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Año XLVII - Domingo XXX del Tiempo Ordinario /C - 27 de Octubre de 2013

SÉ SINCERO ANTE DIOS

Remesa VII - Nº50

¿S

oy fariseo o soy publicano ante los ojos del Señor? A veces me cuesta definirme con sinceridad. Cuando menos cuenta me doy, me subo al pedestal del fariseo y comienzo a mirar con poco aprecio a los demás. Y desde la burbuja de la sobre estima, vulgarizo el comportamiento de mis vecinos en la fe. Este pensamiento me sobrevino mientras meditaba el evangelio. Porque sin darme cuenta, por aquello que leo la Biblia, rezo el santo Rosario y voy a Misa, me engrío en mi propio yo cristiano, desprecio a los que no leen la Biblia, no rezan el rosario, ni van a misa. Jesús, ente el runrún de los acreditados en la ley sobre la santidad, escoge dos símbolos emblemáticos en Israel, el fariseo y el publicano, para demostrar qué caminos conducen El publicano decía: “Dios mío”, apiádate de mí, que soy un a Dios y alcanzan perdón. Y ciertamente uno pecador”… y bajó a su casa descubre en sus palabras que no es por cami- justificado (Cfr. Lc 18,13-14) nos de cumplimientos que se llega a Dios y se alcanza el perdón; sino por caminos de fe, de humildad y de conversión. “Todo el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido”. Dios justifica al que no se justifica. El soberbio se autoabastece en su engreimiento. En cambio el humilde al exponer el vacío de su pobreza personal ante Dios, se llena de su favor. Y, en meditación, fui escribiendo las frases siguientes: El camino de la pequeñez acerca al corazón de Dios; los hombres engreídos no coinciden con los criterios de Jesús; el fariseo, se apoya en títulos de vanagloria para figurar y alcanzar favores; el humilde se asienta en la verdad de su ser, reconoce su realidad y la pone con sencillez en las manos del Señor… ¿Cómo es tu actitud ante el prójimo? ¿Tiendes a juzgar con frecuencia a los demás? ¿Sabes valorar a los menos valorizados de tu parroquia? Sé sincero ante Dios. Ante sus ojos no se pueden tener dos caras. Si eres humilde, en tu pequeñez serás enaltecido. P. Antonio Gracia, pasionista El Señor no está lejos de sus fieles (Sal 33)


Nuestra Misa Monición

Domingo XXX del Tiempo Ordinario /C Hermanos. Reunidos alrededor de la Mesa, venimos a celebrar la Eucaristía del Señor. Estamos ya en el Domingo Trigésimo del Tiempo Ordinario. Con oído atento percibimos el mensaje que el evangelio de Lucas nos ofrece con la parábola del fariseo y del publicano. En oración nos ubicamos en la mente de Jesús y le pedimos que nos regale un corazón humilde y sincero, para saber acoger desde nuestra pobreza la justicia que brota de su amor. Escuchemos la Palabra con atención.

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Antífona de entrada

Alégrese el corazón de los que buscan al Señor. Busquen la ayuda del Señor; busquen continuamente su presencia (Sal 104,3-4).

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Acto Penitencial

S Tú que has venido a buscar al que estaba perdido: Señor, ten piedad. R Señor, ten piedad. S Tú que has querido dar la vida en rescate por todos: Cristo, ten piedad. R Cristo, ten piedad. S Tú que reúnes a tus hijos dispersos: Señor, ten piedad. R Señor, ten piedad.

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Gloria

Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso. Señor, Hijo único, Jesucristo. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado

del mundo, atiende nuestra súplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén.

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Oración colecta

Aumenta, Señor, en nosotros la fe, la esperanza y la caridad para que cumplamos con amor tus mandamientos y podamos conseguir, así, el cielo que nos tienes prometido. Por nuestro Señor Jesucristo.

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1ª Lectura (Eclo 35,15-17.20-22) Lectura del libro Eclesiástico (Sirácide)

El Señor es un juez que no se deja impresionar por apariencias. No menosprecia a nadie por ser pobre y escucha las súplicas del oprimido. No desoye los gritos angustiosos del huérfano ni las quejas insistentes de la viuda. Quien sirve a Dios con todo su corazón es oído y su plegaria llega hasta el cielo. La oración del humilde atraviesa las nubes, y mientras él no obtiene lo que pide, permanece sin descanso y no desiste, hasta que el Altísimo lo atiende y el justo juez le hace justicia. Palabra de Dios. A Te alabamos, Señor.

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Salmo responsorial (33)

L El Señor no está lejos de sus fieles. R El Señor no está lejos de sus fieles. L Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al escucharlo /R L En contra del malvado está el Señor, para borrar de la tierra su recuerdo. Escucha, en cambio, al hombre justo y lo libra de todas sus congojas /R L El Señor no está lejos de sus fieles y levanta a las almas abatidas. Salva el Señor la vida de sus siervos. No morirá quienes en él esperan /R


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2ª Lectura (2Tim 4,6-8.16-18) Lectura

de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo

Querido hermano: Para mí ha llegado la hora del sacrificio y se acerca el momento de mi partida. He luchado bien en el combate, he corrido hasta la meta, he perseverado en la fe. Ahora sólo espero la corona merecida, con la que el Señor, justo juez, me premiará en aquel día, y no solamente a mí, sino a todos aquellos que esperan con amor su glorioso advenimiento. La primera vez que me defendí ante el tribunal, nadie me ayudó. Todos me abandonaron. Que no se les tome en cuenta. Pero el Señor estuvo a mi lado y me dio fuerzas para que, por mi medio, se proclamara claramente el mensaje de salvación y lo oyeran todos los paganos. Y fui librado de las fauces del león. El Señor me seguirá librando de todos los peligros y me llevará salvo a su Reino celestial. A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén. Palabra de Dios. A Te alabamos, Señor.

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Aclamación a/d Evangelio

R Aleluya, aleluya. Dios ha reconciliado consigo al mundo, por medio de Cristo, y nos ha encomendado a nosotros el mensaje de la reconciliación. R Aleluya (2Co 5,19).

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Lectura del santo Evangelio según san Lucas A. Gloria a ti, Señor

(Lc 18,9-14)

En aquel tiempo, Jesús dijo esta parábola sobre algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás: “Dos hombres subieron al templo para orar: uno era fariseo y el otro, publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior: ‘Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos y adúlteros; tampoco soy como ese publicano. Ayuno dos

veces por semana y pago el diezmo de todas mis ganancias’. El publicano, en cambio, se quedó lejos y no se atrevía a levantar los ojos al cielo. Lo único que hacía era golpearse el pecho, diciendo: ‘Dios mío, apiádate de mí, que soy un pecador’. Pues bien, yo les aseguro que éste bajó a su casa justificado y aquél no; porque todo el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido”. Palabra del Señor. A Gloria a ti, Señor Jesús.

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Profesión de fe

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Oración de los fieles

S Jesús ofrece dos tipos de personas que existen en el mundo. Oremos, para no ponernos disfraz de personas buenas, si no lo somos; ni alardear ante Dios de lo que no tenemos. A Te lo pedimos, Señor L Dios ama a los humildes y no da su gracia a los soberbios. Para que reconozcamos los dones de Dios para darle gracias; y los propios errores para pedirle perdón: Oremos al Señor A Te lo pedimos, Señor L Dios no ama a los arrogantes. Para que los líderes políticos y sociales realicen su labor con sencillez, sin pregonar en las plazas y medios de comunicación las obras que realizan: Oremos al Señor A Te lo pedimos, Señor L Dios escucha a quien se acerca a él con humildad. Para que no nos presentemos ante Dios exhibiendo títulos, en lugar de solicitar el perdón y que remedie nuestra indigencia: Oremos al Señor A Te lo pedimos, Señor L Para que nos mantengamos fieles en la confesión de nuestra fe, dando testimonio de Jesús con nuestras palabras y con nuestras obras: Oremos al Señor A Te lo pedimos, Señor (Intenciones libres)

El Domingo. Día del Señor. Fundado por el Beato Santiago Alberione en 1921 en Italia y en Venezuela se inició su publicación en 1966. Director: P. A. Vagnoni, ssp. - Coordinación: July Zambrano - Corrección: Manolo Martínez - Diagramación: Dora González - Edita SAN PABLO - Aptdo. 14.034 de Candelaria, Caracas 1011-A -Telfs.: (0212) 573.63.46 - 576.76.62 - 577.10.24.- Fax: (0212) 576.93.34 - Administración y distribución: Telfs.: (0212) 962.73.98 - 962.73.47 - 962.73.40 - Fax: (0212) 963.68.52 - Correo Electrónico E-Mail: publicaciones@sanpablo.org.ve - Web site: http: //www.sanpablo.org.ve - Para notificar pagos: (0212) 577.10.24 - E-mail: cobranzas@sanpablo.org.ve - Con licencia eclesiástica. Dep. Leg. pp 76-1793


S Multiplica, Señor, en nosotros tus dones, y perdona nuestra arrogancia, para que salgamos del templo justificados. Por Jesucristo nuestro Señor. R Amén.

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Oración sobre las ofrendas

Mira, Señor, con bondad, las ofrendas que te presentamos, a fin de esta celebración eucarística sea para tu gloria y alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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Plegaria Eucarística

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Oración del Señor

S Fieles a la recomendación del Salvador y siguiendo su divina enseñanza, nos atrevemos a decir: R Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.

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Antífona de comunión

Llenos de júbilo porque nos ha salvado, alabemos la grandeza del Señor, nuestro Dios (Sal 19,6).

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Oración d/de la comunión

Concédenos, Señor, que este memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo nos haga morir de veras al pecado y renacer a una nueva vida. Por Jesucristo, nuestro Señor. Papa Francisco “El Poder del Amor como servicio” P. Gustavo Nova Nova

Se consigue en la red de Librerías San Pablo del país.

El personaje de la semana

Beato Mariano Alcalá Pérez

y 18 Compañeros Mártires Mercedarios de Aragón

S

e trata de 19 Religiosos Mercedarios de la Provincia de Aragón que murieron mártires. Mariano Alcalá Nació en Andorra, el 11 de mayo de 1867. Emitió los votos el 23 de mayo de 1883. Para concluir su formación teológica pasó a Roma, donde se ordenó sacerdote el 21 de diciembre de 1889. Lo erigieron provincial en julio de 1903, y superior general desde 1911 a 1914. Cesando en este ministerio de gobierno, se instaló en Lérida, donde se entregó a la dirección de almas, siendo confesor suave, delicado y celoso. El 26 de agosto dos de ellos comparecieron ante el comité con su tío. Y fue el 15 de septiembre, a las 6 de la tarde. Allí los fusilaron a él y sus compañeros, que gritaban, mientras los cercenaban las balas: “Viva Cristo Rey, viva la Virgen del Pilar”. Benedicto XVI firmó el 19 de diciembre de 2011, y reconoce el martirio de los Siervos de Dios que integran este grupo, su beatificación se realizó, el 13 de octubre de 2013 por el Papa Francisco. Roger Antonio Fernández record_1312@hotmail.com

Liturgia de la Semana - 2ª Sem. del Salterio (Del 28 de Octubre al 3 de Noviembre 2013)

28 Lunes, Santos Simón y Judas, Apóstoles, F - Ef 2,19-22; Sal 18; Lc 6,12-19. 29 Martes, Feria, XXX Sem. del Tpo Ord. - Rom 8,18-25; Sal 125; Lc 13,18-21. 30 Miércoles - Feria, XXX Sem. del Tpo. Ord. - Rom 8,26-30; Sal 12; Lc 13,2230. 31 Jueves - Feria, XXX Sem. del Tpo. Ord. - Rom 8,31-35.37-39; Sal 108; Lc 13,31-35. 1 Viernes - Todos los Santos, S - Ap 7,24.9-14; Sal 23; 1Jn 3,1-3; Mt 5,1-12. 2 Sábado - Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos - Sab 3,1-9; Sal 26; 1Jn 3,14-16; Mt 25,31-46. 3 Domingo XXXI del Tiempo Ordinario /C - Sab 11,22–12,2; Sal 144; 2Ts 1,11– 2,2; Lc 19,1-10. - L.H.: 3ª Semana del Salterio.

El domingo 27 de octubre del 2013  

Lectura dominical, 27 de octubre del 2013.

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