Page 1

Sábado 19.11.11 EL NORTE DE CASTILLA

de trabaja como lector en la universidad, y después en Ginebra y en París, como traductor de la OMS y de la UNESCO, respectivamente. Poeta de firme vocación universalista, sintió desde su particular exilio los límites que imponía una determinada idea de la patria y, frente a ella, prefirió el anonimato del lugar y del lugareño porque para él eran los puntos sobre los que se circunscribía el universo. Dejó un retrato irónico de las patrias y el totalitarismo en poemas como los que reúne en ‘Presentación y memorial para un monumento’ (1970) o en relatos como ‘El uniforme del general’, por el que fue sometido a un consejo de guerra en 1972. Regresó a España en 1985 para instalarse en Almería donde encontraría finalmente su lugar en la luz y el paisaje desértico y extremo de Cabo de Gata. A lo largo de su andadura poética se desmarcó de corrientes literarias y alzó un vuelo atento a las cinco condiciones del pájaro solitario que aprendió de San Juan de la Cruz: «La primera, que se va a lo más alto; la segunda, que no sufre compañía, aunque sea de su naturaleza; la tercera, que pone el pico al aire; la cuarta, que no tiene determinado color; la quinta, que canta suavemente». Pero no era un poeta ensimismado. Creía que la misión de la poesía era convertir la experiencia solitaria en experiencia solidaria y que se necesitaba, para ello, una irreductible independencia. Su apertura y curiosidad intelectual le permitieron, como ha señalado el poeta y valentista Claudio Rodríguez Fer,

5

José Ángel Valente.

asimilar e incorporar a su obra la tradición y la heterodoxia, el espíritu de las vanguardias, el arte y la filosofía oriental y la ascética y la mística cristianas, judías y musulmanas. Trascendiendo los géneros, colaboró con artistas plásticos como Antoni Tapiès, Eduardo Chillida y Baruj Salinas y con fotógrafos como Jeanne Chevalier y Manuel Falces. Su obra ha interesado también a músicos, como Mauricio Sotelo, que han elaborado composiciones a partir de sus poemas. Sus convicciones éticas y estéticas han quedado reflejadas en un gran número de ensayos que versan fundamentalmente sobre literatura, arte y espiritualidad y que completan una obra constituida por diecisiete poemarios y dos volúmenes en prosa, además de un conjunto de traducciones poéticas (John Donne, John Keats, Hopkins, Dylan Thomas, Robert Duncan, Eugenio Montale, Constatino Cavafis, Paul Celan, Louis Aragon, Benjamin Pé-

ret, Edmond Jabès, Hölderlin, el prólogo a El Evangelio según San Juan) y la traducción de la novela ‘El extranjero’ de Camus. La obra de Valente revela la extraña determinación y confianza que es necesaria para realizar todo gran vuelo. Desde su primer poemario hasta el último, nos hace avanzar proyectados en un vuelo sin término y nos muestra, junto a una época, su inmortal interior. Poeta de la lucidez y la precisión, de la subversión («ven hasta aquí, / pisa todos los intersticios y las toses airadas / de la pequeña muerte, / toca lo prohibido, ven, / lo inerte, lo severo, lo impuesto»), del cuerpo y lo invisible, del enigma y sus claves, de la gravedad incluso, nos permitió volar porque nos permitió creer. Haciendo suyas las palabras de Wallace Stevens, Valente asumió su misión como poeta: descubrir a través de su pensamiento y su sentimiento qué es lo que había de poesía en su época. Fiel-

mente volcó su mirada juvenil sobre un tiempo difícil. Vio el fulgor de la mandorla. Escuchó el silencio. Alimentó a los animales invisibles que se agolpan tras la luz. Tensó el arco. Aprendió de las tinieblas. Alcanzó las raíces. Fue bebido por un pájaro. Cantó lo no cantable. Cantó cántigas. Hizo subversiva la alegría. Tanteó los límites. Se entregó a la primavera. Quiso dar a la palabra infinita libertad. Y supo que allí donde el poeta entra en contacto con la poesía no le hace falta tener un nombre. Que en esa conjunción a la vez común y extraordinaria en la que el ser humano se encuentra con el ser del mundo, cualquier nombre es superfluo. Por eso el poeta se hace otro ( «Je suis un autre», Rimbaud) y se hace nadie («I’m Nobody», Emily Dickinson) para terminar siendo, como en el último poema del último poemario de Valente, solo cantar: «Cima del canto. / El ruiseñor y tú / ya sois lo mismo».

 De Guillén. Confiesa su admiración por Valente en dos afectivas cartas.

el punto de la indeterminación infinita, de la infinita libertad». Y es el tiempo de la apertura de Valente a nuevas fuentes hermanadas por una búsqueda profunda de lo que no es directamente comunicable. En Kandinsky encuentra «la unión del silencio y de la palabra», profundiza en músicos como Webern (‘El silencio es la memoria primordial. O la memoria pri-

Las notas personales están ausentes salvo las referidas a la muerte de su hijo El Diario nos permite seguir su lenta transformación individual

DIARIO ANÓNIMO Autor, José Ángel Valente. Editorial Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores.

José Ángel Valente y Claudio Rodríguez Fer.

mordial es una memoria del silencio»), y sus lecturas voraces y políglotas le acercan a los cabalistas judíos, Edmond Jabès, Molinos, Pessoa, Celan, Blanchot, los poetas japoneses del zen y un larguísimo etcétera. Si en gran parte del libro las cuestiones personales están totalmente ausentes, un hecho terrible abre las notas a su dolor: la muerte de su hijo Antonio en 1989. Valente sufre un infarto a los po-

cos días, y de ahí al final del diario los recuerdos estremecidos de su hijo se mezclan con las manifestaciones dolientes de su cuerpo, que siente cercana la fecha final («la soledad se puebla de fantasmas…el frío arrasa la memoria y ya empezamos a no ser»). En esa apertura al sentimiento íntimo hay sitio para el amor por Coral («si alguna vez lees esta página, cuando yo ya no esté, sabe que te quiero»), también para la anotación vanidosa de recitales y relaciones. Pero su tiempo va agotándose: «El tiempo es como el mar. Nos va gastando hasta que somos transparentes». «Escribir es como la segregación de las resinas: no es acto, sino lenta formación natural». Estas páginas nos permiten pasear libremente por el bosque donde se compusieron sus libros, donde se lograron sus resinas. Un bosque apasionante.

5  

mordialesunamemoriadel silencio»),ysuslecturasvo- racesypolíglotasleacercan aloscabalistasjudíos,Ed- mondJabès,Molinos,Pessoa, Celan,Blancho...

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you