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Territorio y hábitat sustentable Iberoamericano

Admiración, Respeto y Aprecio por la Tradición [ARAT] “La interacción armoniosa de diversos tipos de organización espacial en la arquitectura griega clásica fue el producto de un desarrollo histórico. En la época arcaica, los modos de organización estaban menos claramente definidos o aun no existían. Fue necesaria la experiencia de varias generaciones para que los constructores pudieran dar a los templos la forma integrada y articulada que les permitio actuar sobre el entorno como vigorosas “fuerzas” individuales. También fue resultado de la evolución la transformación del trazado urbano en una genuina expresión de la polis unificada, en la cual cada vivienda mantenía cierto grado de “libertad” tomando el simple megarón como punto de partida, el templo y la vivienda siguieron direcciones opuestas. El templo se convertiría, cada vez más, en manifestación de un carácter bien definido, en tanto que la casa se desarrolló hacia la diferenciación funcional. El autoconocimiento representado por la arquitectura religiosa permitio al hombre ser más “libre” en las acciones de su vida diaria. La arquitectura clásica […] es el resultado ideal de este desarrollo general, y puede entenderse como el instante luminoso en que cada participante en el proceso existencial “se conoce a sí mismo”. Chistian Norberg – Schulzn

Recrear y proyecta ciudad desde la percepción hacia la interpretación de territorios y hábitats como producto del desarrollo histórico, conducen desde el respeto, aprecio y admiración sentida por la tradición cultural, a que también evolucione en la espiral en que está inmersa la ciudad, la arquitectura y la historia como “experiencia de varias generaciones” que al ser estructura colectiva conforma un texto complejo, compuesto y expresado por paisajes humanos, territoriales y culturales que mediante la composición se expresa en formas. Así pues, consiguen desarrollar lenguajes arquitectónicos y urbanos de geometrías simbólicas que configuran visiones míticas de la sociedad, que asimilan imágenes e ideas de diversas fuentes y que tienen sus propias “reglas” internas como sistema formal, de acuerdo con estas ideas la admiración, respeto y aprecio sentido por nuestra tradición urbana y arquitectónica conduce a pensar en el cuidadoso dialogo cultural e identitario que desde visiones míticas, geometrías simbólicas y lenguajes arquitectónicos hacen recordar el ángel de la historia en palabras de Paolo Portoguesi, “Hay un cuadro de Klee que se llama Angelus Novus. Representa a un ángel que parece estar a punto de alejarse de algo a lo que está clavada su mirada. Sus ojos están desencajados, la boca abierta, las alas desplegadas. El ángel de la historia tiene que parecérsele. Tiene el rostro vuelto hacia el pasado. Lo que a nosotros se presenta como una cadena de acontecimientos, él lo ve como una catástrofe única que acumula sin cesar ruinas sobre ruinas, arrojándolas a sus pies. Bien quisiera él detenerse, despertar a los muertos y recomponer los fragmentos. Pero desde el paraíso sopla un viento huracanado que se arremolina en sus alas, tan fuerte que el ángel no puede plegarlas. El huracán le empuja irresistiblemente hacia el futuro, al que da la espalda, mientras el cúmulo de ruinas crece hasta el cielo. Eso que nosotros llamamos progreso es ese huracán.” [Portoguesi, Paolo; 1982 : 7]

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Pensar ciudad con las manos07052014  

CIUDAD1

Pensar ciudad con las manos07052014  

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