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Historias de Mujeres y sexo Cuentos

Stella Maris Leone Geraci


Historias de mujeres y sexo Cuentos

*Las fotos publicadas en el libro pertenecen a Stella Maris Leone Geraci, son de su autorĂ­a.

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Las Historias, siempre dieron vuelta en mi cabeza, muchas de ellas las escuchaba de niña, después de adolescente, luego llegó el momento de vivir y ser parte de las historias de amor y desengaño que nos toca a todos como seres humanos.

La fantasía siempre dio vueltas en mi cabeza, de chica no tenía amigos imaginarios con quien jugar, creaba historias que solo quedaban en mi mente, el arte siempre estuvo presente, cuando era adolescente comencé a escribir poesías de amor, que mayormente estaban referidas al amorcito de turno de ese momento, si se preguntan que pasó con esas poesías escritas en una pequeña libreta, las queme; pasó mucho tiempo hasta que volví a escribir, si bien lo hice para mi trabajo como artista, escribiendo sobre arte, hace un tiempo empecé a escribir pequeños relatos, con todas esas historias que estaban dando vueltas en mi cabeza y no habían visto la luz.

Muchas de ellas son reales, otras son inventadas, la idea era que estas palabras tomaran vida propia y salieran a la luz, para que dejaran de ser solo un juego mental y se conviertan en palabras para ser leídas por otros, así compartir mis juegos otros, creo que de eso se trata el arte, la escritura, la música el poder jugar para crear y compartir con otros, espero que todos disfruten de este libro como Yo de escribirlo y dejarlo salir de mi cabeza.

Stella Maris Leone Geraci Artista Plástica - Fotógrafa

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Viajo Sola

Siempre me gustó irme de vacaciones sola, no soy de las que le gustan esas vacaciones donde se juntan en grupos y una tiene que estar lidiando por el uso del baño, que si dejan todo sucio, o la ropa tirada por cualquier lugar, esta bien para viajes de egresados pero cuando empecé a trabajar, y tenía dinero para pagar mis viajes comencé a realizarlos sola.

En uno de esos viajes a la costa, solía parar en un hospedaje al que solía ir, era limpio, estaba a una cuadra de la playa y el ambiente era familiar, así que era seguro ir, lo bueno de viajar sola es que lo que pasa en las vacaciones, se queda en las vacaciones, ese siempre fue mi lema, amor de verano le decían algunos, para mi solo debía durar esos días y no más, una aventura amorosa o como le llaman ahora un toco y me voy.

En uno de esos viajes conocí a El Caballero, que se hospedaba en el mismo lugar, unos 50 años, y estaba muy bien, sisisisi, ya se lo que están pensando, si estaba con su familia, pero El Caballero, era de esos hombres que no solo hacían gala de su porte bien varonil , también era de avanzar, así que a veces casualmente solía aparecer cuando Yo estaba sola en la playa, o en el comedor del hospedaje, hacía algunas insinuaciones, y al principio me dije a mi me quedan unos cuantos días de vacaciones, así que mejor no, pero una no es de fierro, El Caballero solía a veces andar solo ya que su familia andaba por otros lados, así que aprovechaba cualquier oportunidad para acercarse.

En uno de esos encuentros casuales me dice que el volvía a Buenos Aires el día siguiente y bue como dije anteriormente, una no es de fierro y lo que pasa en las vacaciones se queda en las vacaciones, al otro día El Caballero ya no estaba y Yo seguí con mis días de vacaciones frente al mar.

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La amiga

Cuando era chica La Amiga de mi Abuela, visitaba nuestra casa y como toda niña de 10 años solía quedarme callada cuando los adultos hablaban, mi Mamá, mi Abuela y La Amiga.

En esas charlas mi Abuela solía decirle que lo dejara al marido, para que seguir a su lado, La Amiga contaba que su madre le había dicho lo mismo cuando se caso, porque no lo dejas y empezás una nueva vida, luego comenzaban a hablar de otro tema.

En mi mente de 10 años, me preguntaba porque debería dejar al marido, los años pasaron y esa conversación se repetía, cuando era adolescente solía decir que me casaría con un hombre con dinero (jajajjajaajjaj)....La Amiga solía enojarse cuando decía eso y me hablaba del amor y el un hombre bueno y todo eso.

Un día le pregunté a mi Mamá, cual era el motivo de esa charla que se repetía con los años, así que me contó la historia “Cuando Ella se casó, la novia debía llegar pura y casta al casamiento, al llegar la noche de bodas nada pasó, si como lo leen (no tuvieron relaciones sexuales), como se decía en esa época el matrimonio no se consumó, ni nunca en los años que llevaban de casados, dormían juntos en la misma cama, para guardar las apariencias, solo eso”.

Hice la misma pregunta porque no lo dejo, a lo que mi Mamá me contestó, que Ella le tenía miedo “al que dirán”, tan poderoso es esos tiempos, cuando conocí toda la historia, eran los años 80 y llevaban muchos años casados, el que dirán pudo más para La Amiga, que vivió todos esos años junto a un maridos solo en papeles y no vivió su propia vida.

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Una chica de su casa

La Chica de su Casa, conoció a un chico, comenzaron a salir, se enamoraron, fueron novios y como toda Chica de su Casa, planificaron la boda, todo era perfecto, maravilloso, hicieron la lista de invitados, reservaron la Iglesia, una Chica de su Casa, cuando se casa lo hace por iglesia, además Él era miembro de la Iglesia (no, no era cura, pero si estaba en el grupo con los jóvenes), el momento tan deseado llegó.

La Chica de su Casa, se vistió de blanco, pura y casta llegó al altar, la boda fue de ensueño, ahora era una Señora de su Casa, vivían en la casa de la madre de La Chica de su Casa, todo era un paraíso, el amor los llenaba, los colmaba y eran El uno para el otro.

Un día golpean a la puerta de la casa, donde vivía La Chica de su Casa, al abrir la puerta, se encontraba Una Mujer, que se presenta como la primer esposa de su marido, del marido de La Chica de su Casa y de Una Mujer, parece ser que Él ya estaba casado, pero esto no hubiera sido quizás tan complicado si Él estaba separado, en realidad Él tenía una doble vida, una doble familia, dos mujeres, dos casas, en la primera hasta tenía un hijo.

El escándalo se desató, no sólo los platos volaron, como podía ser que un hombre con una actitud ejemplar, un miembro activo de la iglesia, tuviera una doble vida, parece que las excusas eran muchas y muy variadas, para justificar su ausencia en cada hogar, al final Él se quedo sin sus dos hogares.

Como todo Chica de su Casa, el casamiento por iglesia se anuló, no se olviden que es muy importante para una Chica de su Casa, poder tener una boda de blanco, con el nuevo Príncipe Azul que llegue a nuestras vidas.

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El Velorio

Los barrios tienen lindas historias, al menos cuando era chica, los vecinos se conocían todos y desde muchos años, las personas crecían y morían en esas casas, voy a contarles la historia de un velorio.

La Señora se ocupaba de cuidar su casa, atendía de su marido y de sus hijas, El Marido era directivo de una importante empresa, Ustedes saben como son Las Veredas del barrio entre escoba y escoba decían que El Marido tenía Otra mujer, que presentaba en la oficina como su esposa, la llevaba a eventos importantes de la empresa y hasta viajes a Europa, Las Veredas que todo lo sabían decían que Ella era la secretaria, pero como todos los comentarios de Las Veredas una debía dejarlos o tomarlos.

Lo que Las Veredas decían entre escoba y escoba un día fue la voz oficial del barrio, El Marido sufrió un infarto y falleció en casa, en esos tiempos la costumbre era velar a los muertos en sus propias casas, como todos lo velorios el desfile de personas es común, desde luego Las Veredas se hicieron presentes, compañeros de trabajo, otros directivos.

Por lo bajo Las Veredas decían sobre la cara de sorpresa de muchos de los compañeros de trabajo al ver que La Señora no era la misma que todos conocían y lo más importante es que tenía hijas y no un hijo, pero como confiar en lo que dicen Las Veredas si una no estaba ahí presente, al llegar la noche, La Otra se hizo presente en el velatorio, para despedirse del Marido, dicen que el escándalo fue tan grande, que los directivos de la empresa se llevaron a La Otra y La Señora se quedo en su casa con El Marido muerto.

Las Veredas hablaron entre escoba y escoba durante mucho tiempo sobre El Velorio, El Marido, La Señora y La Otra.

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El primer beso

Cuando tenía 14 años conocí a un chico, creo que era mayor que Yo Él tendría unos 17 años, era rubio de ojos claros, descendiente de alemanes, de una de las tantas colonias que se asentaron en la Argentina, iba seguido al lugar donde el trabajaba, tanto ir, una mirada por acá, una sonrisa por allá, un día me invito a salir, era el primer chico con el que salía, (si en esos tiempos algunas empezábamos tarde con los chicos) así que acepté, no sabía mucho de chicos y salidas, mis amigas estaban igual y con mi Mamá me daba vergüenza, además imagino que mucho no me podía decir, o eso es lo que Yo creía en esa época, pero Ella me alentó para que fuera, a escondidas de mi Papá que era un muy buen guardabosque para la esos tiempos.

Llegó el domingo, el día de la cita, a las 15 horas en Liniers, era un lugar que nos quedaba cómodo a los dos, todo empezó bien, para mi, hasta que llegó el momento del primer Beso, con el que toda Chica adolescente sueña, pero El Beso no fue eso que veía en las películas en blanco y negro como en “Algo para recordar” con Cary Grant y Deborah Kerr, Él comenzó a mover su lengua dentro de mi boca, la verdad no entendía que estaba haciendo, con los siguientes Besos la cosa comenzó a ponerse más, como les explicó, ya no solo era la lengua dentro de mi boca, el comenzó a lamer mi cara, si como lo leen, una cosa era un beso de lengua pero que lamiera mi cara, eso era mucho para una adolescente en su primer cita.

Se hizo la hora de volver a casa, tomar el colectivo y sentarme, fue algo que me dio tranquilidad, mi cabeza seguía pensando como alguien daba besaba de esa manera, antes de despedirnos habíamos quedado en vernos el próximo domingo, a la misma hora, en el mismo lugar, al llegar a casa mi Mamá me pregunto si todo estaba bien, le dije que si, pero la verdad mi primer cita no había sido como lo imaginaba.

Llegó el domingo, subí al colectivo, al llegar al lugar del encuentro seguí de largo, en vez de bajarme me acurruque en el asiento, para que no me viera, seguí por dos paradas más y si Él estaba ahí esperándome, se convirtió en el primer hombre que deje plantado; volví a casa, mi Mamá me miró y no dijo nada, creo que en el silencio entendió y Yo no volví más por donde el trabajaba.

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Con los aĂąos hablando con otras mujeres sobre la primera cita, para algunas fue un fiasco y para otras el cielo.

Por suerte los besos que siguieron fueron mejores, algunos inolvidables, lo mĂĄs importante no me volvieron a lamer la cara.

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Tengo novio, perdí a mi amiga

A los 20 años uno siempre sale en grupo de chicas y chicos, Mi Amiga tenía novio, así que su novio traía a sus amigos y salíamos, el grupo se hacía cada vez grande, empezaron a venir otras amigas nuestras, éramos una gran pandilla feliz , onda los Campanelli que salíamos los sábados por la noche, a jugar al pool, a ver una película, a comer pizza, solo a pasarla bien.

Uno de esos sábados El primo de Mi amiga se unió al grupo, era unos años mayor que Yo, me pareció simpático al principio, era divertido estar con Él y después me empezó a gustar, la cuestión es que broma va, chiste viene, era el momento de empezar a realizar averiguaciones más a fondo, es el primo de una Amiga, así que antes de dar ese paso fundamental, debía saber en que aguas me estaba metiendo.

Mi Amiga comenzó a llamarme Prima y eso que todavía, no habíamos pasado de ese juego de seducción en el que estábamos metidos los dos, un sábado decidí que era el momento de encararlo, nos habíamos quedado solos y todo se dio como esperaba.

Comenzamos a salir, a veces en grupo, otras solas, pero con el tiempo note, que Mi Amiga quien me llamaba prima antes de salir con su Primo, ahora se alejaba de mi, cuando le pregunte que pasaba me dijo que no estaba de acuerdo en que Yo fuera parte de su familia, que una cosa era, que fuera La Amiga, que jugaba a querer intentar algo con su primo a que me convirtiera en su Prima.

Lo que me dijo me afectó tanto, que seguí saliendo con Él, aunque Ella y Yo ya no nos veíamos como antes....Tengo novio, perdí a mi amiga.

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El príncipe se volvió sapo

Noche de chicas, así que salimos con una amiga a tomar algo y como toda charla de Chicas, el tema obligado son los hombres con los que estamos saliendo, Yo seguía en mi relación amante, amigo con derecho a roce que tenía con mi ex novio y Ella había conocido a un nuevo Príncipe.

Así que la pregunta obligada para la ocasión es ¿como está todo? Ella me miro y me dijo: Que todo estaba bien, pero su rostro decía otra cosa, ahora la miré y le pregunté seriamente si todo estaba bien, ahí me contó.

Habían salido un par de veces, al principio pensó que eran los nervios de la primera cita, luego me dije el Hotel, pero después fuimos a mi casa (esa costumbre que tenemos las mujeres de justificar a nuestro Príncipe Azul, hasta que un día se convierte en sapo), la miré preguntando que no se le.....

Me mira y me dice ese no es el problema, siempre esta firme, dispuesto, su problema por decirlo de alguna manera es que el nunca acaba, la mire en silencio y por mi mente cruzaron varias imágenes visuales que no puedo describir, solo la volví a mirar, Mi Amiga con cara resignación me repite, todo bien, siempre estaba firme, me cuenta que le hizo unas preguntas a las que Él contesto que siempre le pasaba, después Él iba al baño y tenía un momento íntimo, así que Mi Amiga después de intentar varios métodos, ya que le gustaba su Príncipe, y no obtener resultados y como Ella quedaba fuera de la relación, decidió que era mejor que el se convirtiera en sapo.

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Ella, El y la Otra

Ella se llenaba la boca al hablar de su difunto marido, El había venido de Italia antes que Ella (era común en esos tiempos que el hombre viajara antes para buscar trabajo, un lugar donde vivir, a veces venían ya casados y otras venían soltero, de una manera o de otra, volvían a Italia a buscar a su mujer y familia si la tenían).

Ella siempre lo recordaba como un gran hombre, que se estableció, después volvió a Italia por Ella, se casaron, vinieron a la Argentina para formar una familia, pero todos saben como es esto Las Veredas entre escoba y escoba no decían lo mismo de Él, siempre tenían algo que decir.

Un día Ella estaba hablando de las bondades de Él y llega La Otra, que lo conocía a Él cuando todavía era soltero, (Ella y la Otra siempre se miraron de reojo) La Otra le dijo a boca de jarro, que habían sido novios, que le había prometido casamiento, pero que la dejo para ir a casarse con Ella a Italia, por supuesto Ella lo desmiente y la conversación se puso por demás acalorada y eso que era invierno, después de decirse algunas palabras que unos oídos castos, se escandalizaría, cada una se fue para su casa.

Las Veredas que estaban cerca no sólo confirmaron la historia de La Otra, también contaron que Él no dejo muchacha de barrio a la que le prometió su amor y bue como dicen la carne es débil y ojos que no ven, corazón que no siente.

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Hasta en las mejores familias

Ustedes ya saben como son los barrios, con sus historia tan particulares, hace unos años de esto, dos hermanos (un hombre y una mujer) cada uno se había casado, formado su familia, tenían sus hijos, como todas las casas grandes que se construían antes, había espacio suficiente para que todos vivieran en la casa de los Padres, un día estos hermanos, deciden poner un negocio junto a sus respectivas parejas, un negocio familiar, algo que les perteneciera y luego quedará en la familia.

Las veredas que todo lo saben, murmuraban entre escoba y escoba, sobre el nuevo emprendimiento, los Hermanos y los Cuñados instalaron el negocio; cuando uno pensaría que el local lo entenderían las parejas correspondientes, es decir la Hermana con su Marido y el Hermano con su Esposa, no fue así, los dos hermanos atendían en un turno y los cuñados en otro turno y Las Veredas miraban con caras de “te lo dije”.

La cuestión es que tanto tiempo juntos, los Cuñados comenzaron a llevarse cada vez mejor, Las Veredas que nada se pierden ya estaban murmurando por lo bajo de como se comportaban los Cuñados en el negocio, y bueno Ustedes saben como es esto, si uno vive en el barrio, instala el negocio en el barrio, para que los vecinos vengan a adquirir sus productos.

En el fondo de comercio los Cuñados eran algo más que Cuñados y a eso agregarle que vivían en la misma casa, un día cuando los Hermanos vuelven del negocio, se encuentran con que sus parejas ya no estaban, el fondo del comercio ya no era suficiente, para los Cuñados que dejaron sus familias, los Hermanos se quedaron con el negocio, en la casa de sus padres y con los hijos de sus matrimonios.

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Recuerdos de Villa Cariño

Allá lejos y hace tiempo quedaron mis días de Villa Cariño, el auto con los vidrios empañados y el movimiento acompasado era el denominador común en Villa Cariño, si me preguntan que tenía de especial, hoy creo que nada....ajajajja... en ese momento la adrenalina, solía ir a los Bosques de Palermo, donde éramos muchos que nos entregábamos a los brazos del amor.

En el barrio había algunos sitios a los que llamábamos Villa Cariño, en lo personal no solía ir por razones que Ustedes imaginan no sea cosa que nos encontráramos con algún conocido; los Villa Cariño del barrio ya no existen, la plazas tienen rejas, las calles están iluminadas y algunas no dan para pasar un momento de lujuria, a algunos amigos en tradicional Villa Cariño de los Bosques de Palermo un día la inseguridad les golpeó la ventanilla.

Hoy Villa Cariño se mudó a las habitaciones de los jóvenes, con la mirada de aprobación de los Padres y la música alta, los vidrios empañados, el movimiento acompasado del auto, la adrenalina por el lugar, solo es un recuerdo de aquellos que supimos habitarla.

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Sos un miserable

Noche de Chicas en casa, pizza, postre de chocolate, vino, espumantes y la charla nuestra de cada reunión de Chicas, entre esto y aquello, llegó el momento de la pregunta inquisidora a una de nuestra amiga ¿como te fue en la cita que tenías, con el Caballero? y si una siempre está conociendo caballeros, hasta encontrar el indicado, el alma gemela, el compañero de ruta, el amigo con derecho a roce, tantos nombre como definiciones le podríamos dar, según el deseo de cada Mujer en el momento en que se le haga la pregunta, todas tienen una definición distinta y un sueño distinto con respecto al Caballero en cuestión.

Volviendo al tema que me trajo a escribir, ante la pregunta que todas le hicimos a Nuestra Amiga responde todo de maravillas, salvo el final....mmmmmmmm y claro todas la miramos, diciendo CONTA, así que Ella nos hace su relato, salieron tres veces, en la primera fueron a tomar algo, por las dudas el Caballero sea una mala elección, Una siempre de unas bebidas puede decir hasta la vista cariño, como la charla fue agradable y la paso bien, quedaron para encontrarse otro día, en la segunda salida fueron al cine, después a cenar, el Caballero era el verdadero Príncipe Azul o el Caballero Perdido ese que ya no se encuentra con tanta facilidad, y que una debe escarbar por debajo de las piedras, era día de semana, si bien todo estaba dado para pasar a una segunda instancia, era tarde y hasta que llegaban a la casa de Ella la pasión se podía dormir en el camino, el hotel no era opción, ya que al otro día trabajaban, así que dejaron la puerta abierta para un tercer encuentro.

Mi amiga nos contaba que estaba tan emocionada, imaginaba que Él sería el perfecto amante, como era la primera vez que estarían juntos, no quiso que fuera en casa de Ella, una siempre se siente más cómoda en su casa, pero a veces para el primer encuentro es bueno hacerlo en un lugar neutral, si Él no es el Príncipe Azul del sexo, una se vuelve a su casa y si te he visto no me acuerdo, así que mi amiga aunque esperaba el cielo, no quiso arriesgarse a caer en el infierno del sexo, se encontraron donde habían quedado y de ahí fueron rumbo a un hotel, pero....siempre un pero, cuando llegaron al hotel, mi Amiga no necesito descubrir si el sexo con Él era el cielo o el infierno, en la entrada y todos sabemos como son las entradas los hoteles transitorios, cabezas gachas, miradas hacia otro lado, Él la mira y le dice tenés plata a mi no me alcanza, para pagar la habitación. 16


Suegra

Noche de chicas, como me gustan las noches de chicas, una copa y las historias comienzan a llenar la mesa y las copas, una de las Chicas en la cuarta copa nos dice uno de estos días mató a mi Suegra, a la que todas largamos una carcajada, quien más, quien menos en algún momento no quiso matar a su suegra, Yo tuve varios intentos con las que me toco en distintos tiempos, pero esta no es mi historia.

Ella nos dice, ¡no enserio!!!!, ¡no saben lo que hizo!!!!, voy a ponerlos en situación primero, mi Amiga vive en la casa de su Suegra, son dos departamentos, su Suegra vive adelante y Ella y su Marido atrás, pero como su Suegra va y viene la puerta del departamento suele estar abierta, si bien mi Amiga no está muy conforme con esa situación, para no crear conflicto con su Marido, acepta que la puerta este abierta, así que su Suegra, cuando el Nene está en casa y como es la dueña de toda la casa, se siente más dueña de ver a su Nene cuando le place, porque quien mejor que Mamá para atender al Nene.

Resulta que el día en cuestión, su Suegra no estaba en casa, mi Amiga aprovecho para preparar un recibimiento romántico, velas, flores y unas gotas de perfume, todo era perfecto, en el momento donde los fuegos artificiales estaban en su mejor esplendor, la Suegra entra a la habitación, si!!!!, sin decir ¡hola!!!!, ni preguntar ¿están ocupados? golpear la puerta, toser, algo; solo entro y el fuego se apagó como si les hubiesen tirado un gran balde de agua fría, eso si la Suegra dijo ¡ah, creí que miraban televisión!.

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Con amigos así

El 20 de julio celebramos el día del amigo y en los últimos tiempo se volvió una fiesta por demás comercial, si uno quiere encontrarse con amigos en un bar a tomar algo, olvídalo cariño!!!!, además con mis Amigos siempre nos encontramos en cualquier momento para festejar no importa que, decidimos pasar de largo está fecha.

En la actualidad existen distintos niveles de Amigos, están los Amigos con los uno puede contar para cualquier ocasión, que saben va a estar ahí para todo, un ejemplo si uno mato a alguien, ese Amigo que le diga “donde escondemos el cadáver”, (no lo tomen en forma literal); Ustedes me entienden, son esos Amigos que están siempre listos, después están los Amigos que uno tiene de otras épocas, del trabajo, de la juventud, de la niñez, son esos Amigos que uno ve cada tanto, que uno llama cada tanto.

Están los amigos virtuales (jajjaajjajajaj) amigos virtuales le dicen ahora, sisisisi, como el juego del “te toco, no te toco, te toco, no te toco”, un Amigo virtual, es un contacto, la nada, en algunos casos, porque de los 1000 Amigos virtuales que uno tiene, si conoce a 20 personalmente y tiene una relación fuera de la red, ya es mucho; para algunos esos Amigos virtuales, son tan importantes como los Amigos reales, les cuentan su historia de vida, secretos y no se cuantas cosas, la verdad es que uno no sabe quien es el que está del otro lado de la pantalla, y se de algunos que se llevaron cada chasco.

Hay otra categoría de Amigos que en los últimos tiempos se sumó a lista y si bien muchos no quieren reconocer o lo dicen por la bajo, en mi caso no tengo problemas de decirlo, son mis Amigos con derecho a roce, si quieren mi explicación del termino, son esos amigos hombres que Una tiene, donde Una fue un poco más allá en la relación de amistad, empezó con un beso, unas caricias, unas..........bue Ustedes me entienden no!!!!!!!.

Mis Amigos con derecho a roce, me preguntaron cada uno por su lado, está claro, que pensaba hacer el día Amigo, como no tenía planes le respondí al primero en preguntarme nada, así que mi Amigo me dijo: si lo celebramos!!! lo miré la idea era súper tentadora, le dije que sí; otro de mis Amigos me pregunto 18


lo mismo, y si se preguntan cuantos Amigos con derecho a roce tengo, les diré que varios, porque como decía mi Abuela “siempre hay que tener una vela encendida por si se apaga otra”, organice mi agenda para poder estar a solas con Mis Amigos con derecho a roce, además con Amigos así, Una no puede decir que no.

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Él y su piercing

Estábamos en la casa de una de mis amigas era nuestra reunión obligada de chicas, Ustedes me entienden cuando tengamos 80 seguiremos siendo las chicas, como siempre en nuestras reuniones hablamos de todo, zapatos, ropa, lugares para salir a tomar algo y también de hombres o que piensan que nosotras no hablamos de hombres, una de mis amigas se la pasaba levantándose y sentándose en la silla, llegó un momento en que todas le preguntamos ¿que te pasa?; ¿que era muy grande y te duele?; todas nos reímos.

Resulto ser que mi Amiga había conocido a un Caballero, en un bar, Él la invito a tomar algo, Ella acepta, y comenzaron la noche, entre copa y charla, decidieron continuar la noche en un hotel, cuando comienza el baile de quitarse la ropa, mi Amiga se llevó una gran sorpresa, el caballero tenía un piercing justo en ese preciso lugar donde todo comienza; Él le dijo no tengas miedo vas a gozar como nunca en tu vida y así fue según mi Amiga, después de varios ir y venir ya no se sintió impresionada, ahora se sentía en la cima de la montaña.

Mi Amiga asegura que hasta ese momento nunca se había sentido en la cima de la montaña tantas veces, se acostumbro al ir y venir del piercing, pero... siempre hay un pero, tanta cima de la montaña, estaban lastimando su placer, a lo que su médico le dijo que debería dejar de escalar la cima de la montaña por un tiempo.

Ella se encontraba entre la cima de la montaña y su placer y por el bien de su placer futuro, le dijo adiós a Él y su piercing.

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Es la primera vez

Hace unos años que nos conocíamos, nos presentaron en una reunión a la que asistí por mi trabajo, cuando lo conocí, Él me atrajo y mucho, son esos hombres a los que algunas mujeres no podemos resistirnos y no solo por su atractivo físico, en este caso era una combinación importante su apariencia y su cerebro, me gustaba hablar con Él, sobre política, arte, cultura y cualquier banalidad que a una mujer se le puede ocurrir, no siempre se encuentra un caballero con todas esas combinaciones y Él me gustaba.

Pero... como en toda historia, siempre hay un pero, Yo estaba en pareja y Él estaba casado, así que nuestros encuentros, se volvieron juegos de seducción, abrazos por demás sugerente, besos que llegaban al límite de la tarjeta roja, muchas veces si me tenía que reunir con Él, intentaba que fuera en algún lugar publico para evitar, caer en la tentación de hacer algo de lo cual podría arrepentirme (Ustedes saben la carne es débil), si bien mi relación, en los últimos tiempos se había vuelto una relación de amantes, más que de pareja, no me parecía justo y como dije Él estaba casado, y prefería que todo siguiera igual.

Por unos años no tuvimos contacto, un día volvimos a vernos y ese juego de seducción entre los dos continuaba, como si el tiempo no hubiera pasado, por mi parte la situación había cambiado ya no estaba en pareja, amante o como queramos llamarlo a esa relación que Yo tenía, Él no pregunte, a veces es preferible ignorar algunas cosas y como dice el dicho “ojos que no ven corazón que no siente “.

El juego de seducción ya se estaba poniendo demasiado caliente, así que decidí tomar la iniciativa, lo invite a cenar, que podía pasar que Yo estuviera equivocada y que nunca hubo un juego de seducción, no fue así, recuerdo el beso que me dio cuando llego a casa, me dejo sin aliento, después de eso vinieron más besos, abrazos, llegó el momento de llevar el encuentro a un segundo nivel, y cuando creí, que llegarían los fuegos artificiales, Él no pudo, si como lo leen, tantos años de juegos de seducción y su respuesta fue “es la primera vez que me pasa”.

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Un viaje en ascensor

Trabajar en una oficina tiene sus cosas, entre ellas compartir mucho tiempo con sus compañeros de trabajo varones, los ratones comienzan a dar vuelta por la cabeza y a la larga siempre una tiene un compañero de trabajo con quien le gustaría, tener algo más en común que un balance o arqueo de caja.

Y como siempre digo la carne es débil, si bien mi política era donde se trabaja no se tiene intimidad, la verdad es que mi compañero valía la pena para romper las reglas, y los ratones se hacían una fiesta en mi cabeza, aunque no me interesaba algo formal, eso si era quebrantar la regla de oro, una cosa era un toco y me voy, sin obligaciones, ni compromisos y otra la formalidad de un romance en donde todos estén involucrados, en los romances de oficina no son sólo dos, son todos y en los años que trabaje, vi muchos amoríos que fueron, vinieron, se casaron, tuvieron hijos, se separaron, volvieron amantes, así que en eso era estricta si rompía mi propia regla, sería para algo que duraría solo un momento.

Después de ir y venir en nuestros juegos de palabras, de roces, de insinuaciones, Él me seguía a algunos lugares, Yo lo encontraba de casualidad en otros, a veces a escondidas en nuestro escritorio solíamos hablar, Él solía invitarme a tomar algo, que nos viéramos fuera de la oficina, siempre le respondía que no, eso si, iba contra mi propia regla.

Un día, nos encontramos en la entrada del edificio, solo los dos, tomamos el ascensor, eran esos ascensores de puerta tijera, todos abiertos, el edificio tenía varios pisos y como siempre digo la carne es débil y el viaje en ascensor fue toda una experiencia religiosa.

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Siempre a la misma hora

La Vecina solía recibir una visita siempre a la misma hora, bastante temprano para que algunos demos acuse de recibo, pero no tanto para Las Veredas que entre escoba y escoba ya lo comentaban, aunque una ya conoce a Las Veredas, trata de no darle crédito en todo lo que dicen, no sea cosa, que una quede pegada en un comentario entre escoba y escoba.

Cuando El Marido se iba a trabajar, El Otro entraba y si una estaba atenta a la misma hora se retiraba, si por alguna razón El Marido no se había ido todavía, El Otro pegaba la retirada, pero al menos para mí, cuando esto sucedía era temprano, para confirmar la versión o desmentirla, el tema había adquirido tanta trascendencia, que había cruzado Las Veredas de la cuadra, que no es poco.

Un día cuando volvía a casa, una escena de gritos se estaba dando a pocas puertas y claro Las Veredas que nada se pierden, ahí estaban en primera fila, escoba en mano, observando el drama, La Mujer del Otro vino a reclamarle a La Vecina, que le estaba sacando el marido que eran una rompe hogares y un montón de cosas no aptas para oídos puros y castos, con decir que todos los niños fueron enviados dentro de la casa, para que no presenciaran tal escena.

Y si bien Las Veredas ya miraban con cara de “te lo dije”, para mis adentros, me dije mejor entro en la casa, aunque todos o al menos Yo creí que por un tiempo El Otro no vendría, no fue así, al otro día a la misma hora El Otro hizo acto de presencia.

Después de un tiempo La Vecina, se separó de su Marido y El Otro vino a vivir a la casa.

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No sos Arjona

Viajo seguido en radio taxi sola, por mi trabajo a veces vuelvo tarde a casa por alguna inauguración, la reunión de trabajo se hizo más larga de lo que esperaba, la cuestión es que no me gusta venir en colectivo o caminando, si es tarde el taxi es una buena opción, la cuestión es que siempre me tocan los chóferes que les gusta dar charla, todo bien pero a veces o casi siempre, no tengo ganas de hablar, solo quiero mirar por la ventanilla la ciudad, suelo ponerme los audífonos del celular y hacer que escucho música, la radio, para evitar la charla, para algunos es igual que nada, igual te hablan, del gobierno, de como aumentan las cosas, de ....... y la lista se vuelve interminable.

Hace poco volvía de una reunión con amigos, a los pocos minutos de subir el chofer comenzó a dar charla, hasta ahí nada fuera de lo normal, pero en un momento determinado, puso música romántica, a lo cual me pregunta si me gusta, yo tenía puesto los audífonos haciendo que estaba escuchando música, volvió a insistir sobre si me gustaba la música, ya estaba de mal humor, le dije que no, creí que todo llegaría ahí, por las dudas puse mi cara de pocos amigos y seguía atenta al recorrido que hacía, no sea cosa que además de hacerme escuchar música, me quisiera cobrar de más por un paseo extra.

Pero el decir que no me gusta la música y mi cara de pocos amigos, no fue suficiente para que empezara a realizar insinuaciones, en ese momento estábamos recorriendo la Av. Juan B Justo, la zona donde los Albergues Transitorios están algo seguido, la situación se estaba poniendo algo tensa para mí, justo en ese preciso instante uno de mis amigos me llama al celular para saber si había llegado y me sentí salvada por el ring, al atender le dije “Hola Mi Amor”, en principio del otro lado de la línea hubo un silencio, hasta que mi amigo se dio cuenta y siguió hablando conmigo, hasta llegar a casa.

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El reservado

Cuando tenía unos 20 años, solían estar de moda los bares para parejas, con sillones y mesas bajas totalmente a oscuras, por lo general los mozos iban con una pequeña linterna para iluminar el camino de las parejas y el propio, no debería ser fácil para ellos cargar una bandeja con alguna bebida en la oscuridad, pero el lugar lo requería, ya que todos los que concurríamos a esos sitios, sólo íbamos para una cosa, amarnos tan profundamente sin llegar al punto G, aunque los murmullos de los sillones continuos dejaban librada la imaginación.

Si se preguntan porque no íbamos a un hotel, no había presupuesto que alcance, en especial cuando recién empezabas a trabajar y no tenías un gran sueldo a diferencia de estos tiempos, antes uno no se quedaba a hacerlo en la casa de sus padres, salvo que los padres no estuvieran y como dice el dicho los ratones bailan cuando el gato no está, estos bares era el preludio, para luego terminar la noche en un hotel o si tenías auto dirigirnos a villa cariño.

Habíamos ido con mi novio de esos tiempos a un bar muy conocido por todos que estaba por Juan B, Justo y Sanabria, si hoy la memoria no me juega en contra, creo que se llamaba Dinastía, llegamos al bar el mozo nos indicó con la linterna los escalones, si porque además de estar a oscuras, había escalones, así que una que por lo general iba en pollera y tacos, practicaba sus dotes vedette para bajar los escalones.

Cuando estábamos con mi novio en uno de esos momentos en los que sabemos que ya el mozo no va a venir a molestar por un largo rato y nuestra pasión estaba a punto de entrar en efervescencia alguien se cae encima mío, era un hombre me dice perdón, yo le contesto no hay problemas, solo basto eso para saber quienes éramos, cuando el mozo nos iluminó para ver que no estuviéramos lastimados, mi breve presentimiento se había confirmado era un amigo de la familia, con una mujer que no era su esposa, ninguno de los dos dijo nada ya era demasiado incómoda la situación, después ver que nada había pasado, Él se fue, mi novio y yo retomamos la conversación en el punto en el que estábamos, nunca le dije que conocía al caballero. Y Él que siempre fue algo reservado cuando venía a casa, para hablar con mi familia, se volvió más reservado, desde ese día. 25


En el baúl del auto

Una de mis Amigas había conocido un Caballero, en un boliche, aunque siempre digo que todos los gatos son pardos de noche, el Caballero en cuestión según mi Amiga era muy apuesto, le lleva unos años, pero hoy quien no lleva unos años a quien, es la moda, las parejas con algunos años de diferencia, El la llamaba por teléfono, se encontraban para salir, la invitaba a los mejores hoteles, bueno era uno de esos Caballeros en extinción como digo.

Todo iba de maravillas, Ella se sentía una reina, creía que había encontrado al hombre perfecto, con esté si en su cabeza hacía planes para una convivencia, según el Caballero era separado, con hijos, hoy todos están casados con hijos, si son mayores que nosotras y hasta algunos menores que nosotras, ya tienen hijos, la diferencia es sutil pero real, si el es mayor no hay que cambiarle pañales a los niños de Él, si Él es más joven algunas veces una debe cambiarle los pañales a Él y a su hijo, volviendo al tema, el Caballero la colmaba de regalos, lo extraño era que en el tiempo que habían estado saliendo, nunca habían ido a la casa de Él, aunque al departamento de mi Amiga iban siempre, un día ocurrió la gran sorpresa la invito a su casa, pasaron una noche increíble, el lugar tenía una vista al río que de noche con la luz de la luna se veía el reflejo de la luna en el río.

Siguieron saliendo y mi Amiga ya se veía como la Señora de...., hasta que una noche estaban durmiendo, el Caballero la despierta, le pide que haga silencio, que tomara la ropa y no dijera nada, imaginen al escena una dormida la despiertan a las apuradas, en vos baja, por la cabeza se nos cruza cualquier cosa, hasta que mi Amiga escucha la vos de una Mujer, que dice” hola amor”, cuando mi Amiga está por pegar el grito, Él le tapó la boca y la sacó del departamento en el baúl del auto.

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Una voz en el teléfono

Trabajar en una oficina tiene muchas historias, esta es una de esas, por mi trabajo debía llamar a otra sede de la misma empresa para confirmar un envío de trabajo, solía pasar que aunque uno llame a un mismo número el sistema de líneas rotativas, hace que no siempre sea el mismo operador que atiende, pero en mi caso y de forma extraña, siempre solía comunicarme con una voz en el teléfono.

Al principio la charla era de trabajo, pero con el tiempo se extendían en banalidades, que otra cosa se puede hablar con una voz en el teléfono, que uno tiene en el otro lado de la línea y no conoce, es más solo una sabe su nombre, por una cuestión de formalismo, pero solíamos hacer breves bromas, como para amenizar la charla laborar, mientras le hacía algún pedido por trabajo.

El tiempo pasó y por eso que tienen los empleos me trasladaron por un tiempo para organizar un área de trabajo, en donde Una voz en el teléfono se encontraba, nos presentamos Yo estaba en una sección distinta a la de Él y además nunca había estado interesada más que en el interés que una puede tener por un compañero de trabajo, por así decirlo, al estar en el mismo lugar, a veces en el descanso, podía pasar que coincidíamos y tomábamos un café, hablamos un poco, de cosas sueltas.

Termine de organizar el trabajo y volví a mi lugar de origen, me tomé unos días de vacaciones, los privilegios de tener varios días y repartirlos, cuando estaba en casa, descansando suena el teléfono, al atender era la voz de un hombre que no reconocí, pero me hablaba de forma como si nos conociéramos, cuando lo indague, me da su nombre, para mi sorpresa una voz en el teléfono que se las había ingeniado para saber cual era mi número, así invitarme a salir, propuesta que rechace en el momento.

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Hacer el amor en la ventana

Estaba recién casada, y si bien Las Veredas decían que Mi Vecina unos años mayor que yo, se había quedado para vestir santo, esa frase tan común de escuchar cuando una paso los 30 y no se casó, porque claro está que una debe casarse a los 20, tener un hijo varón primero y después una niña, eso decían Las Abuelas, que una servía como mujer si tenía un hijo varón primero porque era el que continuaría el apellido, si mi Abuela viviera en estos tiempos y viera que no me case y que no tengo hijos seguro me echaría de la familia.

Pero volviendo al tema Mi Vecina, después de mucho ir y venir encontró un caballero con quien casarse, así que Las Veredas ahora mascullaban entre escoba y escoba, aunque por lo bajo decían, “hay que ver si la Madre la deja casarse, ya que dice que el no es un candidato para su hija”; el noviazgo siguió y el día del casamiento llegó, y como era común en esa época, Las Veredas, esperaban en la puerta a que la novia saliera rumbo a la Iglesia, para desearle suerte, seamos sinceros, lo hacían para después criticar el vestido, como si una a está altura no conociera a Las Veredas, cual es el verdadero motivo y la novia salió subió al auto y Las Veredas se quedaron murmurando entre escoba y escoba.

Volvieron de la luna de miel, nunca entendí el nombre luna de miel ,(jajajaj) podría hacer muchos metáforas sobre el tema, pero hoy no es el momento y claro Las Veredas decían que bien se la ve, rozagante, le brilla la piel y acto seguido me miraron, claro para Ellas yo seguía en la lista, las mire y les dije conmigo no cuenten, mejor esperen sentadas porque paradas se van a cansar, desde ese día ninguna de Las Veredas me dijo nada de frente, aunque se que entre escoba y escoba murmuran sobre mis visitantes, volviendo al tema, estaba un día en el jardín de mi casa, que es cerrado pero, se puede ver la casa de enfrente que está en un primer piso y entre mi asombro y mi risa, Mi Vecina hacía el amor en la ventana, tenía 2 opciones seguir mirando o no y si, seguí mirando acaso quien de nosotros no lo haría lo mismo, al final cuando terminaron, aplaudí por la función.

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Mister Músculo

Una de mis amigas me arrastra al gimnasio con Ella, era un lugar nuevo que habían abierto y a mi Amiga le gustaba conocer lugares nuevos, para conocer hombres nuevos, a mí los gimnasios son los lugares que más me gustan frecuentar, pero como era una promoción, donde iban dos y paga una, así que ahí fuimos rumbo al nuevo gimnasio, el entrenador nos hace una rutina, primero debíamos pasar por este aparato, luego por aquel y después no se por cual, pero ahí estábamos entre aparatos y charla, me resultaba interesante ver el espectro de personas que concurren al gimnasio, están los que van por primera y única vez, como Yo, los que ya son asiduos a recorrer cuanto gimnasio se les cruce por el camino, ya que consideran que deben estar siempre en estado, los que van a conocer gente y no importa el sexo y los que van a conocer gente por sexo.

Cuando ya llegue a mi limite de aparatos y me estaba por dirigir a la ducha mi Amiga me retiene contra mi voluntad, ya le había echado el ojo a uno de los caballeros que se encontraba en el sector de las pesas, cuando uno los ve como se esfuerzan levantando peso, siempre me pregunto cuándo se van a romper, Él también le había echado el ojo a mi Amiga así que decidió acercarse con la excusa de ayudarla con el aparato, de gimnasia claro está, cuando note que la conversación ya estaba en camino, decidí tocar retirada para mi ya habían sido muchos aparatos por un solo día.

Mientras terminaba de arreglarme, llega mi Amiga para contarme que habían arreglado para salir, la mire me sonreí y le dije espero que te pueda levantar el ánimo, como levantaba las pesas.

Después de unos días mi Amiga me llama para contarme como había resultado sus salida con Mister Músculos y por suerte para Ella el cumplió con las expectativas y más.

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Tu hijo no es virgen

Eso de tener suegra puede ser agotador, no se Ustedes pero en mi lotería de suegras no me fue muy bien que digamos, las que tuve fueron unas verdaderas joyas de bijouterie, pero de las que le voy a hablar, se ganó todos los premios, era todo Amor y me quería como hija, a la que quería manejar como si Yo fuera una niña a la que había que enseñarles cosas.

Creo que en su cabeza imaginaba una boda grande y suntuosa, donde Ella brillaría como la Madre del novio....ahhhhhhhh, creo que toda su vida se basaba en eso, en ser la reina de la noche, la Madre que todo lo sabe, la Madre que hace todo por sus hijos, la Madre

Está Madre tenía el extraño don de ser oportuna, como Yo vivía sola nos encontrábamos en casa, estábamos más cómodos y era un gasto menos, de lo contrario no hay presupuesto que alcance, y nadie a las 2 horas golpearía la puerta diciendo, Turno, al principio todo bien, pero con el tiempo se las arreglaba para llamar por teléfono, haciendo alguna pregunta, no era siempre, pero......con luego se volvió algo constante, no atender el teléfono, era hacer que insistiera hasta cansarnos, pero lo peor de todo era cuando estábamos teniendo sexo, si como lo leen, era como si calculará el tiempo justo y ahí sonaba el ring.

Un día no pude más, decidí atender el teléfono y cuando pregunto que estábamos haciendo, se lo dije teniendo sexo, es más se lo repetí un par de veces porque se hacía la que no entendía, hasta que Él me sacó el teléfono de la mano, para hablar con la Madre.

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No fue por amor

Hacía ya muchos años que conocía a mi Amiga, es bastante mayor que yo, aunque les puede parecer raro, mi circulo de amistades es de un rango de edad muy distinto, no nos vemos siempre, pero nos gusta encontrarnos a tomar algo o almorzar, hablar de nuestras cosas, un día estábamos hablando de mi relación de turno y como iban las cosas, que ese es material para otro relato.

Mientras le contaba sobre mi relación, Ella me miraba atenta, escuchando en silencio, en un momento me sentí cuestionada, ante su silencio, así que con una parte de mi cerebro le contaba lo que estaba pasando en mi relación y con la otra parte de mi cerebro, me decía para mí, mmmm no dice nada, seguro me está cuestionando, por mi actitud tan abierta; esa cosa que tiene una de cuestionarse ante el otro y estar pensando ahora que me va a decir y como le contesto y bue en todo caso no es mi Mamá, para darle explicación, eso que tenemos que debemos defender nuestra postura ante todos, así que mi cabeza trataba de hacer el relato con coherencia y por otro buscaba una especie de justificación personal ante mi Amiga, que solo estaba en silencio, escuchando mi relato, mientras mi cabeza hacia sus maquinaciones.

En un momento Ella me mira y me dice, te voy a contar algo, antes de conocer a mi Marido, estaba de novia con otro Caballero, fue el gran amor de mi vida, estuvimos mucho tiempo de novios, Él solía pedirme que estuviéramos juntos íntimamente, pero fui criada de otra manera y siempre le decía que no, aunque quería estar con Él, la forma en que me enseñaron pesaba más, mi Amiga viene de un pueblo del interior y eso también jugaba en su contra, en el momento de tomar su decisión, el tiempo paso, me sigue contando, un día lo encuentra a Él con otra mujer, que en palabras de las Abuelas “le dio aquello, que Ella no le daba en casa”, frase machista originadas desde las mismas Mujeres, que seguramente muchas de nosotros escuchamos. Mi Amiga no pudo sobreponerse a esa situación, se sintió traicionada en ese momento y lo dejo, como les dije al principio de mi relato, Él era el gran amor de su vida; con el tiempo conoció al que fue su Marido, se pusieron de novios, se casaron, cumpliendo con todas las tradiciones impuestas por la sociedad de esos tiempos, si bien su matrimonio fue muy feliz; formaron una gran familia; Mi Amiga me confesó que no se casó por amor que en el fondo su amor le seguía perteneciendo a Él, con el tiempo lo volvió a ver, en la actualidad a veces se encuentran a tomar un café y siente lo mismo que cuando eran novios. 31


San Valentín tu ruta

El amor, el amor, hacía muchos años que lo conocía pero nunca había hablado con Él, si bien solía cruzármelo; nuestros círculos eran muy distintos, el tiempo paso, lo seguía viendo y un día me dije tengo que hablar con Él, ya estoy grandecita así que puedo encontrar la forma de encararlo, y así fue, un día lo encontré en un bar al que había ido a trabajar tranquila con mi computadora, para salir un rato de casa, Él estaba tomando un café, trabajando también con su computadora personal, me senté en una mesa cerca a la de Él que estaba vacía, lo salude, cambiamos un par de palabras de mesa a mesa, todo quedó ahí.

A los pocos días decidí volver a ir al mismo bar, antes de entrar me fije por las dudas que estuviera, para así sentarme cerca de Él y si ahí estaba, entre y como quien no quiere la cosa, lo salude, cambiamos un par de palabras, cuando me dirigía a buscar una mesa, me invita a sentarme con Él, por supuesto de trabajar nada, hablamos toda la tarde, cambiamos nuestros teléfonos, nos despedimos, no tardó mucho en llamarme, comenzamos a salir, nos convertimos en novios y amantes felices.

Todo marchaba bien, comencé a participar de las reuniones que organizaba su familia, era tratada como un miembro más, nosotros seguíamos caminando de la mano del amor, va eso al menos me pareció a mi, en los últimos tiempos Él estaba algo distante, intente hablar con Él pero se escapaba por la tangente como solemos decir, cuando no quieren hablar con una, como se acercaba el día del enamorado que no se porque extraña razón comenzó a celebrarse en Buenos Aires, estoy hablando del año 2000 cuando esta celebración importada recién comenzaba a tomar la ciudad, creí que era un buen momento para afianzar el fuego entre los dos, esa mañana antes de llamarlo revise mi correo electrónico de Hotmail y me encontré con un correo de Él diciéndome que cortaba la relación, que ya no sentía lo mismo, que se sentía atrapado y no se cuantas cosas más.

Les juro que leí el correo muchas veces, varias veces, hasta que entre lágrimas, decidí contestarle, que su actitud me parecía de poco hombre, hubiera preferido que me lo dijera en la cara y no por un correo electrónico, creo que fui de las primeras a las que rompieron por este medio electrónico, hoy es algo común, 32


que a una la corten por correo electrónico o mensaje de texto, que en los últimos tiempos se volvió moneda corriente y no se cual de los dos es peor a la hora de romper una relación.

San Valentín se instaló definitivamente como fiesta y desde ese momento, tenga pareja o no decidí pasar de largo ese día, así que San Valentín tu ruta.

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En un viaje de trabajo

Suelo viajar seguido por trabajo, por mi profesión de fotógrafa me contratan para hacer fotos en distintas ciudades, después de probar varios hoteles que me dejaban la espalda a la miseria, y los servicios eran peor, empecé a hospedarme en apart hotel, me resultan más cómodo por todos los servicios con los que cuento y en muchas ocasiones suelen ser más económico que un hotel, el cliente que me contrata feliz ya que es una manera reducir costos, fue en uno de esos viajes de varios días con una producción muy compleja, donde además de fotografiar lugares, también había modelos, era algo que no podía hacer en dos o tres días.

Como siempre cuando llego a un lugar desempaco la valija, acomodo todo en el departamento y salgo a explorar la ciudad, ver donde puedo hacer algunas tomas, buscar comercios donde pueda comprar algo para prepararme una cena por la noche a última hora cuando estoy trabajando en la habitación, después de haber caminado por la ciudad, decidí volver al apart, tenía que hablar con el cliente y convenir la hora de trabajo para empezar al día siguiente, me quedaba por delante una buena ducha caliente, preparar las cámaras y descansar.

Al llegar al vestíbulo, me encontré con un caballero alto, de cabello oscuro, piel blanca, ojos color miel, sonrisa agradable, muy bien vestido, cambiamos miradas, nos entregaron la llave y nos dirigimos al ascensor, mi departamento estaba en el séptimo piso, con una vista increíble de la ciudad, para aquellos que vivimos en casa, siempre es bello ver la ciudad desde las alturas, coincidentemente Él también estaba alojado en el mismo piso, todo un caballero me abrió la puerta del ascensor y nos dirigimos cada uno a nuestros departamentos que estaban separados por otro de por medio, para mis adentros me decía “no lo olvides, viniste a trabajar y es una semana larga”.

Amanecí a las 5 de mañana, la ciudad estaba en silencio, solo iluminada por las luces de la calle, me preparé un café, ya que era demasiado temprano, para tomar el desayuno que servían en el apart, el cliente pasó a buscarme, la jornada de trabajo fue por demás larga, cuando llegue eran casi las 9 de la noche sólo pensaba en cenar algo, darme una ducha caliente, revisar parte del material y dormir; mientras pido la llave, llega mi vecino de piso con un paquete con comida, le pregunté donde la había comprado ya que era tarde, me explico como llegar, decidí subir a dejar el equipo de trabajo, nuevamente compartimos el ascensor, nos miramos y Él toma la iniciativa me dice - mi nombre es Roberto 34


-, Raffaella le respondí, intercambiamos esas palabras y otras palabras, los dos estábamos por trabajo y teníamos al menos Yo una larga semana por delante, cuando me disponía a salir, para comprar la cena, golpean la puerta del departamento, era Roberto que me dice - compré suficiente comida para dos, es tarde para que salgas, porque no cenamos juntos, total los dos estamos solos -.

Lo miré a los ojos que eran un océano de miel, su mirada era serena y podía perderme en ellos, no lo pensé le dije que si, le pedí que me diera unos minutos para cambiarme, así fue, no me pregunte nada, no me cuestione que estaba haciendo, Él era un perfecto desconocido y Yo estaba sola en un apart lejos de casa, pero algo en mi, me decía que no debía dejar pasar ese momento, siempre llevo ropa extra por las dudas a veces se organiza algún evento y me gusta estar arreglada y no importa si viajo por trabajo o es una ocasión especial, una, nunca sabe que puede pasar en un viaje.

Tomé una botella de vino del frigobar, para no llegar con las manos vacías, la mesa estaba lista, improvisada pero nada mal para una cena entre dos perfectos desconocidos y extranjeros en una ciudad con tanto movimiento de gente que puede ser tan dura como Buenos Aires, hablamos de muchas cosas y de nada, nos reíamos juntos, en nuestra conversación nada indicaba como eran nuestras vidas personales ¿para que, hacer preguntas? si todo duraría un día, una noche, quién podía saber, que nos deparará el destino, solo con saber nuestros nombres alcanzaba y Él podría no llamarse Roberto y Yo podría no llamarme Raffaella, continuamos nuestra charla sobre la ciudad y los viajes en el sillón de la sala, con la copa de vino de por medio, solo eso nos separaba, hasta que se hizo la hora de ir a mi habitación tenía que madrugar y revisar algo del material que había realizado en el día; nos miramos y antes de abrir la puerta me tomó entre sus brazos, envolviendo mi cuerpo, me sentí segura, a salvo y nos besamos, de una manera en la que al menos yo hacía tiempo no sentía, no volví a mi habitación pasé la noche junto a Él, envuelta en sus brazos, cubierta por sus besos, desnuda de mis pensamientos, era la hora debía irme, creí que Él dormía intente levantarme con mucho cuidado no quería despertarlo, Él me tomó de la mano y me dijo - está noche porque no salimos a cenar -, lo mire y volví a perderme en sus ojos, le dije a las 9,30 y me fui.

Paso el día de trabajo, volví al apart me arregle, espere la hora y ahí llamó a la puerta, fuimos a un pequeño restaurante, con poca gente ideal para estar sentados hablando y mirándonos, junto a Él, el tiempo no existía, los temas de nuestras charlas eran tan variados como las noches que pasamos juntos, su departamento era el puerto, donde anclamos cada noche nuestra pasión, 35


vestidos solo por nuestros brazos, los besos que recorren nuestra piel y nuestras manos que acarician nuestras almas, cada noche era la primera y era la última, ya no importaba cuántas noches habían pasado, cuántas faltaban aunque el final estuviera cerca, habíamos decidido no hablar del tema, ¿para que?, si luego cada uno seguiría su propio destino y con eso ya era suficiente, al menos para mí.

Cuando me levanté, como siempre Él estaba despierto me miró con sus ojos color de miel, y le dije que era mi último día de trabajo, mañana a las 14 horas sale el micro, su rostro se apagó por un instante, enseguida me dijo - entonces vamos a hacer algo especial está noche, Yo me ocupo -; todo el día fue una locura de trabajo, no me dio tiempo a pensar, que era mi último día de trabajo, de mi estadía en la ciudad y de mi, junto a Él, mientras esperaba que tocara a la puerta, que siempre era a la misma hora, acomodaba mi valija y mis cámaras, Roberto golpeó a la puerta, por primera vez, por última vez, mi departamento sería el destino, entre las cosa que trajo para pasar nuestra última noche juntos, fueron dos botellas de espumante y dos copas, algunos chocolates, la cena quedo servida sobre la mesa, pasamos toda la noche envueltos en nuestros brazos, gozando el uno del otro, mientras la luna se colaba por la ventana iluminando nuestros cuerpos, que ya tenían una luz especial cuando se unían en un baile de pasión.

El sol entró por la ventana y nosotros estábamos enredados en nuestros besos, pasamos la mañana juntos, hasta que llegó el momento de dejar el apart, la puerta del ascensor del séptimo piso fue el testigo de nuestra despedida, siempre digo que no debo mirar hacia atrás y eso fue lo que hice, no miré hacia atrás, no volví a pedirle su teléfono, no le pregunte sobre su vida, no le tomé una foto, subí al micro que me traería rumbo a Buenos Aires, cuando desempaque la valija ahí estaba la copa que había sido testigo de nuestra noche, la primera, la última, la conservo en una caja especial, cuando la veo, recuerdo esa semana en donde dos extraños nunca se juraron amor eterno, pero vivieron dentro de los límites del amor.

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La agenda

Estaba revisando el cajón del escritorio para vaciarlo de todo aquello que no sirve, ahí encontré una vieja agenda, decidí que más tarde la hojearía por si acaso, logre ordenar el cajón, aunque el orden podía durar sólo un día, a veces sólo horas, pero por lo menos había hecho el intento de acomodar y limpiar el cajón del escritorio.

Era tarde puse música, tomé una copa de vino, me senté en el sillón del living disfrutando de un momento de tranquilidad, cuando recordé la agenda que había encontrado, fui a buscarla para ver que había en sus hojas antes de tirarla también a la basura, sus páginas estaban amarillas, tan amarillas como la información que guardaba, pero igual me tome el tiempo de revisar cada letra del abecedario para confirmar que nada de lo que estaba ahí me servía, como podía servirme una agenda con teléfonos de más de 15 años algunos.

Cuando llegue a la letra H, ahí estaba su número de teléfono, la dirección de su casa y por un instante mi corazón se agito como en esos días en los que trabajamos juntos, mi memoria viajo atrás en el tiempo, mi piel recordó cuando su piel la rozaba, después que renuncie al trabajo no supe más de Él, aunque uno prometa que va a llamar no lo hace y Él formaba parte de esos recuerdos que agitaban mi corazón, siempre estuve enamorada de Él, en esos tiempos éramos muy cercanos, solíamos tener juegos de seducción, nunca quise pasar la barrera que me había impuesto de no tener nada con alguien del trabajo, esos pruritos que una tiene, el pensar que podía pasar si la relación seguía adelante siendo compañeros, el pensar que podía pasar si la relación no seguía adelante, y tener que compartir día a día con Él.

A veces me pregunto que hubiera pasado entre nosotros, si hubiera dejado mi prejuicio en el cajón del escritorio, como hubieran sido nuestra vidas, como hubiera sido mi vida, que en lo sentimental no fue de lo mejor, un matrimonio que duro lo que una tormenta de verano, dejando un tendal emocional en mí, no lo se, solo se que a mi vida siempre le falto el gran amor, ese por el que una suspira grandes bocanadas de aire, tiene mariposas en el estómago y se queda sin dormir por la noche, mientras miro su número de teléfono, recuerdo que eso sentía cuando estábamos juntos, mire la hora ya era demasiado tarde, terminé mi copa de vino, deje la agenda abierta en la mesa del living, mañana seguiría con mis recuerdos. 37


Casi no dormí esa noche, tenía una reunión de trabajo así que a pesar del sueño me levanté, termine de ordenar el living, preparé café y comenzó la reunión, la cual me pareció más larga de lo habitual, en realidad mi cabeza estaba en otra parte, cuando todos se fueron, volví a tomar la agenda, tomé el teléfono y llamé, antes de que sonara corte, me dije que estoy haciendo, como puedo llamar a alguien que hace más de 15 años que no se nada de Él con que excusa, y ahí estaba, entre mis recuerdos, la agenda, el teléfono y el miedo a no saber que hacer.

La hora pasó y Yo seguía en penumbras una luz de la calle se colaba por la ventana, debía tomar una decisión tirar la agenda y olvidar todo o llamar, cuando estaba por tirar todo, volví a marcar el número, un hombre dijo - hola -, un nudo en el estómago y en la garganta se apoderaron de mí, como pude dije - hola, por favor con Héctor -, el me dijo - soy yo - el corazón me latía tan fuerte que me dolía, así y todo, logré explicarle quien era y le di creo una excusa coherente por el motivo de mi llamado, la conversación duró horas, en un momento el me dice - muchas veces pensé en vos -, hice un silencio profundo, respire, ahí me dijo - porque no nos encontrábamos a tomar algo -,- si - fue mi respuesta. El día de nuestro encuentro llegó, me sentía como una adolescente, nos miramos y nos fundimos en abrazo profundo e interminable, después fue hablar y recordar, su matrimonio no era lo que esperaba del amor, con dos hijos y mucho trabajo, en un momento me pregunto - alguna vez imaginaste que hubiera sido de nosotros juntos -, lo mire, le dije - todos los días -; nos tomamos de la mano y nos miramos en silencio, no había palabras que decir, solo teníamos ese instante en el que dos seres atrapados en el recuerdo del pasado estaban tomando una taza de café, en un momento me dice - vámonos - nos subimos a su auto, nos dirigimos a un hotel, en la habitación del piso 20 con vista al río construimos nuestro mundo en el presente, sin pasado, sin futuro, gozando cada minuto, las palabras nos amaron, los besos nos acariciaron y por un instante el tiempo se detuvo y nosotros vivimos una vida, pasamos la noche juntos, pedimos el desayuno, nuestra piel se rozó por última vez, dejamos la habitación, nos fundimos en un abrazo profundo e interminable, nos separamos, me subí al taxi y lo vi al irse en su auto.

Hoy hace 9 meses y acá estoy teniéndote en mis brazos, acariciando cada centímetro de tu piel, bienvenido al mundo Héctor, Yo soy tu Mamá y tu Papá fue el gran amor de mi vida.

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Marilyn

Marilyn se sentía al borde del precipicio como si desde el abismo alguien la llamara, hacía ya bastante tiempo que su vida se había complicado, los problemas familiares aumentaron, se quedó sola, sus parejas no fueron lo que Ella soñaba uno la maltrató psicológicamente, el otro la ignoró, cuando creía que había salido de su abismo, los problemas volvieron, aunque siempre intento ver el vaso medio lleno, la falta de trabajo, se fue acrecentando, ahora los problemas económicos la seguían de cerca, por ahí algún trabajo salía, pero no duraba lo suficiente como para poder saldar deudas.

A pesar de los problemas miraba la vida con una sonrisa y se decía mañana voy a lograrlo, todo eso de las visualizaciones tan de moda en estos tiempos, donde uno debe ser su propio héroe, verse en un trabajo agradable, con un hombre que la ama, lo intentaba, todos los días hacía eso, visualizaba, visualizaba su vida plena, con las cuentas pagas, asistía a charlas gratuitas, armonizaba su casa, creía en Dios....creía en Dios y se enojaba con Él, al punto de decirle en sus momentos de gran rabia - “Dios, ándate a la puta que te parió” -, prendía velas, seguía todos los consejos que le daban, pero las cosas no mejoraron, el trabajo visualizado no aparecía en la realidad, las cuentas se acumulaban y sus lágrimas eran cada vez más.

El abismo estaba a un solo paso, solo tenía que saltar, que la detenía, su fe, el mañana, si no tenía nada, ni a nadie y cada noche pensaba, quizás mañana no me despierte y ya termine con mi sufrimiento, su dolor se había vuelto una constante, ya no recordaba como se sonreía, ya no recordaba si alguna vez fue feliz, no recordaba si alguna vez se le cumplió algún deseo, el que fuera, de cumpleaños, de fin de año, el del huesito de pollo, cuando hizo memoria, pudo recordar que nunca se le había cumplido un deseo, que nunca San Expedito el de las causas justas y urgentes, al que todos le rezan, con gran fe, ya que cumple los pedidos hoy y no mañana, nunca la había escuchado, así que nunca le cumplió Ella a San Expedito su promesa, para que, si cuanto le pedía y según todos Él escuchaba a Ella no la oía y pensó, quizás, Yo no se pedir.

Y ahí volvió a la carga tratando de leer tanto libro de autoayuda existían, concurría a reuniones donde se les enseñaba como sentirse bien consigo mismo, como sanar desde su interior para estar bien, pero al salir de esas reuniones se sentía igual, una conocida la invito a su Iglesia, esas evangélicas que abundan por la ciudad, el pastor en un momento les dice a los fieles, que – 39


entreguen el diezmo para poder ser ayudados -, Marilyn se pregunto - que le entregue los últimos cien pesos que tengo en la cartera, para comprar leche y seré ayudada -, lo pensó y se quedo con el dinero en la cartera, nada ocurrió, todo seguía igual o peor, quizás era una mujer de poca fe y por lo tanto el Dios Cristiano, el Dios Evangélico no la habían ayudado en su desesperación.

Ahí estaba en su habitación a oscuras acurrucada en la cama, pensando que era el momento de poner fin a tantas lágrimas, tanto dolor, tantas frustraciones, tantos sueños incumplidos, pensó - si mañana despierto, voy a buscar una salida a todo esto, ya no tengo ganas de seguir , ni fuerza para seguir peleando -, para Ella en todo esto había algo positivo, no tenía familia y sus amigos o mejor dicho sus conocidos, no se preocuparía por su ausencia, la vida tampoco había sido buena en darle amigos, quienes se acercaron a Ella en alguna oportunidad fueron para obtener un beneficio propio y cuando sus problemas de trabajo empeoraron se fueron alejando de su vida.

Se quedo dormida, al otro día sonó el despertador, se levantó, desayuno una taza de té, un pedazo de pan, acomodó su casa y salió a buscar una salida, tenía cien pesos, así que fue al supermercado lo recorrió, vio las góndolas con los productos de alta gama, que le gustaría probar, siguió de largo, no tenía dinero suficiente para ese sector, llegó a la góndola de las bebidas alcohólicas, eligió un buen espumante, lo puso en el carro, siguió y se detuvo en el sector donde están los insecticidas, compró veneno para ratas, fue a la caja, pagó, todavía le quedaba algo de dinero, fue a su casa, puso la bebida en la heladera, se quedo toda la tarde sentada, pensando en nada y en todo, se preguntaba si había una salida y aunque visualizaba un futuro lleno de alegría, al abrir los ojos todo era oscuro, no entendía porque nada de lo que había intentado en su vida, había dado sus frutos, nunca pudo lograr tener un trabajo estable, una familia y........ya no quería recordar cuantas cosas más, otra vez estaba llorando y eso era lo que si recordaba.

Nuevamente llegó la noche y se dijo, - si tengo suerte mañana no me despierto y todo habrá terminado -, siguió llorando hasta que se quedó dormida, esa noche tuvo un sueño dulce, placentero, estaba en un lugar con muchas flores, un cielo azul, el sol calentaba su rostro, por primera vez en mucho tiempo se sintió feliz, tanto que despertó y al despertar todo se puso negro nuevamente, ahí supo que ese era el momento, decidió pasar el día tranquila en su casa, dejo todo ordenado, comió algo que había quedado en la heladera, se dio una ducha caliente, se puso ropa linda, esa que se deja para salir, en algunas ocasiones, esas ocasiones que hacía años no tenía, tomó una copa de cristal, el espumante 40


que había puesto en la heladera a enfriar, y el veneno, bebió varias copas, las saboreo lentamente, podía tomarse el tiempo necesario para hacerlo no había apuro, era su último día y el abismo la llamaba, aunque el ganaría, Ella pensó que debía tomarse su tiempo para saborear una buena bebida, y así lo hizo, cuando sintió el efecto de la bebida en su cuerpo, tomó el veneno, lo colocó dentro de la botella, lo disolvió en el contenido que quedaba y comenzó a beberlo en su cama, el dolor de estómago fue fuerte, pero ya no había vuelta atrás, lo bebió hasta el final, cuando estaba haciendo efecto, el teléfono sonó, pero Marilyn estaba en la cama con la copa de espumante en la mano, viajando a ese lugar con flores, donde el cielo era azul y el sol calentaba su rostro.

Después de un mes, la encontraron muerta en su cama, en el teléfono había varios mensajes de una empresa que quería contratarla, para que dirigiera la oficina de relaciones públicas.

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En busca de un sueño

Ahí estaba, escondida en un costado de la terminal de su pueblo, esperando que el micro llegará, había tomado la decisión de irse, para buscar nuevos horizontes, decía que su pueblo ya no le daba nada, que todo era viejo y conocido, Ella quería vivir y sentía que se estaba marchitando en ese pueblo como le decía, así de forma despectiva, su familia, sus amigos, hasta los conocidos le decían que vas a hacer en la ciudad, no conoces a nadie donde te vas a quedar, el miedo a lo nuevo que sentían los demás, pero Ana, sentía que la ciudad era su oportunidad, para tener eso que le estaba faltando, aunque no sabía bien que era eso, un deseo, un sueño, un trabajo, un amor, necesitaba cambiar de ambiente, varias veces lo había intentado y siempre algo ocurría y no podía subir al micro que la llevara a su destino.

Esta vez se dijo nadie me va a detener, a escondidas fue sacando ropa, de su casa, eligió sus mejores ropas y las dejó en la casa de su amiga Marcela, que aunque no estaba de acuerdo con que se fuera, como buena amiga decidió ayudarla, a escondidas de su mamá, Marcela guardaba la ropa de Ana, un día se fueron caminando hasta el otro pueblo que quedaba a más de 30 km y compraron un pasaje de ida a la Capital, para que nadie se enterara, volvieron a la noche, Ana escondió el pasaje en una madera de la parte trasera de su ropero, ya todo estaba listo para cuando el próximo micro que pasara por el pueblo, Ella pudiera irse.

Esa noche Ana le dijo a su Mamá que se quedaría en la casa de Marcela, así se termino de llevar la última ropa que vestiría en la Capital, esa noche en casa de Marcela no durmieron, hablaron de los recuerdos de la infancia, de sus sueños, en una valija que Marcela sacó a escondidas de su Mamá, acomodaron la ropa que Ana llevaría a la Capital, no era mucha, pero suficiente para empezar, hasta que encontrará aquello que buscaba, antes del amanecer sacaron la valija de la casa, para que nadie las vea, se levantaron temprano, con la excusa que irían a misa y salieron rumbo a la terminal, por miedo a que alguien las viera y pudiera avisar a su familia se quedaron escondidas hasta que el micro llegó, cuando escuchó por los parlantes la salida del micro Ana y Marcela se unieron en un abrazo, comenzaron a llorar y se prometieron escribir todas las semanas.

Ana subió rápidamente, sin dar tiempo a que nadie pudiera reconocerla, Marcela se quedo en el costado viendo como Ana perseguía su sueño, cuando el micro comenzó su marcha Ella lo siguió con su mirada por la ruta, hasta que se perdió 42


en el horizonte, volvió a su casa, su Madre le pregunto por Ana y le dijo - se fue a buscar su destino -, su Mamá no le llevó el apunte en ese momento y para cuando la familia de Ana, se diera cuenta de su ausencia Ana ya estaría llegando a la Capital, para que nadie le pudiera hacer preguntas a Marcela, sobre donde viviría, habían creado una cuenta falsa de facebook, en la cual las dos hablaban hacía ya un tiempo para no crear sospechas, ya tenían sus frases de esa manera Marcela sabría si Ana estaba bien.

Mientras Ana pensaba en todo lo que haría en la Capital, como todos sus sueños se cumplirían mientras repasaba su lista mental, se quedó dormida, cuando llego era de noche, tomó un colectivo que la dejo en la casa de Raquel, es una mujer de rostro agradable, tiene unos 60 años y en su casa viven varias chicas que vienen del interior, Ella las cuida como si cada una fuera su hija, en realidad Raquel también es del interior, vino a la Capital buscando a su hija que había sido secuestrada por una red de trata de blancas, cuando la encontró ya era demasiado tarde, así que se quedo y tiene un hogar donde les da un lugar para vivir, les consigue un trabajo para que empiecen y también hace de Mamá cuando se sienten solas. Ana toco el timbre de la casa, Raquel con una sonrisa la saludó, le explico como eran las condiciones para vivir en su casa, la llevó a su habitación, tenía todo lo que necesitaba, una cama, un escritorio antiguo, con una silla, una mesa de luz, una lámpara y un ropero, compartía el baño con las otras chicas, en su casa era igual, durmió toda la noche.

Al llegar la noche la Madre de Ana se acercó a la casa de Marcela para saber de Ella ya que no la había visto en todo el día, cuando le preguntaron, sólo dijo - se fue en busca de su sueño - el escándalo y los gritos hizo que todos salieran a la puerta para ver que estaba pasando, el Papá de Marcela, puso paño frió a tanta locura, se sentó a hablar con Marcela, le que le contara todo y así lo hizo, le contó que Ana ya no quería vivir en el pueblo que muchas veces intentó irse y su familia siempre hacía algo para que Ella se quedara, lo miró a su Padre y le dijo - Ana no era feliz acá -, no se si lo será en la Capital pero merece seguir su destino, sabes como encontrarla, para que su familia se quede tranquila, por primera vez le mintió a su Padre, le dijo - no, imagino que me vendrían a preguntar y no quiso decirme -, su Papá la miró a los ojos y supo en ese instante que Marcela sabía más, pero que era fiel a su Amiga y no diría nada, imaginaba que si algo le pasaba a Ana lo diría, salió habló con la Madre de Ana y le dijo Marcela no sabe nada, esperemos Ella se va a comunicar -, trato de tranquilizar a la familia de Ana, a la noche antes de acostarse la miró a Marcela y le dijo - no voy a decir nada, pero quiero que me digas cuando sepas si Ana está bien, solo eso -, Marcela sintió un nudo en el estómago, pero también un alivio, su Papá 43


entendía. Por la mañana Ana, le pidió a Raquel utilizar la computadora, había una en toda la casa para que las chicas pudieran navegar en internet, todas tienen un horario de esa manera no había problemas, le dijo claro avisa a tu familia y después vení a desayunar, así lo hizo le dejo un mensaje a Marcela en el muro, se desconecto, se dirigió al comedor y ahí estaban las otras chicas Clara, Patricia, Silvia y Cynthia, todas le dieron la bienvenida, Ana les pregunto donde podía dejar un currículum en alguna agencia para buscar trabajo, Clara le dio una dirección donde Ella había ido, Patricia le respondió - voy a averiguar en mi oficina, creo que buscan personal -, Raquel miró sonriente como todas tendían una mano, todas salieron para sus trabajos, Ana ayudó a Raquel, compró el diario y marcó algunos lugares, otros eran para enviar por correo electrónico, así comenzó a buscar su sueño.

Al llegar la noche Patricia le da la buena noticia, mañana venís conmigo a la oficina necesitan una chica para que haga las fotocopias, pero si todo va bien, con el tiempo vas cambiando de sección y progresando, cuando llegó su turno en la computadora, ahí estaba Marcela siguieron hablando en códigos por las dudas, las dos se contaron sus cosas, se dijeron hasta mañana y así fue, al otro día Ana se presentó con Patricia en la oficina, la contrataron a prueba, Patricia llevaba tres años trabajando ahí y estaba a cargo de una sección administrativa, Ana puso su mejor esmero, todos los días hacía lo que le pedían y algo extra, a los dos meses la cambiaron de sección, siguió esforzándose, Ella iba por su sueño y nada la detendría, seguía hablando con Marcela, cada tanto le preguntaba por su familia, ya habían pasado cinco meses de su llegada a la Capital, decidió que era el momento de hablar por teléfono con su familia, puso su teléfono celular en numero privado, para que no lo identificaran, llamó, atendió su Mamá, hizo silencio y le dijo - hola -, su Madre rompió en llanto y enseguida comenzaron los reclamos, los gritos, los reproches y que la familia la necesitaba, nunca le preguntaron como estaba, si necesitaba algo, solo que debía volver para ayudar a su familia, Ana cortó y se puso a llorar, las Chicas escucharon, los llantos le contaron a Raquel, ahí fue como una Madre con su hija la abrazo, la calmó y la consoló, las otras chicas también fueron junto a Ana y Raquel se unieron en un abrazo y así se quedaron, todas juntas como una gran familia y lo eran cada una de Ellas tenía una historia y en la casa de Raquel encontraron un hogar. Había pasado un año, seguía progresando en su trabajo, estaba perfeccionando su inglés para poder cambiar a la sección de comercio exterior, ya tendría sus primeras vacaciones y volver a su casa no era una opción, le dijo a Marcela porque no venía, Ella la invitaba así podían estar juntas, hablo con Raquel para pedirle permiso y le dijo - decile que venga, nos vamos a arreglar -, Marcela no sabía que hacer, tenía miedo, igual decidió hablarlo con su Papá, la miró y le 44


pregunto - no es una excusa para irte, ¿me lo dirías? -, lo miró y le dijo - claro que lo diría, quiero verla, vive en una casa de familia y me voy a quedar con Ella, es una semana -, su Papá le dio permiso, pero para no levantar sospechas con su Mamá, para que no dijeran donde estaba Ana, le dijo Yo te llevo, prepara el bolso y salimos temprano el sábado, así hicieron mientras todos dormían salieron en la camioneta, llegaron a la casa donde vivía Ana por la tarde, Raquel los recibió, le mostró la casa y donde dormiría Marcela, le pregunto a Ana si estaba bien y si necesitaba algo, quería saber de su boca que Ella estaba bien, cuando lo supo, volvió para el pueblo, sabía que su Esposa se enojaría, nada que no pudieran remediar con un ramo de rosas y decirle que todo estaba bien, así fue y las chicas pasaron una semana juntas, hablando de todo, como lo hacían antes, hasta que vino el Papá de Marcela a buscarla y las dos se despidieron, solo que esta vez fue Ana quien se quedo mirando hasta que la camioneta se perdió en la avenida.

Ana fue ascendida a la sección de comercio exterior, hacía tres años que estaba en la Capital y no había vuelto a su pueblo, Marcela en cada vacación viajaba, para estar juntas, ya ganaba lo suficiente para poder mudarse a un departamento pequeño, Raquel la ayudó buscaron algo cerca de la casa, así si necesitaba algo Ella o las chicas podían ir rápido, en el último viaje a la Capital, Marcela volvió distinta, así que su Papá le pregunto que le pasaba, ahora era Ella la que sentía que debía levantar vuelo, quería estudiar en la universidad, creía que podía hacerlo, su Papá que la entendía le dijo bueno, hablemos con Raquel si tiene lugar en su casa, su Mamá al principio sintió miedo pero después, le dijo que si, comenzó a preparar la ropa que Marcela se llevaría, la condición era que debía estudiar, cumplir su sueño y después buscaría un trabajo, así fue, ocupó la antigua habitación de Ana, ayudaba a Raquel con algunas cosas, iba a la facultad y salía con Ana los sábados por la noche, todos los meses sus Padres venían a visitarla, se quedaban el fin de semana y volvían a su pueblo.

Ana comenzó a viajar por su trabajo, seguía estudiando, se juntaban con Marcela y estudiaban juntas para no sentirse solas, en uno de los viajes Ana conoció a Martín, comenzaron a salir, una noche lo llevó a la casa de Raquel, para Ana era su familia, cuando los Padres de Marcela viajaron hizo una cena, en su casa, con la familia de Martín, para presentarles a su familia del corazón, esa noche Martín le propuso matrimonio, todos celebraron la noticia, la Mamá de Marcela, antes de volver hablo con Ana, sobre el compromiso, la tranquilizó, le aclaró que no diría nada, pero Ella debía viajar y hablar con su familia, Raquel, opinaba igual, así que un fin de semana viajaron con Martín y Marcela a su pueblo, dejaron a Marcela con su familia y fueron a la casa de Ana, cuando la vieron llegar la abrazaron, besaron, se pusieron felices, al ver a Martín, todo 45


cambió, comenzaron los reproches, los cuestionamientos, los Padres de Marcela fueron hasta la casa de Ana, para interceder, pero fue en vano, para Ellos Ana debía cuidar de la casa, de sus Padres y Hermanas y después quizás en algún momento, Ella podría tener su vida, la Mamá de Marcela tomó a Martín y Ana, los llevó a su casa, preparó una cena, arregló una habitación para que pudieran descansar los dos, hasta que volvieran a la Capital.

Ya de vuelta en la Capital, comenzó a preparar la boda, Marcela y Raquel, la ayudaban en todo, los padres de Marcela aportaban lo suyo, para Ana lo más importante el afecto que no tenía de su familia, fue tan importante, que les pidió que fueran sus padrinos, el Papá de Marcela la llevó hasta el altar, esa noche Ana encontró el final de su sueño, algunos todavía faltaban pero lo más importante, encontró una familia, ya tenía una hermana del corazón, ahora padres del corazón que cuidaban de Ella, como lo hacían con Marcela, Raquel una segunda Mamá del corazón, lo más importante Ella ahora era parte de una familia propia, el médico le confirmó que estaba embarazada.

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Stella Maris Leone Geraci 1965, nace en Capital Federal, desde 1982 vive y trabaja en Villa Raffo, Tres de Febrero, Buenos Aires. Argentina. Comencé a estudiar dibujo y pintura a los 8 años, mi Mamá estaba algo cansada de calcarme los dibujos, cuando volví de mi primer clase le dije “Mamá quiero seguir dibujando siempre”.

Tomé clases de fotografía, grabado tradicional y experimental, escultura, cerámica, arte digital, ya que quería conocer como eran las demás técnicas y sus procesos de realización. Hice diseño de indumentaria, decoración de interiores, desde 1985, tengo mi Estudio - Taller - Galería, donde dicto clases de Arte a Alumnos y Artistas; desde 1991 realizo muestras individuales y colectivas. En la actualidad además de mi actividad artística, y dictar clases, me desempeño como fotoperiodista, escribo sobre arte que publico en mi blog personal, también en otras paginas en línea , además de un periódico zonal.


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Historias de Mujeres y Sexo Cuentos breves sobre historias de Mujeres, que fui escuchando a lo largo de mi vida , otras historias de las que fui protagonista y algunas que salen de mi mente para tomar vida en las palabras.

Stella Maris Leone Geraci http://historiasmujeresysexo.blogspot.com.ar E-mail: stellamarisleonegeraci@gmail.com



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