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SEMANA SANTA TAXCO

La Semana Santa en Taxco (del 24 al 31 de Marzo del 2013) es una tradición muy antigua, conocida internacionalmente, data de la época de la Conquista española a América, desde la fundación de esta colonial ciudad, donde los esclavos negros traídos de África y los indios rebeldes, eran sometidos a torturas para infundir temor a los demás esclavos y así realizaran trabajos más forzados, evitando también que quisieran escapar. Se realiza de acuerdo al calendario católico en el mes de marzo ó abril. Según lo marque. La celebración comienza 4 días antes, en el Miércoles de Ceniza con el tiempo de preparación en que los católicos reflexionan sobre el hecho de que Jesucristo haya dado su vida para salvarnos. Llamado "Cuaresma". Cada viernes de vigilia el sacrificio consiste en no comer carnes rojas. Antiguamente se evitaban las diversiones, visitas y ruidos en señal de respeto.

Domingo de Ramos ó de Pascua (24 de Marzo del 2013).- esta Procesión inicia desde la Comunidad de Tehuilotepec (perteneciente a Taxco de Alarcón) en donde traen al santito: San Ramos (ó San Ramitos), recorriendo desde esa ubicación hasta la ciudad de Taxco (con una interminable cantidad de gente), donde visita la Capilla de San Martín de Porres (en el Barrio del Chorrillo), el Templo del Exconvento de San Bernardino de Siena, para finalmente llegar a la Parroquia de Santa Prisca y San Sebastián en esta ciudad platera, donde finalmente se realizan en los 3 recintos católicos: la bendición de Palmas. Así mismo se llevan a cabo al menos otras 3 Procesiones celebradas en otros barrios de Taxco de Alarcón: 1) "Garita - Chavarrieta", 2) "Panorámica - Guadalupe" y 3) "Pedro Martín - San Miguel"

Lunes Santo (25 de Marzo del 2013).- se realiza "La Procesión de las Vírgenes", la cual es presidida por la Imagen de la Virgen de la Natividad (de la Parroquia de Guadalupe.) La Procesión Recorre desde el Templo de la Santísima Trinidad, el Templo de la Santa Veracruz, el Templo del Exconvento de San Bernardino de Siena, la Parroquia de Santa Prisca y San Sebastián, para regresar al primer Templo (vía corta.) En el sitio de salida se juntan todas las imágenes de las vírgenes para hacer el recorrido (alrededor de 30 en total), acompañadas de penitentes voluntarias que van descalzas y vistiendo trajes color blanco, músicos que interpretan una melodía corta y repetitiva,


generalmente producida por un violín y un tambor llamada "chirimía". El resto de la población acompaña con velas encendidas en señal de fé y caminando a los costados de las calles.

El Jueves Santo (28 de Marzo del 2013).- es uno de los días más interesantes de la semana, por la mañana se acostumbra ir caminando a la cercana comunidad de Xochula para escuchar misa y traer en procesión hasta esta ciudad el Cristo venerado allá. Toda la mañana una imagen de Jesús permanece en el Atrio de Santa Prisca habilitada como el "Huerto de Getzemaní", por la tarde se escenifica la "última cena" y el "lavatorio de los pies", al terminar este acto. La representación de "Judas Iscariote" preside, la procesión del prendimiento", seguido por los judios y "Pedro" el pescador que busca a Jesús. Termina en la capilla de San Nicolás que funge como cárcel, donde el Padre Jesús se coloca tras las rejas como el divino preso. A las 11 p.m. se reúnen las imágenes correspondientes para "La Procesión de los Cristos" en el Templo de la Veracruz, de ahí parten para hacer el recorrido más largo que va de este templo pasando por Reforma, la Garita, el Exconvento, el Zócalo, la Santísima y la Veracruz, donde se reúnen nuevamente para despedirse y regresar cada uno a su templo. Dura aproximadamente 4 horas y los acompañan un gran número de penitentes y devotos pertenecientes a la Capilla o región donde cada Cristo es venerado.

El Domingo de Resurrección (31 de Marzo del 2013).- Entre las 5 y las 6 de la tarde se realiza la última procesión (con todos los movimientos católicos juveniles) donde la imagen del cristo redentor lleva en su mano derecha un estandarte con las heridas de su crucifixión, es acompañado por las imágenes de la Virgen María y San Miguel, como en las anteriores recorren las principales calles de la ciudad. Y así conjugándose la fé, el sacrificio, el dolor, la alegría y el amor, la ciudad vuelve a su movimiento cotidiano con las firmes intenciones de continuar buscando el Cristo Redentor del Amor y la Paz en el Mundo".


RAFUL KRAYEM

Raful Krayem Sánchez, distinguido cantante y compositor guerrerense, iniciador de una época gloriosa para las expresiones musicales de nuestra patria, nació en la Ciudad de Tasco de Alarcón, Guerrero, el 24 de octubre de 1909. Hijo del señor Felipe Krayem Massad, oriundo del puerto de Sahi Líbano, y de la tasqueña doña Guadalupe Sánchez Osorio de Krayem Sus primeros estudios los realiza con el Profesor Porfirio Delgado y por esos años, siendo un adolescente, empieza a dar muestras de tener un sentido innato de la composición de la música, así como gran facilidad para engarzar versos; eso le valió gran popularidad en su tierra natal, donde era muy aplaudido cuando entonaba sus propias canciones con la guitarra. Su primer éxito fue "Tasco de mis amores", Causando tremendo furor, sobre todo entre los miembros de la asociación Los Amigos de Tasco que estaba integrado por los miembros de la colonia norteamericana en esa ciudad. En 1924 contando con 15 años de edad Raful visita por primera vez la Ciudad de México y se inscribe en el Conservatorio Nacional de Música para estudiar canto. De inmediato le llama la atención la vida bohemia de la capital, anexándose de inmediato a ella y conociendo, al final de la década, a otros jóvenes que como él se abría paso por el terreno musical: Guty Cárdenas, José Agustín Ramírez, Lorenzo Barcelata y Agustín Lara. Al término de sus estudios en 1929, regresa a Tasco donde da rienda suelta a su inspiración. Poco a poco van surgiendo canciones que harán época: "Muñequita mía", "Brisas del mar" "Tuyo", "Amor que se fue", "Adiós mi juventud", "El gabán" y otras muchas.


Por motivos políticos abandona nuevamente su tierra en 1931, siendo acompañado por sus amigos los licenciados Alejandro Gómez Maganda, Manuel Sánchez Reynoso, Jesús Mastachi y Donato Miranda Fonseca. El grupo se dirige a Chilpancingo para tomar parte en la campaña del general Gabriel Guevara, que se postulaba como candidato a la gubernatura de Guerrero. Durante su gobierno, Raful trabaja en la Cámara de Diputados de Chilpancingo y mientras tanto se da tiempo para componer "El Tierracalenteño", "El que carga su morral" y un corrido dedicado a su general "El triunfo de Guevara". Son sus días gloriosos. En 1934 regresa de nuevo a Tasco donde compone su célebre corrido "Camioncito Flecha Roja", que estrena con su grupo "Los Jumileros", formado por todos sus hermanos menores. Después de una breve temporada vuelve a la Ciudad de México donde se emplea como chofer de la línea de autobuses Guerrero-San Lázaro y Anexas con tanta buena suerte que es nombrado delegado de la misma. En esa ruta camionera empieza a dar a conocer su canción, ya que mientras conducía, la iba cantando. Mientras tanto, sigue manteniendo lazos muy estrechos con la vida bohemia y musical de la ciudad, por lo que es invitado a participar en un concurso de canciones que se lleva a cabo durante la inauguración del Desierto de los Leones, en los límites de la capital. Raful se enfrenta a los mejores conjuntos musicales de otros estados y el veredicto irrefutable del músico Miguel Lerdo de Tejada, director de la Orquesta Típica de la Ciudad de México fue: Primer lugar para Raful Krayem por la letra de sus canciones, por su voz su ejecución y por ser el compositor más joven de Guerrero. Justamente, allí nace el sobrenombre de "El Jilguero Guerrerense", con que fue bautizado por el maestro Lerdo de Tejada. Siendo conocido del señor Emilio Azcárraga, director de la XEW, inicia una serie de programas radiales en esa emisora, con el patrocinio de la línea camionera Flecha Roja. Su rúbrica musical fue, por supuesto, el corrido "Camioncito Flecha Roja" que ya cobraba gran popularidad. En ese programa alterno con otros grandes de la canción vernácula: Ray y Laurita Rivas, Manolita Arreóla, el Mariachi Tapatío de José Marmolejo y otros. La familia y amigos de Raful radicados en Taxco estaban al tanto de las transmisiones por medio de un telegrama que este les enviaba con el señor William Spratling, quien se encargaba de dárselos a conocer y así todo Tasco se enteraba del día en que Raful iba a transmitir sus canciones. Después, Raful viaja por el norte de México y el sur de los Estados Unidos. En cuanto compone "El Corrido del norte" y "Monterrey". En 1936, por recomendación de Emilio Azcarraga, firma un contrato en la compañía discográfica Víctor, para efectuar 12 registros. Con tal motivo se traslada la capital nuevamente, acompañado por su grupo "Los jumileros", integrado por sus hermanos, Pedro, Abel, Elias, y Richard, apoyados por Pablo Villanueva en la trompeta y Tito Moronatti en el canto. Solo efectúan 4 registros: " Tasco de mis amores", "El Gabán", "Camioncito Flecha Roja" y "Al alejarme" ya que por penosa enfermedad de Raful, este es rápidamente internado en un hospital e intervenido quirúrgicamente. Ya convaleciente deciden regresar a Tasco y el contrato de grabación queda inconcluso. Elias hermano de Raful, en relación a aquel regreso, recordaba lo siguiente:


"Raful llegó un 16 de septiembre y lo primero que hizo fue ir al Hotel de la Borda, donde trabajábamos sus hermanos. Llegó y nos saludo con gran cariño. Miró hacia abajo vio que se encontraba Don Ricardo, el gerente, que era intimo amigo suyo y viendo que este estaba cenando con su esposa e hijos, sin que nada supiera que él había llegado al hotel, nos ordeno que tocáramos "Tasco de mis amores". Empezó a cantarla despertando la automáticamente la curiosidad de todos los que estaban presentes". "Don Ricardo, al oírlo comento que la voz parecía ser de Raful, pero no era posible ya que este supuestamente estaba en el hospital. Como mi voz era similar, creyó que sus oídos lo engañaban. Así que ordenó un mesero subir a investigar quien estaba cantando. El mesero trajo la razón: Raful estaba presente en ese momento, tocando con sus hermanos".

"La noticia llenó de gozo al amigo. De inmediato llamó a Raful, rogándole que lo acompañara en su mesa y que pidiera cuanto quisiera. Raful ordenó un vaso de vino tinto, pues según él, esta bebida no lo perjudicaba. El jilguero regresaba muy delgado, pero lleno de energía, gracias a su gran vitalidad. Siguió tocando y cantando y a esas alturas ya se había olvidado del vino, continuando la reunión con su inseparable coñac Martell". "Los que estábamos con él y lo conocíamos, sufrimos un escalofrió de nervios, pues sabíamos que con este comportamiento Raful no podía vivir mucho, máxime que no se alejaba del origen de sus achaques. De seguir en ese plan, acabaría su fuente de energía y su vida se iría extinguiendo poco a poco..." En 1938, cuando su "Camioncito Flecha Roja" ya se escuchaba por todos los rincones de la República, cuando "Tasco de mis amores" ya era un himno regional y cuando "muñequita mía" se estaban volviendo populares, la XEW envió su equipo de transmisiones a Tasco para realizar un control remoto con Raful desde el bar Paco (hoy: Restaurante-Bar "Acerto"), patrocinado por la Imprenta local Chavarrieta. Fue muy emocionante para todo el auditorio de América Latina el escuchar la voz delgada e inconfundible del Jilguero, Guerrerense entonar aquellas canciones que los mantenían en un envidiable lugar de popularidad. La gente sencilla y buena de la provincia canto con él esas melodías que sentían muy suyas. A pesar de saber que su vida se apagaba lentamente, Raful no abandono su vida bohemia. La cronicidad de los males que está produjo, acalló para siempre los trinos del jilguero. Y de esto fueron mudos testigos los familiares y amigos que lo despidieron un 24 de octubre de 1939. Dejó tras de su azarosa vida una estela de canciones con letra ingenua y fácil de aprender. Su silueta inconfundible, impecablemente vestida, su trato agradable, sus buenas costumbres y elevada estatura, nunca pudieron borrarse de quienes tuvieron la dicha de convivir con él.


Para cumplir en parte aquel contrato inconcluso con la R.C.A Víctor, los Jumileros volvieron a los estudios de grabación en 1940 para registrar algunas piezas que habían quedado pendientes: "Muñequita mía", "Perdón", "El tierracalenteño" y "Corazón cobarde", con el apoyo bocal de Abel Krayem y Fermín Diez. En su memoria, el grupo cambio de nombre por el de "Los Jumileros de Raful", Raful Krayem dejó cerca de 200 canciones que sus hermanos Abel, Elias, Felipe, Richard, Yamilet y María (está ultima dejo el canto a raíz de la muerte de Raful). Siguieron cantando en su honor. No menos importantes fueron sus interpretes: Ray y Laurita, Manuelita Arreóla, el charro Gil Dueto Águila y Sol. Trío “Los chachalacas” hermanos Águila, y Chávez Hermanas Padilla, Joan Sebastián, Marcela Rubiales, Lucha Villa y por supuesto "Los Jumileros de Raful".

Este documento gráfico y musical que estaba haciendo falta en México. Sin él, la historia de nuestra música popular quedaría incompleta. Porque si aquellos discos del 78 r.p.m quedaron empolvados un día y aquellas canciones de Raful fueron privilegio de ser escuchadas por unos cuantos - salvo las más famosas-, ha llegado el momento en que el esplendor de Raful llegue a manos de tres generaciones: los que lo conocieron los que lo recuerdan y los que lo conocerán. A la muerte del jilguero aparece al frente del grupo durante los 50 y 60 Elias Krayem - ya falleció-, quien fuera el principal difusor de las canciones de Raful y que por muchas razones obvias tuvo que firmar a su nombre muchas canciones de su hermano. Finalmente, "Los Jumileros" vuelven a reunirse en 1989 con el apoyo musical de María Rivera de Krayem, Artemio Martines, y José Domínguez, para publicar por primera vez 5 canciones.


LEYENDAS DE TAXCO LEYENDA DE LA CALLE DE LA MUERTE En el lado norte de la Parroquia de Santa Prisca nos muestra una interesante portada de Jambas y Dintel almohadillado, capeto ornamentado, frontón cortado en voluptas, y como remate de todo, el símbolo de la muerte, a quien el tiempo ya dejó sin brazos ni guadaña. Narra la leyenda de esta calle, que en tiempos de la Colonia, un hombre que vivía por esta calle, temeroso de que la muerte lo molestara optó por destruirle los brazos. La portada de ese lado de la parroquia es una fantasía en ebullición, nos produce a la vez dos impresiones distintas: la de las cosas burlescas y la de las cosas trágicas. La composición del lugar resultó completa. Pues el nicho que está en el ángulo saliente del rincón y el ojo de buey que en el mismo saliente luce estupendo trabajo de hierro. Estilización la Cruz de Calatrave. Viene a completar el ambiente de angustia de ahí reina. Una especie de eco, un Soliloquis Shakespeariano. El lugar en que se encuentra, que es seguramente el punto en que el artífice refugió toda su fantasía. Es un rincón doliente, vago y delicado a la vez, en donde el sol, por la orientación del muro, jamás baja sus rayos a dar vida y color , por lo que en manchas negruscas y en húmedos jarrados, se mira la huella de las lágrimas de las lluvias que ahí han azotado largos años. Hace muchos años, a fines del siglo XVIII, cuando la Iglesia estaba flamante, por esa puerta salían con pasos sigilosos y rostros recatados, los viernes de cada mes los hermanos de la "Cofradía de la buena Muerte". Entonando cánticos penitenciarios que en el silencio de la noche se oían como rumor de apagado llegado de otro mundo y en cuyas estrofas se pedía paz y gloria para el alma de los deudos muertos en pecado. Poco tiempo después de la Independencia Mexicana, esta hermandad desapareció y con ella la piadosa costumbre de llevar esperanza hasta más allá de la vida. Ahora abre de cuando en cuando para que pase algún restaurador de edificios o algún curioso de las alturas que muestran las torres; pero como ya no pasan bajo del Dintel los hermanos de la Cofradía de la Buena Muerte, llevando sus haces de Flores, de esperanzas nunca marchitas, la puerta perdió su carácter, pues ya no es como antes la salida de un cementerio de almas. En el año de 1914, en la tenebrosa "Calle de la Muerte", ocurrió un voraz incendió, se vió en llamas la tienda de abarrotes del rico taxqueño: Don Mateo Flores, que era en ese tiempo, la mayor y mejor tienda surtida de Taxco. La incendiaron los revolucionarios y el individuo que inició el fuego murió al salir, cuando accidentalmente cayó y su arma se disparó contra su pecho. La Calle de la Muerte franquea la parroquia del lado norte, se llamaba así por el esqueleto que existe esculpido sobre la puerta que dá acceso a la escalera que sube a las bóvedas y torres de la Iglesia, esta calle tuerce a la derecha para reunirse con la Calle del Arco.


LA BOCA DEL DIABLO (POZO MELENDEZ) Este pavoroso lugar también conocido como la trompa del diablo, el pozo Meléndez, el sótano sin fondo o pozo sin fin, es una tenebrosa grieta que se pierde en las entrañas de la tierra y en la que han fracasado una serie de esfuerzos para medir la profundidad, de este terrible agujero, que se localiza en la vera de la carretera Taxco-Iguala, a unos cuantos metros del Puente Campuzano. En cierta ocasión los bomberos de la ciudad de México, acudieron en auxilio de las autoridades locales de Taxco, para rescatar el cuerpo de un individúo, asesinado y arrojado a las profundidades de este siniestro pozo. Escaleras y cuerdas que median centenares de metros, fueron lanzadas sin tocar fondo, sin ningún resultado, la compañía minera propietaria de estos terrenos ha hecho intentos similares sin lograr establecer, la profundidad de la grieta, creen algunas gentes que hay un río subterráneo en el fondo, si es que lo tiene. Se cuenta que durante la revolución, fue arrojado ha esta grieta , toda una caballería, con todo y jinetes, asegurando los lugareños que después de esto, jamás notaron los malos olores que despidieron los cadáveres en descomposición. Desde hace largos años perdura la macabra fama de este pozo siempre ha sido escenario de violentos asesinatos, muchos criminales se deshicieron de sus cadáveres arrojándolos en este sitio, la horrenda boca, y aún siguen haciéndolo. Según se dice a media voz, "aparece un vehículo, carro o camioneta, entre las sombras de la media noche, se detiene un momento, se ven sombras que se mueven arrancan y en seguida desaparecen precipitadamente por el camino", y todo esto significa una sola cosa: otra víctima más tragada por el hocico del diablo, riñas, asesinatos por venganzas políticas o pasionales , se han epilogado en este lugar, quedando en el mas impenetrable misterio estos crímenes que se han englutido, las fauces del diablo. Piratas, salteadores de caminos, abigeos de todos los tiempos, y los criminales, correrías lograban cuantiosas fortunas las que al ser perseguidos o acosados por las autoridades y ante su eminente captura, las arrogaban al pozo del diablo, sin tener idea de su profundidad ,con la esperanza de poder rescatarlas algún día. Por su puesto, día que nunca llego. Se recomienda caminar con cuidado alrededor de la aventura, que mide aproximadamente 20 pies de diámetro, si usted tira una piedra grande podrá escuchar sus impactos contra las paredes de la grieta y su trayectoria a buscar fondo, ruido que se irá haciendo cada vez menor hasta el completo silencio, usted se dará cuenta de que la roca todavía sigue golpeando las paredes, mientras sigue cayendo, pero después se pierde el sonido en la negra y pavorosa profundidad del pozo. Allí no faltan muchos que rondan por el lugar después de demostrarle a usted el sitio exacto de la famosa grieta, para que no vaya a caer en ella accidentalmente. Mucho cuidado, pues no hay rejas de seguridad a pesar de los esfuerzos que se han hecho por cerrar esta abertura.


El señor Crosby gerente de minas de plata el pedregal de Taxco propietario de este lugar trató de sellar la grieta, mediante la colocación de grandes vigas de madera, tierra y piedra pero pocos días después, todo ese tapón cedió desapareciendo en ese abismo, se sospecha que fue sabotaje a esta obra de seguridad, tal vez por intereses distintos de seguir usándolo o quizá porque el diablo necesita alimentarse.

LA MULATA Nos cuenta esta leyenda que hace mucho tiempo, hubo en el bello pueblo de Taxco. Una familia muy rica, orgullosa, de religión muy severa y costumbres puritanas de aquel entonces, por lo cual, para ellos este pueblo, era un lugar que no estaba de acuerdo con sus necesidades, principalmente por la servidumbre que existía. Y bien, un buen día se presentó una muchacha la cual era mulata muy bella, de ojos lánguidos y sus cabellos de bello color negro azabache llamada Felisa, la cual no era más que una simple y humilde sirvienta que debería prestar sus servicios a esta Noble familia. Felisa, hacía sus quehaceres muy contenta y llena de ánimos, alegraba la casa con sus dulces cantos, en unión de sus únicos amigos que eran unos canarios a quienes ella daba de comer con mucho afán y un día que ella cumplía con su deber, el hijo bueno de aquella familia, al oír cantar a Felisa y conversar con los canarios, por una fuerza sobrenatural sintió que su corazón debía unirse al de ella. Poco tiempo después le confesó su amor y le pidió que accediera a ser su esposa. Pero Felisa bien sabía que era una muchacha humilde y no podía aceptar la proposición de aquel muchacho noble y bueno, por que entendía que los padres de Alvaro, que así se llamaba, se opondrían. A pesar de aquello, Alvaro les dijo a sus padres, les contó del amor que sentía hacia la hermosa mujer, al oír su madre quien era la joven en quien su hijo había puesto sus ojos, y que no era Dama de acuerdo a su rango. Se opuso este matrimonio. Pero el amor de Alvaro por Felisa era más grande que el respeto a sus padres y pensó que sin el amor de su vida no podría vivír. La hermana de Alvaro, que era muy orgullosa al ¡gual que la madre, irritada por lo que su hermano pretendía, fué en busca de Felisa. A la cual golpeó y corrió de la casa. La mulata partió rumbo a las montañas y en medio del cause del río donde se forma una poza blanca y cristalina, se fue hundiendo poco a poco, porque ella sabía que jamás tendría el amor de Alvaro. El pobre Alvaro, esa noche, aún sin saber nada de la infortunada mulata, tuvo un sueño en el que su amada lo llamaba desde la poza aquella. Al otro día se levantó muy temprano y sin saber cómo y por qué, se dirigió al lugar que había soñado aquella noche, y entonces vió que aquel sueño era una triste realidad, porque en la orilla lo estaba esperando Felisa. La cual le explicó lo ocurrido y Alvaro al saberlo todo, siguió el mismo camino, de su amada.


De aquĂ­ el nombre de la mulata, cuenta esta leyenda que en las noches de luna bella y hermosa, se ven dos sombras que vagan a la orilla de la poza, y que no es mĂĄs que el amor inmenso de Felisa y Alvaro, que han quedado unidos para siempre en prueba de ese inmenso amor.


FERIA NACIONAL DE LA PLATA En el mes de noviembre se lleva a cabo la Feria Nacional de la Plata, que inicia en la última semana de éste mes. La tradición de la plata en Taxco provocó que desde hace más de 70 años se organizara una fiesta en la que se reunían en un principio sólo los artesanos locales de los cuales se estima que hay unos cinco mil plateros taxqueños, hoy llegan orfebres de muchas partes a esta exposición. Se trata de una muestra artesanal en la que los talleres más importantes de platería de esta ciudad guerrerense ofrecen sus productos a los visitantes, ayudando con ello a promover los atractivos culturales con los que también cuenta este “Pueblo Mágico”. Esta feria es ya una tradición, y en sus programas se han presentado los mejores exponentes de medio artístico nacional y del extranjero. Concurso Nacional de Platería Una de las actividades que dotan de mayor interés a la feria, es la realización de un Concurso Nacional de Platería en el que los principales talleres de platería exponen sus trabajos a los visitantes, procurando con ello extender el interés tanto económico como cultural sobre la manufactura de este metal y así favorecer la creación de un clima de negocios y de promoción turística sobre las bellezas no solo de Taxco, sino de todo el estado de Guerrero. Historia de la Feria de la Plata Al inicio se estableció la costumbre de festejar el surgimiento de la industria platera en Taxco con una fiesta anual que al principio era llamado el "Día de la plata". Los festejos iniciaban con concursos entre los artesanos. William Spratling era el juez y al ganador se le otorgaba un premio en efectivo. El primer certamen fue ganado por Jorge Castillo con una pulsera de plata la cual llamaban "cocos", por lo cual desde entonces se le conoce como Coco Castillo. La celebración creció cada vez más hasta convertirse en la Feria de la Plata, que culminaba con un gran baile en el Hotel de la Borda. En 1974 se celebró la “Primer Feria Mundial de la Plata” con 40 países participando, y artistas de la talla del “Ballet Bolshoi” de Rusia se han presentado en los espectáculos que amenizan ésta feria. Además del concurso, se elegía a una reina. Le celebración llegó a tener repercusión en todo México y las relaciones de Spratling aseguraban el apoyo del gobierno y la atención de los medios de comunicación. Las piezas premiadas eran compradas a precios muy altos por coleccionistas y platerías que las tenían en exhibición permanente. Tiempo después, a iniciativa de Antonio Pineda, el presidente Adolfo López Mateos instituyó el galardón nacional -una placa de oro y un premio en efectivo- para la mejor pieza en diseño y ejecución. El concurso se abría a todos los plateros del país. El primer ganador del galardón de la "Feria Nacional de la Plata" fue el platero taxqueño Antonio Pineda Gómez. Actualmente la feria de la plata se realiza en la última semana de noviembre.


DEPORTES EXTREMOS TAXCO El primer antecedente documentado, para realizar un festival en honar de Don Juan Ruíz de Alarcón y Mendoza, lo es sin duda alguna, el Primer Festival de Teatro de Otoño “Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza”, proyectado por el Profesor Damián Canacaskov, que en ésa época pertenecía al Grupo Cultural “La Lajuela”. Esta primer intento para presentar en forma organizada a los grupos de teatro estudiantiles, que se habían formado en las diferentes universidades de la República Mexicana, y que formaban la cuenca turística de la zona centro sur, vieron realizado su proyecto cuando se coordinaron con el Instituto Guerrerense de la Cultura de Taxco, recién fundados por el gobernador Alejandro Cervantes Delgado; instituciones que impulsaron este festival con la participación de los grupos, de Oaxaca, Delegación Benito Juárez del D.F., de Puebla, de Michoacán, Morelos, CADAC, Coyoacán y de Guerrero. Estas universidades y organizaciones fueron las primeras con sus grupos de teatro. El escenario fue el recién remodelado Centro de Convenciones de Taxco, adaptado de lo que era la hacienda de Cantarranas, una centenaria construcción que originalmente fue hacienda de beneficio de minerales, y que había comprado el anterior gobernador del Estado, el ingeniero Rubén Figueroa, para destinarla a un Centro de Convenciones. Los escenarios se extendieron a otras ciudades y el Festival de Otoño, “Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza”, hizo presencia también, en la ciudad de Chilpancingo, en el teatro Maria Luisa Ocampo, y en Acapulco en el Fuerte de San Diego. Este festival adquirió prestigio nacional y con el tiempo, los días destinados a su realización, que originalmente fueron ocho, se vieron saturados de obras teatrales que ofrecían los diversos grupos universitarios e independientes, por lo que se logró su consolidación en su cuarta edición, en donde actuaron grupos de teatro de universidades tan alejadas de Taxco como la de Chihuahua, logrando una asistencia diaria de más de mil personas por función, ya que año con año era muy esperado por el pueblo de Taxco. Después de cuatro ediciones el festival por vaivenes y cambios en el gobierno se terminó, y la idea fue retomada por los promotores culturales de Taxco y el Estado en un foro convocado por el candidato a gobernador, José Francisco Ruiz Massieu, realizado en Taxco. Estimó la posibilidad de convertirlo en un gran homenaje a Don Juan Ruiz de Alarcón, con la participación de artistas locales estatales y nacionales de primer nivel. Las razones fundamentales para establecer e instituir este festival que en lo sucesivo se llamaría: Jornadas Alarconianas, fueron las siguientes: La ciudad de Taxco es la ciudad del estado de Guerrero que tiene mayor tradición cultural, ya que su fundación data del siglo XVI y debido a su desarrollo cultural y la calidad y vocación de suzs distintos personajes, posee una enorme riqueza monumental y urbana. Otra poderosa razón fue que Don Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza, fue oriundo de este antiguo Real de Minas de Taxco; existe documentación que registra la presencia de su familia y se ha consignado la existencia de su Fé de bautismo y al mismo tiempo es el único mexicano que sobresalió en el siglo de oro de la letras españolas. También influyó la localización geográfica de la ciudad de Taxco, sus características urbanas, pero sobre todo la vocación cultural de sus habitantes que son mundialmente


conocidos como grandes artistas y artesanos orfebres. Lo anterior propició que Taxco fuera considerada como la ciudad ideal para ser la sede de un festival cultural anual dedicado al ilustre dramaturgo, orgullosamente taxqueño y guerrerense. La noticia fue recibida con beneplácito el día 8 de Septiembre de 1937, publicada en el Diario Oficial del Estado de Guerrero en donde se publicó el decreto que instituye las Jornadas Alarconianas del Gobierno del Estado de Guerrero como un festival cultural de periodicidad anual que se debe de llevar a cabo durante el mes de mayo en la ciudad de Taxco. Varios criterios prevalecieron para dar bases sólidas al festival, algunas de carácter legal, otras de carácter social y especialmente de carácter cultural. Estos criterios fueron plasmados en la ley de Fomento a la Cultura promulgada el día 10 de Mayo de 1988. Por esta razón, el mismo año durante la semana comprendida del día 14 al 22 de Mayo de 1988, se celebraron las Primeras Jornadas Alarconianas de Taxco. Las acciones que se tomaron con motivo del inicio del festival fueron espectaculares, de hecho nunca se había anunciado una política cultural especifica para la Ciudad de Taxco, como se hizo en esta ocasión, También fue notable la participación de una pléyade de artistas nacionales ampliamente reconocidos en sus respectivas áreas. De principio se involucró a las más importantes instituciones académicas y culturales, dependencias gubernamentales, y sobre todo, se proclamó a los cuatro vientos la amplia participación de la sociedad civil de Taxco y especialmente la de los artistas, creadores y promotores de la cultura local, lo cuál, por supuesto, abrió grandes expectativas entre esta comunidad cultural. Sin embargo, en este sentido, no se cumplió con lo anunciado, pues durante estas primeras Jornadas Alarconianas, la participación de los Taxqueños se limitó a que Fernando Curiel Defosse y Jaime Castrejón Diez, formaran parte del Consejo Consultivo del festival y sustentara una conferencia Castrejón Diez, quien presidía el Consejo del Instituto Guerrerense de la Cultura, operado por Patricia Gómez Maganda, a quien también se le relevó de la dirección general del festival, dirigido por el dramaturgo poblano Héctor Azar Barbar. Quizá lo mas grave para el desarrollo de la cultura y un retroceso en la política cultura del Estado fue cambiar la personalidad jurídica del propio Instituto Guerrerense de la Cultura, de un Organismo Público Descentralizado a un órgano desconcentrado de la Secretaría de Desarrollo Social que presidió a partir de entonces Mario Melgar Adalid, oriundo de Oaxaca. Jornadas Alarconianas 1, presentó un Consejo Consultivo de Notables: Manuel Alcalá, entonces presidente de la Real Academia de la Lengua Española; El dramaturgo y Director de Teatro, Héctor Azar Barbar; El Historiador, Político y Escritor, Jaime Castrejón Diez; El Comunicólogo Fernando Curiel Defosse; El Director del INBA Manuel de la Cera; El Presidente de la Sociedad de Escritores de México ]osé María Fernández Unsaín; La Directora Operativa del Instituto Guerrerense dela Cultura Patricia Gómez Maganda; La Directora de Cultura del ISSSTE, Angélica Luna Parra; Gastán Martínez Matiella de la Asociación Mexicana de Estudios Fonográficos, Mario Melgar Adalid, Secretario de Desarrollo Social del Estado de Guerrero; Dolores Olmedo, promotora cultural; Luis Ortiz Macedo reconocido Arquitecto; Carlos Román Celis Presidente de la Sociedad de Geografía y Estadística de México; ]osé Francisco Ruiz Massieu, Gobernador del Estado de Guerrero; Manuel Saidi González, Presidente Municipal de Taxco; la historiadora de arte, Elisa Vargas Lugo, Celedonio Serrano Martínez, escritor y poeta, Victor Sandoval, reconocido poeta.


La regia inauguración se llevó a cabo ante el pueblo de Taxco, en una sesión pública de Cabildo, al medio día del 14 de mayo de 1988, como lo dijo Francisco Ruiz Massieu, Gobernador de Guerrero: “No es casual que esta ceremonia de inauguración tuviera efecto en la Plaza Borda y no en un recinto cerrado, Que disfrute el pueblo Taxqueño, es el propósito de las instituciones -y continuó diciendo- “Recuperar Taxco, consolidarlo no solo como una ciudad turística y de orfebrería de alta calidad, sino como una ciudad humanística que deberá alojar instituciones académicas y culturales; esa es, me parece la vocación de esta hermosa ciudad”; Y en otra parte de su discurso dio a conocer el programa de recuperación y restauración de los monumentos artísticos de Taxco que se prolongó durante los siguientes años; En esta ocasión, no podía ser de otra manera se seleccionó Santa Prisca, con inversión de alrededor de mil millones de pesos que, además, permitirá implantar un sistema de luz y sonido”; y terminó diciendo: “culmino estas palabras señalando que con las Jornadas Alarconianas, de hecho empieza aplicar la Ley de Fomento a la Cultura y con ello empezarnos a acelerar una cultura plural, renovada, democráfica, nacionalista, y una cultura, al fin de cueréas, liberada”. Intervino Manuel de la Cera, Director del INBA quien calificó a las Jornadas Alarconinas corno “Un homenaje indispensable a un autor universal” y entregó el primer premio nacional de literatura “Juan Ruíz de Alarcón” al dramaturgo: Sergio Magaña; a continuación habló Manuel Alcalá, Presidente de la Real Academia de la Lengua Española y expresó, entre otras frases de su discurso: “Es Alarcón el primer Mexicano Universal, como atinadamente lo calificó Francisco Ruiz Massieu”. “Si los Extranjeros se han ocupado y se ocupan de Alarcón, vergüenza hubiese sido el silencio de los mexicanos. No hay tal por fortuna”. Y terminó diciendo” Si el Cronista José Pellicer y Tovar, anuncio mordazmente en sus avisos históricos “Murió Don Juan de Alarcón, poeta famoso, así por sus comedias como por sus corcovas”, hoy en Taxco y en estas Jornadas Alarconianas debemos de decir esto: revive aquí, en su terruño natal a 348 años nueve meses y diez días de su muerte, Juan Ruiz de Alarcón, poeta famoso así por sus comedias como por el amor de sus compatriotas”. La inauguración oficial la realizó Manuel Camacho Solís, Secretario de Desarrollo Urbano y Ecología. A partir de ese momento vino la vorágine de eventos culturales que se iniciaron cuando el actor Sergio Bustamante leyó el primer Bando Alarconiano; y continuaron con las exposiciones de las obras de Diego Rivera, de la Pinacoteca Virreinal, muestra colectiva de pintores Guerrerenses y exposiciones infantiles de pintura y bibliográficas, así como del proyecto del Museo de la Minería. Previa a estas inauguraciones, el grupo de teatro callejero recorría las calles de Taxco anunciando a voz viva los programas del día, complementando los cartéles que se habían mandado imprimir y que para esta ocasión fueron mas de doce, entre los que se contaban los que contenían los programas diarios. Para este festival se publicaron ocho obras: “Bibliografía básica de Juan Ruiz de Alarcón”, “El Renacimiento de Taxco”, de William Spratling, “El Cronista”, de Jaime Castrejón Diez, “Don Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza” de Don Luis Fernández Guerra y Orbe, “Juan Ruiz de Alarcón”, de José Herrera Madrígal, “Juan Ruiz de Alarcón”, de la imprenta de Ignacio Cumplido de 1874, y el programa de las Jornadas, así como una moneda conmemorativa de plata pura. Se realizaron ciento diez eventos entre los que destacaron las puestas en escena de la obras de Juan Ruiz de Alarcón: “Los Falsos Profetas”, “Antes de que te Cases mira lo que haces”, “El exámen de maridos”, “El desdichado en fingir”, Las paredes oyen, “Quien mal anda


mal acaba, y el estreno mundial de la obra “El Anticristo”, todas ellas representadas por la compañía del CADAC de Coyoacán. Las conferencias sobre Alarcón incluido su hermano Hernando, así como las obras de teatro de Alejandro Aura sobre temas Alarconianos, y otras de autores como Moliere y Shakespeare. Por vez primera se escuchaba que a las plazuelas de Taxco se les había rebautizado como “corrales de co- medias”, emulando a los espacios en donde se popularizó el teatro en España, por lo cuál, la Plaza Borda se conoció como Corral Plateresco, Corral Churríguera: La Plaza de la Veracruz, el Corral Barroco: la Plaza del ex-convento, Corral Deco: la Plaza de San Nicolás y Corral de Comedias, el Centro de Convenciones por su notable parecido con el único “Corral de Comedias” existente en España en la Ciudad de Almagro. Se adoptó un logotipo que consiste en una letra A de Plata, sobre una silueta de Santa Prisca en color marrón asentada en una arboleda negra. Hubo muestra gas- tronómica, danza frolklórica, conciertos de banda, poesía coral, video, y cine: “Los Desarraigados” y “Pueblo Rechazado” de Vicente señero el Grupo Arts Nova deleitó a la concurrencia con un concierto de música virreinal; Kitty de Hoyos y Roberto D’amico dieron lectura a romances y corridos. Otras reuniones notables fueron la de los Dramaturgos de México con la participación de Rafael Solana, Hugo Argüelles, Vicente Leñero, Victor Hugo Rascón y otros mas. la doctora, Elisa Vargas Lugo disertó sobre la magnífica obra de ultrabarroco mexicano, Santa Prisca: maravillosa obra de arte producto del mecenaje de José de la Borda, y entre los Guerrerenses destacó Celedonio Serrano con su Corrido del Coyote y Jaime Figueroa con su grupo de teatro Tlacuilo. Largo sería relatar todo lo que sucedió en estas Primeras Jornadas Alarconianas, sin embargo, bien vale la pena consignar que el primer fruto de ellas se culminó con el concierto de órgano de Santa Prisca, restaurado por el Alemán: Joachim Weslosky


Tu & Taxco  

En esta revista encontraras muchas cosas relacionas con Taxco ya que nosotros somos parte de ellas. Te darás cuenta de lo increíble que es T...