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6ª CARTA

ELIMINEMOS LA VIOLENCIA DE NUESTRAS VIDAS

Si te hace llorar ¡No te quiere!

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Carta de Derechos Fundamentales de la UE (2010/C 83/02)

-La dignidad humana es inviolable. Será respetada y protegida. -Toda persona tiene derecho a su integridad física y psíquica. -Toda persona tiene derecho a la libertad y a la seguridad. -La igualdad entre mujeres y hombres deberá garantizarse en todos los ámbitos. -Se prohíbe toda discriminación y en particular la ejercida por razón de sexo. -Toda persona tiene derecho al respeto de su vida privada y familiar. -Toda persona tiene derecho a la protección de los datos de carácter personal que le conciernen.


Carta Querida amiga: He aquí algunas claves para desmontar la construcción cultural del romanticismo patriarcal en las relaciones, el cual lleva a relaciones de dominación-sumisión, que genera gran sufrimiento. Tenemos que aprender a relacionarnos desde la igualdad y el respeto, independientemente del sexo. Las mujeres tenemos que poner toda nuestra energía y todos nuestros recursos en desarrollar nuestra propia identidad, en tener un proyecto de vida propio y en ser lo que decidamos ser. El pretender imitar al “mito de la princesa rosa”, además de irreal es perjudicial para las mujeres ya que nos limita, nos cosifica y nos hace dependientes. Las mujeres que responden al ideal romántico tradicional: jóvenes, buenas, guapas, sanas, dulces, obedientes, conformistas, pasivas…, ¡no existen!, como no existe, “el príncipe azul”. Es mucho más gratificante, además de real, aceptar a las personas como son.


Carta Querido amigo: Tampoco de los hombres se espera que salven el mundo, que sean héroes, fuertes, violentos, agresivos o dominantes para que sean amados. No hace falta que sean ganadores y vencedores en todas las áreas. No tienen por qué sentirse culpables si no dan la talla o no cumplen con las expectativas sobre su virilidad. Basta con que sean buenas personas y capaces de construir una relación con su pareja desde la igualdad y el respeto. El amor nos ayuda a que la vida sea más agradable y no sólo un medio para asegurar el cuidado y el placer (olvídate de la esposa-criada que atiende tus necesidades). Definitivamente, las “princesas” no existen porque las mujeres no aman incondicionalmente. Si no estableces relaciones de igualdad, de respeto y de confianza, te dejan. - No está siempre disponible para ti, ni es tuya, ni su amor es para siempre. Es una mujer libre que está contigo porque ella quiere. - No mitifiques, no existen mujeres buenas ni mujeres malas, no son “santas” o “putas”, ellas son personas complejas como tú, con sus virtudes y sus defectos, sus errores y sus aciertos. Las mujeres libres y autónomas no son peligrosas. - No hace falta dominarlas, anular su individualidad para poder amarlas.


No es amor La creencia de que el amor lo puede todo, el hecho de estar dispuesta a darlo todo, a aguantar todo, a dejarlo todo por amor, sólo son construcciones culturales. Los celos no forman parte del amor, tampoco el amor admite la dominación y el sometimiento. El amor romántico se sustenta en tópicos de la cultura. El amor no supone rendirse, no es un virus que te roba la voluntad y la individualidad, ni te hace prisionera o dueña de nadie. El amor no te roba la autonomía, no es el fin de tu libertad. Eres libre para relacionarte con las mujeres o con los hombres a los que amas. Amar, sin las antiguas estructuras de dominación y sumisión, te liberará de la necesidad de querer demostrar que eres superior, de la necesidad de dominar y de controlar, o de luchar por el poder.

NI TAMPOCO EXISTE IGUALDAD Y RESPETO... cuando controlamos los horarios, espacios de ocio, mensajes y llamadas del móvil, y las amistades que frecuenta tu pareja en las redes sociales. Tampoco es una demostración de amor cuando controlas la ropa, el maquillaje y/o el peinado de tu pareja, o cuando impides que visite a sus amistades/familiares, o cuando impides que tu pareja estudie o trabaje, o cuando le dejas claro lo que tú crees que “puede/no puede” hacer tu pareja.

Y NO ES AMOR...

lo que demuestras cuando insultas o desprecias a tu pareja, cuando la empujas y/o la golpeas porque te has enfadado, cuando la obligas a tener relaciones sexuales y, por supuesto que no es amor, cuando amenazas con “me suicidaré si me dejas” o difundes imágenes privadas en las redes sociales porque no admites que tu pareja ha decido dejarte.


¿Qué debemos cambiar? Es necesario cambiar el imaginario de “hombre agresivo, dominante y protector” y también, el imaginario de “mujer pasiva, sumisa y sometida”, porque las relaciones sanas se basan en el principio de igualdad, libertad, respeto y apoyo. Los celos, la posesión y/o la exclusividad se basan en tópicos que distorsionan lo que es amar. ¡No tienen nada que ver con el amor real! Las relaciones de amor sanas NO se basan en tópicos como: “si tú me dices ven, lo dejo todo…”, “me muero por ti” o “sin ti no soy nada”, sino que se basan en sentimientos como: “estoy bien contigo, pero sin ti también” o “contigo me siento segura y feliz, pero sin ti también”.


SI QUIERES MEJORAR TUS RELACIONES, TRANSFORMA TU VIDA: - Sé tú protagonista de tu cambio, sin depositar en nadie más esa responsabilidad. - Esperar es inútil, las horas y los meses pasan volando. No podemos pararnos a esperar a nadie. Esperar es un acto pasivo que deja en manos de otras personas nuestra propia felicidad. Uno de los tesoros más importantes es disfrutar del presente. - No tienes por qué entregarte en cuerpo y alma, si la otra persona no se entrega. - No tienes por qué aguantar todo lo que te echan encima “por amor”. Amar no es sufrir, es disfrutar. Hay muchas fuentes de afecto, de placer y felicidad. - El amor de pareja no puede ser tu único objetivo, estás rodeada de buenas personas que te quieren. El romanticismo es una experiencia hermosa, pero también hay mucho que aprender, que vivir y experimentar.


- El amor es importante, pero nos tiene que permitir crecer y evolucionar, no tiene por qué limitarse a una única persona. - Trabaja tu autonomía económica y tu independencia personal para construir relaciones desde la libertad y la igualdad. - Practica la autocrítica amorosa para conocerte mejor y trabajarte aquello que pueda hacerte mejorar. - Libérate de tus miedos y no te sientas culpable si te enamoras o te desenamoras. Las mujeres no nacemos con un don para amar eterna e  incondicionalmente, tenemos la libertad para juntarnos o separarnos de nuestras parejas cuando así lo consideramos. - Di no a la soledad, no descuides tus redes sociales y afectivas porque son un tesoro valioso. Disfruta de tu papel protagonista en la historia de tu vida, tú eres la guionista, la narradora, la directora y la actriz principal. Tú elijes a las personas con las que quieres compartir, tú tomas las decisiones y tú confías en ti, a la hora de construir tu historia. Trátate con mimo y a los que te acompañan también.


¿Qué puedes hacer? - Aprende a compartir. Los personajes femeninos de las historias de amor tenían un papel pasivo, ahora toman decisiones, resuelven enigmas, eligen su pareja, reivindican su derecho a moverse con libertad y a ser protagonistas de sus propios relatos. Las mujeres son tus compañeras y los hombres son tus compañeros. Se trabaja mejor en equipo. - El amor se construye día a día. El amor no dura para siempre, no es gratis, no es una meta, es un proceso que se vive en el presente y se nutre con nuestra creatividad, nuestra generosidad, nuestra capacidad de empatía y respeto. - Libérate de las cargas del “príncipe azul”. Por mucho que lo intentes, nunca podrás estar a la altura de los mitos de la masculinidad hegemónica, ni cumplir con todas las expectativas que se despiertan en torno a la figura del héroe con súper poderes mágicos. - Los

miedos no desaparecen mágicamente, hay que trabajarlos constantemente. En los cuentos, los

miedos se superan con pócimas, conjuros o hechizos. Muchos de los miedos son heredados a través de la cultura patriarcal: el miedo a no dar la talla en la cama, el miedo a la soledad, el miedo a la propia orientación sexual, el miedo a la infidelidad o la deslealtad, el miedo al compromiso… Es necesario romper las cadenas de los miedos para relacionarnos desde la libertad, generosidad y ternura.

- Podemos “confiar en lugar de controlar”. Podemos “compartir en lugar de prohibir”. Podemos “respetar en lugar de proteger”, y por supuesto podemos “apoyar en lugar de dominar”.


Pide ayuda. ¡Aquí nos tienes!

900 840 845 teg@telesgi.org www.telesgi.org

Pide ayuda al Teléfono de la Esperanza de Gipuzkoa, estamos contigo en tus peores momentos y en los mejores, cuando estés en la convicción de que nunca saldrás de tu bloqueo y cuando empieces a ver la luz.

¡¡No lo dudes, llámanos!!


Nadie sufre porque

quiere, sino porque no dispone de las herramientas

necesarias para

dejar de hacerlo.


En muchas ocasiones, lo que una persona necesita no es una mente brillante que le hable, sino un coraz贸n paciente que le escuche.

Relaciones de pareja basadas en la igualdad  
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