Page 1

INTRODUCCIÓN En esta revista encuentras temas sobre adolescencia y la importancia del acompañamiento familiar en este proceso. Cada joven es diferente pero, enfrenta escenarios propios de la edad, donde la orientación de sus padres es importante para llegar a la adultez. Los jóvenes en este proceso afrontan los cambios como algo nuevo para ellos, sin dejar de ser normal e inquietante. En esta etapa los adolescentes se vuelven vulnerables, inseguros, insensatos y quieren descubrir y experimentar sensaciones nuevas, desean tener libertad, y si no tienen un buen acompañamiento es entonces donde se suman los amigos, las decisiones mal enfocadas, relaciones amorosas y sexuales a temprana edad, es la etapa en la que se produce el proceso de identificación, es decir, la persona toma conciencia de su individualidad y de su diferencia respecto a los demás. La adolescencia es un período hermoso si es bien orientado por los tutores del joven, haciendo de ella la mejor e inolvidable de las etapas.


La adolescencia: Etapa de sentimientos y emociones.

L

a adolescencia es una etapa en donde los jóvenes experimentan muchos cambios tanto físicos como emocionales. En todos estos cambios la familia y el entorno desempeñan un papel importante ya que, en el grupo familiar se evidencia los valores trasmitidos a los jóvenes para su estabilidad físico-emocional, y en el entorno se fortalecen los ideales familiares. Algunos adolescentes y algunas adolescentes desde su niñez han sido muy rebeldes y agresivos, y la adolescencia con todos los cambios repentinos que implica, está llena de incertidumbre y desafíos. Muchos jóvenes han vivido una situación de maltrato dentro de su familia, esto lleva a un aislamiento familiar y empezar una búsqueda de sentimientos que no son transmitidos en su entorno, y recurre a personas que no tienen la mejor conducta dado que, consumen sustancias.

Psicoactivas, lo que los hace jóvenes con pensamientos errados, el tener amigos que consumen estas sustancias empeora su mal comportamiento con su familia. Todos los escenarios que trae la falta de dialogo en las familias hace que los adolescentes se vean involucrados en situaciones de riesgo que atentan contra su integridad física y emocional, además se vinculan en hechos delictivos que les dificulta el desarrollo de las actividades diarias y de una buena conducta.

A los padres les corresponde estar pendientes de sus jóvenes adolescentes en todo este proceso de transición, para que no incurra en hechos de mala conducta. La adolescencia bien orientada fortalece a las familias y contribuye en el desarrollo de la sociedad.

Esto es lo que sucede durante la adolescencia, etapa en la que la incertidumbre rodea a los jóvenes, aunque pocas veces comparten con sus progenitores aquello en lo que piensan. Siempre se debe estar atentos a las actitudes de los jóvenes para poder tratar con ellos sus estados emocionales.

Un padre y una madre siempre tienen que estar dispuestos a ayudar a sus hijos en los momentos más difíciles. Sin embargo, en ocasiones este trabajo se vuelve demasiado duro por falta de información sobre lo que le ocurre al joven.

“La crisis de los jóvenes puede ser creativa, rica en enseñanzas y llena de promesas para el futuro. El reto es lograr calma y tolerancia frente a estos cambios, que son necesarios y pasajeros, ya vividos por nosotros cuando fuimos jóvenes”. Roelens, Tania. 1998.


Adolescencia temprana La adolescencia es un período en el desarrollo biológico , sexual y social inmediatamente posterior a la niñez y que comienza con la pubertad. Su rango de duración varia según las diferentes fuentes y opiniones médicas, científicas y psicológicas, pero generalmente se enmarca su inicio cerca de los 13 años, y su finalización a los 19 o 20.

Es importante tener en cuenta que ninguna definición será lo suficientemente buena como para describir adecuadamente a cada adolescente, no son un grupo homogéneo y tienen una gran variabilidad en su maduración. Además, los distintos aspectos biológicos, intelectuales, emocionales o sociales pueden no llevar el mismo ritmo madurativo y pueden ocurrir retrocesos,

¿Qué es lo que les gusta hacer a los adolescentes? La respuesta inmediata sería “no hacer nada” , “ tumbarse a la bartola” , etc. La realidad es que ellos valoran aquellas actividades que les suponen un reto creciente y hacen que se desarrollen sus habilidades. Disfrutan cuando participan en deportes, aficiones, arte, música, etc. y con sus amigos. Esto hace que se aumenten sus habilidades y conocimientos y se sientan a gusto consigo mismos.

Si no tienen estas oportunidades los adolescentes frecuentemente se buscan otras alternativas que les suponga un desafío. La evidencia nos hace deducir que los adolescentes disfrutan y buscan las situaciones que les hace sentirse competentes. Si estas situaciones no existen, las inventan. Como estas oportunidades creadas por los

propios adolescentes por definición están fuera de la norma social, obligatoriamente los adultos las verán como anormales. En ocasiones, todo ello resulta en nuevas manifestaciones de arte, música o incluso avances científicos gracias a romper con las ideas preconcebidas de los “mayores”. La violencia, uso de drogas y delincuencia juvenil normalmente las vemos entre los adolescentes varones de áreas sociales marginales, pero sorprendentemente también afecta a aquellos que no les falta de nada. Estos comportamientos se deben a la necesidad de librarse de un entorno aburrido y sin retos. El robo, vandalismo o incluso la experimentación con drogas, significa el hacer cosas excitantes, más o menos peligrosas y de las que uno puede estar “orgulloso”.

La característica fundamental de esta fase es el rápido crecimiento somático, con la aparición de los caracteres sexuales secundarios. La clasificación de las distintas fases de maduración puberal de Tanner es de gran utilidad para poder utilizar un lenguaje común entre todos los profesionales.

concreta, no perciben las implicaciones futuras de sus actos y decisiones presentes. Creen que son el centro de una gran audiencia imaginaria que constantemente les está observando, con lo que muchas de sus acciones estarán moduladas por este sentimiento (y con un sentido del ridículo exquisito). Su orientación es existencialista, narcisista y son tremendamente egoístas. Adolescencia media

El crecimiento y la maduración sexual prácticamente han finalizado adquiriendo alrededor del 95% de la talla adulta y siendo los cambios mucho más lentos, lo que permite restablecer la imagen corporal.

Estos cambios hacen que se pierda la imagen corporal previa, creando una gran preocupación y curiosidad por los cambios físicos. El grupo de amigos, normalmente del mismo sexo, sirve para contrarrestar la inestabilidad producida por estos cambios, en él se compara la propia normalidad con la de los demás y la aceptación por sus compañeros de la misma edad y sexo. Los contactos con el sexo contrario se inician de forma “exploratoria”. También, se inician los primeros intentos de modular los límites de la independencia y de reclamar su propia intimidad pero sin crear grandes conflictos familiares. La capacidad de pensamiento es totalmente

La capacidad cognitiva va siendo capaz de utilizar el pensamiento abstracto, aunque este vuelve a ser completamente concreto durante períodos variables y sobre todo con el estrés. Esta nueva capacidad les permite disfrutar con sus habilidades cognitivas empezándose a interesar por temas idealistas y gozando de la discusión de ideas por el mero placer de la discusión. Son capaces de percibir las implicaciones futuras de sus actos y decisiones aunque su aplicación sea variable.


Tienen una sensación de omnipotencia e invulnerabilidad con el pensamiento mágico de que a ellos jamás les ocurrirá ningún percance; esta sensación facilita los comportamientos de riesgo que conllevan a la morbimortalidad (alcohol, tabaco, drogas, embarazo, etc.) de este período de la vida y que puede determinar parte de las patologías posteriores en la época adulta. La lucha por la emancipación y el adquirir el control de su vida está en plena efervescencia y el grupo adquiere una gran importancia, sirve para afirmar su autoimagen y definir el código de conducta para lograr la emancipación. Es el grupo el que dicta la forma de vestir, de hablar y de comportarse, siendo las opiniones de los amigos mucho más importantes que las que puedan emitir los padres; estas últimas siguen siendo muy necesarias,

aunque sólo sea para discutirlas, sirven de referencia y dan estabilidad, los padres permanecen, el grupo cambia o desaparece.

consigue. Están orientados al futuro y son capaces de percibir y actuar según las implicaciones futuras de sus actos.

La importancia de pertenecer a un grupo es altísima, algunos adolescentes antes que permanecer "solitarios" se incluyen en grupos marginales, que pueden favorecer comportamientos de riesgo y comprometer la maduración normal de la persona.

Es una fase estable que puede estar alterada por la "crisis de los 21", cuando teóricamente empiezan a enfrentarse a las exigencias reales del mundo adulto. Esto parece estar retrasándose cada vez más y podríamos hablar de las crisis de los ¿30? ¿35?.

Las relaciones con el otro sexo son más plurales pero fundamentalmente por el afán narcisista de comprobar la propia capacidad de atraer al otro, aunque las fantasías románticas están en pleno auge.

Adolescencia tardía

El crecimiento ha terminado y ya son físicamente maduros. El pensamiento abstracto está plenamente establecido aunque no necesariamente todo el mundo lo

Las relaciones familiares son de adulto a adulto y el grupo pierde importancia para ganar las

relaciones individuales de amistad. Las relaciones son estables y capaces de reciprocidad y cariño y se empieza a planificar una vida en común, familia, matrimonio y proyectos de futuro.


Los cambios en la adolescencia Cambios físicos No solo cambia la estatura y la figura, aparece el vello corporal, púbico y en las axilas. En las chicas comienza la menstruación y se desarrollan los senos. En los chicos se desarrollan los testículos. Cada adolescente inicia la pubertad en un momento distinto, si bien las chicas se desarrollan algo primero (dos años más o menos). Estos cambios físicos suelen traer consigo preocupaciones sobre su “imagen” y su aspecto físico que muestran dedicando horas a mirarse en el espejo o quejándose por ser “demasiado alto o bajo, flaco o gordo”, o en su batalla continua contra granos y espinillas (acné). Conviene tener en cuenta que el cuerpo no se desarrolla todo al mismo tiempo ni con la misma rapidez por lo que la coordinación de movimientos puede sufrir alteraciones provocando temporadas de torpeza.

Las diferencias de tiempo entre unos y otros pueden dar lugar a preocupaciones: los que tardan más (especialmente los varones) pueden sentirse inferiores ante algunos compañeros y dejar de participar en actividades físicas o deportivas; las chicas que se desarrollan primero pueden sentirse presionadas a entrar en situaciones para las que no están preparadas emocional ni mentalmente. Sea cual sea su velocidad de desarrollo muchos adolescentes tiene una visión distorsionada sobre si mismos y necesitan que se les asegure que las diferencias son perfectamente normales.

Cambios emocionales Pensar que los adolescentes están totalmente regidos por los cambios hormonales es una clara exageración. Es cierto que esta etapa supone cambios rápidos del estado emocional, en la necesidad mayor de privacidad, y una tendencia a ser temperamentales. Sin embargo y a diferencia de los niños que no suelen pensar en el futuro, los adolescentes si que lo hacen y con más frecuencia de lo que los padres creen. Algunos incluso llegan a preocuparse en exceso de: 

Su rendimiento escolar.

Su apariencia, desarrollo físico y popularidad.

La posibilidad de que fallezca un progenitor.

La violencia escolar.

No tener amigos.

Las drogas y el alcohol.

El hambre y la pobreza en el mundo.

Durante este periodo suele ocurrir que estén demasiado centrados en sí mismos: creen que son la única persona en el mundo que se siente como él, o que solo a él le ocurren las cosas, o que es tan especial que nadie puede comprenderlo (y menos su familia). Este centrarse en sí mismo puede dar lugar a momentos de soledad y aislamiento, o a la forma de relacionarse con familiares y amigos (“no soporto que me vean salir del cine con mis padres”).


Adicionalmente, estos cambios mentales causan que los adolescentes consideren quiénes son y quiénes quieren llegar a ser. Este proceso se llama la formación de identidad y es una actividad mayor durante la adolescencia. La mayoría de los adolescentes exploran una variedad de identidades. Adoptan "fases" que a un padre le parece que cambian constantemente. De hecho, los adolescentes que no atraviesan este período de exploración están más expuestos a problemas sicológicos, especialmente la depresión, cuando lleguen a ser adultos.

Cambios mentales

Son menos aparentes pero pueden ser tan radicales como los físicos o emocionales. Durante las primeras fases de la adolescencia el avance en las formas de pensar, razonar y aprender es especialmente significativo. A diferencia de los niños son capaces de pensar sobre ideas y asuntos sin necesidad de ver ni tocar, empiezan a razonar los problemas y anticipar las consecuencias, considerar varios puntos de vista, y reflexionar sobre lo que pudiera ser en lugar de lo que es. Una de las consecuencias más relevante de estos cambios mentales es la formación de la identidad: pensar en quienes son y quienes

quieren llegar a ser es un asunto que les ocupa tiempo y hace que exploren distintas identidades cambiando de una forma de ser a otra con cierta frecuencia. Esta exploración es necesaria para un buen ajuste psicológico al llegar a la edad adulta. La capacidad de pensar como adultos acompañada de la falta de experiencia provoca que el comportamiento de los adolescentes no siempre encaje con sus ideas: pueden (por ejemplo) ser grandes defensores de la naturaleza pero tirar basura en cualquier sitio.

Al igual que los adultos que con mayor experiencia y madurez pueden batallar con sus diferentes roles o papeles, los adolescentes batallan para desarrollar un sentido de quien son. Comienzan a darse cuenta que juegan diferentes papeles con distintas personas: hijo o hija, amigo, compañero, alumno y trabajador, entre otros.

Los adolescentes podrán pensar más como los adultos, pero todavía carecen de la experiencia necesaria para actuar como adultos. Como resultado, su comportamiento puede no encajar con sus ideas. Por ejemplo, su hijo puede participar emocionadamente en una caminata para recaudar fondos para rescatar el medio ambiente-y al mismo tiempo tirar las latas de refresco en la calle mientras camina. O puede pasarse toda la noche en el teléfono o en la computadora, intercambiando mensajes con un amigo hablando sobre cómo les cae mal un compañero porque es muy chismoso. Toma tiempo para que los adolescentes y sus padres se adapten a todos estos cambios. Pero los cambios también pueden ser muy emocionantes. Estos cambios le permiten al adolescente ver cómo llegará a ser en el futuro y hacer planes para lograr ser la persona que desea ser.


Los jóvenes piensan que todo debe girar en torno a él y el resto de problemas no les afectan. Todo esto hace que los padre no sepan cómo ayudar a sus hijos, la clave está en saber cómo educar los sentimientos desde pequeños. Todo padre debe saber que la incertidumbre por la cantidad de cambios que se pasan. Un hijo pasa de ser un niño o una niña a comenzar a ser adulto. El joven prefiere estar con sus amigos o directamente solo en su habitación al pensar que sus progenitores no lo entienden y no pueden ayudarlo del mismo modo que alguien de su edad.

Es imposible garantizar que un adolescente concreto llegará a ser un adulto maduro, responsable y capaz. Los estudios científicos confirman que si bien es cierto que algunos adolescentes encuentran obstáculos, la mayoría los superan llegando a ser adultos que encuentran su lugar en la vida, se relacionan satisfactoriamente y llegan a ser buenos ciudadanos. Las preocupaciones de los padres y madres de adolescentes suelen ser bastante más serias que habitaciones desordenadas, cambios de tallas en ropa y calzado, o el olor de las zapatillas deportivas.


Enseñan responsabilidad.

Padres eficaces El desarrollo mental y emocional del adolescente puede resultar muy agradable y beneficioso para toda la familia: Nuevas formas de enfocar problemas, conocer por dónde van los intereses de la juventud, distintas opiniones sobre temas sociales, etc. Cada familia tiene sus formas de pensar y sus prioridades, no obstante las investigaciones han demostrado algunas cualidades comunes en los padres eficaces:

El sentido de la responsabilidad se adquiere con el tiempo. Según crecen aprenden a responsabilizarse de: sus tareas escolares, participar en actividades sociales, y aceptar las consecuencias de sus buenas o malas decisiones.

Facilitan experiencias. Según los recursos de cada familia conviene facilitarle que conozca nuevas cosas. La curiosidad le hará probar nuevos deportes, o nuevos intereses académicos, experimentar expresiones artísticas, o probar en actividades sociales o religiosas diversas.

Demuestran amor. Los adolescentes necesitan poder contar con sus padres, que se comuniquen con ellos, que les dediquen tiempo y que demuestren que se preocupan por su bienestar.

Respetan.

Ponen normas. Fijar límites en el comportamiento hace sentirse emocionalmente seguros a niños y adolescentes.

Dan ejemplo. Mientras exploran distintas posibilidades de quien quieren ser los adolescentes buscarán ejemplos en sus padres, familiares, amigos, personalidades u otras personas, pero sobre todo en sus padres.

Es falso que todos los adolescentes sean rebeldes y difíciles, pero es cierto que necesitan ser tratados con respeto, que se reconozca y aprecien sus diferencias y se les trate como personas.

No existen los padres perfectos. Una mala contestación o decisión dada un “mal día” no tiene por que afectar a los hijo de por vida. Lo importante es lo que como padres hagan de forma habitual, el día a día.


REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Conclusión

Gregorio Verano Rodríguez (Psicólogo. Ayuntamiento de Avilés).

La adolescencia es una etapa de muchos cambios tanto físicos como psicológicos, la familia desempeña un papel importante en este proceso, donde se prepara al joven con valores para enfrentarse a una sociedad que esta llena de muchos conflictos. En la actualidad se puede observar maltrato por parte de los padres hacia los jóvenes, esto genera inestabilidad emocional y conlleva a los jóvenes a cometer actos delictivos que atentan contra su integridad física y mental, ocasionando un desequilibrio social. La adolescencia es la etapa más hermosa del ser humano siempre y cuando sea bien orientada por sus responsables.

Neistein LS. Adolescent Health Care. A Practical Guide. Philadelphia: Lippincott Williams & Wilkins; 2002.

J.J. Casas Rivero, M.J. Ceñal González Fierro (Unidad de Medicina del Adolescente).

Adolescencia  
Adolescencia  
Advertisement