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TRIBUNA DE SALAMANCA, Domingo, 7 de noviembre de 2004

Mondo Brutto, la antología MONDO BRUTTO Antología La Tempestad, 2004

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15 euros

❯ Que un fanzine consiga sacar a la calle 31 n ú m e ros y que sobrev i va desde 1993 es prácticamente un milag ro. Que se publique en formato libro una antología de sus artículos resulta ya totalmente inaudito. Pues eso es lo que ha hecho Ediciones La Tempestad con Mondo Brutto, al que sin exagerar demasiado se podría definir como ‘el fanzine’. Mondo Brutto se define a sí mismo como “Actualidad bizarra para brutos mecánicos". ¿Más pistas? Simplemente, periodismo cultural del bueno. Se sospechaba que había algo más debajo de las listas de libros populares, de las canciones que mejor se venden y de las interpre t aciones más políticamente co r rectas. Una realidad y unas ficciones que ya nad i e cuenta, menos Mondo Brutto.

Costumbrismo La re a l i d ad es constante fuente de inspiración en esa redacción como de historieta de superh é roes atendida por personajes que se hacen llamar Grace Mo rales, Galactus, Joe D’Allessandro o Dildo de Congost. Sus análisis de temas tan candentes de la cultura popular como El Curro, La D ro ga, Los Bares, La No c h evieja, El Túning, La Tele o la decoración de las casas de los vecinos les identifican, a decir de los expertos, con el costumbrismo de Larra . La antología se centra sobre todo en este género, compuesto por artículos que co mbinan la precisión de los datos con un corrosivo sentido del humor, el lenguaje punzante con una mirada desapasionada y d e s c reída que parece provenir de un futuro lejano, como si esas pequeñas cosas que h acemos y esos ra s t ros que dejamos los llamados celtibéricos no importaran ya. Ot ras de las especialidades de la casa son los ensayos comprimidos (erudición sobre los temas más insospechados, desde el esputo a la bomba atómica), las biografías (desconocidos autores de ciencia f i cción, periodistas de re n o m b re o Pitita Ridruejo) y las entrevistas, colectivas, cotillas y nada formales. Talento literario y libertad de criterios: una publicación subversiva. Esta antología ofre ce algunas de esas joyas, aunque algo tan grande en todos los sentidos (cada número son más de cien páginas con una letra muy muy pequeña) se resiste a ser resumido. Mondo Brutto se disfruta mejor en su formato original, co n sus fotos y sus pies de foto editorializantes, pero el libro puede ser la mejor manera de co n o ce rlo para quien no quiera seguir perdiéndose la publicación cultural más libre y divertida que se encuentra por aquí. O a lo mejor es la única. También pueden encontrar en las tiendas especializadas en cómic el último núm e ro de esta publicación y a algunos de sus re d ac t o rescolaborando en medios como la recién re n acida ‘El Aj o’, que co n t inúa la línea de la extinta ‘Ajoblanco’.

A. Marcos

Trapiello ahonda en el r e c u rso que Cervantes inventó, la literatura dentro de la literatura, r e c u rso que subyuga como m o d e rnidad estilística a los muchos escritores del siglo

Antonio Marcos Collantes. Castilla (detalle). Óleo sobre lienzo

Un bello epílogo creativo de El Quijote l

o primero que hace pensar esta novela es que nos hallamos ante un entusiasta estudioso de El Quijote, que sabe armonizar su profundo conocimiento de la obra con una felicísima recreación de su desenlace. En teoría, el proce d imiento que sigue Andrés Trapiello no tiene secretos: se trata de ahondar en el re c u rso que Cervantes inventó, la literatura dentro de la literatura, re c u rso que suby u ga como modernidad estilística a los muchos escritores del siglo XXI. El título anticipa lo que va a ser el destino real de los pers o n ajes creados por Cervantes. Si al publicarse la segunda parte del Qu i j o t e, los personajes literarios mantienen su entidad, justo es que puedan servir de nuevo como pers o n ajes de carne y hueso. Éste es el cometido del novelista que los situará en tra n ces inesperados. Los frutos aparentemente muertos de la obra de Cervantes se transforman en árbol frondoso de la mano de Andrés Trapiello. Árbol, sin embargo, de frutos henchidos de melancolía, como se observa en el desenlace. La obra, de entrada, sirve para fijar la interpre t ación del Qu i j o t e, de lectura tan olvidada en estos tiempos. Sirve también de solución a ciertas claves, más frecuentes de lo que se pudiera pensar. Cada uno de los familiares o personajes re l ac i o n ados con don Quijote seguirá la senda que el novelista actual le trace. Pe ro en esta libertad creativa no hay sobresaltos literarios. Todos ellos discurren por el camino habitual, aunque sus re l aciones serán inesperadas. El amor y la literatura son los elementos que entrelazan sus destinos. Amor silencioso ha sentido Quiteria, el ama, por don Quijote y amor ha sentido Antonia, la sobrina: un amor forzado en primer lugar por Cebadón (un pers o n aje que muchos lectores considerarán innecesario en la novela) pero también un amor definitivo por Sansón Carrasco, uno de los elementos esenciales en estas páginas. Tal vez la forma de amor o afecto más complejo sea el que muestra Sancho Panza, convertido en el más apasionado defensor de su amo. Tan intenso es su afecto que decidirá aprender a leer para poder revivir sus experiencias con el hidalgo manchego y comprobar con sus propios

ANDRÉS TRAPIELLO Al morir Don Quijote Destino, 2004 412 pp.

ojos qué ha dicho Cervantes de sus avatares vividos con el caballero andante. El amor será, a fin de cuentas, el móvil de Sansón Ca r rasco, co m p rometido para siempre con Antonia, la sobrina de don Quijote. Sin embargo, la excelente trama de relaciones humanas urdida por Andrés Trapiello, hubiera resultado incompleta sin el aprovechamiento de la literatura. Lo metaliterario y, sobre todo, el aludido invento ce r vantino de la literat u ra dentro de la literat u ra, se transforma en frutos narrativos sorprendentes. Sansón Ca r ra s co desde su p reeminencia cultural (al mismo tiempo que pers o n aje activo del Quijote, como Sancho) va devanando la rica madeja literaria de la obra de Cervantes. La mayor parte de los pers o n ajes de la segunda parte del Quijote pasa por el pueblo, afanosos por conocer qué ha sido de los pro t ago n i stas de la historia que ellos mismos vivieron y que han visto en letra impresa. Cada uno se enco nt rará con el trato que mere ce, pero los Duques recibirán un castigo doloroso y ejemplar, por hab e rse burlado despiadadamente de don Quijote y Sancho en el célebre pasaj e. Como en la obra cervantina, el final de la novela de Andrés Trapiello deja un poso de melancolía. Sancho Panza y Sansón Carrasco no podrán ver cumplido su sueño de co n o cer a don Quijote en Madrid. El libre ro Cuesta les co m unica la reciente muerte del escritor, aliviando la pena de los dos pers o n ajes con la entrega del último escrito de Cervantes. El amor y la literatura acaban siendo los móviles esenciales de una n ovela que termina de forma inesperada, pero t r i s t e, con unos pers o n ajes embarc ados en un proyecto inesperado. Caminan al albur del dest i n o, apesad u m b rados, como queda el lector. Pero... ¡quién sabe si el novelista no sueña para ellos nuevas aventuras! Y aunque éstas no llegaran a tomar cuerpo litera r i o, la crónica de Al morir don Quijote ha llegado a su final repleta de aciertos, en los que tiene una importancia esencial el sabio manejo del castellano, enriquecido por abundantes e inesperados arcaísmos, reflejo de la época que las páginas quieren evocar. Nicolás Miñambres ❮

Suplemento Culturas. Número 1  
Suplemento Culturas. Número 1  

Suplemento cultural publicado en el periódico Tribuna de Salamanca

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