Issuu on Google+

P A U S A

S A L U D A B L E


Los buenos hábitos alimenticios son aquellos que nos llevan a disfrutar de una dieta saludable y equilibrada y son beneficiosos para nuestro organismo. El cambiar de hábitos no siempre es fácil, pero cuando lo logramos los frutos de alimentarnos adecuadamente son muchos y los vamos a notar en nuestra actividad diaria. Una dieta equilibrada provee tanto la energía (calorías) que necesitamos para realizar nuestra actividad diaria como los nutrientes (proteínas, carbohidratos, lípidos, vitaminas, minerales y agua) necesarios para construir y reparar las estructuras orgánicas y regular los procesos metabólicos. ¿Cómo nos aseguramos de proporcionar todo lo necesario a nuestro cuerpo? La clave está en una dieta variada que incluya: frutas, verduras, legumbres, cereales, lácteos, huevos, pescado y carnes. Si llevas un régimen vegetariano hay muchos alimentos que sustituyen las propiedades de la carne. Es también importante la actividad física porque aumenta la fuerza, da energía y ayuda a reducir la ansiedad y la tensión. Los ejercicios que aumentan los latidos del corazón y mueven grupos de músculos grandes, como los músculos de piernas o brazos, son los mejores. El caminar es excelente y sólo requiere unas buenas zapatillas. Otros ejercicios que puedes practicar son la natación, ciclismo, correr y bailar. Empieza ahora y mejora tu calidad de vida….


1. Come alimentos enteros, frescos y no procesados.

2. No sustituyas las frutas por los jugos de frutas. 3. Cuando compres tu comida lee las etiquetas de todos los alimentos procesados. 4. Nunca elimines grupos de comidas, ni carbohidratos, ni proteínas ni grasas.

5. Come lento y solo hasta que te sientas satisfecho. 6. El yogurt te protegerá de las úlceras y te ayudará a digerir mejor la comida. 7. El ejercicio es clave para administrar mejor la comida que comes.

8. Cuando necesites vitaminas, que tu primer recurso sea la frutera. 9. Registra la cantidad de comida y aprende a detectar si necesitas comer más o menos. 10. De todo lo natural que existe, selecciona una variedad de comidas. 11. Saca la piel del pollo o del pavo antes de cocinarlo o comerlo. 12. Come pescado al menos dos veces a la semana. 13. Compra versiones reducidas en grasa de los lácteos que consumes. 14. Reemplaza la sal por limón, hierbas y especias para dar más sabor a las comidas. 15. Mantén una variedad de verduras crudas en tu refrigerador para comer en todo momento.

16. Las manzanas protegerán tu salud, cómelas a diario. 17. Las bananas fortalecen tus huesos. 18. El brócoli ayuda contra el cáncer.

19. Las zanahorias cuidan la vista. 20. Desayunar es esencial. 21. Incorpora las sopas de verduras antes de tus almuerzos y tus cenas. 22. Los tomates protegen la próstata. 23. Come algo cada 3 o 4 horas. 24. No comas antes de dormir. 25. Reemplaza el té por el té verde.


26. Compra cortes de carne magros.

27. El ajo elimina las bacterias. 28. Las nueces son tremendamente nutritivas. 29. Una naranja al día mejora el sistema inmune y te da la dosis diaria de vitamina C.

30. Come una variedad de alimentos que contengan fibra, desde lo integral hasta verduras y frutas. 31. Come arvejas, lentejas, porotos (judías) para obtener proteínas vegetales. 32. Al salir a comer elige las opciones más saludables.

33. Sustituye la harina blanca por la harina integral. 34. Consume mantequilla de maní, frutos secos y avocados como fuente de grasas saludables. 35. Reemplaza tus frituras por comidas al vapor, horneadas o al grill. 36. Poco a poco ve planificando cada vez más comidas saludables para hacer en la semana. 37. Come cebolla, es barata y tiene muchísimas propiedades para la salud. 38. Incorpora la avena como gran fuente de fibra, vitaminas y minerales. 39. Los huevos contienen mucha proteína y además asisten en la concentración y la memoria. 40. Coloca una pizca de ají en tus comidas para quemar más calorías.

41. Date un gusto de vez en cuando. 42. Compra comidas de temporada. 43. Come menos y disfruta más.

44. Cuando no tomes una sopa, empieza tus comidas con una ensalada. 45. Cuida tu consumo de agua, el agua elimina grasas y toxinas. 46. Sírvete en la cocina y no pongas la fuente de comida en la mesa. 47. Incorpora las semillas de mostaza en tu alimentación. 48. El jengibre es considerado la medicina universal. 49. Come frutos de mar. 50. Incorpora todo esto de a poco y tu nutrición mejorará.


Se acerca la fecha de entrega de ese importante trabajo y te encuentras atascado en el tráfico; cuando finalmente llegas a la oficina te avisan que hay cambios de último momento, así que hay que modificar el proyecto nuevamente. El teléfono no deja de sonar y las interrupciones en la oficina están sucediendo muy a menudo. Repentinamente te das cuenta que te has quedado sin señal de internet. ¿Se te hace conocido este escenario? ¿Realmente es posible mantener una actitud relajada ante situaciones estresantes en el trabajo? La respuesta es SÍ.

1. Aprende a respirar Parece irreal que en los cursos de Universidad o en los planes de estudio de las maestrías y doctorados no se incluyan técnicas de respiración para lidiar con el estrés. No se trata únicamente de respirar profundamente un par de veces, se trata de aprender la ciencia de la respiración. La respiración profunda y completa a través de la nariz estimula la corteza prefrontal del cerebro y esto a su vez, ayuda a liberar hormonas anti-estrés como la dopamina y la serotonina. Toma respiraciones profundas constantemente durante tu día. 2. Tómate unos minutos para meditar en el trabajo “No tengo tiempo” es una frase muy negativa. Cinco minutos de meditación pueden hacer una enorme diferencia en tu día, no es necesario que te sientes en un tapete de yoga y te quites los zapatos, puedes meditar en la silla de tu escritorio. La atención en la respiración es una buena técnica. En realidad ya no hay excusas para no hacerlo, existen muchas aplicaciones (apps) para instalar en tu tablet, en tu smartphone o en tu computadora que te ofrecen meditaciones guiadas de pocos minutos.

3. Modifica tu entorno de trabajo No necesariamente significa que cambies la decoración de tu oficina o escritorio; pero puedes considerar traer algo a ella que sea relajante para ti por ejemplo ¿qué podrías colocar en tu escritorio que te inspire pensamientos positivos? Algunas personas encuentran útil instalar protectores de pantalla tranquilizantes. Una buena idea es alejarte de la computadora por unos minutos y dar una pequeña caminata. O tal vez puedas colocar un poco de música relajante, el efecto puede ser profundo y enriquecedor. Cambiar aunque sea por unos minutos tu entorno de trabajo puede darle la oportunidad a tu cerebro para que piense diferente y se aleje de la rutina.


4. Encuentra inspiración y paz Memoriza algunos pensamientos positivos y repítelos durante el día por algunos momentos. Ciertamente esto desacelerará las cosas durante esas estresantes jornadas de trabajo. Escribe en un post-it alguna frase inspiradora y colocalo en tu computadora. 5. ¡Muévete! Estar sentado todo el día frente a la computadora durante largas horas resulta agotador. Por eso, cada vez que puedas, aprovecha el tiempo para caminar. Por ejemplo, utiliza las escaleras en lugar del ascensor, toma el camino más largo para ir a tu casa, camina al escritorio de tu compañero de trabajo en lugar de llamarlo por teléfono. Consulta con algún instructor certificado algunos ejercicios de yoga sobre silla; te sorprenderás de la variedad de series que puedes hacer sin moverte de tu escritorio.

Sabías que …. Las fresas son ricas en vitamina C, estimulan el sistema inmunitario y contienen sustancias químicas que protegen del cáncer. Una vez lavadas, las fresas se estropean rápidamente. Lávalas justo antes de servirlas.

El brócoli es una buena fuente de calcio y consumirlo regularmente es bueno para el desarrollo de la salud de los huesos, dientes y músculos. El sulforafano presente en el brócoli reduce el tamaño, número y la multiplicación de tumores malignos.

Numerosos estudios demuestran que los polifenoles incluidos en los alimentos derivados de la uva tales como las pasas, el vino y el jugo, son efectivos para mantener una buena salud cardiovascular, así como para disminuir la presión sanguínea.


Presentación feb 2013