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año 1 . no. 4 . marzo 2014

entrevista a :

adam goodman

Beneficiado de la beca Fulbright García Robles en 2012, es candidato a doctor en historia por la University of Pennsylvania y periodista freelance. Sus artículos sobre la política mexicana y estadounidense, la migración y la deportación han salido en Al Jazeera America, Los Angeles Review of Books, Boston Review, Dissent, Jacobin, Salon, y Homozapping, entre otras publicaciones. Actualmente radica en el DF. ¿Qué es el fenómeno migratorio y por qué elegiste investigarlo en México? Soy historiador de la migración entre México y Estados Unidos. También me interesa la migración en general, de Centroamérica y otros lugares, pero si estamos hablando de la migración en Estados Unidos, la mayoría de los migrantes son mexicanos y han sido mexicanos por un siglo. En los últimos años, ha cambiado un poco el fenómeno. Ahora más migrantes provienen de Centroamérica, de Asia, desde el 65. Pero si estamos hablando de la migración en Estados Unidos, de los vínculos entre Estados Unidos y México, tenemos que estudiar, examinar y entender mejor la migración desde México hacia Estados Unidos. ¿Cuáles son las causas de la migración y cuál ha sido su evolución desde hace 100 años entre México y Estados Unidos? Las causas son diversas. Unas personas se van porque necesitan trabajar, no tienen dinero y quieren mejores oportunidades para ellos y sus familias, van en búsqueda de trabajo. En otras ocasiones, la gente migra a Estados Unidos porque ya tiene familia allá. Otros van por consecuencias de guerras, violencia, catástrofes naturales, huracanes, terremotos. En general, la mayoría de la gente se va por una mezcla de estas causas. Nunca es fácil identificar una sola causa. Tal vez, una persona que vivió un huracán o un terremoto no tenía intención de migrar, pero la catástrofe natural acabó con las oportunidades económicas y lo lleva a tomar esta decisión. En los últimos 100 años entre México y Estados Unidos, hubo una mezcla de estas causas y oportunidades, junto con programas oficiales como el programa “Bracero”, que fue un acuerdo entre los 2 gobiernos. Dentro de este programa, más de 4 millones de migrantes mexicanos, trabajadores temporales, agrícolas en su mayoría, se fueron a Estados Unidos entre 1942 y 1964. A partir de estos años, empezó la migración masiva. Claro, la migración existía antes, pero a partir del programa “Bracero”, se establecieron más vínculos entre los 2 lados. La gente se acostumbró a migrar, cada año o en cada estación de la cosecha, por ejemplo. Cuando terminó el programa en 1964, estas rutinas no cambiaron y la migración siguió creciendo. Millones y millones de mexicanos han migrado a Estados Unidos y muchos se quedaron allá, muchos más han regresado y otros decidieron volver a Estados Unidos. Entonces el concepto de ser inmigrante, es decir de migrar y quedarse, sí es real pero en la mayoría de los casos, no es tan sencillo y es más un movimiento de va y viene. Mucha gente piensa siempre en regresar algún día a México, después de jubilarse o tal vez para morir. Unos sí regresan, otros no, pero siempre tienen esta idea en la mente. ¿Que opinas de la última reforma migratoria de Estados Unidos? Toda esta militarización, no ha servido a parar la migración, porque no se puede, pero sí la hace más difícil y más peligrosa. Más migrantes se están muriendo en los desiertos, en sus intentos para cruzar. En el caso de las reformas, cualquiera puede tener cosas buenas, como el hecho de legalizar o permitir a los migrantes quedarse en Estados Unidos con papeles: pue-

de mejorar sus vidas, la de sus comunidades y el país. Pero al mismo tiempo, siempre puede existir la posibilidad de deportación. ¿La militarización de la frontera se debe según tú al crecimiento del narco tráfico, o es solamente por cuestiones migratorias? Creo que tiene que ver con los 2. Es por la migración y la idea, que es muy poco probable, pero que sí existe, de que un terrorista pueda cruzar la frontera. Por esta posibilidad, Estados Unidos pone a 20 000 o 40 000 agentes de la patrulla en la frontera. La realidad es que todos los que quieren cruzar quieren trabajar o quieren reunirse con su familia, se están yendo para mejorar sus vidas. El asunto del narco tráfico, sí está involucrado, porque también por las leyes, por la situación migratoria y por la militarización de la frontera, los migrantes caen más en el control del narco tráfico, quien se apoderó de las rutas de migración. Entonces la política de los 2 gobiernos, de Estados Unidos y de México, está forzando, de cierta manera, a los migrantes a caer bajo el control del narco. Sufren más abusos, pagan más, se mueren más. México está en la ruta por la cual cruzan los migrantes de América central hacia Estados Unidos. ¿Que opinas del papel que juega el Estado mexicano en cuanto a la violación de los derechos humanos de los migrantes? El Estado mexicano y los Estados Unidos sin duda juegan un papel en la violación de los derechos humanos. Porque ellos mismos cometen exacciones de este tipo o simplemente por falta de protección o falta de acción de su parte, lo que finalmente permite la violación de derechos humanos de los migrantes. Hace poco, se reveló la existencia de unos 30 documentos desclasificados por el gobierno estadounidense, y lo que muestran tiene todo que ver con lo que pasó en San Fernando, Tamaulipas, donde los zetas ejecutaron a 72 migrantes en 2010. Los documentos muestran que los 2 gobiernos sabían que la situación estaba muy peligrosa para los migrantes, pero no hicieron nada al respecto, ni hicieron nada después de lo que pasó. Solo cambiaron los discursos, pero en realidad los migrantes siguen sufriendo, siguen muriendo o secuestrados, obligados a llevar o traer droga como mulas, trabajando por los carteles. Entonces, en muchos casos, es por esta falta de acción y de protección, por parte de los gobiernos, que los migrantes están en situaciones tan horribles. En el caso de México, por cuestiones de corrupción, el estado esta involucrado y ausente al mismo tiempo. ¿Que opinas de la cobertura mediática del tema migratorio en México? La presencia o ausencia del estado afecta también a la prensa de una manera importante. La falta de control, la existencia de los narcos, la posibilidad de ser atacado o matado, las amenazas en contra de los periodistas, juegan un papel importante en la forma de funcionar, o de no funcionar, de la prensa en México. En muchos casos no hay protección. Si los periodistas quieren hacer su trabajo, corren un gran riesgo: amenazas de carteles, de policías. De cierta forma, es una manera de controlar la prensa, una censura. Es un silencio. Los periodistas no pueden reportar lo que quieren y lo que deben reportar. Porque si lo repor-


¿Como historiador, que te parece el México de hoy? Pues, es fascinante. Me fascina la ciudad, el país, todo. Por la historia y su presencia en la ciudad, desde los Aztecas hasta hoy en día. Hay un nivel sobre otro, el Templo Mayor, la Catedral, el Palacio Nacional, y quien sabe que más, que todavía se encuentra debajo de estas calles, no tenemos idea de lo que existe. En general México me fascina, hay una energía aquí, en esta ciudad, que me hace bien en el trabajo y la vida. Siempre hay algo que hacer, exposiciones, eventos con autores, museos, música. Hay gente trabajando en proyectos creativos, colaborativos, en historia pero también en periodismo, en artes, en cultura. Me hace bien, me da ganas de seguir trabajando en los temas que me interesan, que valoro y que para mí son importantes, como el tema migratorio sobre todo. Combino mi trabajo como historiador, desde la deportación a partir de 1942, hasta hoy en día, con todo lo contemporáneo, lo que esta pasando hoy, haciendo entrevistas, artículos, reseñas. También me da otra perspectiva el hecho de vivir aquí, sobre el fenómeno y el tema migratorio. ¿De donde eres y como te convertiste en estudiante de historia? Soy de un pueblo chiquito al norte de Nueva York, se llama Saratoga Springs, queda a 30 minutos al norte de la capital, Albany, y a 3 horas al norte de la ciudad. Viví allá hasta los 18 años, luego me fui a Cambridge, Massachusetts y luego a Texas… viví un año en la frontera con México, Tamaulipas y Nuevo León, en el sur de Texas. Luego, pase 4 años en Philadelphia en Pennsylvania haciendo el doctorado antes de llegar a México. Llegue a ser historiador por interés y por unos profesores en particular, sobre todo mi supervisor en la universidad, un historiador excelente, que también me dio la inspiración para seguir este camino. Me mostró que yo podía contribuir a discusiones importantes en la política, y hacer la diferencia no solo en las vidas de estudiantes y alumnos, pero también, por lo que escribo, en el discurso más amplio del público, e informar por medio de estas discusiones basadas en opiniones. También mi tiempo en la frontera me incitó a tomar este camino. Pude ver allá muy claramente el papel de la migración en las vidas de mis estudiantes, de mis alumnos. Unos tenían poco tiempo en Estados Unidos con sus familias, otros siguieron migrando durante el año. Me interesó el tema de la migración y de la historia de migración y el papel que juega en las relaciones entre México y Estados Unidos. Quise explorar un poco más la historia de la migración y la historia de los 2 países. ¿Cómo llegaste a México? Llegue como becario por el programa Fulbright Garcia Robles para realizar un año de investigaciones para mi tesis. Consultando el Archivo General de la Nación, el Archivo Histórico del Instituto Nacional de Migración y el de Relaciones Exteriores. Además, realice entrevistas e historias orales para platicar con personas deportadas, sus familias, y personas que viven en comunidades con altos niveles de migración. Llegue en México hace un año y medio para cumplir con estas investigaciones y desarrollar mi proyecto de historia de la deportación, lo cual se tiene que explorar desde los 2 lados de la frontera. Ya había hecho investigaciones en Estados Unidos, en Washington, en Chicago, en Texas, en Philadelphia, pero quería recoger los 2 puntos de la migración, el de origen y el de destino. ¿Cuál es el futuro de un investigador en México? ¿Adónde vas tú? ¡Quién sabe! En el ser historiador o periodista, no hay nada seguro. Hay pocas posibilidades, pocas plazas, pero al mejor me gustaría encontrar una plaza aquí en la Ciudad de México en una universidad o instituto que me ayudaría a seguir trabajando en la historia de la migración y otros temas que me interesan.

Si no, tal vez existirán posibilidades en periodismo, como freelance o para una publicación. También hay posibilidades en el mundo de la política, en ONGs que trabajan en migración. Pensando en el futuro y en las posibilidades fuera del mundo académico, he intentado escribir no solamente en publicación dedicadas a la historia pero que son de difusión. Existen muchas posibilidades para alguien que trabaja en el tema de la migración, pero donde me quedare exactamente, aun no lo sé. ¿Que opinas de la labor del Padre Alejandro Solalinde en temas de migración? Es impresionante, muy importante y esencial. Necesitamos más personas como él, no solo curas, pero personas defensoras de migrantes, que han decidido dedicar sus vidas profesionales, y en unos casos sus vidas enteras, a esta causa. Porque los migrantes en general son los más vulnerables, sin protectores, sin protección. Los gobiernos no están haciendo mucho, como ya dijimos. Por lo tanto, una persona como el Padre Solalinde que tiene un gran perfil público, que puede llamar la atención sobre esta causa, es sumamente importante. No lo está haciendo por fama o beneficio personal, sino porque piensa que estamos pasando por un desastre humanitario y que todos debemos de hacer algo. Él esta haciendo su parte, como todos deberíamos de hacer en mi opinión. Hay diferentes maneras de cumplir con este papel: escribiendo, siendo activista, voluntario, hablando con familias, amigos, comunidades, sobre el asunto. Porque aun si es un asunto tan importante y tan trágico, mucha gente no tiene idea de lo que esta pasando, o no les importa mucho. Si cada quien participa, hace su parte, puede ser que las cosas salgan mejor en el futuro, aunque tampoco queda muy claro y no es seguro. Últimamente vimos que es la gente de organizaciones de la sociedad civil que ha dedicado muchos recursos y llamado la atención sobre el asunto migratorio. Es donde esta la acción ahora, no en los gobiernos. ¿Algo que puedes recomendar a los estudiantes que emprenden este camino? Creo que es importante, para cualquier historiador, participar en estas discusiones de la política actual porque en muchos casos, se quedan en pequeños círculos cerrados, publicando en revistas académicas. También es un trabajo muy importante y valido. Pero creo que como historiadores tenemos algo más importante que ofrecer: dar más contexto, o más información sobre la historia de todo lo que hemos olvidado, o que la mayoría de las personas no saben, pero que puede informar sobre temas tan importantes como la migración, o en mi caso, la deportación. Es un fenómeno que no es nuevo, tiene más de 70 años, pero la mayoría de los historiadores y periodistas hablan del tema como si existiera desde 5 años, con Obama. Los historiadores podemos contextualizar estas discusiones e informar el público, es algo propio a nuestra profesión.

Links : Twitter: @adamsigoodman Web: http://adamsigoodman.com

w ww. t a l l er a rt ef a c t o. mx

tan, quizás será su último artículo. Por lo tanto, yo no puedo echarle la culpa a la prensa porque bajo estas condiciones, es casi imposible hacer su trabajo. En los últimos 12 años, fueron asesinados más de 70 periodistas pero se investigaron tal vez 1 o 2 casos, no más. Existe una impunidad casi total. Por eso, se le da mas credibilidad a la prensa internacional, no porque hace mejor trabajo, sino porque puede reportar cosas que un periodista mexicano no puede reportar. Por lo tanto, creo que juntos pueden hacer el mejor trabajo que se pueda bajo estas condiciones.

Entrevista a Adam Goodman  

tallerARTEFACTO entrevista a Adam Goodman, historiador

Entrevista a Adam Goodman  

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