Issuu on Google+

LA HISTORIA DEL YASUNI  EL DORADO

En 1541 el explorador Francisco de Orellana se aventuró en el corazón de Yasuní en busca del misterioso “El Dorado”, un reino de oro, minerales y piedras preciosas… Los ríos de la Amazonía han llevado siempre exploradores, colonizadores y misioneros en busca de sueños, mitos y leyendas sobre lo que se esconde entre la frondosa vegetación de la selva. Todos ellos dejaron su marca, cambiando el destino de Yasuní para siempre. De entre esos aventureros atraídos por los secretos de la Amazonía, fue el español Francisco de Orellana quien, en 1541 abandonó Quito junto a Francisco Pizarro y finalmente descubrió la desembocadura del río Amazonas. Su motivación era el oro. Orellana había oído historias sobre un reino de oro, minerales y piedras preciosas escondido en lo más profundo de la selva, El Dorado. La expedición de Orellana se ha convertido en uno de los episodios más famosos de la historia de la Amazonía y la región fue bautizada con su nombre.

 ORO NEGRO

"Como ya hizo su predecesor dorado, el oro negro ha atraído a miles de trabajadores, colonos y aventureros, junto con sus compañeras de viaje: las enfermedades y la codicia. Todos ellos han conseguido destruir en muchos casos las formas de vida de los pueblos indígenas…" Como ya hizo Orellana en busca del Dorado, el oro negro ha atraído a miles de trabajadores, colonos y aventureros buscando el oro negro. junto con sus compañeras de viaje: las enfermedades y la codicia. Todos ellos han conseguido destruir en muchos casos las formas de vida de los pueblos indígenas. Las compañías que operan en las distintas áreas llegaron con promesas de progreso y reducción de la pobreza, pero la gente se ha encontrado por extremos y adversos impactos económicos, epidemias y la destrucción de sus hogares y formas de vida. La pérdida de las granjas y los cultivos de la población a causa de la contaminación del agua y la caza masiva de animales salvajes no sólo han significado una disminución del nivel de vida, sino que ha hecho que la gente sea totalmente dependiente del petróleo.


El petróleo continúa filtrándose en la tierra, contaminando el agua, envenenando o matando cualquier ser vivo que encuentre a su paso. Las explotaciones incontroladas por parte de las compañías petrolíferas, la tala ilegal cada vez más extendida, la caza indiscriminada e insostenible así como enfermedades infecciosas: todo ello ha contribuido a la devastación de la selva, de sus pueblos, plantas y animales. A través de la contaminación de las reservas de agua, la deforestación y la contaminación tóxica, se pone en peligro el modo de vida tradicional de las comunidades que viven allí. Además de todo esto, la población indígena local se ha visto obligada a hacer frente a serias represiones, amenazas e incluso la muerte al intentar desafiar a las consecuencias de la obsesión con el petróleo. Y ahora, por si esto fuera poco, se han encontrado de 412 a 920 millones de barriles de crudo pesado bajo la reserva Waorani y el Parque Natural Yasuní.

 ORO VERDE “La verdadera riqueza de Yasuní no descansa bajo tierra ni en forma de minerales dorados, sino en su extraordinaria y única biodiversidad y en los pueblos indígenas que han elegido vivir en aislamiento, resguardados en la espesura de la selva…” Debido al interminable número de récords estadísticos que el Yasuní, como el hecho de que hay más especies de hormigas en un árbol de Yasuní que en toda Inglaterra, es necesario reenfocar la atención del petróleo que descansa en su subsuelo hacia la importancia de su riqueza biológica y cultural, para proporcionar alternativas sostenibles para la región. Porque las vidas de la gente de Yasuní no pueden y no deben tener un precio, porque es importante para todos el entender que esto no se trata simplemente de una lucha del petróleo contra los árboles, sino del derecho fundamental a la vida de todo ser humano. Por todo eso, y por lo que puedes encontrar en esta web, el libro y el resto de internet, Yasuni es Oro Verde y debe ser protegido Hasta 1958, los Waorani en particular han luchado con todas sus fuerzas contra la intrusión de las compañías petrolíferas en sus territorios, lo cual frenó durante algún tiempo el avance petróleo en la Amazonía ecuatoriana. En ese mismo año tuvo lugar el primer contacto pacífico con las comunidades indígenas, lo cual tuvo consecuencias devastadoras, ya que la zona quedó desprotegida ante la colonización petrolera. Dos grupos indígenas, los Tagaeri y Taromenane, rechazaron totalmente esta colonización y se refugiaron en lo más profundo de la selva. La explotación petrolífera significó la necesidad de transportar el petróleo desde la Amazonía hasta las refinerías, o lo que es lo mismo, de un lado al otro del país. Por


este motivo se construyó una tubería de 420km que atravesaba los Andes. Esto conllevó una recalificación de la tierra y la tala de la parte de la selva que crecía de una a la otra punta de Ecuador, con el fin de construir carreteras. Todo este desarrollo trajo miles de colonizadores, que comenzaron a talar más y más árboles para levantar sus granjas y plantar sus cultivos. Con ellos llegaron las enfermedades, la corrupción y los conflictos, además de los devastadores efectos de las explotaciones petrolíferas. Unos 20 años más tarde se encontraron nuevos depósitos de petróleo tanto dentro como alrededor del Parque Nacional de Yasuní, incluyendo parte de la zona estipulada como protegida y hogar de los Waorani. Las compañías petrolíferas pronto invadieron las áreas protegidas y los 16.000 Waorani de la reserva se redujeron a tan sólo 1.000. Aquellos que vivían fuera de los límites de la reserva, los Tagaeri y los Taromenane, se encontraron en continuos conflictos con los leñadores, las multinacionales petroleras, los misioneros y numerosos intrusos que intentaron liquidar o apaciguar a cualquiera que se interpusiera en su camino hasta el petróleo. Durante los últimos años, las fronteras del Parque de Yasuní se han ido redibujando en diversas ocasiones para acomodarlas a las explotaciones de petróleo que, de otra manera, estarían prohibidas. En 1999 la Corte Constitucional aprobó los planes de extracción de petróleo del Parque Nacional de Yasuní, un decreto que violaba el estatuto legal del parque. En el mismo año la parte sur de Yasuní fue declarada “Zona Intangible”, un territorio en teoría seguro para las comunidades indígenas no contactadas. A pesar de todo esto, la tala ilegal no se ha detenido en ningún momento.


Historia