacultura en el país en los últimos años ha sido exponencial y para los próximos años seguirá ese camino, ya que cada vez más cantidad de gente se abre a un cambio de realidad”, evalúa Tierra, a quien llaman así desde hace años por su fuerte conexión con la naturaleza. De todas formas, Carlos Straub aclara que la permacultura “no representa un corte en la sociedad actual, sino una transición”. “Parecería que se está en contra del sistema, pero no es una cosa en contra de la otra porque todo sistema permite el desarrollo de nuevas miradas y cuando éstas se incorporan, el sistema va cambiando”, explica.

Propuestas para la urbe

si no reducimos nuestro consumo, vamos a tener un descenso energético”, añade Ruiz. Otro asunto clave es la basura, la cual refleja el estilo de vida y desarrollo de las ciudades. En este sentido, las organizaciones reclaman que se apliquen políticas para separar lo inorgánico de lo orgánico, con lo que se puede hacer abono para huertas, por ejemplo. En países de otras latitudes, como Suecia, se comenzó a importar basura para la fabricación de energía eléctrica. Es que, a raíz de los sistemas de separación y administración de residuos que implementa ese país, los desechos comenzaron a escasear.

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Más allá de que varias organizaciones que practican la permacultura estén instaladas en chacras o espacios lejos de la ciudad, este sistema también contempla propuestas para la urbe. Es que los grandes problemas del medio ambiente y energéticos se acentúan donde hay mayor densidad poblacional y tampoco es necesario mudarse al campo para ejercer la permacultura, aclaran desde las entidades. Así es como, por ejemplo, las OSC que abordan el tema desarrollan técnicas para el cuidado del agua, aplicables a la vida en medio del bullicio, o capacitan en huertas para balcones. “Si entre el 10 y el 20 por ciento de la población trabajara en la producción de alimentos naturales, no habría problemas de alimentación”, define Diego Ruiz, de la Fundación Yanantin. “En la ciudad hay problemas para los que la permacultura ofrece soluciones. Los sistemas tienen que ser sustentables y

Actividades en marcha

CÓMO CONECTARSE

Fundación Yanantin Cidep www.cidep.org 0294-154309267 (Carlos Straub) Ecovilla Gaia (Instituto Argentino de Permacultura) 02272-492072 / 02227-15 552 554 www.gaia.org.ar/ecovilla Instituto Lanuum www.institutonaluum.blogspot.com

La permacultura creció en el país en los últimos años a fuerza, en buena parte, de las actividades de difusión que llevan adelante las organizaciones de la sociedad civil a través de talleres sobre técnicas de construcción con elementos de la naturaleza, capacitaciones en torno de energías alternativas y producción de huertas, encuentros entre integrantes del movimiento y ejercicios de voluntariado en las chacras. Incluso, del 16 al 18 de noviembre último se hizo en Oliveros, Santa Fe, el Segundo Encuentro Nacional de Permacultura, con el objetivo de difundir, intercambiar, compartir, enseñar y aprender sobre proyectos asociados a esta forma de vida. En octubre pasado, además, se llevó adelante en Bariloche el Primer Congreso de Arquitectura Bioclimática y Bioconstrucción, bajo el lema Por un hábitat humano sustentable. Allí acudieron especialistas de Argentina y el exterior, que expusieron sobre la permacultura. El evento no sólo tuvo el apoyo de OSC, sino que estuvo auspiciado por el gobierno de Río Negro y la Universidad del Comahue. Otras organizaciones, en cambio, recurren al arte para la difusión. Este es el caso de la Fundación Yanantin, en San Francisco del Monte de Oro, que proyecta documentales procedentes de diferentes puntos del globo sobre el movimiento y sus técnicas. “Somos un pueblo de 5.000 habitantes, así que desde nuestra organización intentamos acercar a la gente varios ejemplos para que puedan ponerlos en práctica”, señala Diego Ruiz. Así, las entidades buscan divulgar estas iniciativas amigas del medio ambiente, de los conocimientos ancestrales y alejadas de las maquinarias publicitarias posmodernas.


ECONOMÍA SOCIAL

Fondo Aveti

Inversión solidaria Pionero en el país, nació un fondo para captar aportes del sector privado y otorgar créditos más accesibles a cooperativas y microemprendedores. TEXTO MARÍA SOL ABICHAIN

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montos irán desde los 30 mil a los 180 mil pesos, según el área al que estén destinados, con tasas de entre el 10 y 15 por ciento anual. Este tipo de financiamiento ético incorpora reglas nuevas. En primer lugar, busca romper con la verticalidad tradicional entre el prestamista y el beneficiario. Invita al diálogo y el acompañamiento permanente entre los actores involucrados. Por otro la-

a fundación latinoamericana Avina y la organización italiana Etimos se unieron para inaugurar el Fondo Aveti, una innovadora oferta financiera dirigida a generar alternativas crediticias hacia la economía social y solidaria argentina, y que aspira a ser el puntapié inicial para la conformación del primer “banco ético” en el país. “Queremos crear un efecto de derrame ético en el sector de la economía con financiamientos basados en la solidaridad y la transparencia”, cuenta con muchas expectativas Pablo Vagliente, gerente de Programas de la Fundación Avina. La iniciativa de un fondo ético es pionera y, aunque para muchos puede ser utópica, cuenta con una gran perspectiva. Ambas organizaciones notaron que muchos sectores socioeconómicos no contaban con acceso directo a fuentes de crédito o condiciones financieras adecuadas. Consorzio Etimos tiene experiencia en microfinanzas y Avina aporta su conocimiento del sector de la economía social y solidaria y las cooperativas. Cada una colaboró con sus fortalezas para la creación del fondo. “Las dos instituciones tienen el compromiso de realizar un aporte concreto e innovador en un contexto financiero donde, paradójicamente, existen muy pocas propuestas de cambio”, afirma Vagliente. Aveti está estructurado como un fideicomiso, abierto a recibir nuevos inversores interesados en contribuir con sectores sociales como cooperativas proveedoras de agua potable, energía y demás servicios, al igual

que emprendimientos productivos de la economía solidaria. Una de las premisas es que “los colaboradores no esperen una alta rentabilidad ni especulen con los préstamos”, comenta Emilia Colacelli, coordinadora del Fondo Aveti. Algunos de los posibles inversores podrían ser “deportistas o familias emblemáticas en el mundo de los negocios que quieren hacer una inversión con fines solidarios”, explica Pietro Paolo Rampino, director de Etimos. Para concretar el fondo se empleará un instrumento financiero tradicional, en moneda local, para trabajar en base a préstamos de nivel intermedio o mesofinanzas. Se estima que los

CÓMO CONECTARSE

Aveti http://fondoaveti.com.ar info@fondoaveti.com.ar

do, agrega el concepto de inversión paciente, porque una de las reglas es que los créditos deben acomodarse al sector al que estarán destinados y de esta forma acabar con el ahogo que las entidades de la economía solidaria endilgan al sistema financiero tradicional. También propone que jueguen no sólo las debilidades sino también las virtudes; por ejemplo, muchas de las cooperativas o empresas sociales cuentan con un gran aval por parte de la comunidad de la que forman parte. “A la hora de sentarse en la ventanilla con el analista de riesgo, este tipo de iniciativas no juegan y nosotros queremos que jueguen”, destaca Vagliente. El Fondo Aveti añade otro concepto denominado “economía verde”, que consiste en incentivar prácticas que ayuden a generar impactos positivos en el ámbito donde se desarrollen. “En el corto plazo no se deberían aprobar actividades que no contemplen el medio ambiente”, explica Colacelli. Por esta razón estimularán el empleo de reciclaje y energía renovable, como toda otra metodología que acompañe el cuidado de la naturaleza. “¿Por qué no podemos instalar en la Argentina un banco ético al estilo europeo?”, dispara Vagliente con una sonrisa. El Consorzio Etimos ya cuenta con una experiencia positiva de un banco ético en Italia y, si bien admiten que no van a poder crearlo en el corto plazo, quieren instalarlo y promoverlo. “Los dos procesos van de la mano: la creación de microcréditos específicos, que termina siendo este fondo Aveti, y la conformación de un grupo de promoción para una banca ética en Argentina”, concluye Rampino.


vidriera La

PRODUCCIÓN: AGUSTINA CIRIO

Emprendedores de la economía social ofrecen los más diversos productos. Una alternativa para ejercer el consumo responsable en las compras navideñas.

Remeras de Mediapila La Fundación Mediapila impulsa una campaña navideña que consiste en sumar a 212 voluntarios que crean que generar trabajo es la mejor manera de hacer crecer el país. La consigna es que vendan 2.012 remeras con nuevos diseños y productos renovados. info@mediapila.org www.mediapila.org

Tarjetas navideñas La Fundación Natalí Dafne Flexer, que atiende las necesidades de chicos con cáncer y a sus familias en forma gratuita, ofrece a la venta tarjetas navideñas. También se las puede conseguir en el stand de la entidad, que funciona en el shopping Alto Palermo. tarjetas@almacendetarjetas.com www.almacendetarjetas.com

Papeles artesanales

Quesos y miel Fundapaz lleva adelante iniciativas de promoción de la diversificación productiva sustentable de pequeños productores de la región Chaqueña, comercializa quesos Las Cabrillas con 6 variedades y miel de monte Los Madrejones. Tel. 4864-5857 / 4861-6509 www.fundapaz.org.ar

En el neuropsiquiátrico José T. Borda funciona un taller donde los pacientes próximos a recibir el alta fabrican papeles artesanales para tarjetas navideñas, de casamientos, cumpleaños, personales y diplomas. Para efectuar pedidos en el taller, comunicarse de 9 a 12. Tel. 4304-5546 / 4826-8389 molinerosdelborda@yahoo.com.ar

Pan dulce con diseño

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La Cooperadora La Juanita lanza este año una nueva edición de su campaña Amasando Futuro, que consiste en la producción de pan dulce navideño. De la iniciativa participaron, además, la cocinera Maru Botana y el diseñador Martín Churba. lajuanitapandulce@yahoo.com.ar o al 4698-2581 http://www.lajuanita.org.ar


Pan dulce y tortas

Feria artesanal

La panadería de la Fundación Pelota de Trapo elabora pan dulce, budines, tortas y pastafrolas artesanales. También ofrecen servicio de lunch, canastas o regalos empresariales con el fin de sostener los hogares que pertenecen a la entidad. panipan@pelotadetrapo.org.ar www.pelotadetrapo.org.ar

El Centro de Feriantes, Eventos Culturales y Sociales de la Asociación Civil Confluencia comercializa productos artesanales en fibrofácil con decoraciones de decoupage y yeso pintado a mano. Se los puede visitar los sábados en Plaza Independencia, frente a la Estación Del Viso. www.facebook.com/Cefecs

Adornos navideños La Cooperativa de emprendedores y productores de la economía social comercializa productos de navidad como adornos, centros de mesa, pinos navideños y pan dulce. La feria se inaugura el 7 de diciembre en el Centro Correntino Itati, Ruta 3 km 34,700, Virrey del Pino, y funciona todos los viernes y sábados. Viviana Favieri: 113-584-9500

Tarjetas y calendarios La organización que brinda atención a chicos vulnerables ante la pobreza y el VIH produce tarjetas de Fin de Año con el apoyo de figuras del ambiente artístico, con el objetivo de generar recursos para refaccionar sus instalaciones. www.fundamind.org.ar

Panificados En la panadería comunitaria Sol Naciente trabajan y aprenden el oficio las madres del hogar y, al mismo tiempo, producen el pan para los comedores. En esta Navidad comercializan distintos panificados. Tel: 4919-3873/9773 info@solnaciente.org.

El Patronato de la Infancia fabrica tarjetas navideñas, señaladores y calendarios ya diseñados y también personalizados por encargo. tarjetas2012@patronato-infancia.org.ar www.patronato-infancia.org.ar/tarjetas-de-navidad.

Comidas caseras Esta cooperativa se especializa en la elaboración de comidas caseras, menúes para el almuerzo, así como también ofrece servicio de catering para fiestas, además de comercializar pan dulces. 4633-2822 pashuca_cooperativa@yahoo.com.ar

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CULTURA

Dadores de Arte

Color tras los muros En un rincón del Hospital Borda, la pintura reúne a artistas y pacientes. Así, desde el centro cultural del neuropsiquiátrico se libera la creatividad de todos los que participan. TEXTOS SABRINA POZO

l cielo está completamente abierto y algunos rayos de sol todavía se posan sobre las raíces enormes de los cientos de árboles que pueblan las dieciocho hectáreas que abarca el Hospital José T. Borda. El centro cultural está al final, allá donde parece que no queda más que un silencio triste y desolador, pero es ahí mismo donde el hospital renace y comienza a vibrar distinto. Los colo-

E Artista estrella

avier Karad habla poco y pausado.Tiene una sonrisa tímida que destila ternura. Se convirtió en el artista estrella de Dadores de Arte cuando Pedro Cuevas, recién llegado al Borda, quedó deslumbrado al ver las obras de Javier apiladas por todo el depósito que todavía no era centro cultural. Incentivado por el doctor Camarero, Javier pintó durante los veinte años que lleva como paciente, alrededor de 3.000 obras con los materiales que estuvieron a su alcance: m adera, papel, cartón, hasta bolsas plásticas. Hoy sus pinturas colman la mayor parte del centro cultural. “Para nosotros es el Van Gogh argentino, tratamos de alentarlo y difundirlo. Cuando alguno de nosotros hace una muestra intentamos llevar obras de Javier también. Su trabajo es muy bueno, cuando él empieza un mural nosotros lo seguimos y le encanta ir a todas las acciones que hacemos fuera del hospital”, cuenta Mariana Savaso, coordinadora de Dadores de Arte. Actualmente Javier no pinta, sólo dibuja. Es que se cansó de no tener materiales ni paredes libres dentro del Centro Cultural y básicamente porque ya se considera un artista y exige ser respetado como tal. “Ya hace mucho tiempo que no pinto, en ese momento sentía placer, tenía los materiales que necesitaba y me acostumbré a pintar con materiales. Ahora estoy dibujando porque sólo tengo lápiz y papel pero si tuviese un bastidor y acrílicos volvería a pintar. Eso sí, seguramente en un lugar más tranquilo y solo, porque ya no me gusta que me intervengan los cuadros”. Si bien Javier ya es un paciente recuperado, en tratamiento y con permiso para salir todos los días, podría irse si quisiera. Pero, como la mayoría de los pacientes que logran el alta, no tiene un lugar ni un trabajo.

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res del edificio que tiempo atrás sirvió de depósito de trastos, hoy se percibe alegre, colorido, útil y por sobre todo, vivo. Con una energía propia que lo trasciende e identifica con gratitud y esperanza. Dentro del centro cultural los pacientes se confunden entre voluntarios y médicos. Comen torta y, acompañados por los acordes de una guitarra, cantan “Yo no quiero volverme tan loco”, de Charly. Están de festejo por el cumpleaños del director médico del centro cultural, Daniel Camarero, quien desde sus inicios en la psiquiatría incentivó y motivó a los pacientes a expresarse a través de la pintura. “Cuando yo empecé a trabajar en este edificio era un basurero, un depósito lleno de muebles viejos y escombros. Empezamos a ordenar y a acomodar junto con los pacientes, tardamos un año y medio”, cuenta el doctor. El Art Brut es un término acuñado en 1945 por el Francés Jean Dubuffet para referirse al arte creado por personas ajenas al mundo artístico, sin ninguna formación académica, y se define como el arte de los marginales, donde en general no importa el significado ni los materiales usados, sino la expresión en sí misma. Este movimiento resurgió en el Centro Cultural Borda con la premisa de que el arte venga de afuera fusionándose con el de adentro, en obras que copan las paredes grises y frías del centro, así como también, varios muros de las calles internas. “La idea es encontrar otra forma de ver la locura. Mientras se pinta se trabaja, se rehabilita y se trata de naturalizar un poco más la enfermedad, hacerla más simple y hacer un poco lo que la sociedad hace cotidianamente y no se da cuenta. Todos hablamos diciendo: ‘Ho-


la loco’, ‘qué locura esto’, hasta se usa la palabra locura como intensidad. La sociedad ha incorporado el termino ‘loco’ y lo ha habituado”, asegura Camarero y agrega: “Si la sociedad lo está haciendo por qué nosotros en el hospital no podemos hacerlo. Este fenómeno de desnaturalizar la locura coincide con que los tratamientos han mejorado mucho y, por ende, los resultados; yo creo que no es casualidad. Lo que nosotros hacemos con el centro cultural es ponernos a tono con la sociedad que quiere incorporar la locura y dejar de temerle”.

Sensibilidad Cuando el artista Pedro Cuevas, allá por el año 2009, subió a Youtube un video casero solicitando dadores de arte para que vayan a pintar al Borda con los pacientes, no imaginó la entidad que cobraría ese espacio tres años después. “Yo soy un loco que hago arte, soy un paciente más que no fui a dar nada, sólo fui a salirme de mí para ser como esos locos a quienes nadie les exige nada. Fui a liberarme de mi ego, de mi propia locura y de la desesperación que tenía por ser un gran artista”, resalta Pedro, fundador y ex director de Dadores de Arte. Pero aquella desesperación que un día lo llevó a enquistarse en los pasillos del Borda para pintar fue la misma que dos años después lo obligó a renunciar. “No quise volver más porque el Borda explotó de fama y yo no quería que me relacionaran con eso. Ya estaba muy cansado, hacía un gran esfuerzo poniendo la cara y, siendo el director a

Artistas y pacientes se integran en el proyecto de pintura del Hospital Borda.

cargo, todos me buscaban a mí, y me sobrepasó. Es muy difícil manejar tantos locos, los de adentro y los que vienen de afuera. Sentía que me comían”, reflexiona Cuevas. Pedro renunció al proyecto después de organizar el Primer Festival Internacional y Multidisciplinarlo de Art Brut, donde participaron más de 300 artistas, entre pacientes internos y externos, y asistieron más de 1.500 personas. Los pasillos del centro cultural son contradictorios. Hostiles y oscuros por un lado, llenos de olor a suciedad, con goteras y excremento de palomas en casi todos sus rincones. Pero a la vez, es agradable, acogedor y colorido. Más de 5.000 obras visten las paredes donde ya casi no quedan centímetros para exponer. Algunas se ven encimadas o apiladas. Lo cierto es que cada paso que se irrumpe en el centro cultural no hace más que concientizar las manos gratas y nobles de quienes trabajaron desinteresadamente para montar ese lugar que

sin duda es la obra de arte mayor. “Al principio me preguntaba: ‘¿qué hago yo viniendo acá?’. El Borda es un lugar tan triste y, sin embargo, yo quería volver.” Mariana Savaso es artista plástica y actualmente la coordinadora de Dadores de Arte. Llegó al hospital porque vio en internet el video de Pedro Cuevas. Fue a participar un jueves y no dejó de ir más. “Dadores de Arte me enseñó a dejar de lado el ego que a la mayoría de los artistas nos cuesta mucho abandonar, y aprender a hacer obra fusión. Vos delineás algo y viene un paciente y te atraviesa una pincelada en tu trabajo y te lo tapa y hay que bancársela, pero al final te das cuenta de que fue mucho mejor de lo que vos hubieras hecho solo”. Y añade: “Yo creo que el artista y el paciente llegan a un mismo nivel de sensibilidad con la única diferencia que el artista va y vuelve del dolor, y el paciente se enferma y no encuentra el camino de regreso”. Las pinturas que se crean en el hospital quedan allí, está prohibida su venta y pertenecen exclusivamente al centro cultural. Lo que sí está permitido es rematar las obras fusión hechas en conjunto por los pacientes y los Dadores de Arte. “A mí me gustaría que Dadores ya tenga entidad propia, que pueda sustentar viajes para que nos conozcan, que los pacientes puedan recibir dinero por ir a pintar murales. Ése sería mi gran sueño”, concluye Mariana.

CÓMO CONECTARSE

En Facebook: Dadores de Arte del Centro Cultural Borda Coordinadora: Mariana Savaso: 1150037986

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ADOLESCENCIA

Asociación Chicos

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Restitución de lazos Con talleres de arte y oficios y un espacio que da respuesta a sus necesidades básicas, este centro de día contiene desde hace dos décadas a adolescentes que viven o trabajan en la calle. TERCER SECTOR EN ROSARIO TEXTO MARÍA CRUZ CIARNIELLO

a calidez se respira. El olor a comida casera abraza y acalora el cuerpo. En el aire, todos los martes, resuenan los repiques de bongos y cajones peruanos. La Asociación Chicos es una casona de techos altos donde grullas de origami se cuelan por las ventanas y voces de pibes retumban en el patio. Llena de color, en esta casa el movimiento es vida. Chicos es un centro de día para adolescentes que viven o trabajan en la calle. Después del frío, algo de calor los abriga en la casa ubicada en el macrocentro rosarino. El patio se transforma cada vez que tambores y cajones peruanos se dejan acariciar por las manos de los pibes y cuando éstos, juntos a los adultos, se reúnen en asamblea para debatir las actividades de la semana y acordar las reglas básicas de convivencia, dos de ellas fundamentales: querer o intentar estar mejor y colaborar con el compañero. En la Asociación, el lema es: “Nadie puede cre-

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cer con el sufrimiento del otro”, y ese dolor es parte de lo cotidiano cuando la calle y la violencia se los disputan todos los días. “Este año cumplimos 20 años de la creación formal de la Asociación Chicos, originada a partir de un programa municipal que se inició con el objetivo de crear una opción de atención integral para jóvenes en situación de calle”,

novedoso. “Empezamos a imaginar otro modo de trabajo que es en el que confiamos, un centro de día, un espacio donde los chicos puedan acercarse y resolver una serie de necesidades básicas: bañarse, lavar su ropa, desayunar, almorzar, pero fundamentalmente, desarrollar actividades lúdicas, recreativas, culturales, de capacitación laboral y encontrarse con un grupo de adultos confiables que

“Reconocer que un chico es titular de sus derechos significa correr al adulto del lugar de la beneficencia”, señala Marcela Lapenna, coordinadora de la asociación. cuenta Marcela Lapenna, su coordinadora, quien desde siempre abraza el proyecto. “La idea es trabajar en la promoción y restitución de derechos vulnerados de adolescentes en general, que no exclusivamente, viven en la calle”, explica la psicóloga. La Asociación Chicos no es un hogar donde la internación es un paso obligado para el adolescente que ingresa. Se trata de un Centro de Día que en los años ’90 surgía como un modelo de organización totalmente

pueden acompañarlo en el intento de restituir el lazo con su familia.” Las políticas neoliberales golpearon con dureza a las familias de los barrios más empobrecidos de Rosario. Muchos niños comenzaron a salir a la calle exclusivamente a trabajar, como estrategia de sobrevivencia familiar. “Nos pareció necesario ofrecer un espacio de aprendizaje protegido.” Así nacen los talleres de oficio en Chicos. A su vez, Lapenna destaca: “Cuan-

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ADOLESCENCIA

Asociación Chicos

Más de 300 chicos participan de las actividades de la asociación, entre ellos, el taller de percusión.

do empezamos a trabajar en el ’92, la problemática de la infancia estaba poco visibilizada en las políticas públicas. Hoy es mucho mayor, pero no necesariamente eso hace que todos los niños estén mejor. Sí creemos que hay algunas políticas públicas universales que han producido un mejoramiento en la calidad de vida de la población en general. Hace 20 años, la problemática del consumo de sustancias no tenía la presencia que tiene hoy”. Sin embargo, apunta: “La rotura de los lazos que ha hecho que los chicos se nos escapen y estén en situaciones de mayor riesgo, tiene que ver con cómo se conformaron las subjetividades en la década de mayor auge del neoliberalismo”. Considerar al niño como sujeto de derecho supone un quiebre fundamental con el viejo paradigma del Patronato. Y es desde la lógica de la Protección Integral del niño como cada día se abordan las realidades de las infancias en la Asociación Chicos. “Reconocer que un chico es titular de sus derechos significa correr al adulto del lugar de la beneficencia”, señala Marcela.

Un día en Chicos

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Desde la 8 y media de la mañana los chicos van llegando a la Asociación. En el desayuno hay para elegir: leche, chocolatada, mate cocido, té. Lo mismo sucede en el almuerzo donde hay tres tipos de comida. “Le prestamos mucha atención a los detalles”, dice Marcela. Allí está la clave

de esta sencilla y cálida casa. “La idea es que puedan aprender a elegir, a servirse. Las cocineras tienen una especial atención sobre los gustos, y nos parece que hay algo en ese trato tan personalizado que permite que los chicos encuentren un lugar. Es algo que parece mínimo, pero son los detalles los que terminan enlazando.” El esfuerzo de todo el equipo interdisciplinario está puesto en el detalle, en el deseo de los más de 300 pibes, de entre 12 y 18 años, que durante todo el año transitan por la Casa. “Sabemos que no siempre sus deseos están vinculados con lo vital. Muchos vienen de proyectos mortíferos y la sociedad les propone pocos espacios vitales. Por eso, nosotros siempre decimos que se los disputamos a la muerte.” Los talleres son parte de la actividad diaria. Serigrafía, carpintería, panadería, origami. Percusión, teatro, plástica y el taller de las palabras son espacios que invitan a los pibes a sumarse cada día. Ann, Patricio y Pablo coordinan el taller de percusión. Este espacio nació en el 2009 a partir de la invitación de la Orquesta de Río Infinito. “Hemos

CÓMO CONECTARSE

Asociación Civil Chicos Mendoza 1247 - Rosario 0341 4802707 asociacionchicos@hotmail.com

encontrado un canal muy original para decir y hacer cosas, sentirnos mejor, establecer una confianza con el otro, vincularse. Es un lugar de mucha libertad porque no hay reglas preestablecidas, trabajamos mucho en la improvisación”, cuenta Ann. Leo es uno de los adolescentes que fabrica los instrumentos del taller. Construye bongós, cajongas y cajones peruanos. Hace tres años que participa en Carpintería. “Está bueno hacerlo, aprendemos cosas, tenemos que medir la madera y una vez que le agarrás la mano, ya está”, dice entusiasmado. Lucas integra la banda Tocando Madera que nació del taller de percusión. “Tocamos en el evento Mil Grullas por la paz”, agrega. “Tocamos de todo, hasta hacemos ruidos con botellas”. Maxi participa desde el principio en el taller de música. Ejecuta cada instrumento como si fuera una continuidad de su propio cuerpo. “Sé mucho de percusión y a veces les enseño a los demás. De cinco temas de la banda, tres son míos”, aclara. Para Patricio “la música les permite estar mejor en la vida, y también nos sirve para conocerlos, para hablar sobre la violencia, el barrio, lo que pasa en la calle y con la policía”.

Grullas y sueños En el Taller de origami pliegan grullas durante todo el año para participar del evento Mil Grullas por la paz. “Esta actividad nos permite que los chicos se sumen a un deseo colectivo y no sólo personal”, cuenta Marcela. También recuerda los rituales que realizan a fin de año. La muestra de los talleres es uno de esos intensos instantes que se comparten con las familias. “Acá intentamos acercarnos a ellas para mostrar lo que sus hijos pueden producir.” En el ritual de la Ceremonia, cada 31 de diciembre los chicos escriben sus deseos para el año próximo, los leen en ronda y luego los sueltan atados a un manojo de globos. Una vez, un niño pidió que Racing salga campeón y, después de 35 años, Racing ganó el campeonato. Cómplice de cada deseo, Marcela sonríe y finaliza: “Tenemos la sensación de que algo de todo lo que soñamos puede cumplirse”.


ARTE E INCLUSIÓN

Recooparte

Compromiso en las tablas Desde hace más de una década, utilizan el teatro como herramienta para el trabajo social y comunitario. Discriminación, violencia y adicciones son algunos de los ejes de los talleres que apuestan a incluir a los jóvenes. TERCER SECTOR EN TANDIL TEXTOS MARCOS PEARSON

Para mí es un proyecto de vida y está muy ligado a nuestra actitud militante con respecto a la propia actividad que desarrollamos”, sentencia Eduardo Hall, 60 años, director y docente de teatro y miembro de Recooparte, una cooperativa que con la fuerza de su trabajo se constituyó en una referencia ineludible en Tandil y la región como organización que lleva adelante diversos proyectos que vinculan lo artístico con lo social. Tienen en marcha varias instancias educativas de formación de formadores y, además, salen a las rutas visitando las localidades vecinas para compartir sus espectáculos teatrales. Sus dos obras más recientes AlimentArte, un espectáculo de clown sobre alimentación saludable, y Alberta, una obra sobre el uso racional del agua, recorrieron la provincia en innumerable cantidad de encuentros, jornadas y actividades. Por otro lado realizan talleres de fotografía y están terminando la elaboración de dos libros: el primero consiste en una sistematización de la teoría y práctica de su experiencia con ejercicios en torno a técnicas dramáticas no convencionales; el otro se apoya en el trabajo que vienen haciendo en el eje de la salud y contiene más de 70 escenas teatrales sobre diferentes problemáticas sociales vinculadas a la discriminación, violencia y adicciones y pretende ser una herramienta para el trabajo desde la prevención. “Estos sueños que uno siempre tuvo respecto a lo que es la vida con un sentido cooperativo, solidario y de colaboración, están presentes de forma

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muy clara en una cooperativa de trabajo”, describe. Eduardo es oriundo de Berisso. Estudió y se formó en La Plata en el Taller de Investigaciones Dramáticas (TIT) y, entre otras experiencias, participó en Italia en la Escuela Internacional de Antropología Teatral. Finalmente, recaló en Tandil en el año ’98. Traía consigo mucho camino hecho, una amplia formación y, por sobre todas las cosas, muchas ganas de compartirla y socializarla con otros y otras, sobre todo con los más jóvenes. “En el mundo del arte y del teatro, muchas veces se piensa que las posibilidades de desarrollarse profesionalmente están únicamente en Capital Federal. Por eso, desde que comencé a trabajar con los más chicos y con los jóvenes, me propuse generar un espacio en el cual aquellos chicos que no quisiesen emigrar a las grandes ciudades tengan herramientas para trabajar y desarrollarse desde el arte, pero acá”, explica Hall. Aproximadamente dos años después de su llegada a Tandil, y vinculado al espacio de la Escuela Municipal de Teatro donde Eduardo comenzó a dar clases y a trabajar desde la pers-

pectiva de la formación de formadores, se fue conformando el grupo que dio lugar a lo que hoy es la Cooperativa de Trabajo Artístico Recooparte. Para esa misma época fueron poniendo en marcha los primeros proyectos grupales, aunque todavía ni soñaban en conformarse como cooperativa.

El valor de lo interdisciplinario Soledad tiene 26 años, es actriz y docente de teatro. Junto a Verónica Rodríguez, otra de las jóvenes cooperativistas, lo conocieron a Eduardo en el año 2002. “Éramos adolescentes y nos empezamos a formar


con él”, recuerda. Comenzaron cerca de los 16 años como alumnas en la Escuela Municipal de Teatro y luego pasaron a ser docentes y cómplices en cada uno de los proyectos en los cuales se fueron embarcando hasta conformar la cooperativa. De esos espacios y de toda esa formación surgió primero el Grupo Estación Teatro, la antesala de Recooparte. “En ese marco producíamos espectáculos con un fuerte contenido social y autogestionábamos nuestra actividad”, explica Soledad. Hoy, tres años después de su conformación oficial, ella define a la organización como “un encuentro en-

tre un grupo de personas que consideran al arte como una herramienta para abordar diferentes problemáticas que están vinculadas con lo social. Somos un grupo interdisciplinario conformado por actrices, docentes, un director de teatro, un escultor, un médico generalista, una escritora y psicóloga social y una fotógrafa.” Luego de varios años, en el 2007, comenzaron a plantearse la necesidad de formalizar bajo algún formato organizativo y legal su experiencia de trabajo colectivo. Para esa época, además de la producción de espectáculos, estaban llevando adelante fundamentalmente dos propuestas articuladas con distintas instancias del Estado: el Proyecto Adolescente y el proyecto de Formación Docente en Técnicas Dramáticas no Convencionales, que tuvo su principal impulso en la localidad vecina de Benito Juárez. “Aborda tanto la comunicación de los profesionales de la educación, como de los profesionales de la salud o de otras disciplinas a través de las técnicas dramáticas no convencionales para buscar que, justamente, esta comunicación sea más afectiva y para que los docentes puedan transmitir los contenidos curriculares desde otra óptica”, explica Eduardo. “Pasó el tiempo y estos proyectos comenzaron a crecer y nosotros empezamos a visualizar la necesidad de encontrar la manera organizativa legal que nos permitiera sostener todo esto. Fueron dos años de búsqueda y averiguaciones hasta que nos encontramos con el cooperativismo: inmediatamente nos identificamos con los valores, con la forma organizativa, con el trabajo en equipo y con la solidaridad planteada en la filosofía cooperativista”, recuerda Soledad. Fue así que en 2009 recibieron oficialmente su matrícula de coope-

CÓMO CONECTARSE

Cooperativa de Trabajo Artístico Recooparte recooparte@yahoo.com.ar www.recooparte.blogspot.com.ar

rativa. Mientras tanto, otros sueños se ponían en marcha. Como el Taller de Teatro Joven Comunitario, resultado de su trabajo en las escuelas de Benito Juárez. “Esto nació por la demanda de los mismos chicos de generar un espacio por fuera de las escuelas para trabajar en lo específico teatral y en la creación de espectáculos. Se constituyó también en un lugar de contención y de inclusión social ya que se fueron sumando muchos jóvenes que no estaban dentro de las escuelas, adolescentes con problemáticas sociales severas, generalmente. De ahí salió la creación de un espectáculo que se llamó ‘Parece que no nos quieren’, una obra escrita por los mismos chicos y que daba cuenta sobre la realidad de los adolescentes y sus problemas cotidianos”, detalla Soledad. De aquel taller, en el cual participaban 30 jóvenes de la localidad, surgió la idea de presentar un proyecto en la Primera Convocatoria del Premio Nuestro Lugar impulsado por la Senaf del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación para poder realizar una gira regional con la obra. La intención era socializar con diferentes escuelas y jóvenes de la región esta propuesta artística que abordaba la problemática adolescente. El proyecto fue seleccionado de entre 1.500. De esta manera, durante 2009 la cooperativa recorrió junto a los jóvenes actores comunitarios más de once localidades de la provincia. En 2011 replicaron la experiencia con el grupo de Tandil del Proyecto Adolescente de la Escuela Municipal de Teatro y se presentaron en la 2da. Convocatoria del Concurso denominado Nuestro Lugar. Esta vez fue con el Proyecto “Despertando Conciencias”, un espectáculo-debate y de prevención que aborda las problemáticas de embarazo adolescente, violencia en el noviazgo, violencia en las redes sociales, discriminación y adicciones. Su propuesta resultó ganadora y los 24 adolescentes del grupo pudieron recorrer las escuelas de los barrios periféricos de Tandil y realizar funciones en las localidades vecinas.

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MEDIO AMBIENTE

Escuela Creciendo Juntos

Social y ecológica En este centro educativo de Moreno las ideas de cooperativismo y de reciclado van de la mano. En un barrio que sufre las consecuencias de albergar un gran basural, la escuela tiene un ecolaboratorio y levantó un aula sustentable. TEXTO MARÍA SOL ABICHAIN

reciendo Juntos nació como fruto de la unión de vecinos, padres y maestros. Es una escuela de gestión social, ni privada ni estatal. Ubicada en un barrio de casas bajas, calles de tierra y largas extensiones baldías, logra resaltar del resto de las construcciones, no sólo por su estética, los colores y los brotes de libertad que emergen de sus paredes, sino también porque en ella se alzan las consignas de reciclado y cooperativismo. A partir de un ecolaboratorio, un aula sustentable y una cooperativa de reciclado, su comunidad intenta educar a los pobladores del barrio y reducir la cantidad de basura que va hacia los rellenos sanitarios ubicados a pocos metros, que integran el llamado cinturón ecológico. “Es una escuela sin patrón”, cuenta su director, Juan Giménez, y explica que escogieron la opción de gestión

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social porque querían alentar la participación y el involucramiento. La organización de un establecimiento autogestivo no parece fácil, pero tampoco imposible. Juan sostiene que conlleva mucha responsabilidad y compromiso. De hecho, todas las aulas fueron construidas por los padres año tras año, y los arreglos e insumos son costeados por todos. “Si alguna familia no puede aportar una cuota comunitaria, utilizamos un sistema de trueque y colabora con lo que puede”, explica. El cooperativismo flota en el aire, inunda las aulas y el patio de tierra central y llega hasta la improvisada canchita de fútbol en el fondo del terreno. Desde los primeros años, los chicos aprenden a compartir y resolver todo en grupo. En primaria, por ejemplo, no llevan útiles individuales, sino que arman cartucheras comunitarias y las comparten. Ellos mismos se encargan de mantener el orden en las aulas y designan encargados todas las semanas. Por otro la-

do, no existen sanciones ni en ese nivel ni en el secundario; cuando surge un conflicto, lo debaten entre todos y buscan el modo de resolverlo. “Acá, el pibe sabe que es escuchado”, asegura Juan y agrega que, “cuando un problema persiste, realizan talleres extracurriculares para complementar y sobrellevar las dificultades”. Hace algunos años, instalaron en el medio del patio un ecolaboratorio, heredado de la Ciudad de Buenos Aires. La gestión macrista lo tenía abandonado en una de sus oficinas. Entonces, el Centro Experimental de la Producción de la UBA decidió darle un final útil y trasladarlo a la escuela. Allí se dictan talleres de ecología, donde los alumnos aprenden a reciclar y llevar adelante experiencias de economía sustentable. A la vez, armaron una cooperativa escolar en la cual aprenden a fabricar cuadernos y conectores solares. “Estos talleres tienen como objetivo mostrarles a los chicos que los materiales que tiran sirven de mucho y también intentamos crear el espíritu de cooperativismo y trabajo en conjunto”, explica Juan Manuel Giménez, profesor de Ciencias Naturales e impulsor del proyecto. Entre juegos, corridas y enseñanzas, los chicos comparten y conviven en una escuela poco común, con principios solidarios y constructivos, que alimentan el crecimiento del Barrio Parque.

Cemento y telgopor

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En 2009, la escuela se expandía y por primera vez una generación de chicos cursaría el secundario completo en Creciendo Juntos. Para lograrlo, necesitaban incorporar un aula; entonces, el Centro Experimental de la Producción FADU-UBA y la orga-


Con material de descarte, alumnas y madres elaboran billeteras y estuches.

“Para crear cambios, primero hay que partir desde nosotros; después, de nuestras familias y, por último, ir hacia la comunidad”, Lilian Ferraro, presidenta de la cooperativa. El arte de reciclar La Cooperativa Creciendo Juntos (Cocreju) está formada por alumnas de quinto año y madres del colegio. El proyecto fue impulsado por la Fundación Arca y el Centro Experimental de Producción de la UBA. Partiendo de material de descarte, lo tra-

nización Arca les acercaron una idea accesible y que continuaba con una línea ecológica. “La propuesta de los arquitectos fue construir un aula con bloques de cemento y telgopor, y toda la comunidad ayudó a recolectar los materiales necesarios”, cuenta Juan. Silvia Rossi, una arquitecta que integra el centro experimental de la UBA y la OSC, explica que el aula “está dentro de la premisas de la arquitectura sustentable, que pretende durar en el tiempo, ahorrar energía y usar luz natural”. Los ecoladrillos crean paredes térmicas y ahorran energía de calor y frío. Durante un año, los alumnos juntaron botellas y realizaron ventanas que le aportaron a la sala un diseño artístico propio. “Utilizamos una técnica con la que poníamos arena, cemento y botellas de vidrios en rectángulos de maderas”, explica Juan. Con mucho esfuerzo y trabajo en conjunto, lograron construir 200 bloques y levantar el aula. A simple vista, sólo se destacan las ventanas artesanales y la decoración realizada por los alumnos. “Las botellas le dan una identidad que todos reconocen como propia”, ilustra Silvia. Los pisos están decorados con imágenes y dibujos realizados por los propios pibes mediante pedazos de vidrio.

CÓMO CONECTARSE

Escuela Creciendo Juntos ce_creciendojuntos@yahoo.com.ar (0237) 469-1162 Cooperativa Cocreju cocreju@gmail.com Arca www.arcacentro.org.ar

bajan como si fuera una cuerina y elaboran billeteras, porta cosméticos y porta celulares, estuches de lentes, carteras, relojes y percheros. La idea es que los productos muestren lo que se puede lograr reciclando. “Recolectamos todos los plásticos que hagan ruido, los lavamos, lo separamos por color, lo picamos y lo prensamos”, explica Lilian Ferraro, presidenta de la cooperativa. Tienen organizadas campañas con eslóganes que inviten a reciclar. La primera será Es hora de reciclar y ofrecerán relojes. La siguiente, Es tiempo de iluminarnos, y estará acompañada con la fabricación de luminarias. Y están organizando otra que tendrá por lema No te cuelgues, con la consiguiente venta de percheros. “Mediante estas técnicas, buscan temáticas de impacto para visibilizar lo que hace la cooperativa y al mismo tiempo concientizar a la gente sobre la separación de la basura”, explica Ana Ripol, diseñadora industrial e integrante de la Fundación Arca. La presidenta de la cooperativa comenta que las familias de la escuela están en situación de riesgo por vivir cerca del cinturón ecológico. “Estamos muy expuestos; tenemos chicos con problemas respiratorios, de piel y reacciones alérgicas”, afirma Lilian. Para combatir los grandes basurales, la cooperativa intenta concientizar a la sociedad. “Queremos cambiar el hábito, la gente tiene basura en la casa y no sabe qué hacer con ella. Tienen que separar el residuo orgánico –que se puede enterrar o poner en las huertas– del residuo inorgánico, que se puede reciclar”, explica. “Nunca imaginé que iba a poder tener una experiencia de trabajo con el reciclado”, suelta con orgullo Mirta Peralaza, madre y obrera de Cocreju, mientras termina de instalar el último broche en un reloj ecológico. Por su parte, Micaela, alumna de la escuela, cuenta que es su primera experiencia de trabajo y que está muy conforme. “Organizamos un trabajo genuino que salga de nuestras propias manos y con una temática que a nosotras nos interesa”, sostiene Lilian y concluye: “Para crear cambios, primero hay que partir desde nosotros, después de nuestras familias y por último ir hacia la comunidad”.

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INCLUSIÓN COMUNITARIA

Fundación Haciendo Camino

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Portadores de esperanza Voluntarios y profesionales llegan cada mes a Añatuya para llevar a los pobladores asistencia en salud, nutrición y capacitación en oficios. TERCER SECTOR EN SANTIAGO DEL ESTERO TEXTO SILVIA MARCHANT

osana invita a ubicarse bajo la sombra para aplacar el intenso calor. Sentada junto a su hermana, mientras sus seis hijos juegan en el patio, cuenta que es parte del Programa de Nutrición que la Fundación Haciendo Camino lleva a cabo en Añatuya, Santiago del Estero. Esa iniciativa le permite a Rosana contar con la atención de profesionales de la salud y encontrarse con otras vecinas con quienes ahora estrechó vínculos de amistad. El recorrido continúa por las calles de tierra, junto a la directora de la fundación, Catalina Hornos. Ella es psicopedagoga, viajó a la zona en 2005 y decidió que en ese lugar quería vivir porque la desbordaron las ganas de ayudar. Entonces comenzó a trabajar en una escuela. En 2006, supo que por falta de fondos cerrarían un hogar de niños del barrio La Merced. Enseguida promovió la búsqueda de financiamiento. Así surgió la idea de convocar a adultos que quisieran apadrinar a los 20 chicos que vivían allí, a través del aporte de una cuota en dinero. “Y pudimos detener el cierre”, señala contenta Catalina. Ése fue el primero de los pasos que comenzaría a andar la fundación. Mientras la directora cuenta parte de su historia, bajo un sol que sube la temperatura a los 40 grados, se llega a la casa de Miryam, quien invita a entrar en su casa de adobe donde el calor

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ya no se siente. Es una construcción muy chiquita, donde todo está prolijamente acomodado. Ella duerme con sus hijos en una cama. Y en otra lo hacen su hermana con sus chicos. Miryam tiene una mirada brillante y unos hoyitos se forman en sus mejillas cuando ríe. Es una de las beneficiarias del Programa Nutrición y además participa de los talleres de oficios que brinda la entidad. Allí aprendió a pintar sobre tela. Y fue la encargada de ofrecer en una feria los productos que las mujeres realizaron en ese taller. “Vendí unos cuantos”, afirma y sonríe. Al rato cuenta que no tiene

marido, porque “si no van a tener compromiso con la mujer y sus hijos, es mejor estar sola, nomás”, mientras recuerda que tiene que tramitar los DNI para ella, su hermana y todos sus hijos porque ninguno lo tiene. Al salir de su hogar, el sol del mediodía anuncia que el calor es más intenso aún. Afuera está Alexis, de 4 años, quien envuelve en un abrazo a Catalina. Él es uno de los tantos ahijados que ella tiene en el lugar. A pocos metros de allí vive Teresa, que es mamá de diez hijos. Ella participa del taller de costura que dicta la entidad y aprendió a hacer toallones y

repasadores. “Quiero que mis hijos estudien. Yo no sé leer ni escribir porque la escuela nos quedaba muy lejos. Pero ahora estoy contenta porque aprendí a firmar”, relata la mujer. Al rato se oye que alguien golpea las manos. Es Alexis avisando que su madre regresó. Irma llega muy acalorada: había recorrido todo el barrio en busca de unos elementos que Nico, otro de sus hijos, necesita para el Taller de Manualidades. La señora muestra su jardín, sus plantas que crecen a pesar del intenso calor, mientras que los chicos aprovechan el agua para lavar sus zapatillas. “Me ocupo de mis hijos, quiero que ellos estén bien, que tengan lo que no tuve”, sostiene Irma. Como las otras mujeres, María también abre las puertas de su casa con una sonrisa, se disculpa porque no tiene sombra y el calor ya es insoportable. Bajo los rayos del sol avisa que “ahí nomasito andamos porque tengo mi hijo enfermo”. Ella tiene tres hijos y una huertita, gracias a la cual puede vender acelga y otras plantas para tener algo de dinero porque su marido “hace changas, nomás”. Además de participar del Programa de Nutrición, María fue parte de los talleres de información sobre Hepatitis, Chagas y Violencia de género, que brindó la entidad. “El que más me gustó fue el de violencia porque hay mucho de eso por acá”, aclara la mujer. Son cerca de 50 las mujeres del barrio La Merced, en Añatuya, que reciben atención y ayuda por parte de la fundación, cuyo objetivo es empoderar a la población femenina y brindarles herramientas para mejorar su calidad de vida.

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INCLUSIÓN COMUNITARIA

Fundación Haciendo Camino Fotos: Cot Castells

Miembros de la fundación llevan a Añatuya asistencia en salud y organizan talleres de oficios.

Voluntarios y padrinos

porque no podía mantenerlo. Luego él se reencontró con su familia y ahora vive en Buenos Aires. En la ronda de presentaciones, contó su historia a los pequeños que lo escuchaban con atención. “Hoy estoy acá, vine a visitarlos para decirles que se puede salir, que se puede estar mejor, que si yo lo logré ustedes también van a poder hacerlo”.

Abrir puertas En la actualidad, a través del Programa de Nutrición, la acción de la fundación en Añatuya alcanza a 358 niños y niñas, y a 299 madres. Son 85 las mujeres que reciben asistencia en el marco del Programa Oficios; 78 en el Programa Embarazadas, mientras que a través del Programa Niños, brindan ayuda a una veintena de chicos y chicas. En forma indirecta los beneficiarios suman 1.348 personas. Este año comenzó a dictarse el Programa Oficios para Niños, que brinda herramientas en manualidades, carpintería y cocina a más de 80 niños y niñas. En 2010, la fundación puso en funcionamiento dos nuevos centros en la provincia, uno en la capital y el otro en la ciudad de Monte Quemado. Y en 2011, la entidad llegó a

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El Centro de Prevención de Desnutrición Infantil y Promoción Humana Haciendo Caminos es la sede de la fundación en Añatuya. Hasta allí llegó Hernán en una casa rodante llena de productos para donar. “Desde un juguete hasta una cocina, hay de todo”, describe el piloto de avión de Aerolíneas Argentinas que en sus vacaciones elige hacer viajes solidarios desde Buenos Aires al pueblito, todo para ver la cara de felicidad de los habitantes del lugar, cuando entrega las donaciones. Y lo hace en coordinación con la fundación. Para compartir la acción solidaria que lleva a cabo, la entidad organiza viajes de voluntarios una vez por mes para que sean partícipes de los beneficios que reciben las mujeres y niños de la zona. Con los voluntarios esta cronista pasó dos tardes de juegos y de festejo de cumpleaños con los 20 niños y niñas que viven en el hogar y que están separados de sus familias por motivos de pobreza, de abusos o porque quedaron huérfanos. Las mujeres pueden quedarse allí, incluso hasta terminar la escuela secundaria. Los varones, a los 12 años deben irse. Muchos de los voluntarios son padrinos de los chicos, quienes aprovechan los viajes para poder estar con sus ahijados. Durante las dos tardes, uno de los voluntarios fue Gustavo, un muchacho a quien su mamá dejó internado en ese hogar cuando tenía seis años

CÓMO CONECTARSE

Fundación Haciendo Camino www.haciendocamino.org.ar info@haciendocamino.org.ar

Chaco, al pueblo de Charata. Haciendo Camino cuenta con los servicios de un equipo interdisciplinario de profesionales, que actúan de acuerdo a la realidad de cada localidad. En sus distintas sedes la entidad distribuye leche en polvo, medicamentos, vitaminas y complementos nutricionales según indicaciones del pediatra o el nutricionista. Además se realizan estudios de laboratorio ordenados por servicios médicos. También ofrecen merienda o desayuno a todos los niños y madres que asistan al centro. Se realizan controles médicos ginecológicos de rutina, detección precoz de enfermedades y tratamientos, asistencia preconcepcional a mujeres en edad fértil, charlas de educación sexual, autoconocimiento de la fertilidad, y planificación familiar. Además, brindan servicio de oftalmología, de odontología y psicopedagogía. Por otra parte, la fundación brinda talleres de alfabetización y de oficios con el fin de favorecer la inserción social y laboral para que las familias puedan cubrir las necesidades básicas del niño. Las propuestas, que varían de acuerdo a la localidad, son: costura, cocina, manualidades, peluquería, computación, telar y huertas. Pero como las necesidades persisten, siempre son bienvenidos los voluntarios, los padrinos y la donación de algunos insumos básicos como la leche en polvo.


DEPORTE

Rugby inclusivo

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Integrar es un juego En el Club Banco Hipotecario, de Villa Celina, el síndrome de down no es obstáculo para entrenar rugby. El deporte se transforma, así, en la excusa para divertirse y pasar los sábados entre amigos. TEXTO ALEJANDRO CÁNEPA

n el cielo, ni una nube. En el suelo, Tomás, Enzo, Naiara, Joaquín, Lautaro y muchos otros chicos, pasándose una pelota de rugby, con algunos padres y madres mezclados, más los profesores. Como hoy, cada sábado a la mañana, en el Club Banco Hipotecario, de Villa Celina, pibes con Síndrome de Down de distintos barrios, comparten juegos, se divierten y aprenden nociones de rugby, a pocas cuadras de la Avenida General Paz y del Autódromo de Buenos Aires, que arroja como banda de sonido de esta escena los ruidos de los motores de los autos que ahí gastan sus ruedas. Daniel Fernández jugó en Hipotecario durante varios años. Hizo una vida profesional, formó una familia, y como parte de ese recorrido de vida le tocó que uno de sus hijos, Joaquín, naciera con el Síndrome. Trató de acercarlo al deporte, en la Fundación Bacigalupo, de San Isidro. “Pero si bien hacen un muy buen trabajo, me quedaba lejos, y yo quería que Joaquín hiciera vida de club, que lo conociera la gente de acá, los socios, los jugadores, la persona que cuida la entrada. Y así se nos ocurrió esto”, dice Fernández a Tercer Sector. “Esto” se llama Rugby Inclusivo, y tiene como horarios aproximados de encuentro todos los sábado de 11 a 13, en el club. Allí, los chicos realizan primero actividades recreativas, guiadas por una musicoterapeuta, Daniela, y un profesor de Educación Física, Pato. Después hay una pausa para comer algo rico; luego, un período de juegos donde se practican algunas cuestiones de rugby; también, un

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momento de relax y al final galletitas, gaseosas y chocolates para todos. “Tuvimos mucho apoyo de la Fundación Rugby Sin Fronteras, en la difusión de la iniciativa y en el asesoramiento para encarar este proyecto”, cuenta Fernández. “La idea es que los chicos vengan con amigos o familiares y que compartan cosas, que hagan actividades. Hay terapias en donde dejan al chico solo para que se acostumbre a estar así; nosotros proponemos, en cambio, que éste sea un momento en donde padres e hijos disfruten juntos”, agrega.

Divertirse y jugar Vienen chicos de Villa Madero, de Villa Celina, de Laferrère, de Lugano y hasta de Don Torcuato, como Martín Perego, uno de los más grandes y experimentados, que es como un padrino de los más pequeños. “Estoy acá desde que se fundó, casi, porque me dijo Daniel de venir. Ver a los chicos felices correr detrás de una pelota es impaga-

ble”, cuenta, sentado en uno de los bancos de madera del quincho. Martín puede, todos los sábados, tomarse el 21 desde su casa, en zona norte, hasta Villa Celina, para compartir la mañana con los pibes, ante quienes representa algo así como un hermano mayor, con sus 29 años. En algunas jornadas, los chicos de Rugby Inclusivo juegan mezclados con las categorías infantiles del club. “La idea es que el día de mañana, el que esté en condiciones y realmente pueda hacerlo, se integre en las divisiones juveniles de Hipotecario”, anticipa Fernández, que comenta que un chico de CUBA con Síndrome de Down, Matías Viacava, juega en la categoría de menores de 15 años de esa institución. Banco Hipotecario aporta sin cargo el uso de las instalaciones; Rugby Inclusivo utiliza un quincho grande y el espacio al aire libre que lo rodea. Para sostener sus gastos, reciben cola-

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DEPORTE

boraciones de donantes y cada adulto que lleva a un chico pone 20 pesos por mes para las compras de galletitas, facturas y gaseosas. También reciben dinero gracias a que Eduardo Aparicio, papá de Tomás, ofrece chocolates a la venta y a que Stella, mamá del otro Tomás, elabora y vende mermeladas. Hay también chicas voluntarias, jugadoras de hockey del club, que colaboran con los juegos. ¿Por qué el rugby para trabajar en la inclusión de chicos con Síndrome de Down? Fernández responde que “este deporte es un medio para divertirse, para conocer gente y para educar. Tratamos de que pasen la pelota bien, de que tackleen, pero lo más importante es lo otro. Ésa es la filosofía del rugby y por eso lo usamos nosotros”. En cuanto a los cambios concretos que pueden detectarse en los pibes a partir del proyecto, Daniel asegura

que “hay muchos, nos lo cuentan los familiares y nosotros lo vemos acá también. Por ejemplo, Lautaro al principio no se integraba, pero con el tiempo se fue uniendo y ahora participa un montón”. Y Lautaro camina y corre por el quincho y los alrededores. Él va siempre al club acompañado por su hermana Jimena, que todas las mañanas lo pasa a buscar por su casa y lo lleva a Hipotecario. Ella ocupa, en cierto modo, el lugar de la mamá de ambos, Raquel, que murió de cáncer hace unos años. “A través de una amiga que conozco

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Rugby inclusivo

CÓMO CONECTARSE

Rugby Inclusivo 15-6718-1644 www.fundacionrugbysinfronteras.com.ar daniel@rugbysinfronteras.org.ar Facebook: Rugby Inclusivo-Síndrome de Down-Banco Hipotecario

desde jardín conocí Rugby Inclusivo. La experiencia del primer día fue rara, porque Lautaro no se integraba, pero con el tiempo nos fuimos adaptando”, recuerda Jimena, en la entrada del quincho, en un descanso entre actividades. En el Autódromo, los autos aceleran más y más y esos sonidos retumban en el mediodía de Villa Celina. Los juegos avanzan, y ahora los chicos practican scrums, pases con la pelota y corridas. Ahí están bien metidos Martín, Enzo, Agustín, los dos Tomás, Pato el profesor, Richard y muchos más. Stella, la mujer que hace las mermeladas de peras y de manzanas que están a la venta en el club, mira a su hijo Tomás, que participa de la jornada y dice: “Me enteré por un cartel que vi en el colegio al que va él. Pero pensé que como tenía 14 años, estaba pasado de edad. Pero más tarde, Daniel me dijo que probásemos y acá estamos”. Stella ve los cambios en Tomás, el menor de sus nueve hijos: “Está chocho de levantarse los sábados para ir al club, está muy contento con los amigos que tiene acá”. Ella agrega que también en su caso este proyecto la ayuda a vivir: “Venir acá me llena, me da fuerzas para poder vivir. Y los chicos también disfrutan, lo ves, te lo dicen, y aún cuando alguna vez no sepan decírtelo con palabras, te lo comunican con gestos”. Los chicos ya terminaron las actividades y ahora disfrutan de cosas ricas para comer. En otras partes del club, el resto de los socios nada, practica hockey o juega al tenis. Daniel cuenta: “Tenemos unos 18 chicos; si le sumás amigos y familiares que vienen, andamos por las 30 personas cada sábado. Queremos consolidar esto, para que estos chicos tengan un lugar de encuentro acá, y no que se tengan que ir sí o sí a Caballito o Palermo”. A futuro, piensan seguir convocando gente para que se sume a esta iniciativa. “Si bien en lo que es integración de las personas con Síndrome de Down se avanzó mucho, todavía falta un montón por recorrer”, concluye. Y así termina una jornada más de Rugby Inclusivo; algunos chicos regresan a sus hogares y otros se quedan para alentar a la primera división del club, mezclados con los hinchas, entre cantitos, abrazos y banderas.


DE LA INTENCIÓN A LA ACCIÓN

Pequeños Gestos

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Grandes logros Unos 80 voluntarios viajan cuatro veces al año para ayudar a la comunidad Qom a desarrollar proyectos productivos y sanitarios. La cantante Patricia Sosa encabeza la misión. TEXTO LEONARDO IGLESIAS CONTÍN

l sobre rojo que recibió en el otoño de 2008 parecía escrito en ruso y pensó que no era momento de abrirlo. Veinte días más tarde, su manager le recordó que aún conservaba la carta. Entonces, Patricia Sosa decidió leerla. A partir de ese instante, el idioma se transformaría en Qom (Toba) y la realidad narrada en castellano –una serie de fata-

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les sucesos que acontecían en el Paraje 614 de Chaco–, en Pequeños Gestos (Grandes Logros). Pero antes de que la Fundación tuviera nombre de pila y la carta tomara cuerpo, esa comunidad de 360 personas, cercada por la muerte de niños, las enfermedades y la falta de alimentos, decidió venerar al fuego. Y mientras los dioses comenzaban a estar en boca de todos, en esa cerrada noche de El Impenetrable, sucedió algo impensado. Una simple melodía que sonó a lo lejos detuvo el ritual: “…Y te amaré, y te amaré” (canción de Patricia Sosa). En la ronda advirtieron que esa música se transformaría en una señal. Y salieron a buscarla. Al día siguiente y des-

pués de revelar al autor de aquella canción decidieron iniciar el texto: “Ese día la tribu se sintió morir”. Lo cierto es que Patricia Sosa terminó de leer esa carta y llamó al teléfono que estaba al pie de página. Empezaba a entender que aquella señal tenía una sola destinataria. Del otro lado respondió la cacique Paxi Quillán. Quedaron en reunirse en Córdoba, durante su próximo recital. Luego de aquel encuentro, la cantante de La Torre prometió visitar el paraje y en junio de ese

menzaron a confiar”, explica Sandra Sosa, hermana de Patricia y coordinadora General de la Fundación. La comunidad Toba del Chaco se encuentra alojada, casi en su totalidad, en el Chaco Central y en las inmediaciones del Río Bermejito, noroeste de la provincia. Según las últimas estadísticas, en Argentina viven unos 60 mil tobas. Muchos de ellos en condiciones de extrema pobreza. “Nosotros no sabíamos con qué íbamos a encontrarnos pero nunca imaginamos lo que vimos: sarna,

año desembarcó con 3 camiones de provisiones y 35 personas.

chagas (el 66 por ciento de la población es chagásica), mujeres que abortaban sin saber qué les estaba pasando; muchos problemas digestivos, gente con hambre, sin tener qué ponerse, sin sueños, dejándose morir”, relata Sandra. La realidad golpeó la cara de varias personas. Muchas de ellas no pudieron volver más. Otras, en cambio, duplicaron su esfuerzo. En la actualidad, en la Fundación trabajan unas 80 personas, entre profesionales y una red de voluntarios, que recogen donaciones y hacen eventos, en Córdoba, Santa Fe, Tucumán, La Pampa, Entre Ríos, San Luis y las principales ciudades de la provincia de Buenos Aires. Para Leo Kronwitter, pediatra y vo-

Amor a primera vista El desafío estaba planteado y el futuro de esa comunidad pendía de un hilo. Y aunque Pequeños Gestos aún no era ni siquiera un proyecto, en junio de 2008 un grupo de amigos y conocidos, comandados por Patricia Sosa, partió desde Buenos Aires hacia el Paraje 614, pleno corazón de la comunidad toba. El tiempo les daría la razón, pero “nos llevó tiempo relacionarnos. Recién cuando ellos, en el segundo viaje, se dieron cuenta de que no era más de lo mismo, que habíamos vuelto, que habíamos cumplido con nuestra palabra, co-

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DE LA INTENCIÓN A LA ACCIÓN

Pequeños Gestos (comercializaron sus trabajos en San Juan, Santa Fe, San Luis y Córdoba), el Proyecto Cooperativas (lograron levantar casas de material y fabricar cajones flamencos) y el Proyecto Agentes Sanitarios (siete tobas adquirieron conocimientos sobre primeros auxilios en el Hospital San Juan de Dios, de Buenos Aires).

Otro rumbo Al comienzo, todo fue vertiginoso y la voluntad, más de un vez, fue un escollo. Había que organizarse. La madera estaba intacta. “Al comienzo hacíamos viajes de hasta 50 personas y los que realmente iban a hacer su trabajo encontraban dificultades”, dice Sosa. “Hoy, nuestros viajes –4 por año– están programados por proyectos. En uno van los médicos, en otro van dentistas, en otro viajan los que llevan a cabo un proyecto de construcción de cajones y damos talleres de música en las escuelas o ginecólogos y programamos charlas sobre educación se-

dación nada lo detiene. “Con esfuerzo, recursos y amor vamos a lograrlo”, dirá Scacchi, quien se alista para el próximo viaje que realizará en noviembre. Por lo pronto, la realidad en los parajes Pozo de la China, El Salado, Las Palomas, Campo del Cinco, Paso Sosa, Paraje 611 y en las escuelas EGB 590, EGB 1038; EGB 1035 y EGB 713 anexo Cotapic, parece ir, lentamente, tomando otro rumbo. “Uno, a veces tiene la idea de que estas personas deben seguir viviendo así y nadie puede sacarles su cultura, que la llevan en su idioma, en sus

común en todas las sociedades. Pero en una buena porción de los 2.500 tobas que habitan en las cercanías del Bermejito, eso no ocurría. “La falta de agua hace dos años era terrible. Una limitación para sus vidas que les impedía poder desarrollarse, cultivar la tierra, criar animales, y por sobre todo, cuidar su salud”, cuenta Stella Scacchi, de Buenos Aires, una de las bioquímicas de Pequeños Gestos. Es por eso que durante 2009 comenzaron a desarrollar el Proyecto Agua que logró suministrar agua potable, a través de bombas y molinos, a los parajes Paso Sosa, La Paloma y Pozo de la China, La Pelolé Paraje 611 y Paraje 614. A esta iniciativa se le sumó más tarde el Proyecto Artesanías

xual (a pedido de las mujeres)”. A las dificultades de logística se le fueron anexando la coyuntura política y los punteros chaqueños que, en ocasiones, impidieron el ingreso de mercadería. “En el último viaje se tuvieron que volver porque hubo problemas en el pueblo. Les dijeron que se fueran. Yo creo que las autoridades sienten que nosotros le estamos dando un lugar a la gente que ellos no quieren que tengan”, explica Kronwitter, que va por su quinto viaje. Pero al colectivo solidario de la Fun-

rezos, sus bailes, sus costumbres, su manera de pensar y criar a sus hijos, sus creencias religiosas. Pero al mismo tiempo, necesitan un trabajo para poder vivir, y no está mal que nos enseñemos mutuamente”, concluye Sosa. Un aprendizaje que viene profundizándose desde hace más de cuatro años. Cuando un sobre rojo cayó en las manos de Patricia Sosa. Acaso como un indicio. Un llamado oportuno para saber que había un mundo cercado por la torpeza natural de la selva y la desidia política. Y que ese mundo necesitaba ser escuchado. Necesitaba, en definitiva, de un pequeño gesto que los fuera haciendo cada vez más grandes.

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luntario de la Fundación, nacido en Cruz del Eje, Córdoba, lo imaginado estaba frente a sus ojos: chicos descalzos, chicos durmiendo a la intemperie, chicos tomando agua de los charcos. “En mi primer viaje el trabajo fue solucionar lo que se nos iba presentando. En el siguiente, me interesó hacer una evaluación nutricional para saber cómo estaban en ese aspecto. Y no encontramos un grado de desnutrición extremo. Lo que sucede es que no comen correctamente.” Las prioridades básicas para una vida digna deberían ser un denominador

CÓMO CONECTARSE

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INTERNACIONAL

En defensa de la selva

La ciber tribu El pueblo surui y Google Earth se unieron para salvar de la deforestación a la selva de Amazonia. Los indios aprendieron a usar las herramientas tecnológicas y a través de la web se accede a un mapa con su historia y su cultura. TERCER SECTOR EN BRASIL TEXTO GERMÁN ALEMANNI

ejos de los arcos y de las flechas, uno de los pueblos originarios de la Amazonia brasileña ahora apela a laptops, celulares y localizadores GPS para procurar sustento que, en este siglo que despunta, es el mismo que el de las centurias anteriores: defender su tierra, o sea, su vida, de la deforestación salvaje. Quienes debieron mudar sus hábitos son los suruis, una pequeña comunidad de 1.300 indios. Los mismos que adquirieron notoriedad por haber invocado a corporaciones como Google para proveerse de herra-

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mientas y conocimientos informáticos para dar a conocer al mundo su historia, su cultura y sus desafíos. También para alertar a las autoridades sobre la presencia de madereras ilegales, el principal enemigo que tala árboles a mansalva y pone en jaque su territorio y su futuro. Aquellos equipamientos, cada vez más comunes en las urbes, adquieren funciones distintas en la selva. Casi siempre, vitales. En los últimos años, los suruis fueron entrenados para capturar imágenes, hacer rastreos satelitales –con ayuda de tecnología GPS– y enviar alertas vía web a la Policía Federal brasileña y a la Fundación Nacional del Indio (Funai), uno de los organismos oficiales cuya

En los últimos años, los suruis fueron entrenados para capturar imágenes, hacer rastreos satelitales –con ayuda de tecnología GPS– y enviar alertas vía web a la Policía Federal brasileña y a la Fundación Nacional del Indio.

misión es velar por los derechos de los más de 800 mil habitantes originarios que apenas quedan en todo Brasil. Es la madera, se dijo, uno de los activos que más despiertan la avidez de numerosas compañías que incursionan en el área. A sangre y fuego si es preciso. No se trata –como la costumbre cuando no el prejuicio podría determinar– de otra iniciativa pensada por profesionales y funcionarios blancos en socorro de los suruis. Muy por el contrario. La idea de resignificar la utilidad de herramientas de última generación nació del líder comunitario Almir Surui. En 2007, durante un viaje a Estados Unidos, Almir decidió golpear –literalmente– la puerta de una de las mayores y más emblemáticas empresas informáticas, Google, para ver de qué modo sus populares servicios multiplataforma podrían adquirir utilidad en lo más profundo de la Amazonia. “Estábamos pasando frente a la sede de Google y tuve mucha curiosidad sobre su funcionamiento. Entonces, nos apersonamos y les comuniqué mi deseo de que (la corporación estadounidense) hiciese un aporte tecnológico a la lucha de nuestro pueblo”, contó Almir Surui a Jornal da Globo, el noticiero del canal de televisión del multimedios OGlobo. Pero, más allá del interés del líder surui, ¿qué llevó a Google a aceptar tal desafío? ¿Cómo conjugar la ayuda solicitada por una minúscula población sudamericana, analfabeta informática para más datos, con el corebusiness de un gigante mundial? También al Jornal da Globo, la gerenta de Google Earth, Rebecca Moore, reveló que al preguntar cómo podrían trabajar de modo sinér-


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las únicas actividades de los indios. Además, se ocupan de biomonitorear las especies vegetales y animales que conviven con ellos en la selva. El resultado de todo aquello fue el trazado y puesta online de un mapa cultural de la reserva surui, que puede ser accedido a través de Google Earth. Fue ideado a partir de requerimientos puntuales de los indios. Ca-

“En lo personal, es el proyecto más importante que hice para Google. Hay una palabra que aprendí del portugués: socioambiental. No tenemos ese vocablo en inglés, pero deberíamos incorporarlo”, señaló la gerenta de Google Earth.

gico la compañía y los indios, Almir le respondió: “Los suruis no sabemos de tecnología, pero Google no conoce la selva”. Ella supo, en ese momento, que el emprendimiento sería una experiencia enriquecedora y, también, exitosa. “En lo personal, es el proyecto más importante que hice para Google. Hay una palabra que aprendí del portugués: socioambiental. No tenemos ese vocablo en inglés, pero deberíamos incorporarlo. Los suruis son un pueblo pequeño con una gran experiencia”, señaló Moore. Como resultado de la visita de Amir a California, donde está la sede central de Google, el equipo de Google Earth Solidario empezó a entrenar a la población surui sobre cómo hacer búsquedas en internet, postear videos en YouTube y usar las diversas herramientas de Google Earth. De acuerdo a la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid, según su sigla en inglés), que brindó asistencia en esta iniciativa, “para mapear su territorio en la selva, los miembros de la tribu utilizaron cargadores solares, celulares basados en Androide (sistema operativo de Google para smartphones) y un kit de desarrollo de aplicaciones (código abierto) que procesa formularios de búsqueda por medio de un celular con el objeto de recolectar y administrar datos, tales como textos, localizaciones GPS, fotos en alta resolución, videos y audios”. El resultado de este tipo de experiencias, no sólo con el pueblo surui, puede verse en https://sites.google.com/a/earthoutreach.org/earthoutreach-amazon/home Cargados de enseres, los seculares y también los que incorporaron recientemente, los suruis resolvieron dividirse en grupos expedicionarios que se alternan el rastrillaje de su reserva –ellos lo llaman “nación”– durante misiones que suelen durar cinco días. Pero registrar y denunciar onthefly a las autoridades eventuales invasiones de latifundistas y madereras no son

CÓMO CONECTARSE

Pueblo Surui http://www.paiter.org/ Blog de presentación del mapa cultural surui http://googlebrasilblog.blogspot.com.br/20 12/06/o-mapa-cultural-dos-surui.html Google Earth Solidario http://earth.google.com/intl/es/outreach/ index.html

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da ícono tiene un relato histórico sobre ellos. “Hay cuentos, comida típica, música y relatos de nuestros ancestros, algunos de los cuales datan de antes de que tomaran contacto con los blancos”, dijo WalelasoepilemãnSurui, uno de los jóvenes capacitados en el uso de herramientas informáticas. “Los mapeadores crearon puntos de interés (en el mapa) que reflejan la íntima interdependencia surui con la selva, una tradición de su cultura. Así, en vez de hoteles y estaciones de servicio, es posible encontrar la localización de guacamayos (especie de papagayos), tucanes y los tres tipos de árboles necesarios para fabricar arcos y flechas”, consignó Google en un blog especial que abrió para el lanzamiento del mapa durante Río+20, la cumbre internacional sobre cambio climático que se realizó en junio pasado en Río de Janeiro. “Usted descubrirá dónde encontrar árboles de açaí, que dan frutos deliciosos; paja para las malocas (casas comunitarias ancestrales propias de los indígenas de la Amazonia) y dónde hallar jaguares. Este animal tiene un significado especial para el pueblo surui: forma parte del mito de creación de la tribu. También están indicados los lugares y los relatos de batallas históricas contra otras tribus y contra los conquistadores blancos, que comenzaron a llegar tras el ‘primer contacto’, en 1969”, promociona el blog. “Sin la selva, toda nuestra cultura desaparecería. Y sin nuestra cultura, la selva habría desaparecido hace mucho tiempo”, viene alertando Almir Surui. “Nuestra esperanza es que todos, suruis y no suruis, nos podamos unir virtual y personalmente para encontrar e implementar soluciones conjuntas” para proteger al planeta. Cámaras, teléfonos inteligentes, computadoras y toda la parafernalia web pretenden tener más puntería para sortear esta difícil encrucijada.

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VOLUNTARIADO

Ayudar en vacaciones

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Un viaje diferente Los meses de verano son una oportunidad para realizar acciones solidarias. Varias OSC necesitan colaboración. Y cada vez más personas apuestan por esta alternativa veraniega. TEXTO ALEJANDRO CANEPA

lega el verano y pareciera que la única alternativa posible es salir de vacaciones. Sin embargo, hay quienes aprovechan la temporada estival para ejercitar la ayuda a los demás. En tanto, muchas OSC demandan voluntarios en los meses que se avecinan, porque las necesidades no se van a la playa o a las montañas. Tercer Sector relevó algunas de las organizaciones que buscan a personas interesadas en llevar a la práctica la solidaridad. Voluntarios Sin Fronteras (VSF) es

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nada a los voluntarios extranjeros ni nacionales. Es un contrasentido cobrar por hacer voluntariado”, e informa que los candidatos llegan por el boca a boca o a través de la web de la entidad (www.vsf.org.ar). Para este verano, tienen previsto generar un espacio de recreación en la Villa 31 de Retiro, como una especie de “colonia de vacaciones”. Allí los pibes que participen los sábados por la mañana tendrán la posibilidad de jugar con juegos didácticos y de ingenio, hacer talleres de manualidades, participar de visitas al zoológico o a la Reserva Ecológica de Costanera

Asociación Sembrando Caminos, de Don Torcuato. En esa zona, funciona una huerta didáctica.

una de ellas. Como su nombre lo indica, recibe gente de distintos países, dispuesta a realizar trabajos sociales en diferentes áreas. De la gente que participa voluntariamente en esas tareas, un 60 por ciento es extranjero y un 40 por ciento de Argentina. Gustavo Curcio, director ejecutivo de la organización, aclara que por establecer la conexión entre quienes demandan y aquellos que ofrecen su aporte, “VSF no cobra

Sur o actuar en obras de teatro. Las personas que se sumen intervendrán en el armado de esas actividades. “El voluntario interactúa, juega y planifica los juegos, en base a una organización previa por parte de todo el equipo de voluntarios y del coordinador, en interacción con la Comisión Directiva y la Dirección de VSF”, explica Curcio. La entidad también organiza viajes para hacer voluntariado en las ciu-

dades neuquinas de Cholila y Junín de los Andes. Y por fuera de las vacaciones tiene más de diez programas en marcha, tales como una juegoteca en el Bajo Flores, una iniciativa autoconstrucción de viviendas en San Miguel, pasando por talleres de informática en Villa Soldati y acciones de prevención del VIH en distintos puntos de la ciudad. Cuando alguien se contacta con VSF y se muestra interesado en participar de una huerta comunitaria, lo conectan con la Asociación Sembrando Caminos, de Don Torcuato. En esa zona, en un terreno de 10 metros por 10 metros, funciona una huerta didáctica, con lechugas, tomates, repollos, menta, frutillas, limoneros, malvones y rosas. Gustavo Franco, que encabeza la Asociación, cuenta: “Buscamos voluntarios para la huerta comunitaria, para los sábados a la mañana; básicamente preparamos el desayuno a los chicos que vienen, hacemos trabajos en huerta, actividades didácticas y talleres de capacitación de cerámica o sobre cómo hacer un horno de barro. Buscamos gente con ganas de hacer y disfrutar, no hay ningún otro requisito, no hay que pagar nada”. Tuvieron un caso de una chica alemana que fue voluntaria, volvió a su país y ahora regresa a la Argentina. “Viene con ganas de quedarse y también de volver con nosotros”, señala Franco. Sembrando caminos, aparte de cultivar lechugas, tomates y otras especies, participa en el merendero Rincón de Carlín, al que también pueden sumarse los voluntarios. “Las actividades allí son todos días, con 70 chicos a los que se les da desayuno, almuerzo, cena, apoyo escolar y juegos. Nació siendo merendero, pero ya es un comedor y espacio cultural”, explica

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Algunos jóvenes participan en VSF. Otros viajan a Junín de los Andes a colaborar con la escuela agrotécnica.

Franco, y dice que no hay un mínimo de horas que se le pide a los voluntarios. “Cada uno viene cuando quiere. Aprendimos que cuando la gente da lo que tiene ganas de dar, es lo que mejor resulta”, aporta. La entidad también realiza Gratiferías, donde las personas van y dejan algún objeto en buen estado para que se lo lleve otro, sin nada económico o material a cambio. En la otra punta del Conurbano, en la zona sur, más precisamente en Tristán Suárez y en el partido de Almirante Brown, funciona la Fundación Prasam. Soledad Sánchez, trabajadora social de la organización, cuenta que buscan voluntarios para “acompañar el trabajo con grupos de chicos entre 6 y 14 años, en actividades recreativas, deportivas y culturales. Son chicos de los dos sexos, en situación de riesgo social”. Prasam tiene comedor, merendero, apoyo escolar todo el año, espacios de reflexión grupal y actividades deportivas. También brindan cursos de costura, capacitación en PC y de realización de microemprendimientos. “Nuestros voluntarios hacen cosas como cocinar,

preparar los alimentos, servir a los chicos. Nosotros no exigimos un mínimo de horas a cumplir”, agrega Sánchez, quien añade que hay unas 20 personas haciendo voluntariado en la entidad. Desde otros países llegan a Prasam. “En febrero recibiremos un sueco, voluntario por 6 meses. Él nos contactó a nosotros”, cuenta Sánchez, y explica que usan como canales de comunicación para los interesados “la página www.fundacionprasam.org.ar y el Facebook FundacionPrasam”. A pocos minutos del centro porteño, la Fundación Hospital Garrahan también necesita voluntarios todo el año, sin distinguir entre verano y las otras estaciones. Actualmente, hay 20 personas que desempeñan tareas de este tipo, que cumplen franjas horarias de 9 a 13 o de 15 a 19, dos veces por semana, previa capacitación ofrecida por la entidad. Graciela Juárez, coordinadora de Voluntariado de la Fundación, explica lo que buscan: “Mujeres de 21 a 60 años. También buscamos gente que pueda dictar talleres, para mamás o chicos, y vemos la posibilidad de llevarlo a cabo, de

16 a 18. Y buscamos voluntarios varones para tareas de fuerza como por ejemplo, mudar depósitos”. El lugar físico del voluntariado es la Casa Garrahan, que tiene 43 habitaciones individuales, tanto para chicos en tratamiento ambulatorio que se realiza en los hospitales pediátricos Garrahan, Elizalde y Gutiérrez como para sus madres. En ese espacio, no se le cobra nada por el alojamiento, ni la comida. Juárez explica que “La Casa Garrahan no cierra nunca. Y nos regulamos entre nosotros para que no pase que un día tengamos 20 voluntarios y al siguiente ninguno”. Las tareas que pueden cumplir quienes donan su tiempo son, según la coordinadora, “ayudar en todo lo que es el movimiento de la casa, atender el roperito, estar en el lavadero, entregar pañales y revisar y clasificar las donaciones”. Ella aclara este punto: “Somos privilegiados por la cantidad de donaciones que recibimos, pero todo hay que revisarlo, porque algunas personas piensan que algo para tirar o para traer acá es lo mismo, y así llegan autitos sin ruedas, muñecas sin brazos y esas cosas”. Estas y otras organizaciones siguen con sus actividades durante la temporada veraniega porque las urgencias sociales, como el calor y la humedad, no se toman vacaciones.

CÓMO CONECTARSE

Casa Garrahan 4308-5229 VSF 4600-3850 info@voluntariossf.org.ar Sembrando caminos (011) 154-147-1030 gusxfranco@yahoo.com.ar

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La fundación Prasam recibe voluntarios para colaborar con la atención de los niños.

Fundación Prasam 4214-6545 info@fundacionprasam.org.ar


Fotorreportaje

Despertar conciencias Estas im谩genes integran la serie de obras ganadoras de un certamen del que participaron j贸venes fot贸grafos profesionales y amateurs de todo el pa铆s.

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Fotorreportaje

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a consigna fue Recuperar lo perdido y estuvo dirigida a jóvenes fotógrafos profesionales y amateurs de todo el país, como parte de un concurso organizado por la firma Allianz. La iniciativa, cuyo objetivo fue “despertar la conciencia sobre el cuidado del medio ambiente y fomentar una forma más responsable de vivir y habitar este planeta” incluyó el compromiso de la empresa de rescatar 1 metro cuadrado de selva misionera, a través de la Fundación Banco de Bosques, por cada fotografía recibida. En total se presentaron más de 400 obras, entre las que el jurado, integrado por Clorindo Testa y Eduardo

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Stupía, seleccionó a las 30 que fueron exhibidas en una muestra realizada durante el mes de octubre. Frescura irreemplazable, de Claudia Roxana Ríos, fue el trabajo que obtuvo el primer premio; mientras que En el camino, de Natalia Rosalez, y la fotografía “sin título” de Rodrigo Alcon Quintanilla, lograron el segundo y tercer lugar, respectivamente. El concurso otorgó, ade-

más, una mención especial para las mejores obras del cuarto al décimo puesto. También fueron distinguidas las obras de Mercedes Frías, Claudio Abella, Marino Maurizi, Ana Benzaquen, Alejandro González, Ignacio Ravazzoli y Paula Fernández. Recuperar lo perdido fue también posible gracias al aporte de la Cooperativa de Trabajo Eloisa Cartonera, reconocida a nivel latinoamericano por su labor de inclusión social y reciclado de materiales. La selección completa de las 30 fotografías ganadoras del certamen puede verse en la página web www.miradadelosjovenes.com.ar

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ME CAMBIÓ LA VIDA

Rosa Ortega

Refugio de mujer De pequeña sufrió cada golpe que su papá le pegó a su mamá. De grande, abrió un espacio para contener a las víctimas de la violencia. Hoy es la presidenta del Barrio Fátima, donde vive abrazada por vecinos y con sus siete hijos. TEXTO MARIANA FERNÁNDEZ CAMACHO

lgunos autores consideran al par conceptual público-privado como la gran dicotomía del pensamiento político contemporáneo. Pero los años de debates teóricos parecen resolverse cuando Rosa Ortega relata su vida. Porque su historia sólo puede ser contada en relación al barrio y al trabajo permanente en la comunidad. Porque lo público es inherente a su vida privada. Mamá de siete hijos y nacida en Paraguay, en marzo de 2011 Rosa Ortega fue elegida por el 80 por ciento de sus vecinos como presidenta del Barrio Fátima (Villa 3) en Soldati, junto a Rosemary Torres, de la asociación barrial La Chispa, y la hermana María Bassa, de Construyendo Sueños. Semejante voto de confianza coronó más de 15 años de compromiso con el barrio y sobre todo con los derechos de las mujeres, que defendió literalmente a las patadas. “Cada vez que los maridos salían a trabajar, con un grupo de compañeras íbamos a buscar a las mujeres, a hacer reuniones casa por casa. Si había un marido golpeador, lo esperábamos a que llegara del trabajo: ‘¿Así que a vos te gusta pegarle a tu mujer?’ Íbamos con las escobas, mirando mal y lo agarrábamos entre todas. Éramos chicas… después fuimos aprendiendo otras formas de trabajar.” Con el tiempo las apretadas en masa se espaciaron y nació Refugio, un espacio que recibe a las mujeres que escapan con sus hijos de los golpes de

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sus novios o maridos, parejas que trabajan por una reconciliación y hasta hombres que buscan asesoramiento. “Al estar con el grupo de mujeres los maridos saben que están protegidas, que no las pueden tocar más porque ya no están solas. Por eso le pusimos Refugio: me refugio en vos cuando necesito ayuda, o quiero contarte mis problemas para encontrar una solución, para saber por dónde seguir. Así fuimos ganándo-

nos el respeto de las mujeres y de cada uno de nuestros vecinos.” Sin saberlo, Rosa enarboló uno de los gritos del feminismo al politizar su esfera privada y transformar la pública: “Cuando era chica sufrí con mi papá. A mí no me pegaba, pero era muy

celoso y a mi mamá sí le pegaba. Por eso no puedo ver que un hombre golpee a una mujer, se me abre la sangre. Y creo que un poco de ahí nació el Refugio, que es chiquitito pero de corazón grande”. Hoy en día, en el Refugio también funciona una escuela primaria para adultos, se dictan clases de guitarra, de danza y talleres para chicos con discapacidad de la Villa 3. Además, desde que Rosa saltó a la “política” se crearon cooperativas que se ocupan de la limpieza y electricidad del barrio, al mismo tiempo que dan trabajo a los vecinos. Tampoco puede dejar de mencionarse el revuelo que se arma los sábados con la feria, que permite a la comunidad comprar buenos productos a precios accesibles y emplear a 12 jóvenes en la limpieza y seguridad durante toda la jornada. Aparte, con lo que pagan los vendedores por los puestos se hace frente a situaciones difíciles como entierros, tratamientos médicos y remedios o, en el mejor de los casos, se construyen lomas de burro y se compran lámparas para el alumbrado público. Así, todo siempre vuelve a los vecinos. “Sin la gente no puedo respirar, sinceramente. Estoy en casa un domingo y si ningún vecino me viene a buscar, me siento rara. Me ahogo adentro de la casa. Me pica todo. A veces estoy tomando mate con mi marido, pero pensando en algo que pasa en la Manzana 7 y me voy sin avisar. O a veces olvido o apago el celular a propósito porque necesito hablar tranquila con mis vecinos. Esa soy yo y no voy a cambiar nunca”.


Revista Tercer Sector N°89  

Edición fin de año 2012 N°89 de la Revista Tercer Sector

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