Page 25

Lo mismo sucede con el resto de la zona de monumentos: casonas convertidas en hoteles, restaurantes y oficinas. Estos edificios que permanecen en el tiempo se adaptan, reforman y reconstruyen añadiendo herrajes y portones, sobreponiendo baldosas y texturas, anexando cuartos y reinterpretando patios. Pero aunque las constantes remodelaciones indiquen borrones y parches, la ciudad preserva su pasado. Entre la vida cotidiana y las guías turísticas, a veces se nos olvida que Querétaro es una ciudad de historias más que de atractivos o sitios de interés. La suma de monumentos, épocas y acontecimientos se apilan uno sobre otro, interviniéndose con los siglos, ocupándose por ciudadanos tan distintos entre sí: personajes históricos, habitantes pasando el tiempo en algún bar o café, turistas fotografiándose en la Plaza de Armas o estudiantes visitando las exposiciones itinerantes del Museo de Arte. La ciudad como un monumento vivo donde la traza urbana es una cuadrícula conformada por líneas de tiempo tangibles y paseos duales. Caminatas del siglo XXI que, al mismo tiempo, rememoran a los antiguos habitantes recolectando agua de las piletas, los conspiradores avanzando silenciosamente por plazas y callejones, el ejército juarista tomando el Cerro del Sangremal o los constitucionalistas aplaudiendo el fin de la Revolución en el interior del Teatro de la República.

23

Querétaro MX: memoria fotográfica  

La ciudad y sus múltiples tiempos paralelos.