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¿Cómo era Bello Durante el siglo XIX?

Institución Educativa: Marco Fídel Suárez Proyecto “Todos con el Bicentenario”


1810 Carta que representa la divisi贸n pol铆tica del Virreinato


Declaración de Independencia Provincia de Antioquia “El día 11 de agosto de 1.813 el dictador Juan del Corral, contando con la unánime representación nacional, decretó la independencia de Antioquia y el desconocimiento, por ende, de la autoridad del Rey Fernando VII y de toda otra autoridad que no emanase directamente del pueblo o de sus representantes y quedando separado de la corona de España. Dispuso igualmente, el 24 del mismo mes y año, todas las corporaciones, jueces, tribunales y demás ciudadanos, prestaran el juramento de absoluta independencia el cual debería hacerse con toda la solemnidad”…


Bello Aspectos Sociales y Culturales La población: Según un censo que se realizó en 1808 había en lo que hoy se conoce como Bello entre 1.000 y 2.000 personas, tenia 17 casas de tejas y tapias, una iglesia de lo mismo y 32 casas de paja. Posteriormente se realiza un censo en 1828 que establece 1.030 habitantes discriminados así: 447 hombres libres, 486 mujeres libres y 97 esclavos. En la provincia de Antioquia en el cantón de Medellín, en 1843 el distrito parroquial de Hato Viejo que pertenecía a Medellín, se registró una población total de 8014 habitantes, lo que significa que cerca de 40 años mantuvo poca variación poblacional aunque los esclavos se hubieran reducido 54. Hato Viejo se mantuvo como


distrito pobre y de baja calidad tanto que en 1857 hubo necesidad de repartirlo entre Medellín y San Pedro “a Medellín le correspondía la cabecera municipal”.


¿Cómo Bello obtuvo su nombre? En Hato Viejo el espacio estuvo organizado de acuerdo con el rol económico de sus gentes. Era como una referencia “calle arriba y calle abajo”, que tomaba como punto central la plaza y la Iglesia del Rosario. El 28 de diciembre de 1883 el “ciudadano presidente” del Estado de Antioquia le cambio el nombre al corregimiento de Hato Viejo por el de Bello, ante la solicitud de un grupo de pobladores que consideraban que la denominación “hato” los hacía despreciados y humillados. Por ser hato un sitio para animales. En cambio el nombre de Bello es “más culto, más propio y más digno de patriarca de las letras americanas” (Don Andrés Bello). En el caserío de hato, sus pobladores comienzan debatir el cambio de su nombre. Argumentaban ellos que “el abandono y la pobreza de esta fracción (corregimiento de Medellín) se debía al mal nombre que llevaba. La inconformidad con este nombre duro hasta 1883, algunas propusieron el nombre de Suarez, pues consideraban que era su hijo más ilustre; otros aceptaron la propuesta del sacerdote Baltasar


Vélez Barrientos, nativo de esta población (orientador y amigo de Suárez) y a la sazón coadjutor de la parroquia, este propuso que se llamase Bello, en honor de Don Andrés, en quien Suárez había fundamentado su prestigio, fue así como el cura Baltasar, con el respaldo del cura José Marianilo y del inspector José Domingo Sossar, redactó el memorial dirigido al entonces presidente del Estado Soberano de Antioquia

La mujer A finales del siglo XIX y principios del siglo XX la imagen de la mujer “reina del hogar” sometida a la autoridad del esposo, o madre


sumisa, resignada y dedicada a la crianza de los hijos, tenía sus fisuras, este ideal parece haber tenido alguna aceptación entre las mujeres de la clase media, pero es dudoso que tuviera la misma fuerza dentro de la elite y de los sectores populares. Las mujeres de la elite habían ocupado tradicionalmente espacios sociales distintos del exclusivamente hogareño. El haber asumido su papel de misionera les permitía para dedicarse a actividades de beneficencia, salir del espacio domestico y librarse parcialmente de la carga de su propio hogar. Las mujeres de los sectores populares por razones económicas, rara vez podían limitar su existencia al mundo hogareño.


La música y su influencia religiosa La cultura hispanoárabe entre los siglos XVI a XIX impone valores, usos y costumbres. Obras sacras de origen académico como los cantos gregorianos, el canto toledano y la música polifónica, que dieron realce a los oficios religiosos y se utilizaron para atraer nativos y esclavos a la nueva religión, mostraron el ímpetu de la nueva cultura, lo mismo que en las músicas tradicionales, populares, religiosas y profanas.


Entre los géneros de mayor significación destacamos el villancico, la salve, el romance, canciones de cuna y danzas populares que van a influir enormemente en el desarrollo de la música criolla. Los instrumentos de cuerda tañida tal como guitarras de cuatro cuerdas, laúdes y vihuelas son los que se arraigan con más fuerza, y posteriormente se transformaran en tiples, bandolas y guitarras, alma de los conjuntos montañeros. Es durante el siglo XIX que se conforman las primeras bandas de música en Medellín y Rionegro, y la creación de la primera academia musical.


La religión Durante el siglo XIX la presencia de los Jesuitas y otras comunidades religiosas que llegaron a Medellín fortalecieron a la iglesia. Este hecho estuvo muy asociado al predominio político de los conservadores en Antioquia. No se puede descartar que el peso que cobro la iglesia en la ciudad hubiera influido la fuerte raigambre campesina de la cultura paisa. Los Jesuitas sobresalieron como la comunidad religiosa masculina más dinámica en la labor de “civilizar”, “moralizar” y “cristianizar” la ciudad. En su colegio San Ignacio se educo la mayoría de la elite masculina que figuro en la vida económica y política de Antioquia. Además de su proyecto educativo, esta institución creó una serie de asociaciones, congregaciones y prácticas religiosas que moldearon la vida cotidiana del los habitantes.


En lo Económico

Bello y la producción cafetera Un acontecimiento que marco la historia de Antioquia durante el siglo XIX fue el inicio de la producción de café. Cuando algunos comerciantes y hacendados de Medellín y Fredonia difundieron este cultivo entre los campesinos del sur y suroeste. Pero anterior a esto, en el año 1808 en Bello o Hato Viejo como era llamado en esa época se hicieron los primeros ensayos sobre la siembra del café. A diferencia del resto del país donde el Café era producido en haciendas, los antioqueños utilizaron la aparcería como forma de producción, lo que permitió su


rápida expansión. La producción cafetera hizo posible la construcción del ferrocarril de Antioquia que después de muchas dificultades pudo terminar su trayecto férreo Medellín-Puerto Berrío. Este medio de transporte permitió el abaratamiento del costo del transporte.


Bibliografía El municipio y sus historias-colección Periódicos 1913 a 2001-biblioteca Marco Fidel Suarez. el municipio y su historia, wikipedia biblioteca virtual Luis Ángel Arango “Antioquia toda” viztaz taller de la imagen www.viztaz.com


Revista Municipio de Bello