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LITURGIA DOMINICAL

www.lasantisimacruzdebarranco.org.pe

XXXII Tiempo Ordinario

Domingo 11 de Noviembre de 2012

Las lecturas de este Domingo nos traen el caso de dos mujeres viudas a quienes la Sagrada Escritura presenta como modelos de generosidad: la viuda de Sarepta en tiempos del Profeta Elías y la viuda pobre a quien Jesús observó dando limosna en el Templo de Jerusalén. La sequía y la hambruna del momento habían puesto a la viuda de Sarepta en una pobreza extrema que sólo le quedaba para vivir “un puñado de harina y un poco de aceite”. Dios, por boca del profeta Elías, le pide compartir con él lo poquísimo que le queda para comer. La segunda viuda dio de lo último que le quedaba. Muchos ricos daban en abundancia, pero ella echó dos moneditas de muy poco valor y dio más que todos porque echó todo lo que tenía para vivir. ¡Qué fe y qué confianza en Dios tuvieron estas mujeres! El Señor no mide la generosidad por la cantidad, sino por cuánto significa lo que se da; mira el corazón, mira el esfuerzo y la generosidad, porque darse a sí mismo es mucho más que sólo dar. Bendiciones Pbro. Julio César Martínez Torres

Antífona de Entrada Llegue hasta ti mi súplica; inclina tu oído a mi clamor, Señor. GLORIA Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios, Padre todopoderoso. Señor, Hijo único, Jesucristo. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén. ORACIÓN COLECTA Dios omnipotente y misericordioso, aparta de nosotros todos los males, para que, bien dispuesto nuestro cuerpo y nuestro espíritu, podamos libremente cumplir tu voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo.

LECTURA DIARIA 12 Lunes SAN JOSAFAT, Obispo y mártir Tito 1,1-9; Sal 23; Lc 17,1-6 13 Martes Tito 2,1-8.11-14; Sal 36; Lc 17,7-10 14 Miércoles Tito 3,1-7; Sal 22; Lc 17,11-19 15 Jueves Fil 7-20; Sal 145; Lc 17,20-25 16 Viernes 2 Juan 4-9; Sal 118; Lc 17,26-37 17 Sábado SANTA ISABEL DE HUNGRÍA 3 Juan 5-8; Sal 11; Lc 18,1-8 18 Domingo XXXIII T. Ord. Dan 12,1-3; Sal 15; Heb 10,11-14.18; Mt 13,24-32


PRIMERA LECTURA Reyes 17, 10-16 En aquellos días, el profeta Elias se puso en camino hacia Sarepta, y, al llegar a la puerta de la ciudad, encontró allí una viuda que recogía leña. La llamó y le dijo: —«Por favor, tráeme un poco de agua en un jarro para que beba». Mientras iba a buscarla, le gritó: —«Por favor, tráeme también en la mano un trozo de pan». Respondió ella: —«Te juro por el Señor, tu Dios, que no tengo pan cocido; me queda sólo un puñado de harina en el cántaro y un poco de aceite en una vasija, y ahora estaba recogiendo un poco de leña, para ir a prepararlo para mi hijo y para mí; comeremos y luego moriremos». Respondió Elias: —«No temas. Prepáralo como has dicho, pero primero hazme a mí un pan pequeño y tráemelo; para ti y para tu hijo lo harás después. Porque así dice el Señor, Dios de Israel: “El cántaro de harina no se vaciará, la vasija de aceite no se agotará, hasta el día en que el Señor envíe la lluvia sobre la tierra”». Ella se fue, hizo lo que le había dicho Elias, y comieron él, ella y su hijo. Ni el cántaro de harina se vació, ni la vasija de aceite se agotó, como lo había dicho el Señor por medio de Elias. Palabra de Dios. Salmo responsorial

Sal 145

R. Alaba, alma mía, al Señor. Que mantiene su fidelidad perpetuamente, que hace justicia a los oprimidos, que da pan a los hambrientos. El Señor liberta a los cautivos. R.

El Señor abre los ojos al ciego, el Señor endereza a los que ya se doblan, el Señor ama a los justos, el Señor guarda a los peregrinos. R. Sustenta al huérfano y a la viuda y trastorna el camino de los malvados. El Señor reina eternamente, tu Dios, Sión, de edad en edad. R. SEGUNDA LECTURA

Heb 9,24-28

Cristo ha entrado no en un santuario construido por hombres —imagen del

auténtico—, sino en el mismo cielo, para ponerse ante Dios, intercediendo por nosotros. Tampoco se ofrece a sí mismo muchas veces —como el sumo sacerdote, que entraba en el santuario todos los años y ofrecía sangre ajena; si hubiese sido así, tendría que haber padecido muchas veces, desde el principio del mundo—. De hecho, él se ha manifestado una sola vez, al final de la historia, para destruir el pecado con el sacrificio de sí mismo. Por cuanto el destino de los hombres es morir una sola vez. Y después de la muerte, el juicio. De la misma manera, Cristo se ha ofrecido una sola vez para quitar los pecados de todos. Después aparecerá por segunda vez, ya no en relación con el pecado, sino para salvar a los que lo esperan. Palabra de Dios. EVANGELIO

Mc 12, 38-44

En aquel tiempo, enseñaba Jesús a la gente y les decía: —«¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza; buscan los asien¬tos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los ban¬quetes; y devoran los bienes de la viuda, con pretexto de largos rezos. Éstos recibirán una sentencia más rigurosa». Estando Jesús sentado enfrente del arca de las ofrendas, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echa¬ban en cantidad; se acercó una viuda pobre y puso dos monedas de poco valor. Llamando a sus discípulos, les dijo: —«Les aseguro que esa pobre viuda ha puesto en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ella, en su pobreza, ha dado todo lo que tenía para vivir». Palabra del Señor. CREDO NICENO-CONSTANTINOPOLITANO

Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz,


Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén. PLEGARIA UNIVERSAL Oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre, a fin de que todos los hombres experimenten su bondad y misericordia: — Por nuestro Santo Padre el Papa Benedicto XVI, por nuestro Arzobispo, el Cardenal Juan Luis Cipriani, por todo el clero y el pueblo a ellos encomendado. Roguemos al Señor. — Por todos los gobernantes y sus ministros, encargados de velar por el bien común. Roguemos al Señor. — Por los pueblos de la tierra; para que superen todo lo que les desune y promuevan todo cuanto les acerca. Roguemos al Señor. — Por todos nosotros; para que sepamos perdonar como Dios mismo nos perdona. Roguemos al Señor. Que te sean gratos, Señor, los deseos de tu Iglesia suplicante, para que tu misericordia nos conceda lo que no podemos esperar por nuestros méritos. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS Mira con bondad, Señor, los sacrificios que te presentamos, para que, al celebrar la pasión de tu Hijo en este sacramento, gocemos de sus frutos en nuestro corazón. Por Jesucristo nuestro Señor. ANTÍFONA DE COMUNIÓN El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace recostar, me conduce hacia fuentes tranquilas. ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN Alimentados con esta eucaristía, te hacemos presente, Señor, nuestra acción de gracias, implorando de tu misericordia que el Espíritu Santo mantenga siempre vivo el amor a la verdad en quienes han recibido la fuerza de lo alto. Por Jesucristo, nuestro Señor. AVISOS PARROQUIALES CONSULTORIO JURÍDICO El abogado Dr. José Luis Pinto ofrece servicios de consultoría gratuita en la Parroquia los días Jueves de 4pm a 6pm, previa inscripción en el Despacho Parroquial los Lunes, Martes y Miércoles en horario de oficina. CHARLAS DE FORMACIÓN CATÓLICA El Jueves 22 y Viernes 23 de Noviembre a las 7:40pm continuaremos con las charlas de formación por el año de la Fe en el salón parroquial. En esta oportunidad el tema será acerca del Concilio Vaticano II, pues se conmemoran 50 años desde su inicio. No falten, los esperamos. 500 AÑOS DE LA CAPILLA SIXTINA El 31 de Ocubre de 1512, víspera de la fiesta de todos los Santos, el Papa Julio II inauguró la bóveda de la capilla Sixtina que se encuentra en el Vaticano y que fue pintada por Miguel Ángel. Hace 500 años de ese acontecimiento. Si desea hacer un recorrido virtual por la capilla sixtina en 3D puede ir a la siguiente dirección de Internet: http://www.vatican.va/various/

cappelle/sistina_vr/index.html

O ir al enlace que se encuentra en la página web de nuestra parroquia. www.lasantisimacruzdebarranco.org.pe


EL CONCILIO VATICANO II El Año de la Fe conmemora los 50 años del inicio del Concilio Vaticano II y los 20 años de la publicación del Catecismo de la Iglesia Católica. El Concilio Ecuménico Vaticano II ha sido el acontecimiento fundamental de la historia cristiana del siglo XX. El Papa Juan XXIII pedía abrir las ventanas de la Iglesia para que entrara el viento renovador del Espíritu. ¿Qué es un Concilio Ecuménico? Un concilio ecuménico es una reunión o asamblea general de todos los obispos del mundo. La palabra ecuménico significa “general” o “universal”. Es convocado por el Papa, quien lo preside y clausura. Asimismo, el Santo Padre determina su duración y el lugar de esta reunión a la que todos los obispos del mundo deben asistir. Algunos acontecimientos se desarrollaron en la etapa previa al Concilio Vaticano II, que estuvo marcado por dos guerras mundiales y el logro de un “estatus” definitivo por la Santa Sede en su relación con el gobierno del Estado Italiano. El Concilio Vaticano II fue convocado en la Ciudad del Vaticano por el papa Juan XXIII. La sorpresa de todo el mundo fue enorme, cuando el 25 de enero de 1959, el papa Juan XXIII, elegido papa tres meses antes, a los 77 años de edad, anunciaba la convocación de un nuevo Concilio. Este Papa sencillo, de origen campesino, había sido elegido como papa de transición, después del importante y largo pontificado de Pío XII, que a toda la cristiandad le había parecido como algo heroico y místico en medio de los difíciles años de la 2da. Guerra Mundial. En su oración para preparar el Concilio, el Papa Bueno hablaba con acierto de “un Nuevo Pentecostés”. No debía ser un concilio para combatir algún error doctrinal o alguna ideología anticristiana. Debería ser un concilio de diálogo, de apertura, de reconciliación y de unidad. Este Concilio se llevó a cabo de 1962 a 1965 durante cuatro sesiones. Dado que el Papa Juan XXIII murió durante el Concilio, fue su sucesor, Pablo VI, quien clausuró esta histórica reunión. El Concilio Vaticano II emitió un total de 16 documentos: 4 constituciones, 3 declaraciones y 9 decretos. Tradicionalmente estos documentos, al igual que muchos otros textos oficiales, tienen su nombre en latín que se deriva de las primeras palabras del documento. CATEQUESIS SEMANAL

CONTINUACIÓN DEL CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA

28. ¿Cuáles son las características de la fe? 153-165, 179-180, 183-184 La fe, don gratuito de Dios, accesible a cuantos la piden humildemente, es la virtud sobrenatural necesaria para salvarse. El acto de fe es un acto humano, es decir un acto de la inteligencia del hombre, el cual, bajo el impulso de la voluntad movida por Dios, asiente libremente a la verdad divina. Además, la fe es cierta porque se fundamenta sobre la Palabra de Dios; «actúa por medio de la caridad» (Ga 5,6); y está en continuo crecimiento, gracias, particularmente, a la escucha de la Palabra de Dios y a la oración. Ella nos hace pregustar desde ahora el gozo del cielo.


boletin 11 de noviembre