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ENTREVISTA A NICOLÁS MADURO

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Ignacio Ramonet

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Caracas, septiembre de 2013 • 25 Bs

La CIA fue mucho más que una sombra Estrategia para una en el golpe contra Salvador Allende reconquista por Raúl Cazal

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etrás del golpe militar del 11 de septiembre de 1973 en Chile participaron actores políticos y económicos estadounidenses que lo habían planeado aun antes de que Salvador Allende ganara las elecciones el 4 de septiembre de 1970. Los documentos desclasificados revelaron la implicación de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), del entonces presidente de EEUU Richard Nixon, de Henry Kissinger y de las empresas trasnacionales. “Lo que necesitamos es un general con cojones”, dijo un oficial chileno a los agentes de la CIA después de la victoria electoral de Allende, pues estaba claro para ellos que alguien debía comandar un golpe de Estado. El nombre de Augusto Pinochet no figuraba entre esos generales debido a que siempre aparentó ser leal al Gobierno Constitucional chileno y llegó a ascender a comandante en jefe del Ejército 19 días antes del golpe en 1973.

El general Pinochet estaba al tanto de los movimientos de los militares y eludía discutir sobre política, algo que era inevitable desde que Allende asumió la Presidencia. En Chile se enfrentaban dos posturas antagónicas: socialismo y capitalismo. Tres días antes del golpe militar, el sábado 8 de septiembre, el general del ejército Sergio Arellano visita a Pinochet para informarle sobre la conspiración que estaba en marcha y quienes pensaban participar en el golpe. Luego, Arellano le reporta al comandante en jefe de la Fuerza Aérea, Gustavo Leigth, que Pinochet estaba reticente con el golpe y prometió que lo llamaría en la noche. Promesa que no cumple. Al mediodía del domingo 9, Allende convocó a Pinochet a la residencia presidencial. Después de que el general informó sobre cuestiones de orden público, Allende expone “sus planes sobre el plebiscito para resolver el callejón sin salida político en que se encontraba el país”, relata Heraldo Muñoz en La sombra del dictador.

“Eso lo cambia todo”, dijo sorprendido Pinochet. Esa fue la última vez que se vieron el presidente y el general. Al conocer el almirante José Toribio Merino la reticencia de Pinochet decide enviarle una carta con el comandante de la Infantería de Marina, Sergio Huidobro. Este llega en la tarde del domingo a la residencia del comandante en jefe del Ejército, en donde se festejaba el cumpleaños decimoquinto de Jacqueline, la hija menor del general. En otra área de la residencia se encontraban reunidos Pinochet y el general Leigth, vestido con ropa deportiva para no llamar la atención. “Tienes que tomar una decisión, porque la Marina y nosotros (la Aviación) seguiremos adelante, con o sin el Ejército”, dijo Leigth. “Nos puede costar la vida”, fue la respuesta de Pinochet. El general recibe a Huidobro, que viene acompañado del almirante Patricio Carvajal, y le entrega la carta de Merino, que contenía lo siguiente: “Gustavo (Leigth) y Augusto (Pinochet): El ‘día D’ será el 11 de septiembre, y la hora, las seis de la mañana. Augusto, si no aportas tus tropas desde el principio, el movimiento no tiene posibilidades de éxito y no viviremos para ver el futuro. Por favor, comenta cualquier problema o desacuerdo con el almirante Huidobro, a quien he autorizado para ello. Esperando tu aceptación, atentamente, José Toribio Merino”. Para que Pinochet no siguiera vacilando, Merino dio la instrucción de que firmaran la carta en señal de aceptación. “Leigth firmó inmediatamente. Pinochet, nervioso, alegó como excusa que no en(Continúa en la p. 2)

chile hoy: los estudiantes desempolvan un icono

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por Serge Halimi*

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inco años pasaron desde la quiebra de Lehman Brothers, el 15 de septiembre de 2008. El episodio atentó contra la legitimidad del capitalismo como modo de organización social; sus promesas de prosperidad, de movilidad social, de democracia, ya no entusiasman a nadie. Sin embargo, el gran cambio no se dio. El sistema se sentó en el banquillo de los acusados repetidas veces, pero nunca fue derrotado. El precio de estos fracasos se pagó, incluso, con la cancelación de parte de las conquistas sociales que le habían sido arrancadas. “Los fundamentalistas del mercado se equivocaron en casi todo, y sin embargo siguen dominando la escena política más a fondo que nunca”, decía el conocido economista estadounidense Paul Krugman hace ya casi tres años. En suma, el sistema se mantiene firme y en piloto automático. Esto no habla muy bien de sus adversarios. ¿Qué pasó? ¿Y qué se puede hacer? La izquierda anticapitalista rechaza la idea de una fatalidad económica porque entiende que hay voluntades políticas que la organizan. Debería haber concluido, entonces, que la crisis financiera de 2007-2008 no podía abrir un camino real a sus proyectos. El precedente de los años 30 ya lo había sugerido: según las circunstancias nacionales, las alianzas sociales y las estrategias políticas, una misma crisis económica puede conducir a respuestas tan diversas como la llegada de Hitler al poder en Alemania, el New Deal en (Continúa en la p. 19)

EGIPTO: CAOS DIPLOMÁTICO PRECEDE P. 15-17 LA CAÍDA DE MORSI


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2 Le Monde diplomatique Venezuela venezuela

Raúl Cazal Director Estela Aganchul Editora Florángel Gómez Prensa y relaciones institucionales Producciones del Waraima Traducción,corrección y producción gráfica Gráficas Lauki Impresión Depósito legal pp 200801DC1253 Es una publicación de Producciones del Waraima 7257 C.A. RIF: J-29596783-7 Víctor García Presidente Residencias Unión. Torre B Oficinas E-F 4ta avenida. Caracas 1060 +58 212 2857257 - 2519027 produccionesdelwaraima@gmail.com info.monde-diplomatique@gmail.com @lediplovlza De esta edición se imprimieron 5.000 ejemplares Distribución Disribuidora Continental francia Hubert Beuve-Méry Fundador Francois Honti, Claude Julien, Ignacio Ramonet Antiguos directores Serge Halimi Presidente del Directorio y Director de la Redacción Alain Gresh Director Adjunto Bruno Lombard Director de Gestión Martine Bulard Jefa de Redacción Anne-Cécile Robert Responsable de las ediciones internacionales y su desarrollo 1-3 rue Stephen-Pichon, 75013 París Teléfono: +331 53 94 96 21 Fax: +331 53 94 96 26 secretaria@monde-diplomatique.fr www.monde-diplomatique.fr EN INTERNET Catalán: www.mondiplomatic.com Chino: http://cn.mondediplo.com Esperanto: http://eo.MondeDiplo.com Inglés: http://Mondediplo.com Japonés: www.diplo.jp Portugués (Brasil): www.diplo.com.br En total, la difusión de Le Monde diplomatique y de sus distintas ediciones (62 ediciones internacionales en 24 idiomas; 31 impresas y 31 en internet) supera los 1.900.000 ejemplares. EDICIONES INTERNACIONALES ALEMANIA. Die Tageszeitung. (Kochstrasse 18, 10969 Berlín); 90.000 ejemplares, supl. mensual. www. monde-diplomatique.de ARGENTINA. Capital Intelectual S.A. (Francisco Acuña de Figueroa 459. Buenos Aires 1180); 40.000 ejemplares, mensual. www.eldiplo.org BRASIL. Instituto Pólis (Rua Araújo 124, São Paulo); 40.000 ejemplares, mensual.

BOLIVIA (Av. Arce 2529. Edificio Santa Isabel. Bloque C-301, La Paz); 4.000 ejemplares, mensual. BULGARIA. Les Amis du Monde diplomatique. (Rakovski 78, 1.000 Sofía); 4.000 ejemplares, mensual. CHILE. Editorial “Aún Creemos en los Sueños S.A.” (San Antonio 434, Local 14, Santiago); 10.000 ejemplares, mensual. COLOMBIA. Tebeo Comunicaciones S. A. (Avenida 19, No 4-20, Bogotá); 10.000 ejemplares, mensual. COREA DEL SUR. Sociedad Le Monde Corea. (Seúl); 5.000 ejemplares, mensual. CROACIA. Sociedad Masmedia. (Ulica Baruna Trenka 13, Zagreb); 10.000 ejemplares, mensual. ESLOVENIA. Novinarski Klub. (Tavcarjeva 15, Lubljana, Eslovenia); 1.000 ejemplares, mensual. ESPAÑA. Ediciones Cybermonde SL. (Aparisi i Guijarro No 5, 2o, 46003, Valencia); 25.000 ejemplares, mensual. GRECIA. Eleftherotypia. (Minoos 10-16, 11743 Atenas); 200.000 ejemplares, suplemento semanal, www. enet.gr/ HUNGRÍA. Sociedad LMD Hungary Kiadó KFT. (1026 Budapest, Szilágyi E. Fasor 101); 5.000 ejemplares, mensual. INDIA. Hard News. (Gautam Nagar 110049, Nueva Delhi); 40.000 ejemplares, suplemento mensual en inglés. IRÁN. Sedaye Edalat. (60/6 rue Sarve, Ave Vali Asr, Teherán); 5.000 ejemplares, supl. mensual. IRLANDA. Village. (44 Westland Row, Dublin 2); suplemento semanal en inglés. ITALIA. Il Manifesto. (via Tomacelli 146, Roma 00186); 90.000 ejemplares, suplemento mensual, www.ilmanifesto.it/MondeDiplo/ LUXEMBURGO. Tageblatt. (44, rue du Canal, 4050 Esch-sur Alzette); 30.000 ejemplares, suplemento mensual en alemán. MUNDO ANGLÓFONO. The Guardian Weekly. (The Guardian Weekly, 75 Farrington Road, London EC1M 3HQ); distribución por suscripción, suplemento mensual. MUNDO ÁRABE. La versión árabe es editada por la filial Le Monde diplomatique Editions Arabes disponible por suscripción (www. mondiploar.com); publicada en varios diarios de Medio Oriente, el Golfo y el Magreb. NORUEGA. Diplo AS. Distribuido en Noruega, Suecia, Finlandia y Dinamarca (Tostrup Terrasse 1, 0271 Oslo); 30.000 ejemplares, supl. mensual, www.diplomatique.net POLONIA. Livres et presse. (Rue twarda, 60, Varsovia); 10.000 ejemplares, mensual. PORTUGAL. Campo da Comunicaçao. (Rua D. Manuel II, 33, 5o, 4050-345, Porto); 20.000 ejemplares, mensual. PUERTO RICO. Semanario Claridad. (Calle Borinquena 57, Urb. Santa Rita, San Juan, 00925, Puerto Rico); 20.000 ejemplares, suplemento semanal. RUMANIA. Dans le même bateau. Mensual. RUSIA. Novaya Gazeta. (Potapovskiy pereulok, Moscú, 101990); 90.000 ejemplares, suplemento quincenal. SERBIA. Nin. 30.000 ejemplares, supl. semanal. SUDÁFRICA. Die Vrye Afrikaan. (PO Box 675, Durbanville, 7551, Sudáfrica); suplemento mensual en afrikaans. SUIZA. El semanario WochenZeitung. (Hardturmstrasse 66, Postfach 8031, Zurich); 20.000 ej., suplemento mensual.

La CIA fue mucho más que una sombra... contraba ni su pluma ni su sello personal. Mientras Leigth le observaba con desdén, el almirante Huidobro se ofreció a prestarle su pluma”, relata Muñoz. Finalmente, Pinochet firmó la carta y estampó el sello de comandante en jefe del Ejército; “no obstante, escribió una pequeña nota en la que pedía que se retrasara el golpe una hora y media, para que divisiones del Ejército, repartidas por todo el país, tuvieran tiempo de comunicarse entre ellas”, detalla el autor de La sombra del dictador.

La Moneda bajo fuego

A las 6:30 am del 11 de septiembre el general de los Carabineros, Jorge Urrutia, telefonea a Allende, porque es alertado por el jefe de la policía de Valparaíso, de que la infantería de Marina estaba tomando posiciones de combate. El Presidente ordena que llamen al almirante Raúl Montero, jefe de la Marina, pero su línea telefóni-

Desde el momento en que existió la posibilidad de que Allende llegara a la Presidencia de Chile, la CIA comenzó a tomar parte en el juego político a través de sus acciones encubiertas. En 1964, bajo instrucciones del presidente estadounidense John F. Kennedy –fue el primero en aprobar un programa de guerra política contra Allende– inyectó alrededor de 3 millones de dólares para que ganara el candidato demócratacristiano Eduardo Frei.

ca fue cortada el día anterior por sus hombres al conocer que no se plegaría al golpe. Toma el teléfono y llama a Pinochet a su residencia. Este no contesta aduciendo que estaba en la ducha. Más tarde, intenta contactarlo desde La Moneda sin lograr comunicarse y expresa con pesar: “Pobre Pinochet, deben haberlo arrestado”. A las 8:42 am, dos emisoras de radio relacionadas con los golpistas, Minería y Agricultura, comenzaron a emitir un comunicado de la conformación de una junta militar con los comandantes en jefe del Ejército y de la Fuerza Aérea, Pinochet y el general Gustavo Leigth, el almirante José Toribio Merino y el general César Mendoza, que asumieron el mando de la Marina y de los Carabineros, respectivamente. Exigían la renuncia del presidente Allende. “No había esperanza. Las fuerzas armadas no estaban divididas; no había tropas leales que pudiesen acudir al rescate”, recuerda Muñoz. La respuesta de Allende fue contundente: “No renunciaré. Me quedaré e informaré a la nación sobre la intolerable actitud de los soldados que han traicionado sus juramentos de lealtad”. La propuesta de los golpistas era rendición incondicional y sacar del país en un avión a Allende y su familia. Supuestamente Pinochet mantuvo el ofrecimiento, pero posteriormente se descubrió una grabación en la que ordenaba que el avión se cayera “cuando vaya volando”. Allende resistió en una batalla desigual. La Moneda fue bombardeada por tierra y aire. Comenzaba la tarde cuando de-

cidió accionar dos disparos con su fusil automático contra su cuerpo. Antes, desde el Salón de la Independencia, ubicado en el segundo piso, gritó “¡Allende no se rendirá jamás!”.

La CIA contra Allende

La CIA fue unos de los actores principales que contribuyó con el golpe militar que derrocó al presidente constitucional y popular chileno Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973. Desde el momento en que existió la posibilidad de que Allende llegara a la Presidencia de Chile, la CIA comenzó a tomar parte en el juego político a través de sus acciones encubiertas. En 1964, bajo instrucciones del presidente estadounidense John F. Kennedy –fue el primero en aprobar un programa de guerra política contra Allende– inyectó alrededor de 3 millones de dólares para que ganara el candidato demócratacristiano Eduardo Frei. En esa oportunidad, Allende obtuvo 39% de los votos y Frei, gracias al apoyo de toda la derecha, vence con 56%. La victoria de Frei fue “un triunfo de la democracia”, dijo el secretario de Estado Dean Rusk al presidente de EEUU Lyndon B. Johnson, logrado “en parte como resultado del buen trabajo de la CIA”. En 1952, el candidato socialista obtuvo 52 mil votos y en 1958, 28% de la votación. En esta última, el empresario Jorge Alessandri gana por estrecho margen (31,2%). Su triunfo tuvo que ser ratificado por el Congreso, como lo establece las leyes de esa nación, con el apoyo de los


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partidos de derecha Conservador, Liberal y Radical.

Pueblo “irresponsable”

En 1970, el presidente Nixon reaccionó tarde en la aprobación de un presupuesto para tratar de detener la victoria electoral de Allende. El director de la CIA, Richard Helms, había advertido durante meses a la Casa Blanca para que aprobara una acción encubierta en Chile. Henry Kissinger aprobó en marzo –seis meses antes de la elección– 135 mil dólares y en junio otros 165 mil dólares, bajo la siguiente observación: “No veo por qué tenemos que dejar que un país se haga marxista solo porque su población es irresponsable”. La CIA estaba a la sombra y proporcionó propaganda a reporteros estadounidenses que colocaban como noticias en portadas de Time, reveló un informe interno de la Agencia. Mientras que en Chile “se imprimieron carteles, se filtraron falsas noticias, se alentaron comentarios editoriales, se hicieron correr rumores”, relató Helms en su memoria A Look Over My Shoulder. A Life in the Central Intelligence Agency, que apareció en abril de 2003, seis meses después de su fallecimiento, a los 89 años de edad. El objetivo de aterrorizar al electorado chileno no tuvo el resultado que esperaban. El embajador estadounidense Edward Korry dijo muchos años después sobre la falta de profesionalismo de los agentes estadounidenses: “No había visto nunca emplear una propaganda tan espantosa en una campaña en ningún lugar del mundo. Yo dije que los idiotas de la CIA que habían ayudado a crear la ‘campaña de terror’ –y se lo dije a la propia CIA– debían haber sido despedidos de inmediato por no entender a Chile y a los chilenos”. El 4 de septiembre de 1970 Allende gana la elección presidencial como candidato de la Unidad Popular –creada el año anterior con la participación de socialistas, comunistas, radicales y socialdemócratas– con 36,3% de los votos. El margen sobre los otros dos candidatos de derecha fue de 1,5%. La victoria electoral de Allende fue ratificada por el Congreso el 24 de octubre, tras firmar un Estatuto de Garantías Constitucionales acordado con la Democracia Cristiana. El 4 de noviembre Salvador Allende asume la Presidencia de

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Chile. Es el primer socialista en la historia que llega a ser presidente por la vía electoral.

El Mercurio en Washington

En los 50 días previos a la ratificación del Congreso chileno de la presidencia de Allende, “Kissinger dio instrucciones a Helms de que calculara las probabilidades de un golpe de Estado”, relata el premio Pulitzer Tim Weiner en Legado de cenizas: La historia de la CIA, y continúa: “Helms le envió al jefe de base Henry Hecksher un cable ordenándole que estableciera contactos directos con oficiales del ejército chileno que pudieran encargarse de Allende”. El embajador estadounidense dijo carecer de contactos con oficiales, pero conocía a Agustín Edwards, propietario de minas de cobre en Chile, de la planta embotelladora de PepsiCola en ese país y del periódico El Mercurio. Una semana después de las elecciones el empresario chileno estaba en EEUU para visitar a Donald Kendall, director general de la Pepsi y uno de los apoyos financieros de Nixon. El 14 de septiembre Edwards y Kendall se reunieron con Kissinger y al mediodía el chileno lo hizo con Helms en el Hilton de Washington. Conversaron sobre el mejor momento para dar un golpe militar. Por su parte, “Kendall fue a ver a Nixon y le pidió ayuda para echar a Allende”, recuerda Helms. Esa tarde Kissinger aprobó 250 mil dólares adicionales para continuar con la guerra sucia en Chile. “En total, la CIA entregó 1,95 millones de dólares directamente a Edwards, El Mercurio y su campaña contra Allende”, detalla Weiner. Al día siguiente, Helms se reúne con Nixon y Kissinger. El presidente estadounidense le ordenó que organizara un golpe militar, y él anotó en su bloc las

frases de Nixon: “–Tal vez una posibilidad entre 10, ¡pero hay que salvar a Chile! –10.000.000 de dólares disponibles –Los mejores hombres que tengamos –Hacer chirriar la economía”. Una operación con dos vías Las directrices de Nixon para evitar que Allende asumiera la Presidencia se conoce como una operación de dos partes: Vía Uno (Track One) y Vía Dos (Track Two). La Vía Uno consistía en sobornar a un número considerable de senadores chilenos, lo suficiente para que no aprobaran en el Congreso la victoria electoral de Allende. Contó con el financiamiento de la trasnacional estadounidense ITT (International Telephone & Telegraph) bajo las instrucciones de la CIA. En la Vía Uno también estaba planeado persuadir a Frei para que diera un golpe de Estado, en caso de que no lograran los votos suficientes en el Congreso, pero al llegar a un acuerdo con la Democracia Cristiana, que culminó con la firma del Estatuto de Garantías Constitucionales, la Vía Uno había fracasado. Quedaba la Vía Dos. La segunda opción era el golpe militar y para ello debían contar con el comandante del Ejército, el general René Schneider.­ Solo había un problema: este oficial proclamó obedecer a la Constitución. La CIA consiguió a otro general: Roberto Viaux. Su plan era secuestrar a Schneider, llevarlo a Argentina, disolver el Congreso y tomar el poder en nombre de las fuerzas armadas. La acción de intento de secuestro del general Schneider se llevó a cabo el 22 de octubre cuando iba a su puesto de trabajo. En la emboscada, el general recibió varios disparos y murió unas ho-

Tres días antes del golpe militar, el sábado 8 de septiembre, el general del ejército Sergio Arellano visita a Pinochet para informarle sobre la conspiración que estaba en marcha y quienes pensaban participar en el golpe. Luego, Arellano le reporta al comandante en jefe de la Fuerza Aérea, Gustavo Leigth, que Pinochet estaba reticente con el golpe y prometió que lo llamaría en la noche. Promesa que no cumple. ras después de que 150 parlamentarios, contra 35, confirmaran a Salvador Allende como Presidente electo de Chile. Su cargo lo asume otro general leal a la Constitución y al presidente Allende: el general Carlos Prats.

La “lealtad” de Pinochet

A pesar del fracaso de la CIA en 1970, las operaciones se mantuvieron por tres años, hasta lograr conseguir a los militares que dieran el golpe, crearon el escenario propicio: “chirriar la economía” con el desabastecimiento, la hiperinflación que llegó a 260% en 1972 y la guerra psicológica de desestabilización constante a través de los medios de comunicación, liderado por El Mercurio que marcaba la agenda de la CIA. Antes de morir el comandante en jefe del Ejército, Schneider, el general Pinochet fue confirmado como jefe de brigada de Iquique por su supuesta lealtad a la Constitución. El general Prats, que reemplazó a Schneider, también confiaba en Pinochet y con la aprobación de Allende lo nombró comandante de la guarnición del Ejército en Santiago. En 1971 sería el anfitrión de Fidel Castro durante su visita a Chile, a quien le obsequió su libro Geopolítica. Después del golpe se conoció que Castro había advertido al Presidente chileno que se cuidara de Pinochet. En su libro, publicado en 1969, delataba su lenguaje anticomunista. En las elecciones parlamentarias del 4 de marzo de 1973, la Unidad Popular gana ocho esca-

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ños más. Así se cierra la posibilidad de destituir al Presidente por la vía constitucional. Queda una opción: el golpe de Estado. El auténtico ensayo del golpe del 11 de septiembre se llevó a cabo el 29 de junio. Se rebeló el regimiento de tanques blindados número 2, con base en Santiago, conocido como “El Tanquetazo”. Estos avanzaron hacia el palacio de La Moneda. El general Prats dirigió a las tropas leales que redujeron a los sediciosos e hizo arrestar al comandante del regimiento, coronel Roberto Souper. Pinochet se encontraba estratégicamente en el regimiento Bunin, al norte de Santiago, que era dirigido por opositores al Gobierno. Vestido de uniforme de combate dirige una columna hacia La Moneda. En el camino se encontró con el subjefe de la Policía Civil y le pidió un parte de los acontecimientos. Cuando se enteró de que las fuerzas leales a Allende tenían el control de la situación, fue al encuentro con el general Prats y le abrazó efusivamente en la puerta principal de La Moneda. Prats asume el ministerio de la Defensa el 9 de agosto de 1973 y el 23 de ese mismo mes renuncia al ministerio y a la comandancia en jefe del Ejército. Para este último cargo, recomienda a Allende que promueva a Pinochet. Ese mismo día es promovido. “Creía que, si me sucedía el general Pinochet, que tanta lealtad me había demostrado, cabría la posibilidad de que la crítica situación del país pudiera relajarse”, reflexionó Prats posterior al golpe. El general fue asesinado junto a su esposa Sofía Cuthbert en Buenos Aires el 20 de septiembre de 1974 por órdenes de Pinochet. La Vía Dos tardó tres años en tener éxito. Previo al 11 de septiembre Kissinger, recién nombrado Secretario de Estado por Nixon, recibió un cable del agente de la CIA Jack Devine que le comunicaba que un grupo militar chileno planeaba derrocar a Allende y en el plazo de unos minutos o unas horas solicitarían ayuda de EEUU. La colaboración la tuvieron siempre y mantuvieron una alianza de terror, asesinatos y desapariciones, con Pinochet a la cabeza de una dictadura que duró 17 años. l


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Recuerdos chilenos de Costa Gavras

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osta Gavras conversó con la edición chilena de Le Monde Diplomatique sobre sus viajes a Chile en tiempos de Allende y nos cedió tres fotos suyas, inéditas, para ser publicadas en esta edición especial

América Latina en democracia, con otro tipo de relaciones de las que tenía con Estados Unidos. Allende nacionalizó el cobre. Su visión de América Latina era países que dirigen sus propios destinos, que no sea más, como se decía en esos tiempos, el “patio trasero” de Estados Unidos.

La Confesión

Un día me llamaron por teléfono desde Chile, era Helvio Soto quien me decía que en Chile había una gran polémica en torno al film La Confesión (L‘Aveu), la derecha decía que se prohibiría la película. Decidí ir a Chile y Augusto Olivares me llevó a ver al presidente Salvador Allende, quien me dijo que jamás prohibiremos una película en Chile así que no hay problemas, que se exhiba. Pero caminando por las calles de Santiago veo volantes, que caen desde un edificio, que decían “Prohibir La Confesión...”, fue tan sorpresivo que yo pensé que sabían que era yo y me habían lanzado esas hojas, pero no, simplemente había una gran campaña, de distintos sectores, contra la película. Augusto Olivares me invitó a hablar en un programa de televisión y pude contar la historia de La Confesión. Volví a ver a Allende, conversamos bastante y me reiteró que se podía proyectar La Confesión y que yo tenía libertad para lo que quisiera, y como yo estaba trabajando en la película Estado de Sitio decidí filmarla en Chile. Así conocí a Allende.

Estado de Sitio

Volvimos a Chile a filmar Estado de Sitio. Comenzamos el rodaje, pero al tercer día los actores comunistas no llegaron. Paralelamente en la calle, grupos derechistas me gritaban “comunista andate de Chile”. Pensé ir a grabar a otro país, pero Augusto Olivares me dijo que esperara y mientras fuera a filmar a Viña del Mar. Fuimos con Yves Montand y los demás actores y seguimos filmando en Viña. Una noche Allende nos invitó a cenar y nos recibió con varios ministros, entre ellos Jacques Chonchol y dos comunistas. Llegando, nos presenta y me dice: “Leí el guión, es una película que se debe hacer en Chile y desde luego no puede haber problema alguno, haga lo que usted desee hacer, tiene todo

El golpe y la solidaridad

Salvador Allende, fotografía de Costa Gavras, Santiago 1971

mi apoyo.” Y efectivamente no hubo más problemas y seguimos filmando. Lamento mucho que al terminar el film Estado de Sitio, se produjo el golpe y nunca pude mostrárselo a Salvador Allende. Sí se lo exhibimos después a Tencha y a otros amigos.

Temuco - Lota

Un día Allende me invitó a Temuco, tierra de mapuches, fue un viaje extraordinario y pude constatar su enorme popularidad y el entusiasmo del pueblo. En Temuco, militantes del MIR me llevaron a visitar una toma de fundo, fue muy emocionante visitar ese latifundio ocupado por los campesinos. Había un campesino que cuidaba la casa patronal, durmiendo en una pieza abajo, visitamos las diferentes piezas y habían puesto sábanas para cuidar los muebles. Todo con gran dignidad. También me llevaron a Lota, con los mineros. Justamente Allende acababa de lograr que se aprobaran leyes que mejoraban las condiciones de trabajo de los mineros. Me contaron de las “camas calientes” y recorrimos las profundidades de la mina, en un momento nos detuvimos y me dijeron “arriba hay 300 metros de tierra y 700 de mar” fue muy impresionante. l

Allende

Me reuní con Allende cuatro o cinco veces y para mí fue muy importante conocerlo y poder ver la experiencia de la Unidad Popular que era seguida con atención en el mundo. En Francia muchos la apoyaban y otros decían que Allende era comunista e iba a hacer una segunda Cuba. Pero yo lo que retengo de Allende era su insistencia en la protección de la democracia y de la libertad total. Me impresionó mucho su manera simple de hablar, su falta de arrogancia. Por suerte comprendo bien el español y pude entender el sentido de sus palabras, y constatar su desinterés personal, eso me llamó la atención, ya que he conocido a muchos hombres políticos del mundo, y ninguno tan desinteresado. A 40 años del golpe podemos decir que Allende finalmente tenía razón. Si vemos la evolución, lo que sucede en muchos países de América Latina, es lo que él quería. Allende soñaba con una

Recuerdo muy bien el 11 de septiembre, yo estaba en Roma y la noticia cayó brutalmente. Recuerdo también que cuando Georges Pompidou dio una conferencia de prensa no habló del presidente Allende sino del doctor Allende, la derecha en el mundo aunque no apoyó el golpe, tampoco quería a Allende. Creo que el viaje de Fidel a Chile fue muy largo y eso influenció negativamente a mucha gente. Pero en todo el mundo hubo condena general al golpe de Estado de Pinochet y muchísima solidaridad con el pueblo chileno.

Fotografía de Costa Gavras, funeral oficial de Allende, 4 de septiembre de 1990.

*Extractos de la conversación de Costa Gavras con Víctor Hugo de la Fuente, “A 40 años del golpe de Estado”. Costa Gavras es cineasta, director, entre otros films de Z, La Confesión, Missing, Estado de Sitio, Amen, Arcadia y El Capital.


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Golpe de Estado de 1973

¿Un crimen sin culpables? Por Víctor Hugo de la Fuente*

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ace cuatro décadas los altos mandos de las Fuerzas Armadas cometieron graves delitos de sublevación y rebelión al derrocar a un gobierno legalmente constituido y suspender la Constitución. Paralelamente instauraron un régimen dictatorial con una feroz represión. Ni los ejecutores del golpe ni los civiles con los que se conjuraron han sido juzgados1, hasta ahora reina la impunidad. El régimen cívico-militar, que duró 17 años, liquidó el proyecto de socialismo democrático e instauró una dictadura, que fue un laboratorio en la aplicación de políticas neoliberales en el mundo, reduciendo el rol del Estado, privatizando lo más posible, haciendo hasta de la educación y la salud simples mercancías. Una de las consecuencias fue ampliar las desigualdades, siempre a favor de los más poderosos. Quienes sucedieron a la dictadura siguieron administrando el modelo económico e incluso ampliaron las privatizaciones (apertura de la explotación del cobre a las transnacionales, el agua...). Por su parte, los que dieron el golpe de Estado y eliminaron la Constitución, hoy tienen la desfachatez de plantear que la Constitución de la dictadura solo debe modificarse según las normas que allí se establecen. Más sorprendente aún es que opositores a la dictadura tengan la misma posición y –junto a la derecha– se nieguen a llamar a una Asamblea Constituyente para elaborar y aprobar democráticamente, con un plebiscito, una nueva Constitución. Llama la atención que en nuestro país los años de la Unidad Popular no sean muy conocidos ni reivindicados, más bien han sido denigrados, mientras que Salvador Allende –con razón– ha ganado en prestigio y es mucho más valorado, sin embargo la

gran obra de Allende es, precisamente, la Unidad Popular. Las fuerzas políticas que fueron partícipes de ese proyecto no lo han reivindicado, en parte –seguramente– porque hoy ya no tienen esas posiciones revolucionarias de transformación de la sociedad, puesto que ni siquiera plantean, por poner un solo ejemplo, la nacionalización del cobre. Con el paso del tiempo, resalta aún más la figura de Allende y su clarividencia. Basta recordar su discurso sobre el comienzo de la globalización neoliberal, en la ONU, el 4 de diciembre de 1972, criticando “el poder y el accionar nefasto de las transnacionales, cuyos presupuestos superan al de muchos países... Los Estados aparecen interferidos en sus decisiones fundamentales –políticas, económicas y militares– por organizaciones globales que no dependen de ningún Estado y que no responden ni están fiscalizadas por ningún parlamento, por ninguna institución representativa del interés colectivo.”

Quisiéramos destacar el compromiso y la fidelidad de Allende, hasta su muerte, con las causas sociales y políticas de los más pobres y al mismo tiempo su realismo político, su capacidad de agitar, de educar y sobre todo de unir fuerzas en torno a un programa popular, dirigiendo ese gigantesco movimiento que llevó al pueblo al gobierno en 1970. Hay que recuperar la memoria de un presidente que hizo de la

ética su más alto valor, que murió en el bombardeado palacio de La Moneda, recalcando su combate por un socialismo democrático y revolucionario. Allende no es un simple mártir, no se debe olvidar que bajo el gobierno de la Unidad Popular Chile recuperó el cobre, profundizó la reforma agraria, defendió la enseñanza pública y gratuita, creó el área social de la economía, promovió la participación popular en las decisiones.

Con Allende los chilenos recuperaron la dignidad. Desde luego que la Unidad Popular cometió errores y Allende actuó a veces con cierta ingenuidad2, pero los errores no justifican, en ningún caso, el golpe de Estado, que fue un crimen contra el pueblo y la democracia. Como ha quedado demostrado, la Unidad Popular y Allende fueron víctimas de las transnacionales, del imperio estadounidense, de los grandes empresarios chilenos y de la traición de los militares golpistas. Jamás se debe confundir a las víctimas con los verdugos, nunca el error de una víctima justifica el crimen contra ella. El ejemplo de Salvador Allende hoy vive en los combates de los estudiantes y de los pueblos, tanto en Chile como en América Latina. Su ejemplo nos ayudará a conquistar ese otro mundo tan necesario y posible con el que tantos soñamos. l *Director de Le Monde Diplomatique, edición chilena Ver Eduardo Contreras, “A 40 años. Juicio a los golpistas civiles”, edición chilena de Le Monde Diplomatique, abril 2013 y también Jorge Magasich, “El golpe cívico-militar y el terrorismo», Le Monde diplomatique, Chile, septiembre 2013. 2 Ver documental El último combate de Salvador Allende. Cuando temprano, el 11 de septiembre de 1973, no logra ubicar a Pinochet, Allende le dice a Carlos Jorquera, “Pobre Pinochet, debe estar preso”. 1


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Entrevista a Nicolás Maduro

“En Venezuela, el ‘gobierno de calle’ es una revolución en la Revolución” por Ignacio Ramonet

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espués de haber fracasado en su tentativa de deslegitimar al presidente de Venezuela Nicolás Maduro –democráticamente elegido el pasado 14 de abril– la oposición ya prepara las elecciones municipales del próximo 8 de diciembre. En esa perspectiva, lanzó recientemente, con la ayuda de la derecha internacional y sus habituales cómplices mediáticos, el bulo de que el presidente Maduro no habría nacido en Venezuela y por consiguiente, como lo estipula la Constitución, su elección no sería válida. Sobre esta nueva campaña de intoxicación y varios otros temas de actualidad, conversamos con Nicolás Maduro –a bordo del helicóptero que nos conduce de Caracas a Tiguanes (estado Guárico)–, el día mismo en que se cumplían sus primeros cien días de gobierno como Presidente de la República Bolivariana. IR: La oposición venezolana ha lanzado una campaña, que encuentra eco en algunos medios internacionales, afirmando que usted no nació en Venezuela, sino en Cúcuta, Colombia, y que posee doble nacionalidad, lo cual, según la Constitución, lo invalidaría como Presidente. ¿Qué comentarios le inspira esta acusación? Nicolás Maduro: El objetivo de esa locura lanzada por un demente de la ultraderecha panameña es crear las condiciones para una desestabilización política. Tratan de conseguir lo que no lograron ni por las elecciones, ni con golpes de Estado, ni con sabotajes económicos. Están desesperados. Y se basan en la ideología anticolombiana que la burguesía y la derecha venezolanas siempre han tenido contra el pueblo de Colombia. A ese respecto, si yo hubiese nacido en Cúcuta o en Bogotá, me sentiría feliz de ser colombiano. Porque es una tierra fundada

Instalación del Órgano de Defensa de la Economía. Foto: AVN

El gobierno de Barack Obama no ha querido desmontar esa mafia de Posada Carriles, un terrorista convicto y confeso, perseguido por las leyes de nuestro país porque voló un avión de Cubana de Aviación en octubre de 1976... por Bolívar. Si hubiera nacido en Quito o en Guayaquil, también me sentiría orgulloso de ser ecuatoriano porque es una tierra

liberada por Bolívar; o en Lima, o en el Potosí, o en La Paz, o en Cochabamba, me sentiría feliz de ser peruano o boliviano; y si hubiera nacido en Panamá, tierra de Omar Torrijos, tierra de dignidad que formó parte de la Gran Colombia de Bolívar, también me sentiría orgulloso de ser panameño. Pero nací y me crié en Caracas, cuna del Libertador; en esa Caracas siempre convulsa, rebelde, revolucionaria. Y aquí estoy como Presidente. Estas locuras se recordarán como parte de la crisis de desesperación esquizofrénica en que entra, a veces, la derecha internacional con el objetivo de acabar con este faro de luz que es la revolución bolivariana.

I.R.:Por otra parte, el Presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, declaró recientemente que se han descubierto conspiraciones contra usted, con intención de atentar contra su vida. Nicolás Maduro: Sí, con el ministro del Interior, Rodríguez Torres, y el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, hemos revelado uno de los planes de asesinato que estaban preparándose para el día 24 de julio, aniversario del nacimiento de Simón Bolívar, y conmemoración de los 190 años de la Batalla Naval de Maracaibo. Disponían de un conjunto de planes que logramos neutralizar y que tienen siempre su origen

en la misma derecha internacional. Ahí aparece, por ejemplo, el nombre de Álvaro Uribe que tiene una obsesión contra Venezuela y contra los hijos de Chávez. Aparece tambien la vieja mafia de Miami, la de Posada Carriles, que cuenta con el apoyo de importantes instancias del poder en los Estados Unidos. El gobierno de Barack Obama no ha querido desmontar esa mafia de Posada Carriles, un terrorista convicto y confeso, perseguido por las leyes de nuestro país porque voló un avión de Cubana de Aviación en octubre de 1976... Puedo asegurarle que seguiremos defendiéndonos, neutralizando esos planes... y vencien-


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do. Si ellos lograran su objetivo se crearía una situación que no quisiera ni pensar en ella. A quien menos le conviene que algo así ocurra es a la derecha venezolana. Desaparecería del mapa político de nuestro país por 300 años... Porque la Revolución tomaría otro carácter, sin lugar a dudas, mucho más profundo, mucho más socialista, mucho más antiimperialista. Ojalá esos planes nunca tengan éxito, porque les iría muy mal. Y yo lo vería desde el cielo pues... I.R: ¿Piensa usted que el fracaso de la oposición en su tentativa de desestabilización se debe a la política que usted ha impulsado, o a un cambio de actitud de la propia oposición de cara a las elecciones municipales del próximo 8 de diciembre? Nicolás Maduro: Se debe principalmente a la fortaleza institucional de la democracia venezolana, y a la decisión que tomé, apoyándome en esa fortaleza, de derrotar tempranamente el intento de insurrección y de violencia. Neutralizarlo. No permitir que se extendiera. Ellos intentaron una especie de insurrección a nivel de las principales ciudades, los días 15 y 16 de abril. I.R: ¿Qué grado de violencia se alcanzó? Nicolás Maduro: Asesinaron a once personas humildes, entre ellas una niña y un niño. Y causaron casi cien heridos, de los que poco se habla. Gente que quedó muy mal herida, con secuelas para toda su vida. La oposición mostró su verdadero rostro golpista. Aparentaba buenos modales democráticos pero cuando [el 5 de marzo] falleció el Comandante Chávez, decidió desconocer el resultado de las elecciones y tratar de imponer por la fuerza –con el supuesto apoyo internacional de Estados Unidos y de otros gobiernos de la derecha–, una operación para desestabilizar la Revolución. Logramos neutralizarlos y derrotarlos tempranamente. Ahora no les queda otro camino que volver a intentar, por la vía electoral, ocupar espacios en las alcaldías. Nosotros les hemos obligado a que así sea. Si no fuera por nuestra decisión de que se respete la Constitución, ellos hubieran llevado nuestro país a una situación de guerra civil. I.R.:En recientes declaraciones, usted ha alertado sobre fisuras en la unidad de la Revolución. ¿Teme

Las fuerzas divisionistas y disolventes siempre han amenazado cualquier Revolución. Las aspiraciones al poder de grupos y de personas son una negación del proyecto mismo de la Revolución Bolivariana que es de carácter socialista, y exige desprendimiento y sacrificio usted una división del chavismo? Nicolás Maduro: Las fuerzas divisionistas y disolventes siempre han amenazado cualquier Revolución. Las aspiraciones al poder de grupos y de personas son una negación del proyecto mismo de la Revolución Bolivariana que es de carácter socialista, y exige desprendimiento y sacrificio. El Comandante Chávez fue presidente porque las circunstancias de la historia ahí lo colocaron. Y yo soy presidente, no por ambición individual o porque represente a un grupo económico o político, no, soy presidente porque el Comandante Chávez me preparó, me designó y el pueblo venezolano me ratificó en elecciones libres y democráticas. Así que todas estas fuerzas disolventes siempre van a existir. Pero la Revolución tiene la capacidad moral, política, ideológica para sobreponerse a cualquier intento de división de sus fuerzas. Yo dije eso en el Llano venezolano, porque estaba viendo con mis ojos, ahí mismo, delante de mí, a una persona que dice ser chavista pero, por debajo, es financiado por los terratenientes, y él tiene un discurso chavista para dividir. No es imposible que cuando ese individuo constate que no es designado por la Revolución como candidato a la alcaldía de ese municipio, se lance por su cuenta... Estamos en buenas condiciones para lograr candidaturas unitarias en casi todos los municipios del país; y nos tocará hacer un gran esfuerzo para derrotar las fuerzas disolventes de estos sectores que se dicen chavistas pero que, al final, terminan siendo aliados de la contrarrevolución. I.R.: Con respecto a la práctica gubernamental precedente, usted ha introducido varios cambios: crí-

Foto: AVN

tica de la inseguridad, denuncia de la corrupción y, sobre todo, lo que llama el “gobierno de calle” ¿Por qué sintió la necesidad de insistir en estos temas? y ¿qué balance hace del “gobierno de calle”? Nicolás Maduro: En primer lugar, el “gobierno de calle” ha establecido, en esta nueva etapa, un método para que exista una dirección colectiva de la Revolución. Segundo: se ha creado un sistema de gobierno, donde no hay intermediarios entre el poder popular local y la instancia de gobierno nacional. Aporta solución a problemas concretos pero sobre todo contribuye a la construcción del socialismo, de las comunas, de una economía socialista, y a la consolidación de un sistema público de salud integral, gratuito y de calidad, y de un sistema educativo público y gratuito de calidad... El “gobierno de calle”

es una revolución dentro de la Revolución. I.R.: ¿Es también una manera de combatir el burocratismo? Nicolás Maduro: De vencerlo. Proponiendo otro sistema. Porque los modelos de gobierno que heredamos expresan la forma de gobernar el Estado burgués, él mismo heredero de la colonia en América Latina. El presidente Chávez los derrotó mediante las Misiones que constituyeron un nuevo modelo de gestión de las políticas públicas. Nosotros, a las Misiones, les estamos añadiendo el “gobierno de calle” que, podríamos decir, es una instrucción directa del Comandante Chávez. Él nos ordenó, a Elías Jaua que era vicepresidente en la época y a mí que era vicepresidente político, que fuésemos construyendo un sistema de gobierno regionali-

zado –“popular” decía él–, yo le puse “gobierno de calle”. Todas son instrucciones y orientaciones dentro de la filosofía de un modelo socialista en el que el poder no sea de élites –ni élites burguesas, ni nuevas élites que se burocratizan o se aburguesan–, ¡no! Queremos que el poder esté democratizado, que sea una vacuna contra el burocratismo, contra el aburguesamiento y, además, que nos permita lograr la ‘eficiencia socialista’. I.R.: Si la oposición gana las elecciones municipales del 8 de diciembre, es probable que llame a un referéndum revocatorio en 2015 ¿cómo ve usted esa perspectiva? Nicolás Maduro: Estamos preparados para todos los escenarios. Al pueblo siempre vamos a decirle la verdad. Si la oposición llegara a sacar una votación importante el 8 de diciembre, va


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Estamos en buenas condiciones para lograr candidaturas unitarias en casi todos los municipios del país; y nos tocará hacer un gran esfuerzo para derrotar las fuerzas disolventes de estos sectores que se dicen chavistas pero que, al final, terminan siendo aliados de la contrarrevolución a tratar de profundizar la desestabilización para disolver nuestra Patria, acabar con la independencia y acabar con la Revolución del Comandante Chávez que retomó el concepto de República Bolivariana. Van a imponer escenarios

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de desestabilización violenta en primer lugar, y Estados Unidos tratará de acabar con los niveles de independencia y de unión que América Latina posee hoy. Tenemos una gran responsabilidad, porque estamos defendiendo un proyecto que puede hacer posible otro mundo en nuestra región y puede contribuir a crear un mundo multipolar sin hegemonías económicas, militares ni políticas del imperialismo estadounidense. Buena parte del nacimiento de otro mundo donde se respeten los derechos de los pueblos del Sur –e inclusive de los pueblos de Europa, para que Europa se sacuda el neoliberalismo–, depende de que, en América Latina, triunfen definitivamente las ideas de constituir un bloque de fuerza y de equilibrio para consolidar la idea de que ya no somos ningún ‘patio trasero’

de los Estados Unidos. Todo eso depende, en buena medida, de lo que pase aquí. I.R.: ¿Cómo explica usted el resultado de la oposición el pasado 14 de abril, y cómo piensa ganar el próximo 8 de diciembre? Nicolás Maduro: Hay un electorado que siempre ha votado indistintamente por la oposición. Pero el 14 de abril, una buena parte de los que no votaron por nosotros lo hicieron por descontento, por cosas mal hechas, problemas acumulados... Sin embargo estos electores no han acompañado nunca las aventuras golpistas y antibolivarianas de la derecha. A esos venezolanos y venezolanas, nosotros, permanentemente, les decimos que estamos en la calle trabajando para mejorar las cosas. Ellos saben que no ha sido fácil. Y que la epopeya más grande fue, a la víspera del 14 de abril, sobrepasar la tragedia histórica de la muerte del Comandante Hugo Chávez. Superar el luto colectivo. Cuando una persona entra en luto puede caer en estado de desesperanza, no creer ya en nada. Buena parte del pueblo venezolano entró en luto profundo. Y los expertos en guerra psicológica que acosan a nuestro país se aprovecharon de ese momento y de esa fragilidad para atacar duramente.... Por eso nuestra victoria del 14 de abril fue realmente heróica. Lo que estamos realizando –el “gobierno de calle”, la recuperación de la economía, la atención a temas impostergables como la inseguridad ciudadana, la corrupción...– nos va a dar la fuerza para una gran victoria el 8 de diciembre. Y eso va a ser la garantía de que se despeja de nuevo el camino para la construcción del socialismo del siglo XXI. I.R.: ¿Hasta dónde piensa llegar en su lucha contra la corrupción? Nicolás Maduro: Hasta las últimas consecuencias. Vamos con todo. Nos enfrentamos a una derecha muy corrupta, heredera de la IV República descompuesta y en etapa de decadencia. Pero también estamos enfrentando la corrupción anidada en el campo revolucionario o en el seno del Estado. ¡No habrá tregua! He constituido un equipo secreto de investigadores incorruptibles que ya han destapado varios casos enormes. Tenemos ya a algunos detenidos del más alto nivel y vamos a seguir atacando duro.

Serán juzgados y van a ir a donde tienen que ir: a la cárcel. I.R.: ¿Cómo ve usted la situación de la economía? Varios análisis alertan sobre el nivel elevado de la inflación. Nicolás Maduro: La economía venezolana está en transición hacia un nuevo modelo productivo, diversificado y ‘socialista del siglo XXI’, en el marco de la construcción de un nuevo cuadro económico constituido por la integración suramericana y latinoamericana. No hay que olvidar que nosotros somos ahora miembros de Mercosur – ejercemos en este momento la presidencia pro-tempore de Mercosur–, además somos miembros del ALBA [Alianza Bolivariana de

Queremos que el poder esté democratizado, que sea una vacuna contra el burocratismo, contra el aburguesamiento y, además, que nos permita lograr la ‘eficiencia socialista’. los pueblos de nuestra América] y lideramos Petrocaribe. Toda esta masa geográfica - demográfica eco­nómica, reúne a 24 países del continente, lo cual podría representar –Mercosur + ALBA + Petrocaribe– casi la cuarta economía del mundo... Tenemos que transformar la economía venezolana y conectarla con el desarrollo de este nuevo marco económico, y a su vez integrarnos –en situación de ventaja– a la economía mundial. No de dependencia. Por eso digo que estamos en transición. Sobre la inflación le diré que hemos padecido un ataque muy duro, especulativo, contra nuestra moneda, y lo estamos superando. También hay un sabotaje al abastecimiento de varios productos. Todo ello produce inflación. Pero ya comenzamos a controlar, a equilibrar, y estoy seguro de que vamos a superar esta situación en lo que resta del segundo semestre. Vamos a estabilizar la moneda. Ya empezamos a estabilizar el abastecimiento, pero la clave fundamental para que vayamos saliendo de este modelo rentista, dependiente, es la diversificación de nuestra producción. Estamos acometiendo grandes inversiones en sectores claves de la produc-

ción de alimentos, de la agroindustria y de la industria pesada. Estamos atrayendo capital internacional que aporte divisas y traiga tecnología. Recientemente hicimos una gira por Europa y estamos muy optimistas de que venga capital de Francia, de Italia, de Portugal... Deseamos que venga capital de Brasil, de la India, de China, con su tecnología para desarrollar la industria intermedia en Venezuela, diversificarla. Para que Venezuela tenga motores propios y variados y no dependa sólo del petróleo que, por lo demás, constituye un motor poderosísimo para los próximos 50, 80 años. Poderosísimo. No olvidemos que Venezuela dispone de las reservas de petróleo más importantes del planeta y posee la cuarta reserva de gas. Venezuela es una economía con mucho poder financiero y económico. Lo que vamos a ver, sobre todo a partir del año 2014, es una recuperación del nivel de empuje y crecimiento de la economía venezolana. I.R.: ¿Cómo se explican los problemas de desabastecimiento que han sido muy criticados por la prensa internacional? Nicolás Maduro: El desabastecimiento forma parte de una estrategia de “guerra silenciosa”, donde actores políticos acompañados de actores económicos na­ cionales e internacionales, viendo el estado de gravedad del Comandante Chávez entre diciembre del año pasado y marzo de éste, comenzaron a atacar puntos claves de los procesos económicos venezolanos. Alentados también por algunos errores que se cometieron en el sistema de cambio de divisas en Venezuela, que ya hemos corregido. Esas fuerzas antibolivarianas comenzaron poco a poco a golpear el abastecimiento de los productos que importamos. Además, para explicar la escasez de algunos productos, hay que tener en cuenta que el poder adquisitivo de los venezolanos no ha cesado de aumentar. Tenemos apenas un 6% de desempleo, y el salario mínimo urbano aquí es el más alto de América Latina. Otro punto importante, reconocido por la FAO [Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, por sus siglas en inglés], somos el país del mundo que más ha hecho por combatir el hambre. Todo esto –es muy importante tenerlo en cuenta– ha generado una capacidad de consumo de


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la población, que está creciendo cada año por encima del 10%. El consumo crece a un rítmo superior a la capacidad de producción del país y a la capacidad de los mecanismos que teníamos para abastecerlo con importaciones. El Comandante Chávez, la última vez que hablé con él personalmente, el 22 de febrero pasado, cuando evaluamos la situación económica y hablamos del desabastecimiento, me dijo: “Se ha desatado una ‘guerra económica’ para aprovechar mi enfermedad y mi gravedad y la posibilidad de que se llegue a unas elecciones presidenciales. En ese caso, la burguesía trataría de crear unas circunstancias económicas difíciles para, con el apoyo imperial, darle el zarpazo a la Revolución Bolivariana.” Nosotros ya estamos saliendo de estas circunstancias. Al pueblo venezolano jamás le ha faltado el alimento. Nunca. Usted va a cualquier barrio popular, de esos que yo conocí en los años 1980, donde los niños eran famélicos, la gente comía una vez al día y a veces comida para perros... El barrio más humilde que encuentre en el país, donde quiera, métase allí, abra la despensa, y conseguirá carne, arroz, los aceites, leche... El pueblo tiene garantizado el alimento, y lo ha tenido en las peores circunstancias de la ‘guerra económica’ que nos han hecho. Nunca le ha faltado. Por eso tenemos estabilidad social y política. Ahora, esta guerra es muy distinta a la de hace once años. Entonces salía el jefe de la patronal, Carmona Estanga, y llamaba a un paro general. Salía el jefe de la vieja burocracia sindical, Carlos Ortega, y llamaba al paro. Ellos daban la cara, asumían el sabotaje de la economía y hubo grandes desabastecimientos que casi provocan una explosión social en 2002-2003. Ahora no. Ahora es la “guerra silenciosa”, una “guerra blanda”, “diplomacia blanda” según consignas de Washington. En 2002-2003, gobernaba George W. Bush que era brutal y decía: “¡Voy a invadir!” e invadía; “¡Vamos a derrocar a tal gobierno!” y lo derrocaba. Ahora es lo blando, lo escondido, y aparece la derecha fascistoide que va sonriendo y diciendo: “Este gobierno es incapaz porque no puede abastecer de productos.” Cuando son ellos los que están detrás de un plan, con agentes internacionales en el campo eco-

Tenemos una gran responsabilidad, porque estamos defendiendo un proyecto que puede hacer posible otro mundo en nuestra región y puede contribuir a crear un mundo multipolar sin hegemonías económicas, militares ni políticas del imperialismo estadounidense nómico, para hacerle daño al país. Pero lo vamos superando y vamos vacunándonos. En el futuro, les será imposible arremeter con esos mismos mecanismos. I.R.: En la economía ¿qué papel le ve usted al sector privado? Nicolás Maduro: Históricamente, el sector privado en Venezuela tiene poco desarrollo. Nunca hubo burguesía nacional. El sector privado, en lo fundamental, se desarrolló cuando surge el petróleo, como un factor más bien vinculado a la apropiación de la renta petrolera. Casi todas las grandes riquezas de la burguesía venezolana están vinculadas a la manipulación del dólar, sea para importar productos (la burguesía comercial) o sea para apropiarse de la renta y colocarla en cuentas de grandes bancos en el exterior. Así que, en cien años, no tuvimos una burguesía productiva como la tuvo Brasil por ejemplo, o Argentina. Ahora es cuando estamos viendo resurgir sectores privados con proyectos vinculados a la verdadera producción de riquezas para el país. En el modelo socialista venezolano, el sector privado tiene un papel que jugar en la diversificación de la economía. Desde siempre, el Comandante Hugo Chávez favoreció las relaciones con el sector privado, tanto en la pequeña, como en la mediana o la gran empresa, favoreció el desarrollo de empresas mixtas y la venida de capital privado internacional. Hay un pensamiento económico que, en Venezuela, se ha desarrollado para seleccionar en qué área es necesaria la inversión extranjera. Qué capital puede venir y en qué condiciones. Por ejemplo: aunque nuestro petróleo está nacionalizado, existen modalidades diversas que

Nicolás Maduro en el distribuidor Casarapa, en el estado Miranda. Foto: AVN

permiten inversiones, en la Franja del Orinoco, de todo el capital mundial; allá hay empresas de todo el planeta, empresas mixtas: 40% capital internacional, 60% Venezuela. Les cobramos los impuestos debidos -antes se cobraba el 1%, ahora se les cobra el 33%. Venezuela ofrece todas las garantías constitucionales para recibir capital internacional. I.R.: ¿Se mantendrá el control de cambio? Nicolás Maduro: El control de cambio es un sistema exitoso. En febrero pasado, para defendernos de un ataque brutal contra la economía y contra la moneda, tuvimos que adecuar, digamos, el bolívar. Venezuela puede manejarse con este tipo de cambio que tenemos, perfeccionándolo. Debemos fortalecer nuestra moneda, vacunarla contra los ataques

El 14 de abril, una buena parte de los que no votaron por nosotros lo hicieron por descontento, por cosas mal hechas, problemas acumulados... Sin embargo estos electores no han acompañado nunca las aventuras golpistas y antibolivarianas de la derecha especulativos y perfeccionar el sistema de manejo de las divisas convertibles. I.R.: Usted me habló antes de ‘eficiencia’ ¿Qué progresos ha constatado en materia de ‘eficiencia’,

en particular en el campo de la economía? Nicolás Maduro: En primer lugar, una mejora sustantiva del sistema Cadivi [Comisión de Administración de Divisas], el organismo que maneja el control de cambio en Venezuela. Realmente ha mejorado mucho en los controles previos, los controles posteriores y la asignación de las divisas necesarias para los agentes económicos. Otro elemento muy importante ha sido la creación del Sicad [Sistema Complementario de Administración de Divisas], un mecanismo de subastas que está funcionando de manera perfecta, pero al que, además, tiene ahora acceso el público en general. Cualquiera puede ir al Sicad. La gente común y corriente puede obtener divisas para su vida normal, sin necesidad de pasar


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por ninguna alcabala. Esos son progresos concretos. Pero también hemos constituido un Estado Mayor para la dirección de la economía, dirigido por Nelson Merentes, el vicepresidente de Finanzas. Allí están todos los ministros de los séctores económicos. Cada ministro tiene que supervisar, apoyar y dirigir cada rubro que se produce en Venezuela. Hemos seleccionado 58 rubros fundamentales. Tenemos un seguimiento permanente –pudiera ser hasta diario, ahora es semanal– de cómo va la producción de cada uno de esos productos, qué inversiones hacen falta, qué trabas tienen para su comercialización interna... O sea, vamos logrando un mecanismo clave para gobernar la economía. De igual modo que se gobierna, a nivel político, un país, hay que

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Nos enfrentamos a una derecha muy corrupta, heredera de la IV República descompuesta y en etapa de decadencia. Pero también estamos enfrentando la corrupción anidada en el campo revolucionario o en el seno del Estado. ¡No habrá tregua! gobernar la economía. Sobre todo si nos estamos planteando construir el socialismo. El capitalismo es el reino de la anarquía, y cuando hay anarquía en lo económico gobierna

quien tiene más poder: el capital financiero. Hoy ¿quién gobierna realmente Europa? El capital financiero. En Europa, este capital financiero está desmontando el Estado de bienestar que se constituyó después de la Segunda Guerra Mundial. En Venezuela no, estamos construyendo un gobierno económico para edificar el socialismo ¿Para qué debe servir la economía? Para garantizarle a la ciudadanía la salud, la alimentación, la vivienda digna, la educación gratuita... ¿A quién le debemos estos derechos universales? A la Revolución Francesa y a la Ilustración que llegaron a nuestra tierras, traducidas al mestizaje latinoamericano, de la mano de Simón Rodríguez, y que defendió Bolívar. Es parte del patrimonio más grande de la humanidad. Pero el capital financiero niega todo eso. I.R.: En estos cien días de gobierno, nuestra impresión es que la principal crisis de política exterior que conoció Venezuela fue con Colombia. ¿Cómo están actualmente las relaciones con Bogotá? Nicolás Maduro: En estos cien días, hemos logrado consolidar todo el eje de relaciones estratégicas, de cara a la construcción de una nueva geopolítica regional y de un nuevo sistema de fuerzas para garantizar la nueva independencia del continente. Las diferencias con Colombia han sido tratadas, evidentemente, a través del diálogo. Hemos trazado las líneas de conducta para su superación. Yo confío en la palabra del presidente Juan Manuel Santos, y espero que logremos lo que conversamos. Yo confío que vamos a tener una relación de coexistencia pacífica y positiva entre dos modelos: un modelo socialista, de revolución cristiana del siglo XXI, igualitario, de democracia popular como el venezolano, y otro modelo que no voy a calificar, pero que es distinto al nuestro. Estamos obligados a coexistir como hermanos siameses. Hemos demostrado que se puede coexistir y ojalá los sectores políticos y económicos dominantes en Colombia y el presidente Santos al mando del gobierno, entiendan que la coexistencia y el respeto son básicos para el desarrollo de nuestros dos países. I.R.: ¿Cómo van las relaciones con Washington? Nicolás Maduro: Quisiera decir, primero, que Barack Obama es un presidente circunstan-

cial. Es una circunstancia en el seno de la élite que gobierna Estados Unidos ¿Por qué llega Obama a la presidencia? Porque convenía a los intereses del complejo industrial militaro-financiero-comunicacional que dirige Estados Unidos con un proyecto imperial. Quien conozca en profundidad la historia de la fundación de Estados Unidos y de su expansionismo, reconocerá que es el imperio más poderoso que ha existido, con un proyecto de dominación mundial. Sus élites eligieron a Obama en función de sus intereses, y han logrado parte del objetivo que se plantearon: hacer que el país aislado, desprestigiado que era Estados Unidos en la época de George W. Bush, se convirtiera, gracias a Obama,

Tenemos que transformar la economía venezolana y conectarla con el desarrollo de este nuevo marco económico, y a su vez integrarnos –en situación de ventaja– a la economía mundial. No de dependencia. Por eso digo que estamos en transición en una potencia que posee de nuevo capacidad de influencia y de dominación. Si no, veamos el caso de Europa, sometida a los dictámenes de Washington como nunca antes. Lo que pasó con el presidente de Bolivia Evo Morales, cuando cuatro Estados europeos le negaron el acceso a su espacio aéreo, es una demostración gravísima de cómo, desde Washington, se dirige a los gobiernos de Europa. Es muy desconcertante realmente. Yo no sé si los pueblos de Europa saben eso, porque a veces, con el control comunicacional que hay, estas noticias se van banalizando y se van dejando de lado. Pero es muy grave. Obama ha logrado que el Imperio crezca en influencia política. Los Estados Unidos van preparándose hacia una nueva etapa que es crecer en dominación militar y económica. En América Latina, su proyecto es revertir los procesos progresistas de cambio para volver a convertirnos en su patio trasero. Por eso están re-

tomando –con otro nombre– el proyecto del ALCA [Área de Libre Comercio de las Américas], para dominarnos económicamente y retomar los mismos métodos del pasado. Fíjese, bajo el mandato de Obama: golpe de Estado en Honduras dirigido desde el Pentágono; intento de golpe de Estado contra el presidente de Ecuador Rafael Correa, teleguiado por la CIA; golpe de Estado en Paraguay operado por Washington para sacar al presidente Fernando Lugo... Que nadie se llame a engaño, si los Estados Unidos viesen que hay condiciones favorables, vendrían de nuevo a llenar de oscuridad y de muerte América Latina. Por eso la relación del gobierno de Obama con nosotros es esquizofrénica. Ellos piensan que nos pueden engañar con la ‘diplomacia blanda’; que nos vamos a dejar dar el ‘abrazo de la muerte’. Nosotros lo hemos planteado muy claro: ustedes allá con su proyecto imperialista y nosotros acá con nuestro proyecto de liberación. La única forma de que haya una relación estable y permanente es que nos respeten. Por eso he dicho: “Tolerancia cero con el irrespeto gringo y de sus elites. No lo vamos a tolerar más.” Si nos siguen agrediendo, responderemos a cada agresión con mayor fortaleza. Ha llegado la hora de la tolerancia cero. I.R.: En la reciente Cumbre del ALBA, usted ha propuesto una articulación ALBA - Mercosur Petrocaribe. ¿Es una respuesta a la Alianza del Pacífico1? Nicolás Maduro: No. Es una necesidad histórica. Tenemos que consolidar los espacios económicos logrados. Mercosur ha venido viviendo una transformación muy positiva y ahora, con la incorporación de Venezuela, la próxima incorporación de Bolivia y la posible incorporación de Ecuador, comienza Mercosur ha ocupar un espacio vital en Suramérica. Petrocaribe es una realidad maravillosa que ha permitido la estabilidad energética, económica, financiera y social de 18 países del Caribe. Y el ALBA es una vanguardia donde ha habido ensayos económicos como el SUCRE [Sistema Único de Compensación Regional], una unidad de cambio latinoamericana, o como el Banco del ALBA y otros ensayos como las ‘empresas grannacionales’ que han ido ad-


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Nicolás Maduro en “Gobierno de Calle” en Aragua. Foto: AVN

Venezuela es una economía con mucho poder financiero y económico. Lo que vamos a ver, sobre todo a partir del año 2014, es una recuperación del nivel de empuje y crecimiento de la economía venezolana quiriendo experiencia y espacios. Ha llegado el momento de acercar todos los espacios ya conquistados para definir un nuevo modelo económico. Ha llegado la hora de unir ese inmenso espacio Mercosur-ALBA-Petrocaribe que representaría, repito, casi la cuarta economía del mundo, en un espacio nuestro, y no de falso libre comercio ¡Porque el libre comercio es falso! ¿Cree usted posible la libre circulación, en los mares, de un tiburón y una sardina sin que el tiburón se coma

a la sardina? Imposible. El libre comercio es como cambiar pepitas de oro por espejitos, sistema con el cual nos colonizaron hace 500 años. Tenemos que consolidar una zona económica complementaria, diversa, desarrollada, con sus mecanismos financieros, monetarios, y convertirnos en un poderoso bloque económico. Y, a partir de ahí, tener relaciones con Rusia, India, China, Sudáfrica; redefinir nuestras relaciones comerciales y económicas con Europa, con Estados Unidos, donde nosotros no volvamos a ocupar el papel de colonia. I.R.: ¿Cómo ve usted las relaciones con la Unión Europea? Nicolás Maduro: La Unión Europea ha perdido la oportunidad de convertirse en una gran potencia equilibradora del mundo. Todos los pueblos del planeta aspirábamos a que la Unión Europea fuera la fuerza de equilibrio del mundo. Pero parece que no. El capital financiero y los viejos complejos colonialistas de

las élites que dirigieron Europa durante 300 años, parece que se van a imponer a la conciencia democrática y democratizadora de la mayoría de los pueblos de Europa. ¿Qué deseamos de la Unión Europea? Que cambie su política, que deje de estar de rodillas ante Washington, que se abra al mundo y que vea a América Latina como una gran oportunidad para volver a restablecer el Estado de bienestar social y para establecer relaciones con nosotros de igualdad, de prosperidad, de crecimiento. De manera natural, podemos desarrollar una alianza Unión Europea-América Latina y el Caribe para el desarrollo conjunto. Estamos preparados para eso. Entendemos perfectamente la cultura occidental, somos parte de ella, aunque tenemos nuestras particularidades mestizas. Pero las elites europeas no nos entienden. Ojalá eso se supere. I.R.: El Presidente Chávez quería hacer de Venezuela un “país potencia” en un “mundo multipo-

lar” ¿sigue siendo esa la línea, en materia de política exterior? Nicolás Maduro: Claro. En su corta vida, Chávez logró no sólo rescatar a Bolívar como idea, inspiración y símbolo, sino que lo convirtió en una estrategia. Logró hacer que, en el mundo, coexistan dos modelos: el capitalista-neoliberal, y el modelo bolivarianoindependentista-chavista, de justicia, de socialismo. En todo el planeta hoy se están debatiendo esos dos proyectos: el del regreso

La Unión Europea ha perdido la oportunidad de convertirse en una gran potencia equilibradora del mundo. Todos los pueblos del planeta aspirábamos a que la Unión Europea fuera la fuerza de equilibrio del mundo. Pero parece que no.

de la hegemonía unipolar del imperialismo estadounidense; o el modelo de un mundo multipolar y multicéntrico. El Comandante Chávez configuró una política de desarrollo de ejes de fuerza, de núcleos de fuerza, de anillos de fuerza para desmontar el mundo controlado por el imperialismo. Y sobre todo para construir un nuevo sistema de relaciones internacionales. La humanidad no podrá existir si no se desarrolla esa política internacional. Lo otro es cruzarse de brazos y rendirse a que el Imperio reconquiste el mundo, lo vuelva a dominar y nos esclavice más temprano que tarde. No lo vamos a permitir. l Director de Le Monde diplomatique, España (Entrevista realizada el 31 de julio de 2013).

Bloque comercial constituido por Chile, Colombia, México y Perú.

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Caracas • septiembre de 2013

Le Monde diplomatique Venezuela 15

“No hay amigos permanentes, sólo intereses permanentes”

Caos diplomático precede la caída del presidente Morsi Aunque condicional, la liberación del ex presidente egipcio Hosni Mubarak es simbólica. Lo que comenzó con movilizaciones populares contra Mohamed Morsi tiene todas las características de un regreso al viejo orden. El poder no solamente quiere acabar con los Hermanos Musulmanes, sino que también amenaza los avances democráticos de la las manifestaciones de 2011. A la vuelta esta situación es acompañada de las más volubles alianzas internacionales

por Alain Gresh

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se “miércoles negro” del Cairo, el 14 de agosto de 2013, quedará sin duda en los anales como la más grande masacre de manifestantes cometida en un solo día por las fuerzas represivas desde la de Tiananmen, en junio de 1989 en Pekin1. Por supuesto, no se conocerá jamás el balance exacto –poco más de seiscientos muertos de acuerdo con las autoridades egipcias, en realidad bastante más: según testimonios de los periodistas, numerosos cuerpos no fueron entregados a las familias hasta que éstas aceptaron “reconocer” que el deceso había sido por causa natural o debido a un suicidio. La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos del Hombre, Navi Pillay, exigió la apertura de una investigación “independiente, imparcial, efectiva y creíble de la actuación de las fuerzas de seguridad”;

un pedido con poca posibilidad de éxito. No solamente porque las autoridades del Cairo, apoyadas por la casi totalidad de las fuerzas políticas “liberales” o de izquierda –con excepción de una pequeña coalición de Socialistas revolucionarios, del Movimiento 6 de abril, de la Corriente egipcia y de partidarios del ex candidato a la presidencia Abdel Moneim Aboul Fotouh2–, la rechazan, sino también porque la “comunidad internacional” parece estar otra vez paralizada. Reunido a puerta cerrada el 15 de agosto, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se contentó con una declaración leída por su presidenta, la embajadora de Argentina: “Los miembros del Consejo expresan en primer término su solidaridad por las víctimas y lamentan la pérdida de vidas humanas. Es importante detener la violencia en Egipto, que todas las partes den prueba de moderación. Es necesario

avanzar con vistas a la reconciliación nacional”. Después de haber despachado este texto insípido, la diplomática reiteró la posición de su país, que todavía sufre los estigmas de la represión militar de los años de 1970: la embajadora condenó el “golpe de Estado” contra un presidente electo y llamó a la Junta a “detener total e inmediatamente la espiral de violencia de los últimos días contra los ciudadanos desarmados”. De Indonesia a Brasil, de África del Sur a Malasia, de Bolivia a Nigeria, de Paquistán a Ecuador, sin hablar de la Unión Africana, que suspendió la participación del Cairo en la Organización, la inmensa mayoría de los gobierno que no tienen intereses geopolíticos o económicos significativos en Egipto condenaron sin reparos la caída del presidente Mohamed Morsi y la represión. India y China –con intereses económicos importantes–, se cuidaron de cualquier reprobación, la prensa



Lmd 44 septiembre 2013