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Mayo – Junio 2013

I.I.S.U.A.B.J.O.

 El Corona Music Fest

 ¿Y nuestros valores dónde quedan?  Levantón

 La Momia Tolteca o Poesía o Cuentos y crónicas o Reseñas o Eventos culturales o Galería de fotos


EDITORIAL Esta gaceta electrónica nace como propuesta de la Coordinación de Vinculación del Instituto de Investigaciones Sociológicas de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca, para así tener un medio de información y entretenimiento desde los medios electrónicos a los que son de suma accesibilidad hoy en día, además, ayuda a fomentar la lectura y escritura de los estudiantes de las licenciaturas del Instituto. En éste número, se presentan diferentes artículos, cuentos, poesías, reseñas y crónicas de la autoría de los colaboradores de ésta edición, mismos que son estudiantes de la Licenciatura en Antropología y Arqueología. Todos los trabajos aquí presentados tienen por motivo fomentar el trabajo en equipo así como mejorar la forma para expresar ideas y opiniones. También el objetivo de ANDANZAS es el de dar a conocer los sucesos de índole social y cultural que acontecen en Oaxaca. Contacto: Correo electrónico: vinculacion@iisuabjo.edu.mx Página web: www.vinculacion-iisuabjo.blogspot.com Instituto de Investigaciones Sociológicas de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca; Av. Universidad S/N, 5 Señores, Oaxaca, Oax. C.P. 68120. Teléfono: (951) 57 2 58 72 ext. 24.

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Acontecimiento del día

Cuentos y crónicas Pobre Vicky Por Dulce Carolina Hernández

El Corona Music Fest

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Por Tania Díaz Ramírez

Mujer Jaguar Por Eduy Susana García

¿Y nuestros valores dónde quedan? Por Miguel Ángel Galván

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La cicatriz es producto de una herida

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Por Omar Herrera

Levantón Por Dulce Carolina Hernández

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Una tarde por la Capital Oaxaqueña

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Por Vladimir García

Arqueología

Reseñas Nosotros los nobles (película)

La momia tolteca Por Miguel Ángel Galván

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Por Dulce Carolina Hernández 7

The Great Gatsby (película)

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Por Dulce Carolina Hernández

Poesía Arráncame el alma Por Eduy Susana García

Galería fotográfica. 9

Paisajes de Fin de Semana Polaris Por Dulce Carolina Hernández

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Por Tania Díaz Ramírez y Dulce Carolina Hernández

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El Corona Music Fest. Tania Díaz Ramírez

Sábado, 25 de mayo de 2013. Desde semanas pasadas, en la ciudad de Oaxaca, se estaba promocionando un concierto patrocinado por una conocida marca de cerveza. Era el Corona Music Fest y los artistas que integraban esta gira fueron Caifanes, El Gran Silencio y La Cuca. Por ser bandas de renombre en el ámbito musical mexicano, la afluencia fue de gran magnitud. A este encuentro de bandas se dieron cita personas de todas

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las edades, desde niños a personas mayores. Incluso, la amenaza de lluvia no dejó que los ánimos decayeran. La Cuca abrió este espectáculo que prometía mucha diversión, después de ellos comenzó a tocar El Gran Silencio y por último, Caifanes, cerrando con broche de oro este evento que, sin duda alguna, nos hizo pasar un rato agradable a todos los asistentes. Entre baile y cantos, la tarde pasó rápido y fue así que cayó la noche y con una luna llena de fondo, el Corona Music Fest fue un evento musical que quedará en la memoria de los oaxaqueños.


¿Y nuestros valores dónde quedan? Por Miguel Ángel Galván Viernes, 24 de mayo de 2013. Eran las 2:30 de la tarde. Yo iba en el autobús con rumbo a mi casa, estaba sentado en la parte de en medio mirando por la ventana. Delante de mí estaban sentadas dos señoras de avanzada edad. En eso, se sube un chavo de aproximadamente 15 o 17 años, todo mal vestido: con su ropa desgarrada, todo mechudo, sin afeitarse. Lo primero que hacen estas dos señoras es empezar a hablar sobre él, ellas dijeron: “A ver si no es que nos asalta este joven”. Yo supongo que dijeron eso por la facha que traía el chavo. Después, una de las señoras empezó a decirle a la otra mujer que a lo mejor era un drogadicto, posteriormente de esas dos conclusiones dijeron que era un chavo que vivía en la calle; debido a que se veía flaco, sucio y según ellas decían que olía feo. Sinceramente no alcance a percibir ese tan “detestable” olor del cual hablaban las señoras. Tanto fue su incomodidad que decidieron bajarse del autobús. Yo considero que la actitud que tomaron las señoras era errónea, ya que juzgan a una persona sin saber en qué situación vive exactamente, por eso es que nosotros, como antropólogos, debemos liberarnos de esos prejuicios que lo único que hacen es que no avancemos y

sigamos en esa necedad de no querer abrir los ojos. Más adelante, por la altura de Santa Rosa, el camión se empezó a llenar de manera en que ya no había ningún asiento vacío. Además iban 6 personas de pie. En la parada de la Colonia del Maestro se subió una señora embarazada con sus dos hijas pequeñas y cargando un morral. El chalán en lugar de ayudar a subir a la señora se pasó a la parte de en medio para cobrarle el pasaje, y por si eso fuera poco, ninguna persona quiso cederle el asiento a ella o a sus hijas. Con los valores que me inculcaron mis padres en casa, decidí levantarme cediéndole mi lugar a ella, otro señor al ver que me paré decidió levantarse para darle el lugar a una de sus hijas. Lo que me cuestioné es: ¿En dónde han quedado esos valores en los cuales nuestros padres nos decían que si iba una mujer embarazada o simplemente, fuese una mujer parada le cediéramos nuestro lugar y ser respetuosos con ellas? ¿Acaso será que los padres ya no inculcan este tipo de valores en casa? No lo sé y espero que este no sea el caso de ustedes, de aquellos que se hacen los dormidos para no ceder el asiento a una mujer embarazada o juzgar a alguien simplemente por su apariencia física.

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Levantón. Dulce Carolina Hernández

Viernes, 17 de mayo de 2013. Caminando afuera de la universidad, vimos que los carros se complicaban para seguir su camino. Eran 4 vehículos los que estaban obstruyendo el paso, tres camionetas cerradas y un carro pequeño, me parece era un tsuru blanco. Presenciamos jaloneos y movimiento entre el tráfico. Un hombre con uniforme de policía obligaba a otro a bajar de su auto. Ese otro hombre venía acompañado conduciendo el carro blanco. Como vimos, al parecer, el cuerpo policíaco, nos detuvimos un poco a husmear, pensando que era un pleito de borrachos o algo por el estilo. El supuesto policía, condujo al obligado, hacia una camioneta

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grande, también blanca situada detrás de su pequeño vehículo. Se escuchaban algunos gritos mientras, tomándolo de su camisa, lo jaloneaba para que caminara rápidamente. Al ver bajar a un hombre con un cuerno de chivo (como suelen decirle a esas armas) y, totalmente cubierto de la cara con un pasamontañas, nos percatamos que no era un simple pleito. Se trataba de un levantón, así lo dijo una de mis compañeras, con su cara de asustada. La banqueta por la que caminábamos estaba de frente al lugar donde acontecían todos estos hechos, también estaba desolada eran ya pasado de las 6 de la tarde la mayor cantidad de alumnos ya se había ido. Aterradas, tratamos de caminar rápidamente a la parada, segundos después todos estos carros ya se habían marchado.


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La Momia Tolteca.

que tenían un carácter mágico protector.

Por Miguel Ángel Galván

“La Momia Tolteca” fue estudiada por Leopoldo Batres en 1889, dice que fue hallada en Comatlán (se refiere a Camotlán, ya que se pudo haber confundido o se debe a un error topográfico), un pueblo de Huajuapan de León ubicado en el estado de Oaxaca, pero esta momia no fue descubierta por Batres ni fue encontrada durante una excavación, ya que se encontraba en manos de un señor llamado Ignacio Peralta que es el dueño de la momia, ya que en ese tiempo aún no se implementaba la norma para proteger monumentos y materiales arqueológicos impulsada por el mismo Batres hasta 1896.

Leopoldo Batres fue un pionero de la arqueología en México, fue uno de los primeros en realizar excavaciones en México en el famoso periodo llamado “El Porfiriato”, durante este tiempo el estudio una momia, pero no cualquier momia, se trata de unas momia tatuada. Se tiene muy poca información acerca de momias tatuadas, solo se han encontrado tres momias con tatuajes en el mundo, incluyendo México. Se tiene registro de cuatro momias que son la de Ötzi (Italia), las momias de la cultura Chancay (Costa Central de Perú), la “Princesa Ukok” o “La Dama de Hielo” (Rusia) y “La Momia Tolteca” (México). Son muy pocas las momias encontradas debido a que, como ya lo había mencionado anteriormente, en la época prehispánica era muy difícil que una persona pudiera obtener estos tatuajes por que representaba magia, y que solo gente “elegida” podía portarlos, otra explicación podría ser que ciertas personas de alto rango podían portarlos ya

Él describe a la momia como un varón que aún conservaba su pene y sus testículos, pero con un estudio posterior realizado por personal del INAH y del Museo de Quai Branly se logró observar y llegar al resultado de que se trataba de una mujer que oscilaba de 30 a 40 años al momento de su muerte. En la momia se puede observar tatuajes con formas geométricas en ambos brazos en color negro, además presenta impresiones textiles (es decir que la momia al momento de enterrarla estaba envuelta en telas o petates, ya que los pueblos prehispánicos acostumbraban enterrar a sus seres queridos con objetos). Aún faltan muchos estudios por realizar y cosas por saber sobre la “momia tolteca” ya que actualmente la momia se encuentra en Museo de Quai Branly ubicado en Paris, Francia, gracias a ella y a su intervención la momia sigue estando en perfectas condiciones de conservación ya que no ha sufrido mayor deterioro desde su descubrimiento.

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Arráncame el alma. Por Eduy Susana García

Mi cuerpo sigue recostado Mi alma ya no puede más Te fuiste dejando lo nuestro olvidado Y aunque siga tratando, ya no volverás. Mi alma está envenenada Mi mirada se torna apagada Desde tu partida no he vuelto a ser igual Mi único olvido son unos tragos de mezcal.

Mi tortura no debe perdurar. Arráncame el alma, hazlo de una vez Arráncame el alma que se quema mi ser Arráncame el alma ya no puedo estar si ti Arráncame el alma con un beso y vete lejos de aquí Mis palabras son como ceniza en la boca Cada pensamiento mío tu cuerpo invoca No puedo pronunciar tu nombre, me quema y ahoga

Cada centímetro de mi cuerpo fue tuyo

Pero tu mirada se volvió mi droga.

Me entregué de tal modo

Juro a los cielos y a la tierra, no volverte a pensar

Que te llevaste contigo todo Hoy sólo el recuerdo queda de que mi amor sólo fue tuyo. Tengo miedo a continuar Mi alma ya no puede más

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Debo ahora ya dejarte atrás

Prometo todo mi dolor curar Si no lo logro tendré la decencia de morir Y si no lo hago, arráncame el alma y no me hagas sufrir.


Polaris. Dulce Carolina Hernández

El frío toca tu piel, Y avanza desde tu cabello a tus pies, Dime que si con una mirada, nadie te hace daño, Que si el tiempo se va entre tus dedos... Nadie te puede hacer daño. Con tus labios rosas al anochecer, No tienes otras estrofas que cantar, Si prefieres quedarte aquí, Te juro que es porque aquí quieres morir. Pero yo en Polaris me quiero quedar, Dime que puedo llegar a hacer, Con las palabras perfectas Te puedo hacer enloquecer. Pero Polaris dime que decir, Que si me quedo sin saliva, Es porque alguien no puede hacer Su trabajo como debe ser. Dime Polaris si sus labios rosas, Después del amanecer, Se quedarán para decírmelo una vez más, Que si no resucita es porque lo quiere evitar. Y cuando encuentres las palabras adecuadas, Dime Polaris, Sí sus ojos me deben ver, Después del amanecer.

Cuando el frío deje de tocar tu piel, Y te estremezcas como la hacías antes, Con tu pies firmes y cansados, Júrame que estás lista para volver a empezar. No quieres hacerlo como las otras veces, Porque, cariño, así ha sido siempre. Demuestra que lo haces sin sentido, Y que nadie más, estar por siempre, te lo ha prometido... Pero yo en Polaris me quiero quedar, Dime que puedo llegar a hacer, Con las palabras perfectas Te puedo hacer enloquecer. Pero Polaris dime que decir, Que si me quedo sin saliva, Es porque alguien no puede hacer Su trabajo como debe ser. Dime Polaris si sus labios rosas, Después del amanecer, Se quedarán para decírmelo una vez más, Que si no resucita es porque lo quiere evitar. Y cuando encuentres las palabras adecuadas, Dime Polaris, Si sus ojos me deben ver, Después del amanecer. Si sirve de algo, Y te lo puedo decir... Aquí estaré, Porque con tu mirada... Nadie te hace daño.

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Pobre Vicky. Dulce Carolina Hernández

Pobre Vicky otra vez lloviendo y otra vez sufriendo… Y es que esas gotas de agua que se empiezan observar por su ventana le resultan una maldición, le recuerdan lo triste de su existir y lo cansada que se siente. Apenas las tres y el radiante sol ya la está abandonando, apenas inicia la tarde y el nublado cielo ya la está agobiando. Pero, ¿por qué Vicky? ¿Por qué eres tan floja? Entiende que el paraguas que guardas detrás de la puerta negra oxidada no basta para proteger todo el cuerpo de tu obesa madre. Eres tú quien tiene que caminar con ese paraguas, por los resbalosos callejones hacia el mercado, para cuidar esos guajolotes que tu padrastro amarro de las patas y colgó de cabeza esperando a que alguien los compre. Imagínate nada más Vicky, que esos gordos trozos de carne que tu mamá lleva por pies, tropiecen, ya sabes cómo son de torpes, apenas y pueden echar un carrera cuando tu mamá olvida el monedero y toma prestados unos aguacates del puesto de al lado, un minuto de persecución y ella ya está tirada comiéndose los aguacates para que cuando llegué el ejército de cincuentonas no haya evidencia alguna. ¿Te has puesto a pensar en las consecuencias que traería que tu madre

resbalara? Tú vives en la cima de la ciudad, las callejones están de bajada, el cuerpo grasoso de tu mamá resbalaría hasta llegar a lo más bajo. Y no te preocupes por tu madre que está demasiado correosa para tener un raspón, preocúpate por la ciudad, tu madre arrasaría con todo a su paso, incluyendo a niños pequeños. Hoy está lloviendo, hoy te toca mercado y el fastidio de oír los comentarios, de las viejas sebosas, que apuntan a tu madre, y es que ellas dicen que tu madre es tan fodonga, no asea el excremento de esas pobres aves, que por cada quejido tu madre les arranca una pluma, en eso se entretiene toda la tarde. Tienes que estar ahí hasta que llegue por ti tu padrastro, otro barrigón que se aprovechó de la buena voluntad de tu mamá para poner un criadero de “cunes” en su patio trasero. Y que feo huele, huele peor 100 mil marraneros. Y es que si hablamos de olores Vicky, el tuyo no es muy bonito que digamos, me he acostumbrado a tu olor a grasa de la comida del día, pero hoy, ¡qué barbaridad! hueles a la de ayer combinada con la de antier y eso es porque hoy no has comido sino se le agregaría un olor más. Pero Victoria, no te sientas mal hay algo en ti que me gusta mucho, no sé si es tu desnutrida figura, tus cabellos resecos o tus labios partidos. ¿Por qué no mejor tomas un baño y nos vamos Vicky?

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Mujer Jaguar. Eduy Susana García

¿Cómo llegue a este punto? No sé si quiero arrojarme de este puente; ese chico me mira desesperado, no sabe qué hacer, sólo puedo mirar el miedo en su rostro y sus lágrimas caer. No soporté más, desistí y me senté a llorar. Él se acerca a mí cautelosamente, no sabe qué decir, lo miro y le digo: —Por favor escúchame, dime que hacer, ella me ha vuelto loco. Él no me contesta, pero me mira con interés, y es entonces cuando comienzo a relatarle mi historia. Su nombre es Camila, estudia conmigo, se siente a la orilla de la ventana, enfrente del escritorio del profesor, tiene un cabello castaño largo ondulado, unos ojos hermosos cafés que me vuelven loco, y un lunar junto a la boca que me ínsita a comerla. Nunca antes le había prestado atención, pero esa noche lluviosa estaba ella sentada junto al árbol que te lleva a la montaña. Todo era borroso por la lluvia excepto su rostro, ese lo distinguí muy bien, me acerqué para hacerle plática pero ella comenzó a correr, la seguí, aun no sé porque lo hice, llegamos a unos arbustos y le dije: — ¿Estás bien? — ¡Y porque no habría de estarlo!

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Su voz era perfecta, me envolvió en esas 6 palabras, su mirada retadora me hacía acercarme cada vez más a ella, yo era como una felino asechando a su presa, y ella era como un cordero inocente y sin escapatoria. No sé qué fue lo que me pasó, o mejor dicho, qué fue lo que incitó a realizar esto… Me abalancé sobre ella y literalmente devoré su boca, ella no me retiro y comenzó a besarme como si el mundo fuese a terminar. Poco a poco mis manos parecían conocer su cuerpo, y como una bestia, comencé a desgarrar su vestido. Sus piernas eran largas y torneadas como las de un jaguar, lo que posee detrás no podía ser descrito, es maravilloso, su cintura parecía haber sido tallada a mano, su rostro me provocaba querer despojarla de todo placer que haya tenido o que tendría en un futuro. La miré una vez más a los ojos, ella mordía sus labios, estaba tan excitada como yo, probé su feminidad y comprobé que no hay mujer igual a ella. Llegué a un punto en el que ya no pude más, mi placer estalló, besé su frente, tomé su mano y me recosté a un lado, me quedé dormido, desperté cuando las gotas de rocío tocaron mi cara, la busqué y ya no estaba a mi lado, tomé mi ropa y corrí a buscarla. Había desaparecido. Los siguientes días tenía la esperanza de encontrarla en la escuela, pero parecía que la tierra se la había tragado. Me estaba volviendo loco, necesitaba sentirla una vez más, regresé al lugar donde


comenzó todo, me solté a llorar, la necesitaba conmigo, a mi lado. Esa chica me había enamorado. De pronto sentí una mirada, volteé, era un jaguar, me asusté y salí corriendo del lugar. Tropecé y el jaguar me había acorralado, lo miré fijamente a los ojos y pude percatar sus ojos, eran cafés igual que los de Camila, le dije: “Mujer Jaguar aléjate, si he de morir será mi decisión y por amor a ella”. Sus ojos se llenaron de lágrimas, se acercó cariñosamente a mí, lamió mis manos y salió huyendo. Caminé horas

bajo la lluvia y pude descubrir que ese Jaguar era la misma chica con la cual la noche pasé. Tenía miedo, no sabía qué hacer, fue por eso que decidí arrojarme de este puente y borrar todo mi dolor, y conmigo llevarme este amor. Soy un cobarde, amigo, no lo logré, y ahora ella está enfrente de nosotros, nos mira, no sé qué hacer… Esta noche puede ocurrir lo que sea, pero lo que pase espero que sea con ella. —Lo único que debes hacer es regresar al lugar donde comenzó todo. Eso es lo que deberías hacer.

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La cicatriz es producto de una herida. Por Omar Herrera

La cicatriz es el producto de una herida. Hay heridas que al poco tiempo sanan. ¿Quién no se ha caído alguna vez en la infancia pero al poco tiempo sale la costra y se olvida? Sin embargo, hay heridas que se hacen tan adentro del ser, un lugar donde no llega la pomada ni las inyecciones, una herida que no tiene más medicina que el olvido. Este es el caso de una herida que en su proceso de cicatrizar volvió a ser tocada y se abrió provocando los dolores que tuvo al inicio de su existencia. Fue el día sábado, bien lo recuerdo, después de una cita cancelada, mi situación se tornó sin planes, sin un fin, sin nada. Mi primer recurso fue buscar en la red a un amigo para que me invitara a una fiesta, alguien que me propusiera un plan, que me sacara de un día aburrido, ese sábado no me resignaba a pasarla aburrido, necesitaba encontrar un 1 debraye . Encontré por sorpresa una amiga conectada, quien me invito a su casa a platicar y a fumar, ya que pasaba un mal momento y necesitaba desahogarse. Cuando llegué, nos sentamos a platicar, entre humo y risas, empezaron a llegar más invitados, no sé de donde salieron las botellas, entre los tragos de licor, el

ambiente se empezó a poner bien fresa2. No sabía de lo que hablaban y comencé a sentirme incómodo, busqué a mi amiga, me despedí con el pretexto que se avecinaba la lluvia y salí, otra vez sin rumbo y sin planes. Caminé por la avenida principal con rumbo al norte, pensaba donde pasar un buen rato y decidí encaminarme al bar de mi preferencia, fue mágico ese momento, torne la mirada al otro lado de la avenida, entre el tumulto caminaba la mujer que había hecho la herida. Nuestra silueta se perturbaba por los carros que circulaban a gran velocidad, no supe cómo cruce, pero en unos cuantos segundos me encontraba frente a ella, después de casi un año de no verla, el día menos esperado, el día en que menos pensaba encontrarla, estaba ahí tan bella como el primer día que la conocí . Al vernos sonreímos, se me hizo tan conocida esa sonrisa, que me transportaron a esos momentos en los cual reía con ella en el pasado. Mi corazón latía muy rápido, pequeños choques eléctricos se manifestaron en mi cuerpo y las palabras en mi boca. Le pregunté que a dónde iba, que si tenía algún plan, a lo que respondió que se dirigía para su casa, la oportunidad de salir con ella y conversar se dio y no podía desperdiciarla , esa oportunidad la esperaba desde ya casi un año.

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Una fiesta sin reglas y con excesos.

Un ambiente con plática con temas de moda, tecnología, cantantes, tiendas departamentales, marcas comerciales.


La invité a caminar, con la intensión de pasar por el bar e invitarle una copa. Empezamos a caminar por toda la avenida entre los pasos muy lentos que daba yo para que durara el paseo, se manifestaron risas y los bellos recuerdos. Volvió a florecer la alegría en nuestros rostros.

fueron horas o fueron años, en su mirar sentía ver todo el universo, pero de pronto, como si fuese impactado por un enorme meteorito, salí de ese sueño y de todas las fantasías que ya se formaban a gran velocidad en mi pensamiento, ese golpe me lo dio su vos que me dijo: “tengo que irme”.

A unos cuantos pasos de pasar por el bar, le invité unos tragos, con el pretexto de conversar, lo cual aceptó con gusto, pero me advirtió, que solo sería un rato porque al otro día era domingo y tenía que preparar su clase del día lunes.

La alegría se desvaneció, la sonrisa se borró de mi rostro y mi mirar se tornó al suelo, le ofrecí acompañarla al mismo sitio donde la había encontrado regresamos caminando, y los pasos sólo era lo único que sonaba, nadie dijo nada. Llegamos a la parada del camión, abordó su autobús, se asomó por la ventanilla y dijo adiós.

Ingresamos, observó los dibujos del bar con detalle y yo pedí la primera jarra de pulque. Ya pasadas varias jarras, entre pulque risas y recuerdos, el ambiente tomo otro tono, y nuestras manos se tomaron, acompañadas de un dulce mirar. Mi corazón y mi pensar sólo era ella. Las ganas de fusionar mis labios con los de ella invadían mi cuerpo, quería dejar de un lado las palabras y abrirle camino a las acciones. Se notaba en los dos que anhelábamos estrecharnos la respiración, nuestro mirar, nuestra temperatura nos delataba.

Regresé al bar, pedí otra botella y empecé a sentir otra vez ese dolor, esa tristeza, a tomarle ese sentido a las canciones que perfectamente describían mi situación. El dolor era el mismo, me era tan familiar que lo llamé por su nombre, lo tomé entre mis brazos y lo hice mío. El tiempo ya había ayudado a sanar mi herida, en verdad me había esforzado tanto en olvidarla, que lo había conseguido, pero ese día, ese mágico día, se me olvidó que la olvidé.

Clavado en lo profundo de su mirar, no me di cuenta cuanto tiempo pasó, si

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Una tarde por la Capital Oaxaqueña. Vladimir García

Desde el centro de la ciudad de Oaxaca de Juárez se encuentran una gran variedad de comercios. Se pueden visitar museos, galerías, se encuentran exposiciones de todo tipo, pero nada tiene sentido si no se prueba una variedad de platillos de Oaxaca. Son raros los lugares que los vendan, aunque en el centro histórico se pueden encontrar imitaciones muy caras de estos platillos, no hay como la comida hecha en una región de Oaxaca. El güitlacoche sazonado de diversas

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maneras, los caldos regionales como el pozole, una gran variedad de platillos, con los ingredientes típicos de Oaxaca: el frijol, la calabaza, el chile, el maíz, los chapulines, las hierbas y condimentos que sazonan estos platillos. También se pueden adquirir en los mercados que tiene una variedad de los mismos. Al atardecer se pueden encontrar una diversidad de antros y bares para desperdiciar el tiempo o hacerse el bohemio, pero no hay nada mejor que pasar la noche en buena compañía y con un exquisito platillo Oaxaqueño, y que tal, un chocolate o un atole para complementar la velada.


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Nosotros (película).

los

nobles

Dulce Carolina Hernández

unidimensionales construidos a base de clichés, con guiños al cine mexicano de Pedro Infante, y con una trama telenovelesca (villano reventón incluido) cortesía de Televisa. El papel del chavo hipster sale sobrando: no aporta nada a la trama, no tiene evolución ni aprendizaje. A rescatar: algunos gags y la actuación del chavo que se ve forzado a trabajar como chofer de micro. De ahí en fuera aplaudo, eso sí, la campaña de publicidad de la película, cortesía de Carlos Alazraki.

NOSOTROS LOS NOBLES, USTEDES LOS PRETENCIOSOS. Está bien. Seré amargada pero no le vi lo sorprendente por ningún lado a "Nosotros los Nobles". Me recordó en demasía a "From Prada to Nada", y con pena, reconozco que en cuestiones técnicas, la cinta protagonizada por Camilla Belle y Alexa Vega es infinitamente superior. Nosotros los Nobles regala personajes

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La Comunicación de la película en Redes Sociales es un ejemplo de cómo se debe hacer una campaña de social media marketing. También, el uso del product placement (Whiskas por todos lados) es ingenioso. Y el hecho de que todo el país aplauda esta simplona comedia de nacos vs fresas, es resultado de una campaña de relaciones públicas grosa y bien lograda.


The Great Gatsby (película). Dulce Carolina Hernández

LO QUE HE VISTO… Definitivamente, la película que más me ha gustado del año en curso. Interesante el mal karma detrás de DiCaprio. Lo suyo es como una maldición. ¿Por qué la crítica especializada se ha encargado de vapulear al Gran Gatsby? Tal vez Luhrmann deba gestionar mejor sus relaciones públicas. (La que pretendía ser su obra cumbre, Australia, recibió más bullas que aplausos, al igual que su más reciente y trepidante drama gangsteril) Digno protagonista de lo que en México llamamos "trabajo de mala sal", el otrora Romeo aquí también se luce y demuestra a gritos el alcance de sus dotes de actor, mientras los medios de comunicación y los (pagados) críticos especializados se encargan de ensalzar trabajos buenos tirándole a "sin embargo" como los de Sandra Bullock y Jennifer Lawrence. (The Blind Side y Silver Lining

Playbook, respectivamente) DiCaprio no es el único digno de aplausos en The Great Gatsby. Todos los actores que entran a cuadro en la colorida y más reciente adaptación de la novela de Fitzgerald, hacen lo propio. Los periodistas que han entrevistado a Luhrmann, coinciden en que el australiano cineasta posee un acervo cultural enorme, digno de museografía. ¿Qué paso entonces con la preparación de los críticos, de los periodistas? Parece ser, de entrada, que tienen problemas para comprender el concepto de anacronismo. Si retrocedemos a las críticas que en su momento recibieron los tenis converse de la María Antonieta de Sofía Coppola, tal parece que mi teoría tiene algo de verdad. Todo el festín visual, lo barroco de sus trabajos anteriores, la adecuada (y minuciosa) banda sonora, el teatro de lo absurdo, los villanos telenovelescos y el romance frustrado por eventos trágicos del destino: o sea, todo Luhrmann está aquí presente.

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Galería fotográfica: Paisajes de Fin de Semana en Oaxaca.

Ubicación: Reyes Etla, Oaxaca Foto: Tania Díaz

Ubicación: San Lorenzo Cacaotepec, Oaxaca Foto: Tania Díaz

Ubicación: Santo Domingo Tonalá, Mixteca, Oaxaca Foto: Dulce Carolina Hernández

Ubicación: San Andrés Huayapam, Oaxaca Foto: Tania Díaz 22


Ubicación: Carretera a Tlacolula de Matamoros, Oaxaca Foto: Tania Díaz

Ubicación: Santo Domingo Tonalá, Mixteca, Oaxaca Foto: Dulce Carolina Hernández

Ubicación: San Andrés Huayapam, Oaxaca Foto: Tania Díaz

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Ubicación: Santa Catarina Ixtepeji, Oaxaca Foto: Tania Díaz

Ubicación: Capulalpam de Méndez, Oaxaca Foto: Tania Díaz


PORTADA, DISEÑO, CORRECCIONES Y EDITORIAL

Tania Díaz CONTENIDO (ARTÍCULOS, CUENTOS, POESÍAS Y RESEÑAS)

Dulce Carolina Hernández Eduy Susana García Miguel Ángel Galván Omar Herrera Vladimir García FOTOGRAFÍA

Tania Díaz Dulce Carolina Hernández

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Andanzas edición #1