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Please have a seat and feel free to contribute to the ‘TOO LATE!’ book !

This book project is a work in progress, as you can see. The main intention of the exhibition is to show how we could, with all our local collaborators, start this project during the residence we had in this space from 05 to 23 of july 2010. We had intense work sessions and interesting meetings during that period and some of the proposed texts are already edited and almost definitive. Some illustrations, as you can see on the walls, are finished too. Others spots proposals are still in process and will be completed during the next weeks. We hope the project will be nourished by new proposals, stories and illustrations. The office we used three weeks long is yours now ! Feel free to work here from one of the desks. You will find paper, pen and pencils in the drawers. You can leave your proposal in the art space or send it to us by e-mail at info@supersudaca.org. Dead-line for proposals (texts and illustration) is 30 of august 2010. Thanks for sending your proposal with complete name and e-mail, title and abstract of the text (which should not be longer than 500 words). The text can be written in Portuguese or in English (since the book will be bilingual). Thank you for your interest and eventually participation. SUPERSUDACA


The rock

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TOO LATE!


Proa do navio

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Tornou-se parte da paisagem a proa de um navio naufragado que deu à costa. Fez parte do imaginário da cidade durante duas décadas e desapareceu em meados dos anos noventa.

Tornou-se inadvertidamente numa atracção da cidade, foi objecto de explorações marítimas, deu origem a histórias de piratas, foi o pano de fundo para conversas de quem ali passava para ver as vistas, foi o cenário de dias solarengos passados na praia. O petroleiro Jacob Maersk embateu num banco de areia à entrada do porto de Leixões no dia 29 de Janeiro de 1975. O motor do navio incendiou-se e seguiu-se uma explosão que o quebrou em duas partes. O petroleiro transportava cerca de 80 mil toneladas de crude e o seu derrame foi um dos maiores desastres ecológicos mundiais do género, embora naquela época não se tenha dado muita importância a este facto. Durante as semanas seguintes ao incidente, a proa foi arrastada pelas correntes até encontrar a praia do Castelo do Queijo, onde permaneceu durante vinte anos. Foi apenas removida em meados dos anos noventa e ainda é recordada hoje em dia, com nostalgia, a imagem daquela estrutura metálica oxidada a despontar sobre a paisagem.


TOO LATE!


Too late for my house

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Roupa Velha is a photography project that observes memory as a reconstruction. The subject in question is a family house that exploded, leaving behind a series of photographs. The structure given to those photographs rebuilds the lost memories of the space where they where taken

On June 27, 2005 21:30 an explosion occurred on the ground floor of house number 874 of Santa Catarina street in Porto. The magnitude of the shock wave brought down the two upper floors of the house, destroyed part of the building adjoining and caused damage to several homes and businesses nearby. The area where the house was is still unresolved. This photograph was produced for a master’s degree in documentary photography by one of the inhabitants of this house. No dia 27 de Junho de 2005 pelas 21:30, ocorreu uma explosão no rés-do-chão da casa número 874 da Rua de Santa Catarina no Porto. A magnitude da onda de choque fez desabar os dois andares superiores da casa, destruiu parcialmente o edifício de uma albergaria contígua e causou diversos danos materiais em habitações e estabelecimentos das redondezas. A área onde se encontrava a casa continua por resolver. Esta fotografia foi realizada no âmbito de um projecto de mestrado em fotografia documental por um dos habitantes dessa casa.


TOO LATE!


Too late for iberia

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Castilla como reino central y un poder predominante en la península ibérica, estableció contactos para mantener su hegemonía y absorber al resto de reinos. Portugal fue el único territorio inmune a los acuerdos comerciales, guerras o ventajas monárquicas, así mantuvo la independencia, ¿suerte o desgracia?

La historia de Portugal y España avanza conjuntamente, Celtas, iberos, romanos, visigodos y Al-Andalus, mantienen un reino con gran potencial. En la época medieval, tras las reconquista cristiana, se establecen los reinos de Portugal, León, Castilla, Aragón y Navarra. En esa época, el condado de Portucale, formado tras la reconquista cristiana y apéndice del reino de León, obtiene su independencia y se establece como reino de Portugal en 1139. Durante el reinado de los Reyes Católicos, después de la conquista de América, intentaron unir todos los reinos, las coronas de Aragón y Navarra cayeron en su red monárquica y Portugal no. Este es el punto que establecerá la separación de ambos países. A pesar de esto, en un corto espacio de tiempo, 1580-1640, se unieron las coronas dando lugar a un gran Imperio del que Portucale formaba parte. En cualquier periodo, los datos políticos, económicos y militares miden el peso específico de un país pero no tienen en cuenta las emociones ni el alma de cada nación y de este modo los acuerdos políticos han producido celos, protestas y reclamaciones de autonomía por parte de las comunidades asociadas durante toda la historia de España. Las particularidades de la península Ibérica, la muestran como una zona heterogénea donde las provincias son muchas, las naciones diferentes, las lenguas varias, las inclinaciones opuestas, los climas encontrados... Cataluña, País Vasco, Navarra, Galicia y otras, son territorios con grandes diferencias, estas cuestiones son problemas de identidad histórica que mezclan cultura y política. Observando los antecedentes y las consecuencias históricas, la pregunta sería quien ha salido mejor parado de la anexión, obviamente, la unión hace la fuerza y las diferencias enriquecen pero también producen tensiones. ¿quién ganó en la historia con la dependencia o independencia?, ¿Iberia, España, Portugal, Cataluña, País Vasco, Navarra, Galicia, Aragón, Islas Canarias…?


TOO LATE!


Too late to see the Pope

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La visite du Pape Benoît XVI au Portugal s’est terminée le 15 mai 2010 par un grand rassemblement sur l’avenue des Aliados à Porto. C était sa dernière visite.

Tout le monde était très content de le voir et il fut acclamé par les foules en liesse. Même s’il avait l’air très fatigué et que sa venue a tout de même coûté à peu près 37 M d’euros par jour¹ au pays (frais d’organisations + manque à gagner suite aux congés légaux attribués par le gouvernement pour cette visite), nombreux étaient les fidèles heureux de le voir dans les rues de la ville. Pas tout le monde bien sûr, mais Michael Jackson non plus, tout le monde ne l’aimait pas. On raconte que certaines personnes, sans doute peu catholiques, s’étaient rendues dans les supermarchés peu avant sa venue dans le but de faire des provisions pour plusieurs jours et ne plus devoir sortir de chez eux dans l’intervalle, afin d’éviter les foules et les célébrations. Mais le Pape et les organisateurs avaient tout prévu pour faire de cette visite une fête pour tous : des haut-parleurs très puissants permirent à tous les habitants d’entendre distinctement le laïus du Souverain Pontife, jusqu’aux derniers recoins des maisons de la ville (mêmes dans les caves). Les politiques d’austérité décidées par les autorités internationales, européennes et nationales définissent des budgets prévisionnels très serrés pour les décennies à venir. La venue d’un pape dans un des pays d’Europe (hors Vatican) n’est pas prévu d’ici 2030 (date exacte et tournée à définir ultérieurement). Tout cela nous oblige raisonnablement à accepter, vu le grand âge dudit monsieur qu’il est TOO LATE pour revoir Benoît XVI dans les rues de Porto. Autant en conserver un bon souvenir.


TOO LATE!


Too late para ver dinosaurios

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Los dinosaurios fueron los primeros pobladores de Portugal, su presencia fue en aumento por su importancia geográfica y poco a poco se descubren nuevos tipos que hacen tomar consciencia de la importancia geográfica del lugar.

Cuando la tierra era, únicamente, una acumulación de gases volcánicos y mucho tiempo después, una gran masa de tierra sin continentes ni fronteras. Los países no se habían inventado y solo existía la Pangea, Portugal sería una pequeña parte de ese territorio. Situado en el centro, lindaba con Canadá, Groenlandia y Marruecos. En los periodos jurásico y cretácico, los dinosaurios vivían en un terreno virgen donde el clima era tropical y favorecía la concentración de saurios. Especies como Allosaurus, Baryonyx, Camptosaurus, Dacentrurus, Hypsilophodon, Miragaia Longicollum, Torvosaurus y Lusotitan, recientemente descubierto, colmaban todo el territorio luso. Al separarse la Pangea en Laurasia y Godwana, el caribe y mediterráneo se convirtieron en mares cerrados y la temperatura de la tierra pasó a ser más fría, para dar paso, a la crisis del cretácico y la extinción de los animales que poblaban la tierra en aquel momento. Actualmente Portugal se presenta como enclave imprescindible para conocer la evolución de la vida entre los actuales continentes, durante los últimos años se han acumulado pruebas científicas con gran cantidad de fósiles, huellas y huevos que permiten seguir avanzado con las investigaciones y todo apunta a una antigua metrópolis de saurios. Ahora, niños y adultos, juegan y corren sin saber de la importancia del lugar.


TOO LATE!


Monstruos en el mar

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Las antiguas leyendas sobre el océano, hablaban de grandes aventuras y monstruos que los marineros tenían que afrontar. Si hay alguien que sabe de esto son los marinos portugueses de los siglos XV, XVI y XVII.

Portugal esta ubicado al oeste de la península Ibérica. Tiene más contacto con el océano atlántico que con Europa. Con su potente navegación conquisto el planeta en los siglos XV, XVI y XVII. La navegación en ese momento se hacia con naves pequeñas y frágiles, su mayor exponente eran las Carabelas, que requerían mucha tripulación y tenían poca capacidad de carga. En esas condiciones muchos barcos no volvían porque eran tragados por los monstruos del mar. Los navegantes intrépidos no temían a los monstruos, y con su valentía y determinación lograron sortear peligros y llegar a costas lejanas donde los esperaban más peligros. Durante 2 siglos Portugal dominó los mares, los monstruos y conquisto el mundo. La navegación cambió, los barcos se hicieron más grandes y más seguros. El mundo se volvió redondo. Los monstruos no existen más. Se fueron extinguiendo con el paso del tiempo y la ciencia. El Imperio Portugués poseyó territorios en: América: Barbados (1536-1662), Brasil (1500-1822) ,Colonia del Sacramento (1680-1777), Guayana (1809-1817), Misiones Orientales (1750-1808), Terranova y Labrador (1472-1583), Uruguay (1680-1777) y (1815-1824), Artigas, Tacuarembó y Salto (1680-1824) Asia: Bombay (1535-1739), Cananor (1502-1663), Chittagong (1528-1666), Cochín (1500–1663), Kollam (1502-1661), Damán (1559-1974), Dadra y Nagar Haveli (1779-1954), Diu (1535-1974), Goa (1510-1974), Hugli-Chuchura (1579-1632), Laquedivas (1498-1545), Macao (1553-1999), Macasar (1648-1856), Malaca (1511-1641), Maldivas (1558-1573), Molucas (1522-1605), Nagapattinam (1507-1657), Nagasaki (1571-1639), Ningbo (1533-1545), Salsete (1534-1737), Socotra (1506-1511), Sri Lanka (1597-1658), Tanegashima (1542-1639), Timor Oriental (1642-1975-2002), Thoothukudi (1548-1658) Golfo Pérsico: Bahréin (1521-1602), Bandar Abbas (1506-1615), Omán (1500-1650), Ormuz (1515-1622) África: África Colonial: Angola (1575-1975), Arguin (1455-1633), Cabo Verde (1462-1975), Fernando Poo y Annobón (1474-1778), Ghana (1482-1642), Guinea Bissau (1640-1974), Mombasa (1638-1729), Mozambique (1498-1975), Santo Tomé y Príncipe (1470-1975), Zanzíbar (1503-1698), Ziguinchor (16451888) África (Protectorados): Cabinda (1883-1975), Reino del Congo (1500-1914), Etiopía (1540-1632), Kilwa Kisiwani (1505-1512), Malindi (1500-1630), Mombasa (1593-1638), Ouidah (1615-1961), Tanganica (1500-1630) Marruecos (Plazas de soberanía): Ceuta (1415-1668), Aguz (1506-1525), Al-qsar as-Seghir (1458-1550), Arcila (1471-1589), Azemmour (1513-1541), Esauira (1506-1525) El Yadida (1485-1769), Safi (1488-1541), Agadir (1505-1541), Tánger (1471-1662) Archipiélagos Atlánticos: Azores (1420-Comunidad Autónoma de Portugal), Canarias (1336-1345 y 14481459), Madeira (1419-Comunidad Autónoma de Portugal), Tristán da Cunha (1506-1767) El Imperio Portugués, se terminó en 1975 con la independencia de las últimas colonias en África. Sources: http://mondopulpo.blogspot.com/2005/06/monstruos-mticos-en-el-mar-galera-de.html; http://www.taringa.net/posts/info/2207596/El-Kraken---Terible-monstruo-Marino.html; http:// antcastillog.blogspot.com/2009/07/la-criptozoologia-y-los-monstruos.html


TOO LATE!


Too late to be sorry‌

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The Military Museum building of Porto was used for illegal detention and torturing during Salazar´s military government. Nowadays keeps functioning as a military dependency without any reference or recognition to the atrocities committed inside. This way society can still not reconciliate with its history.

Today when we visit Porto, the Military Museum in the Rua do Heroísmo, is a touristic and cultural hotspot. Once, it was a house for nuns, the daughters of Maria Imaculada, refugees from the Civil war of Spain. ,QDQRWVRIDUDZD\SDVW  WKH1RYR(VWDGRERXJKWWKHKRXVHIRU´FRQWRV´ RIWRGD\ and became the headquarters for the infamous political police, PVDE or better known as PIDE. From 1940 to 1977 many atrocities were made to Portuguese people in this building . The actual exhibition rooms that show miniature soldiers and old weapons were place for wiretappings, secret gathering of information. The ground floor and the cellar, today entrance and wards for the militaries, was prison and torture place for many people suspected to be conpirace. Tortures like privation of sleep, isolation, boiling water drop, beatings and others are a small example of many horrible things that that happened there. In 1980 with the inauguration of the Military museum, the new state tried to clean the PIDE nightmares, leaving it as a memorial plate. But these nightmares are still an open wound for many victims of the dictatorship violence, and others try to seem that nothing happen, nothing worth of remembering, erasing the past. It is the missing chance of forgiving history.


TOO LATE!


Rua dos caleiros «A última cidade da Europa» – Porto, Rua dos Caldeireiros.

9 Emigrante num país europeu desenvolvido, com atitude de turista sem guia e poucas referências históricas e arquitectónicas, passeava pelo Porto à procura de contrastes. Era atraída pelas ruas estreitas, com pouca luz, as mais difíceis, sempre a subir, não se via o horizonte. Em 1999, ainda Europa dos 15, foi assim que conheci a rua dos Caldeireiros, nome que ficou até agora, desde 1780, devido à actividade de ferraria que aí se praticava. Nesse dia, saí da Praça dos Poveiros, passei pela Batalha, desci a rua 31 de Janeiro em direcção à rua das Flores, desviei-me, fui dar ao largo dos Lóios e devagarinho comecei a subir a rua dos Caldeireiros. Rua e passeios estreitos, casas em pedra, com 2 a 3 andares, algumas com azulejos, varandas e sacadas com parapeitos em ferro, águas furtadas e lojas no rés-do-chão. Estas lojas eram oficinas de pequenas dimensões, pouca luz e um amontoado de coisas de toda a vida. Ao passar, olhava-se para dentro e sentia-se curiosidade e vontade de entrar. Assim fiz e como não havia nem clientes, nem empregados, senti que tinha o tempo todo do mundo para estar ali. As mãos destes homens não mecanizadas, sabiam o que faziam, continuaram calmamente a trabalhar enquanto conversávamos. Todos me disseram a mesma coisa, quando morressem ou já não conseguissem trabalhar, a oficina fechava, seriam os últimos artífices. Não tinham seguidores, a vida mudava a grande velocidade e a sua continuidade, apesar de necessária, não tinha sentido na sociedade de consumo actual. Fotografei timidamente, incapaz de reproduzir o que sentia, ainda com uma Nikon manual, 35mm, filme a cores, os espaços e os homens que habitaram pela última vez aquelas oficinas: um alfaiate, um restaurador de cadeiras em palhinha, entre outras peças em madeira e um ferreiro. Regressei a Portugal há 7 anos e decidi instalar-me no Porto. Voltei agora, em 2010, à rua dos Caldeireiros e só encontrei um sapateiro, com as mesmas características, uma oficina com memórias de décadas, congelada no tempo, onde o pó se tornou matéria. As outras estão fechadas, abandonadas, à espera de novos projectos. A história continua…


TOO LATE!


A Ponte Maria Pia

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A ponte onde antigamente passavam os comboios deixou de funcionar como tal, mas permanece, impávida e serena, sobre o rio Douro.

Tratavam-na com o respeito reverente devido a quem, como ela, tanto viu e viveu. Embarcava-se, vindo dos lados do sul, fingindo ignorar que antes do final da viagem se atravessaria a velha ponte com nome de rainha. Os menos afoitos saíam discretamente nas Devesas, do outro lado do rio, durante a espera obrigatória pela ordem de passagem - se houvesse alguma circulação em atraso esperar-se-ia o tempo necessário, porque só uma composição a atravessava. Mais ousados, os outros prosseguiam viagem e as conversas já em curso, sem deixar que a voz lhes tremesse. Havia quem fingisse ler o jornal já lido. Quem simulasse um pesado sono. Quem rezasse calado. O comboio avançava prudentemente, percorrendo a passo os mais de 3oo metros, não querendo perturbar quem com tal idade já merecia descanso. Constava-se que uma equipa de manutenção lhe apertava diariamente as peças e, sobretudo, lhe substituía o parafuso caído a cada passagem do comboio. Ninguém acreditava em tal história. Todos receavam que fosse verdade. Passado o quase pesadelo notava-se de imediato o tom mais descontraído das falas, o alívio visível nos rostos. Indiferente, serena, a velha senhora que tanto tinha visto e vivido aguentava. Aguentaria até final. De pé. Do alto dos seus 61 metros de altura. Ela que fora inaugurada pelo casal real, que dera a tão desejada notoriedade a Eiffel, ela, a única no seu arco magnífico, não nascera para trair. Sabia que não tinha já a pujança de outrora. Apercebia-se dos minuciosos cuidados com que era tratada e pressentia que acabaria por ser substituída por outra mais jovem – nunca, porém, tão altiva e majestosa. Reconhecia a sua imponência, o amor do seu povo e as suas fragilidades. Não o confessaria nunca mas sentia-se cansada. Tudo o que desejava agora era não ter de se despedir do seu rio, companheiro presente, inconstante e fugidio, nem das duas cidades a quem dera as mãos durante mais de um século. Era já tarde para servir, mas não para existir. Como velha dama que era agradava-lhe a ideia de ser cortejada só pelo seu porte e beleza. E esse sonho passou a dominá-la. Apenas o sobressalto das lentas passagens dos comboios a distraía de tais pensamentos. Foi por isso que, quando se apercebeu dos festejos da inauguração e reparou depois que já sem cautelas nem respeito os comboios circulavam longe dela, não sentiu qualquer ciúme dessa outra ponte com nome de santo.


TOO LATE!


O Palacio de cristal

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Si le parc du Palais de Cristal figure encore parmi les lieux les plus importants de la ville, et qu’un bâtiment existe bien au centre du Parc, il faut peu de temps pour se dire que quelque chose louche dans tout ça : pourquoi ce bâtiment de béton armé s’appellerait-il ‘ Palais de Cristal’ ?

Le palais original, ‘O Palácio de Cristal’, inauguré en 1865, fut construit par l’architecte anglais Thomas Dillen Jones, dont c’est – d’après nos rapides recherches – la seule œuvre répertoriée (ou dumoins retenue par l’Histoire). Le palais, de fer, de pierre et de verre était directement inspiré du Crystal Palace londonien, référence visiblement totalement assumée par l’auteur et la ville, à en croire le nom du bâtiment et du parc autour. Le palais accueillit de nombreux événements importants, l’Exposition Internationale de Porto dans un premier temps, puis bien d’autres ensuite. Les raisons de la démolition du Palais de Cristal sont floues, voire polémiques. Plusieurs versions existent bien sûr, mais nombreux sont ceux qui s’accordent pour dire que le bâtiment rappelait un peu trop l’Angleterre, à une époque où Salazar et ses amis s’attelaient à magnifier la nation portugaise. Une des manières les plus simples pour être le meilleur, c’est de virer les autres (ça marche toujours). Le palais fut, parait-il, destruído à martelada o órgão de tubos pendant à peu près un an (ce qui témoigne plus d’une grande hargne et rage de qu’une volonté de valorisation des techniques de pointes de l’industrie nationale). Certains disent que le Palais fut proprement démonté, pour être reconstruit en Angleterre. Le bateau transportant les pièces aurait-il accidentellement coulé au large de l’Océan ? La raison officielle évoquée pour la destruction puis reconstruction d’un nouveau bâtiment est une des excuses les plus cocasses du XXème siècle et sans doute la seule fois qu’un sport de seconde zone fut mis à l’honneur par des dirigeants nationaux (juste un prétexte, malheureusement, et le sport ne connut jamais de gloire). Il s’agissait de créer un Palais des Sports pour accueillir le Championnat Mondial de Hockey sur Patins. On peut se poser la question suivante : le hockey sur patins est-il plus ou moins ‘non-portugais’ que le Palais de Verre, aux consonances certes anglaises, mais par de là même, fortement lié à l’histoire de la ville, et plutôt positivement ? D’ailleurs, le hockey sur patin, à part certaines traces d’un jeu similaire en Egypte, fut découvert par les Anglais dans les colonies indiennes et ramenée en Europe par leur biais. A Porto, on a cassé de l’Anglais pour mieux le sublimer ? Peut-être qu’en tant que petit frère du CrIstal Palace anglais, disparu dans les flammes en 1936, le Palacio décida de se suicider quelques années plus tard, incapable de survivre à cette perte. Je ne peux m’empêcher de penser à Thomas Dillen Jones, il a du être un peu dégoûté de voir son projet se faire démolir au marteau pour accueillir des patineurs et a du se saouler à autre chose qu’au Porto Vintage pour oublier tout ça. Il est intéressant de noter que la population était contre le projet de démolition, et que le Palais de Cristal était visiblement apprécié des citadins. Il y eu une protestation publique, et ce qu’on décida, pour calmer les foules, fut de conserver le nom du Palais. Si, si c’est bien ça le Palais de Cristal, ça a toujours été là, c’est juste ta mémoire qui flanche. En gardant son nom au lieu (Parc du Palais de Cristal), on ne pourra jamais empêcher aux citadins d’avoir un pincement au cœur et aux visiteurs extérieurs un peu curieux de se poser des questions. D’ailleurs, on parle actuellement de transformer le parc en palais des Congrès, ce qui fâche à nouveau les citadins. Pas encore too late pour le hockey sur patins, mais déjà tout un débat.


_Palacio de Cristal_Oporto

_Palacio de Cristal_Oporto

_Palacio de Cristal_Oporto

_Palacio de Cristal_Oporto

_Palacio de Cristal_Oporto

_Palacio de Cristal_Oporto

TOO LATE!


Too late para a esquina da música Conceição e José Falcão rimavam com acordeão

12 Há muitos muitos anos atrás, invariavelmente na mesma esquina, um senhor sentava-se todos os dias num pequeno banco com o seu acordeão. Quem por ali passasse, no cruzamento das ruas da Conceição e de José Falcão, poderia deliciar-se com as melodias do seu repertório habitual, podendo ser transportado para ambientes longínquos como Paris ou Buenos Aires. Nunca presenciei a chegada ou a partida deste senhor do referido local e, por isso, fiquei sem saber se o fazia acompanhado ou se tinha facilidade em mover-se sozinho pelas ruas, não só pelo facto de ser invisual, mas também porque teria de carregar consigo o pesado acordeão e o banco onde se sentava. Aliás, o seu pequeno banco foi um dos pormenores que me chamou a atenção para este acordeonista em particular. Tratava-se de um exemplar do banco Bubu, uma peça desenhada por Philippe Starck. Raramente vi um objecto criado por Starck em que as questões funcionais se revelassem mais importantes que as estéticas para o dono do referido objecto. Neste caso estávamos perante alguém que, claramente, não tinha sido influenciado pelas ditaduras de gosto das publicações de papel lustroso e que, aparentemente, valorizava o facto do banco ter as qualidades necessárias à sua actividade – leveza e portabilidade. Neste contexto, pela primeira vez, reconheci que o valor funcional era a questão primordial numa obra do designer. Nunca pude indagar como se deu o encontro entre o acordeonista e o banco pois há muito que ambos deixaram aquele local. Entretanto, o som nostálgico do acordeão que ecoava nos finais de tarde por aquelas ruas da Baixa, foi agora substituído pela barulhenta movida que se faz sentir até altas horas da madrugada nas ruas adjacentes.


TOO LATE!


A Estação Bijou

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A Granja era dantes uma colónia de verão onde ilustres habitantes da cidade do Porto passavam as suas férias. Hoje em dia, deixada ao abandono, ficaram apenas na memória as histórias daquela época.

Há muito, muito tempo, havia uma praia muito bonita em terra de pescadores que só tinha palheiros,moinhos, e um mosteiro que foi comprado por um senhor de nome pomposo, muito rico e educado, que aí quis fazer a sua casa. Este senhor tinha 7 filhos, e quando o caminho de ferro por ali passou para ligar a cidade do Porto a Lisboa numa manhã de verão em 1864, logo se lembrou de construir 7 casas para cada um dos seus filhos, mesmo em frente á linha do comboio para que desfrutassem do mar nos meses de verão, e se distraíssem nas suas varandinhas brancas a ver os comboios a passar. O senhor de nome pomposo, tinha muitas influências e outros amigos também com nomes pomposos e muito ricos. Em pouco tempo juntaram-se a ele e substituíram os palheiros e moinhos, por elegantes chalés que usavam apenas nos meses de verão. Viviam uma sociedade perfeitamente organizada. Este senhor, construiu ainda um casino ,um hotel, um clube, e uma piscina pública onde ainda se ia vestido de formalismos. Apesar da elegância e formalismos, poetas, nobres e políticos funcionavam como uma grande família naqueles meses de verão. Organizavam rally papers, passeios a cavalo, serões de poesia, fados, e alegres guitarradas nas varandas das magníficas casas. A moda dos banhos trouxe o nome aos banheiros, que na época não eram os salva vidas porque a sua função era dar banhos de balde ás senhoras na quebra das ondas. O banheiro era das pouca figuras populares que conseguia ter contacto com toda esta sociedade de algibeira. Na estação dos comboios, estava sempre o bufo do pé descalço que tomava conta de quem passava vindo do mar de pé nu para levar castigo, e a senhora de braço firme que subia e descia a cancela, enquanto sabia da vida dos ilustres. Ramalho Ortigão descreveu a praia da Granja.como “a mais graciosa, a mais fresca, a mais asseada das estações de recreio em Portugal”. Frunctuoso Ayres,( assim era o nome do homem rico e educado), morreu em 1881 e com ele muitos dos seus amigos.Quase todos os magníficos chalés ficaram na mão de herdeiros, e com a turbulência das partilhas mais tanta confusão no meio, muitas destas casas são comidas pelas árvores enquanto que a praia é comida pelo mar. O banheiro passou a salva vidas, e depois já não tinha vidas para salvar nem barracas para guardar. O mar subiu e subiu e quase nada restou ali ,a não ser a senhora de braço forte que sobe e desce a cancela.


TOO LATE!


Too late to see the virgin wall A construction that changed with local participation.

14 On the fresh concrete of the only recently finished outside wall of Conjunto habitacional da Bouรงa, a social housing complex by Alvaro Siza. I made a drawing with white chalk. After washing the drawing away, some weeks later, I received a picture in my mailbox from Porto, in which the wall was completely covered in graffitti.


TOO LATE!


Sofala

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Memórias de um leão de nome Sofala que habitou durante várias décadas uma jaula dos jardins do Palácio de Cristal. Quem era Sofala, de onde veio e quantos leões havia?

Um leão, dois leões, três leões? Provavelmente nesta história apenas existiram dois, o terceiro será mera imaginação ou a vontade de ver o leão dos jardins do Palácio Cristal que nunca vi. Que histórias e memórias conta a jaula vazia? Factos ou um amigo de um amigo cuja amiga disse que a mãe tinha visto o leão no Palácio de Cristal? 1. Zoologia - A esperança de vida de um leão em cativeiro é de cerca de 25 anos. Atendendo aos vários testemunhos que indicam que as condições da jaula eram tudo menos dignas, tal como atestava a magreza do leão, provavelmente o herói desta história não terá conseguido suplantar a longevidade média da sua espécie. 2. Hipótese histórica - Em 1934 foi inaugurada, nos jardins do Palácio de Cristal, a 1ª Exposição Colonial Portuguesa, onde o colonizador (nós) expunha as principais características etnográficas de cada colónia portuguesa segundo a perspectiva do regime de Salazar, bem como o poder económico e tecido empresarial da metrópole, através de pavilhões que espelhavam a grandiosidade e prosperidade do País. 3. Zoo - Na ala sul da exposição foi inaugurada, na mesma ocasião, um mini-zoo com algumas das espécies autóctones das diversas colónias. Várias imagens documentam a exposição, destacando-se as fotografias da Casa Alvão, sendo contudo raras as imagens deste mini-zoo e inexistentes as do nosso protagonista. 4. Nascimento do mito - Tudo aponta para que um dos animais da exposição tenha sido um leão e que mais tarde fosse substituído por um outro, a serem verdadeiros os relatos que atestam a existência, nos anos 80, de um leão escanzelado, sem garras e sonolento. Um exemplar que pouco tinha de carnívoro ou de rei da selva. Dizem que dormia tranquilamente com os seus companheiros de jaula – os gatos. 5. Baptismo - Dos vários animais que existiram nos Jardins do Palácio de Cristal, o leão foi baptizado com o nome de Sofala. Qual a origem do nome? Rugiria ele todo o dia para ter tal cognome? Talvez a hipótese da origem seja a mais correcta. Sofala é uma província de Moçambique onde se situa o santuário natural de Gorongoza, famoso pelos seus big five. O leão é um deles e, hipoteticamente, um exemplar teria viajado até ao Porto em 1934 ou então seria um dos seus filhotes que habitava o zoo na capital da metrópole desde 1884. 7. O leão de Sofala - É nestas incertezas que o mito começa. Seria o mesmo leão de 1934 relatado nos anos 80, era uma cria ou outro leão? 8. Conclusão - Os factos carecem de provas e a verdade dos que dizem que alguém lhes disse que foi assim que nasceu o mito do Leão é discutível, mas a ilustração à direita, essa sim é mesmo de Sofala.


TOO LATE!


RDP

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Moro no edifício da RDP desde que nasci. Tinha dez anos quando a Emissora Nacional se mudou para aqui. Neste sítio construí as minhas memórias, vivi a minha vida. E agora que todos se foram é tarde demais para eu ir também.

Foram feitas pressões por parte do Estado aos proprietários e grande parte das pessoas que lá moravam ou tinham os seus negócios tiveram de sair. Ficou instalada inicialmente no primeiro e segundo andares, mas eventualmente utilizaram o terceiro piso para os escritórios, onde eu sempre morei. É curioso que tivéssemos tanto espaço em comum. Muitas vezes, esperava largos minutos pelo elevador, outras vezes, enganavam-se nas portas e vinham-me entregar correio que era para a rádio. Nos anos 60 casei. Os meus pais haviam falecido e continuei na casa. Ao mesmo tempo, eram cada vez mais pessoas a trabalhar na rádio e houve obras. Construíram três estúdios novos, um para concertos. Começaram então a dinamizar o espaço. Abriam o edifício à cidade, com concertos na rua e na rádio. Sempre tive ligada à música – sendo eu familiar de Richard Wagner, sim, o compositor – e ia sempre aos concertos. A rádio tinha uma localização e uma vista privilegiada da cidade: a Baixa. No dia da Revolução de Abril foi uma correria. Invadiram a Emissora Nacional que passa a ser controlada por militares revolucionários. Usaram-na para transmitir mensagens contra o Fascismo. Esses dias foram esgotantes: havia uma correria nos corredores, ouvíamos botas pesadas a arrastarem-se e estávamos, de certa forma, encurralados na nossa própria casa. Nos meses seguintes a Emissora transformou-se em RDP, a Rádio Difusão Portuguesa e o edifício de Cândido dos Reis torna-se a Sede da RDP do Norte. O edifício era habitado por oitenta pessoas, entre trabalhadores, nós e visitantes. O edifício começou a sofrer danificações nos anos oitenta. O arquivo radiofónico físico, a memória do que tinha acontecido nos últimos trinta anos em Portugal, estava a tornarse insustentável para o local. Dado que o edifício não foi feito de raíz para instalação de uma emissora, sendo um espaço adaptado, tornou-se cada vez mais difícil a sua manutenção. Estas dificuldades foram agravando o estado geral do prédio. Infelizmente, tive uma infiltração de um cano da minha casa de banho que fez com que o tecto de uma das salas cedesse, limitando ainda mais o reduzido espaço que havia. O meu marido morreu. Fiquei sozinha naquela casa, não tive filhos. Fui-me aproximando mais da rádio, pedia para me ajudarem a levar as compras para minha casa, fazia-lhes o lanche e convidava-os para virem tomar chá a minha casa. Cada vez eram menos e até que surgiu a notícia de que iam, finalmente, para instalações melhores. Mesmo assim, ainda demoraram dois anos a saírem de lá. Quando saíram, deixaram-me com um edifício vazio, repleto de memórias que já não existem, lá.


TOO LATE!


Bar Moinhos

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Os pais da Mafalda conheceram-se entre 1985 e 1986, no Moinho de Vento. Apesar de conotado como bar gay, o ambiente não era diferente do dos actuais bares ou pubs. As paredes de pedra davam abrigo a grupo joviais que se reuniam ao redor das mesas de madeira, sentados em bancos corridos.

O Domingos e os amigos eram já clientes habituais, tendo feito amizade com o pessoal da casa, quando a Rita começou a frequentar o bar com as amigas do curso. Foi ela que deu o primeiro passo e encetou conversa numa noite mais relaxada, mas passados uns dias não reconheceu o Domingos, depois de se ter barbeado, deixando de apresentar a farta barba que o caracterizava. Nessa altura foi ele que avançou e a relação retomou o seu curso. Em Junho de 1986 eram namorados e, um ano depois, quase pais. Com o nascimento da Mafalda, as idas ao Moinho foram sendo cada vez menos frequentes, acabando por cessar quando, com a mudança de dono e de ambiente, deixou de ser o pacato pub para ser uma discoteca mais dirigida e decadente, apesar de bem sucedida. Quase vinte anos depois, quando a Mafalda começou a sair até tarde, a Rita, como mãe divertida e companheira, retomou também os hábitos noctívagos, acompanhando a filha e os amigos, acabando por voltar a frequentar o Moinho. No séc XXI, este bar era uma discoteca “after hours” onde se iam juntando grupos provenientes de outros bares, que fechavam mais cedo. Cada vez mais dirigido à comunidade gay, mas não exclusivamente, o ambiente chegava a ser pesado demais, com cortejamentos descarados e exibicionismos excessivos, não deixando de ser também fascinante, literalmente despido de preconceitos! A forte concorrência dos novos bares e discotecas, maiores e mais sofisticados, acabaram por desviar muitos clientes, forçando a morte do velho Moinho.


TOO LATE!


Mais uma francesinha

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Luso Café is a really nice traditional café/restaurant, which soon will reopen fully renovated by new owners as Majestic café and Guarany café have. It is located next to several other terrace-facing restaurants on Carlos Alberto square in Vitória neighborhood.

Luso Café was very popular for its Francesinhas (1). People would queue for several hours to get a table and get a taste of the best version of Porto´s original sandwich. Its recipe is still a well held secret though. Carlitos the former owner of Luso died two years ago leaving the fans anxious about the continuity of the family formula. Broad happiness arouse when both Luso’s owner son and the café´s former employees announced the opening of two sequels to the mythical restaurant called Alfonso Café and Pontual Café. Nevertheless, unexpected has happened. Although Afonso’s and Pontual´s francesinha are ok, the magic taste is gone... (1) Francesinha (meaning Little Frenchie or simply Frenchie in Portuguese) is a Portuguese sandwich originally from Porto, made with bread, wet-cured ham, linguiça, fresh sausage like chipolata, steak or roast meat and covered with molten cheese and a hot thick tomato and beer sauce served with french fries. Ingredients Sandwich: 2 slices of white bread, 2 slices of smoked ham, 4 slices of cheese, 1 grilled sausage, 1 fried or roasted slice of beef, Both the sausage and the beef should be cooked or reheated before assembling the sandwich Sauce: 1 beer, 1 cube of chicken stock, 1 tbsp butter, 2 tbsp concentrated tomato paste, 1/4 cup brandy or Port, 1/4 cup milk , 1 tbsp cornstarch, chilli flakes to taste, salt (if needed) How to make it Sauce: Dissolve cornstarch into the milk and add all the ingredients. Blend the liquid mix on a food processor. Put it into a pan over low heat and add the bay leaves. Stir it until it starts to boil. It’s ready reserve. Sandwich: Assemble the sandwich and save 2 slices of cheese. Put the sandwich on a plate and place the 2 slices of cheese on top. Pour the sauce over the sandwich (should be hot, so the cheese melts).


TOO LATE!


Rio da Vila

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Tarde demais para ver o Rio da Vila, que corria na actual rua de Mouzinho da Silveira.

Em 1348, D. Afonso iV mandou averiguar os limites exactos do couto episcopal na Cidade do Porto. Desta inquiriçao descobriu que lhe fora usurpado um território, por parte do clero, por meio de um habilidoso processo. Este processo foi o de substituir uns nomes, inventar outros e apagar da memória dos falantes os antigos. O limite sudoeste do território eclesiástico era o canal maior, um rio formado por dois ribeiros que se juntavam no local onde agora está a Praça de Almeida Garrett, em frente à Estação de São Bento, corria onde hoje se encontram as ruas de Mouzinho da silveira e São João, desaguando no Douro, junto da Praça da Ribeira. O que o clero fez foi, estebelecer que o canal maior era, não esse, mas o regato que desaguava em Monchique, à frente de Miragaia, e que o nome do outro era Rio da Vila, e assim deveria ser chamado, sob pena de excomungação. E por esta artimanha, baptiza-se assim o Rio da Vila com o nome que ainda tem hoje, agora encanado, devido ao desenvolvimento urbano. Muito provavelmente para o nosso beneficio, já que este rio foi sendo usado pelos portuenses para despejar todo o tipo de lixo transformandose, ao longo dos séculos, num depósito de imundice a céu aberto e foco de doenças.


TOO LATE!


Carta ao presidente por plaça poveiros

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Autor: Maria José Silva do Queijaria Amaral

Sr. Presidente, Com muita mágoa vou falar. O Sr. não teve culpa, mas havia de alertar, que a praça dos poveiros ficou muito a desejar. Toda a gente que lá passa, critica e com razão. Que triste isto está, perdeu o seu coração. É triste que isto aconteça, mas ainda se pode arranjar. Fomos a capital da cultura, vamos ter de melhorar, para que os estrangeiros que chegam, nos possam admirar. Linda cidade do Porto, cheia de alma e nobreza. Não percas o que tens de belo, á maneira Portuguesa. És uma cidade culta, com histórias para contar. Devolva á linda praça, um espelho de água, um poveiro, não um tanque para lavar.


TOO LATE!


Too late for Benedita

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O desaparecimento do convento das Avé Marias, actual estação de São Bento.

A Monja via agora o seu mosteiro como um grande Decreto. Não mais a decoração manuelina, em toda a sua magnificência de estilo, nem o coser do tempo nas suas paredes, nem as suas paredes, nem sequer o tempo. Não via também as outras monjas, plácidas e felizes, sem preocupações que não as da sua profissão. Essas não as via, porque também já lá não estavam. Ela era a última, e depois viria o Decreto Deus e o Decreto esperavam por ela, esperavam que ela também já lá não estivesse. E o Decreto traria o Novo, e a Monja iria juntar-se às outras, numa qualquer catacumba do passado. A História assim reza, mas a Monja reza também, não fosse ela o eco do passado. Reza sempre, lá das suas catacumbas, e assim rezará por muitos anos. Avé-Maria. Avé-Maria. Avé-Maria.


TOO LATE!


Sepultura

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Sepultura dum gato situada nas traseiras da casa dos meus avós.

: No meu primeiro ano de trabalho na cidade do Porto encontrei um gato bastante ferido e magro. Tomei conta dele e levei-o ao veterinário. O animal encontrava-se muito debilitado e, apesar dos esforços, morreu uma semana após o ter acolhido. Enterrei-o nas traseiras da casa dos meus avós, perto da única àrvore que lá existia. Os anos foram passando e o quintal abandonado foi invadido por silvas, que ainda ocultam a sepultura do gato vadio.


TOO LATE!


Ringue de gelo no Shopping

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Existiu um ringue de patinagem no gelo no Shopping Cidade do Porto. Era uma novidade e atraía muita gente. Mais tarde desapareceu e agora já não se pode patinar no gelo no Porto.

O Shopping Cidade do Porto inaugurou em Novembro de 1994, na zona da Boavista. Nessa altura, ganhou notoriedade sobretudo pela sua zona de lazer, constituída por um ringue de gelo. O ringue acabou por ser substituído por um restaurante e um tanque decorativo antes de eu ter idade suficiente para poder ir lá patinar.


TOO LATE!


Baquet

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De entre todos os teatros que foram reduzidos a cinzas em violentos incêndios, o Baquet encerra o mais trágico episódio de sempre da história do espectáculo em Portugal.

Localizado na Rua de Santo António (actualmente de 31 de Janeiro), o Teatro Baquet foi mandado construir por António Pereira, um alfaiate portuense que, muito novo, emigrara para Espanha. Quando regressou do país vizinho, trazia um pecúlio considerável —que lhe permitiu abrir o primeiro pronto-avestir da cidade—, uma mulher, e um enigmático sobrenome de origem francesa, precisamente “Baquet”, que, segundo se crê, terá adoptado numa das suas viagens a Paris para comprar tecidos,procurando obter reconhecimento pelo seu talento. Sendo frequentada pela melhor sociedade da invicta, decidiu construir o teatro a paredes-meias com a sua loja. O Baquet não era um edifício excepcional, mas tinha uma agradável fachada desenhada pelo professor das Belas-Artes Guilherme António Correia, com uma varanda em pedra, onde repousavam quatro estátuas, figurando a Pintura, a Música, a Comédia e as Belas-Artes. Quando faleceu António Pereira Baquet, em 1869, o seu teatro era já conceituado fora do país. Ficou conhecido no mundo musical pela qualidade das produções. Entre muitos outros nomes sonantes da cena musical de Oitocentos, apresentou-se aqui o virtuoso espanhol, Sarazate, considerado “o segundo violinista do mundo” e terá sido também no Baquet que, pela primeira vez, se representaram operetas interpretadas por companhias portuguesas. Na noite de 20 para 21 de Março de 1888, quando se representava a opereta cómica “Os Dragões de Villars” e a zarzuela “Gran Vía”, com a lotação esgotada (cerca de 600 espectadores), deflagrou um violento incêndio nos bastidores. Já o público aplaudia e pedia um encore da última cena da zarzuela quando um actor que aguardava o momento de reentrar em cena reparou que o tecto falso do cenário estava a arder. Uma peça utilizada para iluminar a parte superior do palco incendiou-se e os técnicos do teatro não conseguiram impedir que o fogo deflagrasse. Os espectadores só se aperceberam deste facto quando o pano de boca se incendiou também, e instalou-se o pânico no recinto. O gás de iluminação foi desligado para evitar uma tragédia maior, mas todo o teatro ficou na escuridão, gerando o terror entre os que tentavam encontrar a saída pela única porta disponível no recinto. Segundo as estatísticas oficiais, pereceram naquela tragédia 88 pessoas, mas, na realidade, terão morrido, pelo menos, 120 pessoas. Ainda que não tão trágicos como este, outros três teatros portuenses foram afectados por fortes incêndios que os destruíram a ponto de desaparecerem ou exigirem reconstruções completas: o Real Teatro de S. João, o Teatro das Carmelitas/Variedades e o Teatro da Trindade.


TOO LATE!


old bread market

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TOO LATE!


Cheias

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No Natal de 1909, o Douro galgou as margens da Ribeira. Os barcos de todos os tamanhos ficaram à deriva e o infortúnio tornou-se quase espectáculo trágico para as pessoas que assistiram.

Primeiro chegou um telegrama da Régua, já tinha começado a chover no Porto e era dia 19 de Dezembro. As notícias do telegrama só vinham confirmar aquilo que se adivinhava: o caudal do Douro estava a subir. No dia 21 a chuva aumentou de tal modo que o rio subiu as ruas e as praças da Ribeira, de Miragaia e Massarelos. Os barcos mais pequenos ficaram desfeitos ao embaterem nas margens, os maiores como o vapor Cintra, tripulado por alemães, ficaram desgovernados na ondulação e nas correntes fortes, este particularmente acabando por embater na corveta-escola Estephania, que estava estacionada. Foi tal a pancada que destruiu Estephania quase totalmente. Depois ficou o vapor Cintra à deriva, chamando a tripulação alemã por socorro. Ninguém os conseguiu resgatar, por causa da força das águas, mas durante toda a noite eles apelaram e fizeram sinais com lanternas e foguetes de emergência e sinalização. As pessoas que observavam na margem assistiam agora a um espectáculo de fantástico terror, do céu nocturno e chuvoso de Dezembro profundo a ser cortado pelos foguetes luminosos dos desesperados a bordo, um fogo acordado e alarmante que ainda assim maravilhava os olhares. Sempre se soube que a desgraça atrai tantos espectadores como qualquer acontecimento feliz, ou até mais. E estas cheias no Natal foram parte do programa familiar das férias: milhares de pessoas em família apanharam os eléctricos no centro da cidade e foram até ao rio assistir também à luz dos foguetes e aos barquinhos desfeitos que boiavam ao pé das margens. E estas famílias ficaram a ver enquanto os homens do Cintra eram resgatados e enquanto o Estephania se desfazia e afundava perto da praia. Era um sentimento de medo, então o rio Douro nunca se tinha mostrado tão violento, e, aliás, nunca se tornou a mostrar, as correntes fortes levaram o Estephania e alguns dos alemães que saltaram do Cintra antes de chegar o salvamento. O mesmo rio que com água sempre novas é quase a parte mais anciã do Porto, conseguiu construir e destruir, e, com a mesma personalidade indomável, foi sobre ele que se construíram as primeiras pontes e a partir dele se alimentaram as primeiras casas.


TOO LATE!


Abandoned house in Serralves The past is practice, the memories are real

27 Abandoned house in oporto built in the early forties near Serralves foundation, near the statue of willy brandt, near the cristo-rei church, near the sea (if you’d care for a walk) a trace of disappearance and decline in the, so called, upper class neighborhood, three generations, lots of orchids and violence all around three floors, flights of stairs leading nowhere (reconstructions: grandmother-grandson.) Faleiro house was a hostel for student girls, casa do faleiro was once headquarters of a cultural movement, a garage as a green house an attic full of dust, an oval lake full of trash, residents are ghosts and vagabond cats, neighbors are junkies, fascists and gentle british people, a quiet and neat street, the house: not too late for public domain, not too late for private spot.


TOO LATE!


A Viagem Mais Bonita

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O 78 era o autocarro-paraíso (era o inferno também). Melhor será dizer que tudo o que um autocarro pode ter, o 78 tinha, bom ou mau. Era portanto, o rei dos autocarros.

Não me lembro da primeira vez que andei nele, provavelmente ainda não percebia de números. Lembrome da última, há quase quatro anos, no último dia em que o 78 fez o seu percurso. Dantes vivia na Areosa. Não é um sítio bonito, não fica perto dos lugares onde gosto de estar. Há lá um viaduto, sapatarias, dois supermercados e várias confeitarias. Na Areosa passam também muitos autocarros e há uns anos atrás passava lá o 78. Era o meu autocarro preferido, podia ir nele para quase todos os sítios de que gostava na cidade. O 78 levava-me para a escola e, quando fui para a faculdade, o 78 continuou a transportar-me. Ele conduzia-me também à biblioteca municipal e à Rua de Santa Catarina. Quando queria fazer piqueniques com os amigos ou apenas apreciar um belo jardim, o 78 levava-me até ao Palácio de Cristal. Depois podia ir a Serralves e essa viagem demorava muito, mas era provavelmente, a minha preferida. O percurso do 78 acabava numa pequena viagem no tempo, pela foz velha, terminando no Castelo do Queijo com vista para o mar. Quando o 78 passava na Areosa vinha quase vazio e eu encontrava sempre um bom lugar para me sentar. Ouvia música, lia um livro ou o jornal, olhava para as ruas. Mesmo que a viagem fosse longa, que aquele não fosse o caminho mais curto para chegar ao meu destino, que o trânsito estivesse impossível, eu gostava de estar ali, sempre no meu lugar a ver caras mais ou menos conhecidas que entravam e saíam, ou completos estranhos que por uma ou outra razão chamavam a minha atenção. O percurso do 78 era tão vasto e diversificado que o conjunto dos seus passageiros retratava perfeitamente a cidade do Porto. A família que habitava no bairro social e a senhora chique da foz que passeia com o netinho partilhavam o mesmo transporte, o que sempre achei poético. O mais curioso, ao reavivar todas as memórias que tenho das minhas viagens neste autocarro é o facto de me lembrar sempre dele repleto de sol, mesmo sabendo que na maior parte do ano, a cidade é cinzenta e fria. E era simplesmente um transporte público...


TOO LATE!


Cinema no Porto

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Há muito que o cinema no Porto se encontra em queda livre. Um dos últimos cinemas da cidade, onde se podiam ver filmes menos mainstream que não são exibidos noutras salas, acaba de encerrar. Aparentemente é tarde demais para ir ao cinema no Porto.

O Shopping Cidade do Porto foi inaugurado na primeira metade da década de noventa. As suas quatro salas de cinema, exploradas pela Medeia Filmes, começaram a funcionar na altura da abertura do Shopping. Mais de uma década depois, em 2007, a Medeia Filmes considerou abandonar as instalações. Mas um abaixoassinado, onde constavam nomes como o de Manoel de Oliveira, impediu o encerramento destas salas, que entretanto tinham ganho um público não muito numeroso, mas fiel. Apesar disso, no início de 2010, foi anunciado o encerramento definitivo do cinema, dado o elevado custo de manutenção e actualização do equipamento técnico. A cidade do Porto tem variadíssimas salas de cinema, mas estão quase todas fechadas, demolidas ou em situação de abandono. Algumas ganharam outros usos - o cinema Trindade é há muitos anos um bingo, as galerias Lumière são agora espaço de diversão nocturna e o cinema Batalha, que alberga outro tipo de actividades para além do cinema, parece estar à espera de um impulso para recuperar a antiga função. Apenas poucas salas continuam a funcionar intermitentemente, exibindo pontualmente algumas sessões, como é o caso do cinema Passos Manuel. Esta situação é de certa forma incompreensível tendo em conta o número de habitantes da cidade. Será que realmente não há público suficiente? Será que o hábito de ir ao cinema se perdeu? Enquanto não se encontram respostas para estas perguntas, parece que a única solução é ir ao centro comercial na periferia mais próxima, onde as salas de cinema abundam.


TOO LATE!


O túnel secreto

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A tradição popular e alguns registos em arquivo construíram a lenda da existência de um antigo túnel secreto, construído para fins militares, que passa por baixo do Rio Douro e liga a cidade do Porto à margem sul do rio.

A cidade do Porto, como a conhecemos hoje, construi-se ao longo de séculos de História, um desenrolar de acontecimentos que deixou nesta cidade traços muito característicos e uma identidade muito marcada. A resistência, para a cultura portuense, é um valor intrínseco desde há muitos séculos, que ganhou expressão na identidade da cidade em várias épocas. “A Invicta e Mui Nobre Cidade do Porto”, título nobre e pomposo atribuído à cidade desde os tempos medievais, marcou o Porto como cidade independente e de força ímpar, tendo sido a única cidade portuguesa resistente às invasões medievais. Através dos tempos, o Porto superou invasões e cercos apertados, e na história dos portuenses cresceram várias tradições, lendas e memórias relacionadas com a resistência às ameaças externas e a protecção da cidade. Uma destas histórias é a lenda não confirmada, mas persistente, da existência de um túnel secreto que liga a cidade do Porto à margem sul do rio Douro. Durante a segunda invasão francesa, em 1808, o general Soult liderou a ocupação da cidade durante 43 dias. Após a entrada das tropas na cidade e a tragédia da ponte das barcas, as ligações do Porto à margem sul do rio foram cortadas, para evitar a entrada do exército português no Porto, que se sabia estar a preparar o contra-ataque. Inexplicavelmente, surgiram tropas portuguesas na zona do monte do seminário, que, auxiliadas pela população de Miragaia e Massarelos, derrotaram os franceses e libertaram a cidade. A lenda do túnel nasce aqui: como chegou o exército à cidade, com as ligações pelo rio cortadas? O encanto da lenda passa por toda a especulação sobre a sua construção e o motivo do silêncio de todos os soldados envolvidos após a invasão. Pensa-se que algumas entradas de subterrâneos na zona de Massarelos possam levar ao famoso túnel, mas nunca existiu nenhuma pesquisa oficial, apesar de todos os boatos. Hoje em dia, a lenda do túnel secreto encontrou espaço junto a outras histórias semelhantes, embora menos surpreendentes, que rodeiam a cidade do Porto. Na verdade, parte da identidade da cidade como território resistente e impenetrável é cúmplice deste tipo de histórias, que constroem a ideia de um Porto com um lado escondido, subterrâneo ou invisível. A lenda do túnel, hoje, parece propositadamente deixada em aberto pela população da cidade, como se uma pesquisa oficial pudesse destruir a magia da lenda. O mito sobrevive, discretamente e sem muitas referências, na história de uma cidade que pertence verdadeiramente apenas aos que aqui têm raízes profundas. Uma cidade que não se pode realmente conhecer sem um olhar demorado, atento, e aberto à sua riqueza.


TOO LATE!


Tavora tower

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TOO LATE!


A Árvore dos Enforcados

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Na cidade do Porto viveu e morreu uma árvore centenária, testemunho de inúmeras histórias, guardiã de memórias célebres ou triviais, e de um nome inusitado.

Foi no dia 13 de Junho de 1612, por ordem do rei Filipe II, que foi construído e plantado o Jardim da Cordoaria, no espaço do antigo Campo do Olival. Entre as muitas árvores que aqui seriam plantadas, chegou à cidade um modesto “ulmus campestris”, cuja longa e atribulada vida ninguém poderia prever. Ainda de jovens raízes recentemente fixas na terra (pois o tempo das árvores é diferente do dos homens), a árvore, que neste tempo ainda era só uma entre muitas, assistiu à Restauração de Portugal em 1640. Este seria primeiro de muitos grandes eventos nacionais em que o ulmeiro tomaria parte, mudo e quieto entre a azáfama da cidade. E foi assim, discretamente, que a árvore cresceu, acompanhando o desenrolar pacífico dos dias nos passeios matinais, nas brincadeiras de crianças, nos encontros de namorados. E foi também com descrição que testemunhou dias mais atribulados no Jardim da Cordoaria, tendo visto enforcar culpados e inocentes, tendo presenciado o castigo de traidores, revoltas populares, ou o pânico geral na época das invasões francesas. Corria a vida dos homens, pacífica ou em extremos de violência, e a árvore manteve-se ali, crescendo lenta e pausadamente. Mas nem só de testemunhos mudos se fez a vida desta árvore, cuja longevidade implicou a resistência digna de um sobrevivente. O ulmeiro saiu incólume de vários momentos que não pouparam muitas das suas semelhantes. Sobreviveu ao abate massivo durante o Cerco do Porto, escapando a um triste destino de uso militar e combustível; resistiu a incêndios e, já em idade madura, a um violento furacão que arrasou muitos dos jardins portuenses, levando consigo inúmeras árvores. Com tantas memórias marcadas num tronco, tanto como na memória colectiva, tornou-se inevitável que a cidade do Porto reparasse no ulmeiro sobrevivente e lhe conferisse a merecida atenção e dignidade que merecem os seres vivos em idade sénior. A árvore foi gradualmente elevada ao estatuto de símbolo da cidade, e tornou-se célebre na memória popular, figurando em compêndios do género e nas histórias que passam de boca em boca. E como não há fama sem mito, também a árvore não escapou à criatividade da imaginação popular. A certo ponto, a fama inusitada da árvore, juntamente com a forma estranha de um dos seus ramos, de ângulo quase recto, atribuindo-lhe o nome pelo qual ficou conhecida: “A Árvore da Forca”. Na verdade, nunca ninguém foi enforcado neste ulmeiro, e o boato sinistro só contribuiu para alimentar a sua fama. A “Árvore da Forca” moreu em Junho de 1986. Viveu 374 anos no Jardim da Cordoaria. Apesar das tentativas de alguns portuenses de marcar o lugar onde o ulmeiro viveu, a árvore nunca foi devidamente honrada, e quem passa hoje pelo Jardim da Cordoaria não pode adivinhar que aqui viveu tão nobre vegetal. Uma árvore urbana, que cresceu com uma cidade, e se tornou um símbolo da sua evolução ao longo de quase quatro séculos.


TOO LATE!


Tarrafal Bairro São João de Deus, Porto

33 Quando me pediram para pensar num espaço do Porto que já não existe, a primeira coisa que me veio à cabeça foi o Tarrafal. A origem do nome vem da Colónia Penal do Tarrafal, criada em 1936, na Ilha de Santiago, em Cabo Verde, para onde eram enviados os presos políticos, entre outros, na época da ditadura Salazarista. Não sei qual é a relação do nome Tarrafal com o Bairro São João de Deus, mas quando se entrava no bairro, parecia que se tinha entrado num território que não era Portugal, onde as leis eram outras e as pessoas tinham sido abandonadas e esquecidas. O Bairro fica situado na freguesia de Campanhã e chegou a ter cerca de 5 mil habitantes. Foi demolido há poucos anos quase na totalidade e a população foi realojada em outros bairros sociais. Estas acções geraram muita controvérsia e os problemas que existiam não foram resolvidos. A primeira vez que fui ao Tarrafal foi no ano de 1998, quando trabalhei como tradutor e assistente do fotógrafo americano Bruce Gilden, fotógrafo da Agência Magnum, foi Taxista em Nova York durante muitos anos e contou-me que tinha acabado de vir do Japão, onde tinha feito um projecto sobre a máfia Japonesa, os “Yakuza”. Dizia que não tinha medo de nada! A forma como trabalhava era muito agressiva, com uma Leica numa mão e o flash na outra, abordava as pessoas de uma forma muito frontal e directa, provocando situações, o que por vezes podia ser mal interpretado. A comunidade cigana não gosta de ser fotografada e muito menos no Tarrafal, bairro com o maior tráfico de droga e o mais perigoso do Porto. Cheguei a salvá-lo de várias situações complicadas e rápidamente mudou de atitude. Era um bairro muito confuso, com muito lixo, carros e carrinhas que se misturavam com os blocos de prédios de 2 a 4 andares, onde se vendia de tudo, a todas as horas e em quase todas as casas. Tinha um ar muito sujo e decadente, sempre com imesnos cães e crianças a correr por todo o lado. Nunca tinha visto nada assim, foi uma experiência muito dura e pesada. O ambiente era de fim do mundo. Passei 15 dias, de manhã à noite, sempre em tensão e a ver o momento em que algo nos iria acontecer. Ali tudo se passava e tudo se via passar. Não me sinto capaz de contar nenhuma história em particular, porque era um sítio que não fazia parte da minha vida, mas que tinha um peso muito grande para a cidade. A imagem que apresento foi feita em 2009, depois de terem demolido o bairro, quase na totalidade. Sempre me impressionou o local onde o bairro tinha sido construído, pois ficava numa das partes mais altas da cidade e tinha sempre uma luz incrível, que se misturava com todo aquele ambiente decadente e a apodrecer. Nada fazia sentido.


TOO LATE!


Cinema Aguia d’Oro

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O emblemático cinema Águia D’Ouro acabou por fechar definitivamente em 1989, por falta de meios para a sua manutenção. Fica a memória das pessoas que o frequentavam, quando ainda se via cinema no centro do Porto.

Começou por ser apenas um café com o nome Águia D’OURO em 1839, onde já se cultivava o convívio e as relações humanas. Contou frequentemente com a presença de figuras ilustres portuguesas como Camilo Castelo Branco e Antero de Quental. Mais tarde, em 1908, esta casa acolhe um cinema que acompanhava dentro das suas possibilidades as novidades do mundo cinematográfico, assim como novas tecnologias. O “cronomegaphone”, considerado “o mais moderno aperfeiçoamento do cinematógrafo falante”, não sendo cinema sonoro, já que este só apareceu 20 anos mais tarde, foi um sucesso. Em 15 de Setembro de 1930 viria a inaugurarse o cinema sonoro com o filme “All That Jazz”. O Águia seria então uma das melhores sala do Porto. Em 1989, já com o café fechado e a ausência dos espectadores ás salas de cinema, o Águia viu-se forçado a encerrar as portas, foi comprado por uma empresa que tinha em vista tornar o espaço num bingo. O espaço ficou ao abandono e com o passar do tempo tornou-se uma ruína em elevado estado de degradação, o que entristeceu grande parte da população portuense. Criaram-se até movimentos cívicos com o propósito de salvar o enigmático cinema. Nada resultou e o espaço foi novamente comprado mais de vinte anos depois. Foi destruída a sua histórica fachada e agora em seu lugar está a ser construído um hotel desde 2008. Foquei a minha atenção no facto deste local ter sido palco de muito convívio e felicidade. Criei uma personagem fictícia, uma mulher com 22 anos que tem como rotina ir ao cinema Águia D’Ouro todos os domingos com as amigas. Em 1924 conhece o que viria a ser seu marido. Um relato de alguém que pode ter mesmo existido. “Naquela altura íamos ao cinema Águia D’Ouro quase todos os domingos. Foi em 1924 que conheci o meu marido. Um jovem muito bem parecido, com um fato de linho branco e sapatos engraxados. Tenho saudades de lhe dar a mão no escuro do cinema, com os pretos e brancos a dançar na tela. Agora sou avó e bisavó. O meu marido morreu no Outono de 1997. Ouvi dizer que estão a fazer um hotel no lugar do cinema. Nestes dias quase tudo o que é antigo, como eu, acaba por desaparecer. O que resta agora é a memória. Algo que um dia foi inovador e feliz. Já ninguém quer saber destes locais... Os shoppings!”


TOO LATE!


Cinema Aguia d’Oro

34b Aqui vi o meu primeiro filme, dizem-me que foi o Bambi, ou terá sido a Branca de Neve, não estou certa; mas sem dúvida recordo-me do último que lá vi: o Robin dos Bosques. Eu a minha irmã Zé, a minha mãe e mais uma avó e um miúdo da nossa idade; o Robin dos bosques era uma raposa vermelha. Não havia mais ninguém, a sala era enorme com estofos de veludo vermelho, e estava muito frio, sentávamos todos cinco perto de um aquecedor a gás. Isto era no tempo em que os pais nos deixavam no cinema, ainda nem seis anos teria, e iam fazer as compras com mais eficiência, isto era no tempo em que os hipermercados não existiam, nem os cinemas nos shoppings, mas já algo tinha mudado, há quem diga que foi o automóvel que matou a baixa do Porto, ou melhor a falta de garagens nas casas da baixa. O filme Noite na Terra de Jim Jarmush fala também de automóveis, mas daqueles que nunca dormem: Táxis. Cinco cidades vistas pela noite dentro pelos olhos de estranhos taxistas. Em Roma Roberto Begnini passeia um Padre, aterrado tanto pela condução como pela conversa herética: sentidos probidos e bestialidade. Em 1989 fecha o cinema Águia D’Ouro. Não tanto pela temática como pela sonoridade anunciamos em 2006 a estreia do filme Noite na Terra no marquee do então fechado cinema. Quando amanheceu podémos reparar, com um sorriso nos lábios, a surpresa daqueles que todas as manhãs caminham para o trabalho frente à ruína conhecida, mas será possível ...


TOO LATE!


Too late to say “hello”

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Memories of “Negão”, the most famous pleasure provider in town

Places and people go hand in hand with another. Until the beginning of the last decade Rua do Bonjardim and Gonçalo Cristovão were known for its nighttimes male “pleasure provider” activity. Police enforcement moved the male (not the female) prostitution out of this area. Eventually it moved indoors, into the bar scene or to more explicit private establishments. For many years, the corner of Rua de Santa Catarina with Rua da Escola Normal was by nighttimes the kingdom of Diana. Diana is a portentous transvestite, about 6’4 tall and equivalent body mass that would make her the visually equivalent to a fertility goddess. Other features (for which she is mostly known) are the enormous bosom and incredibly flamboyant outfits. She is black, reason why she was known in town as “negão” (compound adjective of black + big). Another of Diana’s particularity is that sweetest smile. On my way home I would pass by Diana every night. Her smile was the hallmark that reassured me I am heading the right direction. Even during daytime, when running into her in the streets, she would, despite the more “regular” clothing, display a charming caring smile (that actually made me feel quite childish and vulnerable). I guess those she hosted were both attracted by the voluptuous exception of her breasts and that incredible smile that effortlessly tames crooks. Recently Diana (one of her friends told me) retired from this business. One has to recognize how despicable must feel to be a goddess working under the weather in the streets. The corner hidden behind that phone boot remains void or intruded by a less magnanimous soul.


TOO LATE!


Imperial cookies

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In Porto’s heart, in Rua de Entreparedes, existed a cookies and biscoits factory named Imperial. It was the only cookie factory in town. Flooding the entire street with a warm and sweet smell, such particular smell added to the street a distinctive spirit until it shut its activity.

Batalha: artery of arrival from Porto surroundings. The variation of people flux in this square by dusk and down is extraordinary. Thousands arriving for work from long distances spread via the square arteries into the city’s heart. One of those streets is Rua de Entreparedes, wherein existed a cookies and biscuits factory named Imperial. In the long bus or train rides, where people’s fragrances mix with the scent of worn-out seats, one arrives in town for other violent sensations of sound and smells. Tracing my arrival in town, I would sometimes feel nauseous with its moist humid air, the smog and that disturbing impact of noise and people rushing. Such early morning anxiety always lead me to Rua de Entreparedes, one of those which springing from Batalha, is a quieter, more intimate street. Plus, it had that extraordinary smell of cookies. Imperial was a cookie factory located at mid Rua de Entreparedes. I never visited the factory itself but the smell reached me every morning - a welcoming embrace into town. Especially in winter times, under very heavy rain, to be wrapped by this warm buttery smell would make me close my eyes for few seconds, a small joy for the rewards of waking up too early and not being too enthusiastic about it. Sometimes by the end of the day, the effect could be quite the opposite. If it was too hot and choky or if the air was too polluted or there was no draught, or an unbearable humidity rate that would make one’s bones shiver. Adding to this the sensation of the buttery, sweet, balmy smell of cookies would leave me uncomfortable to the point of holding breath and speedup the pace. This street was that smell. It’s too late to find that wonderful peculiar smell in that street, but perhaps one can find a memory of that street if smelling those cookies.


TOO LATE!


Old tiles

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In a small garage in Travessa Senhora da Conceição, which stores tiles collected from houses either torn-apart or refashioned, Mr. Miguel Ferreira keeps the remaining of a Porto’s epoch decorative taste.

The tradition of tile use in Portugal is connected to the moors heritage, fostered by technological developments (and commercial trades) made by Italian and Flemish artisans. Despite this inheritance it is in the spirit of a bourgeois “taste” that tiles are increasingly used (not only the azulejo) as coat for house facades. This use is also believed to protect the houses from the high levels of humidity. The coating of tile in the outside faces is more popular in the north of Portugal that in the south. It portrays a style of an epoch, and even though it is still possible nowadays to rescue some of the old titles (and luckily find the missing tiles from a house’s facade), this use is fainting for its démodé looks and expensive cost. Azulejos Antigos is a small garage turned into a shop ran by Mr. Miguel Ferreira. He collects titles from houses that are being demolished or refurbished that aren’t keen in keeping that “style”. Mr. Ferreira epitomizes the “too late” spirit, because he collects tiles (selling them incredibly cheap) recued from fainted constructions, in expectation other people might need them to repair and preserve it. At a centre of oppositional directions “Azulejos Antigos” is a library of tiles of different decades, displaying dissimilar formats, patterns and taste preferences. Mr. Ferreira cleans the recued tiles, removing concrete and sand glued to its back, piles them by sorts and identifies the number of remaining sorts. It feels as a countdown of a vanishing species. It is clearly too late to rescue and keep this style, to make it viable architectonically wise but not too late to keep a memory.


TOO LATE!


Too late to be enlightened

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A brief consideration about the neon lights of Oporto’s city centre

Where did all the light go in Oporto? When someone observes carefully the façades of the city centre, immediately realises that it is full of switched off neons, which used to belong to the once alive commerce of Oporto. These neon lights are now as tombstones of those places, dead places, left behind in abandonment, and it seems like we are actually looking at an urban cemetery. In the 80s, early 90s, the commerce at Oporto city centre was at its best, and those neon lights shined everywhere, making the centre a place full of light and full of life. As time went by and all the stores died slowly, the lights were gradually switched off, following, in a way, the decaying process of the city. In an approach which intends to refer the urban centres of New York, Tokyo, among others, where light represents the pulse, the wealth, the strong energy of these cities, the image of the switched off neon lights pictures an Oporto from the future, wealth, prosper, emerging from the dark and settling as a cosmopolitan urban centre, rich in culture, commerce and light.


TOO LATE!


Velódromo Maria Amélia

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Quase ninguém sabe, mas a cidade ainda tem um velódromo. Ou quase.

Com um perímetro de 333,333 metros, o que feitas as contas, dá um quilómetro a cada 3 voltas, o Velódromo Maria Amélia foi o maior recinto desportivo da cidade até ao arranque do séc. XX. Os terrenos onde foi construído pertenciam ao Palácio de Carrancas, antiga fábrica e casa da família Morais e Castro, e foram doados por D. Carlos com o objectivo de o inaugurar no 5º Centenário do Infante D. Henriques em 1894. E assim foi. Entre eventos e corridas, foi nele que se realizou, em 1901, o primeiro campeonato nacional de bicicletas, do qual saiu em braços José Bento Pessoa (então recordista e campeão mundial de ciclismo) com uma fulminante vitória na corrida de 10 mil metros. E não eram apenas ciclistas profissionais em treinos ou sócios crónicos do Real Velo Clube a dar-lhe uso, mas também quem gostava de pedalar por pedalar, é que por esta altura, o ciclismo era um dos desportos preferidos do país. Com a Implementação da República acabaria por fechar portas, isto numa altura, coincidência ou não, em que o ciclismo era já ultrapassado em popularidade pelo futebol. Um dado curioso: uma parte dos fundadores do Real Velo Clube estiveram também na origem do Foot Ball Club do Porto. Em finais da década de 1940, o terreno passaria das mãos da Misericórdia para as do Estado Novo, que tomou conta do Palácio de Carrancas e fez dele o actual Museu Nacional Soares dos Reis. No início do séc. XX, o terreno, que dá pelo nome de Jardim das Cercas, foi requalificado pelo arquitecto Fernando Távora. O velódromo permanece lá, sem que se dê por ele, entre o que foi e o que não é.


TOO LATE!


Club Velocipedista Portuense

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Clube responsável pela primeira corrida de bicicletas disputada em Portugal.

O club velocipedista portuense teve como primeira sede um pavilhão anexo à Companhia do Caminho de Ferro, instalada na Rotunda da Boavista. Mais tarde mudou-se para para edifício com os nº35/37 no Campo dos Mártires da Pátria na esquina com a rua da Restauração e onde durante muitos anos funcionou uma loja de bicicletas. A primeira corrida de bicicletas organizada por este club decorreu entre a Alameda de Matosinhos e o Castelo da Foz, pelo caminho de Carreiros (actual Av. Montevideu e Av. Brasil) no dia 14 de Julho de 1880. Aparecendo noticiada no jornal Primeiro de Janeiro: «Efectuaram-se anteontem as primeiras corridas organizadas por este club, sendo a afluência de espectadores muito maior do que se esperava, e não havendo o mais leve incidente que perturbasse a festa. No Passeio alegre, subida a Esplanada do Castelo, era tal a multidão que tornava difícil o trânsito. Pela estrada de Carreiros até Matosinhos estendiam-se duas longas filas de povo para ver passar os contendores. As janelas estavam adornadas com as damas da nossa melhor sociedade e a tarde apresentou-se magnifica. O primeiro velocipedista partiu de Matosinhos ás 5 horas em ponto e o último às 5 horas e 35 minutos. O tempo gasto em percorrer aquela distância foi: pelo «Veloz» montado por A. Vieira 13 minutos e 8 segundos, para o «Ligeiro» montado por W. Pulo, 13 m., 24 segundos; pelo «Faísca» montado por C. Tugman 14 m. e 17 segundos; pelo «Expresso» montado por J. Minchin Junior 14 m. e 14 segundos; pelo «Relampago» montado por J. Rego Junior 17 minutos; pelo «Rattazzi» montado por C. Almeida, 19 minutos e 3 segundos. Depois da tremenda corrida, o jury reuniu-se no salão do Club Gymnastico, obsequiosamente cedido para esse fim, procedendo à distribuição dos prémios aos três primeiros que chegaram.»


TOO LATE!


Escrita no Chão

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Enquanto o digital não dominar por completo a cidade e quem nela vive, ainda vamos encontrando papéis escritos à mão nos passeios do Porto.

Cada vez se usa menos o papel e a caneta. É um fenómeno global, já se sabe. Com o uso e abuso de telemóveis, portáteis e outros gadgets, os especialistas apontam que a arte de escrever à mão entrará em extinção em poucas gerações. Quando isso acontecer, vamos olhar para uma lista de supermercado da mesma forma que hoje olhamos para um manuscrito medieval: com apreensão e dificuldade em perceber o que lá está escrito. Colocar uma cedilha no lugar certo do ç ou desenhar a perninha do p não é complicado, óbvio. Mas num momento em que só é necessário comunicar com eficácia e rapidez, sobretudo ideias, e em que cortamos e colámos pedaços de texto com a ponta dos dedos, parece quase desnecessário e quase doloroso perder tempo a escrevinhar à mão o que quer que seja. Apesar disso, há quem faça isso, escreva à mão juras de amor, bilhetinhos ordinários, listas de medicamentos, mensagens rápidas, umas crípticas outras muito claras. O Porto ainda não é uma cidade tão digital quanto isso e quem vive nela também não, por isso ainda vamos encontrando papéis, cartas e bilhetes manuscritos aqui e ali. São cada vez mais raros. Se vir um apanhe-o, porque qualquer dia pode ser muito tarde. Este que aqui está foi apanhado na Baixa. É uma daquelas mensagens em cadeia com o seu quê de pagão e religioso, como convém.


TOO LATE!


Conserveiras

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O vasto património industrial relacionado com a indústria conserveira nacional foi desaparecendo progressivamente nas últimas décadas, a Algarve Exportadora e Rainha do Sado, ambas em Matosinhos, são exemplos recentes disso.

Como tantas outras que existiam em Matosinhos, a conserveiras Algarve Exportadora e Rainha do Sado foram demolidas. No lugar delas está prevista a construção de uma unidade hoteleira, apartamentos, comércio e um “instituto cultural”, o que dá uma boa noção da área que ocupavam. De resto, uma boa parte da zona sul de Matosinhos, desde o início do séc. XX, foi ocupada por outras tantas fábricas da indústria conserveira nacional. Acontecia o mesmo, subindo a costa, em Vila do Conde e Póvoa de Varzim. A maioria deste interessante património industrial desapareceu, e nos outros casos, está moribundo, esquecido ou prestes a ser derrubado. A imagem aqui ao lado mostra não só a Algarve Exportadora e Rainha do Sado, mas também rótulos e embalagens de conservas produzidas para exportação nas cidades de Vila do Conde e Póvoa de Varzim durante as décadas de 1950 e 1960, momento alto da indústria.


TOO LATE!


A dog’s day in Foz

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This is the everyday life of a dog living in the uptown part of Porto. What he sees, what was there before, what is now his new neighbourhood and how it changed over the years, from an uptown and educated place to a new-rich and “blingbling” area.

Ladies and gentleman, welcome to my new neighbourhood, Foz, which is the most sophisticated neighbourhood in Oporto. My owners moved here recently. Before that my owner walked me, we were best friends. Now I hardly see her. When she gets home, she always brings many shopping bags and new hair styles. She even found a person to take care of me. She feeds me and gives me some water to drink and when it’s time for my walk, she puts me inside of a box that she calls “elevator”, but to me it’s more like an ugly box! It’s a long ride until I get to the basement. I never know what is going to happen to me. I can only go on the darkest and ugliest box. Only the construction workers and the housekeepers keep me company. It appears that they also can’t go on the prettier box. Once I tried to enter it and a lady covered in makeup told me “This is not for you!” Yeah, it’s only for make believe people, I get it. I get out of the elevator and the gentleman that always opens the door at the entrance of my building takes me outside, holding me by my leash. I don’t have much time to wander. Sometimes I can’t even be on the sidewalk because of all the gigantic cars parked on it. Nobody talks to me or pets me anymore. When I run into other dogs they all look sad and fat, especially because nobody walks them. Many live on balconies. They just stare down, but they obviously can’t get out. Me, I just sniff around right across the street from my building. Before, my owner took me to the beach; we went to stores together and ate ice creams. Now I am limited to two small pieces of grass. Nobody cleans after their dogs so I must be careful not to get my paws dirty with dog poo. It’s time to go back home. They throw me back into the grey ugly box. And here’s the moment of truth. Is it going to happen what always does? I don’t even like to think about it. The doorman says “It’s going up!” But what it this, I have a name! He pushes the button to my floor and closes the door, leaving me inside all alone. Let the journey begin. I arrive to my floor but nobody opens the door. I bark, but nothing happens. Oh no, the elevator starts moving. I go up and down inside of it; people come in, look at me and do nothing. I bark louder and louder, until I can’t bark anymore. I give up and lay down on the dark. Finally the door opens. Someone pets me in the head. Will this kind person help me out? He takes me to my door and rings the bell. On the other side I hear her ask “Who is it?” It’s me, who else could it be?


TOO LATE!


It’s too late to urinate for free

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The last free urinals of Porto are disappearing, and are replaced by brand news paying ones.

Urinating is an old preoccupation – some says tradition - of Porto’s public space. There goes the time that António José Antunes de Navarro, mayor of Porto, order to install urinals to fight the lack of hygiene conditions in the city around 1850. “Vespezianas” or popular know as “Lagoaças” are disappearing today, and with them all the sense of António Navarro title, the Duque of Lagoaças. The numerous urban facilities, real art pieces in some cases, met their end in April of 2001* when they were substituted by their younger and modern siblings. The old urinals are gone, the smell is gone and it costs 50cts every time we feel the need to urinate in Porto. * Porto was European Capital of Culture in 2001 and made huge urban lifting in order to present herself as a modern, clean and dynamic city


TOO LATE!


Avenida dos Aliados

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TOO LATE!


Culturgest before

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TOO LATE!


Rua Miguel Bombarda

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TOO LATE!


It’s too late to denunciate P. Inácio

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During the Salazar’s dictatorship many people used to turn people in to police. They where known as bufo. Palma Inácio eluded the action of the military police by escaping and hiding several times. Rua do heroismo takes it’s name after him. Now it’s too late for bufos to turn him in.

There are places that their meaning is made by people and events. If Rua do Heroísmo (street of heroism) appeals to someone is P. Inácio as a revolutionary figure. Palma Inácio, had a life whose deeds are more exciting than fiction itself. He was considered by PIDE (State political police) as one of the most dangerous men. After long journeys of bank robberies, sabotages and even plane hijack, he decided to liberate the city of Covilhã. He cutted all bridges and roads that access to the city. Unfortunately the operation went wrong and he was arrested and transferred to the Headquarters of PIDE in Porto where he was supposed to wait for his trial. In one of his sister’s visit, he got a special present consistent in bread stuffed with a metal saw. With that weapond he cutted down the bars from the prison and scaped in a stormy night after nine moths of prison. Later, PIDE transmited on television his photograph and offers a reward for any information that could lead to his capture, but they get no result.


TOO LATE!


Too late para un eléctrico chamado musica

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Na Rotunda da Boavista, a música fez-se ouvir ainda antes da viragem do século.

A história dos eléctricos no Porto remonta a 1872, ano de abertura da primeira linha entre o Infante, na Ribeira, e o Castelo, na Foz. Em pouco menos de três anos, foram abertas outras três linhas para além da extensão da já existente. Conhecidos como “Americanos”, por terem sido criados pela Companhia Carril Americano do Porto, os eléctricos recolhiam todas as noites a um edifício situado em plena rotunda da Boavista, conhecido pelas suas vinte portas. Foi exactamente por este nome, “Vinte Portas”, que a remise de carros eléctricos do Porto ficou popularmente conhecida. Em 1950, dois anos depois da Câmara Municipal ter tomado conta do sistema e ter alterado o nome da empresa para Sociedade de Transportes Colectivos do Porto (STCP), a extensão máxima das linhas de eléctricos na cidade já era de 150 km. Não se sabe precisar se o emblemático edifício da Boavista era o original de finais do séc. XIX ou se é posterior a um dos dois incêndios que ali tiveram lugar. A verdade é que os eléctricos sempre recolheram ao “Vinte Portas” até finais da década de 80 do séc. XX, altura em que a remise da Boavista foi substituída pela de Massarelos, actual Museu do Carro Eléctrico. Em 1999, pouco depois de ter assinalado 125 anos de existência, o edifício foi palco de uma grande festa, estando para isso esvaziado de eléctricos uma vez que se aguardava uma grande afluência de pessoas. A festa, na qual estive presente, contou com a actuação do DJ Kid Loco e as pessoas dançaram até ao nascer do sol. Mas apesar do tom festivo daquela celebração musical, na realidade tratava-se – nada mais nada menos – do que o próprio funeral do “Vinte Portas”. Nas semanas seguintes dava-se o início do desmantelamento da remise da Boavista para dar lugar à Casa da Música.


TOO LATE!


Bar lalala

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Em 1986 tinha 22 anos e “One step beyond” era um dos hinos mais tocados e celebrados na companhia dum grupo de amigos da mesma idade com suor e passos desalinhados na pista do LALALA.

Nessa altura queria muito mais do que a curta meia-hora de rock que os clubes da cidade nos dedicavam. Tudo aconteceu de forma inesperada para os jovens que se encontravam de dia nos cafés da baixa, o Luso e o Ceuta fechavam cedo. De repente, no Porto tínhamos um movimento de fans de rock que acompanhava o que de mais vibrante se passava musicalmente em Londres, finalmente um clube e uma série de tribos, que embora divididos por gostos radicalmente diferentes, se encontravam no mesmo lugar e sem qualquer luta por protagonismo. Tudo aconteceu de forma tão genuína que rapidamente se transformou no lugar mais divertido e moderno do Porto. Finalmente, o rock durava toda a noite! Ao longo de cerca de dois anos tudo se passou de forma alternativa ao que existia até aí, todos eram da mesma geração, todos queriam acima de tudo divertir-se. Ouvir as bandas rock preferidas, sem consciência plena do que estava a acontecer para além de sentir uma energia contagiante e transbordante partilhada com os amigos, um acontecimento previsível noutras paragens mas para nós era a grande novidade. Graças a uma dupla de djs incógnitos na noite do Porto mas conhecidos de todos os frequentadores, Carlos Moura e Pedro Mesquita, criaram um novo conceito de diversão genuína e inspirada. Semana após semana eramos levados numa viagem experimental de colisões musicais, os Big Áudio Dinamite, os Clash, os Cramps, os Cult, os Meteors, os Dead Kennedys.... dançados ouvidos e cantados por todos e numa revisitação de êxitos dançavéis dos últimos anos, o Prince, os Specials, os Madness contribuíam para a vontade inequívoca de provarem a todos que o rock se dançava, não sem juntarem a este cocktail, algumas velharias como os Sonics, os Rolling Stones, as inúmeras bandas de garage rock e surf music dos anos 60, redescobertas e recém editadas, que faziam um sucesso inesperado junto de todos, a fúria e a força primária do rock era descoberta por muitos pela primeira vez nestas noites de festa. Punks, psicobillies, góticos, neo-românticos, rude-boys, skinheads, rockabillies, rockers, estudantes universitários, aspirantes a modelos, artistas plásticos e músicos rock locais, eram a frequência habitual no LALALA. Todos ansiavam pelas noites de sábado. O Griffons e o Bateau ficariam para trás como alternativas. A esta distância de mais de vinte anos, pode parecer pouco, mas foi tudo absolutamente revolucionário, iniciático e explosivo, a importância destas noites na nossa afirmação enquanto jovens cheios de vontade de transgredir e celebrar em liberdade as nossa opções estéticas e políticas. Depressa a novidade e a curiosidade espalharam-se, fazendo com que o lugar ficasse pequeno demais para albergar tanta gente em tão poucos metros quadrados da loja convertida em clube de dança no Centro Comercial Dallas. Circunstâncias várias contribuíram para que o lugar se extinguisse tão rapidamente como surgiu e assim começou o mito LALALA.


TOO LATE!


Too late Ponte das Barcas

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Uma ponte construída com vinte barcas alinhadas no douro que unia o Porto a Gaia

A Ponte das Barcas teve existência material; projectada por Carlos Amarante e inaugurada a 15 de Agosto de 1806, era constituída por vinte barcas ligadas por cabos de aço e podia abrir em duas partes para dar passagem ao tráfego fluvial. Funcionava como alternativa a barcos, barcaças, jangadas ou batelões e permitia quer a circulação de pessoas e de mercadorias quer a deslocação de contingentes militares entre Porto e Gaia. Durante cerca de três anos serviu a população nas deslocações entre aquelas localidades, sem que algum acontecimento perturbasse a rotina do quotidiano, pelo menos, merecedor de registo histórico. Na actualidade, quem passeia na Ribeira do Porto ou na margem de Gaia, já não vê a Ponte das Barcas mas ela insinua-se a um olhar mais observador: são os pilares e as ruínas da casa da guarda militar da Ponte Pênsil, construída entre 1841-43, para substituir aquela; é o baixo relevo do escultor Teixeira Lopes (pai) de 1897, conhecido por “Alminhas da Ponte”; é a peça escultórica do arquitecto Souto Moura ali colocada em Março de 2009. A Ponte das Barcas não está fisicamente mas História é memória e é o episódio trágico que a destruiu que os portuenses transportam para o presente em manifestações de religiosidade popularizadas na expressão “Alminhas da Ponte”. Nesse dia trágico de 29 de Março de 1809, cerca de quatro mil pessoas teriam encontrado a morte quando fugiam em pânico, para o lado de Gaia, através da ponte, às tropas da segunda invasão francesa comandada pelo marechal Soult. Duas versões explicam a tragédia: a ponte não teria aguentado a pressão e desfez-se; do outro lado de Gaia, alguém teria aberto um alçapão na ponte para impedir o avanço dos franceses. O certo é que a tragédia foi de tal forma impressionante que um pintor anónimo logo ali a retratou; esse quadro, colocado onde antes era a ponte, estará na génese do culto popular; as pessoas acorriam a observá-lo, deixavam velas e dinheiro pelas alminhas, prática que perdura até os dias de hoje.


TOO LATE!


Transparent building

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TOO LATE!


Clérigos Shopping antigo Mercado do Anjo

53 “O Tribunal de São João Novo, no Porto, condenou, ontem, X a uma pena de prisão efectiva de quatro meses, pelo crime de receptação negligente, o único acto ilícito provado durante o julgamento.” Escrevia M. Cláudia Monteiro em Novembro de 2009 no Jornal de Notícias. Como mito urbano ficará a estória de que os presumíveis assaltantes retiraram a energia – necessária ao equipamento para retalhar a escultura em bronze – directamente duma das lojas abandonadas do Clérigos Shopping. A Anja, escultura de autoria do mestre José Rodrigues, avaliada em 200 mil euros, com 354kg, vendida por 118 euros (muito abaixo do valor real do peso em bronze, 790 euros); é o fio condutor desta nossa estória. A Praça de Lisboa foi inicialmente denominada Praça do Anjo, pois conta a lenda que ia D. Mafalda a cavalo num burrico e ali terá caído sem mácula. D. Afonso em momento de aflição jura mandar erguer uma capela a São Miguel-o-Anjo. Ao redor dessa capela terá sido mais tarde construído o recolhimento de viúvas e órfãos com o mesmo nome, que foi demolido em meados do século XIX para dar lugar ao mercado do Anjo. Mercado esse que foi transformado nos anos 80 (do longínquo século XX) no muito internacional Clérigos Shopping e a praça denominada agora como de Lisboa quando o Porto se quis dar ares de cidade europeia do então novíssimo país da CEE. Em 2006, nenhuma das lojas de mercadorias finas restava aberta, sendo o espaço apenas usado como acesso ao parque de estacionamento subterrâneo. E mais precisamente a 22 de Dezembro, uns ladrões, que não seriam membros de uma rede de tráfico internacional de arte, nem possuidores de mascarilha, resolveram dar o golpe final a um espaço moribundo à nascença raptando e possivelmente retalhando no local a agora famosa Anja. Desta resta apenas a placa celebratória, inaugurada pela nossa Associação no local em 2007; do Clérigos Shopping resta a “chaga” que se vê fervilhante da famosa Torre dos Clérigos; do Mercado do Anjo, umas quantas fotos do Mestre Alvão; da capela uma lenda; da primeira rainha, pó. Entrevistado em Janeiro de 2007 para o jornal de Notícias o professor Lino António afirma que “a cidade foi votada ao abandono pelos diferentes poderes ... definhou por falta de uma estratégia”. Agora nós perguntamos: - Quantos mais espaços semelhantes se erguerão na cidade para caírem, não sob o manto espesso de um fantástico cataclismo como o de Pompeia mas, devido à rápida erosão de um planeamento negligente às vontades pós-capitalistas?


TOO LATE!


Cadeiras de Cafés Antiguos do Porto CAFÉ GUARANY – CAFÉ IMPERIAL – CAFE A BRASILEIRA

54 A história dos Cafés do Porto é um espelho da vida da cidade, durante os séculos XIX e XX. Decidi focar a minha atenção no mobiliário que já só existe a partir de fotografias dos locais. Apresento um catálogo de 4 cadeiras dos cafés Guarany, Imperial e A Brasileira. Gosto de pensar que desenhei um objecto onde já se sentaram muitas gerações.


TOO LATE!


Too late para Jardim Bomba

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Fotografar as obras de Siza Viera faz parte dos planos de muitos estudantes e arquitectos, mas neste caso, não será tão fácil como isso.

Construída entre 1973 e 1976, a Casa Beires (Póvoa de Varzim) do arquitecto Siza Vieira, partiu de uma ideia aparentemente simples, subtrair uma das arestas a um volume, e daí, projectar toda a casa tendo em conta o rombo provocado por essa “explosão”. Resultado: no exterior, um jardim; no plano rebentado, uma extensa cortina de vidro. Logo, quem passa vê quem está e vice-versa. Descrita por uns como uma “ruína abstracta” e tratada por outros como Casa Bomba, a obra estabelece uma relação, que tem tanto de perverso, como imprevisível, entre o que é exterior e interior. Por outras palavras, entre o que é público e privado. Tema “fracturante” na década de 1970 e nos dias que correm, ainda que com outros contornos. De qualquer modo, desde que Siza Viera é figura de relevo, estudantes de arquitectura de máquina fotográfica em punho (muito ao estilo National Geographic), passaram a rodear a casa e disparar sem cessar sobre todos os ângulos e pormenores. Hoje uma tarefa muito complicada, só mesmo salpicos de ocre e alçado lateral, porque o jardim explodiu e o verde ofuscou quase por completo a casa. Não sabemos se de propósito ou não. De qualquer modo, o que era público, passou a privado.z


TOO LATE!


Tabela no Monumental

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Com os cafés históricos que desapareceram da baixa da cidade, como o Monumental, também foram fechando as salas de bilhar. Dois espaços públicos, que afinal, têm uma história em comum.

Extintos, convertidos ou recuperados. Poucos são os cafés históricos que resistiram até esta década. Um exemplo entre muitos: o Monumental, na Avenida dos Aliados. Desenhado por João Queirós, autor do Majestic. Inaugurou em 1930 e não era monumental só de nome, ocupava 3 andares, por onde estavam distribuídos restaurante, café, salões de jogos e cá fora tinha uma esplanada composta por confortáveis cadeirões de verga. O Monumental, lado a lado com o Palladium (convertido), Imperial (convertido) e Sport (extinto), marcaram a década de 1920 a 30, pela grandiosidade, sentido de risco e estilo. Outro ponto em comum entre eles, eram as salas de jogo. Só o Monumental tinha duas, uma para bilhares, 24 mesas!, e outro para jogos diversos. De resto, o Grupo Xadrez do Porto foi lá fundado em 1940 com ajuda dos donos, como consta na acta, “[...] junto dos sócios do Monumental Café, obteve-se a concessão de podermos reunir em sessão na cave e sala de jogos e que a contribuição paga à casa, fosse de 30 centavos por cada jogador, quando a jogar, é claro”. Ainda assim, os bilhares faziam a preferência da clientela, que como os próprios cafés, eram também espaço de lazer, tertúlia e convívio. Assumindo muitas vezes a condição de “instituições de utilidade pública”, quanto mais não seja pela quantidade de escritores, arquitectos, pintores ou políticos que por eles passaram. Tantos, que enunciar nomes ultrapassaria o limite das 500 palavras. Infelizmente, desde o séc. XIX, primeiros botequins, ao início deste século, contam-se pelos dedos de uma mão os cafés que resistiram na Baixa, o mesmo se pode dizer das salas de bilhar. E entre os poucos que há, quase todos arrumaram com o jogo.


TOO LATE!


Il fallait venir ce matin pour la photo

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Des fois je me dis que je fais un sale job. Tout le temps des voisins et des curieux à surveiller tous mes faits et gestes, avec des têtes ‘de déconne pas ou je te fais un procès’ ou des têtes d’enterrement plein de reproches.

Tu viens d’anesthésier notre mère, jamais je ne te le pardonnerai. Les yeux plein de tristesse, abattus, ils semblent me dire des choses comme ça. Parfois ils le disent vraiment. Depuis que j’ai décidé d’orienter la cabine de la machine dos à la rue pour ma pause de midi, je passe de meilleures pauses. Pain, chorizo, jambon de l’intérieur et vin vert. Je regarde le tas de décombres, le mitoyen tout nu depuis peu, les restes de structure à démolir après la pause. Mais plus eux, je n’ai pas envie de les voir. Même le patron, qui gueule tout le temps, je le préfère. Plus pragmatique au moins. Leurs reproches ne valent rien, souvent ‘la maman’ est déjà morte depuis bien longtemps. Les médecins aussi, on les engueule pour ça. Mais on en a quand même besoin. Et puis on les rappelle. Moi ça me plait, ce boulot, j’y vois quelque chose de positif, comme tout ce qui est nécessaire. Tout péter, faut avouer que c’est jubilatoire par moments. Des fois, c’est vrai que ce n’est pas simple, la façade est jolie et puis les souvenirs aussi, on mangeait là autre fois, des sentiments du genre qu’on ne peut empêcher. N’empêche, sans nous, cette ville se transformerait en cimetière, en ruine ou en musée. Les gens, des fois, je me dis qu’ils ont un problème avec le présent.


TOO LATE!


Le Conde Pedro Cem

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Há uma torre, nas traseiras dos jardins do Palácio de Cristal que esteve uma vez, conta a lenda, cheia de tesouros. Nessa torre vivia um homem muito rico chamado Pedro Cem.

Pedro Cem tinha cem barcos, cem naus, cem tapeçarias e cem tecidos finos, cem riquezas de cem países alem terra e alem mar, tinha cem bancos e mais do que cem escudos espalhados por eles, que emprestava e cobrava com juros. Quando ouviu falar das mercadorias valiosas que as naus estavam a trazer da Índia armou os seus barcos e largou-os para o Oriente. Ele pensava e sabia que aqueles carregamentos iam consolidar a sua fortuna, seria inegável a sua reputação e riqueza. Ora Pedro Cem, cuja ambição não tinha limites, também não podia ter mais sorte. Um dia, cobrando o empréstimo a um Senhor nobre, talvez um Marquês ou um Morgado, este não lhe pôde pagar em retorno, especialmente com os juros tão altos que Pedro Cem cobrava aos seus clientes. O ambicioso Pedro propôs imediatamente perdoar toda a dívida em troca da mão da única filha do nobre, que, sem outra hipótese, aceitou. Andavam as naus e os barcos armados no seu caminho até à Índia, atravessando mares e Oceanos para conseguir ainda mais fortuna para Pedro Cem, enquanto este organizava o casamento na sua torre. Quando chegou o dia do casamento, estão os convidados e os noivos reunidos na torre de Pedro Cem quando ele avista os mastros mais altos das suas naus. Era o dia mais feliz da sua vida: tornar-se-ia nobre e o homem mais rico, nada poderia correr mal. Disse então Pedro Cem, Mesmo que Deus queira, não posso agora ficar pobre!. Pois toda a gente sabe e ainda mais sabiam naquela altura que desafiar Deus desta maneira nunca foi boa ideia, mais não seria de esperar do que ter-se levantado uma grande, nuvens negras e chuva torrencial. Pedro Cem correu imediatamente para o cais e daí viu os seus barcos e naus armadas numa luta inútil contra as ondas gigantes. Pedro Cem estava desgraçado e a sua tripulação e tesouros da Índia no fundo do mar; mas este Deus não dá ponto sem nó, se impediu as naus de Pedro Cem de chegarem a terra então só estava a começar. Um raio certeiro, e depois um relâmpago estrondoso, caiu na torre de Pedro Cem e, com tantas tapeçarias que ele guardava lá com carinho, imediatamente a torre começou a arder por inteiro. Os convidados e a noiva que ainda estavam lá dentro conseguiram fugir, ou não seria este um Deus misericordioso, mas as riquezas de Pedro Cem eram cinzas na manhã seguinte. E o nosso homem rico era apenas um mendigo que andava em redor dos jardins, repetindo para os marqueses e morgados Uma esmola para Pedro Cem, que tudo teve e nada tem.


TOO LATE!


O Tripiero

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TOO LATE!


SMAS

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TOO LATE!


imperial cafe

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TOO LATE!


Noche

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TOO LATE!


Too late Pasos Manuel

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TOO LATE!


A antiga Rua de Santo António

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A actual Rua 31 de Janeiro evoluiu com a mudança da cidade do Porto através do tempo. Um nome diferente, uma realidade diferente, convivem com memórias do passado de uma mesma actividade, no mesmo espaço.

Quem passa na actual Rua 31 de Janeiro, hoje em dia, talvez não consiga identificar à primeira vista os traços ainda presentes da antiga identidade desta rua, outrora denominada Rua de Santo António. A rua, uma das artérias mais características e movimentadas da actual baixa do Porto, consolidou-se há mais de um século como um dos locais privilegiados na cidade em termos de comércio e vida social urbana. Durante o século XIX, a classe alta da sociedade foi o maior motor da evolução e identidade da cidade do Porto, cuja vida interna se aproximava, nessa época, à de muitas cidades europeias. Neste tempo, a então Rua de Santo António era lugar de teatros, cafés, e lojas elegantes. Aqui situavam-se os estabelecimentos de muitos comerciantes estrangeiros que traziam as novidades mais finas em termos de tecidos, vestidos e acessórios. As lojas de luvas eram especialmente famosas e procuradas. Num espaço tão em voga na época, em tudo propício aos encontros sociais, desenvolveu-se um ambiente muito ligado à realidade da mulher no século XIX. O teatro, as compras, os rituais sociais, compunham o leque de interesses femininos nas camadas mais altas da sociedade portuense da época. Os cafés desta rua (que então ainda se denominavam “botequins”) começaram a ser frequentados especialmente pelos que procuravam a vida social da época, deixando-se os assuntos políticos, filosóficos e literários para outros cafés da cidade. E foi assim que aqui surgiram os primeiros cafés na cidade que as mulheres frequentavam sozinhas, uma novidade marcante, já que, em regra, os cafés eram espaços frequentados por homens. Os cafés da rua de Santo António tornaram-se então espaço de delicadas conversas femininas, da troca de mexericos e novidades. Neste espaço, alguns produtos ganharam fama pelo seu requinte, como um gelado chamado “o sorvete de neve”, que se tornou famoso entre a clientela feminina, tornando-se o acompanhamento perfeito para as conversas de café. A Rua de Santo António tornou-se Rua 31 de Janeiro com a Implantação da República, e, hoje em dia, continua a ser um espaço maioritariamente comercial. Do seu passado elegante restam apenas as fachadas de alguns estabelecimentos, a emoldurar uma realidade muito diferente. Os teatros desapareceram, as lojas finas estrangeiras deram lugar a vários tipos de comércio, com destaque para as lojas chinesas e o comércio barato. Os cafés são cheios e atarefados, pontos de pausa rápida entre a azáfama da cidade. Não há tempo para apreciar o espaço do café, ou degustar calmamente o pedido entre conversa amena. Os poucos eléctricos partilham o espaço da rua com o trânsito, os passeios estão cheios pela multidão apressada. Em 2007, foi realizada nesta rua uma competição de esqui urbano, que cobriu a Rua 31 de Janeiro de neve artificial, um acontecimento, no mínimo insólito, a pontuar o destaque de uma das mais centrais artérias da cidade. Memórias presentes que se misturam com reminiscências de um passado distante, quando senhoras distintas aqui saborearam, delicada e calmamente, os seus gelados de neve.


TOO LATE!


Too late to see an air race

65 Too late dear friend to see them fly through the north sky It seems dear friend that in the end there is no time to see them blend the bridges the river flying shiver no time dear friend to see the trip like Corto fly over the city do Porto


TOO LATE!


Lavaderos pĂşblicos

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TOO LATE!


Hotel vintage

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TOO LATE!


Too late to flirt on Cabedelo beach rocks

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Era a antecâmara do amor, o ensaio geral para cada novo romance, o preliminar perfeito, um sofá natural assente nos quatro elementos da natureza: o céu estrelado, o mar espumante, a areia fria e o fogo da paixão. Era.

A história que vos vou contar podia sair-me das mãos numa rajada, mas eu não nasci para ir directo aos assuntos. Percebi isso quando perdi a virgindade. Foi estranho. Os meus amigos tinham-me pressionado tanto a invadir a minha namorada que, na hora h, parecia que o meu pénis ia às finanças. Claro que ejaculei precocemente. O que vale é que não culpei o acto em si, culpei-o em mim, isto é, compreendi que sem sol não se faz praia, que cada prazer pede o seu clima. Com essa namorada, porém, o destino estava escrito. Como Deus, quando fecha uma porta, abre uma janela, o mesmo destino quis que, antes de conhecer a minha terceira namorada (e não a segunda porque à segunda nem as mamas lhe apalpei, apesar de ter andado dois meses com ela), eu descobrisse um sítio mágico, hoje dir-se-ia um spot, numa zona rochosa da praia de Cabedelo, para lá do Hotel Casa Branca, quem vem do Porto. Era um calhau talhado pela bravura do mar em forma de sofá ou chaise longue, um presente romântico do grande arquitecto para a minha pequena pessoa, como a lembrar-me de que nem tudo estava perdido. Reconheci logo ali um potencial extraordinário. E, assim que pude, numa noite cravejada de estrelas, levei lá a rapariga que, entretanto, me entrara pelos olhos. A conversa, a brisa costeira, a aura de altar impossível, com um véu lunar a sair-nos dos pés, na incerteza da água, para um horizonte também ele indefinido, mistificaram o beijo que acabaríamos por dar, certos de que haveria de ser o primeiro de muitos, como foi, e certos de que haveríamos de ser os últimos um do outro, como não fomos, nem sequer naquele sofá. Se é verdade que os casos de amor deixam sempre marca, a rocha ergonómica nunca se viu beliscada - também, quem é que ia beliscar uma rocha… - na sua infalibilidade como acendalha da mais crepitante das ilusões. Pelo tempo fora, tive ali a boca de cena perfeita para o ritual iniciático da paixão, uma espécie de zona (pouco) franca entre o divã e o confessionário, onde me encontrava sempre com cada nova mais-que-tudo, como num casting mútuo, de olhos apontados ao filme mais estrelado, a passar desde o princípio das noites na tela infinita. Um dia, ao cabo de muitos anos, dei-me conta de que a marginal de Gaia estava a ser substancialmente alterada, para que o usufruto de toda a linha de praia ganhasse qualidade, quer na perspectiva de quem passa, de carro ou a pé, pois a proposta era melhorar as estradas e construir um percurso pedonal de madeira até Espinho, quer na de quem fica, uma vez que iria ser ampliada a oferta de bares e esplanadas. Eu, claro que afastei essas promessas como quem abre as cortinas do quarto à espera de que o dia não esteja chuvoso e fui, disparado, procurar o calhau, mas, depois de umas voltas para trás e para a frente, não vislumbrei sequer o meu ponto de referência, que era uma curva, uma curva que já era, pelos vistos. Fiz uma espécie de varrimento emocional, que é como quem diz um apelo à memória afectiva para vestir a pele de detective, e corri as áreas rochosas, saltando de pedra em pedra, sem, contudo, descortinar o paradeiro do sofá. Se, por um lado, se me afigurava impossível, criminoso até, alguém ter removido dali o ex-libris costeiro do Grande Porto, por outro eu era obrigado a reconhecer que mais ninguém, além de mim, lhe atribuía esse estatuto, donde a minha frustração tinha uma raiz essencialmente egoísta. Voltei lá depois disso, em ocasiões dispersas, só para confirmar o desaparecimento, e ainda hoje, devo confessar, há um cantinho de mim que não se dá por convencido. Mas é mera teimosia. Afinal, a mulher com quem vivo, o amor da minha vida, nunca se sentou naquele sofá. Foi a primeira e única, como se, fechando a porta dos enganos, Deus me tivesse aberto, enfim, a janela da verdade. Por isso, acho que está na hora de pôr uma pedra sobre o assunto.


TOO LATE!


Jardim de Sao Lazaro

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TOO LATE!


Too late to buy drugs in barrio...

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Piolho

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too late for local Porto

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TOO LATE!


too late for long job

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too late for fuel station

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TOO LATE!


Old shopping Stop abandoned

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demolished building living architect

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no budget anymore after 2001

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old discos matosinhos

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TOO LATE!


Jardim Pasos Manuel

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O Jardim Passos Manuel foi uma grande atracção tantos para os habitantes da cidade como também para quem estava de passagem. Trinta anos de actividade chegaram para marcar presença num lugar onde agora se encontra o Coliseu do Porto.

Construído em 18 de Março de 1908, o Jardim Passos Manuel assumiu-se como um importante espaço cultural na baixa do Porto, albergando amplos jardins de vegetação viçosa, espaços de convívio e comércio alimentar, salões de negócios, concertos com orquestra residente, um clube nocturno, cinema ao ar livre, sala de loto e um recreio para crianças. Passados 30 anos, em 1938, o Jardim foi submitido a obras e deu lugar ao Coliseu do Porto, ainda hoje em actividade. É de louvar um espaço tão moderno para a altura, lembrando até os shoppings do nosso tempo, onde vamos com a intenção de passear, comer, ir ao cinema, e comprar coisas. No entanto a paisagem verdejante e natural do Jardim Passos Manuel não pode ser comparada aos nossos actuais espaços de consumismo e lazer. Tendo em conta esta comparação, entre o Jardim e um shopping dos dias de hoje, parti para o desenho. Inspirada na tipografia eurostile, utilizada no neon do Coliseu, criei a expressão ‘old shopping’ como referência ao Jardim. A ornamentação em volta das letras remete à vegetação do espaço e aos instrumentos da orquestra residente. Contudo a ironia assume um papel vital nesta abordagem.


TOO LATE!


Circunvalaรงao

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TOO LATE!

dummy too late !  

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