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Año XLVII - Domingo XXIX del Tiempo Ordinario /C - 20 de Octubre de 2013

EL TIEMPO DE LA JUSTICIA ES DE DIOS

Remesa VII - Nº 49

D

ios es Justo. Dios es justicia. Dios no se deja sobornar por plata, ni por puestos políticos. Realmente la única plata que soborna la justicia de Dios es la humildad de corazón, la intercesión de fe orante. En el momento de la misericordia, la justicia se vuelve debilidad. La justicia se convierte en abrazo de perdón. Me entretengo reinterpretando la buena noticia de Jesús en el evangelio. Su parábola sobre el juez y la viuda es una advertencia clara a la perseverancia en la oración. Dios escucha, aunque parezca sordo. Dios atiende, aunque parezca desatender. Si el Juez de corazón duro, es capaz de hacer justicia ante La viuda decía: “Hazme los gritos de la viuda, “¿no hará justicia Dios justicia contra mi a sus elegidos que le gritan día y noche?” adversario” (Lc 18,3) De la parábola de la viuda regreso a la parábola del Hijo Pródigo. La justicia del Padre, ante el pecado del hijo pequeño que vuelve arrepentido, se convierte en banquete de fiesta. Y si de la sala del banquete subo al calvario, observo que la justicia de Dios en Cristo, ante el ladrón suplicante, se convierte en el regalo del cielo: “Hoy estarás conmigo en el Paraíso”. Es fundamental, no desalentarse, ni perder la fe ante el silencio de Dios. La insistencia en la oración se consolida en la confianza y en la espera. “La paciencia todo lo alcanza”. Dios es Dios. En sus manos está el tiempo de la gracia. Él sabe la hora de su justicia. ¿Confías en Dios? ¿Tienes fe en su justicia? ¿Cómo piensas ganarte la justicia misericordiosa de Dios?”. La perseverancia es un aprendizaje de esperanza que nunca termina. Ponte en el corazón de Cristo y ora al Padre en abandono de fe. El tiempo de la justicia es de Dios. P. Antonio Gracia, pasionista Jornada Mundial de las Misiones - DOMUND

Nuestra Misa Monición

Domingo XXIX del Tiempo Ordinario /C Hermanos. Estamos en el Domingo Vigésimo Noveno del Tiempo Ordinario. En la fe vivimos y en la misericordia confiamos. La justicia de Dios se revela en el amor de su Hijo entregado hasta la muerte para salvarnos. Su corazón no se deja sobornar por falsas promesas. Más bien, a su corazón sólo lo sobornan los humildes que suplican clemencia y perdón. No desconfiemos nunca de Dios. Que la palabra proclamada en esta Eucaristía, nos acreciente la fe en la justicia y en la misericordia de Dios.

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Antífona de entrada

Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío; atiéndeme y escucha mis palabras. Cuídame como a la niña de tus ojos y cúbreme bajo la sombra de tus alas (Sal 16,6.8).

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Acto Penitencial

S Tú que has venido a buscar al que estaba perdido: Señor, ten piedad. R Señor, ten piedad. S Tú que has querido dar la vida en rescate por todos: Cristo, ten piedad. R Cristo, ten piedad. S Tú que reúnes a tus hijos dispersos: Señor, ten piedad. R Señor, ten piedad.

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Gloria

Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso. Señor, Hijo único, Jesucristo. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque

sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén.

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Oración colecta

Dios todopoderoso y eterno, haz que nuestra voluntad sea siempre dócil a la tuya y que te sirvamos con un corazón sincero. Por nuestro Señor Jesucristo.

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1ª Lectura (Éx 17,8-13) Lectura del libro del Éxodo

Cuando el pueblo de Israel caminaba a través del desierto, llegaron los amalecitas y lo atacaron en Refidim. Moisés dijo entonces a Josué: “Elige algunos hombres y sal a combatir a los amalecitas. Mañana, yo me colocaré en lo alto del monte con la vara de Dios en mi mano”. Josué cumplió las órdenes de Moisés y salió a pelear contra los amalecitas. Moisés, Aarón y Jur subieron a la cumbre del monte, y sucedió que, cuando Moisés tenía las manos en alto, dominaba Israel, pero cuando las bajaba, Amalec dominaba. Como Moisés se cansó, Aarón y Jur lo hicieron sentar sobre una piedra, y colocándose a su lado, le sostenían los brazos. Así, Moisés pudo mantener en alto las manos hasta la puesta del sol. Josué derrotó a los amalecitas y acabó con ellos. Palabra de Dios. A Te alabamos, Señor.

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Salmo responsorial (120)

L El auxilio me viene del Señor. R El auxilio me viene del Señor. L La mirada dirijo hacia la altura de donde ha de venirme todo auxilio. El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra /R L No dejará que des un paso en falso, pues es tu guardián y nunca duerme. No, jamás se dormirá o descuidará el guardián de Israel /R L El Señor te protege y te da sombra, está siempre a tu lado. No te hará daño el sol durante el día ni la luna, de noche /R

L Te guardará el Señor en los peligros y cuidará tu vida; protegerá tus ires y venires, ahora y para siempre /R

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2ª Lectura (2Tim 3,14–4,2) Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo

Querido hermano: permanece firme en lo que has aprendido y se te ha confiado, pues bien sabes de quiénes lo aprendiste y desde tu infancia estás familiarizado con la Sagrada Escritura, la cual puede darte la sabiduría que, por la fe en Cristo Jesús, conduce a la salvación. Toda la Sagrada Escritura está inspirada por Dios y es útil para enseñar, para reprender, para corregir y para educar en la virtud, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto y esté enteramente preparado para toda obra buena. En presencia de Dios y de Cristo Jesús, que ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos, te pido encarecidamente, por su advenimiento y por su Reino, que anuncies la palabra; insiste a tiempo y a destiempo; convence, reprende y exhorta con toda paciencia y sabiduría. Palabra de Dios. A Te alabamos, Señor.

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Aclamación a/d Evangelio

R Aleluya, aleluya. La palabra de Dios es viva y eficaz y descubre los pensamientos e intenciones del corazón. R Aleluya (Heb 4,12).

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Lectura del santo Evangelio según san Lucas A. Gloria a ti, Señor

(Lc 18,1-8)

En aquel tiempo, para enseñar a sus discípulos la necesidad de orar siempre y sin desfallecer, Jesús les propuso esta parábola: “En cierta ciudad había un juez que no temía a Dios ni respetaba a los hombres.

Vivía en aquella misma ciudad una viuda que acudía a él con frecuencia para decirle: ‘Hazme justicia contra mi adversario’. Por mucho tiempo, el juez no le hizo caso, pero después se dijo: ‘Aunque no temo a Dios ni respeto a los hombres, sin embargo, por la insistencia de esta viuda, voy a hacerle justicia para que no me siga molestando’”. Dicho esto, Jesús comentó: “Si así pensaba el juez injusto, ¿creen ustedes acaso que Dios no hará justicia a sus elegidos, que claman a él día y noche, y que los hará esperar? Yo les digo que les hará justicia sin tardar. Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿creen ustedes que encontrará fe sobre la tierra?”. Palabra del Señor. A Gloria a ti, Señor Jesús.

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Profesión de fe

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Oración de los fieles

S Jesús relaciona la oración con una exigencia de justicia. Oremos, para que nuestra oración esté en conexión con la vida y con un buen ejercicio de la justicia. A Te lo pedimos, Señor. L Son muchos los que no temen a Dios ni le importan los hombres. Para que el temor a Dios y el respeto a las personas mejoren los servicios sociales a favor de los más débiles: Oremos al Señor. A Te lo pedimos, Señor L Reclamar justicia es una hermosa forma de orar. Para que se alcen nuestras voces contra los atropellos que se comenten con los más débiles en la sociedad y en los tribunales: Oremos al Señor. A Te lo pedimos, Señor. L La fe en Dios ha de ser garantía de justicia. Para que los que creemos en Dios aseguremos un servicio honesto de justicia, hasta que venga el Señor: Oremos al Señor. A Te lo pedimos, Señor.

El Domingo. Día del Señor. Fundado por el Beato Santiago Alberione en 1921 en Italia y en Venezuela se inició su publicación en 1966. Director: P. A. Vagnoni, ssp. - Coordinación: July Zambrano - Corrección: Manolo Martínez - Diagramación: Dora González - Edita SAN PABLO - Aptdo. 14.034 de Candelaria, Caracas 1011-A -Telfs.: (0212) 573.63.46 - 576.76.62 - 577.10.24.- Fax: (0212) 576.93.34 - Administración y distribución: Telfs.: (0212) 962.73.98 - 962.73.47 - 962.73.40 - Fax: (0212) 963.68.52 - Correo Electrónico E-Mail: publicaciones@sanpablo.org.ve - Web site: http: //www.sanpablo.org.ve - Para notificar pagos: (0212) 577.10.24 - E-mail: cobranzas@sanpablo.org.ve - Con licencia eclesiástica. Dep. Leg. pp 76-1793

L Para q ue en este Domingo Mundial de las Misiones, tomemos conciencia que anunciar el Evangelio es nuestra principal tarea de cristianos: Oremos al Señor. A Te lo pedimos, Señor. (Intenciones libres) S Señor, tú eres justo y haces justicia. Te pedimos que las personas e instituciones de este mundo aprendamos de ti a ser buenos y justos. Por Jesucristo nuestro Señor. R Amén.

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Oración sobre las ofrendas

Santifica, Señor, estos dones tuyos que con sincera voluntad te presentamos, y por medio de esta Eucaristía, dígnate purificarnos y renovarnos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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Plegaria Eucarística

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Oración del Señor

S Fieles a la recomendación del Salvador y siguiendo su divina enseñanza, nos atrevemos a decir: R Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.

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Antífona de comunión

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Oración d/de la comunión

Que esta celebración eucarística nos comunique, Señor, nuevas fuerzas para cumplir tu voluntad en esta vida y nos confirme en la esperanza de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.

El personaje de la semana

Venerable Alexia González-Barros y González

N

ace en Madrid el 7 de marzo de 1971, en el seno de una familia cristiana. Era la menor de siete hermanos. Desde los cuatro hasta los trece años, estudia en el Colegio “Jesús Maestro” de la Compañía de Santa Teresa de Jesús. Hasta entonces, su vida es como la de cualquier otra chica de su edad: el colegio, sus amigas, sus aficiones (cine, deporte, lectura, música), su vida familiar. Quienes la conocieron ponen de relieve su buen carácter, su alegría, la importancia que daba a la amistad y su profunda fe, sobre todo la devoción a su ángel de la guarda, al que trató siempre con una gran confianza, llamándolo Hugo; según afirmaba, “es un nombre perfecto para un custodio”, y lo invoca con frecuencia. El 8 de mayo de 1979 hace la Primera Comunión en Roma. Al día siguiente, en la Plaza de San Pedro, Alexia se acerca a Juan Pablo II para entregarle una carta que le había escrito, y el Papa le hace la señal de la cruz y un beso en la frente. A

pesar de todo esto, no pierde la paz y la alegría, y así ofrece su alma al Señor, “muy feliz, de verdad, de verdad, muy feliz”, el 5 de diciembre de 1985.

Alberto Peña Reyberpp @ yahoo.com

Liturgia de la Semana

1ª Sem. del Salterio (Del 21 al 27 de Octubre 2013) 21 Lunes, Feria,XXIX Sem. del Tpo.Ord. Rom 4,19-25; Sal (Lc 1); Lc 12,13-21. 22 Martes, Feria, XXIX Sem. del Tpo. Ord. - Rom 5,12.15.17-19.20-21; Sal 39; Lc 12,35-38. 23 Miércoles - Feria o Memoria de San Juan de Capistrano, Presbítero - Rom 6,12-18; Sal 123; Lc 12,39-48. 24 Jueves - San Antonio María Claret, Obispo, M - Rom 6,19-23; Sal 1; Lc 12,49-53. 25 Viernes - Feria, XXIX Sem. del Tpo. Ord. - Rom 7,18-25; Sal 118; Lc 12,54-59. 26 Sábado - Feria o Memoria de Santa María en sábado - Rom 8,1-11; Sal 23; Lc 13,1-9. 27 Domingo XXX del Tpo. Ord. /C - Sir 35,15-17.20-22; Sal 33; 2 Tm 4,6-8.16-18; Lc 18,9-14 - L.H.: 2ª Semana del Salterio.


El domingo 20 de octubre del 2013