Page 1

La voz del profeta Germรกn Arrascaeta, La Voz del Interior, 2002

www.spinettabootlegs.com.ar


Luis Alberto Spinetta vuelve a La Falda, en cuyo anfiteatro municipal tocó por última vez en 1992. Diez años atrás, este músico todavía gozaba de esas formaciones certeras que armó para encarar la etapa post Jade, quintetos capaces de darle entidad pop a ciertas mañas duraderas de jazz rock. Este domingo, en el cierre de esta nueva resurrección del encuentro de música rock de mayor tradición en el país, el flaco vuelve con una formación similar, aunque en otro contexto político social y luego de haber transitado los ‘90 apelando con absoluta autoridad al formato del power trío (¿qué fue, acaso, Los Socios del Desierto ?). En el ´92, Spinetta presumía que el salariazo, la revolución productiva y la elevación de la clase media que proponía el menemismo iba a resultar cartón pintado. Hoy, que la debacle social es más que mensurable, llega años después de haber advertido en su disco Silver sorgo (considerado para los Grammy Latinos) que "El enemigo" es interior y hay que combatirlo. Pero no sólo por eso es profético Spinetta. También cuenta que en la tapa de esa obra instituyó el Silver sorgo como una moneda personal que se anticipó a la inundación de bonos provinciales y que él posó allí con un turbante que, consumado el atentado a las torres gemelas, remite a Bin Laden. Luis Alberto Spinetta, siempre esquivo a dar notas, aceptó ser entrevistado por La Voz del Interior, aunque con la limitación que supone enviar un listado de preguntas vía e mail. – ¿El “Silver sorgo” es un divisa que está en alza o es independiente del mercado cambiario? – Un Silver sorgo equivale a un pollo al spiedo. Se comenta que a fin de año va a valer dos. – ¿Qué provocaría ser distinguido con un Grammy? ¿Qué entidad le das al premio? – Son viejas medallas. No deja de ser un reconocimiento y, a la vez, no me interesa. Puede significar, quizá, algo interesante para un artista que está empezando. Pasa por el ego y por si querés ir a divertirte y conocer chicas. – ¿Qué recordás de tus pasos anteriores por el festival de La Falda? Sabrás que hay un frondoso anecdotario respecto de tu figura y que la expresión “chicas y muchachos nos esperan allá” devino en himno del encuentro. – Una vez vi que Fito, Fabi, Charly y yo, prácticamente, tocamos tras un alambrado que se improvisó para evitar los proyectiles. El público estaba sacado. Allí se me ocurrió el título Téster de Violencia.

www.spinettabootlegs.com.ar


No es el mejor recuerdo... O bien una noche en la que me tiraron una remera que me tapó la cabeza. En este caso, el problema era la baranda que tenía !!! Si va a ser un encuentro de música, me re va. Creo que es necesario, ante toda la malaria, que la gente se eleve un poquito, para poder ver al otro, al que hay que darle lo mejor de uno, y contagiarlo de ese espíritu de hermandad... Suena lindo, esto. Y no es una utopía, atención. – En estos últimos meses trabajaste mucho afuera, ¿fantaseaste con la idea de irte del país? – Ni a palos. Aunque quisiera, no podría por la cantidad de compromisos que debo enfrentar aquí, y que no terminan simplemente porque uno se va. – Sin ánimo de que demonices ni pontifiques a nadie, ¿qué salida le encontrás a esta situación de extrema tensión social que vivimos? - Salud y educación, destinar lo máximo posible a eso. Tiene que venir una nueva cabeza que no se corrompa; sólo así, y dentro de un tiempo, el pueblo tendrá el verdadero poder. La delincuencia y el terror no tienen otro futuro que la sangre.. Y a un montón de políticos habría que meterlos presos. Sin buenas escuelas y hospitales, la Argentina seguirá degradándose socialmente, y las nuevas cabezas no crecerán jamás. – ¿Qué rol le cabe a un músico señero, como vos, en este contexto de pauperización social y cultural? ¿Sentís algún tipo de mandato especial? – Mi conciencia es el mandato, y la música, la herramienta de siempre. Lo de señero me suena raro. Por ahí es ceñero, porque frunzo el ceño cuando veo una boludez.... – Estamos a un año de los atentados del 11 de setiembre, provocado por kamikazes; vos supiste cantar “cayó, por fin, el noble kamikaze”. ¿Tienen nobleza los kamikazes? – En el caso de Gandhi, sí. Porque él se inmolaba, momentáneamente, aun a riesgo de morir, para lograr la paz. El único escenario de su destrucción era su propia vida.

www.spinettabootlegs.com.ar


El kamikaze de las torres, a su vez, es muy diferente al kamikaze japonés que actuaba en una única confrontación bélica declarada, sin hacer blanco sobre inocentes. Los asesinos de las torres, se parecen más a los que decidieron lanzar la bomba atómica sobre Japón, sólo que no lucen tan “honorables”. Los de la bomba atómica ni siquiera se inmutaron ni se inmolaron. – ¿Has perfilado al sucesor de “Silver sorgo”? ¿Qué se puede esperar de él? – Estoy en eso. Ya grabé 10 temas nuevos. Podría llamarse Ave prisión, pero nunca hay que detenerse en la primer idea. Ya va a cuadrar. No sé si saldrá este año, pero la intención es completarlo ahora. Por otra parte no esperes ni un nuevo rumbo en la canción mundial, ni una cosa remanida y sin huevos. – Hace poco tocaste en el Teatro Colón. ¿Con qué sensaciones te encontraste? – Es un lugar magnífico. Es muy grande y, a la vez, el sonido es un terciopelo que te envuelve. Sentí que no era nadie, y la música se desprendía sin rostros. El Mono Fontana y Claudio Cardone fabricaron una nave espacial. Y con Javier Malosetti, además, la nave da para ponerte en cualquier lado. Mis nervios, apenas me traicionaron, el lugar me cobijaba. El público fue sensacional... En fin, estoy muy agradecido de poder haberlo hecho. – Un analista de acá cordobés apuntaba la semana pasada que vos eras el único artista que hacía discos de rock. Lo llamé y le pregunté que le sugería la palabra rock y me contestó “libertad”. ¿Vos qué connotaciones le encontrás a ese vocablo? – Libertad o rock me suena también a jazz, a folklore, a bossa, a Bach, a Joni Mitchell, a Piazzolla... a Shankar...

www.spinettabootlegs.com.ar

2002-La voz del interior-La voz del profeta  
2002-La voz del interior-La voz del profeta  
Advertisement