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culturas

N° 38 Suplemento de

artes y letras

TRIBUNA DE SALAMANCA, Domingo, 24 de julio de 2005

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Repasamos la trayectoria de uno de los más brillantes autores de cómic, justo antes del estreno de la adaptación al cine de su serie más negra.

El cómic más negro 3 AINARA

7 BERLÍN

El patio del DA2 acoge el viernes el concierto en el que la ex componente de Onion presenta su nuevo disco, Each day a lie.

Los fotógrafos David Hornback y Erika Barahona nos ofrecen dos miradas dispares y complementarias sobre la realidad de la capital alemana.


N°38

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TRIBUNA DE SALAMANCA, Domingo, 24 de julio de 2005

asta aquí la primera temporada de ‘Culturas’. Desde noviembre, no hemos faltado h a la cita semanal, pero ahora nos tomamos un mes de descanso para volver con ilusiones renovadas en septiembre. A lo largo de estas treinta y ocho semanas hemos traído a estas páginas cientos de temas: libros, discos, exposiciones, cómics... todo eso que nos gusta tanto. Siempre lo que hemos creído que, por una razón u otra, podía tener un interés especial. Se nos han escapado cosas, evidente-

mente, pero en esta primera temporada se han ido poniendo bases que seguirán fructificando en el futuro. La más importante: reunir a un grupo de gente con pasión por lo que lee, escucha o ve y que, para colmo, lo escribe aquí. Gracias a todos ellos. Nos acercamos al verano con la inminencia de un estreno cinematográfico muy esperado: Sin City. Basada en un cómic de Frank Miller, uno de esos clásicos que figuran en las enciclopedias, la pelicula se presenta como la adaptación más fiel del noveno

Recortes 1 MIRADAS SOBRE LA CIUDAD Hasta el 16 de agosto puede verse en la galería Benito Esteban (C/ Santa Clara, 5) la exposición Dominio Urbano, una colectiva donde cuatro artistas ofrecen su punto de vista sobre lo urbano. Santiago Arribas utiliza arenas para describir una ciudad solitaria, entre las construcciones infantiles y las imágenes post-apocalípticas, con un punto de ingenuidad y a la vez inquietantes: fortalezas en medio del desierto cuya pureza de formas y juego de sombras remiten a cierta forma primitiva de habitar. Santos Javier nos demuestra que, dependiendo del punto de vista, todo puede ser arquitectura. Sus imágenes son violentos contrapicados de edificios a los que ha aplicado colores estridentes, colosos gigantes formados por retículas que se repiten y que bien mirados podrían ser cajas de fruta. Gabriel D. Romero mezcla fotografías de sus viajes, superponiendo imágenes para ofrecer traslúcidos ‘collages’ que evocan una sensación de movimiento continuo, de falta de fronteras: Berlín y Madrid se confunden, sus calles conforman laberintos hábilmente dispuestos. Paloma Pájaro cuelga una serie ya vista en la galería, donde también juega con el punto de vista y su fascinación por cierta clase de edificios residenciales de tendencia racionalista, aquella utopía constructiva de la que todavía conservamos brillantes ejemplos en Salamanca. El uso de colores planos y un gran sentido a la hora de descubrir ‘su luz’ reduce el edificio a su esencia, lo presenta como una especie de fotogénico coloso que, inmóvil se deja retratar. Una exposición que se recomienda para uno de estos días calurosos.

2NuncaLECTURAS DE VERANO he entendido demasiado bien qué significa exactamente esto, y supongo que dependerá de la idea que cada uno tenga del verano. El modelo más extendido es el de algo ligerito de contenido aunque no necesariamente de número de páginas, que permita una lectura muy fragmentada entre visita y visita al chiringuito o lo que toque y que, ya en el plano material, no importa que se manche de crema solar factor 30 ni de gazpacho. Literatura de bolsillo refrendada por el éxito de ventas. Luego hay gente que tiene géneros: el que sólo

arte que ha hecho el cine. Veremos si la fidelidad es suficiente. De momento, repasamos la obra de Miller. Nos visita esta semana Ainara LeGardon, con su nuevo disco, una oportunidad para volver a escuchar sus canciones intimistas. Nos acercamos a Berlín a través de la mirada de dos fotógrafos, David Hornback y Erika Barahona. Reflexión sobre el patrimonio en la página de libros y una recopilación de algunos de los nombres que nos han ido visitando. Hasta pronto.

Antonio Marcos lee novela negra en verano y desempolva sus viejos tomos de Simenon. Al que esto escribe lo que le gusta en verano es un libro que le haga olvidar que estamos en verano. Cada uno tiene sus rarezas. Ya sé que no es muy aconsejable volver a leer La sequía, esa demoledora novela de J. G. Ballard, que demuestra que la realidad se empeña en destrozar la ciencia ficción. Da una sed tremenda y es más angustiosa que el Ensayo de la ceguera, de Saramago. Ballard es un escritor enorme, con una agudísima visión de lo que nos pasa ahora. Si veranea en la Costa del Sol, no se lleve en la maleta su Noches de cocaína o acabará metido en su apartamento con las persianas bajadas. Puede ser un buen momento para recuperar Chourmo, de Jean Claude Izzo, una historia negra en la Marsella del nacimiento del integrismo islámico. Como ven, todo ligerito. O si no, Bosque, la continuación de Siempre es difícil volver a casa, de Antonio Dal Masetto, que acaba de editar Tropismos. O viaje un ratito a los mitos como Drácula y Frankenstein de la mano de los excelentes libros de la editorial Valdemar. O ese estimulante ensayo sobre lo que comemos, Historia de la comida: alimentos, cocina y civilización, de Felipe FernándezArmesto, para preparar sus merendolas con fundamento y un puntito cultural. ¿Y por qué, si lo que nos gusta en verano es leer fragmentado, no se lee más poesía en esta época? En fin, como en todo, cada uno tiene su canon. Que les aproveche.

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Y UNOS BUENOS ESPECTÁCULOS Si se van a quedar por aquí, tienen una buena agenda para no encerrarse en casa. El 31 de este mes, el Teatro de la Abadía presenta Sobre Horacios y Curiacios, una obra galardonada y que siempre tendrá el sello de calidad de ese centro de producción. Y, ya en agosto, el Teatre Lliure vuelve, tras su Ricardo III, con Santa Juana de los Mataderos, de Bertold Brecht y dirigida por Àlex Rigola –un hombre que igual adapta a Shakespeare que dirige un espectáculo de Albert Pla–, que a estas alturas es como de la familia. Y en música, por fin, The Prodigy y, menos conocidos, The Gift, un grupo que demuestra que en Portugal no sólo se hacen fados y que Sonia Tavares, su vocalista, no tiene nada que envidiar a la pesada de Bjork.

De arriba a abajo, obras de Santiago Arribas, Gabriel D. Romero, Paloma Pájaro y Santos Javier


MÚSICA

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Quique González: sin perder empaque

QUIQUE GONZÁLEZ La noche americana Varsovia!! Records, 2005

y cargados de intensidad. Ahora, con sus músicos, presenta por fin su última obra en Salamanca, abriendo la velada para Giant Sand, en lo que supone otra actuación ‘especial’ más en su trayectoria, como también fueron compartir escenario con Dayna Kurtz, Thalia Zedek, Chris Eckman o Karate. Un emplazamiento como el DA2 puede ser el lugar perfecto para escuchar las historias surgidas lejos, muy lejos, en viajes y sitios ajenos que luego ella convierte en cercanas y propias, a través de sus canciones y de una particular forma de interpretarlas frente al público. Entre la mentira de los sueños y la virtualidad que afecta siempre a los recuerdos –materia que sirve como base a otros creadores como el cineasta Atom Egoyan–, Ainara LeGardon ofrece una de las propuestas más especiales, desconcertantes y atractivas del actual panorama español.

 Hace algo más de dos años, cansado de la hipocresía y los hábitos mercenarios de la industria del disco, Quique González decidió abandonar Universal Music, la compañía con la que había grabado sus tres primeros álbumes (Personal –1998–, Salitre 48 –2001– y Pájaros mojados –2002–), para embarcarse en su propio proyecto discográfico creando Varsovia!! Records. Además de suponer toda una excepción en un mundo en el que comportarse con dignidad suele confundirse con recorrer los platós de televisión para hacer demagogia con el tema de la piratería, la iniciativa ha permitido al músico madrileño mantener el control absoluto sobre sus dos últimas creaciones, Kamikazes enamorados (2003) y La noche americana (2005). Sin dejar de inscribirse en una tradición hispana en la que figuran nombres como Antonio Vega, Diego Vasallo y, sobre todo, Enrique Urquijo, el músico madrileño ha continuado desde la autoedición una carrera que ha mantenido como principal punto de referencia al rock estadounidense, tanto en su vertiente clásica como en los planteamientos innovadores de Wilco o Josh Rosue. Su último trabajo deja bien a las claras desde el título su admiración por el sonido y los modos de expresión de artistas como Tom Petty, Ryan Adams o Steve Earle. Desde los primeros acordes de ‘Vidas cruzadas’, la magnífica canción que abre el disco, es perceptible la sustitución de la sencillez y la desnudez, tanto musical como emocional, de su anterior álbum por la fuerza y la compactibilidad del sonido de una banda en la que destaca la presencia del guitarrista Carlos Raya. La potencia rockera que inunda muchos de los cortes no impide, sin embargo, que en el disco haya sitio para las baladas y los medios tiempos, a los que sienta como un guante el ya característico tono vocal cansado y melancólico del músico madrileño, perfectamente ensamblado en una de las canciones (‘Me agarraste’) con la dulzura de la voz de Jorge Drexler. Si musicalmente el disco supone la lógica evolución de una carrera perfectamente asentada y autodefinida, literariamente el disco aporta nuevos bríos. Dejando de lado la exaltación de vivencias y sentimientos personales de anteriores trabajos, las canciones de La noche americana han sido concebidas en muchos casos como pequeños relatos protagonizados por personajes derrotados y marginales en un ambiente profundamente urbano y nocturno que, en ocasiones, se antoja demasiado artificioso por las constantes referencias a elementos más propios del paisaje neoyorquino que del madrileño al que pertenece el creador. A pesar de ello, es innegable que el disco supone un paso adelante más en una carrera cuya identidad, como canta el propio Quique González en uno de los temas del disco (‘Hotel Solitarios’), se basa en «tener empaque sin perder encaje».

Fernando Bernal 

Javier Sánchez Zapatero 

AINARA LEGARDON

Realidades soñadas El DA2 acoge el viernes un concierto con Ainara LeGardon como protagonista. La ex componente de Onion presenta aquí su último disco, Each day a lie, una colección de canciones íntimas. También en el escenario, Giant Sand. inara LeGardon vuelve para regalarnos canciones de amor, esperanza, soledad y sufrimiento… temas que ya, definitivamente, nos remiten a ella, a su forma de componer, a su manera de cantar y a esa concepción tan personal que tiene de la música. Son relatos, cuentos cortos susurrados al oído y bañados por sonidos que remiten al folk, al rock con raíces americanas, al blues o, simplemente, a música hecha con emoción y sinceridad. Las nueve canciones que componen Each day a lie (Winslow Lab, 2005) son el segundo capítulo de un libro que en la trayectoria de Ainara tuvo como prólogo In the mirror (Winslow Lab, 2003), con el que comenzó su carrera en solitario y sentó las bases de su sonido, además de descubrir otras inquietudes distintas a las que había exhibido en Onion. Esta mirada introspectiva en el espejo de su vida trajo como consecuencia una apuesta decidida por la autoproducción y la formación de un grupo sólido de colaboradores entre los que destacan el productor Chris Eckman (The Walkabouts), los músicos Carlos Torero, Ager Insunza y Hannot Mintegia (estos

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dos últimos, miembros de Audience) o David Jiménez y el técnico de sonido Javier Ortiz, a los que la artista considera imprescindibles para su trabajo. Como ella reconocía en estas páginas, Each day a lie transcurre entre la realidad y la fantasía, entre las vivencias personales de su creadora y sus experiencias oníricas; este acercamiento a situaciones revisadas queda claro en el inquietante comienzo del disco ‘Hope defeated’, que abre la puerta de los territorios por los que nos va a guiar Ainara y que incluye otras paradas semejantes como ‘Needed’ o ‘Each day a lie’. Es decir, mentiras y el placer de contarlas o incluso de vivirlas... como si fueran la realidad, que se muestra tensa y llena de rabia en ‘Last of your hopes’ y, sobre todo, en ‘A second of...’. Si In the mirror fue la revelación de una artista con un universo muy personal y valiente a la hora de afrontar su trabajo, este disco confirma las expectativas y demuestra un crecimiento y un paso adelante en las formas. «Más directo y orgánico», según sus propias palabras, al tiempo que también declara cierta pérdida de inocencia al tratarse de un segundo álbum, que, sin embargo, no le impide mantener viva su capacidad hipnótica y refrendar su talento para cautivar, cualidades de las que toman su aliento composiciones como ‘The winter sun’. Quizá en esta evolución haya tenido que ver el hecho de que Ainara LeGardon se haya curtido en directo, un espacio donde ha demostrado desenvolverse tanto en la intimidad de un ‘set’ en solitario, como arropada por su habitual banda, junto a los que suele protagonizar momentos realmente electrizantes

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Presenta por fin su última obra aquí, abriendo la velada para Giant Sand, en lo que supone otra actuación ‘especial’, como también lo fueron actuar junto a Dayna Kurtz, Thalia Zedek, Chris Eckman o Karate


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A la izquierda, imágenes promocion Robert Rodríguez. Arriba, Batman, s comparación entre viñeta y fotogra la fidelidad al original, incluso en la color que introdujo el autor en su h

FRANK MILLER

La sombra del talento es ala

oy, en un brindis al sol lleno de oportunismo indisimulado, vamos a arrogarnos el derecho a no hablar de novedades editoriales o primicias comicográficas. Muy al contrario, volveremos nuestra mirada hacia el pasado para recrearnos en la obra de uno de esos autores que la (escasa) bibliografía sobre cómics califica como geniales. Nos referimos al americano Frank Miller ¿Cómo justificamos este capricho? Por supuesto, por la aparición en la gran pantalla de Sin City, adaptación cinematográfica de una de sus obras, quizás no la más conocida. Desglosemos aquellas razones que, a priori, pueden hacer que la película de Robert Rodríguez merezca la misma atención que la obra de Miller. Argumento impepinable número uno: en esto del noveno arte no se puede presumir de fan y no conocer al señor Frank Miller, uno de esos talentos que de vez en cuando se despachan con algún hallazgo artístico de los que después citan los enciclopedistas del género. Si Batman: el regreso del señor de la noche violó las normas básicas de la épica superheroica, removiendo todos los patrones establecidos, Sin City, un cómic de serie negra, negrísima, sorprendió a unos y otros por la cruel aspereza de sus argumentos y por una grafía basada en el contraste violento del blanco y negro, en

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A punto de estrenarse la esperada versión cinematográfica de Sin City, dirigida por Robert Rodríguez, repasamos la trayectoria del autor del cómic original, un clásico que ha sabido dar humanidad a los superhéroes y crear la serie más negra que se recuerda en la historieta. ocasiones cercano al positivado fotográfico; un dibujo anguloso, difícil, cuasiexpresionista, pero muy adecuado para unas historias tan oscuras que no dejaban ver la luz. Argumento número dos: de entre la docena de obras (número aleatorio donde los haya) que prestigian el sobreexplotado género de los superhéroes, al menos cuatro o cinco son responsabilidad de los lápices de Frank Miller. Sólo o en compañía, como guionista, como dibujante o haciéndose cargo de las dos funciones, el autor americano nos ha dejado algunas de las páginas más brillantes del cómic de acción. Recorramos a vuelapluma algunas de ellas: Frank ya había trabajado para la colección de Daredevil (ya saben, ese abogado ciego y superhéroe atormentado, del que ya hemos sufrido una de las peores adaptaciones cinematográfi-

cas hasta el momento) con unos resultados más que notables. Sin embargo, cuando en 1986 regresa a la serie de la mano del enorme y jovencísimo Mazzuchelli para guionizar Born Again, casi nadie se esperaba que los resultados finales fueran tan ajustados al título de la saga: en manos de Miller, Daredevil renació como superhéroe, pero sobre todo como personaje humano. Un hombre lleno de dudas y abrumado por sus problemas cotidianos. Un superhéroe muy poco heroico y, por consiguiente, bastante más digno de nuestra atención que la mayoría de sus compañeros en calzoncillos.

Continuó Miller dispuesto a jugar con la materia prima topicalizada que se le ofrecía y en 1986 con Elektra asesina (personaje creado por él en su primera participación en la serie de Daredevil), da otro aldabonazo al panorama de la épica del superhombre. Junto a uno de los grandes artistas de la narración gráfica, Bill Sienkiewicz, Miller desestructura la historia de una ninja asesina a sueldo, en una narración más propia de las películas de Atom Egoyam que de la linealidad de las historias a que los artistas de la Marvel y DC nos tenían acostumbrados. En éstas, llega de golpe y porrazo Batman: el regreso del señor de la noche, para muchos su obra maestra, la historia de un Batman en la cincuentena, retirado y ajado por el paso de los años, que se ve obligado a retomar un papel protagonista que lleva años repudiando. El mismo Miller se hace cargo del dibujo, con una línea clara muy esquemática y un acabado un tanto informal. Sus críticas al individualismo egoísta de la sociedad actual, al sensacionalismo de los medios de comunicación y a la hipocresía de la clase política, traspasaban todos los umbrales de la corrección política admisibles en un inocente tebeo de superhéroes; en buena lógica, creó escuela. Una escuela en la que sigue


CÓMIC

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nales del Sin City dirigido por según Miller. Abajo, una ma, en el que se comprueba a particular concepción del historieta

argada ejerciendo su magisterio con Batman: Año Uño. Si en Born Again, Miller había hecho renacer a Daredevil y en El regreso del señor

durante páginas, con Ronin, Lobezno, 300, etc. Pero sigamos argumentando a favor (o en contra) del Sin City de Robert Rodríguez, que es lo que nos ha traído hasta aquí. Argumento número tres: el más cinematográfico de los artistas comicográficos parecía también el más reacio entre ellos a la hora de llevar su obra al cine. El bueno de Miller, maestro en el montaje de secuencias, genial en el uso de los planos, superdotado para el ‘raccord’, parece haber superado su ‘cinemafobia’ a lo grande… y por partida doble. La primera presencia indirecta del autor americano (de su obra) en la gran pantalla resultó todo un ejercicio de discreción: pocos se dieron cuenta de que Batman Begins era en gran parte de su metraje una adaptación del Batman: Año Uno. El protagonismo de Frank Miller está mucho más claro en Sin City, no obstante. Cuentan que Miller le puso las cosas muy complicadas a Robert Rodríguez, hasta el punto de que, a la tercera negativa, éste tuvo que invitar al reacio dibujante a su rancho tejano para que asistiera al rodaje de una secuencia piloto, antes de dar su consentimiento (que aun así se pensó muy mucho). No era la primera vez que el dibujante se negaba a que Hollywood adaptara su joya más preciada: «No quería el típico final de Hollywood en el que el ‘poli’ bueno se lleva una medalla y todo el mundo termina contento». De hecho, después de su fracaso en la meca del cine (participó como guionista en la segunda parte de Robocop), Miller tuvo que oír a Rodríguez ju-

Cine y cómic: una relación de amor y odio  «El cine de superhéroes se ha convertido en una variante, entre el cine fantástico y el de acción con algún que otro brote de terror y comedia, que ha desarrollado sus propias características y ya puede considerarse un subgénero», escribe Quim Casas –profundo conocedor del cine y del cómic– en el número de junio de la revista ‘Dirigido por...’, que dedica un dossier en dos partes a esta disciplina. Bien sea por dirigir películas a un público potencial muy establecido o por carencia de ideas, cine e historieta siempre han tenido, una relación próxima y tempestuosa, especialmente en el lado de los superhéroes. Sin City es, sin duda, una esperanza para quienes no quieren que el salto del papel a la pantalla se convierta, sistemáticamente, en decepción.

Bruce Willis interpreta al policía obsesionado con la ley. Abajo, Robert Rodríguez (izquierda) y Frank Miller

mo referencia, y con los conceptos del honor, la venganza y el deber alumbrando los pasos de sus personajes: el brutal Marv (Mickey Rourke), el policía obsesionado con la ley (Bruce Willis), Nancy (Jessica Alba), la bailari-

adaptación como parece haberlo hecho Robert Rodríguez: «Creo que lo hemos conseguido», ha comentado un Miller más que contento con el resultado final, «espero que esta película sea usada como ejemplo de cómo llevar un cómic a la pantalla». Parece, además, que Sin City no va a ser la última ocasión de ver la obra de Miller en la gran pantalla; más aún cuando las mismísimas editoriales (Marvel, DC) están dispuestas a meterse

El resultado de la adaptación ha de ser un festival de violencia, sudor y lágrimas, escenificado en las calles de una ciudad sin ley, Basin City

Daredevil, en manos de Miller, fue superhéroe muy poco heroico, bastante más digno de atención que la mayoría de sus compañeros en calzoncillos rar y perjurar que Sin City respetaría el cómic original plano por plano (los que han visto el filme así lo afirman); sería el Sin City de Frank Miller, no el de Robert Rodríguez. El resultado ha de ser entonces un auténtico festival de violencia, sudor y lágrimas (a lo que quizá ayude la colaboración como director invitado de Quentin Tarantino), escenificado en las calles de una ciudad sin ley, Basin City. La película, de hecho, traduce al celuloide tres de las historias que componen la saga Sin City: por supuesto, la que da nombre a la serie, Sin City, pero también Ese cobarde bastardo y La gran masacre. Todas ellas con la literatura y el cine de serie negra co-

Conclusiones: entre la gran cantidad de adaptaciones mediocres a las que nos están sometiendo los señores de la industria cinematográfica estadounidense (y viendo despavoridos cómo el mapa del trasvase interdisciplinar se está acercando a la vieja Europa), probablemente Sin City nos merezca a los amantes del cómic un voto de confianza, si atendemos al esmero con que se ha manejado su realización y a la implicación directa del creador

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de la ncohe, había resituado a Batman en un universo distópico, ahora se propone visitar la génesis del personaje, rehacer sus orígenes para modelar esa imagen sombría que desde entonces le acompaña. Para tal fin, nada mejor que recurrir a Mazzuchelli de nuevo; éxito garantizado (por cierto, nos congratulamos de que Planeta, después de adquirir los derechos de DC en España, que estaban en manos de Norma, decidiera comenzar su reedición de Batman con la publicación del Batman: Año Uño, nada menos que al precio de un euro; no dejarían pasar esa oportunidad, ¿verdad?) Y así, podríamos seguir hablando de la influencia de Miller

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na de ‘striptease’ o Goldie (Jaime King), la bella prostituta desencadenante del conflicto.

original en el producto final. Pocas veces un director ha reverenciado tanto el modelo de su

de lleno en la industria del cine y ésta no muestra síntomas de renunciar a la tentación de obtener buenas historias en el menor plazo posible. Así las cosas, se agradece que de vez en cuando el verdadero cómic, el que no atiende a las restricciones y exigencias del mercado, se asome a la gran pantalla. Y perdonen ustedes que nos salgamos del asunto que motivó estas líneas, pero cuando hablamos de estos temas uno no puede dejar de pensar en Harvey Pekar, Paul Giamatti y la maravillosa American Splendor de Terry Zwygoff, para un servidor, la mejor adaptación de un cómic al cine que se ha hecho nunca. Rubén Varillas 


6  culturas LIBROS NOVEDADES

Buena novela histórica ALESSANDRO PERISSINOTTO La canción de Colombano Tropismos, 2005 176 pp. / 14,50 euros

 Una canción del siglo XVI encierra, como conservada celosamente en un cofre, la historia oscura y triste que cuenta este libro. Una mañana de agosto de 1533 aparece muerta toda una familia de pastores en los montes que dominan la población de Chiomonte, en un alto valle de los Alpes. Ippolito Berthe, representante de la Justicia en nombre del señor local, el Preboste de Oulx, intenta atribuir las muertes a causas naturales, pero muy pronto los habitantes del lugar señalan a Colombano Romean como responsable de los hechos. Colombano es un cantero que, desde hace ocho años y por encargo de la comunidad, está excavando él solo un acueducto subterráneo para llevar agua a un valle cercano. Su obra está considerada de vital importancia por el Preboste, que encarga al propio juez Ippolito la instrucción del inevitable proceso contra Colombano, pero con la orden de que resulte absuelto a toda costa. En el intercambio de acusaciones y defensas durante el proceso emergen los usos, las leyes, los reglamentos y las tensiones existentes en la pequeña localidad. En este largo debate, Ippolito consigue salvar a Colombano de la acusación de asesinato, pero no puede impedir que se formule una nueva acusación: brujería. En espera del inquisidor, el joven juez Ippolito continúa una investigación en la que su afán de objetividad y aplicación de la razón chocan con los viejos hábitos, supersticiones y enfrentamientos existentes entre los habitantes del lugar.

Puro Georges Simenon GEORGES SIMENON La huida Tusquets, 2005 184 pp. / 15 euros

 Una mañana, una mujer denuncia la misteriosa desaparición de su marido: Norbert Monde ha huido el día de su cuarenta y ocho cumpleaños sin dejar rastro. Ese día, el señor Monde, cansado y sin ganas de nada, comprueba que nadie se acuerda de su cumpleaños, acude normalmente a su empresa. Georges Simenon (Lieja, 1903-Lausana, 1989) redactó La huida en Saint-Mesmin en la primavera de 1944. La novela, considerada una de las mejores que Simenon escribió durante la segunda guerra mundial, trata de la ruptura de un hombre respetable con su vida.

TRIBUNA DE SALAMANCA, Domingo, 24 de julio de 2005

Robos y exilios arecería lógico que, en lo tocante a nuestro maltratado patrimonio, una cosa al menos tuviéramos clara: que el exilio es preferible a la destrucción, y el robo al asesinato. No es así, sin embargo. Valga un ejemplo para aclarar esto: ¿cuánta gente se manifestaría en contra de la quema del Archivo de la guerra civil? A esa hipotética manifestación acudirían tal vez... ¿ochenta personas? No tantas, seguramente, pues es sabido que una buena parte de ese archivo pereció ya en las estufas, como ha perecido la totalidad de tantos archivos de nuestra Comunidad, ante la general indiferencia. Ojalá el revulsivo de ese exilio catalán sirva para que eso no vuelva a ocurrir. De la misma manera y sólo en los últimos años, ¿cuánto patrimonio se ha destruido y se sigue destruyendo ya no en Castilla y León, sino en la misma Salamanca, sin que casi nadie se escandalice? La ciudad que hace diecisiete años fue declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad ya prácticamente no existe, pues, con la excepción de iglesias y algún palacio, ha sido sustituida por apartamentos, fachadas y pastiches. Hasta tal punto es así, que ayer, pasando ante la fachada (lo único que queda después de la demolición) de una casona del siglo XVII, oí decir a una señora: – ¡Hay que ver cuánto se restaura ahora! Así es: la palabra ‘restaurar’ ha adquirido en Salamanca el sentido de ‘demoler conservando la fachada’, y todo el mundo asume que lo que debe hacerse con los edificios históricos es eso. Es como si quemáramos un cuadro antiguo para sustituirlo por un lienzo nuestro pero, eso sí, conservando el marco, y a semejante barbaridad la llamáramos ‘restauración’. Pero nuestra indiferencia ante la suerte del patrimonio histórico tiene un límite: cuando no se trata de destruirlo sino de llevárselo a Cataluña. Si los catalanes hubieran pretendido esa joya que fue el depósito de Campoamor, o el búnquer de Franco, o la casa taller de los Churriguera, o el Liceo o, por ale-

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GONZALO SANTONJA Museo de niebla Ámbito, 2005 372 pp. / 58 euros

jarnos sólo un poquito más, el convento de los Carmelitas, las huertas conventuales, la iglesia de Santiago y el propio barrio de esa iglesia, el edificio de la Plaza Mayor (del cual sólo quedan fachadas, y no completas, ¿cómo es posible que nadie lo diga?), o tantas calles de cuyo pasado sólo ha quedado el nombre, si los catalanes hubieran querido llevarse todo eso, a estas alturas todavía los disfrutaríamos. Gonzalo Santonja (poeta y ensayista, director general del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua y autor de La república de los libros, Del lápiz rojo al lápiz libre, Un poeta español en Cuba, Al otro lado del mar, Por la noche, Los signos de la noche y Siete lugares, entre otros libros) se suma, desde su autoridad, a ese sentimiento popular. Este bello libro que es Museo de niebla repasa esa parte de nuestro patrimonio que no hemos destruido sino que ha sido desplazada, principalmente a Estados Unidos (en especial al Museo de los Claustros de Nueva York), pero también a Madrid y, ¡ay!, a Cataluña: pinturas románicas, claustros, ábsides, columnas, tablas y tallas componen un triste desfile de exiliados. El estilo de Santonja, que relata los hechos como si hubiera estado presente incluso en las conversaciones de los ladrones, es el habitual por estas tierras: algo muy adornado, como forrado de piedra de Villamayor, que recuerda al lenguaje de nuestros clásicos como los mesones rústicos recuerdan a las iglesias románicas. Para muestra basta esta frase: «El ministro de la Gobernación aseguró por mor de sus desvelos garantizado el ni se sabe de nuestro Glorioso Arte Nacional y Patrio». O esta palabra: «birlibirloquescamente». Sabido es que el estilo, como las uñas, es más fácil de mantener brillante que limpio, pero ese brillo, que puede ser justificación única de esas novelas que se publican por aquí, resulta molesto en un volumen sobre arte, donde sobra la decoración. En conclusión, este libro puede tener de bueno lo mismo que la polémica del Archivo: puede ayudarnos a cobrar conciencia de la importancia de nuestro patrimonio para que entre todos impidamos que especuladores, políticos y alcaldes nos lo arrebaten. Garcimuñoz 

Luz al final del túnel a publicación, en 1994, de Historias del Kronen, ‘ópera prima’ de José Ángel Mañas, supuso todo un fenómeno mediático y editorial. Impulsada por su condición de JOSÉ ÁNGEL finalista del Premio MAÑAS Nadal y respaldada Caso Karen por una versión ciDestino, 2005 nematográfica diri226 pp. / 17 euros gida por Montxo Armedáriz e interpretada por unos jovencísimos Juan Diego Botto y Jordi Mollá, la novela llegó a vender casi 100.000 ejemplares e instaló a su autor en el primer plano del panorama literario nacional. Desde esa privilegiada posición, y con la ‘generación beat’, el realismo sucio norteamericano y la contracultura ‘underground’ como principales referentes, Mañas consolidó una irregular y en ocasiones excesivamente repetitiva obra caracterizada por el frenético ritmo narrativo, el uso de registros lingüísticos propios del lenguaje oral y las constantes referencias al sexo y a la drogadicción. Su trayectoria, aplaudida en sus inicios por el desafío a los cánones tradicionales que conllevaba, fue perdiendo altura a medida que lo que en su primer

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texto se antojaba fresco y original acababa por convertirse en sus últimas novelas –especialmente en Mundo burbuja– en tópico y previsible. Sin suponer un cambio radical, Caso Karen, su séptimo libro publicado, invierte la peligrosa tendencia evolutiva por la que discurría la producción literaria del joven autor. Mañas, que se autodefinió como «un escritor punk» para el que la rabia había de primar sobre la técnica, ha sabido pulir algunos de los excesos reiterativos que lastraban sus anteriores novelas para componer una compleja obra que demuestra que no sólo es un autor de sexo, drogas y rock&roll. La trama de Caso Karen tiene como punto de partida la extraña muerte de una joven novelista de éxito y la consiguiente investigación que una pareja de policías ha de realizar para esclarecerla. A medida que ésta avanza, el lector va entrando en contacto con los círculos sociales y profesionales en los que se movía la finada y va creando una imagen de ella paulatinamente complementada por el poliédrico entramado de voces discursivas diseñado por José Ángel Mañas, en el que también tienen cabida fragmentos de la última novela de la escritora fallecida y anotaciones de una tesis doctoral sobre su obra. La mayoría de los testimonios a través de los que la investigación policial intenta resolver el caso pertenece a personajes relacionados

con el mundo editorial, algunos de los cuales parecen basarse, de forma demasiado obvia, como ese escritor de ‘best-sellers’ de maneras refinadas ingenuamente denominado Armando Sala, en seres reales. Con su presencia intenta el autor describir las glorias y las miserias de la industria del libro y de los procesos compositivos, temas de algunas de sus anteriores novelas, al tiempo que analiza, quizá en clave autobiográfica, los conflictos que jalonan la ascensión hacia el éxito literario. A pesar del cambio estilístico que supone la obra, los principales valores literarios de José Ángel Mañas, al igual que algunos de sus incorregibles vicios, como esa insistencia en hacer de cada personaje un yonqui en potencia, están presentes en la novela. Aunque la compleja estructura que sustenta el texto requiera una lectura menos precipitada que aquella a la que inducían sus anteriores trabajos, no se pierde en ningún momento la tensión narrativa de la que el autor ha sabido casi siempre dotar a sus novelas. Del mismo modo, también está presente en Caso Karen el amargo retrato de la sociedad, más acertado cuanto más sórdido y cruel es el ambiente a describir, que ha hecho de Mañas uno de los más destacados cronistas de la realidad urbana contemporánea. Javier Sánchez Zapatero 


ARTE

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Berlín constituye esa parte irracional del carácter alemán, inteligente e indomable que tantas muestras ha dado de originalidad

ERIKA BARAHONA: Elegance. Prenzlauer Berg, 2003

Erika Barahona y David Hornback ofrecen en la BBK de Bilbao su visión del Berlín real, lleno de fachadas y de personas que lo alejan de su imagen de decorado para películas de espías. l espectador de una exposición de fotografía cada vez se ve sorprendido por propuestas más audaces, complejas y comprometidas. Aunque, a veces, la originalidad está en lo más sencillo, en una simple combinación visual de miradas individuales sobre el mismo objeto. De propuestas llenas de sugerencia saben mucho en el Aula de Cultura de la Fundación BBK en Bilbao, por eso nos han colocado, hasta este julio ardiente, una muestra distinta y sencilla de lo que les hace diferentes a la hora de proponer estrategias visuales. Frente a una misma ciudad, el Berlín contemporáneo, dos objetivos distintos y complementarios nos ofrecen una misma visión de la auténtica capital alemana. La vasca Erika Barahona y el californiano David Hornback han conjugado sus reflexiones artísticas sobre Berlín para ofrecer una única mirada al espectador, y la suma de ambas sensibilidades da lugar a una propuesta sencilla en su planteamiento museístico y compleja en su recepción final. El fotógrafo es un ave de presa solitaria. Incluso en esos maratones en los que la manada del obturador se lanza sobre un mismo objetivo en un determinado espacio de tiempo, el artista de la cámara sigue siendo un observador individualista y concentrado. El ojo no se

Das ist Berlin

e

DAVID HORNBACK: Checkpoint Charlie, 1990

puede compartir, la mano se estrecha, el cuerpo se une a otro, el tacto, gusto y oído se entregan... pero el ojo se mantiene impertérrito en su feroz aislamiento. Nos pertenece, es único y no puede tocarse. La lente y el encuadre nunca son los mismos aunque situemos frente al trípode y a la cámara fija a otra persona. Fotografíar y pintar es un acto de soledad absoluta y absoluta suficiencia. Me basto y hasta me sobro, pero en el caso de estos dos artistas, las individualidades se suman para conseguir un resultado totalizador. Ambos recorren el Berlín de estos últimos años, fascinados y poseídos por una ciudad

que, con la reunificación alemana, recobró su esplendor y su capitalidad perdida a favor de un Bonn anodino y artificial. Berlín era excesivo incluso antes de unir sus dos pedazos recosidos de muro, de puentes de paso y torres de vigilancia. La desintegraron para dominarla quienes siempre habían temido el espíritu libre de una ciudad con excesivo carácter. La puerta de Brandemburgo, con toda su grandeza, el Reichtag, con toda su historia y hasta la escondida tumba de Hitler sobre la que se hacen tantas especulaciones no constituyen la grandeza de este Berlín borracho de arte, de propuestas ori-

ginales y amplias plazas donde hacer fiestas al amor y concentraciones para conjurar el odio. Berlín constituye esa parte irracional del carácter alemán, inteligente e indomable que tantas muestras ha dado de originalidad y de sabiduría. Por ello, Hornback y Barahona no se han detenido en las propuestas arquitectónicas que quieren hacer de Berlín una nueva capital del imperio y de la vanguardia, no se han regodeado en el pasado más inmediato, ni siquiera se han apuntalado al muro de la vergüenza ni al uso de símbolos pretéritos. Barahona fotografía fachadas, fachadas cotidianas, fa-

chadas coloristas, fachadas en todo caso lejos de grandiosidades arquitectónicas, plenas de vida y de uso, decorados ante los que se desarrolla la vida cotidiana de la calle, umbral de la casa donde viven esas figuras que sí aparecen en las instantáneas de Hornback, detenido en la calzada para ver pasar a los auténticos habitantes de esta ciudad referente, de esta ciudad masa, de esta ciudad buque, de esta ciudad emblema para los otros donde, sin embargo, vive gente normal que se pasea, se junta, se distrae y se deja retratar por un inmóvil observador de lo cotidiano. Ambos parecen haber buscado lo más normal de una ciudad convertida en icono histórico, en símbolo del pasado y del futuro. Si en las fachadas de ella hay una mano humana que la hace original pero que no está presente, en los grupos humanos de él hay un ser que vive la ciudad y que la habita. Una cosa es visitar, otra habitar y convertir el espacio en algo propio. El Berlín retratado antes de la guerra por Christopher Isherwood que serviría para que Bob Fosse rodara la película Cabaret, el Berlín de la ironía, de la libertad, de la mordacidad y de la falta de miedo al nazismo emergente, el Berlín ordenado de Leni Reinfestal y la estética geométrica, el Berlín ávido de propuestas originales como las del artista Cristo, que cubrió de tela el Reichtag sin que Hitler se levantara de su tumba para arremeter contra semejante desafuero y encima húngaro, es una ciudad retratada en el cine de espías que parece no tener vida, ser un mero decorado para la historia y los informativos en los que aparecen gentes felices deshaciendo un muro con sus manos. Un Berlín en el que no parece vivir nadie, nadie hasta que Barahona y Homback visitaron la ciudad y decidieron que estaba llena de vida real, de vida vivida y habitada. Por eso se dispusieron frente a ella y comenzaron a disparar frontalmente sus instantáneas complementarias. Por eso están juntos en estas paredes, propuesta dual y enraizada, por eso nos ha parecido tan original la propuesta. Por eso tenemos ganas de ir a este Berlín nuevo, original, palpitante de vida. Por eso se convierte en la capital de una realidad compleja y quizás no cómoda, pero que es la que tenemos. Por eso nos gusta. Por eso lo agradecemos. ‘Deuchstland, Deuchstlan, über alles’. Charo Alonso 


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TRIBUNA DE SALAMANCA, Domingo, 24 de julio de 2005

SEMANAS DE CULTURA CON NOMBRE PROPIO

ABRASHA ROTENBERG / ADÁM BODOR / AGNÈS VARDA / AINARA LEGARDON / ALBERTO DURERO / ÁLEX RIGOLA / ALFRED STIEGLITZ / ALFREDO OMAÑA / ALICIA GIMÉNEZ BARLETT / ALTO TEATRO / AMASTÉ / ANDRÉS TRAPIELLO / ANDREU BUENAFUENTE / ANTHONY AND THE JOHNSONS / ANTON P. CHÉJOV / ANTONIO COLINAS / ANTONIO DAL MASETTO / ANTONIO GAMONEDA / ARCO 2005 / ARIANE MNOUCHKINE / ARTEZ / ARTHUR CONAN DOYLE / ARTHUR MILLER / ARTHUR SCHNITZLER / ARUNDHATI ROY / ASTRUD / BIBLIOTECA AVREA / BILLY WILDER / BLANCA LI / BRIAN WILSON / BROTO / BRUNO LE DANTEC / BUNBURY / CABALLERO BONALD / CARL HONORÉ / CARTELE / CECILIA Y JOSÉ JUAN BARTOLOMÉ / CERVERA & PIOZ / CHARLES BUKOWSKI / CHARLIE HADEN / CHARO RUANO / CHEIKHA RIMITTI / CHRIS CUNNINGHAM / CHRIS WARE / CHUCHO / CHUCK PALAHNIUK / CINE NEGRO / CLAUDIO RODRÍGUEZ / CLINT EASTWOOD / COMEDIANTS / CONSTANZA MACRAS / CONVERSACIONES DE SALAMANCA / COPYFIGHT / DADÁ / DAN BROWN / DANI SICILIANO / DANIEL GIL / DARIO FO / DARTH VADER / DIAGONAL / DJUNA BARNES / DOMINIQUE A / DONNA LEON / ED MCBAIN / E-DICIONES PEO / EDWARD P. JONES / EDWARD W. SAID / EL AJO / EL VÍBORA / ELASTICO.NET / ELFRIEDE JELINEK / ELIA BARCELÓ / ELLIOT MURPHY / ELSA GARCÍA SÁNCHEZ / EMIR KUSTURIKA / ERNESTO FRANCO / EUGENIO FUENTES / EUSEBIO MAYALDE / FERNANDO FERNÁN GÓMEZ / FERNANDO GIL VILLA / FERNANDO R. DE LA FLOR / FERNANDO URDIALES / FESTIVAL DE LAS ARTES / FRANCISCO ESPINOSA MAESTRE / FRANCISCO JARAUTA / FRANK MILLER / FRANZ FERDINAND / GARCÍA MÁRQUEZ / GIANT SAND / GILLES LIPOVETSKY / GODZILLA / GOOGLE / GRACIA MORALES / GRAN CAFÉ TEATRO DE LA VEGA / GROTOWSKI / GUILLERMO CABRERA INFANTE / GUY MARTINI / HARO IBARS / HELENA PIMENTA / HENNING MANKELL / HUNTER S. THOMPSON / IDEA VILARIÑO / INTRUSSIÓN TEATRO / IÑAKI PEÑA / J. M. COETZEE / JACKES TATI / JALI / JAMES ENSOR / JANET MALCOLM / JAVIER CERCAS / JAVIER NÚÑEZ GASCO / JEAN CLAUDE / JERZY ANDRZEJEWSKI / JESÚS PORTAL / JESÚS TORRECILLA / JOE SACCO / JOHN CONNOLLY / JON MIKEL EUBA / JORGE WAGENSBERG / JOSÉ ANTONIO MARINA / JOSÉ ANTONIO MILLÁN / JOSÉ ANTONIO PÉREZ BOWIE / JOSÉ FUENTES / JOSÉ MANUEL DE PRADA / JOSÉ MARÍA LARRONDO / JOSÉ MARÍA MERINO / JOSELE SANTIAGO / JOSEPH BRODSKY / JUAN BONILLA / TEATRO JUAN DEL ENZINA / JUAN GELMAN / JUAN RAMÓN LODARES / JUAN SORIANO / JUAN VILLORO / JULIO LLAMAZARES / JULIO VERNE / JUNJI ITO / LA COSTA BRAVA / LALI PUNA / LAOCOONTE DEVORADO / LATERAL / LCD SOUNDSYSTEM / LETE / LORENZO MATTOTTI / LORENZO SILVA / LOS PLANETAS / LUDOVICO EINAUDI / LUIS GARCÍA / LUIS GARCÍA MONTERO / LUIS MORO / Mª ÁNGELES PÉREZ LÓPEZ / MACEO PARKER / MAD / MANUEL VÁZQUEZ MONTALBÁN / MARC RIBOT / MARCO VICHI / MARGO GLANTZ / MARIANO SÁNCHEZ SOLER / MARILYN MONROE / MARIO BELLATIN / MARIO LACRUZ / MARJANE SATRAPI / MARK KALESNIKO / MARTIN AMIS / MARTINE FRANCK / MARY KALDOR / MATEO HERNÁNDEZ / MATT ELLIOTT / MAURO ENTRIALGO / MAX AUB / MAX RICHTER / MERCROMINA / MICHAEL GONDRY / MICHAEL MOORE / MICHAEL WINTERBOTTOM / MIGALA / MIGUEL BRIEVA / MIGUEL MARTÍN / MIGUEL MIHURA / MIGUEL SÁNCHEZ OSTIZ / MONDO BRUTTO / MUM / NACHO VEGAS / NACHO VIGALONDO / NEVILLE TRANTER / NEW ORDER / NICK CAVE / NOAM CHOMSKY / NOUVELLE VAGUE / P2P / PACO CAMARASA / PACO IGNACIO TAIBO II / PAN / PATRIK OUREDNIK / PEDRO UGARTE / PEPE COLUBI / PÉREZ SIQUIER / PETRA HADEN / PETROS MARKÁRIS / PHILIP K. DICK / PIER PAOLO PASSOLINI / PIERRE PÉJU / PIXAR / PLÁCIDO / QUICO CADAVAL / RAFAEL REIG / RÉGINE CHOPINOT / REVISTA KAFKA / ROBERT LEPAGE / RODRIGO LEAO / RUMIKO TAKAHASHI / SALAMANCA 2005 / SAUL BELLOW / SDLM / SECUNDINO SERRANO / SEMANA NEGRA / SINGLE / SOMERSET MAUGHAM / SPASMO TEATRO / STEFAN HERTMANS / SUSAN SONTAG / TERRY GILLIAM / THE (INTERNATIONAL) NOISE CONSPIRACY / THE CURE / THE SUNDAY DRIVERS / THIEVERY CORPORATION / THOMAS HARDY / TOM WOLFE / TOMÁS SÁNCHEZ SANTIAGO / UMBERTO ECO / UMBERTO SABA / VALDEMAR / VÍCTOR M. DÍEZ / VIRGINIA WOOLF / W. G. SEBALD / W. H. HUDSON / WILL EISNER / WIN WENDERS / WISLAWA SZYMBORSKA / WONG KAR-WAI /

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4 Repasamos la trayectoria de uno de los más brillantes autores de cómic, justo antes del estreno de la adaptación al cine de su serie más n...