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BOLETÍN DE ANIMACIÓN PASTORAL DE LA PARROQUIA DEL SANTO CRISTO MILAGROSO RESPONSABLE: P. ARMANDO FLORES NAVARRO

27 DE MARZO DE 2011 TERCERA EPOCA No. 498

ENCONTRARSE A GUSTO CON DIOS Son bastantes las personas que, a lo largo de estos años, se han ido alejando de Dios, casi sin advertir lo que realmente estaba ocurriendo en sus vidas. Hoy Dios les resulta un «ser extraño». Cuando entran en una iglesia o asisten a una celebración religiosa, todo les parece artificial y vacío. Lo que escuchan se les hace lejano e incomprensible. Tienen la impresión de que todo lo que está ligado con Dios es infantilismo e inmadurez, un mundo ilusorio donde falta sentido de la realidad. Y, sin embargo, esas mismas personas en cuya vida apenas hay experiencia religiosa alguna, andan con frecuencia a la búsqueda de paz interior, de profundidad, de sentido. Más aún. Aunque ya no creen en «el Dios de su infancia», acogerían de nuevo a Dios si lo descubrieran como la Realidad gozosa que sostiene, alienta y llena todo de vida. Pero, ¿se puede encontrar de nuevo a Dios una vez que la persona se ha alejado de toda religiosidad? ¿Es posible una experiencia nueva de Dios? ¿Por dónde buscar? Algunos buscan «pruebas». Exigen garantías para tener seguridad. Pretenden controlar a Dios, verificarlo,

analizarlo, como si se tratara de un objeto de laboratorio. Pero Dios se encuentra en otro plano más profundo. A Dios no se le puede aprisionar en la mente. Quien lo busca sólo por la vía estrecha de la razón corre el riesgo de no encontrarse nunca con El. Dios es «el Misterio del mundo». Para descubrirlo, hemos de ahondar más. Precisamente por esto, algunos piensan que Dios no está a su alcance. Tal vez esté en algún lugar lejano de la existencia, pero habría que hacer tal esfuerzo para encontrarse con El, que no se sienten con fuerzas. Sin embargo, Dios está mucho más cerca de lo que sospechamos. Está dentro de nosotros mismos. O lo encontramos en el fondo de nuestro ser o difícilmente lo encontraremos en ninguna parte. Si yo me abro, El no se cierra. Si yo escucho, El no se calla. Si yo me confío, El me acoge. Si yo me entrego, El me sostiene. Si yo me dejo amar, El me salva. Tal vez la experiencia más importante para encontrar de nuevo a Dios es sentirse a gusto con El, percibirlo como presencia amorosa que me acepta como soy. Cuando una persona sabe lo que es sentirse a gusto con Dios a pesar de su mediocridad y pecado, difícilmente lo abandona. Recordemos las palabras de Jesús a la samaritana: «Si conocieras el don de Dios... le pedirías de beber y él te daría agua viva». Muchas personas están abandonando hoy la fe sin haber saboreado a Dios. Si conocieran lo que es encontrarse a gusto con El, lo buscarían.

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CÓMO SER ASERTIVO: ESTRATEGIAS Y TÉCNICAS: El entrenamiento asertivo puede ser un medio para mejorar la forma en la que nos relacionamos con los demás. Estrategias. La asertividad supone el desarrollo de capacidades muy concretas, por lo que te recomendamos algunas, como: •

Diferencia aserción, agresión y pasividad. Defiéndete sin agresividad o pasividad ante la actitud de otros y expresa sentimientos y deseos sin vergüenza o negando y desconociendo los de los demás.

Tener un buen concepto de ti mismo. Recuerda que eres tan valioso como todos, toma en serio tus necesidades.

Planifica tus mensajes. Piensa antes que es lo que quieres decir e, incluso, sí es necesario haz notas; ahorra tiempo, produce confianza y disminuye la intimidación de los demás.

Sé educado. Si te enfadas sólo provocarás confusión en ti mismo y los demás te consideraran débil, histérico y perderás credibilidad. Es importante tener en consideración el punto de vista del resto, hacerles saber que lo entiendes y respetas. Ten calma y no dejes de decir lo que piensas.

Discúlpate cuando sea necesario. Las disculpas deben darse en el momento adecuado, así no disminuirá su valor, ni tendrás esa falsa percepción de que disminuye el tuyo.

No arrincones, ni fuerces a los demás. Hacerlo sólo provocará indignación y resentimiento, lo que dificultará las relaciones interpersonales. Muéstrales siempre las distintas posibilidades, así como sus consecuencias.

No amenaces. Sí lo haces, seguramente será difícil que confíen en ti y sean capaces de cooperar contigo para resolver cualquier situación. Es mucho mejor afirmar tranquilamente acerca de los pasos que se está dispuesto a dar, así como asegurarse de cumplirlos, siempre que se hayan prometido.

Acepta la derrota. La aserción supone saber perder. A nadie le gusta, pero sólo quien la admite es digno de respeto.

Técnicas. Recursos que nos permiten controlar las respuestas que tenemos habitualmente ante actitudes de los demás que de algún modo nos manipulan, controlan nuestros actos y disminuyen el respeto por nosotros mismos. Si aprendemos a decir NO podemos transformar cada

uno de esos hábitos en una mejor forma de relacionarnos con otros: •

No cedas ante cualquier petición que no te guste, para que nadie te manipule. Simplemente niégate a hacer algo de lo que no estás convencido.

Decir lo que piensas. Di la verdad, manifiesta lo que sientes, quieres y piensas; sin rodeos, con sencillez y claridad.

Aprender a escuchar. Sólo aquellas personas que saben hacerlo, pueden ser tomados en cuenta con mayor facilidad.

Conócete. Quien sabe quien es, puede darse a conocer.

Habla de ti mismo. Trata de revelarte como eres a los demás: qué es lo que sientes, acepta o niega lo que otros digan de ti, tanto aspectos positivos como negativos de tu personalidad, comportamiento y estilo de vida.

El “disco rayado”. Transmite un mensaje mediante la repetición serena de tus deseos y pensamientos. La persistencia es una cualidad que denota asertividad.

Banco de niebla. Especialmente ante críticas muy duras o propuestas que no nos gustan es conveniente reconocer la verdad que contengan, pero no aceptarlas o ceder ante la presión de los demás.

Reconoce tus errores. Aceptarlos sin tener que excusarse por ellos, permite superar sentimientos de culpabilidad y ansiedad que inducen a pedir perdón por todo lo que hacemos.

Pregunta una y otra vez. Cuestiona, sin dar tu opinión, sobre lo que se propone o critica, de modo que sea posible aportar más razones o críticas, sin oponerse simplemente a ellas. Partir de lo que se dice, sin interpretar, y repetirlo en forma de pregunta.

Haz concesiones. Supone la capacidad de ofrecer una alternativa que implique un compromiso para ambas partes, así como que sea, también, viable y real. No se debe comprometer en ningún caso valores o sentimientos que afecten la dignidad personal de alguna de las partes.

Da excusas. Expresa tus preferencias o deseos sin discutir tus razones y actúa en consecuencia.

Cambia de tema. Ante la presión de aceptar lo que se propone, se puede intentar desviar el tema hacía otro distinto; invitándole a hablar de otra cuestión, proponiendo una idea mejor y atrayente o abordando algún tema relacionado. Lo más importante es evitar entrar en temas que no te gustan.

Sugiere alternativas. Complementa la idea anterior, a través del ofrecimiento de temas o alternativas positivas que gusten a los demás. Insistir, sin decaer, ante reacciones negativas o positivas y buscar el apoyo de otros interesados, respetando siempre su libertad.

NOVENARIO PARA CUARESMA: CÓMO VIVIRLA

1. La eucaristía diaria. Para vivir el inmenso amor que Dios nos tiene y sentirnos fuertes por la comunión en El y con El.

2. La oración personal. Para dejarnos modelar por el Señor y tratar de “tú a tú” con quien tanto nos puede decir. 3. La penitencia. Para desintoxicarnos de aquellos elementos que impiden nuestra sensibilidad religiosa o nuestra apertura al Creador.

6. Recuperar o reavivar ciertas prácticas devocionales. El viacrucis, la contemplación de la cruz o la lectura de la Pasión de Jesús según san Mateo, pueden servir para preparar una tierra fecunda para la Pascua. 7.Visitar a un enfermo o restablecer una amistad que quedó por el camino esponjarán nuestros corazones y enriquecerán la bondad de nuestras almas.

4. La limosna. Porque obras son amores. Porque, en el camino hacia nuestra pascua definitiva, hemos de imitar aquello que Jesús hizo: brindar amor.

8. Caminar con María. Para no dejar que, en el camino hacia el calvario, Jesús vaya solo. María nos ayuda a salir al encuentro en los numerosos “cristos dolientes” que salen a nuestro paso. Ella estuvo al pie de la cruz y nos enseña su fidelidad y su perseverancia.

5. Reflexión. En un mundo mediatizado por las prisas, los agobios y el estrés la cuaresma es un tiempo de desierto. Retirarnos unos minutos a una iglesia o buscar un espacio de silencio puede ser una buena terapia para el encuentro personal con Jesús.

9. La Palabra de Dios. El evangelio, cerca del lugar de descanso o en la sala de estar, hará que nuestra vida cristiana sea más acorde a los deseos del Señor. Su Palabra es luz para nuestros pasos.


LA SED

Es quizá la mayor de las necesidades. En los momentos de máxima exigencia al cuerpo humano es la falta de líquido lo más preocupante. Así en las urgencias de los hospitales, lo que más se atiende ante un cuadro de vómitos y descomposición es la hidratación del paciente. El cuerpo humano puede resistir muchos días sin comer, pero sin embargo, son pocos los días sin que aguanta sin beber. En las grandes catástrofes, como la reciente que se ha vivido en Japón, los supervivientes que son encontrados más de una semana después del desastre, han contado con la posibilidad de hidratar su cuerpo de alguna u otra forma. Y es que hemos aprendido, en la escuela, que tres cuartas parte de nuestro cuerpo son agua y por tanto cada vaso de agua que tomamos regenera nuestro organismo. Y en esta semana de Cuaresma es esa sed la protagonista. Esa sed que se puede convertir en rebeldía: la sed de libertad que quedó saciada tras el paso del Mar Rojo, se vio trasformada en sed natural bajo el calor del desierto y es que así es y será la vida. Un conjunto de continuas necesidades que, o bien son cubiertas o bien merman y mellan nuestra voluntad. Y la sed que sintió Jesús y que pidió que calmara la samaritana junto al

pozo, será repetida en la cruz y ese tengo sed quedará pendiente hasta la próxima venida del Señor. Ese “tengo sed” fue el motor de la gran labor de la Madre Teresa de Calcuta. Ella sintió que esa sed de Cristo, era una sed de amor, el mundo que fue creado por Dios le había vuelto la espalda, el hombre que había sido creado para el amor había dejado su finalidad principal, y es que el Amor es el Agua del alma. El Amor es el componente principal del alma. Si un alma no ama se muere. Nuestra alma necesita darse a los demás, tiene sed de servir a Cristo, al igual que, como sintió Madre Teresa, Cristo tiene sed de nuestro amor. El amor debe fluir, al igual que el agua debemos acercarnos al Agua viva, que nos purifique, dejarnos purificar por el Amor. Ese es el sentido de la Cuaresma. Ir a la fuente del Amor, amar al Amor, acercarnos al pozo y allí encontrarnos con Jesús. Debemos desde nuestra voluntad, desde nuestra libertad, acercarnos a esa Agua que salta hasta la vida eterna. Esa agua tiene sed de nuestra sed. Y en la Cruz, y en nuestra cruz, le escucharemos decir “Tengo Sed”. La gran catástrofe de esta sociedad es que un gran terremoto ha derrumbado y asolado casi todo y vagamos sin sentido buscando calmar nuestra sed, maldiciendo al Agua por nuestra sed y miles de muertos viven lejos de la Vida, torturados de sed sin saberlo pues no han encontrado al Autor de la Vida, al único que es el Agua viva.

LA MUJER EN EL EVANGELIO

Son muchos los comentaristas que dan un especial peso a la labor y presencia de la mujer en los Evangelios. En este caso, el fragmento de San Juan que se lee este domingo Tercero de Cuaresma presenta la escena del diálogo entre Jesús y la samaritana. Y por ello parece adecuado plantear dicha presencia femenina en el cristianismo. Ya en los tiempos de Jesús, ni la sociedad romana, ni el pueblo judío tenían especial aprecio por la situación de la mujer en la sociedad. No aparecían, no “estaban”, no eran consideradas en absoluto. De hecho, el sistema de divorcio judío consistente en entregar a la mujer “despedida” una simple acta de repudio, da idea de la poca defensa que tenia. Cuando la mujer samaritana pregunta a Jesús la causa de que esté hablando con ella, no es solo por causa de la profunda enemistad entre judíos y samaritanos. Es, precisamente, por ser mujer. A los discípulos cuando vuelven les extraña, asimismo, el diálogo mantenido con ella. Por otro lado, tampoco los niños eran apreciados. También hay pruebas en el Evangelio del valor que Jesús da a los pequeños y como los acoge. Y es que históricamente el cristianismo iba a ser verdaderamente revolucionario a la hora valorar la presencia y el papel de las mujeres y los niños. Jesús y los más necesitados Jesús siempre defiende a los más necesitados. Y mujeres y niños lo eran en sus tiempos... y ahora. La familia se ordena en los ambientes cristianos –todavía en tiempos del Imperio Romano—de una manera más racional y estable. La mujer recibe el encargo de educar a los hijos y ya desde entonces la formación cristiana se inicia desde los labios de la madre. La estabilidad matrimonial –la permanencia de la pareja—consolida la vida familiar. Se da una gran valoración a los hijos y no son despreciados ni por su sexo, ni por sus defectos. La mujer comienza a convertirse en el centro de la casa lográndose una situación más adecuada y placentera. Incluso, la nueva religión trae un gran respeto hacia los esclavos, ya no son ni como objetos, ni como animales que puedan venderse o sacrificarse. Son tratados como de la familia y entre esos primeros cristianos se dan muchas facilidades para que los esclavos sean libres.

mujeres deben saber leer las Escrituras y las cartas pastorales de presbíteros y obispos. Es obvio que en la época grecolatina existían movimientos filosóficos de una profunda espiritualidad que eran apreciados por los cristianos y que llegaban con normalidad a las casas de los creyentes. ¿Puede reflejarse todo ello en los tiempos actuales? Desde luego que sí. La familia sigue siendo el mejor ambiente para el crecimiento físico, moral, espiritual de las personas. Y es obvio que la atención de los padres es muy importante. Es verdad que las exigencias económicas han sacado a las mujeres del hogar para trabajar fuera. En muchos casos la labor responde a una legítima vocación profesional que las mujeres deben también cumplir. Este acceso de las mujeres al mundo del trabajo ha traído tensiones, que no serán problemas definitivos. Es posible que muchas mujeres, además del trabajo exterior, tengan que asumir el trabajo doméstico sin apenas ayuda. Ahí es necesario pedir a los maridos que sean solidarios y trabajen en el hogar, ya no puede ser de otra manera. El trabajo de las mujeres Hay quienes se manifiestan en contra del trabajo externo de las mujeres, aludiendo que serían más útiles y efectivas en el interior de sus hogares dedicándose a la educación de la casa y al correcto mantenimiento de la economía familiar. Incluso dicen que hechas las sumas y las restas entre el salario recibido por la esposa y lo que se gasta en el cuidado sustitutivo de los hijos –guarderías, personas que atienden a los niños en casa, etc. — el “beneficio” es muy pequeño. No resulta válido el razonamiento, porque no es posible obligar a comportamientos no compartidos. Si, por razones diversas, la mujer tiene –o quiere—salir a trabajar, nadie debe impedirlo. Pero eso no va a significar que se descuide la educación de los hijos, ni las prácticas de piedad, ni la religiosidad. Hay personas que trabajan muchas horas y que no -es un ejemplo- abandonan su misa diaria, ni su rato de oración cotidiana. ¿Qué cuesta esfuerzo? ¡Pues, claro! Y también cuesta hacer gimnasia o hacer un recorrido extra para llegar al bar habitual. Los esposos deben administrar bien sus obligaciones como padres y educadores. Es un desafío actual de gran importancia. Mujer e iglesia, hoy

La familia centro de formación Respecto a la cultura y la formación también las familias cristianas en la época romana procuran educar a sus hijas, evitando en lo posible el analfabetismo, cosa que era frecuente en las familias paganas. Los cristianos creen que las

La mujer esta presente en las actividades de la Iglesia. En nuestro país y en nuestra parroquia son más mujeres que hombres que colaboran con la Iglesia en diferentes obras o movimientos. En el incremento de participación de los laicos en estos trabajos, la mujer ocupa un lugar muy importante.


CORAZÓN AGRIETADO

El evangelio de este día muestra una belleza extraordinaria. Nos hace acercarnos a un Jesús que rompe todos los esquemas y a una mujer que se deja seducir por las palabras de un extraño para encontrar la belleza en su propio corazón. Los signos que nos presenta San Juan van más allá de una bella narración y cada objeto se transforma en una enseñanza: el cansancio y la sed de Jesús que se sienta en el brocal del pozo, el cántaro de la samaritana agrietado y reseco como su alma. La sed, el agua, los maridos, el lugar de la adoración… parecerían palabras que bordean y esquivan el verdadero problema y que Jesús con gran delicadeza va encaminando hasta llegar al punto central: el manantial interior. Nada se podrá entender, y nada podrá solucionarse, si en el interior de la persona sólo se encuentra el vacío, la ambición, el ansia de poder. Podrán disfrazarse las intenciones, se buscarán pretextos para la lucha, se recurrirá a las diferencias de los pueblos, pero siempre se tendrá que llegar al corazón de la persona para descubrir si tiene su verdadero manantial o si tiene que estarse surtiendo de exterioridades y apariencias.

Corazón agrietado Si caminando por las atestadas calles de nuestras ciudades, tratamos de descubrir qué hay detrás de los rostros herméticos de las personas que con prisas, preocupaciones y un desentendimiento de lo que sucede en el exterior, parecen dirigirse a un lugar seguro, no es difícil percibir una sensación de desencanto y frustración. No es sólo la constatación de una crisis económica que no logramos solucionar, no es sólo la violencia que nos desestabiliza y nos hace sentir impotentes, va mucho más allá… crece el miedo social, la actitud defensiva y agresiva, la impotencia y el vacío. Es como si estuviéramos tocando fondo y quisiéramos refugiarnos detrás de una máscara o detrás de nuestras cuatro paredes. Pero aún allí nos llega la nostalgia, la náusea y el aburrimiento. Los suicidios, las drogas, el alcohol, la ambición desordenada, la pornografía y los desenfrenos, no son sino expresiones de este vacío que se quisiera llenar con cosas exteriores, pero continúa el corazón agrietado y sediento en busca de verdad y de amor. Para muchos sería la condena del hombre moderno y la llegada a su exterminio, pero para Jesús es el momento de la oportunidad, el tiempo favorable cargado

De la vida Parroquial Obituario

El día 20 de Marzo de 2011, falleció el Sr. Jesús Sánchez Magdaleno, vecino de Los Charcos mpio de Tanhuato, Mich., el día 21 se celebró la misa exequial en la Capilla de Nuestra Señora del

de posibilidades. Porque cuando el hombre se ha reconocido necesitado, cuando ha visto que las seguridades exteriores no llenaban su corazón, se puede estar dispuesto a la búsqueda de realidades superiores. Jesús percibe esta sequedad en el corazón de la samaritana y le ofrece “el agua que da vida”. Jesús también percibe las grietas de nuestros ansiosos corazones y nos ofrece “el agua viva” para que no volvamos a tener sed.

Manantial interior Las primeras preguntas esquivas de la samaritana, “¿Por qué siendo tú judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?”, esconden su miedo a abrirse al Otro, y se escuda en argumentos religiosos, políticos y sociales, para manifestar su rechazo a quien es diferente. Pero Jesús no cae en la trampa y continúa el diálogo superando las barreras que han impuesto los egoísmos de los hombres y ofrece una nueva forma de vivir, una nueva relación y una aceptación sin importar las diferencias. Samaritanos y judíos se habían enzarzado en discusiones y pleitos, y ponían como pretexto el lugar de adoración de Dios, como si Dios fuera alguien externo y se ocupara más de su propio culto. Jesús rompe esta cadena de violencia y descubre que más allá de los sacrificios externos, Dios habita y reside en el corazón de cada persona. Cada uno se convierte en santuario de Dios y aquella samaritana, mujer, pecadora y despreciada, es también templo de Dios. No se alimentará de santuarios externos, sino tendrá en su interior un pozo que le dé el agua de la vida. La coraza que escondía sus heridas y disfrazaba sus complejos de persona aplastada, herida y deprimida, ha desaparecido y ahora no lo tiene que superar ni con agresiones, ni con falsos amores, ni con apariencias hipócritas. Puede abrir su corazón y descubrir que en el fondo encuentra su propio pozo de agua viva: el amor incondicional de Dios que la acepta, la quiere y le proporciona un manantial de vida.

Samaritana apóstol Al amar Jesús libera; al ofrecer el don de Dios, salva; y al aceptar su pequeñez, reconoce la dignidad de la persona. Por eso aquella samaritana, levantando la cabeza y caminando con gran seguridad, se dirige a sus hermanos para ofrecer de su propio manantial una esperanza de vida: “Vengan a ver… ¿no será éste el Mesías?”. Supera sus propios miedos, está reconstruida y puede ahora dirigirse con toda seguridad a sus hermanos. Quien tiene un manantial en su interior siempre desborda fecundidad e irradia amor. Ya no quiere a los hombres egoístamente para sí, es capaz de ofrecer una buena nueva y dirigir sus sentimientos a un nuevo amor. Ha entendido que la felicidad no se encuentra en la acumulación egoísta de posesiones para sí, sino en la construcción de la felicidad de los demás y contribuye a que descubran una nueva vida. Refugio y fue sepultado en el panteón municipal. El día 20 de Marzo de 2011, falleció la Sra. Graciela Magdaleno Moreno, vecina de Tarimoro mpio., de Tanhuato, Mich., el día 22 se celebró la misa exequial en la Capilla de Nuestra Señora de la Asunción y fue sepultada en el panteón municipal.

Boletín Camino No. 498  

Boletin de animación pastoral de la Parroquia del Santo Cristo Milagroso