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Enero 2019

canarias

Siempre queda trabajo por hacer. Y siempre podemos hacer más. Trabajar más para continuar avanzando por el buen camino. Hace unas pocas semanas, cerramos un año con unos resultados razonablemente positivos. Haciendo balance, 2018 fue un curso con resultados tangibles por la mayor parte de la sociedad. Por fin, los indicadores macroeconómicos reflejaron que, al menos en cifras, dejamos atrás la reciente etapa de recesión, ya que el sistema financiero comenzó a parecerse a lo que era en 2008, el año que comenzó la gran crisis internacional. Pero queda trabajo por hacer. Porque ninguna administración pública, y por extensión ninguna sociedad, puede darse por satisfecha mientras haya uno solo de sus miembros en situación de vulnerabilidad o en riesgo de padecer exclusión social. Porque si hay personas, vecinos, amigos, conocidos, que tengan complicado llegar a final de mes, lograr sacar adelante su pequeña o mediana empresa o garantizar una mínima calidad de vida a sus familias, mientras falte algo de eso, ninguna administración puede o debe bajar la guardia. Tampoco estaremos satisfechos si no se dan las garantías necesarias para que todos tengan acceso a las mismas oportunidades en unos servicios básicos y esenciales como la educación y la sanidad. E incluso en las oportunidades para disfrutar de su tiempo de ocio, de sus ganadas vacaciones. Por esto, por todo esto, pese a las grandes cifras que citaba antes, no podemos caer en el triunfalismo ni en la autocomplacencia. Ni mucho menos en la inacción política y administrativa. Aunque nadie pueda negar que la situación económica de Canarias es bastante mejor que hace pocos años, y que hemos avanzado en todos los campos. Son los frutos de un trabajo, pero insisto, todavía nos queda mucho por hacer. En este ámbito quiero destacar la gestión desarrollada por el Gobierno de Canarias en los últimos tres años. En 2018 trabajamos en dos sentidos. Uno, inmediato: dar respuesta a las necesidades más imperiosas de una sociedad exhausta tras afrontar los sacrificios de demasiados años de dificultades. Y luego, centrar el esfuerzo en la construcción de unas bases sólidas que sostengan nuestro desarrollo a medio y largo plazo. Un armazón nuevo para una sociedad más fuerte, más justa y preparada para afrontar los tiempos que vienen. Y en este camino de dos direcciones no estamos solos. Porque en el ejercicio de la política siempre hemos creído que el trabajo público ha de sostenerse en el diálogo y el consenso, en la responsabilidad compartida y el esfuerzo conjunto hacia unos objetivos comunes que nos

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“Por el camino adecuado” atañen a todos y a todas. En esencia, aunar fuerzas para afrontar el reto común de hacer cosas diferentes para obtener unas respuestas distintas. Y este trabajo siempre es mejor hacerlo con la mayor implicación y la participación posibles, tanto desde el punto de vista político, económico, empresarial, sindical y social. Esa es nuestra forma de hacer, de entender las cosas, y durante el pasado año alcanzamos logros muy importantes para Canarias desde la suma del trabajo conjunto de los múltiples actores sociales protagonistas de nuestra tierra. Logros tangibles, algunos anclados en leyes europeas y estatales de largo recorrido, que se están traduciendo ya en una mejora de nuestro sistema económico y social para poder afrontar el futuro con mucha mayor confianza. Quiero poner el foco en algunos ámbitos básicos, ya sea por su importancia estratégica en el presente o, sobre todo, por su calado en el diseño del futuro de nuestras ocho islas. Cuestiones básicas como, por ejemplo, la recuperación del diálogo con el Estado, lo que nos ha permitido desbloquear asuntos de vital importancia para Canarias como la recuperación del IGTE, el fortalecimiento de los convenios de infraestructuras o la activación del nuevo Estatuto de Autonomía. Y, por supuesto, el REF. Nuestro fundamental fuero económico canario, que desde ya queda fuera del sistema de financiación de las comunidades autónomas del Estado español. Es un logro histórico. Porque Canarias llevaba décadas reclamando algo tan básico como un reconocimiento estatal de su naturaleza singular como archipiélago y, además, un archipiélago que vive alejado de su continente de referencia. En esencia, un territorio singular dotado de unas singularidades que, con el nuevo REF, nos sitúa en igualdad de condiciones respecto al resto de comunidades autónomas del Estado. Y lo logramos, no sin esfuerzo y capacidad de diálogo, para no ser más ni ser menos. Sino para sentar las bases de una convivencia en plena igualdad en una sociedad que se levanta cada mañana a más de dos mil kilómetros de Europa. Otro eslabón importante en la cadena de cambios que el Gobierno de Canarias está impulsando es nuestra apuesta firme y determinada por dotar a las Islas de un modelo energético menos contaminante, más sostenible y menos dependiente de la energía del petróleo. Las energías renovables, a pesar de que llevaban diez años paradas, son ya no

solo el futuro, también son el presente. Y somos conscientes de que las condiciones climáticas privilegiadas que tenemos en Canarias nos van a convertir en una referencia internacional en materia de energías limpias. Por eso, en 2017 el 100% de la potencia renovable instalada en toda España se hizo en Canarias, y se han cumplido las condiciones para que las islas puedan contar con 91 parques eólicos en las Islas. También el sector turístico ha protagonizado un impulso, el gran motor de nuestra economía, hace doce meses cerrábamos un año con un récord de cerca de 16 millones de visitantes. Turistas nacionales y extranjeros que empiezan a apreciar, como ya lo hace la población residente del Archipiélago, la calidad de los productos locales que ahora encuentran en los propios hoteles en los que se alojan. Una cosecha común con marca Canarias que es fruto de un impulso decidido a nuestro sector primario, a nuestra agricultura y ganadería, con una alianza entre sectores productivos que nos favorece a todos y que ayuda a diversificar la economía. Una sector turístico, que como este Gobierno de Canarias, mira desde el minuto uno al Brexit, no solo por su posible repercusión en el sector sino en otros. Un seguimiento y un trabajo que ha liderado Canarias aquí, con los sectores implicados y en Europa, para garantizar que los lazos que históricamente ha mantenido Canarias y el Reino Unido se mantengan intactos. La sociedad del conocimiento, la internacionalización y la promoción del sector audiovisual son otros pilares fundamentales. El presente nos exige poner en marcha los mecanismos imprescindibles para que Canarias se convierta en un hub de negocios en espacios como África, Europa o Sudamérica. Porque las Islas ya son un territorio atractivo para las empresas que quieren expandirse en esta zona del Atlántico. Y contamos no solo con una ubicación geográfica estratégica, sino con las infraestructuras necesarias, el talento y los recursos humanos, la seguridad jurídica y herramientas como la fiscalidad más baja de Europa. Alicientes indiscutibles para favorecer la inversión y potenciar un desarrollo innovador y más competitivo. También quiero subrayar nuestro trabajo para las generaciones que están por incorporarse al mercado del trabajo. Sin duda, ellos y ellas son nuestro mejor capital, nuestros mejores recursos para afrontar los retos de hoy y también los retos de mañana. Cuidamos, por eso, la educación que reciben nuestros jóvenes, con especial atención al multi-

lingüismo y a una formación profesional efectiva que, de veras, proyecte a nuestra juventud hacia mejores puestos de trabajo a través de una mejor formación, más moderna y efectiva, para lograr mejores oportunidades. En este camino hemos conectado el sistema educativo público con el mercado laboral y empresarial reforzando al profesorado y modernizando herramientas educativas. Ejes básicos para robustecer aún más lo único que, en definitiva, nos hace más ciudadanos libres e iguales: la educación. En Canarias, las administraciones públicas, con apoyo y consenso de agentes económicos, sociales y culturales, trabajamos para que el progreso sea real y efectivo. Y nuestro compromiso para mejorar la educación, la sanidad o el empleo es firme e irrenunciable. Partimos el año 2018 con una cosecha razonablemente satisfactoria lograda en a base de mucho trabajo y capacidad de diálogo con todos. Y con ejemplos tangibles: firmamos un Compromiso con la Sanidad Pública con la implicación de más de 30 organizaciones sociales. Un pacto dotado de una ficha financiera definida y con un catálogo de acciones que ya están en marcha y comienzan a ser visibles a la población. Y ahora hemos trasladado al Parlamento una Ley de Servicios Sociales para llegar aún más lejos en este ámbito. En definitiva, como sociedad en Canarias podemos estar satisfechos de contar con un buen bagaje de logros basados en el diálogo. Con unos resultados que nos dibujan el camino adecuado para afrontar medidas renovadas a corto y a largo plazo. Pero sobre todo hemos reforzado los cimientos de esta casa común en la que ya vivimos más de dos millones de personas. Una casa sólida donde vivir con más justicia e igualdad. Y no vamos a regatear ningún esfuerzo para ampliar todavía más estos frutos.

FERNANDO CLAVIJO BATLLE

PRESIDENTE DEL GOBIERNO DE CANARIAS

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Tenerife Sur AHORA - Enero 2019  

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